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Genio Total Daniel Rabinovich (18 de noviembre de 1943, Buenos Aires, Argentina) es un integrante del grupo argentino de música y humor "Les Luthiers". Tiene una licenciatura en Derecho. Daniel es, posiblemente, el miembro de Les Luthiers más popular (tal vez en disputa con Marcos Mundstock por este puesto), y quien acapara las miradas de todos en escena. De él puede decirse que tiene la capacidad de cambiar la mirada de dirección y conseguir que todo el público se percate de ello de inmediato. Sus cualidades musicales no son escasas, pues toca excelentemente la guitarra, y con corrección el violín, además, se encarga de instrumentos informales tan difíciles como el "bass-pipe a vara" o el "calephone da cassa". Pertenece al grupo Les Luthiers desde su fundación en el año 1967. Por otra parte, su voz melodiosa y excelente gusto como intérprete de canción folclórica argentina le habrían permitido perfectamente labrarse un porvenir como cantante "serio". En 1996 apareció en algunos capítulos de la miniserie Leche. Publicaciones: • Cuentos en serio SINOPSIS • El silencio del final SINOPSIS Pariticipaciones en cine: • Espérame Mucho - Rissatti (1983) • Cine Negro - Sí mismo (2007) • ¿Quién Dice que es Fácil? - Simón (2007) Participaciones en Televisión: • Peor es Nada (1989) • Juana y sus Hermanas (1991) • Continuará (1996) • Leche (1996) • La Argentina de Tato (1999) • Tiempo Final (2004) • Algo Habrán Hecho (2006) Notario, guitarrista, percusionista y cantante Te lo cuenta él: Tengo una esposa, Susana, y dos hijos, Inés y Fernando. Me gustan (entre otras cosas) Bach, Verdi, Chico Buarque, Woody, la pizza, la nata con pan, el campo, el billar a tres bandas, el rugby, los autos, el Club Atlético Independiente, los perros Boxer y hacer fuego abajo de la carne cruda. fui notario en una época. No me gustó estudiar. Tampoco me gustan la carne picada ni, paradojas de la vida del artista, los aviones. Nací en Buenos Aires, pero parte de mi infancia transcurrió en Mendoza y algunos de mis afectos están desperdigados por el mundo: España, Colombia, New York, México, Carlos Casares, Punta de Este... Amo a Les Luthiers. Lo integro desde su creación al igual que I Musicisti; de vez en cuando (como hobby) toco con ellos. Puede decirse que soy un "bon-vivant". Y hasta puede que sea cierto. Daniel nació el mismo año en que se produjo el golpe militar en Argentina que ponía a Juan Domingo Perón al frente del Departamento Nacional del Trabajo. El mismo año en el que nacieron Lucio Battisti, Tanguito o Robert De Niro. El año en que murió Franz Oppenheimer, el sociólogo y economista político alemán; y además, el año en el que Antoine de Saint-Exupery publicaba su "Principito". Aquel 18 de noviembre de 1943 venía al mundo Daniel Abraham Rabinovich Aratuz. Siendo nieto de inmigrantes, nació en la provincia de Buenos Aires, Argentina. Por parte de su padre eran judíos, por el lado de su madre, de origen ruso. Además se hacía llamar Neneco , era el apodo por el que todo el mundo lo conocía: "Cuando yo estaba por nacer, mis padres le dijeron a mi hermano, que tenía un año y medio, que le iban a traer un muñeco. Él, en su idioma infantil, me empezó a decir Neneco. Y así me quedó el apodo" . Daniel Abraham estuvo relacionado con la música desde bien pequeño: “En mi casa siempre se escuchaba música. Fanny, mi mamá, había estudiado piano, siguiendo la costumbre de las mujeres judías de aquella época. Mi papá, Mauricio, era un tipo muy pulcro, todas las mañanas se tomaba un par de horas para su higiene personal y durante ese tiempo cantaba y silbaba tangos. Todavía me acuerdo de letras y canciones de tango que las escuché a través de él" . Comenzó estudiando piano cuando era niño, y acabó, muchos años después, con el bass pipe a vara entre sus manos. “Estudié piano cuando era muy chico. Luego dije que quería tocar el violín, tal vez para diferenciarme de mis hermanos. Fue así como desde los 7 hasta los 13 años estudié violín… A partir de los catorce empecé a estudiar guitarra… A los 18 años entré al coro de la facultad de ingeniería". Daniel Rabinovich entró en la Facultad de Derecho en 1960, quería ser abogado como lo había sido su padre. Nueve años más tarde se licenciaba como notario (escribano), y se casaba con Susana, también abogada de profesión. Fue durante estos años de universidad cuando Daniel conoció de cerca a Gerardo Masana, el hombre que cambiaría su vida para siempre. "A Gerardo lo conocí apenas entré en el coro de Ingeniería, en 1959. Yo tenía 17 años y todavía iba al colegio. Eso hizo que de entrada existiera cierta distancia. Recién al año siguiente, cuando entré en la facultad, me hice amigo de él. La primera impresión que tuve del Flaco fue tal vez equivocada. Era un tipo que se peinaba con gomina, bastante serio, de cara angulosa, flaco y pálido. Su imagen no reflejaba la enorme fortaleza física que tenía y que fui descubriendo con el tiempo… Era un tipo muy acogedor, que abría su corazón. Se hizo muy amigo de mi familia " Daniel estuvo siempre al lado de Masana. Vivió grandes experiencias con él, fue el primero en tener consciencia de su enfermedad y de transmitírselo al resto de compañeros. Formó parte de I Musicisti , en un primer momento y de Les Luthiers en segundo lugar, los dos grupos creados por Gerardo. Aquel 4 de septiembre de 1967, cuando se produjo la escisión de I Musicisti , Daniel fue el segundo en abandonar el conjunto. Marcos Mundstock, Daniel Rabinovich y Jorge Maronna se habían marchado con Gerardo. Poco tiempo después, Daniel sumaría un vínculo mucho más importante con Masana. “Sumé un vínculo más a mi relación con él: darle sangre, cosa que hice varias veces. Eso generó una relación de intimidad todavía mayor. Era algo muy fraternal. Compartíamos la penuria con una sonrisa y luego desayunábamos sonriendo contando chistes [...] Inventamos una manera muy particular de saludarnos; nos dábamos la mano estrechando todos los dedos menos los pulgares, que quedaban invertidos. Era un saludo parecido al que hoy usan algunos chicos y adolescentes. Pero para nosotros tenía un significado muy particular: era el gesto mediante el cual, en el hospital, yo le daba sangre y él la recibía. Los dos teníamos que tener las manos en esa posición y presionar los dedos. Él era capaz de bromear hasta con eso” . Gerardo Masana y Daniel Rabinovich, 1972 Gerardo Masana y Daniel Rabinovich, 1972 Daniel Rabinovich siempre se ha considerado cantante, actor y percusionista , a pesar de poseer otras muchas facetas. Es un hombre deportista: le gusta el fútbol (es hincha del Independiente de Avellaneda), el boxeo y el billar. Es coleccionista también, colecciona libros de humor, discos de pasta, vinos y sacacorchos. Es un apasionado de todos los elementos que hacen al vino. “Lo disfruto muchísimo y tengo una linda bodega en mi casa” Pero además tiene como hobby la pesca y los paseos por Palermo. Le encanta cocinar , la música clásica, el folcklore argentino, salir a pasear con los amigos, la literatura norteamericana y latinoamericana… Daniel es un hombre muy polifacético. Y además de polifacético es escritor de dos libros: “ Cuentos en Serio” y “El Silencio del Final”. Los dos contienen cuentos y fueron publicados correlativamente, el primero en 2003 y el segundo en 2004. “Me gusta mucho escribir y siempre lo hice. Desde hace un tiempo, escribo cuentos y los publico. Espero seguir haciéndolo (…) pero no soy escritor, soy un luthier” . Daniel Rabinovich es el luthier ingenuo que destaca por su toque popular y su acercamiento más al hombre de la calle, contrastando de maravilla con los otros integrantes supuestamente de una estirpe más clásica e intelectual. Siempre tiene ocurrencias que le hacen diferenciarse en sus interpretaciones. Daniel es el bobo de la tribu. “Resulta gratificante este trabajo, a pesar de que hay momentos difíciles, días malos, las giras a veces se hacen muy largas, pero todo se supera” Y lo cierto es que Daniel disfruta con su trabajo, se siente muy satisfecho y enormemente feliz de trabajar para un grupo como Les Luthiers. “Cuando se escribe algo que a uno lo satisface, cuando se canta o actúa con elegancia, cuando se toca afinado y con sentimiento, es lógico que uno se ponga alegre. Es la satisfacción del deber cumplido, la belleza de sentirse en paz con uno mismo” . Daniel Rabinovich es de todos los integrantes de Les Luthiers el que hace reír al público más y mejor. Tiene una facilidad increíble para conectar con la gente desde el momento en que sale a escena, y siempre tiene un comentario, un gesto o una mirada que lo dice todo y hace que el público estalle en carcajadas. Suele buscar doble sentido a la mayoría de los diálogos del resto de los componentes (lo cual por otro lado es una característica inconfundible de cualquier actuación de Les Luthiers), buscando muchas veces el sentido ”picante” del comentario acompañado por los semblantes más expresivos que se puedan imaginar. Aunque no se puede encasillar a ninguno de los Luthiers dado que una de sus características más notables es la originalidad de cada una de sus producciones, podemos decir que una de las especialidades de Daniel es equivocarse leyendo frases (no tiene desperdicio su actuación de “locutor” (entre comillas por si Marcos Mundstock lee esta página y decide demandarnos por calumnia) en la introducción de Lasy Daisy del disco Grandes Hitos o en la introducción de la Canción de Homenaje a Eutanasio), aunque hay que señalar que el mérito no es equivocarse sino dotar de un significado completamente diferente a cada una de las frases que lee. Otra característica hilarante presente en muchas de las actuaciones de Daniel es la de equivocarse pronunciando palabras. Cualquiera que haya visto Kathy, la reina del Saloon recordará lo que le cuesta aprender a pronunciar “Avant Garde”. Respecto a lo de los comentarios soeces quede como muestra por citar algunos los de “Si hace lo que le digo le pagaré” o “Está bien, toque” de la escena Encuentro en el restaurante o el diálogo del comandante del vuelo Fly Airways con la torre de control en Fronteras de la ciencia indicando que su posición es “La posición tradicional”, refiriéndose a la posición de la azafata. También podemos destacarlo por su labor de acercamiento al público el hecho de ser el único que se queda en primer plano después del saludo inicial sonriendo a la audiencia mientras los demás se dirigen a su posición y rompiendo el hielo al hacer que el público lance la primera carcajada de la noche. Entre otros instrumentos Daniel toca el trombón, la percusión, la flauta, la guitarra, el latín y el yerbomatófono d’amore. "Me gusta hacer fuego debajo de la carne cruda... y ver qué pasa." Confiéselo todo: Daniel Abraham Rabinovich. Alias Neneco 1,76 metros de estatura. 