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Registrate y eliminá la publicidad! Tal vez no sea la fecha para armar este post, ya que estamos lejos de que se cumpla un mes más, y más aún del aniversario. Pero me parece que nunca está de más recordar a las 194 almas que se perdieron esa noche. Por los sueños que se hundieron allá... Dos años de dolor, 730 días de dolor y lucha Ayer, una Plaza de Mayo con ausencia del sol, nublada, con un poco de aire que apenas nos permitía respirar. Tristeza, dolor, bronca. Un gran vacío inundando Plaza de Mayo, e invadiendo el alma y el cuerpo de quienes estábamos allí. Dos años, 730 días de dolor y lucha. Dolores y luchas. Lucha y dolores. Lucha y dolores cotidianos, que solo serán medianamente reparados con el quiebre de la impunidad y con la búsqueda de justicia. Lucha y dolores, acompañados por aprendizaje y ejemplos. El primer ejemplo. No aceptar el resarcimiento económico. No entregar, ni intercambiar la vida de sus hijos e hijas, hermanos y hermanas, amigos y amigas por dinero. No renunciaron a luchar. No negociaron con el poder. No declinaron. Continúan caminado y nos impulsan a caminar a otras y otros. Un caminar que no se agota y persiste, con sus tiempos, sus fuerza, sus posibilidades. Otro ejemplo. De los familiares, sobrevivientes y amigos de las víctimas de la masacre de cromañón aprendimos la importancia de mencionar con su verdadero nombre a los hechos. A valorizar la enunciación. Aprendimos lo imprescindible de la palabra, a denunciar con la palabra certera. Dolor por una MASACRE. Masacre, palabra que lograron instalar pese a los diversos poderes existentes, lucharon y luchan por nombrar las cosas como son. Ellos nos enseñan y junto a ellos aprendemos que la palabra que hablamos también tiene el poder de cambiar las circunstancias. Con las palabras podemos exaltar o difamar. Con las palabras podemos construir o destruir. La lucha que emprendieron y emprenden los familiares y sobrevivientes y amigos, interpela a las estructuras de dominación y a ciertas prácticas lingüísticas, que intentan construir el sentido común a partir de una "“explicitación” legitimadora de aquello no fue experimentado colectivamente. Pero, pese a todo, en este camino los familiares y sobrevivientes trabajan por la constante reafirmación de su palabra. Y en ese caminar nos demuestran, nos enseñan que los discursos funcionan como signos de riqueza y autoridad, por estar destinados a ser valorados, creídos y obedecidos. Con su pedagogía constante, nos invitan a reflexionar sobre la necesidad de revisar el papel de la palabra, del discurso en la construcción de las cosas sociales. Un caminar, una pedagogía constante, que no se agota y persiste, con sus tiempos, sus fuerzas, con sus dolores. La batalla por lo simbólico. Un ejemplo más, entender que en el campo de la lucha, los símbolos son un arma para interpelar, para develar y reasignar imposición de sentidos. El movimiento Cromañón desde un primer momento desarrolló la tarea de producción e invención de sentidos. Produjeron diversos actos simbólicos en los que conjugaron el consenso y la legitimación que implica aquello aceptado colectivamente. Con sus diversas prácticas aprendimos que los símbolos forman parte y promueven una identidad legítima, además de aportar y enriquecer el reclamo, la exigencia y la denuncia en el espacio público. Entendiendo que el acto creativo tiene múltiples efectos, culturales, sociales y políticos. El juego de combinar en la lucha, lo simbólico y lo real fue un aspecto, que podríamos señalar como una constante en estos dos años de lucha. Un caminar, una pedagogía que nos enseña la importancia de los actos comunicativos, dialógicos y colectivos. La autoafirmación política de la lucha emprendida fue otros de los ejemplos presentes en este caminar. La suspensión de Aníbal Ibarra (ex Jefe de Gobierno), producto de la lucha de los familiares, sobrevivientes y amigos. Fue un hecho que marcó un precedente contra la impunidad del poder. Otro ejemplo, de persistencia, de no bajar los brazos frente al poder, de no resignarse, de no abandonar el camino cuando el escenario se mostraba poco alentador frente al juicio político. La destitución de Ibarra, fue un hecho histórico para la Ciudad de Buenos Aires. Un caminar continuo, y en ese caminar la lucha persiste… y continúan denunciando y luchando contra la corrupción, la impunidad, la victimización de los culpables, las formas sucias de hacer política y el aparato del poder. Argentina, Republica de Cromañón. Denuncia constante realizada por los familiares, sobrevivientes y amigos. Otro ejemplo, que se