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La Sagrada Familia constituye el mejor testimonio de que la familia sobrevive a los ataques que intentan destruirla. Alocución de monseñor Domingo Salvador Castagna, arzobispo de Corrientes para el domingo de la Sagrada Familia (31 de diciembre de 2006) Lucas 2, 41-52 1. Testimonio de vida. La Sagrada Familia constituye el mejor testimonio de que la familia sobrevive a los ataques que intentan destruirla. Su fin, como lo pretenden contradictorios mentores de la actualidad, constituiría el fin catastrófico de la humanidad. Va mucho más allá de la procreación biológica. Sin familia no hay género humano, no hay vida, y los habitantes del deteriorado planeta terminan conformando una multiplicación en serie de fríos y metálicos robots. La santidad de la Familia de Nazaret revela valores esenciales, rasgos humanos que configuran el ideal del amor generoso y de la espiritualidad. La decadencia que se ha producido en las últimas décadas -en contra de la familia- es consecuencia de un estado de enfermedad que tiende a constituirse en epidemia. Las ideologías de turno, nacidas del pesimismo y del vacío, han destruido la dignidad original del varón y la mujer, del niño por nacer, de la educación y de la ancianidad. Subrepticiamente, con motivo de la nueva ley de educación, se filtra el veneno de un protocolo (CEDAW) que, bajo el título noble de la indiscriminación, traiciona desembozadamente los valores que hacen a la concepción cristiana del hombre. No quisiera que se me tildara de negativo por el hecho de describir una realidad lacerada por el error y la inmoralidad. 2.Modelos actuales El hogar de Jesús, María y José permanece bajo las cenizas de un incendio que no puede aniquilar su indestructible verdad. A Dios gracias aparecen modelos actuales de diseños familiares que toman, quizás sin saberlo y muy silenciosamente, la esencia original que la Sagrada Familia revela a la perfección. María es la mujer -la que ha llegado al ideal de la mujer pensada y creada por Dios- y ofrece las virtudes que la distinguen y enaltecen. José es el esposo, modelo del hombre obediente a Dios, custodio del espacio vital donde se guarda y se desarrolla el ser humano: “imagen de Dios”. Nazaret es ese espacio vital: sereno, humilde, humanamente oculto, donde las relaciones familiares adquieren su auténtica dimensión -la del amor puro de egoísmos y mezquindades- y las personas se perfeccionan mutuamente. Jesús es el hijo, el pequeño hombre que va insinuando la inefable grandeza del “Hombre nuevo”. En Él -el Emmanuel- Dios mismo recupera la belleza de la familia humana y la eleva a un estado más perfecto. San Pablo habla del matrimonio como de un “gran Sacramento” ya que significa la unión de Cristo con su Iglesia. Sobre esa unión “para siempre” se funda la familia y se consolida. La Sagrada Familia es un modelo excepcional que no la distancia del común de los mortales sino que le permite manifestar -con mayor evidencia– los rasgos de su identidad. Las virtudes de los miembros de la Sagrada Familia están al alcance de quienes se disponen a entrar en su Misterio de gracia. 