74 kilos de peso Hincha de Independiente de Avellaneda Nacido el 18 de noviembre de 1943 en Buenos Aires ----------------------------------------------------- Lo mejor que han presentado Les Luthiers: Lutherías. La obra de Les Luthiers que querría olvidar: "Mi bebé es un tesoro". Su personaje favorito de la obra de Les Luthiers (excluido Johann Sebastian Mastropiero): Helmut Bösengeist. El papel o trabajo más difícil que le ha correspondido: Abelardo, el de "Encuentro en el restaurante". El mayor sacrificio que implica ser luthier: Trabajar los domingos, no poder almorzar y beber en familia, los viajes, las presiones, no poder enfermarme nunca de una buena gripe, la competencia a veces despiadada dentro del grupo. Su peor metida de pata como miembro de Les Luthiers: Un gesto obsceno involuntario en una presentación de "La tanda". Es un gesto que ni siquiera hago en la vida cotidiana, aún no entiendo por qué lo hice aquella vez. Su músico predilecto: Bach, Beethoven, Mozart, Franck, los Beatles. Su humorista preferido: Woody Allen, Gila, Les Luthiers. Alguna manía o agüero escénico: Ninguno. Su función inolvidable: La nocturna del Teatro Colón de Buenos Aires y la presentación multitudinaria en la Avenida 9 de Julio. Su fuerte y su debilidad en su trabajo: Actuación y composición, respectivamente. CUESTIONARIO PROUST DEL DIARIO CLARIN / viernes, enero 18, 2008 Daniel Rabinovich Entren a uno de los mejores Proust, que llega desde Mardel donde Les Luthiers se presentan en el Estadio Polideportivo viernes y sábados. ¿Cuál es para usted el colmo de la miseria? Ya la miseria es el colmo. ¿Dónde le gustaría vivir? Amo vivir en las ciudades que amo con quien amo. ¿Cuál es su ideal de felicidad en la tierra? Son dos: a) Una buena aspiradora para limpiar. b) Pertenecer a Les Luthiers. ¿Para qué faltas tiene usted más indulgencia? ¿Quién le dijo a usted que tengo indulgencia alguna? ¿Cuáles son sus héroes de novela preferidos? Minnie, por supuesto, y un poco menos Mickey. ¿Cuál es su personaje histórico favorito? Son dos: Sigmund Guevara y el Che Freud. ¿Sus heroínas favoritas en la vida real? Mis nietas Vera y Eugenia. Son increíbles. ¿Sus heroínas en la ficción? Minnie, claro, y un poquito Barbarella. ¿Cuál es su pintor favorito? El Pintor Esco. ¿Su músico favorito? También son dos: Astor Guastavino y Carlos Piazzolla. ¿Qué cualidad prefiere en el hombre? Lo importante no es la cualidad, si no la cantidad. ¿Qué cualidad prefiere en la mujer? Lo importante es la cantidad y la calidad. ¿Su virtud preferida? Tengo tantas... ¿Cuál es el principal rasgo de su carácter? Me da mucha vergüenza. ¿Qué es lo que aprecia más de sus amigos? Que acepten y toleren mi vergüenza por el principal rasgo de mi carácter, la vergüenza. ¿Qué quiere ser? ¿Qué día es hoy?... Latin lover. ¿Qué color prefiere? Los de mi smoking de Les Luthiers. ¿Cuál es la flor que más te gusta? Florencia. ¿Qué pájaro prefiere? El Pajarillo verde, versión de Cecilia Todd. ¿Sus autores favoritos en prosa? Solamente leo poesía. ¿Sus poetas favoritos? ¿Perdón? ¿Sus heroínas en la historia? Mi madre, la primera; mi mujer la segunda; mi hija, la tercera y ahora mis nietas... Ellas me aguantan. ¿Qué nombres le gustan más? Me gustan los nombres de pila o batería. ¿Qué detesta sobre todo? Dejar de comer. ¿Qué personajes históricos desprecia más? ¿Tiene usted un par de días para escucharme? ¿Qué hecho militar admira más? La Batalla de San Lorenzo. ¿Qué reforma admira más? La última de mi casa, quedó muy bien. Lo que echo de menos es una escalera para subir al primer piso. No hay. ¿Qué don de la naturaleza querría tener? Alas, para llegar a mi escritorio del primer piso de casa. ¿Cómo le gustaría morir? Sano, como dice Emilio. ¿Cuál es el estado actual de su espíritu? Uffffffffff. ¿Cuál es su lema? "Contesta un cuestionario de Proust completo y te ganarás el cielo". SOLO POR QUE RIAS El humor, se ha dicho con razón, es una cosa muy seria. Daniel Rabinovich, de Les Luthiers, revela en exclusiva para SoHo las angustias nada cómicas que rodean al oficio de hacer reír. Poraniel Rabinovich nota original: Mucha gente cree que somos graciosos todo el tiempo. Mucha gente cree que somos simpáticos y divertidos a toda hora. Lejos están de la verdad. Ser un comediante, actor cómico y humorista profesional nos da un aspecto y una apariencia que es engañosa. Y si encima integramos un grupo como Les Luthiers, el asunto es peor. Todos creen que vivimos pegados al personaje el día entero. Y esperan un chascarrillo, una respuesta ingeniosa o directamente que contemos un chiste como si la vida nos pasara por encima sin dejar rastros. Como si no tuviéramos reunión de padres en el colegio de nuestros hijos, o pago de impuestos cada año, dictaduras y atropellos de todo tipo o una buena gripe de vez en cuando. Para no hablar de hepatitis, brazos fracturados, un infarto machazo, una mujer que nos deja. muchas mujeres que nos dejan. La realidad es distinta y aunque nos encanta ser ocurrentes y responder de vez en cuando con una frase ingeniosa y divertida, no siempre nos sale. Y a veces directamente nos metemos en situaciones difíciles, tratando de ser graciosos y sin tener respuesta. La verdadera angustia, de todas maneras, nos sucede cuando nos sentamos a escribir, a pensar escenas y canciones para nuestro trabajo. Casi siempre nos cuesta mucho encontrar el tema y que produzca hilaridad. Y cada año, buscar las situaciones y desarrollarlas es un desafío enorme. Y nos llena de angustia la inminencia de cada estreno. Es habitual que nos enfermemos a causa de los nervios y el miedo que nos provocan. Hace años que tengo una libretita en la que imagino que voy a apuntar ideas geniales, momentos inolvidables y proyectos para canciones de Les Luthiers o para cuentos . Es la misma de siempre y no está llena todavía. Le queda mucho espacio. Está prácticamente vacía. Mi tarea en el grupo consiste en actuar, tocar y cantar. Y mi aporte creativo está directamente montado sobre las obras que componen mis compañeros. Me dedico en los ensayos a improvisar, a inventar chistes y en cuanto empezamos a rodar las canciones con el público, trato de ser gracioso. Muchas veces lo logro y otras fracaso. En el último caso, a veces intento hacer el mismo chiste diciéndolo de otra manera o con otros gestos. Y si tampoco se salva, va al cesto de la basura. No me hace ninguna gracia cuando esto sucede, pero se compensa con creces con las improvisaciones que causan risa de inmediato. Me provocan un enorme placer. Y me ponen a la altura de mis compañeros en el aspecto creativo. Desde pequeño me gustó actuar y cantar y no tuve problemas de timidez, de manera que en cuanta ocasión podía, ocupaba un lugar frente a la audiencia. Primero la familia y los amigos y de a poco pequeños café concert y teatritos fueron testigos de tamaña desfachatez. Eso sí, humorista empecé a serlo cuando me junté con mis compañeros de grupo. Y sobre todo por la influencia de ellos, con quienes tenemos una empresa dedicada totalmente al humor. Mi formación universitaria en la Facultad de Derecho y cierta conciencia social me hicieron ser una persona seria desde joven. Creo que por eso escribo cuentos en solitario, pero serios, como yo. He publicado dos libros ya: Cuentos en serio y El silencio del final y estoy escribiendo más cuentos para un tercer volumen. Y, como todo escritor que se precie, estoy escribiendo una novela genial. Me falta un poco para terminarla. En realidad debo empezarla primero. Por lo tanto disfruto doblemente de mi actuación con Les Luthiers, porque me olvido de las dificultades de la vida y me dedico a divertirme y divertir al público. Es una forma de terapia, en la que nos servimos mutuamente actores y espectadores para aliviar la dureza de la vida cotidiana y pasar un par de horas de risa. Claro que me parece muy importante que lo hagamos pensando, imaginando situaciones, hablando de temas de la realidad de la vida y dando nuestra opinión. Pero siempre con humor, con una mirada inteligente y divertida. Con una gracia que pueden compartir grandes y chicos. Es muy difícil evaluar cuántos chistes aporto a cada espectáculo de Les Luthiers y por supuesto que varían de acuerdo a cada canción, a cada escena y a cada espectáculo. Me gusta mucho improvisar sobre esquemas sólidos y jugar con el lenguaje. Inventar palabras y hacerme un nudo con ciertas frases es una suerte de especialidad a la que le dedico mucha energía. Cada día pienso situaciones, juegos, chistes o improvisaciones y cuando llego al teatro lo hago con la ilusión de probarlas en público. Si necesito la complicidad de alguno de mis compañeros, o si es en una escena compartida, les aviso. Y