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Usuario (Argentina)
1. LA NATURALEZA DE LO SOCIAL Todo hombre antes de su nacimiento esta condicionado por diversas costumbres y modos de organización social, como las formas de relación y emparejamiento, las reglamentaciones de matrimonio. En las sociedades actuales, antes de nacer, un niño ha pasado por el filtro social de numerosos usos y costumbres así como por instituciones sociales y jurídicas que regulan los matrimonios, por instituciones médicas que cuidan las condiciones del parte, y todo un conjunto de actividades económicas y mercantiles relacionadas por el propio hecho de nacer. La película “El niño salvaje” de Truffaut sirve para comprender la importancia que el aprendizaje de costumbres, de modos de comportarse, de relacionarse y de comunicarse, tiene para todo ser humano, desde los primeros meses de su vida. Todo ello forma un conjunto de pautas y patrones de conducta social, sin los cuales los seres humanos se podrían ver reducidos a una condición diferente a la que actualmente entendemos como humana. Esto contrasta con la poca atención que se ha prestado al análisis específico de lo social hasta época muy reciente. Lo que choca con las interpretaciones contemporáneas, que atribuyen un papel decisivo a lo social en el propio proceso de hominización. Si lo social ha sido tan decisivo en el desarrollo humano no parece suficiente la explicación sobre el tardío surgimiento de la sociología. Incluso durante las primeras etapas de la sociología apenas se presto atención a aclarar y definir lo que constituye la realidad de lo social. Resulta razonable la explicación de que ha sido la misma inmediatez e importancia de lo social la que ha retardado el desarrollo consciente de una reflexión en profundidad sobre esta problemática hasta el momento histórico de la revolución industrial. ¿Cuál es la naturaleza de lo social? ¿Qué papel juega los social como elemento de referencia básico en la delimitación del propio campo de estudio de la Sociología? La indagación de lo social se puede hacer de varias maneras: Mediante la descripción y análisis de los componentes estructurales y formales de la sociedad: ESTATICA SOCIAL O ESTRUCTURA SOCIAL. A través de la investigación sobre la lógica de los cambios y las transformaciones de estas estructuras: DINAMICA SOCIAL O DEL CAMBIO SOCIAL. También se puede hacer mediante el estudio del VINCULO SOCIAL: (Nisbet) a través de los distintos elementos lo componen: “la interacción social, los agregados sociales, la autoridad social, los roles sociales, los status sociales, las normas sociales y la entropía social, etc.”. 2. EL PAPEL DE LO SOCIAL EN EL DESARROLLO HUMANO. La consideración de la dimensión social del hombre no se limita a la simple constatación de que el hombre es un ser que vive en sociedad, sino que la cuestión central estriba en dilucidar cuál es el papel que juega esta dimensión social en la naturaleza humana en su conjunto. Las formas de organización societal son una manera de adaptación por medio de las cuales ciertos tipos de organismos aumentan sus posibilidades de sobrevivir y multiplicarse. Algunas especies han logrado esta adaptación merced a su sociabilidad. Y más aún algunas especies han podido desarrollarse, e incluso orientar su propia evolución a partir de su condición social de forma que esta condición ha llegado a convertirse no sólo en requisito para la supervivencia sino también en elemento decisivo en su propia conformación como especie. Un medio social resulta ser “conditio sine qua non de un despliegue biológico normal. La interrelación entre los factores biológicos y culturales en el proceso adaptativo de la evolución humana esta siendo objeto de una atención cada vez más preferente. Así surge la perspectiva “COEVOLUCIONARIA” para “explicar cómo la biología humana y la cultura son generalmente adaptativas en el mismo sentido y cómo ambas han podido interactuar en la evolución de los atributos humanos”. Los SOCIOBIOLOGOS ponen el acento en el papel desempeñado por la herencia genética en la dinámica de lo social, como verdadero motor de la sociabilidad.Edwar Wilson verá en el parentesco la explicación del fenómeno del altruismo. Hamilton utiliza el concepto de “coeficiente de parentesco” para explicar el dilema del comportamiento altruista. Estas interpretaciones pueden conducir a una interpretación puramente biológica del fenómeno social. Antes de que se desencadenara la polémica sobre la Sociobiología numerosos antropólogos habían subrayado ya la “significación genética” de la cultura. Schwartz y Ewald, refiriéndose al proceso genético de la vida han señalado que los procesos biológicos están significativamente influidos por la acción cultural. La forma más frecuente y consistente de influencia cultural lo constituye en cualquier sociedad la elección de pareja. Consideran que la cultura debe ser vista “como un factor de la evolución biológica del hombre”, “no pudiendo entenderse su papel causal sin tomar en consideración los principios genéticos”. Downs y Blebtreu subrayan como las costumbres de vida, las pautas migratorias, los sistemas de diferenciación social y otros factores culturales desempeñan un papel fundamental en la “circulación genética” y, por tanto, en la propia evolución biológica del hombre”. Otros estudiosos han resaltado que “los factores culturales han desempeñado un importante papel en la evolución física de la humanidad”: desarrollo de herramientas -> pérdida de los dientes; necesidad de almacenamiento de información-> aumento del cerebro. De esta manera en las especies sociales las mutaciones genéticas tienen más posibilidades de consolidarse: mayor grado posible de intercambios grupales, segregación grupal de los individuos atípicos (mutantes) El “misterio del vínculo social” hunde sus raíces en la propia lógica de lo viviente, en la tendencia a la agregación general de las especies. En el desarrollo de los componentes sociales de las especies han jugado un papel fundamental los propios procesos de selección natural (mayores probabilidades de supervivencia), cobrando importancia el componente social a medida que más evolucionadas están las especies. Esto nos lleva a reconocer la importancia decisiva de las interrelaciones entre el hecho biológico y el hecho social. 