PlasticOnoBand
Usuario (Argentina)

Estos momentos han sido los mas importanes en la breve historia de la informatica en el mundo La informática es la ciencia aplicada que abarca el estudio y aplicación del tratamiento automático de la información, utilizando sistemas computacionales, generalmente implementados como dispositivos electrónicos. También está definida como el procesamiento automático de la información. Conforme a ello, los sistemas informáticos deben realizar las siguientes tres tareas básicas: (Wikipedia) 1. El desarrollo de COBOL (1959): Un lenguaje de programación que fue desarrollado con el objetivo de ser universal, para poder ser usado en cualquier Computador y evitar la incompatibilidad entre estos. 2. El desarrollo de ARPANET (1969): El "padre" de Internet. Fue una red de computadoras creada por la Defensa de EE UU para comunicar a diferentes organismos del país. 3. La creación de UNIX (1970): Supone la creación de un sistema operativo multiplataforma, multitarea y multiusuario. 4. El primer Computador con forma de laptop (1979): Fecha en la que se data el primer Computador Portátil. 5. Cuando Linus Torvalds comenzó a trabajar en Linux (1991): Sistema operativo libre que usa herramientas de sistema GNU. 6. La llegada de Windows 95 (1995): Sistema operativo que sustituyó a MS-DOS y a Windows 3.x como entorno gráfico. Tras Windows 95 han llegado nuevas versiones hasta el Windows 7, el presente de los sistemas operativos de Microsoft. 7. La burbuja punto com (Los 90): La crisis de las punto com (empresas que se autodenominaron así por el empleo del ".com" como nueva estrategia sus empresas) se produjo debido a la búsqueda inmediata de beneficios a través de Internet. La falta de planificación y la desconfianza de los clientes llevó a estas empresas punto com a caer en picado en la mayoría de casos. 8. Steve Jobs volviendo a Apple (1996), Que sacó ésta de su declive y la llevó a convertirse en un referente tecnológico. 9. La creación de Napster: pionero en el mundo de las redes P2P Sus usuarios compartían archivos MP3 de forma libre, de manera que las discográficas, músicos e instituciones empezaron a protestar por lo que entendían como una violación de derechos de autor. Un juez ordenó el cierre de Napster en 2001. 10. El comienzo de la Wikipedia (2000): la enciclopedia libre en Red.
Hace ya un buen tiempo que no escribía nada, sobre salud, por lo que ya tocaba, días atrás baje de la montaña hacia la ciudad, a comprar distintos enseres, entre ellos agua oxigenada, para mi sorpresa, la primer farmacia en la que entre, una muy grande por cierto, cuando le dije agua oxigenada al farmcéutico, me quedo mirando con cara de sorpresa, y luego me pregunto al ver que no me tiño de rubio, es para uso medicinal?? a lo que le conteste claro, la de 10 volúmenes por favor, a lo que me responde, no; eso no se vende mas pero puede llevar alcohol de 75 º que es igual, le dije no gracias y empece un periplo por 4 farmacias mas, cuando al fin encontré el preciado liquido me traen un frasco diminuto, entonce le dijo, podría darme uno de litro mejor, por supuesto no había. Esto me llevo a recordar algo que da vueltas por Internet desde hace un tiempo, que habla de que el agua oxigenada esta siendo poco mas que prohibida por barata y eficaz, y muestra algunos de sus usos y virtudes, en lo cual hay algunas verdades, mezcladas con unas cuantas mentiras o inexactitudes, todo eso me motivo a elaborar esta entrada. Trucos con agua oxigenada Agua Oxigenada: mitos y verdades El agua oxigenada, es una solución de peróxido de hidrógeno, fue descubierta a principios del siglo XX y se uso con mucho éxito sobre todo en las guerras mundiales, es barata, fácil de producir y almacenar, tiene buen poder como desinfectante general y es un buen blanqueador, también. En el manifiesto que circula por ahí que no se quien inicio, pero vi en multitud de sitios (aquí les dejo uno de ellos por si no lo vieron aun pongo una de las copias que circulan por ahí a modo de ejemplo: Agua oxigenada, barata y eficaz), como dije antes esta plagado de errores y ahora empezare a aclarar las aguas. El agua oxigenada mata una gran variedad de germenes, pero no mata a la salmonella, ya que esta contiene una enzima llamada catalasa, esta enzima degrada el peróxido de hidrógeno, tan es así que es usada en la industria textil por ejemplo para eliminar los resto de peróxido cuando este fue usado como blanqueador, esta enzima esta presente en un montón de seres vivos, entre ellos nosotros los humanos. Recomienda hacer gárgaras para limpiar la boca, y blanquear los dientes, los dientes los blanquea poco, hay métodos mas naturales y mejores, y la boca la limpia, matando lo malo pero matando también lo bueno, en nuestra boca hay una rica flora bacteriana que necesitamos ahí, por lo que esto no es aconsejable, para blanquear los dientes pueden usar cascaras de Bananas. Luego habla de limpiar los cepillos de dientes con agua oxigenada, esto puede ser una practica recomendable, en el tercer y cuarto punto, habla de su poder para desinfectar la casa, mesadas, tablas de cocina etc, es medianamente relativo, ya que como vimos antes no sirve del todo, por ejemplo con la salmonella, mi consejo como siempre bicarbonato y vinagre es mejor y mas natural. Luego habla del olor en los pies, puede servir si no hay hongos ya que no tiene propiedades antimicóticas, pero lo mejor es lavarse con jabón y secarse bien. En heridas, este es su uso tradicional, y aunque funciona se dejo de usar, en gran parte porque se encontró mejores opciones, los seres humanos también producimos catalasa, lo que obliga que para desinfectar una herida con agua oxigenada, halla que usar mucha y varias veces al día, lo cual tampoco es bueno para el proceso de cicatrización. Luego habla de diluirla para usar en la nariz, en resfríos, puede funcionar, pero es mas simple limpiar con suero y funciona igual, ademas el agua oxigenado que según el manifiesto es inocua, puede causar irritación a la piel, de hecho por eso habla de diluirla ya que sino la irritación de la mocosa nasal seria severa. En el penúltimo punto, la aconseja para el baño y ayudar a mantener sana la piel, puede ayudar pero no en caso de hongos como dice. El ultimo punto como blanqueador de ropa, es fabuloso de hecho hoy en día industrialmente se sustituyo en muchos proceso el uso de cloro o dioxinas, y se cambio por agua oxigenada, ya que es mucho mejor para el Medio Ambiente. En verdad el que sea difícil de conseguir es debido a que se dejo de usar de forma domestica, aunque todavía tiene muchos usos como quitar manchas de la piel, las de nicotina de los fumadores por ejemplo, quitar manchas de la ropa, para limpiar madera, quitar cera etc, que es para lo que la compre, para potabilización de agua también puede ser un buen uso, y así no usar cloro.

