S

SimonRiley

Usuario (Argentina)

Primer post: 20 ene 2010Último post: 23 sept 2010
6
Posts
10
Puntos totales
49
Comentarios
C
chavez un grosso
InfoporAnónimo1/20/2010

antes que tiren a matar, no estaba hablando sobre el presidente de venezuela si no otro chavez uno mas simpatico Gabriel Chávez Aguirre, conocido en el mundo del doblaje por ser la voz oficial del personaje “Charles Montgomery Burns”, el villano más famoso de la televisión y símbolo popular del capitalismo moderno. Esta celebridad del doblaje latinoamericano poseedor de una voz raspada pero noble, no solo ofreció una voz perfecta para el personaje del Señor Burns, si no que a diferencia de la versión en inglés, el Monty Burns latinoamericano posee una piedad natural que muchas veces a pesar de su maldad, ofrece frases humanas y autocompasivas mismas que le dan un carisma que solo el señor Chávez ha podido caracterizar y que inclusive, ha sido reconocida por el mismísimo creador de la serie Matt Groening. Además de su trabajo en el doblaje, Gabriel Chávez también es conocido como actor profesional y en su currículo se pueden contar 25 telenovelas 21 radionovelas, 20 películas de cine y varios comerciales de TV para la marca TacoBell, y fué el actor base del programa “Ya Cayó”, dedicado a las bromas de cámara escondida. Es gracias a su experiencia en la locución, su espontaneidad y manejo del público, que TV Azteca lo nombró como el mejor animador del 2003. Luego de 42 años de carrera, este profesional del entretenimiento es considerado una celebridad del doblaje, por eso es común su visita a diferentes convenciones de comics o animación en general, donde imparte talleres y conferencias de doblaje, que en la web solo quedan comentarios agradables de la presentación y el trabajo de este que gracias a voz ha logrado inmortalizar a un personaje. fuente:http://www.imperioanime.com/cine-television/gabriel-chavez-mr-burns/

0
0
El mito de un clon idéntico a un humano es un absurdo
El mito de un clon idéntico a un humano es un absurdo
InfoporAnónimo9/23/2010

NUEVA YORK (Reuters) -- El anuncio de la clonación del primer ser humano hace pensar, no sin preocupación, que la ciencia ficción está a punto de convertirse en realidad. Sin embargo, muchos científicos se han pronunciado en contra del mito de la clonación alegando que la idea de una réplica exacta de un ser humano, o de un ejército de soldados idénticos marchando, es absurda. Según los científicos, independientemente de los temores de la gente, un clon nunca sería una réplica de la persona clonada sino algo más parecido a un hermano gemelo que nace dos o tres generaciones después. "Incluso los gemelos idénticos, en los que el ADN es idéntico, son diferentes debido a la influencia del medio ambiente, explicó Janet Rowley, profesora de medicina de la Universidad de Chicago y miembro de la Junta de Bioética de la presidencia de Estados Unidos, que se reunió para debatir este tema a principios del 2002. La relativa influencia de los genes frente al medio ambiente en el desarrollo de un individuo constituye un debate que se ha prolongado por más de un siglo, enmarcado generalmente en el contexto de "naturaleza contra crianza". Sir Francis Galton, psicólogo británico del siglo XIX y primo de Charles Darwin, introdujo la idea de que las principales características de la humanidad son hereditarias y que la sociedad podría y debería reproducirse de manera selectiva para mejorarse, lo que se conoce como eugenesia. Los casos en los animales Gran parte de la preocupación pública sobre la clonación está fundamentada en la posibilidad de que la eugenesia se lleve a la práctica. Las creencias asociadas con la compañía que llevó a cabo la supuesta clonación del primer ser humano han exacerbado estos temores. Dicha compañía, Clonaid, considera que seres extraterrestres crearon a la humanidad. La mayoría de los científicos concuerda con que es irresponsable clonar seres humanos porque el procedimiento no se ha perfeccionado con animales. Científicos han clonado ovejas, vacas, ratones y otros animales con resultados mixtos. Algunos de los clones han desarrollado defectos posteriormente y los científicos temen que lo mismo pueda sucederles a los clones humanos. "Resulta muy difícil imaginar que pronto comprenderemos todo lo que esto involucra, por lo que hacerlo con seres humanos es una locura", dijo Barry Zirkin, presidente de la división de biología reproductora de la Universidad Johns Hopkins. La presidenta de Clonaid, que pertenece a la secta de los Raelianos, un grupo que cree que la vida en la Tierra fue creada por clonaciones de extraterrestres que llegaron hace 25.000 años, anunció el viernes pasado en Florida que había logrado el primer clon de un ser humano, pero no ofreció pruebas. Algunos científicos consideran que sólo se necesita tiempo para perfeccionar la técnica de la clonación. Otros alegan que en ciertas situaciones sería adecuado clonar. Por ejemplo, como procedimiento sustituto de la fertilización in vitro para parejas no fértiles. Aun cuando la clonación consiste en el trasplante de un núcleo celular completo y no de genes específicos --lo que constituye el principio detrás de la ingeniería genética-- es, de hecho, un intento de producir un bebé con características determinadas. De película La idea de reproducir a determinadas personas, ya sea a escala individual o masiva, ha tenido efectos siniestros y cómicos en la cultural popular. En la comedia de ciencia ficción "Sleeper" (El dormilón), dirigida por Woody Allen en 1973, el personaje encarnado por el propio Allen se ve 200 años en el futuro haciendo fracasar un plan para clonar a un difunto tirano al robar lo que quedaba del dictador: su nariz. En la película de 1978, "The Boys from Brazil" (Los niños del Brasil), basada en la novela de Ira Levin, el médico nazi Josef Mengele trabaja en el Amazonas para clonar a Adolfo Hitler y recrear el Tercer Reich. Pero muchos científicos opinan que, independientemente de lo terribles o cómicas que estas escenas parezcan, siguen siendo una fantasía. "Los genes no fueron los culpables de que Hitler fuera como fue", dijo Bonnie Steinbock, profesora de filosofía de la Universidad Estatal de Nueva York, en Albany, quien se dedica al estudio de la bioética. "Si uno tratara de clonar a Hitler, podría obtener (un clon con) la personalidad de Thomas Jefferson", agregó. Esto podría desalentar a quienes imaginan que pueden reemplazar a un ser querido que ha fallecido. La clonación "no reemplazará a un niño que ha muerto", dijo Zirkin. "Sería terrible para un niño crecer pensando que es el sustituto o sustituta de alguien que murió". fuente:

