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ag_daniel

Usuario (Argentina)

Primer post: 26 ene 2010Último post: 2 abr 2010
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Como hacerte mas inteligente
InfoporAnónimo2/4/2010

Receta para Hacerte mas inteligente Col lombarda Es rica en polifenoles, unos potentes antioxidantes que reducen el número de placas cerebrales causantes del Alzheimer. Hazte una ensalada con manzana rallada, zanahoria, cebolleta, aceite de oliva y vinagre de vino blanco. Caballa Las grasas Omega-3 proporcionan fluidez a las membranas celulares, lo que mejora la comunicación entre las células. La caballa está cargada de Omega-3, así que comiéndola un par de veces por semana potenciarás tu capacidad de aprendizaje, estarás de mejor humor y tendrás más memoria. A menos que te olvides de echarla en la cesta de la compra. Baya La gente que sigue una dieta rica en arándanos, moras, grosellas, frambuesas y fresas presenta una mayor motricidad y capacidad de aprendizaje. Los arándanos protegen al cerebro de afecciones relacionadas con el envejecimiento. Col rizada El rendimiento de la mente empeora con la edad, pero en un estudio publicado en la revista "Neurology" se ha observado que con tres raciones de verdura al día se puede reducir los desperfectos en un 40%. La col rizada va muy bien para este objetivo, ya que cuanto más verde, mejor es una verdura. Quítale los tallos y saltéala en aceite de oliva con ajo. Tomate En un estudio francés publicado recientemente se ha constatado una correlación positiva entre los altos niveles de licopeno de los tomates y la habilidad cognitiva. El licopeno se absorbe más fácilmente si se calienta antes, lo que hace que la salsa de tomate sea mejor para completar un sudoku que los tomates frescos. Aguacate El aguacate puede contribuir a reducir la tensión arterial lo que, según la Universidad de Maine (EE.UU.), se asocia con un empeoramiento de la función cognitiva. Hazte tu propio guacamole y cómetelo con copos de avena para hacerlo más saludable. Un buen consejo: deja el hueso dentro del cuenco para que el guacamole no se oxide y coja un tono marrón. Alubia roja Las judías rojas son una gran fuente de fibra y proteína, así que son estupendas para equilibrar los niveles de azúcar en sangre, algo vital para el correcto funcionamiento del cerebro. Así que combate esos bajones de energía con unas alubias de Tolosa con almejas. Orejones El Centro de Nutrición Humana de la USDA (el Departamento de Agricultura de Estados Unidos) ha demostrado que con un alto nivel de hierro se mejora la actividad nerviosa del hemisferio izquierdo del cerebro (responsable del pensamiento analítico). También, la vitamina C que contienen potencia la ingesta de hierro. Pero no tomes más de cuatro o cinco, ya que es un tentempie demasiado contundente. Almendras La fenilananina de las almendras tiene la capacidad de atravesar la barrera sangre-encéfalo y de estimular al cerebro para que genere dopamina, adrenalina y noradrenalina, neurotransmisores que potencian el buen humor. Las almendras también tienen una gran cantidad de riboflavina (vitamina B2), a la que también se le atribuye la propiedad de potenciar la memoria. Anchoas Las anchoas son ricas en DMAE, un compuesto que acelera la producción de acetilcolina, un compuesto que reduce la ansiedad y mejora la concentración. Un estudio alemán ha demostrado que ingerir DMAE recarga el cerebro. Cómete las anchoas mientras ves "Pasapalabra" y plantéate eliminar a Ángel Bavariano, el paracaidista militar que esta arrasando en el concurso. Remolacha La remolacha es rica en un modificador del estado de ánimo llamado betaína (también conocido como trimetilglicina oTMG). Esta sustancia incrementa la energía, la atención, la concentración, la claridad visual y (por si fuera poco...) proporciona sensación de bienestar. Échala en la ensalada hoy mismo. Berenjena La piel de la berenjena contiene nasunina, un potente antioxidante que combate a los radicales libres a la vez que protege las membranas celulares del cerebro. Quinoa Este cereal peruano (busca en tiendas de productos ecológicos o naturistas) contiene los ocho aminoácidos esenciales, indispensables para tus neurotransmisores y neuronas. Supone una buena alternativa al arroz y a la pasta y se puede comer en frío o en caliente. Pollo Todos sabemos lo bueno que es para los músculos, pero desconocemos que le va de maravilla al cerebro. El pollo contiene grandes cantidades de vitamina B6 y juega un papel clave en la conversión del triptófano en serotonina, cuyos estados carenciales provocan depresión. Almeja La vitamina B12 de estos moluscos es increíble para el cerebro. En un estudio publicado en "Neurology" se ha observado que los individuos de edad avanzada con bajos niveles de B12 presentan un mayor riesgo de sufrir atrofia cerebral. Ambas cosas se asocian con el Alzheimer y con la pérdida de funciones cognitivas. Uva Un reciente estudio ha confirmado que la epicatequina de las uvas facilita el riego sanguíneo del cerebro y potencia la memoria. Salvia En 1597 el herbalista inglés John Gerard escribió que la salvia tenía "un efecto singularmente bueno para la cabeza, al activar los nervios y la memoria". Y no se equivocaba. Un estudio de la Universidad de Newcastle (Reino Unido) ratifica que, efectivamente, puede mejorar la memoria. Estupenda en risottos o platos de pasta. Yogur natural El yogur contiene el aminoácido tirosina, necesario para la producción de dopamina y noradrenalina. Unos estudios realizados por el ejército de EE.UU. demuestran que el estrés acaba con la tirosina. Así que come yogur natural cada día para mejorar tu memoria y capacidad de atención. Guisante Estos balines verdes de alto contenido en vitamina B1 (tiamina) contribuyen a la salud de tu sistema nervioso. Una carencia de B1 puede provocar confusión mental y pérdida de memoria, así que potencia sus cualidades incorporando los guisantes a tus sofritos. Y sí, sirven incluso los cocidos. Espárrago Unos 125 gramos de espárragos contienen el 70% de la dosis diaria recomendada de ácido fólico, lo que, según científicos holandeses, mejora la memoria de los adultos, rebajando su edad mental en casi dos años. Aunque eso no significa que puedas seguir ligando con adolescentes. Gambas Son una fuente de vitamina D, cuya carencia se asocia con el mal humor, la pérdida de capacidad mental, la esquizofrenia y el Alzheimer. Por si no estuvieran suficientemente buenas a la plancha, influyen positivamente en la función cognitiva y estimulan la síntesis del factor de crecimiento nervioso. Cacao Según un estudio de la faculta de medicina de la Universidad de Nottingham (Reino Unido), el cacao es rico en flavanoles, que mejoran el riego sanguíneo hacia las células del cerebro y mejoran la función cognitiva durante la realización de complejas tareas mentales. Boniato Estos sabrosos tubérculos naranjas son una de las mayores fuentes naturales de betacaroteno, algo que, según un reciente estudio de Harvard (EE.UU.), puede proteger al cerebro y retrasar el envejecimiento cognitivo. El betacaroteno combate la oxidación celular, con lo que envejeces más lento. Huevo No es broma: la colina (un nutriente que contienen los huevos) mantiene la flexibilidad y la integridad de las membranas celulares del cerebro, sin las cuales los nutrientes grasos no podrían entrar y tampoco las sustancias residuales salir de las células. También es un componente esencial de la acetilcolina, que transporta mensajes entre los nervios y los músculos. Así que potencia el cerebro "un huevo". Hígado de ternera Según el "Estudio Longitudinal de Envejecimiento" de Baltimore (EE.UU.), los alimentos ricos en folatos son buenos para el cerebro y reducen el riesgo de Alzheimer. El hígado de ternera contiene una cantidad especialmente grande. Y está estupendo con habas. Acompáñalo con un Ribera del Duero o con un Rioja y no te arrepentirás. Espinacas La espinaca es rica en una sustancia liposoluble parecida a las vitaminas denominada CoQ10, una coenzima sin la cual el cerebro se degeneraría más rápido, con lo que tendrías dificultades para rendir a un nivel óptimo. Kiwi Uno de ellos contiene más vitamina C de la que se recomienda en un día, lo que supone una protección para el cerebro contra los daños producidos por los radicales libres, que podrían provocar una menor función cerebral, menor capacidad para resolver problemas y pérdida de memoria. Acelgas Los estudios más recientes sugieren que una mayor ingesta de vitamina E contribuye a mejorar la función cerebral y protege contra la degeneración neuronal. En cantidad suficiente, reducen la pérdida cognitiva del cerebro asociada al transcurrir de los años. La acelga es una excelente fuente de vitamina E. Salsa de soja Es muy rica en vitamina B3, algo que según un estudio publicado en "Psychopharmacology" juega un papel clave a la hora de neutralizar las toxinas del cerebro. Por lo que se sabe, una dosis diaria de B3 mejora la memoria a corto plazo en hasta un 40%. Bacalao Un estudio del Departamento de Agricultura de EE.UU. ha demostrado que una dieta rica en selenio puede subirte el ánimo, incluso aunque no tengas ninguna deficiencia, así que poténciala comiendo bacalao periódicamente. Eso sí, evita que sea frito, si puede ser. Mis otros posT! : http://www.taringa.net/posts/buscador/taringa/?autor=ag_daniel

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El Riachuelo [MegaposT!] Info + Yapa
El Riachuelo [MegaposT!] Info + Yapa
InfoporAnónimo3/10/2010