Existen claros indicios de la implantación recientemente de grupos neofascistas en Andorra y estos grupos se nutren de chavales muy jóvenes que son convencidos por los neofascistas con discursos demagogos sobre el patriotismo español y la necesidad de culpar de la crisis reinante al eslabón mas flojo de la cadena, los inmigrantes. La peligrosidad de que uno de nuestros hijos se involucre en esta espiral fascista radica en la violencia que estos grupos ejercen contra todo lo que "detestan" ya sean inmigrantes, homosexuales, indigentes, jóvenes de estética antifascista u otros colectivos que reciben las brutales agresiones de estos grupos. Realmente es difícil determinar el grado de implicación en estos grupos que cada integrante profesa pero existen símbolos, actitudes y comportamientos que nos pueden indicar que nuestro hijo puede estar siendo captado por uno de estos grupos neonazis. Lamentablemente en la sociedad de los pueblos como Andorra la presión que ejerce el grupo de amigos sobre el individuo es mayor que en las ciudades y es por esto que las modas o ideologías pueden sufrir auges muy fuertes en poco tiempo por el "dejarse llevar" del grupo. ha quedado demostrado que en nuestro pueblo solo basta conque uno empiece a ser captado por agentes externos (ajenos al pueblo inclusive) para que el resto del grupo pronto adopte esta postura y este comportamiento, en el caso de la estética el problema no es mas que un pasajero gusto por un tipo u otro de ropa o música y que no es comparable a la implantación de la ideología neonazi que aparentemente nos acontece, por ello nos proponemos a dejar constancia de los indicios que nos pueden llevar a pensar que nuestro hijo o familiar puede estar siendo captado por uno de estos grupos: de un tiempo a esta parte hemos observado que muchos de estos jóvenes andorranos visten camisetas, o ropas con claro mensaje fascista maquillado de un fuerte carácter patriota español, camisetas con mensajes tipo: "LOS ESPAÑOLES PRIMERO", "TERCIOS ESPAÑOLES" o con grandes banderas de España y símbolos célticos (utilizados durante el nazismo) así como águilas (ya sea la de la bandera del régimen franquista o la menos conocida águila bicéfala) demuestran que estos jóvenes están empezando o forman ya parte de uno de estos grupos neonazis. Está claro que la estética no es la única prueba que puede determinar esta ideología y ciertas actitudes contra los inmigrantes u homosexuales, colocación de banderas de España en la habitación, pegatinas de partidos de extrema derecha como Democracia Nacional (recientemente instaurado en Andorra) o una excesiva violencia en su manera de actuar pueden marcar los pasos para determinar que nuestro hijo es neonazi. Desde ANDORRA ANTIFAIXISTA tenemos clara la peligrosidad de la instauración de estos grupos en Andorra y de la necesidad de dar una respuesta en todos los frentes al fascismo y la intolerancia, por ello tenemos una dirección de correo donde podéis poneros en contacto para recibir información sobre el fascismo, aportar ideas e informar de actos racistas en las calles de nuestro municipio. La dirección es antifaixistasandorra@gmail.com Mi hijo tambien es homosexual, ¿qué hago? A diferencia de lo que sucedía hace 20 o 30 años, los jóvenes y adolescentes de nuestra época se informan a fondo sobre homosexualidad y bisexualidad, y cuando eligen alguna de estas preferencias lo hacen del conocimiento de sus padres con absoluta seguridad. Pero, ¿qué sucede en los receptores de la noticia? Tener un hijo homosexual en una sociedad como la mexicana, o cualquier otra latina, puede asumirse como una desgracia, un error de la naturaleza o el “castigo divino” por haber cometido una falla grave en algún momento de la vida. “Al padre se le viene el mundo encima cuando recibe la noticia —establece en entrevista para saludymedicinas.com.mx la Dra. Patricia Becerra García, presidenta del Colegio de Sexología y Educación Sexual—, ya que nuestra sociedad machista sigue reprimiendo a cualquier persona que deje entrever algún rasgo que difiera de la heterosexualidad”. Es un hecho que los progenitores experimentan frustración, tristeza, decepción, pero sobre todo tienen un sentimiento de culpabilidad que les remite a buscar las faltas en las que pudieron incurrir durante la educación del vástago y que ahora lo lleven a ser homosexual; ese es el primer error. “En nuestro días los chicos están muy bien preparados —agrega la terapeuta sexual radicada en Guadalajara, México—; leen toda la información que llega a sus manos, pero no deja de ser un proceso angustiante para ellos, ya que saben que al declararse abiertamente homosexuales pueden ser objeto de burla y rechazo, incluso dentro del mismo seno familiar. Sin embargo, su preparación le hace enfrentar a sus padres con toda seguridad, sabiendo que no son un error de la naturaleza y que están satisfechos con su preferencia sexual”. Para entender la homosexualidad La preferencia sexual por las personas del mismo sexo es tan añeja como la humanidad misma, pero sería hasta el siglo XX cuando la ciencia buscó explicaciones a fondo de sus causas, tal como se describe en el libro Why is my child gay? (¿Por qué mi hijo es gay?), editado por la Federación estadounidense de padres de homosexuales y lesbianas. De acuerdo con esta fuente, el biólogo estadounidense Alfred Kinsey estimó en la década de los 40 que aproximadamente 10% de la población mundial era homosexual, aunque esta cifra resulta exagerada para los estudiosos de en nuestros días, quienes refieren que el número no rebasa al 8%. El mencionado investigador desarrolló una escala que lleva su nombre y que muestra que las personas no son estrictamente homosexuales o heterosexuales, sino que fluctúan entre ambos. En otras palabras, hay muchos hombres y mujeres cuya orientación sexual indica diferentes grados de bisexualidad (atracción hacia miembros de ambos sexos). A fines de los años 50, la Dra. Evelyn Hooker, de la Universidad de California en Los Ángeles (Estados Unidos), dirigió una investigación para examinar el comportamiento psíquico de los homosexuales, la cual demostró que no hay ninguna diferencia en la estabilidad emocional y la salud mental entre éstos y los heterosexuales. Durante esa época, explica el mismo libro, la psiquiatría cobijaba a los homosexuales y les brindaba tratamiento para problemas mentales o emocionales, y sería hasta el comienzo de los años 70 que los especialistas hablaron de teorías respecto al origen de esta orientación, en las cuales referían que podía deberse a problemas psicológicos desarrollados por una deficiente crianza caracterizada por una madre dominante, un padre alejado, o ambos. Aunque parezca descabellado, las Asociaciones Psiquiátrica y Psicológica de Estados Unidos dejaron de considerar a la homosexualidad como una enfermedad en sus manuales de diagnóstico hasta 1972 y 1973, respectivamente, en tanto que el término “preferencia sexual” fue introducido en los años 70 para corregir el concepto anterior que definía a la atracción por personas del mismo sexo como una enfermedad o una desviación. A partir de 1982, conforme los científicos fueron descubriendo nuevas pruebas que sugerían que la homosexualidad o la heterosexualidad no es algo que se escoge, surgió el término “orientación sexual”, que ha sido bien aceptado en la actualidad, finaliza el mismo texto. Por otra parte, el instituto estadounidense de Salud Mental dio a conocer, en 1981, una extensa investigación acerca de los factores que determinan la orientación de un individuo, la cual partió de una encuesta que tenía como base las preguntas más frecuentes entre padres y amigos de homosexuales, y que fueron respondidas por 11 destacados investigadores en desarrollo humano y conducta sexual; los resultados fueron presentados en el libro Preferencia Sexual: Su Desarrollo en Hombres y Mujeres , del cual sobresalen las siguientes conclusiones: Se desconocen las causas exactas de la heterosexualidad y de la homosexualidad. Ambas preferencias resultan, probablemente, de la interacción de varios factores, entre ellos genéticos, hormonales y ambientales. Las influencias psicológicas y sociales por sí solas no pueden ser causas únicas de la homosexualidad. En todos los niños y niñas existe, desde el nacimiento, una predisposición biológica (genética, hormonal o neurológica) a la homosexualidad, bisexualidad o heterosexualidad. La orientación sexual de un individuo no puede ser modificada permanentemente mediante la terapia. El mismo organismo de salud norteamericano resume que ser lesbiana o gay es parte de la personalidad total del individuo, como ser zurdo, atleta, artista, científico, político, abogado, médico o matemático. Dicha singularidad es moldeada desde la concepción por factores genéticos, prenatales, psicológicos y culturales. “A través de sus características únicas, los homosexuales añaden una diversidad especial al rico tejido de la vida humana”, describe este instituto. ¿Quién me ayuda? La Dra. Becerra García señala a saludymedicinas.com.mx que el sentimiento de culpabilidad de los padres les lleva a buscar ayuda profesional, tanto para su hijo como para sí mismos. “En 90% de los casos llevan al chico al psicólogo para que ‘lo corrijan' o ‘lo curen', como si estuviera enfermo, cuando lo que hay que hacer es dar orientación a los progenitores y hacerles ver que la homosexualidad no es un padecimiento”. Como simple dato informativo, la entrevistada refiere que desde fines del siglo XIX y las primeras décadas del XX se sometía a los homosexuales a electroshocks (descargas eléctricas al cerebro para inducir convulsiones que ayuden a mejorar la comunicación eléctrica-química entre las neuronas), pensando en que se trataba de un problema del sistema nervioso que podía corregirse con este método. “Por fortuna la técnica no se emplea más, pero en nuestros días existen grupos reaccionarios que prometen cambios en la personalidad del hijo, y lo que provocan es una mayor confusión y que se compliquen más las cosas”, acota la sexóloga clínica reconocida internacionalmente. Como puede suponerse, el padre es más renuente a la asesoría profesional y, por lo regular, es la madre quien da el primer paso en este sentido; incluso, en alto porcentaje de casos es ella quien busca al profesional y acude a conversaciones antes de que el marido la acompañe e inicien una terapia conjunta. “Una vez que ambos se han mostrado abiertos a aceptar información que les ayude a superar el conflicto en el que se encuentran, el padre tiene una mejor disposición que la madre, es decir, ella se muestra más intolerante con el hijo y le cuesta más trabajo aceptar que no tiene culpa alguna en lo que sucede, a diferencia del papá, que lo entiende aunque no lo consienta”, puntualiza la Dra. Patricia Becerra. Belinda Amaya, madre de un joven homosexual de 16 años, ha aprendido a superar el conflicto y señala que éste radicó en la culpa que sintió como responsable de la educación de su hijo, como jefa de familia. “Busqué ayuda con psicólogos y ellos me dejaron claro que yo no intervengo en su preferencia sexual, que no he fallado como mamá, ni él como hijo. “En ocasiones uno busca la palabra de quien ya ha vivido algo así para que se despejen las dudas, un consuelo que lo aliente para que la integración familiar no se derrumbe. Por ello, igualmente importante para mí ha sido formar parte de un grupo de padres que comparten conflictos similares”, comenta Belinda en entrevista. “Claro que no es fácil asimilar que mi hijo tiene un novio y no una novia —agrega—; las expectativas que tengo hacia él han cambiado, no se han perdido, ya que si siempre quise que fuera arquitecto o médico no dejará de alcanzar esa meta por su condición de homosexual; tengo claro que no tendré una nuera, y tal vez tampoco nietos, pero siempre estaré cerca de mi hijo y no dejaré de quererlo. Soy la feliz madre de un ser humano que tiene los valores morales que yo le he inculcado”. El grupo Padres y Madres por la Diversidad Sexual, al que pertenece la Sra. Amaya, tiene cuatro años de fundado y reúne en la ciudad de México a más de 60 progenitores que intercambian información y comparten experiencias, con el único fin de estar cerca de sus hijos. No un conflicto El cúmulo de información que llega en nuestros días a las nuevas generaciones les ha permitido abrir un horizonte diferente y entender mejor el concepto de tolerancia, como nunca sucedió antes en México. “Para los jóvenes, hombres y mujeres, la homosexualidad no es un problema de identidad como muchos suponen —precisa la Dra. Becerra García—; ahora tienen claro que si eres mujer y te gustan las chavas, no perderás esa condición, e igual para en el otro sexo. “Tenemos que reeducar a nuestra sociedad, superar ese paradigma católico en el que la sexualidad sólo se justifica a partir de la reproducción humana, y que ha llegado a estigmatizar hasta a la masturbación”, finaliza la psicoterapeuta. Es posible que los padres no sepan qué hacer ante una situación como la que hemos descrito, o incluso pueden sentir que el mundo se reduce y que no habrá salida ante tal angustia. Lo que hemos intentado en este texto es abrir el abanico de posibilidades de ayuda y dejar claro que el momento en que se asume y expresa una preferencia homosexual puede ser el más importante en la vida de un hijo, al cual no se debe dar la espalda.

