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Usuario (Argentina)
En Córdoba nos topamos con esta realidad: La Prostitución está criminalizada desde hace un tiempo. Más allá de la indignación de algún que otro taringuero que de esta forma no la pone ni en remojo, el fallo representa un retraso social enorme (sospecho que en complot con una mano oscura en dicha provincia). Lo peor de todo es que mucha gente (generalmente ignorantes bien intencionados) lo apoya. Es sencillo, si no te avivaste te voy a explicar porqué. Motivación de la ley: LA TRATA DE PERSONAS Ahora bien, prohibiendo la prostitución van a lograr algo?? SI, saben que? MAS TRATA Y VIOLENCIA DE GÉNERO, PORQUE... -La prostitución es el oficio más antiguo de la humanidad, no van a detener nunca la demanda, incluso el ser virgen es tabú en la sociedad y se usa como insulto. Una ley que te dice "no podés pagar por sexo" en una sociedad invadida de productos y publicidades sexistas (colocando el coito como prioridad absoluta en la vida) no sirve. Además es el recurso de muchas personas con distintos problemas (discapacidad física, obesidad, problemas psicológicos con su autoestima, etc.) por los cuales se les dificulta conseguir pareja y viven con esa presión biológica y sobre todo social de realizarse en un orgasmo por lo menos una vez. -Está comprobado que la prohibición favorece el aumento de delitos sexuales y pasionales. El acceso a sexo por dinero puede servir para descomprimir los impulsos psicológico-emocionales de una persona naturalmente violenta. Es decir, una persona que ante las frustraciones busca imponer algo a la fuerza. También es una alternativa segura para las personas afligidas o desbordadas por su monogamia de pareja, evitando conflictos y posibles situaciones de violencia físicas o verbales. -Prohibir la prostitución implica que el NEGOCIO pase a la CLANDESTINIDAD. Como la ley seca en los años 20. Una actividad que se supone que tiene que estar REGULADA por el estado, impartiendo condiciones de salubridad, higiene, seguridad, y por sobre todo condiciones laborales acordes.... ¿Que genera esto? la ilegalidad, la corrupción, la coima, inmunidad, impunidad, la falta de toda norma, es básicamente lo mejor que le puede pasar a los que están detrás de la trata. Y es ahí cuando entendemos, que quizás la ley la promovieron ellos mismo.. Debatí, opina, comentá, unos puntillos tampoco nunca vienen mal
Bueno, como sabrán, la cope está afectada por cargadas de la birrita en la vereda. Pues, pasó a ser una dibujante snob, a una victima de la violencia de género: Pero por qué hacer memes de la birrita en la vereta es "violencia hacia una mujer" (?, y los dibujos que ella hace son de "humor". Ahora bien, hagan el ejercicio de invertir personajes, el diálogo del varón y la chica, y la cope queda al "descubierto".
Según una teoría bastante oculta como fidedigna, José de San Martín vino al Río de la Plata para cumplir una misión que le había confiado Gran Bretaña, de la que era agente. ¿Agente rentado? Esto no lo dice solo Antonio Calabrese (autor de "José de San Martín... ¿Un agente inglés? " ). Hay una abrumadora cifra de políticos y militares británicos que incidieron poderosamente en la aventura del general. No se trataba de aficionados, viajeros curiosos o naturalistas, sino de profesionales de la guerra y el espionaje que sabían muy bien lo que hacían. "Según el Dr. Calabrese, don José siguió en todo momento las indicaciones inglesas, fue financiado por Inglaterra, vigilado, controlado y aleccionado por funcionarios británicos" William Carr Beresford, invasor y gobernador (1806) de Buenos Aires, donde procedió a robarse prolijamente los caudales del virreinato, provenientes de las minas de Potosí, luego paseados en triunfo por las calles de Londres a bordo de seis carros repletos, fue jefe del Libertador en la batalla de Albuera y en el sitio de Badajoz. En estas circunstancias, por efecto de la alianza anglo-española, San Martín también compartió filas con su gran amigo Lord MacDuff, conde de Fife, y con el capitán William Miller, a quien luego se llevaría al Perú. Puede