En el sur de la ciudad de Buenos Aires, a la par del descontrol industrial y sanitario, el agua de la cuenca Matanza-Riachuelo fue perdiendo oxígeno hasta convertirse en una especie de monstruo. ¿Hay un futuro posible para uno de los diez lugares más contaminados del mundo? Info El río Matanza-Riachuelo, llamado Riachuelo en su desembocadura y río Matanza en la mayor parte de su desarrollo, es un curso de agua de 64 km al Este de Argentina, que nace en la provincia de Buenos Aires, constituye el límite Sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y desemboca en el Río de la Plata. Esta desembocadura origina el nombre del barrio porteño de La Boca y del club de fútbol Boca Juniors. La Cuenca Matanza-Riachuelo se encuentra localizada al Noreste de la Provincia de Buenos Aires. Al Norte limita con la Cuenca del Río Reconquista, al Sur y al Oeste con la Cuenca del Río Salado y al Este con el Río de la Plata. Tiene una longitud aproximada de 60 km y una dirección general Sudoeste-Noreste, y un ancho medio de 35 m, cubriendo una superficie de 2200 km² hasta la desembocadura en el Río de La Plata. La Cuenca del Matanza-Riachuelo comprende parte de la Ciudad de Buenos Aires y de los Municipios de Almirante Brown, Avellaneda, Cañuelas, Esteban Echeverría, General Las Heras, La Matanza, Lanús, Lomas de Zamora, Marcos Paz, Merlo y San Vicente. Sus rasgos topográficos dominantes presentan claramente tres zonas definidas: llanura alta, llanura intermedia y llanura baja. Su nombre desde su nacimiento es río Matanza. Desde el Puente de la Noria donde comienza la Av. Gral Paz, que delimita a toda la Capital Federal, hasta su desembocadura su nombre es Riachuelo. En la cuenca, de 2.240 km², viven alrededor de 3.500.000 de personas. La sudestada, una tormenta ocasionada periódicamente por los fuertes vientos del sudeste, impide el paso de su caudal hacia el Río de la Plata, causando reiteradas inundaciones en los barrios porteños de La Boca y de Barracas (los dos barrios más bajos de la ciudad). Desde 1995 se han realizado obras para prevenir estos problemas. Su curso recibe numerosos desechos industriales, especialmente de las curtiembres, que lo posicionan como el tercer río más contaminado del mundo. Recientemente, varios estudios alertaron sobre las terribles consecuencias de la contaminación en la población, especialmente la infantil. Entre los principales contaminantes se encuentran metales pesados y aguas servidas, provenientes de las napas saturadas de toda la cuenca. Sus principales afluentes son los arroyos Cañuelas, Chacón y Morales en la provincia de Buenos Aires y el Cildáñez (entubado) en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Todos estos cursos de agua se encuentran altamente contaminados. Debido a su escasa pendiente, el curso original era muy meandroso, lo que ocasionaba inundaciones después de las lluvias. Las crecidas de los años 1884, 1900 y 1911 fueron excepcionales en cuanto a sus consecuencias en las localidades ribereñas. Debido a esto, el Congreso Nacional sancionó la Ley 9.126, publicada en el Boletín Oficial el 7 de octubre de 1913, por el que se dispuso la canalización y rectificación del Riachuelo desde el Puente Pueyrredón hasta el Puente de la Noria y las demás obras que fuesen necesarias tendientes a facilitar el desagüe inmediato de las poblaciones expuestas a inundaciones. Finalmente se ensanchó y rectificó el curso del río entre el Puente Alsina y el Puente Colorado, que es el puente ferroviario de la línea Haedo - Temperley. Esta obra fue inaugurada en 1958. Esto incluyó la reubicación del puente del Ferrocarril Midland y del Puente de la Noria. En el tramo entre el Puente Pueyrredón y el Puente Alsina había puentes ferroviarios que impidieron una rectificación completa.[1] En 1993, la por entonces Secretaria de Medio Ambiente María Julia Alsogaray presentó un proyecto de limpieza del Riachuelo a completarse en sólo mil días. Este proyecto jamás llego a realizarse; la malversación de los fondos para el mismo se le imputa actualmente en una causa por enriquecimiento ilícito. El 12 de diciembre de 2006 se publicó la Ley Nacional Nº 26.168, que creó la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (ACuMaR) como ente de derecho público interjurisdiccional dentro de la órbita de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (SAyDS). Dicha ley establece que ACuMaR ejercerá su competencia en el área de la Cuenca Matanza Riachuelo, incluyendo la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los siguientes partidos de la Provincia de Buenos Aires: Almirante Brown, Avellaneda, Cañuelas, Esteban Echeverría, Ezeiza, General Las Heras, La Matanza, Lanús, Lomas de Zamora, Marcos Paz, Merlo, Morón, Presidente Perón y San Vicente. La Contaminación del Riachuelo Aunque no llueve, el agua burbujea. Son unos pequeños grumos que suben desde el fondo del río y explotan en la superficie como una especie de erupción, como un síntoma. Como si hubiera algún tipo de organismo respirando allá abajo. Hace un rato, cuando salimos de La Boca y la lancha empezó a dejar atrás Caminito, el río estaba alto por las lluvias de los últimos días y el agua del Riachuelo parecía la misma agua turbia del Río de la Plata, pero sólo al principio. De a poco empezaron a aparecer los matices, ciertas sombras, reflejos grasientos que se mezclan y ganan consistencia y el río que empieza a volverse más opaco y brilloso a la vez. Ahora, mientras el Riachuelo hace una curva bordeando los fondos de La Boca y esquivamos los restos en descomposición de barcos abandonados, basura que flota sin escándalo y camalotes que llegaron de quién sabe dónde, el agua sobre la que flotamos ya no es agua: es otra cosa, algo mucho peor. Es agua porque es líquida, pero no es agua porque no tiene la composición molecular del agua, porque casi no tiene oxígeno. "Tienen que venir cuando está bajo, que se ve todo el fondo negro", dice Marcelo, el señor que nos lleva. Son las nueve de la mañana de un jueves y después de tres días de lluvia el cielo todavía es una amenaza. Esta es nuestra primera aproximación al Riachuelo: columna vertebral e intestino del tejido industrial de la provincia de Buenos Aires, que nace en algún lugar de Cañuelas y recorre 75 kilómetros atravesando la Salada, catorce de los municipios más pobres del Conurbano y el sur de la Capital hasta desembocar en el Río de la Plata, a la vista de todos los turistas que se bajan de los micros para sacarse fotos en Caminito. Mientras avanzamos río arriba, es como si estuviéramos entrando en una zona de desastre: un paisaje posnuclear y silencioso, como si hubiera habido una gran explosión, algo que todavía sangra a través de estas aguas lentas y pesadas. Mientras las sirenas del primer mundo alertan por las catástrofes a las que nos está arrastrando el calentamiento global -un futuro cada vez más cercano- y muchos científicos pronostican el Apocalipsis en forma de sequías, inundaciones, escasez de comida y migraciones desesperadas, desde las costas del subdesarrollo, donde todo es más urgente, donde la gente se está enfermando y muriendo ahora mismo por causas ambientales, la preocupación por el cambio climático suena un poco a lujo burgués de los países ricos y aburridos de su riqueza, el nuevo fetiche de Hollywood para tematizar el fin del mundo, una ronda de negociación burocrática en la que países como Estados Unidos y China le buscan la vuelta a eso de volverse verdes sin dejar de ser rentables y no se la encuentran. La agenda ambiental de Argentina tiene pendientes conflictos más urgentes y menos espectaculares, como la falta de cloacas y la contaminación de las napas de agua subterráneas, los basurales a cielo abierto, los desmontes para expandir la agricultura, la minería descontrolada, los efluentes cloacales desechados en los ríos y la pobreza. "De los grandes problemas reales de Argentina, el número 1 es las condiciones de vida en la pobreza, donde todo el ambiente contribuye a que se enfermen, a que tengan una expectativa de vida tremendamente menor y que los chicos estén con enfermedades desde el nacimiento, que son persistentes", apunta Marisa Arienza, de la ONG Green Cross. Y la cuenca Matanza-Riachuelo, uno de los diez lugares más contaminados del mundo, es el punto más crítico de Argentina, porque involucra a la mayor cantidad de gente unas cinco millones de personas- y concentra buena parte de los problemas ambientales del país. Allí, el 55 por ciento de la población no tiene cloacas y un 35 por ciento no tiene agua potable, así que extrae el agua de las napas contaminadas por los pozos ciegos, es decir, toman sus propios desechos diluidos, es decir, su propia mierda. El impacto: un lento envenenamiento que, una vez que alguien llega a un hospital, cuesta diagnosticar como secuela ambiental. "Contraen enfermedades como meningitis, diarreas (que en chicos y ancianos se transforman en cuadros más graves, como gastroenteritis, que llevan muchísimas veces a la muerte) y una enormidad de problemas renales, que cuando se detectan ya suelen ser irreversibles, además de que necesitan de un sistema de salud de alta complejidad que nunca tienen", detalla Arienza. Según Epidemiología del Ministerio de Salud de la Nación, el 33 por ciento de la gente que vive en los alrededores del río sufre problemas gastrointestinales y el 26, afecciones respiratorias. "No hay relación causa y efecto entre la contaminación y el organismo, pero en la situación en que viven, con la falta de estructura sanitaria, la mala nutrición, etcétera, la contaminación tiene más entrada en el organismo. Lógicamente, nadie te puede decir que hay una relación uno a uno entre la contaminación y ese tipo de patologías", reconoce Félix Cariboni, miembro de la unidad de campaña Matanza-Riachuelo de Greenpeace. Dejamos atras las grandes moles de ladrillo de las fábricas de Dock Sud, containers apilados entre pastos crecidos, unos silos abandonados y el Puente Pueyrredón que de repente nos pasa por encima, el eco de los autos que van y vienen de capital a provincia. Un poco más adelante, cruzamos por al lado de una malla contenedora que intenta detener sin suerte kilos de basura flotante que se le están empezando a escapar lentamente, río abajo, mientras un barquito color verde, movido por unas paletas como la de los botecitos para enamorados de los lagos de Palermo, levanta bolsas de basura con una pala mecánica y las vuelca en tres containers que hay sobre la costa. En 2006, después de que un grupo de vecinos de Dock Sud -que viven cercados entre el Riachuelo y los gases del Polo Petroquímico- presentaran una demanda por daño ambiental contra el Estado Nacional, la provincia de Buenos Aires, la Ciudad y 44 empresas, reclamando por los daños y perjuicios sufridos por culpa de la contaminación y exigiendo la recomposición del ambiente, se creó por ley la Autoridad de Cuenca Matanza-Riachuelo (ACuMaR), que depende de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Hasta entonces, la jurisdicción sobre el Riachuelo era un complejo entramado de responsabilidades que recaían sobre intendentes del Conurbano, el gobierno provincial, la ciudad de Buenos Aires y la Nación, como para que alguno quisiera meterse. Además, para los intendentes de los municipios más afectados, las industrias son una parte central de su economía. Sólo el Polo Petroquímico de Dock Sud representa el 5 por ciento del PBI de toda la provincia. Dos años después, la causa llegó a la Corte Suprema, que en 2008 dictó una sentencia colectiva sobre la ACuMaR, el Estado Nacional, la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, exigiendo la mejoría de la calidad de vida de los habitantes de la cuenca y la recomposición del agua, el aire y los suelos. "Pero se viene haciendo poco y muy lento", asegura Cariboni. Hasta ahora, se removieron algunos bancos abandonados, se corrió un sector de La Salada que daba al río y terminaba llenándolo de basura, y hay unos botecitos verdes como el que pasamos recién, que casi da pena verlos, encargados de limpiar la basura que viene flotando antes de llegar a la desembocadura. De pronto, después de pasar por debajo de otro puente, el paisaje industrial desaparece detrás de una vegetación frondosa que crece en la costa, sauces llorones cayendo en picada sobre el agua, plantas de hojas carnosas, algunas flores obstinadas y la espesura de la vegetación que se come todo el resto, como si nada de esto estuviera pasando acá, como si fuera un río en medio de la selva, sin fábricas ni ciudades alrededor. Hasta que del lado de la Capital, entre los árboles, empiezan a asomar los fondos de una villa sin nombre, sus últimas casillas, construidas casi sobre el río, algunos cuartos sostenidos por palos de madera que se hunden en el barro del Riachuelo y los ladrillos que se tuercen pero aguantan: la obstinación de algunos por seguir perteneciendo a algo parecido al sistema o sus alrededores, el esfuerzo por no caerse y ser arrastrados a un contaminadísimo río negro. Una mujer cuelga la ropa en el fondo de su casa, una barranca de basura que cae directo al río. En la casa de al lado tienen una pelopincho y, sobre una parecita que los separa del Riachuelo, unas plantas en unos tachos de pintura. La idea era salir temprano, antes de que la gente de los alrededores del Riachuelo se despertara, pero la lluvia nos retrasó y ahora hay que ver hasta dónde llegamos. "Más adelante, cuando se despierta la gente, por donde está la villa 20, te tiran ladrillazos", cuenta el señor que nos lleva, mientras maniobra entre unos camalotes. Los que manejan estas lanchas por el Riachuelo suelen ir armados y responden los piedrazas a los tiros. "Te gritan: «¡Eh, no somos monos!», cuando les quieren sacar fotos", dice. Y tienen razón, todo esto tiene algo de excursión turística, de safari camuflado de periodismo comprometido. Los más pobres son empujados a vivir en los últimos rincones de la ciudad, entre fábricas y basurales a cielo abierto, en condiciones miserables, y después nosotros nos asomamos, muy de cuando en cuando, en pequeños viajes asépticos e indoloros, a registrar cómo es que evoluciona todo esto, con un interés entre antropológico y turístico, con la pena remota del extranjero. Esta es una historia de voracidad industrial, complicidades públicas y privadas, y una profunda indolencia, que ha dejado al descubierto como pocas las consecuencias que la inacción política puede tener en la vida diaria de los ciudadanos. Para los que vivimos en la ciudad, el Riachuelo es una indignación que dura dos o tres segundos mientras lo cruzamos por autopista o cuando vamos a ver alguna exposición en Proa y sentimos el olor. La historia moderna del Riachuelo quedó inaugurada en 1993 cuando María Julia Alsogaray, por entonces secretaria de Medio Ambiente de Carlos Menem, prometió limpiar el Riachuelo en mil días. Sólo que los mil días de María Julia Alsogaray no fueron nada más que días: también fueron 250 millones de dólares de un crédito del BID que nunca se usaron para limpiar nada. "El crédito se usó sólo en una primera instancia para hacer diagnósticos e informes que eran necesarios y que, desgraciadamente, son los únicos con que ahora contamos, porque no hay nuevos", explica Cariboni. Es decir que lo que se sabe fue diagnosticado en los 90 y se presume que ahora todo esto es mucho peor. Después del diagnóstico, el saneamiento quedó a la deriva. Ciento cincuenta millones de ese préstamo se redireccionaron al área de Desarrollo Social para tapar un agujero y la tercera parte del crédito se tuvo que devolver al BID por no haber ejecutado las obras. Como una imagen que sintetizó la conciencia ambiental de la época mejor que ninguna, ahí quedó para siempre la tapa de la revista Noticias en la que María Julia posaba vestida sólo con un tapado de piel. De nuevo: la secretaria de Medio Ambiente posando envuelta en un pellejo animal. Ahora, sin embargo, los ambientalistas están entusiasmados. "Estamos mejor que en los 90, hoy hay una mayor conciencia ambiental. Ya se perdió ese paradigma de que contaminación es igual a progreso y -dados los movimientos ambientales en el Riachuelo- empieza a haber un cambio", afirma Cariboni. El abogado Andrés Nápoli, de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), está de acuerdo: "La Corte fue tajante. Propone demandas de saneamiento y también multas por incumplimiento a funcionarios". Según los plazos estipulados por el fallo, la ACuMaR ya debería haber hecho una inspección de las empresas de la cuenca en treinta días y tendrían que haber cesado los "vertidos, emisiones y disposiciones de sustancias" a los 180 días. Sin embargo, recién llevan inspeccionadas el 20 por ciento de las industrias. Para 2020, del lado de Provincia, debería haber un colector que recogiera todos los efluentes de las fábricas para llevarlos hasta una planta de tratamiento y de la margen de la Ciudad tendría que haber una obra parecida para la red cloacal. "Si vos evitás las descargas cloacales e industriales en el agua, el agua va a volver a tener oxígeno y va a volver a ser un río de verdad. Porque si evitás sólo los vertidos cloacales y no resolvés el tema industrial, ese río no va a tener mal olor, no va a ser negro, pero va a estar contaminado de metales pesados, que hay en todas las aguas, como plomo, cromo, mercurio, cadmio, sumamente tóxicos y que afectan a la población y a la fauna", explica Cariboni. Desde el techo de la escuelita, la vista de la villa 20 es un paisaje arruinado y pujante al mismo tiempo. Crece para todos lados, por