Taringeologo
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Autocomplacencia: verdades y tabúes La autocomplacencia o masturbación es tan antigua como el mismo ser humano, y es la primera forma de placer sexual que practican y han practicado hombres y mujeres en algunas etapas de la vida. Esta práctica sexual es más utilizada por los jóvenes y adolescentes, en su mayoría el porcentaje de varones que la practican es mayor que las hembras. Lamentablemente no se puede dar una cifra exacta en cuanto a porcentajes, porque su práctica varía de acuerdo a las edades, algunos hombres y mujeres se inician en la práctica de la masturbación muy precozmente, mientras que otros lo harán después de los veinte años. La masturbación ha sido una de las actividades más criticadas y se le ha impuesto gran cantidad de calificativos que carecen totalmente de fundamento clínico y científico. Aún encontramos entre los primeros hombres de ciencia que se preocuparon por la investigación sexual humana, que establecieron conclusiones equivocadas, porque creían, según ellos, que la masturbación podía producir locura y que era un acto depravado. Estas falsas conclusiones, cuando salieron a la luz pública, causaron gran susto en quienes se masturbaban, pero otros investigadores, al correr de los años y con bases más sólidas científicas, descubrieron que la masturbación no era pecado, anormal, indecencia, inmadurez, que conduce a la mediocridad, que enferma los nervios, que provoca tuberculosis, esterilidad, etc., ideas que muchas veces la misma sociedad ha aceptado como verdades. Algunos padres de familia con escasos conocimientos sobre la sexualidad humana, han creado fuertes traumas psicológicos en sus hijos cuando les dicen por ejemplo: "si te tocas allí te van a salir gusanos y se te caerá tu cosa". Es una triste y penosa experiencia para uno de profesional en este campo, porque cuando se encuentra con jóvenes asustados de manera exagerada por esta clase de sentencias condenatorias. Se sabe que está frente a un caso que va a ser difícil de resolver, porque los jóvenes han aceptado como verdad lo que los padres le han dicho y padecen de fuertes sentimientos de culpabilidad, suciedad y remordimientos. Aquí cabe la pregunta: es culpable el joven que ha obedecido a las leyes naturales, biológicas, emocionales y sensoriales, o son los padres los culpables, que no se preocuparon de su educación sexual. Lo importante es hablar con sus hijos sobre este asunto sin necesidad de trastornarle el sano desarrollo de su personalidad y su valía como persona. Veamos el lado negativo y positivo de la masturbación. Beneficios de la autocomplacencia La masturbación tiene más ventajas de las que nosotros nos imaginamos, por ejemplo un joven puede evitar contraer un matrimonio precoz, inmaduro, inestable y sin proyectos definidos, si en lugar de masturbarse tiene relaciones sexuales con una jovencita y la embaraza. Lamentablemente estos matrimonios terminarán en un fracaso. Otro problema grande que se evita con la práctica de la masturbación, es contraer enfermedades venéreas y lo peor del caso es que muchos jóvenes no tienen la suficiente confianza para hablar con los padres y decirles que padecen este tipo de enfermedad. Un joven que practica la masturbación tiene menos riesgos de tener contacto con homosexuales o ser seducidos por ellos. Algunos estudios demostraron que las personas que practican o practicaron la masturbación tienen carácter más agradable, son menos ansiosos o irritables, son bastante sociables y desarrollan una buena autoestima asimismo son menos propensos a comportamientos neuróticos. El mismo placer sexual experimentado por la práctica masturbatoria los motiva a buscar información sexual seria y al ir descubriendo que es saludable se van a sentir liberados de toda clase de prejuicios sobre el asunto y desarrollarán una mentalidad positiva y sana respecto de la sexualidad humana. Consecuencias negativas Las informaciones equivocadas y desacertadas sobre la masturbación pueden afectar de una manera traumática a algunas personas, ya que pueden llegar a desarrollar pensamientos, actitudes de rechazo, repugnancia y vergüenza hacia su mismo cuerpo. Lo peor del caso es que cuando contraen matrimonio tienen serias dificultades de adaptación sexual en algunos hombres se puede observar la impotencia mientras que en la mujer, desinterés y frigidez sexual. Muchas parejas que contraen matrimonio con escasos conocimientos sexuales, corren el riesgo de caer en la rutina y la monotonía sexual, llegando al extremo que la relación sexual se convierte en una actividad aburrida. Muchas veces alguno de los miembros de la pareja llegan a extremos ridículos, como tener vergüenza de mostrarse desnudo ante el otro. Se han efectuado algunos estudios en centros de investigación sexual establecidos en Europa y los estados Unidos, y se ha comprobado que las personas desarrollan carácter rígido, neurótico, dominante, posesivo y gritón o puede ser totalmente