3. LA CONCEPCION DEL HOMBRE COMO SER SOCIAL La base esta en la definición aristotélica del hombre como “animal político por naturaleza” (ZOON POLITIKÓN). La definición de Aristóteles contiene un matiz importante: la dimensión cultural del hombre. Hay dos ideas fundamentales en la Teoría de la evolución que permiten comprender ciertas dimensiones de la dinámica humana y el papel social: Idea del equilibrio ser vivo-naturaleza (supone un equilibrio ecológico, una adaptación al medio). Idea de que el proceso de evolución se ha producido en virtud de una dinámica de constantes adaptaciones y desadaptaciones. La cuestión de cuales son los factores que dan lugar a la dinámica de la evolución ha sido objeto de un vivo debate, en lo que se refiere a las causas y los efectos de las mutaciones genéticas. El hombre puede ser considerado como fruto de un doble proceso de evolución biológica y de evolución social. Proceso de co-evolución: tiene su arranque en un dilatado proceso evolutivo general de las especies (en concreto en algunas especies sociables de grandes primates) que en unas secuencias encadenadas de mutaciones y cambios adaptativos empezaron a desarrollar habitualmente una posición erguida. La adopción de la posición erguida corrió pareja a un mayor desarrollo de las capacidades manipuladoras y hacedoras de las extremidades superiores dando lugar, al empleo de útiles cada más perfeccionados para la obtención de alimentos y para la caza; lo que permitió dietas más variadas y ricas en proteínas conllevando un mayor reforzamiento de los lazos de cooperación tanto para la organización de las tareas de la caza, como para la distribución y preparación de alimentos y su consumo así como para la división general de tareas en el conjunto de la sociedad. Australopitecus: más evolucionados que los primates ahora conocidos (hace millones de años) Homo habilis: 2,5 M años -> útiles de piedra -> hombres habilidosos en el hacer Homo erectus: 2 M años -> hachas de piedra Hombres de Neardenthal: 200.000 años Homo sapiens: 100.000 años -> resistieron a la gran glaciación de hace 25.000 años, desarrollaron el arte rupestre (hombre inteligente). También llamado homo faber (hombre hacedor, que fabrica instrumentos) Estos homínidos supieron hacerse fuertes a partir de su debilidad física originaria y pudieron sobrevivir, fundamentalmente en virtud de su carácter social. Agrupándose y coordinándose fueron capaces de desplegar formas cada vez más complejas y perfectas de organización social y, sobre todo, fueron desarrollando y transmitiendo una cultura, es decir, un conjunto de conocimientos, formas y técnicas de hacer las cosas, costumbre y hábitos sociales, sistemas de comunicación y creencias que eran enseñadas y aprendidas desde los primeros años de vida, de generación en generación, como un verdadero depósito común de las comunidades. Este depósito común de conocimientos y de técnicas es el concepto de cultura. Gracias a la que nuestros antepasados pudieron enfrentarse con algunas ventajas al reto de la adaptación al medio y pudieron hacerlo cada vez mejor, porque la cultura y las formas de organización social fueron evolucionando y progresando a lo largo del tiempo. Cultura y sociedad son las claves que nos permiten comprender no solo la adaptación del ser humano a la naturaleza, sino la misma naturaleza de este, El hombre tal y como es en la actualidad sólo puede ser concebido “como producto de su sociedad y de su cultura”. La cultura, en el sentido sociológico de la expresión, es para el hombre una especie de “ambiente artificial” creado por él mismo, como si de una segunda naturaleza humana se tratara, añadida a su naturaleza física originaria que se ha ido enriqueciendo a lo largo de la historia de la humanidad y que es transmitida y enseñada a todo individuo desde su nacimiento a través de diversos y complejos procesos de socialización y aprendizaje, hasta ir conformándole de acuerdo con el perfil propio de lo humano. A todo este proceso de “hacerse” el hombre es a lo que se califica de HOMINIZACIÓN. Los humanos llegamos a ser lo que somos a través de la sociedad y la cultura, aprendiendo a moldearnos a nosotros mismos, con el lenguaje, los conocimientos, las costumbres y las formas de comportamiento que se empiezan a imitar y a asimilar desde los primeros meses de vida. El concepto de cultura es inseparable del concepto de sociedad. Una sociedad es un agregado organizado de individuos y la cultura es la forma en que se comportan, su modo de vida. Cultura: Tylor: resalta los aspectos más vivos y operativos de la cultura: conocimientos, técnicas, leyes, costumbres Malinowski: considera la cultura como forma de comportamiento del ser humano. El hombre crea un ambiente artificial y secundario. Linton: configura la conducta aprendida y los resultados de conducta. Herskovits: es la parte de ambiente hecha por el hombre. Considerando que la vida del hombre transcurre en dos escenarios: el natural y el social. La conclusión es que “un individuo aislado es una ficción filosófica”. Sin sociedad el hombre no existiría. 4. RASGOS CARACTERISTICOS DE LO HUMANO Lo social ha constituido uno de los medios fundamentales a través del cual el hombre ha podido adaptarse a la naturaleza, en la historia de la evolución el desarrollo humano supone la introducción de un cierto principio de auto-regulación y de producción autónoma de “ambientes artificiales” que han permitido una mejor adaptación al medio. Hasta qué punto lo social, en la medida en que es una condición compartida con otros seres vivos, puede considerarse como una condición suficiente para explicar dicho desarrollo humano. La naturaleza de lo humano debe ser entendida como algo que se completa con otras cualidades añadidas que permiten dar una explicación más cumplida sobre el complejo proceso de hominización. Lo que diferencia al hombre, es su libertad, su disposición voluntaria para cooperar y actuar solidaria y altruistamente con sus semejantes y su capacidad de realización de trabajos creativos e inteligentes mediante una serie de herramientas y útiles que ha ido perfeccionando progresivamente a lo largo del tiempo. El hombre es un ser social que tiene otras cualidades importantes: su capacidad creativa, su capacidad hacedora. Aunque hay otros seres vivos que también “hacen” construcciones y “fabrican” cosas. Sin embargo, el hombre puede efectuar trabajos y tareas mucho más complejas, sofisticadas y progresivamente perfeccionadas. Gracias al cerebro (actuación inteligente, creativa e imaginativa) y la mano (facilidad manipuladora). Los dos elementos básicos que hicieron posible la evolución de los hombres: la