Wesker_
Usuario (Argentina)

1. Fumar puede acortar tu pene casi un centímetro. Las erecciones dependen casi esculusivamente del correcto flujo de la sangre, y el tabaco calcifica los vasos sanguíneos, dificultando la circulación eréctil. De modo que aunque seas de esos que no se preocupan demasiado por sus pulmones o por morir joven, hazlo por tu pequeño amigo. 2. Ahora los doctores pueden cultivar tejido adiposo para víctimas de quemaduras usando el prepucio de niños circuncidados. Un prepucio produce 23.000 metros cuadrados, lo cual bastaría para fabricar una lona que cubriera con carne humana el campo de juego de un estadio de beisbol profesional. 3. Tener una glándula prostataria grande puede causar tanto disfunción eréctil como eyaculación precoz. Si sufres un caso de cualquiera de ellas y no encuentras explicación, tu médico debería de vigilarte la próstata. Y aunque no los padezcas. 4. El orgasmo medio en un hombre dura 6 segundos. A las mujeres les dura 23 segundos, lo cual significa que si las mujeres están realmente interesadas en la igualdad, deberían asegurarse de que tuviéramos cuatro orgasmos por cada uno que ellas tienen. 5. La especie más antigua a la que se le conoce pene es una criatura marina de dura concha llamada Colymbosathon ecplecticos. Este término griego significa “asombroso nadador de gran pene”. Lo cual hace que sea un nombre mucho más pornográfico que el de Nacho Vidal. 6. El prepucio se puede reconstruir tras la circuncisión. Se tira hacia arriba de la piel móvil del tronco del pene y se fija en esa posición mediante una cinta. Más tarde, los doctores aplican anillos de plástico, fundas y pesas. Deben pasar varios años hasta completar la cubierta del glande… vale, vale, ya nos callamos. 7. Solo un hombre de cada 400 es lo bastante flexible como para darse a si mismo placer oral. Sin embargo se estima que de esos 400, todos lo habrán intentado con ahinco en algún momento. 8. Hay dos clase de penes, los que se expanden y crecen cuando llega la erección (un creciente) y los que parecen grandes todo el tiempo, pero apenas crecen cuando llega la erección (un exhibicionista). 9. Un estudio sobre salud masculina informó que el 79 por ciento de los hombres tienen “crecientes”, y el 21 por ciento restante tienen “exhibicionistas”. 10. Investigadores alemanes dicen que la media de duración en un coito es de 2 minutos y 50 segundos, cuando se le pregunta a una mujer cree que dura 5 minutos y 30 segundos. ¿Somos así de buenos, o así de malos? 11. Olvídate de eso de que el tamaño no importa. Cuanto más grande sea tu pene, mejor “desplazamiento de semen” obtienes cuando tienen sexo con una mujer que se encuentra en posición horizontal. Al menos eso es lo que dicen los investigadores de la Universidad del Estado de Nueva York, quienes emplearon falos artificiales (ejem) para comprobar el mecanismo de “recogido” de la cresta coronal del pene. Lo siguiente, curar el cáncer. 12. Probablemente el pene que fue disfrutado por más mujeres fue el del rey Fatefehi de Tonga, quien supuestamente desfloró a 37.800 mujeres entre los años 1770 y 1784 - eso son siete vírgenes al día. Vamos, confíesalo: es bueno ser rey. 13. Los hombres con buen aspecto pueden tener un esperma más fuerte. Investigadores españoles mostraron a unas mujeres fotos de chicos que tenían semen bueno, regular y pésimo y les dijeron que eligieran al más guapo. Casi todas las mujeres eligieron a los mejores productores de esperma. 14. No hace falta cerebro para eyacular. La orden viene de la médula espinal. Sin embargo encontrar a una receptora para dicha eyaculación, puede llevar horas de cuidadosa precisión mental, y muy a menudo, requiere de cantidades considerables de alcohol. 15. La principal causa de roturas en en el pene es la masturbación vigorosa. Algunas veces, simplemente merece la pena correr riesgos. Espero qe les haya servido de algo este post.