0
0
asesino serial
asesino serial
InfoporAnónimo9/21/2010

un asesino en serie, también conocido como asesino serial, es una persona que asesina a tres o más personas en un lapso de más de treinta días, dejando un periodo de "enfriamiento" entre cada asesinato, y cuya motivación se basa en la gratificación psicológica que le proporciona dicho acto. Los asesinos en serie están específicamente motivados por una multiplicidad de impulsos psicológicos, sobre todo por ansias de poder y compulsión sexual. Los crímenes suelen ser llevados a cabo de una forma similar y las víctimas a menudo comparten alguna característica (p. ej. ocupación, raza, apariencia, sexo o edad). Los asesinos en serie no debe ser confundidos con los asesinos en masa, que asesinan a un número elevado de víctimas de manera simultánea en un periodo corto de tiempo; ni con los asesinos relámpago, que cometen múltiples asesinatos en un corto período y en lugares distintos. El término serial killer (asesino en serie) fue acuñado por el agente especial del FBI Robert Ressler en la década de 1970[5] [6] aunque había sido descrito muchos años antes. Se tiene constancia de que el inspector policial alemán Ernst Gennat utilizaba ya este concepto en 1930. Definiendo el asesinato múltiple Un asesino en serie :es alguien que comete tres o más asesinatos durante un extenso período con un lapso de enfriamiento entre cada crimen. En medio de sus delitos, ellos parecen bastante normales, una condición que Hervey Cleckley y Robert Hare llaman "máscara de cordura." A menudo existe — pero no siempre — un elemento sexual en este tipo de asesinos Un asesino en masa:, por otra parte, es un individuo que comete múltiples asesinatos en una ocasión aislada y en un solo lugar. Los autores algunas veces cometen suicidio, por consiguiente, el conocimiento de su estado mental y qué los motiva a actuar de esa manera, se deja muchas veces a la especulación. Los pocos asesinos masivos que han podido ser atrapados afirman que no recuerdan claramente el evento. Un spree killer: comete múltiples asesinatos en diferentes lugares, dentro de un período que puede variar desde unas cuantas horas hasta varios días. A diferencia de los asesinos en serie, ellos no vuelven a su comportamiento normal entre asesinatos. Todos estos tipos de crímenes mencionados son usualmente consumados por una sola persona. Pero ha habido ejemplos en las tres categorías en los que dos o más perpetradores han actuado en conjunto. El escritor Michael Newton afirma que esto sucede en aproximadamente un tercio de los casos. Psicología y desarrollo La mayoría de los asesinos en serie tienen antecedentes enfermizos. Se sabe que, frecuentemente, fueron víctimas de abusos durante su infancia, ya sea física, sexual o psicológicamente, toda vez que existe una correlación entre los abusos de su infancia y los crímenes que cometen. El elemento de fantasía en el desarrollo de los asesinos en serie es extremadamente importante. A menudo fantasean acerca de asesinar durante y aun después de la adolescencia. Sueñan despiertos de manera compulsiva sobre dominación, sometimiento y asesinato, usualmente con elementos muy específicos de sus fantasías que después aparecen en sus crímenes reales. Otros disfrutan leyendo historias de sadismo, llenos de violación, tortura y homicidio. En algunos casos, estos rasgos no están presentes. Algunos asesinos en serie, presentan uno o más signos de alerta en su niñez de lo que se conoce como el "Conjunto MacDonald". Estos son: * Piromanía,comenzar incendios invariablemente sólo por la emoción de destruir cosas. * Crueldad hacia los animales (relacionado con el "zoosadismo". Muchos niños pueden ser crueles con los animales, tal como cortarle las patas a las arañas, pero los futuros asesinos en serie con frecuencia matan animales más grandes, como perros y gatos, y comúnmente para su propio deleite, más aún de sólo impresionar a sus amigos. * Enuresis más allá de la edad en que los niños normalmente superan tal comportamiento. Cabría hacer una aclaración, esta tríada, desarrollada en 1963, ha sido recientemente cuestionada por otros investigadores. Muchos expertos han afirmado que una vez que el asesino serial comienza con sus actos delictivos no puede parar (o solo en contadas veces). Algunos sostienen la opinión de que aquellos que no son capaces de controlar sus impulsos homicidas son más fáciles de atrapar. fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Asesino_serial