todos los rincones: en todos los techos hay vigas al aire, porque todas las casas tendrán, en cualquier momento, su piecita arriba, un cuarto más al fondo, un cerramiento donde ahora no hay, las chapas que serán cambiadas por concreto. Y todo levantado sobre una tierra que no es tierra. "Es goma vieja de camiones, ramas, escombros. Todo esto lo rellenamos nosotros, antes acá era una laguna", dice Alberto Scarazzolo, que tiene 38 años y la piel curtida de una vida revolviendo basura. Con su barba y el torso desnudo, parece una especie de Cristo cartonero. Alberto tiene su casa frente a la escuelita, una construcción donde funciona un comedor y talleres de apoyo. Sobre la calle, hay una pila de cuatro metros de basura que todos los días se regenera. La villa 20 de Lugano es otro ángulo más de contaminación y exclusión en la Cuenca Matanza-Riachuelo, en el sur de la ciudad de Buenos Aires. Viven cerca de 50 mil personas en unas treinta manzanas, a las que se entra por un camino que bordea un cementerio de autos, el gran foco infeccioso de la zona. "Acá, el problema que tenemos es la pobreza y el paco. Después, por ahí la tierra y el cementerio de autos", comenta Alberto, poniendo en claro las prioridades de supervivencia. Dos veces por día sale a recorrer las calles de Liniers, Flores y Caballito con siete cartoneros más del barrio. De 7 de la mañana a 2 de la tarde y de 7 de la tarde a dos de la mañana. "Los días buenos, por ahí nos traemos mil kilos de cartón, que serán trescientos pesos a dividir entre siete". Mientras habla, ordena las bolsas que acaba de traer de su primer viaje del día y dos de sus hijos revolotean alrededor. Uno está descalzo y con los pies comidos por una especie de erupción en los empeines; el otro tiene unas crocs amarillas, el nuevo calzado villero. A algunas cuadras de la escuelita, subiendo una cuesta que se enreda en callecitas cada vez más finas entre casitas atragantadas de rejas, está la cancha de fútbol del barrio, donde los fines de semana se instala la feria. Ahí, en una de las esquinas, funciona el centro de salud. "Atendemos cerca de trescientos chicos por semana", dice Miriam Boggi, una de las asistentes sociales que trabajan en la salita. Miriam es una mujer maciza y grandota, con el pelo atado con un rodete y esa elegancia práctica que tienen para arreglarse las mujeres que realizan trabajos sociales. "La mayoría de los casos que atiende son por mordeduras de rata y enfermedades infecciosas de verano (diarreas, por ejemplo), o chicos anémicos por contaminación de plomo en la sangre. No está comprobado científicamente que viene del cementerio de autos, pero sólo porque nadie ha querido hacer los estudios que muestren que el suelo está contaminado. Sin embargo, en el año 2007, hicimos un estudio y, de cien chicos, veinticinco tenían contaminación por plomo", detalla. En los alrededores del río hay 105 basurales a cielo abierto, alimentados por la ciudad de Buenos Aires, que contribuye al cuadro tóxico de la zona con más de 5.200 toneladas de basura que todos los días viajan desde el centro hasta el conurbano. La contaminación por plomo produce retardo en el crecimiento, anemia, malnutrición y problemas en el aprendizaje. Y aunque la tasa de mortalidad infantil de la Ciudad de Buenos Aires es una de las más bajas del país, hay matices bastante profundos: mientras que en Recoleta la tasa de mortalidad es de 6,4 por mil, en Villa Lugano es de 10,8 y, acercándose al Riachuelo, la cifra aumenta a un 14,3. Si uno pudiera hacer un zoom out y convertir todo esto en una foto lejana y satelital del Google Earth para identificar los principales conflictos ambientales de Argentina, además de la cuenca Matanza-Riachuelo, los focos tóxicos más urgentes son la contaminación de los ríos, los desmontes en el Chaco y Misiones, los basurales, la minería y los glaciares. Desde el norte de Córdoba hasta Salta, Santiago del Estero y Chaco, el avance de la soja y la ganadería ha reducido en un 70 por ciento la superficie boscosa del país. "El 50 por ciento de las plantas y animales del país están concentrados en esas zonas, y la tala indiscriminada ha provocado que animales como el yaguareté y el tatú carreta estén en peligro de extinción", asegura Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Biodiversidad de Greenpeace. Además, los desmontes han obligado a pueblos que vivían en los bosques a desplazarse y alteraron la geografía al punto de provocar inundaciones y aludes como el que en febrero de 2009 arrasó con Tartagal, en Salta, cubriendo las casas y las calles con más de un metro de barro, porque los bosques ya no estaban ahí para absorber el agua. En cuanto a la contaminación de las mineras, según Pablo Herrera, director de Conservación de la Fundación Vida Silvestre, el gran problema es el descontrol con el que trabajan. "Las leyes actuales son insuficientes y las que hay ninguna empresa las cumple. Todas, por ejemplo, deberían sacar un seguro ambiental antes de empezar las excavaciones y ninguna lo hace", explica. Además, para volver todavía más turbio el asunto, el secretario de Minería de la Nación, Jorge Mayoral, encargado de controlar el impacto ambiental de las explotaciones, tiene acciones en compañías mineras. La pregunta, dentro de este cuadro de situación, es dónde entra la preocupación por el cambio climático, que además de la reconversión industrial implica el cuidado de los glaciares, cuyo derretimiento, aunque es un proceso natural, en los últimos años se ha acelerado peligrosamente, a la par del calentamiento global. La posición oficial de Argentina frente al conflicto, la que el secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Homero Bibiloni, y el canciller Jorge Taiana expusieron en la fallida Cumbre de Copenhague, es que los países desarrollados -que se desarrollaron a partir de industrias que han colaborado sustancialmente con el aceleramiento del problema climático- tienen una deuda ambiental con los países del tercer mundo. "El 20 por ciento de los países son los responsables de haber generado el 80 por ciento de los gases de efecto invernadero. Por tal motivo, nuestro planteo ideológico es la cancelación de la deuda ambiental a través de fondos de adaptación", asegura Bibiloni. Dentro del cuadro global, el aporte nacional es apenas del 0,5 por ciento y, a diferencia de las grandes potencias mundiales, no tiene que ver con la industrialización desenfrenada sino con las malas condiciones del parque automotor, sobre todo los transportes públicos. "Habría que empezar por ahí, porque vos no podés tomar acciones como si fueras un país desarrollado: no podés dejar de generar energía ni podés hacer los gastos para mejorar la tecnología, porque en países como el nuestro es condenar a la muerte a un montón de gente", asegura Guillermo Jorge, director ejecutivo de Green Cross. Para Cariboni, de Greenpeace, pensar así es una trampa. "Hay que empezar a desarrollar otras fuentes de energía, como la eólica, que en nuestro país tiene un potencial enorme", asegura. Es un domingo horrible y Mercedes me espera en la esquina de La Boca para cruzar a la isla Maciel. Ibamos a encontrarnos el sábado al mediodía, pero todo el viernes diluvió con furia en Buenos Aires y a la mañana Mercedes me llamó para cancelar. "Acá está el barrio inundado y se cayó un árbol en la puerta de casa", me dijo. Uno se olvida: la lluvia no es la misma para todos. Puede ser un contratiempo para la salida del viernes a la noche, una bruma que interfiera el paisaje de la autopista o un metro de agua en el living de tu casa. Mercedes tiene 25 años, mellizos que están aprendiendo a caminar y es lo más parecido a un cuadro político que hay en la isla Maciel. Vivió toda su vida en el barrio y desde los 18 milita en el movimiento Barrios de Pie, casi siempre en programas de alfabetización y apoyo escolar. Desde que se separó de su novio, vive en una casita alquilada en la isla por la que paga 300 pesos por mes. Dice que está buscando algo afuera, pero por un lugar parecido al que habita ahora, en La Boca le cobran 900. Cruzamos en bote, desde La Boca, y alcanzan treinta remadas, treinta y cinco, para llegar a otro mundo. El viaje cuesta 1 peso por persona y, para la diferencia que hay entre una costa y la otra, dura la ridiculez de un minuto. La isla Maciel, junto a Dock Sud y Villa Inflamable, está sobre la desembocadura del Riachuelo, donde el río arrastra todo lo que trae y donde, además, está el Polo Petroquímico, en que se levantan unas cincuenta industrias entre petroleras, plantas de acopios de productos químicos y depósitos. Esta es la zona de la ciudad con más riesgo ambiental para la salud: si llegara a explotar, el poder destructivo alcanzaría los 10 megatones, 6 más que la bomba atómica en Hiroshima. Y, más concretamente: si en la Villa 20 el 25 por ciento de los chicos tienen plomo en la sangre, acá la estadística alcanza el 50 por ciento. La primera imagen de la isla Maciel es de unos viejos colectivos abandonados y unas casas medio derrumbadas que dan a la costa, un cartel desteñido de helados Frigor en la pared de otra, que alguna vez habrá tenido un kiosco. Ahí nace Montaña, la calle principal del barrio. Mientras caminamos, el barrio parece un pueblo fantasma con gente que espía desde las ventanas. Hay casas de chapas como las de Caminito, algunas de material y otras levantadas con chapas y maderas. Isla Maciel parece una especie de pueblo abandonado, con casi nadie en las calles, dos o tres almacenes, tan lejos y tan cerca de la ciudad. Atravesamos la plaza hasta la iglesia Fátima y pasamos frente a la casa del padre Paco, que al lado de su viejo Dodge tiene una especie de mural de un hombre arrodillado, que será él, frente a una Virgen y en letras negras aclara: "Soy de la Virgen nomás". Y al lado, atada a las rejas de la ventana, una bandera azul y amarilla: de la Virgen y de Boca. Las calles tienen diez centímetros de agua y, contra el cordón, flota un sapo panza arriba. Mientras Mercedes camina hundiendo sus sandalias en el agua, yo voy saltando de baldosa en baldosa con mis peores zapatillas para no mojarme. Estamos yendo a lo de Mirtha, una señora que trabaja en un comedor y que tiene a uno de sus hijos enfermo. Su casa queda al fondo de un baldío. Con una piedra, Mercedes golpea la puerta de la entrada y, al ratito, aparece Mirtha, que nos lleva para adentro: una casita levantada con unas chapas contra el paredón de una fábrica. Mirtha tiene 50 años, el pelo canoso cortado al ras de la cabeza y por momentos, cuando habla, todo se le pone negro, como si no supiera por dónde seguir. La cocina está afuera, bajo techito de madera, pero no tiene paredes. Sentado en un banquito, está comiendo un guiso uno de sus hijos, Leo, que tiene 5 años y un sarpullido en la cara. "Ahora le salieron unos granos en la cabeza por la mugre que hay, miren", dice y le tuerce la cabeza para mostrarnos. Leo, en esa posición, sigue comiendo sin prestarnos mucha atención. El resto de la casa es un cuarto con cuatro camas, dos armarios y una tele con Los Simpson. "Acá, cuando sopla viento del sur, se siente el olor a pis de gato que viene del Polo", dice Mirtha. Para los habitantes de la isla Maciel y Dock Sud, la convivencia con las industrias petroquímicas y los gases que liberan es algo de todos los días. Antes vivían en una casita a tres cuadras, en la parte más baja del barrio, pero con las lluvias, las alcantarillas se tapaban y dice que el agua le llegaba hasta el cuello. La casa la levantó cuando todavía estaba con su esposo, pero dice que decidió separarse hace unos años porque tomaba mucho y se ponía violento. "Ahora trabajo en un comedor, gracias a Dios, y traigo todos los días comida. A mis otros chicos los llevé hace unos meses a la salita, porque tenían una tos que no se les iba y me dijeron que era bronquiolitis, por el aire que tenemos acá, pero nosotros no tenemos otro lugar a donde ir, imagínese. ¿Adónde vamos a ir?". Los vecinos conviven con la suciedad del río y con el desaliento por una limpieza que nunca llega Foto: Rafael Calviño Alejandro Mamani tiene 21 años. Trabaja de lunes a lunes y soporta, estoico, el olor ácido que le llega desde las aguas. Siguió la tradición familiar y, desde los 8 años, cruza en su bote a los pasajeros de una ribera a otra. Cuando le hablan de contaminación y saneamiento, mueve la cabeza, incrédulo. Ocurre que, pese a su juventud, sabe de promesas incumplidas: desde que su tatarabuelo Adamo Lisciani hacía ese trabajo, en su familia se escuchan los anuncios de que la limpieza del Riachuelo será una realidad. Ese escepticismo es el que muestran hoy los vecinos ante un nuevo plan presentado por las autoridades nacionales. No es para menos. Las promesas de descontaminación no llegaron en 1993 con María Julia Alsogaray, sino con la Primera Junta, que en 1811 se comprometió a limpiarlo, a un año de que se hubieran instalado las primeras curtiembres, mataderos y saladeros en el Riachuelo, que antes de cruzar el puente La Noria se llama río Matanza, precisamente en honor a esa actividad. No se cumplió. Desde entonces, hubo varios anuncios más en el mismo sentido e igualmente frustrados. Dos semanas atrás, como las botellas, las bolsas de basura y las maderas, la promesa de la limpieza reflotó. Esta vez, la esperanza de Alejandro y de las casi 5.000.000 de personas que viven en la cuenca Matanza-Riachuelo está puesta en una empresa china que, dicen, tiene experiencia en el saneamiento ambiental de cursos de agua. Y la necesitará, porque se encontrará con el río más contaminado de América del Sur. Pero los vecinos toman con escepticismo cualquier promesa. No es para menos. Once años después del anuncio de la Primera Junta, la sangre y los restos de los animales mezclados con el sebo daban un color y un olor que caracterizaban a toda la zona de influencia. Esa fue una de las razones para que, en 1822, se dictara el primer decreto que prohibía la instalación de ese tipo de industrias. No se cumplió. Medio siglo pasó y la situación empeoró. En 1871, la Cámara de Diputados bonaerense se comprometió a canalizar y limpiar el Riachuelo. Y recordó la prohibición de instalar curtiembres y fábricas de jabón a orillas del río. Pese a que la contaminación fue señalada como una causa de la epidemia de fiebre amarilla en la ciudad, la ley no se cumplió. Cuatro años después se sancionó una norma que volvió a permitir la instalación de las industrias. Dineros, crisis y promesas Al río se lo alimentaba, mientras tanto, con desperdicios de las 22 jurisdicciones que influyen en la cuenca. Era una vía de comercio, pero su geografía no ayudaba. Sólo en 1913 el Congreso destinó 1.500.000 pesos para obras de rectificación y ensanche del curso. Sin embargo, en 1982, ciento setenta y un años después, todavía no se había terminado la rectificación. Los trabajos de saneamiento, desde ese momento, quedaron a cargo de la Ceamse, que había sido creada en 1980. Y, tras los sucesivos cambios de moneda, la inversión había trepado a los 21.000 millones de pesos, aportados en partes iguales por la Capital y por la provincia de Buenos Aires. Once años más tarde, en la Secretaría de Recursos Naturales, encabezada por Alsogaray, la osadía fue más allá: "En 1000 días en las aguas del Riachuelo podremos bañarnos", dijeron. Se creó un comité ejecutivo para el saneamiento de la cuenca y se adjudicó a un consorcio privado la elaboración de un Plan de Saneamiento Integral. En 1995, los 1000 días habían pasado, pero la actividad continuaba: se creó el Comité Ejecutor del Plan y empezó a tramitarse un préstamo internacional. Dos años después, el BID aprobó el crédito por 250 millones de pesos/dólares. Los otros 250 millones tenían que ponerlos la Nación, la provincia de Buenos Aires y la Ciudad. Hasta 2000, el 57% de los fondos se utilizó en estudios de consultorías; un 20%, en recolección de residuos en las márgenes y limpieza de espejo de agua; el 17%, en proyectos ejecutados, y el 5% en obras de saneamiento. Después llegaron el corralito, la emergencia económica y el default. Los intereses punitorios por no usar el crédito de fomento superaron los 6.000.000 de dólares. Y US$ 150 millones de ese préstamo se redireccionaron al área de Desarrollo Social. Hoy el Comité de Cuenca funciona, pero realiza pocas obras. Se espera una definición del BID sobre el dinero restante, unos 50 millones de dólares, e intentan reformular otros 100 millones. Según pudo averiguar LA NACION, hubo reuniones informales entre la Secretaría de Recursos Hídricos, que depende del Ministerio de Planificación Federal, con organizaciones civiles. Dentro de unos días, también habría un encuentro con las autoridades bonaerenses y de la Capital. En el distrito gobernado por Felipe Solá se trabaja en el diseño de un censo de todas las empresas que funcionan a la orilla del Riachuelo. Y en la ciudad, desde el Ente de Higiene Urbana, en la limpieza del borde del Riachuelo. El sábado próximo Julio de Vido, titular de Planificación Federal, se reunirá con los responsables de la limpieza del río Perla, en China. Sólo después se conocerán los detalles del emprendimiento que comenzaría con la limpieza de la cuenca. Mientras tanto, Alejandro navega por el Riachuelo con su hijo Santiago, de 10 meses. Atraviesa las aguas contaminadas con metales pesados, basura, líquidos cloacales y desechos industriales. Y se pregunta si será su hijo el primero de la familia en ver al río como un río. + Yapa Fotos del Riachuelo contaminado Fuente: La Nación & Juan Morris - Fotos de Fernando Gutierrez

