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Richard3

Usuario (Territorios palestinos)

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Correpi. Boletín informativo Nº 595 (3º parte)
Correpi. Boletín informativo Nº 595 (3º parte)
InfoporAnónimo2/19/2011

Tercerización de la represión: la patota de la UOCRA ataca a trabajafores del SITRAIC El miércoles 2 de febrero, a las 9 de la mañana, un grupo de trabajadores del Sindicato de los Trabajadores de la Industria de la Construcción y Afines (Sitraic) se movilizó a las puertas de la obra donde se levantará un supermercado Carrefour, en Lomas de Zamora. Reclamaban puestos de trabajo para los obreros de la zona y para dar a conocer sus propuestas a los obreros que ya estaban trabajando en la obra. Fueron atacados por una patota de la UOCRA , de unos 50 matones, que hirió a tres trabajadores, entre ellos a una mujer embarazada. La policía liberó la zona permitiendo así el ataque de esa banda de lúmpenes y mostrando una vez más la íntima relación que existe entre el estado burgués y la burocracia sindical. Las víctimas de este ataque han señalado, además, que participó un patotero que ya había estado el 20 de octubre de 2010 en la emboscada que terminó con el asesinato de Mariano Ferreyra. Al día siguiente, un delegado del Sitraic fue interceptado, mientras conducía su auto por la avenida Espora de Almirante Brown, por otros diez matones a bordo de dos automóviles, quienes le arrojaron un bloque de hormigón sobre el parabrisas de su auto y lo golpearon salvajemente. Los medios masivos de comunicación presentaron la noticia como un enfrentamiento entre trabajadores, cuando en realidad se trató de un hecho represivo tercerizado por el estado en la patota de la burocracia sindical, verdadera policía política cuya función es evitar la organización independiente de los trabajadores en sus sindicatos. Además, la utilización de esta represión tercerizada cumple una función ideológica al hacer uso de la ilegalidad mientras el estado burgués que las defiende y organiza parece permanecer en la legalidad. Sin embargo, cuando los trabajadores deciden levantar la cabeza y pelear contra estos ataques, el estado deja de lado esa aparente imparcialidad y cae con todo el peso de su aparato represivo para perseguir a los luchadores que cometen la osadía de enfrentarse a la burocracia sindical. Es lo que le pasó al delegado del Sitraic, Carlos Olivera, quien hace más de un año que está detenido, imputado de intento de homicidio, luego de que sufriera un ataque de la patota de la UOCRA con la complicidad de la policía que aquélla vez también liberó la zona para que estas bandas pudieran actuar libremente. Para el gobierno nacional y popular, esta burocracia sindical asesina representa al sindicalismo que construye. Celebra la reconstrucción de la Juventud Sindical Peronista (JSP) en manos de uno de los hijos de Hugo Moyano, que en los ’70 fue dirigente de la JSP –Mar del Plata. No debemos olvidar que la JSP era una de las tantas bandas fascistas de la derecha peronista, junto con otras como la JPRA (jotaperra), Concentración Nacional Universitaria (CNU) y la Triple A. La manipulación descarada que efectúa el kirchnerismo sobre la memoria de aquellos años no alcanza para ocultar que no existe ninguna Juventud Trabajadora Peronista (JTP) apoyándolos. Quienes dicen ser la última línea de contención contra la derecha se apoyan en aquellos que en los ’70 buchonearon, asesinaron y entregaron a miles de activistas gremiales, siendo socios del genocidio perpetrado por el estado y su partido militar. La impostura no podría ser más burda. Fuente:http://correpi.lahaine.org/?p=1039

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Egipto y la crisis mundial
Egipto y la crisis mundial
InfoporAnónimo2/5/2011

Egipto: una revolución en el centro neurálgico del imperialismo Al momento de cerrar la presente edición de Prensa Obrera, centenares de esbirros del aparato oficial del Estado egipcio y del partido de gobierno irrumpían en la plaza central de El Cairo (Tahrir) para desalojar de ella a las personas y familias que la continuaban ocupando, luego de la inmensa movilización del martes 1° de febrero. Estas patotas de civil ya habían hecho su irrupción en las jornadas precedentes en distintas ciudades del país y fueron también las responsables de los diversos saqueos que resultaron en la decisión de armarse por parte de algunos sectores propietarios. La intervención de las patotas ha servido para echar luz sobre la política del mando militar egipcio, al cual numerosos medios de prensa caracterizan como sostenedor del movimiento revolucionario. En la ocasión, las tropas han dejado actuar con toda libertad a los provocadores, en función de un planteo que el mando militar había hecho con anterioridad, cuando llamó a la multitud a abandonar la plaza luego de la movilización. Después de más de una semana de manifestaciones y recambios políticos, es claro que los militares no están dispuestos a tumbar al presidente Mubarak, en tanto no hay acuerdo para ello entre las distintas potencias que intervienen en el conflicto y entre los distintos clanes oficiales. Israel y la Autoridad Palestina han mantenido inconmovibles la posición de que Mubarak debe pilotear la transición a las elecciones previstas para septiembre -precisamente el mismo planteo que ha hecho el mismo Mubarak en su última aparición televisiva. La complicidad del ejército con la acción de las barras bravas del oficialismo es un indicio de que no está excluido un baño de sangre ejecutado por las fuerzas armadas. El régimen de Mubarak está ciertamente acabado, pero esto no significa que la burguesía mundial haya aceptado que su salida tenga lugar con las masas en la calle. La revolución egipcia ha tomado al imperialismo por sorpresa, e incluso ahora varios sectores siguen apoyando a Mubarak, incluso en Estados Unidos. Hay una suerte de ficción democrática como sucedió luego del derrocamiento del hondureño Zelaya, cuando Obama logró hacer creer que se oponía a lo que no quería llamar golpe de Estado. Ante el hecho consumado, sin embargo, alienta la ilusión de que las revoluciones pueden alcanzar sus objetivos a fuerza de manifestaciones exclusivamente, o sea sin una fuerza política dirigente y, por sobre todo, con exclusión de la organización de una insurrección popular armada, y si aceptan una dirección liberal y un recambio político superficial. Esta ilusión está ahora presente en Egipto, aún más cuando ese procedimiento alcanzó para derrocar al gobierno de Túnez, hace dos semanas, e incluso después para expulsar del nuevo gobierno a ministros vinculados con el anterior. Los cambios de gabinete o la renuncia a la reelección del presidente en países como Yemen y Jordania también alimentan el espejismo de la posibilidad de un cambio social y político efectivo sin la destrucción del aparato de Estado precedente. Se omite en estos casos, sin embargo, que en Túnez ha quedado salvaguardado todo el aparato militar, represivo y burocrático del régimen desahuciado, incluida la continuidad del primer ministro (e incluso, hasta ahora, el inmenso conglomerado económico de la familia del presidente depuesto) y que en Yemen y Jordania los cambios no fueron siquiera de fachada. Mubarak, en Egipto, ha tomado sus propios recaudos al llenar el cargo vacío de vicepresidente en la persona de un mandamás militar, Omar Suleiman, formado en Moscú bajo el régimen staliniano y luego en West Point. Omar Suleimán es el jefe del conjunto del servicio de espionaje y el principal enlace con los servicios de espionaje de Israel y Estados Unidos; tiene a su cargo la supervisión del bloqueo a Gaza. No es claro, con todo, que sirva como figura de recambio para las masas movilizadas, dado, precisamente, su larguísimo vínculo con el gobierno de Mubarak y su condición de espada fiel del sionismo. Es este personaje, sin embargo, la cabeza política de las fuerzas armadas, en las que tantos comentaristas y fuerzas políticas locales confían para producir una transición ‘pacífica'. De lo que no cabe duda, de cualquier manera, es que un aplastamiento sangriento de la revolución egipcia no significará de modo alguno un retorno al orden anterior de cosas -al contrario, desarrollará en las masas una conciencia revolucionaria más aguda en el conjunto del Medio Oriente. Tampoco se puede dudar que sin una revolución victoriosa no habrá ninguna mejora para las masas, sino más miseria, tensiones y conflictos bélicos. Crisis mundial La mejor caracterización de conjunto de la situación revolucionaria que se desarrolla en el Medio Oriente la produjo el titular de un artículo en el británico The Telegraph (1/2): "El FMI levanta el espectro de guerras civiles como consecuencia del empeoramiento de las desigualdades globales". En efecto, el presidente del Fondo había declarado: "No es la recuperación que queríamos. Es una recuperación acosada por tensiones y presiones, que pueden sembrar, incluso, las semillas de la próxima crisis". Agregó también: "El desempleo global se mantiene en alturas récord, con una desigualdad creciente de ingreso que suma tensión social", para citar "los tumultos en Africa como un preludio de lo que puede ocurrir con los 400 millones de jóvenes que se sumarán a la fuerza de trabajo en la próxima década". El funcionario agregó que "están re-emergiendo los desequilibrios globales que han causado la crisis financiera". Como conclusión pronosticó: "podríamos ver una inestabilidad social y política creciente dentro de los países -incluso una guerra". Ha sido el desarrollo de la crisis mundial, precisamente, el detonante de la crisis revolucionaria en Egipto, que como toda crisis auténtica nadie la esperaba porque opera en forma subterránea. Los lectores de Prensa Obrera saben que esa ha sido nuestra conclusión fundamental desde el inicio de la etapa actual de la crisis mundial -la tendencia a la creación de situaciones revolucionarias y de revoluciones. Egipto, que se jacta -como otros países llamados emergentes- de un crecimiento anual del 5%, como consecuencia del ingreso de capital especulativo generado por las operaciones de rescate de los bancos centrales más importantes; el país tiene una tasa de inflación del 20% anual en los productos de primera necesidad y una elevada desocupación. En un reportaje sobre la situación del pueblo egipcio, el francés Le Monde (3/2) relevó, entre los manifestantes en distintas ciudades, ingresos diarios de 1,50 euros -o sea ocho pesos. La fuerza motriz La presencia abrumadora de la población empobrecida en las manifestaciones en Egipto pone en cuestión la tesis que más ha circulado en los comentarios internacionales, según la cual la revolución egipcia es un movimiento de la clase media modernizadora, cuyo objetivo es puramente político, no social, a favor de una democracia parlamentaria o ‘transparente'. Es la ilusión que tiene el imperialismo sobre estos acontecimientos. La lectura atenta de los pronunciamientos populares en todos los países en que ha prendido la revuelta demuestra, por el contrario, la preeminencia de los reclamos sociales -que solamente podrían alcanzarse con el derrocamiento del poder de turno. Es cierto que el rol de Internet en la agitación política que condujo a las manifestaciones populares mostraría una preeminencia de los sectores más alfabetizados, pero el impulso popular no se detuvo cuando el gobierno cerró el canal de información electrónico, porque -como comenta el reportaje de Le Monde- "la comunicación recurrió al viejo método del boca a boca". De cualquier modo, la bancarrota capitalista internacional excluye la posibilidad de una ‘modernización incluyente', si ese fuera el programa de la clase media. Incluso en Israel, el único país ‘moderno' de la región, la pauperización camina a pasos acelerados. La etapa histórica mundial y la correlación de clases en Egipto determinan que la realización de las aspiraciones de las masas movilizadas solamente es posible por medio de la revolución permanente -o sea el desplazamiento de la dirección política de la lucha hacia los polos extremos de las masas. La perspectiva de una agudización del proceso revolucionario ha levantado la hipótesis de que en Egipto pueda triunfar un movimiento islámico, o sea reaccionario. Se cita para el caso a Irán, pero simplemente por ignorancia, porque la islamización de Irán no fue el producto de la revolución iraní de 1979, sino de la contrarrevolución posterior que consagró la preeminencia de la jerarquía clerical, reforzada luego por la guerra con Irak -impulsada por el ‘imperialismo democrático' para desangrar, precisamente, el ímpetu revolucionario. De todos modos, el islamismo egipcio ha buscado colaborar con Mubarak, incluso fue reconocido como la oposición a su majestad y pagó por ello con prisiones masivas de sus militantes. En la circunstancia actual, se ha puesto a la cola y al servicio de la oposición designada por el imperialismo, en la persona de un ex funcionario de la ONU en cuestiones de proliferación nuclear, El Baradei. El cuidadoso edificio del sionismo La revolución egipcia ocupa un lugar internacional excepcional, por la simple razón de que amenaza hasta sus fundamentos toda la estructura de opresión del sionismo sobre la nación palestina. Este es el hecho, por encima de cualquier otro, que acelera la polarización política y el ritmo de la revolución al interior de Egipto. Israel es incompatible con una revolución victoriosa, por eso obstaculiza cualquier contemporización con las masas. Esto explica el apoyo incondicional que la propia Autoridad Palestina le está dando a Mubarak, porque el derrocamiento de éste pondría en peligro todos los acuerdos de ella con el sionismo y pondría fin a su propia supervivencia. Una victoria revolucionaria devolvería la región a la situación de 1956, cuando la nacionalización del canal de Suez provocó la invasión terrestre de Egipto por parte de Israel, con el apoyo de la aviación y tropas aéreotransportadas de Gran Bretaña y Francia -pero ahora en un marco histórico mucho más explosivo. Esta tensión explica que aún no se hayan producido movilizaciones de apoyo a la revolución egipcia en Cisjordania, las que serían aplastadas sin miramientos por las tropas ocupantes, y hasta la moderación en Gaza. La historia está demostrando la clarividencia de una de las alas de la IV Internacional en los años '50, el llamado lambertismo (con el cual el Partido Obrero rompió a fines de los años '70), que previó que una lucha victoriosa contra el sionismo solamente era posible a partir de revoluciones en los Estados árabes, cuyas clases dominantes estaban enfeudadas o lo estarían más adelante a un acuerdo con Israel -y nunca mediante la construcción de una utópica Nación Arabe por parte de esas clases dominantes. Una victoria revolucionaria en los países árabes -es decir, de sus obreros y campesinos- plantearía a las masas judías una salida de la trampa mortal en que se encuentran, mediante la construcción de una República Palestina Unica con todos sus componentes nacionales y la unidad socialista de todo el Medio Oriente. Salto histórico Los movimientos revolucionarios en las naciones árabes transportan la crisis capitalista mundial a otro terreno; ya no hablamos sólo de la quiebra masiva de bancos, los que son conservados en estado zombie por los Estados; ni de la quiebra de estos Estados; ni de la miseria social creada por esta bancarrota. Hemos ingresado a un período de situaciones revolucionarias y revoluciones. Fue precisamente lo que advertimos en un artículo relativamente reciente ("El rostro boliviano de la crisis mundial", en referencia a la rebelión desatada por el gasolinazo de Evo Morales, en Prensa Obrera Nº 1.162, 6/1). Egipto es Bolivia, pero ubicado en un centro neurálgico internacional para el imperialismo y para su socio más decisivo, el sionismo. Los ‘países emergentes' no se han alejado de la crisis mundial, ni siquiera la han esquivado: están en el ojo de la tormenta -por la simple razón de que ella desnuda contradicciones históricas mucho más explosivas que cualquier Estado desarrollado. Aunque Europa ya ha dado sus primeros pasos. Jorge Altamira Fuente: http://po.org.ar/articulo/po1164061/egipto-revolucion-en-centro-neuralgico-del-imperialismo

