Yamon_Diaz
Usuario (Alemania)
Muchos padres pueden sentir que aquella escena en la que ven a su hijo tocándose los genitales o a su pequeña moviéndose insistentemente sobre una almohada o un sillón es bastante incómoda y preocupante. link: http://www.filz.us/files/c356a46c/82d/CooVergaNojodaaaByTan_Bionica.swf Por fortuna, no hay nada que temer, es natural. La masturbación es un autoconocimiento y autoexploración del cuerpo a través de la estimulación del pene o la vagina. Primero es importante aclarar que este comportamiento es de carácter evolutivo y su objetivo es muy diferente según la edad. La etapa en la que inicia esta conducta tiene una gran variación. Para Rocío Mendoza Cabrera, pedagoga, educadora sexual infantil y humana y terapeuta sexual, se han documentado algunos casos de infantes en etapas tempranas, como son los bebés de entre 6 y 18 meses. Ella explica que primero se conocen las manos, luego los pies, el resto del cuerpo y por último los genitales. Por ejemplo, los bebés pasan gran parte del día explorando su cuerpo y la mayoría descubre que tocar o presionar sus genitales es más agradable que tocar cualquier otra parte. María Claudia Abello, sicóloga educativa especializada en el área de educación sexual, explica que es una etapa inocente, de curiosidad, sin ningún tipo de conocimiento previo de lo que están haciendo ni conciencia de la masturbación. Generalmente es hasta los cinco años de edad y no tiene un fin orgásmico ni está relacionado con fantasías de tipo sexual, agrega Álvaro Franco Zuluaga, médico siquiatra infantil y docente de la Universidad del Bosque. Otra etapa es entre los cinco y siete años, que ya hay conocimiento previo de su propio cuerpo y autoexploración, añade María Claudia Abello. Y de los 11 a los 14 años ya hay una búsqueda de placer. En la adolescencia está asociado a fantasías sexuales o imágenes y se busca el orgasmo como liberación de tensión, afirma el médico. ¿Qué hacer? Si los padres ven a su hijo estimulándose, la doctora Mendoza dice que se debe reaccionar con tranquilidad, ya que esta conducta no solo tiene que ver con el hecho de conocer su cuerpo y sus sensaciones, sino también con la capacidad de dar y recibir placer cuando sea adulto. Por eso no se debe reprender ni castigar, porque el pequeño lo puede malinterpretar y creer que es un niño ‘malo’ o ‘sucio’ y que esa parte del cuerpo también lo es. Esta respuesta genera en el niño vergüenza, culpa y miedo, lo cual impide un desarrollo psicosexual saludable, puntualiza la doctora Rocío, quien además es coordinadora del diplomado en Sexualidad Infantil y Desarrollo Humano de la Asociación Mexicana para la Salud Sexual A. C. Para la terapeuta, “lo que se podría hacer, ante esta conducta, es que si sucede durante el cambio de pañal y/o baño, se puede aprovechar para enseñarle el nombre correcto de sus genitales, por ejemplo, y decir cosas como “Veo que estas conociendo a tus genitales; los vamos a terminar de limpiar y les pondremos un pañal para que estén bien cuidados”. Si antes de dormir el bebé frota o se mece rozando sus genitales, permítaselo, pues esta conducta le da tranquilidad, lo relaja. Si se trata de un niño de 3 a 5 años y “si mamá o papá reaccionan con cara de espanto, el mensaje no verbal será que está haciendo algo muy malo”, aconseja la doctora. Los padres pueden preguntar: “¿A qué juegas?”. Si el niño responde, el padre puede explicar por qué es normal y la importancia del conocimiento del cuerpo y la intimidad. Incluso, dice la sicóloga Abello, nunca se debe poner en evidencia si lo está haciendo en presencia de otras personas. En estos casos, ella aconseja distraerlo con otro objeto o situación. Y hablar con él sobre la situación en privado. Si no se hace de esta manera, el niño va a creer que es malo y preferirá actuar a escondidas. ¿Cuál es el límite? La anormalidad radica en la edad y la frecuencia con la que el niño se masturba. Según Mendoza, “si es constante y se produjo alguna lesión, entonces ya estamos ante una conducta o trastorno de ansiedad”. El siquiatra Álvaro Franco es enfático al decir que si un niño se toca demasiado los genitales, después de los cinco años hay que pensar que puede ser por un abuso sexual y, según él, ese abuso no es solo una violación, es un espectro: “Desde cosas elementales como bañarse desnudo con los padres, estarlo tocando sin mala intención, darles besos en la boca. O que el niño hubiera visto relaciones sexuales de los padres, en televisión o pornografía infantil”.