Qué sucede cuando los padres no aceptan la orientación sexual de sus hijos. Cómo aceptar la diferencia, sin atropellar su intimidad. Una de las claves: ayudar a los hijos a enfrentar sus miedos. Lo que siglos atrás era un imposible hoy es una posibilidad real y concreta. Los niños y adolescentes se animan más a ser abiertos con sus orientaciones sexuales. Y sus palabras ya no forman parte de un debate social, sino que son parte de un tema de salud. Para ellos confesar su sexualidad representa bienestar: Robert Paul Juster, experto del Centro de Estudios sobre el Estrés Humano del Hospital Louis -que depende de la Universidad de Montreal- reveló que quienes “salen del armario” tienen mejor salud (mental y física) que quienes ocultan sus orientaciones sexuales. De ahí la importancia de la honestidad en el seno familiar. Hay conductas, actitudes, elecciones, preferencias que pueden orientar a los padres para darse cuenta de que su hijo o hija es gay. ¿Qué pasa cuando no aceptan esta orientación? Algunos papás no están preparados, ni tienen herramientas, sobre cómo enfrentar esta realidad. Las preguntas abundan en internet, se trata de progenitores que, lejos de reprimir, quieren ayudar a sus hijos a ser plenos. Son esos mismos papás (heterosexuales) que fueron criados en una sociedad en la que el mundo homosexual no tenía cabida. En la Argentina las instituciones no dan tantas respuestas a los padres. Desde el Ministerio de Salud de la Nación informaron que esta problemática no forma parte de la política de dicho organismo. Pero en el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo hay dos documentos interesantes que se llaman “Somos iguales y diferentes”. Uno es una guía para los docentes, y el otro para los padres. En ambos libros se enseñan prácticas que ayudarán a los pequeños a ser más abiertos en cuanto a las divergencias. Ambos se pueden consultar en: http://inadi.gob.ar/promocion-y-desarrollo/publicaciones. El texto dirigido a los padres puede ayudar a enseñarles a los más pequeños que está bien ser, pensar y sentir de otra manera. Un punto de partida interesante, pero que debe ser apoyado con más información; ya que no es específico. En el mundo, las implicancias de ser gay están mucho más estudiadas. Hay publicaciones, estudios, folletos y mucho más con consejos. Una a una las claves para enfrentar un tema que para algunos no es sencillo. Hablar, hablar y hablar. La doctora Lynn Ponton, autora y psiquiatra, escribió un extenso informe para el Instituto de Salud Mental de Estados Unidos. En éste el principal punto se basa en hablar con los hijos sobre su orientación sexual. Esta charla ayudará a los pequeños y adolescentes a enfrentar sus miedos, prejuicios y a analizar correctamente la información que llega a sus vidas, y que en muchos casos es errónea. “Al igual que la mayoría de los niños, sus hijos y adolescentes probablemente tienen familiares o amigos de la familia que son gay, y también ven personas gay en la televisión. Su hijo tendrá dudas sobre las personas gay y lo buscará a usted para encontrar respuestas. Su silencio sobre este tema puede interpretarse en formas que usted ni imagina. No es necesario que usted entienda, o acepte completamente, lo gay para fomentar la tolerancia. La información errónea, la ignorancia y el miedo sobre la homosexualidad puede, algunas veces, provocar violencia e intimidación contra los niños que se perciben como diferentes”, detalla Lynn Ponton. Edad por edad. Para hablar con los niños esta misma experta recomienda tomar la iniciativa, y buscar el momento propicio para dialogar. A los niños de entre 3 y 5 años hay que darles respuestas concretas y sencillas. Los niños de entre 6 y 12 años precisan respuestas más elaboradas. A ellos se les puede enseñar con ejemplos sencillos que se puedan aplicar en la vida. Ejemplo: “te acordás de mi amigo X, él ama a un hombre de la misma manera en que yo amo a tu papá (o mamá)”. Cuidado en estas edades, ya que los chicos pueden expresar el deseo de conocer, o el deseo de confirmar su orientación, detalla la misma psiquiatra. Otra vez el punto fundamental está en escuchar. En la adolescencia la sexualidad aflora y se hace más evidente. En esta etapa es importante hablar sobre los prejuicios contra el mundo gay, para así permitirles expresar sus propios sentimientos. Los jóvenes no acudirán, en general, a sus padres para preguntar. Serán los padres quienes deban dar ese paso. Nunca discriminarlos. Si los padres censuran, el niño o adolescente sufrirá en silencio y no volverá a intentar ser honesto. Cuando los hijos por fin hablan necesitan comprensión. La Organización Somos Gay, con el auspicio de la ONU (Naciones Unidas) hizo un folleto que detalla cómo actuar como padres ante tamaña revelación. “Lo primero, y más importante, es que no dejes que la homofobia o los prejuicios se interpongan en tu relación con tu hijo. La homofobia es un miedo irracional a las personas gays. La gente homofóbica mantiene y extiende falsas ideas sobre la homosexualidad. El miedo nace de los mitos y la ignorancia. Podemos perder este miedo si comenzamos a entender los mitos que rodean a las personas gays”, se detalla en “Somos Gay”. ¿Está enfermo? Uno de los principales mitos es justamente éste, que el hijo no tiene una orientación sexual diferente sino que en realidad padece un trastorno psicológico. La Academia Americana de Psiquiatras (APA), y sus cientos de expertos, son categóricos en este punto: la homosexualidad no es una enfermedad, trastorno mental o problema emocional. “Más de 35 años de investigación científica cognitiva objetiva, y bien diseñada, han demostrado que la homosexualidad, en sí misma, no se asocia con trastornos mentales ni problemas emocionales o sociales”, aclaran desde APA. ¿Qué se puede hacer para cambiarlo? Nada. La orientación sexual no es una elección consciente que pueda cambiarse voluntariamente. Una persona no elige ser heterosexual, lesbiana, gay, etcétera. “Algunas personas homosexuales, o bisexuales, pueden buscar un cambio en su orientación sexual a través de la terapia, a menudo como resultado de coacción por parte de miembros de su familia o grupos religiosos. La realidad es que la homosexualidad no es una enfermedad. No requiere tratamiento y no puede cambiarse. Sin embargo, no todas las personas gay, lesbianas y bisexuales que buscan la ayuda de un profesional de salud mental desean cambiar su orientación sexual. Las personas gay, lesbianas y bisexuales pueden buscar ayuda psicológica con el proceso de la revelación de su orientación sexual, o el desarrollo de estrategias para lidiar con el prejuicio; pero la mayoría opta por la terapia por los mismos motivos y problemas de la vida que conducen a las personas heterosexuales a la consulta de los profesionales de la salud mental”, aclaran los psiquiatras norteamericanos. Existe algo llamado “terapia de conversión”, a la cual APA rechaza categóricamente dado que, detallan estos expertos, estimula la homofobia y limita la libertad del paciente de elegir. Así lo más importante para los padres es intentar dejar de lado sus propios prejuicios y aceptar. Intentar dar apoyo y evitar los juicios. Estas actitudes se pueden combinar con información certera, sobre lo que representa la homosexualidad y sobre cómo combatir las enfermedades de transmisión sexual. Acompañados por el amor de padre hijo, todo se puede enfrentar.