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Obama y la política armamentista
InfoporAnónimo3/20/2011

El bazar de armas Obama El complejo militar-industrial estadounidense es un gobierno aparte y el mandatario norteamericano ha decidido ser su presidente. No se trata sólo de continuar guerras, preparar otras, crear constantemente armamento más avanzado para reemplazar al “viejo”: Obama es su gran vendedor. Durante la gira asiática que realizó en noviembre del año pasado, cerró con India un acuerdo preliminar por valor de 4100 millones de dólares, el precio total de diez Boeing C-17. Poco antes, el 20 de octubre, envió al Congreso para su aprobación los términos de la exportación a Arabia Saudita de jets, helicópteros, misiles y más por el monto de 60.000 millones de dólares, la mayor venta de armas a un solo país en la historia de EE.UU. El señor de la Casa Blanca se jactó en su discurso de recepción del Premio Nobel de la Paz de que su país era la única superpotencia militar del mundo y se dedica a confirmarlo y aun a ensanchar la afirmación. Aunque la potencia del Norte es la abastecedora más importante de armas –opera un 30 por cierto del mercado mundial desde hace años, seguida por Rusia con el 23 por ciento–, “el gobierno de Obama está modificando las regulaciones del control de exportaciones para ampliar su participación en el mercado, según varios funcionarios” (www.mcclatchy.com, 29/7/10). En agosto del 2009 instó a flexibilizar las normas de vigilancia en la materia y en su Mensaje a la Unión del 27 de junio del año siguiente reiteró el pedido, a fin de contar con “otro factor que contribuya a duplicar nuestras exportaciones en el 2015”. Washington también ocupa el primer lugar en cuanto a gastos militares: un 43 por ciento de lo que destinan a ese rubro todos los países del planeta, según estimaciones atinentes al 2009 del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (Sipri, por sus siglas en inglés). El 22 de diciembre pasado las dos cámaras del Congreso aprobaron el presupuesto más grande del Pentágono desde la Segunda Guerra Mundial: 725.000 millones de dólares para el año fiscal 2011, un 8 por ciento superior al del 2010, más del doble del que aprobó W. Bush en el 2001 y casi la mitad de lo que el mundo entero invierte en la materia. Obama también supera a su antecesor en otro aspecto: en el 2009, primer año de su mandato, el Departamento de Estado autorizó exportaciones de las empresas privadas armamentistas por 40.000 millones de dólares, un 17 por ciento más que en el 2008, último año del gobierno de W. (www.sfgate.com, 11/3/11). La mayor parte de esas ventas, nunca afectadas por la crisis económica, fue a países del sudeste asiático y del Medio Oriente. El mejor aliado de gigantes como Boeing, Lockheed Martin y otras megaindustrias del ramo es precisamente Obama: “El presidente está mucho mejor dispuesto a exportar armas que cualquiera de los gobiernos demócratas anteriores”, señaló Loren Thompson, un conocido consultor en temas de defensa. O como observó el subdirector de la Asociación de Control de Armas, organismo no partidario que promueve la adopción de políticas eficaces de control de armamentos: “Hay un bazar de armas Obama” (//money.cnn.com, 24/2/2011). El Departamento de Estado cumple sin descanso esta tarea. Muchos cables filtrados por Wikileaks revelan que los diplomáticos estadounidenses actúan como corredores del complejo militar-industrial. Un cable fechado en noviembre del 2009 describe cómo un miembro de la embajada en Brasilia presiona al gobierno de Lula para que adquiera cazas, reitera los puntos favorables de la oferta y califica la decisión de aceptar la propuesta como un “acelerador de la relación militar y comercial creciente” que mantienen los dos países. Un caso típico se describe en otro cable dirigido al Departamento de Estado, procedente de Oslo esta vez. Recapitula los esfuerzos de la embajada estadounidense para persuadir al gobierno de Noruega de que compre jets JSF a la Lockheed Martin en vez adquirir el Gripen fabricado por la empresa sueca Saab AB. Es un verdadero manual para diplomáticos vendedores de armas que, entre otras cosas, aconseja consultar a la Lockheed Martin “para determinar los aspectos de la compra que conviene subrayar” y desarrollar “una estrategia mediática conjunta”. Es inocultable que la mayoría de esas exportaciones no son inocentes: Wa-shington ha logrado con ellas mutilar la influencia rusa en Europa del Este, extender su influencia en Asia y Medio Oriente y crear además una suerte de cerco militar alrededor de Rusia, Irán y China. El sueño imperial de EE.UU. sigue en pie y así, como se dice, se juntan el hambre con las ganas de comer. http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-164540-2011-03-20.html

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Izquierda y kirchnerismo, un debate necesario
InfoporAnónimo1/23/2011