3. ¿La verdad es imposible? La inclinación al mal, que marca las tendencias actuales de la moralidad pública, califica a ese ideal como de imposible realización. Pensemos en la fidelidad conyugal, en la educación de los hijos, en el respeto a la vida desde su origen hasta su ocaso, de las graves responsabilidades que proyectan a la familia como modelo genuino de la vida en sociedad. Así podríamos verificar su ausencia en el panorama presentado por nuestros contemporáneos donde parece hallar cabida lo que contradice la identidad original del hombre. Es difícil entender el abordaje a nuestras Legislaturas de proyectos aberrantes como la nivelación de las uniones homosexuales con la institución del matrimonio entre un varón y una mujer. La Iglesia de Cristo celebra hoy el modelo de la familia en la santidad de la Sagrada Familia de Nazaret. No constituye una alquimia extraña sino una fuente de inspiración de los valores que hacen a la auténtica familia humana. Muchas familias han adoptado esa admirable inspiración y se han dejado modelar, interior y exteriormente, por la gracia del Hijo encarnado -del Padre y de María- custodiado con obediente lealtad por José. ¿Es éste un modelo inimitable? No en las virtudes principales que lo constituyen. Instituciones como el “Movimiento Familiar Cristiano” han cultivado, desde hace más de cincuenta años, lo que se ha llamado acertadamente: “espiritualidad conyugal y familiar”. La misma procede de la vivencia cristiana de los valores propios de las relaciones conyugales y familiares. 4.Santos esposos y padres Sus frutos se han dejado ver en innumerables matrimonios cristianos, algunos de ellos recientemente elevados al honor de los Altares -los Beatos Luís y María Quatrocchi y Santa Juana Molla- y otros próximos a serlo. No son seres caídos del cielo sino verdaderos hombres y mujeres que han logrado una admirable coherencia entre la fe y la vida. El desafío está planteado para todos. Algunos tendrán que recorrer un trayecto colmado de obstáculos, pero, la gracia que se les ofrece es suficiente para allanarlo y acortar distancias. La gracia es Jesús, Hombre perfecto y modelo inigualable para todos. Se requiere un encuentro simple y directo con Él como el que causa la fe suscitada por la predicación de la Palabra. El empeño misionero de los evangelizadores se orienta a causar ese encuentro y a prolongarlo en una relación con Cristo que abarca toda la vida. Es de lamentar que se lo considere como una agresión contra el denominado “progresismo”, que niega los valores fundamentales por el mero hecho de ser tradicionales. La Iglesia Católica es observada con mucha desconfianza en los foros donde se debaten los temas de mayor importancia para la humanidad. Observo el reclamo constante del Magisterio de la Iglesia -de ser escuchado en las personas que lo representan- sin tener que soportar imposiciones de silencio cuando le llega el turno de exponer honestamente los fundamentos de sus aportes. 5.Año 2007 Son éstas las vísperas de la iniciación del nuevo año 2007. Ya no tendría que sorprender la celeridad de los acontecimientos y del tiempo. Cada enero es el comienzo de una oportunidad que no debe ser desaprovechada. Es la hora de la fidelidad, de una respuesta generosa a Quien ama a los hombres con increíble generosidad. Los primeros predicadores del Evangelio disponen de un lenguaje que parece ingenuo. Atestiguan, a quienes quieran escucharlos, que Dios -nada menos que Dios- compromete su misteriosa e íntima presencia para redimir lo que los hombres han malogrado irresponsablemente. Ese gesto supremo se mantiene activo a través de los siglos. Al cambiar de año -o al dar por concluido el anterior para iniciar el siguiente- el protagonista contemporáneo de la historia se hace cargo de una nueva y trascendente misión. Nadie escapa de la misma: ni el anciano, ni el recién nacido. Es preciso pedir la gracia de la fidelidad a la hora actual que cobra una nueva numeración: 2007. Vendrán jornadas inéditas, como inmaculadas páginas, que los hombres someterán a su escritura prolija o a sus borroneos escandalosos. Es urgente que todos se decidan por una escritura correcta para que la lectura de las generaciones futuras pueda encontrar un relato fiel y ejemplar.
