alemoron
Usuario (Jamaica)
Al regreso de su gira por distintos puntos del país (podés ver fotos de la gira en la página web de la banda ), y con reciente nuevo video, Las Pastillas del Abuelo se preparan para despedir el año en el Estadio Malvinas Argentinas (Gutemberg 360 – Cdad. Bs As.) el 29 de noviembre a las 19hs. Antes de eso, Fernando, el guitarrista de la banda, nos cuenta el momento que están viviendo, los cambios y proyectos de esta banda que no hizo más que crecer a fuerza de tocar, tocar y seguir tocando. Video Entrevista con Fernando de LAS PASTILLAS DEL ABUELO link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=<iframe frameborder="0" srolling="no" width="320" height="332" src="http://www.proyectounder.com/videoEmbed.php?id=241"></iframe> fuente http://www.proyectounder.com/nota.php?id=1392
Registrate y eliminá la publicidad! gente de t! hoy les voy a dejar un texto acerca de la cultura rastafari ya que mucha gente nos confunde con otras cosas, mira mal, tienen prejuicios inciertos, etc RASTAFARISMO Indudablemente, la mayor aportación cultural de los rastas ha sido en el campo de la música. Este ritmo caribeño que nació en la vecina isla de Jamaica es el que hoy día llamamos Reggae. Disfrutamos y conocemos de esta música gracias al trabajo realizado por Bob Marley, quien se encargó de dar a conocer su mensaje internacionalmente con la búsqueda de un mensaje social y una espiritualidad única, impregnada en las letras y la mística de esta música. Todos conocemos al menos un poco de Bob, pero, ¿qué realmente es Rastafari? El movimiento Rastafari surgió en Jamaica cerca del año 1930 cuando personas que habían escuchado el mensaje de Marcus Garvey se enteraron de la noticia que Ras Tafari Makonnen había sido coronado Rey de Etiopía bajo el nombre de Haile Selassie (Poder de la Santísima Trinidad en el lenguaje amárico). Además de su nuevo nombre, Haile Selassie I, heredó también los títulos que le correspondían al sucesor número 225 del linaje del Rey Salomón y el Rey David, y que además aparecen en la Biblia bajo el libro del Apocalipsis: Rey de Reyes, Señor de Señores, León Conquistador de la Tribú de Judá. Entonces se comprendió que la profecía de Marcus Garvey de que llegaría un rey negro salvador, no podía ser más que confirmada con este gran acontecimiento, que ocurría en la tierra ancestral de nuestros abuelos: Africa. Notemos, pues, que Ras es un título con el cual se le honraba a la nobleza etíope, especialmente a los gobernadores de las provincias. Tafari Makonnen, por sus méritos, pasó de ser gobernante a ser el Emperador de su pueblo. Etiopía es vista por muchos Rastas como la Tierra Prometida, Sión (Zion), donde se llevará a cabo la repatriación del pueblo negro que ha estado en exilio de por más de 400 años. Para algunos Rastas, el nombre Etiopía señala a todo el continente africano (como en un principio fue llamado, de hecho). Hoy en día, hasta la ciencia está aceptando que los comienzos de la humanidad vieron la luz en las tierras etíopes, gracias al descubrimiento de los restos de Lucy, un fósil australopiteco de 3.18 millones de años encontrado en Hadar, Etiopía. A pesar, muchos entienden el concepto de Sión, no tanto como un lugar físico, sino más bien, como un estado de conciencia, una realidad viva que forma parte de nuestra esencia, hacia la cual todos dirigimos nuestras vidas pero no todos logran alcanzar. Los llamativos colores verde, amarillo y rojo que identifican a los Rastas, precisamente son los colores de la bandera etíope que representan la tierra fértil, la riqueza y la sangre del pueblo, respectivamente. Babylon (Babilonia) es sinónimo de fuerzas malignas, ya sea persona o personas, lugares, o estilos de vida. Babilonia es anti-progresiva, es retroceso, y su misión es hacer la vida del humano recto y amante de la paz, una de desorden, incomodidad e inconformidad. Por ejemplo, el rastafari indica que todo tipo de opresión, todo tipo de injusticia, todo tipo de odio e inclusive todo tipo de cosas artificiales y hasta toda política con sus llamados politiqueros son producto de Babylon. Los rastafaris, rara vez, hablarán públicamente de la sabiduría que conllevan sus vidas. En la medida que pueden, tratan de alejarse de los ambientes contaminados y de las grandes ciudades, para buscar elevar sus pensamientos. No son seres que deseen estar al otro lado del micrófono del curioso y muchas veces son algo incomprendidos. Entonces, ¿cómo se define rastafarismo? Primero que todo, los rastas no aceptan esta palabra ya que la palabra correcta es Rastafari al momento de referirse al movimiento. Rastafarismo, al igual que cualquier otro -ismo, significa separación y tiene connotaciones de superficialidad. Todos los movimientos supuestamente unificadores crean barreras: comunismo, capitalismo, imperialismo, fanatismo, sexismo, machismo, etc. Rastafari, en