Norberto Galasso - Jorge Altamira. Una dura polémica que ya lleva dos cartas de cada lado, y en la que ahora interviene el historiador Pablo Pozzi. El historiador Norberto Galasso y el dirigente del Partido Obrero (PO) Jorge Altamira entablaron una polémica pública, iniciada por una carta abierta del primero. En el artículo que reproducimos a continuación para las y los lectores de ANS, el historiador Pablo Pozzi sienta postura de forma contundente ante lo que considera "un ataque generalizado a la izquierda" por parte de Galasso. Más allá de los protagonistas involucrados, esta polémica es un indicador del momento político que atraviesa nuestro país, de las complejidades y contradicciones que plantea el proyecto kirchnerista y del rol de la izquierda en esta coyuntura. Un debate necesario. Galasso, “el canguro intelectual” Por Pablo Pozzi Los colegas nunca cesan de sorprenderme. En este caso, Norberto Galasso, que yo tenía como una persona respetable, se sumó al montón en una carta abierta a Altamira y al PO que, realmente, es un ataque generalizado a la izquierda. Sus argumentos, supuestamente contundentes son de tipo histórico y político y se pueden resumir en las siguientes hipótesis: 1- El también cree en una sociedad igualitaria. 2- Él también leyó a los marxistas. 3- La izquierda es pequeña en número, cree en una revolución perfecta, aunque son “generosos y utópicos”, de hecho no tiene peso electoral. 4- La izquierda tiene teorías justas pero en la práctica colabora y resulta aliada de la derecha. 5- Así “la izquierda abstracta” atacó a Yrigoyen y a Perón igual que ahora ataca a los Kirchner abonando el avance de la derecha. 6- Yrigoyen era mejor que Uriburu, Perón mejor que Aramburu y los K mejor que Duhalde y compañía. 7- De llegar Duhalde y cía al poder esto causará una debacle represiva tan terrible o peor que la de 1976. 8- Los K tienen limitaciones y algunas contradicciones. 9- La Izquierda nacional tuvo sus errores pero siempre tuvo en claro quién era el enemigo principal. 10- En cambio “la izquierda abstracta” confunde al enemigo llevando así a su militancia a la muerte, sumando luto y desgracias. En esta mezcla de planteos históricos y políticos se ocultan contradicciones, confusiones, y mentiras. Más aun, lo peor es que demuestra que el historiador Galasso acomoda su historia a sus necesidades y veleidades políticas. Para empezar no se trata de “creer en una sociedad igualitaria”, sino en trabajar y construir para que exista. Con leer a los marxistas eso no alcanza. Leer no quiere decir comprender, y comprender no quiere decir actuar. De ahí el aforismo de que el marxismo es una guía para la acción. Las lecturas de Galasso (en la suposición que las haya comprendido) nunca le alcanzaron para contribuir a la construcción de esa sociedad igualitaria en la que pretende creer. De hecho, la Izquierda Nacional siempre se las arregló para alinearse con el poder de turno. Más aun, la supuesta pequeñez de la influencia de la izquierda no se puede medir en votos a menos que digamos que la Izquierda Nacional es irrelevante ya que siempre obtuvo menos votos que la “izquierda utópica” y ni hablar de la derecha que nunca pudo ganar una elección en la Argentina excepto metida dentro del peronismo y de la UCR. Claro, supone que el poder y la influencia provienen de los votos en la Argentina. Y esto parte de la consideración que la represión, el dinero, y el poder del Estado no inciden en los resultados electorales. Y esto en la suposición que una elección es una genuina medición de adhesiones e influencia y no del poder de los aparatos y el clientelismo. Pero bueno, las contradicciones de Galasso en este ámbito pueden demostrar la confusión de alguien que de política no sabe nada. Más preocupante es la escasa calidad de Galasso como historiador. La calidad democrática y popular de Yrigoyen se les debe haber escapado a los fusilados de la Patagonia o a los muertos de la Semana Trágica. La represión contra los comunistas de la huelga del 29 en San Francisco y las torturas a las que fue sometido Jesús Manzanelli eran, indudablemente, mejores que las que ejerció Uriburu. También, podían haber sido merecidas ya que los anarquistas y comunistas, sin duda alguna, le estaban haciendo el juego al golpismo. Lo siento pero el golpe de Uriburu no fue provocado por la izquierda. Pero ésta sí se erigía en obstáculo frente a la política económica que deseaba aplicar la oligarquía frente a la crisis de 1929. Así Uriburu reprimió algunos radicales pero sobre todo a la militancia obrera izquierdista ¿o se olvida, cómodamente, que la picana eléctrica fue estrenada contra los presos de la CGT? Con su criterio, para Galasso, Agustín P. Justo fue mejor que Uriburu, y así lo entendieron los radicales que se sumaron al famoso “Contubernio”. Aquellos como FORJA, que Galasso reivindica, eran muy minoritarios y, o sorpresa, no tenían votos. Perón, por su parte, hizo una cantidad de cosas positivas. Pero también creó la burocracia sindical, reprimió las huelgas obreras (desde la masacre de los azucareros en el 49 hasta la huelga metalúrgica del 54) aunque estas fueran de obreros peronistas. La Sección Especial detuvo, torturó y persiguió a los comunistas, incluyendo a los “peligrosos” como Atahualpa Yupanqui. Nada de esto implica que Yrigoyen o Perón fueran lo mismo que Uriburu y Aramburu. Lo que si implica es que tenían un componente represivo que Galasso prefiere olvidar. ¿Qué deberían haber hecho los anarquistas de 1919? Según Galasso deberían haberse llamado a silencio y apoyar a un gobierno que acababa de masacrar docenas de obreros. Lógico, las críticas de Galasso al “movimiento nacional” brillan por su ausencia. Los “errores” son excusados, las “contradicciones” justificadas, y los muertos, bueno, la culpa es de ellos mismos por “no entender la contradicción principal”. Por supuesto, a esto agreguemos algunas perlitas “históricas”: Moreno envenenado y Sarmiento festejando el degüello del Chacho. ¿Qué habrá querido decir con esto? ¿Qué la izquierda envenenó a Moreno? ¿Qué festejamos junto con Sarmiento? Ahora resulta que todos los males entre 1810 y hoy son culpa de la izquierda que tiene buenas intenciones pero no comprende al enemigo principal. Claro todo esto excluye el hecho de que ni Yrigoyen, ni Perón y mucho menos los K quieren ni permiten una alianza con la izquierda. Si hacemos y avalamos lo que ellos quieren (incluyendo la represión a la izquierda) eso está bien, pero si tenemos algún tipo de pensamiento propio entonces “no entendemos al enemigo principal”. Por supuesto, no olvidemos lo que Galasso no dice pero sí implica. La conclusión lógica de su argumento es que el golpe de 1976 fue culpa de “la juventud maravillosa” y la izquierda marxista, armada y no armada. Parece decir que deberíamos haber apoyado a Isabel y López Rega porque lo que vino después era peor. Claro, el confundido Galasso cita para la izquierda lo que vale para sí mismo: “porque eso se llama “dialéctica” que en lenguaje de barrio quiere decir: no hay que dejar de enamorar a una mina de 20 años pensando que dentro de 60 años estará arrugada y desdentada”. El problema es que “la mina de 20” estaba desdentada y arrugada, y asesinaba docenas de compañeros. La izquierda se lanzó a luchar, cada uno según su comprensión, contra la dictadura. ¿Y Galasso? Lo notable es que el historiador no parece conocer la historia (o mejor aun la desconoce cuando le conviene). ¿Qué izquierda se opuso a los aumentos salariales de Perón? ¿O será que confunde la oposición a los burócratas sindicales y la Congreso de la Productividad con oposición a las conquistas obreras? ¿Quién está en contra de la asignación universal? Y estar en contra no es decir que es insuficiente (lo es) y que no soluciona los problemas de fondo (no lo hace). La izquierda está a favor de todas las mejoras en la vida de los trabajadores argentinos, la diferencia con Galasso es que queremos más y que las migajas no nos contentan. Inclusive pareciera, en su progresión ahistórica, que el historiador Galasso piensa que Yrigoyen, Perón y los Kirchner son la misma cosa, o por lo menos su continuidad y actualización en el tiempo. Hasta para un zurdito como yo le parece que las medidas del primer peronismo fueron un salto en calidad en relación a Yrigoyen. Y ¿dónde esta el IAPI de los K? Ni hablar de que si los K llevaran la distribución al ingreso cerca del 50% para los trabajadores (como