a veces lo hago de sorpresa, o directamente me surgen en el momento de la función. Es una gran alegría cuando funcionan bien y provocan risa y no me gusta nada cuando fracasan. Por suerte el porcentaje es favorable. Y no hay nada comparable a cuando algún espectador nos dice lo bien que lo pasó, o cómo lo ayudamos a recuperar el humor. Ese comentario nos impulsa a seguir creando y actuando. Creo que cuando alguna persona nos dice que "se murió de risa", la realidad es que "se vivió de risa". Y sobre todo para nosotros, felices de trabajar divirtiéndonos, de ser graciosos y elegidos y de que además nos paguen por ello. bastante bien, por cierto. NOTA CON DIARIO RIO NEGRO Sábado 26 de Agosto de 2006 "Soy un gran metiroso" Experiencias de un 'luthier' que recorre caminos de humor. Hoy vuelve a escena en Neuquén "Los premios Mastropiero". EDUARDO ROUILLET El espectáculo "Los premios Mastropiero" empezó a probarse por partes en el 2001, terminó de armarse en el teatro Bristol de Martínez, el 29 de julio del año pasado se estrenó en el Astengo de Rosario. Pocos días después, el 12 de agosto, subió a escena en el Gran Rex de Buenos Aires, esta obra que modifica la tradicional estructura de los espectáculos lutherianos: es una entrega de premios, de brillantes ideas, de recursos actorales bien aprovechados y música que supera a la de los géneros que parodian. Anoche, al cierre de esta edición, Les Luthiers dio su primer función en con este show en el Estadio Ruca Che, donde hoy volverán a subir al escenario a las 22. Las miles de personas que siguen a Les Luthiers donde quiera que vayan, prueban que la búsqueda de excelencia es una aspiración inevitable, ante tanta sobreoferta de chatura y banalidad. "Somos actores profesionales, mejor dicho, somos luthiers profesionales. En mi caso personal", señala Daniel Rabinovich quien dialogó con "Río Negro" antes de su actuación en Neuquén, "me considero actor y trabajo como tal. O sea, que al subir al escenario, voy a trabajar y dejo de lado -en la medida de lo posible- todas las cargas que llevo puestas. Cuando armo el personaje que corresponde a cada una de las obras que hacemos, me concentro en él y hago lo mío. Si trabajara de cirujano, abogado, bancario, de chofer de taxi, haría lo mismo. Vivimos en este mundo, en este lugar y tenemos los aprietes que la sociedad, que la familia, que la vida, nos dan; pero en el momento de actuar, somos profesionales". - Imaginaba la respuesta, pero las que nombraste son actividades en las cuales, se puede hasta eludir el diálogo, no sonreír... - Lo que es muy difícil, cuando uno está muy mufado, deprimido además, es crear, componer, escribir. Eso es mucho más complicado; sobre todo porque no existe la presión de tener que hacerlo. Cuando hay que realizar la función sí o sí, uno hace el laburo. - ¿Cómo actúan los restantes luthiers, cuando alguno está en dificultades? - En el caso de que lo sepan, cumplen una función importante de sostén. Si tenemos conocimiento que algunos de nosotros está mal, caído, normalmente se lo ayuda, se lo alienta, se le da una palmada, un mimo. Siempre hay una forma, un guiño, para apoyarlo en el escenario. - ¿Qué pasa con las giras? - En gira, cambia un poco la rutina del lugar en el que nosotros vivimos, normalmente Buenos Aires. Comienza la temporada de hoteles, de visita a casa de los amigos, de los días que duran cincuenta o sesenta horas, de caminar por los parques de ciudades que a uno no le pertenecen, que en alguna medida disfrutamos cada vez que vamos. Y, no es tan tranquilo como hacer el espectáculo siempre en el mismo escenario. Pero también tiene el placer de compartirlo con el público de los pueblos que visitamos, y nos esperan con los brazos abiertos. Nosotros lo sabemos, nos damos cuenta, nos lo hacen sentir... - ¿Cómo ponerle límites a esos días de sesenta horas? - Le damos más tiempo a la siesta para descansar y prepararnos para la noche. Después del laburo, vamos a comer con los amigos, los primos, los parientes de cada pueblo. - ¿Y en cuanto a la lejanía de la familia, suelen girar durante dos meses sin volver a casa? - Cada cual hace lo que puede (ríe Daniel ). En esta gira que empieza en Neuquén, tengo la suerte de que mi mujer me acompaña, lo que la hará mucho más llevadera. Pero, bueno, es una casualidad porque se le acomodaron los tiempos y demás. De lo contrario, normalmente, estamos solos, nos apoyamos unos en los otros, vamos a comer juntos; y aprovechamos también para escribir, pensar, nos llevamos las computadoras... - Y generar ideas para el espectáculo que viene... - En este momento, estamos escribiendo, pensando y ensayando ya, cosas para el 2008. Así que viene muy bien, para el que está enchufado, abrir la compu y tipear. Normalmente escribimos las ideas de a uno y otro le pone música, ahí ya empieza a repartirse la cosa. Cuando el proyecto está medianamente desarrollado, lo tomamos los cinco, comenzamos a ensayarlo y lo grabamos en video; vamos corrigiendo hasta que por fin lo probamos con público y vemos qué nos parece. Son pruebas que se hacen metidas en el espectáculo que está rodando, sin avisarle a nadie, sin que el público lo sepa... Por ahí una noche, cada tanto, se prueba una canción nueva; grabamos esa función y después repasamos el video, escuchamos las risas del público, advertimos donde salió bien o mal lo que nos propusimos, decidimos si lo continuamos, lo dejamos o cambiamos. - ¿Con quién congeniás musicalmente mejor? - Yo me llevo bien con todos. Aparte, soy un gran mentiroso... Para actuar, quizá con el que más me divierto es con Marcos (Mundstock). OTRAS ENTREVISTAS o NOTAS: "Toda creación es inspiración de un momento. Pero nada de eso pasa al papel, a una partitura o al escenario si no te ponés a laburar [...] Si no te sentás y lo escribís, esa idea se evaporó." Imágenes: Algunos videos donde se destaca: Daniel Rabinovich habla de Fontanarrosa link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=kUxH_nqefiw Daniel y Puccio en el programa "Continuará" link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=s5Ern00FsKQ Monologo Rabinovich (Infaltable) link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=4ovdidUmk20 Les Luthiers - Ava Gardner (Excelente!!!) link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=w5vwZpeZGkM&feature=related Les Luthiers - Encuentro en el Restaurante link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=HiEaOxcAEAQ&feature=related Les Luhtiers - Esther Píscore (1 y 2) link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=qnGvn-wvOkY link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=TqiYlnnW3_Q&feature=related Les Luthiers - Homenaje a Huesito Williams (1 y 2) link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=gBgsEBFwfkc link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=CtXKdBu_l_I&feature=related Les Luthiers - El Telefono del Amor link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=oO-_x-E9d40&feature=related Les Luthiers - Lo Importante Que Es Saber Idiomas link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=tlzNGCBp1TE&feature=related Rabinovich lee un poema link: Les Luthiers - La hija de Escipión (obra) link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=Q-Pg6XoTObY&feature=related Les Luthiers - Los Suicidas link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=htqHWZ2zi9Q&feature=related Les Luthiers - Lo que el Sheriff se contó link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=PEdYBUnJFkM&feature=related Les Luthiers - Perdónala link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=ETEwi4ocII8 Les Luthiers- Manuel Dario (1 y 2) link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=OX6adOu_A8Q&feature=user link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=op8y0M3rTrM&feature=related Les Luthiers - La comisión I (Himnovaciones) - Primera Parte link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=iKdbc1fmIwI&feature=related Les Luthiers - La gallina dijo eureka (con Acher) link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=zGGCdtBzO54 Ojala les guste Aca estan todos sus videos: El último que sacaron: Mira también:
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Por otra parte, su voz melodiosa y excelente gusto como intérprete de canción folclórica argentina le habrían permitido perfectamente labrarse un porvenir como cantante "serio". En 1996 apareció en algunos capítulos de la miniserie Leche. Publicaciones: • Cuentos en serio SINOPSIS • El silencio del final SINOPSIS Pariticipaciones en cine: • Espérame Mucho - Rissatti (1983) • Cine Negro - Sí mismo (2007) • ¿Quién Dice que es Fácil? - Simón (2007) http://www.youtube.com/watch?v=QVnr2s4cK6M Participaciones en Televisión: • Peor es Nada (1989) • Juana y sus Hermanas (1991) • Continuará (1996) • Leche (1996) • La Argentina de Tato (1999) • Tiempo Final (2004) • Algo Habrán Hecho (2006) Notario, guitarrista, percusionista y cantante Te lo cuenta él: Tengo una esposa, Susana, y dos hijos, Inés y Fernando. Me gustan (entre otras cosas) Bach, Verdi, Chico Buarque, Woody, la pizza, la nata con pan, el campo, el billar a tres bandas, el rugby, los autos, el Club Atlético Independiente, los perros Boxer y hacer fuego abajo de la carne cruda. fui notario en una época. No me gustó estudiar. Tampoco me gustan la carne picada ni, paradojas de la vida del artista, los aviones. Nací en Buenos Aires, pero parte de mi infancia transcurrió en Mendoza y algunos de mis afectos están desperdigados por el mundo: España, Colombia, New York, México, Carlos Casares, Punta de Este... Amo a Les Luthiers. Lo integro desde su creación al igual que I Musicisti; de vez en cuando (como hobby) toco con ellos. Puede decirse que soy un "bon-vivant". Y hasta puede que sea