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Esta es la ¨táctica¨ kirchnerista para ocultarte la derrota Cuando les dicen que perdieron te muestran este gráfico EL KIRCHNERISMO GANA EN ESTOS ESTADOS PROVINCIALES ENTRE RIOS LA RIOJA SAN JUAN LA PAMPA RIO NEGRO MISIONES (ALIADO) TUCUMAN CHACO FORMOSA SANTIAGO DEL ESTERO TIERRA DEL FUEGO Mientras ocultan que perdieron en los grandes estados industriales y agroganaderos del país . La derrota fue tal que perdieron hasta en la provincia de los Kirchner, Santa Cruz. A las bancas que dicen los kirchnerista que ganaron suman las de sus aliados que juegan un papel mucho más importante para que puedan obtener el quorum. Entre los partidos aliados está el del gobernador de Misiones que es funcional al gobierno. El Gran Perdedor EL KIRCHNERISMO PERDIÓ EN ESTOS ESTADOS PROVINCIALES CAPITAL FEDERAL BUENOS AIRES SANTA FE CORDOBA MENDOZA JUJUY SALTA CATAMARCA SAN LUIS NEUQUÉN CHUBUT SANTA CRUZ
Cristina, sobre Perón: "Para ese viejo, yo no pongo un peso" Lo dijo cuando Cafiero quería hacer una colecta para una estatua del General en la Rosada. El peronismo se mantiene vivo y coleando a 37 años de la muerte de su líder y fundador, el general Juan Perón, y mucha gente sigue creyendo que es la única fuerza capaz de gobernar a la Argentina, pero el cierre de listas a candidatos para las próximas elecciones sugiere que la valoración de Perón por parte del “cristinismo” es más bien pobre. Los grandes ganadores en esas listas de candidatos han sido los jóvenes de La Cámpora, que reivindican a Héctor Cámpora, un odontólogo de San Andrés de Giles que fue eyectado de la presidencia por el propio Perón con el argumento de que no podía controlar a la izquierda peronista y a los montoneros ni garantizar la gobernabilidad del país. Cámpora duró apenas 49 días en el gobierno, en 1973. A partir de ese momento, la figura de Cámpora fue levantada por la izquierda peronista en oposición a la de Perón, como una manera de denunciar el giro conservador que, a sus ojos, caracterizó la última etapa del fundador del movimiento. Según una anécdota que suele contar en privado el ex gobernador y ex senador Antonio Cafiero, la propia presidenta Cristina Kirchner no tiene un buen recuerdo de ese último Perón. “Para ese viejo, yo no pongo un peso”, habría dicho la Presidenta cuando Cafiero le contó sobre la idea de él y de otros peronistas históricos de hacer una colecta pública para pagar una estatua de Perón y colocarla en un terreno ubicado al costado de la Casa Rosada. Cafiero es un caballero y no repite esa anécdota en público, pero se la ha contado a varios compañeros de la vieja guardia, como a Osvaldo Agosto, el jefe de Prensa de José Ignacio Rucci, el ex secretario general de la CGT asesinado en 1973 por un grupo montonero. Lo cierto es que, a pesar de que el peronismo gobierna desde 2003 y ellos tienen todos los papeles en orden, ese grupo de peronistas aún no ha podido colocar la estatua de Perón en ese lugar. Si la estatua fuera de Cámpora, seguramente no habrían tenido que esperar tanto.