sí lo hizo Perón) eso sería un salto en calidad. ¿Y la sindicalización masiva? ¿Y los préstamos hipotecarios? ¿Y la transferencia de ingresos del campo a la pequeña y mediana industria (que, valga sea dicho, no es lo mismo que los grupos económicos sojeros como Aceitera General Dehesa o los de los K de Electroingeniería)? Pero claro, esas son las “limitaciones”, y hay que “profundizar”. ¿Profundizar qué? ¿La creación del grupo económico K? ¿O quizás se refiere a profundizar el apoyo estatal a la patota sindical? ¿Ponerle coto al FMI? Fascinante, ¿cómo, cuándo y dónde? ¿O será que pretende que pagar la deuda es “poner coto”? Si así lo fuera Carlitos Menem es un revolucionario de primera. Ni hablar de las jubilaciones… claro, yo me debo haber imaginado que CFK fue la que vetó el 82% móvil. Tengo curiosidad ¿en qué textos clásicos aprendió a falsear la realidad de esta manera? ¿A dónde va Galasso, sino es a convertirse en otro de los intelectuales oficiales? Bueno, no sorprende mucho… al fin y al cabo el mismo Galasso admite que ésa fue la trayectoria de Jorge Abelardo Ramos. Milcíades Peña dijo que Ramos era “un canguro intelectual” porque saltaba de una posición a otra según su conveniencia. ¿Y Galasso? Claro el PO y la izquierda le “hacen el caldo gordo” (lo digo así para que vean que yo también puedo hacerme el popular) a la derecha. No en teoría sino en la práctica. ¿Y Galasso? No, él no le hace el caldo a nadie… sólo apoya a Moyano, a Pedraza, a los chicos de Guardia de Hierro, a De la Sota y Accastello, a los pulpos sojeros, a Electroingeniería, Amado Boudou, los intendentes del conurbano, Alperovich, etc. Digamos todos muchachos progres. Pero, además, aquí ni siquiera hay duda. Duhalde aprovecha todo para hacer política. Quizás eso puede hacer que le dé aire a algún planteo de la izquierda. Pero yo no recuerdo a Duhalde diciendo “bien, profundicen las luchas” a los muchachos de Kraft, o reclamando el fin de la burocracia sindical, o pidiendo a gritos que lo enjuicien a Moyano, o reclamando la libertad de Roberto Martino, o denunciando el asesinato de Fuentealba y de los tobas. ¿Y los K? Ellos tampoco. Es más, para un gobierno que “no reprime” ya lleva récord de muertos, detenidos, golpizas. Nuestro Ministro de “Justicia” (así entre comillas porque realmente ese muchacho o el cargo que tiene es de joda) andaba desacatando jueces sin que nadie lo metiera en cana (que es lo que corresponde) ni que el Congreso le hiciera un juicio político. Todo eso mientras el Ministro “Justo” declaraba que no cumplía porque no quería “reprimir”. Eso mientras la tele había pasado las imágenes de la “acción” policial en Kraft-Terrabusi, luego la golpiza a los estudiantes durante la elección del Rector de la UBA, para terminar con los palazos a una sarta de pibes en Córdoba protestando por el cospel o contra la ley de educación. Esto no fue “represión”. Y ni hablar de la justicia para los campesinos desalojados por los especuladores sojeros y la policía que, en el caso de doña Ramona Bustamante de 83 años que vivía en el norte cordobés, fue desalojada a los golpes mientras le rompían sus pertenencias. De eso no dijo nada el así llamado “servidor público”, supongo que se debió a que la octogenaria Ramona agredió solita a botones y matones cuyas vidas peligraron y la molieron a palos en defensa propia. A ver, eso si es estar con la derecha. Galasso avala, justifica y respalda acciones que son de derecha. ¿Profundicemos el modelo? ¿Más palos, presos y muertos? ¿Galasso realmente piensa que los que ocuparon el Parque Indoamericano lo hicieron movilizados por la “zurda loca” y por Duhalde-Macri? Por supuesto que si ya que el “modelo K” ha resuelto el problema de vivienda, los ingresos de los trabajadores se han recuperado y no existe el desempleo. Bueno, exagero un poco. Nunca dijeron que era tan así, el planteo es que “estamos en camino y que ya hicimos mucho”. Claro, “la izquierda abstracta” no lo ve porque no lo quiere ver (siempre tan fundamentalistas nosotros), y ¿la gente común? Supongo que según Galasso o no la ven porque son boludos, o la quieren ver porque están vendidos al oro de Duhalde. ¿Puede ser que Galasso no entienda o que no quiera entender? A ver, y dicho en una forma que pueda comprender. ¿Cambió el modelo económico? ¿Hay hoy inclusión social? ¿La Argentina se ha desarrollado? ¿Y el Plan Quinquenal K dónde esta? ¿Y la Ley del Peón? Suponiendo que pierdan CFK y sus acólitos y gane Duhalde o Alfonsín ¿cuál es el cambio? Mmmmm, volverían a poner el retrato de Videla y todos los antiguos militantes setentistas devenidos en chicos K se quedarían sin laburo. ¡Qué terrible! Estoy seguro que el pueblo argentino prefiere que no haya cambio y que siga todo como está. Por supuesto, Galasso levanta el fantasma del golpismo: “Pensá en la derecha que acecha”. Supongo que se refiere al “increíble peso político y socioeconómico” de Cecilia Pando, ya que el resto de la derecha está en el gobierno, incluyendo a buena parte del antiguo duhaldismo y del menemismo. Pero ellos no son derecha, son del movimiento nacional. Digámoslo de otra manera, y también para que se entienda, para Galasso y los K todo aquel que no esta con ellos es de “derecha”. Pobre Perón que dijo: “Se sube al caballo por izquierda y se baja por derecha”. Y se refería al movimiento nacional y su forma de detentar el manejo del estado y no a la “zurda abstracta” que nunca logró “subirse al caballo”. Pero lo más interesante es porqué Galasso lanza su diatriba ahora. Según él la izquierda es irrelevante. Aja, interesante el tema. Si lo es, ¿entonces para qué calentarse? Dice el historiador: “durante toda la historia argentina no incidieron para nada y sacaron el 1% de los votos por sostener que millones de argentinos imbéciles se peleaban por diferencias “burguesas” y no por el socialismo. “ Es indudable que es cierto, la izquierda ha tenido poco peso electoral. Excepto que el primer diputado comunista del país fue Miguel Burgas, que la primera intendencia comunista de América fue Cañada Verde, que en Brinkmann se ganó en 1958, que el APR tuvo bastante más del 1% del voto en 1973 y que Abelardo Ramos arañó un millón de votos con la consigna “vote a Perón por izquierda” (eso fue un error nos dice Galasso, que no lo pensó en su momento), y que la IU sacó mucho más del 1% en 1989. Y eso a pesar de la represión y de la falta de recursos, y de competir en un terreno que no le era propio. ¿Cuántas elecciones ganaron los anarquistas? Nunca porque jamás se presentaron. ¿Qué historiador serio diría que no tuvieron peso en la Argentina del 900? Es más, si es sólo por los votos NK perdió la elección de 2003, o sea hoy por hoy tendríamos todos que haber apoyado a Menem. Pero claro, siempre nos acusan de creernos “la vanguardia iluminada”. Sin embargo, el que no hace más que hablar como si supiera, el que interpreta falazmente al pueblo argentino es el preclaro Galasso, que indudablemente no es un iluminado. Lo que si, es un mercenario intelectual. Digamos, este perro de presa se lanza contra la izquierda con los remanidos argumentos de siempre porque, mal que le pese, la izquierda crece en los movimientos sociales y porque sí tiene influencia. La izquierda presiona para que este gobierno mentiroso lleve a la práctica su discurso “progre”. Y como del dicho al hecho hay mucho trecho, y las incoherencias del régimen están a la vista, en el escaso tiempo entre la muerte de NK y la actualidad volvieron a tener 30% de adhesión en las encuestas, aun en las oficiales. Como no pueden aceptar su responsabilidad de una política antipopular, entonces buscan culpables. La izquierda combativa, la izquierda que lucha y se sacrifica por un mundo mejor, es la más fácil de acusar. Así “el pibe Ferreyra” no fue asesinado por la patota sindical de los K, sino que “fue enviado al muere por la irresponsabilidad de sus líderes”. Increíble, para no decir canallesco. Y termino citando al propio Galasso: “Solo puedo agregarte que hay momentos en la vida de los hombres que lo mejor que pueden ofrecer a su pueblo es una profunda autocrítica y un replanteo de posiciones erróneas. Ahí se juega su profunda adhesión al mundo nuevo que predican y por el cual dicen que están luchando.” Me encantaría escuchar su autocrítica, y ni hablar de cómo piensa que se puede lograr esa sociedad igualitaria en la que dice creer. Pero eso no basta. No sólo que lo diga, también que se juegue por una vez.