0
0
Dow Chemical, Monsanto y la muerte enlatada. Asesinos multin
Dow Chemical, Monsanto y la muerte enlatada. Asesinos multin
InfoporAnónimo9/22/2010

asesinos multinacionales La llegada de la revolución industrial trajo, indudablemente, un gran progreso y muchos beneficios a la humanidad. Pero ésta, en forma paralela, comenzó en poco tiempo a padecer los sistemas implementados por la industria para lograr esos progresos, que de estar inicialmente pensados para el hombre han llegado a transformarse en su destrucción. De hecho, a constituirse en beneficios únicamente para las multinacionales, que en realidad desprecian a la humanidad y sólo contemplan su progreso propio, creando continuamente nuevas formas de destrucción, mientras ocultan datos, mienten, sobornan y atacan a quienes pretendan denunciarlas. Intentaremos reflejar de qué manera han acumulado desastres y daños en el planeta esas multinacionales del terror, y además de quiénes se trata. Comenzaremos por recordar que hace poco se cumplieron 22 años de que ocurriera uno de los mayores de esos desastres. En la noche del 2 al 3 de diciembre de 1984 se produjo la fuga de 30 a 40 toneladas de gases letales en la fábrica de pesticidas de la Union Carbide Corporation en la ciudad de Bhopal, en la India. Esos gases, que se escaparon de algunos de los tanques durante una rutinaria operación de mantenimiento, contenían isocianato de metilo y cianuro de hidrógeno, entre otras sustancias altamente tóxicas. Esa noche, seis de las medidas dispuestas para prevenir una fuga de gases no funcionaron, fueron desconectadas o resultaron inadecuadas, además de no funcionar tampoco la sirena de alarma. Los gases, que rápidamente se expandieron por la ciudad, quemaron los ojos y las vías respiratorias de la gente, se introdujeron en su corriente sanguínea y dañaron todos sus sistemas corporales. Muchos murieron en sus camas, otros salieron de sus casas a tropezones, ciegos y ahogándose, para morir en la calle, y otros murieron al llegar a un hospital. Esos gases mataron de inmediato a 8.000 personas y envenenaron a otras 20.000, comenzando una tragedia que aún no ha llegado a su fin. Desde entonces, y de acuerdo a cálculos de organizaciones de sobrevivientes, continúan muriendo de diez a quince personas por mes a consecuencia de enfermedades relacionadas con la exposición a aquellos gases tóxicos. Actualmente, los más de 150.000 sobrevivientes de la catástrofe son enfermos crónicos que deben seguir recibiendo tratamiento médico, y aproximadamente 500.000 de los que estuvieron expuestos de otras formas a los gases tienen sustancias tóxicas en su flujo sanguíneo, mientras todos ellos más los hijos de los afectados viven enfrentados a las secuelas de ese legado, entre ellas cáncer, problemas neurológicos, ciclos menstruales caóticos, enfermedades mentales y daños en los sistemas musculoesquelético, reproductivo e inmunológico. A 22 años de ese desastre, la empresa responsable del mismo y sus antiguos ejecutivos, que huyeron de la India dejando abandonada la fábrica, siguen eludiendo a la justicia. En 1999, Union Carbide se fusionó con la multinacional Dow Chemical, al comprar ésta a aquella por unos 9.500 millones de dólares, pasando así a convertirse en la compañía química más grande del mundo. Pero Dow Chemical no sólo había comprado los activos de Union Carbide, sino también sus obligaciones. Sin embargo, se negó a aceptar las responsabilidades morales por las operaciones de Union Carbide en Bhopal. Mientras sigue la batalla legal intentándose probar esa responsabilidad en los tribunales estadounidenses, el pueblo de Bhopal sigue sufriendo, como se dijo, las consecuencias y secuelas de esa catástrofe y, todavía, la exposición a sustancias tóxicas en las instalaciones industriales abandonadas. Se había pedido a Union Carbide que indemnizara a los afectados de Bhopal, pero después de cinco años de luchar en los tribunales, el gobierno indio, por debilidad o por corruptela, aceptó un acuerdo extrajudicial por sólo 470 millones de dólares, que se firmó en febrero de 1989. Eso fue todo. Según la propia Dow Chemical, ambas empresas suman ingresos anuales por más de 25.000 millones de dólares. La indemnización media por daños personales fue de entre 370 y 533 dólares por persona, apenas el dinero necesario para cubrir gastos médicos por cinco años, pese a que miles de los afectados y sus hijos permanecerán enfermos y no podrán trabajar durante todo lo que les reste de vida. Desde esa catástrofe se han iniciado más de 140 causas civiles en los tribunales federales de Estados Unidos a favor de las víctimas y los sobrevivientes, en un intento por obtener una indemnización apropiada para ellos. Todos esos casos aún siguen pendientes. Dow Chemical y el Agente Naranja El curriculum de la Dow Chemical abunda en muchas otras iniquidades además de la de Bhopal, pero nos remitiremos a las más destacadas y las que mejor reflejan su “espíritu de progreso”. En 1964, y anticipándose a los encargos que poco después le haría el gobierno norteamericano, Dow Chemical contrató a un dermatólogo de la Universidad de Pensilvania para que hiciera algo que no tuviera nada que envidiarle a uno de los preferidos de Adolf Hitler, el doctor Josef Mengele, y se le pusiera a la par. El dermatólogo realizó ensayos con dioxinas utilizando a setenta reclusos de la prisión de