mano y el cerebro se completaron con los dos medios a través de los que las herramientas y el trabajo humano se perfeccionan y se trasmiten a lo largo del tiempo: la cultura (como depósito común de conocimientos) y la sociedad (como ámbito para la realización global de las tareas y las labores grupales del hombre. La mano y el cerebro, junto a la cultura y la sociedad son los cuatro pináculos sobre los que ha sido posible la evolución humana. Nuestra especie es “hacedora” porque ha necesitado cambiar su forma de estar medio porque éste le era hostil. Mediante la capacidad grupal de trabajo y de acción los hombres han logrado alterar poco a poco la relación originaria con la naturaleza, y mediante todo un conjunto de utensilios y técnicas de trabajo, de construcción y de fabricación de útiles y medios de vida, ha ido controlando la naturaleza, readaptándola a la medida de sus necesidades. En esta dinámica de adaptación a la naturaleza el hombre ha ido progresando y se ha ido “remodelando” a sí mismo, como especie social, en un largo proceso evolutivo de desarrollo cultural que ha sido un proceso creativo, un resultado de la capacidad expresiva de la libertad humana. Esta concepción sobre el proceso evolutivo del hombre, a través de sus capacidades sociales y “hacedoras” ha sido desarrollada por Carlos Marx en su teoría sobre la productividad (del hombre como “ser de praxis), es decir, como ser dotado para un trabajo inteligente, libre y creativo. Algunos psicólogos sociales han considerado el lenguaje verbal como forma específicamente humana de comunicación, situándolo en el contexto de las necesidades derivadas de procesos tan largos de socialización y cuidado de los hijos como son necesarios entre los hombres. Igualmente George Herbert Mead ha subrayado como de manera paralela a la complejidad del proceso de maduración del sistema nervioso humano, se ha producido una paralela complejidad del sistema social. Lo que conduce a que “en el hombre, la diferenciación funcional proporcionada por el lenguaje presenta un principio de organización que produce no sólo un tipo enteramente distinto de individuo, sino también una sociedad diferente. Puesto que la tendencia a la agrupación puede considerarse una característica general de la vida es necesario determinar si existe una forma específicamente humana de lo social y si esta forma puede considerarse un grado más dentro de una escala general común o si la conformación social de los hombres ha acabado influyendo en su propia evolución como especie. De manera que lo social se ha convertido en un requisito básico para su misma supervivencia como especie social. Lo social ha pasado a ser parte de la propia naturaleza humana, y en el proceso evolutivo, a través del cual la sociedad se convierte en una necesidad para el hombre, se puso en marcha un mecanismo fundamental de orientación del cambio biológico y mental. Wilson ofreció una explicación genética de la orientación social. Los procesos de evolución social deben ser vistos no sólo como una respuesta eficaz al reto de la adaptación, sino como una forma de reorientación de la propia lógica de lo natural originario hasta la práctica recreación de una especie nueva, como resultado de un doble proceso de adaptación: de la especie al medio, a través de los sistemas sociales y del individuo a la sociedad, por medio de la “cultura”. Así la cultura (y más específicamente el aspecto social de las culturas humanas) aparece como el verdadero elemento explicativo del carácter social humano, de forma que el hombre sólo puede ser entendido como fruto de un tipo de cultura desarrollada a partir de la evolución de forma sociales específicas. La cultura es la que ha conformado y conforma la personalidad humana, y la que ha permitido su supervivencia y desarrollo, en cuanto mecanismo útil de adaptación al medio. link: http://www.youtube.com/watch?v=ARXKvVeVtXg (...)

tirando corte con la vici ameo para ambientar la casa amigo cuchate esto Quiero fuma la yerba que pege que voy hacer si no tengo papel que caso hay, y ya no se que hacer pronto si vos tenes, armalo de una ves El traidor y los pibes quiero fuma la yerba que pege que voy hacer si no tengo papel que caso hay, y ya no se que hacer pronto si vos tenes, armalo de una ves El traidor y los pibes (...)

El rap del maincrah fucking nigga you should listen this. link: link: link: YEAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHH MAINCRA YEAAAAAHHHHH MODERFAKA (...)

Robben - Winning is Winning - Ganar es Ganar link: https://www.youtube.com/watch?v=MbkrWJsEpSE (...)

link: https://www.youtube.com/watch?v=quXqjT6TqUE ¿Por qué nunca se quitan la bata? Ahora entiendo tantas cosas México.- Un equipo de reporteros aferrados a descifrar la verdadera razón detrás de las batas que usan los alumnos de la carrera de medicina todos los días, a todas horas en donde sea que estén, logró conseguir algunas respuestas sobre este fenómeno. Con un total de 6 entrevistados, fue posible recibir información suficiente para corroborar algunas teorías y entender la lógica detrás de estas personas: “Yo me la quité un día y de repente dejé de sentirme superior a los demás estudiantes o personas en general, como que no me percibían como médico y eso me bajaba la autoestima, es por eso que ahora la llevo puesta al cine, fiestas o cualquier evento”, explicó Jaime Soto de la UNAM. “Uno nunca sabe cuándo va a ser necesario salvar una vida y para eso es necesario tener la bata bien puesto, si no nadie te cree que eres más importante que ellos y que sabes lo que haces”, fue la respuesta de Simón Delgado. Otros de los estudiantes contestaron de manera más concisa pero todos concordaron en que “hay un riesgo de que al quitarse la bata pierdan sus conocimientos”, de hecho la mayoría confesó que cuando se bañan se ponen una cobertura plástica para no tener que mojarla en la regadera. “Una vez la mandé a lavar y en serio que mi vida se vino abajo. Lo mejor es tener 2 y si te vas a quitar una tener la otra lista para ponértela rápido, porque si alguien te ve sin bata puede ser que ya no tenga sentido seguir estudiando la carrera pues no lo puedes presumir”, declaró Mariana Torres de sexto semestre. Los investigadores todavía tienen dudas sobre la veracidad de estas respuestas, pero ahora intentarán resolver el misterio de “si es necesario que estos alumnos de medicina publiquen en Facebook todos los días lo difícil y pesada que es su carrera comparada con la de los demás”. (...)