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Sobre el atentado en Arizona
InfoporAnónimo2/21/2011

Arma mortal A propósito del atentado de Arizona y la crisis de la política norteamericana Los testigos estaban conmocionados: "disparaba su arma indiscriminadamente mientras parecía contento, como bailando". Jared Loughner, de 22 años, abrió fuego unas veinte veces contra un acto de la congresista demócrata de Arizona Gabrielle Giffords, dejándola gravemente herida y provocando seis muertos y una docena de heridos. En el país epicentro de la crisis capitalista, el atentado de un loco ha provocado una conmoción en el ya revuelto panorama político yanqui. Considerada una blue dog -demócrata del ala derecha del partido-, Gabrielle Giffords es partidaria del derecho a las portación de armas, defensora del aborto y opositora a la ley antiinmigratoria votada en su estado. El atentado que sufrió no fue un rayo en un cielo sereno. La congresista ya había sufrido amenazas y agresiones tras la aprobación de la reforma sanitaria impulsada por Obama -que ella había apoyado. Y no es el único caso: la policía reveló que, durante los primeros tres meses de 2010, se registraron 42 denuncias por amenazas contra miembros del Capitolio, casi el triple de casos reportados en 2009 (Político.com). Azar necesario Jared Loughner está loco. Expulsado de la facultad y rechazado en el ejército, los expertos señalan que lo suyo es un delirio paranoico. Pero el hecho de que el atacante esté mentalmente alterado, no significa que su acción sea un hecho aislado y contingente. Laughner se formó en un lugar y en un momento histórico determinado. Primero, es difícil separar el ataque de Tucson-Arizona de la propaganda republicana en la última campaña electoral. En ella, la republicana Sarah Palin, líder del movimiento derechista Tea Party, publicó un polémico mapa con candidatos demócratas a derrotar, utilizando la iconografía de blancos de rifle. En ese mapa aparecía Giffords. Arizona es uno de los estados donde el Tea Party más influencia y poder ha ganado, logrando la aprobación de una legislación contra los inmigrantes. Segundo. A pesar de que la economía norteamericana creció un 2,9% en 2010, el mayor ritmo en los últimos años, la crisis no ha concluido. Sigue habiendo 14,5 millones de personas desocupadas (sin contar a los subempleados y a los que dejaron de buscar empleo) y 46 millones de personas dependen de la ayuda alimentaria gubernamental. El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernake, reconoció que se necesitarán hasta cinco años de crecimiento sostenido para solucionar el problema del desempleo (El País, 8/1). A esto se le suma la cuestión de la deuda, que ya superó los 14 billones de dólares. Estados Unidos podría ver cómo rebajan su calificación de solvencia si no elabora un plan de ajuste que reduzca un déficit que alcanza 1,3 billones de dólares. La crisis económica y la impotencia de Obama para combatirla, la división en la burguesía y la pasividad de las organizaciones sindicales y sociales, explica la irrupción de un activismo derechista en el Tea Party que agitó las aguas incitando la acción de un loco. Su acción no se puede separar de la crisis más general de Estados Unidos, que llevó a la derrota oficialista en las elecciones parlamentarias de noviembre. Al fin y al cabo, como reza el viejo adagio, la necesidad se abre paso a través de la casualidad. No te bañas dos veces en el mismo río La derrota electoral demócrata ante los republicanos podía ser leída como el resultado de la desilusión de sus bases ante el incumplimiento de las promesas electorales de Obama (elevada abstención de los votantes demócratas), o como el repudio a una política demasiado progresista (surgimiento del Tea Party). Obama ha elegido la segunda respuesta. En lugar de enfrentar de lleno a los republicanos y a las corporaciones, en esta segunda parte de su mandato procura recomponer las relaciones, adoptando un tono conciliador. En su discurso sobre "el estado de la Unión", Obama ha aceptado la idea de recortar el Estado y el déficit, reduciendo impuestos a las corporaciones, eliminando regulaciones y congelando el presupuesto (El País, 25/1). Las modificaciones en su gabinete, trayendo gente que trabajó en la administración Clinton, parecen avalar la idea de que se abandonan los ideales progresistas. Pero se trata más bien de una continuación del rumbo anterior. Los nuevos miembros, cercanos como son a Wall Street (por ejemplo, el nuevo jefe de gabinete económico, William Daley, ex secretario de Comercio durante el gobierno de Bill Clinton y, más recientemente, alto ejecutivo de la financiera JP Morgan Chase), no lo son más que los funcionarios que están reemplazando, y que impulsaron la política multimillonaria de financiamiento de los bancos en quiebra. El recambio en el gabinete de Obama apunta, más que a una modificación de rumbo, a una estrategia para responder con un perfil componedor a la ofensiva de los republicanos. Sin embargo, la conmoción provocada por la matanza de Arizona ha cambiado las perspectivas inmediatas. "Los sucesos de Arizona van a obligar probablemente -dice un analista- a moderar el espíritu beligerante republicano y a condicionar la agenda de cambios al nuevo sentimiento contra el radicalismo político que, al menos por el momento, se ha extendido por el país" (El País, 10/1). Entre los republicanos se acentuarán las tendencias centrífugas. Un primer ejemplo de eso se vio cuando Michele Bachmann, líder del Tea Party en la Cámara, dio su propia réplica al discurso de Obama. Si bien los republicanos pudieron ganarle a Obama gracias a la desilusión de los votantes demócratas y a la movilización del Tea Party, Norteamérica no está aún preparada para el extremismo derechista. El atentado representa el fin de la inocencia para el Tea Party. Pero todo esto no significa que la crisis política y los enfrentamientos desaparezcan. Si los republicanos quieren tener posibilidades de ganar las elecciones presidenciales, no pueden romper con su base más derechista y activista (y con los 126 diputados y 15 senadores que se referencian con el movimiento). Más temprano que tarde se reiniciarán los enfrentamientos que empantanarán aún más al régimen político (los republicanos tienen mayoría en la Cámara Baja, los demócratas en la Cámara Alta). Mientras tanto, en la medida en que el enojo de la izquierda y las organizaciones de trabajadores aflora más como frustración que como movilización, los eventos de Tucson le sirven al gobierno para recuperar el centro de la escena. Pero Obama no tiene todo el tiempo del mundo. Pablo Rabey Fuente: http://po.org.ar/articulo/po1164046/arma-mortal

