ReloxBan
Usuario (Argentina)
Buenas, El otro día me puse a boludear en youtube y en una de esas me encuentro con un canal de datos geográficos y demográficos, llamado "geography now". Y ahí me encontré que tenían un video de Argentina. Así que me puse a chusmear que información tenían de nuestro país... Y para mi sorpresa era bastante precisa... Desde que nuestra bandera viene de los colores de la casa de Borbón. Nuestra cuasi conflictiva frontera con chile al sur Nuestro conflicto con la Corona inglesa por las islas Malvinas (aunque le pifiaron un poco con las sandwich y georgias) El hecho de que le hicimos guerra virtualmente a todos nuestros vecinos, salvo a los dinos Hasta que llegó a la parte demográfica... Y acá va la posta: (Hello, my white friend) (deuthcland, deutchand, uber alles) (somos italianos desde antes del imperio romano) Y si, señores. estos uniformes no eran por nada Acá dejo el video original link: https://www.youtube.com/watch?v=1U0N4SGL46A
![[opinión] Desarrolladores de Taringa, tanto les cuesta?](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2016/05/21/hqdefault-yl9ZEZqpCYr.webp)
En serio pregunto, tanto les cuesta????? :/ Hacen cada cambio bobo con la página y un simple cambio que todo otra red social tiene no pueden implementarlo? miren esto, miren estooo! Uno no puede estar tranquilo en taringa hablando de lo más bien con gente sobre temas diversos porque el sistema de comentarios es un tremendo sorullo. Tanto cuesta hacer algo como youtube o facebook? En serio, es taaaan dificil? Hace años que soy taringuero y honestamente ya parece que nos estan boludeando. Vamos! Cuanto puede costarles contratar un programador? Les juro que yo lo haría, pero no sé programar! Este post no es solo para protestar, sino para demandar, pueden ser mejores!!!

Nota del año 2003 Nestor Kirchner: "El dólar a 3 pesos está bien para la Argentina" Lo dijo después de que la divisa volvió a tocar ese techo el viernes. También aseguró que espera llegar a un acuerdo con el FMI antes de fin de año. E insistió con que no habrá cambios de fondo. A una semana de asumir como Presidente, con el glaciar Perito Moreno como fondo imponente, Néstor Kirchner hizo ayer algunas de sus primeras definiciones económicas: dijo que "el dólar a tres pesos está bien para la Argentina" y que espera llegar a un acuerdo con el Fondo "antes de fin de año". Kirchner reiteró que quiere que los cambios sean "graduales", sin medidas sorpresivas ni grandilocuentes, y esto encaja perfectamente en la política del ministro de Economía, Roberto Lavagna, quien permanecerá en ese cargo. Lavagna también había defendido el valor del dólar, y paralelamente el Banco Central salió a sostener la divisa cuando su precio caía la semana pasada. "No me disgustan los niveles en los que está el dólar ahora, es bueno para la producción interna, para los exportadores, para la recaudación y para estimular la competencia", insistió ayer Kirchner. Es la primera vez que lo hace como presidente electo. Desde el miércoles, cuando Kirchner quedó virtualmente consagrado, el dólar no dejó de buscar el techo de los 3 pesos. Algunos analistas económicos atribuyen esa suba a cierta inquietud en los mercados financieros por su discurso "contra las corporaciones", mientras que otros la asignan a una reacción ante la baja de las tasas de interés. La economía es uno de los temas a los que más atención le pone el presidente electo. Anteayer había dicho que "no vetará" la ley que prorroga por noventa días la suspensión de las ejecuciones hipotecarias para vivienda única —algo que tampoco hizo el presidente Duhalde hasta ahora— y habla de fortalecer el Mercosur para que la región esté en mejores condiciones de negociación ante el mundo. Otro de los temas que le preocuparon —y lo habló con Lavagna— fue el ingreso de capitales "golondrina" a la región. Está en estudio el sistema chileno, que pone límites y obliga a la permanencia en el país de los fondos, para gestionar algo similar junto a otros países de la región. Ayer, en un catamarán en el que navegó junto a periodistas nacionales y extranjeros cerca del glaciar Perito Moreno, también habló de política: Reconoció por primera vez que "puede haber cambios" en la Ley de Ministerios, destinados a crear nuevas carteras y eliminar otras. La Constitución le fija como límite los 8 ministerios actuales. No soltó prenda acerca de sus futuros ministros —"me armaron como 10 gabinetes", dijo— algunos de los cuales trascendieron (ver página 4), pero aseguró que tiene pensado su gabinete desde antes de las elecciones del 27 de abril. A pesar de que anunció que presentaría sus nombres en "cualquier lugar del país", trascendió que lo hará el miércoles en Buenos Aires. Kirchner suele decir que con sus medidas "gradualistas" hará cambios "de fondo" en el país, "que van más allá de nombrar a ocho ministros". Le apuntará a otras áreas del Estado, a segundas líneas con nombres conocidos de la política. Ayer tuvo un día en el que mezcló la inevitable consulta de todos los periodistas que lo siguen, con un descanso a medias en El Calafate, cerca de los Hielos Continentales. Dicen que hoy —cuando vuelva a Río Gallegos— intentará hacer un descanso completo antes de asumir, en una semana. Nadie sabe si lo conseguirá.