Holmesburg, en Filadelfia, cuyos resultados serían usados al poco tiempo y en gran escala contra la población civil vietnamita. Las dioxinas son las sustancias más dañinas que se conocen. Además de cancerígenas, son cinco millones de veces más tóxicas que el cianuro. En 1971, la compañía química volvió a los ensayos con presidiarios para probar un pesticida tóxico en el organismo humano. El resultado, considerado “satisfactorio”, le sirvió para lograr un nuevo agente nervioso, el Chlorpyrifos, producto que sustituyó al DDT cuando éste fue prohibido en 1972, pero tanto o más dañino. Obviamente, nunca llegó a saberse qué fue de todos los reclusos utilizados para los experimentos. Entre 1970 y 1971, la planta de la Dow Chemical en Midland, Michigan, arrojó más de 17.000 millones de litros de aguas residuales al río Brazos y al Golfo de México. En 1980, un grupo de investigadores descubrió que 25 trabajadores de la factoría de la empresa en Freeport, Texas, tenían tumores cerebrales, 24 de los cuales resultaron mortales. Sin embargo, la fabricación y manipulación de productos de alta peligrosidad por parte de los trabajadores nunca se detuvo. La última hazaña es tema hace un tiempo de los diarios de Nicaragua, ya que miles de agricultores allí están contaminados por el pesticida Nemagón, un producto que elimina las plagas pero también a los seres humanos. Solamente entre los trabajadores bananeros, el pesticida acabó con la vida de 849 de ellos en los últimos años, y la Dow Chemical, uno de los baluartes en la fabricación de pesticidas y sustancias letales, figura entre las compañías demandadas por los agricultores nicaragüenses. Pero quizás la esmeralda que resalta en la corona de Dow Chemical ha sido hasta ahora, al menos hasta que no invente algo peor, el Agente Naranja. Esta otra creación de la compañía química es una mezcla de dos herbicidas: el 2,4-D y el 2,4,5-T, y fue utilizado como desfoliante en los bosques y los arrozales por el ejército norteamericano en la guerra de Vietnam. Por cuestiones propias del apuro militar para ponerlo en práctica en esa guerra fue producido con una deficiente purificación, presentando contenidos elevados de una dioxina cancerígena: la tetraclorodibenzodioxina, tóxico cuyo uso afectó a más de tres millones de vietnamitas e incluso a muchos soldados estadounidenses a quienes, por supuesto, no se les informó debidamente sobre lo que arrojaban desde los aviones y sobre lo que recibían los que estaban abajo. Algo habitual en los emperadores del Norte, si recordamos que ni siquiera la tripulación del “Enola Gay”, el avión que arrojó la primera bomba atómica sobre población civil en Hiroshima -con las consecuencias que aún hoy sufren los sobrevivientes y su progenie-, conocía el poder de lo que transportaban. Un producto, esta letal dioxina, que además dejó secuelas en los afectados de ambos bandos en Vietnam, ya que ellos y sus descendientes siguen padeciendo graves problemas de salud, entre ellos malformaciones genéticas. Un grupo de vietnamitas inició un juicio en Estados Unidos contra las grandes compañías fabricantes del Agente Naranja. Mientras ellos aún aguardan el resultado de sus demandas, al menos un grupo de más de noventa veteranos de guerra de Estados Unidos tuvieron algo de suerte dentro de sus padecimientos: en 1984 obtuvieron la suma de 180 millones de dólares en concepto de daños a la salud por los efectos adversos de la exposición a ese herbicida. Por su parte, los representantes de las compañías depredadoras esgrimen en su descargo dos palabras casualmente bien conocidas en la Argentina, sobre todo en los últimos años de su historia reciente: “obediencia debida”. Para ellos, simplemente “se siguieron órdenes del gobierno”. Como la Dow Chemical, también la empresa Monsanto suministró al ejército estadounidense su propia versión del Agente Naranja, pero esta versión contenía concentraciones de dioxina mucho más altas que la de su competidora en el negocio cívico-militar que representaba entonces la guerra de Vietnam. De todas maneras, ambas compañías y otras menores pero no menos peligrosas siempre han convivido perfectamente en este circo de horrores conformado por el complejo militar-industrial norteamericano. Monsanto: de la sacarina a Vietnam La compañía química Monsanto fue fundada en 1901 en la ciudad estadounidense de Saint Louis, Missouri, por John Francis Queeny, un veterano de la industria farmacéutica que invirtió capital propio y dio a la nueva empresa el nombre de soltera de su esposa, la española Olga Monsanto. A poco de entrar en escena, Monsanto lanzó el edulcorante artificial “Sacarina”, si bien en realidad su fundador había traído algunos antecedentes de ese producto desde Alemania, ya que había trabajado para la firma Merck. También se constituyó en uno de los principales proveedores de cafeína para la Coca-Cola. En la década de 1920 expandió sus negocios hacia la química industrial, por ejemplo produciendo ácido sulfúrico, y en la de 1940 ya era líder en la fabricación de plásticos, entre ellos poliestireno y fibras sintéticas. Desde entonces, Monsanto se consolidó como una de las diez mayores compañías químicas americanas. A poco andar y al igual que sus competidoras multinacionales –la Dow Chemical es un claro ejemplo de ello- Monsanto no escapó a la saga de desastres que las caracterizan. En 1947 un carguero