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Registrate y eliminá la publicidad! Las relaciones entre España y Estados Unidos casi siempre han sido difíciles e incluso, en alguna ocasión, hemos llegado a las manos con los americanos (guerra Hispano-Estadounidense). Pero esto no siempre ha sido así, ya que en un principio, cuando Estados Unidos no era más que un cachorro de país, George Washington tenía en España uno de sus mejores amigos. Esta buena armonía no era rara, pues España fue un poderoso aliado de los rebeldes americanos en su guerra de independencia contra los Ingleses. Tanto es así, que el español Bernardo Galvez, tuvo el honor de cabalgar junto a Washington en el desfile del día de la independencia. Por tanto no es de extrañar, que el primer presidente de los Estados Unidos, recurriera a España cuando graves y difíciles situaciones de estado le acuciaban, como en el caso que nos ocupa. Resulta que George Washington era un amante de la vida de granja y de ella disfrutaba en las ocasiones que podía en su casa de campo de Mount Vernon. Allí descubrió que no había animal mejor para el trabajo de campo y transporte que la mula (cruce de burro y yegua). Por ello, el presidente estadounidense, se dedicó con especial atención a la cría de este animal para lo que era primordial conseguir un burro que fuera un buen semental. Conocedor del tema, Washington sabía que los mejores especímenes, los más nobles y eficientes burros del mundo, eran los españoles. El problema era que la exportación del burro español, por su gran valía y demanda, estaba totalmente prohibida. Pero tanto anhelaba el presidente el burro español que no dudó en dirigirse, a través del Conde de Floridablanca, al mismísimo rey de España Carlos III para que tuviera a bien conseguirle un buen semental español. El rey, solícito, no sólo mandó un burro, si no que le envió dos burros y un pastor, los tres de Zamora, pues la calidad del excelente burro zamorano era ya famosa por aquel entonces. Por desgracia, uno de los ejemplares murió durante el viaje (no fue el pastor) pero aun así, George Washington quedó encantado con el regalo del rey de España y quiso demostrar su agradecimiento escribiéndole una carta de su puño y letra que decía así: Virginia, 19 de Diciembre de 1785. – A su excelencia el Conde de Floridablanca. Señor: He de tributar homenaje a su majestad por el honor que me ha hecho con su obsequio. Su valor es grande por si mismo, pero resulta inestimable por la forma y la mano de la que procede. Le ruego, por tanto, señor, que comunique al rey mis gracias por los garañones con que ha tenido la bondad de obsequiarme, y asegure a su majestad mi agradecimiento sin límites por una muestra tan condescendiente de su real merced. Que una larga vida, una salude perfecta y gloria inmarcesible acompañe al reinado de su majestad como es mi ferviente deseo. Con gran respeto y consideración, tengo el honor de ser, señor, su más obediente y reconocido servidor. G.Washington. Se sabe que el semental español cumplió a la perfección con la misión que se le había encomendado y Washington llegó a reemplazar todos los caballos de Mount Vernon por mulas cruzadas con el garañón español. Por este motivo, es muy probable, que muchas de las mulas americanas que conquistaran el lejano Oeste, tuvieran sangre española por sus venas. Fuente

Registrate y eliminá la publicidad! Lo primero que nos llamó la atención de la noticia fue que el implicado no era un típico chalado por los ovnis, de esos que viven en una caravana, mientras persiguen supuestas naves cargadas de hombrecitos verdes. Esta vez, quien abría la boca era nada más ni nada menos que un astronauta de la NASA, participante de la misión Apolo 14. En principio, esto debería hacer que la noticia fuese, como mínimo, tomada con cuidado. Edgar Mitchell, quien está llegando a sus 80 años de vida y tiene el récord de la caminata lunar más larga (de casi nueve horas y media), habló con el reportero de una radio norteamericana. Entre las frases mas sobresalientes de la entrevista, se puede mencionar esa que dice: “los extraterrestres son pequeñas personas que nos parecerían extrañas, con tecnología mucho más sofisticada que la nuestra” o la que asegura que “ésta información ha sido ocultada por todos los gobiernos, durante los últimos 60 años, pero finalmente se filtró y algunos de nosotros hemos sido muy privilegiados al haber sido informados.” En este punto, las declaraciones de Mitchell ya no se diferencian demasiado de las del chalado de la caravana: los enanos grises de ojos grandes, la paranoia y el ocultamiento por parte del gobierno es parte de todas las teorías conspirativas. Por su parte, la NASA niega que se haya retenido algún tipo de información sobre la existencia de los extraterrestres. Nosotros, movidos por un fuerte resentimiento hacia “los gobiernos que han ocultado esta información durante 60 años” y sobre todo a los que, cuando se deciden a comunicar sus secretos a algunas personas, no nos eligen a nosotros, hemos hecho una lista de los 10 motivos por los cuales creemos que los extraterrestres (que seguramente existen) no están viviendo entre nosotros. Veamos cuáles son: Razón 1: Las distancias interestelares Cualquier extraterrestre que se decida a viajar a la Tierra tiene que ser muy paciente. El viaje, ineludiblemente, sería muy largo. Algunas leyes de la física son inviolables, aún por la tecnología avanzada que supongamos puede tener ET. La velocidad de la luz es una de ellas. Supongamos que una raza muy avanzada logra viajar a, digamos, la mitad de la velocidad de la luz. Necesitaría algunos años para acelerar hasta esa velocidad (y otros tantos hasta frenar) para evitar ser aplastado por su propio peso durante el proceso. Pero ese tiempo no es nada comparado con el tiempo de viaje. Nuestra Galaxia mide unos 100.000 años luz de diámetro, y el sol está bastante alejado del centro. Si asumimos que ET parte de un planeta situado a un 5% de esa distancia de nosotros (sería, astronómicamente hablando, un vecino muy cercano), tendría por delante un viaje de 5000 años luz, o 10.000 si viaja a la mitad de esa velocidad. Si quieres comparar, recuerda que la mayor velocidad alcanzada por una nave espacial terrestre es de poco más de 150.000 km/h. Esto es un 0.014 % de la velocidad de la luz y, por lo tanto, emplearía más de 700.000 años en llegar a una estrella situada a solo 100 años-luz de la Tierra. Está bien, supongamos que tienen al Enterprise. Igual, el tiempo de viaje sigue siendo demasiado para llegar hasta aquí para esconderse durante 60 años. Razón 2: Los motivos del viaje. ¿Para que vendría a la Tierra un extraterrestre? Los motivos incluyen la exploración de otros mundos, la colonización lisa y llana, la curiosidad científica, la ayuda tecnológica desinteresada, el intercambio de recursos, etc. Cualquiera de ellos sería muy difícil de llevar a cabo sin ser descubiertos. Resulta difícil de creer, aun pensando como humanos retorcidos y mezquinos, que alguien se tome el trabajo de efectuar un viaje de 5.000 años (o más) de duración, y al llegar no decir “¡hola todos!” Cualquiera sea el motivo del viaje, difícilmente se contentasen con contactar en secreto a algunos gobiernos. Además, esa teoría supone que son capaces de “comunicarse” y de distinguir a “un gobierno” del resto de los millones de habitantes del mundo. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=OpdvCpj1BjA&eurl Razón 3: Las filtraciones de información. Mantener un secreto es difícil. Y si el secreto incluye la visita de seres inteligentes provenientes del espacio exterior, la empresa se torna prácticamente imposible. Cualquier persona normal tendría la necesidad de contar al mundo una noticia así. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=vJSKvTvqjC8&feature=related Cuando Mitchell dice que “los gobiernos han mantenido esto oculto durante 60 años”, está queriendo decir que dos o tres generaciones de funcionarios, de varios gobiernos provenientes de diferentes partidos políticos (muchas veces con ideas totalmente opuestas) han sido capaces de evitar que tan fabulosa noticia se filtre. La misma naturaleza humana (y la codicia que en mayor o menor medida todos tenemos) convierte la ocultación de un hecho así en algo altamente improbable. Cualquier diario pagaría una fortuna por una noticia como ésta. Si las fotos del nuevo hijo de una actriz de moda se pagan uno o dos millones, imagina lo que podría obtener el que filtrase una información semejante a la prensa. Por último, si el gobierno de los Estados Unidos no pudo mantener en secreto las torturas a los prisioneros en Irak, ¿cómo podría hacerlo con algo de la envergadura de los alienígenas entre nosotros? Razón 4: El ocultamiento de la astronave Un viaje semejante requiere de un vehículo con características importantes. Es muy posible que un organismo inteligente, físicamente similar a los humanos (según Mitchell son “pequeñas personas”), tengan necesidades de alimentos y una expectativa de vida no muy diferente a la humana. Aún suponiendo que vivan 10 veces más que nosotros, el viaje requiere de varias generaciones de ET viviendo en la astronave. Area 54 Eso implica transportar importantes cantidades de alimentos, aire, combustible y seres, por lo que se necesita una nave de gran tamaño. Aún suponiendo que no descendieran en la Tierra con ella (técnicamente seria muy complicado), su presencia en el sistema solar no pasaría desapercibida. Al fin y al cabo, cientos de cometas y asteroides de tamaños relativamente pequeños, que se mueven a velocidades relativamente bajas y sin el resplandor de sus motores detrás, han sido bautizados con el nombre del astrónomo aficionado que lo descubrió. Cada noche miles de personas revisan el cielo desde sus casas, y otros tantos analizan fotos tomadas con los grandes telescopios terrestres y espaciales. Si ninguno de ellos se ha topado con una nave como esa, es posible que no esté ahí fuera. Razón 5: Los beneficios de la conspiración Supongamos que Mitchell dice la verdad. ¿Qué han ganado los gobiernos ocultando la existencia de ET? Si los extraterrestres están aquí, difícilmente tengamos alguien que se beneficie manteniéndolo en secreto. Ya sea que nos proporcionen tecnología exótica, o que nos exijan algo (recursos naturales, comida, etc.), difícilmente un gobierno obtenga una gran ventaja de mantener esto en secreto. Veamos: en el caso de que nos hayan aportado una tecnología increíblemente sofisticada, alguna nación debería estar usándola para su beneficio. Si es tan importante como para mantener oculto su origen, sería algo sumamente revolucionario. Pero no hemos visto motores, chips, virus, vacunas, vehículos ni nada lo suficientemente avanzado o diferente a lo que la humanidad ha fabricado por si misma en los últimos 60 años Y si están saqueando el planeta, lo hacen realmente con mucha discreción. Al menos, no hemos visto las grandes naves de “V: Invasión Extraterrestre” succionando agua de los mares. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=mybp_ckM3Do Razón 6: ¿Enanos grises? Si Mitchell se hubiese referido a los extraterrestres describiéndolos de una forma diferente, su testimonio quizás hubiese sido más fácil de creer. Al fin y al cabo, los científicos Paul Davies y Charles Lineweaver publicaron, hace tiempo (en la revista Astrobiology), un estudio en el que postulan como probable la existencia de vida extraterrestre sobre la Tierra, pero habitando en las profundidades del mar y de la tierra, así como en las partes altas de nuestra atmósfera. Según ellos, durante los primeros tiempos de existencia, nuestro planeta se vio sometido a un intenso bombardeo de asteroides y cometas, que podrían haber transportado algún microorganismo alienígena a bordo. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=Bqynv9bcNh0 Es una teoría difícil de comprobar, pero bastante mas fácil de creer. ¿Cuántos pasos evolutivos idénticos se necesitan para que ET se parezca a un humano? ¿Es, estadísticamente hablando, posible que se den en forma simultánea en diferentes planetas? Si vemos la increíble diversidad entre los cuerpos de los seres que pueblan nuestro planeta, a pesar de estar evolutivamente emparentados entre sí, resulta poco probable que ET sea un humanoide. Ni hablar si tenemos en cuenta al resto de los mamíferos y demás especies del reino animal. Ninguna es humanoide, salvo nosotros, que somos bastante diferentes uno del otro. Razón 7: El Área 51 El lugar conocido como Área 51, una sección de la Base de la Fuerza Aérea de Nellis, propiedad del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, plantea un dilema. El almacenaje, examen e investigación de una nave espacial alienígena (incluyendo material supuestamente recuperado en Roswell), el estudio de sus ocupantes (vivos o muertos), y la fabricación de aeronaves basadas en tecnología alienígena son algunos de los tópicos más repetidos por los especialistas en ovnis de todo el mundo. Pero si existe, y los seguidores y fanáticos de teorías conspirativas, ovnis y extraterrestres tienen razón, el gobierno no ha logrado ocultar a ET, y esta se convierte en otra razón para no creerle al astronauta. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=U-pr817QxeU&NR=1 link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=zbQqm89-hP8 Razón 8: Google Earth, o el “Big Brother” del siglo XXI Tenemos que admitir que, si bien no puede mostrarnos toda la superficie del planeta, Google se ha encargado de catalogar fotografías satelitales con muy buena resolución de una buena parte del mismo. ET debería ser muy bueno jugando a las escondidas para no aparecer en alguna foto. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=Fg28qkr-7pA&feature=related Por supuesto, no esperamos que aparezca saludando las cámaras, pero los usuarios han encontrado fotos de aviones, ruinas, oasis, e incluso a “Wally” sobre un techo. Nada más grande que un coche podría esconderse sin apelar a algún pixelado. Y son justamente esas zonas que Google Earth oculta las que mas atraen la atención, así que tampoco seria una buena idea ocultar algo de esa manera. Y nombramos a Google porque, de alguna manera, es quien ha logrado poner imágenes de la Tierra, una al lado de la otra. Pero si además agregamos que no hay teléfono móvil sin cámara, hay cámaras de vigilancia en todas las esquinas, hay aficionados fotografiando el cielo constantemente, entre otras cosas, tenemos que preguntar: ¿Dónde están las imágenes? ¿Por qué son todas borrosas cuando los megapíxeles aumentan mes a mes? Hmmmmm... mucho realizador a lo Ed Wood. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=q3DKZcvABDw&feature=related Razón 9: Porque es sano Suponer que existen ET entre nosotros, cuando no existe evidencia concreta, es suponer que todo lo que aprendimos del método científico, de las matemáticas, de la galaxia, del mundo y del orden de las cosas, está equivocado. Si un par de imágenes borrosas, videos de dudosa calidad y testimonios de astronautas a los que le hace falta prensa bastan para que admitamos algo así, es como que aceptar al creacionismo en las aulas escolares (cosa que se está haciendo). Mirar para el otro lado cuando surgen este tipo de declaraciones, creerlas ciegamente, atenta contra todo lo que aprendimos, y nos obligaría a replantearnos todos nuestros logros como civilización, anulando por completo la base científica sobre la que medimos las cosas. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=NnnZ2EnEnXA Una cosa es lo que queremos que sea, pero otra cosa muy diferente es lo que es. Aquellos que algunos llamamos, cariñosamente, realidad. El síndrome del Verdadero Creyente es peligroso para la humanidad toda y, como prueba, volvemos a mencionar: creacionismo en las aulas y, claro, la cienciologia (que además nos da malísimos actores). link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=cGq7oXc19DY&feature=related Razón 10: ¿Por qué aquí? Veamos: ET decide salir de casa, y elije como destino de su largo y agotador viaje a la Tierra. ¿Por qué venir justamente aquí? Es decir, la galaxia posee miles de millones de soles, y un número igual de enorme de planetas. Pero ET termina desembarcando en la Tierra. Un lugar en las afueras de uno de los brazos en espiral de La Vía Láctea, con problemas graves de superpoblación, calentamiento global, falta de alimentos, guerras, contaminación, fundamentalistas religiosos y otras plagas igual de terribles. Y además, se queda aquí 60 años, en secreto. ¿Será por vergüenza? ¿ET teme que la comunidad planetaria le reproche la elección que ha hecho? ¿Habrá incluido una toalla en su equipaje? Estos diez motivos que hemos enumerado, algo jocosamente, quizás sean inútiles. Es posible que la razón por la que no tenemos a ET viviendo en el cuarto del fondo sea mucho más sencilla. Tal vez, simplemente, Mitchell está algo confundido: ya está mayor, vivió una vida excitante, llegó a la Luna, y ahora, ve conspiraciones de hombrecitos de Marte por todos lados. Su cuarto de hora terminó y tal vez desea irse de la vida con el mismo glamour con el que la vivió. Aun a riesgo de equivocarnos, nos parece más simple una explicación del tipo “Mitchell necesita sus últimos cinco minutos de fama”, que una conspiración intergubernamental para encubrir a ET durante 60 años. ¿Tú qué crees? Fuente
Registrate y eliminá la publicidad! La tricotilomanía es el hábito de tirarse de los pelos en cantidades abundantes y sin que haya ninguna enfermedad que lo justifique. Proviene del griego trichos (pelo), tylos (estirar) y mania (impulso) y no sólo afecta a la cabeza, sino a cualquier parte del cuerpo donde haya pelo o vello. La persona que lo padece se siente frustrada al ser incapaz de resistir el impulso de arrancarse vellos de cualquier parte del cuerpo o pelos. Incluso muchas veces incurre en la tricofagia, el hábito de comerse esos mismos vellos o pelos, lo cual puede dar lugar a una obstrucción del aparato digestivo por la formación de una bola de pelo (técnicamente, un tricobezoar), al igual que le pasa a los gatos. Es raro que una persona con tricotilomanía reconozca arrancarse los pelos, con lo que cuando se tiene en consulta un paciente con diversas calvas en cualquier parte del cuerpo hay que hacer el diagnóstico diferencial basándonos en: - Los pelos aparecen retorcidos y rotos. -No se ve descamación, la cual sí está presente en otras alopecias. - No hay picor, ni eccema, ni ningún otro síntoma acompañante, además de la falta de pelo. - El paciente muestra un cuadro de ansiedad o estrés - Es más frecuente en niños y remite al tratar la causa de la ansiedad o el estrés. La tricotilomanía se encuadra dentro del Trastorno de control de impulsos y del Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC) y su único tratamiento es el control de la ansiedad y el estrés, reduciendo y eliminando la raíz de esta patología. Es mucho más común de lo que parece y seguramente conocerás a alguien, aunque sea de oídas, que lo padezca. Fuente
Registrate y eliminá la publicidad! Hasta ahora ha sido una posibilidad más o menos remota, y más o menos incómoda. Pero un tribunal en India lo ha convertido en realidad: una mujer fue condenada en junio por asesinato tras haber aceptado el juez como prueba el resultado de un detector de mentiras cerebral. La acusada -que se declara inocente y se sometió voluntariamente a la prueba- no tuvo que abrir la boca; su cerebro, supuestamente, lo dijo todo, y acabó inculpándola. La marea de reacciones no se ha hecho esperar, entre otras cosas porque la noticia cae en campo abonado. En los últimos años empresas estadounidenses han anunciado su intención de ofrecer este tipo de servicio, así que los neurocientíficos y los expertos en ética y en derecho llevan tiempo preguntándose si la técnica es fiable... y más cosas: ¿Qué más se podría leer en el cerebro, además de la mentira? ¿Es un avance o un peligro? Cuando la ciencia y la sociedad van por caminos distintos hay problemas. Como los que encuentran los alimentos transgénicos para entrar en el mercado europeo, o los que deben sortear los propios investigadores para trabajar con células madre embrionarias. Los neurocientíficos lo saben, y por eso ha ganado peso entre ellos una corriente que aboga por discutir los aspectos éticos, y sociales en general, de muchos de sus resultados. La neuroética se considera ya una nueva disciplina. En la publicación científica con ese mismo nombre, Neuroethics, se analiza desde la responsabilidad penal de los adictos hasta el uso de fármacos para alterar la memoria -hay al menos un caso real: una mujer que escuchó en la mesa de quirófano el grave diagnóstico del cáncer que padecía y a la que el anestesista borró deliberadamente, y con éxito, el recuerdo de haberlo escuchado-. El desarrollo de detectores de mentiras cerebrales es uno de los temas estrella. El caso indio es paradigmático del uso que podría darse a esta versión sofisticada del polígrafo: tras examinar con el detector de mentiras a 75 sospechosos de crímenes, Aditi Sharma, de 24 años, fue la primera condenada por el tribunal de Bombay -con cadena perpetua- por haber envenenado junto a su novio actual a su ex pareja con arsénico en un MacDonald's, informa Ana Gabriela Rojas. En España, la onda neuroética aún no ha llegado con toda su intensidad, pero los expertos reaccionan rápido si se les pide opinión. Alberto Ferrús, del Instituto Cajal de Neurociencias, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), responde rotundo sobre el caso: "Si se acepta esto, no hay argumento alguno que pueda impedir la clonación humana y tantas otras cosas que no queremos para nuestra sociedad". Su colega Javier Cudeiro, del grupo de Neurociencia y Control Motor de la Universidad de A Coruña, dice que recurrir a los escáneres cerebrales