¡Qué travieso! Cómo manejar a tu hijo enérgico Vivir con un niño de 1 a 2 años puede ser parecido a compartir la casa con el Dr. Jekyll y el Sr. Hyde. Si tu niño es “enérgico” o travieso (es muy activo y tiene un carácter muy fuerte), puede ser especialmente difícil de manejar hasta que cumpla 3 años. ¿Cómo sabes si tu hijo es enérgico? "Todos los niños de entre 1 y 2 años son muy movidos: se suben y bajan de los muebles, brincan y tiran cosas”, dice Mary Sheedy Kurcinka, educadora de padres y autora de los conocidos libros Raising Your Spirited Child (Cómo criar a tu hijo enérgico) y Kids, Parents, and Power Struggles: Winning for a Lifetime (Niños, padres y luchas de poder: cómo ganar durante toda la vida). "Pero un niño muy enérgico es el que se puede subir a un refrigerador. Todos los niños de entre 1 y 2 años dicen “no”, pero un niño muy enérgico lo hace con más frecuencia y con más énfasis; sus rabietas duran más y son más intensas. Gradualmente, te vas dando cuenta de que tu trabajo como mamá es más difícil que el de tu vecina, cuyo hijo no tiene la misma intensidad, persistencia y energía que el tuyo. Tu hijo es normal, sólo que es más de todo". Los niños enérgicos son todo un reto, pero hay maneras de reducir las batallas diarias y de enseñar a tu hijo a controlarse. Resumimos las estrategias principales que propone Kurcinka: Dile lo que va a ocurrir después. Todos los niños pequeños se ponen ansiosos cuando no saben lo que va a pasar después, pero la mayoría de niños enérgicos necesitan que les expliques los eventos que van a acontecer con un nivel de detalle que te puede llegar a sorprender. Cuando es hora de irse del parque infantil y tu hijo de 2 años se tira al piso gritando, seguramente es porque no sabe bien lo que va a ocurrir después. Dile con detalle: iremos al auto, manejaremos hasta la casa, allí nos encontraremos con papá y comeremos pasta para cenar. Recuerda que para los niños de entre 1 y 2 años, las palabras no siempre son suficientes. Puedes decirle “Papá te recogerá de la guardería esta tarde”, por ejemplo, pero es posible que se olvide de ello durante el día. En este caso, puedes pedir a las cuidadoras del centro infantil que le recuerden más tarde día que papá será quien lo recoja. A veces, las señales visuales pueden ayudarlo. Si los abuelos van a venir para su visita anual, muéstrale fotos de ellos antes de que lleguen. Incluso puedes hacer un álbum de fotos con sus rituales nocturnos: baño, pijama, cuento, cama. No puedes eliminar todas las sorpresas de la vida de tu niño pequeño, claro, pero puedes reducir el estrés al mínimo, avisándolo de antemano cuando puedas. Habla con claridad y sé constante. Los niños enérgicos necesitan la seguridad y la constancia de reglas claras, así que es importante establecer límites. Si la hora de la siesta siempre es después de la hora de comer y tu niño te hace una escena, sé firme y muéstrate segura de ti misma cuando le hagas dormir la siesta. Si no permites que mire videos después de cenar pero le permites que mire un video “sólo por esta vez”, mientras hablas por teléfono, te pondrá a prueba y te pedirá con más insistencia que le permitas mirar un video durante el resto de la semana. Mantén contacto físico. "Mientras los niños avanzan hacia su independencia, siguen necesitando una conexión contigo", asegura Kurcinka. Quizá tu hijo pequeño quiere que le acaricies la espalda antes de dormir o le guste acurrucarse contigo en una mecedora por la mañana. Déjale que traiga juguetes a tu dormitorio para que pueda jugar cerca de ti mientras te vistes para ir a trabajar. En la guardería, siéntate con él en el piso hasta que se integre con el grupo. Al principio, te parecerá que estas tácticas te frenan, pero en realidad te ayudan a ahorrar tiempo porque evitarás rabietas y batallas. “Los niños pequeños necesitan saber que pueden confiar en que estarás ahí para apoyarlos. De esa manera serán más independientes", añade Kurcinka. Crea un entorno positivo. "¡Yo puedo!" son las palabras favoritas de un niño pequeño, afirma la terapeuta. Permite que tu hijo vierta su jugo usando una jarrita chica, que use un tenedor durante la cena y que se ponga sus propios zapatos. Aunque todo resulte un poco más desaliñado de lo habitual o tardes un poco más, merece la pena que aumentes así su grado de independencia y su cooperación. También, observa cómo tienes la casa organizada. ¿Hay un gabinete bajo en la cocina que contiene recipientes de plástico con los que puede jugar? ¿Son fáciles de alcanzar sus juguetes y libros? ¿Hay una cama, sofá o almohada en el piso sobre la cual puede brincar? Cuanto más preparado esté tu hogar para un niño pequeño, menos tendrás que pelear con tu hijo para que no se acerque a cosas y rincones especiales. Evita los detonadores. Si tu hijo enérgico no puede sentarse quieto a la mesa, escoge bien los restaurantes a los que vas o planea un picnic en el parque. Si le cuesta adaptarse a personas nuevas, no lo sientes sobre el regazo de Santa Claus. Quédate cerca de él y acérquense juntos a Santa Claus, o espera al año siguiente. Si te encuentras en una situación demasiado estimulante, como la fiesta de cumpleaños de un amiguito, no tengas pena de irte más temprano, antes de que tu hijo pequeño pierda el control. Calma sus sentidos. Ayuda a tu hijo enérgico a calmarse cuando comience a subir el nivel de intensidad. El agua puede resultar particularmente calmante: dale un baño caliente en una noche fría, ponle una toalla fresca sobre la frente durante una tarde de verano, o permítele jugar con sus patitos de goma en la pileta de la cocina cuando estás cocinando. Para niños un poco mayores (de 2 a 3 años), las pinturas para los dedos y la plastelina para modelar son actividades que calman los sentidos. Los niños más pequeños (menores de 2), se sienten bien cuando juegan con arena, harina de maíz o espuma para afeitar. Reconoce sus sentimientos. Habla con tu hijo acerca de por qué comienza a perder el control y hazle saber que no es el único que a veces se siente abrumado por emociones difíciles. Prueba a decirle “las personas y el ruido te están molestando, y también me molestan a mí. Nos iremos de la tienda en cuanto pague estos zapatos”. Aunque no creas que a esta edad vaya a entender lo que dices, explícaselo de todos modos (pero no te enojes si tus explicaciones no hacen que siga tus instrucciones sin protestar). Los niños de 1 a 2 años no son capaces de cambiar su comportamiento como respuesta al razonamiento verbal, pero este ejercicio te ayudará a ti a tener empatía con tu hijo. Y a la larga, aprenderá a reconocer qué es lo que le pone nervioso, antes de perder el control por completo. Premia su buen comportamiento. No temas que se le suban a la cabeza tus alabanzas. Apoya siempre sus esfuerzos con mensajes positivos: “Gracias por salir de la bañera cuando te lo he pedido” o “Realmente has conseguido hablar en voz baja en casa de Pedro hoy”. Procura nunca perder la oportunidad de alabar el comportamiento que intentas enseñarle. Establece expectativas realistas. Los adultos damos por hechas muchas transiciones diarias: salir de la casa, subirse y bajarse del auto, ir a la guardería, al supermercado, a la casa de nuevo y a la cama, pero resultan difíciles para un niño enérgico, que necesita tiempo extra para adaptarse a los cambios y que puede sentirse abrumado por las personas y el ruido. "Un niño de 2 años ha pasado un promedio de 500 horas en un auto”, dice Kurcinka. "Pregúntate: '¿Puedo esperar que mi hijo pequeño lo lleve bien?'" Cuando sea posible, pasa por alto transiciones y peticiones poco realistas: ¿Realmente tienes que parar en esta última tienda o puedes esperar a otro día?. Procura no etiquetar. Lo más importante es que procures observar cómo describes a tu hijo pequeño. El “niño difícil” que además es “tozudo”, “cansador” y un “llorón” también es un niño enérgico que es constante y sensible, dos virtudes que se admiran en los adultos. Usa etiquetas positivas cuando hables de tu hijo con familiares y maestros, y también ellos llegarán a ver sus virtudes. Y cuanto mayor sea su autoestima, más querrá tu hijo enérgico aprender a comportarse mejor. Cuando te centras en los atributos positivos y los puntos fuertes de tu hijo, cambia tu actitud y esto a su vez cambia la actitud y el comportamiento de tu hijo. Cuídate. Seguramente encuentres difícil, si no imposible, anunciar que necesitas más tiempo para ti misma. Pero la casa no tiene que verse perfecta y las cenas no tienen que ser de gourmet. Si ya es medianoche y estás extenuada, deja los platos sucios en la pileta. Descansa y toma un baño relajante mientras tu hijo duerme la siesta en lugar de limpiar la casa. Aprovecha el tiempo por la noche cuando tu hijo se duerme, para estar con tu pareja o con una amiga, o para realizar una actividad que te relaje. Lo más importante, dice Kurcinka: "Arma una red de apoyo. No puedes hacerlo todo, siete días a la semana y 24 horas al día”. Tu hijo se beneficiará de verte revitalizada y tú también. Ya sea tu pareja, una amiga, un familiar o una niñera, encuentra a alguien de confianza que pueda cuidar a tu hijo con regularidad y permite que te ayuden. Recursos Existen muchos libros para ayudarte a comprender y a trabajar con tu hijo enérgico. Incluyen: Raising Your Spirited Child,(Cómo criar a tu hijo enérgico) por Mary Sheedy Kurcinka (HarperPerennial) The Difficult Child: A Guide for Parents, (El niño difícil: Guía para padres) por Stanley Turecki y Leslie Tonner (Bantam) Living With the Active, Alert Child, (Vivir con el niño enérgico y activo) por Linda Budd (Parenting Press) The Fussy Baby Book: Parenting Your High-Need Child From Birth to Age Five, (El libro del bebé quisquilloso: cómo criar a tu hijo exigente desde el nacimiento hasta los 5 años de edad) por William y Martha Sears (Little Brown) Your Child Is a Person, (Tu hijo es una persona) por Herbert Birch, Stella Chess, y Alexander Thomas (Penguin)