Cualquier persona puede leer tus conversaciones de WhatsApp. Lo revela un análisis exhaustivo de protocolo, sistema de seguridad y métodos usados por la compañía para enviar y recibir mensajes. Tus conversaciones de WhatsApp pueden ser leídas. Así de simple pero así de contundente. Da igual si el contenido ahora está cifrado. No es una cuestión de posibilidades, ni una teoría, es una realidad y se puede hacer con las últimas versiones de la aplicación. No es la primera vez que sucede y estoy convencido de que no será la única. WhatsApp es una compañía irresponsable que simplemente se niega a mejorar sus sistemas de seguridad aun cuando son tan populares que se los considera responsables directos de la desaparición del SMS. Thijs Alkemade, un estudiante de ingeniería de sistemas y matemáticas en la Universidad de Utrecht ha analizado a detalle el sistema de cifrado que usa WhatsApp, los aspectos técnicos del funcionamiento de la aplicación y cómo dos errores en la implementación hacen que una persona con suficiente conocimiento técnico y acceso a la misma red a la que estás conectado (por ejemplo, a la misma red Wi-Fi) sea capaz de interceptar mensajes que envías y recibes, romper el cifrado y leerlos. WhatsApp Sniffer fue la app más popular en su momento. En términos simples y sencillos: debes asumir que si una persona tiene el suficiente interés de leer tus mensajes de WhatsApp, puede hacerlo. Ya sea por conocimiento propio o por medio de un tercero que lo tenga. El pensamiento inmediato suele ser «¿Quién estaría interesado en leer mis mensajes?» pero recordemos que, por vulnerabilidades como esta, han aparecido aplicaciones que hacen el trabajo sucio por ti y se empiezan a espiar todos los textos intercambiados en una misma red Wi-Fi de forma automática. Pero si además usas WhatsApp para trabajo, te estás disparando en el pie. Pero si lo usas para intercambiar información privilegiada o sensible, deberías ser despedido inmediatamente por irresponsable extremo. ¿Por qué WhatsApp es tan inseguro? Es la pregunta que muchos nos hacemos constantemente considerando el alcance y la inmensa popularidad que tiene el servicio. Ahora mismo la compañía detrás de la aplicación tiene, básicamente, el mismo poder que una operadora telefónica pero sin estar bajo las mismas regulaciones. Por lo cual, aparentemente, dan poca prioridad o tienen poco interés en cumplir con una responsabilidad de mantener seguro el intercambio de información entre sus usuarios. WhatsApp ya no es gratis. Sí, de acuerdo, es un servicio de dos dólares al año, pero al pedir dinero —por muy bajo que sea— estás cobrando por tu servicio, lo mínimo que se debería ofrecer es seguridad decente. Especialmente considerando que hay otros servicios similares que ofrecen una mejor seguridad. Hoy WhatsApp es el rey, pero hace 4 años BlackBerry Messenger lo era, en estas épocas cambiar de app para mensajear es muy muy simple. Seguramente WhatsApp hará correcciones a las aplicaciones y al protocolo de comunicación para mejorar su seguridad, la pregunta que siempre quedará ahí: ¿Es suficiente? Lo peor del caso es que del lado del usuario no hay solución inmediata. No puedes hacer nada para que tus conversaciones de WhatsApp sean más seguras. ¿Mi consejo? Deja de usarlo, hoy mismo.