Hola Amigos! Como estan? Hoy les dejo unos cuentos muy cortitos pero realmente interesantes. Cada uno de ellos tiene una situacion ingeniosa y particular. Al final les deja algo en que pensar. Que los disfruten! Respetar las opiniones Un hombre estaba poniendo flores en la tumba de un pariente, cuando ve a un Japones poniendo un plato de arroz en la tumba vecina. El hombre se dirige al japones , y le pregunta: - 'Disculpe señor, pero ¿cree usted que de verdad el difunto comerá el arroz? - 'Si', respondió el japones... 'Cuando el suyo venga a oler sus FLORES.' Respetar las opciones del otro, es una de las mayores virtudes que un ser humano puede tener. Las personas son diferentes, actúan diferente y piensan diferente. No juzgues............ Solamente COMPRENDE Los Niños En una tarde nublada y fría, dos niños patinaban sin preocupación sobre una laguna congelada. De repente el hielo se rompió, y uno de ellos cayó al agua. El otro agarro una piedra y comenzó a golpear el hielo con todas sus fuerzas, hasta que logró quebrarlo y así salvar a su amigo. Cuando llegaron los bomberos y vieron lo que había sucedido, se preguntaron: “¿Cómo lo hizo? El hielo está muy grueso, es imposible que haya podido quebrarlo con esa piedra y sus manos tan pequeñas...” En ese instante apareció un abuelo y, conuna sonrisa, dijo: —Yo sé cómo lo hizo. — ¿Cómo? —le preguntaron. —No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo. "Si lo puedes imaginar, lo puedes lograr". Einstein Las Tres Rejas El joven discípulo de un filósofo sabio llegó a casa de este y le dijo: —Maestro, un amigo suyo estuvo hablando mal de usted. —¡Espera! —lo interrumpió el filósofo—. ¿Ya hiciste pasar por las tres rejas lo que vas a contarme? —¿Las tres rejas? —Sí. La primera es la reja de la verdad. ¿Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto? —No; lo oí comentar a unos vecinos. —Entonces al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja, que es la bondad. Esto que deseas decirme, ¿es bueno para alguien? —No, en realidad no. Al contrario... — ¡Vaya! La última reja es la necesidad. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta? —A decir verdad, no. —Entonces —dijo el sabio sonriendo—, si no es verdadero, ni bueno, ni necesario, sepultémoslo en el olvido. Aprovechar una situacion desfavorable Cuenta esta historia que un joven de la ciudad se fué al campo y le compró un burro a un viejo campesino, por $ 100. El campesino acordó entregarle el animal al día siguiente, pero al día siguiente el campesino le dijo: - Lo siento hijo, pero tengo malas noticias... el burro murió. - Bueno, entonces devuélvame mi dinero... - No puedo, ya lo he gastado… - Bien... da igual, entrégueme el burro... - Y ¿para qué?... ¿Qué va a hacer con él? - Lo voy a rifar. - ¡Estás loco! ¿Cómo vas a rifar un burro muerto? - Es que no voy a decir a nadie que está muerto, por supuesto. Un mes después de este suceso, se volvieron a encontrar el viejo vendedor y el joven comprador. -Que pasó con el Burro? - Lo rifé, vendí 500 rifas a $ 2.- y gané $998.- -¿Y nadie se quejó? - Sólo el ganador... pero a él le devolví sus $ 2. CONCLUSIÓN: éste es un ejemplo de cómo convertir una situación desfavorable, en un éxito. Un Maestro y un escorpión Un maestro oriental, cuando vió como un escorpión se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua. Cuando lo hizo, el alacrán lo picó. Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose. El maestro intentó sacarlo otra vez, y otra vez el escorpión lo picó. Alguien que había observado todo, se acercó al maestro y le dijo: "Perdone... ¡pero usted es terco! ¿No entiende que cada vez que intente sacarlo del agua lo picará?". El maestro respondió: "La naturaleza del escorpión es picar, y eso no va a cambiar la mía, que es ayudar". Y entonces, ayudándose de una hoja, el maestro sacó al animalito del agua y le salvó la vida. No cambies tu naturaleza si alguien te hace daño; sólo toma precauciones. Algunos persiguen la felicidad,... otros la crean. El Circulo del Odio Un importante empresario estaba enojado y regañó al director de uno de sus negocios. El director llegó a su casa y gritó a su esposa, acusándola de que estaba gastando demasiado porque había un abundante almuerzo en la mesa. La señora gritó a la empleada, que rompió un plato y le dio una patada al perro porque la hizo tropezar. El animal