Cómo detener la adicción de tu hijo a las computadoras Mientras que la computadora es una herramienta muy útil y puede ayudarte a hacer muchas cosas, perder el tiempo en ella puede ser muy fácil. Muchos niños tienen problemas en los que pasan mucho tiempo en la computadora. Una adicción a la computadora, especialmente en cosas como juegos en linea o salas de chats, es tan poderosa como una adicción a las drogas, y mientras que puede que tu hijo no esté en ese punto, un uso excesivo de la computadora puede llevar a problemas más serios más adelante. Nota: los pasos que involucran software (como keyloggers o programas para revisar el historial) pueden burlarse “fácilmente”. Pasos 1 Habla con tu hijo sobre el uso excesivo de la computadora. Averigua si hay una razón en específico por la cual pasa mucho tiempo en la computadora – a veces es para escapar de la realidad. Si tu hijo está enfrentando problemas que causan un deseo para “escapar”, intenta remediarlo. Anuncio 2 Mueve la computadora a un área abierta si es que no está ya en una – a veces sacarla del cuarto de tu hijo es suficiente para reducir el tiempo que pasa en la computadora, además te será más fácil monitorear su uso. 3 Establece una contraseña para la computadora que sólo tú sepas. Tu hijo tendrá que preguntarte cuál es la contraseña para poder usarla. 4 Averigua qué tan grave es la adicción de tu hijo, y a qué es adicto - ¿se la pasa jugando juegos, chateando o simplemente navegando la Web? 5 *Si es adicto a aprender información, siempre y cuando sea legal, segura y decente, entonces no hay problema. Usar el Internet para aprender información, no debería ser un problema. Los sitios de programación son útiles para las clases, y proveen grandes herramientas de aprendizaje. Si tu hijo es adicto a la información, entonces eso es útil para su educación. Felicítalo por ello. Si deben de usar una sala de chats, que use una educacional donde haya un énfasis en aprender una habilidad, no socializar. 6 Algunos niños están en la etapa en donde les gusta estar en las salas de chats, y luego se aburren y buscan otros sitios más educativos, por ejemplo: programación de computadoras, historia, cocina, etc. No deberías preocuparte por ellos. 7 Establece un límite de tiempo que pueda pasar tu hijo en la computadora al día. En realidad, los límites no funcionan debido al estrés de la vida moderna. Conforme tu hijo vaya creciendo, van a poder ponerse ellos un límite, en la mayoría de los casos. Primero que nada, dile cuál es su límite y ve si puede hacerlo por sí solo. Esto no funcionará, se realista. Si no puede controlar el tiempo que pasa en la computadora por sí solo, empieza a usar un temporizador. Una vez que la alarma se encienda, tu hijo debe apagar la computadora. Sin embargo, algunos niños se dan cuenta que una actividad se vuelve tediosa después de un rato. Establece un tiempo límite para el tiempo que tú pasas en la computadora y así llegues a ser un buen modelo a seguir. Si tu hijo ve que sigues tus propias reglas, entonces él también las seguirá. 8 Averigua qué ve tu hijo en la computadora. Revisa el historial de navegación para ver que sitios visita, o instala un keylogger para monitorear los programas que usa. Lee más abajo para ver por qué “no” es bueno usar keyloggers o programas de monitoreo. 9 No es bueno usar un keylogger, debido a asuntos de privacidad para las demás personas que usan la computadora, así que no es bueno usarlos (aparte, cualquier persona puede desinstalarlos y se consideran una infracción de la privacidad). 10 Compra o descarga programas que restrinjan el uso de la computadora. Los padres a menudo ven difícil el hacer cumplir el tiempo límite porque los niños hacen berrinches. De ser necesario, compra un software que limite el uso. Con estos programas, los padres pueden tomar acción explícita para agregar tiempo en vez de quitarlo o restringirlo. Esto no debería hacerse con niños más grandes. En particular, personas de 20+ años encuentran que esto es una inconveniencia. *Nota: Windows 7 y nuevos sistemas te permiten configurar límites de tiempo para controlar cuando una cierta cuenta puede usarse. 11 También hay programas que permiten a los niños “ganar su tiempo” en sitios que los padres escojan. Los niños usualmente ganan más tiempo contestando correctamente a preguntas educativas relevantes a su edad. Una vez que el niño haya usado todo el tiempo que gano, ya no podrá usar la computadora a menos que decida ganar más tiempo. 12 Reemplaza el tiempo que pase tu hijo en la computadora con otras actividades – jueguen juegos de mesa, llévalo a la biblioteca, llévalo con sus amigos a jugar algún deporte, etc. Las adicciones son difíciles de romper, y es aún mucho más difícil cuando no tiene otra cosa que hacer. Sin embargo, algunos niños pueden sentirse solos o puede que no tengan habilidades sociales, y el uso de la computadora sustituye el contacto social. 13 Asígnale a tu hijo tareas extras o quítale otros privilegios si continúa usando la computadora mucho tiempo. 14 Si tienen más de una computadora, deberás monitorearlo para ver si no la está usando a escondidas. Revisa tu historial de Internet para ver si hay sitios que no visitaste. También puedes instalar un keylogger, el cual grabará cualquier actividad en tu computadora. Consejos Siendo realistas, los “keyloggers” no son útiles excepto para utilidades en negocios; en la mayoría de los casos un keylogger es una infracción a la privacidad. Si tienes un keylogger, puedes desactivarlo. Si ves el keylogger, y ves grandes intervalos de tiempo – esa es una señal de que tu hijo lo está desactivando. Sin embargo, eso también puede ser debido a alguna falla en el programa. Aparte de esto, los keyloggers son propensos a instalar adware y malware en el sistema. Recuerda, la privacidad es importante. La regla de oro aplica aquí. Algunos niños no tienen buenas habilidades sociales o son buenos para interactuar con otras personas. Esto no lo hace una adicción, contrario a lo que las personas creen. Recuerda que es muy importante llenar el tiempo de tu hijo con otras actividades. No puedes prohibirle de usar la computadora y luego no darle nada más que hacer. Algunos niños usan la computadora cuando no tienen nada que hacer – lo cual es muy razonable. Ten en mente que el historial de Internet puede borrarse. El método más obvio es borrar por completo el historial. Sin embargo, esto puede hacerse para liberar el espacio en el disco, no por medidas de privacidad. Algunas utilidades de borrado hacen imposible el recuperar este archivo, conocido como “index.dat” en IE. (Ten en mente que puede que no lo haya hecho con la intención de ser sigiloso – los keyloggers a menudo causan que la computadora corra de manera muy lenta, y puede que sólo haya querido liberar la memoria virtual mientras jugaba un juego). Si tu hijo revela que tiene problemas que lo están llevando a usar la computadora como un escape de la realidad, no pienses que te está engañando. Puede que tu hijo realmente enfrente serios problemas en la escuela (depresión, falta de amigos, etc.), trabajo (si es lo suficientemente grande como para tener un trabajo), o incluso en casa. Cada niño requiere un método diferente para romper con su adicción – unos puede que sólo necesiten límites de tiempo, mientras que otros puede que necesiten una disciplina más dura. Las disciplinas duras SÓLO deben usarse en casos extremos, no por adicciones normales a la computadora. Si les quitas el cable de conexión de la computadora, lo puedes esconder en tu clóset (u otras partes de tu cuarto), el carro o incluso llevártelo al trabajo. Ten en mente, como quiera, que el cable de conexión de la mayoría de las computadoras es un conector estándar, y podría conseguir otro fácilmente usando el de la TV o de otro monitor. Advertencias Tu hijo puede reaccionar con enojo cuando tomas estos pasos para romper con su adicción – prepárate para lidiar con berrinches. No dejes que tu hijo reemplace el tiempo que estaba en la computadora con videojuegos o la televisión, sólo terminará enviciándose en eso. Notas Recuerda, hay muchas cosas buenas que puedes ver en el Internet. Cuando las personas son nuevas en el Internet, obvio cometerán errores. Esta es una experiencia de vida. Si tu hijo comete errores en línea, pásaselos. A veces los niños no tienen las habilidades sociales que se requieren para usar sitios de chats y pronto perderán el interés en ellos. Deja que cometan sus propios errores. Si tu hijo quiere conocer una figura pública en la vida real, eso es “por la mayor parte” muy seguro, ya que las personalidades públicas pueden verificarse fácilmente. Aparte tienen un correo electrónico que puedes “verificar” y que prueba si identidad, por ejemplo: john@johndoe.com, en lugar de minombreaquí@hotmail.com.