para detectar mentiras, hoy por hoy, es "conceptualmente similar" al uso de la frenología hace dos siglos, cuando se analizaba la personalidad de un individuo midiendo los relieves de su cráneo -molde de los bultos que, en el cerebro, albergarían sentimientos como el amor, el odio o el sentido de justicia-. Esto ya responde a la primera pregunta de la lista: no, actualmente ninguna técnica de detección de mentiras es fiable. Pero no sólo las basadas en la neurociencia; tampoco es seguro el polígrafo, ni los movimientos involuntarios de los ojos, ni la medición de la temperatura del rostro, entre otras variadas técnicas a las que se ha recurrido alguna vez -la Inquisición daba pan y queso a sus víctimas y si se atragantaban es que tenían la boca seca y, por tanto, mentían-. Esa es, hoy por hoy, la opinión mayoritaria de la comunidad científica internacional. El pasado agosto, el Consejo Nacional de Investigación estadounidense -una agencia de la Academia Nacional de Ciencias- hizo público un informe sobre el interés potencial para defensa y seguridad de tecnologías derivadas de la neurociencia. El trabajo, financiado por la Agencia de Inteligencia para la Defensa, afirmaba categóricamente: "No ha habido hasta ahora suficiente investigación de calidad que respalde empíricamente el uso de cualquier dispositivo neurofisiológico para detectar el engaño". Este organismo llegó en 2003 a la misma conclusión sobre el polígrafo. Las múltiples críticas que los neurocientíficos hacen al uso de escáneres cerebrales para detectar mentiras se basan en argumentos muy simples. Uno, fundamental, es que los experimentos en que se hace mentir a voluntarios no se acercan ni de lejos a la vida real: no es lo mismo mentir en un laboratorio sobre si se ha cogido una carta u otra, que jugarse la familia, el patrimonio, la reputación o todo junto en un juicio. Otra dificultad consiste en aplicar a una sola persona valores medios, obtenidos tras experimentar con un grupo pequeño. Las investigaciones en esta área publicadas en revistas científicas de prestigio -en las que cada artículo, antes de ser aceptado, es revisado por científicos independientes y tan expertos como el autor- son aún pocas. Y están basadas en voluntarios sanos y jóvenes. ¿Cómo saber si los resultados valen para drogadictos o ancianos, por ejemplo? Una última crítica. Los escáneres cerebrales para detectar mentiras parten del principio de que el cerebro trabaja más para mentir. Pero ¿y si el sospechoso cree cierto un hecho falso? Si un psicópata sin remordimiento alguno engaña tranquilamente a un polígrafo, ¿qué dirá un cerebro con falsos recuerdos? "Los resultados serían muy distintos si el sospechoso fuera un neurótico frente a un psicópata; el primero puede tender a autoculparse, y el segundo ni se emociona con la rememoración del caso. Si ya es difícil saber la verdad con palabras, ¿por qué esperan que sea más fácil registrando la actividad cerebral?", dice José María Delgado García, neurofisiólogo de la Universidad Pablo de Olavide. Con tanto en contra, se diría que la idea de pillar a un mentiroso por su cerebro debería estar enterrada. Pero es al revés. Y lo prueban hechos relacionados, como el hecho de que los principales usuarios del polígrafo en Estados Unidos sean las agencias de seguridad y defensa, que someten a sus empleados a la prueba. Según The International Herald Tribune, el Pentágono -que cuenta con un instituto especializado en técnicas de detección de mentiras, como el propio polígrafo- pretende probar la sinceridad de 5.700 empleados y aspirantes cada año, para lo que tendrá que recurrir por primera vez a subcontratas. La ley que prohíbe a las compañías estadounidenses despedir o seleccionar a sus empleados basándose en el polígrafo no afecta a los empleados públicos. Entonces ¿cuál es la diferencia entre el caso en India y las dos empresas estadounidenses que comercializan servicios de detección de mentiras con escáneres cerebrales? Ningún tribunal ha aceptado aún sus técnicas y menos en un caso de asesinato. Pero tampoco ha hecho falta para que empiecen a ganar dinero. Ambas compañías recurren a la resonancia magnética cerebral funcional (RMNF), que permite visualizar el cerebro en funcionamiento. La primera en salir al mercado, hace algo más de un año, ha sido NoLie, que nace del trabajo de Daniel Langleben, de la Universidad de Pensilvania. En 2002 este investigador publicó en la revista NeuroImage que en el cerebro de un grupo de estudiantes que mentían -sobre haber visto una carta u otra- se activaban áreas distintas que en los de quienes decían la verdad. Langleben ha declarado a la revista Nature que la técnica es fiable en un 88%, y eso parece bastar a los clientes de NoLie. El director de la compañía, Joel Huizenga -que no ha respondido a los correos de este periódico-, dijo hace un año tener ya una docena de clientes, a los que cobraba unos 10.000 dólares (7.000 euros) por análisis. En su web, NoLie se dirige a quienes quieren probar su fidelidad ante parejas celosas; a los padres de adolescentes díscolos; y a cualquiera que vaya a tener una cita amorosa en estos tiempos tan malos para la sinceridad. La competencia de NoLie es Cephos. Su responsable, Steven Laken, con una carrera en investigación en biomedicina tras de sí, explica por e-mail que el índice de eficacia de su técnica "ha variado del 78% al 97%. Con mejoras sutiles alcanzamos ahora el 97% de precisión". ¿Qué opina Laken de la condena en India? "Buscar en el cerebro las mentiras tiene una base científica mucho más sólida que analizar los rasgos faciales, como hace en EE UU el Departamento de Seguridad Interior; la voz, como hacen miles de comisarías, o el sudor, como hace el Departamento de Defensa. El electro-encefalograma (EEG), la resonancia magnética funcional y el resto de técnicas de detección de mentiras deberían superar el mismo examen, esto es, una revisión rigurosa por expertos independientes". En su opinión, la técnica aplicada en el juicio contra Aditi Sharma -basada en el EEG- "no ha superado las pruebas que exigiría un tribunal estadounidense". Quedan más preguntas. ¿Y si la técnica realmente llegara a ser fiable? Podría llegar a ocurrir; el problema hoy estriba en la complejidad de la información a procesar, pero no existe un obstáculo fundamental, dice Agnés Gruart, neurocientífica en la Universidad Pablo de Olavide. "El cerebro funciona por la activación de determinados circuitos cerebrales en un tiempo y un orden determinados, así que es perfectamente correcto que alguien determine mediante técnicas de neuroimagen o similares dónde se produce dicha activación, y sus características. El problema es que aún no podemos interpretar de forma precisa este funcionamiento. Todo el comportamiento y el pensamiento están producidos en el cerebro; con más información y refinamiento técnicos podría llegar a describir cómo se generan el comportamiento y el pensamiento". También Cudeiro diferencia entre hoy y pasado mañana: "Es posible que en un futuro no lejano seamos capaces de encontrar los correlatos neuronales de la intención o de la verdad. En la actualidad la incertidumbre de los datos todavía no lo permite". Es fácil imaginar: en los aeropuertos no habría que abrir las maletas, sino el cerebro -eso sí, el aparataje tendría que cambiar mucho; hacerse hoy una RMN no es un proceso rápido, ni cómodo, ni para todo el mundo-. Quizás tampoco haría falta jurados, y la policía tendría dispositivos portátiles. Para Javier Sádaba, director del Instituto de Bioética y Humanidades Médicas, "la modificación de la vida sería bastante considerable". Pero es, en su opinión, un escenario creíble: "Estamos entrando en el cerebro a una velocidad sorprendente, los avances son espectaculares y plantean cuestiones estrictamente morales relacionadas con la intimidad". Para Sádaba habría que establecer límites al uso de estas tecnologías, pero debería primar el bien común: "Imaginemos que la vida de 200 personas depende de si alguien miente. No tendría ningún inconveniente en recurrir a estas técnicas". Fuente <a href='http://207.182.129.178/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://207.182.129.178/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>