cierto. Daniel nació el mismo año en que se produjo el golpe militar en Argentina que ponía a Juan Domingo Perón al frente del Departamento Nacional del Trabajo. El mismo año en el que nacieron Lucio Battisti, Tanguito o Robert De Niro. El año en que murió Franz Oppenheimer, el sociólogo y economista político alemán; y además, el año en el que Antoine de Saint-Exupery publicaba su "Principito". Aquel 18 de noviembre de 1943 venía al mundo Daniel Abraham Rabinovich Aratuz. Siendo nieto de inmigrantes, nació en la provincia de Buenos Aires, Argentina. Por parte de su padre eran judíos, por el lado de su madre, de origen ruso. Además se hacía llamar Neneco , era el apodo por el que todo el mundo lo conocía: "Cuando yo estaba por nacer, mis padres le dijeron a mi hermano, que tenía un año y medio, que le iban a traer un muñeco. Él, en su idioma infantil, me empezó a decir Neneco. Y así me quedó el apodo" . Daniel Abraham estuvo relacionado con la música desde bien pequeño: “En mi casa siempre se escuchaba música. Fanny, mi mamá, había estudiado piano, siguiendo la costumbre de las mujeres judías de aquella época. Mi papá, Mauricio, era un tipo muy pulcro, todas las mañanas se tomaba un par de horas para su higiene personal y durante ese tiempo cantaba y silbaba tangos. Todavía me acuerdo de letras y canciones de tango que las escuché a través de él" . Comenzó estudiando piano cuando era niño, y acabó, muchos años después, con el bass pipe a vara entre sus manos. El niño Daniel Abraham Rabinovich “Estudié piano cuando era muy chico. Luego dije que quería tocar el violín, tal vez para diferenciarme de mis hermanos. Fue así como desde los 7 hasta los 13 años estudié violín… A partir de los catorce empecé a estudiar guitarra… A los 18 años entré al coro de la facultad de ingeniería". Daniel Rabinovich entró en la Facultad de Derecho en 1960, quería ser abogado como lo había sido su padre. Nueve años más tarde se licenciaba como notario (escribano), y se casaba con Susana, también abogada de profesión. Fue durante estos años de universidad cuando Daniel conoció de cerca a Gerardo Masana, el hombre que cambiaría su vida para siempre. "A Gerardo lo conocí apenas entré en el coro de Ingeniería, en 1959. Yo tenía 17 años y todavía iba al colegio. Eso hizo que de entrada existiera cierta distancia. Recién al año siguiente, cuando entré en la facultad, me hice amigo de él. La primera impresión que tuve del Flaco fue tal vez equivocada. Era un tipo que se peinaba con gomina, bastante serio, de cara angulosa, flaco y pálido. Su imagen no reflejaba la enorme fortaleza física que tenía y que fui descubriendo con el tiempo… Era un tipo muy acogedor, que abría su corazón. Se hizo muy amigo de mi familia " Daniel estuvo siempre al lado de Masana. Vivió grandes experiencias con él, fue el primero en tener consciencia de su enfermedad y de transmitírselo al resto de compañeros. Formó parte de I Musicisti , en un primer momento y de Les Luthiers en segundo lugar, los dos grupos creados por Gerardo. Aquel 4 de septiembre de 1967, cuando se produjo la escisión de I Musicisti , Daniel fue el segundo en abandonar el conjunto. Marcos Mundstock, Daniel Rabinovich y Jorge Maronna se habían marchado con Gerardo. Daniel Rabinovich y Gerardo Masana en Les Luthiers cuentan la ópera Daniel Rabinovich y Gerardo Masana, 1967 Poco tiempo después, Daniel sumaría un vínculo mucho más importante con Masana. “Sumé un vínculo más a mi relación con él: darle sangre, cosa que hice varias veces. Eso generó una relación de intimidad todavía mayor. Era algo muy fraternal. Compartíamos la penuria con una sonrisa y luego desayunábamos sonriendo contando chistes [...] Inventamos una manera muy particular de saludarnos; nos dábamos la mano estrechando todos los dedos menos los pulgares, que quedaban invertidos. Era un saludo parecido al que hoy usan algunos chicos y adolescentes. Pero para nosotros tenía un significado muy particular: era el gesto mediante el cual, en el hospital, yo le daba sangre y él la recibía. Los dos teníamos que tener las manos en esa posición y presionar los dedos. Él era capaz de bromear hasta con eso” . Gerardo Masana y Daniel Rabinovich, 1972 Gerardo Masana y Daniel Rabinovich, 1972 Daniel Rabinovich siempre se ha considerado cantante, actor y percusionista , a pesar de poseer otras muchas facetas. Es un hombre deportista: le gusta el fútbol (es hincha del Independiente de Avellaneda), el boxeo y el billar. Es coleccionista también, colecciona libros de humor, discos de pasta, vinos y sacacorchos. Es un apasionado de todos los elementos que hacen al vino. “Lo disfruto muchísimo y tengo una linda bodega en mi casa” Pero además tiene como hobby la pesca y los paseos por Palermo. Le encanta cocinar , la música clásica, el folcklore argentino, salir a pasear con los amigos, la literatura norteamericana y latinoamericana… Daniel es un hombre muy polifacético. Y además de polifacético es escritor de dos libros: “Cuentos en Serio” y “El Silencio del Final”. Los dos contienen cuentos y fueron publicados correlativamente, el primero en 2003 y el segundo en 2004. “Me gusta mucho escribir y siempre lo hice. Desde hace un tiempo, escribo cuentos y los publico. Espero seguir haciéndolo (…) pero no soy escritor, soy un luthier” . Daniel Rabinovich es el luthier ingenuo que destaca por su toque popular y su acercamiento más al hombre de la calle, contrastando de maravilla con los otros integrantes supuestamente de una estirpe más clásica e intelectual. Siempre tiene ocurrencias que le hacen diferenciarse en sus interpretaciones. Daniel es el bobo de la tribu. “Resulta gratificante este trabajo, a pesar de que hay momentos difíciles, días malos, las giras a veces se hacen muy largas, pero todo se supera” Y lo cierto es que Daniel disfruta con su trabajo, se siente muy satisfecho y enormemente feliz de trabajar para un grupo como Les Luthiers. “Cuando se escribe algo que a uno lo satisface, cuando se canta o actúa con elegancia, cuando se toca afinado y con sentimiento, es lógico que uno se ponga alegre. Es la satisfacción del deber cumplido, la belleza de sentirse en paz con uno mismo” . Daniel Rabinovich es de todos los integrantes de Les Luthiers el que hace reír al público más y mejor. Tiene una facilidad increíble para conectar con la gente desde el momento en que sale a escena, y siempre tiene un comentario, un gesto o una mirada que lo dice todo y hace que el público estalle en carcajadas. Suele buscar doble sentido a la mayoría de los diálogos del resto de los componentes (lo cual por otro lado es una característica inconfundible de cualquier actuación de Les Luthiers), buscando muchas veces el sentido ”picante” del comentario acompañado por los semblantes más expresivos que se puedan imaginar. Aunque no se puede encasillar a ninguno de los Luthiers dado que una de sus características más notables es la originalidad de cada una de sus producciones, podemos decir que una de las especialidades de Daniel es equivocarse leyendo frases (no tiene desperdicio su actuación de “locutor” (entre comillas por si Marcos Mundstock lee esta página y decide demandarnos por calumnia) en la introducción de Lasy Daisy del disco Grandes Hitos o en la introducción de la Canción de Homenaje a Eutanasio), aunque hay que señalar que el mérito no es equivocarse sino dotar de un significado completamente diferente a cada una de las frases que lee. Otra característica hilarante presente en muchas de las actuaciones de Daniel es la de equivocarse pronunciando palabras. Cualquiera que haya visto Kathy, la reina del Saloon recordará lo que le cuesta aprender a pronunciar “Avant Garde”. Respecto a lo de los comentarios soeces quede como muestra por citar algunos los de “Si hace lo que le digo le pagaré” o “Está bien, toque” de la escena Encuentro en el restaurante o el diálogo del comandante del vuelo Fly Airways con la torre de control en Fronteras de la ciencia indicando que su posición es “La posición tradicional”, refiriéndose a la posición de la azafata. También podemos destacarlo por su labor de acercamiento al público el hecho de ser el único que se queda en primer plano después del saludo inicial sonriendo a la audiencia mientras los demás se dirigen a su posición y rompiendo el hielo al hacer que el público lance la primera carcajada de la noche. Entre otros instrumentos Daniel toca el trombón, la percusión, la flauta, la guitarra, el latín y el yerbomatófono d’amore. "Me gusta hacer fuego debajo de la carne cruda... y ver qué pasa." Confiéselo todo: Daniel Abraham Rabinovich. Alias Neneco 1,76 metros de estatura. 