Santi_81
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Haciendo cola A fines de los años ‘40, un bioquímico de apenas 22 años que trabajaba para una fábrica de Fernet catando bebidas y creando recetas, descubrió el que se consideraba uno de los secretos mejor guardados del mundo: la fórmula de la Coca-Cola. Ni lento ni perezoso, mudó el laboratorio al patio de su casa de Devoto, le ganó el primer juicio del mundo a la multinacional por el uso de la palabra “Cola” y empezó una empresa que en los siguientes veinte años se convertiría en un éxito nacional tan grande que hasta se le atribuía al mismísimo Perón. Y que murió con el desmantelamiento de la industria industrial, los almacenes y el sifón de mesa. Si esta historia fuera una película, seguramente comenzaría en un laboratorio. Apenas iluminado por la luz mortecina de una bombita de 25 watts, la primera toma mostraría a un científico enfundado en su guardapolvo blanco en el preciso instante en que descubre, por accidente, una valiosísima fórmula secreta. Casi como si hubiera dado con la piedra filosofal del siglo XX, aunque en este caso, en vez de transmutar el plomo en oro, lograra convertir el agua en (algo similar a la) Coca-Cola. Sin embargo, la historia es real y su protagonista se llama Saúl Patrich, el creador de la bebida argentina más popular de los años ‘60: la Refres-Cola. Eureka: un hallazgo accidental En 1948, Patrich era un técnico químico especializado en bromatología que, pese a sus escasos 22 años, ya había trabajado para diversas firmas elaboradoras de bebidas como asesor y degustador profesional. Esta experiencia le había permitido desarrollar un “paladar absoluto” y con sólo probar un sorbo era capaz de detectar sus componentes. Tal vez por eso los dueños de Fernet Leocatta, para quienes trabajaba, acudieron a él como su última salvación: su Fernet era un fracaso, pero un distribuidor se había comprometido a comprarles toda la producción si cambiaban de rubro y lograban una imitación de un conocido amargo serrano. “¿Usted puede hacerlo?”, le preguntaron a Patrich, y de inmediato le extendieron un vaso con el producto a emular. El joven técnico hizo un buche y dejó que el líquido recorriera su boca para estimular las papilas gustativas, sopesó sus componentes, realizó unos cálculos mentales, tragó y respondió: “Dénme una semana”. Luego visitó una herboristería y compró todo tipo de hierbas, las llevó a su laboratorio, las trituró, las maceró en alcohol y elaboró ocho muestras distintas. De una de ellas derivaría el amargo serrano que le habían solicitado y las siete restantes serían descartadas. Pero sucedió algo inesperado: “En la prueba número 6 encontré una pista —recuerda como si narrara una investigación detectivesca—. Al principio no sabía adónde me iba a llevar, aunque intuí que podía ser algo grande; así que me dediqué día y noche a experimentar con esa muestra para ver si podía dar con la clave de ese gusto tan extraño”. Y si bien a él mismo le costaría creerlo, esa pesquisa resultó clave para acercarse al sabor de aquella gaseosa de color negro y nombre raro originaria de los Estados Unidos. Seis años antes, el lunes 3 de agosto de 1942, Coca-Cola había llegado al país y su primer aviso publicitario se difundía en los principales diarios a página completa. “Usted no olvidará jamás la inefable sensación de frescura y exquisito sabor de Coca-Cola”, decía el spot, pero a la vez advertía: “Eso sí, pídala siempre ¡bien helada!”