cambio, acapara toda una totalidad, una permanencia y una profundiad enteramente positivas. Una persona cree en un ismo; en Rastafari, uno sabe. El verbo creer, no tiene entrada en el vocablo rasta. El Rasta sabe que Haile Selassie, el Emperador de Etiopía, es el Mesías aclamado en las Escrituras. Este conocimiento, es accesible a todos los pueblos del mundo. Todos, sin excepción de raza, son un Rasta en el fondo: es responsabilidad de cada persona descubrir esta realidad que yace en su interior. Uno no se convierte en Rasta, Rastafari lo convierte a uno; uno no se hace Rasta, uno se vuelve consciente de Rasta. Su Majestad Imperial Haile Selassie I es JAH, quien apareció en carne y hueso para redimir a todos los negros en exilio del mundo de los opresores. Jah es la abreviación del nombre de Dios en el Antiguo Testamento, Jehová. Rastafari implica un reto a los valores babilónicos que nos acosan diariamente y así lo han hecho por cientos de años. En el movimiento Rastafari existen diversas órdenes que tienen algunas diferencias en términos de práctica pero no en términos de sus valores dirigidos hacia Su Majestad Imperial. Ya sea de la Divina Orden Teocrática del Nyabinghi, la Orden de las Doce Tribus o del Bobo Ashanti, todo Rasta vive bajo el manto del Rey de Reyes, Jah. Muchas veces asociamos al Rasta con los dreadlocks y la ganja, pero realmente no profundizamos en el verdadero significado de éstas prácticas. Rastafari no es un culto, no es una secta, ni una religión, es un estilo de vida. El usar dreadlocks no es moda, ni mucho menos negligencia. El Rasta lleva a cabo el voto del nazireo según dicta la Biblia en el libro de Números, capítulo 6, donde se le indica a la persona, mantener su cuerpo puro para consagrarlo y dejarse crecer la cabellera en honor a Dios. El voto del nazireato se extiende aún más con la purificación del alimento porque se promueve seguir una dieta vegetariana o vegana (I-tal) mientras se elimina toda sustancia tóxica para el cuerpo, entiéndase alcohol, medicamentos, drogas, tabaco y relaciones sexuales ilícitas. El lenguaje sólo utiliza palabras positivas y por esto a veces, se pueden escuchar a los Rastas diciendo palabras en inglés que no suenan correctas, como I-tal (vital), I-ration (creation), I-thiopia (Ethiopia), y overstand, en vez de understand (entender) ya que el entendimiento está por encima y no por debajo. Estos juegos de palabras y esta manera de hablar y razonar, no son producto de un analfabetismo craso, es, en realidad, mediante los cambios del vocabulario y la re-composición de las palabras que utilizan, también, un acto consciente de protesta contra Babilonia. Cuando dicen I&I (Yo y Yo) se refieren al espíritu de comunidad y conexión que existe entre los humanos, en lugar de decir You & I (Tú y Yo), que indica cierta diferencia. La palabra I, que significa en inglés, Yo, es un sustituto para tú, él, ella, nosotros, ellos, etc., porque evoca un sentido de unidad y expresa la divinidad que cada uno tiene dentro de sí. El punto más contoroversial, sin duda, es la marihuana, la cual es usada de manera sacramental y es considerada sagrada. Se utiliza, no como droga, sino como una planta medicinal que forma parte de la naturaleza y que El Creador puso para el bienestar de la humanidad. No se utiliza por relajar o pasar el rato, la marihuana eleva los pensamientos de tal manera que, todo fluye mejor en el remolino de la mente y facilita la meditación y la contemplación. Además, dicen, que cuando se fuma, se adquiere una conciencia común a todos los demás seres cónsonos con la naturaleza. El fumar no es una práctica obligatoria pero sí se promueve mucho la medicina natural y el consumo de productos orgánicos que benefician tanto a la humanidad como al medioambiente. Como vemos, Rastafari es un movimiento muy profundo de convicciones claras y honestas. Es un estilo de vida que intenta recobrar la esencia natural y divina que le corresponde a los seres humanos y re-establecer la armonía entre cada persona, mediante una perspectiva siempre positiva y un respeto total a la vida fundados en una filosofía de amor y unidad. El valor fundamental siendo el amor a sí mismo para vivir en paz con uno y con los demás. “Don’t gain the world and lose your soul, Wisdom is better than silver and gold” - B. Marley Escrito por el hermano Georges Félix, yo tome su texto para que se extienda por el mundo un poco mas el mensaje. Gracias a Georges Félix. leanlo . esta MUY piola esas si son unas buenas dreads la leyenda <a href='http://b.t.net.ar/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://b.t.net.ar/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>
