Stalingrado78
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![Batalla de Madagascar [2GM]](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2013/12/05/Stalingrado78_20n.jpg-uxgPYW51S2G.webp)
Batalla de Madagascar La Batalla de Madagascar fue la campaña aliada para capturar Madagascar, que estaba controlada por la Francia de Vichy durante la Segunda Guerra Mundial. Comenzó el 5 de mayo de 1942 y los enfrentamientos no cesaron hasta el 6 de noviembre. A principios de 1942, los líderes aliados creyeron que los puertos de la isla podrían ser usados por Japón, una idea compartida por la Marina alemana (Kriegsmarine). Después de su conquista del sureste de Asia, al este de Birmania hacia finales de febrero de 1942, el alto mando japonés era capaz de contemplar movimientos hacia el oeste. Los submarinos de la Armada Imperial Japonesa se movían libremente en todas partes del Océano Índico. En marzo de 1942, los portaaviones japoneses condujeron la incursión del Océano Índico. Esta incursión condujo a la Flota del Este británica del Océano Indico a trasladarse a una nueva base en Kilindini (en Mombasa), en Kenia. Este movimiento expuso la flota britanica a un nuevo ángulo de ataque: la posibilidad de que fuerzas navales japonesas usaran bases avanzadas en Madagascar. El uso potencial de estas instalaciones amenazó a los barcos mercantes Aliados, la ruta de suministro al Octavo Ejército británico y también la Flota del Este. Los submarinos japoneses tenían los alcances más largos en ese entonces — más de 10.000 millas (16.000 kilómetros) en algunos casos. Si estos submarinos hubieran sido capaces de utilizar bases en Madagascar, esto habría afectado líneas Aliadas de comunicaciones en una región que se extiende desde el Océano Pacífico y Australia, al Oriente Medio y Atlántico Sur. Los comandantes aliados decidieron lanzar un asalto anfibio en Madagascar. El plan era conocido como la Operación Ironclad y las fuerzas aliadas centradas al principio en el Ejército británico y la Marina Británica fueron mandadas por el general en jefe Robert Sturges de los Infantes de marina Reales. El contingente naval Aliado consistió en más de 50 buques, extraídos de la Fuerza H, la Flota de defensa británica y la Flota del Este británica, mandada por el Contraalmirante Edward Neville Syfret. La flota incluyó el HMS Illustrious, su barco hermano el HMS Indomitable y el viejo acorazado HMS Ramillies para cubrir los aterrizajes. Después de muchas misiones de reconocimiento por la Fuerza Aérea Sudafricana, 17º Grupo de Brigada de Infantería de la División de 5a Infantería británica y 13ª Brigada de Infantería, así como la 29ª Brigada de Infantería británica, y 5 grupos de operaciones especiales, los Infantes de marina Reales fueron llevados a tierra consiguiendo llegar a Bahía Courrier y Bahía Ambararata, justo al Oeste del puerto principal de Diego Suarez (más tarde conocido como Antsiranana), en la punta del norte de Madagascar. Un ataque de distracción fue organizado al este. Las fuerzas de Vichy, conducidas por el Gobernador General Armand Léon Annet, incluyeron aproximadamente 8.000 efectivos, de quien aproximadamente 6.000 eran de Madagascar. Una gran parte de los demás eran senegaleses. Entre 1.500 y 3.000 tropas de Vichy estaban concentradas alrededor de Diego Suárez. Sin embargo, las defensas aéreas y navales eran relativamente ligeras y/o obsoletas: ocho baterías costeras, dos cruceros mercantes armados, dos balandros, cinco submarinos, 17 cazas Morane-Saulnier MS.406 y 10 bombarderos Potez 63. Después de enfrentamientos feroces, Diego Suarez se rindió el 7 de mayo, aunque las fuerzas de Vichy principales se retiraron al sur. Los submarinos japoneses I-10, I-16 e I-20 llegaron el 29 de mayo. El avión de reconocimiento del I-10 apuntó al anclado Ramillies en el puerto de Diego Suarez, pero el avión fue visto y el Ramillies cambió su posición. El I-20 e I-16 lanzaron dos minisubmarinos, uno de los cuales fue conducido hasta el puerto y disparó dos torpedos, incluso con el ataque con cargas de profundidad de dos corbetas. Un torpedo dañó seriamente al Ramillies, mientras el segundo hundió un petrolero (British Royalty, más tarde puesto a flote de nuevo). El Ramillies fue reparado más tarde en Durban y Plymouth. El teniente Saburo Akieda y el Suboficial de Marina Masami Takemoto vararon su submarino (M 20b) en Nosy Antalikely y se internaron hacia su punto de recogida cerca del Cabo Ámbar. Ambos fueron localizados cuando compraban alimentos en un pueblo y fueron matados en una escaramuza con Infantes de marina Reales tres días más tarde. El segundo minisubmarino se perdió en el mar y el cuerpo de uno de su tripulación fue empujado a tierra un día más tarde. Las hostilidades siguieron en un nivel bajo durante varios meses. Durante el verano de 1942, las dos brigadas de la 5a División de Infantería británica fueron transferidas a India. El 22 de junio, el Grupo de Brigada de África de Este (los Rifles africanos del Rey) llegó a Madagascar. La 7ª Brigada Motorizada sudafricana y la 27ª Brigada de Infantería Rodesiana (incluyendo fuerzas de Africa Oriental) llegaron en las semanas siguientes a la llegada de los Africanos del Este. La 29ª Brigada y el 22º Grupo de Brigada realizaron un desembarco anfibio el 10 de septiembre en Majunga, en el noroeste, para lanzar de nuevo operaciones ofensivas Aliadas antes de la temporada lluviosa. El progreso era lento para las fuerzas aliadas; además de los choques de pequeña escala ocasionales con fuerzas enemigas, también encontraron obstáculos erigidos en las carreteras por los soldados de Vichy. Los Aliados finalmente capturaron la capital, Tananarive sin mucha oposición, y luego la ciudad de Ambalavao. La última acción principal se produjo en Andriamanalina el 18 de octubre. Annet se rindió cerca de Ilhosy, en el sur de la isla el 8 de noviembre. Los Aliados sufrieron aproximadamente 500 bajas en el desembarco en Diego Suarez, y 30 muertos y 90 heridos en las operaciones que siguieron al 10 de septiembre. Aliados • Acorazado HMS Ramillies • Portaaviones HMS Illustrious y HMS Indomitable • Cruceros HMS Hermione y Devonshire • Destructores HMS Active, HMS Anthony, Duncan, Inconstant, Javelin, HMS Laforey, Lightning, Lookout, HMAS Nizam, HMAS Norman, HMS Pakenham, HMS Paladin y HMS Panther. • Fragatas, corbetas y transportes. Francia de Vichy • Dos cruceros mercantes armados • Dos balandros • Cinco submarinos incluidos Beveziers, Le Heros, Monge Japón • Submarinos I-10 (con avión de reconocimiento), I-16, I-18 (dañado por temporal y llegó tarde), I-20 • Submarinos Midget M-16b, M-20b El general de la Francia Libre, Paul Legentilhomme, fue designado al Alto Comisionado para Madagascar. Pero el control francés de la isla no debía durar mucho más tiempo. Como muchas colonias, después de la Segunda Guerra Mundial, Madagascar buscó su independencia. En 1947, la isla experimentó el Levantamiento Malgache. Esta revolución fue aplastada en 1948. El 14 de octubre de 1958, aproximadamente diez años más tarde, la República Malgache proclamó con éxito su independencia de Francia. IMÁGENES: Acorazado HMS Ramillies Portaviones HMS Illustrious SALUDOS. Fuente: Wikipedia.com
Batalla de Gondar La batalla de Gondar fue una battalla de la Segunda Guerra Mundial que enfrentó a Italia y las fuerzas anglo-etíopes, en la localidad de Gondar, Etiopía, del 10 de mayo al 30 de noviembre de 1941. Representó el acto final de la Campaña de África Oriental. Después de la derrota de las fuerzas italianas en la batalla de Keren el 1 de abril de 1941, el virrey de Etiopía, Amadeo de Savoia, ordenó a las tropas italianas restantes que organizaran la defensa en tres bastiones: Amba Alagi, Jima, y Gondar. Amba Alagi cayó en mayo y Jimma cayó en julio. El la capital de Amhara, el general Nasi había fortificado desde hace meses la localidad de Gondar, dividiéndolos en tres guarniciones: Culquaber, Uolchefi y Debra Tabor. Para dichos efectos, la defensa de la ciudad, contaba con 13 batallones de soldados italiano, 15 batallones coloniales y unos pocos escuadranos de caballería colonial. En total formaban una fuerza de alrededor de 40.000 hombres. A falta de suministros, las fuerzas italianas fabricaron tanques improvisados con tractores agrícola que fueron blindados. Al comienzo del asedio británico, las fuerzas aéreas italianas presentes en el área de Gondar y Azozo estaban compuestas por dos cazas Fiat C.R.42 "Falco" y un bombardero Caproni Ca.133. El primer ataque británico se desencadenó el 17 de mayo de 1941, que condujo rápidamente a la ocupación de Anguavà, la cual fue recapturada por los italianos, gracias a una acción de la brigada del coronel Torelli. En los días siguientes, los británicos, apoyados por guerrilleros etíopes, realizaron ataques en otras áreas. El Batallón Sudanés atacó la guarnición de Celga al oeste de la ciudad, siendo rechazado por los italianos, mientras que en el norte dos ataques de las milicias etíopes contra la guarnición de Uolchefit, siendo igualmente rechazados. En junio la guarnición de Debra Tabor, al mando del coronel Angelini, fue objeto de un ataque aéreo y sus defensas fueron destrozadas, rindiéndose sin luchar, siendo ocupanda por las fuerzas etíopes. La guarnición Uolchefit, en las afueras de la ciudad, estaba compuesta por dos batallones de Camisas Negras al mando del teniente coronel Mario Gonella, resistiendo por largos meses el asedio británico. Las Camisas Negras estaban acompañados por dos grupos, formados por irregulares indígenas etíopes, uno de los cuales era la "Banda Bastiani". Ya desde el 17 de abril, cuando líder etíope local, ras Ajaleu Burru, le quitó el apoyo a las tropas italianas, el contingente estaba totalmente cercado. De hecho, el 10 de mayo el teniente coronel Gonella rechazó la petición de rendición efectuada por los británicos. De este modo, fue duramente atacado el día 28 de mayo, obligando a los italianos a retirarse de su posiciones más avanzada, abandonando el paso Ciank. El 22 de junio un contraaque italiano, llevado a cabo con armas blancas por parte de los Camisas Negras y la "Banda Bastiani" llevó a la destrucción de una guarnición anglo-etiope y a la ocupación del paso Ciank. En el curso de esta acción Angelo Bastiani capturó al ras Ajaleu Burrù. El 19 de julio, el alto mando británico, envió una nueva petición de rendición, la cual fue nuevamente rechazada. En agosto, la 12° división británica, al mando del General Charles Fowkes, se sumó al asedió de Uolchefi. Hacia el día 25 de septiembre, los víveres y suministros de la guarnición de Uolchefi se habían agotado por completo. Unos días más tarde, luego de 165 días de batallas, las fuerzas italianas, compuestas por 71 oficiales, 1.560 sub-oficiales y soldados italianos y 1.450 soldados coloniales, se rendiría a los ingleses, los cuales les prodigaron honores militares. Las bajas italianas de la guarnición Uolchefi ascendieron a 950 hombres. El 23 de noviembre los británicos habían entrado a la ciudad, cuya guarnición se había desmantelado debido a que muchos askaris habían desertado. El único caza funcionante, un Fiat CR.42 "Falco" comandado por Ildebrando Malavolta, se dirigió a atacar en solitario el campo aéreo británico más cercano, muriendo en el intento. El 27 de noviembre 1941 comenzó el ataque final de los británicos, los cuales se dirigieron inmediatamente sobre el aerodromo de Azoz. Duarante la mañana habían capturado Azoz y las tropas británicas llegaron al castillo de Fasilides. A las 14.30 horas, el general Guglielmo Nasi envió a Italia un último comunicado: "La brigada de reserva, lanzada hacia el frente sur, no logró contener el ataque. El enemigo ya ha pasado el cable y los vehículos blindados han entrado en la ciudad. considera agotados todos los medios para una resistencia ulterior y envió parlamentarios." Poco después, la base del alto mando italiano, que funcionaba en la sede del Banco de Italia, fue asaltado y obligado a rendirse. El 30 de noviembre, depusieron las armas los últimas guarniciones que todavía resistían. El último reducto italiano en el este de África era conquistado por completo por los británicos. No obstante lo anterior, algunas tropas italianas llevaron a cabo una guerra de guerrillas en los desiertos y bosques de Eritrea y Etiopía hasta la rendición del Gobierno italiano a los Aliados en septiembre de 1943. IMÁGENES: Blindado italiano improvisado SALUDOS. Fuente: http://www.google.com.ar/imghp?hl=es&tab=wi
Guerra del Golfo La llamada Guerra del Golfo Pérsico o simplemente Guerra del Golfo fue la guerra de 1990 a 1991 entre Iraq y una coalición internacional, compuesta por 34 naciones y liderada por Estados Unidos, como respuesta a la invasión y anexión del emirato de Kuwait por Iraq. También se la conoce como Operación Tormenta del desierto, nombre de la campaña liderada por Estados Unidos para liberar Kuwait. En Iraq, la guerra es con frecuencia llamada simplemente Um M'aārak - "La Madre de todas las batallas". El inicio de la guerra comenzó con la invasión iraquí a Kuwait el 2 de agosto de 1990, la cual fue inmediatamente sancionada económicamente por las Naciones Unidas. Las hostilidades comenzaron en enero de 1991, dando como resultado una crucial victoria para las fuerzas de la coalición, lo cual condujo a que las tropas Iraquíes abandonaran Kuwait dejando un saldo muy alto de víctimas humanas. Las principales batallas fueron combates aéreos y terrestres dentro de Iraq, Kuwait, y la frontera de Arabia Saudita. La guerra no se expandió fuera de la zona de Iraq-Kuwait-Arabia, aunque algunos misiles iraquíes llegaron a ciudades israelíes. Las causas de la guerra, e incluso el nombre de ella, son aún temas de controversia. Invasión a Kuwait Al amanecer del 15 de agosto de 1990, las tropas iraquíes cruzaron la frontera de Kuwait con vehículos armados e infantería, ocupando puestos y puntos estratégicos en todo el país, incluyendo el Palacio del Emir. El ejército de Kuwait fue rápidamente vencido, aunque lograron dar el tiempo necesario para que las fuerzas aéreas de aquel país lograsen huir a Arabia Saudita. La lucha más difícil se desarrolló en el Palacio del Emir, donde los miembros de la guardia real lucharon a favor de que la familia real tuviera tiempo de escapar. Un primo del Emir, quien comandaba la guardia, estuvo en el grupo de aquellos que murieron. Las tropas saquearon reservas alimenticias y médicas, detuvieron a miles de civiles y tomaron el control de los medios. Iraq detuvo a miles de turistas occidentales como rehenes para después intentar usarlos como escudo para las negociaciones. Después de que un breve gobierno títere liderado por Saddam Hussein fuese instalado, Iraq anexó Kuwait. Hussein instaló entonces un nuevo gobernador provincial, describiendo lo acaecido como la "liberación" del pueblo de las manos del Emir; esto fue usado principalmente como propaganda de guerra. La guerra Como respuesta a estos sucesos, el 16 de enero de 1991 una coalición internacional de 31 países liderada por Estados Unidos y bajo mandato de la ONU, inició una campaña militar con el fin de obligar al ejército invasor a replegarse de Kuwait. Los países integrantes de la coalición eran Argentina, Arabia Saudita, Australia, Bangladesh, Bélgica, Canadá, Checoslovaquia, Corea del Sur, Dinamarca, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, España, Estados Unidos, Francia, Grecia, Hungría, Reino Unido, Italia, Kuwait, Marruecos, Países Bajos, Nueva Zelanda, Nigeria, Noruega, Omán, Pakistán, Polonia, Portugal, Qatar, Senegal y Siria. Para la batalla, la coalición había logrado reunir un ejército de 680.000 hombres, 2.000 carros de combate y una flota de 100 barcos de guerra entre los que había seis portaaviones, además de un impresionante despliegue aéreo de al menos 1.800 aviones. Cabe destacar que el contingente norteamericano era por mucho el más numeroso con 415.000 soldados de los cuales 27.000 eran mujeres. Los iraquíes disponían de un ejército de 545.000 soldados, 4.500 blindados y 700 aviones de combate entre los que había MiG-21, MiG-23, MiG-25, MiG-29, Mirage F-1, Su-24 y algunos bombarderos Tupolev Tu-22K. También contaban con un buen número de misiles Scud-B de alcance medio y algunas plataformas móviles con las cuales era posible dispararlos desde cualquier zona en Iraq. Todo esto sin mencionar un importante arsenal de armas químicas y biológicas que diferentes países occidentales, entre ellos Estados Unidos, le habían propocionado a Saddam Hussein durante la sangrienta guerra que el dictador había librado con Irán unos años antes. Inicialmente, la operación aliada recibió el nombre de Escudo del Desierto y más adelante sería rebautizada como Tormenta del Desierto. La campaña inició el 17 de Enero con una serie de bombardeos en los que se utilizaron 100 misiles crucero Tomahawk disparados desde barcos estacionados en aguas del Mar Rojo y el Golfo Pérsico. Algunos de los blancos alcanzados durante los primeros ataques fueron 3 Palacios Presidenciales, el Ministerio de Defensa, la Dirección de inteligencia militar, cinco estaciones de teléfono, el puente Ashudad, el Cuartel general de la Fuerza Aérea, una fábrica de ensamblaje de misiles Scud, la sede del partido Baath, la sede central de la policía, la estación central de televisión y diferentes ministerios. Durante la primera semana de ataques aéreos, la coalición anunció que se había logrado la destrucción de al menos 350 aviones enemigos, mientras que los iraquíes afirmaban haber derribado 60 aviones aliados. La coalición únicamente reconocería la pérdida de 4 aviones y más tarde se daría a conocer que una refinería de Khafji en Arabia Saudita había sido atacada por