Monografia hecha por mi. Corrosión u oxidación Se denomina así al deterioro paulatino que sufren los metales llegando a su destrucción. Este fenómeno causa importantes perdidas económicas. La destrucción por corrosión puede hacerse solo por acción química o también combinada con acciones mecánicas. La corrosión puede ocurrir en la atmosfera y con distinta intensidad, según sea esta rural, marina o industrial. Cuando la corrosión se localiza en uno o varios puntos, se dice que el metal se ha picado. Teoría de la corrosión La teoría electroquímica es la mas moderna y aceptada y para explicarla tomaremos el caso del hierro Si tenemos una barra de hierro sumergida en agua, este en una primera etapa emitirá iones Los iones fe se combinan con los oh Que se oxida formando oxido rojo o herrumbres El h es atraído por la varilla de hierro que se ha cargado negativamente, y se transforma en hidrogeno gaseoso. Este hidrogeno gaseoso se dispone como burbujitas rodeando al hierro, aislándolo para que la corrosión prosiga debe haber un factor que lo saque de allí. A-por la presencia del oxigeno de la atmosfera que se disuelve en el agua y que se combina con el hidrogeno B-si se pone en contacto con el hierro un metal que esta por debajo de la escala de potenciales. Por ejemplo el cobre: los electrones pasan del hierro al cobre y en consecuencia el hidrogeno ya no se depositara sobre el hierro, protegiéndolo y la corrosión proseguirá ya que el hierro actuara como ánodo pues se ha formado una pila. C-Es de gran importancia el reconocimiento de la existencia de una zona anódica y de una zona catódica en estos procesos; la zona o área anódica será la que se corroerá. Cualquier heterogeneidad en el metal puede dar lugar al establecimiento de estas dos áreas, lo mismo que la presencia de impurezas o diferencias en la composición química, ej una soldadura, se convertirán en áreas anódicas, produciéndose la corrosión preferentemente en ese lugar. Cuando existe una grieta o cavidad con agua fuera de la grieta hay mas oxigeno que adentro, la zona con menos oxigeno como ánodo, la corrosión avanzara preferentemente en la superficie limite y dentro de la grieta. Protección contra la oxidación Sabemos que el hierro se correo cuando actúa como ánodo, hay que procurar transformarlo en cátodo poniéndolo en contacto con metales mas electropositivos que el, tales como el magnesio, zinc o aluminio. A esto se le llama protección catódica. Es lo que se hace para proteger tubos de hierro enterrados, cascos de barcos, etc. Hay sustancias que diminuyen la velocidad de corrosión, ya sea formando una película que baja el potencial del metal o lo vuelve menos activo. Tales sustancias son las llamadas inhibidoras y pasivadoras. Los otros factores fundamentales de la corrosión que deben evitarse son la humedad y el oxigeno, para ello se busca aislar la superficie mediante revestimientos, como los que se producen por zincado, fosfatizado, pinturas, etc. la temperatura del medio y la salinidad de la humedad o del medio acuoso, son también factores decisivos. En el lago Nahuel Huapi, la corrosión es minima, debido a las bajas temperaturas del agua y a su bajísima salinidad. Casos particulares de corrosión Corrosión intergranular Los metales están formados por granos y un cemento que los une que se llama el borde o limite grano. A veces ocurre que la corrosión ataca selectivamente a los bordes, y constituyendo estos una porción relativamente pequeña, se llega a la desintegración de los granos. Corrosión por tensiones Se trata de una aceleración de corrosión por las tensiones, lo que generalmente se presenta con líneas de fractura. Las tensiones pueden quedar como consecuencia del trabajado en frío, o severos gradientes térmicos producidos por soldaduras. Descincificacion Ocurre en los latones, se verifica ataque del zinc dejando una masa prosa de cobre puro. Grafitizacion del hierro fundido gris Cuando el hierro se corroe deja del grafito que luego se desintegra. Erosión-corrosión Se presenta en dispositivos sujetos a alta velocidad, turbulencia o con sólidos en suspensión. El roce produce la destrucción de películas protectoras. Cavitación es un caso particular que se produce cuando hay espacios o cavidades donde se forman y estallan burbujas de vapor de aire. Corrosión seca Ocurre a alta temperatura y se llama así a la reacción química de un metal o aleación con el oxigeno, azufre, nitrógeno o algún halógeno. Intervienen un metal o aleación y el oxigeno, se forma una capa de oxido cuyo espesor dependerá de la presión del oxigeno y especialmente de la temperatura. Aceros resistentes a la corrosión Corrientemente llamados inoxidables porque no presentan formaciones de óxidos cunado están expuestos a la atmosfera normal. Podemos considerar seis grupos ordenados en orden creciente de resistencia. Resistentes al agua dulce Si un metal es homogéneo o químicamente puro, no presentando heterogeneidades, no se establece el par galvanizo y la corrosión es muy lenta. Su estructura es totalmente de ferrita. Resistentes al agua del mar Son considerados semi inoxidables, tienen una estructura cristalina muy homogénea. Se corroen hasta siete veces mas lentamente que el acero común por el agua de mar. Se emplean en la construcción de navíos, vagones, depósitos, exclusas, canalizaciones de agua salada y edificios. Inoxidables de lato cromo de estructura ferrita El cromo, cuando se encuentra en cantidades suficientes, se oxida con facilidad formando una capa protectora my funa. Se emplea en piezas expuestas al agua o al vapor- Inoxidables de alto cromo de estructura martensita El contenido de cromo también debe ser mayor del 12% pero difieren de los anteriores en que el contenido de carbono es mayor del 0,15%. Para fabricar instrumentos cortantes pueden llevar alrededor del 0,3% de carbono. Inoxidables austeniticos El contenido de carbono generalmente es inferior al 0,15%, el de cromo es mayor al 17%, y el de níquel mayor al 7%. El tipo fundamental es el llamado 18-8, que contiene 18% de cromo y 8% de níquel, a temperatura ambiente son de estructura homogénea austenitica. La propiedad de inoxidables de estos aceros puede perderse si no esta presente el oxigeno que es el elemento que mantiene las películas pasivantes. Además estos aceros se vuelven sensibles a la corrosión cuando para soldarlos. Inoxidables para alta temperatura Generalmente la alta temperatura va junto a la presencia de otro agente corrosivo proveniente de hornos o motores, Ej. Para válvulas de motores a explosión se mejoran los aceros 18-8 por agregado de tungsteno y molibdeno o silicio. Decapado Cualquier revestimiento que se aplique para protección debe ser aplicado sobre una superficie libre de grasas y de óxidos para que la corrosión no progrese debajo de ella. La operación de eliminación del oxido se llama decapado y debe ser precedida de un desengrase, este se hace por inmersión en soda cáustica al 10% caliente, o bien en frío o caliente. También puede desengrasarse con solventes no inflamables como el tetracloruro de carbono o el tricloretileno, mas usado este ultimo. Luego del desengrase se lava con abundante agua. El método para eliminar el oxido dependerá de si esta en capa gruesa o fina. Puede comenzarse por acción mecánica de cepillos de alambre o de pita, o por chorro de arena, papel, esmeril, etc., y terminarse por inmersión en baños de acido clorhídrico hasta el 50% en frío o de acido sulfúrico al 5% a 70ºC. Luego