aducirse que Beresford y el almirante Home Popham no robaron dineros "de la Argentina" sino de España, destinados a la Península, y que Inglaterra y España eran las dos grandes potencias marítimas de aquel tiempo, que se pirateaban mutuamente. Se aducirá también que San Martín no hizo más que cumplir con sus órdenes militares cuando le tocó combatir en las guerras peninsulares junto a aquellos señores, ya que su patria (España) e Inglaterra fueron aliadas, contra Napoleón, durante aquel lapso preciso. Un hermano del conde de Fife, Sir Alexander Duff, había comandado el 88 Regimiento Connaught Rangers en 1806, durante la Primera Invasión, y su íntimo amigo Samuel Ford Wittingham actuó en la Segunda Invasión, año 1807. Dice Calabrese: "Fue Duff quien introdujo a San Martín en la órbita inglesa, dándole a conocer los planes británicos para la América del Sur. Duff financió además su salida de España, presentándole a quienes podían suministrarle un pasaporte inglés. Eran Sir Charles Stuart, Barón de Rothesay, y el propio Beresford, virtual gobernador de Portugal por orden británica. Estos dos hombres pusieron a San Martín, en cuatro meses, a bordo de la fragata George Canning, en busca de su destino". Uno puede preguntarse: ¿Y los otros militares que venían a bordo de la Canning, es decir Carlos María de Alvear, Matías Zapiola, Chilavert, el alemán barón de Holmberg eran todos agentes ingleses, contratados por Stuart? "El combate de San Lorenzo según Calabrese- fue observado muy de cerca por las autoridades británicas, que enviaron a la zona al capitán Peter Heywood" En fin. Según el Dr. Calabrese, que en esto coincide con Juan Bautista Sejean y se apoya en las notables investigaciones de Rodolfo Terragno ( Maitland & San Martín ) don José siguió en todo momento las indicaciones inglesas, fue financiado por Inglaterra, vigilado, controlado y aleccionado por funcionarios británicos. Retomamos la lista: los hermanos John y William Parish Robertson, empresarios de gran éxito en la Argentina, Uruguay y Paraguay, primos de un legendario diplomático inglés en el Río de la Plata: Sir Woodbine Parish. John Parish Robertson es protagonista de un hecho insólito, ya que se encuentra "por casualidad" con San Martín en el convento de San Lorenzo, cuando faltan horas para el bautismo de fuego de las armas argentinas. Invitado por el Libertador, contempla el combate de San Lorenzo desde el campanario de la iglesia. Al día siguiente, compartiría un desayuno con el jefe vencedor y el vencido en el comedor del convento. Según el historiador inglés H.S. Ferns, tanto John como su hermano William Parish reportaban a su abuelo Bath, de Londres, quien era informante de las autoridades británicas. El combate de San Lorenzo según Calabrese- fue observado muy de cerca por las autoridades británicas, que enviaron a la zona al capitán Peter Heywood, quien se encontraba en Buenos Aires entre septiembre de 1812 y julio de 1813. Se hicieron amigos, Heywood y San Martín, hasta el punto de que, cuando el General lleva a su hija Mercedes a Europa, la pone bajo la tutela de la señora de Heywood. La historia personal de Heywood, por otra parte, es totalmente cinematográfica: marinero de tatuaje y abordaje desde los 15 años, participó del "Motín del Bounty", que sirvió de base a un film inolvidable. Otro ilustre amigo británico de San Martín: el médico James Paroissien, el primer extranjero a quien se concede la ciudadanía argentina. Según apunta Rodolfo Terragno, no era médico ni químico. Para Calabrese: viene como refuerzo tras la primera invasión inglesa y, al enterarse de que se ha producido la Reconquista, recala en Montevideo, donde pasa a servir como auxiliar de cirugía con el grado de subteniente, en el ejército de Whitelocke, que preparaba la segunda invasión, de 1807. Podemos colegir que se trataba de un práctico en medicina de guerra, algo así como un enfermero. Pero Calabrese concluye terminantemente: Paroissien era, en realidad, un espía consumado, con nutridos antecedentes. Otro agente británico: John Miers, quien en 1818, o sea en las vísperas de la invasión de