LEY DE CONVERTIBILIDAD Ley 25.445 Adopción de un nuevo patrón de convertibilidad para el peso. Modificación del artículo 1° de la Ley N° 23.928. Vigencia. Sancionada: Junio 21 de 2001. Promulgada: Junio 22 de 2001. El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso, etc. sancionan con fuerza de Ley: ARTICULO 1° — Sustitúyese el artículo 1° de la ley 23.928 por el siguiente: Artículo 1°: El peso será convertible para la venta, a una relación de un peso ($ 1) por el promedio simple de un dólar de los Estados Unidos de América (u$s 1) y un euro de la Unión Europea (E 1), en las condiciones establecidas por la presente ley. A estos efectos se tomará la cotización de tipo vendedor de euros en dólares estadounidenses en el mercado de Londres. ARTICULO 2º — La presente ley rige a partir del día siguiente a aquel en el que un euro de la Unión Europea (E 1) cotice a un dólar de los Estados Unidos de América (u$s 1) para la venta, en el mercado de Londres, o supere dicha cotización, lo que será declarado por decreto del Poder Ejecutivo nacional en dicha oportunidad. ARTICULO 3º — El Banco Central de la República Argentina podrá formular los instrumentos necesarios para facilitar la adopción del nuevo patrón de convertibilidad en la adaptación de las deudas preexistentes. ARTICULO 4º — Comuníquese al Poder Ejecutivo. DADA EN LA SALA DE SESIONES DEL CONGRESO ARGENTINO, EN BUENOS AIRES, A LOS VEINTIUN DIAS DEL MES DE JUNIO DEL AÑO DOS MIL UNO. — REGISTRADA BAJO EL N° 25.445 — RAFAEL PASCUAL — MARIO A. LOSADA — Rodolfo C. Marafioti. — Juan C. Oyarzún.
En pleno siglo XXI hay quienes todavía viven de sueños guajiros imposibles de realizarse. Hay quienes todavía portan las banderas rojas con el martillo y la hoz en amarillo y siguen cantando la Internacional, creyendo que el comunismo es la solución a todas las injusticias que ocurren en una nación o en el mundo. Y no solo eso, hay quienes a pesar de su rotundo fracaso, lo siguen poniendo en práctica (Cuba, Corea del Norte) o coquetean con él (Venezuela, Bolivia). Yo se que en el mundo hay muchas injusticias, que hay pobres que no saben si el siguiente día van a comer mientras hay ricos que viven con lujos ostentosos y que se debería hacer algo para disminuír esa brecha. Pero creo que el comunismo más que ser un sistema justo, creo que es el más injusto que pudiera haber en el mundo, porque más que impartir justicia, creo que se premia a la mediocridad y al mínimo esfuerzo. Vamos a ver el siguiente ejemplo: José del Rojillo Izquierdo y sus compañeros discutían en la universidad con su profesor de economía sobre cual era el mejor sistema económico para solucionar la enorme desigualdad que existía en el mundo. Los alumnos no estaban de acuerdo con su maestro que les hablaba de las bondades de economistas como Keynes o Milton Friedman, y aseveraban que la mejor manera de acabar con la desigualdad era el comunismo. Del Rojillo sugería que se estudiara más a fondo a Marx y su libro “El Capital” para entender porque existía tantos problemas y tanta injusticia en el mundo. El profesor sugirió una cosa. -No vamos a estudiar a Marx, para entender el comunismo que ustedes tanto presumen, vamos a aplicarlo en el salón de clases. A partir de ahora, en lugar de que ustedes tengan calificaciones individuales, todos tendrán una calificación en común, es decir, se promediarán las calificaciones que todos ustedes obtengan y la calificación será la misma para todos. Como muchos de los estudiantes no tenían muy buenas calificaciones en la clase de economía, la medida fué aprobada por la mayoría del salón. Solamente los más estudiosos se opusieron a la medida, porque sentían que la mayoría del salón se iba a colgar de su esfuerzo para ingeniárselas y pasar de año gracias a ellos. En el primer mes, los aplicados se esforzaron para tratar de obtener una mejor calificación