Registrate y eliminá la publicidad! LA ADICCIÓN A INTERNET .1. Definición Con el desarrollo de Internet y su crecimiento exponencial han aparecido también los primeros casos de psicopatología relacionados con la red. El trastorno de dependencia de la red se ha conocido con muchos nombres: desorden de adicción a Internet –Internet Addiction Disorder (IAD)- (Goldberg, 1995), uso compulsivo de Internet (Morahan-Martin y Schumacker, 1997), o uso patológico de Internet – Pathological Internet Use (PIU)- (Young y Rodgers, 1998b). La tarea de definir lo que es la adicción a Internet es algo que ya de partida nos supone un problema. Con lo ya expuesto en el apartado anterior podemos decir que el uso de Internet (como cualquier otro comportamiento) es susceptible de crear una adicción en función de la relación que el sujeto establezca con ese uso.que el sujeto establezca con ese uso. Uno de los aspectos problemáticos es: ¿a qué se hacen adictos los adictos a Internet? ¿Es al contenido al que acceden o es al Internet en sí? Respecto a esto Pratarelli y cols. (1999), utilizan el término de adicción al ordenador/Internet, y la definen como un fenómeno o desorden putativo que depende tanto del medio como del mensaje, sin inclinarse a favor de ninguno. Un ejemplo de la problemática lo encontramos en la relación entre adicción al sexo y adicción a Internet. Un individuo que fuese adicto a las páginas de contenido sexual, ¿sería un adicto al sexo, a Internet, o a ambos?. Guerricaecheverría y Echeburúa (1997) exponen un caso clínico de adicción a las líneas telefónicas de party line y eróticas, señalando que se trata de una variante de adicción al sexo. En este caso nos sería difícil de entender que existiera una adicción al teléfono en sí. Por otro lado, Griffiths (1997) señala la existencia de lo que el llama "adicciones tecnológicas", que se definen como adicciones no químicas que involucran la interacción hombre-máquina. Estas pueden ser pasivas (ce;quina. Estas pueden ser pasivas (como la televisión) o activas (como los juegos de ordenador o Internet). Esta sería una modalidad de las adicciones psicológicas o conductuales, que a su vez incluiría a la adicción a Internet. Varios autores (Echeburúa, 1999; Griffiths 1998) han señalado que Internet podría ser, en al mayoría se los casos, solo un medio o "lugar" donde alimentar otras adicciones o trastornos (P. Ej. adicción al sexo, ludopatía o parafilias), aunque también señalan que existen casos de adicción a Internet por sí mismo. 3.2. Criterios diagnósticos Al ser el propio Internet una herramienta cuya implantación masiva es posterior a la edición del DSM – IV, no es de extrañar que no aparezca referencia alguna a la Adicción a Internet en dicho manual. Este vacío es el que ha empujado a los investigadores a desarrollar sus propios instrumentos de diagnóstico. La primera persona que estableció criterios diagnósticos para la adicción a Internet (algunos dicen que a modo de broma; Grohol, 1997) fue el psiquiatra Ivan Goldberg. Goldberg (1995) propone un conjunto de criterios para el diagnóstico del derios para el diagnóstico del desorden de adicción a Internet (IAD) basados en los criterios diagnósticos del abuso de sustancias: Un patrón desadaptativo de uso de Internet, que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativo, expresado por tres o más de los items siguientes en algún momento de un periodo continuado de 12 meses: 1) Tolerancia, definida por cualquiera de los siguientes: - Una necesidad de incrementar notablemente la cantidad de tiempo en Internet para lograr satisfacción. - Notable disminución de los efectos con el uso continuado de la misma cantidad de tiempo en Internet. 2) Abstinencia, manifestado por cualquiera de los siguientes: (a) El característico síndrome de abstinencia: * Cesación o reducción de un uso de Internet que ha sido grande y prolongado * Dos o más de los siguientes, desarrollados algunos días durante un mes antes: Agitación psicomotora Ansiedad Pensamientos obsesivos acerca de lo que estará sucediendo en Internet Fantasías o sueños a cerca de Internet Movimientos de tecleo voluntarios o involuntarios Los síntomas causan malestar o deterioro en el áreas social, laboral u otra área importante de funcionamiento. (b) El uso de Internet o un servicio similar esta dirigido a aliviar o evitar los síntomas de la abstinencia. 3) Se accede a Internet con más frecuencia o por periodos más largos de lo que inicialmente se pretendía. 4) Deseo persistente o esfuerzos infructuosos de controlar o interrumpir el uso de Internet. 5) Se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas al uso de Internet (P.Ej., comprando libros sobre Internet, probando nuevos navegadores, indagando proveedores de Internet, organizando fichero o descargando materiales). 6) Actividades sociales, ocupacionales o recreativas se dejan o reducen a causa del uso de Internet. 