The Atomic Cafe es una colección de films propagandisticos que traban de concientizar al público americano sobre la bomba nuclear y decirles que ésta no era una amenza. Producidos durante los comienzos de la guerra fría, éstos filmes trataban de eliminar los temores de la población hacia la bomba. En ésos tiempos existía una especie de "halo misterioso" al rededor de la bomba. La gente no sabía realmente que era, salvo que era lo más destructivo jamás hecho. Sin duda alguna éstos filmes que contiene el documental son un pedazo de historia. Pantalla completa <a href='http://207.182.129.178/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://207.182.129.178/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>
Registrate y eliminá la publicidad! Para tener nuestro propio fax, sólo hace falta disponer de un ordenador, una conexión a Internet, y una línea telefónica, de esta manera podremor enviar faxs. Si tu sistema operativo es por ejemplo Windows XP, (aunque también esta opción está disponible para otros sistemas operativos), sólo tienes que hacer los siguientes pasos: Inicio > Impresoras y faxes. Botón derecho > Configurar la opción de fax. Seguir lo pasos que se te indican. Nota: Es posible que te pida que introduzcas el CD de Windows. Una vez configurado, para usarlo sólo tenemos que abrir por ejemplo cualquier procesador de textos, como puede ser Word, pulsar en imprimir, elegir impresora, y seguidamente buscas el fax. Fuente
Registrate y eliminá la publicidad! Es uno de los pocos instrumentos musicales que “no se toca”. Inventado hace unos 70 años por el ruso León Theremin, se basa en un par de antenas metálicas censoras que perciben la posición de las manos del músico. Estos sensores a su vez, y mediante un relativamente simple circuito, controlan uno o más osciladores de audio, dependiendo de la variante de theremin que se esté tocando. A partir de esta configuración con una mano se logra controla la frecuencia mientras que con la otra se controla el volumen. Al recoger los datos, las señales eléctricas generadas por el movimiento de manos y el trabajo de los osciladores son amplificadas y enviadas a un parlante. Como resultado, se obtiene una música casi “aural” muy reconfortante y hasta podríamos decir única en su tipo. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=3btSH5cOxlc&eurl El avance tecnológico y las modificaciones llevaron a que hoy en día existan múltiples versiones, entre ellas, el Syntheremin. Un theremin que combina un sintetizador. Años después León crearía un instrumento, el terpsitone, del cual, a menos que se tenga una coordinación digna de la mejor bailarina de ballet del mundo, es imposible de tocar. El mismo utiliza una serie de antenas y debe manejarse utilizándose la totalidad del cuerpo. Ondes-Martenot Otro instrumento que utiliza el mismo principio de señales captadas por sensores convertidas a frecuencias eléctricas mediante osciladores, pero que, y a diferencia, actualmente se toca físicamente, y en mi opinión suena mucho mejor, es el Ondes-Martenot. En este video pueden ver a un experto en Ondes-Martenot. En el video, además, también puede observarse un theremin. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=IA00Wug6uyc&eurl Y el arpa láser link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=VIbD7VRWx8Q Fuente <a href='http://207.182.129.178/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://207.182.129.178/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>
"Al sud de Buenos Aires, á seis ó siete kilometros del centro de la ciudad, á lo largo de la orilla de un pequeño río canalizado en cierta estensión y que se llama Riachuelo, extiéndese La Boca, un barrio o mejor dicho un suburbio vastísimo de la población. Está separado de la ciudad solo por una estensa faja de terreno poblada por algunas casas esparcidas: la comunicación es cómoda, fácil, rápida, contínua por tramway y por ferro-carril; y sin embargo tiene un carácter tan diferente, tan especial, que parece estar á cincuenta millas de distancia. Muchos, hasta en Buenos Aires, hablan de la Boca como si hablasen de otra ciudad, no de un barrio que está á dos pasos de la gran plaza Victoria." Así describía a La Boca en la década de 1880 el periodista porteño José Ceppi (alias Aníbal Latino) en el capítulo "La Boca y sus habitantes - Los genoveses" de su libro "Argentinos y europeos. Cuadros sudamericanos". Se puede ver que, ya desde sus orígenes, esta República incluida en la Ciudad de Buenos Aires ha demostrado que está animada por un espíritu propio. Mucho se ha dicho sobre la mitológica República Independiente de La Boca, declarada según las distintas versiones antes de 1870, en 1876, 1882, 1883 o 1888. (Esto sería, más de trescientos años después de la triste incursión de León Pancaldo, el primer genovés que "descubrió" La Boca.) Se habla de un conflicto laboral que desembocó en una prolongada huelga y dio pie a que un grupo de extremistas genoveses declararan la República Independiente de La Boca y pusieran este movimiento separatista en conocimiento del Rey de Italia. Tomando como modelo a la República de San Marino, izaron incluso su propia bandera, que superponía a la superficie albiceleste el escudo con la cruz blanca de los Savoia y estaba coronada por un gorro frigio que posiblemente simbolizara el republicanismo del flamante estado. Pese a que puede colegirse un núcleo común, las diversas fuentes no coinciden en la descripción de los acontecimientos. Según relata el italiano Ignacio Weiss en el capítulo denominado "La Repubblica della Bocca e i primi genovesi" de su "Gauchos, gesuiti, genovesi", fue en 1876 que un grupo de ciudadanos boquenses inició un movimiento separatista de carácter político-electoral para reclamar la autonomía administrativa de La Boca (que entonces dependía municipalmente del Concejo Deliberante y electoralmente del Colegio de San Telmo). A este grupo se unió otra agrupación más drástica que se proponía convertir al barrio en República Independiente a fin de que los "ciudadanos" no se entrometieran en los asuntos boquenses. Todo quedó en la nada cuando el mismísimo Julio A. Roca (entonces Presidente de la Nación Argentina) se apersonó en el lugar y solucionó el conflicto quitando sin más trámite la bandera genovesa. Se cuenta que así fue