grupal, mientras que los demás ni siquiera estudiaron sabiendo que el esfuerzo de los aplicados iba a subir la calificación grupal lo suficiente como para pasar de año. Antes de la medida, el promedio grupal era de 80. Ahora ya con el “comunismo escolar” el promedio había bajado a 70. La mayoría de los alumnos mediocres estaban felices por la calificación, habían pasado la materia. Pero empezó a haber mucha indignación entre los alumnos aplicados, habían sacado la peor nota en toda su boleta de calificaciones. ¿Que pasó?. Los alumnos aplicados, al ver que su esfuerzo no se veía reflejado en su calificación, decidieron que ya no tenían porqué esforzarse tanto. Al cabo, estudiaran para 10 o no, iban a obtener la mediocre calificación grupal. ¿Qué fué lo que ocurrió?. Para el siguiente mes de “comunismo escolar”, el promedio bajó a 60. Ahora no solo los alumnos aplicados estaban indignados por la pésima calificación que habían obtenido, sino que ahora los “burros” estaban preocupados porque “por culpa de los aplicados” estuvieron a punto de reprobar. Tanto los aplicados como los flojos empezaron a criticarse y a amenazarse entre sí, cada bando se hechaba la culpa uno al otro por la calificación obtenida y amenazaban con hacer una revolución. Ya con los ánimos y la motivación hasta abajo, llegó el siguiente examen. ¿Que pasó?. El promedio grupal fué de 5.0. Todos habían reprobado. La indignación creció más, todos buscaron culpables, que si los alumnos habían tenido la culpa, que si el profesor era el culpable de todos los males que aquejaban a los alumnos. Había que encontrar un chivo expiatorio. Pero no lo había. Y mientras todos se peleaban entre sí. El profesor les dijo: -El experimento ha acabado, les haré un nuevo examen y volverán a obtener la calificación que le corresponde a cada quien. -Por supuesto, tanto los aplicados como los flojos estaban felices, porque sabrían que tendrían una oportunidad para pasar en base al esfuerzo de cada quien, ¿que pasó en ese examen?. Después de el fallido experimento, todos valoraron la importancia del esfuerzo individual y todos pasaron, no todos obtuvieron las mismas notas, algunos sacaron 10 y otros obtuvieron 6 y 7, pero todos habían pasado el examen. Después de tener al salón lleno de júbilo, el profesor les dijo a sus alumnos: -Como ven, no habrá necesidad de estudiar a Carlos Marx ni “El Capital”. Ustedes ya han aprendido en carne propia lo que es el comunismo, y sobre todo lo que ocurre cuando se trata de implementar un sistema tan “justo” en la sociedad. Ya se dieron cuenta de que un sistema como ese acaba con el nivel de productividad de un país, y el nivel de vida empeora para todos, aunque sea igual para todos. Y lo peor de todo es que en el comunismo no es cierto que todos son iguales. En todos los países donde se ha aplicado, los que están en el poder, gozan de un nivel de vida mucho mayor al que tiene el pueblo. Lo vimos con Stalin, Mao, lo estamos viendo con Fidel Castro. Todos elllos se trasladan en automóviles de lujo, mientras la población no tiene ni siquiera el permiso de comprar uno. Ellos salen del país a gozar de su fortuna en países capitalistas, mientras que el pueblo no tiene el permiso de salir de él. El comunismo es uno de los sistemas totalitarios más espantosos que han existido en la tierra. Sobre todo porque no entiende las necesidades del ser humano y suprime cualquier capacidad de inventiva e iniciativa que este pueda tener. Lamentablemente en el mundo siempre habrá desigualdad. Es parte de la naturaleza del ser humano. Y yo estoy de acuerdo en que se busquen mecanismos para que la brecha de desigualdad no sea tan grande y todas las clases sociales tengan un nivel digno de vida. Pero de ahí a reprimir los instintos naturales del individuo en aras de la igualdad, creo que hay una gran diferencia. Y vos ¿qué opinás?