lo contrario, algunos hombres y mujeres tenían comportamientos demasiados tímidos y con una autoestima muy baja. Además, se descubrió que algunos de ellos preferían los ambientes de aislamiento y soledad, y generalmente evadían a las personas con amplio criterio sobre temas sexuales (no confundir con temas vulgares que es otro asunto) estos ejemplos bastan para formarnos una idea de lo negativo que puede ser la continencia sexual. El gran dilema, hacerlo o no hacerlo En primer lugar debemos tomar en consideración que la práctica de la masturbación se lleva a cabo en un ambiente privado, al menos mientras la persona sea soltera, porque no le gustaría ser observada o encontrada en este acto que es muy íntimo. Además, las personas que practican la masturbación están conscientes de su nivel educativo, sus normas, sus creencias religiosas, sus patrones culturales, etc. por lo tanto él o ella están en su derecho de elegir si practican o no la masturbación. Hablando más claramente, nadie tiene la autoridad para decirle si lo que hace es correcto o incorrecto, especialmente si se ha alcanzado la mayoría de edad. En la práctica clínica, muchas personas manifiestan su interés por adquirir conocimientos sobre la importancia de la sexualidad humana debido a que su desconocimiento sobre las actividades sexuales los involucran en serios y embarazosos conflictos hasta el extremo de causar rupturas conyugales. Para terminar este artículo sólo deseamos decirle a las personas que practican la masturbación de una manera incontrolada, que busquen ayuda profesional, no tiene nada de vergonzoso hacerlo, un especialista en sexualidad le puede ayudar a tener control de sí mismo. ETNEUF

Testimonio de un joven masturbador Se encuentra con nosotros un joven, una víctima más de ese vicio de la masturbación, desafortunadamente, orientado por la sexología y psicología moderna. Él quiere darnos su testimonio para que sirva de ejemplo y guía y para que los jóvenes que nos escuchan no tengan que sufrir las mismas consecuencias por las que él ha tenido que pasar. Pregunta: ¿Cómo te llamas? Respuesta: Jairo P: ¿Cuál es su profesión? R: Arquitecto. P: ¿A qué edad se inició en el vicio de la masturbación? R: A los 13 años. P: ¿Durante cuántos años se masturbó? R: 4 años, o sea, me masturbé hasta los 17 años. P: ¿Usted por qué tomó esa mala decisión de masturbarse? R: Primero, por las malas amistades, o sea, jóvenes que ya están en ese vicio y que en medio de su ignorancia creen que es algo fantástico y satisfactorio y le aconsejan a uno a que se masturbe; y segundo, la mala orientación sexual que se nos brinda en los colegios y universidades, donde le dan a la masturbación un respaldo científico y que se escuda prácticamente en el concepto de sexólogos homosexuales. En ese medio falso y de ignorancia hacia la realidad de la vida, yo caí en ese vicio. Lo peor es cuando uno lee al padre la sexología moderna, al doctor Kinsey que afirma que científicamente no se ha demostrado que la masturbación tenga o genere consecuencias patológicas o psíquicas. Otro aspecto, es cuando los padres, que son nuestros guías, también han sido desorientados y nos aconsejan a que lo realicemos, o no saben nada y uno queda indefenso. P: ¿Hasta cuántas veces llegó a masturbarse? R: Hasta siete veces en un mismo día. P: ¿Cómo quedaba después de masturbarse? R: Es como un placer efímero y después de ese placer viene el cansancio, el hastío, uno queda totalmente cansado, le tiemblan las piernas, la mirada se le pone a uno como vidriosa, y lo peor es que uno no se da cuenta y se puede comparar a cualquier otro vicio como el alcohol, la droga, el cigarrillo, que causan daño, uno no lo reconoce y cada día son peores las consecuencias. P: ¿Qué otras consecuencias físicas le causaba ese vicio? R: Además del cansancio permanente, como si uno viviera apaleado, comencé a sufrir de insomnio o dificultad para dormir. Recuerdo igualmente que en el bachillerato, en la época en que no me masturbaba, era el mejor estudiante, sacaba las mejores notas, pero con la masturbación, comencé gradualmente a perder la concentración en el estudio, hasta llegar a ser de los peores estudiantes en el curso y lo malo es que no sabía que era a causa de la masturbación. P: Ya varias veces lo hemos enseñado, que al masturbarse, el varón expulsa 300 millones de espermatozoides y que un solo espermatozoide crea un ser humano. Un espermatozoide contiene calcio, lecitina, fósforo, glucósidos, enzimas, proteínas, aminoácidos y al masturbarse, expulsa estos componentes y he ahí la causa del agotamiento, insomnio y la pérdida de la concentración en los estudios. La pérdida de fósforo agota mucho el sistema nervioso de un masturbador, ¿cómo era su sistema nervioso? R: Usted tiene la razón, ya que era terriblemente nervioso, y por ejemplo, si me encontraba delante de una persona altanera y de mal genio, las piernas y todo el cuerpo me temblaban; cuando tenía que hablar con alguien importante, temblaba y tenía