la artillería Iraquí. Ataque a Israel y Arabia Saudita En un intento por romper la coalición y provocar la salida de Egipto, Siria, Irán y otras naciones árabes del conflicto, Saddam Hussein dio la orden de bombardear Israel usando misiles Scud-B para obligar al estado hebreo a entrar en la guerra. La táctica no funcionó y los israelíes se abstuvieron de realizar represalias, pero estos ataques obligaron a la coalición a modificar sus planes. A partir de ese momento, las plataformas móviles con las cuales los iraquíes disparaban contra Israel serían el objetivo primordial de los ataques. En total unos 41 misiles Scud con carga convencional impactarían sobre las ciudades israelíes de Tel-Aviv y Haifa. El pánico se apoderó de los habitantes de Israel, pues temían que Saddam Hussein decidiera lanzar un ataque químico o biológico en cualquier momento. Debido a esto, el gobierno de Israel distribuyó máscaras antigás. El día 19 un bombardeo iraquí causó la muerte de 3 personas y dejó heridas otras 16. Para evitar esto, el ejército de Estados Unidos dispuso la instalación de 6 baterías de misiles Patriot, anti-misiles Scud, en territorio israelí, 2 en Turquía y 21 en Arabia Saudita. A pesar del despliegue de la defensa anti misil, esto no impidió que 46 misiles Scud cayeran sobre territorio saudita, la mayoría en la capital, Riyad. De hecho todavía, hasta el día de hoy, la efectividad de los anti misiles Patriot durante la Guerra del Golfo es objeto de debate. La campaña aérea Apenas iniciada las hostilidades, los italianos lanzaron ocho aviones Tornado para atacar blancos dentro de Kuwait. Siete de estos aviones debieron abortar la misión debido a problemas logísticos y sólo uno se internó en Kuwait de donde nunca más volvió. El piloto y el navegante fueron declarados desaparecidos. La Fuerza Aérea Argentina , por su parte, experimentó serios problemas en sus ataques a las bases aéreas iraquíes. El objetivo de los argentinos era dejar caer bombas JP-233 para inutilizar las pistas, aunque para esto los aviones debían volar a no más de veinte metros de altura para evitar los radares o de lo contrario serían detectados con antelación. Así, de este modo, los argentinos perdieron cinco aviones Tornado en las primeras 400 misiones, lo cual constituyó un récord en la historia de la aviación militar ya que el promedio de aviones perdidos por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos era, hasta ese momento, de un avión por cada 750 misiones. Debido a este incidente, los argentinos suspendieron los ataques a baja altura. La Fuerza Aérea Iraquí efectuó algunas salidas en un intento por defender al país, pero no había mucho que pudiera hacer ya que la coalición contaba con aviones de última generación como el F-15 Eagle, el F-16 Falcon, el F-14 Tomcat, el Panavia Tornado, el F-117 Nighthawk y otros más que eran apoyados por aviones de contramedidas electrónicas y AWACS. De hecho nunca hubo propiamente una batalla aérea, salvo algunos encuentros esporádicos y la mayoría de los aviones de Iraq fueron destruidos en los búnkers donde se encontraban o en las pistas. En los combates aéreos, los iraquíes perdieron 39 aviones de los cuales 30 derribos fueron causados por los F-15 Eagle. Se cálcula que unos 127 aviones de Iraq fueron destruidos durante el conflicto, entre estos se contaban cinco de los seis bombarderos Tupolev Tu-22K con que contaba la nación árabe. Aun así, un MiG-25 Iraquí logró derribar un F/A-18 Hornet del escuadrón VFA-81 Sunline durante una escaramuza. A su vez, los F-15 Eagle de la Fuerza Aérea Real Saudí se encargaron de dos Mirage F-1 iraquíes. Más adelante, un escuadrón de MiG-25 localizó e interceptó a un grupo de F-111 y F-15C. La actuación de los aviones iraquíes logró que los misiles SAM en tierra pudieran derribar uno de los F-15C Eagle. Así mismo, tres F-16 Falcon estadounidenses fueron destruidos por fuego antiaéreo durante una misión de ataque y otros tres más serían abatidos en distintos eventos. Sin embargo, pese a los esfuerzos de los iraquíes, la superioridad de la coalición se fue imponiendo rápidamente y una patrulla de F-15 Eagle abatió dos MiG-25. Durante los encuentros sucesivos sobre los cielos de Iraq, los F-15 Eagle norteamericanos lograron abatir 5 MiG-29, 8 MiG-21, 2 Su-25, 4 Su-22, 1 Su-7 y 8 Mirage F-1. Todavía el 19 de Enero un MiG-29 consiguió derribar un Tornado británico, pero pronto se hizo evidente que no había forma de competir con el poderío de la coalición y los mejores pilotos iraquíes decidieron huir en sus aviones hacia Irán. Se estima que un total de 115 aviones militares y 33 aparatos civiles hallaron refugio en suelo iraní. Al final del conflicto se reportó la pérdida de 38 aviones de la coalición, la mayoría abatidos por fuego antiaéreo. Privados de fuerza aérea y acosados por intensos bombardeos, las fuerzas de Iraq optaron por proteger sus tropas y su equipo bajo tierra con lo que perdieron toda movilidad. Una vez alcanzada la total supremacía aérea, la coalición incrementó sus ataques a fin de que Saddam Hussein diera la orden de retirarse de Kuwait y aceptara rendirse. Todas las ciudades de Iraq fueron blanco de bombardeos y sufrieron severos daños; murieron decenas de miles ya que lo que los aliados arrojaron sobre todo Iraq tuvo una inmesa capacidad destructiva equiparable a unas ocho veces la bomba de Hiroshima. Uno de los incidentes más sonados ocurrió el 13 de Febrero cuando dos misiles impactaron un refugio antiaéreo en Badgdad llamado Al-Ameria y provocaron la muerte de 1.200 civiles. Los resultados de la campaña aérea fueron abrumadores para las fuerzas Iraquíes y mermaron terriblemente su capacidad de combate por no hablar de su moral. Se estima que al terminar la guerra unos 2.435 tanques, 1.443 blindados y 1.649 piezas de artillería fueron destruidos o inutilizados como consecuencia directa de los demoledores ataques aéreos. Cabe destacar que el A-10A Thunderbolt II norteamericano dio buenos resultados en sus acciones contra los blindados Iraquíes. La campaña terrestre Mapa del plan de invasión terrestre. El 13 de Febrero de 1991, algunas unidades de la 1ª y 2ª División de Marines desplegadas en la frontera con Árabia Saudita realizaron algunas incursiones de tanteo dentro de Kuwait con el objetivo de medir el peligro con vistas a iniciar un ataque por tierra. Lo cierto es que los Iraquíes habían comenzado a replegarse desde principios de febrero y la moral de las tropas era baja. De las 42 divisiones desplegadas en Kuwait, al menos 14 habían sido desbandadas y sólo 19 conservaban entre un 60% y un 70% de sus capacidades de combate. El resto de las fuerzas Iraquíes se hallaba en una situación precaria y comenzaron las deserciones en masa. El plan del general Norman Schwarzkopf dependía de mantener una fuerza significativa de marines frente a las costas de la capital de Kuwait, lo cual hizo creer a los Iraquíes que las fuerzas norteamericanas efectuarían un desembarco y los obligó a concentrar sus tropas en esa zona. El siguiente paso de la coalición fue movilizar el grueso de sus fuerzas hacia el Oeste, en dirección a la línea Wadin al Batin donde las defensas Iraquíes consistían en meros montículos de arena, dispersos y no guarnecidos además de zanjas y campos minados. Las fuerzas norteamericanas estuvieron acompañadas por la 6ª División acorazada, Daguet francesa, y la 1ª británica, con las célebres Desert Rats. Los franceses ocuparon todo el tiempo la posición más occidental funcionando como un escudo protector para el resto de las fuerzas aliadas. El plan recibió el nombre de Hail Mary y consistía en rodear a las fuerzas enemigas a través de un flanco para envolverlas, sorprenderlas y al mismo tiempo cortarles la retirada. A los dos días de haber iniciado el asalto terrestre, unos cien mil soldados iraquíes se rindieron en masa ante las fuerzas de la coalición que avanzaban sin ningún problema. Incluso uno de los oficiales estadounidenses mencionó que atravesaban las pocas líneas iraquíes que encontraban como "cuchillo en mantequilla". La única batalla por tierra de cierta importancia fue denominada "73 Easting" en la que carros de combate del séptimo cuerpo se toparon con la división Tawakalna de la Guardia Republicana que se retiraban y comenzaron un enfrentamiento que duró seis horas. El 25 de febrero un misil Scud impactó contra un cuartel norteamericano ubicado en Arabia Saudita y causó la muerte inmediata de 25 soldados y 50 más resultaron gravemente heridos. El 28 de febrero de 1991 Irak se rindió y aceptó las condiciones impuestas por las Naciones Unidas. En ese momento las fuerzas francesas de la 6ª División acorazada se hallaban a sólo 150 kilómetros de Bagdad. Al final del conflicto, la coalición internacional informó de la pérdida de 378 soldados y unos 1.000 resultaron heridos. Los iraquíes se llevaron la peor parte ya que sus bajas ocilaron entre los 25.000 y 30.000 muertos. Mientras los iraquies se retiraban incendiaban los pozos de petroleo de Kuwait. La posguerra Tras el conflicto, la ONU impuso a Iraq un severo embargo que produjo gravísimos trastornos sociales y económicos en el país. En julio de 1992, aviones británicos y estadounidenses despegaron desde Turquía y quemaron cultivos en Iraq. El 30 de junio de 1993, Estados Unidos bombardeó Iraq en represalia por una supuesta conspiración para asesinar a George Bush. Del 16 de diciembre al 19 de diciembre de 1998, mientras en EE.UU. arreciaba el "escándalo Lewinsky", EE.UU. y Gran Bretaña llevaron a cabo sobre Iraq una serie de bombardeos a la que llamaron «Operación Zorro del Desierto». En el año 2002 George W. Bush acusa a Iraq de constituir un «eje del mal», junto con Corea del Norte e Irán, desencadenando la Invasión de Iraq de 2003 bajo pretexto de tener gran cantidad de armas de destrucción masiva, y de tener vínculos con Al Qaeda. El 5 de noviembre de 2006, tras dos años de juicio, Husein fue condenado, junto con otros dos acusados, "a morir en la horca" por el Alto Tribunal Penal iraquí, que lo encontró culpable de haber cometido un crimen contra la Humanidad, por la ejecución de 148 chiítas de la aldea de Duyail en 1982. También se le atribuye a su responsabilidad el ataque químico a Halabja (1988), el aplastamiento de la rebelión chiíta (1991), las fosas comunes (1991), la guerra contra Irán (1980-88) y la invasión de Kuwait (1990). La ejecución de Saddam Husein tuvo lugar el día 30 de diciembre aproximadamente a las 06:05 hora local (03:05 GMT), como sentencia del juicio, el ex dictador fue condenado a la horca. Se le ejecutó en presencia de un clérigo, un médico y un juez. Su cuerpo fue entregado a sus familiares para ser enterrado en su ciudad natal de Tikrit. La teoría del «choque de civilizaciones» En la época inmediatamente posterior a los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001, la tesis del «choque de civilizaciones», promovida por Samuel Huntington, fue utilizada como justificación para el enfrentamiento de Estados Unidos con el mundo islámico. Saludos.. .
La Batalla de las Ardenas (1914) fue una de las batallas iniciales de la Primera Guerra Mundial. Tuvo lugar entre el 21 y el 23 de agosto de 1914 en los bosques de la zona del mismo nombre, en el marco de lo que después se llamó la batalla de las fronteras. El comandante en jefe francés, Joseph Joffre, siguiendo las directrices del Plan XVII, ordenó un avance a través de los bosques de Las Ardenas para apoyar la invasión francesa de Lorena. Ignorando el alcance del Plan Schlieffen, los franceses creyeron que el avance alemán sobre Bélgica era el eje principal de movimiento en una maniobra clásica de envoltura, con lo que el centro de la línea alemana contaba con tan pocos efectivos que podrían atravesarlo y dividir al enemigo en dos grupos separados. En su lugar, se dieron de frente en medio de Las Ardenas con la parte central del “rodillo” previsto en el Plan Schlieffen, el eje sobre el que pivotaba todo el flanco derecho germano. Las fuerzas francesas, los ejércitos tercero y cuarto, esperando encontrar tan solo resistencia ligera, se enfrentaron al avance de los ejércitos alemanes cuarto y quinto durante dos días de combates. Inicio de la batalla: El primer día El Plan XVII, bajo el que actuaban los franceses, asumía que la presencia alemana en Las Ardenas era ligera, formada principalmente por el flanco izquierdo del cuerpo central alemán, al que suponían avanzando a paso de carga hacia Bélgica. Bajo esa perspectiva, el avance sobre Lorena, además de ser requerido para recuperar suelo francés perdido en 1870, era también una buena solución estratégica, pues amenazaba todo el flanco enemigo con una penetración que podría llegar a dividir sus fuerzas en dos. El avance francés sobre Lorena se había iniciado el día 14 de agosto, y aún se peleaba con intensidad creciente el 20 de agosto, fecha en que los alemanes lanzaron un furioso contraataque. De hecho, las cosas empezaban a pintar mal para las armas de Francia. La resistencia alemana era superior a lo esperado. Ese mismo día a primera hora llegaron informes al alto mando francés afirmando que se había visto grandes concentraciones de tropas alemanas avanzando hacia el río Mosa, más al norte y en dirección a Bélgica. Creyendo que los alemanes proseguían su avance hacia Bélgica, dejando Las Ardenas con poca guarnición, el mariscal Joffre ordenó un ataque por sorpresa en la zona para el día siguiente. A fin de mantener ese factor sorpresa, se prohibieron los reconocimientos previos por parte de patrullas, que de ser detectadas por el enemigo habrían podido delatar las intenciones francesas. Muchos han argumentado después que esa medida solo logró causar sorpresa a los franceses. En cualquier caso, los ejércitos franceses tercero (liderado por el general Pierre Ruffey) y cuarto (liderado por el general Fernand de Langle de Cary) empezaron a maniobrar para lanzarse al asalto del bosque al día siguiente, el tercero por el sur y el cuarto un poco más al norte. El quinto ejército francés, que podía haber actuado como fuerza de reserva, fue enviado de urgencia a Charleroi al tenerse noticias de un incremento de tropas alemanas en la zona. Pero los alemanes no tenían en la zona un puñado de tropas de guarnición, sino los ejércitos cuarto y quinto, liderados respectivamente por el duque Alberto de Württemberg y el Príncipe Guillermo de Prusia. Habían iniciado su avance a través de los bosques el día 19 de agosto, construyendo defensas para aprovechar el tiempo que el Plan Schlieffen les forzaba a estar parados, ya que debían avanzar más lentamente que el ala derecha alemana, que debía recorrer más distancia. Eran muchos más de los esperados por los franceses, y estaban atrincherados en sus posiciones. Para acabar de poner las cosas interesantes, el día 21 de agosto amaneció con una densa niebla, por lo que las vanguardias de ambas fuerzas se dieron de bruces casi literalmente. Entre la niebla, que no permitía reconocimientos en profundidad, y su planificación, las tropas de vanguardia francesas creyeron haber topado con una pequeña fuerza alemana de pantalla. El día pasó con breves escaramuzas a causa de la poca visibilidad, con los franceses preparándose para arrollar a grupos dispersos de alemanes al día siguiente. Pero la realidad es que se enfrentaban en inferioridad numérica a una fuerza parapetada en posiciones defensivas. Ruffey lo sospechaba, a partir de sus propias observaciones y de informes recibidos de refugiados, pero sus envíos de dichos informes al cuartel general de Joffre no obtuvieron nunca respuesta. La batalla: el segundo día El 22 de agosto amaneció despejado y las tropas francesas se lanzaron al asalto vistiendo sus uniformes de color azul y rojo, a pesar de las preocupaciones de Ruffey sobre el tamaño real de las fuerzas alemanas. Fueron hechos pedazos por las ametralladoras alemanas y el fuego de fusilería. Los contraataques alemanes se dieron de frente con la artillería ligera francesa de 75 mm, que causó también gran cantidad de bajas. Pero al final del día, de los cuatro ejes de avance franceses (Virton, Tintigny, Rossignaland y Nefchateau), tan solo en Virton se había logrado algún éxito. En todos los demás, los supervivientes se vieron rechazados a sus posiciones de partida. Muchas unidades, como la Sexta división colonial argelina, habían sido aplastadas por completo (en el caso de la sexta incluso fallecieron los generales Raffenel y Rondoney, jefes de división y de brigada respectivamente). La cuenta de muertos del día pasó de los diez mil. Heridos, más del doble. Al final del día, Ruffey estalló en un torrente de improperios contra la ceguera e incompetencia de su propio cuartel general y su “costumbre” de ignorar los informes. Eso creó una animadversión entre él y Joffre que tendría consecuencias posteriores. En cualquier caso, las unidades francesas estaban totalmente destrozadas tras el combate y muchas habían dejado de existir. Los alemanes por su parte apenas se habían movido de sus posiciones, exceptuando la pérdida de la zona de Virton, y a pesar de la gran cantidad de bajas, mantenían a todas sus unidades en la línea. El final: el tercer día El 23 de agosto sucedió lo que todos esperaban ya desde la noche antes. Los alemanes, conscientes del estado de las fuerzas enemigas, lanzaron su asalto. Las tropas francesas restantes no solo no fueron capaces de repelerlo, sino de mantener siquiera un atisbo de organización, y se lanzaron a una huida desorganizada, apenas repelida por los hombres del quinto ejército, enviado de vuelta apresuradamente, y que no pudo hacer más que retrasar el avance alemán. La retirada ya no se detendría hasta alcanzar la línea del Moselle. Saludos.