como al día siguiente los genoveses bautizaron con el nombre del Presidente una de las principales calles del barrio. Por otra parte, en su opúsculo La República de La Boca, Rubén Granara Insúa cita una crónica publicada en 1904 en la revista porteña Caras y caretas por el periodista Blas Vidal, que atribuye el origen de esta República a "un comité de defensa del barrio" compuesto entre otros por los vecinos José Fernández, Rómulo Vernengo, Bartolo Cafferata, Carlos Blanco, Spiro Ungaro, José Invierno, Castañera y Perazzo. Este comité habría quedado "desbaratado por la intervención de un grupo de italianos que quisieron torcer en otros sentidos los verdaderos motivos de la primera reunión, deseosos de que La Boca fuera una especie de sucursal de la Bella Italia en el Río de la Plata". Asimismo, Vidal no menciona al General Roca sino al caudillo boquense Pepe Fernández como artífice de la solución del conflicto. Granara Insúa señala que Vidal debe de haberse equivocado al ubicar en 1876 a un movimiento que reclamaba medidas ya tomadas seis años antes. En efecto, La Boca conquistó su propia jurisdicción y quedó legalmente separada de Barracas y de San Telmo en agosto de 1870. Pese a que no existe documentación fehaciente sobre los hechos y nadie ha podido definir la fecha de este célebre episodio, se trata de una leyenda muy verosímil para aquellos tiempos. La declaración de una República Independiente no figura en los diarios ni en los registros policiales de la época; tampoco el gobierno italiano parece haber recibido ninguna comunicación oficial del grupo de fieles genoveses. Seguramente el boca a boca histórico ha de haber magnificado uno de los habituales conflictos que surgían por ese entonces en el barrio. Fueron mayormente los inmigrantes italianos quienes poblaron la anegadiza región en la que desembocaban las aguas del Riachuelo en el Río de la Plata. Hasta principios del siglo XIX, esta zona de asentamiento inestable permaneció bastante deshabitada. Entre 1830 y 1852 comenzó el establecimiento de familias genovesas, paralelamente a la construcción de astilleros navales y almacenes. En las décadas siguientes, la inmigración fue masiva. Para 1870, pese a deficiencias de infraestructura, la "Boca del Riachuelo" ejercía funcionalmente como puerto-capital de la ciudad y ya había adquirido su fisonomía característica. Según observaba Ceppi en 1888: "Los habitantes (...) son casi todos italianos, predominando entre ellos los genoveses, lo que no es extraño si se tiene en cuenta que La Boca es hasta ahora el barrio marinero, el verdadero puerto de Buenos Aires. [...] Los genoveses continúan bien sus gloriosas tradiciones marítimas. [...] En La Boca (...) se encuentran como en casa propia, porque estando rodeados por las aguas y los buques, en contacto incesante con los compatriotas que llegan y parten, viven en armonía con sus inclinaciones, es decir, con un pie en tierra y otro sobre un navío. [...] Hasta la población recibe de ellos un carácter especial: las calles, las casas, las tiendas, las costumbres, el movimiento, las florestas inextricables de las arboladuras de los buques que se amontonan en el canal, formando inmensas telarañas de cuerdas, el olor de alquitrán, los numerosos grupos de marineros y barqueros que se reúnen a lo largo del canal para debatir vivamente de asuntos marítimos, todo, en fin, tiene cierto aire de la patria de Belilla". Hacia la década de 1870, La Boca ya habría tenido iglesia y escuela propias, aunque ninguna plaza pública. La mayor parte de su extensión llana estaba cubierta por camalotes y azotada por inundaciones. Salvo cortos tramos de la Vuelta de Rocha, las calles no tenían empedrado, por lo cual resultaban muy polvorientas en tiempo seco e imposibles lodazales cuando llovía. Las calles estaban apenas nomencladas y las casas no tenían numeración. En 1870 comenzó a funcionar el primer tranvía que, sumado a algunos ómnibus y diligencias, y a una línea de ferrocarril que unía La Boca con Barracas y Ensenada, conectaba al barrio con la ciudad. La pujanza de los boquenses no los sometía al resto de la ciudad: según explicaba Fernando Resasco en 1891en el libro "En las riberas del Plata", "Cuando en La Boca sobreviene un incendio, no se espera a que venga, con tardo paso, del centro de la ciudad el servicio de incendio; en La Boca los italianos se constituyeron un cuerpo de bomberos voluntarios; se hicieron labrar una hermosa casa; se proveyeron de todos los aparatos necesarios; y cuando acontece una de esas desgracias, el trabajo del bombero voluntario basta, por regla general, a dominarlo completamente". Pues entonces si, ante la indiferencia de las autoridades centrales, se fundó en 1884 el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de La Boca, ¿por qué no se habría instaurado del mismo modo un estado aparte? (Después de todo, estaba el antecedente de Pancaldo...) La emigración peninsular anterior a 1860 fue preponderantemente política: por lo general se trataba de protagonistas y simpatizantes de movimientos revolucionarios fracasados que huían en busca de protección y libertad. Fueron sobre todo ellos los que difundieron ideas liberales en La Boca. Este fervor político podía percibirse en "El Ancla", autoproclamado "primer periódico de La Boca y Barracas", que apareció en 1875. Antonio J. Bucich señala en "La Boca del Riachuelo en la historia" que el barrio tenía fama de "lugar predispuesto a los arranques de rebeldía y a la proliferación de agrupaciones singulares. Las logias y las sociedades secretas, los carbonarios, el auge del 'garibaldismo', tuvieron asiento predilecto en La Boca. [...]Esta inmigración no es sólo republicana (...) sino que puede ubicarse en el extremismo de la época. Vivía bajo el clamor de la Giovine Italia. Sus componentes habían sido arrojados al exilio (...) hablaban un lenguaje que pretendía hilvanar una inteligencia combativa frente a los avances del invasor prepotente o ante la hegemonía temporal de la Iglesia. [...] en buena parte los garibaldinos y mazzinianos constituyeron en el barrio naciente los conductores de la colectividad". Además de las persecuciones ideológicas y de la tradición viajera de los hijos de la Liguria, la fuerte emigración italiana también se vio empujada por motivos económicos como los excesivos impuestos, la desigual repartición de la propiedad, la paralización del comercio y de la industria, la fuerte competencia internacional y el escaso desarrollo agrícola. A esto se sumaban el exceso de población, la miseria producto de la crisis económica y la resistencia al servicio militar. Estos emigrantes se dedicaban en su mayoría a la agricultura, aunque también había muchos que ejercían diversos oficios. Ante la acelerada emigración de aquellos tiempos, la Junta de Estadística de Italia apaciguaba inquietudes al asegurar que "Todo italiano lleva la patria en el corazón", y era cierto que, aunque más tarde hayan renunciado a volver a su patria, los inmigrantes italianos vivían con los ojos en su amada tierra natal. Quizás Ceppi tenía razón al sostener con dramatismo que "todos los italianos de este período han crecido con los entusiasmos, las esperanzas, los sacrificios, los dolores, las lágrimas del renacimiento nacional. [Cuando] Niños, las primeras