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La esclavitud del Siglo XXI
InfoporAnónimo3/19/2011

La otra revolucion industrial No hay suficientes personas en el mundo preocupadas y ocupadas por la trata, por eso avanza y se levanta como una de las industrias más rentables del mercado global. Tampoco hay hombres dispuestos a cuestionarse su “consumo de sexo” y el lugar que ocupan en esta tragedia mundial. La periodista mexicana Lydia Cacho, que recorrió diferentes puntos clave de compra y venta de mujeres en el mundo, desentraña en Las esclavas del poder editado por Debate cada uno de los engranajes y actores de este crimen organizado. Saber de qué hablamos cuando hablamos de trata puede ser un punto fundamental para erradicarla de este mundo. Ocho países figuran en el índice de este libro recién publicado en la Argentina, como una hoja de ruta: Turquía, Israel, Palestina, Japón, Camboya, Birmania, México. Ocho destinos marcados por su posición estratégica en el rapto, compraventa y abuso sexual de mujeres. Especie de vuelta al mundo, o mejor dicho, dar vuelta el mundo, patas arriba, para que en esa posición incómoda y patética caiga uno de los más grandes negocios del siglo XXI: la esclavitud. Abolida el siglo pasado con su correspondiente liberación de la conciencias, resucita en books, páginas vip, empresas de acompañantes y aporta la misma calma a quienes prefieren pensar que “algo habrán querido”. Sí, falta un país en la lista de arriba: Argentina está entre los ocho puntos clave y juega un lugar protagónico en el capítulo donde se desenmascara la conexión política con los clubes nocturnos de Cancún. Lydia Cacho, la periodista mexicana autora de Las esclavas del poder, se sube y se baja de aviones, recorre calles, barcitos de mala y también de exclusivísima muerte donde se entrevista con personas abyectas, con víctimas, con informantes, con aislados héroes y mártires (asesinan a un periodista durante la investigación de este libro) que rescatan y sanan, que luchan contra un monstruo sin cabeza. No, esto último hay que rectificarlo cuanto antes, no es un error menor ni inocuo. No hay monstruo sin cabeza sino crimen organizado, negocio rentable con una mercancía que, trabajando tan sólo dos años gratis, a veces a los golpes y drogadas pero la mayoría de las veces convencidas de que están en deuda con quienes les pagaron el pasaje, se quedaron con sus documentos en un país extraño y antes les prometieron un trabajo de mucamas, de mozas o de modelos, genera una ganancia incomparable. Y nunca son sólo dos años gratis. Al proxeneta con el pucho en la boca y parado sobre un farol, a la madama venida a menos y a la propia madre que vende a sus crías, habrá que agregarles unos personajes menos pintorescos: altos funcionarios, jueces, banqueros, policías, sicarios, embajadores y ministros de asuntos exteriores que emiten pasaportes auténticos con información falsa, y hombres comunes con sus nombres y apellidos. Lydia Cacho los nombra a todos. “Unos crean el mercado de la esclavitud, otros lo protegen, lo promueven, lo alimentan y otros más renuevan la demanda de materia prima.” La materia prima se va recolectando en diversos países, cada uno con su cultura, sus creencias y sus prejuicios, todo vale. Por ejemplo, en Turquía, donde en los 5 últimos años fueron traficadas 200.000 mujeres, donde el 50 por ciento de las emigrantes termina en prostitución y es record la prostitución de transexuales, las mujeres para salir de sus casas deben llevar velo y la transexualidad se considera un pecado. Hay prostitución legal, sin embargo la clandestina es infinitamente mayor. El negocio de la esclavitud necesita de la prostitución lícita para que resulte más complejo decidir cuál es cuál. Las calles de Turquía están muy visitadas por noruegos y suecos, en cuyo país la prostitución está prohibida; aquí además nadie los reconoce. Si algo fundamental consigue este libro, a medida que revela el teatro de operaciones, es quitarle el pánico moral que la trata de personas viene cargando desde que se habla de ella. No hay melodrama. No queda lugar para el grito de espanto ni para la pregunta desconfiada sobre cómo es que estas chicas no logran escapar, ambas interjecciones de la agenda progresista tan funcionales a la agenda negra. Aquí las putas, las natashas, las geishas son esclavas aunque se llamen escort service: “Mientras usted lee este libro puede entrar en la página zonadivas.com y contratar a una mujer de esos países. ¿Cómo sabe un cliente que esa mujer está allí por propia voluntad o es esclava de un red de tratantes que la controlan por deudas impagables, amenazas y aislamiento?”, advierte la autora. Los clientes tienen voz y “las prefieren sumisas y cariñosas, que no parezcan putas”, mientras los empresarios se ocupan de asegurarle la salud al que paga: “Los tratantes inyectan antibióticos una vez al mes a las prostitutas para proteger a los clientes que en general se niegan a usar condón. Costumbre que genera un problema de salud tremendo para ellas, pues las hace resistentes a los medicamentos más potentes”. La trata de personas, documentada en 175 naciones, demuestra las debilidades del capitalismo global y la disparidad provocada por las reglas económicas de los países más poderosos, pero sobre todo revela la normalización de la crueldad humana y los procesos culturales que la fortalecieron. En 2005 L. Cacho fue encarcelada y torturada a raíz de su libro Los demonios del edén: el poder que protege a la pornografía infantil, donde denunciaba un negocio de poderosos que no está en absoluto alejado de éste. Ante la pregunta sobre cómo se salvó y cómo se le ocurre seguir, ella reconoce que “lo fundamental fue que soy muy realista, nunca he subestimado una amenaza de muerte y siempre he pedido ayuda. Antes de que me detuvieran al equipo de mi oficina y a mi pareja les hice saber que si algo me sucedía debían llamar a una serie de personas, hicimos una lista que incluía a gente de la ONU con quienes he trabajado, de Amnistía Internacional, etc. Paralelamente mis colegas de medios fueron absolutamente solidarios y no cejaron en su esfuerzo hasta asegurarse de que llegara con vida al día siguiente de que fui levantada y torturada por la policía”. –La torturaron, la amenazaron. ¿Siguen intentando sobornarla o intimidarla? –Intentaron sobornarme antes de mi arresto, luego yo fui tan clara públicamente que nunca sucedió. Lo que sí es que no he dejado de recibir amenazas desde que publiqué Las esclavas del poder, particularmente de las mafias extranjeras en México. Recientemente me han dicho que el argentino ex oficial de la SIDE (de 1974 a 1987) Raúl Martins y su nuevo socio Gabriel Conde (que ahora vive en Cancún), que reabrieron un nuevo prostíbulo de lujo allí, por cierto de manera ilegal, han dicho que van a deshacerse de mí. Creo que lo más peligroso para ellos es que mi trabajo periodístico en algunos casos ha logrado despertar el interés de autoridades para volver a mirar casos que daban por perdidos. Unos amigos periodistas que fueron al nuevo club nocturno de Martins me dijeron que aseguró que si yo me “meto con él en Argentina, la voy a pagar con la vida”. Así que me recomendaron que no publicara en Argentina y que no fuera, porque la mafia que él controla en su país es muy poderosa. CIRCULO EMPRESARIO –¿Por qué dice en su libro que la trata de blancas es un fenómeno que nació en el siglo XX? –Aunque la trata de mujeres (ya no se dice de blancas porque ahora son de todas las razas) es un fenómeno antiguo, lo que decimos es que se ha potenciado a nivel comercial como nunca en la historia. La mecánica de la trata sexual ha cambiado porque abreva del movimiento feminista. Antes a las mujeres se las esclavizaba haciéndolas adictas al opio, la heroína o la marihuana y el alcohol. Ahora se les entrena con pornografía, se les inculcan los valores sexistas que promueven la prostitución como única salida válida para ciertos grupos socioeconómicos y raciales. Los tratantes se han montado en la ola de la libertad sexual y han logrado construir un discurso posmoderno, con la desgraciada ayuda de algunos intelectuales y feministas, en el que la esclavitud es supuestamente una opción. –¿Ahí radica la diferencia con la esclavitud del siglo pasado? –A diferencia de la era de esclavitud africana, en que se daba por cierto que las y los negros carecían de derechos, en el siglo XX se construyó un discurso que dice que las mujeres eligen la esclavitud y la asumen como una herramienta de desarrollo económico. Lo cierto es que ninguna de esas académicas y feministas vive de la prostitución forzada, sino de alentarla y justificarla, creando una gran confusión y descalificando a quienes la cuestionamos. Para mí este no es un asunto de moral sino de ética pública, si hubiera equidad real y opciones educativas y económicas millones de mujeres no estarían en condiciones de prostitución sino con una vida sexual y erótica plena y libre. –Entre líneas en su libro, el feminismo, o al menos una parte, carga con sus duras críticas e incluso se refiere al auge de la trata como un boomerang del feminismo. Lo que acaba de decir deja afuera aquello de “entre líneas”. –Yo soy feminista, desde niña lo tengo claro. No fue el feminismo el responsable de que hoy en día la trata sexual sea un flagelo mundial, fue la ausencia de participación masculina en el movimiento por la igualdad lo que generó mayor desigualdad (ese es el boomerang del feminismo). Me explico: los logros del feminismo son monumentales en todos los ámbitos y casi todos los países, sin embargo aunque millones de hombres coinciden con los principios feministas de equidad, trabajos iguales salarios iguales, no violencia, etcétera, lo hacen como individuos, no como grupo social. Basta ver lo raquíticos que son los movimientos para la creación de nuevas masculinidades en el mundo, que se enfrentan al machismo puro y duro de una manera impresionante. Los hombres son los grandes ausentes en esta transformación global, como individuos pueden ser muy equitativos, pero pocos están dispuestos a dar la batalla diaria para defender y construir una nueva forma de ser hombres, consideran que cambiar como individuo es suficiente. Luego están los millones que no sólo no cambiaron, sino que están furiosos con los principios de equidad de las mujeres y que buscan revertir esos cambios exigiendo mujeres jóvenes, obedientes, capaces de reproducir el paradigma de hembra solícita que ellos conocen y que los hace sentir seguros en su masculinidad machista. –Usted dice también que los empresarios del sexo han modernizado sus técnicas apropiándose del discurso progresista. ¿Cuanto más informados estamos, más datos les damos sobre cómo vender mejor su producto? –A principios de la primera década de este siglo comenzaron a surgir libros, series de televisión y reportajes escritos sobre la esclavitud de las mujeres y las técnicas para trasladarlas. El periodista Víctor Malarek reveló pruebas claras en su libro Las Natashas tristes, esclavas sexuales del siglo XXI, donde explicó con detalle las estrategias de traficantes y tratantes que llevaban mujeres de Rusia y países aledaños a Estados Unidos. Fue entonces cuando los tratantes de todo el mundo, que funcionan en redes de protección interconectadas, cambiaron sus técnicas. Entendieron que debían subirse a la ola de la modernización y empezaron a repetir el mismo discurso de académicos y feministas que defendían el trabajo sexual como la liberación de la sexualidad femenina en la economía capitalista. Ya no había que drogarlas, golpearlas ni mantenerlas profundamente atemorizadas, sólo había que fortalecer la cultura del sexismo, maquillada de sofisticación. Y así son los métodos que hoy se emplean para someter. –¿Por qué cree que los hombres insisten con la compra de sexo? ¿Le llama la atención esa necesidad de los clientes de que ellas no parezcan forzadas? –La prostitución es un producto cultural. Siglos atrás, cuando a las mujeres se les consideraba seres inferiores y sin derechos, el patriarcado estipuló que el placer sexual es eminentemente masculino y que la obligación de proveerlo es eminentemente femenina. Así heredamos esta visión arcaica de que los hombres son como animales incapaces de controlar su libido (yo no creo que lo sean) y que las mujeres son a la vez provocadoras de esa libido incontrolable y corresponsables de la violencia que reciben a raíz de esa supuesta incapacidad masculina para controlarse. Lo cierto es que la cultura ha asimilado la violencia sexual como algo inevitable y tanto hombres como mujeres de todo el mundo justifican diariamente la existencia de esclavas sexuales como un método para evitar que las “mujeres buenas y decentes” sean violadas. En ese contexto la prostitución nace como un producto comercial en que las mujeres y niñas están a la venta para facilitar la vida de los hombres. –Usted habla de un sistema de la esclavitud. ¿Qué dice de toda la otra versión que muestra al comercio sexual como un lugar de intercambio de poderes, glamour y placer? –Hombres y mujeres somos a la vez víctimas y reproductores de esos paradigmas. La prostitución nace como una estrategia de sometimiento y esclavitud de las mujeres, luego se glamoriza para convertirla en un supuesto oficio en el que para tener poder debés a tu vez explotar a otras mujeres y niñas. Es un sistema de esclavitud perfecto porque su discurso alega que las mujeres tienen la voluntad de ser objetos de placer a voluntad de un tercero. No me extraña nada la actitud masculina, los hombres son también víctimas de estos valores culturales; lo que me extraña es que no seamos capaces de rebasar el viejo discurso de que la prostitución es un acto de libertad sexual, cuando millones de personas son víctimas de ese discurso mientras unas cuantas viven de él. La verdadera libertad sexual y erótica es que nadie se vea forzado a nada y que los hombres aprendan a relacionarse eróticamente desde la equidad, no desde la desigualdad. En las casas donde se hospedan las víctimas la pornografía, las películas eróticas se emplean para crear una cultura de aceptación y normalización de la explotación. Los tratantes convencen a las mujeres de que el sueño de ser estrellas porno es de ellas y que además es realizable. La autora da cuenta de casos tan bizarros en los que un joven amable y supuestamente enamoradizo es contratado para hacer el papel de héroe romántico que mantiene a varias chicas en simultáneo con la ilusión de que las liberará por amor. Esclavas del poder consigue derribar algunos supuestos. Uno de ellos, el de que las chicas y mujeres quedan tan marcadas que no pueden hablar. Por el contrario, las entrevistadas para este trabajo recuerdan con claridad asombrosa los rostros, las palabras y las acciones de quienes las raptaron y quienes las compraron, así como los lugares y los funcionarios que intervinieron. No hay mucha gente dispuesta a tomarles declaración ni a tomarlas en serio. El monstruo con cabeza las ha convertido en las otras, las que ahora están para eso. Países record Tailandia, Camboya y Japón son los tres países asiáticos donde más se consume la prostitución: el 70 por ciento de los hombres pagan por sexo. Tailandia, a pesar de sus leyes contra la trata y la prostitución forzada, recibe 5,1 millones de turistas sexuales al año, y según Ecpat entre 450.000 y 500.000 hombres locales pagan por tener sexo con adultas y menores de edad. En Europa, España encabeza la lista de países consumidores de prostitución. En México, los centros turísticos como Cancún, Playa del Carmen y Acapulco reciben cada vez más visitantes norteamericanos y canadienses en busca de sexo con mujeres jóvenes, dóciles y obedientes, como pude comprobar en una de mis noches de investigación en los centros nocturnos de Cancún. Cifras en la piel Las colombianas, mexicanas y rusas que entrevisté en Japón y se prostituyen en las calles, esclavizadas por deudas millonarias con la mafia yakuza, tienen cuatro clientes en noches malas, seis en las regulares y hasta catorce en las mejores. Una joven colombiana sacó de su bolso una libreta pequeña con un diseño de Hello Kitty en la que apuntaba cuántos clientes había tenido cada noche durante los once meses que llevaba en Tokio. Ansiaba pagar su deuda de 15 mil dólares a su tratante, quien la compró a través de una red internacional y la hizo traer desde Medellín. Sólo entonces al pagar su deuda podía comenzar a juntar dinero para volver a casa. En el tiempo que llevaba como prostituta forzada había tenido sexo con 1320 hombres. Las niñas de diez años, rescatadas de Pataya, Tailandia, me narraron que tenían seis o siete clientes de yum yum (sexo oral) todos los días al año. La joven de diecisiete años que huyó de sus tratantes en Ciudad Juárez tenía hasta 20 clientes al día, dos terceras partes nacionales y una tercera parte norteamericanos. Había sido forzada a tener sexo 6750 veces, y sólo el 10 por ciento eran clientes cautivos. Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-6389-2011-03-18.html Y a que se trata de un tema polémico, cierro los comentarios. (entiéndase que no quiero leer los comentarios de los enfermos machistas que creen que las mujeres solo son un cacho de carne de su propiedad)