Un embarazo adolescente desencadena un conflicto familiar que tenemos que saber resolver La adolescencia es una etapa de nuestra vida en la que sufrimos unos cambios físicos, psicológicos, sexuales y sociales de forma gradual hasta alcanzar la edad adulta. Esta etapa se empieza a vivir sobre los 10 o 12 años, es la primera fase, llamada pre adolescencia, y termina a los 19 años. La menarquía La menarquía es la primera menstruación, y por lo tanto el primer indicio de que el cuerpo de niña se está convirtiendo en mujer, pues ya es posible concebir una vida en su interior. La educación sexual es necesaria desde que la niña tiene su primera regla La menarquía llega durante la adolescencia, pero no hay una edad determinada. Normalmente es a partir de los 11 años. Aunque puede haber casos de niñas con su primera menstruación a los 9 o 10, pero no son los más frecuentes. Cada cuerpo es distinto y por ello pueden darse casos de niñas que con 11 años tengan su primera menstruación, y niñas a las que les suceda a los 14 años. Sea cual sea la edad, tanto a los 11 años, como a los 13 años, debemos explicarles a nuestras hijas adolescentes que a partir de aquel momento son mujeres fértiles con la capacidad para concebir un hijo si mantienen relaciones sexuales sin protección. Educación sexual Debemos educar sexualmente a nuestros hijos preadolescentes, tanto si son niños como si son niñas, pues la niña queda embarazada por mantener relaciones sexuales con un niño. Test de embarazo La educación sexual es fundamental para prevenir Es conveniente que desde casa hablemos claramente con nuestros hijos e hijas, y les expliquemos los cambios físicos y emocionales que empezarán a tener en la adolescencia. Debemos hablarles con confianza y explicarles los riesgos que corren si deciden mantener relaciones sexuales a tan corta edad. No solo riesgo de embarazo, sino también riesgo de contagio de enfermedades de transmisión sexual. Tras explicar los cambios físicos y emocionales que empezarán a notar, es momento de hablar de anticonceptivos. Pienso que enseñarles los preservativos es el mejor método para empezar, y el más seguro en cuanto a enfermedades de contagio sexual se refiere. Las probabilidades de que una adolescente quede embarazada disminuyen notablemente si, desde casa, obtiene la información y la suficiente confianza para preguntar y aclarar sus dudas. Aunque no quiere decir que no pueda suceder. Desde los colegios e institutos también reciben educación sexual, realizan charlas y talleres de sexualidad y aprenden los distintos métodos anticonceptivos que pueden encontrar y cuál es el más adecuado para ellos. Riesgos del embarazo adolescente Debido a que la futura mamá es una niña en pleno desarrollo, su cuerpo a pesar de ser fértil, no está preparado para tener un bebé. La mamá se encuentra en pleno crecimiento y en plena transformación de niña a mujer. Su pelvis está tomando su forma definitiva, el canal de parto es inmaduro, no es aún el definitivo, pues no se ha desarrollado por completo, sus pechos también están en pleno desarrollo, pero aún no son los de una mujer joven o adulta. Todos estos cambios físicos, como también los emocionales -pues las emociones y los sentimientos durante la adolescencia se disparan, y se siente de una forma muy distinta a la realidad-, llevan a que la adolescente embarazada pueda sufrir: - Placenta previa. - Hipertensión. - Anemia grave. - Parto prematuro. - Complicaciones durante el parto: sufrimiento fetal, atonía uterina. - Bebé con bajo peso al nacer. - Bebés con problemas de desarrollo. - Ictericia neonatal. - Mayor riesgo de dificultades respiratorias. - Mayor proporción de cesáreas: algunas adolescentes no están preparadas para el momento del parto, y no colaboran, con lo que pueden acabar en cesáreas urgentes. - Depresión post parto duradera. Y si a pesar de toda la información queda embarazada ¿qué hacemos? Puede suceder que a pesar de hablar con nuestros hijos, de educarles sexualmente, y de informarles de todos los riesgos, de todas las enfermedades de transmisión sexual, y de la gran responsabilidad que es tener un hijo, se queda embarazada, o nuestro hijo deja embarazada a una chica, debemos sentarnos y con serenidad reflexionar entre todos qué debemos hacer. Adolescentes embarazados Los jóvenes serán los primeros decepcionados Depende de la cultura familiar, o de las creencias religiosas podemos tomar una decisión o tomar otra, por supuesto siempre teniendo en cuenta la opinión de los futuros padres adolescentes. Existen varias opciones, que dependiendo del país serán legales o no: - Interrupción del embarazo. - Dar al bebé en adopción. - Afrontar la situación y responsabilizarse del futuro hijo. Se tome la decisión que se tome, este será un duro golpe para la familia, donde lo más bonito del mundo que es dar vida a tu hijo, se convertirá conflicto físico y emocional. Como padres creo que debemos mantener la unión, y apoyar a nuestros hijos en la decisión tomada conjuntamente, valorar todas las opciones, y ver cómo nos cambiará la vida a partir de este momento y cómo afrontarlo de la mejor forma posible. Dependiendo del motivo por el cual se haya quedado embarazada, también tomaremos una decisión u otra. No afrontaremos igual la noticia si el embarazo es por causa de un abuso sexual, que si lo es por no usar anticonceptivos con su chico. Factores de riesgo para el embarazo adolescente - Consumo de alcohol y drogas. - Vivir en situaciones de pobreza o precarias. - Falta de educación por parte de la familia. - No estar escolarizados. - Ser víctima de abusos sexuales o violencia sexual. - Tener "novios" de mayor edad. - Ser hijo/a de madre adolescente. - Fracaso escolar. Los jóvenes y los futuros abuelos Una vez digerida la noticia, afrontada la decisión y si tomamos la decisión de seguir adelante con el embarazo, no debemos tratarlo como un problema. Hemos tomado una decisión y debemos aceptar las consecuencias que ello conlleva. Tendremos que apoyar a nuestra hija y ayudarla para que pase un embarazo tranquila y feliz, pues estas situaciones suelen traer cola en las familias, y puede tratarse como un fracaso o un disgusto familiar. Esto solo perjudica, y debemos evitarlo. No ganas nada recordando constantemente los errores de la joven embarazada No debemos recordarle a cada momento por qué no usaron anticonceptivos o por qué no se esperó para tener relaciones sexuales con su pareja. No debemos juzgarla, puesto que hemos aceptado ayudarla. Ella estará llena de miedo y de inseguridad, y debe encontrar el calor y la calma en sus padres. Lo ideal sería poder hablar con las dos familias, tanto la del chico como la de la chica y entre todos llegar a un acuerdo de donde vivirán, si es que seguirán juntos, o de a que médico acudir puesto que se trata de un embarazo de riesgo. Supongo que, como padres, ninguno deseamos que nuestros hijos se adelanten en la maternidad o paternidad. Pero si sucede, estoy segura, que cuando tengamos a nuestro nieto/a en brazos, algo cambiará, y que a pesar de todo saldremos adelante, pues la vida, al fin y al cabo por mucho que la planeemos puede darnos sorpresas, y lo mejor será vivirlas de la forma más feliz posible, tanto para nuestra hija como para el nuevo miembro de la familia. comentarios que inciten al forobardo seran eliminados, gracias
Antes que nada quiero decirles a todas las madres que tengan una hija mayor entrando en la adolescencia que no se preocupen que esto dura solamente un par de años. ¡Jaja!!! ¿Qué buen consuelo, no??? Pero es así. De un día para el otro y sin saber por qué, pasamos de ser las mamás ídolas, las mejores del mundo, las que les damos todos los consejos y tenemos todas las respuestas a sus preguntas, sus mamitas queridas hasta el cielo, etc., etc., a ser las que no sabemos nada, no entendemos nada, a ser de otra generación, a ser las más hinchas y pesadas y a irritarlas con nuestra sola presencia. Creo que nada de los que les pueda decir va a calmar sus ataques de pánico y estrés tratando de sobrevivir a las hijas adolescentes. Bueno… en realidad sí, y les voy a contar algunas cosas que a mí me sirvieron. La primera es saber que a todas las mamás nos pasa lo mismo, seamos mamás presentes o no, es toda una cuestión de crecimiento de nuestras hijas que necesitan pasar por esa etapa aterradora para nosotras. PACIENCIA, ¡mucha paciencia! Esto algún día va a terminar y otra vez vamos a ser sus ídolas; mientras tanto tratemos de entenderlas todo lo que podamos y de explicarles todo lo que les queramos decir como si fueran adultas. Tratemos de acompañarlas en esta etapa estando cerca sin que ellas lo sientan. Yo estoy segura que cuanto más una les dice que no, más van a querer hacerlo, por eso es necesario hablarles, explicarles que una quiere lo mejor para ellas y ponerles los límites que creamos convenientes, pero sin exagerar. Seguro que ellas se van a enojar ante los límites y estén preparadas porque eso pasa sí o sí, pero si ustedes lo creen necesario, ¡NO aflojen! Estoy convencida que la educación de los hijos tiene que ser equilibrada, ni todos no, ni todos sí. Lo que nunca hay que permitirles es que nos hablen sin respeto, que nos humillen, que nos griten o insulten. Jamásssss!!!!!!!!!!!!!!!! Si permitimos eso estamos perdidas. Lo importante es demostrarles mucho amor, hacerles ver que estamos ahí para lo que necesiten, que las vamos a entender en sus problemas y que, si ellas quieren, tienen en nosotras alguien en quien confiar y charlar sobre sus dudas