se lava abundantemente con agua y se pasa sin demora a la aplicación del revestimiento que interese. Esmaltado Es un vidriado que se aplica en caliente. Se hace preparando una “fritura” con mezclas de cuarzo, caolin, colorantes, minerales (óxidos), fundentes como el bórax, etc. Una vez fría la mezcla, se mule. Este polvo seco o húmedo se aplica sobre la pieza a esmaltar y esta se lleva luego a un horno a temperatura suficiente para fundir la fritura aplicada. Zincado En la tabla de potenciales el zinc esta por encima del hierro, es decir, que si se ponen en contacto los dos metales, el zinc actuara como ánodo y se disolverá primero que el hierro, y que mientras haya zinc presente, este lo protegerá (protección catódica). Es un método muy eficaz extensamente aplicado y suele designarse como galvanizado. Fosfatizado Si se sumerge el hierro en un baño de acido fosforito o fosfato de manganeso, se forma una capa porosa de fosfato de hierro que forma una excelente anclaje para aplicación posterior de pinturas, barnices o esmaltas. Pintado, distintos métodos Es la operación mediante la cual aplicamos una película fina de un liquido (pintura ) que luego se convertirá en sólido por secado. Tiene por objeto proteger a los metales de la corrosión, aislándolos de la humedad y el oxigeno. Dichas películas pueden aplicarse con brochas o pinceles, por inmersión o por rociado o pulverización con pistoletes. - Pinturas al aceite. Son suspensiones de una sustancia inerte coloreada, el pigmento, finamente molido, en un aceite llamado secante porque tiene la propiedad de endurecerse por oxidación, este es el llamado vehiculo y se emplean los aceites de lino, Tung, soja, etc. - Las pinturas al agua tienen a esta como vehiculo del pigmento apropiado, con agregado de sustancias endurecedores o gigantes, como la cola, dextrina, caseína, látex, etc. Cuando las piezas a pintar van a estar sometidas a la intemperie se pintan con pinturas anticorrosivas que llevan como pigmentos el minio o diversos cromatos que actúan como inhibidores de la corrosión. - Las llamadas pinturas asfálticas son sustancias bituminosas cuya principal acción es la buena aislación e impermeabilización del objeto pintado. - Los barnices al aceite están formados por aceites vegetales secantes con un diluyente y un secante como en el caso de las pinturas, pero con el agregado de una resina que hace que la película obtenida sea mas dura y brillante no contienen pigmento. - Los barnices al alcohol son simplemente soluciones de una resina natural o sintética en alcohol. - Si al barniz le agregamos un pigmento tenemos el llamado esmalte. - Las lacas a la piroxilina son superiores a los barnices en duración y resistencias, estén formadas por nitrocelulosa disuelta en acetato de etilo, de butilo, etc. Con diluyentes como el xilol o nafta, pudiendo, además, llevar resinas sintéticas y pigmentos. - Como laca resistente a los ácidos, álcalis, gases y productos químicos corrosivos se usa el caucho clorado disuelto en nafta solvente con agregado de resinas, secantes y pigmentos. Equipos empleados Las pistolas de pulverización pueden trabajar produciendo la pulverización por aire comprimido o por simple inyección por acción de un pistón. En el primer caso trabajan con presiones altas de 1 a 5kg/cm2, o con presiones bajas de 0,2 a 0,5kg/cm2. Con alta presión se logra pulverización mas fina La pulverización sin aire, por inyección, puede hacerse con pistolete de accionamiento eléctrico, lleva un pequeño motor que acciona una membrana metálica a 4500 oscilaciones por minuto que actúa como bomba aspirando e impulsando pulverizada a la pintura. Pintado por deposición electroforética Cuando en un recipiente existe un liquido con partículas muy finas en suspensión, si conectamos el recipiente al polo positivo (ánodo) y colocamos en el interior del liquido una chapa conectada al polo negativo (cátodo) se observa que las partículas en suspensión se depositan sobre el cátodo. Este fenómeno se llama electroforesis. El procedimiento se emplea modernamente para el pintado de carrocerías de automóviles pues asegura una perfecta adherencia de las partículas cubrientes y por consiguiente una buena protección anticorrosivas. La carrocería en proceso, es sucesivamente decapada, fosfatizada, y luego sumergida en grandes recipientes con la pintura a aplicar. (...)

Alberto Federico Arturo Jorge de Windsor nació en Inglaterra el 14 de diciembre de 1895. Siendo el segundo hijo del Rey Jorge V y de la reina María de Teck, no tenía previsto llegar a reinar. Sin embargo, la muerte de su padre y la abdicación de su hermano Eduardo VIII supusieron su ascenso directo al trono. Jorge VI era conocido por sus dificultades para la dicción y el habla en público, así como por su extrema timidez, algo que muchos interpretaron como muestra de debilidad. Tras la muerte de su padre, su hermano Eduardo VIII heredaría el trono, quedando él, cómodamente, relegado a un segundo plano. Sin embargo, Eduardo estaba enamorado de una joven estadounidense divorciada, lo que impedía que pudieran casarse y mantener sus aspiraciones al trono. Así pues, en menos de un año de reinado, Eduardo abdicó dejando toda la responsabilidad de Inglaterra sobre los hombros de su hermano pequeño, que subió al trono con el nombre de Jorge VI. Su coronación coincidió con el auge de la radio en Inglaterra, un medio masivo que permitía al Rey comunicarse frecuentemente con sus súbditos. Sin embargo, esta no era una idea que relajase en exceso al monarca que, dada a su timidez y sus problemas de tartamudez, veía esos discursos como una auténtica tortura. Su mujer, Elizabeth Bowes-Lyon (hija de un conde escocés), fue uno de los pilares básicos del rey para enfrentarse a unos problemas que le perseguirían durante todo su reinado. La reina buscó un especialista en corregir problemas del habla que pudiera ayudar a su marido a pronunciar los discursos sin que el pánico y la tartamudez se apoderaran de él. Padre de dos hijas, Isabel (la actual Reina Isabel II de Inglaterra) y Margarita, Jorge VI se enfrentaba no solo a sus problemas y temores, sino a un enemigo que vigilaban desde Alemania. Durante su reinado, Adolf Hitler ganaba terreno e invadiendo Polonia, lo que provocó el inicio de la Segunda Guerra Mundial. Aquel hombrecillo, con su voz y su carisma, era capaz de alzar un pueblo entero en guerra, mientras él apenas podía felicitar las Navidades por radio. Tras mucho esfuerzo y muchas burlas por parte de los alemanes (que llegaban a llamarle “El rey tartamudo”), Jorge VI consiguió realizar uno de los discursos más importantes que se recuerdan en el país, animando y apoyando a su pueblo en el duro inicio de la guerra contra la Alemania nazi. En el inicio de la guerra, así como en sus cinco años de duración, el rey Jorge VI demostró estar junto a su pueblo, sin huir de Londres, convirtiéndose en el “rey que se enfrentó al nazismo” y siendo respetado por todos. El 8 de mayo de 1945, habiendo ganado la guerra, miles de ingleses se acercaron al Palacio de Buckingham para aclamar y felicitar al rey. Tras años de lucha y guerra, su salud fue debilitándose originando un cáncer de pulmón que acabaría con su vida en 1952. Sin embargo, para entonces la imagen de un rey tímido y débil había dejado paso al carisma de un rey que antepuso sus temores y dificultades por un pueblo al que se ganó, justamente, con un discurso. Que-que miras la re co-co-concha de tu ma-madre? (...)