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Reflexiones sobre la política exterior de EEUU
InfoporAnónimo2/7/2011

El fracaso de dios Al encender la televisión escuchará los rebuznos predecibles de tipos también predecibles como Mort Zuckerman, Zbigniev Brzezinski, John Bolton y de todo el lobby israelí de que, se diga lo que se diga, Mubarak, el presidente expulsado de Túnez Ben Ali, y otros tiranos probablemente tambaleantes son “nuestros hijos de puta”, como dijo Franklin Delano Roosevelt, y deberíamos apoyarlos en reconocimiento a sus décadas de servicio útil al Imperio. Los republicanos machacarán a Obama por “perder” Túnez , Egipto y tal vez etc. en el próximo ciclo electoral. El modelo ahora es el de 1979, cuando el Imperio “perdió” Irán y Nicaragua durante el mandato de Carter. Henry Kissinger hizo discursos apasionados sobre la ingratitud estadounidense hacia el Sha mientras éste volaba por el mundo buscando refugio (antes de que finalmente se instalara en Egipto). El punto de vista intelectual –aunque sea una palabra demasiado lisonjera– fue presentado por Jeane Kirkpatrick en un artículo en la edición de noviembre de 1979 de Commentary de Norman Podhoretz, publicado en aquel entonces bajo los auspicios del Comité Judío Estadounidense. El truco de Kirkpatrick fue utilizar dos palabras diferentes para los dictadores de los otros y los nuestros. Los de los demás eran “totalitarios”, los nuestros “autoritarios”, una fina distinción que fue rápidamente aprovechada por los comentaristas en general y se celebró como una maravilla de perspicacia intelectual. Los regímenes “autoritarios” pro occidentales eran siempre preferibles y más susceptibles de reforma que los regímenes “totalitarios” que podrían sucederlos. Tanto Irán como Nicaragua, concedió igualmente Kirkpatrick, estaban “dirigidos por hombres que no habían sido elegidos en elecciones libres… que a veces invocaban la ley marcial para arrestar, encarcelar, exiliar y ocasionalmente, se afirmaba , torturaban a sus oponentes. Pero por otra parte “eran amistosos con EE.UU., enviaban a sus hijos y otros a que se educaran en nuestras universidades, votaban con nosotros en las Naciones Unidas y apoyaban regularmente los intereses y posiciones de EE.UU., incluso cuando implicaban un coste personal y político. Las embajadas de ambos gobiernos eran… frecuentadas por poderosos estadounidenses. El propio Sha y Somoza eran ambos bien recibidos en Washington y tenían numerosos amigos estadounidenses”. Entonces, “en vista de desarrollos internacionales en términos de… una versión contemporánea de la misma idea de progreso que ha traumatizado las imaginaciones occidentales desde la Ilustración”, el gobierno de Carter cometió un error fatal: alentó el cambio de régimen”. (Gracias a Serge Halimi, director de Le Monde Diplomatique por recordarnos la visión de Kirkpatrick, en la edición actual de LMD.) Ataque contra la ilustración, tortura legítima… Kirkpatrick iba de camino al éxito. Llegó a ser una gran estrella y Reagan la nombró embajadora en la ONU. De modo que el Imperio fomentó su cordón sanitario de “regímenes autoritarios”, que iba desde hijos fanáticos del Islam (Ul-Haq en Pakistán, el reino saudí), a Hussein en Iraq y Mubarak en Egipto, hasta llegar al Magreb. El embajador de EE.UU., Godec, envió desde Túnez su famoso cable de julio de 2009 al Departamento de Estado, filtrado por WikiLeaks, describiendo “un Estado policial, con poca libertad de expresión o asociación y serios problemas de derechos humanos”, gobernado por una familia de ladrones codiciosos. Washington suministró rápidamente 12 millones de dólares de ayuda militar a Túnez, un obsequio del cual, como señala Noam Chomsky, “Túnez sólo fue uno de los cinco beneficiarios extranjeros: Israel (rutinariamente); las dos dictaduras de Medio Oriente Egipto y Jordania; y Colombia, que ha tenido desde hace tiempo el peor historial de derechos humanos y la mayor ayuda militar de EE.UU. en el hemisferio.” En 1979 Kirkpatrick estaba totalmente obsesionada por las teorías de desarrollo económico promovidas por Rostow y otros en los años sesenta, argumentando que nuestro sistema podría suministrar los bienes económicos a sus satélites mejor que ellos mismos. Ahora estamos en 2011 en medio de los escombros de esas teorías, tres décadas de neoliberalismo y “reestructuración” a la fuerza. Los antiguos satélites soviéticos también están aprendiendo la lección. Queréis capitalismo. Hay que pagar una cuenta. Pero existe un límite para lo que la gente está dispuesta a aceptar. Como dijo Simone Weil en su gran ensayo sobre la Ilíada, “los fuertes nunca son toralmente fuertes, ni los débiles son totalmente débiles”. En estos días, en medio de la inmensa inflación en el precio de las materias primas básicas, el aumento acelerado del desempleo, las perspectivas nulas para los jóvenes, el parasitismo plutocrático en su clímax, todo tiene que caer, como ha sucedido en Túnez y Egipto y sucederá en otros sitios. Como escribe la cineasta y escritora egipcia-estadounidense Suzy Kassem en nuestro sitio: “Un ser humano tiene un límite de lo que puede aguantar si se le niegan sus derechos básicos como ciudadano de la tierra, o se le venden a un precio elevado. Cuando hay que pagar por el agua potable, un estrable que no se derrumbe, un utilitario que cuesta el doble debido a los impuestos y tiene que tolerar sobornos y corrupción a todos los niveles sólo para recibir el correo, pagar una cuenta, obtener un documento, comprar el pan o abrir un negocio, el agua acaba hirviendo y silba muy fuerte. Y Egipto finalmente silba a su capitán diciéndole que ya basta”. Hay un dios que está fracasando –por lo menos en sus pretensiones benignas– y se llama capitalismo. Ahora mismo las realidades para la Casa Blanca comienzan con (a) la credibilidad internacional, y (b) el lobby de Israel. Después de dos años, la promesa de una nueva era de respeto y entendimiento con el mundo árabe y el Islam, proclamada por Obama en El Cairo, se ve como un escarnio en toda la región. Obama se ve como el chico de los recados de Netanyahu y se desprecia a Mubarak por su papel de facilitador en la engañifa del “proceso de paz”. Por otra parte, la Casa Blanca está asedidada por el lobby israelí, que sigue el guión escrito histéricamente por la prensa en Tel Aviv y Jerusalén con titulares como “Estamos solos”, “La traición de Obama a Mubarak”, y “Una bala en la espalda del Tío Sam”. Aparte del espíritu de patriotismo desinteresado es sorprendente que alguien quiera la tarea de gobernar Egipto. Hay que tener por lo menos 60 años para recordar claramente que antaño Egipto recibía honores de todo el mundo árabe. Políticamente es un Estado policial particularmente cruel. El ejército –al que EE.UU. ha dedicado miles de millones de dólares– no debería sobreestimarse como una fuerza benigna, a pesar de que los conscriptos, miserablemente pobres, lo pensarían dos veces antes de disparar contra otros aldeanos o sus parientes en las ciudades. Mubarak sólo recibe desprecio, como ha sucedido durante toda su carrera. Actualmente mutilado por políticas neoliberales que le han impuesto los organismos internacionales habituales, el país es una zona de desastre económico, que sólo puede alimentar a su población, que crece vertiginosamente, durante nueve meses al durante nueve meses al año. La actual explosión política ha agravado fuertemente la crisis económica. Los custodios del imperio estadounidense tienen motivos para preocuparse. Las multitudes en Túnez y en El Cairo, que se enfrentan a proyectiles “made in USA” saben perfectamente quién es en última instancia el patrocinador de las tiranías contra las que se levanten. Un tardío gorjeo por la “democracia” por parte de Obama o de la secretaria de Estado Clinton no limpiará ese historial. Un encuesta de Brookings publicado el pasado mes de agosto mostró que algunos árabes están de acuerdo con Washington en que Irán es una amenaza: sólo un 10%. Ven a EE.UU. e Israel como las mayores amenazas (77%; 88%); ¡un 57% piensa que la seguridad regional se vería reforzada si Irán tuviera armas nucleares! Mientras pierde la partida políticamente y está frenado militarmente en Iraq, EE.UU. se ve ahora abocado a una rápida retirada. Ahora Irán tiene mucha influencia en Bagdad. Sólo dos compañías petroleras de propiedad estadounidense –Exxon y Occidental– tienen actualmente concesiones para las gigantescas reservas de Iraq. Irán, Iraq y Arabia Saudí son, por así decirlo, las joyas de la corona cuando se trata de reservas petroleras. El imperio ha perdido efectivamente Irán e Iraq. ¿Y Arabia Saudí? Yemen ya se tambalea. Jordania tiembla. Supongamos, por improbable que sea, que se abran brechas en el propio Reino... Dudo de que ante una coyuntura semejante vayamos a oír a Washington hablando mucho sobre “democracia” o transiciones ordenadas. El imperio enviaría su Airbone 101, incluso mientras Osama bin Laden se orienta hacia el oeste desde el Hindu Kush y el dólar se derrumba en el sur. Sería más que un temblor. Sería un terremoto. ¿Queréis el panorama completo? Os mostraré a la Casandra demente de Fox Channel, míster Glenn Beck, y su mapa, puntero en mano. Glenn siempre es un placer, y mucho más divertido que un informe del Consejo Nacional de Seguridad de Obama, que probablemente dirá lo mismo, pero mucho más largo: “Un califato se materializaría como sigue: “Somalia e Irán ya están de verde. Ahora, agreguemos Túnez. “Después lo mismo con Egipto. Aquí está Egipto, los Hermanos Musulmanes están de acuerdo. Quieren arrebatar el poder a Mubarak… Luego tenéis Jordania, el rey ya está consideradp un títere porque se alinea con fuerzas occidentales. Hoy, dijo que va a cambiar su gobierno. “Luego temenos Siria y Jordania. Siria ya es un títere de los iraníes. Y luego está Yemen. Ésta es Arabia Saudí. Todo vuestro petróleo procede de allí… Y tenemos el Líbano. Hizbulá, respaldado por los iraníes, tiene el puesto de conductor en su gobierno… “Si volvemos a África tenemos Nigeria. Algunas partes del país ya están controladas por la Sharia. La mayor parte de Somalia vive ahora mismo bajo la ley islámica. En Sudán, el país está dividido, el norte también impone la Sharia. La mayoría del sur es cristiano. Se están matando entre ellos. “Aquí tenemos Argelia. Notad su ubicación. Es posible que al-Qaida ya tenga importancia en este país. Luego tenemos Costa de Marfil, inmerso en un casos electoral entre los cristianos y el nuevo presidente islámico. “Y además están todos los demás que se tambalean, Libia ya es antiisraelí y pro terrorista desde hace mucho tiempo. “Y después viene Marruecos, donde hay una importante actividad de al-Qaida. Iraq es verdaderamente importante, especialmente para los chiíes, especialmente para los duodecimanos que están ahora a cargo del país. ¿Qué hay en Iraq? Dijimos a nuestros bombarderos que bombardearan ese sitio. ¿Alguien sabe de cuál se trataba? “Dos guerras en Iraq. Nosotros [Sí, los dos Bush son siervos del Profeta] dijeron que había que bombardear ese sitio. La Antigua Babilona. ¿Por qué? Porque la Biblia nos dice que es la sede –ahí mismo– de un imperio, el imperio global del mal. “Turquía fue originalmente la sede del Imperio Otomano, el último califato. La actual Turquía moderna tiene un gobierno islamista que está derivando agresivamente en favor de Irán y contra Israel. “Arabia Saudí, que dios los ayude, no sé qué les pasa a esos muchachos. Los Estados del Golfo son todos pequeños y están casi indefensos. Añadidlos. ¿Me entienden? “Y ahora, ¿qué pasa? Pasáis a Asia y los agarráis, una vez que las piezas de dominó comienzan a caer y los musulmanes comienzan a ver, oh dios mío, podríamos tener un califato. Podríamos ver que el Islam impone la Sharia en todo el mundo. “La península ibérica es muy débil. “Hablamos de cerca de un 22% de desempleo en España. También fue un país musulmán. Tiene muchas poblaciones musulmanas. Ya tiene problemas. Mala situación económica, los precios de los alimentos aumentan. “Bueno, quisiera preguntaros lo siguiente. Aquí está España. Aquí está Francia. ¿Qué pasa en Francia? Ya hay muchos argelinos. Si vais a Italia hay libios en ese país. Tenéis Gran Bretaña, donde muchos son de Pakistán” Fuente: http://rebelion.org/noticia.php?id=121915

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Los Kirchner y el vaciamiento del 24 de marzo
InfoporAnónimo3/29/2011