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Las madres del paco
Las madres del paco
InfoporAnónimo1/29/2010

Las Madres del Paco Lo que propongo en este post es informar a la gente si tu hijo esta fumando paco ,podes sumarte a la red de madres contra el paco madrescontraelpaco@yahoo.com.ar Quienes son y cuales son sus objetivos: El flagelo del paco se ha instalado en nuestro país, en nuestras calles, en muchos de nuestros hijos. La pobreza y la marginación social que afecta a tantas personas tiene, entre otras, esta consecuencia. Como siempre que nuestros hijos están en problemas, surge la lucha de las madres. Mujeres que ven que sus hijos son víctimas de este flagelo, lejos de quedarse en el sufrimiento, batallan por cambiar la realidad. Así como las Madres del Dolor se alzan contra la injusticia y la impunidad, las Madres contra el Paco bregan por erradicar, con justicia, políticas sociales e igualdad de oportunidades, este problema que atañe a muchos de nuestros jóvenes. ¿Quién mejor que ellas para contarnos cómo trabajan? POR NUESTROS PIBES, CONTRA EL PACO, POR LA VIDA ¿Quienes somos las madres contra el “paco”? Somos un grupo de mujeres que desde hace tiempo venimos luchando contra ese flagelo que destroza a nuestros hijos, nuestros compañeros, y que es el consumo de “paco” o “pasta base de cocaína” (PBC). Como si no alcanzara con la pobreza, la desocupación, la violencia y otros males que atacan a nuestra sociedad, desde hace varios años, los pueblos latinoamericanos sufrimos este otro drama. El “paco” es un arma mortal que destruye la salud física y mental de miles de jóvenes, y los termina matando en poco tiempo. Y estamos en lucha para que esta amenaza no se concrete. Su consumo sólo podemos entenderlo a partir de un estado de desesperanza muy grande, que hace cambiar unos minutos de falso bienestar por un futuro acelerado de destrucción y muerte. Por eso es que el “paco” está casi siempre asociado a situaciones de exclusión social y educativa, a la falta de trabajo y de perspectivas. Es decir a la ausencia de futuro, a climas de angustia y frustración, donde la nada, el vacío y el dolor son los horizontes más cercanos. El movimiento de MADRES CONTRA EL PACO se viene formando desde hace cuatro años en la lucha de madres, amigas y familiares de jóvenes (algunos que consumen, otros que han dejado de consumir, otros que siguen en la lucha). Nos encontramos en muchos actos y jornadas; nos conocimos en la pelea ante organismos públicos burocráticos; y en esos encuentros llegamos a la conclusión de que sólo uniéndonos podríamos vencer y rescatar a nuestros hijos. Que necesitamos respuestas asistenciales (creación de clínicas, internaciones, tratamientos específicos, etc.) pero también actitudes enérgicas frente a los delincuentes que trafican con este drama y políticas públicas que recuperen la esperanza para nuestro pueblo y especialmente para nuestros jóvenes, ya que una juventud sin proyecto de futuro es una juventud condenada. En este camino, un día decidimos plantarnos y tiramos abajo la casa desde donde un delincuente vendía droga a nuestros pibes en el barrio de Villa Lamadrid, Lomas de Zamora. Hoy, allí, estamos construyendo un centro de prevención de adicciones y un centro cultural. Reclamamos apoyo a la dirigencia política pero no fueron muchos los que nos escucharon y se jugaron por nosotros; entre ellos tenemos que mencionar al diputado provincial Fernando Navarro. Nos reunimos con otros grupos de Madres que luchan por la misma causa que nosotros en otros puntos de nuestro país y también en Uruguay. En su oportunidad, también estuvimos junto a Cristina Fernández de Kirchner que, como candidata a presidente de la Nación y el gobernador Scioli se comprometieron a apoyar nuestra lucha, el Ministerio de Desarrollo Social puso a disposición de nosotras dos lugares una oficina en capital y en lomas de Zamora la SENAF una casa en el instituto Patiño para tener un lugar de encuentro y discusión de la problemática en la región. Desde el Ministerio de desarrollo de pcia el Lic Arroyo y la directora de género Maria Rosa Martínez ha destinado una partida para nuestra red del conurbano sur presentado proyectos de inclusión a los jóvenes y prevención con las madres y con las org de la comunidad. ¿Qué proponemos desde MADRES CONTRA EL PACO? • Reclamamos que el Estado (en sus distintas instancias: nacional, provincial y municipal) dé respuestas inmediatas a la demanda de las familias afectadas, en temas como salud, educación, seguridad, etc. Y que estas respuestas estén vinculadas a otras problemáticas que muchas veces vienen asociadas, como el alcoholismo, el desempleo, los chicos en situación de calle, etc QUE SE TOMEN MEDIDAS URGENTES PARA CREAR DISPOSITIVOS ESPECIALES EN LA ASISTENCIA A MENORES EN LA VIA PUBLICA,CON EL HOSPITAL PUBLICO COMO PRIMER PUNTO DE PARTIDA,QUE SE DISPONGA CAMAS PARA CHICOS QUE SE ENCUENTREN EN LA CALLE O PRESUMA ALGUN CONSUMO PARA DARLE ASISTENCIA INTEGRAL A LAS NECESIDADES QUE SURGAN DE LOS ESTUDIOS EFECTUADOS DE LOS PROFECIONALES QUE SE REQUIERAN Y ASISTIR A LA MADRE DEL MENOR CON EL TRABAJADOR SOCIAL Y LAS ORG DEL BARRIO PARA TRABAJAR EN CONJUNTO CON EL SENAF Y EL MINISTERIO DE DESARROLLO YA SEA DE PROVINCIAL O NACIONAL TENIENDO ENCUENTA DE CUALES RECURSO CUENTA CADA UNO VERIFICANDO SU RAPIDA ASISTENCIA • Exigimos presupuesto para subsidiar proyectos productivos, laborales, culturales y deportivos, que sirvan como actividades de prevención pero también de reinserción social. • Reclamamos que se tomen las medidas legales, judiciales y policiales que desarticulen las mafias del narcotráfico. • Queremos recuperar los espacios públicos para que las calles y las plazas vuelvan a ser puntos de encuentro y de reunión de los pibes en los barrios y no espacios dominados por el tráfico. • Impulsamos actividades culturales para que, a través de la música, la danza, la plástica y el arte en general, se expresen las inquietudes de los jóvenes. • Como Red de Madres contra el Paco y por la vida del conurbano sur vamos a participar en la elaboración de propuestas y soluciones, porque somos las que venimos enfrentando este drama desde el principio, cuando el Estado todavía no había tomado nota de su existencia. • Queremos incorporar a los jóvenes a esta lucha, por ellos mismos, por sus hermanos, por sus amigos. • SOCIABILIZEMOS LA MATERNIDAD ¡TODOS SON NUESTROS HIJOS! CUIDEMOSLOS ENTRE TODOS, YA QUE ELLOS SON EL PRESENTE Y EL FUTURO DE NUESTRO PAIS RED DE MADRES CONTRA EL PACO POR LA VIDA CONURBANO SUR madrescontraelpaco@yahoo.com.ar