francés que transportaba fertilizantes de nitrato de amonio explotó en un muelle, a sólo 80 metros de la fábrica de plásticos de la empresa en Galveston, Texas, donde murieron más de 500 personas. Esa fábrica producía plásticos de estireno y poliestireno, hoy importantes componentes de envases alimenticios, botellas de aguas mineralizadas y gaseosas y muchos otros productos de consumo, además de encontrarse en ventanas de edificios, papeles pintados, tuberías, cables, tarjetas de crédito y hasta en algunos instrumentos médicos. En la década de 1980 la EPA –siglas en inglés de la Agencia de Protección al Medioambiente, organismo del gobierno norteamericano- clasificó al poliestireno como el quinto producto químico cuya producción genera más desechos peligrosos. Su elaboración disemina dioxinas por el aire, y su incineración contamina por otras vías. Pero Monsanto también comenzó a diseminar por el mundo otro engendro letal: el PCB. En 1929 Monsanto compró la compañía química Swann, que había comenzado a desarrollar el bifenil policlorado llamado comúnmente PCB (por Polychlorinated Biphenyl, su denominación en inglés). El producto fue ampliamente elogiado por ser no inflamable y de alta estabilidad química, y de inmediato se lo utilizó en la industria de los equipamientos eléctricos, que lo adoptó como refrigerante para su nueva generación de transformadores. Para la década de 1960, los PCB de Monsanto ya eran utilizados como lubricantes, fluidos hidráulicos, selladores líquidos y protecciones a prueba de agua, entre otras aplicaciones. Pero investigaciones a partir de esos años comenzaron a demostrar la alta toxicidad del producto: científicos suecos que habían estudiado los efectos biológicos del DDT habían encontrado concentraciones significativas de PCB en la sangre, pelo y tejido graso de animales salvajes, e investigaciones durante los años ‘60 y ‘70 revelaron que los PCB y otros cloruros orgánicos eran potentes agentes cancerígenos, y también los relacionaron con un amplio abanico de desórdenes inmunológicos, reproductivos y de crecimiento. El PCB puede ingresar al cuerpo humano a través del contacto por la piel, por la inhalación de vapores o por la ingestión de alimentos que contengan residuos del compuesto. Este tóxico fue prohibido en Estados Unidos y Europa a partir de 1976, luego de que se sucedieran algunos accidentes, siendo reemplazado por productos alternativos más seguros como los aceites de silicón o ciertos tipos de aceite mineral, o bien pasaron a utilizarse transformadores “secos” o refrigerados por aire. De todas maneras, los efectos destructores y tóxicos del PCB persisten en el mundo entero. En uno de tantos “países basurero” como la Argentina -pese a que las compañías de electricidad se comprometieron a reemplazar los transformadores con PCB luego de haberse puesto en evidencia que la muerte de varias personas con diversos tipos de cáncer se produjo por residir en proximidades de los mismos- aún existen muchos transformadores de media y baja tensión conteniendo aceite refrigerante de PCB. En varios casos se descubrió que ese lubricante chorrea por falta de mantenimiento –más la habitual abundancia de desidia de los gobiernos municipales de turno-, y la liberación de ese aditivo contamina el suelo, las napas y el agua. Ello ocurre no sólo en un barrio sino en una amplia zona, ya que una de las características del PCB, además de su resistencia a la ruptura o degradación química y biológica a través de procesos naturales más su tendencia a acumularse y permanecer en organismos vivos, es que se disemina con suma facilidad. Se estima que un transformador con buen mantenimiento y trabajando sin exceso de carga puede tener una vida útil de cuarenta a sesenta años. Posteriormente esos artefactos son considerados residuos peligrosos. El principal riesgo sucede si los transformadores explotan o se incendian. En tal caso, el PCB se transforma en una dioxina, y ya hemos visto las consecuencias que éstas acarrean, por si fueran pocas las que genera el PCB. La facilidad del PCB para diseminarse rápidamente por tierra, agua y aire ha hecho que se detectaran altas concentraciones del tóxico en el Artico, y por extensión en la cadena alimenticia acuática: la merluza ártica, por ejemplo, contiene concentraciones de PCB 48 millones de veces superiores a las de las aguas en que se encuentra, y los mamíferos depredadores, como los osos polares, pueden tener en sus tejidos concentraciones de PCB cincuenta veces más grandes. Por consecuencia, los habitantes esquimales del Artico, los indígenas “inuit”, no están para nada exentos de la acción de este veneno. Hoy este producto está incluido en la llamada “docena sucia”, un listado de los doce contaminantes más peligrosos del planeta. Además es considerado un “contaminante orgánico persistente”, lo que equivale a decir que permanece en el medio ambiente por largos períodos. Se estima que los efectos del PCB se extenderán hasta después del año 2025. En tanto, el entusiasmo de Monsanto por la creación de nuevos flagelos para la humanidad no se detenía allí. La relación de Monsanto con las dioxinas arranca con la fabricación del herbicida 2,4,5-T, comenzada a fines de la década de 1940. Sobre ésto Peter Sills, autor de un libro sobre dioxinas, explica: “Casi inmediatamente, los trabajadores de la fábrica empezaron a