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10 Mejores Libros de Stephen King
10 Mejores Libros de Stephen King
InfoporAnónimo8/27/2013

Stephen Edwin King (nacido en Portland, Maine, Estados Unidos, 21 de septiembre de 1947) es un escritor estadounidense conocido por sus novelas de terror. Los libros de King han estado muy a menudo en las listas de superventas. En 2003 recibió el National Book Award por su trayectoria y contribución a las letras americanas, el cual fue otorgado por la National Book Foundation. It (1986 ) Cuenta la historia de un grupo de chicos que son aterrorizados por un malvado monstruo -al que llaman «Eso»- que es capaz de cambiar de forma, alimentándose del terror que produce en sus víctimas. En 1990 se estrenó un telefilme de tres horas y trece minutos de duración. El resplandor (1977) El resplandor (título original The Shining) es la tercera novela de terror del escritor estadounidense Stephen King, publicada en 1977. El título se inspiró en la canción de John Lennon "Instant Karma!", que contiene la línea «We all shine on...» King quiso en un principio ponerle el título The Shine, pero lo cambió cuando se dio cuenta de que "shine" era un título muy despectivo para las personas de color. Fue su primer bestseller en tapa dura, lo que lo posicionó como un preeminente escritor del género de horror. Cementerio de animales (1983) Cementerio de Animales se publico en el año de 1983 y fue llevada al cine en 1989 (se estrenó con el título Cementerio de mascotas) y dirigida por Mary Lambert, protagonizada por Dale Midkiff como Louis, Fred Gwynne como Jud, Denise Crosby como Rachel y Miko Hughes como Gage. Un hombre, Andrew Hubatsek, fue elegido para el papel de Zelda porque los cineastas no pudiron encontrar una mujer con la forma ósea suficientemente enferma para retratarla. El grupo Los Ramones grabó la canción que lleva el título de la película y se puede encontrar en su álbum Brain Drain. Misery (1987) Paul Sheldon es un escritor de mucho éxito. Una tarde de invierno, mientras viaja por la carretera, sufre un terrible accidente, del cual sale vivo de milagro, pero con ambas piernas rotas y muy lastimado. Despierta en la casa de Annie Wilkes, una enfermera fanática de Misery, personaje de muchas de las novelas de Paul. Al principio todo parece marchar bien, pero poco a poco Paul descubre la obsesión que se apodera de su admiradora, que es una psicótica asesina y tratará de retenerlo todo lo posible incomunicándolo y obligándole a escribir una nueva novela donde Misery reviva ya que, cansado del personaje, el escritor había decidido matarlo en su última novela. Carrie (1974) Es uno de los libros más censurados en las escuelas de EE.UU. y la película incluso estuvo prohibida en Finlandia. En 1976, el director de cine Brian de Palma hizo la primera película basada en la novela. La milla verde (1996) Esta novela fue originalmente publicada en seis volúmenes, edición que también se respetó en castellano. La edición completa en los Estados Unidos presenta el subtítulo "The Complete Serial Novel". Los seis volúmenes originales son: - Part 1: The Two Dead Girls (Parte 1: Las Gemelas Asesinadas) - Part 2: The Mouse on the Mile (Parte 2: Un Ratón en el Pasillo) - Part 3: Coffey's Hands (Parte 3: Las Manos de Coffey) - Part 4: The Bad Death of Edward Delacroix (Parte 4: Una Ejecución Espeluznante) - Part 5: Night Journey (Parte 5: Viaje Nocturno) - Part 6: Coffey on the Mile (Parte 6: La Hora Final de Coffey) Cell (2006) La novela trata sobre un artista de Nueva Inglaterra que lucha por reunirse con su joven hijo después de que una misteriosa señal emitida por la red de telefonía global transforma a las personas comunes en zombies. En la edición impresa, se aclara que King "no tiene teléfono celular". La Cúpula (2009) Pocos días después del lanzamiento del libro se anunció que DreamWorks estaba produciendo una miniserie basada en la novela. El fundador de la productora Steven Spielberg y el propio King serán los productores ejecutivos del proyecto. El misterio de Salem's Lot (1975) La novela fue adaptada dos veces para la televisión, una miniserie de 1979 y un remake de la misma en 2004. Además, en el año 1995, la BBC la adaptó para un radioteatro. Un saco de huesos (1998) Un saco de huesos (en inglés, Bag of bones) es una novela de Stephen King que fue publicada en el año 1998. Es un drama de fantasmas y misterio. El 11 de diciembre de 2011 se estrenó en Estados Unidos una adaptación para televisión concebida como una miniserie de dos capítulos, protagonizada por Pierce Brosnan. En España fue estrenada el 23 de febrero con el titulo de La maldición de Dark Lake. A continuación les dejo una página donde podrán descargar varios cuentos de este maestro del terror. CLICK EN LA IMÁGEN PARA IR A LA PÁGINA

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Las Mejores Peliculas de Mafia de la Historia
Las Mejores Peliculas de Mafia de la Historia
InfoporAnónimo8/13/2013

Prácticamente desde su nacimiento y ascenso al poder al margen de la ley, el cine registró las andaduras del forajido moderno. Los gánsteres han sido retratados en sus muchas variantes —desde el gánster de la ley seca al italoamericano en decadencia, pasando por el rural, el yakuza o el callejero— con nostalgia, reprobación, moralismo, velada admiración y, sobre todo, fascinación. El medio no ha dejado de replicar a las grandes figuras del crimen organizado —Al Capone, John Dillinger, Clyde Barrow, Bonnie Parker y Mickey Cohen han sido llevados a la ficción, entre otros muchos— y de esa correspondencia han brotado algunas de las mejores películas de todos los tiempos, una lista que hace de este género uno de los más laureados, celebrados y citados con diferencia. A continuación, una selección de hitos mafiosos de la pantalla que todo fan del género no puede perderse. “El padrino” (Francis Ford Coppola, 1972) y “El padrino. Parte II” (Coppola, 1974). Mario Puzo publicó su novela “El padrino” en 1969. Unos años después, la Paramount convencía a Francis Ford Coppola para dirigir su adaptación. El parto de una de las mayores leyendas del cine fue duro: los problemas financieros de la major la urgían a conseguir un éxito cuanto antes, y su relación con el director —que no había sido su primera elección— era delicada hasta el punto de que Coppola estuvo al borde