Inflación La inflación refleja la disminución del poder adquisitivo de la moneda: una pérdida del valor real del medio interno de intercambio y unidad de medida de una economía. Una medida frecuente de la inflación es el índice de precios, que corresponde al porcentaje anualizado de la variación general de precios en el tiempo (el más común es el índice de precios al consumo). En teoría los estados socialistas no deberían sufrir de inflación pues el estado controla todos los procesos económicos, pero la importación y exportación alteran esta realidad. Cuando el nivel general de precios sube, cada unidad de moneda alcanza para comprar menos bienes y servicios. Efectos Los efectos de la inflación en una economía son diversos, y pueden ser tanto positivos como negativos. Los efectos negativos de la inflación incluyen la disminución del valor real de la moneda a través del tiempo, el desaliento del ahorro y de la inversión debido a la incertidumbre sobre el valor futuro del dinero, y la escasez de bienes. Los efectos positivos incluyen la posibilidad de los bancos centrales de los estados de ajustar las tasas de interés nominal con el propósito de mitigar una recesión y de fomentar la inversión en proyectos de capital no monetarios. Teoría keynesiana La teoría económica keynesiana propone que los cambios en la oferta monetaria no afectan los precios de forma directa sino indirecta a través de otros procesos económicos: la inflación es entonces el resultado de esos procesos económicos expresándose en los precios. La emisión monetaria es una de las causa principales de la inflación, pero no la única. La teoría propone otros procesos que se expresan en la inflación. La teoría propone tres causales adicionales de inflación, de acuerdo a lo que Robert J. Gordon denomina "el modelo del triángulo". Inflación de demanda (Demand pull inflation), producida cuando la demanda general de bienes se incrementa, sin que el sector productivo pueda adaptar la cantidad de bienes producidos a la demanda existente. Esta explicación requiere dos suposiciones: que absolutamente todos los sectores productivos (alimentos, vivienda, transporte, vestimenta, etc.) simultáneamente tengan problemas de satisfacer la demanda y que los consumidores sigan demandando todos los productos indiscriminadamente. Inflación de costos (Cost push inflation), producida cuando los costos se encarecen (por ejemplo, el precio del petróleo o la mano de obra) y en un intento de mantener la tasa de beneficio los productores incrementan los precios. Para que esta explicación sea viable se debe suponer que los productores pueden trasladar los aumentos de precio sin afectar la demanda y que los consumidores cuentan con el dinero suficiente para pagar precios más altos. Inflación autoconstruida (Build-in inflation). Se trata de inflación inducida por expectativas adaptativas, a menudo relacionadas con una espiral de ajustes de la relación precios-salarios. Se produce cuando trabajadores tratan de mantener sus salarios por encima de los precios (por encima del índice de inflación) para compensar las expectativas inflacionarias a futuro con base en la inflación del presente, y las empresas trasladan esta subida de costos laborales a sus consumidores a través de la subida de precios, originando un círculo vicioso de inflación. La inflación autoconstruída en un punto de tiempo refleja efectos inflacionarios pasados. Cualquiera de estos tipos de inflación pueden darse en forma combinada. Sin embargo, las dos primeras mantenidas por un período sustancial de tiempo dan origen a la tercera. En otras palabras, una inflación elevada persistente originada por elementos monetarios o de costos da lugar a una inflación de expectativas. Clasificación de la inflación según la magnitud La inflación según la magnitud del aumento suele clasificarse en distintas categorías: Inflación moderada. La inflación moderada se refiere al incremento de forma lenta de los precios. Cuando los precios son relativamente estables, las personas se fían de este, colocando su dinero en cuentas de banco. Ya sea en cuentas corrientes o en depósitos de ahorro de poco rendimiento porque esto les permitirá que su dinero valga tanto como en un mes o dentro de un año. En sí, las personas están dispuestas a comprometerse con su dinero en contratos a largo plazo, porque piensan que el nivel de precios no se alejará lo suficiente del valor de un bien que puedan vender o comprar. Inflación galopante. La inflación galopante sucede cuando los precios incrementan las tasas de dos o tres dígitos de 30, 120 ó 240% en un plazo promedio de un año. Cuando se llega a establecer la inflación galopante surgen grandes cambios económicos. Muchas veces en los contratos se puede relacionar con un índice de precios o puede ser también a una moneda extranjera, como por ejemplo el dólar. Dado que el dinero pierde su valor de una manera muy rápida, las personas tratan de no tener más de lo necesario; es decir, que mantiene la cantidad suficiente para vivir con lo indispensable para el sustento de todos los seres. Hiperinflación. Es una inflación anormal en exceso que puede alcanzar hasta el 1000% anual. Este tipo de inflación anuncia que un país está viviendo una severa crisis económica; debido a que el dinero pierde su valor, el poder adquisitivo (la capacidad de comprar bienes y servicios con el dinero) disminuye y la población busca gastar el dinero antes de que pierda totalmente su valor. Este tipo de inflación suele deberse a que los gobiernos financian sus gastos con emisión de dinero sin ningún tipo de control, o