RoqueVasalli
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Código Penal: la insólita reforma que impulsa el Gobierno Por: Marcelo Longobardi Repasando la agenda del día destaco una iniciativa que va a venir a corto plazo y que con seguridad será tema de debate. Empieza a transitar su camino la reforma no ya del Código Civil y Comercial sino del Penal. Hace un tiempo ya que el Gobierno viene intentando reformar la estructura jurídica de la Argentina, hasta ahora con poco éxito. Intentó primero una reforma judicial global que terminó fracasando en la Corte. Luego avanzó con el Código Civil y Comercial que se frenó en Diputados. Y ahora va con el Código Penal. No se puede predecir qué éxito tendrá este proyecto cuando el Gobierno lo mande, en febrero o marzo, al Congreso. Este anteproyecto de reforma del Código Penal, escrito entre otros por el doctor Raúl Zaffaroni, juez de la Corte Suprema, establece que figuras como la de la reincidencia no se van a aplicar más en la Argentina. Que la idea de la peligrosidad de un delincuente no va a ser más un agravante. Reincidencia y peligrosidad dejan de aplicar como agravantes ante la instancia de un delito cometido por un individuo con antecedentes y prontuario. El código va a establecer además una diferenciación no ya para el asaltante sino para el saltado. Si el asaltado es un apersona de altos recursos, eso podría ser considerado como un atenuante y la pena sería menor. No es lo mismo robarle 1000 pesos a un señor que tiene 2000 que a uno que tiene 100.000 pesos, por poner un caso. Esto equivale casi a investigar al asaltado. ¿Cuánto tenía? ¿Qué porcentaje de sus activos y de su patrimonio fue robado por el asaltante en cuestión? En el fondo, este anteproyecto marca con claridad cómo se relaciona el Gobierno con el tema de la inseguridad. Lo que revela el texto es cómo se vinculan el oficialismo y sus principales referentes con el problema cotidiano de la inseguridad. La precepción del Gobierno se traduce en sus proyectos, y este proyecto establece entre otras cuestiones el hecho de que una persona asaltada tendrá que rendir cuentas al juez respecto de cuánto le afectó realmente le delito del cual ha sido víctima. Extremando el absurdo, podríamos imaginar una franquicia: de 2000 pesos para abajo, el delito es irrelevante, no cuenta. Personalmente, creo que este proyecto no pasará el Senado, pero su espíritu da cuenta del estado de pensamiento del Gobierno respecto a un tema que es clave para todos los argentinos.

Jesús palestino DetallesPublicado en Sábado, 28 Diciembre 2013 21:57 Escrito por Alberto MazorVespasiano - «Judea Capta» Estimados, La semana pasada, las autoridades israelíes se manifestaron preocupadas con la recientes alocuciones navideñas del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbás, en las cuales declaró que «Jesús era palestino», y delegó la culpa sobre el Estado judío del éxodo de los cristianos en la zona. Según Abbás, «dos mil años después del nacimiento del profeta Jesús Cristo en la ciudad palestina de Nazaret, los palestinos continúan viviendo en un país ocupado sin tener el derecho de rezar en su tierra natal». Según expertos académicos, Abbás usó el término en un contexto histórico, aplicado a todos los que estuvieron en Tierra Santa en esa época sin importar su religión. Las declaraciones de Abbás parecen ser parte de un largo intento por influir en la opinión pública mundial y fortalecer los lazos entre las versiones históricas palestina y cristiana. Lo interesante del «descubrimiento» de Abu Mazen es cómo pudo suceder que filósofos e historiadores judíos, desde hace más de 1.900 años, no se percataron del mismo pudiendo adoptarlo de inmediato para así ahorrarnos una lista interminable de tragedias como consecuencia de haber sido acusados «ilegítimamente» de matar a Jesús sin siquiera haber existido como pueblo. No deja de ser curioso el hecho de cómo hubieran reaccionado los palestinos a las acusasiones de la Iglesia de ser culpables de la muerte del Mesías sentado a la diestra del Señor por haber negado su calidad de tal. Y nosotros, por nuestra parte, podríamos habernos ahorrado un sin fin de calumnias, expulsiones, pogromos, leyes raciales, antisemitismo, judeofobia y, quien sabe, hasta un Holocausto. Esto también explica el tema de la lapicera que el Papa Francisco le regaló a Abbás en la reciente visita del mandatario palestino al Vaticano diciéndole: «Me parece que usted tiene algo muy importante que firmar». Todos los medios enfocaron las palabras del Sumo Pontífice hacia un acuerdo definitivo de paz entre la Autoridad Palestina e Israel. Pero resulta que no; que las intenciones del Santo Padre eran que quería recibir las declaraciones de Abbás por escrito y firmadas antes de visitar Israel con un «documento de primera línea» en su carpeta para así excomulgarnos definitivamente de esa milenaria injuria y disculparse oficialmente ante nosotros con todo el mundo como testigo. Todo estaría muy bien si no fuera que mi amada esposa, maestra ella, no hubiera salido de paseo con sus alumnos por los alrededores de nuestro kibutz hace unos 30 años atrás y, entre otras vivencias, no hubiesen encontrado varias monedas antiguas del Imperio Romano acuñanas por el emperador Vespasiano, que gobernó desde el año 69 hasta el 79 de nuestra era. De un lado de la moneda puede leerse claramente el nombre del emperador y del otro las palabras «Judea Capta» (Judea Cautiva, en latín) además de ver la imagen de un legionario parado ante una mujer arrodillada (derrotada) y una palmera, símbolo de la región. Dichas monedas se emitieron luego de que fuera sofocada la rebelión hebrea en la Provicia Judea (Yehudá, en hebreo), sí, sí, la misma en la que nació Yehoshúa (otro nombre hebreo milenario que significa redención), hijo de Miriam y Yosef (perdón, y del Espíritu Santo), quienes tuvieron que deambular de la Nazaret hebrea, luego de cerrar la carpintería, para llegar hasta Belén, una localidad de más de tres mil años de antigüedad perteneciente a la tribu hebrea de Yehudá (el cuarto hijo del patriarca Yaakov), de la cual era miembro el padre de Yehoshúa, para estar presente en un censo decretado por el entonces procurador romano. Según la narrativa bíblica, en las afueras de Belén se encuentra la tumba de la matriarca Rajel, y de acuerdo con la misma, allí fue ungido el Rey David. Es sabido que los emperadores acuñaban monedas especiales para engrandecer su imagen luego de episodios especiales a fin de aumentar su trascendencia. La rebelión de Judea fue la más sangrienta que tuvo que enfrentar el Imperio Romano, que se vio obligado a trasladar legiones desde Britania para reforzar sus tropas, lo que llevó también a un castigo fuera de lo común: la destrucción de la mayoría de Jerusalén, del Segundo Templo, y del destierro de toda la aristocracia hebrea. Es por ello que decenas de miles de monedas con la inscripción «Judea Capta» fueron halladas en todos los países modernos de la cuenca del Mediterráneo, desde Portugal, en Europa, hasta Marruecos, en el extremo norte de África. Sin embargo, y aunque a Abbás le cueste admitir, las maestras y los niños palestinos, vecinos de mi kibutz, con los cuales mantenemos muy buenas relaciones, nunca consiguieron hallar ni una sola moneda con la inscripción «Palestina Capta». El porceder de Abu Mazen es una lamentable. Un pueblo que no conoce su verdadera historia difícilmente comprenderá el presente y le será muy complicado construir su futuro.