. Hasta ese momento, el mercado de las gaseosas estaba dominado por Bilz, Pomona y Crush, los chicos tomaban chocolatada Vascolet y deportistas como Juan Manuel Fangio y el futbolista Vicente de la Mata recomendaban Kero, una bebida nutritiva “rica en dextrosa (sic)”. Para imponerse en el gusto popular, Coca-Cola desplegó una enorme campaña publicitaria que aún continuaba seis años después de su arribo a estas tierras, y de ese modo llegó a manos de quien desentrañaría su preciado secreto: “Una tarde encontré un camión gigante de Coca-Cola en la esquina de casa, en Beiró y Bermúdez”, rememora Patrich, y agrega con una sonrisa: “Había dos chicas lindísimas: una rubia y una morocha repartiendo botellitas. Como no me podía decidir, le pedí una a cada una”. Apenas entró a su hogar, el químico destapó uno de los envases y probó su contenido. “No está mal”, pensó. Era un gusto nuevo, absolutamente original. Guardó la segunda botella y sólo la retiró días más tarde, para llevarla a su precario laboratorio en la fábrica Leocatta y cotejar su contenido con los resultados de su experimento número 6. Allí trabajó día y noche, haciendo innumerables pruebas hasta dar con la fórmula. “Era medianoche —señala don Saúl—, pesé cada hierba por separado en la balanza de precisión y anoté cuidadosamente las cantidades. Luego hice un jarabe con 50 gramos de azúcar, y le agregué acidez tartárica. Mezclé todo, lo diluí con agua y lo probé, lo comparé con la Coca-Cola y grité: ‘¡Lo tengo!’”. La batalla por el nombre Al poco tiempo, Patrich dejó su puesto en la firma Leocatta y abrió su propia fábrica... en los dos metros cuadrados que abarcaba el patio trasero de su casa. Allí ajustó su fórmula y preparó varias jarras que dio a probar entre familiares y vecinos. —Es muy bueno. ¿Cómo se llama? —le preguntaban. —Refres-Cola —respondía, con el pecho henchido de orgullo. No obstante, pronto se toparía con un problema. “Yo quería registrar el nombre ‘Refres’ porque consideraba que ‘Cola’ era de uso genérico, pero Coca-Cola se oponía”, afirma. Claro que eso no lo amedrentó, todo lo contrario; y se puso a investigar a su contrincante. “Las bebidas cola son ácidas, y la acidez puede ser cítrica o tartárica, aunque en el caso de la Coca-Cola no detectaba ninguna de las dos”, explica el técnico, a quien le llevó tres años resolver el misterio: “Un día se me ocurrió consultar el código bromatológico de Estados Unidos y vi que ahí estaba permitido el ácido fosfórico. Entonces hice nuevas pruebas y descubrí que ésa era la sustancia responsable de la acidez de la Coca-Cola”. Con ese dato, descubierto en los fondos de una modesta casa de Devoto, le inició juicio a una de las compañías más grandes del mundo: “Mi argumento era que la marca estaba mal concedida, porque ellos utilizaban ácido fosfórico, que en ese entonces no estaba habilitado por el código bromatológico de nuestro país”. Y debió ser un argumento de peso porque los abogados de Coca-Cola le propusieron llegar a un acuerdo para evitar el juicio. Así, la palabra “Cola” pasó a ser de uso genérico y pudo ser utilizada por otras bebidas. Los duros inicios Patrich había ganado la batalla por el nombre, pero ahora tenía que convertirlo en una marca reconocida. Para empezar, la Refres-Cola no era una gaseosa sino un jarabe concentrado listo para ser diluido con soda. De hecho, su etiqueta mostraba una familia tipo con el padre en el acto de accionar un sifón. Sus ventajas consistían en que podía ser utilizada mucho después de abierto el envase, sin perder sus cualidades, y que cada persona podía regular la intensidad del sabor a su gusto, como una gaseosa bajo el concepto “hágalo usted mismo”. Aunque su principal atributo era económico, como proclamaba uno de sus slogans: “Con una botella sola / 40 vasos de Refres-Cola”. Es decir que rendía casi 10 litros por botella. “Y aparte era más saludable —añade don Saúl— porque no contenía ácido fosfórico ni cafeína, que son las sustancias más cuestionadas de la Coca-Cola.” Pese a todo esto, no le fue sencillo imponer una bebida elaborada en el patio de su casa, con una cuba de madera de 200 litros sin bombeador ni filtro, y cuyas botellas eran llenadas, etiquetadas y encorchadas a mano, una por una, por el propio Patrich y sus hermanos. El primer almacén que exhibió la Refres-Cola estaba en Canning y Warnes. El químico hacía el reparto a bordo del colectivo 124. “Cuando llegaba al comercio dejaba los cajones afuera, me asomaba y gritaba: ‘¡Un cajón de Refres-Cola!’. El dueño me pedía que lo bajara como si tuviera el transporte estacionado en la puerta. Entonces yo salía, esperaba un poco, y volvía a entrar con el cajón”, recuerda risueño. Luego alquiló una camioneta con chofer una vez por semana. La Refres-Cola empezó a ganar clientes y su dueño, dolores de espalda, por cargar los 12 kilos que pesaba cada cajón. Ese moderado éxito lo obligó a trasladar la “fábrica”: tras compartir una planta con otra firma en Haedo, tuvo su primera sede propia en un modesto galpón de Navarro al 4547, equipado con una llenadora de seis picos, una encorchadora manual, una bomba y un filtrador. Las ventas crecieron bastante, pero después se estancaron. Sin embargo, a Patrich le aguardaba un inesperado golpe de suerte. El enigmático señor Pollak Una tarde de 1955, el técnico recibió la visita de un desconocido que se presentó como León Pollak, quien le ofreció comprar toda su producción para ser su representante exclusivo. —¿Pero usted sabe cuál es nuestra producción? —le preguntó Patrich. —No, pero eso es un detalle menor —contestó Pollak en tono despectivo. El dueño rechazó la oferta. No obstante, días más tarde, recibió un llamado de Raúl Pereyra, director de la agencia de publicidad Naype: Pollak le había encargado una gigantesca campaña publicitaria para difundir la Refres-Cola y él había preparado afiches para vía pública y tenía reservados espacios en diarios, revistas y radios. Pero Pollak había desaparecido y la agencia quería saber cómo recuperar el dinero invertido. “Lo lamento —se excusó Patrich—. Yo tengo una pequeña fábrica y no puedo afrontar semejante gasto.” Entonces Pereyra le propuso un pacto de caballeros: él asumiría la inversión y si la campaña daba resultado, se cobraría los costos de las ganancias. En cambio, si fracasaba, el químico no tendría que pagar nada. El slogan ideado por la agencia destacaba la principal virtud de la bebida, era efectivo y hasta admitía cierta belleza poética: “Haga cola con Refres-Cola... y verá que resulta más”. A las semanas, esa frase empapelaba las paredes de Buenos Aires, se leía en los laterales de los tranvías, en las páginas de los diarios y se escuchaba en forma de jingle por las principales radios. La repercusión fue descomunal y la capacidad productiva de la modesta sede de la calle Navarro se vio rápidamente desbordada. “Recibimos tantos pedidos que los camioneros se llevaban las botellas sin etiquetar y pegaban las etiquetas en el camino”, rememora don Saúl. Auge y caída La época de oro de la gaseosa: publicidad en las calles. Dos años después de esa campaña, el 12 de octubre de 1957, quedó inaugurada la nueva fábrica de Refres-Cola: una planta modelo totalmente automatizada que ocupaba una manzana completa de Ciudadela; y con ella comenzó la edad dorada de la bebida, que se extendió desde fines de los ‘50 hasta principios de los ‘70. De Rivadavia 12120 partían 20 camiones por día a las órdenes de las 28 distribuidoras que hacían llegar la Refres-Cola a todo el país. Los salones de fiestas encargaban damajuanas para preparar sus propias jarras de gaseosa y hasta hubo un pedido de Aerolíneas Argentinas, que en uno de sus vuelos