74 kilos de peso Hincha de Independiente de Avellaneda Nacido el 18 de noviembre de 1943 en Buenos Aires ----------------------------------------------------- Lo mejor que han presentado Les Luthiers: Lutherías. La obra de Les Luthiers que querría olvidar: "Mi bebé es un tesoro". Su personaje favorito de la obra de Les Luthiers (excluido Johann Sebastian Mastropiero): Helmut Bösengeist. El papel o trabajo más difícil que le ha correspondido: Abelardo, el de "Encuentro en el restaurante". El mayor sacrificio que implica ser luthier: Trabajar los domingos, no poder almorzar y beber en familia, los viajes, las presiones, no poder enfermarme nunca de una buena gripe, la competencia a veces despiadada dentro del grupo. Su peor metida de pata como miembro de Les Luthiers: Un gesto obsceno involuntario en una presentación de "La tanda". Es un gesto que ni siquiera hago en la vida cotidiana, aún no entiendo por qué lo hice aquella vez. Su músico predilecto: Bach, Beethoven, Mozart, Franck, los Beatles. Su humorista preferido: Woody Allen, Gila, Les Luthiers. Alguna manía o agüero escénico: Ninguno. Su función inolvidable: La nocturna del Teatro Colón de Buenos Aires y la presentación multitudinaria en la Avenida 9 de Julio. Su fuerte y su debilidad en su trabajo: Actuación y composición, respectivamente. CUESTIONARIO PROUST DEL DIARIO CLARIN / viernes, enero 18, 2008 Daniel Rabinovich Entren a uno de los mejores Proust, que llega desde Mardel donde Les Luthiers se presentan en el Estadio Polideportivo viernes y sábados. ¿Cuál es para usted el colmo de la miseria? Ya la miseria es el colmo. ¿Dónde le gustaría vivir? Amo vivir en las ciudades que amo con quien amo. ¿Cuál es su ideal de felicidad en la tierra? Son dos: a) Una buena aspiradora para limpiar. b) Pertenecer a Les Luthiers. ¿Para qué faltas tiene usted más indulgencia? ¿Quién le dijo a usted que tengo indulgencia alguna? ¿Cuáles son sus héroes de novela preferidos? Minnie, por supuesto, y un poco menos Mickey. ¿Cuál es su personaje histórico favorito? Son dos: Sigmund Guevara y el Che Freud. ¿Sus heroínas favoritas en la vida real? Mis nietas Vera y Eugenia. Son increíbles. ¿Sus heroínas en la ficción? Minnie, claro, y un poquito Barbarella. ¿Cuál es su pintor favorito? El Pintor Esco. ¿Su músico favorito? También son dos: Astor Guastavino y Carlos Piazzolla. ¿Qué cualidad prefiere en el hombre? Lo importante no es la cualidad, si no la cantidad. ¿Qué cualidad prefiere en la mujer? Lo importante es la cantidad y la calidad. ¿Su virtud preferida? Tengo tantas... ¿Cuál es el principal rasgo de su carácter? Me da mucha vergüenza. ¿Qué es lo que aprecia más de sus amigos? Que acepten y toleren mi vergüenza por el principal rasgo de mi carácter, la vergüenza. ¿Qué quiere ser? ¿Qué día es hoy?... Latin lover. ¿Qué color prefiere? Los de mi smoking de Les Luthiers. ¿Cuál es la flor que más te gusta? Florencia. ¿Qué pájaro prefiere? El Pajarillo verde, versión de Cecilia Todd. ¿Sus autores favoritos en prosa? Solamente leo poesía. ¿Sus poetas favoritos? ¿Perdón? ¿Sus heroínas en la historia? Mi madre, la primera; mi mujer la segunda; mi hija, la tercera y ahora mis nietas... Ellas me aguantan. ¿Qué nombres le gustan más? Me gustan los nombres de pila o batería. ¿Qué detesta sobre todo? Dejar de comer. ¿Qué personajes históricos desprecia más? ¿Tiene usted un par de días para escucharme? ¿Qué hecho militar admira más? La Batalla de San Lorenzo. ¿Qué reforma admira más? La última de mi casa, quedó muy bien. Lo que echo de menos es una escalera para subir al primer piso. No hay. ¿Qué don de la naturaleza querría tener? Alas, para llegar a mi escritorio del primer piso de casa. ¿Cómo le gustaría morir? Sano, como dice Emilio. ¿Cuál es el estado actual de su espíritu? Uffffffffff. ¿Cuál es su lema? "Contesta un cuestionario de Proust completo y te ganarás el cielo". SOLO POR QUE RIAS El humor, se ha dicho con razón, es una cosa muy seria. Daniel Rabinovich, de Les Luthiers, revela en exclusiva para SoHo las angustias nada cómicas que rodean al oficio de hacer reír. Poraniel Rabinovich nota original: http://soho.terra.com.co/soho/articuloView.jsp?id=3273 Mucha gente cree que somos graciosos todo el tiempo. Mucha gente cree que somos simpáticos y divertidos a toda hora. Lejos están de la verdad. Ser un comediante, actor cómico y humorista profesional nos da un aspecto y una apariencia que es engañosa. Y si encima integramos un grupo como Les Luthiers, el asunto es peor. Todos creen que vivimos pegados al personaje el día entero. Y esperan un chascarrillo, una respuesta ingeniosa o directamente que contemos un chiste como si la vida nos pasara por encima sin dejar rastros. Como si no tuviéramos reunión de padres en el colegio de nuestros hijos, o pago de impuestos cada año, dictaduras y atropellos de todo tipo o una buena gripe de vez en cuando. Para no hablar de hepatitis, brazos fracturados, un infarto machazo, una mujer que nos deja. muchas mujeres que nos dejan. La realidad es distinta y aunque nos encanta ser ocurrentes y responder de vez en cuando con una frase ingeniosa y divertida, no siempre nos sale. Y a veces directamente nos metemos en situaciones difíciles, tratando de ser graciosos y sin tener respuesta. La verdadera angustia, de todas maneras, nos sucede cuando nos sentamos a escribir, a pensar escenas y canciones para nuestro trabajo. Casi siempre nos cuesta mucho encontrar el tema y que produzca hilaridad. Y cada año, buscar las situaciones y desarrollarlas es un desafío enorme. Y nos llena de angustia la inminencia de cada estreno. Es habitual que nos enfermemos a causa de los nervios y el miedo que nos provocan. Hace años que tengo una libretita en la que imagino que voy a apuntar ideas geniales, momentos inolvidables y proyectos para canciones de Les Luthiers o para cuentos. Es la misma de siempre y no está llena todavía. Le queda mucho espacio. Está prácticamente vacía. Mi tarea en el grupo consiste en actuar, tocar y cantar. Y mi aporte creativo está directamente montado sobre las obras que componen mis compañeros. Me dedico en los ensayos a improvisar, a inventar chistes y en cuanto empezamos a rodar las canciones con el público, trato de ser gracioso. Muchas veces lo logro y otras fracaso. En el último caso, a veces intento hacer el mismo chiste diciéndolo de otra manera o con otros gestos. Y si tampoco se salva, va al cesto de la basura. No me hace ninguna gracia cuando esto sucede, pero se compensa con creces con las improvisaciones que causan risa de inmediato. Me provocan un enorme placer. Y me ponen a la altura de mis compañeros en el aspecto creativo. Desde pequeño me gustó actuar y cantar y no tuve problemas de timidez, de manera que en cuanta ocasión podía, ocupaba un lugar frente a la audiencia. Primero la familia y los amigos y de a poco pequeños café concert y teatritos fueron testigos de tamaña desfachatez. Eso sí, humorista empecé a serlo cuando me junté con mis compañeros de grupo. Y sobre todo por la influencia de ellos, con quienes tenemos una empresa dedicada totalmente al humor. Mi formación universitaria en la Facultad de Derecho y cierta conciencia social me hicieron ser una persona seria desde joven. Creo que por eso escribo cuentos en solitario, pero serios, como yo. He publicado dos libros ya: Cuentos en serio y El silencio del final y estoy escribiendo más cuentos para un tercer volumen. Y, como todo escritor que se precie, estoy escribiendo una novela genial. Me falta un poco para terminarla. En realidad debo empezarla primero. Por lo tanto disfruto doblemente de mi actuación con Les Luthiers, porque me olvido de las dificultades de la vida y me dedico a divertirme y divertir al público. Es una forma de terapia, en la que nos servimos mutuamente actores y espectadores para aliviar la dureza de la vida cotidiana y pasar un par de horas de risa. Claro que me parece muy importante que lo hagamos pensando, imaginando situaciones, hablando de temas de la realidad de la vida y dando nuestra opinión. Pero siempre con humor, con una mirada inteligente y divertida. Con una gracia que pueden compartir grandes y chicos. Es muy difícil evaluar cuántos chistes aporto a cada espectáculo de Les Luthiers y por supuesto que varían de acuerdo a cada canción, a cada escena y a cada espectáculo. Me gusta mucho improvisar sobre esquemas sólidos y jugar con el lenguaje. Inventar palabras y hacerme un nudo con ciertas frases es una suerte de especialidad a la que le dedico mucha energía. Cada día pienso situaciones, juegos, chistes o improvisaciones y cuando llego al teatro lo hago con la ilusión de probarlas en público. Si necesito la complicidad de alguno de mis compañeros, o si es en una escena compartida, les aviso. Y a veces lo hago de sorpresa, o directamente me surgen en el momento de la función. Es una gran alegría cuando funcionan bien y provocan risa y no me gusta nada cuando fracasan. Por suerte el porcentaje es favorable. Y no hay nada comparable a cuando algún espectador nos dice lo bien que lo pasó, o cómo lo ayudamos a recuperar el humor. Ese comentario nos impulsa a seguir creando y actuando. Creo que cuando alguna persona nos dice que "se murió de risa", la realidad es que "se vivió de risa". Y sobre todo para nosotros, felices de trabajar divirtiéndonos, de ser graciosos y elegidos y de que además nos paguen por ello. bastante bien, por cierto. NOTA CON DIARIO RIO NEGRO Sábado 26 de Agosto de 2006 "Soy un gran metiroso" Experiencias de un 'luthier' que recorre caminos de humor. Hoy vuelve a escena en Neuquén "Los premios Mastropiero". EDUARDO ROUILLET El espectáculo "Los premios Mastropiero" empezó a probarse por partes en el 2001, terminó de armarse en el teatro Bristol de Martínez, el 29 de julio del año pasado se estrenó en el Astengo de Rosario. Pocos días después, el 12 de agosto, subió a escena en el Gran Rex de Buenos Aires, esta obra que modifica la tradicional estructura de los espectáculos lutherianos: es una entrega de premios, de brillantes ideas, de recursos actorales bien aprovechados y música que supera a la de los géneros que parodian. Anoche, al cierre de esta edición, Les Luthiers dio su primer función en con este show en el Estadio Ruca Che, donde hoy volverán a subir al escenario a las 22. Las miles de personas que siguen a Les Luthiers donde quiera que vayan, prueban que la búsqueda de excelencia es una aspiración inevitable, ante tanta sobreoferta de chatura y banalidad. "Somos actores profesionales, mejor dicho, somos luthiers profesionales. En mi caso personal", señala Daniel Rabinovich quien dialogó con "Río Negro" antes de su actuación en Neuquén, "me considero actor y trabajo como tal. O sea, que al subir al escenario, voy a trabajar y dejo de lado -en la medida de lo posible- todas las cargas que llevo puestas. Cuando armo el personaje que corresponde a cada una de las obras que hacemos, me