Si tiene un hijo que actúa arbitrariamente, por lo que tiene o por lo que no tiene, dejándose llevar sistemáticamente por su capricho, antojo, humor o porque le da la gana hacerlo, e insiste y se empeña en hacerlo con deleite y tenacidad, es que tiene un hijo caprichoso y mal educado. Virtudes y valores humanos relacionados con los caprichosos: Abnegación. Autodisciplina. Constancia. Disciplina. Dignidad. Educación. Estabilidad. Fortaleza. Generosidad. Gratitud. Humildad. Justicia. Generosidad. Obediencia. Orden. Paciencia. Prudencia. Respeto. Responsabilidad. Sencillez. Sensatez. Serenidad. Servir. Sinceridad. Solidaridad. Templanza. Tenacidad. Voluntad. Sinónimos de caprichoso: Antojadizo. Arbitrario. Egoísta. Excéntrico. Exigente. Extravagante. Inconsistente. Inconstante. Inestable. Injusto. Maniático. Obstinado. Tozudo. Voluble. Los hijos no nacen caprichosos, se van haciendo en función de lo que les consienten o maleducan sus padres. Si los hijos caprichosos son pequeños, tiene bastante fácil arreglo modificar su conducta. A medida que van siendo mayores es más difícil modificársela. Normalmente es que les han dado los caprichos que han tenido durante su corta vida. Ser caprichoso y actuar con una capacidad de esfuerzo cero, no es un mal vicio adquirido sino más bien, la permanencia en el infantilismo protegido por los padres. Las actitudes egoístas, perezosas, pasivas y poco colaboradoras de algunos hijos, que solamente hacen lo que les gusta o les apetece, pueden ser la consecuencia de tener o haber tenido todo y más que lo necesario, sin haber hecho nada para conseguirlo. No han debido entender, que quien quiere algo debe esforzarse para conseguirlo, para no crecer como personas infantiles, egocéntricas y caprichosas. Los hijos caprichosos guían sus conductas sobre la base de vivos deseos instintivos, con motivos poco razonables y egoístas, porque su modo de actuar se rige según necesidades básicas e instintos poco racionalizados. Actúan como si estuvieran en el mundo para que los demás les sirvan y nunca para servir de ayuda a los demás. Creen que la felicidad de la vida está en la satisfacción de sus caprichos y no en el esfuerzo propio y en la dedicación a los demás. Sin darse cuenta que hacer lo que les apetece no les hace más libres, antes bien, les esclaviza la atracción que ejerce lo apetecido. Cuando los hijos caprichosos tienen fácilmente todo lo que quieren, o no consiguen lo que quieren, se frustran y dejan de valorar lo que les rodea. Se sienten mal e incluso algunas veces ejercen la violencia para poder satisfacer sus caprichos. Además se vuelven críticos y exigentes, porque como no han tenido que esforzarse por conseguirlo, no le otorgan valor y se convierten en confusos y contradictorios. Los hijos que toman todo a su antojo, incluso la autoridad de los padres, se vuelven caprichosos, soberbios, desafiantes, manipuladores, de mal genio, egoístas, violentos e ignorantes. Se oponen a todo, a todos y por todo. No le gusta compartir sus cosas con nadie y lo quieren todo aquí y ahora, lo suyo y lo de los demás. Los hijos caprichosos que no valoran lo que reciben y que además muestran rudamente su disconformidad y descontento como respuesta a frustraciones o caprichos insatisfechos, suelen expresarlo a través de conductas agresivas verbales, como groserías y gritos. No verbales, como gestos groseros manotazos. O con agresividad física como golpes, mordiscos, pellizcos, peleas y roturas. Los hijos caprichosos suelen abundar en las familias monoparentales provenientes de divorcios, separaciones, madres o padres soleteros, etc. en las que los padres no se ocupan de sus hijos con la adecuada calidad, ni les dedican el debido tiempo, principalmente por sentimientos de culpa que terminan convirtiéndose en complacencia y laxitud de las normas de la casa y en derroche de regalos para llenar ese vacío que tiene el hogar. Cuando los hijos caprichosos son mayores de edad e independientes en sus vidas, se enfrentan a tener que elegir entre encapricharse de un producto o servicio bueno y de alto precio, a obtener por el mismo precio, tiempo o consumo de energía, otros productos o servicios de menor precio, calidad y rendimiento. Es su elección y ahí empiezan a entender el concepto de capricho y a distinguir el concepto de calidad en el gusto y dominio de la voluntad. Los hijos caprichosos adolescentes, (adolescente proviene de adolecer) suelen degenerar en comportamientos antisociales, agresivos e incluso delictivos, ya que las cosas que están acostumbrados a disfrutar han sido fruto de una actitud permisiva de sus padres, sin que haya mediado ningún o muy poco esfuerzo ni prestación para conseguirlas. Incuso muchas veces se las han concedido anticipándose a sus caprichos. Una de las grandes dificultades para abandonar (o no iniciarse) en el mundo de las drogas, proviene de la poca fortaleza de los adolescentes caprichosos para resistirse a su consumo. Los narcotraficantes reclutan y mantienen en sus organizaciones, de donde ya no van a salir, a los jóvenes caprichosos deseosos de conseguir lo que les apetece, a cualquier precio y ante cualquier riesgo de su salud, incluso de su propia vida. Además saben los narcotraficantes que las leyes son muy permisivas para los delitos cometidos por los adolescentes menores de 18 años. Cuando los padres satisfacen los caprichos a los hijos, van creando una adicción en los hijos a obtener lo que se quiere. Posteriormente cuando los hijos se independizan se tienen que enfrentar a satisfacer sus propios caprichos en función de administrar sus dineros, tiempos, posibilidades y entornos. Los padres tienen que evitar que los hijos sean caprichos, educándoles en la práctica de las virtudes y valores humanos mencionados anteriormente. Tiene que tener la fuerza de voluntad de no convertir las acciones caprichosas de sus hijos en actos que vayan en contra de la moral, lo que pudiera hacerle pecar por capricho, sin la fortaleza de dominar sus instintos caprichosos. Los padres que no han establecido pautas y límites educativos muy claros y constantes, ni las normas de jerarquías de cada miembro de la familia, ni sus obligaciones y derechos, y dan incondicional y total gusto a sus hijos, complaciendo todos sus caprichos, originan que los hijos creen que ellos son la autoridad familiar, porque no conocen negativas y obtienen al instante lo que piden. Es imprescindible la supervisión diaria de los padres para convertir costumbres en hábitos y los hábitos en virtudes y valores humanos de práctica diaria. Los padres son los más indicados para hacer recapacitar a sus hijos con el fin de que cambien de actitud, antes de que sea demasiado tarde y lo haga la sociedad, entonces tendrán que pagar un precio demasiado alto por satisfacerse esos caprichos. Los padres tienen que hacer ver al hijo caprichoso que la autoridad y responsabilidad familiar la tienen los padres y que estas no son negociables ni delegables. Por lo tanto no pueden aceptar ni retos, ni órdenes, ni malas actitudes. Tienen que satisfacer los deseos y necesidades justas de los hijos y negarles los privilegios que les harán daño. Es aconsejable utilizar el concepto educativo del premio y el castigo, pero sin que haya obsequios materiales, ni malos tratos, los cuales no se deben utilizar para hacer entender las cosas, pues además de que es ilegal y la violencia genera violencia, pueden llegar a acostumbrarse a recibir el mal trato y sopesar si le compensa el capricho contra el mal trato que recibirán de sus padres, o hacer las cosas en función de los premios y no por convicción. Los padres no deben dejarse manipular por los lloros, pataletas, malas caras o gestos provocativos, venganzas, roturas, etc. Algunas veces son actitudes para llamar la atención a toda costa. Deben preguntarse y analizar, como ya lo he escrito muchas veces, cuándo, dónde, cómo, cuánto, por qué y para qué los hijos son caprichosos. Sus respuestas les servirán para encontrar soluciones que ayuden a modificar el comportamiento caprichoso de los hijos. A partir de ahí, y en función de las edades y situación de cada hijo, sus puntos fuertes y sus puntos débiles, deberán preparar un plan de actuación futura con sus correspondientes controles de funcionamiento, para conseguir el objetivo de corregir la actitud caprichosa de los hijos. Los padres de un hijo caprichoso tienen que poner especial cuidado en dar muy buen ejemplo en no ser ellos caprichosos. Para eso tienen que tener muy claras cuales son las virtudes y valores humanos contrarios a la actitud caprichosa y llevarlas continuamente a la práctica. Si el hijo ve que sus padres también son caprichosos entonces verá la puerta abierta a todos sus caprichos. Los padres tienen que enseñar a los hijos desde muy pequeños a valorar lo que reciben. Si el hijo consigue todo lo que pide y no tiene que esforzarse para obtener las cosas que quiere, solamente tendrá un interés momentáneo en los regalos que reciba. Incluso no les adjudicará ningún valor, se volverá crítico y exigente y se saturará hasta llegar al punto de no saber lo que quiere. Si los padres educan a sus hijos en la práctica de las virtudes y valores humanos evitarán que se conviertan o actúen como caprichosos mimados, consentidos, egoístas, inestables y necesitados de protección durante toda su vida. Deben ensañarles a compartir, participar y expresarse en su mundo, empezando por la familia más cercana y siguiendo con los otros alumnos o amigos de su entorno. Los padres tienen que evitar que la educación que den a sus hijos esté soportada y dirigida por sus sentimientos de culpabilidad, remordimiento y frustración por motivos personales. Evitando trasladarlos a sus hijos, al querer amortiguarlos con compensaciones gratuitas e injustificadas, que lo único que consiguen es hacerles cada vez más caprichosos. Los padres tienen tener un criterio claro, coherente y con limites muy definidos en sus actuaciones, para evitar consentir y proteger en exceso a sus hijos y darles demasiado protagonismo