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El Riachuelo [MegaposT!] Info + Yapa
El Riachuelo [MegaposT!] Info + Yapa
InfoporAnónimo3/11/2010

En el sur de la ciudad de Buenos Aires, a la par del descontrol industrial y sanitario, el agua de la cuenca Matanza-Riachuelo fue perdiendo oxígeno hasta convertirse en una especie de monstruo. ¿Hay un futuro posible para uno de los diez lugares más contaminados del mundo? Info El río Matanza-Riachuelo, llamado Riachuelo en su desembocadura y río Matanza en la mayor parte de su desarrollo, es un curso de agua de 64 km al Este de Argentina, que nace en la provincia de Buenos Aires, constituye el límite Sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y desemboca en el Río de la Plata. Esta desembocadura origina el nombre del barrio porteño de La Boca y del club de fútbol Boca Juniors. La Cuenca Matanza-Riachuelo se encuentra localizada al Noreste de la Provincia de Buenos Aires. Al Norte limita con la Cuenca del Río Reconquista, al Sur y al Oeste con la Cuenca del Río Salado y al Este con el Río de la Plata. Tiene una longitud aproximada de 60 km y una dirección general Sudoeste-Noreste, y un ancho medio de 35 m, cubriendo una superficie de 2200 km² hasta la desembocadura en el Río de La Plata. La Cuenca del Matanza-Riachuelo comprende parte de la Ciudad de Buenos Aires y de los Municipios de Almirante Brown, Avellaneda, Cañuelas, Esteban Echeverría, General Las Heras, La Matanza, Lanús, Lomas de Zamora, Marcos Paz, Merlo y San Vicente. Sus rasgos topográficos dominantes presentan claramente tres zonas definidas: llanura alta, llanura intermedia y llanura baja. Su nombre desde su nacimiento es río Matanza. Desde el Puente de la Noria donde comienza la Av. Gral Paz, que delimita a toda la Capital Federal, hasta su desembocadura su nombre es Riachuelo. En la cuenca, de 2.240 km², viven alrededor de 3.500.000 de personas. La sudestada, una tormenta ocasionada periódicamente por los fuertes vientos del sudeste, impide el paso de su caudal hacia el Río de la Plata, causando reiteradas inundaciones en los barrios porteños de La Boca y de Barracas (los dos barrios más bajos de la ciudad). Desde 1995 se han realizado obras para prevenir estos problemas. Su curso recibe numerosos desechos industriales, especialmente de las curtiembres, que lo posicionan como el tercer río más contaminado del mundo. Recientemente, varios estudios alertaron sobre las terribles consecuencias de la contaminación en la población, especialmente la infantil. Entre los principales contaminantes se encuentran metales pesados y aguas servidas, provenientes de las napas saturadas de toda la cuenca. Sus principales afluentes son los arroyos Cañuelas, Chacón y Morales en la provincia de Buenos Aires y el Cildáñez (entubado) en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Todos estos cursos de agua se encuentran altamente contaminados. Debido a su escasa pendiente, el curso original era muy meandroso, lo que ocasionaba inundaciones después de las lluvias. Las crecidas de los años 1884, 1900 y 1911 fueron excepcionales en cuanto a sus consecuencias en las localidades ribereñas. Debido a esto, el Congreso Nacional sancionó la Ley 9.126, publicada en el Boletín Oficial el 7 de octubre de 1913, por el que se dispuso la canalización y rectificación del Riachuelo desde el Puente Pueyrredón hasta el Puente de la Noria y las demás obras que fuesen necesarias tendientes a facilitar el desagüe inmediato de las poblaciones expuestas a inundaciones. Finalmente se ensanchó y rectificó el curso del río entre el Puente Alsina y el Puente Colorado, que es el puente ferroviario de la línea Haedo - Temperley. Esta obra fue inaugurada en 1958. Esto incluyó la reubicación del puente del Ferrocarril Midland y del Puente de la Noria. En el tramo entre el Puente Pueyrredón y el Puente Alsina había puentes ferroviarios que impidieron una rectificación completa. En 1993, la por entonces Secretaria de Medio Ambiente María Julia Alsogaray presentó un proyecto de limpieza del Riachuelo a completarse en sólo mil días. Este proyecto jamás llego a realizarse; la malversación de los fondos para el mismo se le imputa actualmente en una causa por enriquecimiento ilícito. El 12 de diciembre de 2006 se publicó la Ley Nacional Nº 26.168, que creó la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (ACuMaR) como ente de derecho público interjurisdiccional dentro de la órbita de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (SAyDS). Dicha ley establece que ACuMaR ejercerá su competencia en el área de la Cuenca Matanza Riachuelo, incluyendo la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los siguientes partidos de la Provincia de Buenos Aires: Almirante Brown, Avellaneda, Cañuelas, Esteban Echeverría, Ezeiza, General Las Heras, La Matanza, Lanús, Lomas de Zamora, Marcos Paz, Merlo, Morón, Presidente Perón y San Vicente. La Contaminación del Riachuelo Aunque no llueve, el agua burbujea. Son unos pequeños grumos que suben desde el fondo del río y explotan en la superficie como una especie de erupción, como un síntoma. Como si hubiera algún tipo de organismo respirando allá abajo. Hace un rato, cuando salimos de La Boca y la lancha empezó a dejar atrás Caminito, el río estaba alto por las lluvias de los últimos días y el agua del Riachuelo parecía la misma agua turbia del Río de la Plata, pero sólo al principio. De a poco empezaron a aparecer los matices, ciertas sombras, reflejos grasientos que se mezclan y ganan consistencia y el río que empieza a volverse más opaco y brilloso a la vez. Ahora, mientras el Riachuelo hace una curva bordeando los fondos de La Boca y esquivamos los restos en descomposición de barcos abandonados, basura que flota sin escándalo y camalotes que llegaron de quién sabe dónde, el agua sobre la que flotamos ya no es agua: es otra cosa, algo mucho peor. Es agua porque es líquida, pero no es agua porque no tiene la composición molecular del agua, porque casi no tiene oxígeno. "Tienen que venir cuando está bajo, que se ve todo el fondo negro", dice Marcelo, el señor que nos lleva. Son las nueve de la mañana de un jueves y después de tres días de lluvia el cielo todavía es una amenaza. Esta es nuestra primera aproximación al Riachuelo: columna vertebral e intestino del tejido industrial de la provincia de Buenos Aires, que nace en algún lugar de Cañuelas y recorre 75 kilómetros atravesando la Salada, catorce de los municipios más pobres del Conurbano y el sur de la Capital hasta desembocar en el Río de la Plata, a la vista de todos los turistas que se bajan de los micros para sacarse fotos en Caminito. Mientras avanzamos río arriba, es como si estuviéramos entrando en una zona de desastre: un paisaje posnuclear y silencioso, como si hubiera habido una gran explosión, algo que todavía sangra a través de estas aguas lentas y pesadas. Mientras las sirenas del primer mundo alertan por las catástrofes a las que nos está arrastrando el calentamiento global -un futuro cada vez más cercano- y muchos científicos pronostican el Apocalipsis en forma de sequías, inundaciones, escasez de comida y migraciones desesperadas, desde las costas del subdesarrollo, donde todo es más urgente, donde la gente se está enfermando y muriendo ahora mismo por causas ambientales, la preocupación por el cambio climático suena un poco a lujo burgués de los países ricos y aburridos de su riqueza, el nuevo fetiche de Hollywood para tematizar el fin del mundo, una ronda de negociación burocrática en la que países como Estados Unidos y China le buscan la vuelta a eso de volverse verdes sin dejar de ser rentables y no se la encuentran. La agenda ambiental de Argentina tiene pendientes conflictos más urgentes y menos espectaculares, como la falta de cloacas y la contaminación de las napas de agua subterráneas, los basurales a cielo abierto, los desmontes para expandir la agricultura, la minería descontrolada, los efluentes cloacales desechados en los ríos y la pobreza. "De los grandes problemas reales de Argentina, el número 1 es las condiciones de vida en la pobreza, donde todo el ambiente contribuye a que se enfermen, a que tengan una expectativa de vida tremendamente menor y que los chicos estén con enfermedades desde el nacimiento, que son persistentes", apunta Marisa Arienza, de la ONG Green Cross. Y la cuenca Matanza-Riachuelo, uno de los diez lugares más contaminados del mundo, es el punto más crítico de Argentina, porque involucra a la mayor cantidad de gente unas cinco millones de personas- y concentra buena parte de los problemas ambientales del país. Allí, el 55 por ciento de la población no tiene cloacas y un 35 por ciento no tiene agua potable, así que extrae el agua de las napas contaminadas por los pozos ciegos, es decir, toman sus propios desechos diluidos, es decir, su propia mierda. El impacto: un lento envenenamiento que, una vez que alguien llega a un hospital, cuesta diagnosticar como secuela ambiental. "Contraen enfermedades como meningitis, diarreas (que en chicos y ancianos se transforman en cuadros más graves, como gastroenteritis, que llevan muchísimas veces a la muerte) y una enormidad de problemas renales, que cuando se detectan ya suelen ser irreversibles, además de que necesitan de un sistema de salud de alta complejidad que nunca tienen", detalla Arienza. Según Epidemiología del Ministerio de Salud de la Nación, el 33 por ciento de la gente que vive en los alrededores del río sufre problemas gastrointestinales y el 26, afecciones respiratorias. "No hay relación causa y efecto entre la contaminación y el organismo, pero en la situación en que viven, con la falta de estructura sanitaria, la mala nutrición, etcétera, la contaminación tiene más entrada en el organismo. Lógicamente, nadie te puede decir que hay una relación uno a uno entre la contaminación y ese tipo de patologías", reconoce Félix Cariboni, miembro de la unidad de campaña Matanza-Riachuelo de Greenpeace. Dejamos atras las grandes moles de ladrillo de las fábricas de Dock Sud, containers apilados entre pastos crecidos, unos silos abandonados y el Puente Pueyrredón que de repente nos pasa por encima, el eco de los autos que van y vienen de capital a provincia. Un poco más adelante, cruzamos por al lado de una malla contenedora que intenta detener sin suerte kilos de basura flotante que se le están empezando a escapar lentamente, río abajo, mientras un barquito color verde, movido por unas paletas como la de los botecitos para enamorados de los lagos de Palermo, levanta bolsas de basura con una pala mecánica y las vuelca en tres containers que hay sobre la costa. En 2006, después de que un grupo de vecinos de Dock Sud -que viven cercados entre el Riachuelo y los gases del Polo Petroquímico- presentaran una demanda por daño ambiental contra el Estado Nacional, la provincia de Buenos Aires, la Ciudad y 44 empresas, reclamando por los daños y perjuicios sufridos por culpa de la contaminación y exigiendo la recomposición del ambiente, se creó por ley la Autoridad de Cuenca Matanza-Riachuelo (ACuMaR), que depende de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Hasta entonces, la jurisdicción sobre el Riachuelo era un complejo entramado de responsabilidades que recaían sobre intendentes del Conurbano, el gobierno provincial, la ciudad de Buenos Aires y la Nación, como para que alguno quisiera meterse. Además, para los intendentes de los municipios más afectados, las industrias son una parte central de su economía. Sólo el Polo Petroquímico de Dock Sud representa el 5 por ciento del PBI de toda la provincia. Dos años después, la causa llegó a la Corte Suprema, que en 2008 dictó una sentencia colectiva sobre la ACuMaR, el Estado Nacional, la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, exigiendo