Capítulo 1: Introducción: "Mi Cristo saluda a tu Cristo" “Mi Cristo saluda a tu Cristo”, “el Cristo interior”. Quién no a escuchado, alguna vez, estas frases o similares, de boca de alguna persona que participe en un grupo o posea ideales compatibles con la Nueva Era. Metafísica, esoterismo, misticismo, alquimia, angelología, mancias, energías, terapias alternativas y otras, inundan el mercado occidental saciando el ávido apetito angustiado del ser consumista y globalizado. “El retorno a las antiguas prácticas y el culto a la madre tierra”, desde la urbe, a través de la Web... Este estudio pretende no solamente, como en anteriores, catalogar el tipo de prácticas y creencias de los individuos inmersos en el mercantilismo espiritual de la Nueva Era, sino demostrar la confusión en la que están inmersos; amén de ser presas de varios engaños y dejar en claro cuál es o no, el sentido original de tal o cual rama de la ciencia o doctrina religiosa que, pueda o no compatibilizar de forma subjetiva ya sea en lo racional o religioso. Es decir, analizaremos las posibles bifurcaciones que tomaron las prácticas e ideas en la mente del ser mágico – religioso contemporáneo. Previamente al análisis de los dogmas, doctrinas, frases, palabras, prácticas y creencias de la Nueva Era veremos desde la filosofía y la psicología algunas explicaciones sobre el estado emocional del individuo que corresponde a este pseudo – espiritualismo. La angustia es un estado característico que percibimos en el sujeto que puede ser atraído por la N.E, no siendo solamente propiedad de él. Esta aflicción o congoja, desde la filosofía significa la mera sensación de la posibilidad, o bien: el hombre en su existencia, se encontraría en presencia de una serie de posibilidades igualmente válidas y realizables; es decir, se vería arrollado por el gran mar de la posibilidad (donde todo es posible). Paradójicamente, el filósofo S. Kierkegaard ofrece al hombre dos posibilidades de resolver su situación: el suicidio y la fe. En Heidegger, angustia significa ser-para-la-muerte, imposibilidad de vivir, o también de sustraerse al propio destino. Sigmund Freud la definió alternativamente como “reacción del Yo ante el peligro” o “situación de impotencia”. Psicológicamente está definida como la “imposibilidad de ponerse en relación con el mundo”. Dentro de la angustia encontramos la ansiedad. Esta angustia provoca un estado emotivo de tono desagradable, indefinido e indefinible, en el que la falta de componente de seguridad produce en el sujeto sensación de miedo, de culpa, de inquietud, de pesimismo, hasta llegar a verdaderas crisis de angustia y a estados neuróticos. La saciedad de la angustia y la ansiedad, ese pozo vacío figurativamente, en ocasiones es aparentemente rellenado con compulsiones y adicciones que sólo conducen a más pulsión autodestructiva e incremento del sentimiento de culpa, y como toda patología neurótica está cargada de obsesiones e ideas irracionales. La compulsión es la tendencia a repetir ciertos actos objetivamente sin sentido. Se da en individuos afectados de neurosis obsesiva. Según la teoría psicoanalítica, la compulsión ejerce el papel de conjurar la angustia que siente el neurótico y que momentáneamente equilibra su psiquismo. Dentro del conjunto de sujetos neuróticos, encontramos quienes realizan el tratamiento indicado sea psiquiátrico o psicoanalítico. También hallamos quienes, paralelamente o no al tratamiento, realizan alguna actividad sublimatoria, (artística, científica, recreativa, deportiva, filantrópica, altruista, etc). Asimismo hay quienes desde la fe o el positivismo religioso, observan las diversas pautas éticas y morales que hacen la convivencia y la adaptabilidad social. Sobre esto último radica la diferencia: cuando el ritual religioso se transforma en obsesión, cuando la fe en fanatismo, cuando el positivismo religioso y sus debidas consecuencias como responsabilidad, fraternidad, racionalidad, etc., se convierte en lo contrario. Hemos ya comprobado en estudios anteriores referentes al tema, que debían darse ciertas condiciones para que un individuo se incline por la Nueva Era: Pensamiento mágico – infantilista (religioso): erróneo concepto metafísico, de lo inexplicable y posición ignorante - angustiante ante el después de la muerte y el por qué de la enfermedad. Atribución sólo psicosomática o sobrenatural de los episodios y dolencias. Presencia de inadaptabilidad social o rechazo a lo tradicional y establecido: distintos tipos de manifestaciones neuróticas: depresión, fobias, obsesiones y defensa por la impotencia ante la enfermedad, y la muerte, manifestada como retroceso ante las opciones indicadas, reales y razonables. Puede también haber psicopatías o psicosis con sintomatologías diversas. La amalgama entre estas dos características dará como resultado la formación del individuo “renegado de pensamiento mágico” que elabora un rechazo: a) Campo Religioso - Positivismo religioso - Dogmas, leyes y moral de las grandes religiones judeocristianas o históricas. b) Campo Científico - Medicinal (entre otras ciencias)tradicional y científica - Alópata. c) Campo Científico humanístico - Filosófico, Socio – Antropológico, Psicológico, académicos y tradicionales. - Occidental, Evolucionista y Psicoanalítico. Más o menos tergiversando lo anterior o aceptando nuevas o retornadas teorías y alternativas como: a) Religioso - Mágico religioso - Mala interpretación de las grandes religiones. b) Científico - Medicinal alternativo pseudo científico. - Homeopatía, Medicina oriental, Terapias alternativas... c) Científico humanístico - Pseudo filosófico, socio – antropológico, psicológico. - Tergiversión de la filosofía occidental y oriental, Creacionismo mágico, Parapsicología y alquimia jungiana...