En pleno siglo XXI hay quienes todavía viven de sueños guajiros imposibles de realizarse. Hay quienes todavía portan las banderas rojas con el martillo y la hoz en amarillo y siguen cantando la Internacional, creyendo que el comunismo es la solución a todas las injusticias que ocurren en una nación o en el mundo. Y no solo eso, hay quienes a pesar de su rotundo fracaso, lo siguen poniendo en práctica (Cuba, Corea del Norte) o coquetean con él (Venezuela, Bolivia). Yo se que en el mundo hay muchas injusticias, que hay pobres que no saben si el siguiente día van a comer mientras hay ricos que viven con lujos ostentosos y que se debería hacer algo para disminuír esa brecha. Pero creo que el comunismo más que ser un sistema justo, creo que es el más injusto que pudiera haber en el mundo, porque más que impartir justicia, creo que se premia a la mediocridad y al mínimo esfuerzo. Vamos a ver el siguiente ejemplo: José del Rojillo Izquierdo y sus compañeros discutían en la universidad con su profesor de economía sobre cual era el mejor sistema económico para solucionar la enorme desigualdad que existía en el mundo. Los alumnos no estaban de acuerdo con su maestro que les hablaba de las bondades de economistas como Keynes o Milton Friedman, y aseveraban que la mejor manera de acabar con la desigualdad era el comunismo. Del Rojillo sugería que se estudiara más a fondo a Marx y su libro “El Capital” para entender porque existía tantos problemas y tanta injusticia en el mundo. El profesor sugirió una cosa. -No vamos a estudiar a Marx, para entender el comunismo que ustedes tanto presumen, vamos a aplicarlo en el salón de clases. A partir de ahora, en lugar de que ustedes tengan calificaciones individuales, todos tendrán una calificación en común, es decir, se promediarán las calificaciones que todos ustedes obtengan y la calificación será la misma para todos. Como muchos de los estudiantes no tenían muy buenas calificaciones en la clase de economía, la medida fué aprobada por la mayoría del salón. Solamente los más estudiosos se opusieron a la medida, porque sentían que la mayoría del salón se iba a colgar de su esfuerzo para ingeniárselas y pasar de año gracias a ellos. En el primer mes, los aplicados se esforzaron para tratar de obtener una mejor calificación grupal, mientras que los demás ni siquiera estudiaron sabiendo que el esfuerzo de los aplicados iba a subir la calificación grupal lo suficiente como para pasar de año. Antes de la medida, el promedio grupal era de 80. Ahora ya con el “comunismo escolar” el promedio había bajado a 70. La mayoría de los alumnos mediocres estaban felices por la calificación, habían pasado la materia. Pero empezó a haber mucha indignación entre los alumnos aplicados, habían sacado la peor nota en toda su boleta de calificaciones. ¿Que pasó?. Los alumnos aplicados, al ver que su esfuerzo no se veía reflejado en su calificación, decidieron que ya no tenían porqué esforzarse tanto. Al cabo, estudiaran para 10 o no, iban a obtener la mediocre calificación grupal. ¿Qué fué lo que ocurrió?. Para el siguiente mes de “comunismo escolar”, el promedio bajó a 60. Ahora no solo los alumnos aplicados estaban indignados por la pésima calificación que habían obtenido, sino que ahora los “burros” estaban preocupados porque “por culpa de los aplicados” estuvieron a punto de reprobar. Tanto los aplicados como los flojos empezaron a criticarse y a amenazarse entre sí, cada bando se hechaba la culpa uno al otro por la calificación obtenida y amenazaban con hacer una revolución. Ya con los ánimos y la motivación hasta abajo, llegó el siguiente examen. ¿Que pasó?. El promedio grupal fué de 5.0. Todos habían reprobado. La indignación creció más, todos buscaron culpables, que si los alumnos habían tenido la culpa, que si el profesor era el culpable de todos los males que aquejaban a los alumnos. Había que encontrar un chivo expiatorio. Pero no lo había. Y mientras todos se peleaban entre sí. El profesor les dijo: -El experimento ha acabado, les haré un nuevo examen y volverán a obtener la calificación que le corresponde a cada quien. -Por supuesto, tanto los aplicados como los flojos estaban felices, porque sabrían que tendrían una oportunidad para pasar en base al esfuerzo de cada quien, ¿que pasó en ese examen?. Después de el fallido experimento, todos valoraron la importancia del esfuerzo individual y todos pasaron, no todos obtuvieron las mismas notas, algunos sacaron 10 y otros obtuvieron 6 y 7, pero todos habían pasado el examen. Después de tener al salón lleno de júbilo, el