para evitar que se conviertan en caprichosos, exigentes e intolerantes. Lo cual les llevaría a querer todo, aquí y ahora, muy propio de los hijos llenos de temores, con falta de seguridad en si mismos y acostumbrados a la excesiva dependencia y sin habilidades sociales de convivencia. Consejos a los padres. Desde los primeros años, en la convivencia con sus hermanos, familiares y amigos, enseñarles a practicar las virtudes y valores humanos de la solidaridad, la competencia, la reconciliación y el perdón después de una pelea, la generosidad, etc. Compartiendo las cosas y experiencia propias de cada edad, proponiendo en lugar de exigiendo, ganando unas veces y perdiendo otras, tomando decisiones y asumiendo personalmente los resultados sin echar la culpa a otros, dando, renunciando, aceptando, participando colectivamente actividades deportivas, lúdicas y sociales, para que pueda compartir y competir, dominar el carácter, ganando y perdiendo, expresando sus opiniones, enfados y alegrías, pero sin herir los sentimientos de los demás, etc. Los padres deben demostrar coherencia entre lo que dicen y lo que hacen, conjugando la teoría con la práctica, lo ideal y lo conveniente, para poder convertir a sus hijos en cultos, competentes, triunfadores a la par que solidarios, consumidores moderados y a la vez sensibles con el medio ambiente, en resumen, buenas personas. Los padres deben inculcar a sus hijos caprichosos las virtudes y valores humanos como respeto, tolerancia, altruismo, solidaridad, sin dejar de estimular en ellos los conceptos que son necesarios para la lucha diaria y el triunfo ineludible de la realidad de la sociedad en la que tienen que vivir y competir. Sabiendo que siempre tendrán que luchar contra corriente, principalmente contra el feroz consumismo y otros anti valores promovidos por la sociedad que hace a los hijos caprichosos, egoístas y consumistas empedernidos. 10 Banderas rojas que exteriorizan los hijos caprichosos. Muestran descuido, desorden y maltrato ante sus cosas y las de los demás. No hacen ningún esfuerzo por superarse y solamente los hacen muy débilmente para obtener alguna cosa que les interese mucho. No hacen sus tareas escolares con esmero, incluso procuran eludirlas. No obedecen si no es en última instancia, o cuando reciben castigos. No tienen en cuenta a los demás, sino que su conducta se rige por la atracción o repulsa que suponga lo que están haciendo o lo que tendrán que hacer. No tienen en cuenta las normas de convivencia y educación que rigen en sus familia, escuela o sociedad. No usan adecuadamente su agenda escolar o familiar, ni siguen los objetivos de sus tareas y tiempos que les han adjudicado sus padres o maestros. Siempre intentan salirse con la suya y se quejan con mucha frecuencia de las cosas que les pasan. Dicen constantemente: Es una injusticia. No hay derecho. No es culpa mía. Todos están contra mí. Sólo comen, visten o hacen lo que le gusta, sin hacer el mínimo esfuerzo por probar lo que les es desconocido. Son impuntuales tanto para empezar o para terminar las tareas encomendadas, y actúan de forma desconsiderada con los que le esperan. 10 Consejos para lograr que sus hijos no sea caprichosos Ayudarles a comprobar y perseverar en lo acordado. Exigiéndole con constancia que ponga los medios y el esfuerzo apropiados para lograr sus metas. Demostrarles y explicarles con un coherente ejemplo de los padres, el adecuado y educativo entrenamiento en las virtudes y valores humanos, para que refuercen sus buenos hábitos y aprendan a resistir las tentaciones de ser caprichosos, procurando que se conviertan en emprendedores y constantes. Enseñarles a proponerse metas valiosas en función de valores personales, sociales y religiosos, y a perseverar para alcanzarlas, poniendo los medios necesarios para eliminar su adicción a ser caprichoso. Para ello es necesario cumplir paso a paso las diferentes fases del proceso, como si fueran eslabones de una cadena; saltarse uno, puede suponer el fracaso de llegar a la meta. Enseñarles a resistir las tentaciones de ser caprichoso y a perseverar contra los impulsos de hacer solamente las cosas que le interesen, a pesar de que la tarea les canse o sea desagradable. Enseñarles a esforzarse, resistir y perseverar en las enseñanzas de los padres que intentan conseguir que sean personas felices y que no sean esclavos de sus caprichos. Estar presentes demostrando, estimulo, interés y consuelo cuando les toque sufrir las consecuencias de sus malos actos, ya que el cansancio es difícil de aguantar, el dolor es difícil de sufrir. Pero tienen que aguantar y sufrir para que maduren y sepan lo que voluntariamente han perdido. No compadecerse ni eliminar todo su sufrimiento, aunque en la medida de lo posible es recomendable evaluar y graduar con mucha precaución todas sus experiencias. Permitirles que vivan las experiencias desagradables que les depare la vida, por azar o como consecuencia de sus actos caprichosos, acompañándole y no abandonándoles mientras se esfuerzan en resistir esas adversidades. Proponerles, negociando y logrando acuerdos o compromisos, especialmente sobre objetivos de estudios y formas de conducta. Ayudándoles a valorar los pros y contras, los medios razonables para conseguir los objetivos y las ventajas que conllevaran. Valorar sus conductas mostrando aprobación siempre que sea posible y desaprobación cuando así lo requiera su falta de esfuerzo o dedicación, pero mostrando sentimientos de esperanza en la mejora, y de alegría por la perseverancia del esfuerzo. Padrear consiste en estar presente, dar ejemplo, amar y ser amado y en las acciones que ofrece la figura masculina de crianza, como imagen con la que puedan identificarse los hijos.
Si su niño ya es mayor de cinco años y todavía se orina en la cama, es necesario que preste atención ya que podría ser síntoma de que algo no anda bien. Hacerse pipí a partir de esa edad por más de cuatro veces al mes sin una causa orgánica que lo justifique, podría indicar que padece de enuresis nocturna. Este es el padecimiento más común en el 80 por ciento de los niños de entre los cinco y los 10 años que mojan la cama. Para ayudarle a su hijo a superar esta situación, los expertos recomiendan a los padres adoptar una actitud positiva y apoyarle. Causas de la enuresis El origen suele deberse a una menor producción de la hormona antidiurética durante el sueño. Todos la producimos por la noche para poder dormir sin ir al baño, pero en el caso de los niños enuréticos, la producen en menor cantidad. Si solo faltara la hormona, los niños se levantarían más veces al baño, así que la enuresis está asociada además a otro problema: la sensación de vejiga llena no despierta al niño o puede que ni siquiera la perciba. La genética interviene porque se ha comprobado que cuando uno de los padres fue enurético existe un 30 por ciento de posibilidades de que su hijo también lo sea y un 50 por ciento de posibilidades, si lo fueron los dos padres. ¿Problemas psicológicos? Tener enuresis nocturna no equivale a tener problemas psicológicos, pero es un síntoma de que algo podría andar mal. Hay dos situaciones familiares que favorecen la enuresis nocturna: 1 Padres sobreprotectores. No le dejan espacio al niño para hacerse cargo de su propio aprendizaje. Aunque ya puede ducharse, vestirse y comer solo, sus papás siguen haciéndole las cosas. 2 Cuando no hay límites. En las familias donde los niños no encuentran pautas o normas a las que atenerse y regirse a la hora de aprender, la maduración física podría ser incorrecta. En este caso, lo mejor que se debe hacer es corregir ciertas actitudes e imponer límites. ¿Cómo ayudar al niño? La enuresis es totalmente involuntaria, por lo que no hay que castigar al niño ni ridiculizarlo delante de otros. Su colaboración como padre es clave para resolver el problema. Su hijo es el primero que quiere solucionarlo. Primero hágale ver que no tiene la culpa de lo que ocurre pero que solucionarlo está en sus manos y que cuenta con su apoyo. Los niños automotivados obtienen resultados con más rapidez. Consejos: • No le ponga pañales al niño por la noche, pues le impide sentirse mojado. • Para obtener resultados con más rapidez, evite que el pequeño beba líquido por las noches, aunque tome más durante el día. • Entrénelo para que responda a la sensación de vejiga llena. ¿Entrenamiento? Los especialistas sugieren algunos ejercicios comunes para ese entrenamiento: Se le pide al niño que cuente hasta 10 o 20 justo antes de empezar a orinar, o que tras beber mucha agua aguante un poco antes de ir al baño. Así identificará la sensación de vejiga llena. Todo esto debe acompañarse del refuerzo positivo de los logros del niño, con un calendario en el que señalar las noches secas en un color y las húmedas en otro. Se deben celebrar todas las ‘noches secas’ y se puede proponer un regalo inmaterial ante determinados logros: una excursión a ese sitio al que quería ir o construir con él un castillo de arena, por ejemplo. Cuándo preocuparse a) Si la enuresis es por causa orgánica (infección de orina de repetición, algún problema genético del sistema urinario, estreñimiento…). b) Si se trata de incontinencia, cuando al niño se le escapa el pis tanto de día como de noche, ante un mínimo esfuerzo o en cuanto tiene ganas de orinar. Esto suele estar relacionada con inmadurez del sistema nervioso. En este caso, generalmente los médicos pueden optar por la medicación. Se requiere un tratamiento con desmopresina, un medicamento con una actividad similar a la de nuestra hormona antidiurética que concentra y reduce la producción de orina. El tratamiento dura normalmente entre tres y nueve meses, y cuando se ven resultados positivos,el médico puede empezar a retirarlo de forma paulatina.