temor y miedo a todo. P: Recuerdo una vez que una señora me pidió ayuda y me dijo: “¡Ayúdeme!, he llevado a mi hijo donde varios médicos y ninguno sabe qué tiene” y le pregunté por qué lo llevó a los médicos y me dijo: “ Es que no puede agarrar nada, ni libros, ni un plato, ni un lápiz, porque le tiemblan las manos” y le pregunté al joven diciéndole: “Necesito ayudarlo, pero dígame, ¿usted, se masturba?” Y me respondió: “Todos los días” . Este joven ingresó al Centro Anael, jamás volvió a masturbarse y es otro de los miles de jóvenes que hemos rescatado. Jairo, uno de los principales componentes del espermatozoide es la lecitina, y esta tiene que ver con el desarrollo cerebral, la glándula Pineal y la memoria, ¿la masturbación le trajo consecuencias en su memoria? R: Ya dije, pues de ser el mejor alumno en el colegio, pasé a ser uno de los peores y a pesar de haber pasado muchos años, es la hora en que todavía tengo mala memoria, todo se me olvida, y si mi esposa me manda a comprar algo, se me olvida lo que tengo que comprar. P: El Maestro Samael Aun Weor nos enseña que el masturbador agota la glándula Pineal, que es el centro de las ondas mentales y esto hace que se dificulte la lucha por el pan de cada día. ¿A usted cómo le ha ido en la parte económica? R: Muy mal, siempre he tenido dificultad para salir adelante, como usted dice, la masturbación nos hace perder la capacidad de la glándula Pineal y hasta ahora, después de pasar muchos trabajos en la parte económica, es que estoy comenzando a nivelarme un poquito. P: ¿Por qué será que los “científicos” sexólogos y psicólogos orientan que la masturbación es muy buena? R: Creo que es un plan premeditado para hacer de la juventud, unos esclavos y poder explotarlos mejor. P: En tu caso, ¿cómo fué tu relación de masturbador con tu familia? R: En mi caso personal, sentía odio y rechazo a mi familia y aún a mi misma madre. Trataba mal a todos en mi casa porque quería estar solo para poder masturbarme y yo suponía que me espiaban y cada vez que estaba solo, aprovechaba para masturbarme, es como una enfermedad sexual. No entiendo, repito, por qué los psicólogos y sexólogos cometen ese crimen de afirmar que es necesario para el desarrollo, ya que ahora considero que afirmar eso es ir en contra de las leyes de equilibrio de la naturaleza y personalmente considero a esas personas como unos dementes ilustrados. P: ¿Tenías un horario para masturbarte? R: El masturbador no tiene horario, si no cada vez que la ocasión lo permite, por eso me gustaba estar solo para hacerlo. P: Hay un problema degenerativo actual, sobre todo la publicidad a través de la televisión, revistas, la misma propaganda que se utiliza como publicidad en las cervezas y sobre todo en Internet, que tiene 300 millones de usuarios en las páginas pornográficas. ¿Le pregunto, la pornografía estimula la masturbación? R: ¡Claro que si!. La pornografía es el gran motor o estimulante para la masturbación y uno tiene su modelo favorita de una página pornográfica, es como una mujer mental. P: Esto es gravísimo, pues la pornografía y el vicio solitario conllevan a la fantasía erótica y esta es la principal causa de impotencia psico-sexual. Al respecto, Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis afirma que el sexo normal es el producto de un hombre y una mujer que se aman y se complementan, y que no tiene nada que ver con el sexo por placer que tanto recomienda la psicología y sexología de estos tiempos del fin. En este vicio solitario, el hombre se imagina una mujer y se masturba a nombre de ella y esa imagen queda grabada en el subconsciente y se revive durante el proceso del sueño, originando las terribles poluciones nocturnas. Jairo, hay jóvenes que se masturban con otros varones, o sea, el uno masturba al otro y el otro al uno. R: Yo nunca hice eso, y eso me huele a homosexualismo y es que este vicio lo degrada a uno. Pero durante un tiempo y varias veces al día me masturbaba frente al espejo y resulta que uno como que se enamora del mismo pene de uno, afortunadamente no duré mucho tiempo con lo del espejo. Sinceramente considero que la masturbación origina una conducta morbosa, reprimida y autocomplaciente. P: Jairo, ¿en esa época de masturbador, usted tuvo novia? R: No la tuve, y es que ese vicio nos aísla de la mujer y la mujer prácticamente es uno mismo, es un yo con yo y como que se enamora uno de sí mismo y no me interesaba tener novia y por esto a pesar de abandonar el vicio, me casé a los 31 años. P: Lo que ocurre también es que como el varón está en desarrollo, con el vicio agota la parte sexual masculina y toma fuerza la hormona femenina y por esto el varón no solo rechaza a la mujer, si no además puede desarrollar tendencias homosexuales, masoquistas, pederastas, etc. En el análisis de este vicio que inflama los esfínteres, la próstata, etc., conlleva a la eyaculación precoz. Te pregunto, ¿sufriste de ella? R: Si tuve ese problema de la eyaculación precoz, pero afortunadamente con la