la mejoría de la calidad de vida de los habitantes de la cuenca y la recomposición del agua, el aire y los suelos. "Pero se viene haciendo poco y muy lento", asegura Cariboni. Hasta ahora, se removieron algunos bancos abandonados, se corrió un sector de La Salada que daba al río y terminaba llenándolo de basura, y hay unos botecitos verdes como el que pasamos recién, que casi da pena verlos, encargados de limpiar la basura que viene flotando antes de llegar a la desembocadura. De pronto, después de pasar por debajo de otro puente, el paisaje industrial desaparece detrás de una vegetación frondosa que crece en la costa, sauces llorones cayendo en picada sobre el agua, plantas de hojas carnosas, algunas flores obstinadas y la espesura de la vegetación que se come todo el resto, como si nada de esto estuviera pasando acá, como si fuera un río en medio de la selva, sin fábricas ni ciudades alrededor. Hasta que del lado de la Capital, entre los árboles, empiezan a asomar los fondos de una villa sin nombre, sus últimas casillas, construidas casi sobre el río, algunos cuartos sostenidos por palos de madera que se hunden en el barro del Riachuelo y los ladrillos que se tuercen pero aguantan: la obstinación de algunos por seguir perteneciendo a algo parecido al sistema o sus alrededores, el esfuerzo por no caerse y ser arrastrados a un contaminadísimo río negro. Una mujer cuelga la ropa en el fondo de su casa, una barranca de basura que cae directo al río. En la casa de al lado tienen una pelopincho y, sobre una parecita que los separa del Riachuelo, unas plantas en unos tachos de pintura. La idea era salir temprano, antes de que la gente de los alrededores del Riachuelo se despertara, pero la lluvia nos retrasó y ahora hay que ver hasta dónde llegamos. "Más adelante, cuando se despierta la gente, por donde está la villa 20, te tiran ladrillazos", cuenta el señor que nos lleva, mientras maniobra entre unos camalotes. Los que manejan estas lanchas por el Riachuelo suelen ir armados y responden los piedrazas a los tiros. "Te gritan: «¡Eh, no somos monos!», cuando les quieren sacar fotos", dice. Y tienen razón, todo esto tiene algo de excursión turística, de safari camuflado de periodismo comprometido. Los más pobres son empujados a vivir en los últimos rincones de la ciudad, entre fábricas y basurales a cielo abierto, en condiciones miserables, y después nosotros nos asomamos, muy de cuando en cuando, en pequeños viajes asépticos e indoloros, a registrar cómo es que evoluciona todo esto, con un interés entre antropológico y turístico, con la pena remota del extranjero. Esta es una historia de voracidad industrial, complicidades públicas y privadas, y una profunda indolencia, que ha dejado al descubierto como pocas las consecuencias que la inacción política puede tener en la vida diaria de los ciudadanos. Para los que vivimos en la ciudad, el Riachuelo es una indignación que dura dos o tres segundos mientras lo cruzamos por autopista o cuando vamos a ver alguna exposición en Proa y sentimos el olor. La historia moderna del Riachuelo quedó inaugurada en 1993 cuando María Julia Alsogaray, por entonces secretaria de Medio Ambiente de Carlos Menem, prometió limpiar el Riachuelo en mil días. Sólo que los mil días de María Julia Alsogaray no fueron nada más que días: también fueron 250 millones de dólares de un crédito del BID que nunca se usaron para limpiar nada. "El crédito se usó sólo en una primera instancia para hacer diagnósticos e informes que eran necesarios y que, desgraciadamente, son los únicos con que ahora contamos, porque no hay nuevos", explica Cariboni. Es decir que lo que se sabe fue diagnosticado en los 90 y se presume que ahora todo esto es mucho peor. Después del diagnóstico, el saneamiento quedó a la deriva. Ciento cincuenta millones de ese préstamo se redireccionaron al área de Desarrollo Social para tapar un agujero y la tercera parte del crédito se tuvo que devolver al BID por no haber ejecutado las obras. Como una imagen que sintetizó la conciencia ambiental de la época mejor que ninguna, ahí quedó para siempre la tapa de la revista Noticias en la que María Julia posaba vestida sólo con un tapado de piel. De nuevo: la secretaria de Medio Ambiente posando envuelta en un pellejo animal. Ahora, sin embargo, los ambientalistas están entusiasmados. "Estamos mejor que en los 90, hoy hay una mayor conciencia ambiental. Ya se perdió ese paradigma de que contaminación es igual a progreso y -dados los movimientos ambientales en el Riachuelo- empieza a haber un cambio", afirma Cariboni. El abogado Andrés Nápoli, de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), está de acuerdo: "La Corte fue tajante. Propone demandas de saneamiento y también multas por incumplimiento a funcionarios". Según los plazos estipulados por el fallo, la ACuMaR ya debería haber hecho una inspección de las empresas de la cuenca en treinta días y tendrían que haber cesado los "vertidos, emisiones y disposiciones de sustancias" a los 180 días. Sin embargo, recién llevan inspeccionadas el 20 por ciento de las industrias. Para 2020, del lado de Provincia, debería haber un colector que recogiera todos los efluentes de las fábricas para llevarlos hasta una planta de tratamiento y de la margen de la Ciudad tendría que haber una obra parecida para la red cloacal. "Si vos evitás las descargas cloacales e industriales en el agua, el agua va a volver a tener oxígeno y va a volver a ser un río de verdad. Porque si evitás sólo los vertidos cloacales y no resolvés el tema industrial, ese río no va a tener mal olor, no va a ser negro, pero va a estar contaminado de metales pesados, que hay en todas las aguas, como plomo, cromo, mercurio, cadmio, sumamente tóxicos y que afectan a la población y a la fauna", explica Cariboni. Desde el techo de la escuelita, la vista de la villa 20 es un paisaje arruinado y pujante al mismo tiempo. Crece para todos lados, por todos los rincones: en todos los techos hay vigas al aire, porque todas las casas tendrán, en cualquier momento, su piecita arriba, un cuarto más al fondo, un cerramiento donde ahora no hay, las chapas que serán cambiadas por concreto. Y todo levantado sobre una tierra que no es tierra. "Es goma vieja de camiones, ramas, escombros. Todo esto lo rellenamos nosotros, antes acá era una laguna", dice Alberto Scarazzolo, que tiene 38 años y la piel curtida de una vida revolviendo basura. Con su barba y el torso desnudo, parece una especie de Cristo cartonero. Alberto tiene su casa frente a la escuelita, una construcción donde funciona un comedor y talleres de apoyo. Sobre la calle, hay una pila de cuatro metros de basura que todos los días se regenera. La villa 20 de Lugano es otro ángulo más de contaminación y exclusión en la Cuenca Matanza-Riachuelo, en el sur de la ciudad de Buenos Aires. Viven cerca de 50 mil personas en unas treinta manzanas, a las que se entra por un camino que bordea un cementerio de autos, el gran foco infeccioso de la zona. "Acá, el problema que tenemos es la pobreza y el paco. Después, por ahí la tierra y el cementerio de autos", comenta Alberto, poniendo en claro las prioridades de supervivencia. Dos veces por día sale a recorrer las calles de Liniers, Flores y Caballito con siete cartoneros más del barrio. De 7 de la mañana a 2 de la tarde y de 7 de la tarde a dos de la mañana. "Los días buenos, por ahí nos traemos mil kilos de cartón, que serán trescientos pesos a dividir entre siete". Mientras habla, ordena las bolsas que acaba de traer de su primer viaje del día y dos de sus hijos revolotean alrededor. Uno está descalzo y con los pies comidos por una especie de erupción en los empeines; el otro tiene unas crocs amarillas, el nuevo calzado villero. A algunas cuadras de la escuelita, subiendo una cuesta que se enreda en callecitas cada vez más finas entre casitas atragantadas de rejas, está la cancha de fútbol del barrio, donde los fines de semana se instala la feria. Ahí, en una de las esquinas, funciona el centro de salud. "Atendemos cerca de trescientos chicos por semana", dice Miriam Boggi, una de las asistentes sociales que trabajan en la salita. Miriam es una mujer maciza y grandota, con el pelo atado con un rodete y esa elegancia práctica que tienen para arreglarse las mujeres que realizan trabajos sociales. "La mayoría de los casos que atiende son por mordeduras de rata y enfermedades infecciosas de verano (diarreas, por ejemplo), o chicos anémicos por contaminación de plomo en la sangre. No está comprobado científicamente que viene del cementerio de autos, pero sólo porque nadie ha querido hacer los estudios que muestren que el suelo está contaminado. Sin embargo, en el año 2007, hicimos un estudio y, de cien chicos, veinticinco tenían contaminación por plomo", detalla. En los alrededores del río hay 105 basurales a cielo abierto, alimentados por la ciudad de Buenos Aires, que contribuye al cuadro tóxico de la zona con más de 5.200 toneladas de basura que todos los días viajan desde el centro hasta el conurbano. La contaminación por plomo produce retardo en el crecimiento, anemia, malnutrición y problemas en el aprendizaje. Y aunque la tasa de mortalidad infantil de la Ciudad de Buenos Aires es una de las más bajas del país, hay matices bastante profundos: mientras que en Recoleta la tasa de mortalidad es de 6,4 por mil, en Villa Lugano es de 10,8 y, acercándose al Riachuelo, la cifra aumenta a un 14,3. Si uno pudiera hacer un zoom out y convertir todo esto en una foto lejana y satelital del Google Earth para identificar los principales conflictos ambientales de Argentina, además de la cuenca Matanza-Riachuelo, los focos tóxicos más urgentes son la contaminación de los ríos, los desmontes en el Chaco y Misiones, los basurales, la minería y los glaciares. Desde el norte de Córdoba hasta Salta, Santiago del Estero y Chaco, el avance de la soja y la ganadería ha reducido en un 70 por ciento la superficie boscosa del país. "El 50 por ciento de las plantas y animales del país están concentrados en esas zonas, y la tala indiscriminada ha provocado que animales como el yaguareté y el tatú carreta estén en peligro de extinción", asegura Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Biodiversidad de Greenpeace. Además, los desmontes han obligado a pueblos que vivían en los bosques a desplazarse y alteraron la geografía al punto de provocar inundaciones y aludes como el que en febrero de 2009 arrasó con Tartagal, en Salta, cubriendo las casas y las calles con más de un metro de barro, porque los bosques ya no estaban ahí para absorber el agua. En cuanto a la contaminación de las mineras, según Pablo Herrera, director de Conservación de la Fundación Vida Silvestre, el gran problema es el descontrol con el que trabajan. "Las leyes actuales son insuficientes y las que hay ninguna empresa las cumple. Todas, por ejemplo, deberían sacar un seguro ambiental antes de empezar las excavaciones y ninguna lo hace", explica. Además, para volver todavía más turbio el asunto, el secretario de Minería de la Nación, Jorge Mayoral, encargado de controlar el impacto ambiental de las explotaciones, tiene acciones en compañías mineras. La pregunta, dentro de este cuadro de situación, es dónde entra la preocupación por el cambio climático, que además de la reconversión industrial implica el cuidado de los glaciares, cuyo derretimiento, aunque es un proceso natural, en los últimos años se ha acelerado peligrosamente, a la par del calentamiento global. La posición oficial de Argentina frente al conflicto, la que el secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Homero Bibiloni, y el canciller Jorge Taiana expusieron en la fallida Cumbre de Copenhague, es que los países desarrollados -que