salió corriendo y mordió a una señora que pasaba por allí. Cuando ella fue a la farmacia para hacerse una curación, gritó al farmacéutico porque le dolió la aplicación de la vacuna. Este hombre llegó a su casa y le gritó a su madre porque la comidano era de su agrado. La señora, manantial de amor y perdón, le acarició la cabeza mientras le decía: “Hijo querido, te prometo que mañana haré tu comida favorita. Trabajas mucho, estás cansado y hoy precisas una buena noche de sueño. Voy a cambiar las sábanas de tu cama por otras bien limpias y perfumadas para que puedas descansar en paz. Mañana te sentirás mejor”. Lo bendijo y abandonó la habitación, dejándolo solo con sus pensamientos. En ese momento se interrumpió el círculo del odio, al chocar con la tolerancia, la dulzura, el perdón y el amor. Fidelidad Un matrimonio bautizó con la palabra “Increíble” a su hijo, porque tenían la certeza que haría increíbles cosas a lo largo de su vida. Lo cierto es que, lejano a aquel mandato familiar, Increíble tuvo una vida equilibrada y tranquila. Se casó y fue fiel a su esposa durante setenta años. Los amigos le hacían todo tipo de bromas, porque su nombre no coincidía con su estilo de vida. Justo antes de morir, Increíble le pidió a su esposa que no pusiera su nombre en la lápida, para evitar cualquier tipo de bromas. Cuando murió, la mujer obedeció el pedido, y puso, humildemente: “Aquí yace un hombre que le fue fiel a su mujer durante setenta años”. Cuando la gente pasaba por ese lugar del cementerio, leían la placa y decían: “¡Increíble!” El buscador de la Verdad A un visitante que a sí mismo se definía como buscador de la verdad le dijo el Maestro: - Si lo que buscas es la Verdad, hay algo que es preciso que tengas presente por encima de todo. - Ya lo sé, una irresistible pasión por ella … -dijo el visitante- - No, una incesante disposición a reconocer que puedes estar equivocado …-le respondió el maestro La Ranita Sorda Un grupo de ranas viajaba por el bosque, cuando de repente dos de ellas cayeron en un pozo profundo. Las demás se reunieron alrededor del agujero y, cuando vieron lo hondo que era, le dijeron a las caídas que, para efectos prácticos, debían darse por muertas. Sin embargo, ellas seguían tratando de salir del hoyo con todas sus fuerzas. Las otras les decían que esos esfuerzos serían inútiles. Finalmente, una de las ranas atendió a lo que las demás decían, se dio por vencida y murió. La otra continuó saltando con tanto esfuerzo como le era posible. La multitud le gritaba que era inútil pero la rana seguía saltando, cada vez con más fuerza, hasta que finalmente salió del hoyo. Las otras le preguntaron: “¿No escuchabas lo que te decíamos?” La ranita les explicó que era sorda, y creía que las demás la estaban animando desde el borde a esforzarse más y más para salir del hueco. Tengamos cuidado con lo que decimos, pero sobre todo con lo que escuchamos. La última palabra El alumno preguntó: -¿Unas últimas palabras de sabiduría que pueda transmitirnos? El místico se quedó pensando unos instantes. - Podran superar casi cualquier dificultad recordando dos frases. - ¿Cuáles? - La primera: Lo que es, es. La segunda: Lo que no es, no es. El místico prosiguió: - Son muchos los que malgastan su tiempo concentrándose en lo que no es, habitan en cosas que no son reales. Si algo es real, si ES, ya se trate de un sentimiento como la ira o un hecho como un descenso en las ventas, es una pérdida de tiempo desear que no lo sea. Lo que podemos hacer si algo es REAL, esACEPTARLO tal como ES, y después decidir si queremos emplear la energía necesaria en intentar modificarlo. Una vez decidido, hay que poner toda la energía en las acciones que emprender. Esto es básicamente todo lo que hace falta para tener éxito en los negocios y en la vida. El Problema Un gran maestro y un guardián compartían la administración de un monasterio zen. Cierto día el guardián murió, y había que sustituirlo. El gran maestro reunió a todos sus discípulos para escoger a quien tendría ese honor. “Voy a presentarles un problema —dijo—. Aquel que lo resuelva primero será el nuevo guardián del templo”. Trajo al centro de la sala un banco, puso sobre este un enorme y hermoso florero de porcelana con una hermosa rosa roja y señaló: “Este es el problema”. Los discípulos contemplaban perplejos lo que veían: los diseños sofisticados y