alma_perro
Usuario (España)
DELPHINE LALAURIE Delphine Macarty nació el 1775, bajo la cuna de inmigrantes Irlandeses con gran relevancia en la alta sociedad de Nueva Orleans. Dispuso de una estupenda educación y una exquisita reputación en su circulo social. Delphine perdió a su madre y a su hermano en Haití en una supuesta “revuelta” de esclavos y cuentan que ese fue el inicio de su animadversión por la gente de color. Rodeada siempre de buenos contactos (su primo fue acalde de Nueva Orleans entre 1815-1820). Se casó a la edad de 25 años con el español Don Ramón de Lopez y Angulo con el que enviudó 4 años después cuando él murió “misteriosamente” en La Habana, Cuba. Era tal el carisma de Delphine que antes de la muerte de su marido y ahogados por las deudas, logró presentarse ante el mismísimo rey de España para pedir los favores del monarca frente a su situación económicamente “delicada”, aunque ya era demasiado tarde. Delphine y el hijo de ambos, François Marie, heredaron un endeudamiento importante. En 1808 se casa por segundas nupcias con el traficante de esclavos Jean Blanque con el que tiene una hija: Camille. En 1816 enviuda otra vez y de nuevo las causas de la muerte son una incógnita al igual que el lugar donde fue enterrado el cadáver. Y de nuevo se encuentra desamparada y en bancarrota. Aquí la historia de Delphine se torna oscura, quizás alimentada por el dolor de la perdida de dos maridos o de encontrarse en una “vergonzosa” situación financiera la cual no estaba acostumbrada, quizás… o no. Sea como sea, centrémonos solo en los hechos contrastados: En 1825 se casa con el Doctor Leonard Louis LaLaurie, el único dentista diplomado de la ciudad y miembro notable de la selecta y elitista sociedad de Nueva Orleans. Delphine adquiere su apellido definitivo y se transforma ante la comunidad en Mme. LaLaurie, esposa ejemplar y gran anfitriona. En 1832, compran su mansión en el 1.140 de la Rue Royale, situada, como no, en un lugar privilegiado de la ciudad. En ella hubieron miles de fiestas y diversos eventos en los que asistía “la créme de la créme” del estado de Louisiana, incluido el juez Caponage el cual más tarde tuvo que implicarse en el caso. No tardaron en empezar las habladurías sobre como trataba Mme. LaLaurie a sus esclavos, que aunque por aquel entonces seguían considerándose bienes materiales estaba penado someterlos a “vejaciones”. Mucho era el movimiento del servicio, cada vez los invitados encontraban nuevas caras y de los antiguos criados nadie sabía nada. Una tarde los vecinos se sobresaltaron al oír unos gritos que provenían de la mansión LaLaurie, al asomarse pudieron ver como Delphine, látigo en mano, perseguía a una pequeña niña que huía visiblemente aterrada de su ama. Subió hasta el balcón donde Madame la arrinconó y la pequeña no encontró más salida que saltar al vacío donde encontró la muerte. Los vecinos alertaron a las autoridades que se personaron en la casa, y siguiendo las indicaciones de los testigos encontraron el cadáver de la pequeña en el patio trasero. El mismo juez Caponage, presionado, les impuso una multa de 300$ y a vender a todos sus esclavos. Pero habiendo estado casada con un tratante de esclavos encontró por sus propios medios la manera de traficar con ellos en secreto. Aunque a lo largo de su vida “regaló” la libertad a más de un esclavo, en un intento de aparentar frente a la sociedad ser la dama piadosa que no era, este “incidente” ya había calado en la sociedad criolla. Muchas invitaciones fueron declinadas, mucha gente, que formaba parte de su vida social, había empezado a dejarla de lado, y sobre todo, había dejado de ser la mujer más influyente de la ciudad. El 11 de abril 1834, un gran incendio se origina en la cocina de los LaLaurie. Una de las cocineras, cansada de las torturas que recibía por parte de Madame y con la esperanza de que así fuesen rescatados, fue quien inició el fuego. Teniendo en cuenta que ella misma estaba atada por el cuello, como un perro, al horno de leña, demuestra el terror que padecía, prefiriendo así la posibilidad de morir calcinada a seguir estando en aquella casa. Los vecinos al ver las llamas se acercaron rápidamente para ayudar a sacar los objetos de valor de la mansión, pero ante la pregunta de por qué no lo hacían los criados, Delphine, fríamente, respondió “están a salvo en otro lugar”. Una vez hubieron llegado los bomberos y controlado el incendio, parecía que todo volvía a la normalidad, pero uno de ellos, que estaba controlando que cada una de las estancias estuviese libre de llamas, encontró una puerta , aparentemente oculta y cerrada a cal y canto que daba al ático. Como Mme. LaLaurie se negó a entregar la llave, bomberos y voluntarios tiraron la puerta abajo. Lo que allí vieron fue horrible. El olor a putrefacción hizo retirarse a algunos de los voluntarios. Había docenas de esclavos atados a la pared en condiciones lamentables, en el suelo a algunos hombres los habían untado con miel y estaban completamente cubiertos de hormigas; otros se encontraban atados en mesas de cirujano donde se les había realizado operaciones aberrantes como intentos de cambio de sexo, a otros se les había perforado el cráneo e introducido un palo para vete a saber que intenciones; los bomberos encontraron a un niño al que le habían separado la piel de la cara dejándolo en carne viva, a una de las ancianas le habían clavado un hierro de tobillo a tobillo para que no escapase. Mujeres y hombres con bocas y ojos cosidos, otros con sus órganos sexuales amputados, una chica joven con sus propios intestinos enrollados en su brazo, un joven con los brazos cosidos donde debería tener las piernas y otros, con mejor suerte, dentro de diminutas jaulas. Hay que matizar que muchos de ellos seguían vivos, demostrando así, si aún quedaba alguna duda, la extrema crueldad de Mme LaLaurie, que alimentaba a sus esclavos lo suficiente para que no muriesen y poder seguir con sus demenciales torturas. Los bomberos encontraron decenas de botes con órganos y en la estancia había huesos y uñas por todas partes (a todos los varones se les había arrancado las uñas). Los vecinos, alertados por los voluntarios de lo que habían visto, se manifestaron frente a la mansión exigiendo la detención inmediata de Delphine y su familia; pero era demasiado tarde, habían huido. Nunca se volvió a saber nada de Mme. LaLaurie o de su familia, desaparecieron. Lo que sí se sabe con certeza es todo el dolor y sufrimiento que causó su mente enfermiza, en al menos 70 seres humanos. De su paradero final nunca se supo nada, se especula que en su huida pagó a un capitán para llevarla más allá del Mississippi y que se estableció en algún rincón de la misma Louisiana, otros dicen que huyó a Paris donde termino sus días. Un sacristán que trabajaba en la iglesia de St. Louis de New Orleans descubrió en 1924 una pequeña lápida con una placa de bronce en la que estaba escrito “madame LaLaurie". Posteriores comprobaciones verificaron que no había ningún féretro em el interior HISTORIA DE LA MANSIÓN DE LALAURIE Durante los 3 años siguientes en que la mansión LaLaurie estuvo abandonada, fue saqueada repetidas veces y utilizada por los vagabundos de la zona para dormir. Pero poco a poco dejan de utilizar la casa porque según ellos se oían voces y gritos, y veían sombras, durante la noche. De 1837, cuando fue restaurada, hasta el 1865, la mansión LaLaurie fué pasando de propietario en propietario, pero nadie se quedaba mucho tiempo, sólo tres meses, debido a los extraños fenómenos que se producían. Seguidamente fue comprada para utilizarla como conservatorio de música y danza, pero el dueño, angustiado por la presencia de los espectros, acababó maltratando múltiples veces a sus alumnos, recibiendo así varias denuncias que le obligaron a cerrar su negocio. Aún con el conservatorio cerrado testigos aseguran seguir oyendo música y voces desde el interior del lugar. A continuación es adquirida por un excéntrico miembro de la alta sociedad, José Edouard Vigne, que en 1892 aparece muerto en el ático de la casa con más de 10.000$ en efectivo escondidos por todo el lugar. En 1920, con el interior ya totalmente reformado, se convierten en apartamentos pero es en ese momento que las historias de fantasmas cobran más intensidad: luces y grifos que se apagan y se encienden solos, susurros mientras duermen, sonidos de látigos, risas, llantos, gritos, ruidos de cadenas, las mascotas que huían de las casas, apariciones de esclavos siendo torturados, la imagen de una dama (presuntamente LaLaurie) deambulando por los pasillos e incluso uno de los huéspedes llegó a relatar como un hombre negro vestido con harapos intento estrangularlo mientras dormía, hasta que en un segundo se evaporó. A consecuencia de estos hechos la mansión se volvió a vender varias veces más sin éxito, hasta que en 1932 es vendida al Consistorio general de Louisiana que gestionaba su alquiler. Pasado un tiempo se convirtió en una tienda de muebles. Después de encontrase varias mañanas con muchos de los muebles destrozados, decide quedarse a la noche para pillar a los vándalos “in fraganti”, pero se queda dormido. Al despertar vuelve a ver los muebles destrozados y patas arriba, y decide cerrar y abandonar el lugar. En 1969 es finalmente vendida a un médico que transformó la casa en 2o apartamentos. Y hasta día de hoy, la cual ha sido reformada en como era originalmente, y se ha estando respirando una relativa tranquilidad, (contrastado) aunque si es cierto que en los años 80 se tomaron algunas fotos “misteriosas” que para los “creyentes” confirman la presencia de fantasmas en la casa. FUENTE: - http://diariodeunaframbuesa.wordpress.com/2010/02/19/haunted-louisiana-iii-o-el-atico-del-horror/ - http://diariodeunaframbuesa.wordpress.com/2010/02/19/haunted-louisiana-ii-o-la-infame-madame-lalaurie/ ====================================================================== para acceder al CAPÍTULO ANTERIOR DARYA SALTYKOVA --> pulsar AQUÍ PRÓXIMO CAPÍTULO: MANUEL BLANCO ROMASANTA -- EN PROCESO
este capítulo es muy breve... no encontré más información que la de la wikipedia... en fin DARYA SALTYKOVA Darya Nikolayevna Saltykova (comúnmente conocida como Saltychikha) (1730 - 1801) fue una aristócrata y una asesina rusa. Saltykova era una joven aristócrata de Moscú que se hizo famosa por torturar y matar más de 100 de sus siervos, sobre todo mujeres jóvenes. Fue una sádica que se divertía abusando de sus criados. Un caso muy similar lo encontramos en el siglo XVIII con la noble chilena La Quintrala. Saltykova se casó muy joven y enviudó a los 26 años. Con la muerte de su marido, recibió una considerable fortuna y vivió junto con sus hijos y un número notable de siervos. Como señora del castillo pudo torturar y matar a muchos de sus criados sin ningún testigo. El conocimiento de los poderes sobre las muertes de Saltykova siguen siendo una incógnita, aunque era bien conocida la buena relación de la aristócrata con la corte del zar. De todas maneras, los parientes de las mujeres muertas hicieron una petición a la zarina Catalina II de Rusia. En 1762, la reina decidió arrestar y juzgar públicamente a Saltykova debido a un vacío legal. . El juicio se alargó durante seis años (hasta 1768), a pesar de que las autoridades avanzaban en la investigación. Pero el Colegio de Justicia cuestionaba a algunos testigos y comprobaba el estado de la casa. En total, la investigación acumuló cerca de 138 probables muertes, en la que la mayor parte de le atribuyeron a Saltykova. Finalmente, se le encontró culpable por torturar hasta la muerte. Pero, como la pena de muerte fue abolida en 1754, Saltykova fue encadenada en un puente de Moscú durante una hora, con una nota colgada de su cuello en la que se podía leer: "Esta mujer ha torturado y matado." Después de ello, fue encarcelada de por vida en un convento. FUENTE: - http://es.wikipedia.org/wiki/Darya_Saltykova ====================================================================== para ver el capítulo anterior CATALINA DE LOS RÍOS Y LISPERGUER, pulsar AQÚÍ para ver el capítulo siguiente: DELPHINE LALAURIE, pulsar AQUÍ