palabras que balbucearon fueron 'patria', 'libertad', 'independencia' ", aunque también reconocía que, una vez aquí, "sólo las cuestiones patrióticas los unen [...] fuera de eso, se dividen y subdividen en grupos que opinan y piensan generalmente según piensan y opinan los que componen la comisión directiva de esta o la otra sociedad". Así fue que, aunque no lograron el sueño de la República Independiente, los italianos sí conformaron una sociedad muy particular que le fue dando a La Boca esa personalidad que la distingue aún hoy entre los barrios de la Ciudad de Buenos Aires. Es cierto, el dialecto xeneixe ya no predomina sobre el castellano y las otrora populosas instituciones que rinden homenaje a la mamma Italia sufren importantes deserciones, pero el espíritu autónomo no se rinde: la República de La Boca se ha recuperado de las dificultades que le tendió el siglo XX y se abre camino en el XXI con renovadas energías. León Pancaldo era un marino y comerciante genovés que, tras fracasar en oscuras expediciones por los mares del mundo, llegó el Río de la Plata por 1537 o 1538, cuando todavía subsistía el poblado de Don Pedro de Mendoza. El objetivo de su expedición comercial era llegar al Perú vía Estrecho de Magallanes, pero su nave fondeó frente a la desembocadura del Riachuelo y Pancaldo se vio obligado a bajar a tierra para salvar las preciosas mercancías hasta que pudiera conseguir un nuevo barco que lo llevara al país de los Incas. Su proyecto no pudo ser por intervención de los Oficiales Reales de la época que, bajo pretexto de contrabando de dos esclavos, le decomisaron toda la mercadería para obligarlo a venderla allí mismo. Los necesitados habitantes de Buenos Aires le compraron con entusiasmo sus brocados, terciopelos, zapatos, jubones, pipas de vino, aceite y pimienta... pero a crédito. Las escrituras consignaban que las deudas se saldarían en el ilusorio plazo en el que se recibiera "el primer oro o plata que se nos diere e repartiere a nos o qualquier de nos en el primero repartimiento o repartimientos que en esta conquista se hicieren o se obieren fecho e para lo ansí cumplir a pagar". Para colmo de males, la justicia porteña falló en su contra y lo obligó a pagarle 150 ducados al piloto que lo había llevado a encallarse en el Plata. El pobre Pancaldo esperó el pago en Buenos Aires y murió en 1540, amargado y abandonado. Fuente <a href='http://207.182.129.178/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://207.182.129.178/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>
Ingenieros del MIT han diseñado un robot submarino que puede quedarse suspendido en un lugar concreto, como hacen los helicópteros. Esta herramienta puede ser muy valiosa para los oceanógrafos, para las empresas petrolíferas o para los arqueólogos marinos. El nuevo aparato se llama Odyssey IV y es el último de una serie de pequeños y baratos submarinos dotados de inteligencia artificial desarrollados en las últimas dos décadas por el Sea Grant College del MIT. Los robots Odyssey revolucionaron la investigación submarina en los años 90 por ser económicos y tener muchas capacidades. Los primeros Odyssey tenían una limitación: sólo podían operar moviéndose, como hace cualquier pez. Esta última versión ha terminado con esta limitación. El Odyssey IV, que ha terminado recientemente su primera misión científica, puede moverse bajo el agua (hasta una profundidad de 6.000 metros), parar en cualquier corriente de agua y corregir su posición constantemente. Asimismo, puede navegar hasta un destino previamente programado o hacer inspecciones más detalladas de la base de una plataforma petrolífera, por ejemplo. “Nuestros modelos más antiguos tenían que nadar y avanzar para mantener su capacidad de maniobra”, comenta Chryssostomos Chryssostomidis, que es director del MIT Sea Grant Program, en un comunicado “Pero la gente quiere que sea posible trabajar en el océano y parar y suspenderse para hacer un tarea específica. Antes, sólo se podía pasar por el lugar seleccionado, sacar una fotografía, volver a pasar por eser lugar, y sacar otra fotografía. Ahora, es posible parar. De esta manera, se pueden observan escenas submarinas de un modo más detallado”. Primeras pruebas Este verano, esta última generación de aparatos ha demostrado sus habilidades en su primera misión científica. Se trató de un estudio en el área George´s Bank en el Golfo de Maine, una zona de mucho valor pesquero del estado norteamericano de Massachusetts. En concreto, el Odyssey IV se sumergió para mapear y observar una especie de ascidia llamada Didemnum, muy invasiva y que ha infectado las aguas de Nueva Inglaterra. Las posibilidades del nuevo submarino van más allá de simplemente ver un objeto. “Como los grandes helicópteros, puede coger un carga bajo el agua”, comenta Chryssostomidis. “Ahora, podemos visitar un pozo petrolífero, tomar una muestra y sacarlo a la superficie”. Además, sus creadores han incorporado al Odyssey un brazo mecánico que permitirá, por ejemplo, manipular una válvula. La mayor diferencia entre este robot submarino y otros es la profundidad a la que puede descender. Como ya dijimos, el Odyssey es capaz sumergirse hasta los 6.000 metros. Otros vehículos dirigidos por control remoto pueden sumergirse el doble, pero necesitan un cable que les permita mantener una conexión con un controlador humano. Aunque el Odyssey tiene previsto empezar a probar el uso de un módem acústico para mantener por lo menos con contacto limitado con el robot (lo suficiente para darle un nueva misión o abortar un comando) una exploración en zonas realmente profundas, como hacen los vehículos por control remoto, significaría, en este caso, dejar al robot “suelto” durante horas o días. Otra de las características del submarino es que se mueve con mucha rapidez (unos dos metros por segundo) Su velocidad y su habilidad para quedarse suspendido sobre un punto concreto se han conseguido gracias a la acción combinada de unas aletas y unos propulsores instalados a ambos lados, así como en la proa y en la popa. Aunque su diseño es impresionante, lo es casi más el modo en que es dirigido. El informático que ha desarrollado su software, Justin Eskesen, lo maneja usando un tablet PC. Mediante el programa instalado en este dispositivo, es posible acceder a un menú de misiones. El robot recibe los comandos de su misión a través de una conexión wireless Ethernet. Cuando ha terminado su misión, el Odyssey vuelve solo a la superficie. Mejoras Chryssostomidis y el profesor del Departamento de Ingeniería Mecánica del MIT, Franz Hover, junto a su equipo, una vez terminadas las primera pruebas, ya están pensando en cómo mejorar este dispositivo. En concreto, necesitan mejorar el abastecimiento de energía y las comunicaciones para permitir que el robot se pueda sumergir durante más tiempo, cubra más terreno y, finalmente, envíe más información. En última instancia, la idea es producir un dispositivo que sea capaz hacer misiones bajo el mar de un año de duración, tiempo en el que recogería y mandaría datos ininterrumpidamente sin necesidad de una intervención desde la superficie. “Una vez que hemos probado esta capacidad para mantenerse suspendido, el siguiente reto es la recarga, porque de este modo quedaría liberado de un barco en la superficie”, dice Chryssostomidis. Otra de las mejoras que los ingenieros se están planteando es crear un brazo robotizado que sea capaz de interactuar de un modo más flexible en el medio marino para coger objetos o hacer ciertas reparaciones. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=dXdqps4ThG8&eurl Fuente