enfermarse, con eczemas en la piel, inexplicables dolores en piernas, articulaciones y otras partes del cuerpo, debilidad, irritabilidad, nerviosismo y pérdida de la libido. Los memorándums internos muestran que la compañía sabía que estos hombres estaban tan enfermos como afirmaban, pero mantuvieron las pruebas bien escondidas”. Una explosión en la fábrica de herbicidas de Monsanto en West Virginia, en 1949, atrajo una mayor atención hacia esas quejas. El agente contaminante que generó esas condiciones no fue identificado como dioxina hasta 1957, pero el Cuerpo Químico del ejército de Estados Unidos –cuándo no- se interesó enseguida por esta sustancia, pensando en un posible agente para guerra química. Incluso se reveló, gracias a la Ley de Libertad de Información, que ya desde 1952 había unas 600 páginas de intercambio de informes y correspondencia entre Monsanto y esa dependencia del ejército sobre el tema de este subproducto de los herbicidas. Estaba cercana la puesta en marcha del Agente Naranja, para que las fuerzas norteamericanas en Vietnam se divirtieran arrojando este veneno transformando en páramos bosques y arrozales, y arruinando por extensión las demás vidas orgánicas, incluso la del hombre. La verdad incómoda Hace un tiempo atrás, el diario británico “The Independent” informó sobre un estudio que Monsanto había mantenido en secreto, que mostraba que un grupo de ratas alimentadas con maíz transgénico de esa multinacional había sufrido cambios en órganos internos y en la sangre. La información tuvo amplia repercusión en los principales medios de prensa de Europa y muchos del resto del mundo. En México, sin embargo, la noticia fue ignorada por las autoridades y escasamente difundida por los medios. Claro, la Secretaría de Salud mexicana aprobó para consumo humano, a partir del 2003, ese maíz transgénico –al que Monsanto se encargó diligentemente de distribuir por todo el país, ejerciendo de paso la autoridad que le da la propiedad de su patente para recaudar las onerosas regalías que deben abonar los campesinos por la semilla- y entonces, en un país que es el centro de origen del maíz y su población lo consume en forma masiva, este tema no ha resultado relevante. Quizás porque allí hay demasiadas ratas o demasiados amigos de Monsanto. O lo que es lo mismo, una mezcla de ambas cosas a la vez. De hecho, según afirman muchos, el ex presidente Vicente Fox, antes de llegar a asumir altos cargos públicos, se había desempeñado como ejecutivo de una subsidiaria de Monsanto. Y debemos volver a un lugar del mundo citado al comienzo de la nota, la India, con otro aspecto trágico. De acuerdo a datos reconocidos por el propio Ministerio de Agricultura indio, entre 1993 y 2003 hubo 100.000 suicidios de campesinos, y entre 2003 y octubre de 2006 ocurrieron 16.000 suicidios de campesinos cada año. En total, entre 1993 y 2006 hubo alrededor de 150.000 suicidios de campesinos, un promedio de treinta diarios durante 13 años. ¿Y bajo qué condiciones puede darse semejante tasa de suicidios entre productores rurales?. Para algunos obedece simplemente a cuestiones de endeudamiento, pero a los ojos de observadores imparciales, la verdadera razón radica en la imposición de una tecnología agrícola totalmente inadecuada, tanto desde el punto de vista económico como del ambiental. Un ejemplo que grafica bien esta cuestión es el de Anil Khondwa Shinde, un pequeño agricultor del distrito de Vidarba, estado de Maharashtra, en el sector centro-occidental de la India, quien hace poco se suicidió –las casualidades a veces no existen- ingiriendo un potente plaguicida, muriendo en pocos minutos a sus 31 años de edad. La desproporción entre costos de producción y precio de venta no le permitieron pagar el crédito extendido por los proveedores de insumos. Shinde había decidido sembrar algodón “Bt”, transgénico producido por Monsanto que supuestamente reduce la necesidad de plaguicidas y aumenta la rentabilidad del productor. La realidad de esta historia es que el algodón de Monsanto ofrece algo de protección frente al llamado “gusano del fruto” pero no frente a otras plagas que afectan este cultivo. Es así que los agricultores como Shinde recurrieron a este algodón de Monsanto buscando reducir el costo en plaguicidas pero se llevaron una ingrata sorpresa, ya que se vieron obligados a seguir aplicando estos insumos, y peor aún, la trampa del endeudamiento se les vino encima mucho más rápido dado que las semillas del algodón de Monsanto son mucho más caras. Es así como centenares de campesinos indios que sembraron algodón transgénico decidieron buscar la salida del suicidio frente a una situación económica desesperada que empeora año tras año. También en la India –que para las transnacionales del terror parece un ideal depósito de venenos y basuras varias, al igual que los países latinoamericanos y africanos- se descubrió hace algunos meses la presencia de una serie de pesticidas en las bebidas gaseosas comercializadas por Coca-Cola y Pepsico. Un comité del Parlamento indio confirmó que ambas compañías vendieron bebidas contaminadas, entre ellas las conocidas Coca-Cola, Coca Diet, Fanta, Sprite, Pepsi, Pepsi Light y Mirinda de naranja y limón, poniendo en peligro la salud de los consumidores. Según el diario británico “The Guardian”, las bebidas alcanzaron a contener una cantidad de pesticidas más de treinta