del despido, a lo que hay que sumar la accidentada producción. Pero el final de la historia es conocido: “El padrino” se convirtió en un fenómeno tanto de crítica como de público, siendo durante algún tiempo la cinta más taquillera de la historia y proclamándose triunfadora en los Oscars de 1973. Con el tiempo, ha sido señalada como una de las cumbres del cine, la crónica fascinante, hipnótica y violenta de una familia de la mafia asentada en los Estados Unidos. Todo en ella es prácticamente inolvidable: Marlon Brando y Al Pacino como padrino y heredero respectivamente, James Caan acribillado a balazos, la pistola detrás de la cisterna y la música de Nino Rota meciendo una tragedia que, en su trasfondo, también versa sobre el capitalismo. Dos años más tardes, “El padrino. Parte II” sería una secuela más grande y más compleja que pondría a dialogar los orígenes de los Corleone en su llegada a América—memorable Robert De Niro como el joven Vito— y el relato de un imperio consolidado y amenazado bajo la figura de Michael Corleone (Pacino). En 1990, la trilogía se cerraría con “El padrino. Parte III”, un cierre por debajo de sus dos antecesoras, pero en cualquier caso digno de una gran saga. “Uno de los nuestros” (Martin Scorsese, 1990). Si Coppola había narrado al gánster como aires de tragedia griega, con la elegancia y la épica dramática que recorrían sus protagonistas desde los márgenes de la sociedad hasta su control, los mafiosos de Scorsese eran figuras de a pie de calle, tipos violentos e imprevisibles a los que puntuaba la banda sonora como parte del relato pop de la reciente historia de Estados Unidos. De sus varias películas inscritas en el género, quizá “Uno de los nuestros” sea la más redonda. Basada en la historia real de Henry Hill —interpretado por Ray Liotta—, quien formara parte de la familia Lucchese antes de convertirse en informante del FBI, es una de las mejores expresiones del cine de Scorsese: narrativa en primera persona, ritmo frenético, cinefilia a raudales, música ininterrumpida —suenan los Rolling, Derek and the Dominos, The Cadillacs y Aretha Franklin— y Robert de Niro y Joe Pesci encabezando un reparto de grandes actores. En una de las escenas más brillantes que haya firmado el director, los personajes de De Niro, Pesci y Liotta se paran a desayunar en casa de la madre del segundo tras pasar parte de la noche enterrando un cadáver. En otra igualmente mítica, un prodigioso plano secuencia nos lleva junto a los protagonistas a través de la puerta trasera de un restaurante hasta una mesa privilegiada para asistir a la actuación de Henny Youngman. “Scarface, el terror del hampa” (Howard Hawks y Richard Rosson, 1932). La instauración del Código Hays de censura en Hollywood a principio de la década de los 30 afectó a no pocos títulos, pero ningún caso es tan conocido como el de “Scarface, el terror del hampa” —”Scarface” en el original, sin el moralista añadido español—. Dirigida por Howard Hawks, producida por Howard Hughes y escrita por Ben Hecht, acabaría convirtiéndose en un clásico pese a los esfuerzos del Código por mutilarla y prohibirla. Lo sorprendente es comprobar hoy la salvaje violencia que irradia la cinta, llena de elecciones magistrales que evitan la evidencia en el plano y por ende, la censura —bolos cayendo como sustitución visual de una masacre—, curtida en una rudeza desasosegante que bien encarna el rostro rajado de Paul Muni. En definitiva, una obra maestra que sería tomada como base por Brian de Palma para otro de los grandes títulos del género, “El precio del poder” (1983). “Al rojo vivo” (Raoul Walsh, 1949). Un actor tan versátil como James Cagney, que había aparecido en musicales como “Desfile de candilejas” (Lloyd Bacon, 1933), pasaría sin embargo a la historia por sus personajes de gánster, empezando quizá por el Tom Powers de “El enemigo público” (William A. Wellman, 1931) y el Cody Jarrett de “Al rojo vivo”. Viendo ésta última, cuesta imaginar una interpretación más visceral, más empeñada en crear a un tipo completamente impredecible y atroz, una fuerza de la naturaleza que vive en eterna, violenta combustión. No era la primera gran obra que su director, Raoul Walsh, aportaba el género: en su currículo ya figuraban otras indispensables como “Los violentos años 20″ (1939), en la que aparecía Cagney junto a Humphrey Bogart, y “El último refugio” (1941), en la que el segundo era el protagonista. “Bonnie y Clyde” (Arthur Penn, 1967). Si “Scarface, el terror del hampa” delimita los inicios del código de censura en el cine estadounidense, “Bonnie and Clyde” dejó claro lo obsoleto de un sistema que tocaría a su fin al año siguiente. Basada en los casos reales de Clyde Barrow y Bonnie Parker, amantes atracadores de bancos a los que dieron vida Warren Beatty y Faye Dunaway, la película exhibía una violencia desaforada sin dejar de empatizar con su pareja protagonista, de la que conseguía un profundo retrato emocional. El cruento final podría incluirse sin demasiados problemas entre los más salvajes y agrestes del cine, una orgía de disparos y sangre entre la que se cruzan dos miradas enamoradas. “A quemarropa” (John Boorman, 1967). Tras un golpe importante, Walker (Lee Marvin) es traicionado por su esposa y su mejor amigo. Dado por muerto en una celda de Alcatraz, años más tarde reaparece para reclamar lo que es suyo y vengarse. En este inmenso thriller de John Boorman, Marvin era un retornado de entre los muertos con una ética férrea en su objetivo de restablecer justicia. “A quemarropa” es noir áspero que recorre un personaje silencioso y metódico, y cuyo argumento sería sujeto a remake en “Payback” (Brian Helgeland, 1999), con Mel Gibson como cabeza de cartel. Perfecta para hacer una sesión doble con “Asesino implacable” (Mike Hodges, 1971), otra gran venganza que tendría su correspondiente —e inferior— actualización en “Get Carter” (Stephen Kay, 2000), con Sylvester Stallone sucediendo a Michael Caine como Jack Carter. Otro ejemplo similar es el de “The outfit” (John Flynn, 1973), con Robert Duvall y a partir de una novela de Donald E. Westlake. “Pulp fiction” (Quentin Tarantino, 1994). Todo un icono de la posmodernidad, “Pulp fiction” ganó el Festival de Cannes y confirmó a Quentin Tarantino como el realizador de culto que hoy sigue siendo. En esta ficción de inspiración pulp se entrecruzaban