concentro en él y hago lo mío. Si trabajara de cirujano, abogado, bancario, de chofer de taxi, haría lo mismo. Vivimos en este mundo, en este lugar y tenemos los aprietes que la sociedad, que la familia, que la vida, nos dan; pero en el momento de actuar, somos profesionales". - Imaginaba la respuesta, pero las que nombraste son actividades en las cuales, se puede hasta eludir el diálogo, no sonreír... - Lo que es muy difícil, cuando uno está muy mufado, deprimido además, es crear, componer, escribir. Eso es mucho más complicado; sobre todo porque no existe la presión de tener que hacerlo. Cuando hay que realizar la función sí o sí, uno hace el laburo. - ¿Cómo actúan los restantes luthiers, cuando alguno está en dificultades? - En el caso de que lo sepan, cumplen una función importante de sostén. Si tenemos conocimiento que algunos de nosotros está mal, caído, normalmente se lo ayuda, se lo alienta, se le da una palmada, un mimo. Siempre hay una forma, un guiño, para apoyarlo en el escenario. - ¿Qué pasa con las giras? - En gira, cambia un poco la rutina del lugar en el que nosotros vivimos, normalmente Buenos Aires. Comienza la temporada de hoteles, de visita a casa de los amigos, de los días que duran cincuenta o sesenta horas, de caminar por los parques de ciudades que a uno no le pertenecen, que en alguna medida disfrutamos cada vez que vamos. Y, no es tan tranquilo como hacer el espectáculo siempre en el mismo escenario. Pero también tiene el placer de compartirlo con el público de los pueblos que visitamos, y nos esperan con los brazos abiertos. Nosotros lo sabemos, nos damos cuenta, nos lo hacen sentir... - ¿Cómo ponerle límites a esos días de sesenta horas? - Le damos más tiempo a la siesta para descansar y prepararnos para la noche. Después del laburo, vamos a comer con los amigos, los primos, los parientes de cada pueblo. - ¿Y en cuanto a la lejanía de la familia, suelen girar durante dos meses sin volver a casa? - Cada cual hace lo que puede (ríe Daniel). En esta gira que empieza en Neuquén, tengo la suerte de que mi mujer me acompaña, lo que la hará mucho más llevadera. Pero, bueno, es una casualidad porque se le acomodaron los tiempos y demás. De lo contrario, normalmente, estamos solos, nos apoyamos unos en los otros, vamos a comer juntos; y aprovechamos también para escribir, pensar, nos llevamos las computadoras... - Y generar ideas para el espectáculo que viene... - En este momento, estamos escribiendo, pensando y ensayando ya, cosas para el 2008. Así que viene muy bien, para el que está enchufado, abrir la compu y tipear. Normalmente escribimos las ideas de a uno y otro le pone música, ahí ya empieza a repartirse la cosa. Cuando el proyecto está medianamente desarrollado, lo tomamos los cinco, comenzamos a ensayarlo y lo grabamos en video; vamos corrigiendo hasta que por fin lo probamos con público y vemos qué nos parece. Son pruebas que se hacen metidas en el espectáculo que está rodando, sin avisarle a nadie, sin que el público lo sepa... Por ahí una noche, cada tanto, se prueba una canción nueva; grabamos esa función y después repasamos el video, escuchamos las risas del público, advertimos donde salió bien o mal lo que nos propusimos, decidimos si lo continuamos, lo dejamos o cambiamos. - ¿Con quién congeniás musicalmente mejor? - Yo me llevo bien con todos. Aparte, soy un gran mentiroso... Para actuar, quizá con el que más me divierto es con Marcos (Mundstock). OTRAS ENTREVISTAS o NOTAS: http://www.lesluthiers.net/Pre/IND/PR-DR-LNCR-221198.htm http://www.lesluthiers.net/Pre/Varias/elpaisDR.htm http://www.perfil.com/contenidos/2007/01/30/noticia_0046.html "Toda creación es inspiración de un momento. Pero nada de eso pasa al papel, a una partitura o al escenario si no te ponés a laburar [...] Si no te sentás y lo escribís, esa idea se evaporó." Imágenes: Algunos videos donde se destaca: Daniel Rabinovich habla de Fontanarrosa link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=kUxH_nqefiw Daniel y Puccio en el programa "Continuará" link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=s5Ern00FsKQ Monologo Rabinovich (Infaltable) link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=4ovdidUmk20 Les Luthiers - Ava Gardner (Excelente!!!) link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=w5vwZpeZGkM&feature=related Les Luthiers - Encuentro en el Restaurante link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=HiEaOxcAEAQ&feature=related Les Luhtiers - Esther Píscore (1 y 2) link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=qnGvn-wvOkY link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=TqiYlnnW3_Q&feature=related Les Luthiers - Homenaje a Huesito Williams (1 y 2) link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=gBgsEBFwfkc link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=CtXKdBu_l_I&feature=related Les Luthiers - El Telefono del Amor link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=oO-_x-E9d40&feature=related Les Luthiers - Lo Importante Que Es Saber Idiomas link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=tlzNGCBp1TE&feature=related Rabinovich lee un poema link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=CJPwzEV1gsA Les Luthiers - La hija de Escipión (obra) link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=Q-Pg6XoTObY&feature=related Les Luthiers - Los Suicidas link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=htqHWZ2zi9Q&feature=related Les Luthiers - Lo que el Sheriff se contó link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=PEdYBUnJFkM&feature=related Les Luthiers - Perdónala link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=ETEwi4ocII8 Les Luthiers- Manuel Dario (1 y 2) link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=OX6adOu_A8Q&feature=user link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=op8y0M3rTrM&feature=related Les Luthiers - La comisión I (Himnovaciones) - Primera Parte link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=iKdbc1fmIwI&feature=related Les Luthiers - La gallina dijo eureka (con Acher) link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=zGGCdtBzO54 Ojala les guste Mira también: http://www.taringa.net/posts/info/1386701/%5BMegapost%5D--Marcos-Mundstock-(Les-luthiers).html
Un Idolo Marcos Mundstock (25 de mayo de 1942, Santa Fe, Argentina) es un integrante del grupo argentino de música y humor Les Luthiers. Locutor profesional, redactor publicitario y humorista. Al comienzo de su participación en Les Luthiers realizó trabajos en radio y publicidad, aunque pronto pasó a dedicarse en exclusiva a las actuaciones del grupo. Junto con el fundador del conjunto, Gerardo Masana, creó el personaje del ficticio compositor Johann Sebastian Mastropiero, en cuya supuesta vida y obra se basan bastantes piezas musicales y los textos introductorios de las mismas. Es el miembro de Les Luthiers con menores cualidades musicales, aunque en raras ocasiones toca algún instrumento, como el gom-horn. Una de sus mejores cualidades es su voz de barítono, con la que ha interpretado inolvidables canciones, y resulta perfectamente reconocible para cualquiera cuando la escuchamos en cualquiera de las introducciones leídas. En cambio, su capacidad histriónica es más que notable, especialmente cuando se combina con la de Daniel Rabinovich, con quien interpreta a menudo diálogos disparatados de gran calidad. En los últimos años ha unido a algunas apariciones anteriores en televisión la interpretación de papeles secundarios en películas argentinas para cine (por ejemplo "No sos vos, soy yo" o "Roma", y en una española ("Torrente 3". Participaciones en cine: * Quebracho - Voz en off (1974) * Roma - Gustavo Smirnoff (2004) * Cama Adentro - Víctor (2004) * No sos vos, soy yo - Analista (2004) * Torrente 3: El Protector - Cameo (2005) * Cine Negro - Sí mismo (2007) * Ratatouille - Gusteau (versión argentina) (2007) Participaciones en Televisión: * Good Show (1993) * Sopresa y Media (1995) http://www.youtube.com/watch?v=KSdJAfn20W8 * La Argentina de Tato (1999) * Mosca y Smith en el Once (2004) * Al Colón (2006) Algunos capítulos de AL Colon acá: [/align] * Los Cuentos de Fontanarrosa (2007) "En la vida hay días buenos, pocos. También hay días malos, por suerte también pocos. Y el resto, la mayoría, son días normales". Te lo cuenta él: Nací en Santa Fe, no así en Buenos Aires, adonde me trajeron a los seis años. Quise ser abogado, ingeniero, aviador, cow-boy, benefactor de la humanidad, tenor de ópera, Tarzán, amante latino, futbolista y otras cosas más. Después le hice la corte a la ingeniería, novié con la redacción publicitaria, estuve casado con la radio y tuve algunas escapadas con el teatro. Vivo con Les Luthiers desde su prehistoria. Con referencia a mí, Marcos, sólo daré algunos marcos de referencia. Amo los lirios por su pureza, todo mi amor es puro, de lirio... Me encanta Dora que es encantadora, o mi primorosa prima Rosa, me animaría con Ana María, pero sólo respondo a la voz de Laura, canejo. ¡Oh, Dios, odio los odios, aborrezco la borrasca, la bruma me abruma!. Cuando me siento así, por el piso, me siento en el piso a pensar: suelo hallar consuelo en el suelo. En las despedidas me emociono, hasta la vista se me nubla. ¡Adiós, se está nublando, hasta la vista. Marcos Mundstock es el locutor del grupo. En cualquier otro caso este podría ser un papel de escasa importancia, un mero trámite entre escena y escena, pero en el caso de Les Luthiers se convierte en un papel fundamental. Gracias a las introducciones por él realizadas consigue poner al espectador en antecedentes de lo que va a oír a continuación, y proporciona la información necesaria para comprender las escenas así como información adicional sobre las obras o los autores