El primer converso de Egipto, entre rejas (otra vez) Mohamed Hegazy, en una manifestación copta en El Cairo | F. CARRIÓN Los fantasmas del pasado siempre vuelven. Mohamed Hezagy, el primer musulmán egipcio que hizo pública su conversión a la fe cristiana, revive estos días la pesadilla de la cárcel que padeció en los últimos años de la dictadura de Hosni Mubarak. A principios de diciembre fue detenido por los servicios de inteligencia en un pueblo del Medio Egipto. Se le acusa de espionaje e incitación a la lucha sectaria. Conocí a Hegazy unos meses después de la revolución de Tahrir, que devolvió a muchos egipcios la esperanza de empezar una nueva vida. Su sueño era lograr que la casilla del documento de identidad reservada a la religión pudiera registrar su propia transformación. "Aspiro a colocar mi verdadera religión en el carné o a cancelar la casilla. Es un derecho natural", decía entonces. Hegazy, bautizado Bishoy a los 21 años, dio los primeros pasos de su conversión cinco años antes en Port Said, su pueblo natal. "Descubrí en el cristianismo el amor entre Dios y el ser humano y quedé fascinado por el mensaje de Jesús", argumentaba. El paso no fue sencillo: abandonó la escuela coránica a la que asistía y continuó sus estudios en los pupitres de un centro laico. Cuando se atrevió a hacer pública su conversión, le crecieron los enemigos. Los salafistas (rigoristas), las fuerzas de seguridad y su propia familia se le echaron encima. Documento de identidad de Mohamed Hegazy "No es difícil cambiar de fe. Todo son facilidades para un cristiano que desea convertirse al islam pero, en el caso inverso, el Estado es inflexible y los salafistas unos extremistas", relató. Hegazy sufrió meses de cárcel -en el infame penal de Tora- e interrogatorios de los servicios secretos con torturas incluidas. Tras el ocaso del dictador, reclamó al Estado egipcio el Estado egipcio el reconocimiento oficial de su conversión a la Iglesia Ortodoxa Copta, que profesa un 8 por ciento de la población. Un largo e inconcluso proceso judicial en el que ha tenido que escuchar veredictos como el que le soltó en 2011 un magistrado: "Su corazón puede creer lo que quiera pero sobre el papel no puede convertirse". Ahora, ha vuelto a la casilla de salida. Las fuerzas del orden le arrestaron a principios de este mes en un pueblo del Medio Egipto cuando trataba de documentar los ataques sectarios de los últimos meses junto a un periodista estadounidense. Su detención ha sido renovada y afronta una retahíla de acusaciones: espiar para organizaciones extranjeras, fotografiar instalaciones estatales, hacer proselitismo e incitar a la lucha sectaria. Durante estos años, Hegazy ha aprendido a camuflarse y huir. Ha cambiado de casa en varias ocasiones escapando de la ira de sus vecinos musulmanes y ha roto cualquier contacto con su familia. "En casa trataron de convencerme por todos los medios. Llevaron incluso a predicadores para hacerme cambiar de idea. Cuando presenté la demanda ante el Estado para modificar la casilla de la religión en mi carné, el asunto se agravó y recurrieron a la violencia. Traté de reconciliarme con ellos por teléfono pero mi padre me amenazó con buscarme y matarme". Casado con una musulmana que también acabó convirtiéndose, Hegazy mantiene su lucha. Tan solo pide que se reconozca la posibilidad de cambiar de credo. Entre dos aguas, le preocupa la intolerancia que se practica en cada orilla. "El radicalismo ha crecido en ambas religiones".

La autopista al infierno de Bon Scott La voz del 'heavy' se apagó en 1980, en un Renault 5, muerto de frío en Londres JULIÁN RUIZ Actualizado:01/04/2014 03:43 horas Bon Scott regresó más que contento a Londres en el mes de enero de 1980. Había pasado unas maravillosas vacaciones de Navidad en Australia. Siempre estaba de buen humor, aunque la botella bailaba entre sus manos como un maniquí dispuesto a danzar lo que más convenía. 'Highway to Hell' Los hermanos Young , Malcolm y Angus, habían dispuesto que se empezaría a grabar el nuevo álbum de AC/DC, el octavo disco, la continuación al maravilloso 'Highway to Hell', que para mí fue el mejor de los mejores. Bon Scott vivía en aquel tiempo en Ashley Court, no muy lejos de la estación Victoria londinense. Disfrutaba de su nuevo amor, la japonesa Anna Baba, pero Bon seguía siendo un esclavo de la heroína. Inmediatamente, nada más llegar, el 'dealer' que pasaba la droga, un amigo de su ex-novia Silver Smith, ya se había presentado en el 'flat' ante la sorpresa de la mujer nipona. El 15 de febrero de 1980, Bon Scott llegó a los estudios Battery, los viejos estudios Morgan, que acababa de comprar el músico y productor canadiense, el gran John 'Mutt' Lange, que sería el productor del nuevo disco de AC/DC. Bon casi siempre estaba drogado, y en lugar de utilizar su voz, se puso a la batería para hacer esas maquetas de los dos temas que Malcolm y Angus ya tenían preparadas, Bon no era malo como percusionista. Fue el último contacto musical que hizo con el grupo de su vida. Fueron las maquetas de 'Have on a drink on me' y 'Let me put my love into you'. Los dos temas aparecieron, pero sin su voz, en el impresionante 'Back in Black', el segundo álbum más vendido de la historia de la música rock. Lleva facturados en la actualidad 52 millones de discos y sólo le superan las ventas de 'Dark side of the Moon' de Pink Floyd. La vuelta al negro Bon Scott no volvió a los estudios, a pesar de que Malcolm y Angus Young seguían trabajando con el productor 'Mutt' Lange. Bon se dedicaba a pasárselo bien, pero a su especial manera. La tarde del lunes 18 de febrero de 1980, tres días después de trabajar por última vez con AC/DC, Bon telefoneó a su vieja novia Silver. Necesitaba más droga. Por puro interés le pidió que le acompañara a ver una banda de la que estaba interesado y que actuaba en el Dingwalls de Camden. La tal Silver no quería volver a verlo y declinó la invitación. Le recomendó a un tipo llamado Alistair Kinnear. Pero ni Bon ni Alistair llegaron nunca al Dingwalls. Antes habían pasado por el club Music Machine para 'aprovisionarse'. El club, al que llamaban también Koko no estaba muy lejos del Dingwalls. Lo que sucedió a partir de las nueve de la noche de aquel lunes jamás se ha aclarado lo suficiente. Siguen inmaculadas las sombras, las sospecha, el olor a tragedia. Lo cierto es que, oficialmente, sólo conocemos la versión del tal Alistair, el amigo recomendado de la ex-novia Silver. Certificado de defunción El sujeto, menudo elemento, aseguró a los 'tabloides' y a la policía que en el club Koko, Bon Scott ya estaba absolutamente borracho y que apenas se podía mantener en pié, así que le metió en su coche, un Renault 5 de aquella época. Se dice que la pareja primero hizo escala en el 'flat' del bueno de Scott, pero eso no está demostrado. Así que según la versión de Alistair, "transportó al borracho" y semi-inconsciente a donde vivía, no muy lejos de Stockwell, en el sur de Londres, en East Dulwich. Alistair aparcó el coche justo en la puerta de su casa, en el numero 67 de la calle Overhill Road. Bon parecía inconsciente. No respondía a las bofetadas de Alistair. Así que prefirió dejarlo durmiendo en el Renaul 5. Le puso una manta por encima, con una nota, en la que decía que si se despertaba lo llamara a su piso . En pleno mes de febrero, en la noche londinense, con un frío de esquimales y con el pobre Bon, que era asmático, no debió durar mucho. La noche del Renault 5 Dice Alistair que durmió toda la noche del lunes, la mañana del martes y que no se despertó hasta pasadas las cinco de la tarde. Bajó al coche, a las ocho menos cuarto de la noche y encontró a Bon Scott muerto. Según la versión de Alistair, el paso siguiente fue llamar a una ambulancia y transportar el cuerpo sin vida de Bon Scott al hospital King College. Por supuesto, un médico certificó su defunción. Como en el caso de Jimi Hendrix, exactamente con la misma certificación forense que la del guitarrista. El médico se pronunció por la asfixia pulmonar de Bon, al no poder expulsar su vómito, debido a las cantidades ingentes de alcohol en sangre. Tenía tan sólo 33 años. El tal Alistair confesó a los periódicos y a la