Registrate y eliminá la publicidad! 1. La Tierra es más lisa que una bola de billar Es posible que algunos hayáis oído la afirmación de que si la Tierra fuera reducida al tamaño de una bola de billar sería incluso más lisa que ésta. Una bola de billar tiene unos 5.7 cm de diámetro con una desviación de +/- 0.01 cm. Teniendo en cuenta que la Tierra tiene un diámetro de 12.735 kilómetros, y sin contar mares y montañas, se podría decir que nuestro planeta es bastante liso. Pero lo más sorprendente es que aún contando con que el punto más alto es el Everest (8,85 km) y el más profundo la fosa de las Marianas (-11km), los parámetros de la Tierra estarían dentro de lo aceptable para una bola de billar, así que por una vez la leyenda urbana se cumple. 2. La Tierra está abombada Muy bien, la Tierra es lisa, pero ¿es suficientemente redonda? Como todos sabéis, nuestro planeta no es una esfera perfecta, y en buena medida se debe a su propio movimiento giratorio. La fuerza centrífuga provoca que nuestro planeta se abombe ligeramente en forma de esferoide oblato, de modo que si uno mide el diámetro entre los polos y lo compara con el diámetro del Ecuador, obtiene una diferencia de 42,6 kilómetros (12.713’6 km frente a 12.756’2 km). Y eso es más de lo que admitiríamos para una bola de billar. 3. La Tierra no está tan abombada Sin embargo, decir que la Tierra es un esferoide oblato quizá es decir demasiado. Para definir su forma debemos tener en cuenta las fuerzas gravitacionales del Sol y la Luna. Nuestro satélite, por ejemplo, es capaz de elevar hasta un metro la altura del mar y “es posible” que unos 30 centímetros de tierra firme. Esta fuerza es mucho menos potente que la de la rotación de la Tierra, pero sigue estando ahí. Otras fuerzas que actúan sobre nuestro planeta son la presión causada por el peso de los continentes o la elevación que provocan las placas tectónicas, pero en resumidas cuentas, aunque no es una esfera perfecta, si la sostuvieras en una mano como si fuera una bola de billar, difícilmente te darías cuenta. 4. La Tierra tampoco es exactamente un geoide Si concluimos que la Tierra es un objeto con forma “casi esférica aunque con un ligero achatamiento en sus polos”, entonces deberíamos afirmar sin miedo que se trata de un geoide. Pero tampoco lo es. Al menos exactamente. Si nuestro planeta estuviera completamente cubierto por el agua, lo que no tardará mucho en pasar al paso que vamos, entonces la superficie sería un geoide. Pero como los continentes no son tan dúctiles, la forma de la Tierra solo se aproxima al geoide. Para solucionar este asunto, entre otros, la ESA ha enviado al espacio un satélite llamado GOCE que explorará las fuerzas gravitarorias y la forma del planeta. 5. ¿Qué pasaría si saltáramos a un agujero que atravesara el planeta por el núcleo? Que moriríamos, evidentemente. Pero si estuviéramos hechos de algún material mágico que nos permitiera sobrevivir a la caída de 13.000 km, tardaríamos unos 20 minutos en llegar al interior de la Tierra y otros 20 minutos en ascender al exterior por el otro extremo. El problema es que nada más llegar a la superficie volveríamos a caer, y este viaje de ida y vuelta se repetiría una y otra vez durante toda la eternidad. 6. ¿Por qué está caliente el interior de la Tierra? La primera fuente de calor se remonta a la formación de nuestro planeta: el choque de los primeros planetesimales habría provocado una cantidad de energía suficiente para transformar nuestra incipiente Tierra en una bola de fuego. La contracción provocada por la gravedad habría generado un segundo aumento de la temperatura, a lo que hay que sumar el desplazamiento de los metales más pesados hacia el núcleo y la presencia de elementos radioactivos, como el uranio. Sin olvidar, además, que la corteza terrestre es un excelente aislante, capaz de conservar el calor durante los últimos 4.000 millones de años. 7. La Tierra tiene al menos cinco lunas naturales. Bueno, en realidad no. Además de la Luna, hay otros cuatro objetos, al menos, que tienen su órbita junto a la de la Tierra en el sistema solar. No son propiamente lunas pero, como dice Phil Plait, “molan”. El mayor de todos estos objetos Cruithne – a saber cómo se pronuncia –, que tiene unos 5 kilómetros de diámetro y traza una órbita realmente extraña desde nuestro punto de vista. Este asteroide, como los otros tres, orbita en realidad alrededor del Sol y, de acuerdo con la Wikipedia, “comparte la órbita de la Tierra de manera no estable, es decir, no siempre será así, con un movimiento tal que impide que se estrelle contra ella, al menos en los próximos millones de años”. Toquemos madera :-P 8. La Tierra está engordando En su viaje alrededor del Sol, nuestro planeta se lleva por delante ingentes cantidades de basura estelar, desde pequeños asteroides hasta el polvo cósmico que vemos cruzar el cielo en las noches de verano. En total, cada día caen a nuestro planeta de 20 a 40 toneladas de este material, suficiente para llenar un edificio de seis plantas al cabo de un año. Esta cantidad representa sólo el 0.0000000000000000006% de la masa de nuestro planeta y harían falta 450.000 trillones de años para doblar la masa de la Tierra de este modo. A pesar de que es poco, y de que la atmósfera también pierde masa por su parte, el balance es positivo para la Tierra y podemos decir que está engordando. 9. El monte Everest no es la montaña más alta Si medimos la altura de una montaña en terminus más justos, los 8.850 metros del Everest no bastarían para acreditarle como el más alto del planeta, dado que el volcán Mauna Kea, en Hawai, mide 10.314 metros desde su base, en las profundidades marinas, hasta la cima. Solo sobresale 4.205 metros sobre el nivel del mar, pero si miramos debajo es bastante más grande que el Everest y además tiene un observatorio en su cima. 10. Destruir la Tierra es bastante complicado ¿Qué se necesita para vaporizar un planeta como la Tierra? Si definimos vaporizar como volarla en pedazos tan pequeños que se dispersen y no puedan unirse de nuevo por la gravedad, la cantidad de energía que se necesitaría es descomunal. Si quisiéramos desintegrar la Tierra mediante bombas nucleares, por ejemplo, nos haría falta un gran arsenal y un montón de tiempo. Si hiciéramos explotar todas las bombas nucleares existentes en nuestro planeta una vez cada segundo, nos llevaría 160.000 años convertir la Tierra en una nube de gas en el espacio. Incluso las grandes colisiones estelares no bastan para desmaterializar un planeta. La Tierra recibió el impacto de un objeto de la talla de Marte hace varios millones de años y la basura resultante formó la Luna, pero no nos borró del mapa. Es por esto, explica Phil Plait, por lo que el rayo de la Estrella de la Muerte en Star Wars no es ciencia ficción sino simple fantasía. La cantidad energía necesaria para desintegrar un planeta es demasiado elevada, incluso para el Lado Oscuro de la Fuerza. Fuente