transmutación o sexo sabio y consciente que nos enseñan en la Gnosis, pude superar ese problema y le recomiendo a todos los que sufren de esto que vayan al Centro Anael, estudien y practiquen este conocimiento y se liberen del vicio y de la eyaculación precoz. P: Jairo, usted con ese vicio, todo agotado, con insomnio, con pérdida de la concentración ¿cómo hizo para liberarse de esa esclavitud? R: Recuerdo que usted señor Director, organizó en mi barrio unas conferencias y asistí a varias, una de ellas fue la relacionada con el sexo y fue algo impresionante, donde usted nos explicaba todos los daños y consecuencias de la masturbación y yo me dije: ¡no puede ser!, ¡me estoy matando a mi mismo!. Y le cuento a usted que me ayudó, y a los miles de jóvenes que nos escuchan en este momento, que tomen la decisión de no masturbarme jamás. Yo lo logré, fue una lucha pero lo logré y puedo decir que el Centro Anael prácticamente me salvó la vida. P: ¿La parte psicológica de la Gnosis ayuda bastante? R: ¡Claro!, pues el defecto creado y establecido en el subconsciente, lo incita a uno a repetir, pero la clave de salvación, auto observándose, conociendo todos esos pensamientos, los eliminaba, le fui quitando fuerza a ese defecto y fui uno más que triunfé. P: Jairo, la masturbación envejece, ¿a usted lo envejeció? R: Realmente si, le cuento que yo le llevo a mi hermano 2 años de edad. Mi hermano no se masturbó porque yo enseguida lo llevé a las conferencias y hoy en día parece que yo tuviera el doble de la edad de mi hermano. Es una autodestrucción que nos en vejece. P: ¿Por qué considera usted que los jóvenes caen en este vicio? R: Si los padres no saben, ni entienden, ni nos explican, entonces los perversos hablan y caemos en las garras del vicio, por eso aprovecho esta oportunidad para invitar a todos los padres de familia a asistir a las conferencias gratuitas del Centro Anael para que a través de una educación cristiana edificante y dignificante, se preparen para guiar sus propias vidas y para guiar a sus propios hijos con sabiduría, amor y respecto a las leyes del equilibrio y la armonía que todo lo gobierna. Igualmente espero que este testimonio vivo sirva de orientación a todos los jóvenes, hombres y mujeres para que no se dejen desorientar por esa falsa educación sexual, ni por los psicólogos y sexólogos que lo que han hecho es deformar el sentido de aquello que es el principio de la vida, la fuerza y el poder en la naturaleza de todo ser humano. P: Jairo, afirmamos que si usted o cualquier persona le causa daño a su cuerpo, ya sea con las drogas, alcohol, cigarrillo, masturbación, etc., Dios nos cobra ese daño, ¿que ha hecho para que Dios lo perdone? R: He ido a muchos colegios, he reunido a muchos jóvenes y les he explicado la realidad acerca del sexo, la masturbación, los he invitado y he llevado muchos jóvenes al Centro Anael y aquí estoy llevando este mensaje para que Dios me perdone y me de iluminación en esta vida. P: Jairo, un último mensaje para toda la humanidad, ya que por lo impactante de su testimonio, será publicado en la página de Internet del Centro Anael. R: La masturbación es el vicio solitario y uno siempre quiere estar solo para masturbarse. Mi madre tenía un negocio en la casa y a mi no me interesaba ayudarla. El vicio de la masturbación me había convertido en un morboso y un mal hijo, un desconsiderado, que solo buscaba la ocasión para masturbarme. Es algo muy parecido a ser un drogadicto o un alcohólico; llega el momento en que uno solo vive para el vicio y satisfacer sus deseos. En cierta ocasión me estaba masturbando en mi alcoba a pleno medio día, hora en que el negocio de mi madre tenía mayor movimiento. En ese instante mi madre entró a mi alcoba sorpresivamente a buscar algo y yo me sentí descubierto, aunque ella por estar ofuscada en ese momento, creo que no se dio cuenta de lo que yo estaba haciendo, pero me invadió una rabia intensa, porque me interrumpió mi masturbación. Mi madre al ver que yo estaba holgazaneando, empezó a regañarme, reclamando que yo no la ayudaba en nada; en ese mismo instante mi rabia aumentó y avancé hacia ella furioso y le di un puño en el pecho. El golpe fue tan fuerte que ella empezó a llorar. Me da vergüenza reconocer que me comporté como un canalla, como un indolente. Dios nos enseña en su palabra: “Honra a tu Padre y a tu Madre para que te vaya bien en todo lo que hagas” , y yo ¿qué he hecho? Hoy me arrepiento sinceramente de lo que hice y espero que Dios me perdone y no me envíe en próximas vidas sin brazos como castigo, porque no merezco otra cosa por haber levantado la mano contra la mujer que me dio este cuerpo físico y sirvió de medio para traerme a la vida. Hoy que he eliminado ese defecto de la masturbación, veo la vida de otra manera y me doy cuenta de todo el daño que me he hecho a mí mismo y a mi familia. Por esto oriento a otros jóvenes para que dejen ese asqueante vicio que está destruyendo la vida de muchas personas. Aprovecho igualmente que este testimonio aparecerá por internet, para invitar a todos los jóvenes a inscribirse en el curso gratuito en Registrarse Foro-Escortsya que a través de él y llevándolo a la práctica, muchos jóvenes han logrado liberarse, no sólo de la masturbación, sino de cualquier otro vicio. Jairo. Colombia. Jairo, un luchador que peleó con uñas y dientes (sobre todo esto último)para salir del mal de la masturbación compulsiva FUENTE