que las componen (no hay que olvidar que toda la información que tenemos de Mastropiero está obtenida de sus introducciones). Es increíble su capacidad para mantener el gesto serio mientras cuenta historias de viajes a lugares remotos, personajes de lo más peculiar y anécdotas que harían llorar de risa a cualquiera. Lo narra todo con tal seriedad y precisión en los detalles que sería perfectamente creíble de no ser por lo disparatado de las situaciones que cuenta. Es lo que podríamos llamar el “locutor perfecto”, capaz de leer con toda seriedad y sin inmutarse todo lo que le pongan en su carpeta roja (sirva como muestra la lectura de la etiqueta de un zapato al comienzo de la introducción de San Ictícola de los peces). Cualquier aficionado a Les Luthiers que se precie no puede perderse escenas como la introducción de Encuentro en el restaurante (en la que por una vez pierde los papeles y se ve obligado a improvisar en una sucesión hilarante de divagaciones acerca de la vida del autor), la introducción de Serenata medio oriental (con los desternillantes comentarios sobre los beduinos, los “mahomenos” y los nómades por partida doble), la maravillosa “defensa” de Mastropiero ante los que le acusan de plagiar a Günter Fragher en el bolero Perdónala, la descripción del estudio del mundo animal por parte de Mastropiero (con sus ovejas de balido mixto, ambi-valentes o ambi-balantes) en el maravilloso Romance del joven conde, la sirena y el pájaro cucú... y la oveja o como el Doctor Eriberto Chwok en los espacios de Consejos para padres. ENTREVISTA En los últimos 23 años, Marcos Mundstock ha hecho reír a millones de personas con sus textos introductorios a obras de Les Luthiers. Pero quizás su mejor chiste data de cuando tenía cuatro años de edad y estaba en la puerta de su casa, en la Avenida Freire de la ciudad de Santa Fe. "Yo estaba muy impresionado por un dibujo de un saladero de carne que había encontrado en una revista Billiken de mi hermana. Vi pasar un camión cargado de cueros y le dije a mi mamá : -¡Mirá, ahí llevan cueros para hacer vacas!". Ya era el típico humor de Mundstock, un antiguo locutor profesional y redactor publicitario. Hombre rápido de mente (hay un espacio entre las dos palabras anteriores) y lento de empresas, no terminó la única carrera que inició: Ingeniería. Su parsimonia obedece a que, según él mismo lo confiesa, pierde buena parte de su tiempo en 'boludeces'. -¿Qué tipo de boludeces? - Aajhmmm... uuh... me cuesta trabajo dedicarme al trabajo... Creo que me entretengo por ahí... mmhhh ... que sé yo... durmiendo, viendo televisión... uhhh... jugando al fútbol ... -¿Cuál es su secreto para producir esos textos inesperados, a veces surrealistas y siempre divertidos, que lo convierten en el humorista favorito de algunos de sus compañeros, en orgullo de las familias Mundstock y Finkelstein y en admiración de su barrio? - Trabajo solo y en casa. Hacer textos para ser escuchados tiene su clave: deben llevar el remate en la última palabra del párrafo. La gente quiere chistes que la hagan reír y hay que darle el gusto. También creo que el chiste suele ser una obra abierta, siempre modificable, y corrijo en forma permanente y sobre la marcha. Mis notas son un crucigrama. - ¿Se siente cómodo como intérprete musical? - Mis contribuciones musicales son mínimas, sobre todo en comparación con las de mis compañeros. La verdad es que yo soy un lastre en este sentido. Hasta la trompetita que tengo que tocar me cuesta muchísimo. - ¿Ha sido difícil escribir los textos a obras musicales de tan marcado humor? - Hay varias fórmulas que aplico. Una de ellas es que el texto no compita con la obra que presenta. Muchas veces ni siquiera tiene que ver con ella. Por ejemplo, en "Encuentro en el restaurante" el presentador no encuentra la hoja que debe leer y se pone a improvisar: recorre todos los lugares comunes de las biografías que no dicen nada. En este texto ni siquiera se sugiere el tema de la obra que vendrá enseguida. - ¿Ha escrito textos distintos a los que presentan cada obra de Les Luthiers? - Uff.. si... tengo dos o tres cuentos terminados y muchos apuntes. Pero me cuesta trabajo dedicarme a eso. Algún día lo publicaré, no pierdo las esperanzas. Por ahí me han propuesto publicar un cuento que tengo y que se llama "Cuento tornasolado", es una historia que empieza en castellano con los anglicismos usuales y se va convirtiendo al inglés en forma -quiero ilusionarme- imperceptible para el lector. Marcos Mundstock Finkelstein, casado con Laura (medica cardióloga), nació el 25 de mayo de 1942 en Santa Fe y desde los seis años anida en Buenos Aires. Pesa 70 kilos y mide 174 centímetros; de chico fue hincha de Boca; sus compañeros, con escaso respeto, lo motejan "pelado". Lo mejor de Les Luthiers: "Las Majas del bergantín", "Cantata del adelantado Don Rodrigo Díaz de Carreras", "El sendero de Warren Sánchez", "Concerto grosso alla rustica". La función olvidable: Las funciones de 1988 en Montevideo en que, estando en el teatro, tuve que ser reemplazado por mi suplente. Su personaje favorito de la obra de Les Luthiers aparte de J. S. Mastropiero: Hoy, José Duval (el viejito de "La hora de la nostalgia". El papel o trabajo más difícil que te ha correspondido: Las pocas notas de teclado que debía tocar en "Mi bebé es un tesoro". El mayor sacrificio que implica ser luthier: La obligación de sentarse a escribir un nuevo número y la angustia de la primera prueba ante el público. Su peor metida de pata con Les Luthiers: En las pruebas con público de "¿Quién mató a Tom McCoffee?", le dije a Puccio: "¡Usted mató a Rulos Negros, eh... digo... a Tom McCoffee!". Su músico preferido: Schubert, Mozart, Brahms, Bizet, Tchaikovsky, Prokofiev, Verdi, Rossini, Puccini, Donizetti, Offenbach... y casi todos. Además, Paolo Tosti, Serrat, Chico Buarque... uf.. tantos! Su humorista predilecto: Woody Allen, Luis Landriscina, Mario Monicelli, Pimpinella... Y muchos más. Su función inolvidable: Recital en el Colón de Buenos Aires. Fue una gran ceremonia de amor mutuo entre Les Luthiers y su público. Su fuerte y su debilidad en Les Luthiers: Mi fuerte, textos y situaciones teatrales: inventarlas y actuarlas. Mi debilidad: interpretar música. (Entrevista realizada el 8 de junio de 2002) Nota en la revista Hombre, 16 de Junio de 2005 Todos lo conocen por su voz inconfundible, cuando habla de "Mastropiero" con los Les Luthiers. Pero se quitó el smoking y participa en el reciente estreno “No sos vos, soy yo”, además de otros dos films rodados este año. -¿Cómo son las ofertas de trabajo extra Les Luthiers que te acercan? -A partir de ser un poco conocido, cada tanto me ofrecen distintas cosas para hacer y muy pocas las llevo adelante, básicamente porque no me gustan. Es que Les Luthiers es tan maravilloso y grande que me cubre todos los frentes: el placer de trabajar, la repercusión, el aplauso y la risa de la gente, el cariño del público, los viajes y, como si fuera poco, ganamos muy bien. Además, es muy fácil que esas ofertas me den miedo, para qué me voy a arriesgar si ya tengo mi lugar. -Pero te atacó la faceta de actor de cine. -Hice "No sos vos, soy yo", "Roma" y "Cama adentro", además de un capítulo para "Mosca & Smith", en tele. Me convencieron a golpes de afecto. Fueron a mi casa, me mimaron y franelearon, con mucha contención y estimulación. Eso sí, los textos tienen que ser lógicos: es el filtro que más utilizo para descartar propuestas. -En la vida real, ¿cuántas veces dijiste "no sos vos, soy yo"? -Muchas, aunque a escondidas bajo otras palabras. Con las mujeres, ni me acuerdo; también lo apliqué con libretos o distintas propuestas. Pero siempre de manera cortes, aunque he pensado: "Sí, sos vos, pero ¿para qué te lo voy a decir?". -¿Te pasó con Les Luthiers? -No, sólo buenas experiencias. El día que hagamos una mala presentación nos tomará muy desprevenidos y mal acostumbrados. -Tampoco son infalibles. -A fines de los 70, un día tuvimos que cortar el show a la mitad de la presentación. Era una convención de cooperativas rurales en la ciudad deportiva de Boca, donde nadie entendía nada. Fue un bajón. Los del público habían ido a morfar y se habían puesto en pedo. La mayoría dormía y quería rajar de ahí. En ese momento, aparecimos con la rutina. ¡De terror! -Más allá de tu formalidad en la voz y el aspecto, ¿cómo te definirías debajo del escenario? -Clásico, por la música -aunque me gusta mucho el folklore también-, por el grupo de humor en el que participo y mi pasión futbolera. En esto último, soy raro: argentino, loco por el fútbol, pero no me reconozco hincha de ningún club. De chico era de Boca, pero en un partido contra Chacarita me di cuenta de que quería que ganaran los contrarios, porque jugaban más lindo. De ahí en adelante me entregué a los jugadores de mucha habilidad. Me encanta Zinedine Zidane. -El pelado tiene sus atractivos, ¿cuál te hubiera gustado ser? -De nuevo: Zidane, sin dudas. -¿Un sueño no cumplido como locutor (N.R.: recibido del ISER)? -En una época era transmitir una ópera desde el Teatro Colón, pero ahora me gustaría más tirar la tanda en una cabina de radio del estadio Bernabeu, sólo para ir a la cancha y ver a "Los Galácticos". En realidad, sólo a Zidane. -¿Estás enamorado del francés? -Es muy bueno el pelado. -¿Qué es escribir? -Una especie de sueño postergado. En algún momento tendré que darme cuenta de que debo desprender el placer de hacerlo del mandato de ser un escritor. Es que de chico cualquiera contrae el virus de pensar que ser escritor es una de las grandes cosas de la vida. No sólo mi experiencia me ha demostrado que esto no es así, sino mi profesión: a veces me encuentro en la lucha interna de pensar que si puedo escribir los textos de Les Luthiers también