Sócrates de Atenas (en griego Σωκράτης, Sōkrátēs; 470 — 399 a. C.)1 2 3 fue un filósofo clásico ateniense considerado como uno de los más grandes, tanto de la filosofía occidental como de la universal. Fue maestro de Platón, quien tuvo a Aristóteles como discípulo, siendo estos tres los representantes fundamentales de la filosofía de la Antigua Grecia. Biografia Nació en la Antigua Atenas, donde vivió durante los dos últimos tercios del siglo V a. C.,1 2 3 la época más espléndida en la historia de su ciudad natal, y de toda la antigua Grecia. Fue hijo de Sofronisco —motivo por el que en su juventud lo llamaban Σωκράτης Σωφρονίσκου (Sōkrátēs Sōfronískou, ‘Sócrates hijo de Sofronisco’)—, de profesión cantero, y de Fainarate, comadrona, emparentados con Arístides el Justo. Según Plutarco, cuando Sócrates nació su padre recibió del oráculo el consejo de dejar crecer a su hijo a su aire, sin oponerse a su voluntad ni reprimirle sus impulsos.4 5 No obstante, ni Jenofonte ni Platón mencionan esta intervención del oráculo, lo que hace pensar que pueda ser una tradición popular muy posterior.4 Desde muy joven, llamó la atención de los que lo rodeaban por la agudeza de sus razonamientos y su facilidad de palabra, además de la fina ironía con la que salpicaba sus tertulias con los ciudadanos jóvenes aristocráticos de Atenas, a quienes les preguntaba sobre su confianza en opiniones populares, aunque muy a menudo él no les ofrecía ninguna enseñanza. Tuvo por maestro al filósofo Arquelao quien lo introdujo en las reflexiones sobre la física y la moral. Se casó con Xantipa (o Jantipa), que era de familia noble. Según una tradición antigua, trataba muy mal al filósofo, aunque en realidad Platón muestra, al narrar la muerte de Sócrates en el Fedón, una relación normal e incluso buena entre los dos. Su inconformismo lo impulsó a oponerse a la ignorancia popular y al conocimiento de los que se decían sabios, aunque él mismo no se consideraba un sabio, aun cuando uno de sus mejores amigos, Querefonte, le preguntó al oráculo de Delfos si había alguien más sabio que Sócrates, y la Pitonisa le contestó que no había ningún griego más sabio que él (Apología 21a). Al escuchar lo sucedido, Sócrates dudó del oráculo, y comenzó a buscar alguien más sabio que él entre los personajes más renombrados de su época, pero se dio cuenta de que en realidad creían saber más de lo que realmente sabían. Filósofos, poetas y artistas, todos creían tener una gran sabiduría, en cambio, Sócrates era consciente tanto de la ignorancia que le rodeaba como de la suya propia. Esto lo llevó a tratar de hacer pensar a la gente y hacerles ver el conocimiento real que tenían sobre las cosas. Asumiendo una postura de ignorancia, interrogaba a la gente para luego poner en evidencia la incongruencia de sus afirmaciones; a esto se le denominó «ironía socrática», la cual queda expresada con su célebre frase «Sólo sé que no sé nada» (Ἓν οἶδα ὅτι οὐδὲν οἶδα, hèn oîda hóti oudèn oîda). Su más grande mérito fue crear la mayéutica, método inductivo que le permitía llevar a sus alumnos a la resolución de los problemas que se planteaban por medio de hábiles preguntas cuya lógica iluminaba el entendimiento. Según pensaba, el conocimiento y el autodominio habrían de permitir restaurar la relación entre el ser humano y la naturaleza. La sabiduría de Sócrates no consiste en la simple acumulación de conocimientos, sino en revisar los conocimientos que se tienen y a partir de ahí construir conocimientos más sólidos. Esto le convierte en una de las figuras más extraordinarias y decisivas de toda la historia; representa la reacción contra el relativismo y subjetivismo sofista, y es un singular ejemplo de unidad entre teoría y conducta, entre pensamiento y acción. A la vez, fue capaz de llevar tal unidad al plano del conocimiento, al sostener que la virtud es conocimiento y el vicio ignorancia. El poder de su oratoria y su facultad de expresión pública eran su fuerte para conseguir la atención de las personas. Sócrates no escribió ninguna obra porque creía que cada uno debía desarrollar sus propias ideas. Conocemos en parte sus ideas desde los testimonios de sus discípulos: Platón, Jenofonte, Aristipo y Antístenes, sobre todo. Tales testimonios no son convergentes, por lo que no resulta fácil conocer cuál fue el verdadero pensamiento de Sócrates. Muerte El envenenamiento por cicuta era un método empleado habitualmente por los griegos para ejecutar las sentencias de pena de muerte. Sócrates fue juzgado y, declarado culpable, cumplió esta pena en el año 399 a. C. Murió a los 70 años de edad, aceptando serenamente esta condena, método elegido por un tribunal que le juzgó por no reconocer a los dioses atenienses y corromper a la juventud. Según relata Platón en la Apología que dejó de su maestro, éste pudo haber eludido la condena, gracias a los amigos que aún conservaba, pero prefirió acatarla y morir. Realmente le juzgaron porque dos de sus discípulos fueron tiranos que atentaron contra Atenas. A su muerte surgen las escuelas socráticas, la Academia Platónica, las menores, dos de moral y dos de dialéctica, que tuvieron en común la búsqueda de la virtud a través del conocimiento de lo bueno. Platón no pudo asistir a los últimos instantes y éstos fueron reconstituidos en el Fedón, según la narración de varios discípulos. Aquí está el paso que describe los síntomas: Él paseó, y cuando dijo que le pesaban las piernas, se tendió boca arriba, pues así se lo había aconsejado el individuo. Y al mismo tiempo el que le había dado el veneno lo examinaba cogiéndole de rato en rato los pies y las piernas, y luego, apretándole con fuerza el pie, le preguntó si lo sentía, y él dijo que no. Y después de esto hizo lo mismo con sus pantorrillas, y ascendiendo de este modo nos dijo que se iba quedando frío y rígido. Mientras lo tanteaba nos dijo que, cuando eso le llegara al corazón, entonces se extinguiría. Ya estaba casi fría la zona del vientre, cuando descubriéndose, pues se había tapado, nos dijo, y fue lo último que habló: —Critón, le debemos un gallo a Asclepio. Así que págaselo y no lo descuides. —Así se hará, dijo Critón. Mira si quieres algo más. Pero a esta pregunta ya no respondió, sino que al poco rato tuvo un estremecimiento, y el hombre lo descubrió, y él tenía rígida la mirada. Al verlo, Critón le cerró la boca y los ojos. Este fue el fin, Equécrates, que tuvo nuestro amigo, el mejor hombre, podemos decir nosotros, de los que entonces conocimos, y, en modo muy destacado, el más inteligente y el más justo. (...)