Se conoce con el nombre de Bolsa de Colmar a un episodio bélico de tres semanas de duración que se produjo en la zona de los alrededores de la ciudad francesa de Colmar, en Alsacia, durante la Segunda Guerra Mundial, que enfrentó al 1º Ejército francés y al XXI Cuerpo de Ejército estadounidense, por un lado, con el 19º Ejército alemán, por el otro. Los combates tuvieron lugar entre el 20 de enero y el 9 de febrero de 1945 en unas condiciones extremadamente difíciles debido al invierno, especialmente frío allí ese año, y a la propia configuración del terreno, que no ofrecía prácticamente ninguna cobertura natural al avance de los atacantes Aliados. Formación de la bolsa En noviembre de 1944, cuando la línea defensiva de los alemanes en la cordillera de los Vosgos se hundió como consecuencia de una ofensiva llevada a cabo por el VI Grupo de Ejércitos estadounidense, se formó una cabeza de puente de 65 km de largo por 50 km de ancho en la orilla occidental del río Rin. El 1º Ejército francés al mando del general de Lattre de Tassigny, que avanzaba desde Belfort, en el sur, logró liberar Mulhouse el 21 de noviembre y alcanzar el Rin en las proximidades de Basilea. Al mismo tiempo, la 2ª División Blindada francesa logró efectuar una penetración en el sector norte de los Vosgos, liberando Estrasburgo el 23 de noviembre de 1944. Las tropas de la Wehrmacht que todavía se hallaban presentes en la zona meridional de Alsacia se encontraron así en una cabeza de puente semicircular cuyo centro era la ciudad de Colmar, cabeza de puente a la que se denomina como bolsa de Colmar. Dicha bolsa no fue eliminada con rapidez, en parte debido a las crecientes dificultades logísticas con que se encontraban los Aliados tras su avance por Francia, que les alejaba cada vez más de los puertos y de los suministros llegados a ellos por vía marítima, pero en parte también porque Alsacia, que había sido anexionada cuatro años antes por la Alemania nazi, fue defendida por los alemanes con la misma determinación que cualquier otro territorio del Tercer Reich. Para la defensa del sector, los alemanes habían organizado el Grupo de Ejércitos "Oberrhein" (Alto Rin), colocado bajo el mando directo del Reichsführer-SS Heinrich Himmler. Dicho grupo tenía a su cargo la defensa del sector que comprendía desde el bosque de Bienwald al norte hasta la frontera con Suiza al sur. El suministro a las tropas alemanas presentes en la bolsa se efectuaba a través de los puentes aún intactos sobre el río Rin cerca de Chalampé y Neuf-Brisach. Nuevo despliegue aliado En enero de 1945, los alemanes lanzaron la llamada operación Nordwind en el norte de Alsacia, en dirección a Estrasburgo. En apoyo de esta contraofensiva, las unidades de la 198ª División de Infantería alemana y de la 106ª Brigada Panzer "Feldherrnhalle" atacaron hacia el norte, en dirección a la capital alsaciana, desde el interior de la bolsa de Colmar, entre el 7 y el 13 de enero de 1945. Las tropas francesas que guarnecían el sector únicamente sufrieron pequeñas pérdidas, logrando mantenerse en el territorio situado al sur de Estrasburgo. Tras el fracaso de la Operación Nordwind, el VI Grupo de Ejércitos estadounidense recibió la orden de eliminar la bolsa de Colmar. La acción formaba parte de un plan global diseñado por el general Eisenhower, que preveía que todas las tropas de los ejércitos aliados hubiesen alcanzado la línea del Rin antes de atraversarlo para penetrar en Alemania. Y puesto que la mayor parte de las tropas aliadas desplegadas en la bolsa de Colmar eran francesas, se asignó la misión de reducir la bolsa al 1º Ejército francés. La 3ª División de Infantería estadounidense había sido destinada a los Vosgos a mediados de diciembre para relevar a la 36ª División de Infantería estadounidense, con lo que ya se hallaba en posición para apoyar las operaciones de eliminación de la bolsa de Colmar. En previsión de que las tropas francesas tuviesen necesidad de tropas estadounidenses adicionales para la batalla que iba a dar comienzo, el general Jacob Devers, comandante del VI Grupo de Ejércitos, logró el envío de una División desde otro sector del frente. Así llegó la 28ª División de Infantería, procedente de la batalla de las Ardenas, que tomó posición en el flanco derecho de la 3ª División de Infantería. Así, con la 28ª División tomando posiciones en el valle de Kaysersberg, la 3ª División podría concentrarse en el ataque contra las dos divisiones alemanas que se le enfrentaban, la 708ª Volksgrenadier Division. Además, una división blindada, la 10ª División Blindada, se preparó para intervenir en la ofensiva, aunque la secuencia de los acontecimientos hizo que finalmente fuese la 12ª División Blindada quien finalmente tomó parte en la batalla. Condiciones meteorológicas y orográficas El invierno de 1944-45 resultó ser inhabitualmente frío en la Europa noroccidental. En su Histoire de la Première Armée française, el general de Lattre de Tassigny describió las condiciones climatológicas en Alsacia como «siberianas», con unas temperaturas que podían llegar a los -20ºC, fuertes vientos y una capa de nieve de casi un metro de espesor. La llanura alsaciana es extraordinariamente plana, no ofreciendo prácticamente ninguna cobertura a un atacante, a excepción de algunas ocasionales masas boscosas. La llanura es igualmente una parte de la cuenca hidrográfica del río Rin, quedando entrecortada por numerosos ríos y canales con sus orillas acondicionadas, haciéndolos difícilmente franqueables por algún vado para los vehículos motorizados. Por otro lado, por la llanura se encuentran diseminados pequeños pueblos compuestos de sólidas casas cuya construcción en varias plantas ofrece a las tropas defensoras una buena vista sobre el campo de batalla. Así pues, cuando las tropas aliadas se lanzaron al ataque, se vieron entorpecidas por un tiempo muy frío y por quedar expuestas al fuego defensivo de unas tropas alemanas bien protegidas y atrincheradas en las zonas urbanas. Primer ataque del I Cuerpo de Ejército francés El I Cuerpo de Ejército francés, al mando del general Émile Béthouart se lanzó al ataque el 20 de enero de 1945. La 2ª División de Infantería marroquí y la 4ª División de Montaña marroquí tenían como objetivo inicial la toma de Ensisheim. La 9ª División de Infantería Colonial llevó a cabo ataques secundarios en el flanco derecho de la línea de avance, al norte de Mulhouse. Dichas unidades recibieron en sus asaltos el apoyo de los carros de combate de la 1ª División Blindada francesa. Atacando en medio de una tempestad de nieve, el I Cuerpo de Ejército francés logró sorprender al LXIII Cuerpo de Ejército alemán del general Erich Abraham, logrando ya en el primer día de ofensiva la liberación de cinco pueblos: Lutterbach, Pfastatt, Bourtzwiller, Illzach y Kingersheim. Pero cuando el ritmo de avance francés comenzó a ralentizarse con la llegada de la noche, los alemanes lanzaron su contraataque. El mal tiempo y el terreno difícil, unidos a una feroz defensa alemana, paralizaron finalmente el avance del I Cuerpo francés, limitando fuertemente los éxitos iniciales alcanzados. El asalto francés, sin embargo, obligó a los alemanes a desplazar sus reservas, consistentes en la 106ª Brigada Panzer Feldherrnhalle, el 654º Batallón Antitanque pesado y la 2ª División de Montaña, hacia el sur. Pero este limitado éxito no se había producido sin tener que asumir un coste significativo: una Brigada de la 1ª División Blindada francesa, la Combat Command 1 (CC1), perdió treinta y seis carros de combate medios (sobre un total de aproximadamente cincuenta), que tropezaron con minas. En otras unidades blindadas participantes en la lucha, las pérdidas fueron similares. A diferencia de la mayor parte de la llanura alsaciana, el sector sobre el que combatía el I Cuerpo de Ejército francés incluía regiones boscosas y terrenos urbanos, lo que comportó un ritmo lento de avance en el primer día del ataque. Así, la 4ª División de Montaña marroquí no logró avanzar más que unos 3 km hacia el nordeste en dirección a Cernay. En el flanco derecho de la 4ª DMM, la 2ª División de Infantería marroquí logró un avance algo mayor, ya que avanzó casi 6 km hacia el nordeste en dirección a Wittelsheim. En el flanco derecho, saliendo desde Mulhouse, la 9ª División de Infantería Colonial avanzó igualmente entre 5 y 6 km en los arrabales y zonas boscosas al norte de la ciudad, mientras el CC1 tomaba Richwiller y el 6º Regimiento de Infantería Colonial liberaba Wittenheim. El 24 de enero, un contraataque blindado alemán llevado a cabo por la 106ª Brigada Panzer Feldherrnhalle en las cercanías de Richwiller fue rechazado por las tropas coloniales francesas, perdiendo los alemanes 15 carros y cazacarros. Globalmente, los avances territoriales del I Cuerpo de Ejército francés eran más importantes en la parte occidental o flanco derecho del avance, pero los alemanes lograron en buena parte frenar el avance francés entre el 20 y el 30 de enero. Durante este período, los franceses se vieron obligados a combatir en los pueblos mineros dedicados a la extracción de potasas, entre vertederos de residuos mineros, pozos de minas o fábricas en las que se habían acondicionado trampas, todo lo cual favorecía la defensa de los alemanes. La violencia de los combates fue tal que el 30 de enero, al CC2 tan sólo le quedaban en uso 16 tanques Sherman del total de 53 con los que inició el combate. Ataque del II Cuerpo de Ejército francés El II Cuerpo de Ejército francés del general Joseph de Goislard de Monsabert, por su parte, pasó a la ofensiva los días 22 y 23 de enero de 1945 con la 3ª División de Infantería estadounidense y la 1ª División de Infantería francesa. La zona al sur de la 3ª División se hallaba defendida por la 28ª División de Infantería estadounidense, mientras que la 2ª División blindada francesa era mantenida en la reserva. Primer ataque de la 3ª División de Infantería estadounidense Escudo de la 3ª División de Infantería estadounidense. La 3ª División de Infantería estadounidense al mando del general John W. O'Daniel, lanzó su ofensiva en dirección sudeste el 22 de enero de 1945, atravesando el río Ill, rodeando la ciudad de Colmar por el norte y abriendo de este modo una brecha para los carros de combate de la 5ª División Blindada francesa en dirección al puente ferroviario de Neuf-Brisach, utilizado por los alemanes para la entrega de suministros a aquellas de sus tropas que todavía se hallaban en Alsacia. El 30º Regimiento de Infantería se dirigió entonces hacia el sudeste, atravesó el Ill al norte de la granja de La Maison Rouge, para luego proseguir hacia el sur y capturar el puente de La Maison Rouge al alba del 23 de enero. El 30º Regimiento de Infantería atravesó entonces el bosque de Riedwihr en dirección de las localidades de Riedwihr y Holtzwihr. El puente de La Maison Rouge se reveló finalmente demasiado frágil para soportar el peso de los tanques estadounidenses, ya que el puente se hundió cuando un tanque intentó atravesarlo. Debido a esto, el 30º Regimiento de Infantería únicamente podía contar con un mínimo de medios de defensa antitanque (formado por bazookas y por tres cañones antitanque de 57 mm) cuando sufrió a partir de esa misma tarde un contraataque a cargo de la infantería alemana de la 708ª Volksgrenadier Division apoyado por cazacarros del 780º Batallón de Artillería de Asalto. Sin protección natural y no pudiendo cavar trincheras debido a la existencia de hielo, el 30º Regimiento se vio obligado a replegarse y protegerse en la orilla oeste del río Ill. La reorganización de la unidad llevó tres días, durante los cuales el Regimiento no se hallaba en disponibilidad de proseguir el combate. El 24 de enero, el 15º Regimiento de Infantería estadounidense prosiguió con la acción iniciada por el 30º Regimiento de Infantería, conquistando de nuevo el puente de La Maison Rouge. Un nuevo contraataque alemán apoyado por carros de combate logró destruir la línea defensiva de una de las compañías del Regimiento, pero no pudo llegar hasta el puente defendido por los estadounidenses. Más avanzado ese mismo día, unidades de Ingeniería militar estadounidenses levantaron un puente que cruzaba el río Ill al norte de La Maison Rouge, a la vez que un batallón del 15º Regimiento de Infantería con apoyo de carros de combate atacó hacia el sur para, finalmente, asegurar la cabeza de puente. Durante los dos días siguientes, el 15º Regimiento de Infantería empujó hacia el sur, hacia los pueblos de Riedwihr y Holtzwihr, entrando en el bosque de Riedwihr. Los contraataques alemanes fueron constantes, pero los estadounidenses lograron rechazarlos gracias al apoyo blindado que recibieron. El 26 de enero de 1945, al sur del bosque de Riedwihr, algunas unidades de infantería y de tanques alemanes salieron desde Riedwihr para lanzar un contraataque contra la Compañía B del 15º Regimiento de Infantería. El teniente Audie Murphy ordenó entonces a sus hombres que se replegasen al bosque, mientras que él mismo se montó sobre un carro de combate M10 Wolverine en llamas y ahuyentó a los alemanes con la ametralladora pesada del vehículo, a la vez que solicitaba una barrera de artillería sobre su propia posición. Incapaces de determinar desde dónde les disparaba Murphy, los atacantes alemanes quedaron paralizados, antes de ser también atacados por cazabombarderos estadounidenses que pudieron aprovecharse de un hueco en las nubes sobre el campo de batalla. Los alemanes fueron obligados a replegarse hacia Holtzwihr y el teniente (y futuro actor) Murphy fue condecorado con la Medal of Honor por su heroísmo en el combate. Riedwihr cayó en manos del 15º Regimiento de Infantería el 26 de enero y Holtzwihr fue conquistado por el 30º Regimiento de Infantería al día siguiente. Esta última unidad prosiguió en dirección sur, alcanzando el canal de Colmar el 29 de enero de 1945. La toma de Jebsheim se hacía necesaria para proteger el flanco norte de la 3ª División de Infantería. El general O'Daniel encargó de dicha misión al 254º Regimiento de Infantería. Entre el 26 y el 27 de enero, soldados alemanes del 136º Regimiento de Gerbirgsjäger (cazadores de montaña) defendieron Jebsheim, que finalmente fue tomada el 28 y 29 de enero por el 254º Regimiento de Infantería estadounidense, tanques franceses del Combat Command 6 (5ª División Blindada y un batallón del 1º Regimiento de Paracaidistas franceses. El 254º Regimiento de Infantería tomó entonces rumbo hacia el sur, en dirección al canal del Ródano al Rin. Al mismo tiempo, el 7º Regimiento de Infantería estadounidense subió a primera línea para dirigirse, al igual que el 15º Regimiento de Infantería estadounidense y la 5ª División Blindada francesa, hacia la ciudad fortificada de Neuf-Brisach, que tan sólo distaba 8 km de las unidades avanzadas de la 3ª División de Infantería estadounidense. Ataque de la 1ª División de Marcha francesa Tanque M10 del 8º Regimiento Acorazado del 1º Ejército francés que todavía puede contemplarse donde fue puesto fuera de combate el 26 de enero de 1945 entre Illhaeusern y Elsenheim. En el flanco izquierdo, al norte de la 3ª División de Infantería estadounidense, la 1ª División de Marcha francesa (antes 1ª División de Infantería de la Francia Libre) al mando del general Pierre Garbay atacó hacia el este el 23 de enero, teniendo como objetivo el río Rin. Frente a cuatro batallones de la 708ª Volksgrenadier Division, apoyados por cazacarros y artillería, la División francesa luchó en condiciones similares a las padecidas por los estadounidenses más al sur. Los alemanes habían organizado una defensa en profundidad, aprovechándose de sus posiciones en los pueblos y bosquecillos, desde los que dominaban el terreno al descubierto que debía ser atravesado por los atacantes. Además, los alemanes habían minado el terreno, con la finalidad de frenar y canalizar el avance de los aliados hacia los puntos en que les fuese favorable. Dos batallones de la 708ª Volksgrenadier Division lanzaron un contraataque contra las unidades avanzadas francesas situadas en el curso del río Ill el 23 de enero, aunque fueron rechazados. Deseoso de atraer a la infantería y los blindados alemanes al bosque de Elsenheim, el general Garbay ordenó a la 1ª Brigada avanzar a lo largo de la carretera entre Illhaeusern y Elsenheim. Entre el 26 y el 27 de enero, la 1ª Brigada concentró sus esfuerzos en la obertura de este itinerario y en la limpieza del obstáculo constituido por el bosque de Elsenheim, con un ataque principal en los bosques realizado el 27 de enero por el 3º Batallón del Regimiento de Marcha de la Legión Extranjera francesa (parte de la 13ª Media Brigada de la Legión Extranjera). El pueblo de Grussenheim fue tomado al precio de