raros de la porcelana, la frescura y elegancia de la flor... ¿Qué representaba aquello? ¿Qué hacer? ¿Cuál era el enigma? Todos estaban paralizados. Después de algunos minutos, un alumno se levantó, miró al maestro y a los demás discípulos, caminó hacia el florero con determinación y lo tiró al suelo. “Usted es el nuevo guardián —le dijo el gran maestro, y explicó—: Yo fui muy claro, les dije que estaban delante de un problema. No importa qué tan bellos y fascinantes sean, los problemas tienen que ser resueltos. Puede tratarse de un florero de porcelana muy raro, un bello amor que ya no tiene sentido, un camino que debemos abandonar pero que insistimos en recorrer porque nos trae comodidades. Sólo existe una forma de lidiar con los problemas: atacarlos de frente. En esos momentos no podemos tener piedad, ni dejarnos tentar por el lado fascinante que cualquier conflicto llevan consigo”. Los problemas tienen un raro efecto sobre la mayoría de nosotros: nos gusta contemplarlos, analizarlos, darles vuelta, comentarlos... Sucede con frecuencia que comparamos nuestros problemas con los de los demás y decimos: “Su problema no es nada... ¡espere a que le cuente el mío!” Se ha dado en llamar “parálisis por análisis” a este proceso de contemplación e inacción. Busca la solución! Consejo chino Una vez un campesino chino, pobre y muy sabio, trabajaba la tierra duramente con su hijo. Un día el hijo le dijo: "Padre, ¡qué desgracia! Se nos ha ido el caballo." "¿Por qué le llamas desgracia? - respondió el padre, veremos lo que trae el tiempo..." A los pocos días el caballo regresó, acompañado de otro caballo. "¡Padre, qué suerte! - exclamó esta vez el muchacho, nuestro caballo ha traído otro caballo." "¿Por qué le llamas suerte? - repuso el padre, veamos qué nos trae el tiempo." En unos cuantos días más, el muchacho quiso montar el caballo nuevo, y éste, no acostumbrado al jinete, se enfurecio y lo arrojó al suelo. E muchacho se quebró una pierna. "Padre, qué desgracia! - exclamó ahora el muchacho - ¡Me he quebrado la pierna!" Y el padre, retomando su experiencia y sabiduría, sentenció: "¿Por qué le llamas desgracia? Veamos lo que trae el tiempo!" El muchacho no se convencía de la filosofía del padre, sino que se quejaba en su cama. Pocos días después pasaron por la aldea los enviados del rey, buscando jóvenes para llevárselos a la guerra. Vinieron a la casa del anciano, pero como vieron al joven con su pierna entablillada, lo dejaron y siguieron de largo. El joven comprendió entonces que nunca hay que dar ni la desgracia ni la fortuna como absolutas, sino que siempre hay que darle tiempo al tiempo, para ver si algo es malo o bueno. La moraleja de este antiguo consejo chino es que la vida da tantas vueltas, y es tan paradójico su desarrollo, que lo malo se hace bueno, y lo bueno, malo. Lo mejor es esperar siempre el día de mañana, pero sobre todo confiar en que todo sucede con un propósito positivo para nuestras vidas. Perseverancia La historia dice que este hombre fracasó en los negocios y cayó en bancarrota en 1831. Fue derrotado para la Legislatura de 1832. Su prometida murió en 1835. Sufrió un colapso nervioso en 1836. Fue vencido en las elecciones de 1836 y en las parlamentarias de 1843,1846, 1848 y 1855. No tuvo éxito en su aspiración a la Vicepresidencia en 1856, y en 1858 fue derrotado en las elecciones para el Senado. Este hombre obstinado fue Abraham Lincoln, elegido presidente de Estados Unidos en 1860. La lección es muy sencilla: sólo se fracasa cuando se deja de intentar. Apuntar Alto. Un maestro quería enseñarles una lección especial a sus alumnos, y para ello les dio la oportunidad de escoger entre tres exámenes: uno de cincuenta preguntas, uno de cuarenta y uno de treinta. A los que escogieron el de treinta les puso una “C”, sin importar que hubieran contestado correctamente todas las preguntas. A los que escogieron el de cuarenta les puso una “B”, aun cuando más de la mitad de las respuestas estuviera mal. Y a los que escogieron el de cincuenta les puso una “A”,aunque se hubieran equivocado en casi todas. Como los estudiantes no entendían nada, el maestro les explicó: “Queridos alumnos: permítanme decirles que yo no estaba examinando sus conocimientos, sino su voluntad de apuntar a lo alto”. Cuando te apuntamos a lo alto, estamos más cerca de nuestros sueños que si nos conformamos con pequeños objetivos. Vivir como las flores - Maestro, ¿qué debo hacer para no quedarme molesto? Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes. Siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro. - ¡Pues, vive como las flores!, advirtió el maestro. - Y ¿cómo es vivir como las flores?, preguntó el discípulo. - Pon atención a esas flores -continuó el maestro, señalando unos lirios que crecían en el jardín. Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos. Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos. Y si no son tuyos, no hay motivo para molestarse... Ejercita entonces, la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera y perfuma la vida de los demás haciendo el bien. Ésto, es vivir como las flores. El Árbol de los Problemas El carpintero que había contratado para que me ayudara a reparar una vieja granja acababa de finalizar su primer día de trabajo. Su cortadora eléctrica se había dañado, haciéndole perder una hora de trabajo, y su viejo camión se negaba a arrancar. Mientras lo llevaba a su casa, permaneció en silencio. Cuando llegamos, me invitó a conocer a su familia. Mientras nos dirigíamos a la puerta, se detuvo brevemente frente a unpequeño árbol y tocó las puntas de las ramas con ambas manos. Cuando se abrió la puerta, ocurrió una sorprendente transformación. Su bronceada cara estaba plena de sonrisas. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dio un beso entusiasta a su esposa. De regreso me acompañó hasta el carro. Cuando pasamos cerca del árbol, sentí curiosidad y le pregunté acerca de lo que lo había visto hacer un rato antes. “Este es mi árbol de problemas —contestó—. Sé que no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero una cosa es segura: los problemas no pertenecen a la casa, ni a mi esposa, ni a mis hijos. Así que simplemente los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego a casa, y en la mañana los recojo otra vez. Lo divertido —dijo sonriendo— es que cuando salgo a recogerlos, no hay tantos como los que recuerdo haber colgado la noche anterior”. El Juicio Cuenta una antigua leyenda que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de asesinato. El culpable era una persona muy influyente del reino, y por eso desde el primer momento se procuró hallar un chivo expiatorio para encubrirlo. El hombre fue llevado a juicio y comprendió que tendría escasas oportunidades de escapar a la horca. El juez, aunque también estaba confabulado, se cuidó de mantener todas las apariencias de un juicio justo. Por eso le dijo al acusado: “Conociendo tu fama de hombre justo, voy a dejar tu suerte en manos de Dios: escribiré en dos papeles separados las palabras'culpable' e 'inocente'. Tú escogerás, y será la Providencia la que decida tu destino”. Por supuesto, el perverso funcionario había preparado dos papeles con la misma leyenda: “Culpable”. La víctima, aun sin conocer los detalles, se dio cuenta de que el sistema era una trampa. Cuando el juez lo conminó a toma uno de los papeles, el hombre respiró profundamente y permaneció en silencio unos segundos con los ojos cerrados. Cuando la sala comenzaba ya a impacientarse, abrió los ojos y, con una sonrisa, tomó uno de los papeles, se lo metió a la boca y lo engulló rápidamente. Sorprendidos e indignados, los presentes le reprocharon. —Pero, ¿qué ha hecho? ¿Ahora cómo diablos vamos a saber el veredicto? —Es muy sencillo —replicó el hombre—. Es cuestión de leer el papel que queda, y sabremos lo que decía el que me tragué. Con refunfuños y una bronca muy mal disimulada, debieron liberar al acusado, y jamás volvieron a molestarlo. “Nunca dejemos de luchar hasta el último momento. En momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento”. Albert Einstein