7) Internet se continúa usando Internet un pesar de saber que se tiene un persistente o recurrente problema físico, social, ocupacional o psicológico que parece ser causado o exacerbado por el uso de Internet (privación de sueño, dificultades maritales, llegar tarde a las citas por las mañanas, abandono de los deberes profesionales, o sentimientos de abandono de personas significativas). dono de personas significativas). Young también ha utilizado una serie de criterios diagnósticos parecidos a estos en sus estudios preliminares (Young, 1996), basándose en los del abuso de sustancias del DSM – IV. Sin embargo, posteriormente (Young, 1996) propuso una serie de criterios adaptados de los criterios para Juego Patológico, por parecerles estos más semejantes a la naturaleza patológica del uso de Internet. Dichos criterios se estructuran en un breve cuestionario de ocho items: 1. ¿Te sientes preocupado con Internet (pensamientos acerca de la última conexión o anticipas la próxima sesión)? 2. ¿Sientes la necesidad de incrementar la cantidad de tiempo de uso de Internet para lograr la satisfacción? 3. ¿Ha hecho repetidamente esfuerzos infructuosos para controlar, reducir. O detener el uso de Internet? 4. ¿Se ha sentido inquieto, malhumorado, deprimido o irritable cuando ha intentado reducir o detener el uso de Internet? 5. ¿Se queda más tiempo conectado de lo que inicialmente había pensado? 6. ¿Ha perdido o puesto en peligro alguna relación significativa, trabajo, oportunidad educativa o profesional debido al uso de Internet? 7. ¿Ha mentido a los miembros de su familia, terapeuta u otros para ocultar su grado de implicación con Internet? 8. ¿Usa Internet como un medio de evadirse de los problemas o de aliviar un estado de ánimo disfórico? De acuerdo con estos criterios, se considera adicto si responde afirmativamente a 5 o más de los items anteriores y los síntomas no pueden ser mejor explicados por un episodio maniaco. Young (1999) señala que si bien esta escala da una medida de la adicción a Internet con la que se puede trabajar, es necesario un mayor estudio de su validez y utilidad clínica. Uno de estos intentos de validar cuestionarios para el diagnóstico de la adicción a Internet se debe a David N. Greenfield. Greenfield (1999b) administró un cuestionario a cerca de 18000 sujetos que visitaban la página de ABCNEWS.com. Dicho cuestionario, el VAS (Virtual Addiction Survey) , examinaba el uso general y abuso de Internet. Como resultado de este estudio, Greenfield seña resultado de este estudio, Greenfield señala un conjunto preliminar de siete criterios para la identificación y predicción de la adicción a Internet: - Nº Total de horas que pasas conectado - Otras personas piensan que tienes un problema con Internet - Experimentar serias consecuencias relacionadas con el uso de Internet - Experimentar una intensa intimidad en la red - Mantener la cantidad de tiempo que se pasa conectado como un secreto - Edad (mas joven incrementa el riesgo de adicción) - No poder esperar para llegar al ordenador y conectarse Aunque ha habido varios esfuerzos centrados en detectar la Adicción a Internet tomando como criterio el excesivo uso de la red, parece haber quedado claro que este no es un criterio válido para el diagnóstico. Muchos individuos, por razones de trabajo o estudios, deben pasar muchas horas conectados, delante del ordenador, pero eso no les convierte automáticamente en adictos. Thompson (1996) señala que, para la mayoría de las personas que pasan mucho tiempo que, para la mayoría de las personas que pasan mucho tiempo conectados, lo que podría parecer una adicción no es sino el proceso de aprender lo máximo posible en poco tiempo. Griffiths (1998) analiza varios estudios referidos al uso excesivo de la red y concluye que en la mayoría de los casos esto es puramente sintomático. Debemos por lo tanto centrarnos en la consecuencias negativas que tiene la dependencia de la red, en definitiva ¿qué es lo que lleva a una persona a buscar ayuda para terminar con su adicción a la red? ¿qué síntomas negativos experimenta? ¿qué disfunciones encuentra el adicto en su vida a causa de su uso de Internet? 3.3. Efectos negativos Uno de los aspectos que diferencian a una adicción psicológica de una adicción química es que la primera no tiene las terribles consecuencias físicas negativas que puede tener esta última. Aun así, en el caso de la adicción a Internet también se han señalado alguna consecuencia, sobre todo las derivadas de la privación de sueño (Young, 1999). La privación de sueño se produce por la inhabilidad del adicto a cortar la conexión, permaneciendo despierto hasta altas horas de la madrugada, lo cual pods horas de la madrugada, lo cual podría dar lugar a fatiga, debilitación del sistema inmunitario y un deterioro de la salud. Es evidente que Internet está produciendo un rápido cambio en las costumbres y modos de vida de