fuertes pérdidas el 28 de enero, gracias al apoyo recibido de carros de la 2ª División Blindada francesa. Para superar la resistencia alemana, los franceses se lanzaron hacia delante, tomando Elsenheim y Marckolsheim el 31 de enero y alcanzando las orillas del río Rin al día siguiente. Durante las operaciones en la bolsa de Colmar, la 1ª División de Marcha francesa contó entre sus bajas a 220 muertos, 1.240 heridos y 96 desaparecidos. Ataque del XXI Cuerpo de Ejército estadounidense Advirtiendo la difícil progresión de las tropas aliadas en la bolsa de Colmar, el general de Lattre de Tassigny pidió refuerzos al Grupo de Ejércitos de que formaba parte, el VI Grupo de Ejércitos estadounidense. Dando su acuerdo, el general Devers colocó el XXI Cuerpo de Ejército estadounidense al mando del general Frank W. Milburn bajo la dependencia del 1º Ejército francés. Dicho Cuerpo estadounidense tomó posiciones entre los dos Cuerpos franceses el 28 de enero, asumiendo el mando de la 3ª División de Infantería y de la 28ª División de Infantería estadounidenses. Además, otras dos divisiones estadounidenses, la 75ª División de Infantería y la 12ª División Blindada, fueron igualmente asignadas al XXI Cuerpo, junto con tres unidades francesas: la 5ª División Blindada, el 1º Regimiento de Paracaidistas y el 1º Batallón de Choque (comandos). El XXI Cuerpo, así formado, recibió la orden de tomar la ciudad de Colmar y de dirigirse hacia el puente de Neuf-Brisach. Por su parte, el Alto Mando alemán malinterpretó los objetivos aliados, creyendo que el asalto aliado era el preludio de una ofensiva general a lo largo de toda la línea del frente para intentar una ruptura al azar en cualquier lugar de la línea. Hitler prestó su conformidad para efectuar una retirada parcial en el norte (el saliente de Erstein) en la noche del 28 al 29 de enero, pero prohibió una retirada general a la otra orilla del Rin. Las avanzadillas alemanas en la cordillera de los Vosgos se retiraron, pero en la confusión generada por la retirada y por las propias presiones debidas a la actividad bélica, muchas de las unidades se entremezclaron con otras. Ello, aunque no afectó a los efectivos disponibles para el combate, sí que disminuyó sensiblemente la cohesión defensiva de las unidades alemanas. El 29 de enero de 1945, el Heeresgruppe Oberrhein fue disuelto, y las unidades que se encontraban en la bolsa de Colmar quedaron bajo el mando del Heeresgruppe G (Grupo de Ejércitos G) bajo las órdenes del general de las SS Paul Hausser. Segundo ataque de la 3ª División de Infantería estadounidense Durante este tiempo, la 3ª División de Infantería estadounidense prosiguió con su maniobra en dirección hacia el sur y el este. Al anochecer del 29 de enero, la artillería de la División abrió fuego durante tres horas con sus cañones pesados de 105 mm y de 155 mm para preparar el asalto de los 7º y 15º Regimientos de Infantería hacia el canal de Colmar, al sur, que la infantería atravesó finalmente entre las 21 horas y la medianoche. Tras haber asegurado el control de los lugares para el paso del canal, las unidades de ingenieros dieron inicio a la construcción de tres puentes Bailey sobre el canal para permitir su cruce a los vehículos blindados. Al día siguiente, los combat commands blindados franceses CC4 y CC5 (ambos pertenecientes a la 5ª División Blindada) atravesaron el canal, mientras que el CC4 prestaba apoyo al 7º Regimiento de Infantería estadounidense y el CC5 apoyaba al 15º Regimiento de Infantería estadounidense. Poco después, el 15º Regimiento de Infantería y el CC5 tomaron Urschenheim tras un duro combate, mientras que el 7º Regimiento de Infantería tomó posiciones ante Horbourg. Ese mismo día, el 254º Regimiento de Infantería estadounidense avanzó hacia el este en dirección hacia Artzenheim con el apoyo del combat command CC6 francés, pero los alemanes recibieron apoyo de su artillería y de algunos Jagdpanther camuflados para rechazar el asalto, destruyendo seis carros y cuatro semiorugas franceses. Artzenheim fue finalmente liberado por el II Cuerpo de Ejército francés el 1 de febrero de 1945. Combatiendo en la zona de la 3ª División estadounidense, el 1º Regimiento de Paracaidistas francés atacó y tomó Widensolen al alba del 31 de enero. Hacia las 17 horas, algunas patrullas de la 3ª División alcanzaron el canal del Ródano al Rin aproximadamente a 8 km al sudeste de los puntos de paso ya establecidos sobre el canal de Colmar. Ese mismo día, el CC6 francés fue retirado del frente tras haber sufrido graves pérdidas, ya que no contaba más que con 13 blindados en estado operativo y con 30 hombres en su compañía de Fusileros de la Legión Extranjera. Fue reemplazado por un combat command de la 2ª División Blindada francesa. El 1 de febrero, los 15º y 30º regimientos de infantería se desplegaron hacia el sur, a lo largo del ya citado canal entre el Ródano y el Rin, alcanzando el sector situado al norte de Neuf-Brisach. Entre el 2 y el 3 de febrero, el 7º Regimiento de Infantería estadounidense se desplazó hacia el sur, a lo largo del mismo canal, pasando por Artzenheim y tomando Biesheim tras librar una áspera batalla a lo largo de todo el día. El 3 de febrero, cerca de Biesheim, el Technician 5 Forrest E. Peden, de la 3ª División de Infantería atravesó la zona batida por la artillería alemana para ir en busca de ayuda para una unidad que había quedado cercada. Cuando regresaba en un carro de combate ligero, Peden murió cuando su vehículo fue alcanzado de pleno por un disparo alemán y destruido. Por su heroísmo, el soldado Peden fue condecorado a título póstumo con la Medal of Honor. Tras pasar un día en la consolidación de las posiciones tan recientemente conquistadas, la 3ª División de Infantería se desplazó aún más hacia el sur el 5 de febrero, tomando Vogelgrun al día siguiente. La ciudad fortificada de Neuf-Brisach fue rápidamente tomada el 6 de febrero por el 30º Regimiento de Infantería estadounidense gracias a la ayuda de un civil y de dos niños franceses, quienes mostraron a los estadounidenses las entradas no defendidas hacia la ciudad. Pero los alemanes, que mientras tanto habían evacuado al resto de sus hombres y de su equipo, habían destruido no lejos de allí el puente que atravesaba el río Rin en Breisach am Rhein. La toma de Neuf-Brisach marcó el final de las operaciones en la bolsa de Colmar para la 3ª División de Infantería estadounidense. Ataque de la 75ª División de Infantería estadounidense La 75ª División de Infantería estadounidense subió al frente el 31 de enero, fecha en la que tomó posiciones entre las 3ª y la 28ª divisiones de infantería estadounidenses. Atacando el 1 de febrero, el 289º Regimiento de Infantería estadounidense limpió Horbourg y el 290º Regimiento de Infantería estadounidense avanzó hacia Andolsheim, ocupando la ciudad el 2 de febrero a las 14 horas. Ese mismo día, la 75ª División de Infantería organizó algunos ataques de diversión para cubrir el avance aliado hacia la ciudad de Colmar, que se hallaba justo al oeste de su sector. El 3 de febrero, la 75ª División limpió un bosque y al día siguiente se dedicó a la consolidación de sus recién adquiridas posiciones. Prosiguiendo su avance el 5 de febrero, la División desbordó Appenwihr, Hettenschlag y Wolfgantzen. El 6 de febrero, la 75ª División de Infantería alcanzó el canal entre el Ródano y el Rin al sur de Neuf-Brisach. Esta acción fue la última de esta División en la bolsa de Colmar. Ataque de la 28ª División de Infantería estadounidense Aunque hasta esa fase de la batalla se había mantenido en reserva, la 28 División de infantería estadounidense al mando del general Norman Cota quedó en ese momento relacionada con el combat command CC4 francés, recibiendo la misión de tomar la ciudad de Colmar. El 2 de febrero, avanzando junto al 109º Regimiento de Infantería estadounidense, los soldados de infantería atravesaron un foso antitanque al norte de la ciudad, mientras que los blindados franceses buscaban un lugar de paso para franquear dicho obstáculo. Una vez logrado, los carros de combate franceses entraron en la ciudad de Colmar, alcanzando la plaza Rapp a las 11,30 horas. Entre el 2 y el 3 de febrero, el 109º Regimiento de Infantería estadounidense, el CC4 francés, el 1º Regimiento de Paracaidistas y los comandos efectuaron labores de limpieza de alemanes en el interior de la ciudad. En un acto cargado de simbolismo, el 152º Regimiento de Infantería francés regresó a Colmar, que era la ciudad en la que estaba destinado como fuerza de guarnición antes del inicio de la guerra. El 3 de febrero, avanzando hacia el sur, el 112º Regimiento de Infantería estadounidense penetró en Turckheim, a la vez que despejaba de enemigos Ingersheim, localidad situada al oeste de Colmar. Otras unidades de la 28ª División de Infantería estadounidense se unieron a los franceses, quienes bloqueaban las vías de retirada de los alemanes que se replegaban desde los Vosgos. El 6 de febrero, la 28ª División se desplazó al este del canal del Ródano al Rin, al flanco sur del XXI Cuerpo de Ejército estadounidense, finalizando de este modo su participación en esta batalla. Ataque de la 12ª División Blindada estadounidense El 3 de febrero, la 12ª División Blindada estadounidense avanzó hacia el sur, bordeando las líneas de la 28ª División de Infantería estadounidense, teniendo como objetivo el de hacer conexión con el I Cuerpo de Ejército francés, cortando así en dos la bolsa de Colmar. El combat command B (CCB) mantenía una cabeza de puente en las cercanías de Sundhoffen et le CCR avanzó por la carretera entre Colmar y Rouffach. Al día siguiente, el CCA entró en Hattstatt, pero el CCR se vio frenado en su avance por los defensores alemanes. El 5 de febrero, le CCA liberó Rouffach, conectando con la 4ª División de Montaña marroquí del I Cuerpo de Ejército francés, unos 17 días después de iniciarse el ataque francés. Más tarde, la 12ª División Blindada estadounidense apoyó a la 28ª División de Infantería estadounidense para bloquear la línea de retirada de los alemanes que se replegaban desde los Vosgos. Segundo ataque del I Cuerpo de Ejército francés A principios de febrero, el I Cuerpo de Ejército francés efectuó tareas de limpieza de grupos dispersos de resistencia alemana al sur del río Tour, entre Cernay y Ensisheim, que seguían en manos de la Wehrmacht. Esta acción no finalizó hasta el 3 de febrero. El 4 de febrero, finalmente, el I Cuerpo logró efectuar una penetración hacia el norte, atravesó el río Thur y, al no encontrar sino una débil resistencia alemana, la 4ª División de Montaña marroquí logró, tras haber liberado Cernay y el reguero de pueblos que flanquea el pie de la cordillera de los Vosgos (Uffholtz, Wattwiller, Hartmannswiller, Wuenheim, Berrwiller, Soultz, Guebwiller...), llegar hasta la periferia sur de Rouffach. Al día siguiente, la 4ª División de Montaña marroquí enlazó con la 12ª División Blindada estadounidense en Rouffach, a la vez que la 9ª División Colonial francesa atacaba Ensisheim, el objetivo inicial del Cuerpo de Ejército. Hirtzfelden fue tomada por la 2ª División de Infantería marroquí el 6 de febrero y la 9ª División Colonial acabó con la tarea de liberar Ensisheim antes de tomar posiciones al este, en el bosque de Harth. El 7 de febrero, la 9ª División de Infantería Colonial y la 1ª División Blindada francesa llegaron al canal entre el Ródano y el Rin al este de Ensisheim. Los sipahis y el 151º Regimiento de Infantería francés limpiaron el Harth el 8 de febrero,,mientras que la 1ª División Blindada francesa avanzaba hacia el sur, en dirección a la cabeza de puente alemana de Chalampé, efectuando más al norte el contacto con elementos de la 2ª División Blindada francesa, en las proximidades de Fessenheim. Durante todo este tiempo, las tropas alemanas situadas en la orilla occidental del río Rin estuvieron sometidas a un intenso fuego de artillería y a ataques aéreos de los cazamombarderos franceses y estadounidenses. Finalmente, el 9 de febrero, el I Cuerpo de Ejército francés eliminó la retaguardia alemana en Chalampé y, no disponiendo de tropas de importancia al oeste del Rin en esta región, los alemanes destruyeron, no lejos de allí, el puente que atravesaba dicho río. Esta acción marcó la finalización de las operaciones de los Aliados en la bolsa de Colmar. Epilogo De acuerdo con las instrucciones del general Dwight Eisenhower, la bolsa de Colmar había sido eliminada y el VI Grupo de Ejércitos tomó posiciones a lo largo del Rin entre la frontera suiza y la zona al norte de Estrasburgo. El 19º Ejército alemán, aunque no completamente destruido, había perdido a la mayor parte de sus componentes más experimentados (únicamente la 708ª Volksgrenadier Division sufrió escasas pérdidas) y se vio obligado a reconstituirse en la zona de Baden a través de reclutas entre el personal con escasa experiencia perteneciente al Volkssturm para reemplazar las graves pérdidas sufridas en la llanura alsaciana. Los alemanes dejaron igualmente atrás 55 vehículos blindados y 66 piezas de artillería. La supresión de la bolsa de Colmar permitió al VI Grupo de Ejércitos estadounidense concentrarse en su siguiente ataque, mediante el que se pretendía atravesar las defensas alemanas de la Línea Sigfrido para iniciar la invasión de la propia Alemania, una operación que se puso en marcha en marzo de 1945. Por el contrario, en el norte de Alsacia, el frente se mantuvo estático desde el fracaso alemán en la 'Operación Nordwind y esta región no quedó completamente liberada hasta el 20 de marzo de 1945. Cementerio militar estadounidense en Saint-Avold, en Lorena, lugar de sepultura de la mayoría de las bajas estadounidenses en los combates de la bolsa de Colmar. Durante esta campaña, Alsacia cambió de manos por cuarta vez en 75 años, pasando de nuevo a manos de Francia en detrimento de Alemania. Tras la batalla, los franceses concedieron a la 3ª División de Infantería estadounidense el derecho de portar la Croix de guerre 1939-1945, y el presidente de los Estados Unidos le concedió la Distinguished Unit Citation. Francia distinguió también con la Croix de guerre 1939-1945 al 109º Regimiento de Infantería estadounidense y a la 28ª División de Infantería estadounidense. Desde entonces, son muy numerosas las calles de los pueblos y ciudades de Alsacia que reciben su nombre según los comandantes y las unidades aliadas que combatieron en esta batalla, a la vez que los grandes cementerios militares franceses y estadounidenses, pero también alemanes, que son perfectamente visibles en Alsacia, dan testimonio hoy en día de la aspereza de las luchas que tuvieron lugar en el crudo invierno de 1944 - 1945 en esta región francesa. Orden de batalla Unidades alemanas el 20 de enero de 1945 19º Ejército alemán (General der Infanterie Siegfried Rasp) * 2ª División de Cazadores (Alemania)2ª División de Cazadores (|2. Gebirgs-Division) * 106ª Brigada Panzer "Feldherrnhalle" * LXIV Cuerpo de Ejército (Armeekorps) (Generalleutnant Max Grimmeiss) * 189ª División de Infantería * 198ª División de Infantería * 708ª División Volksgrenadier * 16ª División Volksgrenadier * LXIII Cuerpo de Ejército (Generalleutnant Erich Abraham) * 338ª División de Infantería * 159ª División de Infantería * 716ª División de Infantería Unidades aliadas el 20 de enero de 1945 1º Ejército francés (general Jean de Lattre de Tassigny) * 10ª División de Infantería francesa * I Cuerpo de Ejército francés (general Émile Béthouart) * 4ª División de Montaña marroquí * 2ª División de Infantería marroquí * 9ª División de Infantería Colonial * 1ª División Blindada francesa * II Cuerpo de Ejército francés (general Joseph de Goislard de Monsabert) * 3ª División de Infantería argelina * 1ª División de Marcha (antes 1ª División de Infantería de la Francia Libre) * 2ª División Blindada francesa * 5ª División blindada francesa * 3ª División de Infantería estadounidense * 28ª División de Infantería estadounidense Saludos. fuente: * Boussard, Leon. La 1re D.F.L.. Bobigny: L'Imprimerie de Bobigny (Seine), 1946. * Clarke, Jeffrey J., et Smith, Robert Ross. United States Army in World War II. Riviera to the Rhine. Washington: Government Printing Office, 1993. * Gaujac, Paul. L'Armée de la Victoire (Volume IV). Paris: Charles-Lavauzelle, 1986. * De Lattre de Tassigny, Jean. Histoire de la 1re armée française. Plon, 1949. * Weigley, Russell F. Eisenhower's Lieutenants. Bloomington: Indiana University Press, 1981. * Williams, Mary H. (compiler). United States Army in World War II. Chronology. 1941 - 1945. Washington: Government Printing Office, 1994. * Eugène Riedweg, 1939-1945 Mulhouse Ville Occupée, Les Éditions de l'Orfraie, 1981. * Avec la 4è Division Marocaine de Montagne, Braun & Cie, 1945.