se desarrollaron a partir de industrias que han colaborado sustancialmente con el aceleramiento del problema climático- tienen una deuda ambiental con los países del tercer mundo. "El 20 por ciento de los países son los responsables de haber generado el 80 por ciento de los gases de efecto invernadero. Por tal motivo, nuestro planteo ideológico es la cancelación de la deuda ambiental a través de fondos de adaptación", asegura Bibiloni. Dentro del cuadro global, el aporte nacional es apenas del 0,5 por ciento y, a diferencia de las grandes potencias mundiales, no tiene que ver con la industrialización desenfrenada sino con las malas condiciones del parque automotor, sobre todo los transportes públicos. "Habría que empezar por ahí, porque vos no podés tomar acciones como si fueras un país desarrollado: no podés dejar de generar energía ni podés hacer los gastos para mejorar la tecnología, porque en países como el nuestro es condenar a la muerte a un montón de gente", asegura Guillermo Jorge, director ejecutivo de Green Cross. Para Cariboni, de Greenpeace, pensar así es una trampa. "Hay que empezar a desarrollar otras fuentes de energía, como la eólica, que en nuestro país tiene un potencial enorme", asegura. Es un domingo horrible y Mercedes me espera en la esquina de La Boca para cruzar a la isla Maciel. Ibamos a encontrarnos el sábado al mediodía, pero todo el viernes diluvió con furia en Buenos Aires y a la mañana Mercedes me llamó para cancelar. "Acá está el barrio inundado y se cayó un árbol en la puerta de casa", me dijo. Uno se olvida: la lluvia no es la misma para todos. Puede ser un contratiempo para la salida del viernes a la noche, una bruma que interfiera el paisaje de la autopista o un metro de agua en el living de tu casa. Mercedes tiene 25 años, mellizos que están aprendiendo a caminar y es lo más parecido a un cuadro político que hay en la isla Maciel. Vivió toda su vida en el barrio y desde los 18 milita en el movimiento Barrios de Pie, casi siempre en programas de alfabetización y apoyo escolar. Desde que se separó de su novio, vive en una casita alquilada en la isla por la que paga 300 pesos por mes. Dice que está buscando algo afuera, pero por un lugar parecido al que habita ahora, en La Boca le cobran 900. Cruzamos en bote, desde La Boca, y alcanzan treinta remadas, treinta y cinco, para llegar a otro mundo. El viaje cuesta 1 peso por persona y, para la diferencia que hay entre una costa y la otra, dura la ridiculez de un minuto. La isla Maciel, junto a Dock Sud y Villa Inflamable, está sobre la desembocadura del Riachuelo, donde el río arrastra todo lo que trae y donde, además, está el Polo Petroquímico, en que se levantan unas cincuenta industrias entre petroleras, plantas de acopios de productos químicos y depósitos. Esta es la zona de la ciudad con más riesgo ambiental para la salud: si llegara a explotar, el poder destructivo alcanzaría los 10 megatones, 6 más que la bomba atómica en Hiroshima. Y, más concretamente: si en la Villa 20 el 25 por ciento de los chicos tienen plomo en la sangre, acá la estadística alcanza el 50 por ciento. La primera imagen de la isla Maciel es de unos viejos colectivos abandonados y unas casas medio derrumbadas que dan a la costa, un cartel desteñido de helados Frigor en la pared de otra, que alguna vez habrá tenido un kiosco. Ahí nace Montaña, la calle principal del barrio. Mientras caminamos, el barrio parece un pueblo fantasma con gente que espía desde las ventanas. Hay casas de chapas como las de Caminito, algunas de material y otras levantadas con chapas y maderas. Isla Maciel parece una especie de pueblo abandonado, con casi nadie en las calles, dos o tres almacenes, tan lejos y tan cerca de la ciudad. Atravesamos la plaza hasta la iglesia Fátima y pasamos frente a la casa del padre Paco, que al lado de su viejo Dodge tiene una especie de mural de un hombre arrodillado, que será él, frente a una Virgen y en letras negras aclara: "Soy de la Virgen nomás". Y al lado, atada a las rejas de la ventana, una bandera azul y amarilla: de la Virgen y de Boca. Las calles tienen diez centímetros de agua y, contra el cordón, flota un sapo panza arriba. Mientras Mercedes camina hundiendo sus sandalias en el agua, yo voy saltando de baldosa en baldosa con mis peores zapatillas para no mojarme. Estamos yendo a lo de Mirtha, una señora que trabaja en un comedor y que tiene a uno de sus hijos enfermo. Su casa queda al fondo de un baldío. Con una piedra, Mercedes golpea la puerta de la entrada y, al ratito, aparece Mirtha, que nos lleva para adentro: una casita levantada con unas chapas contra el paredón de una fábrica. Mirtha tiene 50 años, el pelo canoso cortado al ras de la cabeza y por momentos, cuando habla, todo se le pone negro, como si no supiera por dónde seguir. La cocina está afuera, bajo techito de madera, pero no tiene paredes. Sentado en un banquito, está comiendo un guiso uno de sus hijos, Leo, que tiene 5 años y un sarpullido en la cara. "Ahora le salieron unos granos en la cabeza por la mugre que hay, miren", dice y le tuerce la cabeza para mostrarnos. Leo, en esa posición, sigue comiendo sin prestarnos mucha atención. El resto de la casa es un cuarto con cuatro camas, dos armarios y una tele con Los Simpson. "Acá, cuando sopla viento del sur, se siente el olor a pis de gato que viene del Polo", dice Mirtha. Para los habitantes de la isla Maciel y Dock Sud, la convivencia con las industrias petroquímicas y los gases que liberan es algo de todos los días. Antes vivían en una casita a tres cuadras, en la parte más baja del barrio, pero con las lluvias, las alcantarillas se tapaban y dice que el agua le llegaba hasta el cuello. La casa la levantó cuando todavía estaba con su esposo, pero dice que decidió separarse hace unos años porque tomaba mucho y se ponía violento. "Ahora trabajo en un comedor, gracias a Dios, y traigo todos los días comida. A mis otros chicos los llevé hace unos meses a la salita, porque tenían una tos que no se les iba y me dijeron que era bronquiolitis, por el aire que tenemos acá, pero nosotros no tenemos otro lugar a donde ir, imagínese. ¿Adónde vamos a ir?". Los vecinos conviven con la suciedad del río y con el desaliento por una limpieza que nunca llega Foto: Rafael Calviño Alejandro Mamani tiene 21 años. Trabaja de lunes a lunes y soporta, estoico, el olor ácido que le llega desde las aguas. Siguió la tradición familiar y, desde los 8 años, cruza en su bote a los pasajeros de una ribera a otra. Cuando le hablan de contaminación y saneamiento, mueve la cabeza, incrédulo. Ocurre que, pese a su juventud, sabe de promesas incumplidas: desde que su tatarabuelo Adamo Lisciani hacía ese trabajo, en su familia se escuchan los anuncios de que la limpieza del Riachuelo será una realidad. Ese escepticismo es el que muestran hoy los vecinos ante un nuevo plan presentado por las autoridades nacionales. No es para menos. Las promesas de descontaminación no llegaron en 1993 con María Julia Alsogaray, sino con la Primera Junta, que en 1811 se comprometió a limpiarlo, a un año de que se hubieran instalado las primeras curtiembres, mataderos y saladeros en el Riachuelo, que antes de cruzar el puente La Noria se llama río Matanza, precisamente en honor a esa actividad. No se cumplió. Desde entonces, hubo varios anuncios más en el mismo sentido e igualmente frustrados. Dos semanas atrás, como las botellas, las bolsas de basura y las maderas, la promesa de la limpieza reflotó. Esta vez, la esperanza de Alejandro y de las casi 5.000.000 de personas que viven en la cuenca Matanza-Riachuelo está puesta en una empresa china que, dicen, tiene experiencia en el saneamiento ambiental de cursos de agua. Y la necesitará, porque se encontrará con el río más contaminado de América del Sur. Pero los vecinos toman con escepticismo cualquier promesa. No es para menos. Once años después del anuncio de la Primera Junta, la sangre y los restos de los animales mezclados con el sebo daban un color y un olor que caracterizaban a toda la zona de influencia. Esa fue una de las razones para que, en 1822, se dictara el primer decreto que prohibía la instalación de ese tipo de industrias. No se cumplió. Medio siglo pasó y la situación empeoró. En 1871, la Cámara de Diputados bonaerense se comprometió a canalizar y limpiar el Riachuelo. Y recordó la prohibición de instalar curtiembres y fábricas de jabón a orillas del río. Pese a que la contaminación fue señalada como una causa de la epidemia de fiebre amarilla en la ciudad, la ley no se cumplió. Cuatro años después se sancionó una norma que volvió a permitir la instalación de las industrias. Dineros, crisis y promesas Al río se lo alimentaba, mientras tanto, con desperdicios de las 22 jurisdicciones que influyen en la cuenca. Era una vía de comercio, pero su geografía no ayudaba. Sólo en 1913 el Congreso destinó 1.500.000 pesos para obras de rectificación y ensanche del curso. Sin embargo, en 1982, ciento setenta y un años después, todavía no se había terminado la rectificación. Los trabajos de saneamiento, desde ese momento, quedaron a cargo de la Ceamse, que había sido creada en 1980. Y, tras los sucesivos cambios de moneda, la inversión había trepado a los 21.000 millones de pesos, aportados en partes iguales por la Capital y por la provincia de Buenos Aires. Once años más tarde, en la Secretaría de Recursos Naturales, encabezada por Alsogaray, la osadía fue más allá: "En 1000 días en las aguas del Riachuelo podremos bañarnos", dijeron. Se creó un comité ejecutivo para el saneamiento de la cuenca y se adjudicó a un consorcio privado la elaboración de un Plan de Saneamiento Integral. En 1995, los 1000 días habían pasado, pero la actividad continuaba: se creó el Comité Ejecutor del Plan y empezó a tramitarse un préstamo internacional. Dos años después, el BID aprobó el crédito por 250 millones de pesos/dólares. Los otros 250 millones tenían que ponerlos la Nación, la provincia de Buenos Aires y la Ciudad. Hasta 2000, el 57% de los fondos se utilizó en estudios de consultorías; un 20%, en recolección de residuos en las márgenes y limpieza de espejo de agua; el 17%, en proyectos ejecutados, y el 5% en obras de saneamiento. Después llegaron el corralito, la emergencia económica y el default. Los intereses punitorios por no usar el crédito de fomento superaron los 6.000.000 de dólares. Y US$ 150 millones de ese préstamo se redireccionaron al área de Desarrollo Social. Hoy el Comité de Cuenca funciona, pero realiza pocas obras. Se espera una definición del BID sobre el dinero restante, unos 50 millones de dólares, e intentan reformular otros 100 millones. Según pudo averiguar LA NACION, hubo reuniones informales entre la Secretaría de Recursos Hídricos, que depende del Ministerio de Planificación Federal, con organizaciones civiles. Dentro de unos días, también habría un encuentro con las autoridades bonaerenses y de la Capital. En el distrito gobernado por Felipe Solá se trabaja en el diseño de un censo de todas las empresas que funcionan a la orilla del Riachuelo. Y en la ciudad, desde el Ente de Higiene Urbana, en la limpieza del borde del Riachuelo. El sábado próximo Julio de Vido, titular de Planificación Federal, se reunirá con los responsables de la limpieza del río Perla, en China. Sólo después se conocerán los detalles del emprendimiento que comenzaría con la limpieza de la cuenca. Mientras tanto, Alejandro navega por el Riachuelo con su hijo Santiago, de 10 meses. Atraviesa las aguas contaminadas con metales pesados, basura, líquidos cloacales y desechos industriales. Y se pregunta si será su hijo el primero de la familia en ver al río como un río. + Yapa Fotos del Riachuelo contaminado Fuente: La Nación & Juan Morris - Fotos de Fernando Gutierrez