policía de que era un simple y modesto bajista y no un traficante de drogas. Inauditamente, Alistair desapareció de la faz de la tierra, tan sólo dos días después del suceso. Incluso se escapó de su piso en East Dulwich . En realidad, nadie conocía al tal Alistair. Y empezaron las especulaciones de que jamás existió, que era un nombre inventado. Años después apareció la figura del guitarrista Paul Chapman, del grupo UFO y, aparentemente, muy amigo de Bon Scott. Ambos tomaban heroína juntos. No sabía realmente quien era aquel Alistair. Se limitó a comentar que había muchos pájaros carroñeros en aquellos días vendiendo droga, con todo tipo de papelinas, buenas o malas, y que si las tomabas ya estabas,simplemente, bailando con el diablo. Bon debió bailar con el peor demonio. ¿Quién lo mató? Hay tantas contradicciones sobre la muerte de Bon que es imposible saber a estas alturas y después de tantos años lo que ocurrió aquella noche realmente. Se dice que el tal Alistair era un tipo "inventado" por el entorno de AC/DC y que nunca existió o quizá debió tener otro nombres. ¿Por qué desapareció?. Puñeteras teorías de la conspiración. Chapman de UFO, asegura que conocía la muerte de Bon incluso por la mañana, mucho antes de que se denunciara su defunción o que llegara al hospital. Scott y Angus Young Malcolm y Angus Young, los líderes de AC/DC se hicieron cargo del cadáver. No dijeron ni mucho ni poco. No dijeron absolutamente nada. Se dedicaron a buscar el sustituto de Bon, que resultó ser Brian Johnson. Los hermanos Young dedicaron dos temas de 'Back in Black' a la memoria de Bon Scott. 'Hell Bells' y, precisamente, la canción que daba título álbum. Un par de veces les he preguntado a los hermanos Young por la muerte de Bon Scott. Saltan la pregunta con recuerdos jocosos y bromas en vida del pobre Bon o, simplemente, me remiten a mis anécdotas con su hermano mayor George Young, al que conocí antes que a ellos. Es decir, el creador de los Easyneats, el primer gran grupo de Australia y creador junto Harry Vanda del fenomenal invento de Flash and the Pan, en los años ochenta. El cadáver de Bon fue embalsamado y, luego, extrañamente reducido a cenizas. Las mismas que viajaron al cementerio de Fremantle, Austalia del Oeste, donde en el año 1956 había llegado su familia en busca de un mejor mundo, cuando Bon sólo tenía 10 años. Bon había nacido en Escocia y había sido en su primeros años un pobre emigrante en el continente austral en busca, desesperadamente, de oportunidades. En la actualidad, ese cementerio en Frementle es el más visitado de Australia. Hace seis años alguien robó la placa de su tumba. El grupo de rock francés Trust escribió una curiosa canción sobre la muerte de Bon Scott. Se llama 'Ton dernier acte' ('Tu último acto') . Es decir, el que llevaba a Bon, en aquel viejo y destartalado Renault 5, exactamente, a la autopista del infierno. "Sin señales de stop, sin límite de velocidad. Nadie va a frenarme, como una rueda, voy a rodar. Nadie va a jugar conmigo. Hey Satán, pagué mis deudas tocando en una banda de Rock. Y voy bajando, todo el camino hacia abajo, estoy en la autopista al infierno." (Letra de Bon Scott en 'Highway to Hell' de AC/DC, año 1979).

La cumbia kirchnerista del adiós Por Jorge Fernández Díaz | LA NACION Ver perfil inShare "Domina tu orgullo , no seas egoísta -canta la Tigresa del Oriente-. Tienes que rectificar tus errores . Sé más amigable y tendrás un nuevo amanecer." La cantante peruana practica la cumbia amazónica, rasguña literalmente las paredes internas de la Casa Rosada y se hace fuerte en sus elegantes estancias vacías , especialmente en el salón donde Cristina Kirchner suele recibir las cartas credenciales de los embajadores. La Tigresa sube las fotos a las redes sociales en el mismo día en que Balcarce 50 soporta un paro general que paraliza el país, y cuando muchos de sus propios empleados públicos no pudieron o no quisieron llegar: hay oficinas con luces apagadas, teléfonos enmudecidos y un clima de feriado a media voz. No se sabe a ciencia cierta quién autorizó a la bizarra cantante felina a recorrer a sus anchas la Casa de Gobierno desierta. Tal vez la propia Presidenta sea fan secreta de este simpático personaje que recomienda, en uno de sus hits tropicales, los cambios de actitud que se deben seguir si alguien quiere aspirar seriamente a "un nuevo amanecer". Tampoco se sabe si Cristina tomó de esa letra la idea central de su retirada, pero lo cierto es que ésa es la dirección de casi todos sus movimientos. La gran dama sostiene a la vez muchos platos chinos en el aire. Es que debe lograr, a un mismo tiempo, mantener una cierta gobernabilidad, mostrarse como una tigresa peligrosa, amigarse con algunos gobernadores de la oposición, condicionar a Scioli para imponerle su lista de diputados, destruir las causas judiciales que la comprometen, ajustar la economía, congraciarse con los organismos internacionales de crédito y conseguir que la tropa propia siga creyendo en su vocación emancipadora. Mucho trabajo para un solo malabarista. Esta diversidad de objetivos en pos de un salvoconducto personal reemplazó la ideología colectiva, aceptando que alguna vez hubo una. La jefa del Estado piensa más en ella que en su público y está operando día y noche para salir lo menos magullada del percance. Sólo desde esta lógica se entienden algunos hechos de la semana. Para empezar, los novedosos guiños que su gobierno emite hacia Macri y De la Sota, y en especial hacia Antonio Bonfatti, que el miércoles agradeció públicamente el megaoperativo sorpresa de Rosario. Es cierto que el asunto se venía conversando en secreto desde hacía varios meses, que fue minuciosamente elaborado y que debe ser aplaudido en tanto y en cuanto el gobierno federal interviene por fin en la lucha contra las drogas y resuelve darle una mano a una gobernación opositora. Pero también es cierto que el socialista santafecino se enteró una hora antes, que el despliegue tuvo más de show que de procedimiento efectivo, y que eligieron curiosamente esa fecha en vísperas de la huelga general y cuatro días antes del escalofriante informe que Lanata presentará hoy sobre el avance del narcotráfico en la Argentina. Restarles impacto mediático al líder de la CGT Azopardo (acusado de ser el Vandor de Cristina) y al periodista de Canal 13 (considerado como el general Patton de Magnetto) figuraba en las segundas y terceras intenciones del Día D. Ya saben, para el kirchnerismo gobernar es gobernar los medios. Independientemente de eso, la jefa no puede quedarse con los brazos cruzados frente a una doble certeza que se consolida en la opinión pública: su administración multiplicó la inseguridad y será en parte responsable histórica de que el tráfico de estupefacientes se haya instalado en el país. En el llano, después de 2015, este último punto puede ser tan incómodo como algunos expedientes, aunque en la Justicia la cosa le resulta más sencilla, ya que cuenta con grupos de tareas dedicados a echar a fiscales, blindar jueces automáticos, cerrar investigaciones y conseguir absoluciones más o menos rápidas. En quinientos días, todo debe quedar limpio. Incluso el más espinoso de todos los casos: Lázaro Báez, a quien ahora un fondo buitre intenta embargar, bajo la premisa de que su fortuna pertenece directamente al Estado con el que litiga. Para doblegar al gobernador bonaerense, la dama tiene desgaste y candidatos menores, a quienes seguramente empujará sin mucho entusiasmo. Su estrategia final parece ser la siguiente: "Querido Daniel, que se presente el que quiera. A mí dejame solamente armar las listas a diputados". Es improbable que alguno de sus muchachos llegue a vencer a Scioli, y en realidad poco importa. Lo que busca la Presidenta es introducir a sus fanáticos en el Congreso, para contar el día después con alrededor de setenta legisladores leales capaces de todo, principalmente de garantizarle a ella seguir siendo la líder de una primera minoría. Suficiente poder como para autoindultarse y también para hostigar a los "enemigos de la Patria". Si se sale con la suya, harán falta dos elecciones y no una para terminar con el cristinismo de paladar negro. Nada mal para