debo de estar haciéndome viejo... no he encotrado información briográfica sobre este autor... pero les dejo lo más importante... muestras de su obra... espero que les guste ============================================================================== ============================================================================== ============================================================================== SI LES GUSTÓ PASENSÉ POR ESTE POST, ENCONTRARÁN OBRAS DE SCOTT RADKE, TAMBIÉN ES APASIONANTE. http://www.taringa.net/posts/arte/7630511/Scott-Radke-y-los-munecos-tristes-_Arte_.html COMO MUESTRA UN BOTÓN SI QUIEREN VER MIS OTROS POST VAYAN AQUÍ (aunque no sé por qué pero mis últimos post no aparecen): http://buscar.taringa.net/posts?q=autor%3Aalma_perro ============================================================================== ==============================================================================

================================================== UN POCO DE INFORMACIÓN (de la wikipedia) Pinturas negras (1819–1823) es el nombre que recibe una serie de catorce cuadros de Francisco de Goya pintados con la técnica de óleo al secco (sobre la superficie de revoco de la pared) como decoración de los muros de su casa, llamada la Quinta del Sordo, que el pintor adquirió en febrero de 1819 y que fueron trasladadas a lienzo en 1873. La serie, a cuyos óleos Goya no puso título, fue catalogada en 1828 por el amigo de Goya Antonio Brugada. La casa de Goya, junto con los cuadros, pasaron a ser propiedad de su hijo Javier Goya en 1823, año en que Goya, al parecer para preservar su propiedad de posibles represalias tras la restauración de la monarquía absoluta y la represión de liberales fernandina, se la cede. Desde entonces hasta fines del siglo XIX la existencia de las Pinturas negras fue escasamente conocida y en 1873, ante el inminente derribo de la finca, fueron trasladadas de revoco a lienzo por Salvador Martínez Cubells a instancias de Frédéric Émile d’Erlanger, un banquero belga, que tenía intención de venderlos en la Exposición Universal de París de 1878. Sin embargo, él mismo las donó, en 1881, al Museo del Prado, donde actualmente se exponen. Goya adquiere esta finca a orilla del Manzanares, justo enfrente de la ermita y pradera de San Isidro, en febrero de 1819, quizá para vivir allí con Leocadia Weiss a salvo de rumores, pues ésta estaba casada con Isidoro Weiss. Era la mujer con la que tenía una relación y posiblemente una hija pequeña, Rosario, de los dos niños que tenían a su cargo. Como en noviembre de ese año Goya sufre una grave enfermedad, el artista pudo haber comenzado la decoración de los muros de su casa entre febrero y noviembre de 1819. Lo cierto es que las Pinturas negras fueron pintadas sobre imágenes campestres de pequeñas figuras, cuyos paisajes aprovechó en alguna ocasión, como en el Duelo a garrotazos. Desde 1820 Goya es cada vez más apreciado por sus contemporáneos cuando aborda el estilo de lo Sublime Terrible en que se enmarcan estas obras. El concepto fue desarrollado por Edmund Burke en A Philosophical Enquiry into the Ideas of the Beautiful and Sublime (1757), y se extendió por toda Europa en la segunda mitad del siglo XVIII. Con la mentalidad romántica se estima la originalidad en el artista por encima de cualquier otro concepto y autores como Felipe de Guevara señalan el gusto contemporáneo por las producciones de los melancólicos saturninos, cuyo temperamento les lleva a producir obras llenas de «terribilidades y desgarros nunca imaginados». Hay consenso entre la crítica especializada en proponer causas psicológicas y sociales para la realización de las Pinturas negras. Entre las primeras estarían la conciencia de decadencia física del pintor, más acentuada si cabe a partir de la convivencia con una mujer mucho más joven, Leocadia Weiss, y sobre todo las consecuencias de la grave enfermedad de 1819, que postró a Goya en un estado de debilidad y cercanía a la muerte que refleja el cromatismo y el asunto de estas obras. Desde el punto de vista sociológico, todo apunta a que Goya finalizo sus cuadros a partir de 1820 —aunque no hay prueba documental definitiva— tras reponerse de su dolencia. La sátira de la religión (romerías, procesiones, la Inquisición) o los enfrentamientos civiles (cómo sucede en Duelo a garrotazos o las tertulias y conspiraciones visibles, al parecer, en Hombres leyendo; e incluso teniendo en cuenta una interpretación en clave política que podría desprenderse del Saturno: el Estado devorando a sus súbditos o ciudadanos) concuerdan con la situación de inestabilidad que se produjo en España a partir del levantamiento constitucional de Fernando Riego. De hecho, el periodo 1820-1823 coincide cronológicamente con las fechas de realización de la obra. Por otro lado, muchos de los personajes de las Pinturas negras (duelistas, frailes, monjas, familiares de la Inquisición) representan el mundo caduco anterior a los ideales de la Revolución francesa. TEMAS No se ha podido hallar, pese a los variados intentos en este sentido, una interpretación orgánica para toda la serie decorativa en su contexto original. En parte porque la disposición exacta está aún sometida a conjeturas, pero sobre todo porque la ambigüedad y la dificultad de encontrar el sentido exacto de muchos de los cuadros en particular, hacen que el significado global de estas obras sean aún un enigma. Así y todo, hay varias líneas interpretativas que conviene tener en cuenta. En Judith y Holofernes la interpretación psicoanalítica ha visto la representación de la castración del hombre poderoso y maduro. No es desatinado ver un símbolo de la relación sexual entre Goya y Leocadia Weiss. Glendinning señala que Goya orna su quinta ateniéndose al decoro con que se realizaban los palacios de la nobleza y la alta burguesía. Según estas normas, y considerando que la planta baja servía como comedor, los cuadros deberían tener una temática acorde con el entorno: debería haber escenas campestres —la villa se situaba a orillas del Manzanares y frente a la pradera de San Isidro— y bodegones y representaciones de banquetes alusivos a la función del salón. Aunque el aragonés no trata estos géneros explícitamente, Saturno devorando a un hijo y Dos viejos comiendo sopa remiten, aunque de forma irónica y con humor negro, al acto de comer. Además Judith mata a Holofernes tras invitarle a un banquete. Otros cuadros invierten la habitual escena bucólica y se relacionan con la cercana ermita del santo patrón de los madrileños: La romería de San Isidro, La peregrinación a San Isidro en incluso La Leocadia, cuyo sepulcro puede relacionarse con el cementerio anejo a la ermita. Desde otro punto de vista, la planta baja, peor iluminada, contiene cuadros de fondo mayoritariamente oscuro (excepto La Leocadia, si bien viste de luto y aparece en la obra una tumba, quizá la del propio Goya). En ella es muy abundante la presencia de la muerte y la vejez del hombre. Incluso la decadencia sexual, según se interpreta freudianamente la relación con mujeres jóvenes que sobreviven e incluso castran al hombre (Leocadia y Judith respectivamente). Los viejos comiendo sopa, otros dos "viejos" en el cuadro de formato vertical homónimo, el avejentado Saturno... representan la figura masculina. Saturno es, además, el dios del tiempo y la encarnación del carácter melancólico, relacionado con la bilis negra, en lo que hoy llamaríamos depresión. En la segunda planta Glendinning aprecia un contraste entre la risa y el llanto (la sátira y la tragedia) y entre los elementos de la tierra y el aire. Para la primera dicotomía Hombres leyendo, con su ambiente de seriedad, se opondría a Mujeres riendo; estos son los dos únicos cuadros oscuros de la sala y marcarían la pauta —el espectador los contemplaba al fondo de la estancia al acceder a ella— de las oposiciones de los demás. Así en las escenas mitológicas de Asmodea y Átropos se percibiría la tragedia, mientras que en otros, como la Peregrinación del Santo Oficio vislumbramos una escena satírica. En cuanto al segundo de los contrastes, hay figuras suspendidas en el aire en los dos cuadros antes mencionados y hundidas o asentadas en la tierra en el Duelo a garrotazos y en el Santo Oficio. Pero ninguna de estas hipótesis soluciona satisfactoriamente la búsqueda de una unidad en el conjunto de los temas de la obra analizada. ESTILO En todo caso la única unidad constatable entre estos óleos son las constantes de estilo. La composición de estos cuadros es muy novedosa. Las figuras suelen aparecer descentradas, siendo un caso extremo Cabezas en un paisaje, donde cuatro o cinco cabezas se arraciman en la esquina inferior derecha del cuadro, apareciendo como cortadas o a punto de salirse del encuadre. Tal desequilibrio es una muestra de la mayor modernidad compositiva. También están desplazadas las masas de figuras de La romería de San Isidro —donde el grupo principal aparece a la izquierda—, La peregrinación del Santo Oficio —a la derecha en este caso—, e incluso en El Perro, donde el espacio vacío ocupa la mayor parte del formato vertical del cuadro, dejando una pequeña parte abajo para el talud y la cabeza semihundida. Desplazadas en un lado de la composición están también Las Parcas, Asmodea, e incluso originalmente, El Aquelarre, aunque tal desequilibrio se perdió tras la restauración de los hermanos Martínez Cubells. Muchas de las escenas de las Pinturas negras son nocturnas, muestran la ausencia de la luz, el día que muere. Se aprecia en La romería de San Isidro, en el Aquelarre, en la Peregrinación del Santo Oficio (una tarde ya vencida hacia el ocaso), y se destaca el negro como fondo en relación con esta muerte de la luz. Todo ello genera una sensación de pesimismo, de visión tremenda, de enigma y espacio irreal. Las facciones de los personajes presentan actitudes reflexivas o extáticas. A este segundo estado responden las figuras con los ojos muy abiertos, con la pupila rodeada de blanco, y las fauces abiertas en rostros caricaturizados, animales, grotescos. Contemplamos el tracto digestivo, algo repudiado por las normas académicas. Se muestra lo feo, lo terrible; ya no es la belleza el objeto del arte, sino el pathos y una cierta consciencia de mostrar todos los aspectos de la vida humana sin descartar los más desagradables. No en vano Bozal habla de una capilla sixtina laica donde la salvación y la belleza han sido sustituidas por la lucidez y la conciencia de la soledad, la vejez y la muerte. En todas las Pinturas negras la gama cromática se reduce a ocres, dorados, tierras, grises y negros; con sólo algún blanco restallante en ropas para dar contraste y azul en los cielos y en algunas pinceladas sueltas de paisaje, donde concurre también algún verde, siempre con escasa presencia. Todos estos rasgos son un exponente de las características que el siglo XX ha considerado como precursoras del expresionismo pictórico. Y ello porque la obra de Goya tiene sentido sobre todo en la apreciación que han hecho sus críticos hasta la actualidad y en la influencia que la misma ha tenido en la pintura moderna. Puede decirse que en esta serie Goya llegó más lejos que nunca en su concepción revolucionaria y novedosa del arte pictórico. ========================================================== Dos viejos o Un viejo y un fraile Dos viejos comiendo sopa Judith y Holofernes Una manola ó doña Leocadia Zorrilla Átropos o Las Parcas Duelo a garrotazos o La riña El aquelarre Hombres leyendo La romería de San Isidro Mujeres riendo Peregrinación a la fuente de San Isidro Perro semihundido Saturno devorando a un hijo Visión fantástica o Asmodea ================================================== OTROS POST DE ARTE QUE LE PUEDEN INTERESAR (aunque posiblemente no) ================================================== COMO SIEMPRE SI LES GUSTÓ COMENTEN Y SI NO BUSQUENSE UN OFICIO DIGNO Y SILVEN CANCIONES ==================================================

UN POQUITO DE INFORMACIÓN (wikipedia) Roland Topor (7 de enero de 1938 en París-16 de abril de 1997) Fue un ilustrador, dibujante, pintor, escritor y cineasta francés conocido por el carácter surrealista y voluntario de sus obras. Perteneció al Grupo Pánico, junto a Alejandro Jodorowsky y Fernando Arrabal. Sus obras se caracterizan por un marcado humor negro y una idiosincrasia surrealista. Su novela El quimérico inquilino fue llevada al cine por Roman Polanski. TRAYECTORIA Pasó sus primeros años en París, en la rue Corbeau (hoy rue Jacques-Louvel-Tessier) del 10 distrito; luego en Saboya, donde junto a sus padres, inmigrantes judíos polacos, se ocultaron durante la ocupación nazi. Estudió en la Escuela de las Bellas Artes de París, colaboró en el periódico Hara-Kiri y compartió su sentido del humor negro, decapante y cínico, pero también una vena más rosa, en la revista Elle. Fue uno de los creadores en 1962 del Grupo Pánico con Fernando Arrabal, Olivier O. Olivier, Alejandro Jodorowsky y Jacques Sternberg. En colaboración con René Laloux, fue atraído por el cine de animación. Después de varios cortometrajes, el largometraje El Planeta salvaje obtuvo en 1973, el premio especial del jurado del Festival de Cannes. Apareció en algunos papeles secundarios del cine. Su faceta de comediante alcanza la excelencia en la película de Werner Herzog, Nosferatu: Phantom der Nacht al lado de Isabelle Adjani y Klaus Kinski. Es con Enrique Xhonneux que Topor emprende una adaptación de la vida del Marqués de Sade en Marquis, de 1988, presentada al público el año siguiente, en el momento de la celebración del bicentenario de la Revolución francesa. La obra, únicamente interpretada por actores con máscaras que representaban a animales (e incluso al miembro viril del propio Sade), desconcertó a la crítica y a los espectadores. Pasado el tiempo, Marqués se ha erigido como una película de culto. Fue un autor de teatro, original y poderoso. Vinci tenía razón fue una obra que creó un escándalo inmenso en Bélgica en el momento de su creación. Trabajó muchas veces con su amigo Jerónimo Savary en Las Aventuras de Zartan o De Moisés a Mao y creó en 1992, a la vez, la puesta en escena, los decorados y los trajes de Ubú rey en el teatro nacional de Chaillot, en París. Falleció en un hospital, después sufir un accidente cardiovascular en su domicilio parisino. Roland Topor deja una obra abundante, original y a menudo genial, a la cual tiempo no embotó la virulencia. ==================================================================== ==================================================================== ==================================================================== COMO SIEMPRE SI LES GUSTÓ... COMENTEN Y SI NO... CRITIQUEN =======================================================

Me regocijo en esta perfección y soy testigo claramente consciente, ya que no soy yo quien lo inventó o descubrió. Las leyes matemáticas no son meras invenciones humanas, simplemente lo son, existen independientemente del intelecto. Lo más que un hombre puede hacer, es descubrir que están ahí y tomar conciencia de ellas. M. C. Escher ===================================================================== UN POQUITO DE INFORMACIÓN (wikipedia) Maurits Cornelis Escher, más conocido como M. C. Escher (Leeuwarden, Países Bajos, 17 de junio de 1898 - Hilversum, Países Bajos, 27 de marzo de 1972), artista holandés, conocido por sus grabados en madera, xilografías y litografías que tratan sobre figuras imposibles, teselados y mundos imaginarios. Su obra experimenta con diversos métodos de representar (en dibujos de 2 ó 3 dimensiones) espacios paradójicos que desafían a los modos habituales de representación. La obra de Maurits Cornelis Escher ha interesado a muchos matemáticos. BIOGRAFÍA Maurits Cornelis Escher nació el 17 de junio de 1898 en Leeuwarden (Países Bajos), siendo el hijo más joven de un ingeniero hidráulico. Su profesor F.W. van der Haagen le enseñó la técnica de los grabados en linóleo y fue una gran influencia para el joven Escher. No fue precisamente un estudiante brillante, y sólo llegó a destacar en las clases de dibujo. En 1919 y bajo presión paterna empieza los estudios de arquitectura en la Escuela de Arquitectura y Artes Decorativas de Haarlem, estudios que abandonó poco después para pasar como discípulo de un profesor de artes gráficas, Jessurum de Mesquitas. Adquirió unos buenos conocimientos básicos de dibujo, y destacó sobremanera en la técnica de grabado en madera, la cual llegó a dominar con gran maestría. Entre 1922 y 1935 se traslada a Italia donde realiza diversos bocetos y grabados principalmente de temas paisajísticos. Abandona Italia debido al clima político de aquellas fechas, trasladándose a Suiza, y pasó algunos años allí, cuyo clima le resultó muy desagradable y poco inspirador. Añora el sur de Italia y lo frecuenta repetidas veces. También viaja a España, y en particular a Granada. Visita dos veces la Alhambra, la segunda vez de forma más detenida, copiando numerosos motivos ornamentales. Lo que aprendió allí tendría fuertes influencias en muchos de sus trabajos, especialmente en los relacionados con la partición regular del plano y el uso de patrones que rellenan el espacio sin dejar ningún hueco. En 1941 se muda a Baarn (Países Bajos), después de una estancia difícil en Bélgica (estamos en plena 2ª Guerra Mundial). Parece que debido al habitual mal tiempo de esa región, donde los días soleados se consideran una bendición, es por lo que abandona los motivos paisajísticos como modelos y se centra más en su propia mente, encontrando en ella una potentísima fuente de inspiración. Hasta 1951 vivió básicamente dependiendo económicamente de sus padres. A partir de entonces fue cuando comenzó a vender sus grabados y obtener un buen dinero por ellos. Esto le permitió vivir sus últimos años con una economía personal excelente. Generalmente hacía copias de las litografías y grabados por encargo. También hizo por encargo diseños de sellos, portadas de libros, y algunas esculturas en marfil y madera. En cierto modo le resulta gratificante y a la vez fácil, y se admiraba de tener en su taller una especie de «máquina de fabricar billetes» reproduciendo sus propias obras. Normalmente no usaba elementos de obras anteriores en las nuevas, excepto en los encargos especiales. Hacía, por ejemplo, esculturas en madera basadas en algunos de sus dibujos, y para algunas peticiones especiales reciclaba parte de las ideas y elementos de obras anteriores.Quizás por ello en este período su producción sea tan fructífera y regular, y sólo se verá interrumpida por la operación que sufrió en 1962, consecuencia de su debilitada salud. En 1969 con 71 años realiza su grabado "Serpientes" donde demuestra sus facultades a pesar de su avanzada edad. En 1970 se traslada a la Casa Rosa Spier de Laren, al norte de Holanda, donde los artistas podían tener estudio propio. En esa ciudad fallece dos años más tarde, el 27 de marzo de 1972 a la edad de 73 años. OBRA A lo largo de su carrera realizó más de 400 litografías y grabados en madera, y también unos 2.000 dibujos y borradores. De muchos existen decenas de reproducciones, cientos e incluso miles de otros. Al final de su carrera destruyó algunas de las planchas para que no se realizaran más reproducciones de originales. También existen estudios y borradores de muchas de sus obras, en ocasiones también varias versiones de algunas de ellas. Muchas de su obras se vendieron masivamente poco después de su muerte y están esparcidas por el mundo. Un grupo importante está expuesto de forma permanente en el Museo Escher en La Haya, Holanda. Como artista, M.C. Escher resulta difícil de clasificar. Se han hecho múltiples interpretaciones de sus obras, pero la realidad es que Escher no tenía grandes prentensiones ni mensajes que transmitir, sino que básicamente plasmaba lo que le gustaba. No basa su trabajo en los sentimientos, como otros artistas, sino simplemente en situaciones, soluciones a problemas, juegos visuales y guiños al espectador. Visiones, en ocasiones, que le sobrevenían por las noches, que pasaban por su imaginación y que creía merecedoras de ser plasmadas en sus cuadros. Él mismo reconocería que no le interesaba mucho la realidad, ni la humanidad en general, las personas o la psicología, sino sólo las cosas que pasaban por su cabeza. En cierto modo era alguien introvertido, dicen incluso que de trato difícil, que prefería crear su propio universo. Los expertos coinciden, y es bastante evidente examinando la mayor parte de sus obras, en que una de sus principales características es la dualidad y la búsqueda del equilibrio, la utilización del blanco y el negro, la simetría, el infinito frente a lo limitado, el que todo objeto representado tenga su contrapartida. El análisis de sus obras, tal y como definió Bruno Ernst, uno de sus biógrafos, permite clasificarlas básicamente en tres temas y diversas categorías: 1) La estructura del espacio – Incluyendo paisajes, compenetración de mundo y cuerpos matemáticos. 2) La estructura de la superficie – Metamorfosis, ciclos y aproximaciones al infinito. 3) La proyección del espacio tridimensional en el plano – Representación pictórica tradicional, perspectiva y figuras imposibles. Las obras más conocidas de Escher son probablemente las figuras imposibles, seguidas de los ciclos, metamorfosis y, directa o indirectamente, sus diversos trabajos sobre la estructura de la superficie y la partición regular del plano (patrones que rellenan el plano). ===================================================================== ===================================================================== ======================================================= OTROS POST DE ARTE QUE LE PUEDEN INTERESAR: Laurie Lipton Kevin Titzer Scott Radke Roland Topor Alberto Giacometti Michael Hussar Hans Baldung Joel-Peter Witkin Anselm Kiefer Mark Ryden Félicien Rops Mati Klarwein Alfred Kubin Bruno Schulz Balthus Leonora Carrington C"ndido Portinari Walter Richard Sickert Emil Nolde William Blake Odilon Redon Audrey Beardsley Lucian Freud Francis Bacon Egon Schiele ======================================================= ======================================================

INDICE PARTE 1 PRESENTACIÓN y ALGUNOS CUADROS (justo acá) PARTE 2 DIBUJOS, ESBOZOS, GRABADOS, LITOGRAFÍAS y TECNICAS SIMILARES PARTE 3 CUADROS AL OLEO (en preparación) ================================================ ESBOZO BIOGRÁFICO (wikipedia) Edvard Munch (Løten, 12 de diciembre de 1863 - Ekely, 23 de enero de 1944) fue un pintor y grabador noruego. Sus evocativas obras sobre la angustia influyeron profundamente en el expresionismo alemán de comienzos del siglo XX. Sus obras son "como variaciones constantes sobre la gran sinfonía de la existencia humana en sus lados diurnos, pero aún más, como es congruente con la sensibilidad finisecular, en los nocturnos. El amor y el odio, el deseo y la angustia, las pasiones y las emociones, son elevados a arquetipos de la vida anímica del hombre moderno o, incluso, de la propia condición humana". El pintor decía de sí mismo que, del mismo modo que Leonardo da Vinci había estudiado la anatomía humana y diseccionado cuerpos, él intentaba diseccionar almas. Por ello, los temas más frecuentes en su obra fueron los relacionados con los sentimientos y las tragedias humanas, como la soledad (Melancolía), la angustia (El Grito), la muerte (Muerte de un bohemio) y el erotismo (Amantes, El beso). Se le considera precursor del expresionismo, por la fuerte expresividad de los rostros y las actitudes de sus figuras, además del mejor pintor noruego de todos los tiempos. BIOGRAFÍA Edvard Munch pintor y grabador, nació el 12 de diciembre de 1863 en Löten, Noruega. Hijo del médico militar Dr. Christian Munch y su esposa Laura Cathrine, tuvo una infancia muy difícil, ya que su madre y su hermana murieron de tuberculosis cuando él era muy joven, y su padre era hombre dominado por obsesiones de tipo religioso que murió en 1889. De todo ello surgió una personalidad conflictiva y un tanto desequilibrada, que él mismo consideraba la base de su genio. En el año 1879 comienza la carrera de ingeniería pero unos años mas tarde lo deja para empezar su carrera artística, hasta que en el año 1881 vende dos cuadros y pinta su primer autorretrato. Christian Krohg, una figura importante en la redacción de la constitución de 1814 fue un maestro esencial para Munch que en gran variedad de ocasiones corregía sus trabajos y le ayudaba a mejorar. Participó por primera vez en la exposición de otoño de Oslo donde estableció relaciones con el circulo de literatos y artistas de Cristiania (antigua Oslo). En 1885 llevó a cabo el primero de sus numerosos viajes a París, donde conoció los movimientos pictóricos más avanzados y se sintió especialmente atraído por el arte de Gauguin, visita allí los Salones y el Louvre que le impresionó notablemente. Ese mismo año participó en la Feria Mundial de Amberes. Tras una primera influencia de la pintura impresionista y postimpresionista comienza a pintar tres de sus obras capitales: El día siguiente, Pubertad y La niña enferma la cual causa un escándalo en la Exposición de Otoño de Oslo en el año 1886. No tardó en crear un estilo sumamente personal, basado en acentuar la fuerza expresiva de la línea, reducir las formas a su expresión más esquemática y hacer un uso simbólico, no naturalista, del color, y de ahí su clasificación como pintor simbolista. En su primera exposición individual con 110 cuadros en Oslo hizo que una parte del publico lo aclamara con entusiasmo. En el año 1890 la influencia del Neoimpresionismo en sus obras fue muy notoria. Ese mismo año recibe su segunda beca estatal. Un año mas tarde comenzó a desarrollar los motivos del “Friso de la vida” ciclo pictórico que incluye muchas de sus obras más conocidas que en su conjunto pretenden dar una visión unitaria de la vida, dibuja ampliamente las memorias personales de Munch, incluyendo la devastadora pérdida de su madre, Laura Munch, y de su hermana favorita, Sophie. Estuvo en 1892 viviendo en Alemania varios años, sobre todo en Berlín, aunque hizo frecuentes viajes a Noruega y París donde realizó numerosas exposiciones como la de Berlín la cual tuvo que ser retirada por el escándalo que suscitó y que dio pie a la creación de la Secesión Berlinesa, asociación de artistas dirigida por el gobierno conservador de Berlín. En 1893 entabla relaciones con la tertulia del “Cochinillo negro” lugar frecuentado por los artistas de la época. Ese mismo año pinta El grito una de las obras más importantes de Munch: "Paseaba por un sendero con dos amigos - el sol se puso - de repente el cielo se tiñó de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio - sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad - mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad, sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza..." Refleja la enfermedad, la muerte y la obsesión religiosa que llenaron su infancia y su juventud como la gran mayoría de sus obras. Entre 1894 y 1897 crea sus primeros aguafuertes mientras continua realizando exposiciones en Estocolmo, Berlín y Oslo con una de sus exposiciones con más éxito. Con el estudio de Tolouse-Lautrec, Bonnard y Vuillard creó una serie de bocetos mediante una técnica que puede considerarse un invento común de ambos, como eran los bocetos de óleo sobre papel o bien sobre tableros unidos con cola en el que no se trabajaba el fondo. De aquí no hay mas que un pequeño paso hacia el estilo completamente nuevo que Munch desarrollaría en el “Friso de la Vida” en que destacaríamos cuadros como Pubertad, que refleja por primera vez una asociación entre miedo y sexualidad; Melancolía, serie sobre la plenitud y el fin del amor al igual que Celos. Munch termina con estos ciclos del “Friso de la Vida” en el año 1900 y empieza a exponerlos en 1902 y en 1905 en Praga, intenta plasmar un terreno más tradicional. Retratos, paisajes y pinturas de estudio le preocupan cada vez más. En 1903 realiza su primera exposición en la Galería Cassirer en Berlín, un año mas tarde cede los derechos de venta en Alemania a Cassirer de grabados y a la Galería Cometer de Hamburgo de óleos con varias exposiciones y toma parte en el Salon des Indépendants. Este periodo de tiempo fue cuando Munch empezó a alcanzar su éxito como artista, realiza numerosas exposiciones como en Copenhague y en la Galería Cassirer, también La Academia de Bellas Artes de Weimar pone un estudio a su disposición. En el año 1905 fue duro para Munch ya que pasa el invierno curándose de neurastenia y alcoholismo. En 1906 Max Reinhardt le encargó un diseño de los decorados para “Los fantasmas” y “Hedda Gabler” de Ibser, así como un “friso” para un salón de su teatro en Berlín. Ya en el año 1908 expone en el Brücke de Desdre, mas tarde viaja en otoño a Copenhague y sufre allí un colapso nervioso. La mitad del año siguiente la pasa en un santuario. En 1909 regresa a Noruega y Rasmus Meyer le compra un gran número de cuadros de su colección, realiza una gran exposición en Oslo, estos años realiza numerosos viajes por sus continuas crisis nerviosas a pesar de su éxito. Visitó Berlín, Francfort, Colonia, París, Londres, Estocolmo, Hamburgo, Lubeck y Copenhague. Recibió amplios honores con ocasión de su quincuagésimo aniversario ya en el 1913. Años más tarde, en el 1918 publica un panfleto del “Friso de la vida” en el que incluye sus obras maestras. Los siguientes años Munch decide retirarse un poco, recibe numerosos honores con ocasiones de su septuagésimo aniversario ya que una enfermedad de los ojos en el año 1930 le hace casi imposible trabajar. Tuvo una mala época como pintor ya que el gobierno nacionalsocialista confiscó 82 cuadros suyos de los museos alemanes. Sus pinturas fueron consideradas como “degeneradas”. La mayoría de sus cuadros plasmaban la muerte o temas que en aquella época resultaban muy polémicos. En 1940 con la invasión del régimen Nazi a Noruega le retiraron muchos de sus cuadros de las galerías de arte porque pensaban que escandalizaban a sus visitantes. Munch no quería tener ningún tipo de relación con los invasores ya que le consideraban un demente. Durante la segunda Guerra Mundial Munch se hace mundialmente conocido y expone por primera vez sus cuadros en los Estados Unidos de América, en 1942 en Nueva York. Con motivo de su 80 cumpleaños es objeto de grandes homenajes, a pesar de su mal estado, acude a todos ellos con gran honor. El 23 de enero de 1944 muere en Noruega como había vivido: completamente solo. Tras su muerte Ekely dona a la cuidad de Oslo el conjunto de cuadros, grabados y dibujos propios que obraba en su poder. Para celebrar el centésimo aniversario de su nacimiento, se inaugura en 1960 el Munch-Museet. ================================================ UNOS POCOS CUADROS A MODO DE PRESENTACIÓN LA RUE LAFAYETTE [1891] EL GRITO [1893] DE MAÑANA [1884] LA NIÑA ENFERMA [1885-86] HANS JAEGER [1889] PUBERTAD [1894-95] MADONNA [1894-95] AUTORRETRATO CON CIGARRILLO [1895] CELOS [1895] MUJER EN TRES ETAPAS [1895] MUCHACHAS EN EL MUELLE [1899] LA DANZA DE LA VIDA [1899-1900] LA MADRE MUERTA [1899-1900] AMOR Y PSICHE [1907] AUTORRETRATO ENTRE EL RELOJ Y LA CAMA [1940-1942] ================================================ OTROS POST DE ARTE QUE NO LE INTERESARÁN: ================================================ Y YA SABEN SI LES GUSTÓ COMENTEN Y SI NO LES GUSTÓ BUSQUENSÉ UN OFICIO DIGNO Y FUMEN EN PIPA ================================================

IMPORTANTE DEJEN CARGAR TODAS LAS IMÁGENES DEL POST ANTES DE CONTINUAR PREPAREN CAFÉ ASOMENSÉ AL BALCÓN APRENDAN RUSO O LO QUE QUIERAN PERO ESPEREN A QUE CARGUE TODO ============================================== ODILON REDON ============================================== NOTA esta es la segunda parte de un post anterior en el que se mostraban dibujos, ilustraciones, grabados y técnicas similares de este mismo autor eran obras mucho más oscuras si no lo vieron en su momento accedan acá http://www.taringa.net/posts/arte/9263172/Odilon-Redon---Dibujos_-ilustraciones-y-grabados-_Arte_.html ============================================== ============================================== OTROS POST DE ARTE QUE NO LE INTERESARÁN Yue Minjun - La mascarada es cosa de risa Odilon Redon - Dibujos, ilustraciones y grabados Aubrey-Beardsley - el ilustrador decadentel Käthe Kollwitz - Arte expresionista Lee Friedlande - Fotografía Aaron Hawks - Erotismo decandente - Fotografíal Édouard Boubat - Fotografía Berenice Abbott - Retratos de ciudad - Fotografía H. R. Giger - Arte embrionario Martin Chambi Jimenez - Fotografía Lucien Clergue: Fotografía Sonya Jach - Fotografía Oleh Denysenko - "Art-Chemistry" Hieronymus Bosch "el Bosco" - de fin de semana en el infierno Francisco de Goya - Las pinturas negras Francisco de Goya - Los disparates Francisco de Goya - Los caprichos Wilfred "Satty" Podriech - fotomontajes Robert & Shana Parkeharrison - relatos fotográficos Shain Erin - muñecos momia para niños zombie Laurie Lipton - fantasmagorias en blanco y negro Kevin Titzer - muñecos de madera y fobia Scott Radke y los muñecos tristes M. C. Escher - terror geométrico y otras locuras lógicas Roland Topor - la secta del humor pánico Alberto Giacometti - inmobilidad aparente Michael Hussar Hans Baldung Joel-Peter Witkin - el fotógrafo mórbido Anselm Kiefer - el naufragio del paisaje Mark Ryden - la inocencia y lo macabro Félicien Rops - prostitutas, ángeles y demonios Mati Klarwein - la psicodelia como utopía Alfred Kubin - dibujando pánicos y fobias Bruno Schulz Balthus - el erotismo arcangélico Leonora Carrington C"ndido Portinari Walter Richard Sickert - el Jack el Destripador de la pintura Emil Nolde - la fiebre del color William Blake - el loco sagrado Lucian Freud - el dolor de la carne Francis Bacon Egon Schiele ============================================== ==============================================

Hoy traigo una selección de cuentos cortos de Franz Kafka invitando al personal a paritcipar del desasosiego de estas narraciones espero que no se me depriman demasiado ========================================== ESTA ES LA PRIMERA PARTE PARA ACCEDER A LA SEGUNDA PARTE VAYAN ACÁ http://www.taringa.net/posts/arte/8155834/Franz-Kafka---Cuentos-cortos---parte-2.html ========================================== ANTE LA LEY Ante la ley hay un guardián. Un campesino se presenta frente a este guardián, y solicita que le permita entrar en la Ley. Pero el guardián contesta que por ahora no puede dejarlo entrar. El hombre reflexiona y pregunta si más tarde lo dejarán entrar. -Tal vez -dice el centinela- pero no por ahora. La puerta que da a la Ley está abierta, como de costumbre; cuando el guardián se hace a un lado, el hombre se inclina para espiar. El guardián lo ve, se sonríe y le dice: -Si tu deseo es tan grande haz la prueba de entrar a pesar de mi prohibición. Pero recuerda que soy poderoso. Y sólo soy el último de los guardianes. Entre salón y salón también hay guardianes, cada uno más poderoso que el otro. Ya el tercer guardián es tan terrible que no puedo mirarlo siquiera. El campesino no había previsto estas dificultades; la Ley debería ser siempre accesible para todos, piensa, pero al fijarse en el guardián, con su abrigo de pieles, su nariz grande y aguileña, su barba negra de tártaro, rala y negra, decide que le conviene más esperar. El guardián le da un escabel y le permite sentarse a un costado de la puerta. Allí espera días y años. Intenta infinitas veces entrar y fatiga al guardián con sus súplicas. Con frecuencia el guardián conversa brevemente con él, le hace preguntas sobre su país y sobre muchas otras cosas; pero son preguntas indiferentes, como las de los grandes señores, y, finalmente siempre le repite que no puede dejarlo entrar. El hombre, que se ha provisto de muchas cosas para el viaje, sacrifica todo, por valioso que sea, para sobornar al guardián. Este acepta todo, en efecto, pero le dice: -Lo acepto para que no creas que has omitido ningún esfuerzo. Durante esos largos años, el hombre observa casi continuamente al guardián: se olvida de los otros y le parece que éste es el único obstáculo que lo separa de la Ley. Maldice su mala suerte, durante los primeros años audazmente y en voz alta; más tarde, a medida que envejece, sólo murmura para sí. Retorna a la infancia, y como en su cuidadosa y larga contemplación del guardián ha llegado a conocer hasta las pulgas de su cuello de piel, también suplica a las pulgas que lo ayuden y convenzan al guardián. Finalmente, su vista se debilita, y ya no sabe si realmente hay menos luz, o si sólo lo engañan sus ojos. Pero en medio de la oscuridad distingue un resplandor, que surge inextinguible de la puerta de la Ley. Ya le queda poco tiempo de vida. Antes de morir, todas las experiencias de esos largos años se confunden en su mente en una sola pregunta, que hasta ahora no ha formulado. Hace señas al guardián para que se acerque, ya que el rigor de la muerte comienza a endurecer su cuerpo. El guardián se ve obligado a agacharse mucho para hablar con él, porque la disparidad de estaturas entre ambos ha aumentado bastante con el tiempo, para desmedro del campesino. -¿Qué quieres saber ahora? -pregunta el guardián-. Eres insaciable. -Todos se esfuerzan por llegar a la Ley -dice el hombre-; ¿cómo es posible entonces que durante tantos años nadie más que yo pretendiera entrar? El guardián comprende que el hombre está por morir, y para que sus desfallecientes sentidos perciban sus palabras, le dice junto al oído con voz atronadora: -Nadie podía pretenderlo porque esta entrada era solamente para ti. Ahora voy a cerrarla. ========================================== EL ESCUDO DE LA CIUDAD En un principio no faltó la organización en las disposiciones para construir la Torre de Babel; de hecho, quizás el orden era excesivo. Se pensó demasiado en guías, intérpretes, alojamientos para obreros y vías de comunicación, como si se dispusiera de siglos. En esos tiempos, la opinión general era que no se podía construir con demasiada lentitud; un poco más y hubieran abandonado todo, y hasta desistido de echar los cimientos. La gente razonaba de esta manera: lo esencial de la empresa es el pensamiento de construir una torre que llegue al cielo. Lo demás es del todo secundario. Ese pensamiento, una vez comprendida su grandeza, es inolvidable: mientras haya hombres en la tierra, existirá también el fuerte deseo de terminar la torre. Por consiguiente no debe preocuparnos el futuro. Al contrario: el saber de los hombres adelanta, la arquitectura ha progresado y seguirá progresando; de aquí a cien años el trabajo para el que precisamos un año se hará tal vez en pocos meses, y más resistente, mejor. Entonces, ¿a qué agotarnos ahora? Eso tendría sentido si cupiera la esperanza de que la torre quedará terminada en el espacio de una generación. Esa esperanza era imposible. Lo más creíble era que la nueva generación, con sus conocimientos superiores, condenara el trabajo de la generación anterior y demoliera todo lo adelantado, para recomenzar. Tales pensamientos paralizaron las energías, y se pensó menos en construir la torre que en construir una ciudad para los obreros. Cada nacionalidad quería el mejor barrio, y esto dio lugar a disputas que culminaban en peleas sangrientas. Esas peleas no tenían fin; algunos dirigentes opinaban que demoraría muchísimo la construcción de la torre y otros que más valía aguardar que se restableciera la paz. Pero no sólo en pelear pasaban el tiempo; en las treguas se dedicaban a embellecer la ciudad, lo que provocaba nuevas envidias y nuevas peleas. Así pasó la era de la primera generación, pero ninguna de las siguientes fue distinta; sólo aumentó la destreza técnica y con ella el ansia guerrera. Aunque la segunda o tercera generación reconoció la insensatez de una torre que llegara hasta el cielo, ya estaban demasiado comprometidos para abandonar los trabajos y la ciudad. El vaticinio de que cinco golpes sucesivos de un puño gigantesco aniquilarán la ciudad, está presente en todas las leyendas y cantos de esa ciudad. Por esa razón el escudo de armas de la ciudad incluye un puño. ========================================== EL HÍBRIDO Tengo un animal curioso mitad gatito, mitad cordero. Es una herencia de mi padre. En mi poder se ha desarrollado del todo; antes era más cordero que gato. Ahora es mitad y mitad. Del gato tiene la cabeza y las uñas, del cordero el tamaño y la forma; de ambos los ojos, que son huraños y chispeantes, la piel suave y ajustada al cuerpo, los movimientos a la par saltarines y furtivos. Echado al sol, en el hueco de la ventana se hace un ovillo y ronronea; en el campo corre como loco y nadie lo alcanza. Dispara de los gatos y quiere atacar a los corderos. En las noches de luna su paseo favorito es la canaleta del tejado. No sabe maullar y abomina a los ratones. Horas y horas pasa al acecho ante el gallinero, pero jamás ha cometido un asesinato. Lo alimento a leche; es lo que le sienta mejor. A grandes tragos sorbe la leche entre sus dientes de animal de presa. Naturalmente, es un gran espectáculo para los niños. La hora de visita es los domingos por la mañana. Me siento con el animal en las rodillas y me rodean todos los niños de la vecindad. Se plantean entonces las más extraordinarias preguntas, que no puede contestar ningún ser humano. Por qué hay un solo animal así, por qué soy yo el poseedor y no otro, si antes ha habido un animal semejante y qué sucederá después de su muerte, si no se siente solo, por qué no tiene hijos, como se llama, etcétera. No me tomo el trabajo de contestar: me limito a exhibir mi propiedad, sin mayores explicaciones. A veces las criaturas traen gatos; una vez llegaron a traer dos corderos. Contra sus esperanzas, no se produjeron escenas de reconocimiento. Los animales se miraron con mansedumbre desde sus ojos animales, y se aceptaron mutuamente como un hecho divino. En mis rodillas el animal ignora el temor y el impulso de perseguir. Acurrucado contra mí es como se siente mejor. Se apega a la familia que lo ha criado. Esa fidelidad no es extraordinaria: es el recto instinto de un animal, que aunque tiene en la tierra innumerables lazos políticos, no tiene un solo consanguíneo, y para quien es sagrado el apoyo que ha encontrado en nosotros. A veces tengo que reírme cuando resuella a mi alrededor, se me enreda entre las piernas y no quiere apartarse de mí. Como si no le bastara ser gato y cordero quiere también ser perro. Una vez -eso le acontece a cualquiera- yo no veía modo de salir de dificultades económicas, ya estaba por acabar con todo. Con esa idea me hamacaba en el sillón de mi cuarto, con el animal en las rodillas; se me ocurrió bajar los ojos y vi lágrimas que goteaban en sus grandes bigotes. ¿Eran suyas o mías? ¿Tiene este gato de alma de cordero el orgullo de un hombre? No he heredado mucho de mi padre, pero vale la pena cuidar este legado. Tiene la inquietud de los dos, la del gato y la del cordero, aunque son muy distintas. Por eso le queda chico el pellejo. A veces salta al sillón, apoya las patas delanteras contra mi hombro y me acerca el hocico al oído. Es como si me hablara, y de hecho vuelve la cabeza y me mira deferente para observar el efecto de su comunicación. Para complacerlo hago como si lo hubiera entendido y muevo la cabeza. Salta entonces al suelo y brinca alrededor. Tal vez la cuchilla del carnicero fuera la redención para este animal, pero él es una herencia y debo negársela. Por eso deberá esperar hasta que se le acabe el aliento, aunque a veces me mira con razonables ojos humanos, que me instigan al acto razonable. ========================================== EL PASEO REPENTINO Cuando por la noche uno parece haberse decidido terminantemente a quedarse en casa; se ha puesto una bata; después de la cena se ha sentado a la mesa iluminada, dispuesto a hacer aquel trabajo o a jugar aquel juego luego de terminado el cual habitualmente uno se va a dormir; cuando afuera el tiempo es tan malo que lo más natural es quedarse en casa; cuando uno ya ha pasado tan largo rato sentado tranquilo a la mesa que irse provocaría el asombro de todos; cuando ya la escalera está oscura y la puerta de calle trancada; y cuando entonces uno, a pesar de todo esto, presa de una repentina desazón, se cambia la bata; aparece en seguida vestido de calle; explica que tiene que salir, y además lo hace después de despedirse rápidamente; cuando uno cree haber dado a entender mayor o menor disgusto de acuerdo con la celeridad con que ha cerrado la casa dando un portazo; cuando en la calle uno se reencuentra, dueño de miembros que responden con una especial movilidad a esta libertad ya inesperada que uno les ha conseguido; cuando mediante esta sola decisión uno siente concentrada en sí toda la capacidad determinativa; cuando uno, otorgando al hecho una mayor importancia que la habitual, se da cuenta de que tiene más fuerza para provocar y soportar el más rápido cambio que necesidad de hacerlo, y cuando uno va así corriendo por las largas calles, entonces uno, por esa noche, se ha separado completamente de su familia, que se va escurriendo hacia la insustancialidad, mientras uno, completamente denso, negro de tan preciso, golpeándose los muslos por detrás, se yergue en su verdadera estatura. Todo esto se intensifica aún más si a estas altas horas de la noche uno se dirige a casa de un amigo para saber cómo le va. ========================================== EL SILENCIO DE LAS SIRENAS Existen métodos insuficientes, casi pueriles, que también pueden servir para la salvación. He aquí la prueba: Para protegerse del canto de las sirenas, Ulises tapó sus oídos con cera y se hizo encadenar al mástil de la nave. Aunque todo el mundo sabía que este recurso era ineficaz, muchos navegantes podían haber hecho lo mismo, excepto aquellos que eran atraídos por las sirenas ya desde lejos. El canto de las sirenas lo traspasaba todo, la pasión de los seducidos habría hecho saltar prisiones más fuertes que mástiles y cadenas. Ulises no pensó en eso, si bien quizá alguna vez, algo había llegado a sus oídos. Se confió por completo en aquel puñado de cera y en el manojo de cadenas. Contento con sus pequeñas estratagemas, navegó en pos de las sirenas con alegría inocente. Sin embargo, las sirenas poseen un arma mucho más terrible que el canto: su silencio. No sucedió en realidad, pero es probable que alguien se hubiera salvado alguna vez de sus cantos, aunque nunca de su silencio. Ningún sentimiento terreno puede equipararse a la vanidad de haberlas vencido mediante las propias fuerzas. En efecto, las terribles seductoras no cantaron cuando pasó Ulises; tal vez porque creyeron que a aquel enemigo sólo podía herirlo el silencio, tal vez porque el espectáculo de felicidad en el rostro de Ulises, quien sólo pensaba en ceras y cadenas, les hizo olvidar toda canción. Ulises (para expresarlo de alguna manera) no oyó el silencio. Estaba convencido de que ellas cantaban y que sólo él estaba a salvo. Fugazmente, vio primero las curvas de sus cuellos, la respiración profunda, los ojos llenos de lágrimas, los labios entreabiertos. Creía que todo era parte de la melodía que fluía sorda en torno de él. El espectáculo comenzó a desvanecerse pronto; las sirenas se esfumaron de su horizonte personal, y precisamente cuando se hallaba más próximo, ya no supo más acerca de ellas. Y ellas, más hermosas que nunca, se estiraban, se contoneaban. Desplegaban sus húmedas cabelleras al viento, abrían sus garras acariciando la roca. Ya no pretendían seducir, tan sólo querían atrapar por un momento más el fulgor de los grandes ojos de Ulises. Si las sirenas hubieran tenido conciencia, habrían desaparecido aquel día. Pero ellas permanecieron y Ulises escapó. La tradición añade un comentario a la historia. Se dice que Ulises era tan astuto, tan ladino, que incluso los dioses del destino eran incapaces de penetrar en su fuero interno. Por más que esto sea inconcebible para la mente humana, tal vez Ulises supo del silencio de las sirenas y tan sólo representó tamaña farsa para ellas y para los dioses, en cierta manera a modo de escudo. ========================================== EL VIEJO MANUSCRITO Podría decirse que el sistema de defensa de nuestra patria adolece de serios defectos. Hasta el momento no nos hemos ocupado de ellos sino de nuestros deberes cotidianos; pero algunos acontecimientos recientes nos inquietan. Soy zapatero remendón; mi negocio da a la plaza del palacio imperial. Al amanecer, apenas abro mis ventanas, ya veo soldados armados, apostados en todas las bocacalles que dan a la plaza. Pero no son soldados nuestros; son, evidentemente, nómades del Norte. De algún modo que no llego a comprender, han llegado hasta la capital, que, sin embargo, está bastante lejos de las fronteras. De todas maneras, allí están; su número parece aumentar cada día. Como es su costumbre, acampan al aire libre y rechazan las casas. Se entretienen en afilar las espadas, en aguzar las flechas, en realizar ejercicios ecuestres. Han convertido esta plaza tranquila y siempre pulcra en una verdadera pocilga. Muchas veces intentamos salir de nuestros negocios y hacer una recorrida para limpiar por lo menos la basura más gruesa; pero esas salidas se tornan cada vez más escasas, porque es un trabajo inútil y corremos, además, el riesgo de hacernos aplastar por sus caballos salvajes o de que nos hieran con sus látigos. Es imposible hablar con los nómades. No conocen nuestro idioma y casi no tienen idioma propio. Entre ellos se entienden como se entienden los grajos. Todo el tiempo se escucha ese graznar de grajos. Nuestras costumbres y nuestras instituciones les resultan tan incomprensibles como carentes de interés. Por lo mismo, ni siquiera intentan comprender nuestro lenguaje de señas. Uno puede dislocarse la mandíbula y las muñecas de tanto hacer ademanes; no entienden nada y nunca entenderán. Con frecuencia hacen muecas; en esas ocasiones ponen los ojos en blanco y les sale espuma por la boca, pero con eso nada quieren decir ni tampoco causan terror alguno; lo hacen por costumbre. Si necesitan algo, lo roban. No puede afirmarse que utilicen la violencia. Simplemente se apoderan de las cosas; uno se hace a un lado y se las cede. También de mi tienda se han llevado excelentes mercancías. Pero no puedo quejarme cuando veo, por ejemplo, lo que ocurre con el carnicero. Apenas llega su mercadería, los nómades se la llevan y la comen de inmediato. También sus caballos devoran carne; a menudo se ve a un jinete junto a su caballo comiendo del mismo trozo de carne, cada cual de una punta. El carnicero es miedoso y no se atreve a suspender los pedidos de carne. Pero nosotros comprendemos su situación y hacemos colectas para mantenerlo. Si los nómades se encontraran sin carne, nadie sabe lo que se les ocurriría hacer; por otra parte, quien sabe lo que se les ocurriría hacer comiendo carne todos los días. Hace poco, el carnicero pensó que podría ahorrarse, al menos, el trabajo de descuartizar, y una mañana trajo un buey vivo. Pero no se atreverá a hacerlo nuevamente. Yo me pasé toda una hora echado en el suelo, en el fondo de mi tienda, tapado con toda mi ropa, mantas y almohadas, para no oír los mugidos de ese buey, mientras los nómades se abalanzaban desde todos lados sobre él y le arrancaban con los dientes trozos de carne viva. No me atreví a salir hasta mucho después de que el ruido cesara; como ebrios en torno de un tonel de vino, estaban tendidos por el agotamiento, alrededor de los restos del buey. Precisamente en esa ocasión me pareció ver al emperador en persona asomado por una de las ventanas del palacio; casi nunca sale a las habitaciones exteriores y vive siempre en el jardín más interior, pero esa vez lo vi, o por lo menos me pareció verlo, ante una de las ventanas, contemplando cabizbajo lo que ocurría frente a su palacio. -¿En qué terminará esto? -nos preguntamos todos-. ¿Hasta cuándo soportaremos esta carga y este tormento? El palacio imperial ha traído a los nómadas, pero no sabe cómo hacer para repelerlos. El portal permanece cerrado; los guardias, que antes solían entrar y salir marchando festivamente, ahora están siempre encerrados detrás de las rejas de las ventanas. La salvación de la patria sólo depende de nosotros, artesanos y comerciantes; pero no estamos preparados para semejante empresa; tampoco nos hemos jactado nunca de ser capaces de cumplirla. Hay cierta confusión, y esa confusión será nuestra ruina. ========================================== EL ZOPILOTE Un zopilote estaba mordisqueándome los pies. Ya había despedazado mis botas y calcetas, y ahora ya estaba mordiendo mis propios pies. Una y otra vez les daba un mordisco, luego me rondaba varias veces, sin cesar, para después volver a continuar con su trabajo. Un caballero, de repente, pasó, echó un vistazo, y luego me preguntó por qué sufría al zopilote. -Estoy perdido -le dije-. Cuando vino y comenzó a atacarme, yo por supuesto traté de hacer que se fuera, hasta traté de estrangularlo, pero estos animales son muy fuertes... estuvo a punto de echarse a mi cara, mas preferí sacrificar mis pies. Ahora están casi deshechos. -¡Vete tú a saber, dejándote torturar de esta manera! -me dijo el caballero-. Un tiro, y te echas al zopilote. -¿En serio? -dije-. ¿Y usted me haría el favor? -Con gusto -dijo el caballero- sólo tengo que ir a casa por mi pistola. ¿Podría usted esperar otra media hora? -Quién sabe -le dije, y me estuve por un momento, tieso de dolor. Entonces le dije-: Sin embargo, vaya a ver si puede... por favor. -Muy bien -dijo el caballero- trataré de hacerlo lo más pronto que pueda. Durante la conversación, el zopilote había estado tranquilamente escuchando, girando su ojo lentamente entre mí y el caballero. Ahora me había dado cuenta que había estado entendiéndolo todo; alzó ala, se hizo hacia atrás, para agarrar vuelo, y luego, como un jabalinista, lanzó su pico por mi boca, muy dentro de mí. Cayendo hacia atrás, me alivió el sentirle ahogarse irremediablemente en mi sangre, la cual estaba llenando cada uno de mis huecos, inundando cada una de mis costas. ========================================== LA PARTIDA Ordené que trajeran mi caballo del establo. El sirviente no entendió mis órdenes. Así que fui al establo yo mismo, le puse silla a mi caballo y lo monté. A la distancia escuché el sonido de una trompeta y le pregunté al sirviente qué significaba. Él no sabía nada ni escuchó nada. En el portal me detuvo y preguntó: -¿Adónde va el patrón? -No lo sé -le dije- simplemente fuera de aquí, simplemente fuera de aquí. Fuera de aquí, nada más, es la única manera en que puedo alcanzar mi meta. -¿Así que usted conoce su meta? -preguntó. -Sí -repliqué- te lo acabo de decir. Fuera de aquí, esa es mi meta. ========================================== LA VERDAD SOBRE SANCHO PANZA Sancho Panza, que por lo demás nunca se jactó de ello, logró, con el correr de los años, mediante la composición de una cantidad de novelas de caballería y de bandoleros, en horas del atardecer y de la noche, apartar a tal punto de sí a su demonio, al que luego dio el nombre de don Quijote, que éste se lanzó irrefrenablemente a las más locas aventuras, las cuales empero, por falta de un objeto predeterminado, y que precisamente hubiese debido ser Sancho Panza, no hicieron daño a nadie. Sancho Panza, hombre libre, siguió impasible, quizás en razón de un cierto sentido de la responsabilidad, a don Quijote en sus andanzas, alcanzando con ello un grande y útil esparcimiento hasta su fin. ========================================== LAS PREOCUPACIONES DE UN PADRE DE FAMILIA Algunos dicen que la palabra «odradek» precede del esloveno, y sobre esta base tratan de establecer su etimología. Otros, en cambio, creen que es de origen alemán, con alguna influencia del esloveno. Pero la incertidumbre de ambos supuestos despierta la sospecha de que ninguno de los dos sea correcto, sobre todo porque no ayudan a determinar el sentido de esa palabra. Como es lógico, nadie se preocuparía por semejante investigación si no fuera porque existe realmente un ser llamado Odradek. A primera vista tiene el aspecto de un carrete de hilo en forma de estrella plana. Parece cubierto de hilo, pero más bien se trata de pedazos de hilo, de los tipos y colores más diversos, anudados o apelmazados entre sí. Pero no es únicamente un carrete de hilo, pues de su centro emerge un pequeño palito, al que está fijado otro, en ángulo recto. Con ayuda de este último, por un lado, y con una especie de prolongación que tiene uno de los radios, por el otro, el conjunto puede sostenerse como sobre dos patas. Uno siente la tentación de creer que esta criatura tuvo, tiempo atrás, una figura más razonable y que ahora está rota. Pero éste no parece ser el caso; al menos, no encuentro ningún indicio de ello; en ninguna parte se ven huellas de añadidos o de puntas de rotura que pudieran darnos una pista en ese sentido; aunque el conjunto es absurdo, parece completo en sí. Y no es posible dar más detalles, porque Odradek es muy movedizo y no se deja atrapar. Habita alternativamente bajo la techumbre, en escalera, en los pasillos y en el zaguán. A veces no se deja ver durante varios meses, como si se hubiese ido a otras casas, pero siempre vuelve a la nuestra. A veces, cuando uno sale por la puerta y lo descubre arrimado a la baranda, al pie de la escalera, entran ganas de hablar con él. No se le hacen preguntas difíciles, desde luego, porque, como es tan pequeño, uno lo trata como si fuera un niño. -¿Cómo te llamas? -le pregunto. -Odradek -me contesta. -¿Y dónde vives? -Domicilio indeterminado -dice y se ríe. Es una risa como la que se podría producir si no se tuvieran pulmones. Suena como el crujido de hojas secas, y con ella suele concluir la conversación. A veces ni siquiera contesta y permanece tan callado como la madera de la que parece hecho. En vano me pregunto qué será de él. ¿Acaso puede morir? Todo lo que muere debe haber tenido alguna razón be ser, alguna clase de actividad que lo ha desgastado. Y éste no es el caso de Odradek. ¿Acaso rodará algún día por la escalera, arrastrando unos hilos ante los pies de mis hijos y de los hijos de mis hijos? No parece que haga mal a nadie; pero casi me resulta dolorosa la idea de que me pueda sobrevivir. ========================================== ¡RENUNCIA! Era muy temprano por la mañana, las calles estaban limpias y vacías, yo iba a la estación. Al verificar la hora de mi reloj con la del reloj de una torre, vi que era mucho más tarde de lo que yo creía, tenía que darme mucha prisa; el sobresalto que produjo este descubrimiento me hizo perder la tranquilidad, no me orientaba todavía muy bien en aquella ciudad. Felizmente había un policía en las cercanías, fui hacia él y le pregunté, sin aliento, cuál era el camino. Sonrió y dijo: -¿Por mí quieres conocer el camino? -Sí –dije-, ya que no puedo hallarlo por mí mismo. -Renuncia, renuncia -dijo, y se volvió con gran ímpetu, como las gentes que quieren quedarse a solas con su risa. ========================================== UN ARTISTA DEL TRAPECIO Un artista del trapecio -como se sabe, este arte que se practica en lo alto de las cúpulas de los grandes circos es uno de los más difíciles entre todos los asequibles al hombre- había organizado su vida de tal manera -primero por afán profesional de perfección, después por costumbre que se había hecho tiránica- que, mientras trabajaba en la misma empresa, permanecía día y noche en el trapecio. Todas sus necesidades -por otra parte muy pequeñas- eran satisfechas por criados que se relevaban a intervalos y vigilaban debajo. Todo lo que arriba se necesitaba lo subían y bajaban en cestillos construidos para el caso. De esta manera de vivir no se deducían para el trapecista dificultades con el resto del mundo. Sólo resultaba un poco molesto durante los demás números del programa, porque como no se podía ocultar que se había quedado allá arriba, aunque permanecía quieto, siempre alguna mirada del público se desviaba hacia él. Pero los directores se lo perdonaban, porque era un artista extraordinario, insustituible. Además era sabido que no vivía así por capricho y que sólo de aquella manera podía estar siempre entrenado y conservar la extrema perfección de su arte. Además, allá arriba se estaba muy bien. Cuando, en los días cálidos del verano, se abrían las ventanas laterales que corrían alrededor de la cúpula y el sol y el aire irrumpían en el ámbito crepuscular del circo, era hasta bello. Su trato humano estaba muy limitado, naturalmente. Alguna vez trepaba por la cuerda de ascensión algún colega de turné, se sentaba a su lado en el trapecio, apoyado uno en la cuerda de la derecha, otro en la de la izquierda, y charlaban largamente. O bien los obreros que reparaban la techumbre cambiaban con él algunas palabras por una de las claraboyas o el electricista que comprobaba las conducciones de luz, en la galería más alta, le gritaba alguna palabra respetuosa, si bien poco comprensible. A no ser entonces, estaba siempre solitario. Alguna vez un empleado que erraba cansadamente a las horas de la siesta por el circo vacío, elevaba su mirada a la casi atrayente altura, donde el trapecista descansaba o se ejercitaba en su arte sin saber que era observado. Así hubiera podido vivir tranquilo el artista del trapecio a no ser por los inevitables viajes de lugar en lugar, que lo molestaban en sumo grado. Cierto es que el empresario cuidaba de que este sufrimiento no se prolongara innecesariamente. El trapecista salía para la estación en un automóvil de carreras que corría, a la madrugada, por las calles desiertas, con la velocidad máxima; demasiado lenta, sin embargo, para su nostalgia del trapecio. En el tren, estaba dispuesto un departamento para él solo, en donde encontraba, arriba, en la redecilla de los equipajes, una sustitución mezquina -pero en algún modo equivalente- de su manera de vivir. En el sitio de destino ya estaba enarbolado el trapecio mucho antes de su llegada, cuando todavía no se habían cerrado las tablas ni colocado las puertas. Pero para el empresario era el instante más placentero aquel en que el trapecista apoyaba el pie en la cuerda de subida y en un santiamén se encaramaba de nuevo sobre su trapecio. A pesar de todas estas precauciones, los viajes perturbaban gravemente los nervios del trapecista, de modo que, por muy afortunados que fueran económicamente para el empresario, siempre le resultaban penosos. Una vez que viajaban, el artista en la redecilla como soñando, y el empresario recostado en el rincón de la ventana, leyendo un libro, el hombre del trapecio le apostrofó suavemente. Y le dijo, mordiéndose los labios, que en lo sucesivo necesitaba para su vivir, no un trapecio, como hasta entonces, sino dos, dos trapecios, uno frente a otro. El empresario accedió en seguida. Pero el trapecista, como si quisiera mostrar que la aceptación del empresario no tenía más importancia que su oposición, añadió que nunca más, en ninguna ocasión, trabajaría únicamente sobre un trapecio. Parecía horrorizarse ante la idea de que pudiera acontecerle alguna vez. El empresario, deteniéndose y observando a su artista, declaró nuevamente su absoluta conformidad. Dos trapecios son mejor que uno solo. Además, los nuevos trapecios serían más variados y vistosos. Pero el artista se echó a llorar de pronto. El empresario, profundamente conmovido, se levantó de un salto y le preguntó qué le ocurría, y como no recibiera ninguna respuesta, se subió al asiento, lo acarició y abrazó y estrechó su rostro contra el suyo, hasta sentir las lágrimas en su piel. Después de muchas preguntas y palabras cariñosas, el trapecista exclamó, sollozando: -Sólo con una barra en las manos, ¡cómo podría yo vivir! Entonces, ya fue muy fácil al empresario consolarlo. Le prometió que en la primera estación, en la primera parada y fonda, telegrafiaría para que instalasen el segundo trapecio, y se reprochó a sí mismo duramente la crueldad de haber dejado al artista trabajar tanto tiempo en un solo trapecio. En fin, le dio las gracias por haberle hecho observar al cabo aquella omisión imperdonable. De esta suerte, pudo el empresario tranquilizar al artista y volverse a su rincón. En cambio, él no estaba tranquilo; con grave preocupación espiaba, a hurtadillas, por encima del libro, al trapecista. Si semejantes pensamientos habían empezado a atormentarlo, ¿podrían ya cesar por completo? ¿No seguirían aumentando día por día? ¿No amenazarían su existencia? Y el empresario, alarmado, creyó ver en aquel sueño, aparentemente tranquilo, en que habían terminado los lloros, comenzar a dibujarse la primera arruga en la lisa frente infantil del artista del trapecio. ========================================== UN GOLPE A LA PUERTA DEL CORTIJO Fue un caluroso día de verano. Mi hermana y yo pasábamos frente a la puerta de un cortijo que estaba en el camino de regreso a casa. No sé si golpeó esa puerta por travesura o distracción. no sé si tan solo amenazó con el puño sin llegar a tocarla siquiera. Cien metros mas adelante, junto al camino real que giraba a la izquierda, empezaba el pueblo. No lo conocíamos, pero al cruzar frente a la casa que estaba inmediatamente después de la primera, salieron de ahí unos hombres haciéndonos unas señas amables o de advertencia; estaban asustados, encogidos de miedo. Señalaban hacia el cortijo y nos hacían recordar el golpe contra la puerta. Los dueños nos denunciarían e inmediatamente comenzaría el sumario. Yo permanecía calmo, tranquilizaba a mi hermana. Posiblemente ni siquiera había tocado, y si en realidad lo había hecho, nadie podría acusarla por eso. Intenté hacer entender esto a las personas que nos rodeaban; me escuchaban pero absteniéndose de emitir juicio alguno. Después dijeron que no sólo mi hermana sino también yo sería acusado. Yo asentía sonriente con la cabeza. Todos volvíamos nuestra vista atrás, hacia el cortijo., tan atentamente como si se tratara de una lejana cortina de humo tras la cual fuera a aparecer un incendio. Lo que pronto vimos, en realidad, fue a unos jinetes que entraron por el portón del cortijo. Una polvareda, al levantarse, lo cubrió todo; sólo brillaban las puntas de las enormes lanzas. Apenas la tropa había desaparecido en el patio, cuando debió, al parecer, hacer dar vuelta a sus corceles, pues volvió a salir en dirección nuestra. Aparté a mi hermana de un empellón, yo me encargaría de poner todo en orden. Ella no quiso dejarme solo. Le expliqué que para que se viera mejor vestida ante los señores debía, al menos, cambiarse de ropas. Por fin me hizo caso e inició el largo camino a casa. Ya estaban los jinetes junto a nosotros y casi al tiempo de apearse preguntaron por mi hermana. -No está aquí de momento -fue la temerosa respuesta- pero vendrá mas tarde. La contestación se recibió con indiferencia. Parecía que, ante todo, lo importante era haberme hallado. Destacaban, de entre ellos, el juez, un hombre joven y vivaz, y su silencioso ayudante llamado Assmann. Me invitaron a pasar a la taberna campesina. Lentamente, balanceando la cabeza, jugando con los tiradores, comencé a caminar bajo las miradas severas de los señores. Aún creía que una sola palabra sería suficiente para que yo, que vivía en la ciudad, fuese liberado, incluso con honores, en ese pueblo campesino. Pero luego de atravesar el umbral de la puerta, pude escuchar al juez que se acercó a recibirme: -Este hombre me da lástima. Sin duda alguna, no se refería con esto a mi estado actual sino a lo que me esperaba en el futuro. La habitación se parecía más a la celda de una prisión que a una taberna rural. De las grandes losas de la pared, oscura y sin adornos, pendía, en alguna parte, una argolla de hierro, y en el centro de la habitación algo que era medio catre y medio mesa de operaciones. ¿Podría yo respirar otros aires que los de una cárcel?. He aquí el gran dilema. O, mejor dicho, lo que sería el gran dilema, si yo tuviera alguna perspectiva de ser dejado en libertad. ========================================== ESTA ES LA PRIMERA PARTE PARA ACCEDER A LA SEGUNDA PARTE VAYAN ACÁ http://www.taringa.net/posts/arte/8155834/Franz-Kafka---Cuentos-cortos---parte-2.html ========================================== no olviden aportar en la comunidad CULTURA CREATIVA http://www.taringa.net/comunidades/culturacrativa/ ========================================== OTROS POST LITERARIOS QUE LE PUEDEN INTERESAR ( O TAL VEZ NO) GIUSEPPE UNGARETTI PAUL CELAN EMILY DICKINSON BORGES o EL ARTE DE CONVERSAR parte 1 parte 2 parte 3 parte 4 parte 5 DINNO BUZZATI - relatos parte 1 parte 2 ANTONIO GAMONEDA - antología poética parte 1 parte 2 ANGEL GONZALEZ - antología poética H. P. 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HIERONYMUS BOSCH "EL BOSCO" ====================================================== UN POCO DE INFORMACIÓN Jeroen Anthoniszoon van Aken, llamado Hieronymus Bosch o Jeroen Bosch fue un pintor neerlandés. Firmó algunas de sus obras con Bosch. En español es conocido como El Bosco o Jerónimo Bosch. La protagonista de sus cuadros es la humanidad, que incurre en el pecado y es condenada al infierno; la única vía que parece sugerir el artista para redimirse se encuentra en las tablas con vidas de santos, a través de la imitación de sus vidas dedicadas a la meditación aunque estén rodeados por el mal, sea en las tablas con la Pasión de Cristo, a través de la meditación sobre las penas sufridas por Cristo, para rescatar al género humano del pecado universal. En los últimos años de su actividad, el estilo del Bosco cambió y creó cuadros con un número inferior de figuras y de mayor tamaño que parecen sobresalir del cuadro y acercarse al observador. El Bosco no fechó ninguno de sus cuadros y sólo firmó algunos. El rey Felipe II de España compró muchas de sus obras después de la muerte del pintor; como resultado, el Museo del Prado de Madrid posee hoy en día varias de sus obras más famosas. Nació probablemente alrededor de 1450, quizá el 2 de octubre en Hertogenbosch, una ciudad en el sur de lo que hoy son los Países Bajos, junto a Tilburg y por entonces en posesión del duque de Borgoña. Su familia, los Van Aken, procedía de Aquisgrán y se dedicaban a la pintura. El apellido familiar arcaicamente se escribía "van Aeken". Aeken es el nombre en dialecto centroalemán de la ciudad de Aquisgrán (llamada en alemán normativo Aachen), de modo que el antiguo apellido familiar indicaba de qué lugar eran oriundos los 'van Aken'. Su padre era Anthonis van Aken, su abuelo Jan van Aeken y su hermano mayor Goossen van Aken. Al ser pintores, según el sistema medieval de estamentos, formaban parte del respectivo gremio. Esto es importante para entender por qué se hizo conocido como 'El Bosco' (en neerlandés: Den Bosch); a la muerte del padre, el hermano mayor fue el único con derecho para usar gremialmente el apellido van Aken (o cualquiera de sus variantes), así, Jeroen adoptó como nombre artístico el nombre abreviado de su ciudad natal, siendo asimismo latinizado su nombre, pasando a firmar como Hieronymus en lugar de Jeroen. Ya en 1463 se verifica que utiliza el "apellido" Den Bosch, aunque hacia 1480 es bastante conocido en su país como "Jeroen Die maelre" (en neerlandés: "Jerónimo el pintor". Influenciado por pintores de la escuela alemana (Martin Schongauer, Matthias Grünewald) y por Alberto Durero. Ese año, cerca de 4.000 casas de la ciudad fueron destruidas por un incendio catastrófico iniciado la noche del 13 de junio, y que un Bosco de doce años de edad podría haber visto. Nada se sabe de la primera formación artística, pero puede suponerse que aprendió en el taller familiar dedicado a la pintura al fresco, a dorar esculturas de madera y a la producción de objetos sacrados, trabajando especialmente para la catedral de la ciudad. En torno a 1480 se casó con Aleyt van der Mervenne, hija del rico burgués Goyarts van der Meervenne, que aportó como dote algunos terrenos situados en Oorschot y le facilitó el ascenso social hacia la alta burguesía urbana. Esto le permitió gran libertad para elegir los temas de sus obras. En 1486 ingresó en la Vrouwe broederschap (cofradía religiosa de Nuestra Señora), corporación de gran prestigio e influencia, a la que ya pertenecía su esposa, posiblemente para protegerse de la inseguridad que se vivía en aquellos tiempos de inquisición. Esta cofradía era una asociación de laicos dedicados al culto a la Virgen y a obras de caridad, y también se involucraba en representaciones sagradas. Le sirvió para cultivarse artística y culturalmente. Vive en un ambiente de intensa devotio moderna. En 1488 presidió el banquete anual de la confraternidad. Entre el año 1488 y el 1489, se sabe, por documentos, que pintó las alas de un políptico esculpido para esta misma confraternidad. El Bosco parece enmarcarse en una corriente mística prerreformista, que arranca de la obra de Eckardt, continuada por Suso y Taulero, difundida en los Países Bajos por el predicador Gerardo Grote, a quien se considera iniciador de la Devotio moderna. Entre el año 1500 y el 1504, no hay documentos referentes al Bosco, es probable que es estos años el artista hiciera un viaje a Italia, permaneciendo en Venecia. De hecho en esta ciudad están presentes muchas obras suyas en colecciones privadas datadas de los primeros decenios del siglo XVI. Por otro lado, a partir de estos años, el estilo del Bosco cambia, hacia un estilo más renacentista con figuras monumentales situadas en espléndidos paisajes. El 9 de agosto de 1516 se celebraron solemnes exequias por el pintor en la capilla de Nuestra Señora, perteneciente a la confraternidad, constando en los registros de la cofradía de Nuestra Señora de Bolduque en 1516: «Obitus fratrum Hieronimus Aquen alias Bosch, insignis pictor». La obra del Bosco influyó grandemente en la de Pieter Brueghel el Viejo, quien ejecutó varios cuadros de estilo similar, como por ejemplo el El Triunfo de la Muerte de 1562. Pese a ser casi coetáneo de Jan Van Eyck, sus figuraciones y técnicas son notablemente diferentes. Técnicamente pintaba alla prima, es decir, con la primera pincelada de óleo, sin demasiados retoques ni pinceladas. Sin embargo, el análisis de cada una de sus obras demuestra que hacía un concienzudo y detallado proyecto antes de la ejecución; innova, asimismo, en la gama de colores, con tonalidades más contrastadas y atrevidas. En cuanto a la figuración, El Bosco se destaca por representar a personajes santos como sujetos comunes y vulnerables (total diferencia en esto con Van Eyck, y en cambio mucha similitud con Matthias Grünewald). Es tan patética la vulnerabilidad de los personajes santos representados que les hace queridos por empatía. Prácticamente todos los personajes que representa tienen algo de caricatura. En sus obras abunda el sarcasmo, lo grotesco y una imaginería onírica. Una de las explicaciones para esto es que 'El Bosco' aún se encuentra imbuido por la cosmovisión medieval repleta de la creencia en hechiceras, la alquimia, la magia, los bestiarios, los tesaurus, las hagiografías... Además, en el 1500 abundaron los rumores apocalípticos. Esto influye para que 'El Bosco' intente desde sus pinturas dar un mensaje moralista, si bien de un moralismo nada pacato sino, por el contrario, satírico; y si 'El Bosco', tiene mucho de medieval, por otra parte nos anticipa al humanismo de la Edad Moderna. Tanto en las pinturas de asunto religioso como en las de tema profano introdujo todo un mundo de seres, ora normales, ora monstruosos, presentados en actitudes expresivas. La complejidad de los símbolos que utiliza dificulta a menudo la comprensión cabal de sus obras. Su universo de desbocada imaginación, poblado de figurillas fantásticas que parecen surgidas de una pesadilla infernal (La Tentaciones de san Antonio, Tríptico del Juicio Final) anuncia el espíritu de Bruegel; incluso los temas religiosos (La coronación de espinas, Ecce Homo) están deformados por un cruel frenesí de gesticulaciones. Sin embargo, el Bosco es un minucioso observador de la realidad, con gran talento de dibujante, y su irrealismo se emparenta en último término con el espíritu sarcástico de los «fabliaux», ridiculizador de los vicios (Extracción de la piedra de la locura, El carro de heno, El jardín de las delicias). En El vendedor ambulante, seguramente uno de sus últimos trabajos, parece que quiso representar el tema del libre albedrío, así como el de la soledad del hombre. Se conocen asimismo dibujos del Bosco, en los que se da la misma vivacidad de anotación que muestran sus pinturas y dejan traslucir aún más su agudo sentido de la observación de la naturaleza. Su fantasía burlesca sedujo a muchos aficionados, sobre todo en España, donde fue objeto de gran aprecio; Felipe de Guevara y el padre Sigüenza escribieron los primeros comentarios críticos que se conocen sobre el Bosco, y Felipe II reunió un crecido número de obras de este pintor, lo cual explica la relativa abundancia actual de pinturas de este maestro en España. Ha influido en pintores casi contemporáneos suyos, tales como Pieter Brueghel el Viejo, y Pieter Huys. En el siglo XX es notorio su influjo en expresionistas como James Ensor, o surrealistas como Max Ernst y Dalí. ====================================================== CRUCIFIXION WITH A DONOR ECCE HOMO EPIPHANY MARRIAGE FEAST AT CANA EXTRACTION OF THE STONE OF MADNESS TWO MALE HEADS CHRIST CARRYING THE CROSS ECCE HOMO THE CONJUROR HEAD OF A HALBERDIER HEAD OF A WOMAN THE SEVEN DEADLY SINS GARDEN OF THE EARTHY DELIGHTS CREATION OF THE WORLD GARDEN OF THE EARTHY DELIGHTS PARADISE (LEFT WING) GARDEN OF THE EARTHY DELIGHTS GARDEN OF EARTHLY DELIGHT (CENTER) GARDEN OF THE EARTHY DELIGHTS HELL (RIGHT WING) THE PATH OF LIFE (OUTER WING) THE PATH OF LIFE PARADISE(LEFT) THE PATH OF LIFE HAYWAIN(CENTRAL) THE PATH OF LIFE HELL(RIGHT) CHRIST CROWNED WITH THORNS ADORATION OF THE CHILD CHRIST CARRYING THE CROSS CHRIST CARRYING THE CROSS CHRIST MOCKED (CROWNING WITH THORNS) ST JOHN THE BAPTIST IN THE WILDERNESS ST JEROME IN PRAYER ST JOHN THE EVANGELIST ON PATMOS THE TEMPTATION OF SAINT ANTHONY ST CHRISTOPHER THE SHIP OF FOOLS DEATH AND THE MISER ALLEGORY OF GLUTTONY AND LUST THE WAYFARER ST JOHN THE EVANGELIST ON PATMOS HERMIT SAINTS TRIPTYCH (LEFT PANEL) HERMIT SAINTS TRIPTYCH (CENTRAL PANEL) HERMIT SAINTS TRIPTYCH (RIGHT PANEL) HELL HELL - FALL OF THE DAMNED PARADISE - ASCENT OF THE BLESSED PARADISE - TERRESTRIAL PARADISE TRIPTYCH OF THE MARTYRDOM OF ST LIBERATA MANKIND BESET BY DEVILS (REVERSE OF RIGHT PANEL) NOAH'S ARK ON MOUNT ARARAT THE FALL OF THE REBEL ANGELS MANKIND BESET BY DEVILS (REVERSE OF LEFT PANEL) LAST JUDGEMENT LAST JUDGMENT (LEFT OUTER WING) LAST JUDGMENT (RIGHT OUTER WING) LAST JUDGMENT (LEFT WING) LAST JUDGMENT (CENTRAL PANEL OF THE TRIPTYCH) LAST JUDGMENT (RIGHT WING) TRIPTYCH OF THE TEMPTATION OF ST. 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