las personas, ya que en cierto sentido está modificando la forma en que nos relacionamos unos con otros. Kraut y cols. (1998) examinaron el impacto de Internet sobre 169 personas en 73 hogares, encontrando que un gran uso de Internet estaba asociado con un decremento en la comunicación con los miembros de la familia en el hogar, un decremento en el tamaño de su círculo social y un incremento en su depresión y soledad. La relación entre un alto uso de Internet y el incremento en los niveles de depresión ha aparecido en varios estudios (Kraut y cols., 1998; Petrie y Gunn, 1998; Young y Rodgers, 1998b). Sin embargo, existe aún mucha controversia sobre si la depresión es la causa o el efecto de la adicción a Internet. Según Pratarelli y cols. (1999), se produce un ciclo en el que la soledad y la depresión alimentan el uso del ordenador/Internet, y esto lleva a una mayor soledad y depresión. Esto se explicaría por una conducta compensatoria según la cual la actividad de los usuarios se incrementa a medida que aumentan s se incrementa a medida que aumentan sus sentimiento de incomunicación. El medio en el que se desenvuelve la adicción acarrea también una serie de cambios psicológicos negativos, consistentes en alteraciones del humor, ansiedad o impaciencia por la lentitud de las conexiones o por no encontrar lo que se busca o a quien se busca, estado de conciencia alterado (total focalización atencional), irritabilidad en caso de interrupción, incapacidad para salirse de la pantalla, etc. (Echeburúa, 1999). Los problemas surgidos de la dependencia trascienden el ámbito de lo intrapersonal. Desde un punto de vista sistémico, los efectos negativos de la adicción se expresan en los ámbitos familiar, académico y profesional (Young, 1999). El adicto se aísla del entorno y no presta atención a otros aspectos de las obligaciones sociales (Echeburúa, 1999). Es un hecho que Internet esta produciendo grandes cambios, pero también hay que señalar que para la mayoría de las personas Internet es una herramienta que trae grandes beneficios. La pregunta que debemos hacernos es: ¿cómo es posible que una tecnología que para la mayoría es beneficiosa se convierta en adictiva para algunos? 3.4. Mecanismos explicativos El proceso por el cual una persona se convierte en adicto es siempre una interacción de factores relativos al objeto de la adicción, a las características de la persona que la hacen vulnerable y al entorno social. Los intentos de determinar las causas de la adicción a Internet deben de tener en cuenta que la conducta problema se desarrolla en un contexto virtual que no tiene por que seguir las leyes del mundo real. Según Greenfield (1999) las cualidades de Internet que parecen contribuir al potencial de la adicción están relacionadas con la velocidad, accesibilidad e intensidad de la información a la que se tiene acceso, del mismo modo que la rapidez de absorción de una droga es directamente proporcional al potencial adictivo de la droga. Desde mi punto de vista, la razón de que aparezcan adicciones a comportamientos que no son posibles fuera de la red (adicción a las líneas de chat o a los juegos MUD) tiene que vez con esa velocidad, accesibilidad e intensidad de la información. Las relaciones sociales son algo que resulta reforzante para la mayoría de las personas, sin embargo la mayoría de las veces no tenemos libre acceso a ellas por embargo la mayoría de las veces no tenemos libre acceso a ellas por el límite que impone la sociedad o nosotros mismos. En las salas de chat se rompen todas esas reglas, una persona puede dirigirse a otra, decir lo que se le antoje, sentirse escuchada... y dejar de hacerlo cuando le apetezca, sin represalias. Algo parecido ocurre en el caso del cibersexo. Un ejemplo que ilustra esta evolución en la fuerza adictiva lo encontramos en el caso de la adicción a las party line y líneas eróticas (Guerricaecheverría y Echeburúa, 1997). Señalan varias características relativas al funcionamiento de estas líneas que facilitan la dependencia: disponibilidad ambiental, refuerzo inmediato, percepción de control y gran excitación emocional o sexual. Podemos ver que estas características no solo están presentes en el caso de Internet, sino que aparecen multiplicadas. Otra característica que contribuye a la capacidad adictiva de la red es el anonimato de las transacciones electrónicas (Young y cols., 1999). Este anonimato contribuye a animar los actos desviados e incluso criminales como el visionado de imágenes obscenas o ilegales (p. Ej. Pedofilia), proveer un contexto virtual que permite a los tímidos interactuar en un contexto seguro, facilitar las infidelidades vía Internet las infidelidades vía Internet y permitir la creación de personalidades virtuales dependientes del estado de ánimo de la persona. Según Young (1997) son varios los refuerzos