varios relatos, algunos de ellos relacionados con el crimen organizado. En particular, destacaban las peripecias de los dos matones incorporados por John Travolta y Samuel L. Jackson, obligados a deshacerse de un cadáver no deseado, o forzado el primero a llevar a divertirse a la esposa del jefe de todo esto, Marsellus Wallace (Ving Rhames), con quien a su vez tenía cuentas pendientes un boxeador llamado Butch (Bruce Willis). Una película sobresaliente que significó una temprana cumbre en la carrera de su director, y que ya demostraba su exhaustivo manejo de referentes y su gusto por las narrativas dislocadas. “El precio del poder” (Brian de Palma, 1983). Remake libre del clásico de Howard Hawks, en “El precio del poder” Brian de Palma —vía el guion de Oliver Stone— cambiaba a Paul Muni por Al Pacino, y a Tony Camonte por Tony Montana, inmigrante cubano que llegaba a ser rey de la mafia en Miami. Se trata de una de las actuaciones más recordadas de Pacino, entregado al exceso y la violencia histérica, especialmente en un final hiperbólico en el que Montana se enfrenta en su mansión a un ejército a golpe de ametralladora y la celebérrima consigna de «Say hello to my little friend!». Pocas cintas de gánsteres han creado más culto que ésta ni han lucido en tantos pósteres colgados en las habitaciones de sus fans. “Érase una vez en América” (Sergio Leone, 1984). Dice la leyenda que Sergio Leone rechazó en su día la proposición de dirigir “El padrino” porque quería algún día llevar a cabo su propio drama sobre la mafia. Ese proyecto soñado sería el último que llevara su nombre: una monumental obra —ronda las cuatro horas de duración— que recoge varias décadas para contar la historia de unos amigos que crecen juntos desde la infancia hasta ser Césares del crimen organizado de Nueva York durante los años de la Ley Seca. Un reparto lleno de grandes actores (Robert De Niro, James Woods, Joe Pesci, Danny Aiello), una visión nostálgica pero también dura —la amarga escena de la violación— y una banda sonora sublime de Ennio Morricone hacen de ella una de las grandes obras épicas del género. “Casino” (Scorsese, 1995). De nuevo con la complicidad de De Niro, Pesci, y de su guionista Nicholas Pileggi, Scorsese desplazó su foco del caso de Henry Hill al de Frank Rosenthal —Sam Ace Rothstein, en la ficción—, un mafioso que durante la década de los 70 levantó su imperio entre los casinos de Las Vegas. “Casino”, introducida con La Pasión según San Mateo de Bach y una explosión, tenía una esencia más trágica y ambiciosa en su narración de dioses cayendo y ruletas girando. De Niro estaba todavía mejor que en “Uno de los nuestros”, y el de Pesci dejaba de resultar un personaje a ratos simpático para ser siempre un incontrolable monstruo. Pero igual de memorables que ellos eran una Sharon Stone haciendo de adicta y llave a la perdición o un James Woods como el ex novio de ésta. “Ciudad de Dios” (Fernando Meirelles, 2002). Fue uno de los debuts más sonados de la pasada década. El brasileño Fernando Meirelles llevó la ficción criminal de influencias tarantinianas a las favelas de Río de Janeiro. “Ciudad de Dios” es el nombre de una de ellas, un suburbio en el que la violencia y la muerte es la norma, y en el que Buscapé (Alexandre Rodrigues) trata de sobrevivir al día a día con su sueño de llegar a convertirse en fotógrafo. La ópera prima de Meirelles era tan terrible en lo que mostraba como vívida en la manera de mostrarlo, y se puntuaba además con una extraordinaria banda sonora, a golpe de James Brown, Cartola o Harry Wayne Casey. “Reservoir dogs” (Tarantino, 1992). Un grupo de hombres trajeados avanzan a cámara lenta por una calle mientras suena el tema Little Green Bag de George Baker Selection. Es la primera gran imagen icónica del cine de Tarantino, la que mejor representa esta su primera película, una pieza de cámara violenta, llena de diálogos vibrantes y pletóricos de entusiasmo pop. Steve Buscemi, Harvey Keitel —el principal valedor del proyecto—, Michael Madsen, Chris Penn, Tim Roth, Edward Bunker o el propio Tarantino eran los anónimos atracadores bautizados con colores que se reunían después de que el golpe hubiera fracasado, para sospechar unos de otros sobre quién había sido el delator. “Hampa dorada” (Mervyn LeRoy, 1931). El de Edward G. Robinson es otro de los grandes rostros de la ficción criminal, y el ‘Rico’ Bandello de “Hampa dorada” es, quizá, su papel más recordado —junto al Johnny Rocco de “Cayo Largo” (John Huston, 1948)—. En el amanecer del cine de gánsteres, la cinta de Mervyn LeRoy ofrecía ya el relato de ascenso al poder de un pequeño delincuente que llega a ser el gran capo de la ciudad, con el aliciente añadido de un Douglas Fairbanks Jr. que hacía las veces de amigo arrastrado a su pesar al círculo vicioso de la mafia. Se trata de uno de los primeros clásicos del género. “Ángeles con caras sucias” (Michael Curtiz, 1938). Antes de su gran interpretación en “Al rojo vivo”, Cagney ya había dado vida a un criminal que acogía en su regazo a los niños de la parroquia de un sacerdote que fuera su amigo de la infancia. Michael Curtiz era el director de este filme en el que también aparecían Humphrey Bogart, George Bancroft, Ann Sheridan y The Dead End Kids, un grupo de jóvenes actores que el productor Samuel Goldwyn se llevó a Hollywood. “Donnie Brasco” (Mike Newell, 1997). Mike Newell tomó la senda abierta por Scorsese y descendió a los sótanos de la mafia en el que quizá sea uno de los retratos más crudos de su decadencia, de la obsolescencia hortera pero, a su manera, épica, dos años antes de que David Chase extendiera esa visión en la serie “Los Soprano” (1999-2007). Sorprende que uno de los habituales directores-oficinistas de Hollywood demostrara tanta sensibilidad y amor por sus personajes, particularmente por el Benjamin ‘Lefty’ Ruggiero de Pacino, un gánster en su ocaso que deposita en un agente infiltrado del FBI —Johnny Depp, el Donnie Brasco del título— todo el amor y tristeza por el hijo perdido. “Promesas del este” (David Cronenberg, 2007) y “Una historia de violencia” (Cronenberg, 2005). Dos enfoques distintos sobre la mafia marcaron las dos grandes colaboraciones de David Cronenberg con el actor Viggo Mortensen. “Promesas del este” era un drama ambientado en el submundo londinense de las mafias del este, emocionalmente