LA BENEVOLENCIA DEL CARNICERO .(Por José Pablo Feinmann) El capitalismo –se dice- tiene una imagen realista del hombre. El socialismo –se dice- tiene una esencial tendencia a idealizarlo. ¿Qué significa : se dice? Se dice quiere decir que eso es lo que dice la gente. Quizá los teóricos, más sofisticadamente, también. Pero esos conceptos pertenecen a lo que podríamos llamar saber popular. Bien, interroguemos al saber popular. ¿Qué es lo que sabe? Sabe y dice que el socialismo es bueno, que es una bella idea, pero que es –precisamente-- esto: una idea. Tan bella, tan alejada de la verdadera naturaleza del hombre que está condenada al fracaso. De este modo, el sujeto del socialismo --el hombre-- no se merece el socialismo, ya que por su congénita naturaleza indigna es incapaz de realizarlo. El socialismo pertenece al mundo de los sueños, de las utopías. Cuando se realiza –cuando el socialismo se vuelve real—la iniquidad de la naturaleza humana lo pervierte. Palabras más, palabras menos, esto es lo que mucha gente –que no citara a Marx ni a Lenin para avalar estos argumentos—piensa del socialismo. Hay algo de cierto en esto. Los grandes teóricos del capitalismo jamás apostaron a la grandeza del alma humana. Construyeron una filosofía de mercaderes para una sociedad de mercaderes. Recurramos a un texto. Pero no a uno cualquiera, sino a uno de Adam Smith y su obra fundamental: Investigación sobre la naturaleza y causa de la riqueza de las naciones. ¿Qué idea tiene del hombre? ¿Qué antropología se agita en ese libro? ¿Qué virtud reclama de la naturaleza humana para construir la sociedad? ¿El amor, la comprensión, la compasión, el altruismo? No. Smith descubre una fuerza poderosa en el alma humana – tan poderosa que casi la constituye en totalidad—y hace de ella, por decirlo asi, el motor de los procesos económicos. Esa fuerza es el egoísmo. Y el texto (se me perdonará por introducir una cita larga en una nota corta, pero es imprescindible) en el que Smith hace del egoísmo el centro del hombre capitalista es el siguiente: ‘’El hombre reclama en la mayor parte de las circunstancias la ayuda de sus semejantes y en vano puede esperarla sólo de su benevolencia. La conseguirá con mayor seguridad interesando en su favor el egoísmo de los otros y haciéndoles ver que es ventajoso para ellos hacer lo que les pide (…) No es la benevolencia del carnicero, del cervecero o del panadero la que nos procura el alimento, sino la consideración de su propio ínteres. No invocamos sus sentimientos humanitarios sino su egoísmo: ni les hablamos de nuestras necesidades sino de sus ventajas’’. Queda, así, constituida la sociedad de competencia, que se basa, naturalmente, en el egoísmo. cada cual persiguiendo su propia necesidad hará lo necesario para construir una sociedad en que la necesidad de todos quede satisfecha. Esto es, digámoslo claramente, una superchería. La sociedad de competencia exaspera las peores tendencias de la condición humana. No obstante, el capitalismo tiene una visión positiva de este abismo ético. La competitividad –afirma—estimula el ingenio. La creatividad, el impulso vital. Una sociedad de mercaderes establece la justicia en el ámbito del mercado: en sus igualdades y desigualdades. Cada uno – por sus propios méritos o por sus propias carencias – acabará ocupando el lugar que merece. Eliminar el egoísmo como centro de la ética es eliminar el motor de la iniciativa privada, su riqueza creativa, su inventiva infinita. De aquí que Adam Smith nada espera de la benevolencia del carnicero. ¡Qué concepto! No lo extraviemos: la benevolencia del carnicero!. Insistamos : ¿Qué espera Smith de ella? Nada. Al carnicero, Smith le dice: ‘’No quiero nada de tu benevolencia, guárdese su benevolencia, quiero su egoísmo, véndame su mercancía y extraiga de ella su ganancia, eso dará dinamismo al mercado ‘’. ‘’Qué espera el socialismo de la benevolencia del carnicero? Todo. para decirlo claramente: no hay socialismo sin la benevolencia del carnicero, ya que el socialismo le reclama lo mejor de sí, esto es: su benevolencia. Le dice: ‘’Deje de lado su egoísmo. Sólo logrará apartarlo de sus congéneres. Ábrase a los sentimientos humanitarios. Entréguese a la construcción de una sociedad igualitaria, sin privilegios, sin injusticias’’. Para Smith se puede fundar una ética sin la benevolencia del carnicero. Más aún: la ausencia de esa benevolencia – y el egoísmo ocupando su lugar -- es lo que posibilita la construcción de un orden social y económico. Para el socialismo, nada es concebible sin la benevolencia del carnicero. Pero en vano la logrará del carnicero smitheano, puesto que este es un ser egoísta, cerrado a la generosidad, a la aventura de unir su destino a los otros. Es un mercader. Un mercader al que, en verdad, es muy difícil echar del Templo. Imaginemos a Walter Benjamín frente al carnicero de Smith. Imaginemos a Benjamín diciéndole que sólo hay una ética posible: unir nuestro destino con el de los castigados de este