bien porque no existe un buen sistema que regule los ingresos y egresos del Estado. ALGUNOS EFECTOS PREOCUPANTES DE LA INFLACIÓN Efectos negativos Las tasas de inflación elevadas e impredecibles son consideradas nocivas para la economía. Añaden ineficiencias e inestabilidad en el mercado, haciendo difícil la realización de presupuestos y planes a largo plazo. La inflación puede actuar como un lastre para la productividad de las empresas, que se ven obligadas a detraer capital destinado a la producciones de bienes y servicios con el fin de recuperar las pérdidas causadas por la inflación de la moneda. La incertidumbre sobre el futuro del poder adquisitivo de la moneda desalienta la inversión y el ahorro. La inflación puede también imponer aumentos de impuestos ocultos: los ingresos inflados pueden implicar un aumento de las tasas de impuesto sobre la renta si las escalas de impuestos no están indexadas correctamente a la inflación. Sin embargo, tasas de inflación moderadas no parecen tener efectos negativos sobre las economías, así un estudio de Robert Barro, muestra que estadísticamente que una inflación inferior al 8-10% no muestra correlación negativa con la tasa de crecimiento del país.1 Otros estudios empíricos sitúan el umbral a partir del cual la inflación puede ser realmente dañina en el 20 o el 40%. Perjuicio para los acreedores La inflación es perjudicial para aquellas personas acreedoras de montos fijos, ya que el valor real de la moneda decrece con el tiempo y su poder de compra disminuirá. Contrariamente aquellos deudores a tasa fija se verán beneficiados, ya que su pasivo real irá disminuyendo. Como consecuencia de los puntos anteriores, surge lo que se suele denominar “inflación autoconstruida”. Este fenómeno consiste en trasladar el aumento de precios hacia delante en el tiempo, esto es así ya que las personas esperan que la inflación continúe como en períodos anteriores. Así se genera un espiral inflacionario, en el que se indexan contratos, se aumentan los sueldos y los precios por expectativas futuras. Pérdida de poder adquisitivo En primer lugar, el deterioro del valor de la moneda es perjudicial para aquellas personas que cobran un salario fijo, como los obreros y pensionados. Esa situación se denomina pérdida de poder adquisitivo para los grupos sociales mencionados. A diferencia de otros con ingresos móviles, estos ven cómo se va reduciendo su ingreso real mes a mes, al comparar lo que podían adquirir con lo que pueden comprar tiempo después. Sin embargo, debe señalarse que si los salarios son rápidamente ajustados a la inflación se mitiga o elimina la pérdida de poder adquisitivo de algunos grupos sociales. Con alta inflación, el poder adquisitivo se redistribuye desde las personas, empresas e instituciones con ingresos fijos nominales, hacia las que tienen ingresos variables que pueden seguir el ritmo de la inflación. Esta redistribución del poder de compra también se produce entre los socios comerciales internacionales. Si existen tasas de cambio fijo, una economía con mayor inflación que otra hará que las exportaciones de la primera sean más costosas, afectando la balanza comercial. También pueden generarse efectos negativos para el comercio debido a la inestabilidad en los precios de cambio de divisas. Métodos de reducción de la inflación Políticas monetarias Hoy en día, la herramienta principal para controlar la inflación es la política monetaria. Los bancos centrales pueden influir significativamente en este sentido fijando una tasa de interés más alta y reduciendo la masa monetaria. Normalmente a un objetivo de tasa de alrededor del 2% a 3% anual, y dentro de un rango objetivo de baja inflación, en algún lugar entre el 2% al 6% anual. Hay una serie de métodos que han sido sugeridas para controlar la inflación. Los bancos centrales como la Reserva Federal de EE.UU. pueden afectar la inflación en gran medida a través de las tasas de interés y ajuste a través de otras operaciones. Las tasas de interés y crecimiento lento de la oferta monetaria son las formas tradicionales a través del cual los bancos centrales combaten o previenen la inflación, a pesar de que tienen diferentes enfoques. Por ejemplo, algunos persiguen un objetivo de inflación simétrico, mientras que otros sólo controlan la inflación cuando se eleva por encima de un umbral aceptable. Las políticas monetaristas enfatizan una tasa de crecimiento del dinero constante y moderada. Los keynesianos hacen hincapié en la reducción de la demanda agregada durante la expansión económica y el aumento de la demanda durante las recesiones para mantener la inflación estable. El control de la demanda agregada se puede lograr combinando la política monetaria y la política fiscal (aumento de los impuestos o reducción del gasto público para reducir la demanda). Tipo de cambio fijo Bajo un régimen de cambio de divisas fijo, el valor de la moneda de un país queda vinculado al valor de otra moneda o una canasta de otras monedas (o, a veces a otra medida de valor, como el oro u otros comodities). Un tipo de cambio fijo se utiliza generalmente para estabilizar el valor de una moneda, vinculándolo a otra moneda más estable. Puede ser utilizado como un medio para controlar la inflación. Sin embargo, cuando el valor de la moneda de referencia sube o baja, lo mismo ocurre con la moneda vinculada. Esto esencialmente significa que la tasa de inflación en el país, tipo de cambio fijo se determina por la tasa de inflación de la moneda a la que se vincula. Un tipo de cambio fijo impide que un gobierno utilice la política monetaria