y mecanismos psicológicos que llevan a la formación del hábito: a) Aplicaciones adictivas: Se encuentra que las aplicaciones que más poder adictivo tienen son las que permiten al usuario interaccionar con otros, como los chats y los MUDs. Al parecer, si hay algo que diferencia a los usuarios dependientes de los que no lo son es el tipo de aplicaciones que utilizan. Los usuarios no dependientes usan Internet para encontrar información y mantener relaciones preexistentes, mientras que los dependientes la usan para socializarse y conocer nueva gente, para implicarse en un grupo. De acuerdo con esto se determinan tres principales áreas de reforzamiento: apoyo social, realización sexual y creación de un personaje. b) Apoyo social: Los grupos se forman rápido en el ciberespacio. Las visitas continuadas a un determinado chat o MUD hacen que se establezca una intimidad con los demás miembros, alentada por la desinhibición que se muestra en la red. Esta desinhibición es consecuencia directa del anonimato que;n es consecuencia directa del anonimato que proporciona la comunicación mediada por ordenador. Estos grupos llenan la necesidad de apoyo que tenga la persona en situaciones estresantes de enfermedad, jubilación o divorcio. c) Satisfacción sexual: Hay multitud de chats que han sido diseñados para la interacción erótica, desde los más clásicos basados en texto a los más novedosos que incorporan video en tiempo real. Estas aplicaciones permiten al usuario elegir la fantasía sexual que le apetezca en el momento con solo pulsar un botón (desde la homosexualidad hasta las diversas parafilias). En estos lugares se sienten libres de ataduras por el anonimato y el sentimiento de practicar "sexo seguro". Por otro lado las personas que se sienten poco atractivas físicamente se ven liberadas de este problema. d) Creación de personalidad ficticia: Internet permite crear un personalidad virtual modificando las propias características físicas que en el mundo real son inamovibles. Por ejemplo, un trabajador de la construcción de 40 años, casado y con sobrepeso, puede aparecer en la red como un joven millonario campeón de atletismo. Es unas forma de reinventarse a sí mismo, de cubrir necesidades psicológicas mo, de cubrir necesidades psicológicas previamente no afrontadas enmascarando la inseguridad interpersonal. Dos de estas necesidades psicológicas son la expresión de un rasgo de personalidad reprimido y los sentimientos de reconocimiento y poder. e) Personalidades reveladas: Internet puede ayudar a sacar a la luz aspectos de la personalidad que estaban ocultos o reprimidos, como puede ser la agresividad. Una vez sacados a la luz, se debe de aprender a incorporarlos a la propia personalidad y no limitar esos roles al ciberespacio. f) Reconocimiento y poder: Este es un elemento que se deriva de los juegos MUD, en los que se crea un personaje que va aumentando su poder a medida que consigue puntos, pudiendo llegar al liderato de otros jugadores subordinados. Greenfield (1999b) encuentra varios sentimientos que experimentan los usuarios dependientes de Internet y que pueden llevar a la adicción: - Los adictos informan de una intensa intimidad cuando está conectados - Existe un sentimiento de desinhibición - Muchos adictos informan también de una pérdida de ataduras - Sentimientos de que el tiempo se detiene o que pasa muy rápido - Sentirse fuera de control cuando se está conectado Puesto que hemos analizado las características de Internet que pueden llevar a la adicción, cabe preguntarse qué es lo que hace que algunas personas se conviertan en adictos y otros no. Hasta ahora parece haber quedado claro que Internet en la mayoría de los casos lo que hace es cubrir un déficit en la personalidad del adicto. Ya que Internet es eminentemente un instrumento de comunicación interpersonal, es en este ámbito donde el mundo virtual puede convertirse en un sustituto de la vida real para las personas con déficits en habilidades sociales, timidez o algún tipo de complejo. Del mismo modo que un adicto a la heroína lo es a la sustancia y no a la jeringuilla, es lógico pensar que en este caso lo importante es el contenido, la necesidad que cubre en una persona. Según Echeburúa y cols. (1998) la red permite cubrir dos tipos de necesidades básicas: la estimulación solitaria (búsqueda de información, imágenes, sonido, juegos, etc.) y la búsqueda de interacción social. Hay ciertas características de personalidad o estados emocionales que aumentan la vulnerabilidad psicológica a las adicciones. La vulnerabilidad psicológica hacia la adicción a Internet se expresa en los siguientes factores de riesgo (Echeburúa, 1999): - Déficits de personalidad: introversión acusada, baja autoestima y nivel alto de búsqueda de sensaciones. - Déficits en las relaciones interpersonales: timidez y fobia