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Lo que tenes que saber - Corrupción policial
InfoporAnónimo2/26/2010

La verdad que esto genera mucha inseguridad y que lamentablemente es solo una porción de la torta. Video sobre el reclutamiento de pibes para que hagan laburitos para la policía. ¿Cómo van a disminuir el delito si son parte de él? ¿Cómo van a hacer algo si la policía y el poder politico es cómplice de ese sistema corrupto y del delito complejo? Muchachos, acá no sirve mano dura, ni leyes duras ni eso, acá hace falta que los tipos que están a cargo, se pongan a laburar, cumplan y hagan cumplir las leyes. Parte 1 Parte 2 Mis otros post http://www.taringa.net/perfil/ag_daniel

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Porque los simpsons prefieren Google? - Minipost
InfoporAnónimo2/5/2010

Porque los simpsons prefieren Google? Porque: Conocido mundialmente, este famoso sitio posee una interfaz simple pero es muy potente y permite realizar todo tipo de búsquedas en Internet de sitios web, imágenes, noticias y mucho más... Google funciona con una combinación única de hardware y software avanzado lo que lo convierte en el mejor buscador a nivel mundial de la actualidad. La asombrosa velocidad con que funciona puede ser atribuida en parte a la eficiencia de su algoritmo de búsqueda y en parte a las miles de PCs de bajo costo que se han conectado en red para crear una búsqueda super rápida. El corazón de este buscador es PageRank(TM), un sistema de clasificación de páginas web desarrollado en la Universidad de Standford. Los sitios mas importantes reciben un PageRank más alto, que Google tiene en cuenta cada vez que realiza una búsqueda. Y nadie lo puede negar , si lo negas es porque sos un... viejo amargado como este Interesante! Este buscador está vigente desde el 15 de Septiembre de 1997. Al día de la fecha Google recibe el 24% de las visitas de todo el planeta. El 26% de sus usuarios proviene de Estados Unidos, luego sigue Brasil con el 4.1%, con el 3.3% China, 3.1% Inglaterra y el resto de los los demás países. Y entre las ventajas que se le atribuyen a Google podemos enumerar las siguientes: Google pone orden en la web, Google permite buscar en más de 8.000 millones de direcciones URL, Google sólo devuelve páginas que contienen los términos que usted ingresó, Google le ofrece un resumen relevante de cada resultado, etc. La barra Google(TM) es otro de los servicios que prestan y mejora su capacidad para encontrar información y se instala en cuestión de segundos. Se ofrece gratuitamente e incluye funciones muy interesantes, como Búsqueda Google, Búsqueda en sitio, Encuentra-Palabras, Resaltador y PageRank. También puede personalizar el formato de su barra para que incluya funciones como "Voy a Tener Suerte". Gracias a este buscador también podemos centrarnos solamente en la búsqueda de imágenes, noticias, o grupos y entre sus numerosos servicios está la posibilidad de traducir las páginas web a cualquier idioma que se desee. Y bueno , Homero esta cansado! , taringuea y se quiere acostar Mis otros posT! : http://www.taringa.net/posts/buscador/taringa/?autor=ag_daniel

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Glee: la serie más gay de la historia
InfoporAnónimo1/27/2010

Glee: la serie más gay de la historia El programa es un espectáculo camp para fanáticos de los musicales, y una de las horas más brutales de TV que se puedan soportar: una fantasía chillona sobre una secundaria de Ohio llena de locas que sueñan con Broadway. Ya sea que lo amen o lo odien, hay que reconocerle algo a Glee: nunca antes se vio una serie así. Una cosa es que American Idol y So You Think You Can Dance le aporte al mainstream el estilo camp propio del profesionalismo de la industria del espectáculo (mallas de cuerpo entero con lentejuelas, tacones de stripper, niveles de producción a lo Siegfried & Roy). Pero otra cosa muy distinta es imaginarse una secundaria del Medio Este norteamericano en la que todo eso es cosa de todos los días. Todo en Glee es camp llevado al límite: las historias ridículas, los colores pasteles, los diálogos mala onda. A veces me hace pensar si esto no es la cosa más gay que jamás haya visto en televisión; y eso que crecí viendo Hospital General. Lo genial de Glee es que no pierde el tiempo tratando de cumplir con ninguna idea acerca de cómo son los secundarios en la realidad. ¡A-bu-rri-do! En cambio, nos entrega una enorme y colorida fantasía sobre una escuela llena de reinas musicales de Ohio largando sus desenfadados coros por sobre canciones de Carrie Underwood, Journey y Kanye West, como así también clásicos de obras de Broadway como Los miserables, Cabaret y West Side Story. Lo más divertido de Glee es la forma en que inventa un universo adolescente gay en el cual no existe ni puede imaginarse ningún otro universo. No se trata sólo de una onda gay de "sentirse bien", es una onda gay de castigar- al-mundo-exterior, abiertamente hostil a la idea de que algunos televidentes quizá no sean reinas del musical. Perra, si no tenés idea de quién es Kristin Chenoweth, mejor andá a ver otra cosa. Allá por los 80, el estrafalario animador Peter Allen se lamentó: "Boy George hace que Bette Midler y yo parezcamos una pareja de los suburbios". Así es como Project Runway y Gossip Girl deben sentirse con respecto a Glee. En el universo paralelo de Glee [júbilo], los aparatos del club Glee realmente se ganan el respecto de los chicos deportistas. En un episodio, el equipo de fútbol americano gana un partido porque el pateador gay instruyó al equipo para bailar "Single Ladies". Cuando hace el gol con el que ganan el partido, blanquea frente a su papá diciéndole: "¡Estar en el club Glee y en el equipo de fútbol americano me demostró que puedo ser lo que yo quiera!". Allá por mayo, cuando Glee debutó en Estados Unidos después de la final de American Idol, la versión que el elenco hizo de "Don't Stop Believin'" se volvió un éxito de los charts. Ahora, todos los jueves hay un nuevo track de los chicos de Glee, ya sea su excelente versión de "Somebody to Love" de Queen o su interpretación perfora tímpanos de "Rehab" de Amy. Les dejo un video para que vean que horror link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=TUZwdbeS2mM Fuente: http://www.rollingstone.com.ar/nota.asp?nota_id=1224420

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MegaPost de Humor
HumorporAnónimo1/26/2010

Imagenes: No sé si a las chicas les guste este bolso con forma de sandía, pero está curioso, y por lo menos serviría para variar un poco. No sé dónde ni cuándo crearon estos aparatos bastante extraños, muy parecidos a orejas gigantes, pero supongo que mejoran la audición enormemente… especialmente si quieres escuchar fantasmas o espíritus “chocarreros” jaja Loca por garfield Entangadas! y locas por Taringa! 1.- Cuando aparece el abrazo del oso 2.- En el campo de futbol 3.-Cuando no sabes ponértela 4.-Cuando los sobacos casi lo tocan 5.-Cuando te mantiene en una pieza 6.-Cuando estas a punto de regresar a la tumba Videos: Mini Daddy (Adriansito) Graba tus videos en con la Zx1 link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=209U5Jm5ync Broma en Baño publico Graba tus videos en con la Zx1 link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=NangfPgzkZw Calavera andando en moto Graba tus videos en con la Zx1 link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=B05QXrU_AOw Dr. Tangalanga - Cancha Papi Futbol Graba tus videos en con la Zx1 link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=w6JPcX_qDN4 Dr. Tangalanga - Tano nicola Graba tus videos en con la Zx1 link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=http://www.youtube.com/watch?v=JwmvD1pULAk Broma del espejo Graba tus videos en con la Zx1 link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=http://www.youtube.com/watch?v=HxNODdxg2iY Cabeza de pija - Embarazo Graba tus videos en con la Zx1 link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=a7jGW03bKyA Dora La Exploradora y la ovejita (Doblaje al estilo bananero) Graba tus videos en con la Zx1 link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=Loz7lK2cJsM Y finalizo el post con un tipo que en un programa de tv le dice a la madre que el trabaja de Prostituta de lujo El Diario - "Mamá, ¿Quieres saber a lo que me dedico? Graba tus videos en con la Zx1 link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=IxTjuZkPhjY

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El mejor posT! de inodoros + Yapa
El mejor posT! de inodoros + Yapa
HumorporAnónimo3/2/2010

Buenas Taringueros!, hoy les dejo este PosT! de inodoros, así por lo menos nos reimos un poco Lujoso con pecesitos Y tambien el de los camarografos de cine Y hasta el de la prisión todo K!gado Bueno aca uno mas moderno, para usuarios exigentes El inodoro taringuero! (Perfecto para la oficina!) El del hospital El que podes ver desde Google Maps! Y finalmente termino con el que tiene alto dibujo esta no concuerda con el post, pero es para esos que siempre desearon mearle la boca a bush Yapa La historia del inodoro El filósofo eslovaco Slavoj Zizek dice que los inodoros franceses son “jacobinos” y los sajones “pragmáticos”. Pero se olvidó de los japoneses, los más sofisticados del mundo y que incluso cuentan con museo propio. Este artefacto fue inventado por un ahijado de la reina Isabel I de Inglaterra; mientras que el origen del bidet se remonta a las Cruzadas, cuando se lo usaba como anticonceptivo. Napoleón lo popularizó entre los franceses, pero hoy menos de la mitad tiene uno en su casa. La globalización, le dicen... Pero no fue un japonés el que inventó el inodoro. Sus orígenes se remontan a la Antigua Grecia. Según registros históricos, los griegos no tenían ningún problema en hacer sus necesidades en público. Era frecuente que en medio de los banquetes, los esclavos romanos trajeran escupideras de plata para que los nobles las usaran a la vista de todos y luego se siguiera bailando y tomando. El palacio cretense de Knossos tenía cuatro desagües que funcionaban en forma separada y desembocaban en grandes cloacas construidas en piedra. Escondido en el interior del palacio estaba el inodoro, un recipiente de arcilla con un asiento de madera y un pequeño tanque de agua. Pero el invento se perdió allá en Creta y recién miles de años más tarde, en el siglo XVI, Sir John Harington inventaría un aparato similar para su madrina, la reina Isabel I, que se jactaba de su limpieza y solía decir que se bañaba una vez por mes “haga falta o no haga falta”. Sin embargo, muchos se burlaron de este absurdo artilugio y Harington abandonó su carrera como inventor. Nunca más volvió a construir un inodoro, pero él y su madrina usaron religiosamente los suyos. El inodoro actual Hicieron falta doscientos años más para que un tal Alexander Cumming patentara el inodoro que se usa actualmente. Al principio, pocos se animaban a comprar uno, pero las ventas fueron subiendo a medida que se mejoró el diseño y las redes cloacales redujeron las enfermedades, como la de tifus que todavía persistía. El príncipe Alberto, marido de la reina Victoria, murió de esta enfermedad en 1861. Poco después, el príncipe de Gales perdió a su mayordomo y a un amigo en un brote durante el verano. Las cloacas de la hostería donde se hospedaban habían contaminado el agua y el problema fue corregido por un plomero. Muy agradecido, el propio príncipe, confesó: “si no fuera príncipe, sería plomero”. Y se convirtió en un ferviente impulsor del inodoro de “interior”, construido dentro de las viviendas y no en un patio, como se acostumbraba. Historia del bidet Por su parte, la historia del bidet se remonta a la época de las Cruzadas. Se presume que fue inventado por los caballeros cruzados cuando volvían de Jerusalén. Aparentemente estaba diseñado para lavar los órganos genitales antes y después de tener relaciones sexuales, como método anticonceptivo. Más tarde, durante la Revolución Francesa, este artefacto ya era un signo de refinamiento. Claro que en esa época se usaba sólo para lavar los bigotes y barbas. Napoleón era uno de sus adoradores y cuando murió le dejó el suyo, de color rojo, al rey de Roma, es decir, a su hijo. Inmediatamente, tener bidet se convirtió en el último grito de la moda entre la nobleza. La novedad prendió muy pronto entre la burguesía y, gracias a una gran campaña de salud pública, para fines de la Segunda Guerra Mundial, casi todos los hogares franceses tenían uno en su baño. Para entonces, los parisinos se burlaban de los turistas ingleses que veían un bidet por primera vez y lo usaban para hacer pis, limpiarse los pies o lavar las medias. Pero según Roger-Henri Guerrand, un historiador especializado en el lado “íntimo” de los franceses, muy pocos franceses realmente se molestaban en usarlo, por la fuerte influencia del catolicismo. Aparentemente, muchos seguían las enseñanzas de San Francisco de Asís, que aconsejó a los cristianos permanecer sucios para así tener una idea del olor del infierno. Recién en los ochenta, cuando se desvaneció la influencia de la religión, los franceses empezaron a bañarse. Pero para entonces el bidet ya era un objeto obsoleto. Según las encuestas, hoy menos de la mitad de los franceses cuenta con este artefacto. “Es la globalización”, dice Guerrand. Quizá a eso se deba cierta fama de los franceses, pero los británicos les llevan la delantera (en fama, por lo menos): “En los últimos tres meses no me duché ni una vez y no siento ninguna necesidad”, dijo hace unos años Trevor Newton, presidente de la compañía de agua británica, durante la gran sequía que azotó a ese país en los noventa. El anuncio sorprendió a los británicos, que consideran a la ducha un “invento continental” y se inclinan por el baño de inmersión una vez por semana. La imagen la puse solamente porque pega con el posT! Mis otros posT! :

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Stripper Gorda en Cronica Tv
HumorporAnónimo4/2/2010

Buenas taringueros! hoy les dejo a su alcance algo bastante comico Que lo disfruten!!! Ya te ilucionaste... Aca la tenes Se llama Liliana Alanis pesa mas de 200 kilos y es stripper Aca la tenes en Cronica Tv Podes visitar su Pagina Web: http://www.strippergorda.com.ar/ Podes contactarla para 18's,casamientos,fiestas.E.t.c Nextel ID: 183*4401 / 183*4402 | | Cel: 15-3677-4723 | MSN: strippergorda@hotmail.com

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