Chile, llega para efectuar supuestas observaciones sobre el cobre chileno, pero en lugar de viajar a Chile se dirige a Mendoza, donde tiene una serie de reuniones con el Libertador. Se ha dicho que el Sr. Miers "cultivaba el dibujo" y realizaba "estudios y observaciones". Dejó numerosas láminas sobre la topografía de Cuyo y el Puerto de Buenos Aires. Lugares estratégicos, de los que cualquier potencia de aquel tiempo necesitaba poseer mapas y planos adecuados. Posteriormente, en un libro de memorias titulado Travels in Chile and La Plata dice Miers textualmente: "Fui luego a visitar al general San Martín y a entregarle cartas, que también traía para él". Se pregunta Calabrese: "¿Qué cartas? ¿De quién?¿Se las entregaba después de un año, al encontrarse con San Martín en Mendoza, en 1819? ¿O eran instrucciones previas a la partida para el cruce de los Andes, y debían ser entregadas en el momento justo?". Otro personaje: Robert Staples, especie de cónsul británico informal en Buenos Aires. Y uno más: el Sr. Robert Proctor, hombre de gran fortuna personal, que llega a Buenos Aires en 1823 con su familia, para luego viajar con ella al Perú, donde examina la situación existente, y bajar luego a Mendoza, donde ya se encontraba San Martín, al final de su periplo, como esperando instrucciones. También explica Proctor en una nota publicada en Londres, en 1825, que "como tenía cartas para el célebre general, tuve oportunidad de verle mucho...." ¡Otro viajero acarreando cartas de Londres! Este detalle recurrente perturba a Calabrese. Más ingleses alrededor de San Martín: Mr. Samuel Haigh, nacido en Londres, que llega a Buenos Aires en 1817 con un barco de 180 toneladas, y desde allí se traslada por tierra a Chile. Llega a Valparaíso la noche del 29 de octubre, en que justamente San Martín organiza un baile en honor del comodoro William Bowles, alto jefe de la escuadra británica en el Plata. El invitante es otro súbdito inglés, Mr. Richard Price. Pero lo más extraordinario es que, una vez en Chile, Haigh transfiere su cargamento y vende el barco a unos compatriotas suyos, de profesión corsarios, que ponen el buque al servicio de la armada chilena. En meteórica carrera, Haigh es agregado al Estado Mayor del Ejército de los Andes y -según Calabrese- actúa en la batalla de Maipú. "¡Otro viajero acarreando cartas de Londres! Este detalle recurrente perturba a Calabrese" El comerciante se convierte, así, en militar. Calabrese sigue enumerando británicos: John Thomond O´Brien, irlandés como Miller, ambos militares profesionales con actuación en Waterloo y en las guerras peninsulares. Calabrese cita a Terragno: "Antes de iniciar la expedición a Chile, San Martín se mantuvo en contacto con el comodoro Bowles, nuevo comandante en jefe de la estación sudamericana de la Armada Real, a quien el Libertador confió, en Buenos Aires, sus planes y problemas". El extraordinario académico inglés John Lynch, autor del gran estudio titulado San Martín, de rara objetividad, relata: "El comodoro Bowles se encontraba en Río de Janeiro, pero San Martín buscó al cónsul británico Robert Staples para transmitir sus ideas y necesidades a Londres. Le gustaría tener en consideración, explicó, las opiniones del gobierno británico sobre sus operaciones futuras en Chile y Perú. Necesitaba buques de guerra y oficiales, y requirió la presencia de la marina británica en la costa del Pacífico para proteger al comercio de la agresión de España" . Dice también Bowles: "Me aseguró que, en caso de surgir una revolución anti-inglesa, volvería del Perú para oponérsele... El genio y la disposición de San Martín son ciertamente favorables a Gran Bretaña". Aquí encontramos un tropiezo en la argumentación de Calabrese: si San Martín era un agente, su genio, su disposición y su voluntad personal no tenían mayor importancia, ya que en cualquier caso debía obedecer las órdenes de sus patrones. De cualquier modo, la participación británica en la Revolución de Mayo es impresionante, antes y después de la gesta militar de San Martín. Calabrese cita a Terragno: "San Martín anticipó sus planes a los