social. - Déficits cognitivos: fantasía descontrolada, atención dispersa y tendencia a la distraibilidad. - Alteraciones psicopatológicas: Adicciones químicas o psicológicas presentes o pasadas. Depresión. Young y Rodgers (1998a) administraron el cuestionario 16 PF a un grupo de personas auto – seleccionadas, encontrando puntuaciones altas en términos de confianza en sí mismos, pensamiento abstracto, disconformidad con las convenciones sociales, reactividad emocional hacia los otros y preferencia por las actividades solitarias. Las personas dependientes de Internet suelen ser susceptibles, vigilantes y privadas. Esta tendencia hacia la introversiótes y privadas. Esta tendencia hacia la introversión también fue encontrada por Petrie y Gunn (1998). 4. EVALUACIÓN DE LA ADICCIÓN A INTERNET El principal obstáculo que encontraremos para detectar la existencia del problema es la negación (Young, 1999; Greenfield, 1999a; Echeburúa, 1999). El paciente tiende a negar o minimizar su dependencia de la red, amparándose muchas veces en su utilidad. Por ello, no es fácil que el trastorno se haga evidente en una exploración inicial. Del mismo modo que en otras adicciones como el alcohol y drogas o la comida compulsiva, se ha propuesto que existen una serie de disparadores y señales que son las que lanzan la conducta de "atracón" o "borrachera" en el adicto a Internet y que deben ser evaluados: - Aplicaciones: Lo normal es que el adicto use una aplicación específica que es la que actúa como disparador. En evaluador debe examinar sus pautas de uso en cada aplicación particular: ¿Qué aplicaciones usa en Internet? ¿Cuántas horas por semana dedica a cada aplicación? or semana dedica a cada aplicación? ¿Cómo clasificaría las aplicaciones de la más a la menos importante? ¿Qué le parece mejor de cada aplicación? Si es difícil de saberlo se podría proporcionar un autorregistro para colocar al lado del ordenar para registrar su uso. - Emociones: Los adictos experimentan sensaciones placenteras cuando están conectados en contraste a como se sienten cuando están desconectados. Se deben detectar los dos extremos: ¿Cómo se siente cuando está desconectado? Después debe determinarse si las respuestas están en un continuo de sentimientos negativos (solo, insatisfecho, inhibido, angustiado, frustrado o preocupado). ¿Cómo se siente cuando está usando Internet? Respuestas como excitado, feliz, desinhibido, atractivo, apoyado o deseado indican que Internet ha modificado el estado de ánimo del paciente. - Pensamientos: El pensamiento catastrófico provee de un mecanismo de escape psicológico para evitar los problemas reales o percibidos. Los adictos tiende más a menudo a anticipar los problemas. - Sucesos vitales: Una persona que no esté satisfecha con algún área de su vida puede usar el Internet como medio para evitar los problemas u olvidar el dolor, pero cuando se encuentre fuera de la red se dará cuenta de que nada ha cambiado. Es necesario evaluar si el adicto está usando Internet como medio para evitar una situación infeliz como una enfermedad, insatisfacción marital o laboral, desempleo, etc. Uno de los primeros síntomas que son notados se refieren a la gran cantidad de tiempo que se pasa en actividades relacionadas con Internet. En la evaluación debe determinarse si el incremento del uso de Internet es algo normal por ser esta una herramienta nueva que causa una inicial fascinación, o por el contrario se ha convertido en una adicción. En esto es importante el tiempo que hace que se inició el problema. Las diversas modalidades en que puede presentarse la adicción a Internet deben ser también objeto de análisis. Las diferentes clasificaciones que se han propuesto se basan en dos características: la aplicación que se utiliza y el tipo de contenidos al que se accede. Veremos más adelante que esto no clarifica mucho las cosas, ya que algunas de estas modalidades se solapan entre sí y en otras no queda claro cual es el objeto de la adicción. Young y cols. (1999) y Greenfield (1999b) distinguen cuatro modalidades de adicción a Internet. Si bien Young y cols. (1999) añaden a esta clasificación una quinta modalidad relacionada con uso obsesivo del ordenador para juegos (Doom, Myst, solitarios, etc), no la tendremos en cuenta por considerar que en ese caso Internet no está presente. La clasificación se exponen en la siguiente tabla: MODALIDAD APLICACIÓN CONTENIDOS 1 Adicción cibersexual Páginas web para adultos Pornográficos o sexuales 2 Adicción a las ciber - relaciones Grupos de discusión, e – mail, chats, etc. Comunicación interactiva con otros usuarios. 3 Compulsiones de la red Páginas web, en la mayoría de los casos comerciales. Juegos de azar, comercio electrónico, subastas. 