una fuerza deshilachada y en caída libre. Es que ni siquiera el estrepitoso derrumbe de los decorados del relato conmueve a quienes han decidido abrazar el "proyecto" aunque éste ya no tenga otro propósito que la huida y el confort. Los ultrakirchneristas se aferran a la idea de que ellos son buenos porque los próximos serán peores, y también a algunos símbolos huecos de progresismo. Es por eso que Cristina debe tirarles de vez en cuando algún hueso: el premio Rodolfo Walsh, las citas a John William Cooke y otras temáticas folklóricas de ese tranquilizador stand up nacional. A ellos va dirigido el ninguneo que les dedica a asuntos cruciales, como el paro general: si no nombro el tema ante mis fieles, le resto entidad. El jefe de Gabinete fue particularmente patético al intentar colar la consigna de que no se trató de una huelga exitosa cumplida por gran parte de la clase trabajadora, sino de un lockout patronal apoyado por las corporaciones. Lo aterrador no es que ofrezcan supercherías desde el púlpito, sino que haya una grey embobada dispuesta a aceptarlas. Es siempre muy empobrecedora esa clase de verticalismo ciego. Ya lo decía el propio Alfredo Alcón: "Algunos siguen como si fuese una brújula a una institución, religiosa o ideológica. Eso no es estar vivo. Es respirar según un molde y convertir tu alma en una cosa". A esa mansedumbre cosificada debemos que haya pasado sin pena ni gloria la burda maniobra del Gobierno con el FMI. Primero recibió como un cachetazo el frío diagnóstico económico del Fondo y luego Cristina ordenó dos acciones divergentes. Que saliera Capitanich a pegarle duro al organismo internacional para que los cristinistas bebieran el placebo de la lucha, y luego que Kicillof se apersonara en Washington para ofrecer el ajuste y suplicar el reendeudamiento externo. La otra Cristina, madame Lagarde, se declaró "encantada y feliz" con tener a Kicillof a sus pies, y los Estados Unidos elogiaron el giro de la gestión kirchnerista. Lagarde para los mangos; Cooke para la gilada. Visto desde lejos todo es contradicción. Pero si uno deja de pensar en las grandes causas nacionales y populares, y se concentra en la causa de una sola persona de carne y hueso, se dará cuenta de que efectivamente todo tiene una íntima coherencia, una misma meta e intención: cambiar para sobrevivir, y que no se note. "Domina tu orgullo, Cristina, no seas egoísta -parece cantarle la Tigresa del Oriente mientras camina por los pasillos lustrosos de la Casa Rosada-. Tienes que rectificar tus errores. Sé más amigable y tendrás un nuevo amanecer." Farandulopatía Por Pepe Eliaschev | 13/04/2014 | 03:27 13 2 5 Comentarios | Este artículo fue leído 3474 veces Una persistente peste instalada en estos últimos años se ha apoderado de los medios de comunicación y de la política de modo pertinaz. La astracanada del otro día, con el rapero y el “estandapero” convocados por Cristina para emitir sus gracias por cadena nacional de radio y TV, confirma algo vastamente instalado en la sociedad. La pasión febril por la farándula, los chismes, la chabacanería y el más sórdido de los gustos es un jarabe espeso que se cuela por todas partes. Mientras abundan sesudas alusiones a la decadencia argentina, una intrincada trenza de iniciativas oficiales y emprendimientos privados fue llevando a la cúspide de la agenda de lo superficial y la pasión por la grosería. Es un proceso generalizado que no reconoce fronteras, aunque el poder político ha hecho mucho por fogonear esa opción por lo subalterno. Cuando, flanqueada por su ministro de Educación y su secretario de Cultura, la Presidenta abrió un pomposo y aviesamente denominado “encuentro federal de la palabra”, reveló sus preferencias más íntimas. ¿Acaso no había festejado el 10 de diciembre en la Casa Rosada de la mano de Moria Casán y su hija? Es una decisión profunda, no son errores de su “party planner” Javier Grosman. El problema de verdadera profundidad es que esta militancia en las profundidades de la vulgaridad se advierte, y mucho, en el panorama de todos los medios. Imitadores empeñosos, humoristas a destajo y panelistas siempre más patéticos, desfilan por la TV y la radio sin tregua. Expresan una verdad supuestamente irrebatible: la gente quiere cosas livianas, distraerse y pasarla bien. No la fastidiemos, ni compliquemos, démosle lo que reclama y hagámoslo sin complejos. No tengo a mano una hipótesis que explique satisfactoriamente esta deriva fararandulizante. Lo único que me consta es que tratar de mantenerse al margen de estas elementalidades y groserías supone ser etiquetado de aguafiestas, elitista, solemne y arcaico. Una gruesa extorsión de matriz social manda a ejecutar una praxis ritual. Casamientos, divorcios, infidelidades varias (carnales y virtuales también) atrapan y seducen a editores y a una legión de coprófagos. ¿Que siempre se consumió mugre con fervor? Es cierto, pero en las condiciones reales de la Argentina de hoy, una tenaz jibarizacion cerebral ha arrasado con baluartes de otrora, radios, canales de televisión, diarios y revistas que atendían a un mercado exigente y riguroso, lo suficientemente fuerte como para existir al margen de las chabacanerías más vulgares. Noticieros de televisión, programas de radio, revistas semanales y diarios muy establecidos han ido admitiendo el ingreso de la mala moneda. Las peripecias de un chimentero serial que hizo su estrellato como voyeur público de alcobas ajenas, devienen en tema obligatorio de agenda. ¿Era una extorsión de la “zorra” o una operación marquetinera de la “niña”? Grande y grave pregunta, a responderla se consagraran decenas de horas y también numerosas páginas de medios que no se ruborizan de su propio y evidente menoscabo. Figuritas de las pasarelas, aspirantes a mostrar sus trastes por televisión, hijos y hasta nietos de deslucidas estrellas que siguen figurando en cartelera 40 y hasta 50 años después de haber iniciado sus “carreras”, nadie abandona las pistas iluminadas de la patria farandulera. Dice Ricardo Martínez en “Las cosas caras (farándula en Chile 1976-2011)”, un artículo publicado en su edición Nº 9 por la revista de la Universidad Diego Portales de Santiago de Chile (2012), que “en la farándula local (…) llegar a ser portada de Cosas (la Gente chilena) ha sido la coronación definitiva de carreras dedicadas a la búsqueda de ese vago reconocimiento que es ser estrella en un país que no dispone de un jet set local más que en sus sueños. Existen numerosos estudios en revistas académicas de corriente principal que muestran que Andy Warhol tenía razón con su idea de los quince minutos de fama: las sociedades de muchos países del mundo se han transformado en sociedades del éxito, y el éxito se mide en portadas, metrajes televisivos, entrevistas exclusivas”. Estrellas en un país que tiene muy pocas, ¿esa sería la explicación? Parcialmente sí, pero no alcanza. En muchos casos, las páginas de la triada local (Hola, Caras, Gente) y su anillo de versiones aun más (si cabe) plebeyas, suelen poblarse de millonarios ansiosos de mostrar las joyas de su corona. Nadie se arredra ni siente pudor; antes bien, el bajo perfil les parece una falla. Hijos de banqueros hegemónicos, herederos de millonarios banqueros y una entera corte de los milagros, se afana por mostrarse en cruceros, navegando en las góndolas venecianas, fingiendo míticos safaris por África, mostrando las joyas que ellos, poderosos lobos con cuentas bancarias ubérrimas, les regalan alhajas a sus queridas, que confiesan, trémulas, que sus parejas les dan todos los gustos. La abrumadora mayoría de los programas de radio y TV sucumben y dedican horas enteras a divulgar esas miserias. Perfume de época, todo lo consistente es sospechoso y todo lo esencialmente irrelevante se convierte en inevitable, como si las placas tectónicas de una sociedad confundida siguieran alterándose sin paz ni tregua. Difícil de entender, pero muy visible. Basta advertir a la cada vez mayor cantidad de tipos abriéndose la bragueta y orinando en la calle a plena luz del día, para tomarle la temperatura al tiempo que se vive, empapado de supuestas “transgresiones” que son un mero eructo más del atraso general.