intensa y sensible como pocas obras del director. “Una historia de violencia” adaptaba la novela gráfica de John Wagner y Vince Locke y era la historia de un padre de familia ejemplar al que, un mal día, le alcanza su pasado para sacar el monstruo que lleva dentro. “Infiltrados” (Scorsese, 2006). Tomando como punto de partida el thriller hongkonés “Infernal affairs” (Lau Wai-keng y Alan Mak, 2002), Scorsese mejoró el original en este remake libre lleno de grandes nombres (Leonardo DiCaprio, Matt Damon, Mark Wahlberg, Alec Baldwin, Martin Sheen, Jack Nicholson) y traiciones a un lado y otro de la ley en la ciudad de Boston. “Infiltrados” le dio el reconocimiento en los Oscars que hasta entonces se le había resistido y fue además un éxito en taquilla, el mayor de su carrera hasta la llegada de “Shutter Island” (2010). “El asesino” (John Woo, 1989). Nombre mayúsculo del cine de acción de Hong-Kong, antes de saltar a Hollywood John Woo firmó un par de títulos que figuran entre los imprescindibles del mismo. “El asesino” es quizá el más conocido, y una inmejorable expresión de su estilo barroco, rimbombante y operístico. Bajo la producción de Tsui Hark, Woo armó este cruce de melodrama y violencia-espectáculo en el que Chow Yun-Fat era un asesino en busca de un último golpe que le permita reparar el daño causado a una cantante, a la que accidentalmente ha dejado ciega en un tiroteo. Danny Lee es el representante de la ley dispuesto a frenarle a toda costa. “Sonatine” (Takeshi Kitano, 1993). Otro de los must del cine oriental, en varias ocasiones Kitano ha recurrido al género de los yakuza con ánimo áspero y poesía cruda —véase “Hana-bi. Flores de fuego” (1997)—. La imagen del propio Kitano volándose la tapa de los sesos es la mejor tarjeta de presentación de “Sonatine”, su cuarto trabajo y uno de los más famosos, un perturbador thriller en torno en el que su personaje es enviado a Okinawa para finiquitar una guerra de la mafia japonesa. “Malas calles” (Scorsese, 1973). El tercer largometraje de Scorsese es el primero que apunta al estilo que definirá al cineasta a lo largo de las siguientes décadas. “Malas calles” olía a asfalto y a club nocturno, y en ella se citaban tipos listos, como Charlie (Harvey Keitel), y otros poco sensatos, como Johnny Boy (Robert De Niro). Las cualidad musical del cine de Scorsese empezaba a gestarse aquí, hasta el punto de que el realizador llegó a emplear buena parte del presupuesto solamente para pagar los derechos de dos canciones de los Rolling Stones. La aparición a cámara lenta del personaje de De Niro, al son de Jumping Jack Flash y entrando en el club colgado de dos chicas, marca el que es seguramente el primer gran momento a recordar en su filmografía. “El silencio de un hombre” (Jean-Pierre Melville, 1967) y “El ejército de las sombras” (Melville, 1969). Durante la década de los 60, Melville llevó a cabo su propia reformulación del cine negro a través de la austeridad formal de sus imágenes. En “El silencio de un hombre”, ésta tenía en su centro gravitatorio a un Alain Delon taciturno e impenetrable, despojado de connotaciones morales en su papel de asesino a sueldo. En “El ejército de las sombras”, el director ingresaba en el género por la vía de una historia sobre un grupo de la resistencia francesa durante la Segunda Guerra Mundial. “Muerte entre las flores” (Joel Coen, 1990). Los Coen ya habían pisado el cine negro en su debut “Sangre fácil” (1984), pero en su tercer trabajo reelaboraron directamente el género de los gánsteres con un drama sobre un jefe de la mafia (Albert Finney) y su lugarteniente (Gabriel Byrne) enamorados de la misma mujer (Marcia Gay Harden). “Muerte entre las flores” es uno de sus mejores títulos, una filigrana densa y contundente que lleva el sello de los realizadores, repleta de grandes actuaciones tanto en su triángulo principal como en una galería de secundarios entre los que está Jon Polito o un gran John Turturro, que protagonizaría la siguiente cinta de los Coen, “Barton Fink” (1991). “Escondidos en Brujas” (Martin McDonagh, 2007) y “Siete psicópatas” (McDonagh, 2012). Una película de gánsteres haciendo turismo en una ciudad de cuento de hadas. También una existencialista, con un humor negro que roza lo insano, con enanos y prostitutas, con un Ralph Fiennes como cabreado jefe de la mafia que acude hasta la población belga para saldar la cuenta que su matón no puede saldar. Así era “Escondidos en Brujas”, insólito debut noir de Martin McDonagh, quizá uno de los mejores directores que han seguido la senda de ciertas claves tarantinianas sin caer en la imitación. Éstas se hacen más explícitas en su segundo trabajo, que llega cinco años después de aquella primera incursión: “Siete psicópatas” es una comedia negra, coral, dolorosa, con gusto por lo meta y un poderoso sustrato metafísico que invita a pensar acerca de nuestro lugar en el mundo. En resumen, dos joyas a no perderse. “Rififi” (Jules Dassin, 1955). Otra cumbre del noir europeo, en esta película de Jules Dassin, Jean Servais era Tony Le Stéphanois, quien tras cinco años de condena sale de prisión con la intención de emprender una nueva vida. Su objetivo, sin embargo, se complica cuando se ve sin recursos y se ve obligado a unirse de nuevo a su antigua banda para preparar el golpe casi imposible a una joyería. Basada en una novela de Auguste Le Breton, el entonces crítico de Cahiers du Cinéma François Truffaut dijo de ella que era la mejor película de gánsteres que jamás había visto. “Atrapado por su pasado” (De Palma, 1993). Otra de las grandes piezas de cine negro firmadas por De Palma, “Carlito’s way” —así se llama en su título original— se ubicaba en el mundo de la droga en los años 70. Al Pacino era el Carlito del título, un narcotraficante que sale dispuesto a dejar el negocio pero que encuentra más de un obstáculo para conseguirlo. Estaba basada en dos novelas escritas por Edwin Torres, Juez de la Corte Suprema de Nueva York —que adaptó al guion David Koepp—, y en ella acompañaban a Pacino Sean Penn, Penelope Ann Miller, Luis Guzmán o John Leguizamo, entre otros. “Los intocables de Elliot Ness” (De Palma, 1987). Otro de los grandes mitos del género por muchas razones: por el carismático cuarteto que conformaban Los intocables (Kevin Costner, Sean Connery, Andy Garcia y Charles Martin Smith); por ofrecer