establece al pensar, sentir y visualizar que la masacre de Cromañón se relaciona y tiene puntos de conexión con diferentes hechos, situaciones y problemáticas de impunidad que ocurren en nuestro país, cada día. Por eso sus dichos, dicen: “No a la impunidad en democracia”, Somos la República en la que existen una cadena de irresponsabilidades” Un caminar que nos enseña a mirar la realidad, pese al dolor, desde la complejidad. Mirada que contiene y rescata lo que cada uno/a vive singular y particularmente, pero que también se conexa y rescata otras miradas, otros dolores, otras problemáticas, otras luchas. Tratando de establecer la unidad y solidaridad de todas las víctimas de esta realidad en donde la muerte y el dolor se presentan como una constante. “Miramos la realidad mientras actuamos”. En su caminar nos enseñan, que la ÉTICA la tenemos que pensar y practicar desde una intencionalidad comprometida y dialógica, la cual supone escuchar las diferentes voces y romper con el sentido único y congelado. En estos dos años de lucha los familiares y amigos, han realizado un verdadero acto ético que implicó e implica no esconderse detrás del ingenuismo, sino por el contrario, cuestionar y denunciar la mentira institucionalizada y el abuso del poder. VERDAD Y JUSTICIA “La nuestra es una lucha por amor”. Una lucha que frente al dolor instaura nuevos instituyentes, nuevas formas de pensar y hacer política, nuevas maneras de pensar y practicar instancias de articulación, de visualizar y aceptar las diferencias, y propiciar encuentros y momentos en los que la lucha se potencia, al mismo tiempo que reparan colectivamente el dolor, las pérdidas. En el movimiento Cromañón, aparece conjugadas tres dimensiones fundamentales: ética, educación y política, dimensiones fundamentales que se retroalimentan y contribuyen a procesos de construcción de poder. Y nos interpela con interrogantes actuales: ¿Qué significa luchar por los Derechos Humanos hoy?, ¿Por qué se los aplica en determinados casos y en otros no? Seguirán caminando, seguiremos caminando, buscando justicia… Nuevamente, la prensa contra la familia Cromañón A raíz de la liberación de Omar Chabán, todo ese cúmulo de medios de prensa que desde hace meses ignoran consuetudinariamente todas las actividades que vienen realizando los familiares, sobrevivientes y amigos de las víctimas de Cromañón, de pronto se vieron ante la necesidad de tener que volver a hablar del tema, y, lo más complicado, de poner un micrófono frente a la boca a las víctimas. El resultado, aunque previsible, no deja de ser digno de análisis: tanto Clarín como Página/12 dedicaron amplio espacio al supuesto hecho de que “los familiares harían justicia por mano propia”, y en el caso de P/12, incluso fue necesario ponerlo en tapa, para que nadie tuviera dudas. Una vez más, esto llama la atención y lleva a la reflexión. ¿Es inocente la prensa cuando dice lo que dice y calla lo que calla? ¿Por qué (espurios) intereses acuden con sus micrófonos a las voces que realmente no están dispuestos a escuchar? El mismo día de la noticia sobre la liberación de Chabán -era 30 de noviembre- las víctimas de Cromañón realizarían su marcha mensual número 35. Previamente y como todos los meses, el punto de reunión fue el santuario donde se improvisó una conferencia de prensa en la que se debatió con altura sobre lo que significaba el fallo de liberación del principal acusado; además se advirtió la enorme “casualidad” de que esta liberación sea en los mismos días en que el destituido Ibarra asumiera como legislador en el ex Concejo Deliberante de Buenos Aires. Y que mientras siguen presos miles y miles de personas sin condena (casi todos pobres y muy pobres, sin dinero ni conexiones en el poder para que se ocupen de ellos), los peces gordos casi ni tienen que molestarse detrás de rejas. Todo esto fue deliberadamente omitido de la información en la prensa escrita del día siguiente, o en el mejor de los casos cercenado. Así como es omitida cotidianamente cada actividad por la memoria y por la vida que venimos realizando desde hace casi 3 años. Allí mismo, en el santuario, vimos cómo la prensa radial, televisiva y escrita ponía el micrófono en la boca a los familiares que estuviesen más visiblemente afectados, insistiendo con preguntas del tipo: -¿Van a hacer algo? ¿Cómo seguirán la guerra? ¿Cómo van a reaccionar ustedes?. En cambio, hemos sido testigos también del momento en que a una madre la sacaban abruptamente del aire de un canal de TV por no entrar en el juego de la periodista, y por sostener la coherencia en el discurso. Una vez más, no debería sorprendernos. Sin