veces superior a lo establecido por las regulaciones europeas en la materia. Todas las bebidas contaban, entre otros pesticidas, con la presencia de DDT, cuya función es acabar con las plagas de mosquitos pero que ha sido prohibido hace bastante tiempo en Estados Unidos y Europa, y que puede generar desde cáncer a importantes daños en el sistema inmunológico de los seres humanos. De hecho, en la India –a cuyo débil y corrupto gobierno no parecen hacerle mella tragedias como la de Bhopal- continúan utilizándose varios plaguicidas que ya han sido prohibidos, como se dijo, en varios otros países. De todas maneras fue el pueblo indio, mediante fuertes campañas desarrolladas contra las citadas empresas de bebidas gaseosas, el que logró que al menos en varios estados del país se dejara de consumir y comercializar esos refrescos, igual que en escuelas y en las cafeterías de edificios públicos. Sanjay Nuripam, miembro de una de las organizaciones que integraron el comité conjunto parlamentario, en declaraciones a “The Guardian” se planteó: “Tú no encuentras refrescos de cola con pesticidas en Estados Unidos. ¿Por qué nos fuerzan a que nos los bebamos nosotros?”. Para más claro, echarle agua. Pero claro, sin pesticidas. Si algo caracteriza a Monsanto, como a otras multinacionales que hacen su negocio a expensas de vidas humanas, es su capacidad para tratar de minimizar sus acciones a través de campañas publicitarias que laven su imagen, incluyendo el pago a diversos patanes que mediante mensajes a través de Internet o en sus propios blogs descalifican toda crítica o informe negativo hacia la multinacional, ensalzando a la vez las “bondades” de sus productos. En Gran Bretaña, por ejemplo, invirtió un millón de libras esterlinas en una campaña de márketing patrocinando una exposición sobre biodiversidad con la más avanzada tecnología, y en el Museo Americano de Historia Natural, en Nueva York, además de muchos otros espacios similares, está intentando aparecer como una empresa concientizada y progresista. Otra medida que adopta es la de captar a políticos de nivel que colaboren con su gestión empresarial. ¿Ejemplos?. En mayo de 1997 Mickey Cantor, asesor de la campaña electoral de Bill Clinton en 1992 y Representante Comercial de Estados Unidos durante su primer mandato, fue designado miembro del Consejo de Dirección de Monsanto. Por su parte Marcia Hale, antes asistente personal del mismo presidente, trabajó luego como Relaciones Públicas de Monsanto en Gran Bretaña. Además, directamente ha sobornado y comprado a varios funcionarios de la gubernamental FDA, la Agencia para las Drogas y la Alimentación, y colocado a elementos propios en cargos de esa agencia, aparte de haber logrado en su momento la protección de la administración Reagan para eludir situaciones que la comprometían. Con lo cual se ha demostrado que la FDA, que supuestamente debería velar por la salud de sus ciudadanos, en los hechos es un organismo que brinda su coraza en defensa de los intereses de las multinacionales. Y por si ésto fuera poco, la compañía intenta todo para intimidar a los críticos que la denuncian y a suprimir los juicios negativos en los medios. Monsanto cuenta, en tal sentido, con más de ochenta empleados y un presupuesto anual de unos diez millones de dólares con la exclusiva tarea de investigar y perseguir tanto a agricultores díscolos como a periodistas nada complacientes. Conclusión (por ahora) Cuando se habla de la administración Bush como representante del complejo militar-industrial norteamericano se tiende a pensar, exclusivamente, en los altos mandos del Pentágono, el ministerio de Defensa y los altos círculos financieros de Wall Street, vinculados mediante múltiples lazos con los grandes monopolios de la fabricación de armamentos: Boeing, Northrop Grumman, Lockheed, General Dynamics, MacDonnell, etc. Sin embargo existe otro sector de la producción, la industria química, farmacéutica y biotecnológica que, si bien menos visible, también ocupa una posición central en el amplio entramado de intereses políticos, económicos y militares de ese llamado complejo militar-industrial. No sólo una parte considerable de sus investigaciones y su producción está destinada a satisfacer las letales demandas del Pentágono en cuanto a la fabricación y almacenamiento de armas biológicas o químicas, sino que en gran medida sus beneficios dependen directamente de una contraprestación: la capacidad del poder militar estadounidense para imponer los intereses políticos y económicos del país, y por lógica consecuencia los suyos, en todo el mundo. Aunque operando casi siempre en un segundo plano, las grandes multinacionales de la industria química y farmacéutica norteamericana son los otros “señores de la guerra”. Una guerra que, de no despertarse las conciencias en los gobiernos de los países que son utilizados como cobayos y vaciaderos de desperdicios mortales para adoptar de una vez decisiones políticas que se correspondan únicamente con los intereses de sus poblaciones, estará perdida para siempre. fuente:http://webs.chasque.net/~rapaluy1/agrotoxicos/Prensa/Dow_Chemical.html cuando nos quejamos de la inseguridad y todo eso cuando pedimos penas de muerte o bombardeos a la villas? por que no pidimos pena de muerte a esta gente? facil muchachos a nosotros nos enceñaron que a esta gente la tenemos que aplaudir