a Robert De Niro haciendo del mismísimo Al Capone; por otra gran banda sonora de Ennio Morricone; por los memorables créditos iniciales; y por la secuencia del carrito de bebé cayendo por las escaleras, momento magistral para el que De Palma se inspiró el pasaje de las escaleras de Odessa de “El acorazado Potemkin” (Sergei M. Einsenstein, 1925). “El rey de Nueva York” (Abel Ferrara, 1990). En el cine, muchos de los gánsteres que regresan a las calles tras pasar una temporada a la sombra, lo hacen pensando en emprender vidas nuevas y alejadas del crimen. No es el caso del Frank White de Christopher Walken en “El rey de Nueva York”, un capo de la droga que vuelve al negocio determinado a eliminar a la competencia y reinar de nuevo. Una de las obras más celebradas de Ferrara, en la que también estaban Steve Buscemi, Wesley Snipes o Giancarlo Esposito, entre otros. “Camino a la perdición” (Sam Mendes, 2002). Tras el triunfo de “American beauty” (1999), Sam Mendes abordó en su segunda incursión tras la cámara la adaptación de la novela gráfica de Max Allan Collins y Richard Piers Rayner. El resultado es una de las películas de gánsteres más pulcras e impecables a nivel formal, pura filigrana estética en la que todo está medido —demasiado, quizá— al milímetro y en el que la música de Thomas Newman se esfuerza por elevar las imágenes a niveles de poesía sublime. Si bien la perfección deslumbrante de “Camino a la perdición” esconde pocas vísceras, le sobra corazón para dejar escenas imborrables como la que comparten Paul Newman y Tom Hanks al piano. “Lock & stock” (Guy Ritchie, 1998) y “Snatch. Cerdos y diamantes” (Ritchie, 2000). Ya hablamos de ello en un reportaje anterior. Las comedias negras de los bajos fondos del director británico Guy Ritchie podrían ser en sí un subgénero propio. “Lock & stock” y “Snatch” generaron un enorme culto a su alrededor gracias a su heterogénea galería de singulares gánsteres —un apostador que ha perdido algún que otro dedo, un gitano que no vocaliza o un ruso que no muere nunca—, sus enredos monumentales y su tendencia al cool noir aderezado con dos de esas bandas sonoras que no se resisten a ser escuchadas una y otra vez. Más películas de gánsteres. El famoso ladrón de bancos John Dillinger ha sido otro de los grandes retratados del género, en “Dillinger, enemigo público nº1″ (Max Nosseck, 1945), “Dillinger” (John Milius, 1973) o “Enemigos públicos” (Michael Mann, 2009), en la que era Johnny Depp quien le interpretaba. Otros acercamientos a casos reales del crimen organizado son, por ejemplo, “American Gangster” (Ridley Scott, 2007) con Frank Lucas, “Bugsy” (Barry Levinson, 1991) con Bugsy Siegel o “Gomorra” (Matteo Garrone, 2008) con la camorra napolitana, adaptando la terrorífica novela de Roberto Saviano. En la línea de Scorsese, cabe destacar a De Niro como uno de sus aprendices, en “Una historia del Bronx” (1993), mientras que del periodo clásico no podemos dejar de mencionar títulos como “Bajos fondos” (Samuel Fuller, 1941), “G Men contra el imperio del crimen” (William Keighley, 1935), “Los sobornados” (Fritz Lang, 1953) o, ya en la intersección con la comedia, “Con faldas y a lo loco” (Billy Wilder, 1959).

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Las 10 Mejores Series de Mafia de la Historia
Las 10 Mejores Series de Mafia de la Historia
InfoporAnónimo8/14/2013

La mafia y el narcotráfico son sin duda de los temas preferidos para abordar en el cine y la televisión. A lo largo de la historia hemos visto infinidad de películas y series acerca de mafiosos; siendo sin duda una de las más famosas "El Padrino". Esta cinta es considera la mejor del género, de ahí historias como "Buenos Muchachos", "Erase una vez en América", "Scarface", entre otras, se han convertido en clásicas del género. Aunado a esto, muchos de los actores que han interpretado a grandes capos han alcanzado la fama, un claro ejemplo es Robert De Niro o el mismo AlPacino, actores que lo hemos visto en más de una ocasión dando vida a personajes de mafioso. Pero no todo se queda en la pantalla grande, la ola llegó a la pantalla chica, y muchas series han abordado este tema: "Los Sopranos" es sin duda la mejor serie de mafia que ha existido; con toques de humor conocimos la vida y obra de "Tony Soprano", el líder de la mafia, sus hazañas y la convivencia con su familia. Así como esta serie existen otras que abordan el tema el sitio latercera.com te trae las mejores de ellas. "Los Intocables". Transmitida desde 1959 a 1963, la historia gira alrededor de la lucha de Eliott Ness con el imperio criminal de la mafia de Chicago dirigida por Al Capone. Como dato curioso, la familia Al Capone demandó la serie por un millón de dólares por el uso desautorizado de la semejanza de Al Capone para beneficio económico. "Boardwalk Empire". Está ambientada en Atlantic City, Nueva Jersey, durante la época de la ley seca en los años 20. El gangster de esta historia es Enoch "Nucky" Thompson interpretado por Steve Buscemi. Entre los datos curiosos encontramos que Martin Scorsese dirigió el capítulo piloto y además fue productor ejecutivo de la misma. "El Cartel". Serie colombiana que está basada en el libro "El Cartel de los Sapos", escrito por el ex narcotraficante colombiano Andrés López López. La serie gira alrededor de Martín Cardona alias "El Fresita" integrante del cartel del Norte del Valle. A pesar de que los nombres de los capos fueron cambiados la serie está basada en una historia real. "Magic City". Ubicado en 1959, en Miami , Florida, poco después de la Revolución Cubana, Magic City cuenta la historia de Ike Evans (Jeffrey Dean Morgan), el propietario del hotel más glamoroso de Miami , el Miramar Playa. Evans se ve obligado a hacer un trato nefasto con el jefe de la mafia de Miami , Ben Diamond (Danny Huston) para asegurar el éxito de su creación deslumbrante. "Los Sopranos". La trama de la serie gira en torno al mafioso de Nueva Jersey "Tony Soprano" (James Gandolfini) y las dificultades que enfrenta tanto en su hogar como en la organización criminal que dirige. A su vez, la serie también se centra en la historia de los personajes cercanos a Tony. Como dato curioso, 27 actores que participaron en la cinta "Buenos Muchachos" fueron parte del elenco de esta serie. "Vegas". Drama inspirado en la historia de Ralph Lamb (Dennis Quaid), un