profesor les dijo a sus alumnos: -Como ven, no habrá necesidad de estudiar a Carlos Marx ni “El Capital”. Ustedes ya han aprendido en carne propia lo que es el comunismo, y sobre todo lo que ocurre cuando se trata de implementar un sistema tan “justo” en la sociedad. Ya se dieron cuenta de que un sistema como ese acaba con el nivel de productividad de un país, y el nivel de vida empeora para todos, aunque sea igual para todos. Y lo peor de todo es que en el comunismo no es cierto que todos son iguales. En todos los países donde se ha aplicado, los que están en el poder, gozan de un nivel de vida mucho mayor al que tiene el pueblo. Lo vimos con Stalin, Mao, lo estamos viendo con Fidel Castro. Todos elllos se trasladan en automóviles de lujo, mientras la población no tiene ni siquiera el permiso de comprar uno. Ellos salen del país a gozar de su fortuna en países capitalistas, mientras que el pueblo no tiene el permiso de salir de él. El comunismo es uno de los sistemas totalitarios más espantosos que han existido en la tierra. Sobre todo porque no entiende las necesidades del ser humano y suprime cualquier capacidad de inventiva e iniciativa que este pueda tener. Lamentablemente en el mundo siempre habrá desigualdad. Es parte de la naturaleza del ser humano. Y yo estoy de acuerdo en que se busquen mecanismos para que la brecha de desigualdad no sea tan grande y todas las clases sociales tengan un nivel digno de vida. Pero de ahí a reprimir los instintos naturales del individuo en aras de la igualdad, creo que hay una gran diferencia.
En el principio… todos eran pobres. Luego, hace relativamente muy poco, aparecen las empresas y el panorama cambia radicalmente para una gran porción de la humanidad. Descartada la burda falacia de que el colonialismo enriquece, demos paso a la explicación de por qué la empresa privada es el fundamento del bienestar general de una nación y así ha sido para el llamado Primer Mundo y gran parte de Asia. Al contrario de lo que Karl Marx y Adam Smith incorrectamente pensaron, la forma “primitiva” en que se obtenía un ingreso, no era por definición un salario sino una ganancia. Hacer esta distinción permite apreciar el fundamental papel de las empresas en la creación de riqueza para una nación. Como explica George Reisman, mientras más capitalista sea el sistema económico, más altos son los salarios pagados a los trabajadores con relación a los ingresos por ventas. Los capitalistas no deducen sus ganancias de la “plusvalía nunca entregada” a los trabajadores. Por el contrario, los trabajadores reciben un salario que es un costo que los capitalistas (empresarios) deben descontar de su ingreso, que en principio sería totalmente ganancia. Para entender esto, imagínese que usted es alfarero. Todo lo que usted obtiene por ventas es ganancia. Para crecer, no le queda otra alternativa que contratar más gente. Pero la ganancia -es decir- la creación de valor y los clientes son producto de su mente y su creatividad. Es decir, usted no le roba la ganancia a su colaborador contratado, si no que usted es responsable por la creación de su salario en primer lugar. En otras palabras, Marx basó toda su teoría económica sobre una falacia, una gran mentira teórica e histórica. Lo interesante es que con el desarrollo económico capitalista, la división del trabajo aumenta y el recurso humano comienza a ser escaso frente a los otros recursos (naturales y capital) complementarios para cualquier tipo de producción material. Así, se crea una competencia por los trabajadores, escasos frente a la producción creciente. Esta es la única razón, no hay otra, por la cual los salarios aumentan y compran más cada año en un sistema capitalista. En ausencia de depreciación monetaria, cada incremento de productividad vuelve más valioso al recurso humano en relación con el resto de recursos y la gente puede comprar más cada año. Y en un sistema de libre competencia, mientras más exitosos y ricos sean los capitalistas, más altos serán los salarios con respecto a las ganancias puras. Taiwán, que hace 50 años tenía el mismo nivel de vida de Kenya, ahora tiene un ingreso por habitante 20 veces superior. Y tomando en cuenta que todos nos levantamos por la mañana para producir, ¿no quisiera usted que esas mismas 8-10 horas le permitieran comprar más cada año (o trabajar menos para alcanzar nuestro estilo de vida latino y no tan complicado)? Tal vez su hijo se haría poeta o filósofo con la lo ahorrado, o un nuevo Marx, quien vivió de herencias y de Engels, su Mecenas, mientras engañaba a media humanidad.