podría desarrollar una novela. Pero no, prefiero entregarme a la fatiga. Perdón de nuevo, pero esto es como Zidane: hay muchos que juegan a la pelota, a Primera llegan pocos y que la rompen, sólo el enganche de los franchutes. -¿Cómo sería el texto de tu epitafio? -¿Te contesto en serio o invento algo ingenioso? Algo así: "Marcos no está, todavía lo estamos esperando". -¿En qué lugar te inspirás más para escribir? -Ninguno en particular. Cuando tengo que entregar algo, voy y lo hago. Últimamente, laburo en un balcón cerrado de mi casa, con vista al jardín. Ahí puse la computadora, toda una novedad. Mi esposa se encargó del paso de la máquina de escribir a la pc, porque yo le tenía terror. De hecho, me gusta más escribir con bolígrafo. -Otro clásico. -Ya no tanto. -¿Cuál fue el último momento sin risas de tu vida? -Hace tres años y medio, cuando dejé de fumar después de cuatro décadas. Lo hice obligado, porque tuve un linfoma que me lo trataron con quimioterapia. Antes de entrar a la clínica por primera vez para el tratamiento, me fumé el último y nunca más. Fue bravo, un tiempo anduve chupando una pipa vacía. -¿Cuándo tuviste más miedo: antes de la quimio o de cualquier show? -Son sentimientos distintos, pero por supuesto que con la enfermedad, porque me estaba jugando la vida. Sin embargo, hay veces que la desesperación es mayor con cuestiones más triviales, como el subir a escena. Nota de Clarin - 08.06.2002 Marcos Mundstock Si se analiza en términos de destino, del destino de su vida, por supuesto, la participación de Marcos Mundstock en Les Luthiers representa "el retorno de lo reprimido", como él mismo lo afirma. Veamos. De chico Mundstock, a pesar de ser un niño "tímido y triste", se destacaba en los actos escolares del colegio Peretz, en Once. "Se hacían espectáculos donde yo era el actor genial y precoz", recuerda sin modestia. Pero, por oscuras razones, desde los 10 hasta los 20 años esa energía estuvo aplastada. Más aún cuando en el secundario empezó lo que llama "el largo camino que me iba a conducir a ser un profesional serio". Por suerte, el camino se bifurcó. "Para ese entonces el plan oficial era estudiar ingeniería —explica—, pero lo reprimido se buscó un pretexto". Mundstock le dijo a los padres: "Bueno, pero si entro en el ISER puedo laburar de locutor para costearme los estudios de ingeniería". El muy pillín. Y así fue. Sólo que en Ingeniería conoció el coro de la Facultad y a los que luego formarían el engendro. Y ahí se perdió. Aunque no fue fácil retomar la exultante energía histriónica de su niñez. "Al principio yo hacía los textos, tardé en soltarme a actuar", reconoce. Tampoco fue fácil superar la decisión de abandonar la carrera universitaria después de tres años. "Durante mucho tiempo yo cargué con la frustración de no haberme recibido, lo leía como un fracaso", asegura, aún cuando Les Luthiers estaba comenzando a tener éxito. Esa sensación le duró, apenas, los primeros diez años del grupo. Marcos tiene 60 años, una esposa y una hija. El texto de Marcos Mundstock en la despedida de Julio Bocca sábado 29 de diciembre de 2007 ¡Hola, buenas noches, bienvenidos a esta fiesta! Estamos aquí, frente al Obelisco… ¡porque hemos venido a festejar un campeonato!… Un muchacho que nació en mi barrio, en el barrio de todos nosotros… salió campeón. Campeón mundial del arte, la pasión, la humildad, la disciplina, la ternura, la entrega. Ese muchacho de nuestro barrio se llama Julio Bocca. Me parece interesante contarles por qué se eligió el obelisco para la despedida de Julio Bocca. Primero pensamos en una ceremonia solemne, en un templo del arte como el Teatro Colón… Para cuando estuvieran listas las obras… Lo descartamos porque Julio se quería retirar joven… Después se nos ocurrió - ya que Julio se llama Bocca, es hincha de Boca y ya bailó en la cancha de Boca - hacer la despedida en un escenario flotante sobre el Riachuelo… Si llegaban a tiempo con las obras de saneamiento… Lo descartamos porque Julio se quería retirar en vida… Pensamos en otros estadios pero está claro que tampoco River, Racing, o Independiente están para festejos… Todos respondieron lo mismo: Espectáculo de danza, no: “No vamos a seguir permitiendo que nos bailen en nuestra propia cancha”. Así fue como decidimos hacer la despedida en el Obelisco. Por supuesto, antes nos cercioramos bien de que estuviera terminado. Hoy Julio se retira… La verdad, ha tenido una vida muy agitada… Le han pasado cosas tremendas: Ha sido corsario, fue engañado por un cisne negro, se enamoró de su hermana… Se casó en secreto con Julieta y se tuvo que suicidar porque se llevaba mal con los suegros… Se enamoró de una bayadere pero lo obligaron a casarse con la hija del Rajá…¡ rajá de ahí…! El Rajá de ahí, de la India... Después hizo cosas muy raras… Bailó tangos, jazz, rock… ¡Como en los bailes del barrio! Lo que pasa es que Julio es un muchacho de nuestro barrio pero tiene una doble vida…. Cuando nadie lo ve se mete en el estudio o en el teatro donde tiene función… se pone las zapatillas, las calzas, el jubón o lo que sea y se convierte en… ¡Julio Bocca!... ¡Súper Julio Bocca! El súper héroe… el que tiene poderes… Poderes sobre su cuerpo… y sobre nuestras almas… Pero Súper Julio Bocca también es San Julio Bocca para tantos balletómanos que lo adoran… Y es el General Julio Bocca, que conquistó países con su arte y plantó nuestra bandera en ellos. Hoy se despide Julio Bocca… Y hoy están permitidas todas las emociones, desde la admiración a la gratitud, desde la euforia hasta las lágrimas… Porque este muchacho de nuestro barrio, como todos los verdaderos artistas, mientras volaba sobre los escenarios, nos llevaba de paseo por el cielo de los sentimientos … Entre bandadas de amores y miedos, alegrías y tristezas… esas aves multicolores que se encuentran en los corazones de cada uno de nosotros… Está claro que no nace un Julio Bocca muy a menudo. Sin embargo, no alcanza con ser un predestinado, haber nacido con cualidades únicas… Además hay que pasarse la vida ensayando, entrenando, tomando clases… Y más importante aun, hay que atreverse, hay que saltar y girar y volar… también con las ideas y las pasiones. Hay que ser valiente, cuando se ha nacido Julio Bocca, para seguir siendo Julio Bocca. Una vez conquistada la difícil admiración de los expertos, Julio salió también a la búsqueda de las mayorías… Y logró algo maravilloso… Conmover a multitudes con la danza más exquisita. Y eso que no es sencillo mantener y transmitir el mismo espíritu en el Bolshoi que en una cancha de fútbol…Tampoco es sencillo atreverse a hacer algo que nadie ha hecho antes. Y la clave está en que Julio lo hace con total sencillez y naturalidad: ¡lo hace porque se le baila! Consiguió la hazaña de que el ballet, cultivado en teatros imperiales y en elites aristocráticas, al arrullo de los aplausos y los ¡magnifique, wonderful, bravo!… alcanzara la apoteosis del ¡una más y no jodemos más! Dado que tanta gente nueva se acerca al ballet, he creído oportuno aprovechar esta ocasión para explicar el significado de algunos términos básicos. Por ejemplo la palabra partenaire. Partenaire es el bailarín que acompaña a la bailarina principal. Viene del francés par-tenaire, que significa “para-tener”. Para tener a la bailarina y evitar que se caiga. Veamos también algunos errores frecuentes: No debemos olvidar que Bolshoi no es bolsón en ruso… Que en francés “bañera” no se dice La bayadere… Y que en castellano “tutú blanco” no significa ambulancia. Tampoco debemos confundir la Giselle de Adam, con el Chiclét de Ádams. O la Manon de Mc Millan, que es un ballet, con la Manon de Terrabusi que es una galletita. Para terminar esta pequeña clase veamos el significado de Pas-de-quatre, típico de la danza clásica. Pas-de-quatre significa: “que haya paz en el catre” (o también “paz en el catre para los hombres de buena voluntad”). Bueno, ahora hablando en serio. Hoy es la despedida de Julio, pero en su persona también celebremos a toda la danza….¡Benditos sean los bailarinesy las bailarinas! Todos los bailarines… Que se pasan la vida preparándose para que nosotros disfrutemos de su arte… En un minuto más, aquí bailarán los amigos de Julio, los grandes de todo el mundo: La Española Tamara Rojo - Bailarina Principal del Royal Ballet de Londres El Frances Manuel Legris – Etoile de la Opera de Paris La georgiana Nina Ananiashvili y el cubano José Manuel Carreño - Bailarines principales del American Ballet Theatre Y los grandes del barrio: Eleonora Cassano Maximiliano Guerra Cecilia Figaredo Hernán Piquín El Grupo Tangokinesis Y el Ballet Argentino de Julio Bocca Por último: hoy Julio se despide, pero estamos seguros de que seguirá siendo genial en todo lo que haga… el Ballet Argentino, la Fundación, el Maipo…¡y lo que se le ocurra! Pero la verdad es que se merece un descanso, unas buenas vacaciones… Para terminar, entonces, celebremos que aunque estemos en diciembre, hoy empiezan las vacaciones de Julio… ¡Que venga la fiesta! Algunos Videitos: Entrevista a Marcos Mundstock en Capocomicos link: link: link: Marcos Mundstock (Les Luthiers) en Good Show link: Les Luthiers - El regreso link: Les Luthiers - A la Playa con Mariana link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=aOiKgVaKB-Y La rendicion del vampiro link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=gunhuUF_NoI&feature=related La hora de la nostalgia (1 y 2) link: link: Consejos para padres link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=QjFmymetqEM&feature=related El poeta y el Eco (1 y 2) link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=ER4bVUVOcYc link: Les Luthiers - Presentación la Hija de Escipión link: ¡¡¡¡¡¡¡¡¡GRANDE MARCOOOS!!!!!!!!!! link: Espero que les haya servido Mira tambien: