Shrihok
Usuario (España)

Para responder a la pregunta en cuestión, es obligatorio un estudio reflexivo de dos factores: Físico y Psíquico, ambos complementarios entre sí. La oposición, principio universal Para empezar hay que dejar claro que, como bien afirmó Heráclito, el mundo está repleto de opuestos entre sí: calor y frío, grande y pequeño,… Así hasta que llegamos a las características que afectan al ser humano en esencia. Las personas disponemos de una serie de rasgos físicos y psíquicos que nos hacen a todos y cada uno de nosotros totalmente exclusivos, tanto entre hombres y hombres como mujeres y mujeres. Dicho esto, vemos sin problema que ningún hombre es totalmente hombre ni ninguna mujer lo mismo, y ahora me dispongo a razonarlo. Lo que nos diferencia Si nos centramos en el físico de los hombres en general, podremos sacar una serie de características comunes: estos tienden a generar mucha energía, es decir, tienen una alta temperatura corporal, también son de cuerpo más corpulento y alto que el de las mujeres, tienen más ventaja en cuanto a fuerza y salud,... Por otro lado, las mujeres tienden a ser más frías de temperatura, sus cuerpos son más delgados y pequeños, son más elásticas y débiles de salud,… Luego está el psíquico. Si nos enfocamos en el de las mujeres veremos que son personas más tranquilas, de gran empatía, con mayor capacidad para transmitir las emociones, más cautas también,… Mientras tanto, los hombres son más serios y fáciles de enojar, valientes y temerarios, retraídos,... Así pues diferenciamos entre características femeninas y masculinas. Un ejemplo de soberbia contra humildad. Una buena oportunidad Contrastemos a un chaval tranquilo, agradable con los demás, con deseos de recopilar conocimientos,… con una chica violenta, egoísta, maquiavélica… [Una feminazi sería un buen ejemplo]. Así vemos que un hombre puede ser más femenino que una mujer y viceversa. En esta situación, la chica se ha dejado dominar por su parte masculina más cerrada. En su rechazo no se da cuenta de que se ha convertido en lo que más odia. Por su lado, el chico, teniendo una consciencia más abierta y desarrollada, es capaz de hacerla razonar y devolverle su humanidad, su feminidad, sacrificándose... Y así, la persona que empezó desatando su ira acabó dejando a un lado su orgullo a cambio de un lazo. El que un hombre sea femenino por dentro es un regalo que este debe agradecer. Sacrificarse significa hacer un trabajo a gusto, a cambio de nada, pudiendo obtener o no la gratitud de la otra persona. ¿Es mejor lo femenino que lo masculino? No, sino más bien que hay una serie de rasgos físicos y psíquicos que son más virtuosos que otros. Generalmente, los factores físicos más beneficiosos son los masculinos, mientras que los interiores, los femeninos. Es el yin y el yang, la complementación de los contrarios. ¿De qué te sirve tener una gran mentalidad si tu cuerpo no te permite disfrutar del mundo y de esta? ¿Y si tienes un cuerpo prodigioso pero dedicas tu vida a la estupidez? La palabra disfrutar significa, en su origen etimológico, gozar el fruto. Todo el mundo tiene algo bueno que compartir con nosotros, un fruto que ofrecernos. El ejemplo de los antiguos griegos Bien es sabido el papel que la mujer ha tenido en general a lo largo de toda la historia. Si nos fijamos en la antigua Atenas, las mujeres tenían prohibida la entrada al ágora, así como tomar decisiones con respecto a la polis. Sin embargo, aunque parezca ilógico, los hombres les tenían más respeto del que parece. Por un lado, los dioses griegos no tenían comparación con las diosas. Ellas, de gran virtud, ellos, estúpidos. Zeus se dedicaba a bajar a la tierra en forma de hombre, de animal o hasta de fuerza natural (agua por ejemplo), y aparearse con hembras humanas o de otras especies. Zeus, rey de todos los dioses,… un ser poderoso y patético. Mientras tanto, Atenea, diosa de la sabiduría, fue la que dio nombre a la misma Atenas, de donde surgieron mentes de incalculable valor. Mi conclusión... Cada ser humano debe alegrarse por vivir, sea hombre, sea mujer. El objetivo que deberíamos imponernos es ser mejores, no diciendo que somos superiores por una cosa u otra, sino fijándonos en nuestros puntos buenos y malos, mejorando unos y reparando los otros a la par que aprendemos a amar a los demás. Ese es el fin último que yo os propongo a la vez que a mí. Sonreíd, sed agradables, escuchad, aprended a sacrificaros, disfrutad la vida, sentid el dolor de los demás, cuidad el planeta... y tras toda la vida que os queda: Morid con gloria, con todos vuestros círculos cerrados. Para terminar, un poema mío: El crecimiento interior Con el paso de los años, siento que las presuposiciones, el odio, la ira,... desaparecen... ¿Es esto lo que llaman crecer? Sí,... el crecer de la consciencia, del corazón, del alma.. . Crezco y sustituyo el dolor negro por el dolor blanco,... aparece la empatía... De repente me doy cuenta del engaño que había vivido,... ante un mundo tan bello... Y veo lo claro y evito lo oscuro,... empiezo a llorar de felicidad... y a llorar de pena... Al final lo importante es llorar, tornar el dolor en lágrimas, sazonar de dulce la lástima y decorar nuestro hogar. Hogar bien cálido y tierno, hospitalario y aliabierto, de amor un concierto contrario al infierno. Entiéndelo, está abierta la puerta a mi huerta, llena de frutos de la tierra, del amor que no nos encierra. Vivir y dejar vivir es lo primero, mas ayudar a vivir yo quiero, cogerte de la mano, amigo, y poner en la otra un higo.