embargo nos sorprende. No deja de sorprendernos que la prensa oculte las verdaderas palabras en las voz de quienes viven en carne propia lo que merece ser noticia, para anoticiar una guerra que no existe. Acá no hay guerra señores, no hay "un bando ganador". La masacre de cromañon se llevó la vida de 194 ciudadanos argentinos cuyo único “alistamiento” era a la vida con todas las complejidades que esta presenta a cada quien. Lo que hay es apenas un conjunto de familiares que sacando fuerza de flaqueza siguen en pie y marchando; (por las calles, por los tribunales, por las escuelas, por las plazas de la memoria, por los murales testimoniales …y por la propia vida sin los suyos). Lo que hay es apenas un sector de la sociedad que sin ser directamente afectado por la masacre de cromañon, todavía es capaz -como dice Silvia Bleichmar- de ver en el otro (víctima) al semejante y por eso nos acompaña en nuestra marcha. Porque esto no es guerra señores. En tal caso, esto que la prensa quiere llamar una guerra no es otra cosa que una cruzada por la paz.Paz que sólo será tal sobre el pilar de la justicia. La guerra en tal caso, es su guerra. La de los medios de prensa no inocentes por un negocio más o un punto de rating que redundan a fin de mes en moneda contante y sonante. Por supuesto, surge inmediatamente la pregunta: ¿a quién son funcionales con esa agresividad hacia las víctimas?. La respuesta evidente tiene que ver con que se ponen del lado de los victimarios. No es nada casual que sean precisamente Clarín y Página/12 los más enconados contra los familiares y sobrevivientes de Cromañón, pues son ellos quienes replican las voces del oficialismo, en el que revistan además del matrimonio presidencial, Alberto Fernández y los hermanitos Ibarra (Vilma y Aníbal). Página/12 ni siquiera firma la nota sobre la liberación de Chabán, por lo que hemos de entender que es la opinión editorial del diario. Lo mismo hace Clarín. Aunque es posible que no les hagan firmar la nota para no tener que pagarle más a quien la escribió, las notas sin firma indican que es la empresa que lo publica la que se hace responsable por los dichos. Nosotros no tenemos recursos humanos, económicos ni resto de fuerzas para intentar enfrentar a los aparatos de prensa, que viven callando la verdad de todos los hechos incómodos que van ocurriendo en nuestro país. Hay muchos otros ejemplos de estas operaciones, como la vergonzosa causa inventada a los llamados “presos de la legislatura” que estuvieron 14 meses tras las rejas y luego fueron todos absueltos. Otro ejemplo es el de cómo Clarín escondió los asesinatos de Kostecki y Santillán avalando la teoría de la Policía de que “se mataron entre piqueteros”. A pesar de que Clarín contaba con las fotos de la secuencia asesina de Franchiotti, el comisario baleador, no lo publicó enseguida. Antes era necesario desarticular la posible movilización popular. (Se recomienda ver el documental “La crisis causó dos nuevas muertes”, sobre este caso). No tenemos recursos, sólo la posibilidad de denunciar con voz afónica y silenciada sobre esta manipulación. Esperamos que la población pueda leer entrelíneas los mensajes que llegan desde las esferas del poder, y acercarse a nosotros para poder vernos las caras y conocernos realmente, sin operaciones de prensa de por medio. Nuestros únicos recursos son el amor y la lucha por memoria, verdad y justicia. Durante el ciclo de charlas Pensar Cromañón, el Dr. Alfredo Grande, uno de los panelistas, planteó que los familiares de cromañon todo el día vivimos haciendo justicia por mano propia, pues “justicia por mano propia” es “realizar producciones fotográficas, artísticas, marchas, documentos sociales y políticos, todo eso que sostiene viva la memoria histórica”. Claro, eso a la prensa no le interesa. Este mensaje es para aquellos que pueden llegar a tener una idea distorsionada de la realidad por el manipuleo de la prensa. Dijo Martin Luther King, “tendremos que arrepentirnos en esta generación, no tanto de las malas acciones de la gente perversa, sino del pasmoso silencio de la gente buena”. CROMAÑON EN EL MUNDO El 17 de abril en Quito, Ecuador, un incendio en una discoteca dejó un saldo de al menos 17 muertos y decenas de heridos. El 17 de abril en Quito, Ecuador, un incendio en una discoteca dejó un saldo de al menos 17 muertos y decenas de heridos. Según testimonios preliminares, el fuego se inició por una bengalas encendidas durante un recital de rock en la discoteca Factory, en la ciudad de Quito. Unas 300 personas asistentes se encontraron en el medio del fuego y muchas de ellas sufrieron quemaduras de diferente gravedad, por lo cual el número de víctimas (entre fallecidos y heridos) aún es provisorio. Siguiendo los relatos recogidos hasta ahora, el lugar no contaba con las medidas de seguridad adecuadas, además de carecer de extintores de fuego y de tener puertas de salida cerradas con candado, exactamente lo mismo que el boliche Cromañón de Chabán y Levy que dejó un tendal de casi 200 muertos el 30 de diciembre de 2004. Nuevamente el calor y humo espeso impidió que los jóvenes pudieran salir del lugar. Y nuevamente la vida joven se ve atacada por la lógica del lucro de los empresarios y la negligencia e irresponsabilidad. Desde Buenos Aires, los familiares, sobrevivientes y amigos de las víctimas de Cromañón enviamos un fraternal y solidario abrazo a las víctimas y sus familias. Lamentamos profundamente la pérdida de estas vidas que se suman a las ocurridas en Cromañón, Kheyvis, Utopía, por causas similares y evitables a las que permitieron esta tragedia. Nos solidarizamos con los familiares de estos jóvenes con profunda tristeza y dolor. Y exigimos a las autoridades el máximo rigor en una investigación que debe llegar hasta las últimas consecuencias sobre los hechos y un juicio y castigo a todos los responsables. Cuántas vidas más deben perderse, para que tomen conciencia los empresarios inescrupulosos? Cuando Cromañón ocurrió en Francia En 1970 en Francia mueren 146 personas en un boliche. Los amigos de lavaca accedieron a la publicación de un texto de Guy Debord, importante intelectual francés, que reflexiona sobre estos hechos. Una discoteca de Francia se incendió, murieron 146 chicos, y un intelectual francés Guy Debord, publicó un trabajo revelador en aquel momento (1970) -y hoy- sobre cómo pensar y comprender esas muertes. Con especial autorización de la viuda de Debord, Alice, lavaca publica dicho artículo. Cada lector podrá evaluar parecidos y diferencias entre ambas historias, pero en cualquier caso resulta un formidable disparador de ideas y debates. En noviembre de 1970 se incendió una discoteca en Francia y perecieron 146 chicos. Las normas de seguridad no se cumplieron, los portones de emergencia estaban más pensados para impedir a la gente colarse que para permitirle salir en caso de dificultad y un sinnúmero de cosas que desgracidamente nos son muy conocidas. El suceso tuvo un fuerte impacto entonces. Guy Debord, uno de los máximos referentes de la Internacional Situacionista*, el grupo de experimentación política y artística que tanto marcó la crítica social de los años 60, escribió el breve análisis que ahora presentamos para el número 13 de la revista "Internationale Situationniste", que nunca llegó a publicarse porque el grupo se disolvió un poco antes. Justo entonces, Guy Debord estaba muy interesado en ampliar la crítica del capitalismo al conjunto de catástrofes (técnicas, ecológicas, relativas a la salud) que trae consigo, como la nube la tormenta. El texto se ha publicado ahora en sus "obras completas" (Gallimard, 2006). Se trata de un análisis que impresiona por sus similitudes y diferencias con el caso Cromañón. Está muy marcado por la revuelta de Mayo del 68. En este caso, la "mirada fría" que suscitó el hecho tenía mucho que ver con la fractura generacional y el odio a los jóvenes que indujo la rebelión de Mayo. Este texto se publica en lavaca a partir de la generosa gestión realizada desde España por Amador Fernández Savater y, por ello, con la autorización entusiasta de Alice Debord, que comenta por carta que "se puede deplorar que en Francia no hubiera, en aquella época, ninguna movilización comparable a la vuestra en Argentina. Hacéis bien: otros horrores nos esperan (...). "Maldito parné" que todo lo hunde en el desprecio de la vida". El "maldito parné", cabe aclarar, es el dinero, y la expresión pertenece a una copla española (María de la O), que podría armonizar con la consigna que se canta en las marchas de Cromañón: "A nuestros pibes los mató la corrupción". SOLIDARIDAD CON LAS VICTIMAS DE YCUA BOLAÑOS Y EL PUEBLO PARAGUAYO Familiares, sobrevivientes y amigos de las victimas de Cromañon, ciudadanos, y organizaciones expresamos al gobierno de Paraguay nuestro mas enérgico repudio tanto al fallo que consagra la impunidad hacia los responsables de la masacre de Ycua Bolaños, como al accionar represivo ante las protestas populares por la injusta decisión judicial. A su vez, difundimos copia de la carta enviada a los hermanos paraguayos. Hermanos de Asunción: Desde Buenos Aires, los familiares, sobrevivientes y amigos de las víctimas de Cromañón hemos seguido el juicio que se desarrolló contra los dueños de Ycua Bolaños, responsables de tanta muerte y locura, los chabanes de vuestro país. Lo hemos seguido atentamente, esperando un fallo ejemplificador, que enseñe de una vez por todas que no se puede poner la avidez de lucro por delante de todo, incluso de las vidas humanas. Sabemos que esa misma lógica es la que provocó la Masacre de Cromañón, apenas unos meses después del incendio en Asunción. Por ello hicimos una protesta en la Embajada del Paraguay en Buenos Aires, exigiendo castigo a los culpables. Hoy, vemos azorados cómo el Poder Judicial, lo mismo que aquí, se muestra contemplativo y sumamente generoso con quienes ostentan el poder económico, dando una ridícula condena, la menor posible en este espantoso caso. Luego de esta infamia, vemos también cómo las fuerzas represivas agreden y golpean a hombres, mujeres y niños, quienes están sufriendo desde hace más de dos años el inmenso dolor provocado por estos nefastos personajes. El Estado protege y encubre, y luego reprime a las víctimas. Desde Argentina, nos solidarizamos con ustedes. Hacemos a su reclamo uno solo con el nuestro, es hora de que gritemos bien fuerte a las autoridades: Nunca Más Ycuá Bolaños!!, Nunca Más Cromañón!! Basta de Impunidad!. HABLEMOS CON LA JUVENTUD El rock que los parió A golpes perdí las ganas de vivir. No me fui porque he nacido para sufrir. Y ahora llevo esta mochila, y a cada paso me lastima, y si me duermo no puedo soñar”, cantaba Marcelo Santillán, un sobreviviente de la masacre, para abrir con su tema Llegar acá la cuarta edición de Pensar Cromañón, en la que Juventud y Rocanrol sería el eje de una nueva convocatoria en el recuperado Hotel BAUEN. “Quería agradecerles por estar acá, porque significa que Cromañón no pasó por al lado y se fue, sino que sigue estando presente, y porque los chicos nos van a enseñar a sobrellevar todo esto”, expresó Marcelo momentos antes de cerrar la introducción al ciclo con la canción Basta Ya, de su autoría, exclamando “basta ya de tanta injusticia y dolor; basta ya, que el fuego aún no se apagó; basta ya, de mortificar mi mente incendiada, que el día después de mañana puede ser peor”. Finalizada la bienvenida habitual del organizador, Diego Rozengardt, los miembros del panel de la fecha se ubicaron uno a uno a medida continuaba congregándose el público. Mientras el trabajo de moderador estuvo en manos de Rodolfo Rozengardt –padre de Julián, una de las 194 víctimas fatales–, entre los panelistas, participaron en esta oportunidad la historiadora y sobreviviente del 30 de diciembre de 2004 Luciana Fiorda –quien perdió a su novio en Cromañón–, el periodista Pablo Plotkin –que trabaja en la revista especializada Rolling Stone–, y el sociólogo Pablo Alabarces. “El rock and roll, que es una manifestación artística, es música, es arte, es lenguaje juvenil, es también mercancía, un producto del mercado, y es también -o ha sido- la voz de la incomodidad, de la protesta, de la denuncia, y ha acompañado las manifestaciones de nuestros jóvenes. ¿Qué pasó, entonces, después de Cromañón con los músicos acostumbrados a ponerle letra a esa incomodidad, al inconformismo, a la protesta? ¿Qué pasó en Buenos Aires con las posibilidades de cantar o expresarse para muchos jóvenes?”, abrió el juego Rozengardt e invitó a Fiorda a sumarse con su intervención. El rock como herramienta de expresión Fiorda, quien participa desde los inicios en la murga Los Que Nunca Callarán, dedicó el escrito que había preparado para la charla a sus compañeros, “en quienes me sentí reflejada y en quienes pensé a la hora de escribir; con quienes asumimos esta lucha y los sueños de quienes ya no están como nuestro estandarte. A ellos va”, y agregó una especial dedicatoria a Delia, la mamá de Pablo, su novio. El escrito preparado por la historiadora dio un paseo por las variadas expresiones que adquirió el modelo neoliberal implementado en la Argentina a partir de la década del 90. De esta manera, y citando a la antropóloga María Inés Laje, advirtió que fue a partir de los procesos de la fragmentación social -presente durante esos años- que “se incrementó la autonomía de los sujetos, pero al mismo tiempo se los aisló entre sí, y se generó la consolidación de individuos solitariamente responsables de sí mismos, afectando especialmente a los sectores juveniles de la población”. “En este contexto, Cromañon nos ha golpeado como sociedad, ha puesto al descubierto la vulnerabilidad en la que los jóvenes construimos nuestro proyecto de vida; vulnerabilidad que es consecuencia de la situación económica, el abandono del Estado y la estigmatización por parte de la sociedad, que contribuye a la desvalorización de la vida y a la precariedad en la construcción de un futuro”, consideró Fiorda, quien ve al rock como la herramienta de expresión y espacio de significación de la juventud. La historiadora hizo énfasis en la probabilidad de que, para que el ambiente del rock continúe siendo una herramienta de expresión, hace falta que las bandas ayuden a los jóvenes que las siguen a buscar alternativas de cambio, “para no sentir que miran para otro costado”. Recuperar la comunión festiva El aspecto periodístico estuvo encarnado en la intervención de Plotkin, quien quiso realizar su aporte desde su experiencia como público de rock desde principios de los 90 y como profesional que se ha dedicado a este tipo de temática durante la última década. Uno de los primeros puntos que abordó fue el de la posición o falta de esta que, desde su óptica, imperó en el ambiente del rock después de Cromañón. “Creo que, evidente y rápidamente, quedó claro que Cromañón, al rock, le quedó grande, y le quedó grande al Estado. Parece también, por momentos, haberle quedado grande a la justicia y a la mayoría de los intelectuales. Ni el rock, las bandas, los referentes y -ni hablar- los productores y periodistas supieron cómo manejar la cuestión”, afirmó. Analizó que el debate se profundizó en la cuestión de la responsabilidad o no de Callejeros y dijo que las diversas actitudes que fue adoptando la banda poco ayudaron a enriquecer o sacar provecho de una discusión más amplia, y concluyó que es una responsabilidad que cabe a todo el conjunto de quienes están ligados a ese negocio, a esa cultura que es el rock. En sintonía con Fiorda, Plotkin consideró que el rock fue recogiendo los residuos de la militancia política que se había ido deshilachando en los 90 y que sirvió como un espacio de aglutinamiento de esa generación. “Ante la falta de lugares donde uno pueda ir a buscar respuestas o ir a buscar proyectos de intervención social, el rock se fue convirtiendo en una forma precaria de esa representación pero, en definitiva, no deja de ser un movimiento que surge del corazón de la industria del entretenimiento y, en teoría, no contiene formas de organización desde un aspecto formal”. El periodista apuntó también a la idea de que a Callejeros “le jugo en contra el discurso previo a Cromañon”, cuando tenía un discurso mas de PYME, de autogestión e independencia y que eso choca de manera violenta con la posición que asumieron bajo la defensa de ‘sólo somos músicos y, de algún modo, no formamos parte activa de la organización y demás’”. Para finalizar, el periodista propuso comenzar a generar formas de autocontrol y de autoorganización que no salteen a lo que, quizás, sea de responsabilidad estatal (que tiene que estar presente porque sino pasa lo que pasó), pero que, de algún modo, obligue a la gente a cuidarse entre sí y a tener un mayor respeto por la propia integridad, por el propio cuerpo y el de los demás. “Me parece que si algo tenemos que transformar después del 30 de diciembre es el poder recuperar un espacio de comunión festiva, que no choque contra el cuidado general, el cuidado propio ni el de quien esté al lado; y debemos seguir buscando espacios de autogestión sin estar contaminados de los peores vicios que pueden tener las estructuras de organización empresariales o estatales más corrompidas”, concluyó. Los jóvenes del aguante “Muchas de las víctimas murieron porque iban a su primer recital, que es una memoria significativa, una iniciación cultural inolvidable, que debe ser motivo de celebración por parte del iniciado y del que inicia, y no motivo de duelo inacabado. Entonces, cada escena y cada dato me regresan al dolor y a la bronca”, arrancó el sociólogo Pablo Alabarces. Advirtiendo que había sido invitado para opinar como crítico y no como víctima, “que no lo soy”, dijo que ni siquiera era pertinente “ninguna convencional referencia a la sociedad como víctima, porque ningún análisis puede prescindir de algo que casi no se ha dicho: que esta sociedad –adulta– sigue matando a sus hijos, y que el culpable central no es un Chabán ni un Ibarra ni ninguna bengala perdida; sino el capitalismo salvaje que, a pesar de que teóricamente ya nos lo sacamos de encima en diciembre de 2001, sigue vivito y coleando y reclamando su cuota de sangre, invariablemente joven”. Habló de la “cultura del aguante” a la que los jóvenes se vieron y se ven condenados como única posibilidad de existencia y advirtió sobre la crítica, los cuestionamientos y la represión que el mundo adulto “(careta, dirían nuestras víctimas)” ejerce sobre ellos, empeorando el panorama a través de la mercantilización: “les aplica las reglas de la plusvalía y pone cuatro mil chicos en un lugar para mil, les cierra las puertas para no pagar seguridad excesiva (fuera de los humillantes cacheos de rigor), les vende las bengalas indispensables para su ceremonia y después llora lágrimas de cocodrilo mientras, íntimamente, se piensa: ‘qué querés con estos negros’”. Quizás fue la de Alabarces la más controvertida de las exposiciones que se dieron hasta el momento en el ciclo por las respuestas que se produjeron desde el público presente. “Chabán es tan culpable como casi todos los empresarios argentinos, capaces de vender a la madre por preservar sus márgenes de ganancia; Ibarra es tan culpable como toda la clase política –quizás un poco más, porque dijo que le ganaba a Macri en nombre de un progresismo que ni siquiera sabe plantarse frente a los abusos de la explotación. Pero ésas son anécdotas porque el eje es la enorme culpabilidad de toda una sociedad –adulta– que insiste en matar alegremente a sus hijos, mientras los desconoce por completo, mientras no puede penetrar una racionalidad descalificada rápidamente como irracional”. Alabarces trazó a su vez una línea paralela entre los jóvenes que llevan a sus hijos tanto a las canchas como a los recitales para transmitir generacionalmente “esta memoria de la fiesta que los constituye como sujetos, que les permite ser rolingas o villeros como identidad esencial, como única posibilidad de la sociabilidad; llevan a sus hijos, de paso, porque los tienen, porque son padres adolescentes que tienen sexo desaforadamente y sin cuidarse, porque no tienen más remedio y no pueden abortar. Es sin duda, un cuadro espantoso: pero ellos, los chicos, no tienen más remedio”, sentenció. Para el sociólogo, Cromañón es, en suma, más que una bengala; es el “descubrimiento” del aguante y 200 muertos. “Es una puesta en escena de lo que tenemos, y no precisamente lo mejor”, finalizó. JUICIO POLÍTICO Este texto fue desarrollado en diciembre de 2005 para intentar explicar el juicio político a la gente que vivía bajo el yugo de la manipulación informativa de los multimedios de comunicación, que recibieron cuantiosas sumas de parte del Gobierno de la Ciudad. Me interesaría mucho que lo leyeran, es muy bueno, y al que no esta al tanto de algunas cosas que sucedieron, para informarse le viene bien. El 30 de diciembre de 2004 en la Ciudad de Buenos Aires casi 200 personas –en su gran mayoría jóvenes- perdieron la vida y otros miles se salvaron, quedando con diferentes niveles de secuelas físicas y psicológicas. Esto ocurrió en un recital dentro de un lugar llamado República Cromañón. Muy poco después del hecho, los familiares, amigos y sobrevivientes nos hemos embarcado en una lucha por Memoria, Verdad y Justicia, entendiendo que existe una cadena de responsables que hicieron posible que esta masacre tuviera lugar. La concurrencia de corrupción, negligencia, incompetencia y estupidez confeccionó esa noche una verdadera fotografía de la realidad social, económica y política de nuestra Ciudad y nuestro país. De una parte de esta cadena de responsabilidades se ocupa la justicia penal. Pero entre esos responsables están también funcionarios públicos, a quienes todos nosotros pagamos los sueldos. Y de esos funcionarios al único que elegimos y conferimos mandato directamente y, por tanto, exigimos explicaciones por los mecanismos que confiere la Constitución, es al Jefe de Gobierno. Utilizar un mecanismio establecido no implica creer que hay un solo responsable, o que la responsabilidad se limita a una única dimensión. Creemos también, y fuertemente, que hay una responsabilidad social, étical y política. moral y social de la ciudadanía). Y el juicio político juzga eso, responsabilidad política. Más adelante seguimos con esto. La Constitución de la Ciudad de Buenos Aires establece que las atribuciones y deberes de este Jefe de Gobierno son: ARTÍCULO 102.- El Jefe de Gobierno tiene a su cargo la administración de la Ciudad, la planificación general de la gestión y la aplicación de las normas. ARTÍCULO 104.- Atribuciones y facultades del Jefe de Gobierno: 2. Formula y dirige las políticas públicas y ejecuta las leyes. 9. Establece la estructura y organización funcional de los organismos de su dependencia. Nombra a los funcionarios y agentes de la administración y ejerce la supervisión de su gestión. 11. Ejerce el poder de policía 14. Establece la política de seguridad, conduce la policía local e imparte las órdenes necesarias para resguardar la seguridad y el orden público. 