convidó a sus pasajeros con la cola nacional. “Pero se ve que no prosperó porque no volvieron a pedirla”, dice Patrich. Durante los ‘60, Refres-Cola fue un habitual auspiciante de programas de radio y televisión. Su repercusión fue tal que los memoriosos aún recuerdan el rumor que afirmaba que la bebida había sido un invento de Juan Domingo Perón para amargarle la vida a los capitales foráneos, versión que el técnico desmiente a carcajadas. Publicidad directa Para posicionar su producto y competir con Coca-Cola, Saúl Patrich tuvo que recurrir al ingenio; y a tal fin le pidió ayuda al actor Max Berliner, con quien el técnico químico y su mujer tomaban clases de teatro en ídish en la escuela Scholem Aleijem. De esa relación, una amistad que se mantiene hasta la actualidad, surgió la idea de montar una suerte de escena de teatro callejero en la que Berliner entraba a bares, restaurantes, cafés y almacenes a solicitar la primera cola nacional y detrás de él, separados por pocos minutos, ingresaba Patrich en su rol de vendedor. —Por favor, una botella de Refres-Cola —pedía el actor. —No, no tengo. Sólo me queda Coca-Cola —recibía siempre como respuesta. —¿Cómo que no le queda? Yo quiero Refres-Cola —insistía el supuesto interesado. Berliner recuerda: “Empezamos en la esquina de Corrientes y Canning (hoy Scalabrini Ortiz), primero por una vereda, hasta Juan B. Justo, y regresamos por la otra, hasta el mismo punto de partida”. Y agrega entre risas: “Como actor, Saúl era un poco duro, aunque evidentemente su parte no la hizo tan mal porque obtuvo un montón de pedidos”. “El resultado final de esa gira fue 18 cajas vendidas, todo un record. Era el efecto de la publicidad directa”, rememora Patrich. Los vaivenes de la industria a mediados de los ‘70 y la lenta aunque inexorable decadencia del almacén y el sifón, sus dos principales aliados, signaron el declive de la Refres-Cola, cuya producción continuó hasta fines de los ‘80, cuando los costos de distribución hicieron el negocio inviable. A principios de los ‘90, como un amargo signo de aquellos tiempos, don Saúl vendió la marca de la primera bebida cola argentina a una multinacional, que sólo la utilizó para una efímera campaña publicitaria. Hoy, a casi 60 años de su descubrimiento, Patrich se enorgullece: “Creé un producto nuevo y logré que entrara a todos los hogares. Esa es mi mayor satisfacción”, sostiene. Sin embargo, si bien no lo proclama, también es el responsable de un capítulo significativo en la memoria emotiva del país. Quizás en algún bar desmemoriado todavía sea posible pedir una Refres-Cola, echar una medida en el vaso, agregar soda y brindar por eso. FUENTE: http://www.foro-cualquiera.com/informes-frikis/31166-1948-un-bioquimico-apenas-22-anos-descubrio-uno-los-secretos-mejor-guardados.html COMENTEN QUE NO ES PECADO
Pensaste en tomar sangre? Para todos aquellos seres humanos a los que una ensalada les sabe a poco y la carne les gusta poco hecha y sangrando, hoy traigo una de esas cosas que parece mentira pero es real. Y es que una empresa ha decidido hacer unas bolsas llenas de líquido rojo que según ellos tienen todos los ingredientes de la sangre pero con un agradable sabor y aroma afrutado que le da un toque de distinción. Es decir, que no es sangre de verdad pero lo parece. Además tienes distintos RH por si crees que no eres compatible con la sangre de tu víctima. Un poderoso regalo para Halloween, sobre todo si aseguras que lo acabas de robar de un Hospital. Por otro lado, también se venden botellas de vida y de maná al más puro estilo diablo 2 o juego de rol de similares características. Estos regalos también servirían para Halloween pero es posible que se rían de ti en vez de asustarse.