sheriff de Las Vegas que recibe el encargo de investigar el asesinato del empleado de un casino. Este es el punto de partida del enfrentamiento entre Lamb y Vincent Savino (Michael Chiklis), un gánster que pretende dominar toda la ciudad. "Escobar, el patrón del mal". Serie colombiana basada en la historia del narcotraficante Pablo Emilio Escobar Gaviria, mezclada con escenas y relatos ficticios. La serie toma como referencia el libro "La parábola de Pablo", del periodista y ex alcalde de Medellín (2008-2011) Alonso Salazar. Como dato curioso, participaron más de mil 500 actores en la serie. "The Mob Doctor". La Dra. Grace Devlin (Jordana Spiro) es una cirujana torácica de éxito, pero su vida no es nada fácil. Grace tiene una relación muy especial con la mafia de Chicago , con la que tiene una gran deuda por culpa de su hermano y el juego. En el día Grace trabaja en el Roosevelt Medical de Chicago , pero a la vez tiene que realizar trabajos para la mafia para saldar dicha deuda. "The Shadow Line". El asesinato de Harvey Wratten, capo de la droga londinense, va acompañado de una doble investigación: la de la policía y la de la organización criminal. Esa es la base para que la serie nos muestre paso a paso la investigación hecha por los policías y los criminales. "Brotherhood". Convive mafia con familia, política, corrupción, violencia, drogas, infidelidades, amor, problemas, perdón. Un poco de todo sin dejar de lado al eje central, la familia Caffee con dos hermanos: Mike (Jason Isaacs) y Tommy (Jason Clarke) que lejos de ser diferentes son muy iguales, aunque uno de ellos, el político Tommy, no lo quiera reconocer. "Las muñecas de la mafia". Los sueños, las ambiciones, el amor, el odio, las pretensiones, la belleza y la búsqueda de poder son algunas de las condiciones inherentes a las vidas de las protagonistas de esta historia, quienes están envueltas en las extravagancias, los placeres y las adversidades del mundo del narcotráfico. "El Señor de los Cielos". El Señor de los Cielos reinventa y sigue la vida y los tiempos de Amado Carrillo Fuentes, un hombre que se convirtió en el jefe del cártel de Juárez entre 1980 y 1990. Amado Carrillo era apodado como "el Señor de los Cielos", debido a la gran flota de aviones que utilizaba para transportar la droga.

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La Cosa Nostra, Mafia Siciliana [+ Documental]
La Cosa Nostra, Mafia Siciliana [+ Documental]
InfoporAnónimo8/13/2013

Un poco de historia sobre la mafia siciliana. Al contrario de lo que dice la creencia popular, la Mafia siciliana surgió en realidad durante mediados del Siglo XIX, al mismo tiempo que la aparición de un nuevo Estado Italiano. Italia no llegó a ser un estado soberano hasta este momento, y fue la industrialización y el comercio que trajo este cambio la auténtica fuerza que impulsó el desarrollo de la Mafia siciliana. La Mafia siempre ha sido más fuerte al oeste de la isla, especialmente alrededor de la ciudad de Palermo, su lugar de nacimiento. Palermo era, y todavía es, el centro industrial, comercial y político de la isla de Sicilia, por lo que la Mafia situó su base aquí, en contraposición con el medio rural, que se encontraba subdesarrollado en términos económicos. La mayor fuente de exportaciones, así como de riqueza de la isla desde la cual brotó la Mafia, eran las grandes fincas de naranjales y limoneros que se extendían desde los mismos muros de la ciudad de Palermo. La Cosa Nostra se encargaba al principio de la protección de dichas fincas. Los dueños de estas necesitaban a la Mafia por su protección, y la Mafia necesitaba a los contactos políticos de estos para poder operar libremente. De hecho, según algunas fuentes, los miembros de la aristocracia gobernante eran también miembros de la 'Secta' (el nombre con el que se conocía a la Mafia en el Siglo XIX), ente ellos, el Baron Turrisi Colonna, que escribió el primer relato sobre la organización criminal de Sicilia de 1864. Durante el Fascismo en Italia, Cesare Mori, prefecto de Palermo, usó los poderes especiales que le fueron otorgados para procesar a la Mafia, forzando a muchos mafiosos a huir al extranjero o arriesgarse a ser encarcelados. Muchos huyeron a los Estados Unidos, entre ellos Joseph Bonanno, alias Joe Bananas, que llegaría a dominar la rama americana de la Mafia. Los EE.UU. se aprovecharon cínicamente de las circunstancias y usaron las conexiones italianas de los mafiosos americanos durante la invasión de Sicilia e Italia de 1943. Lucky Luciano y otros miembros de la Mafia, que habían sido encarcelados durante su estancia en EE.UU., de repente se volvieron unos valiosos patriotas y la inteligencia militar americana usó las influencias de Luciano para facilitar el avance de las tropas estadounidenses. Otro supuesto beneficio adicional (desde la perspectiva americana), era que muchos de los mafiosos italianos y sicilianos eran anti-comunistas, ya que la Mafia no podía permitirse otra forma de organización social en el corazón de Sicilia, teniendo el monopolio del poder y la violencia en la isla. Fueron, por tanto, vistos como valiosos aliados por los anti-comunistas americanos, que supuestamente los usaron para erradicar cualquier rastro de socialismo y comunismo de la industria naval americana, los movimientos de resistencia durante la guerra, y, tras esta, en muchos de los gobiernos regionales y locales en los que la Mafia tenía influencia. Según el experto en tráfico de drogas, el Doctor Alfred W. McCoy, a Luciano se le permitió dirigir su red criminal desde la celda a cambio de su ayuda. Tras la guerra, fue recompensado siendo extraditado a Italia, en donde pudo seguir su carrera criminal sin estorbos. En 1946, se marchó a Silicia para continuar con sus actividades, y según el libro de McCoy The Politics of Heroin in South-East Asia, Luciano llevó a cabo una alianza crucial con la Mafia de Córcega, liderando el desarrollo de una vasta red internacional de tráfico de heroína, inicialmente traída desde Turquía y con base en Marsella (la llamada 'Conexión Francesa'). Más tarde, cuando Turquía empezó a eliminar su producción de opio, utilizó sus contactos con los corsos para establecer un diálogo con mafiosos corsos expatriados en Vietnam del Sur. En colaboración con los líderes de la Mafia americana, entre ellos Santo Trafficante Jr., Luciano