21. Otorga permisos y habilitaciones para el ejercicio de actividades comerciales 22. Crea un organismo con competencias en ordenamiento territorial y ambiental, encargado de formular un Plan Urbano y Ambiental ARTÍCULO 105.- Son deberes del Jefe de Gobierno: 1. Arbitrar los medios idóneos para poner a disposición de la ciudadanía toda la información y documentación atinente a la gestión de gobierno de la Ciudad. 4. Proporcionar a la Legislatura los antecedentes e informes que le sean requeridos. ¿Qué pasa cuando un funcionario incumple su deber?¿Qué pasa cuando ese incumplimiento crea las condiciones para la muerte de casi 200 personas?¿Qué pasa si, además, el encargado durante una emergencia como esta es el mismo funcionario, y se comprueba que su cobardía, impericia y negligencia provoca aún más muertes en los momentos inmediato posteriores al desencadenamiento de los hechos? Por otra parte, el Jefe de Gobierno debe dirigir, ante una situación crítica como esta, el Comando Operativo de Emergencia. Cabe recordar que la Ciudad de Buenos Aires tiene, lamentablemente, varios antecedentes de emergencias de este tipo: atentado a la embajada de Israel, atentado a la AMIA, estallido del avión de LAPA son quizá los más dramáticos. Frente a esto, ¿Los ciudadanos, mandantes del poder político, debemos quedarnos de brazos cruzados, esperando a las próximas elecciones, en las que con mucho dinero y apelando a la desmemoria y a la mentira este responsable se auto proclame no responsable y siga viviendo del dinero y la función públicas?. NO. Parece que, cuando redactaron la Constitución, los Ibarras pensaban igual que nosotros. Lo que no pensaban, es que les tocaría a ellos dar cuenta de sus actos. ARTÍCULO 92.- La Legislatura puede destituir por juicio político fundado en las causales de mal desempeño o comisión de delito en el ejercicio de sus funciones o comisión de delitos comunes, al Gobernador, al Vicegobernador o a quienes los reemplacen; a los ministros del Poder Ejecutivo, a los miembros del Tribunal Superior de Justicia; del Consejo de la Magistratura; al Fiscal General; al Defensor General; al Asesor General de Incapaces; al Defensor del Pueblo y a los demás funcionarios que esta Constitución establece. ARTÍCULO 94.- La Sala Acusadora nombra en su primera sesión anual una comisión para investigar los hechos en que se funden las acusaciones. Dispone de facultades instructorias y garantiza al imputado el derecho de defensa. Dictamina ante el pleno de la sala, que da curso a la acusación con el voto favorable de los dos tercios de sus miembros. El acusado queda suspendido en sus funciones, sin goce de haberes. Quedan excluidos de esa votación los miembros de la sala de juzgamiento. La sala de juzgamiento debate el caso respetando la contradicción y la defensa. La condena se dicta por mayoría de dos tercios de sus miembros y tiene como único efecto la destitución, pudiendo inhabilitar al acusado para desempeñar cualquier cargo público en la Ciudad hasta diez años. Que quede claro que el Juicio Político no es un linchamiento. El acusado tiene la posibilidad de defenderse de todas las acusaciones que se le hacen. FUENTE: LOS PIBES DE CROMAÑON Espero que les haya gustado y les haya sido útil. Por ESTAS 194 almas que se perdieron, lean por lo menos el juicio politico para saber de que se trata esto. No lo hice con intenciones de que se arme forobardo. Así que colaboren, si se arma forobardo voy a tener que cerrar los comentarios... Señales - Callejeros. Ni la ironía de la irónica ironía ni lo falso de la falsa falsedad me explican lo que explican los que explican sobre la verdad. Soy un muerto encerrado en un cuerpo vivo, soy un vivo que hace tiempo se murió. Sólo siento lo que siento sin sentidos, sólo hay descontrol. A tu suerte, siempre restale una duda. a esa duda, una posibilidad. Si esa posibilidad se vuelve tan loca, esa es tu verdad. Para un juez no soy más que un crimen perfecto. Para otros, he sufrido un gran revés. Sólo soy un bicho tan roto y tan sediento como aquella vez. Los cristales y puñales son señales, son caminos que tal vez hay que pasar. Cuando todo se atropelle, cuando la vida se calle y la muerte juegue al juego del disfraz sólo la sed y la ilusión va a quedar. El ambicioso sólo habla de ambiciones, los diarios mienten a diario y no entendés como es que tanta gente sólo compra noticias al revés. Tal vez te asombra que no crea ni en mi sombra o te sorprende que aún así pueda cantar. Es que cuando la canción canta verdades ni la censura ni el rencor la han de callar. <a href='http://b.t.net.ar/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://b.t.net.ar/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>