Los Kirchner y el vaciamiento del 24 de marzo La jornada de movilización popular del 24 de Marzo fue, desde sus orígenes, sinónimo de lucha contra la impunidad de los crímenes de la dictadura. El reclamo histórico de "juicio y castigo a los culpables" se afirmó en el tiempo como evidencia de la complicidad de la "democracia", sus gobiernos y partidos en el encubrimiento de los genocidas y de los grandes capitalistas que financiaron el golpe militar. Una larga complicidad, además, porque que se arrastra a los antecedentes del golpe; fue el gobierno peronista en los '70 quien fundó los grupos de tareas de las Tres A. El gobierno de Isabel Perón se dedicó, no a la lucha contra el golpe, sino al "aniquilamiento de la subversión" -el pretexto de los golpistas. Ricardo Balbín, el jefe de la UCR , llamaba, horas antes del 24 de marzo, a acabar con la "guerrilla... fabril", es decir, con la vanguardia obrera que buscaba un camino propio frente a la completa degeneración del movimiento nacionalista en el poder. El PJ y la UCR aportaron centenares de intendentes a la gestión de los genocidas, luego del 24 de marzo de 1976. Lo nuevo Cada 24 de Marzo, en las últimas tres décadas, quedó planteado con el signo particular de su circunstancia. Como en las marchas masivas contra el punto final y la obediencia debida en la década del '80 o en aquella multitudinaria manifestación de los '90, en el 20 aniversario del golpe, cuando el menemismo se enorgullecía de los indultos y gobernaba con los Alsogaray y los Cavallo. El kirchnerismo, cómplice de la década menemista, tuvo que lidiar con una bancarrota económica y una revuelta popular, y adaptarse por lo tanto a un cambio de frente de las prioridades capitalistas. Luego de tomarse un tiempo para estabilizar las precarias condiciones que lo auparon al gobierno, también buscó darle su impronta al 24 de marzo: lo convirtió, tardíamente, en un feriado; es decir, en un día de recato y reflexión (una oportunidad inclusive para una escapadita a la playa) de alcance "nacional", una suerte de reconciliación, que excluye a poco más que a las cúpulas de las Juntas Militares. Una absolución del entramado político y social del golpe genocida. A partir del ‘feriado', el escenario de la lucha fue sustituido por un show artístico, naturalmente ‘combativo'. La excusa de semejante empresa es que el gobierno derogó las leyes de la amnistía, aceleró los juicios y habría dejado de reprimir la protesta social. Un argumento que parece ganar autoridad a fuerza de repetirlo. Lo cierto es que las leyes del punto final ya habían cumplido su cometido, de modo que fueron anuladas con el apoyo unánime de quienes en su momento las promovieron. Se trató, de esta manera, de evitar las extradiciones, como le había ocurrido a Pinochet. Las leyes amnistiadoras eran entonces tomadas por la justicia extranjera como justificación para abrirles juicios a algunos de los ilustres torturadores. De modo que su anulación abrió la posibilidad de que fueran retornados al país, como los propios represores reclamaban, en la expectativa de escapar a una eventual condena sumaria y más efectiva en el exterior. El paso del tiempo no solamente había convertido a los militares genocidas en carcamanes gerontes y el aparato represivo se había renovado generacionalmente, sino que, en lo esencial, le había quitado potencial político a la condena del elenco de miles de represores empeñados en el genocidio. La aceleración de los juicios se desarrolló con ‘los ritmos de la justicia', por un régimen procesal que garantiza alguna condena a cuentagotas en plazos tan largos como los de los créditos hipotecarios y que, además, nunca consideran la imputación a los autores intelectuales y políticos del genocidio ni tampoco, por supuesto, a la clase social que los amparó y financió. Lo viejo El vaciamiento del 24 de Marzo reposa ahora en otra metáfora simbólica; para decirlo con las palabras cartaabiertistas: "volvimos", "la guerra ha terminado". Videla está preso, los herederos del "tío" en el gobierno. Los intelectuales abiertos "a la carta" contribuyen con la liturgia de la palabra. ¿Volvimos? Aquella jotapé convocaba a formar una "juventud trabajadora" para reconquistar los sindicatos de los Rucci y sus amigos; ésta propugna la acción común con la "juventud sindical" de los Lorenzo Miguel del siglo XXI. El planteo de la patria socialista ha sido sustituida por la patria asistencialista que se identifica con las "asignaciones universales" para los niños y los jubilados (un planteo del Banco Mundial). A la juventud que creía que podía estatizar el Sheraton hotel para convertirlo en el hospital público de la niñez, este peronismo pseudo-renovado ofrece la protección de las privatizaciones del menemismo, golpeadas de muerte por la bancarrota de 2001, la alianza con los pulpos mineros, el pago de la deuda externa con reservas, con la plata de la Anses y hasta de la Lotería (para inaugurar un nuevo endeudamiento), incluida la tercerización de los negocios con los Pedraza y tuttiquanti. La actualidad La lucha contra la impunidad es desde siempre la lucha contra el continuismo del aparato represivo, metamorfoseado en "gatillo fácil", en gendarmería limpiando rutas de protesta, en uniformados enfrentando a obreros huelguistas y diversas formas de la protesta del pueblo. ¿Cómo no señalar su vigencia en un año que apenas en los últimos meses se cobró la vida de Mariano, de los compañeros de los pueblos indígenas en Formosa, de los asesinados el Parque Indoamericano, de los pibes de José León Suarez, del asesinato policial en Baradero? En el pasado, la "conducción" de la "juventud maravillosa" se empeñó en la empresa de abrir una segunda oportunidad, contrarrevolucionaria, a Perón, disimulada por una lucha armada al margen de la lucha de clases de las masas. Eligió el terreno de una guerra de aparato y es políticamente responsable del callejón sin salida en el cual se inmoló en un desastre la vanguardia de una joven generación combativa. La "conducción" actual tiene contradicciones aún más flagrantes, insalvables:denuncia cada tanto a la Bonaerense pero propugna la alianza con los Scioli; lamenta las muertes en Formosa ymantiene el compromiso con Insfran, vota a la Corpaci... Saadi-Barrionuevo , se pavonean con la cárcel de Pedraza pero mantienen a sus hombres en el riñón del Estado... Del mismo modo que se jacta de la pelea contra el capital "concentrado" mientras gobierna con la Barrick Gold , o de la pelea contra el monopolio mediático mientras pactan con Telefónica-Telecom. La política de vaciamiento del 24 de Marzo no está al servicio de la causa nacional y popular sino contra una movilización independiente a la que se acusa de ser "funcional" a la derecha para mejor encubrir los pactos oficiales de todo tipo con esa misma derecha, quese cobija por sobre todo en los pliegues del poder. Marchar este 24, con la consigna de la cárcel para todos los Pedraza, la expulsión de la burocracia de los sindicatos, el desmantelamiento del aparato represivo cómplice con el secuestro de Julio López, con el comercio de mujeres y niños, y con las torturas en las comisarías -y hasta en solidaridad con los pueblos del mundo, que son bombardeados por los demócratas del imperialismo, desde Gaza a Libia, Irak o Afganistán, Honduras y Bahrein-, será también un saludable ejercicio de delimitación política. Fuente: http://naranjadefilo.blogspot.com/2011/03/los-kirchner-y-el-vaciamiento-del-24-de.html?spref=fb

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Correpi. Boletín informativo Nº 594 (2ª parte)
InfoporAnónimo2/11/2011

Un policía en cada escuela bonaerense El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, dispuso que el primer día de clases, el 28 de febrero, haya un policía en cada una de las escuelas de la provincia. La excusa es “la inseguridad y prevención del delito”. “Delito” organizado por las mismas fuerzas represivas; e “inseguridad” difundida hasta la saturación por los medios masivos de comunicación, quienes siempre adjudican el delito a los más pobres y desprotegidos y jamás a la policía. Los policías entregarán folletos represivos y responderán preguntas de los alumnos. Una parte de la burocracia sindical, la Celeste , se opuso, para sostener su perfil “progre” en consonancia con el gobierno nacional, otra, como la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), aseguró que “es útil si se la vincula con otras iniciativas entre la comunidad educativa y las fuerzas de seguridad (represivas)”, y que “puede resignificar la imagen de la policía”. Lo que parece una medida única, esporádica y simbólica, es, en verdad, el comienzo de la incursión de las fuerzas represivas en las escuelas. Así es que el jefe de Gabinete, Alberto Pérez, aseguró que “habrá reuniones con los docentes y con los directivos de las escuelas para que ellos después apoyen y difundan este material con los chicos en las horas de clases”. La presencia policial y la entrega de folletería es parte de un paquete que incluye duplicar y elevar a 300 los miembros del Grupo Halcón, instalar cámaras de seguridad en las calles de 46 municipios y sumar 40 comisarías más. Cómo se ve, en lugar de hacer una política de inclusión social, aumentar el presupuesto educativo o promover el bienestar de los jóvenes, la respuesta de la burguesía es más y mejor represión. Eso sí, con todo el consenso posible. Nunca podemos esperar otra cosa de este estado burgués. Ante esta situación, a los empobrecidos y a los explotados, sólo nos queda el camino de la lucha. La burguesía no escatima artilugios para legitimar el uso represivo y así controlar mejor socialmente a los trabajadores y a los empobrecidos del país y del mundo. http://correpi.lahaine.org/

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Correpi. Boletín informativo Nº 594 (1ª parte)
Correpi. Boletín informativo Nº 594 (1ª parte)
InfoporAnónimo2/11/2011

Inseguridad es la policía en la calle Este año comenzó con la noticia de que los hijos de los ex brigadieres Juliá y Miret habían sido detenidos en un aeropuerto de Barcelona cuando arribaron con un avión de la empresa Medical Jet cargado con 944 kg de cocaína valuados en aproximadamente 40 millones de euros. La empresa Medical Jet había sido fundada por el ex brigadier Juliá durante la década del 90, cuando era jefe de la Fuerza Aérea y proveía servicios de vuelos sanitarios al PAMI, por los que también hay una causa por sobrefacturación. La droga fue cargada durante varias jornadas en la Base Aérea de Morón, escondida debajo de las alfombras y los asientos. La seguridad de la Base está a cargo de la Fuerza Aérea que parece que hizo la vista gorda ante todo ese movimiento de preparación del cargamento. El ministro de Defensa Puricelli, siguiendo a Aníbal Fernández, salió a desvincular a la Fuerza Aérea del tráfico de drogas, aunque, pese a ello, decidió remover al Comodoro Ayerdi, jefe de la Base de Morón. A su vez, Nilda Garré ordenó cambiar los protocolos de vuelo. El personal político kirchnerista desmiente con toda su movida que se trate de un delito que no toca a la Fuerza Aérea. Mientras tanto, esta Fuerza se tira la pelota de la responsabilidad con la Administración Nacional de Aviación Civil.´ También en enero ocurrió el asalto al Banco Galicia, del que se robaron más de 3 millones de pesos. Por las características del hecho, quedó en evidencia que el robo había sido cometido por policías o por ex policías. En efecto, el asalto se llevó a cabo luego de un operativo de distracción en el que se realizaron diferentes acciones en los límites jurisdiccionales de la comisaría 3ª de la policía federal. Los ladrones lograron provocar el desplazamiento de los móviles policiales sin necesidad de que intervengan otras seccionales en apoyo, permitiendo que la cuadra del Banco Galicia quedara liberada. Estos días, un ex comisario, José Luis Salerno, fue detenido por la causa de los medicamentos. Anteriormente estuvo investigado por el tráfico de efedrina y fue socio de una de las víctimas del triple crimen de General Rodríguez, Damián Ferrón. Salerno fue arrestado por una maniobra consistente en retirar del Hospital Posadas medicamentos próximos a vencer o vencidos, que fuera del hospital eran rotulados nuevamente con una fecha de caducidad posterior, y reinsertados en el circuito ilegal. Esta detención tiene vínculos estrechos con la causa mayor de la llamada mafia de los medicamentos, por la que está detenido y procesado el sindicalista Juan José Zanola y el droguero Néstor Lorenzo. A su vez, en esta causa de la mafia de los medicamentos se investiga también a la obra social del sindicato de trabajadores de maestranza, cuyo tesorero, Roberto Roger Rodríguez, fue asesinado recientemente. No hay que olvidar tampoco que el Frente para la Victoria financió su campaña presidencial con aportes de las obras sociales disfrazados de aportes de droguerías. Por último, de noticias recientes se pudo conocer el caso de tres oficiales de la Bonarense que se dedicaban a los secuestros extorsivos. Pero no sólo eso, estos oficiales utilizaban de aguantadero la misma comisaría donde prestaban servicios, en Isidro Casanova. Allí mantenían secuestradas a sus víctimas, mientras negociaban con los familiares la entrega del rescate. Esto es imposible de realizar sin la complicidad de toda la dependencia, desde el comisario hasta el último policía. No existe delito que esté desvinculado de las fuerzas de seguridad. El aparato represivo estatal (policías, gendarmería, prefectura, policía de seguridad aeroportuaria, fuerzas armadas, servicio penitenciario) organiza y administra el delito: Zonas liberadas, coimas a comerciantes por protección, secuestros extorsivos, asaltos a bancos y camiones de caudales, narcotráfico, trata de personas, desarmaderos, etc., todos delitos organizados por las fuerzas del orden. Así, estas fuerzas represivas configuran una gran asociación ilícita, una verdadera mafia. Inseguridad es la policía en la calle. Correpi - Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional Fuente: http://correpi.lahaine.org/

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