Breve historia de Israel y Palestina (2) Por Marcos Aguinis Fecha: 2013-05-23 10:59:36 Tags: IsraelPalestina Marcos Aguinis Escritor. Columnista de La Nación (Argentina). Caballero de las Letras y las Artes (Francia) y doctor honoris causa por las universidades de Tel Aviv (Israel) y San Luis (Argentina). La Guerra de los Seis Días cambió la relación de fuerzas en el conflicto árabe-israelí. Digo bien, porque hasta ese momento no era un conflicto palestino-israelí. Los árabes de Palestina se llamaban “árabes de Palestina”, no “palestinos”. La diferencia es importante. Como señalamos en la primera entrega, también los judíos se llamaban “palestinos” a sí mismos. El enfrentamiento se daba entre el Estado de Israel y todos los Estados árabes que habían intentado destruirlo desde antes de su nacimiento, violando la sabia y ecuánime resolución de las Naciones Unidas que ordenaba la erección de un Estado árabe y un Estado judío, lado a lado, con vínculos económicos fraternales.Esa partición, votada en la Asamblea General el 29 de noviembre de 1947, se basaba en la distribución demográfica de entonces. A los árabes se les otorgaba sus principales ciudades (y casi todos los sitios bíblicos, además); a los judíos, sus ciudades, colonias y la mayor parte del desierto. Los judíos lo celebraron, aunque muchos con tristeza, porque se quedaban sin porciones ligadas a su historia nacional y religiosa. La guerra que los Estados árabes se empecinaron en llevar adelante, con el manifiesto propósito de realizar una matanza “que pusiera en ridículo a Gengis Khan”, produjo una catástrofe a ellos mismos. Hasta el día de hoy es sorprendente la falta de autocrítica por parte de esos Estados: iniciaron un conflicto cruel e innecesario, se privaron de tener un vecino moderno y estimulante como Israel y ocasionaron el sufrimiento de sus hermanos más débiles radicados en Palestina. Además, no realizaron esfuerzos para integrarlos, sino que los persiguieron, discriminaron y hasta asesinaron en forma masiva, como en el Septiembre Negro de 1971. Allí cayeron más árabes palestinos por las balas jordanas y sirias que en todos los enfrentamientos con Israel. Antes y despúes cientos de miles tuvieron que pasar varias generaciones en campamentos, mantenidos por la limosna internacional. Es el único caso de un alto cupo de refugiados que no pudo ser resuelto en tantas décadas, pese a la inversión multimillonaria que nutrió a una burocracia enorme y corrupta. Se convirtieron en un material humano que recibe cuadalosas inyecciones diarias de victimización y resentimiento. Por lo cual quedan imposibilitados de trabajar en forma sostenida hacia un futuro mejor. El presidente de Egipto, Gamal Abdel Naser, adquirió un fuerte liderazgo gracias a su empeño panarabista, su acercamiento con la Unión Soviética y su alianza con los países no alineados (entre los que figuraban países cuya no alineación al capitalismo o al comunismo era una grosera hipocresía, como China, Cuba o Yugoslavia). Consiguió formar con Siria la República Arabe Unida, que era el comienzo de una federación destinada a unir todo el mundo árabe. Su propósito no entraba en contradicción con la existencia de Israel, según entendió este país, y David ben Gurión le propuso integrarse a su proyecto. Naser no quiso ni siquiera escucharlo y redobló su agresividad. Bloqueó el Estrecho de Tirán, que permite el acceso al Golfo de Akaba, y de esa forma pretendió matar el puerto israelí de Eilat. Manifestó que ansiaba convertir en realidad el sueño de arrojar a los judíos al mar mediante la demolición de Israel, como lo testimonia la prensa de entonces. Compró gran cantidad de armas para llevar a cabo ese propósito. Las súplicas internacionales destinadas a evitar otro genocidio resultaron estériles. Iba a realizar su ataque mediante una pinza mortal: Egipto desde el sur y Siria desde el norte. Siria expresó su acuerdo mediante disparos cotidianos desde las alturas del Golán contra las poblaciones israelíes que rodeaban el bíblico lago de Galilea. Aba Eban, canciller de Israel, recorría angustiado las principales capitales del mundo para rogar que disuadieran al presidente egipcio. Fue inútil, porque Naser llegó al extremo de exigir que las Naciones Unidas retirasen las tropas que evitaban los choques entre ambos países; quería tener libre la ruta de su masivo ataque bélico. Ante un mundial estupor, el entonces secretario general de la ONU, el birmano U Thant, le dio el gusto y ordenó la evacuación de esas tropas. Naser tenía luz verde para iniciar los combates. No sólo los judíos, sino millones de personas se conmovieron ante la inminencia de una tragedia que reproduciría el Holocausto. Fue entonces cuando estalló la Guerra de los Seis Días, porque horas antes del colosal ataque árabe la aviación israelí tomó la iniciativa y pudo cambiar el curso de la historia. Al principio las emisoras árabes mintieron a sus audiencias informando sobre inexistentes triunfos. El primer ministro de Israel, Levy Eshkol, pidió al rey Husein de Jordania que no se incorporase a la agresión de Egipto y Siria, porque Israel no quería un tercer frente. Pero Husein, presionado por Naser, avanzó sobre Jerusalén y otros puntos de la larga y accidentada frontera. Entonces Israel, luego de aplastar a egipcios y sirios, tuvo que dirigirse tamabién contra los jordanos. En esa contienda les arrebató Cisjordania, que usurpaban desde 1948. La opinión pública internacional no podía salir del asombro. El diminuto Israel volvía a ganar. En los organismos internacionales el bloque comunista, aliado con los árabes, puso el grito en el cielo y exigió la devolución incondicional de los territorios conquistados, sin tener en cuenta –¡de nuevo!– la responsabilidad de Egipto, Siria y Jordania, ni exigir que firmasen la paz. Los verdaderos territorios conquistados eran la península del Sinaí y las alturas del Golán, que no se consideraban parte de Palestina desde el trazado de fronteras que realizaron, con cierta arbitrariedad, las potencias coloniales luego del desmembramiento del Imperio Otomano. Técnicamente, Cisjordania y Jerusalén fueron liberadas de la ilegítima ocupación jordana, y la Franja de Gaza de la ocupación egipcia: los israelíes no lucharon contra los árabes-palestinos, sino contra Estados árabes poderosos que ocupaban buena parte de la Palestina histórica. Ya es hora de disipar esta confusión. No obstante su victoria, Israel propuso grandes devoluciones territoriales a cambio de la paz. Como respuesta, la Liga Arabe se reunió en Jartum y, estimulada por Naser, escupió a Israel los famosos Tres Noes: No a las negociaciones con Israel, No al reconocimiento de Israel, No a la paz con Israel. Es decir, continuar con el odio y los enfrentamientos. Israel, por el contrario, decidió en forma unilateral que todas las mezquitas y los lugares sagrados del islam fueran administrados por autoridades musulmanas. Las ciudades y aldeas árabes debían estar a cargo de intendentes árabes democráticamente electos, muchos de los cuales, como el de Belén, permanecieron en el cargo durante décadas y mantuvieron excelentes relaciones con el Gobierno israelí. Cientos de miles de árabes de Gaza y Cisjordania encontraron trabajo en las poblaciones de Israel. Los benefició el turismo, que habían desconocido hasta entonces. Parte significativa de sus productos eran comprados por los mismos israelíes. Se registraron encuentros entre judíos y árabes que habían sido amigos antes de 1948 e incluso se celebraron casamientos mixtos. Después de la Guerra de Iom Kipur, en 1973 (también iniciada por Egipto), el nuevo presidente de Egipto, Anuar el Sadat, empezó a reconocer que no tenía sentido negar la existencia de un país tan sólido como Israel. Ante la sorpresa universal, decidió visitar Jerusalén. Aunque esperaba ser bien recibido, no esperaba que lo aplaudieran y agasajaran con una lluvia de