La Batalla de Montecassino (también conocida como la Batalla por Roma y la Batalla por Cassino) fue una serie de cuatro duras batallas durante la Segunda Guerra Mundial, peleadas por los Aliados con la intención de atravesar la línea Gustav, y tomar Roma. A comienzos de 1944 la parte oeste de la Línea Gustav, cuyo pivote principal se situaba en las escarpadas pendientes de Monte Cassino, estaba sostenida por los alemanes que tenían posiciones en los valles de el Rápido, Liri y Garigliano y algunos picos y peñascos cercanos, aunque no en la histórica abadía de Montecassino, fundada en el año 524 por San Benito, aunque sí contaban con posiciones de defensa en las escarpadas pendientes por debajo de las paredes de la abadía. El 15 de febrero el monasterio, que estaba emplazado sobre un morro sobre el pueblo de Cassino, fue destruido por bombardeos de aviones americanos B-17, B-25, y B-26. Dos días después del bombardeo, paracaidistas alemanes se atrincheran entre las ruinas para defenderlas. Entre el 17 de enero al 18 de mayo, la colina fue atacada cuatro veces por las tropas aliadas, estas acciones ocasionaron la muerte de 54.000 soldados aliados y 20.000 soldados alemanes. Antecedentes Los desembarcos aliados en Salerno y Tarento en septiembre de 1943, continuaron con el lógico avance hacia Roma. Sin embargo, el avance fue lento, por lo que esta campaña se asemejó a los campos de batalla de la Primera Guerra Mundial, esto ocurrió debido al difícil terreno de la península itálica, ideal para que los alemanes se atrincheraran en sus defensas. Los principales caminos desde Nápoles, el cuartel general aliado, hasta Roma pasaban a través del valle del Liri o por la costa oeste de Italia. Sin embargo, la entrada del valle estaba bloqueada por una colina, en cuyo centro se alzaba el pueblo de Cassino. El punto más alto de la colina (1.100 metros) fue elegido por los alemanes para detectar cualquier movimiento aliado, así como dirigir la artillería contra ellos con precisión. Precisamente en ese punto se encontraba la abadía de Montecassino. Después de la guerra los alemanes negaron rotundamente haber utilizado el monasterio como fortaleza, si bien algunas unidades aliadas declararon lo contrario. Lo cierto es que durante la batalla el monasterio fue destruido, y entonces los alemanes sí utilizaron las ruinas del edificio para resguardarse. Ataques iniciales El primer ataque se inició el 4 de enero de 1944, con resultados adversos para las tropas aliadas. El 15 de febrero los bombarderos aliados destruyeron el monasterio e iniciaron el segundo ataque con el mismo resultado. Después de bombardear de nuevo lo que quedaba del edificio religioso, la infantería aliada reinició el ataque el 15 de marzo. El 25 de marzo los aliados reconocieron su momentánea derrota y desistieron. Las bajas aliadas totales fueron de 54.000 hombres, sin resultados positivos. La decisión de bombardear el monasterio fue tomada por el Comandante neozelandés [[Bernard Freyberg]. El mismo día los B-17 arrojaron 2.500 toneladas de bombas sobre el monasterio, inmediatamente los alemanes utilizaron los escombros para fortificar su línea defensiva. Antes de la contienda, la irreemplazable biblioteca de la abadía fue enviada a Roma y sobrevivió a la batalla. Impacientes por alcanzar Roma, los aliados organizaron un desembarco en Anzio y Nettuno, al sur de la capital, intentando dejar a sus espaldas a Montecassino, sin embargo la resistencia que encontraron fue mayor de la esperada, y las tropas aliadas quedaron atrapadas en un bolsillo, resistiendo la presión alemana en un episodio que luego se conoció como la Batalla de Anzio. Cuarto ataque El último ataque contra Montecassino fue llevado a cabo por el Segundo Cuerpo Polaco y la Cuarta División India. Un miembro de esta última división recibió la «Victoria Cross», por su ayuda en capturar la artillería enemiga. El primer asalto (11 de mayo al 12 de mayo) causó enormes bajas aliadas, pero el Octavo Ejército Británico logró atravesar las líneas enemigas, logrando alcanzar el valle del Liri, justo debajo del monasterio. El segundo asalto (17 de mayo - 19 de mayo) causó enormes bajas en las filas polacas, pero la Cuarta División de Marruecos logró empujar a la 1ª División de Paracaidistas alemanes fuera de sus posiciones en las colinas, que rindieron las ruinas del monasterio. En la mañana del 18 de mayo, la vanguardia polaca ocupó el monasterio, que ya había sido abandonado. La captura de Montecassino permitió el avance aliado a Roma y liberó a las tropas atrapadas en Anzio, la capital italiana cayó el 4 de junio de 1944. El gobierno polaco en exilio creó una condecoración llamada Cruz de Montecassino para premiar a los soldados que participaron en esta campaña, además un cementerio polaco fue construido al noreste del monasterio. En 1943 cuando el Mando Aliado decidió atacar la Línea Gustav alemana para abrirse camino hacia el norte de la Península Italiana, hacia Roma. Para obligar a los defensores de la línea a abandonar sus posiciones, se planeó un desembarco detrás de dichas posiciones, en Anzio. Los generales aliados Alexander y Clark se enfrentaban a Kesselring, quien estaba haciendo un extraordinario trabajo en la defensa de Italia, conteniendo y retrasando el avance enemigo en inferioridad numérica y bajo total superioridad aérea y naval enemiga. La idea era desembarcar varias divisiones en Anzio a espaldas de la Línea Gustav de forma que obligara a levantar la línea y retroceder hacia Roma. El desembarco se haría en forma simultanea con un masivo ataque frontal a la Línea intentando la Commonwealth, los franceses, los polacos y los norteamericanos abrirse camino hacia el valle del Liri, y una vez en el Liri, hasta Roma. Cassino era un pequeño pueblo italiano a orillas del Río Rápido en el centro de la Línea Gustavo, en una zona montañosa, coronado por un monte en donde se erguía una abadía y monasterio benedictino, del siglo VI. Curiosamente, el monasterio no estaba ocupado por tropas alemanas. Las únicas unidades alemanas que cerraban el paso al Liri en Cassino se hallaban desplegadas en el pueblo, al haberse acordado por el mando germano que el monasterio era un monumento histórico y no debía ser convertido en fortaleza. Fue un error de apreciación aliado el que convirtió Monte Cassino en una fortaleza. Convencidos de que los alemanes habían fortificado el monasterio, lanzaron un terrorífico ataque aéreo sobre el mismo el 15 de febrero de 1944. En sus edificios, los únicos ocupantes eran monjes y civiles de Cassino que habían acudido a refugiarse en aquel santo lugar. (Esto no fue reconocido como un tremendo error por Estados Unidos hasta 1969). El ataque consistió de ocho oleadas sucesivas, con 240 bombarderos lanzando casi 600 toneladas de alto explosivo sobre la abadía. Todos los edificios quedaron destruidos, y el lugar lleno de hoyos y cráteres. Hasta el 11 de febrero, las tropas que defendían Cassino no eran paracaidistas, sino panzergranaderos de la 15ª división de la Wehrmacht. Ocupaban esas posiciones desde diciembre de 1943, y no tenían intención de entregarlas a sus enemigos. Comienzo del ataque Cuando se habla de Cassino todo el mundo recuerda la defensa llevada a cabo por los paracaidistas, pero sólo algunos saben que la primera fase de la defensa del área fue llevada a cabo por panzergrenadiers con notable éxito. El 20 de enero de 1944, Clark ordenó que la 36ª División de infantería norteamericana junto a elementos de la Guardia Nacional de Texas, intentaran cruzar el Río Rápido. Clark había asumido que habría pérdidas elevadas, pero nadie imaginaba la carnicería que se produjo. Durante horas, la artillería estadounidense y su aviación táctica castigaron las posiciones de la 15ª Panzergrenadier (que además estaba incompleta porque algunos de sus elementos habían sido llamados como refuerzos en otros sectores del frente). Confiados en que el castigo habría sido terrible para los defensores, los infantes dejaron sus posiciones y comenzaron a preparar el cruce del Río con lanchas de asalto. Cuando buena parte de las tropas norteamericanas estaban en esta tarea, los panzergrenadiers, que habían sabido cobijarse durante los bombardeos, abrieron fuego con armas automáticas y morteros. En pocos minutos, en la orilla sur del Rápido se amontonaban los muertos y heridos norteamericanos. Fue una carnicería tal, que sin ni siquiera haber alcanzado los puntos de cruce y abordado sus botes, los asaltantes ya sufrían un 25% de bajas. (mas de 500 muertos) Sólo unos pocos pelotones y compañías incompletas alcanzaron la orilla norte, pero una vez allí, quedaron aisladas buscando cobijo desesperadamente ante el aluvión de fuego que se les venía encima y no pudieron consolidar la cabeza de puente. A pesar de las terribles pérdidas, el General Clark ordenó volver a intentar el cruce, asumiendo que los defensores alemanes también habrían sufrido pérdidas difíciles de reponer y ordenó un segundo intento de cruce la noche del día 21 al 22 de enero. Amparados por la oscuridad, a pesar de las terribles bajas, un batallón completo consiguió alcanzar la orilla enemiga y tender dos puentes, pero los alemanes, dándose cuenta de que con los puentes operativos llegarían rápidamente refuerzos y perderían sus posiciones contraatacaron en mitad de la noche. Apoyados por cañones bien atrincherados que disparaban directamente contra las posiciones estimadas enemigas, los granaderos pulverizaron a los estadounidenses. Fue tal la matanza que del batallón, sólo sobrevivieron algunas compañías incompletas que para salvar la vida tuvieron que retroceder nuevamente hasta la orilla sur abandonando los puentes y el material. La 15ª Panzergrenadier fue interrogada por el general Frido von Senger en relación a cuál era la situación y si podrían resistir el ataque enemigo. La respuesta fue: "Los destacamentos de asalto del enemigo que cruzaron el río han sido aniquilados". El Congreso de los Estados Unidos ordenó una investigación de lo sucedido creándose una Comisión de Investigación poco después de terminar la guerra. Nuevo ataque de las tropas aliadas Para que vean la tozudez de Clark, nada más producirse el desastre de la 36ª División, el 24 de enero, el General Clark ordenó que el Rápido fuera cruzado de nuevo esta vez por la 34ª División, permitiendo reorganizarse a la 36ª. Se eligió una zona del río donde la poca profundidad facilitaría el cruce de los infantes y el material, al norte del pueblo de Cassino. La idea era tras cruzar el Rápido, dividirse la fuerza en dos grupos, uno que atacaría Cassino y otro que intentaría alcanzar las colinas que dan paso al valle del Liri. Para apoyar a los atacantes, los norteamericanos decidieron emplear carros de combate con la 34ª Div. Los alemanes, conocedores de que el enemigo intentaría cruzar el río, volaron una presa provocando un desbordamiento del río y convirtiendo ambas orillas en un lodazal. Cuando los carros junto con la infantería avanzaron hacia el río, veinte carros quedaron atrapados completamente en el barro y tuvieron que ser abandonados. A pesar de que esta vez se consiguió dominar parte de la orilla alemana, los grenadiers habían minado las laderas de las montañas que seguían al río, y construido varios puestos fortificados que se cobraron un fuerte peaje en vidas enemigas. Gracias al apoyo de los carros, los hombres de la 34ª Div. consiguieron alcanzar los arrabales de Cassino, pero allí fueron finalmente detenidos de nuevo por fuego concentrado de cañones anticarro y de ametralladoras. Esta situación duró casi una semana. A principios de febrero, un batallón americano alcanzó la colina 445, a sólo 360m de la abadía de Monte Cassino, pero nuevamente, los panzergrenadiers contraatacaron y les obligaron a abandonar la cima y replegarse. Los estadounidenses estaban exhaustos y habían perdido su empuje. Las pérdidas se acumulaban. Se decidió entonces que tropas coloniales francesas (excelentes soldados de montaña) que se encontraban a 3km al norte de la 34ª Div. intentaran unirse a ésta para presionar sobre los alemanes. Los franceses conquistaron Monte Belvedere, pero cuando les quedaba poco trecho para enlazar con los norteamericanos los grenadiers consiguieron detener su avance definitivamente. Las tropas alemanas estaban agotadas, y hay informes de que escaseaban los víveres y las municiones. En enero y febrero, hizo mucho frío y llovió abundantemente, y los soldados de ambos bandos estaban agotados. Reordenamiento El 11 de febrero se decidió finalmente cancelar la fracasada ofensiva, pero para entonces, las bajas aliadas alcanzaban la cifra de 4.200 estadounidenses y 2.500 franceses caídos en acción. A cambio, se había tomado Monte Belvedere y se había cruzado el Rápido pero sin haber conseguido avanzar más allá, ni alcanzar Cassino ni la abadía y mucho menos el valle del Liri. Es en este momento cuando los alemanes, orgullosos de su 15ª Pzgr.Div. decidieron reforzarlos con otra unidad de la que esperaban mucho: la 1ª Div. Fallschirmjäger. Los aliados, decidieron retirar la 34ª y 36ª Div. y la Guardia Nacional de Texas que estaban en un estado bastante precario y sustituirlas por unidades frescas de la Commonwealth, la 4ª Div. India y la 2ª Neozelandesa. Nos encontramos ahora en Cassino el 13-14 de febrero. Los veteranos paracaidistas alemanes se han desplegado en el pueblo y las laderas próximas pero tienen órdenes expresas de no ocupar la abadía y el monasterio para evitar que sean objetivos militares. Primer bombardeo aliado Los aliados, desconfiados, decidieron bombardear Monte Cassino el 15, lanzándose 600 toneladas de explosivo. En el lugar sólo se encontraban los monjes y civiles refugiados y heridos. Muchos de ellos murieron en el bombardeo. El día 15, tras el ataque, el General Senger dio por fin permiso a los paracaidistas para ocupar las ruinas de Monte Cassino y convertirlo en un segundo baluarte defensivo detrás del pueblo. Ahora era el turno de las tropas británicas y de la Commonwealth de demostrar si eran más capaces que sus aliados estadounidenses y conseguirían finalmente atravesar la Línea Gustav. Durante los días 16 y 17 de febrero, la 4ª Div. India lanzó varios valientes asaltos sobre Cassino y las colinas próximas. Las bajas fueron terribles. Si los panzergrenadiers habían demostrado no estar dispuestos a ceder ni un palmo de terreno y a contraatacar cuando fuera necesario, los fallschirmjäger eran todavía peores enemigos. Por poner un ejemplo, en el ataque a una de las colinas próximas al pueblo (cota 593), el batallón de los Royal Sussex perdió el 50% de sus hombres, lo cual es una auténtica barbaridad. Enviadas las mejores tropas de la Commonwealth, los fusileros de Rajputana y dos batallones de los temibles Gurkhas, tampoco consiguieron avanzar y las bajas fueron nuevamente escalofriantes. Sólo los maoríes consiguieron alcanzar el pueblo y tomar la estación de ferrocarril, pero por poco tiempo. El 18 de febrero, la ya fogueada 15ª Pz.Gr. lanzó un contraataque a cargo del 211ª Pz Gr Rg (Regimiento de Granaderos Panzer) junto con algunos cañones de asalto y expulsó a los maoríes del pueblo otra vez. A partir del 18, comenzó a nevar copiosamente y se detuvo el ataque británico, que además de no conseguir ningún avance, había supuesto ya centenares de muertos y heridos para sus unidades. Era evidente que los alemanes no estaban dispuestos a ceder y que contraatacarían cualquiera que fueran las circunstancias donde hiciera falta. Hasta el 15 de marzo no se reanudó el asalto aliado sobre Cassino, nuevamente encabezado por los británicos. Para aniquilar a los defensores del pueblo, se preparó la ofensiva con un bombardeo previo de 500 aviones que lanzaron sobre el pequeño casco urbano e inmediaciones, 1000 toneladas de explosivos. Por si esto fuera poco, la artillería lanzó otras 2.500 toneladas más de proyectiles. El suelo tembló en 10km a la redonda como si se tratase de un terremoto. No podía haber supervivientes. No quedó ni un solo edificio en pie y los cráteres se superponían unos a otros en un espectáculo dantesco, semejante al paisaje lunar. A estas alturas de la batalla, la 15ª PzGrDiv había sido relevada por los paracaidistas (y bien ganado se lo tenía esta fabulosa unidad). En Cassino, los defensores soportaron horas de bombardeo escondidos en sótanos y cloacas. Algunos quedaron enterrados en vida y desde luego, muchos otros murieron. El ataque que siguió al bombardeo lo llevaron a cabo neozelandeses, que incrédulos ante lo que veían sus ojos, comprobaron como los fallschirmjäger volvían a ocupar sus posiciones abriendo fuego con fusiles, ametralladoras y morteros contra ellos. El Hotel Excelsior fue uno de los lugares elegidos por los paracaidistas para resistir. Y finalmente, los neozelandeses, como antes norteamericanos, franceses, británicos e indios, tuvieron que retirarse y abandonar el pueblo. Durante nueve días y nueve noches, los paracaidistas diezmaron sies batallones neozelandeses, uno tras otro cada vez que pretendieron tomar la población. El batallón de Gurkhas de la división, consiguió trepar hasta una colina detrás del pueblo y ya cerca de la abadía, la Colina del Verdugo y otro batallón indio alcanzó la Colina del Castillo, también próxima. Pero los fallschirmjäger consiguieron aislarles allí y causarles bajas poco a poco, haciendo la situación insostenible. El día 23 de marzo, más de un mes después del inicio del asalto, el General Alexander ordenó abortar la ofensiva. Los Gurkhas y los indios aislados consiguieron retirarse de las colinas donde habían quedado aislados pero dejando un rastro de cadáveres en el camino. En esta ofensiva, la artillería aliada empleó 600.000 proyectiles, para no conseguir absolutamente nada. Sólo entre la Colina del Castillo y la estación de Cassino, se contabilizaron 2000 muertos propios. El General Alexander reconoció la talla de los paracaidistas alemanes enemigos con las siguientes palabras: "Es extraordinaria la tenacidad de estos paracaidistas alemanes. Estuvieron sometidos a toda la fuerza aérea del Mediterráneo bajo la mayor concentración de potencia de fuego que se ha visto jamás. Dudo que haya otras tropas en el mundo que hubiesen podido levantarse y seguir luchando con aquella ferocidad". Esto, con toda seguridad, incluía a sus propias tropas. El siguiente capítulo en esta sangrienta historia lo escribirían los polacos del II Cuerpo de Ejército, acérrimos y rencorosos rivales de los alemanes. Ni americanos, ni franceses, ni británicos, ni indios, ni neozelandeses, ni gurkhas, habían conseguido someter Cassino. El 11 de mayo, los polacos tras la habitual barrera artillera se lanzaron al ataque. Ocuparon una cresta a 1500 metros de la abadía (hacia el este) llamada Cresta Fantasma (cota 593). A pesar de las bajas acumuladas y del volumen de fuego, los paracaidistas organizaron un nuevo contraataque obligando al enemigo a (por enésima vez) abandonar su conquista, retrocediendo los polacos con gran número de bajas. Pero Cassino formaba parte de una línea defensiva, la Línea Gustav, y a pesar de la resistencia de la 1ª Div. Paracaidista, otras unidades de la Wehrmacht en otros sectores no pudieron resistir lo suficiente. Las 94ª y 71ª Divisiones de la Wehrmacht acabaron cediendo y los subsiguientes avances aliados pusieron en grave peligro de quedar cercados a los defensores de Cassino y del monasterio. El 17 de mayo, Kesselring ordenó, satisfecho y orgulloso, que la 1ª Div. abandonara sus posiciones. La evacuación se hizo de noche y en orden, aunque no pudieron cargar con los heridos. La mañana del día 18 de mayo, tropas polacas tomaron el pueblo y coronaron Monte Cassino sin oposición. Sólo encontraron cadáveres, heridos y dos médicos militares alemanes. Cruz de Montecassino Cementerio Polaco con el monasterio reconstruido al fondo Saludos.