0
0
C
Campaña "Antipedofilia en Internet"
InfoporAnónimo4/24/2010

El verano de 2.000 se saldó con varias detenciones de pedófilos por parte de la Policía y la Guardia Civil. Desde entonces varias operaciones más han arrojado los mismos y positivos resultados. Los individuos detenidos distribuían e intercambiaban pornografía infantil mediante sus páginas web en Internet. La página cuyo seguimiento permitió el desarrollo de la operación “Diablo” fue denunciada a la Guardia Civil meses antes por nuestra Asociación, y en el caso de la operación “Basura” también informamos un mes antes a la Policía Judicial. A su vez, varios ciudadanos nos habian advertido sobre la existencia de dichas páginas. Nos satisface tremendamente el comprobar que las que las informaciones que se remiten a las fuerzas y cuerpos de seguridad sí sirven para algo, y que, desde la reforma del Código Penal, dichas fuerzas se están animando a seguir de cerca todas las denuncias y actuar contra todos aquellos que hasta ahora han utilizado Internet para delinquir con impunidad. En ambos casos los pedófilos españoles estaban en contacto con otros de Estados Unidos, Canada, Japón, Rusia, Alemania, Austria, Holanda, Gran Bretaña, Francia, Italia, Suecia, Suiza, Portugal, Dinamarca, Eslovaquia, Letonia, República Checa, Guatemala, etc... Lo que pone de manifiesto una vez más la necesidad de actuar de forma coordinada entre las autoridades de todos los países. Desde entonces informamos constantemente tanto a la Policía como a la Guardia Civil sobre la existencia de otras páginas de pedófilos y pederastas españoles y esperamos que, en los próximos meses, se produzcan más operaciones policiales. Del mismo modo hemos informado a los cuerpos de policía de otros países sobre páginas sitas en los mismos e intercambiamos información con otras ONGs al respecto. En 2003 ACPI y PROTEGELES han facilitado informacion a la Brigada de Investigación Tecnológica del Cuerpo Nacional de Policía, que ha permitido la realización de tres operaciones policiales: una en Asturias y dos en Cataluña. Así mismo hemos facilitado también la información que ha permitido a la Policía Federal de México la realización de otra operación más contra pedófilos. Desde aquí no nos queda más que instaros a todos a continuar con la campaña de denuncia. Podeís hacerlo poniéndoos en contacto con nosotros a través de la LINEA DIRECTA CONTRA LA PORNOGRAFÍA INFANTIL: http://www.protegeles.com Muchas gracias a todos los que nos enviais información. fuente:http://www.asociacion-acpi.org/campaantipedofilia.htm LIMPIEMOS AL MUNDO DE ESTA BASURA

10
14
C
carta de suicidio
OfftopicporAnónimo1/25/2010

hola gente de taringa le traigo un relato que leei y lo vi interesante para compartir Si estás leyendo esto significará que ya no existo. Hoy, día 29 de noviembre de 2009, Domingo, a las 3:00 horas, he decidido por voluntad propia y sin ninguna clase de coacción externa, poner fín a mi vida, y lo hago siendo plenamente consciente de que lo que me espera al otro lado no es sino el vacío más absoluto, la nada, la no existencia. La sola idea hace que mi pulso se acelere y la sangre se me congele en el pecho. Ni siquiera en estos momentos soy capaz de levantar la mirada ante semejante visión y no estremecerme de terror, pero la idea de permancer un minuto más en este mundo es aún peor. Un mundo salvaje, egoísta y cruel, y lo que es aún peor, hipócrita, un mundo del que reniego y al que no quiero pertenecer. No, ya no. Fui un iluso durante todos estos años al pensar que exitiría un papel para mi en esta pantomima, en este esperpento ridículo de sociedad, que finalmente encontraría mi lugar en el mundo, que lograría alzarme victorioso y alcanzar la meta para la que nací y para la que he estado preparandome durante toda mi miserable existencia. ¡Mierda! Abrí mi corazón de par en par, dejé que cogieran todo cuanto quisieran hasta que me dejaron sin nada. He dedicado mi vida por entero a los demás sin preocuparme por mi propia felicidad, he dado todo lo que tenía y más, pero a cambio sólamente he recibido incomprensión, desprecio y la más absoluta y dolorosa ignorancia. El amor y la amistad son dos caminos vedados para mí, y mis ojos se inundan de lágrimas cada vez que pienso que me iré sin haber conocido a una sola persona con la que compartir todo lo que llevo dentro de mí ser. ¡Oh, malditos que me pisoteáis sin piedad!¡ Si pudiérais ver en mi interior! Ya es demasiado tarde para la autocompasión, no puedo abandonar este mundo con mi corazón cargado de rencor y frustración. Mis últimas palabras han de ser de amor y agradecimiento, agradecimiento a mis padres que me dieron la vida y la esperanza de un mundo mejor y que desgraciadamente ya no están aquí. A ellos debo todo lo que he sido. Amor, a pesar de todo, hacia este mundo que seguirá girando impasible cuando todos hayamos desaparecido y en el que a fín de cuentas no siempre fui desgraciado. He hecho todo lo que estaba en mi mano pero las cosas no han salido bien, soy débil y no he tenido el coraje necesario para seguir adelante, ya es tarde, las fuerzas me abandonan, la vida se me escapa. Me voy de este mundo y me voy solo. Adiós. fuente:http://www.pasarmiedo.com/leer-relato.php?id=1545

0
0
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.