Dejo una historia para que reflexionemos Navidad en el asilo de ancianos Esta historia sucedió en una capital centroamericana, donde mi esposo trabajaba como diplomático. Faltaba una semana para la Navidad y la Asociación de esposas de los diplomáticos había proyectado una fiesta de Navidad en el asilo de ancianos. En mi calidad de secretaria, tuve que telefonear a todas las asociadas para pedirles que prepararan algún plato y fueran a atender personalmente a los ancianos. La mayoría contestaba que encantada prepararía un pastel, pero que no tenían tiempo para asistir a la fiesta. Me molestó constatar que tan solo ocho de treinta y cinco asociadas dijeron que vendrían a ayudar ¡y tenemos que servir a casi doscientos ancianos! El día de la fiesta llegué al asilo a tiempo y Gladys la presidenta de la asociación ya se encontraba tras la larga mesa en la que cada una iba dejando su torta. La esposa del embajador americano estaba preparando el ponche y cortando pasteles. Las pocas señoras que se habían comprometido a ayudar colocaban los adornos de Navidad, organizaban las sillas y realizaban los diversos trabajitos necesarios para poner en marcha la fiesta. -Qué lástima. Habría deseado que más señoras hubieran querido ayudar. ¿Por dónde quieres que empiece? La cálida sonrisa de Gladys casi borró mi resentimiento. Me pidió que les llevara la merienda a los ancianos que no podían salir de su cuarto. -Cómo no, dije, agarrando una bandeja. ¡Será mejor que comience pronto, pues voy a tardar un siglo en servirles a todos! Empezó la música y no sé quién se puso a cantar villancicos con los ancianos, que estaban todos reunidos en el inmenso patio del establecimiento. Yo no tenía tiempo de escuchar ni disfrutar las canciones. Me pasé la tarde corriendo de un lado a otro, llevando pasteles y ponche, sin mirar casi ni de reojo a los pacientes que servía. A cada uno le daba además una bolsa de caramelos y un regalo. Recorrí todas las alas del edificio, me dolían las piernas de subir las escaleras. Una de las tantas veces que subí, una viejita que llevaba un vestido estampado, rasgado y desteñido me tocó el brazo y me dijo tímidamente: -Perdone, señorita. ¿Tendría la bondad de cambiarme el regalo? Me volví hacia ella irritada y repliqué: -¿Cambiarle el regalo? ¿Por qué? ¿Es que le tocó uno de hombre? -No, no... dijo vacilante. Es que me tocaron perlas. Las perlas representan lágrimas y yo ya no quiero más lágrimas. Pensé: ¡Qué superstición más tonta! ¡Hay que ver cómo está el mundo! ¡Deberían agradecer cualquier cosa que les dieran! -Lo siento. Ahora estoy muy atareada. A lo mejor después se lo puedo cambiar. Me fui corriendo para llenar otra vez la bandeja y me olvidé al instante de la señora. Con la bandeja llena de tortas llegué corriendo a la sección de mujeres, en la planta baja. Abrí la puerta del cuarto A-14 apoyándome de espaldas y una vez dentro, di la vuelta; cuando ví lo que había allí, me estremecí de tal modo que la bandeja me empezó a temblar en mis manos. ¡En aquel cuarto feo y deslucido, acostada en un camastro de sábanas grises y con un camisón raído, estaba mi madre! ¿Mamá? ¡No puede ser! ¡Mamá está muerta! y de estar viva, no se encontraría en un lugar así. Se trataba de un asilo para ancianos sin familia, gente pobre y enferma que no tenía donde estar ni quien la cuidara. No podía ser; los ojos me estaban haciendo una jugarreta. Cuando volví a abrirlos pude ver mejor a la mujer demacrada que ocupaba el cuarto. No era mi madre, sino una viejita de cabello gris y ojos azules, que ni se parecía mucho a ella. ¿Qué me habría pasado que pensé que esa pobre mujer era mi madre? Sería la madre de otro, no la mía. Entonces, ¿por qué no me sentí aliviada? Todo lo contrario, me embargó un dolor inmenso y se me hizo un nudo en la garganta. Sin pronunciar palabra, volví a salir justo a tiempo para que no me viera llorar. Por el oscuro pasillo retorné a la mesa en la que se encontraba Gladys trabajando, muy animada. Se me debía notar lo mal que me sentía, porque su expresión cambió en cuanto me vio y me dijo: -¿Qué te pasa, Betty? me preguntó, rodeándome con el brazo. -Es que vi a mi madre... dije sollozando. ¡Acabo de ver a mi madre allí en un cuarto! No puedo seguir. -Lo que te pasa es que estás agotada. Tómate un descanso. Varias personas que se encontraban por allí cerca empezaron a mirarme. Agarré una servilleta y me fui corriendo para que no me vieran llorar. Me dirigí a un descansillo de la escalera del ala masculina, donde no había luz y me senté en el rincón, sollozando. Señor recé, ¿qué me pasa? ¿Me