Adam Michnik habla de sus lecturas clandestinas sobre el totalitarismo. ras la caída del Telón de Acero, el único líder comunista condenado a muerte fue Nicolae Ceaucescu. Con la ejecución sumaria del rumano, el 24 de diciembre de 1989, los pueblos de los antiguos regímenes del Bloque Soviético veían cómo el comunismo, acusado de totalitarismo, estaba juzgado y condenado. El polaco Adam Michnik lleva el trauma que supusieron más de 40 años de partido único en la sangre y, aunque confiesa tener "el corazón a la izquierda", jamás volverá a confiar en "la demagogia de Lenin". Porque "el comunismo, de cualquier tipo que sea, siempre lleva a la dictadura". Reconocido periodista, director del diario Gazeta Wyborcza, Michnik deja claro que tiene "el bolsillo a la derecha". Porque los movimientos altermundialistas tampoco pueden aportar una respuesta: "El capitalismo no me gusta, pero hasta la fecha nadie inventó algo mejor. ¿Qué proponen esos grupos? Yo ya viví la planificación de Estado...". Michnik nunca compró, sin embargo, acciones del Adam Michnik (Varsovia, 1946) creció en una familia comunista, aunque pronto se convirtió en uno de los más férreos opositores al régimen. Pasó varias veces por la cárcel, acompañó a Lech Walesa en el camino hacia la democracia y es uno de los intelectuales de Europa del Este con más prestigio sobre el asunto. Una de sus lecturas clandestinas para entender el sentido de la libertad durante la dictadura fue Mi siglo (Acantilado), de su compatriota Aleksander Wat, un libro que sale ahora en castellano. Michnik acudió ayer expresamente a Madrid para presentarlo. "Mi generación tiene una deuda con Wat, porque su libro es el resultado de una lucha por la libertad y contra todos los totalitarismos", explica el periodista. Mi siglo son las memorias del autor sobre el convulso siglo XX. Asfixiado por la falta de libertad en Polonia y tras haber conocido los gulags soviéticos, Wat se refugió en París, pero, enfermo, fue incapaz de escribir y el libro es una transcripción de varias entrevistas con él. "Son como las confesiones de San Agustín, con la diferencia que Aleksander no hablaba con Dios", añade Michnik. Él leía Mi siglo a escondidas, cuando el régimen ya le había prohibido la Universidad y vigilaba cada uno de sus pasos. Memoria histórica Veinte años después de la caída del Muro de Berlín, Michnik considera que es una lectura más que nunca obligatoria para entender "la mentira" que supone el comunismo. En Polonia, hablar de la dictadura no es ningún tabú, apunta Michnik, que también reconoce que "se dicen muchas tonterías" porque aún "hay gente que quiere ganar la Segunda Guerra Mundial". En una labor de memoria histórica, el periodista clasifica Mi siglo como una lectura aún más reveladora que los archivos de los servicios de seguridad comunistas polacos. Pero memoria no significa nostalgia. Michnik jamás podría volver a vivir en un país comunista, porque tanto la ideología como la práctica acaban con las libertades de los individuos: "Sólo se habla de libertad cuando uno puede decir no, y no era así bajo el comunismo". Y osa: "La gran diferencia entre el franquismo y el comunismo es que en la España de Franco hubo lugar a preguntas. En mi país, no". Michnik no se olvida de los años de represión, que son los que le asientan en su anticomunismo. Considera que sólo la libertad debe defenderse. "En mi país, tras la dictadura, ningún militar irrumpió en el Congreso", dice en referencia al 23-F. Pero un comunista participó en la Transición. "Tras un encuentro con Bresnev en Moscú, Santiago Carrillo se presentó ante el rey, quien le dijo: "¿Problemas?". "Sí, su majestad", contestó Carrillo", explica Michnik subrayando la respuesta del líder comunista.
A pesar del teatro, de las peleas boludas, de las pelotudeces del jurado, de los invitados de mierda que llevaba Marcelo, y todo el circo y pan que los giles suelen consumir como zombies, realmente me gustaba ver este tipo de cosas... link: http://www.youtube.com/watch?v=DXzT_dZpTpk link: http://www.youtube.com/watch?v=QQLgKhKm_lw link: http://www.youtube.com/watch?v=n5oT1UrZA2o link: http://www.youtube.com/watch?v=cW7Fer92vfA Pero ahora... nada.... volvimos a la misma mierda de siempre link: http://www.youtube.com/watch?v=YVS-FnUIhOw En fin... Al menos uno se va sabiendo que pueden hacer algo lindo cuando quieren...
Wendy Sulca (cermeza cermeza): La hija de Evo (el presidente de Bolivia, Evo Morales):