La batalla de Aquisgrán fue una de las batallas de la Segunda Guerra Mundial, con una duración de seis semanas hasta el 21 de octubre de 1944, en la ciudad alemana de Aquisgrán (en alemán Aachen, y en francés Aix-la-Chapelle). El 16 de septiembre de 1944, las tropas estadounidenses llegaron ante la ciudad de Aquisgrán, en la que vivían todavía aproximadamente unos 20.000 civiles (frente a unos 160.000 a principios de la guerra, en 1939), y que estaba fuertemente defendida por 5.000 soldados alemanes al mando del Oberst (coronel) Gerhard Wilck. Durante la noche del 1 al 2 de octubre, la artillería estadounidense bombardeó la ciudad, y al alba el I Ejército de los Estados Unidos (al mando del general Hodges) rompió la línea Sigfrido. A pesar de los intentos de diversas unidades Panzer, los estadounidenses lograron mantener abierta la brecha y, tras varios días de violentos combates, los alemanes se vieron rodeados por tropas aliadas. La guarnición rechazó la rendición y lanzó un contraataque para intentar romper el cerco formado por los estadounidenses, pero el intento fracasó. En efecto, Aquisgrán es una ciudad simbólica en la Historia de Alemania y se trataba igualmente de la primera gran ciudad en territorio alemán alcanzada por los aliados en el frente occidental; todo ello llevó a Hitler a ordenar su defensa a cualquier precio. El mando estadounidense decidió entonces contentarse con el asedio de la ciudad y de su aislamiento de las vías de aprovisionamiento y comunicación. Soldados estadounidenses en las calles de Aquisgrán el 15 de octubre de 1944 Pero el IX Ejército de los Estados Unidos, desplegado al norte y al sur de la ciudad, consideraba que la bolsa podía suponer una amenaza, y el mando decidió la conquista inmediata de la ciudad. Los estadounidenses tuvieron entonces que enfrentarse al enemigo en combates callejeros encarnizados, que otorgaban la ventaja a los alemanes que estaban en su terreno y conocían bien el lugar. Durante la fase más difícil de la batalla, los estadounidenses desplegaron en la ciudad el 2º y el 3º Batallón del 26º Regimiento de Infantería, así como el 745º Batallón Blindado, al tiempo que la 30ª División atacaba Aquisgrán por el norte. Pero tras sólo unos pocos días, esta división había sufrido ya más de 2.000 bajas, por lo que la 29ª División fue enviada como refuerzo. Columna de prisioneros de guerra alemanes atravesando las ruinas de Aquisgrán en octubre de 1944 El 16 de octubre, los estadounidenses lograron por fin el cerco completo de la ciudad. Finalmente, el 21 de octubre de 1944, los restos de la guarnición, que contaba todavía con 300 soldados que sólo resistían en algunas pocas calles, capituló ante el bunker de la Rütscherstraße, y el coronel Wilck firmó la rendición de sus tropas. El balance de la batalla era de 5.000 muertos en ambos bandos, además de 5.600 soldados alemanes hechos prisioneros. Saludos.

Batalla de Moscú La Batalla de Moscú (ruso Битва под Москвой, tr: Bitva pod Moskvoy) es el nombre dado por los historiadores soviéticos a dos periodos de lucha estratégicamente significativos en un corredor de 600 km de la frontera oeste de la Unión Soviética durante la segunda guerra mundial. Estos episodios tuvieron lugar entre Octubre de 1941 y enero de 1942. La defensiva soviética frustró la estrategia de Hitler que consideraba a Moscú, capital de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y su ciudad mas grande, como el primer objetivo militar y político de la fuerzas del eje para la invasión de la Unión Soviética. La estrategia ofensiva alemana denominada Operación Typhoon fue planeada para conducir dos movimientos de pinza, uno al norte de Moscú contra el frente de Kalinin con los 3er y 4to grupos Panzer, cortando simultáneamente la vía Moscú - Leningrado, y otra al sur de Óblast de Moscú contra el frente occidental soviético, al sur de Tula con el 2do y 3er ejercito Panzer, mientras que el 4to ejercito avanzaba directamente hacia Moscú desde es oeste. Un operación separada adicional estaba planeada en la fase final de la ofensiva alemana con nombre clave Operación Wotan. Inicialmente, las fuerzas soviéticas realizaron una estrategia defensiva de Moscú Oblast mediante la construcción de tres cinturones de defensa, desplegando reservas recién entrenadas y también trayendo tropas de Siberia y el distrito militar del lejano oriente. Subsecuentemente, como la ofensiva alemana fue detenida, una contraofensiva soviética estratégica y operaciones ofensivas a mas pequeña escala fueron ejecutadas para forzar a los ejércitos germanos a posicionarse en los alrededores de la ciudad de Oryol, Vyazma y Vitebsk, estando cerca de rodear tres ejércitos alemanes en el proceso. Tropas soviéticas en el tradicional desfile militar moscovita el 7 de noviembre de 1941 dirigiéndose al frente. Invasión alemana de la Unión Soviética El 22 de junio de 1941 Alemania y sus aliados del Eje atacaron al ejército soviético que ocupaba Polonia, tomando al liderazgo político soviético por sorpresa ya que este desoyó las numerosas advertencias que recibió del ataque alemán y por tanto la Wehrmacht alcanzó varias de las ciudades principales de la URSS como Minsk, Járkov, Kiev y en cuestión de un par de meses, el Ejército Alemán ya estaba en Smolensk, la puerta de acceso a Moscú. El Grupo de Ejércitos Sur se dirigía a conquistar Ucrania y el Grupo de Ejércitos Centro se dirigía hacia Moscú. Operaciones previas Las defensas soviéticas eran catastróficas y las bajas enormes. A comienzos de agosto de 1941 los alemanes capturaron la ciudad de Smolensk, un importante puesto de defensa en el camino hacia Moscú, pero los enfrentamientos en el área de Smolensk bloquearon el avance alemán hasta mediados de Septiembre, haciendo inviable el Blitzkrieg. Al reanudar el avance, el cuerpo Panzer de Heinz Guderian alcanzó las afueras del área moscovita, donde Hitler le ordenó que virase hacia el sur para apoyar el ataque de Gerd von Rundstedt sobre la ciudad de Kiev. El 30 de septiembre de 1941 las divisiones de tanques del Segundo Grupo Pánzer comenzaban el ataque hacia Moscú, cogiendo a los soviéticos desprevenidos y avanzando 60 km. en un día.El 2 de octubre de 1941, El Grupo de Ejércitos Centro bajo el comando de Fedor von Bock lanzó el ataque principal hacia la capital, la llamada Operación Tifón. Situación del frente previo a la Operación Tifón El 10 de octubre, el mariscal de campo Georgi Zhúkov tomó el mando en sustitución del mariscal Budieny, que estaba mentalmente agotado, asumiendo la jefatura del Frente Occidental y de la defensa de Moscú. Como refuerzo, venían desde las regiones orientales importantes reservas de tropas siberianas frescas. El Segundo Ejército alemán, habiendo franqueado la defensa ejercida por el Quincuagésimo Ejército Soviético, capturó Bryansk a finales de septiembre de 1941. A continuación, Orel también fue tomada el 3 de octubre. Las fuerzas alemanas luego intentaron avanzar a través de la línea defensiva entre las ciudades de Orel y Tula. La localidad de Vyazma, al oeste de Moscú fue tomada el 13 de octubre. Pero Moscú no cayó. Las fuerzas soviéticas del Frente Occidental, el Frente de Reserva, el Frente de Bryansk y el Frente de Kalinin, que defendían la ciudad, sufrieron considerables bajas, pero se mantuvieron peleando ferozmente. En Viazma y Bryansk, los alemanes cercaron a 660.000 soldados soviéticos y los arrollaron.Los soviéticos perdieron así más de un tercio de las fuerzas acumuladas para la defensa de la ciudad durante el respiro de 78 días en el Frente del Centro desde la toma de Smolensk.Tal fue la confianza del OKW alemán, que el Cuartel General del Grupo de Ejércitos Centro se trasladó de Roslavl a Spas—Demesk el día 6 de octubre y a Yukhnov el día 10 de ese mismo mes. En Moscú, el pánico empezaba a cundir, los moscovitas sabían que eran el próximo objetivo y empezaban a tomar iniciativas al respecto. El 15 de octubre, la totalidad del cuerpo diplomático abandona la urbe. Se llenan los ferrocarriles con las obras de arte, tesoros y especies valoradas y parten a destino desconocido. Se instala la ley marcial, se detiene a todo sospechoso en las calles en busca de agentes alemanes encubiertos, los motines, saqueos y borracheras hicieron pensar en el caos de 1812 que culminó en el incendio de Moscú. El 16 de octubre en una reunión de urgencia en el Kremlin Stalin, Mólotov, Malenkov, Beria y Alexandr Scherbakov debatieron planes para minar fábricas, puente, ferrocarriles e incluso el metro de Moscú, el 19 se declara el estado de sitio y Beria trajo varios regimientos de la NKVD para restablecer el orden. Los "alarmistas" fueron fusilados junto con los saqueadores y los borrachos. Zhúkov recién llegado de Siberia comienza la defensa de la ciudad, multitudes de ancianos, mujeres y niños son enviados a hacer fosos antitanque, otros desbordan las estaciones de Kazán y Yaroslav. Bombarderos alemanes dejan caer octavillas sobre la ciudad con citas sarcásticas sobre su devenir y el cogerlas, aunque sea para fumarlas, por parte de cualquiera persona equivale a la pena de muerte. Los alemanes, que ya vislumbran un derrumbe del ejército soviético, se encontraron que a fines de octubre las cosas no andaban como ellos esperaban, una serie de escaramuzas locales les dio una señal de que el enemigo había redoblado sus esfuerzos para contenerlos. Para fortuna de los soviéticos, el General Invierno ya hacía acto de presencia, de los lodazales del otoño (inusualmente lluvioso[1] ) que habían dificultado mucho la marcha de las unidades alemanas mecanizadas, ahora se presentaban nevazones tempranas, caídas de temperatura extremas y viento acompañado de lluvia helada. Los mismos rusos se dieron cuenta que este invierno iba a ser diferente, y en efecto iba a ser el más extremo en 50 años. Tras las victorias en Bryansk y Vyazma el avance alemán se detuvo.[1] El OKW alemán solicitó perentoriamente el envío de ropas de invierno y vituallas para el efecto, pero tozudeces y descoordinaciones dificultaron el abastecimiento. Ante la insistencia, el dictador alemán Adolf Hitler arguyó que el soldado alemán es superior ante cualquier raza y adversidad y las insistencias cesaron por parte de los oficiales del ejército alemán. A pesar de la batalla afuera de la ciudad, el desfile del 7 de noviembre no fue cancelado. La estrategia alemana Para el 15 de noviembre, mientras arrecian las lluvias heladas, aún no hay movimientos importantes, el Alto Mando Alemán (OKW) duda en realizar la operación, hay dudas y posiciones encontradas que deben ser zanjadas. En Orsha se hace una reunión de evaluación de la situación general. Algunos generales abogan por atrincherarse y pasar a la defensiva manteniendo las actuales posiciones, otros calculan que a lo sumo aún quedan tres semanas de buen tiempo, pudiendo realizarse la embestida contra la capital soviética y así luego apoyar al ejército del Grupo Norte, que está muy debilitado. Al plantearse esta estrategia se aquilata que cualquier retraso acarrearía graves dificultades y sufrimientos para la infantería y los vehículos, pudiendo comprometerse la totalidad del frente, que hasta ahora permanecía sólido. Hoeppner comenta que debido a la carencia de abastecimientos se está creando una creciente debilidad de la moral en la tropa y en su capacidad ofensiva. Llega una directiva de Hitler que azuza a sus generales a tomar Moscú lo antes posible, además se incluye que no se aceptará ninguna capitulación, la ciudad deberá ser bombardeada y los civiles obligados a huir o a morir por hambre, sólo se tomará la ciudad una vez liquidada su población. Se agrega una instrucción especial de hacer saltar el Kremlin. Se toma la decisión, se continuará apenas cesen las lluvias, la estrategia es usar el ataque de pinzas rodeando primero la capital por el norte con una ofensiva hacia Kalinin y hacia Klin y por el sur desde Tula hacia el río Oka para embolsarla. El IV Ejército de Von Kluge es el encargado de realizar la operación, y ésta comienza el 20 de noviembre de 1941. El grupo "Mitte" o Centro envolverá Moscú, El 9º y el 3º Grupo Panzer irán a Rashev y Kalinin, el 4º Grupo Panzer de Hoeppner irá por el norte, el IV Ejército tomará la posición MozhaisKaluga, el II Ejército después de limpiar la bolsa de Briansk irá al sudeste. Guderian con su 2º Grupo Panzer irá por Tula y Kolomna. La estrategia de la defensa de la capital soviética Zhúkov estableció tres líneas de defensa principales, previendo un ataque en forma de pinzas. La primera línea iba desde el poblado de Rzhev hasta Vyazma con una extensión de 200 km hacia el oeste. La segunda línea Kalinin—Mozhaisk—Kaluga defendía el centro de la capital y la tercera línea de defensa era la misma capital que se iba a fortificar en forma de erizo. Miles de obreros, mujeres y niños salieron a las calles a cavar zanjas, montar defensas antitanque y trampas. También se colocaron en el mayor secreto cargas de dinamita en puntos estratégicos de la capital para volarla si era absolutamente necesario. Los escuadrones siberianos venidos desde oriente aún no llegaban a destino, Stalin programó además un desfile en la Plaza Roja donde desfilarían los batallones y de allí se dirigirían directos al frente. El Gobierno Soviético fue evacuado hacia el este, a la ciudad de Kuybyshev, la actual Samara, aunque el líder soviético, Stalin, permaneció en Moscú para dar un ejemplo de determinación para los soldados y los cada vez más desesperados civiles. Stalin ordenó realizar en la Plaza Roja el tradicional desfile militar del 7 de noviembre conmemorando la Revolución de octubre, a pesar del peligro que representaban los bombardeos alemanes, pero Stalin dijo que se concentraran todas las baterías antiaéreas disponibles en torno a la capital. De manera idéntica a lo sucedido en la batalla de Madrid cinco años antes, cuando el 9 de noviembre de 1936 la primera brigada internacional había desfilado por la Gran Vía ante la multitud que los coreaba y marcharon directamente por Madrid para enfrentarse al Ejército de África comandado por Franco; en Moscú, Stalin decidió que los refuerzos cruzarían por la Plaza Roja, por delante del mausoleo de Lenin y marcharían directamente a enfrentarse al invasor al campo de batalla incluso, algunos tanques T-34 que desfilaron iban sin pintar, saliendo directamente de las fábricas hacia el frente. En las fábricas cercanas se armaban a toda velocidad cientos de tanques T-34 para ser usados en la batalla inminente, muchos salieron sin pintar de allí. Se fortificaron los edificios y se plantaron cientos de nidos de ametralladoras antiaéreas comprometiendo a 24.000 civiles. Por el norte estaba Timoshenko, por el centro estaba Zhúkov y por el sur el general Yeriómenko. Las acciones comenzaron el 17 de noviembre, apenas cesaron las lluvias con ventiscas,[1] el 3er. Grupo Panzer de Hoth se dirige en la línea norte hacía Rashev—Kalinin—Klin. El grueso del ejército se dirige por la carretera Smolensk—Moscú y ocupa desde Podolsk a Maloyaroslavets, para luego desbordar en Kaluga. El 4º Grupo Panzer de Hoeppner ocupa la línea desde Ruza hacia Volokolansk por todo el borde occidental del río Moskova, por el lado norte y avanzando hacia el centro. El 2º Grupo Panzer de Heinz Guderian se dirige hacia Tula y después debe doblar hacia Kolomna por el norte, rebasando el río Nara y el río Oka. Guderian va solo con unidades mecanizadas, la Grossdeutschland se le adelanta para tomar Tula y no lo consigue. El frío se hace sentir, súbitamente las temperaturas llegan a -30 °C y descienden aún más, hasta alcanzar los -42 °C. Von Kluge, para tener aún una mejor posición, se instala en Maloyaroslavets, casi en la línea de fuego. De ahí envía a su 13º Grupo Panzer para tomar Kaluga y a su 57º Cuerpo para tomar Borovsk. El 2º Grupo Panzer de Guderian queda detenido en la ribera del río Oka enfrentándose a divisiones de origen mongol que le ponen en difíciles aprietos. Aquí capturó un tanque de origen inglés, tanques cuyas tripulaciones se trataban por lo general de latas inglesas que no servían nada más que para fundir estufas. Prosigue el rápido Heinz y captura sucesivamente Yefremov, Dedinovo, Poliania y se acuartela en la finca de Yasnaia, la casa de Tolstoi, donde está también su tumba... completamente llena de explosivos, lista para ser dinamitada. El 27 de noviembre Guderian logra franquear el Oka, pero a costa de muchas bajas, recibiendo además una contraofensiva del 239º Cuerpo siberiano ruso, que lo detiene en seco, sembrando la nieve de cadáveres alemanes. El 28 de noviembre se producen los combates más fieros entre los SS Das Reich y la 78ª División siberiana al tomar Istra; el termómetro marca -40 °C y la luz solar apenas dura 5 horas. Guderian y Hoeppner acicatean a Von Kluge, cercado en Maloyaroslavets, para que coordine un ataque en línea en las tres direcciones; es la única forma de salir del estancamiento. Von Kluge accede a realizar un esfuerzo supremo el 30 de noviembre, Halder recibe información de Inteligencia que le señala que el enemigo ha traído divisiones siberianas de refresco, 20 de ellas se han estacionado a la entrada de Moscú, el ejército alemán sólo cuenta con una, la 225 I.D. Franz Halder informa a Walther von Brauchitsch, comandante en jefe de las operaciones en Berlín, que el ataque no tiene sentido y que la tropa está al límite de sus fuerzas, muchos soldados se echan a morir en la nieve y se niegan a luchar. Von Brauchitsch se entrevista con Hitler (10 de noviembre de 1941 ) y le propone la suspensión del ataque a Moscú hasta la primavera, Hitler le escucha a medias, palidece y le interrumpe secamente vociferando: -"¡Quiero Moscú, no me impediréis tener Moscú!". Von Brauchitsch sale del despacho de Hitler mudo, temblando y blanco como la nieve en el frente ruso (en 1939 había pasado una situación similar al sugerirle la imposibilidad de conquistar Europa), sufre un ataque cardíaco[1] y se incapacita, al otro día es destituido y Hitler asume la total comandancia de las operaciones. La ciudad de Kalinin fue tomada el 4 de diciembre. Unidades panzer rebasan el río Klin y se posicionan frente a Oseretkoye. Hitler vocifera por el teléfono, acicatea a Von Bock, insulta a Guderian por no consolidar su cabeza de puente en el Oka. Casi al mismo tiempo, el 5 de diciembre, después de una agotadora marcha impedida por el barro se toma la orilla, a costa de muchas bajas alemanas. El Frente Oriental durante la Batalla de Moscú: Amarillo:a 9 de julio de 1941 Naranja:a 1 de septiembre de 1941 Violeta:a 9 de septiembre de 1941 Verde:a 5 de diciembre de 1941 Cañón anti-aéreo soviético en Moscú Segunda fase: Contraofensiva soviética El 5 de diciembre de 1941, Zhúkov lanzó un masivo contraataque soviético contra el ejército alemán, que estaba a escasos 42 km del borde externo de la capital, en la más grande ofensiva lanzada contra el Grupo Central. La ofensiva se desarrolló en todos los sectores en el área moscovita el 6 de diciembre. Durante el otoño, Zhúkov había estado transfiriendo fuerzas soviéticas frescas y bien equipadas desde Siberia y el Extremo Oriente ruso hasta Moscú, pero manteniéndolas en la retaguardia hasta la fecha determinada para la contraofensiva. Zhúkov contaba con información de inteligencia provista por Richard Sorge, quien ya había advertido precisa y oportunamente sobre la Operación Barbarroja, informando que Japón no atacaría en el este. Con el enemigo demasiado cerca del centro de Moscú como para ignorarlo, Zhúkov lanzó estos refuerzos contra las líneas alemanas, en conjunto con los superiores tanques T-34 y lanzadores de cohetes Katyusha recientemente construidos. Las nuevas tropas soviéticas de origen siberiano estaban preparadas para la guerra invernal, y entre sus filas se contaban muchos batallones skiinglski. Los congelados y agotados alemanes fueron derrotados y obligados a retroceder de 100 a 250 km para el 7 de enero de 1942. Los soviéticos consolidaron sus posiciones en abril de 1942, habiendo repelido la amenaza alemana fuera del alcance de Moscú. La victoria en la batalla de Moscú proveyó de un importante empuje para la moral soviética, en tanto que el ejército alemán había perdido su aura de invencibilidad. No habiendo podido derrotar a la Unión Soviética en un rápido ataque, los alemanes tuvieron que prepararse para una larga y sangrienta guerra de posiciones. La Blitzkrieg no tuvo éxito. Guderian fue destituido por Von Kluge al no poder tomar Moscú. Como resultado del exitoso contraataque, Tula fue liberada por los soviéticos el 16 de diciembre. Al norte de Moscú, Kalinin fue liberada el 7 de enero de 1942. Sin embargo falló la operación de liberación de Vyazma, llevada a cabo hasta el 20 de abril de 1942, por lo que los alemanes continuaron amenazando Moscú desde esta dirección. De acuerdo a fuentes occidentales y soviéticas, alrededor de 700.000 hombres del Ejército Rojo murieron, fueron heridos o dados como desaparecidos durante la fase defensiva y la posterior contraofensiva, en tanto que 250.000 soldados del Eje murieron, fueron heridos o dados como desaparecidos durante el total de la batalla. Por el heroísmo de los defensores se le dio a la ciudad de Moscú el título de Ciudad Héroe en 1965, conmemorando el vigésimo aniversario de la victoria soviética sobre la Alemania Nazi en 1945. La contraofensiva soviética en invierno, 5 de diciembre de 1941 a 7 de mayo de 1942 Estabilización del frente Ignorando los consejos de sus generales, Hitler no ordenó la retirada general. Esta orden es hasta hoy en día motivo de discusión, ya que varios expertos,[4] como el general Günther Blumentritt, aseguran que una retirada en pleno invierno hubiera concluido con la masacre de las tropas alemanas, ya que la práctica de tierra quemada y los caminos intransitables hubieran obligado a los exhaustos alemanes a abrirse paso por el campo, fácilitando su captura al enemigo. Sin embargo, esta correcta decisión de Hitler, tomada por razones políticas, lo motivaría a ignorar cada vez más el consejo de sus oficiales en el futuro, con desastrosos resultados. Desde la Navidad de 1941, los alemanes empezaron a observar que la fuerza del contraataque ruso había decaído, y aunque los alemanes siguieron cediendo terreno, esto se realizó de manera más organizada. Para finales de febrero de 1942, el frente de Moscú se estabilizó,[1] esto nunca significó que el peligro hubiera terminado, ya que las bajas temperaturas siguieron causando bajas en los ejércitos alemanes, no obstante, la actividad bajaría y la atención de Hitler se desviaría hacia el Cáucaso, donde la Wehrmacht estaba mostrando resultados positivos. Saludos. •Nach Moscú. Editorial Zig Zag, 1961. •La segunda guerra mundial, de Raymond Cartier. Editorial Planeta.
Por Alfred Gerigk Llegaron los soviets... y tres países europeos perdieron su cultura, sus bienes y su vida ¿Qué hubiera sido de Europa si el bolchevismo hubiese alcanzado su objetivo supremo, la revolución mundial? ¿Qué hubiera sido de la humanidad, del remoto acervo cultural del Continente que desde hace centurias es el manantial de todo cuanto hace la vida digna de vivirse? El corresponsal de «Signal» fue uno de los primeros periodistas que conocieron en los Estados bálticos la naturaleza y los métodos de los soviets. En su información da una concisa respuesta al problema planteado sin cesar desde hace más de veinte años, pero que siempre fue sofocado por el terror de los dirigentes moscovitas. ¿Cómo bolchevizaban los soviets un país que caía en sus manos? Este es el cuadro más impresionante que presencié a mi paso por un país en el que dominaba aún el sistema soviético. Tres hombres con traje de presidiario, pantalón blanco y camisa abierta también blanca, rostros pálidos y amarillentos, circundados por barbas negras e incultas, ojos oscuros, brillantes y fanáticos. Así estaban en la estrecha celda carcelaria. Completamente inmóviles desde que se abrió la puerta de la ergástula. Inmóviles al caer sobre ellos la primera mirada crítica, inmóviles al acercarse a ellos y al dirigírseles las primeras palabras. Inmóviles en espera de que tal vez corrieran la misma suerte que habían deparado a centenares de personas. Tres chequistas de la cárcel central de Riga, olvidados y abandonados cuando comenzó la desordenada fuga de los soviets en autos, carretas sobrecargadas y toda clase de vehículos. Tres chequistas abandonados por sus amigos soviéticos, a quienes se encontró, detuvo y encarceló cuando intentaban la fuga. Habían llevado la guerrera verde oliva con las solapas azules y la gorra también azul con una ancha cinta roja –el uniforme de la Checa, que producía espanto y horror, cuando surgía ante la puerta de un hogar, un despacho o una casa de comercio. Ellos recibieron los camiones que abarrotados de prisioneros, atravesaban la férrea puerta de la cárcel de la GPU en la calle de la Libertad. Y ahora se encontraban en la estrecha celda, inmóviles y con los ojos llameantes. ¿Llameantes de fanatismo? ¿O en la angustiosa espera de una suerte que consideran inexorable al recordar su propio pasado? Tres chequistas letones. –¿Cómo llegaron a vestir el uniforme con las solapas azules y la gorra azul y roja? Se realizó una hábil propaganda antes de que los soviets traspasaran las fronteras de este país báltico. «Cualquier hombre inteligente y de aspiraciones tiene en la Unión Soviética las mayores posibilidades del mundo.» ¿Quién, entre los fracasados de la vida, no se hubiera dejado seducir por semejante consigna? Pero quien caía una vez en las redes de esta propaganda, quien se ponía al servicio de los soviets, no podía escapar ya. Cada uno por su parte fue encargado en los primeros días del régimen soviético de cumplir tareas que le imposibilitaban el arrepentimiento. Todo espía estaba rodeado de una red de vigilantes que le sujetaba, le impedía dar un paso en libertad o pronunciar una palabra franca. Tres chequistas de los millares que fueron soltados por la zona báltica para proteger y asegurar el sistema. ¿Cuál era el aspecto del sistema por el que velaban estos chequistas y detenían, deportaban, torturaban y fusilaban a las personas? El primer viaje de exploración al país de los soviets en que yo participé, fue precisamente a los Estados que ensayaban hacía un año el sistema bajo el cual viven desde hace más de dos decenios más de 180 millones de almas. Partiendo de Virballen recorrimos el país lituano y a través del Niemen llegamos hasta el interior de Letonia. En Kovno, en Vilna, en Riga, en los pequeños pueblos y aldeas interrogamos a las gentes que vivieron como labradores, artesanos o industriales bajo el dominio moscovita. Visitamos después a las autoridades oficiales para dirigirles las mismas preguntas que planteábamos a los particulares: ¿Cómo se vivía bajo la dominación soviética? ¿Cómo transformaron los soviets a estos países en territorio de su soberanía? ¿Cómo se realizó la bolchevización de los países bálticos?. Las antiguas autoridades habían desaparecido. Quien fue bastante rápido huyó hace un año a cualquier lugar del extranjero antes de que los soviets llegaran al país. Los funcionarios dirigentes del antiguo régimen que se quedaron rezagados fueron deportados con arreglo a la fórmula oficial: «Traslado de residencia con otorgamiento de pensión.» Muchos de los que podrían hablar se hallan entre los 38.000 deportados de Lituania o entre los 40.000 de Letonia. Y naturalmente, han huido quienes desempeñaron bajo los soviets cargos destacados. Sin embargo, al buscarlas, se encontraban aún gentes que podían dar información: Un coronel lituano que al comenzar la guerra se evadió de la cárcel de la Checa. Uno de los jefes de una asociación nacional letona, que permaneció oculto durante varias semanas. Un director ministerial que había descendido de su cargo directivo a otro míseramente retribuido y se regocijaba de haber sido olvidado en su insignificante cargo. Un sacerdote al que sus feligreses mantuvieron oculto. Así se descubrían personas que estuvieron en situación de observar bajo el bolchevismo, de recoger datos y decretos, y de informar sobre lo acaecido. Así se descubrían gentes que completaban y podían resumir en una imagen de conjunto lo que los particulares de las aldeas y ciudades referían de su destino. Y así se formaba el cuadro de cómo se hacía bolchevique un país al caer en las manos de los soviets. Por decirlo así, los soviets llegaron como amigos a los pueblos bálticos. Cierto es que se había ejercido una violenta presión para lograr la admisión de las guarniciones bolcheviques y con nuevas elecciones obtener asambleas legislativas que pidieran a Moscú la incorporación a la potencia soviética. No obstante, se estaba obligado hasta cierto punto con respecto a los miembros de estas asambleas legislativas. Y se trataba de un suelo fronterizo que requería precauciones. Por ello, había cuidado la propaganda de que los campesinos esperasen mayores precios, los obreros salarios más altos y mejores condiciones de trabajo. Incluso se había atraído a parte del Ejército a la opinión de que Rusia no atentaría a la independencia interior de estos países. Así se entró en los países bálticos con las consignas: «¡Ninguna eliminación de la propiedad privada! ¡Ninguna expropiación de tierras! ¡Ninguna ingerencia en los asuntos interiores!» Estas fueron las consignas bajo las cuales las tropas soviéticas alojaron sus guarniciones en los Estados bálticos. Cuatro semanas fueron suficientes para hallar políticos y diputados que en los discursos, artículos periodísticos y manifestaciones exigieran con urgencia la incorporación directa a la Unión Soviética. Y con ello comenzó la práctica de la bolchevización. La primera etapa: Todo quedó como antes. Los países bálticos se habían convertido en repúblicas soviéticas. Pero parecía como si no hubiera variado en su vida. Es cierto que surgían retratos de Stalin, Lenin y Molotow, y se engalanaban las fachadas de los edificios públicos con gigantescas banderas soviéticas. También desfilaban manifestaciones de obreros con enormes carteles, se alojaba al Ejército soviético en cuarteles que habían sido antes lituanos o letones y los generales de los países bálticos tenían que prestar el juramento del Ejército soviético, mientras se colocaba la estrella soviética en las gorras de los oficiales y soldados, y los estadistas directivos eran «pensionados» y trasladados al país de los soviets. Pero los políticos y estadistas antiguos fueron reemplazados por otros lituanos o letones. Por ejemplo, se colocó a la cabeza de la República soviética letona al famoso profesor Kirchensteins, biólogo y especialista en vitaminas cuyas actividades políticas se limitaron a conferencias sobre la alimentación racional. Subsistían las iglesias y los funcionarios del partido comunista declaraban tiernamente: «Aquí viven pueblos religiosos, suyos sentimientos es preciso respetar. Deberán reconocer su error por sí mismos.» Funcionarios letones y lituanos continuaron prestando su servicio aunque los ministerios se llamaran ahora comisarías del pueblo y aunque se alejaba de la burocracia a cuantos habían desempeñado antes un papel en la milicia, en las organizaciones de autodefensa o en la política. Las fábricas continuaban trabajando y estaban sólo intervenidas por el Estado. Los salarios fueron aumentados. Parecía como si pudiera sentirse tranquilidad e incluso alegría por el cambio de régimen. La segunda etapa: Se asegura el poder La cosa se deslizó así durante las primeras seis u ocho semanas. Después se descubrieron «faltas» de los funcionarios letones o lituanos. Era el momento de sustituir a los pseudocomunistas locales por enérgicos hombres de Moscú. Y al asumir el aparato administrativo se había conquistado libertad de acción. La comisaría del Interior se transformó en esta primera etapa en una checa con celdas de interrogatorio y cámaras de ejecución. Después apareció el primero de los decretos de terror: La implantación del rublo. Esto significaba una repentina baja de los ingresos. Una oficinista, por ejemplo, recibía hasta entonces 250 latt. En lo sucesivo percibía 250 rublos, que equivalen oficialmente a 25 marcos. Su sueldo anterior tenía la misma capacidad adquisitiva que 200 0 250 marcos, mientras el nuevo, la de 50 a 60. y al propio tiempo que la reforma monetaria llegaron las primeras en el comercio, en el sistema de trabajo de los obreros y empleados. Entonces se produjo el caso de una fábrica letona de chocolates que recibió la orden terminante de no elaborar en lo sucesivo calidades selectas, sino de trabajar con arreglo a la receta de las fábricas soviéticas de dulces. Y comenzaron las exhortaciones al aumento del trabajo: Un repetido requerimiento para prolongar voluntariamente la jornada de trabajo hasta las doce horas. El aparato administrativo y la fuerza militar estaban por completo en manos de los soviets. Se podía actuar con más desembarazo. La tercera etapa: Nacionalización y destierro Se empezó por las escuelas y universidades. Estas recibieron de repente doble organización administrativa: El cuerpo docente y junto a él la administración del partido, que se infiltraba con los comisarios y la enseñanza política en cada facultad, en cada curso y cada laboratorio. Las universidades y escuelas recibieron un nuevo plan de estudios y nuevas asignaturas: Historia del comunismo, Historia del marxismo, etc. Por supuesto que en las escuelas no se realizó con mucha sencillez. Habían quedado inservibles los libros de texto lituanos y letones y no se disponía todavía de otros. Por consiguiente, enseñanza oral por los maestros, con auxilio de libros de texto rusos. Y todo un programa de estudios: «Cada joven lituano y letón deberá adquirir en cinco años la formación escolar de la Segunda Enseñanza.» La ejecución era muy sencilla: Un decreto transformó todas las escuelas de Primera Enseñanza en «escuelas incompletas de Segunda Enseñanza». Otoño de 1940. Se publica un decreto, en virtud del cual se nacionalizan con efecto inmediato todas las fábricas, todas las sociedades comerciales con cierta cifra de transacciones. La mañana en que apareció este decreto se difundió un gran terror a través del mundo comercial de Letonia y Lituania. Pero la misma mañana se presentan ya comisarios de los soviets en los talleres. Se forma inventario y expropian sin indemnización las existencias de todas las fábricas y todos los grandes establecimientos. Son bloqueadas las cuentas bancarias de estas empresas, pero sus anteriores propietarios tienen obligación de pagar todas las deudas, todos los impuestos –y de hacerlo inmediatamente. Otra sacudida de espanto en las clases acomodadas de los países bálticos. Una ola de subastas en las cuales, bajo la coacción de los comisarios, se malbaratan muebles y bienes personales para lograr dinero con que pagar los impuestos. Pero los soviets han hecho bien sus preparativos. Se declara que han sido expropiados sólo los propietarios. Son sólo las grandes empresas. Y como se advierte viva inquietud en el agro, entre los campesinos habituados a la propiedad, surge un ardiente llamamiento, necesario con urgencia antes de las labores de invierno: ¡Las faenas del campo son más importantes que nunca! ¡Cultivo con arreglo al plan ¡oficial! ¡Quien siembra, recoge! ¡Quien cultive bien su campo, saldrá ganancioso! La cuarta etapa: «El suelo pertenece al Estado» La siembra invernal está en el suelo, comienza la estación fría. Ahora se puede dar el siguiente paso. Decreto sobre expropiación de tierras: Son expropiadas todas las propiedades rústicas. Toda la tierra pertenece al Estado. Pero cada propietario rural recibe treinta hectáreas de su antiguo terreno para cultivo y administración. El resto del suelo expropiado se distribuye entre los proletarios. Braceros agrícolas sin aperos de labranza, jóvenes campesinos, reciben cuatro, cinco hectáreas para su explotación e incluso se les asigna una vaca o un caballo. En las pequeñas aldeas lituanas se registran escenas odiosas, que se fotografían para la propaganda de los periódicos moscovitas: Se instala el retrato de Stalin en la plaza del pueblo. Esperan en larga cola los beneficiados por el reparto. Incados de rodillas ante la imagen del dictador, tienen que expresar su gratitud hacia la Unión Soviética y hacia el «padrecito Stalin». En esta misma época se elimina definitivamente la propiedad privada de empresas industriales, de casas y de talleres independientes. La segunda ola de la «nacionalización» se desarrolla durante el invierno. Son expropiados todos los establecimientos comerciales, con inclusión de las más ínfimas tiendas de comestibles. ¿Los dueños? Algunos entran como administradores de sus antiguas empresas y otros son remitidos a lugares extraños de trabajo. ¿La propiedad de las casas? Esto puede regularse fácilmente por decreto. Cada casa que exceda de 180 metros cuadrados –superficie aproximada de la vivienda para una familia– es expropiada y pasa al Estado. Sin indemnización, naturalmente. ¿El derecho de residencia de los particulares? Cada ciudadano soviético de los países recién incorporados tiene derecho a una superficie habitable de 9 metros cuadrados. El nacimiento de los dos primeros niños no concede derechos especiales a los matrimonios. Pero las casas de vecindad, las habitaciones, están ajustadas en la menor parte de los casos al tipo de 9 metros cuadrados. La solución es sencilla: Cuando la distribución de los cuartos no corresponde al decreto, el inquilino tiene que pagar un 50% más de alquiler por el exceso de espacio. El artesanado desempeña un papel de importancia en estos países bálticos, que sólo hace dos decenios desarrollaron su industria. Pero las artes independientes no son posibles con el bolchevismo. Para el trabajo manual se organizan colectividades de trabajo en las que puede ingresarse voluntariamente. Colectividades de trabajo a las que se transfieren sus herramientas y su máquina de coser, para poder vivir en lo sucesivo como asalariado y utilizar sus propias herramientas, que han pasado a propiedad ajena. Se elevan aquí y allá voces de censura. En los despachos, en las tiendas, se efectúan conversaciones en voz baja. —¿Lo ha oído usted ya? ¡Nos mandan madera de los Urales para las serrerías! ¡Cuando en nuestro propio país tenemos madera en abundancia! ¡y envían la nuestra para Siberia! —No lo comprende usted, amigo. Esto es economía planificada. —¿Ha leído la «Prawda» de Moscú? Me refiero a la edición prohibida en Letonia. Nuestros muebles letones como última atracción de la Exposición Industrial de Moscú. Nuestros muebles como últimos modelos de la ebanistería soviética. Los soviets están ya bastante seguros para combatir con energía estas murmuraciones. Se inicia el periodo de las deportaciones. Durante los primeros meses se han redactado listas de intelectuales, de gente acomodada, de todos cuantos han desempeñado un papel en la vida pública. Sólo para Letonia se ha establecido un programa de deportaciones que abarca 80.000 nombres. Se detienen camiones ante las casas y funcionarios de la checa aparecen en los domicilios. En las estaciones se embarcan detenidos en vagones de mercancías y convoyes de «evacuados» ruedan en dirección Este. La quinta etapa: Voluntariado coactivo Todo está dispuesto para implantar definitivamente el sistema soviético. Pero continúa habiendo artesanos que no han ingresado en las colectividades. Todavía hay campesinos que intentan cultivar por sí mismos el resto de su antigua propiedad. Ha llegado para los soviets el momento de poner fin a tal independencia. Es hora de destruir los despojos de autonomía que han subsistido todavía después de los primeros meses de dominación soviética. El artesanado independiente sólo puede trabajar cuando dispone de material y capital. Por tanto, es preciso privarle de ambas cosas. El Estado dispone de los materiales y es natural que el material disponible se destine en primer término a las colectividades. Los artesanos independientes serán sólo suministrados cuando haya material sobrante. ¿El taller ha de esperar tres, cuatro meses? Muy lamentable –pero ¿por qué no ingresa en la colectividad? Entonces recibirá materiales y salario regular. ¿El maestro no quiere llegar a transformarse en obrero asalariado? Entonces debe esperar y pagar impuestos. El pago de impuestos. Este es un de los recursos más importantes para impulsar al artesanado independiente a adherirse a la colectividad. Quien cuenta con un ingreso anual de 2.000 rublos, satisface sólo 80 de impuestos, es decir el 4%; pero aquel cuyos ingresos ascienden a 24.000 rublos por año ve desaparecer en manos del fisco la tercera parte de sus entradas, es decir, 8.000 rublos, y además el 60% de lo restante. Por consiguiente, quien cuenta con ingresos de 24.000 rublos los ve desaparecer sin que quede nada para él ni para el mantenimiento de su industria. ¿Dónde hay una modista que en tales condiciones no se decida a ceder su máquina de coser a la colectividad y trabajar con ella a trueque de un salario? En el campo hay todavía casas de valor que no quieren incorporarse coluntariamente a las colectividades campesinas a las que se transfieren todas las propiedades rústicas, para ganar después un salario. Pero ya está previsto que también estos campesinos tendrán que abandonar un día volntariamente su independencia. Los nuevos propietarios agrícolas han recibido parcelas de cuatro, cinco, seis y como máximo diez hectáreas. Y en los países bálticos, para poder vivir, se necesitan 30 ó 40. ¿No basta el producto del suelo para sustentar a la familia? Muy sencillo, se debe ingresar inmediatamente, se puede proveer las propias la propiedad personal. Entonces se recibe un salario y, aunque mezquinamente, se puede proveer las propias necesidades. Pero quedan todavía las explotaciones a las cuales se entregaron 30 hectáreas para su cultivo. ¿Se les puede obligar a entrar en las colectividades? ¡Naturalmente! Se prohíbe dar trabajo a braceros y dejar terreno sin cultivo. ¿Qué pueden hacer los infortunados cultivadores de 30 hectáreas de suelo? Sólo les queda abierto el camino a las colectividades. Pero hay testarudos que aún se oponen. Cuando hayan experimentado algún tiempo lo que significa la obligación de pagar impuestos y de entrega, se rendirán a la evidencia. ¿Los impuestos? Se suman propiedad rústica, pecuaria y los aperos de labranza y se alcanzan cifras fabulosas. ¿La obligación de entrega? El Estado exige pagos en especie, lana, mantequilla, y calcula el nivel de la entrega según la extensión de la tierra cultivada. ¿El campesino no tiene vacas suficientes para producir la cantidad prescrita de mantequilla ni ovejas para la de la lana? Entonces tiene que adquirir la mantequilla y la lana en el mercado libre, pues es ineludible el deber de entrega al Estado. Esta es la etapa de la coacción para imponer la voluntariedad. Hace mucho que están intervenidos por el Estado todos los restoranes, todos los cafés, todos los espectáculos públicos. En las clases de la escuela cuelgan los anuncios murales, grandes páginas escritas a máquina que califican de no comunista a este o aquel alumno que ha descuidado su deber con respecto a las organizaciones juveniles, y sus progenitores tiemblan por si puede imputárseles falta de credo comunista. Hace mucho tiempo que han cesado los cuchicheos en las oficinas y cuando dos se encuentran en la calle callan ante la proximidad de un tercero, pues no puede saberse si es o no un espía. El balance La hegemonía de los soviets en los países bálticos ha durado casi exactamente un año. ¿Cuáles son sus resultados en la población, en la economía, en la vida cotidiana y el mecanismo del Estado? Examinemos los escaparates de los establecimientos de Vilna intervenidos por el Estado. ¿1.200, 1.500 rublos un traje? Esto son 120, 150 marcos. ¿Medias de señora a 30 rublos es decir a 3 marcos? No son precios demasiado altos. ¿Pero qué representan para la población? Como la moneda del país se había equiparado al rublo, un obrero especialista gana en Vilna 350 rublos, equivalente a 35 marcos; una mecanógrafa tenía un sueldo mensual de 400 rublos –40 marcos–. Ante esta consideración adquieren distinto significado los precios de los almacenes. De qué sirve que los salarios aumentasen numéricamente en un 75%, si la equiparación entre el rublo y la moneda del país hacía que el obrero o el empleado recibiesen prácticamente sólo la quinta o sexta parte de sus ingresos. La población de estos países se percataba de su impotencia frente a la dominación soviética. Pero la desesperación buscó remedios. Con antiguos soldados, con hombres de la autodefensa lituana, oficiales, suboficiales, obreros y campesinos se constituyeron batallones de la muerte para combatir el despotismo soviético al primer síntoma de debilidad. En Letonia formaron jóvenes oficiales, estudiantes y obreros un movimiento que se equipó con armas de fuego cuidadosamente ocultas. Un año de dominación soviética. Cuando empezó, hubo en los países bálticos gente que esperaron el milagro, que recibieron con entusiasmo el primer desfile de las tropas soviéticas por la calles de la Libertad de Kovno o ante el monumento nacional de Riga. Al cabo de un año de tiranía, reinaba sordo odio, sorda indignación, reinaba el ambiente de las conjuraciones en todos los países bálticos. Ningún obrero, que no se resintiera por la crítica sobre su rendimiento; ningún campesino que hubiese renunciado a su esperanza de tener predio propio; ninguna familia que no se preocupase por uno de sus miembros al que una palabra imprudente hubiera hecho sospechoso. Y sólo el reducido círculo de quienes se habían comprometido con el régimen soviético y caerían inevitablemente con él, luchaba cono desesperada decisión para mantener la hegemonía de Moscú, despreciado por sus propios compatriotas, aislado en el suelo de la patria, un grupo perdido que ni siquiera creía ya en lo que antes había fantaseado. Este es el balance de un año de bolchevización. ¿Cuál será allí donde el bolchevismo pudo propagarse y consolidarse durante veinte años, donde viven gentes que, enteramente aisladas del mundo, no conocen otra cosa que una vida de angustia, de indigencia, de miseria, en el constante riesgo de que un capricho les arrebate la existencia, el hogar y la familia. Fuentes: Reista Signal, número 17 del año 1941, páginas 4-5 y 34-35, por Alfred Gerigk, Hemeroteca proyecto de filosofía en español

Las tablas de multiplicar se usan para definir la operación binaria del producto para un sistema algebraico. Según la correspondencia matemática: Las tablas de multiplicar lo inventaron los chinos de modo que a cada par ordenado (a, b) de números naturales se le asocio un tercer natural c, que es el producto de los dos primeros. Las tablas de multiplicar se aprenden en los colegios mediante la memorización de los productos de un número entre 1 y 10 por los sucesivos números entre 1 y 10. Conocida esta tabla y por el Algoritmo de multiplicación, se pueden realizar multiplicaciones de cualquier número de cifras, incluso aunque estas cifras tengan parte decimal. Tabla del 1 1 × 0 = 0 1 × 1 = 1 1 × 2 = 2 1 × 3 = 3 1 × 4 = 4 1 × 5 = 5 1 × 6 = 6 1 × 7 = 7 1 × 8 = 8 1 × 9 = 9 1 × 10 = 10 Tabla del 2 2 × 0 = 0 2 × 1 = 2 2 × 2 = 4 2 × 3 = 6 2 × 4 = 8 2 × 5 = 10 2 × 6 = 12 2 × 7 = 14 2 × 8 = 16 2 × 9 = 18 2 × 10 = 20 Tabla del 3 3 × 0 = 0 3 × 1 = 3 3 × 2 = 6 3 × 3 = 9 3 × 4 = 12 3 × 5 = 15 3 × 6 = 18 3 × 7 = 21 3 × 8 = 24 3 × 9 = 27 3 × 10 = 30 Tabla del 4 4 × 0 = 0 4 × 1 = 4 4 × 2 = 8 4 × 3 = 12 4 × 4 = 16 4 × 5 = 20 4 × 6 = 24 4 × 7 = 28 4 × 8 = 32 4 × 9 = 36 4 × 10 = 40 Tabla del 5 5 × 0 = 0 5 × 1 = 5 5 × 2 = 10 5 × 3 = 15 5 × 4 = 20 5 × 5 = 25 5 × 6 = 30 5 × 7 = 35 5 × 8 = 40 5 × 9 = 45 5 × 10 = 50 Tabla del 6 6 × 0 = 0 6 × 1 = 6 6 × 2 = 12 6 × 3 = 18 6 × 4 = 24 6 × 5 = 30 6 × 6 = 36 6 × 7 = 42 6 × 8 = 48 6 × 9 = 54 6 × 10 = 60 Tabla del 7 7 × 0 = 0 7 × 1 = 7 7 × 2 = 14 7 × 3 = 21 7 × 4 = 28 7 × 5 = 35 7 × 6 = 42 7 × 7 = 49 7 × 8 = 56 7 × 9 = 63 7 × 10 = 70 Tabla del 8 8 × 0 = 0 8 × 1 = 8 8 × 2 = 16 8 × 3 = 24 8 × 4 = 32 8 × 5 = 40 8 × 6 = 48 8 × 7 = 56 8 × 8 = 64 8 × 9 = 72 8 × 10 = 80 Tabla del 9 9 × 0 = 0 9 × 1 = 9 9 × 2 = 18 9 × 3 = 27 9 × 4 = 36 9 × 5 = 45 9 × 6 = 54 9 × 7 = 63 9 × 8 = 72 9 × 9 = 81 9 × 10 = 90 Tabla del 10 10 × 0 = 0 10 × 1 = 10 10 × 2 = 20 10 × 3 = 30 10 × 4 = 40 10 × 5 = 50 10 × 6 = 60 10 × 7 = 70 10 × 8 = 80 10 × 9 = 90 10 × 10 = 100 Siendo esta una de las cantinelas más repetidas en los colegios primarios, donde los alumnos repiten a coro, siguiendo las indicaciones del maestro la tabla de multiplicar: siete por uno siete, siete por dos catorce, siete por tres veintiuno, siete por cuatro veintiocho, ... , siete por diez setenta. Esta cantinela infantil, esta recogida en la literatura de distintas épocas, y en canciones infantiles, que forman parte del bagaje cultural e histórico, independientemente de su sentido matemático en las operaciones aritméticas. La tabla de multiplicar por coordenadas cartesianas Otra forma de representar la tabla de multiplicar, es por coordenadas cartesianas, el uso de esta tablas en la que la primera fila y la primera columna contienen los números que se van a multiplicar, y en la intersección de cada fila y cada columna esta el producto del número de su fila por el número de su columna. Esta representación de la tabla de multiplicar es más compacta que la anterior, y permite ver algunas propiedades de la multiplicación, la propiedad conmutativa, el orden de los factores no altera el producto, por ejemplo el 5·3 es igual a 3·5, esto hace que este cuadro sea una matriz simétrica, los valores situados a un lado otro de la diagonal que une el 1 y el 100, son iguales. Esta simetría se puede ver también al comprobar que las filas y las columnas de un mismo número son iguales, si vemos la fila del tres, presenta la secuencia: 3, 6, 9, 12..., y si miramos la columna del tres tenemos la misma secuencia 3, 6, 9 ..., esto se, si cambiamos las filas por las columnas la tabla no varia, esto se debe a la propiedad conmutativa de la multiplicación. La diagonal principal, recoge los cuadrados de los números, en esta diagonal la fila es igual a la columna, por lo que tenemos que: La distribución de los números a un lado y otro de esta diagonal también es simétrica según nos alejamos de ella. Otras tablas de multiplicar Para ejercitar el cálculo mental, algunos aprenden las tablas de multiplicar de números superiores a 10. En el antiguo Egipto se utilizaba el método de multiplicación por duplicación, que no requiere el aprendizaje de tablas de multiplicar, solo se necesitaba saber sumar para obtener el resultado de multiplicaciones y divisiones. En la antigua Babilonia, se empleaba un sistema sexagesimal. Se empleaban profusamente tablillas con el producto de un determinado número, no necesariamente entero, por 2, 3, ..., hasta 60. También se emplean tablas de multiplicar en matemáticas más avanzadas, para definir operaciones binarias en sistemas algebraicos como grupos, cuerpo y anillos. Para un ejemplo, véase octoniones. Implementación en Python def Tabla(n): for j in range(1,11): print n," x ", j, " = ", n*j Tabla(7) Al ejecutar el programa anterior obtendríamos: 7 x 1 = 7 7 x 2 = 14 7 x 3 = 21 7 x 4 = 28 7 x 5 = 35 7 x 6 = 42 7 x 7 = 49 7 x 8 = 56 7 x 9 = 63 7 x 10 = 70 Implementación en PHP Mostrar_tabla_del(12); function Mostrar_tabla_del($numero){ for ($i = 1; $i <= 12; $i +1){ echo "$numero x $i = ".($numero*$i); }} Al ejecutar el programa anterior obtendríamos: 7 x 1 = 7 7 x 2 = 14 7 x 3 = 21 7 x 4 = 28 7 x 5 = 35 7 x 6 = 42 7 x 7 = 49 7 x 8 = 56 7 x 9 = 63 7 x 10 = 70 7 x 11 = 77 7 x 12 = 84 Implementación en Visual Basic Private Sub Tabla_de_multiplicar_Click() Dim j As Integer Dim n As Integer n = 7 For j = 0 To 12 Print n; " x "; j; " = "; n * j Next Saludos. fuente: * Tablas de multiplicar mediante referencias absolutas y relativas en Excel * Programa para aprender las tablas de multiplicar * Tablas de Multiplicar hasta el 12, para Imprimir * Ejercicios para Imprimir de las tablas de multiplicar. * Aprendizaje de las Tablas de Multiplicar