Martirologio Romano: Memoria de santa Cecilia, virgen y mártir, que, según la tradición, consiguió la doble palma por amor a Jesucristo, en el cementerio de Calixto, en la vía Apia de Roma. El título de una iglesia en el Transtíber lleva desde antiguo su nombre (s. inc.). La gran devoción popular hacia la virgen y mártir romana hizo que el nuevo calendario litúrgico conservara su memoria, a pesar de que faltan documentos históricos anteriores al siglo VI. Esta devoción y el mismo patrocinio de Santa Cecilia sobre la música sagrada se deben efectivamente al relato de su martirio, titulado Pasión, fechado después del año 486. En ella la fundadora del “título” de la basílica de Santa Cecilia en Trastévere es identificada con una santa homónima, enterrada en las catacumbas de San Calixto y que habría sufrido el martirio durante el imperio de Alejandro Severo, hacia el 230. En la Liturgia de las Horas se lee: “El culto de Santa Cecilia, bajo cuyo nombre fue construida en Roma una basílica en el siglo V, se difundió ampliamente a causa del relato de su martirio, en el que es ensalzada como ejemplo perfectísimo de la mujer cristiana, que abrazó la virginidad y sufrió el martirio por amor a Cristo”. Cecilia, noble y rica, iba todos los días a la Misa celebrada por el Papa Urbano en las catacumbas próximas a la Vía Apia, y una multitud de pobres la esperaban porque conocían su generosidad. En el día de su boda con Valeriano, mientras el órgano tocaba, ella cantaba en su corazón: “solamente para el Señor” (de este pasaje de su Pasión tuvo origen el patrocinio de Cecilia sobre la música sagrada); después, llegada la noche, la joven le dijo a Valeriano: “Ninguna mano profana puede tocarme, porque un ángel me protege. Si tú me respetas, él te amará, como me ama a mí”. Al contrariado esposo no le quedó otro remedio que seguir el consejo de Cecilia, hacerse instruir y bautizar por el Papa Urbano y después compartir el mismo ideal de pureza de la esposa, recibiendo en recompensa su misma gloria: la palma del martirio, al que por gracia divina se asoció también el hermano de Valeriano, Tiburcio. Aunque el relato del martirio parece fruto de una piadosa fantasía, históricamente es cierto que Valeriano y Tiburcio fueron mártires y que fueron enterrados en las catacumbas de Pretestato. Después del proceso, narrado con abundancia de detalles por el autor de la Pasión, Cecilia fue condenada a la decapitación, pero los tres poderosos golpes del verdugo no lograron cortarle la cabeza: esto se debió a que, según el relato, Cecilia había pedido al Señor la gracia de ver al Papa Urbano antes de morir. En espera de esta visita, Cecilia pasó tres días en agonía, profesando su fe. No pudiendo decir ni una palabra, expresó con los dedos su credo en Dios uno y trino. ¿Quieres saber más? Consulta Santa Cecilia, Lirio del Cielo de Jesús Martí Ballester