ingleses, solicitó ayuda y la recibió, hasta cierto punto". Según Calabrese, esa "ayuda hasta cierto punto" fue en verdad enorme, porque se trataba de cumplir un plan inglés. "Si San Martín era un agente, su genio, su disposición y su voluntad personal no tenían mayor importancia, ya que en cualquier caso debía obedecer las órdenes de sus patrones" Este Plan era el famoso boceto estratégico de Lord Thomas Maitland, descubierto por Terragno en archivos escoceses. Este proyecto (uno de los quince o más, presentados al Almirantazgo antes de 1800) incluía la concentración de fuerzas en Mendoza, el cruce de los Andes, la toma de Chile, el viaje por mar hasta El Callao y Lima, de modo de conquistar el Perú, que era el corazón del potencial español en América. En el proyecto de Maitland se mencionaba, incluso, la toma de Lima sin violencia, por el "peso de la opinión", tal cual se obstinó en hacerlo San Martín. El plan originario de Thomas Maitland, asesorado por el experto John Hippisley, comprendía la participación de una flota británica que, desde el Pacífico, acompañaría y cubriría a las tropas destinadas al asalto de Lima. En principio, San Martín no disponía de semejante flota. Pero... La flota que acompañó el desplazamiento de San Martín estaba encabezada por Lord Thomas Cochrane. Contaba con tres fragatas, dos bergantines, una goleta y un navío. La fragata "O´Higgins", al mando de Thomas Sackville Crosbie. La "Lautaro", de Martin John Guise, que había combatido en Trafalgar a las órdenes de Nelson. La "Independencia", de Robert Forster. El "Galvarino", de John Tooker Spry. El "Araucano", de William Carter. La "Moctezuma", de John Young. El "San Martín", de William Wilkinson. Comisario y juez de la flota: Mr. Henry Dean. Los altos mandos, la totalidad de la oficialidad y 600 sobre 1600 tripulantes eran todos de nacionalidad inglesa. Sinceramente: da toda la sensación de una flota oficial británica... Ahora bien. Calabrese resuelve en breves líneas el famoso tema de la masonería: San Martín era masón, y lo fue hasta su muerte, pero esto no tiene la menor relevancia, pues también lo fueron civiles y militares, sacerdotes y mariscales, nobles y plebeyos, ingleses, españoles, argentinos, unitarios, federales. La masonería no tenía un papado, una jefatura política, por tratarse de una fraternidad secreta de orientación liberal y de estructura horizontal. En la masonería había monárquicos, como San Martín, y demócratas como Bolívar. Entonces: ¿Qué relevancia tiene el hecho de que San Martín, lo mismo que Bolívar, O´Higgins, Belgrano, Güemes y otros revolucionarios americanos, como Miranda el precursor, hayan recibido ayuda inglesa? ¿Acaso los españoles no contribuyeron a la Emancipación de los Estados Unidos de América, lo que les valió el rencor eterno de Inglaterra? Es que Calabrese tiene un reproche esencial contra el Libertador: a su juicio, el General separó la Argentina de Chile, perdió Uruguay, Alto Perú y Paraguay. Con ello, todos nosotros perdimos la oportunidad de convertirnos en los Estados Unidos de América del Sur, una poderosa nación bioceánica. Todo para beneficio y conveniencia de Gran Bretaña, potencia experta en partir países, inventar estados tapones y fraccionar territorios para negociar cómodamente con gobiernos pequeños y débiles. "¿Qué relevancia tiene el hecho de que San Martín, lo mismo que Bolívar, O´Higgins, Belgrano, Güemes y otros revolucionarios americanos, como Miranda el precursor, hayan recibido ayuda inglesa?" Compartilo Resta preguntar si este resultado (melancólico) es sólo culpa de San Martín, y no de toda la generación de Mayo. De cualquier modo, la obra de Calabrese resulta impactante. Sus fuentes son Bartolomé Mitre, Norberto Galasso, Patricia Pasquali, Juan Bautista Sejean, José María Rosa, Rosendo Fraga, Rodolfo Terragno, Ricardo Piccirilli y otros autores de prestigio. En las líneas iniciales, el autor dice con amargura: "Nos ha interesado solamente la verdad, por dura que esta fuera, aunque tengamos que dejar mucho a nuestras espaldas por conseguirlas, aunque su hallazgo nos lleve el alma en jirones..." Y al final: "Se nos inculca que debemos la paternidad de la patria al Gran Capitán. Una patria que lo rechazó, en la que él no quiso vivir ni morir, y a la que no sirvió. Al contrario, se sirvió de ella para cumplir el plan de Lord Maitland". San Martín sigue siendo el hombre del misterio y, a mi modo de ver, lo seguirá siendo hasta que terminemos de entenderlo. Para encontrar como dice Calabrese- la verdad, que nunca es demasiado dolorosa. Sólo se trata de comprende quienes somos. Entre las preguntas que quedan sembradas, hay una básicamente humana: ¿No sabía San Martín que, al traicionar su juramento de fidelidad a España, quedaría privado para siempre del contacto personal con su propia madre, Gregoria Matorras, que vivía en Orense con María Elena San Martín, hermana de José? En efecto, este hombre nunca volvió a pisar España (donde lo esperaban con un patíbulo preparado) ni a ver a su madre y hermana. "San Martín sigue siendo el hombre del misterio y, a mi modo de ver, lo seguirá siendo hasta que terminemos de entenderlo" Compartilo Cada hombre se fija una misión y resuelve su vida en ella. Anclado en una España que naufragaba en el caos, tal vez San Martín dijo su frase: "Serás lo que debas ser, o serás la nada". Sin orígenes nobles que lo llevaran más arriba en su carrera (era sólo hijodalgo) y compartiendo "tenidas" con influyentes amigos ingleses que podían dar una mano, tal vez fue allí en Cádiz o en Londres (1811-1812) donde San Martín conoció los bocetos estratégicos de Maitland, Lord Nicholas Vansittart y otros, y se arrimó a la única potencia que podía solventar una aventura como la Independencia de las naciones sudamericanas. No sólo podía, sino que había resuelto (así lo estipulaban los planes del Ministro Castlereagh) dejar de intentar la conquista de esos países, para promocionar su independencia y hacerse de mercados para su pujante industria comercial. Que estaba bloqueada en Europa por el poder de Napoleón. La Argentina e Inglaterra han estado vinculadas desde el principio, desde la fundación de Buenos Aires, según testimonia H.S. Ferns (1966, Argentina y Gran Bretaña en el Siglo XIX) y llegaron a constituir una redituable alianza comercial y cultural. ¿Qué los ingleses se quedaron con un vuelto, llamado Islas Malvinas? Eso también es indudable. Ya en su momento, a través de los estudios estratégicos examinados por Castlereagh, Albión se proponía "fomentar la independencia de las antiguas colonias españolas", sin apoderarse de ellas, sino sólo de algunos enclaves útiles, como podrían ser las Malvinas-Falkland. Pero esta cuenta pendiente sale del tema. Sólo intentamos marcar los cabos sueltos y alentar futuras investigaciones, más allá de la audaz ponencia del Dr. Calabrese. link: http://i.imgur.com/XZdAoiD.gif RESUMEN LVL 5 Inglaterra buscó prestar asistencia a la independencia del Río de la Plata indirectamente para no confrontar con España que era su aliado contra Napoleón. James Duff, escocés infiltrado en el ejército español, conoce a San Martín (militar nacido en Río de la plata que desde los 5 años vivía en Cadiz) y lo convenció de abandonar España e ir a Londres, donde es instruido y financiado para que lleve adelante el “Plan Maitland”, elaborado por Thoman Maitland en 1800. El plan es de público conocimiento histórico y está hasta en wikipedia, consistía en: _Tomar el control de Bs.As. _ Coordinar las acciones con un ejército libertador en Chile. _Cruzar los Andes. _Derrotar a los españoles y controlar Chile. _Continuar por mar hacia Perú y liberarlo. San Martín desembarca en BsAs. el 9 de marzo de 1812 en una FRAGATA INGLESA (tmb hecho de público conocimiento), llevando la noticia de la caída del rey de españa y acompañado de otros integrantes de la "Logia Lautaro" (masones) con los que se hace cargo del BsAs. Posteriormente el resto del Plan Maitlan es ejecutado. Unos años después de terminada la misión, San Marín se retiró a Francia.

Minas raquiticas, de metro ochenta, con sonrisa falta y exagerada cantidad de maquillaje luchando por ser consideradas las "mas bellas del universo". Mientras tanto las "no miss universo"