mundo, ofrecerles nuestra compasión y nuestro amor. ¡Que brutal carcajada recibiría como respuesta! Y algo más: a la carcajada del carnicero se uniría la del propio Smith. Pobrecito –pensaría-- este hombre tan frágil y sensible. ¿Para qué quieren la historia y la economía la benevolencia del carnicero?. Sólo reclaman su eficacia, y su eficacia sólo podrá provenir de su egoísmo. De aquí que resulte absurdo esperar que el capitalismo solucione los problemas comunitarios del ser humano. Es un sistema de mercaderes, con una filosofía y una sensibilidad de mercaderes. ‘’El sistema --escribe Frèderic Gaussen columnista de Le Monde-- sólo puede sobrevivir gracias a las desigualdades y a las injusticias que engendra, y únicamente los ingenuos pueden sorprenderse. Los 3 millones de desocupados son el precio que tiene que pagar Francia por la modernización de su economía y por su enriquecimiento. Y la miseria de África, de América Latina o de los países del Este son la condición del desarrollo de Occidente’’. Se habla hoy, con enorme insistencia, del fracaso del socialismo. Sin duda, los fracasos han sido muchos. Sobre todo: el fracaso del socialismo estatalista soviético. Pero existe en el socialismo -- como parte de su ser -- la pasión por responder a los problemas políticos y sociales reclamando del hombre, no lo peor, sino lo mejor de sí. El socialismo reclama la benevolencia del carnicero. Quizá sea un gesto imposible, patético para muchos. Pero alguien, todavía, tiene que exigir sobre este mundo lo imposible para que algunas cosas sean posibles y hagan la vida más digna de ser vivida. Frase cuyo insalvable candor –sobre todo en una época cruzada por el pragmatismo, el escepticismo y el realismo salvaje— radica en rescatar, ahora, con el socialismo en el llano, un utopismo programático, que no postula su segura realización, pero que lejos de apostar por las aristas más oscuras de la condición humana, espera algunos frutos de sus excelencias. ---------------------------------------******------------------------------------- Fuente: EL ARTÍCULO SALIÓ EN UNA CONTRATAPA DE PAGINA/12 DE HACE MUCHOS AÑOS, por lo tanto no lo encontré en el archivo de dicho periódico, lo tenía de hace tiempo ya que conformaba una serie de artículos que nos dió un profe de sociopolítica hace unos años : )
Para postear imagenes sin que se caigan! Seguramente esto te paso muchas veces(como a mi... Por eso hago este post ) y te tiene cansado!!! Si es asi permitime mostrarte la mejor forma de tener las imagenes de tus post en linea siempre, sin problemas de ancho de banda, capacidad o velocidad de carga!!!! Como decia hoy, el motivo de hacer este post es que renegue un tiempo con Photobucket y sin querer descubri que podia usar Mediafire para compartir mis imagenes sin ningun problema, el unico limite en la version gratuita es que podemos subir archivos HASTA 200MB. Que en cuestion de imagenes es mas que suficiente!!! Ahora para los que nunca crearon una cuenta en Mediafire o subieron imagenes para compartir, les dejo un pequeño tuto echo por mi! Espero que les sea util... Lo primero es crear una nueva cuenta en Mediafire, presionando donde dice "Ceate a free account": Luego completa tus datos aqui, con completar los datos marcados con un asterisco rojo es suficiente...: Despues seleccionamos el tipo de plan, el tuto esta basado en un plan gratuito, pero pueden seleccionar el que quieran (si quieren pagar): Una vez seleccionado el plan nos va a aparecer esta pantalla, aqui podemos crear una carpeta presionando donde dice "Create new folder", ponemos el nombre y le damos al boton de abajo que dice "Create folder" (en la imagen la carpeta ya esta creada para que vean como queda): Lo siguiente es subir imagenes entrando a nuestra carpeta presionando aqui: Y luego aqui: Luego de presionar en el cuadro anterior nos saldra un explorador de windows para seleccionar el archivo que queremos subir, lo seleccionamos, aceptamos y ya en esta ventana presionamos este boton: Una vez cargadas las imagenes volvemos a nuestra carpeta: Con la imagen subida a nuestra carpeta, presionamos el boton "share" y copiamos el "Hotlink" para poner la imagen en nuestro post!!!: y listo!!!: Eso es todo, espero haber sido de ayuda para aquellos que como yo, no sabian usar Mediafire para almacenar imagenes y renegaban con Photobucket o algun otro host!