4 Buscadores de información y "vagabundos electrónicos" Robots de búsqueda, FTP, TELNET. Simplemente navegar por la red sin una meta específica y buscar información sobre un tema de interés. Como ya hemos dicho, posiblemente esta no es una clasificación que ayude a la evaluación de la adicción a Internet. Sería fácil encontrar gente que utilizasen los chat para lograr satisfacción sexual, o ludópatas que usan Internet para implicarse en juegos de azar, el límite de las modalidades entre sí y con otros trastornos no está claramente definido. En al mayoría de estas modalidades lo que existe es un trastorno psicológico o carencia que se expresa a través de Internet. Con el avance de la investigación se debe hacer evidente que la mayoría de las veces la adicción a Internet no es sino un trastorno secundario a otros como la fobia social, depresión, adicción al sexo o las diversas paroacute;n, adicción al sexo o las diversas parafilias. Si en la evaluación se detecta alguno de estos trastornos el terapeuta debe decidir cual es el trastorno que merece una atención prioritaria. A este respecto, Griffiths (1998) señala que Internet puede fácilmente ser el objetivo de comportamientos obsesivo/ compulsivos, reforzado por la gran cantidad de recursos que se pueden encontrar en la red para alimentar otras adicciones o compulsiones. fuente: http://www.psicologia-online.com/colaboradores/nacho/ainternet.htm <a href='http://b.t.net.ar/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://b.t.net.ar/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>
Registrate y eliminá la publicidad! Adicción a la tecnología Amplia difusión se le ha dado en los medios na-cionales a los resultados de una encuesta llevada a cabo por la Universidad de Navarra (Es-paña), titulada “La generación interactiva”, cuyos resultados son preocupantes: 4 de cada 10 chicos le sacan tiempo al estudio y a la lectura para navegar en Internet. El sondeo, efectuado sobre 25 mil estudiantes en siete países latinoamericanos, determinó que, por el contrario, fuera de la Argentina, Internet le va ga-nando espacios a la familia y al deporte. El relevamiento revela que el 50 por ciento de los 2.344 chicos argentinos consultados, realiza sus tareas escolares frente al televisor, “mientras chatea o cuando está atento a los mensajes de texto de su celular”, marcando una clara diferencia con generaciones anteriores en cuanto al poder de diversificación de su atención. La escuela y la familia no son los únicos perdidosos en esta desigual competencia con Internet, pues esta expresión de alta tecnología, cae vencida ante otra co-rriente de moda: el uso del celular, que ha logrado desplazar en las mujeres su característica adicción a la televisión. En ese sentido, nuestro país lidera en el continente la penetración del celular con una cifra que sorprende: el 94 por ciento de los chicos de entre 10 y 18 años dice que lleva un aparato a todos lados. Después de la Ar-gentina, figuran Chile y Venezuela, con el 93 por ciento. Esta tendencia será difícilmente revertida en el futuro, ya que en la franja etaria inferior, de 6 a 9 años, se produce el mismo fenómeno, aunque en menor porcentaje. Los chicos argentinos más grandes de la Ge-neración Interactiva (10 a 18 años) encuentran al celular útil para comunicarse y lo usan fundamentalmente para estar en contacto con sus amigos (7 de cada 10), aun más que con la familia, pero en este caso, la madre sigue siendo el interlocutor más habitual. De todos los métodos, el más utilizado es el del mensaje de texto: 95% dice que opta mandar SMS más que hacer llamadas (83%) e incluso sobre la opción de escuchar música (51%). El grado de penetración de esta tecnología sobre esta generación y las alternativas de uso que ofrece, provocaron que sea un aparato difícil de apagar y son justamente las chicas las que admiten, en el 66% de los casos, que siempre tienen el celular encendido para comunicarse con amigos. Casi un tercio de las encuestadas confiesa que su vida “iría peor” tras dos semanas sin celular. Más de la mitad de ellas recibió mensajes o llamadas de personas desconocidas. Un riesgo parecido hay con los SMS: el 12% de los consultados re-conoce haber recibido un mensaje con contenido obsceno o pornográfico. Un especialista en la materia y además corresponsable de la encuesta, definió con certeza al teléfono celular como “el emblema de la iniciación actual”. “Un celular hoy es similar a lo que fue ponerse el pantalón largo para nuestros padres”. Aunque bastante acertado, nos parece una exageración este concepto, ya que el emblemático pantalón largo era el diploma que establecía el pase de la adoles-cencia a la juventud, y luego a la madurez. El celular, aparte de su enorme valor tecnológico, es apenas un peligroso divertimento, como queda demostrado con los últimos acontecimientos de invasión a la privacidad de las personas. fuente http://www.el-litoral.com.ar/leer_noticia.asp?IdNoticia=98913