nacional a fin de lograr la estabilidad macroeconómica. Adicionalmente, puede exponer a los países al peligro de ataques especulativos. Con el acuerdo Bretton Woods, la mayoría de los países usaba tasas fijas al valor del dólar de EE.UU. El acuerdo se rompió en la década de 1970, y los países poco a poco se volcaron a tipos de cambio flotantes. Sin embargo, en la última parte del siglo 20, algunos países que sufrieron procesos hiperinflacionarios volvieron temporalmente a un tipo de cambio fijo para estabilizar sus monedas. Esta política se utilizó en muchos países de América del Sur (por ejemplo, Argentina 1991-2002, Bolivia, Brasil, Chile y Venezuela) Patrón oro El patrón oro es un sistema monetario en el que los medios de intecambio de bienes y servicios es papel-moneda que puede ser convertida libremente en cantidades de oro preestablecidas (u otras mercancías con valor de mercado como por ejemplo, plata). El patrón especifica de qué forma el respaldo en oro se lleva a cabo, incluyendo la cantidad de especie por cada unidad de papel moneda. La propia moneda no tiene valor intrínseco, sino que es aceptada por los comerciantes, ya que pueden ser redimidos por la cantidad en especie equivalente. Un certificado de plata EE.UU., por ejemplo, podría ser canjeados por una verdadera pieza de plata. El patrón oro fue abandonado parcialmente a través de la adopción internacional del sistema de Bretton Woods. Bajo este sistema todas las demás monedas importantes fueron atados a tasa fija con el dólar, que a su vez estaba atado al oro a razón de 35 dólares por onza. El sistema de Bretton Woods se rompió en 1971, y la mayoría de los países empezaron a utilizar tasas flotantes entre el papel moneda y el respaldado. Las economías basadas en el patrón oro rara vez experimentan una inflación por encima del 2 por ciento anual. Bajo el patrón oro, la tasa de largo plazo de la inflación (o deflación) queda determinada por la tasa de crecimiento de la oferta de oro en relación con la producción total. Los críticos argumentan que esto puede provocar fluctuaciones arbitrarias en la tasa de inflación, y que la política monetaria quedaría fijada esencialmente por las políticas de minería. Algunos autores creen que esta política contribuyó a la Gran Depresión, mientras que otras teorías, como la monetarista y la austríaca, disienten. Las hipótesis sobre las causas de la Gran Depresión son motivo de controversia. Control de precios Otro método utilizado a lo largo de la historia para intentar frenar la inflación es el control sobre los salarios y sobre los precios. Este método fue implantado, por ejemplo, por el gobierno de Nixon al principio de la década de 1970 con resultados negativos. Algunos economistas coinciden en afirmar que los controles de precios no alcanzan sus objetivos de estabilidad de precios y son contraproducentes pues distorsionan el funcionamiento de una economía, promueven la escasez de productos y servicios y disminuyen su calidad, entre otros efectos. Otro problema es que el control de precios y salarios es difícil en la práctica y requiere demasiados recursos de inspección y sanción para que dichos controles no sean burlados por los agentes económicos. A su vez, la imposibilidad de aumentar los precios en un período de aumento de los costos de producción provoca escasez de bienes y servicios. Los gobiernos frecuentemente intentan remediar la escasez mediante subsidios a los bienes y servicios que perdieron rentabilidad por el incremento de costos y precios fijos. La necesidad creciente de financiar mayores recursos en subsidios, regulaciones, inspección y sanción generan una necesidad de expansión del crédito y el gasto público y, por ende, una necesidad de incrementar la emisión monetaria para financiar esa expansión, agravando la inflación.
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La operación de vagina las vuelve "locas" Según expertos, la intervención llamada labioplastia, utilizada para corregir los labios genitales, afecta psicológicamente a las mujeres. Profesionales recomiendan buscar otras alternativas en lugar de recurrir a una cirugía de la cual se sabe muy poco. De acuerdo con el Servicio Nacional de Salud (NHS) del Reino Unido, el año pasado se realizaron alrededor de 2 mil labioplastias, y no sólo eso, sino que en los últimos años la incidencia de esta operación se ha multiplicado dramáticamente. No obstante, los especialistas coinciden en que no existen regulaciones sobre la operación, y tienen dudas sobre las consecuencias psicológicas que pueda traer a futuro, además de preguntarse si las pacientes reciben toda clase de apoyo psicológico. La doctora Lih-Mei Liao, psicóloga clínica de los Hospitales de la Universidad de Londres, señala que las mujeres que desean una labioplastia requieren de mayores oportunidades para hablar de lo que las preocupa. “Las preocupaciones sobre los labios genitales son esencialmente psicológicas. Cuando una mujer dice que está preocupada por sus labios, los cirujanos escuchan la palabra ‘labios’ y operan. Yo escucho la palabra ‘preocupadas’”, señaló. Sarah Creighton, especialista en ginecología, señaló que o que se debería hacer “es buscar alternativas a la cirugía para que las mujeres puedan tener otras opciones en lugar de recurrir a una operación de la cual saben muy poco”. La Asociación Británica de Cirujanos Plásticos y Estéticos está sugiriendo que se instituya un análisis psicológico obligatorio previo a la cirugía cosmética.
Cachorro juega con un fantasma Los animales tienen un sexto sentido y pueden ver cosas que el ojo humano no.