Alcohol en menores: los chicos piden consumo controlado en los boliches Adolescentes de una escuela propusieron que los locales nocturnos expendan bebida pero estableciendo límites. Aseguran que tras las prohibiciones se alcoholizan en plazas o descampados A seis meses de la sanción del nuevo Código de Espectáculos Públicos, continúa la polémica por la venta de alcohol a menores. El debate sigue abierto, y mientras los concejales ratifican la prohibición, los chicos piden que se habilite un consumo controlado dentro de los boliches ya que aseguran que si no no tienen ofertas para salir. Adolescentes de un colegio local aseguraron que el consumo no ha mermado ya que los jóvenes continúan tomando en las casas y plazas sin ningún tipo de control. Así, la llamada “previa” continúa situándose en el centro de la tormenta y los chicos explicaron que la prohibición en los boliches ha provocado que beban más que antes. “Dentro del boliche no se toma tanto alcohol porque es caro. Donde más se toma es en la previa y después del boliche, porque obviamente una botella comprada entre varios te sale más barato que comprar un vaso en el boliche. Siempre adentro el tema del alcohol está más controlado”, indicó Gastón. “Esperamos siempre cumplir los 16 para poder entrar al trasnoche y ahora sentir que de un día para otro nos digan que no entramos más a un boliche nos resulta muy chocante. Hay un solo boliche para salir y abre cada 15 días o una vez por mes nada más, entonces sentimos que nosotros ya no tenemos más lugares dónde ir”, aseguró Mara. Más peligros En este sentido, los jóvenes señalaron que se juntan en plazas o descampandos por lo que se encuentran más vulnerables a los peligros estando fuera de un local bailable. “Es común el juntarse en plazas o campitos, con todos los peligros que eso implica, incluyendo el tema de las drogas, al que estamos más expuestos que dentro de un boliche”, sostuvieron. “Como no nos dejan entrar usamos otras estrategias, como juntarnos en las casas o en plazas. Pero entre nosotros no se establece el control y hay alcohol, porque lo conseguimos en kioscos o almacenes. Pese a que no se puede nos venden igual, entonces aunque no nos dejan consumir alcohol dentro de un boliche, tomamos igual en otro lado e indiscriminadamente y corriendo más peligros”, reconoció Sara. En este sentido expusieron que los controles en kioscos deben ser más rigurosos porque admiten que consiguen comprar pese a estar penado. ”Convengamos que si el código establece que no se puede vender alcohol en los boliches tampoco se debe hacer en ningún kiosco o almacén; porque esto muestra una clara contradicción en las reglas. Por un lado hay control en los boliches pero por otro no se controla a los comercios que sí te venden”, señalaron. Propuesta De este modo, los adolescentes plantearon que realizar un consumo regulado dentro de los locales nocturnos es la mejor solución para evitar que los jóvenes beban indiscriminadamente. “Lo que nosotros pedimos es que haya un consumo controlado en los boliches. Se haría con la implementación de un sello para cada vez que consuman, entonces teniendo ese sello se sabe cuánto consumió el chico y si puede seguir tomando, porque se establecería un límite”, insistió Gastón. En este orden, Bianca expuso: “Yo no creo que la solución sea prohibirlo (alcohol) totalmente sino hacer una concientización entre los jóvenes para que entiendan las consecuencias de un consumo indiscriminado”. “En los pueblos vemos que utilizan otras maneras para frenar que los chicos tomen, por ejemplo con la utilización de unas tarjetas en donde figuran todas las bebidas y te marcan lo que vas tomando hasta un límite y después no te venden más”, enfatizó Gastón. Reconocieron que ésta es la estrategia de regulación que se utiliza en las fiestas de 15, por lo que reclamaron que se implemente también en las confiterías. “Por ejemplo, lo que hacen en las fiestas de 15 es lo que se debería hacer en los boliches porque el consumo es controlado. Se expende alcohol hasta un cierto horario y después no se consume más. En estas fiestas no se ven chicos borrachos, entonces por qué no se puede implementar esto en un boliche, entonces si lo pueden controlar ahí no es imposible que lo hagan en un boliche”, afirmó Mara. IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores, sobre quienes pueden recaer las sanciones legales que correspondan. Además, en este espacio se representa la opinión de los usuarios y no de Puntal y puntal.com.ar. Los textos que violen las normas establecidas para este sitio serían eliminados, tanto a partir de una denuncia de abuso por parte de los lectores como por decisión del editor.
Cellar de ambos lados el hígado y terminar de cocinar con los ajos fijeteados y un toque de vino blanco, por otro lado saltear las cebollas hasta caramelizar y agregar los huevos revolver condimentar y servir juanto al bife y las papas rejullas salteadas a la provenzal con panceta