Nombres raros UNA TENDENCIA MUNDIAL Los nombres que se registran en la Argentina son cada vez más raros Breña, Nanda, Diano y Mara Dona son algunos de los inscriptos en el último año. En Buenos Aires hay muchos inspirados en lenguas aborígenes o son, directamente, palabras extranjeras castellanizadas. Nombre de la víctima: Chevy. ¿Qué culpa puede tener un pobre bebé que en el reparto le tocó un padre fanático de los autos? Nombres de las víctimas 2, 3 y 4: Mara Dona, Bongo y Mel. Y cabe la misma pregunta retórica para un par de padres amantes de un as del fútbol, de un perro de película o de una película de tiros. En Buenos Aires, los nombres estrafalarios, los derivados de lenguas aborígenes y los extranjeros castellanizados, se convirtieron en una moda que está expandiéndose. Le salió nena, no va a poder ser Diego. Solución: se llamará Mara Dona. Y empieza una lista impronunciable de los nombres más extraños que entre el 2006 y el 2007 se inscribieron en distintos registros del país. En el de La Plata se puede leer para ellas: Breña, Matyena, Yumalai, Nanda, Fada, Luba (una suerte de ¿homenaje? a una cantante de Operación Triunfo), Sissi (por la emperatriz), Ara (por Araceli González), Salma (por la actriz Salma Hayek), Skakira, Thalía y Púrpura. Para ellos: Diano, Diogo, Fantino, Koren, Yosemir, Chevy, Claro, Sancho, Brindis, Bongo, Odete y Bono (como el líder de U2). Se puede divagar pero hay que ajustarse a la Ley de nombres. La normativa, por ejemplo, prohíbe inscribir a los chicos con nombres extranjeros traducidos: no valen las Anna, los Maikel o los John. Habrá que hacerse cargo de la tierra de origen: que sean Ana, Miguel o Juan. Esto, aunque en los estratos más bajos son usuales los pedidos de préstamos al Primer Mundo. Así, proliferan los Brian Pérez, las Michelle Gómez, los Johnattan García. ¿Y por qué no?, si subido al mismo tren de lo "cool", el cantante Cristian Castro bautizó a su hija Simone... Castro, claro. Cada padre encontrará su excusa. Fiel a una generación, en México un bebé acaba de ser anotado con el nombre Yahoo. Causales de origen: padres que se conocieron por Internet. Otros, papás ecologistas, llamaron a su hijo Arbol. Y a mayor distancia, crece el "exotismo", si vale el eufemismo. Basta revisar el "directorio" colombiano, para encontrar combinaciones entre graciosas y atrevidas. Están Juan Carlos Unda Melo, está Armando Bulla, está Dolores Fuertes y Mónica Galindo (sí, aunque parezcan salidos de las figuritas "Basuritas", ésas, las de Armando Esteban Quito). En España, Sandalio Botín Descalzo y Emiliano Salido del Pozo, figuran en la guía. En Perú, casi vale todo. En 1998 se derogó el artículo que fijaba límites a la elección de nombres. Por eso hay un Marx Lenin peruano, un Adolph Hittler, una chica llamada "Madeinusa" (Made in USA). La máxima, un andinista, llamado "simplemente" Carlos Zárate, bautizó a sus hijos como tres volcanes, "Misti" "Chachani" y "Pichu Pichu". [Ahora estos se zarpan]: En Venezuela hay chicos inscriptos como Yesaidú (Yes I do), Usnavy (US Navy o Marina de EE.UU.), Supermán, Maikel Jackson, Makgiber, Guarisdá (What is that) y Lexotanil. Tal vez por eso hay un proyecto en borrador, elaborado por el Consejo Nacional Electoral, "para evitar nombres que ridiculicen a los niños", según un comunicado del gobierno venezolano. En los Estados Unidos encontraron la veta: ya hay asesores de nombres (Ourbabysname.com) que cobran hasta 95 dólares la sesión y hasta 500 si además el nombre viene acompañado por un test numerológico. En fin... ¿se habrán puesto a pensar los padres que eso de estar a la moda, a veces, incomoda Algunos estan buenos pero otros........