Casa tomada Julio Cortázar Nos gustaba la casa porque aparte de espaciosa y antigua (hoy que las casas antiguas sucumben a la mas ventajosa liquidación de sus materiales) guardaba los recuerdos de nuestros bisabuelos, el abuelo paterno, nuestros padres y toda la infancia. Nos habituamos Irene y yo a persistir solos en ella, lo que era una locura pues en esa casa podían vivir ocho personas sin estorbarse. Hacíamos la limpieza por la mañana, levantándonos a las siete, y a eso de las once yo le dejaba a Irene las ultimas habitaciones por repasar y me iba a la cocina. Almorzábamos al mediodía, siempre puntuales; ya no quedaba nada por hacer fuera de unos platos sucios. Nos resultaba grato almorzar pensando en la casa profunda y silenciosa y como nos bastábamos para mantenerla limpia. A veces llegábamos a creer que era ella la que no nos dejo casarnos. Irene rechazo dos pretendientes sin mayor motivo, a mi se me murió María Esther antes que llegáramos a comprometernos. Entramos en los cuarenta años con la inexpresada idea de que el nuestro, simple y silencioso matrimonio de hermanos, era necesaria clausura de la genealogía asentada por nuestros bisabuelos en nuestra casa. Nos moriríamos allí algún día, vagos y esquivos primos se quedarían con la casa y la echarían al suelo para enriquecerse con el terreno y los ladrillos; o mejor, nosotros mismos la voltearíamos justicieramente antes de que fuese demasiado tarde. Irene era una chica nacida para no molestar a nadie. Aparte de su actividad matinal se pasaba el resto del día tejiendo en el sofá de su dormitorio. No se porque tejía tanto, yo creo que las mujeres tejen cuando han encontrado en esa labor el gran pretexto para no hacer nada. Irene no era así, tejía cosas siempre necesarias, tricotas para el invierno, medias para mi, mañanitas y chalecos para ella. A veces tejía un chaleco y después lo destejía en un momento porque algo no le agradaba; era gracioso ver en la canastilla el montón de lana encrespada resistiéndose a perder su forma de algunas horas. Los sábados iba yo al centro a comprarle lana; Irene tenía fe en mi gusto, se complacía con los colores y nunca tuve que devolver madejas. Yo aprovechaba esas salidas para dar una vuelta por las librerías y preguntar vanamente si había novedades en literatura francesa. Desde 1939 no llegaba nada valioso a la Argentina. Pero es de la casa que me interesa hablar, de la casa y de Irene, porque yo no tengo importancia. Me pregunto qué hubiera hecho Irene sin el tejido. Uno puede releer un libro, pero cuando un pullover está terminado no se puede repetirlo sin escándalo. Un día encontré el cajón de abajo de la cómoda de alcanfor lleno de pañoletas blancas, verdes, lila. Estaban con naftalina, apiladas como en una mercería; no tuve valor para preguntarle a Irene que pensaba hacer con ellas. No necesitábamos ganarnos la vida, todos los meses llegaba plata de los campos y el dinero aumentaba. Pero a Irene solamente la entretenía el tejido, mostraba una destreza maravillosa y a mi se me iban las horas viéndole las manos como erizos plateados, agujas yendo y viniendo y una o dos canastillas en el suelo donde se agitaban constantemente los ovillos. Era hermoso. Cómo no acordarme de la distribución de la casa. El comedor, una sala con gobelinos, la biblioteca y tres dormitorios grandes quedaban en la parte mas retirada, la que mira hacia Rodríguez Peña. Solamente un pasillo con su maciza puerta de roble aislaba esa parte del ala delantera donde había un baño, la cocina, nuestros dormitorios y el living central, al cual comunicaban los dormitorios y el pasillo. Se entraba a la casa por un zaguán con mayólica, y la puerta cancel daba al living. De manera que uno entraba por el zaguán, abría la cancel y pasaba al living; tenía a los lados las puertas de nuestros dormitorios, y al frente el pasillo que conducía a la parte mas retirada; avanzando por el pasillo se franqueaba la puerta de roble y mas allá empezaba el otro lado de la casa, o bien se podía girar a la izquierda justamente antes de la puerta y seguir por un pasillo mas estrecho que llevaba a la cocina y el baño. Cuando la puerta estaba abierta advertía uno que la casa era muy grande; si no, daba la impresión de un departamento de los que se edifican ahora, apenas para moverse; Irene y yo vivíamos siempre en esta parte de la casa, casi nunca íbamos más allá de la puerta de roble, salvo para hacer la limpieza, pues es increíble como se junta tierra en los muebles. Buenos Aires será una ciudad limpia, pero eso lo debe a sus habitantes y no a otra cosa. Hay demasiada tierra en el aire, apenas sopla una ráfaga se palpa el polvo en los mármoles de las consolas y entre los rombos de las carpetas de macramé; da trabajo sacarlo bien con plumero, vuela y se suspende en el aire, un momento después se deposita de nuevo en los muebles y los pianos. Lo recordaré siempre con claridad porque fue simple y sin circunstancias inútiles. Irene estaba tejiendo en su dormitorio, eran las ocho de la noche y de repente se me ocurrió poner al fuego la pavita del mate. Fui por el pasillo hasta enfrentar la entornada puerta de roble, y daba la vuelta al codo que llevaba a la cocina cuando escuché algo en el comedor o en la biblioteca. El sonido venia impreciso y sordo, como un volcarse de silla sobre la alfombra o un ahogado susurro de conversación. También lo oí, al mismo tiempo o un