y sus sucesores se aprovecharon del caótico estado de la Guerra de Vietnam para establecer una inexpugnable base de suministro y distribución en el "Golden Triangle", que pronto conduciría enormes cantidades de heroína asiática a los EE.UU., Australia y otros países a través de los militares americanos. Benito Mussolini suprimió implacablemente la Mafia, encarcelando a cualquier hombre del que se tuviera la más mínima sospecha de ser un mafioso. La Mafia no recuperó su poder hasta después de la rendición de Italia en la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, en los años 1980 y 90, una serie de disputas internas llevaron a la muerte a muchos destacados miembros de la Mafia. En el año 1992 la Mafia siciliana asesina al Juez italiano Giovanni Falcone haciendo estallar mil kilogramos de explosivos colocados bajo la autopista que une el aeropuerto de Palermo, que hoy lleva su nombre, con la capital. Murieron él, su esposa Francesca Morvilio y los escoltas Rocco Di Cillo, Vito Schifani y Antonio Montinaro. Mientras tanto, una nueva generación de mafiosos pone más énfasis en dejar atrás los chantajes sitemáticos. Como consecuencia de esto, la prensa italiana ha inventado la frase 'Cosa Nuova' ("cosa nueva", un juego de palabras de Cosa Nostra) para referirse a la organización renovada. La principal división entre la Mafia siciliana hoy en día, es entre aquellos jefes que han sido condenados o están en la cárcel, principalmente Salvatore 'Toto' Riina y Leoluca Bagarella, el capo di tutti capi desde 1993 hasta 1995, y aquellos como Bernardo Provenzano, quien ha sido recientemente capturado aunque no ha sido aun procesado ni condenado. Los jefes encarcelados están sujetos a un fuerte control en sus contactos con el mundo exterior, limitando su capacidad para dirigir operaciones desde la cárcel, bajo la ley italiana 41 bis. Antonio Giuffrè, un confidente cercano a Provenzano, sostiene que en 1993, Cosa Nostra tenía contacto directo con representantes de Silvio Berlusconi mientras creaba su nuevo partido Forza Italia. El trato al que dice que habían llegado era revocar la 41 bis, y otras leyes anti-Mafia, a cambio de las ayudas electorales en Sicilia. Pero mientras Forza Italia mantiene 61 escaños en el Parlamento, nadie sugiere una conexión directa entre Berlusconi y Cosa Nostra. Incluso si se demuestra que las alegaciones no tienen ningún fundamento, los miembros de Cosa Nostra se sienten decepcionados por un gobierno que piensan que, correcta o incorrectamente, tiene elementos a favor de ellos. Recientemente, se desplegó una pancarta en un partido de fútbol en Palermo que decía "Estamos todos unidos contra la 41 bis. Berlusconi ha olvidado Sicilia". Corren malos días para los enemigos de la Mafia, pero tengan o no éxito los esfuerzos de Provenzano en aislar o apaciguar a los jefes internados, y en unir a Cosa Nostra de nuevo, queda por ver qué es lo que sucederá de aquí en adelante.Los ultimos en subir al poder han sido: El Don Ádrian W.Brodini y el Capo D´Angelo "Little" Montana ambos son buscados en la actualidad por la OTAN y los EEUU pero siguen sin ser encontrados, dicen que pueden estar escondidos en el barrio de la LUZ también llamada "new little italy". Los 10 mandamientos de la mafia siciliana. 1- Prohibido prestar dinero directamente a un amigo. Si es necesario hay que hacerlo a través de una tercera persona. 2- No desearás a la mujer del prójimo. 3- Prohibida cualquier tipo de relación con la policía. 4- El verdadero hombre de honor no se dejará ver por bares y círculos sociales. 5- Estar disponible en cualquier momento, incluso si la mujer está a punto de parir. 6- Una puntualidad y respeto de manera categórica. 7- Respeto a la esposa. 8- Decir la verdad a cualquier pregunta y en cualquier situación. 9- A pesar de que se puede matar, extorsionar y traficar nunca se podrá robar el dinero a otras personas o a miembros de otras familias. 10- Este mandamiento contiene las normas que debe cumplir una persona para poder ser uno de los “amigos de los amigos”. No podrá tener ningún familiar en la policía, haber traicionado sentimentalmente a su mujer o carecer de valores éticos y morales. link: http://www.youtube.com/watch?v=iOmBs2sx6Nc

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Grandes Capos Mafiosos de la Historia
Grandes Capos Mafiosos de la Historia
InfoporAnónimo8/13/2013

Aunque se trata de una actividad deleznable, en la historia del crimen organizado han existido personajes que por sus acciones delictivas han quedado grabados en la memoria colectiva, incluso algunos de ellos con su propia película en el cine. Estos son los 10 más grandes capos de la mafia. 1- Lucky Luciano. Esta considerado como el padre del crimen organizado como se le conoce actualmente; fue un mafioso siciliano que dividió en 5 diferentes familias el crimen en Nueva York. 2- Don Carlo Gambino. Fue un mafioso que llego a E.E.UU en 1957 y que se convirtió en el capo de todos los capos de las 5 familias criminales de Nueva York. 3- Vito Genovese. Este fue un famoso capo de la mafia italiana que fue jefe de la familia Genovese, anteriormente conocida como la familia de luciano. 4- John Gotti. Conocido también como Don Teflón porque siempre vestía de trajes elegantes, fue un mafioso que gano millones de dólares a partir del secuestro, la usura y el juego. 5- Al Capone. Quizás uno de los capos más famosas en la historia, alcanzó el poder durante la época de la prohibición del alcohol en los E.E.UU, aprovechándose de ello para sus negocios. 6- Joe Bonanno. Muchos dicen que el personaje de Don Vito Corleone de la película El Padrino se basa en la vida de este capo, considerado como uno de los jefes de la mafia más influyentes. 7- Paul Castellano. Gobernó la familia Gambino de 1976 a 1985; fue asesinado durante una cena en el asador Spark por dos pistoleros mientras John Gotti miraba desde el aparcamiento. 8- Meyer Lansky. Trabajó con Lucky Lucioano, tuvo una gran influencia en los casinos desde la Florida hasta Cuba 9- Frank Costello. Fue un gánster italo-americano que llego a ser el jefe de la familia Genovese, apodado como el primer ministro por su influencia en cuestiones políticas. 10- Toto Riina. Este fue un padrino siciliano de la familia Corleone que se gano la reputación de La Bestia debido a la brutalidad de los crímenes que ordeno.