Descubren que el Sol no es redondo 6 de Octubre de 2008 Sol_realEl satélite RHESSI de la NASA ha enviado nueva información del Sol que nos ha revelado la verdadera forma irregular de éste, a un nivel de 0,001 por ciento de esfericidad debido a su gravedad extremadamente fuerte. Para lograr estos datos tan precisos, el equipo analizó minuciosamente los datos de este satélite, que observa el disco solar a través de una estrecha ranura girando a 15 revoluciones por minuto. La nave espacial de rotación rápida y de alta velocidad de muestreo de datos (necesarios para la captura de las veloces erupciones solares) permiten a los investigadores ver la forma del sol con un menor margen de error, mucho menor que cualquier estudio anterior. [color=green]De este modo, descubrieron la verdadera forma del Sol, eliminando el efecto del campo magnético, observando únicamente los efectos del campo gravitacional y el movimiento de nuestra estrella, que lo muestran achatado en los polos y estirado en el ecuador.[/color] [color=orange]"Estos resultados tienen implicaciones que van mucho de la física solar y de las teorías de la gravedad", comenta el físico solar David Hathaway de la NASA. "Ellos indican que el núcleo del Sol no puede tener una rotación mucho más rápida que la superficie, y que la oblicuidad del sol es demasiado pequeña para cambiar la órbita de Mercurio fuera de los límites de la Teoría General de la Relatividad de Einstein".[/color]

Registrate y eliminá la publicidad! Bolígrafo_digitalSi cada vez más gente deja los bolígrafos a un lado para utilizar agendas electrónicas, móviles o portátiles, los románticos tienen un nuevo invento que batallar, un bolígrafo que reconoce los trazos al escribir y almacena esta información para posteriormente recuperarla, utilizarla en la pantalla de un proyector, volcarla en el ordenador o enviarlo por mail. El bolígrafo, bautizado como Papershow, está dotado de tecnología Bluetooth, una llave USB que aloja el programa, blocs y papel con trama para escritura digital. Tiene unas dimensiones de 16 x 2 centímetros y un alcance inalámbrico de seis metros. La llave USB almacena hasta 256 MB. Para registrar la escritura manual, también lleva incorporada una micro-cámara y al combinar el bolígrafo con el programa de la llave USB, la información pasa al ordenador y se consigue una compatibilidad en tiempo real del trazo manual y el digital. fuente:http://www.novaciencia.com/

Registrate y eliminá la publicidad! Los tardígrados, llamados comúnmente osos de agua, son unos pequeños invertebrados 0,1 a 1,2 mm que habitan en lugares húmedos. Pero ahora son algo más, ni más ni menos que los primeros animales de nuestro planeta de los que se demuestra científicamente que han sobrevivido a una exposición larga al vacío del espacio y a la radiación del mismo sin “traje espacial”. Este descubrimiento ha sido gracias a un estudio realizado por varios científicos de diferentes universidades, que enviaron el 14 de Septiembre unos tres mil tardígrados al espacio durante 12 días a bordo de la nave rusa no tripulada Foton-M3. El principal hallazgo es que el vacío espacial, que acarrea deshidratación extrema, y los rayos cósmicos, no son un problema serio para los tardígrados. La radiación ultravioleta en cambio, sí es dañina para estos animales, aunque una parte de ellos ha demostrado ser capaz de sobrevivir a una exposición prolongada. El próximo reto es más complicado, explicar los mecanismos bioquímicos que subyacen en esta asombrosa resistencia. de momento, se sospecha que los animales disponen de un sistema capaz de reparar tales daños con una eficacia asombrosa más que el hecho de no dañarse, incluso serían capaces de reparar daños en su propio ADN. Si descubrimos que moléculas están involucradas en la reparación del ADN en animales multicelulares como los tardígrados, podríamos comprender mejor su funcionamiento y encaminarnos hacia algo parecido en humanos. <a href='http://b.t.net.ar/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://b.t.net.ar/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>
Registrate y eliminá la publicidad! Un equipo de científicos de la Universidad Hebrea de Jerusalén han dado con la forma de realzar genéticamente el perfume de las flores, y no sólo eso, aseguran que se pueden implantar aromas en aquellas especies que carecen de olor. Según estos investigadores, se puede multiplicar el pérfume por 10, conseguir que emitan olor durante el día y la noche y que su ritmo natural no altere estas cualidades. El invernadero de la Universidad Hebrea está repleto de plantas genéticamente diseñadas cuya estructura, color y aroma los investigadores tratan de alterar. Un ejemplo sorprendente es que lograron introducir el aroma de las flores en alimentos como el pan o el vino, gracias a unos componentes de las levaduras. Como es lógico, la industria de las flores ya ha mostrado su interés por este método, muchas flores pierden su aroma tras varios años de cultivo y con esta solución se podrían crear flores con olores crecientes, así como producir nuevos olores en flores diversas. <a href='http://b.t.net.ar/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://b.t.net.ar/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>