júbilo y gratitud. Empezaron las negociaciones con el duro Menajem Beguin y, en menos de un año, se firmó la paz entre ambos países. A cambio de la paz, Beguin aceptó entregar hasta el último grano de arena del desierto del Sinaí. Y no sólo arena: entregó aeropuertos, pozos de petróleo, rutas, centros turísticos y hasta ordenó la evacuación de la populosa ciudad de Yamit, construida entre Gaza y el Sinaí, para que nada de Israel permaneciera en territorio egipcio. El encargado de evacuar por la fuerza a los colonos judíos fue Ariel Sharón. Este general no imaginaba que, mucho después, debería repetir el operativo en la Franja de Gaza. Con esta cesión de tierras equivalentes a casi tres veces el tamaño de Israel, caía la acusación de su vocación expansiva, por lo menos entre quienes piensan con lógica. Por supuesto que esta paz fue duramente condenada por todos los demás países árabes. En el tratado con Egipto, Israel prometió la autonomía de los árabes que habitaban Gaza y Cisjordania. Autonomía significaba otorgarles el manejo de todas las áreas, menos la defensa y las relaciones exteriores. Es decir, no llegaban a la independencia ni a la soberanía. Así lo entendió Beguin, pero seguramente Sadat pensaba que la autonomía conduciría, de forma inexorable, a la independencia. La idea de los dos Estados que viven y prosperan uno al lado del otro, que nació en la saboteada partición de 1947, resucitaba con fuerza. Gracias al contacto directo con los israelíes, que resultaba inspirador, los árabes de Palestina tomaron conciencia de su identidad nacional y se aplicaron a la conformación de una narrativa que les otorgase respaldo. http://www.taringa.net/posts/info/17578291/Breve-historia-de-Israel-y-Palestina-1.html

La “Nakba”, Gran mentira Palestina 16 mayo, 2011 Hasbara en Español El 14 de Mayo de 1948, se proclama la Independencia del Estado de Israel, es bien sabido que esto ocurre luego de que las Naciones Unidas diera el visto bueno para la creación de dos entidades nacionales distintas, en el territorio controlado por los ingleses conocido como “Palestina”. Esto es un hecho histórico conocido ampliamente, pero lo que fue motivo de celebración para unos ¿Porque fue motivo de tragedia para otros?. Esta es una pregunta dificil de responder, sino hablamos primero de ciertos eventos históricos. Exodo de Arabes que pretendian volver triunfantes bajo el apoyo de ejercitos invasores Cuando sucedió que David Ben-Gurion, se dirigía al pueblo judío, en los territorios del mandato Inglés dando a conocer la proclama de la Independencia del Estado Judío, los residentes árabes decidieron también celebrar, pero de manera distinta a la de los judíos de Israel, ellos se sumaron a la campaña belicista de los paises árabes que declararon la guerra a muerte al naciente Estado Judío. Por supuesto todo esto con la esperanza de salir triunfante en esta campaña militar. Luego de 15 meses de constantes ataques de los ejércitos árabes al Estado Judío, los cuales contaban con mas de 1.500.000 soldados entrenados y bien equipados, contra las fuerzas de defensa Judías que no sumaban en su mejor momento, poco mas de 100.000 combatientes, mal equipados y con poca o ninguna experiencia militar, desistieron de seguir luchando ya que veían que las cosas no salían como sus lideres habían prometido. Esta nueva realidad llevo a que los árabes que se habían movilizado por sus propios medios, al otro lado de la frontera, vieran sus sueños de destruir al Estado Judío, truncados por la resistencia heroica y decidida de los combatientes Judíos. Entonces podemos ver que solo tras el fracaso de los ejércitos árabes de destruir al Estado de Israel y varias guerras que sucedieron posteriores a 1948 que, los árabes decidieron optar por recordar esta fecha como la “Nakba”, la tragedia, si, la tragedia de no haber destruido al Estado Nacional Judío, la tragedia de no haber aniquilado a los civiles judíos, la tragedia de no haber conquistado aquel que era distinto a ellos, y que por obra del destino seria una nación moderna y pujante, a diferencia de sus vecinos, los cuales han tenido el mismo tiempo y las mismas oportunidades para desarrollar una identidad nacional en un territorio propio. La verdadera “Nakba” es la que se lleva a cabo por parte del liderazgo arabe Palestino que prefiere jugar a ser víctima, en vez de ser un Estado Legal y de una buena vez reconocer el derecho legítimo de Israel a existir como nación.
Invierno Árabe Sólo desde la ignorancia o el cinismo puede proponerse un compromiso entre el islamismo y la democracia occidental Día 19/08/2013 - 14.50h Pero ¿qué nos creíamos, que con derribar a sus dictadores los países islámicos iban a convertirse en democracias occidentales? Eso es no conocer el islamismo ni la democracia. Eso es creerse las propias mentiras y las ajenas. El islamismo no es sólo una religión. Es una forma de vida y de Estado. Mahoma no fue sólo un profeta. A diferencia de otros fundadores de religiones, fue también un estadista, que unió a las tribus de la Península Arábiga y creó un imperio desde el Atlántico al Pacífico: la «nación del Islam». Como el Corán no es sólo un libro sagrado. Es también un Código Civil, Penal, Sanitario, Social. De ahí su éxito en sociedades sin estructura, como las africanas. Occidente ha desarrollado fórmulas políticas mucho más sofisticadas que el Estado teocrático islámico, introduciendo los derechos humanos, la responsabilidad individual, el equilibrio de poderes, la democracia en suma. Pero eso, tan claro para nosotros, no es tan claro para los islamistas, muchos de los cuales prefieren «su democracia», la islámica. Con lo que tenemos planteado el conflicto. El paso de un Estado confesional a uno laico costó a Europa las «guerras de religión» del siglo XVII, que la dejaron asolada, hasta que el agotamiento de ambos bandos les obligó a pactar una tregua, quedándose cada cual con su parte, si bien la idea de separar Iglesia y Estado prevaleció y ha terminado imponiéndose. La situación en el mundo islámico es hoy parecida, con una importante diferencia: la Europa del siglo XVII había emergido al mundo moderno con importantes avances en las artes y las ciencias que empujaban a la transformación. En el mundo islámico, esa transformación sólo encuentra eco en una minoría urbana y en parte de los jóvenes, no todos, mientras la gran masa de la población, rural, prefiere seguir con la vieja ley y el viejo orden. Únanle el mal recuerdo que ha dejado allí el colonialismo y la discriminación que sus emigrantes han sufrido en Europa y tendrán los recelos que despierta entre ellos nuestra democracia. El único poder capaz de oponerse allí al de las mezquitas es el Ejército. Fue el que, en 1920, «laicificó» Turquía a la fuerza. Que hoy Turquía vuelva a «islamizarse» advierte de lo difícil del empeño. Lo intentó el Sha en Irán, Sadam Husein en Irak, Mubarak en Egipto, Gadafi en Libia, Ben Alí en Túnez, fracasando todos. Claro que la corrupción de los altos mandos militares contribuyó al fracaso. Sólo en Argelia se mantienen. En Egipto, las espadas siguen en alto, nunca mejor dicho. Pero el mayor obstáculo es el dilema en que nos encontramos, nosotros y ellos: no se puede pedir a un islamista que acepte un Estado laico, ni a un laico aceptar un Estado islamista. Sin embargo, seguimos pidiéndoles que negocien, que alcancen un compromiso. Pero con los dogmas no hay compromisos. O dictadura militar o dictadura islámica. Todo lo demás son ganas de engañar y de engañarse. ¿Quién se impondrá? Pues tendrán que ser ellos y sólo ellos, quienes salgan de ese callejón, rompiendo sus paredes o quedándose entre ellas. A la corta, los generales, que tienen las balas. A medio plazo, los islamistas, que tienen los mártires. A la larga, por determinismo histórico, la democracia. Pero antes tendrá, tendría, que haber un invierno árabe. O, más bien, un infierno.

El secuestro de alumnas en Nigeria lo puso en evidencia La ayuda israelí es primordial para luchar contra el terror Fuente: The Star (Kenia) El terrorismo es hoy un fenómeno en todo el mundo, que se produce en todas partes excepto en Corea del Norte, país al que presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, visitó en un fin de semana sólo para volver a Nigeria, atrapada en las garras de los terroristas. Uhuru fue a Nigeria como invitado del presidente Goodluck Jonathan, cuando se hicieron dos ofertas internacionales extraordinarias de lucha contra el terrorismo, en el contexto de los secuestros terroristas de alumnas de colegio. Las ofertas vinieron de Washington y Londres. El presidente Barack Obama hizo la oferta estadounidense al condenar a la organización terrorista nigeriana Boko Haram, en términos muy claros, como una entidad horrenda que lleva el caos a la vida de las personas. La oferta de Londres era que los Servicios Aéreos Especiales (SAS), una de las unidades de las Fuerzas Especiales de élite más importantes del mundo, estaban a la espera de ir a Nigeria y ayudar en la búsqueda de las niñas en caso de que la solicitud se plantee. Los funcionarios de la Casa Blanca dijeron que Gran Bretaña estaba ofreciendo aviones de recopilación de inteligencia y personal de la SBS (Special Boat Services, equivalente naval de la SAS). Según informes, el líder de Boko Haram, Abubakar Shekau anunció que las escolares serán vendidas como esclavas en los países vecinos a Nigeria. De hecho, hubo informes en los medios de comunicación nigerianos y otros en el sentido de que algunas de las chicas ya se habían casado por la fuerza en Camerún. Un nuevo mundo de terror y horror Se trata de un nuevo mundo de terror y horror. Un mundo en el que un grupo como Boko Haram existe y cientos de compradores de escolares secuestradas se pueden encontrar; es un mundo que clama contra medidas preventivas de forma masiva. Boko Haram, que ha aterrorizado a los nigerianos desde hace varios años, finalmente ha movilizado la atención mundial y llegaron ofertas sin precedentes de esfuerzos de colaboración contra el terrorismo con su nueva horrible cara: la focalización masiva contra las niñas. Durante la ausencia del presidente Kenyatta en Nigeria, hubo una explosión de cuatro artefactos explosivos improvisados en Nairobi y Mombasa y la desactivación segura de un quinto dispositivo en la ciudad costera. De hecho, en el primer día de su visita, el mismo día en que Washington y Londres hicieron sus ofertas de ayuda a Abuja (capital de Nigeria), Boko Haram se apoderó de ocho niñas más. La internacionalización de las estrategias de lucha contra el terrorismo y la acción conjunta también tiene que suceder en Kenia como un asunto de la máxima prioridad de seguridad nacional y en una escala verdaderamente sin precedentes. Para proteger las empresas regionales, las comunicaciones, el turismo, la construcción de la paz y la contención de refugiados, Kenya necesita toda la ayuda antiterrorista de expertos y tecnologías que se pueda conseguir, antes de que nos convirtamos en el centro regional, también, de los ataques terroristas. La mayor amenaza terrorista que enfrenta Kenya son los asesinatos y el caos promovido por la milicia somalí conocida como Al Shabaab, afiliado a Al Qaeda. Dado que las Fuerzas de Defensa de Kenia entraron en Somalia en la persecución de Al Shabaab, se han producido 80 ataques terroristas, 150 víctimas mortales y más de 250 heridos. Las muertes y lesiones que dejó el atentado terrorista en el centro comercial Westgate en septiembre del año pasado (67 muertos y 176 heridos) son un indicador de su peligrosidad. Kenia necesita estrategias superiores para combatir el terror con efecto inmediato. Este país también necesita una prevención mucho más robusta de la Ley de Terrorismo. A medida que nos acercamos a la ayuda de expertos, debemos aclarar en nuestras mentes en una cosa: la eliminación del terrorismo necesita mucho más que la fuerza bruta. Por qué Israel ofrece una mejor ayuda contra el terror Aunque la ayuda de los EEUU y el Reino Unido es, sin duda, bienvenida, incluso vital, lo que Kenia necesita en realidad es lo que podemos llamar la "Opción de Israel". Israel se ha enfrentado a las amenazas terroristas existenciales desde su fundación en 1948 y Tel Aviv se ha defendido en las últimas seis décadas con recursos de contraterrorismo como ninguna otra nación. Una conjunción de inteligencia y fuerza, prevención, castigos versátiles, asesinatos selectivos forman algunas de sus herramientas anti terror. Los enemigos de Israel saben que nunca ha habido una red de inteligencia y capacidad la suya. Es el mejor antídoto a la cepa del terrorismo que parece estar afligiendo a Kenia ahora. Tiene mucho sentido, por lo tanto, para un país emprendedor y amante de la paz como Kenia, pedir prestadas las mejores prácticas, experiencia y tecnologías de seguridad de Israel. El truco está en evitar convertir las medidas antiterroristas en resultados contraproducentes. La mejor lucha contra el terrorismo es preventiva y no curativa. En el momento en que un sistema de seguridad nacional se apoya en el aspecto curativo, cualquiera que sea su idea de una "cura", el número de muertos ya alcanza los miles, las calles manan sangre y devastación (piense sobre el ataque del 9.11 en los EEUU). Lo peor del contraterrorismo es cuando recurre a la venganza, ya que sólo suma a los ciclos de violencia, a menudo ataca a los blancos equivocados y siempre se convierte en el caldo de cultivo para la próxima generación de terroristas. Mientras que el terrorismo no puede ser a su vez aterrorizado, se puede realizar esfuerzos que lo neutralicen al punto de casi inutilidad. Este ha sido el camino de Israel, utilizando selectivamente la fuerza bruta en ocasiones de forma de respuesta abrumadora, o los asesinatos de prevención selectiva. Hoy en día, Israel es el lugar más seguro en el Medio Oriente, justo en el ojo de la tormenta que es el conflicto en esa región, que también comprende a sus enemigos más mortales.El prestigio de la inteligencia israelí El sistema de inteligencia de Israel comprende las tres ramas del poder nacional, extranjera y militar. La agencia de inteligencia exterior de Israel, conocida mundialmente como el Mosad, también se conoce como el Instituto de Inteligencia y Operaciones Especiales. La misión del Mosad en nombre del Estado de Israel es recoger información, analizar la inteligencia y realizar operaciones especiales encubiertas allá de sus fronteras. El lema del Mosad viene del libro del Antiguo Testamento de Proverbios 11:14: "Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo, pero en la multitud de consejeros hay seguridad". Una de las historias más completas del sistema de inteligencia de Israel, y de lectura obligatoria para los espías de alto nivel (y aspirantes a espías) en todas partes, es el libro "Todo espía es un príncipe. La historia completa de la Comunidad de Inteligencia de Israel", de Dan Raviv y Yossi Melman. El Mosad tiene una de las reputaciones más temibles de cualquier servicio de seguridad nacional en cualquier lugar, incluso en la historia. Es una reputación que provoca temor en el terrorista más endurecido u otro enemigo del Estado judío. Raviv y Melman citan un informe que fuera una vez secreto de la Central de Inteligencia de EEUU (CIA), y que fuera filtrado por las autoridades iraníes después de la toma y el asedio de la embajada estadounidense en Teherán después de la caída del Sha en 1979. La CIA había concluido: "Los servicios de inteligencia y de seguridad israelíes se encuentran entre los mejores del mundo. Su personal de expertos y sofisticadas técnicas han hecho que sean muy eficaces, y han demostrado excepcional capacidad de organización, monitoreo y evaluación de la información obtenida de los agentes reclutados, de las comunidades judías y de otras fuentes en todo el mundo". Cuando se trata de terrorismo ataviado con ropas islámicas, no existe estrategia antiterrorista más efectiva, conocimientos o técnicas que las del régimen de Tel Aviv. No hay infiltración, ni intercepción, ni tasas de éxito en la lucha, cuando se trata de la llamada radicalización islamista y el terrorismo, que la probada y reconocida Opción Israelí de lucha contra el terrorismo. Entre los que entienden perfectamente esto se encuentran cientos de millones de musulmanes reales y verdaderos, incluyendo en Kenia, que no tienen nada que ver con el terror y para quienes la venta de sexo de alumnas secuestradas o la voladura de los viajeros de Kenia no tienen nada que ver con su fe. Nadie entiende las motivaciones de los terroristas, y sabe cómo hacer frente a ellos, mejor que los israelíes. Y si Kenya pronto se nutre de los conocimientos israelíes de lucha contra el terror, más rápido este país y la región comenzarán el largo camino de convertirse en una zona prácticamente libre de terror.
Los activistas pro boicot, alborotadores y criminales Por Jaled Abu Toameh Fecha: 2014-06-03 09:43:06 Tags: Autoridad PalestinaBDSboicotIsraelMahmud Abáspalestinos Jaled Abu Toameh Periodista. Miembro del Gatestone Institute. "Para algunos miembros de la AP, el movimiento BDS actúa en contra de los verdaderos intereses de los palestinos. Afirman que las acciones de quienes promueven el boicot hacen que parezca que los palestinos no están interesados en la paz y la coexistencia con Israel""Abás y la Autoridad Palestina tienen buenas razones para oponerse al BDS: sus líderes y partidarios son contrarios a los contactos de los dirigentes de la AP con israelíes, y a menudo han criticado al rais por celebrar conversaciones de paz y coordinar la seguridad con Israel"En los campus universitarios de Estados Unidos, Canadá, Australia y Europa, son aclamados como héroes que luchan por los derechos palestinos. Pero en Ramala, irónicamente, los activistas del movimiento antiisraelí Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) son considerados unos alborotadores y delincuentes por la Autoridad Palestina. Para algunos miembros de la AP, el movimiento BDS actúa en contra de los verdaderos intereses de los palestinos. Afirman que las acciones de quienes promueven el boicot hacen que parezca que los palestinos no están interesados en la paz y la coexistencia con Israel. Los activistas pro BDS de Ramala han logrado impedir que se celebren varias reuniones programadas entre israelíes y palestinos en Ramala y Jerusalén Este. A la Autoridad Palestina también le preocupa que el movimiento BDS esté dañando las relaciones entre los palestinos y otros países. El ejemplo más reciente de cómo intentan perjudicar dichas relaciones con países amigos tuvo lugar hace unas semanas, cuando activistas antinormalización intentaron interrumpir la actuación en Ramala de un grupo indio de danza. Un representante de la AP en Ramala explicó que el movimiento BDS y sus seguidores hacen que parezca que todos los palestinos son unos radicales interesados sólo en boicotear y deslegitimar a Israel. “Esto va en contra de la política oficial de la OLP, que pretende llegar a un acuerdo de paz con Israel basado en la solución de los dos Estados”, afirmó. En el que ha sido el primer caso de este tipo, cuatro destacados activistas pro BDS fueron juzgados esta semana por un tribunal de la AP por “provocar disturbios y alterar el orden público”. Zeid Shuaibi, Abdel Yawad Hamayel, Fadi Quran y Fayr Harb fueron detenidos por las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina tras manifestarse en contra de la actuación de un grupo indio de danza. Durante la actuación, a la que asistieron altos cargos de la AP, los activistas pro BDS protestaron contra la presencia en Ramala del grupo de danza, pues sus miembros habían actuado también en Tel Aviv. Los manifestantes acusaron a los bailarines indios de violar su campaña de boicot a Israel, y afirmaron que su actuación en Tel Aviv era una forma de normalización con Israel. El incidente fue muy embarazoso para los dirigentes de la Autoridad Palestina, e hizo que se decidiera procesar a los cuatro activistas pro BDS, los cuales comparecieron ante el tribunal el 28 de mayo para hacer frente a los cargos contra ellos. Sin embargo, el juicio fue pospuesto hasta el 14 de julio porque los testigos de cargo no comparecieron. La decisión de procesar a los activistas pro boicot ha provocado fuertes críticas del movimiento antiisraelí y de otros palestinos. Omar Barguti, uno de los líderes del movimiento BDS, afirmó que la AP debería ser juzgada por procesar a los cuatro activistas. “Si los cuatro son llevados a juicio, deberíamos procesar a la Autoridad Palestina por servir al proyecto israelí de ocupación”, afirmó. “La decisión de procesar a los cuatro hombres se adoptó en colusión con la feroz campaña israelí contra el BDS”. Amnistía Internacional también ha criticado a la Autoridad Palestina y ha solicitado que se retiren los cargos contra los cuatro activistas. “Instamos a la AP a que retire los cargos contra ellos y a que se asegure de que se realice una investigación independiente e imparcial sobre las acusaciones de malos tratos que han realizado [los activistas]”, solicitó AI en una declaración: Amnistía Internacional hace hincapié en que las manifestaciones y protestas pacíficas nunca deben ser castigadas como si fueran delitos, y que el encarcelamiento supone siempre una restricción desproporcionada de la libertad de expresión. Además, el trato del que, al parecer, han sido objeto los cuatro hombres una vez detenidos ha afectado a su derecho a un juicio justo y despierta sospechas de que están siendo castigados por su protesta política. La actuación de la AP contra los activistas del BDS demuestra que considera que el movimiento supone una amenaza para los intereses palestinos. El propio Abás ha declarado públicamente estar en contra del movimiento BDS. Durante el funeral del expresidente sudafricano Nelson Mandela, el año pasado, el presidente palestino dijo a los periodistas que le preguntaron por el movimiento: No, no apoyamos el boicot a Israel. Abás y la Autoridad Palestina tienen buenas razones para oponerse al BDS: sus líderes y partidarios son contrarios a los contactos de los dirigentes de la AP con israelíes, y a menudo han criticado al rais por celebrar conversaciones de paz y coordinar la seguridad con Israel. La Autoridad Palestina ha llegado a la conclusión de que los activistas pro BDS son, en realidad, extremistas contrarios a la paz, cuyo objetivo es evitar cualquier acuerdo pacífico entre israelíes y palestinos. La decisión de procesar a los cuatro activistas de Ramala pretende también enviar un mensaje a los partidarios del BDS en todo el mundo: el movimiento actúa en contra de los verdaderos intereses de los palestinos y promueve el odio y los prejuicios. Queda por ver si los simpatizantes que el movimiento pro boicot tiene en todo el mundo asimilan el mensaje y se dan cuenta de que, aparte de ser antiisraelí, el BDS es un movimiento antipalestino y contrario a la paz. Gatestone Institute