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Una Muerte en Familia [M. Allen DeFord]
ArteporAnónimo8/26/2013

Que tal! En esta ocasión quiero compartir con ustedes este pequeño cuento de terror que es uno de mis preferidos. Antes que nada, les comento que hace un tiempo empecé a leer cuentos, mis géneros favoritos son el terror y la drama, de autores como Stephen King, Allan Poe, Lovecraft, Stoker, etc. Si les gusta el post voy a seguir compartiendo cuentos de este tipo, así como libros muy recomendados para que descarguen y disfruten. Miriam Allen DeFord Miriam Allen DeFord nació el 21 de agosto de 1888 y falleció el 22 de febrero, 1975 fue una escritora estadounidense. Nació en Filadelfia, Pensilvania. Trabajó durante un tiempo como reportera y, en los años 1900, fue una activista y difusora de información a las mujeres sobre el control de la natalidad. También dirigió sus energías en historias de ciencia ficción y misterio, publicando después varias antologías sobre el tema. También se interesó en el crimen histórico y criminales famosos. En 1968 escribió Los verdaderos Bonnie y Clyde. También escribió El misterio de Overbury, que trata sobre los hechos ocurridos en torno al asesinato de sir Thomas Overbury durante el reinado del rey Jacobo I. Por este trabajo recibió un premio Edgar. En 1949 comenzó a trabajar en la revista The Magazine of Fantasy & Science Fiction, con Anthony Boucher como editor, quien además de escribir, como reza el título de la revista, historias de fantasía y ciencia ficción, también dio importancia al campo del misterio. Gran parte de toda la ciencia ficción que escribió Deford fue editado en esta revista. Sus historias trataban temas como el peligro de la devastación nuclear, la alineación y los roles sexuales. Más tarde editó su trabajo en antologías. Deford era una gran aficionada del investigador estadounidense Charles Fort, e hizo un trabajo de campo para él. Poco antes de su muerte en 1975, el escritor especializado en criptología Loren Coleman la visitó con frecuencia y mantuvo conversaciones sobre fenómenos paranormales y poltergeist. Murió el 22 de febrero de 1975 en la que fue su casa desde siempre, en California. SUS TRABAJOS Colecciones: Xenogenesis (1969) Elsewhere, Elsewhen, Elsehow (1971) Antologías Space, Time & Crime (1964) Chapterbooks The Eel (2010) One Way (2010) No ficción Bellamy's Looking Backward (1944) The Real Bonnie & Clyde (1968) The Real Ma Barker (1970) Ficcion/Cuentos cortos The Last Generation? (1946) The Daughter of the Tree (1951) Mr. Circe (1952) Old Man Morgan's Grave (1952) Throwback (1952) The Whatsits (1952) [only as by Miriam Allen de Ford ] The Children (1952) Mrs. Hinck (1954) [also as by Miriam Allen de Ford ] Henry Martindale, Great Dane (1954) also appeared as: Variant Title: Gone to the Dogs (1954) Never Stop to Pat a Kitten (1954) One-Way Journey (1955) also appeared as: Variant Title: One Way (1955) Mary Celestial (1955) with Anthony Boucher Time Out for Redheads (1955) Martie and I (1956) The Margenes (1956) Time Trammel (1956) The Apotheosis of Ki (1956) Walking Alone (1957) The Old Woman (1957) [also as by Miriam deFord ] Featherbed on Chlyntha (1957) Operation Cassandra (1958) [also as by Miriam Allen de Ford ] Freak Show (1958) [also as by Miriam A. deFord ] The Eel (1958) Gathi (1958) The Long Echo (1958) Timequake (1958) Press Conference (1959) Prison Break (1959) [also as by Miriam Allen de Ford ] First Dig (1959) Not Snow Nor Rain (1959) also appeared as: Variant Title: Neither Snow Nor Rain (1968) The Season of the Babies (1959) The Monster (1960) Do It Yourself (1960) [only as by Miriam Allen de Ford ] All in Good Time (1960) Rope's End (1960) A Death in the Family (1961) The Dreaming Eyes (1961) The Cage (1961) Oh, Rats! (1961) The Akkra Case (1962) The Transit of Venus (1962) Where the Phph Pebbles Go (1963) The Voyage of the "Deborah Pratt" (1963) Inside Story (1964) Slips Take Over (1964) The 1980 President (1964) The Absolutely Perfect Murder (1965) The Poison Necklace (1965) The Expendables (1965) The Smiling Future (1965) Against Authority (1966) The Peak Lords (1966) The Colony (1966) The Green Snow (1966) The Malley System (1967) The Great Stupids (1967) The Ajeri Diary (1968) The Superior Sex (1968) The Eld (1968) Keep Moving (1968) Quick to Haste (1969) The CRIB Circuit (1969) The Tiger (1970) Fun-nee (1970) The Old Bunch and Dusty Stiggins (1970) Lazarus II (1972) Vooremp: Spy (1972) Jimmy (1972) Project XX (1972) P.R.D. and the Antareans (1972) Beast in View (1973) Ghostly Hands (1973) also appeared as: Variant Title: The Neatness of Ann Rutledge (1973) The Cats of Rome (1973) A Way Out (1973) Murder in the Transcontinental Tunnel (1973) 5,000,000 A.D. (1973) Murder in Green (1973) Lone Warrior (1973) Othuum, Chapter Four: The Gate Cracks Wider (1974) The Treyans Are Coming (1974) Uraguyen and I (1978) with Juanita Coulson Poemas The Apprentice God (1964) UNA MUERTE EN FAMILIA link: http://www.youtube.com/watch?v=KmZ8fdSLors

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