Registrate y eliminá la publicidad! Por todos es sabido el riesgo de rechazo existente en un trasplante, lo que no se sospechaba es que también el sexo del donante y el receptor afecta directamente a este rechazo. Esta es la conclusión a la que han llegado investigadores de las Universidades de Heidelberg (Alemania) y Basilea (Suiza) que tras analizar casi 200.000 trasplantes realizados entre 1985 y 2004, sugieren la necesidad de tener en cuenta que el donante y el receptor sean del mismo sexo a la hora de asignar el órgano. La clave parece estar en el cromosoma Y, específico del género masculino, aunque también reconoce que la presencia de un mayor número de nefronas (unidades estructurales y funcionales básicas que filtran la orina) en los riñones masculinos hace que, de media, los resultados de rechazo no sean peores. En cambio, con una donante de riñón y un receptor masculino, el inconveniente estaría en que el tamaño del órgano femenino es menor, así como el número de nefronas, por lo que, a menudo, los injertos no funcionan adecuadamente en receptores masculinos. La elección del donante adecuado se realiza por medio de un grupo de Coordinación de Trasplantes (bajo el auspicio de la ONT), con criterios como el tiempo de espera o la compatibilidad histológica, pero este nuevo estudio aboga por incluir, en el futuro, el sexo del paciente y el donante como un criterio importante. "Las funciones inmunes asociadas con el cromosoma Y o las que pueden conducir a un rechazo del órgano necesitan ser estudiadas más de cerca en lo sucesivo", concluyeron los investigadores. <a href='http://b.t.net.ar/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://b.t.net.ar/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>
Registrate y eliminá la publicidad! Desde hace cientos de años, una leyenda local explica como es posible que sobre el oscuro terreno volcánico de Tongatapu, en el Pacífico, existan desde tiempos inmemoriales una serie de enormes bloques de coral. Pero la leyenda ha dejado paso a la explicación científica, y es que parece que el responsable no es el dios Maui las lanzó fuera del agua para asustar a un gran pájaro devorador de hombres como se ha transimitido durante generaciones, si no un gigantesco tsunami las arrancó del arrecife que rodea la isla y las arrastró 400 metros hasta el interior. Los geólogos, incluso, han encontrado bajo el agua su localización original. Estos enormes bloques de roca coralina yacen a lo largo de tres kilómetros en la orilla oeste y pueden ser la evidencia de uno de los más potentes tsunamis producidos por una erupción volcánica que se conocen. "Pueden ser los bloques de roca más grandes desplazados por un tsunami en todo el mundo", ha declarado Matthew Hornbach, del Instituto de Geofísica de la Universidad de Texas. fuente: http://www.novaciencia.com/page/2/ <a href='http://b.t.net.ar/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://b.t.net.ar/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>
Parece que últimamente nos acercamos más a la connexión entre pensamientos i máquinas. Esta vez han sido investigadores del Goldsmith College de la Universidad de Londres, en el Reino Unido, los que han desarrollado una tecnología que permite traducir los pensamientos en notas musicales. Esta conexión se consigue mediante la implantación de electrodos en la cabeza, que recogen impulsos eléctricos del cerebro y los conduce a través de una máquina de electroencefalografía (EEG) que los analiza. Al aparecer las notas, el científico mira la pantalla, mientras piensa en la que quiere tocar. Cuando la misma nota aparece, inconscientemente produce un cambio en la actividad del cerebro, que queda registrado en la computadora a la que está conectada la persona. A medida que la computadora asociando estas variaciones será capaz de tomar una decisión sobre la nota en la que se esta pensando e intentará tocarla. En los ensayos realizados por los investigadores, 6 de cada 8 notas ejecutadas eran las mismas que pensaba el músico. Como primera aplicación se puede destacar la posibilidad que este desarrollo puede ofrecer a muchos compositores que sufren de esclerosis múltiple y otras discapacidades que quieren seguir haciendo música, apuntan los investigadores.