segundo después, en el fondo del pasillo que traía desde aquellas piezas hasta la puerta. Me tire contra la pared antes de que fuera demasiado tarde, la cerré de golpe apoyando el cuerpo; felizmente la llave estaba puesta de nuestro lado y además corrí el gran cerrojo para más seguridad. Fui a la cocina, calenté la pavita, y cuando estuve de vuelta con la bandeja del mate le dije a Irene: -Tuve que cerrar la puerta del pasillo. Han tomado parte del fondo. Dejó caer el tejido y me miró con sus graves ojos cansados. -¿Estás seguro? Asentí. -Entonces -dijo recogiendo las agujas- tendremos que vivir en este lado. Yo cebaba el mate con mucho cuidado, pero ella tardó un rato en reanudar su labor. Me acuerdo que me tejía un chaleco gris; a mi me gustaba ese chaleco. Los primeros días nos pareció penoso porque ambos habíamos dejado en la parte tomada muchas cosas que queríamos. Mis libros de literatura francesa, por ejemplo, estaban todos en la biblioteca. Irene pensó en una botella de Hesperidina de muchos años. Con frecuencia (pero esto solamente sucedió los primeros días) cerrábamos algún cajón de las cómodas y nos mirábamos con tristeza. -No está aquí. Y era una cosa mas de todo lo que habíamos perdido al otro lado de la casa. Pero también tuvimos ventajas. La limpieza se simplificó tanto que aun levantándose tardísimo, a las nueve y media por ejemplo, no daban las once y ya estábamos de brazos cruzados. Irene se acostumbró a ir conmigo a la cocina y ayudarme a preparar el almuerzo. Lo pensamos bien, y se decidió esto: mientras yo preparaba el almuerza, Irene cocinaría platos para comer fríos de noche. Nos alegramos porque siempre resultaba molesto tener que abandonar los dormitorios al atardecer y ponerse a cocinar. Ahora nos bastaba con la mesa en el dormitorio de Irene y las fuentes de comida fiambre. Irene estaba contenta porque le quedaba mas tiempo para tejer. Yo andaba un poco perdido a causa de los libros, pero por no afligir a mi hermana me puse a revisar la colección de estampillas de papa, y eso me sirvió para matar el tiempo. Nos divertíamos mucho, cada uno en sus cosas, casi siempre reunidos en el dormitorio de Irene que era más cómodo. A veces Irene decía: -Fijate este punto que se me ha ocurrido. ¿No da un dibujo de trébol? Un rato después era yo el que le ponía ante los ojos un cuadradito de papel para que viese el mérito de algún sello de Eupen y Malmédy. Estábamos bien, y poco a poco empezábamos a no pensar. Se puede vivir sin pensar. (Cuando Irene soñaba en alta voz yo me desvelaba en seguida. Nunca pude habituarme a esa voz de estatua o papagayo, voz que viene de los sueños y no de la garganta. Irene decía que mis sueños consistían en grandes sacudones que a veces hacían caer el cobertor. Nuestros dormitorios tenían el living de por medio, pero de noche se escuchaba cualquier cosa en la casa. Nos oíamos respirar, toser, presentíamos el ademán que conduce a la llave del velador, los mutuos y frecuentes insomnios. Aparte de eso todo estaba callado en la casa. De día eran los rumores domésticos, el roce metálico de las agujas de tejer, un crujido al pasar las hojas del álbum filatélico. La puerta de roble, creo haberlo dicho, era maciza. En la cocina y el baño, que quedaban tocando la parte tomada, nos poníamos a hablar en vos mas alta o Irene cantaba canciones de cuna. En una cocina hay demasiados ruidos de loza y vidrios para que otros sonidos irrumpan en ella. Muy pocas veces permitíamos allí el silencio, pero cuando tornábamos a los dormitorios y al living, entonces la casa se ponía callada y a media luz, hasta pisábamos despacio para no molestarnos. Yo creo que era por eso que de noche, cuando Irene empezaba a soñar en alta voz, me desvelaba en seguida.) Es casi repetir lo mismo salvo las consecuencias. De noche siento sed, y antes de acostarnos le dije a Irene que iba hasta la cocina a servirme un vaso de agua. Desde la puerta del dormitorio (ella tejía) oí ruido en la cocina; tal vez en la cocina o tal vez en el baño porque el codo del pasillo apagaba el sonido. A Irene le llamo la atención mi brusca manera de detenerme, y vino a mi lado sin decir palabra. Nos quedamos escuchando los ruidos, notando claramente que eran de este lado de la puerta de roble, en la cocina y el baño, o en el pasillo mismo donde empezaba el codo casi al lado nuestro. No nos miramos siquiera. Apreté el brazo de Irene y la hice correr conmigo hasta la puerta cancel, sin volvernos hacia atrás. Los ruidos se oían mas fuerte pero siempre sordos, a espaldas nuestras. Cerré de un golpe la cancel y nos quedamos en el zaguán. Ahora no se oía nada. -Han tomado esta parte -dijo Irene. El tejido le colgaba de las manos y las hebras iban hasta la cancel y se perdían debajo. Cuando vio que los ovillos habían quedado del otro lado, soltó el tejido sin mirarlo. -¿Tuviste tiempo de traer alguna cosa? -le pregunté inútilmente. -No, nada. Estábamos con lo puesto. Me acordé de los quince mil pesos en el armario de mi dormitorio. Ya era tarde ahora. Como me quedaba el reloj pulsera, vi que eran las once de la noche. Rodeé con mi brazo la cintura de Irene (yo creo que ella estaba llorando) y salimos así a la calle. Antes de alejarnos tuve lástima, cerré bien la puerta de entrada y tiré la llave a la alcantarilla. No fuese que algún pobre diablo se le ocurriera robar y se metiera en la casa, a esa hora y con la casa tomada. (...)