estoy volviendo loca?, y casi al instante oí Su respuesta, que no me llegó con palabras audibles sino en mis pensamientos: «Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres... y no tengo amor, de nada me sirve.» (1Cor.13:3) Caí en la cuenta de que esas palabras iban sin duda alguna dirigidas a mí. Ese día yo había preparado tortas, caminado kilómetros, llevado comida a muchas personas, pero, ¿para qué? ¿A quién había estado sirviendo? ¿A quién había tratado con cariño? ¡Ni siquiera me había molestado en mirar a nadie! Los ancianos no significaban nada para mí, ni veía sus rostros... hasta que vi en alguien que sufría el rostro amado de mi madre. Entonces cobraron vida para mí los ancianos. -Perdóname, Señor dije en voz baja. Lo he hecho todo al revés. Tengo que volver a empezar. Respiré profundamente, me enjugué las lágrimas y volví a la mesa de los pasteles. Gladys me miró desde donde estaba ocupada y me dijo: -Ya has hecho bastante por hoy, Betty. ¿Por qué no te vas a casa a descansar? A partir de ahora nos las podremos arreglar con las que estamos. -No me pidas que me vaya le respondí. En realidad recién voy a empezar como debe ser. Cuando estaba a punto de irme cargando otra bandeja, de pronto me acordé: -Gladys, ¿tienes otro regalo para señoras? Tengo que cambiar uno. Ella me pasó una cajita que contenía un broche de piedras rojas con forma de corazón. -Gracias, es ideal le dije, agarrándola y alejándome deprisa hacia el patio. Haz que encuentre a esa mujer, oré para mis adentros. Ni me había molestado en mirarle la cara. Había estado demasiado ocupada para prestarle alguna atención y pasé de largo, como hicieron el levita y el sacerdote en la historia del buen samaritano. Busqué entre todos los ancianos, de fila en fila. A todos se les veía contentos, cantando villancicos mientras resonaba la música. Por primera vez en todo el día me empecé a sentir feliz. Entonces vi el andrajoso vestido estampado. La señora estaba sentada contra la pared, sola, teniendo en su regazo los caramelos sin desenvolver y las perlas. Se veía muy triste y desdichada. Me acerqué corriendo. La busqué por todas partes. Tome, le traje un regalo diferente. Alzó la vista sorprendida y luego, casi como quien pide perdón, agarró la caja y la abrió. Los ojos se le iluminaron como un árbol de Navidad y sonrió de oreja a oreja encantada. -Muchas gracias señorita, exclamó, es muy bonito. De nuevo se me hizo un nudo en la garganta, pero esta vez no me importó. Deje que se lo coloque le dije. Y deme esas perlas, que ninguna falta nos hacen las lágrimas en Navidad. Cuando me fui, la dejé cantando en el patio con los demás y me dio la impresión de que se me quitaba un peso tremendo de encima. Sólo me quedaba una cosa por hacer antes del fin de la fiesta: volver al cuarto A-14. De alguna forma tenía que darle las gracias a aquella paciente, pero no sabía cómo. Cuando empujé la puerta, me encontré a la señora sentada en la cama, comiéndose la torta y cuando entré sonrió. -Feliz Navidad mamita, le dije. Qué bueno que haya vuelto me contestó. Quería darles las gracias a todas las señoras por venir y hacernos la fiesta. Me gustaría hacerle un regalo, pero no tengo nada que le pueda dar. ¿Le puedo cantar una canción? Ya no me podía contener más y asentí con la cabeza. Me senté en la cama mientras ella me interpretó, con voz chillona, tres estrofas de una canción de lo más triste y de lo menos navideña que he oído en la vida. Pero el resplandor de sus ojos pudo más que la letra y dejó bien claro el mensaje de la Navidad: ¡dichosa tierra! FUENTE

Bruce Schneier (nacido el 15 de enero de 1963) es un criptógrafo, experto en seguridad informática, y escritor. Es el autor de diversos libros de seguridad informática y criptografía, y es el fundador y oficial jefe tecnológico de Counterpane Internet Security. Estudios Originariamente de Nueva York, Scheneier vive actualmente en Minneapolis, Minnesota con su esposa Karen Cooper. Schneier tiene una licenciatura en ciencias de la computación de la American University y una diplomatura en Ciencias Físicas de la Universidad de Rochester y también en tecsup. Antes trabajaba en el Departamento de Defensa de Estados Unidos y luego en los Laboratorios Bell. A Schneier se deben frases célebres de la seguridad informática como, "la seguridad no es un producto, es un proceso", y "la seguridad de la información es un asunto de personas, procesos y tecnología". Schneier ha sido también referido en la obra del famoso hacker Kevin Mitnick (alías el Cóndor) "El Arte del Engaño" quien ha utilizado ambas frases para enfatizar algunos aspectos de la protección de información, así como para reconocer las contribuciones de Schenier en este campo. Criptografía Schneier ha diseñado y codiseñado varios algoritmos criptográficos: * Blowfish, algoritmo de cifrado simétrico por bloque. * Twofish, algoritmo de cifrado simétrico por bloque. Fue candidato para ser el algoritmo Advanced Encryption Standard (AES). * MacGuffin, algoritmo de cifrado simétrico por bloque. * Yarrow y Fortuna, generadores criptográficos de números pseudo-aleatorios. * Solitaire, algoritmo de cifrado para ser usado por gente que no puede tener acceso a ordenadores. Bruce Schneier tuvo Matricula de Honor de media en su titulo universitario contestando “Bruce Schneier” a cada pregunta que le hicieron en un examem. Whitfield Diffie y Martin Hellman solo usaron sus apellidos por temor a Bruce Schneier. Bruce Schneier puede llevar a cabo proyectos de supercomputación distribuida… el solo. Bruce Schneier puede determinar la localización y velocidad exacta de cualquier particula que esté siendo usada en criptografía cuántica. La criptografía cuántica cambio el Principio de Incertidumbre de Heisenberg por el Principio de Certeza Moral de la Muerte de Bruce Schneier cuando él llegó a la ciudad. Bruce Schneier desayuna ceros y unos. De vez en cuando pica algun Pí entre horas… Bruce Schneier ensambló el ensamblador con sus propias manos. Una vez Bruce Schneier factorizó un numero primo. Bruce Schneier no confía en las matemáticas, las matemáticas confían en Bruce Schneier. Bruce Schneier es computacionalmente impracticable. Bruce Schneier memoriza sus notas de un solo uso. El handshake de Bruce Schneier es tan fuerte que no podrás intercambiar claves con nadie más durante días. La mayoría de la gente utiliza passwords. Algunos utilizan frases. Bruce Schneier utiliza poemas épicos que detallan la vida y obra de siete míticos héroes medievales. Las compras online de Bruce Schneier son tan seguras que su carrito de la compra es un tanque israelí. Bruce Schneier no necesita de la esteganografía para esconder datos en archivos que parecen inocentes, simplemente los mete apretando con el dedo. Bruce Schneier puede invertir cualquier hash criptografíco de dirección unica simplemente mirándolo fijamente con un ojo. Bruce Schneier puede resolver problemas NP-Completos en un tiempo del orden de N Log(N). “Cuando me levanto por la mañana, lo que meo es una excelencia criptográfica” – Bruce Schneier -. Bruce Schneier escribe post-it’s cifrados. Las lágrimas de Bruce Schneier abrasan y pueden abrir agujeros en el firewall de un OpenBSD. Afortunadamente para nosotros, Bruce Schneier nunca llora. Bruce Schneier escribe sus libros y artículos generando aleatoriamente una cantidad determinada de caracteres alfanuméricos aleatorios, que luego desencripta. Bruce Schneier desencriptó la biblia. En texto plano, la biblia repite una y otra vez: “Bruce Schneier”. Si se alinean correctamente los primeros dos millones de dígitos de Pi formando un cuadrado, aparece la imagen de Bruce Schneier. Las clavés pública y privada de Bruce Schneier son conocidas como “Ley” y “Orden”. Cuando tenía 3 años, Bruce Schneier construyó una máquina enigma con piezas de Lego. SSL es invulnerable a ataques de hombre-en-el-medio (man-in-the-middle), a no ser que ese hombre sea Bruce Schneier. Una vez Bruce Schneier encontró la inversa de una función trampa utilizando solo los dedos de una mano. El Cifrado de Vigenère con la clave “BRUCESCHNEIER” es de hecho irrompible. Bruce Schneier hace full-disclosure de todas sus vulnerabilidades: ninguna. Bruce Schneier conoce tu clave privada. El algoritmo Twofish de Bruce Schneier tiene 16 fases pero él puede dejarlo K.O en la primera. Los códigos secretos de lanzamiento de misiles nucleares del éjercito estadounidense están bien seguros utilizando un sistema imposible de romper: están en un sobre marron con una fotografía de Bruce Schneier pegada en la solapa. Chuck Norris solo usa pijamas con la foto de Bruce Schneier. Bruce Schneier no tiene barbilla debajo de la barba, es simplemente más texto cifrado. En una pelea entre Ron Rivest y Adi Shamir el ganador es siempre Bruce Schneier. La salida del generador pseudo-aleatorio de Bruce Schneier no puede ser comprimida, sigue un patrón indescriptible. Bruce Schneier no tiene barbilla debajo de la barba, tiene otro generador de numeros pseudo-aleatorios y probablemente lo utilice para encriptarte la cara. Cuando Bruce Schneier hace divisiones enteras, nunca hay resto. Recientemente se descubrió que todos los algoritmos de Hash existentes producen el mismo hash para la frase “Bruce Schneier”. Cada vez que Bruce Schneier sonríe, un criptógrafo amateur muere. A Mister T le dan pena los retrasados. A Bruce Schneier le dan pena sus datos. Bruce Schneier puede cambiar la mayória de las distribuciones aleatorias, con sus puños. Geólogos del mundo entero descubrieron recientemente que los terremotos no son más que Bruce Schneier y Chuck Norris comunicándose mediante un sistema criptográfico basado en mortales patadas giratorias. A corto plazo, todos los empleados de la NSA deberán dejarse crecer una barba como la de Bruce Schneier, incluidas las mujeres. Como vectores de inicialización, “Bruce Schneier” y “Chuck Norris” son intercambiables. Las copias firmadas por Bruce Schneier del libro “Applied Cryptigraphy” se venden aproximadamente por el doble que las máquinas enigma en Ebay. Más alla de la complejidad computacional, está la complejidad BruceSchneieral. Bruce Schneier puede enderezar una curva elíptica utilizando solo sus dientes. Bruce Schneier puede ver las colisiones del SHA-256 poniendo un hash enfrente del espejo y cerrando sus ojos. Cuando Bruce Schneier desencripta el Código Da Vinci, el final no es una mierda. No existen las máquinas de estados finitos, solo series de estados que Bruce Schneier permite existir. Bruce Schneier puede desencriptar tus emails utilizando solo tu clave pública. Todo aquel que folla con Bruce Schneier descubre al día siguiente una vulnerabilidad 0-Day en algun protocolo criptográfico. Bruce Schneier no necesita pruebas. Con una mortal patada giratoria puede generar demostraciones formales para cualquier cosa que necesite. Aunque es un superhéroe, Bruce Schneier no recomienda el uso de una máscara o de una identidad secreta por considerarlas “seguridad por oscuridad” (security through obscurity) Bruce Schneier puede entrar en cualquier sistema con solo mirar fijamente el prompt. P.D: Si no están relacionados con la informática no van a entender un carajo
link: http://www.youtube.com/watch?v=r-eZNWf-Q1w
La máquina de menstruar: arte y dolor Es la creación de la artista japonesa Hiromi Ozaki. El dispositivo hace doler y gotea sangre. Se verá en el MoMA, de Nueva York. Oh, oh, se queja –en el video– un caballero japonés que tiene unos cables conectados al brazo. –¿Lo sentís? Puede ser peor– advierte una chica y pone al tope el regulador de voltaje de una máquina. Oh, oh, el caballero recibe una descarga le produce el dolor que el ciclo menstrual suele producir en las mujeres. Esto es una exhibición de los poderes de la Máquina de menstruar , una obra de la artista japonesa Hiromi Ozaki. ¿Raro? Y, sí, pero el mundo del arte se ha tomado en serio a esta dama, que se presenta con el seudónimo de Sputniko!: la Máquina se expuso el año pasado en el Museo de Arte Contemporáneo de Tokio y en julio se la podrá ver en consagratorio Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA). No es cuestión sólo de hacer doler, claro. Se trata, básicamente, de una mochila llena de sangre con un dispositivo que regula su salida. Las especificaciones técnicas indican que “La Máquina de Menstruar simula el dolor y el sangrado promedio de cinco días de menstruación humana”. Es decir, calcularon, unos 80 mililitros. ¿Pero se trata de sangre-sangre? En las ideas, sí; en los museos, no.“No se la exhibe con sangre verdadera por razones de salud y de seguridad”, contesta a Clarín la artista, por correo electrónico. “Pero la máquina está diseñada para usar sangre real. Hay que extraerse sangre del brazo y, con ella, llenar el tanque”. La obra, dice Ozaki, habla de la borrosa línea que separa a varones de mujeres. Y de cómo la tecnología mete la cola y desdibuja un poquito más los contornos. Porque además de una máquina de menstruar, Ozaki construyó –en colaboración con científicos del Imperial College y la Universidad de Reading– un “Pene cibernético”, que las mujeres pueden llevar dentro del pantalón y que se levanta cuando se incrementa el ritmo cardíaco de la portadora. Lo hizo para ver qué se siente tener una miembro que reaccione a sus emociones. “Ir más allá de la dicotomía hombre-mujer, intercambiar funciones corporales de los sexos nos permite explorar en el tema del género de una manera más compleja: chicos que menstrúan, chicas con pene”, explica Sputniko! en uno de los videos en que muestra la Máquina de Menstruar. “Los hombres piensan: ‘Voy a gobernar el mundo, voy a ser el rey’. Creo que lo harían menos si sangraran unos días por mes”. Graduada en Matemática y Computación, Sputniko! ofrece una reflexión –optimista– sobre la tecnología como herramienta liberadora, en la idea de que el cuerpo nos puede quedar chico. ¿Por qué tener un solo cuerpo? ¿Por qué ser varón o mujer, si se puede probar un poco de cada cosa? O: ¿Por qué no hacer una excursión por las sensaciones del otro? Además de un objeto, la Máquina de Menstruar es un video en el que Ozaki es Takashi, un chico que construye este aparato para “satisfacer su deseo de entender como es ser una linda chica”. Entender, entender todo, no sólo las partes agradables: “Siente el dolor, siente su nueva realidad”, dice la letra de la canción que acompaña las imágenes. En su catálogo, Sputniko! se explaya: “La menstruación podía haber sido eliminada en los 60, con la píldora anticonceptiva, tomándola continuamente. Pero por opresiones religiosas de la época, sus inventores diseñaron la píldora de modo que las mujeres tuvieran que “descansar” una semana, y sangraran. Así todo parecería más natural y aceptable. Este trabajo apunta a mostrar cómo la tecnología puede ser fácilmente influida por el contexto cultural y religioso. Explora, también, cómo el avance de la biotecnología puede volver las fronteras entre los géneros menos obvias y tal vez, más lúdicas”. FUENTE