Capítulo 2: Positivismo religioso y pseudo-espiritualismo Ejemplo 1: Positivismo Religioso vs pseudo-espiritualismo 1. Religión y Teología (Positivismo religioso: auténtico) Conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, especialmente la oración y el sacrificio para tributarle culto. Virtud que nos mueve a tributar a Dios el culto debido. Obligación de conciencia, cumplimiento de un deber. Ejemplo: Textos de Grandes Religiones “Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición”. “Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra”. Judaísmo y Cristianismo: Antiguo Testamento/ Torá / Pentateuco – Génesis 12: 2;3 “A vosotros primeramente, Dios, habiendo levantado a su Hijo, lo envió para que os bendijese, a fin de que cada uno se convierta de su maldad”. Cristianismo: Nuevo Testamento - Hechos 3:26 “¿Te asombrarás acaso de la voluntad de Dios? Su misericordia y sus bendiciones están sobre vosotros, gente de esta casa. Dios es digno de gloria y de alabanzas”. Islamismo: El Coran - Sura 11 (Hud):76 “Mantener a los propios padres, estimar a la esposa y a los hijos y practicar un oficio pacífico – esta es la mayor de las bendiciones.Generosidad, conducta recta, prestar ayuda a los parientes y ejecutar actos no censurables – esta es la mayor de las bendiciones”. Budismo: Canon Pali (Tipitaka) Maha-Mangala Sutta 5 y 6 Judeocristianas: Judía, Cristiana, Islámica Hinduistas: Hindú, Budista, Confucionista, Taoísta, Jainísta 2. Secta y Lavado de Cerebro (Pseudo-espiritualismo: fraudulento) Doctrina particular fundada y enseñada por un maestro y seguida y defendida por otros. Religión falsa fundada y enseñada por un maestro famoso. Ejemplo: Textos de la Secta Gran Hermandad Saint Germain “NO BENDIGAN A TODO EL QUE VEAN. Jamás bendigan a los pasantes ni al vulgo. La bendición acumula aquello que es bendecido, y no es prueba de amor ni de sabiduría bendecir los efectos, pues se estará aumentando y engrandeciendo también el cúmulo de errores, y de acuerdo con la ley del bumerang, estos correrán hacia aquel que les dan tan bella acogida, produciéndose una gran confusión mental. Hay que bendecir la verdad, el Hijo de Dios, o el Cristo interior (si es que te gusta más este término) cualquiera que sea la imagen del Ser perfecto que tú concibas, invócalo cuando se te ofrezca la ocasión; es el mismo tuyo que estás mirando en un espejo. Dios y el Hijo son uno mismo”. Metafísica 4 en 1 – Volumen 1 - Conny Méndez “Así es ese amor, bendigan el negocio, bendigan la cartera y nunca estará vacía (cuando tenga dinerito y no cuando esté vacía), bendice tu dinero, bendice el que tengas en el banco, bendice, sí, la abundancia, pero hay que decir la abundancia de esto, la abundada de lo otro, bendice la abundancia —decía una señora— y se puso de este gordo. Eso es para que ustedes vean que lo que les estoy diciendo es verdad; pero hay que saber hacerlo. Bendigan la abundancia del dinero”. Metafísica 4 en 1 – Volumen 2 - Conny Méndez Relacionados: Gran Hermandad Saint Germain (mal llamada metafísica cristiana), neognosticismo, rosacruces, neopaganismo, etc.

Cuando el 7 de noviembre de 2011 la presidenta Cristina Kirchner presentó el Sistema Federal de Identificación Biométrica para la Seguridad (Sibios) y lo mostró como un enorme paso hacia la modernización del Estado y la lucha contra el delito, pocos repararon en las implicancias que tiene ese inédito programa de registro de personas, que carece de controles externos a las fuerzas de seguridad que ya lo usan. Pero el mundo cambió rápido. En junio de 2013, el programador Edward Snowden reveló Prism, un masivo y global programa de vigilancia informática de los Estados Unidos, que reactivó el debate sobre el derecho a la privacidad y el anonimato en la era digital y el riesgo de la hipervigilancia estatal. Ahora, varias organizaciones no gubernamentales están lanzando su voz de alerta sobre el impacto de Sibios. Además del uso de las huellas digitales, el sistema -desarrollado en cooperación tecnológica con el gobierno de Cuba- también escanea biométricamente los rasgos faciales (ubicación de los ojos, nariz y contorno de las orejas, entre otros detalles que no se repiten en distintos individuos). A partir del 1° de enero de 2015, cuando sólo el nuevo DNI tarjeta sea válido, todos los argentinos y varios miles de turistas extranjeros estarán ingresados en esa base de datos y sobre ellos el Estado podrá saber (si se lo propone) dónde se encuentren en todo momento cuando, por ejemplo, sean filmados por cámaras de video de seguridad, que pueden monitorearse online . Tras el anuncio de Sibios, Richard Stallman -reconocido gurú global del software libre- anunció en junio de 2012 que "nunca más volverá a la Argentina". Y hasta el propio Gobierno atenuó aquel entusiasmo inicial de la Presidenta y, ante la consulta de LA NACION, tanto el Ministerio del Interior y Transporte como el de Seguridad destacaron que la Argentina tiene una legislación "de vanguardia" en protección de datos personales, la ley de habeas data, sancionada y parcialmente promulgada en octubre de 2000 (es decir, antes de que algunas de las tecnologías utilizadas siquiera existiesen). En el Ministerio del Interior fueron enfáticos: "Este sistema de identificación no incluye ninguna identificación online por imágenes de video. Permitiría, eventualmente, que la Justicia, en colaboración con las fuerzas de seguridad, tomara imágenes obtenidas por video como prueba admisible de la comisión de algún delito, y podría solicitarse al sistema la comparación con la imagen facial de alguna persona existente en la base. Todos los sistemas administrados por el Estado, y el Sibios en particular, se encuentran al amparo y respetan los términos de la ley de protección de datos personales", respondió esa cartera por escrito. "Nos cuidamos más" El sistema -que permite también proyectar la foto de una persona hacia el futuro para actualizar su imagen o identificar a cualquier individuo en filmaciones pasadas usando una foto del presente- recuerda a películas como Minority Report , en la que una división policial "precrimen" llegaba justo antes de que el asesino concretara su delito, o Gattaca , en la que todas las personas tenían un perfil genético conocido por el Estado. Un video de presentación oficial de Sibios, con el eslogan "Si nos conocemos mejor, nos cuidamos más", estuvo durante varios meses disponible en el canal de YouTube de la Dirección Nacional de Migraciones, pero fue eliminado luego de que LA NACION consultara al Gobierno sobre las crecientes críticas al sistema. El contenido de aquel video llamó la atención en foros internacionales donde fue presentado, subtitulado al inglés, por la Asociación por los Derechos Civiles (ADC), entre otras organizaciones que cuestionan total o parcialmente este nuevo sistema. "Nuestra firma, nuestros ojos, la manera de caminar son características que nos diferencian y nos hacen únicos. (...) El sistema realiza el proceso de identificación en forma automática, y en pocos segundos ejecuta la búsqueda sobre una base de datos de millones de huellas y rostros previamente registrados, asociados a un número de DNI (...) Las fuerzas de seguridad de todo el país quedan integradas en una misma base de datos pudiendo ejercer un mayor control sobre los ciudadanos con prontuario y protegiendo la identidad del resto de la ciudadanía. La alta tecnología del sistema permitirá en el futuro integrar datos de voz, iris ocular e incluso del ADN", se sostenía en aquel video. "Las reacciones que provocó ese video en el exterior fueron muy impresionantes. Lo que se revela allí es que no hay ningún tipo de noción respecto de la forma en que estas políticas afectan al derecho a la privacidad, por eso resulta tan sorprendente para los extranjeros que lo ven. Además, la seguridad con la que nuestro país trata sus bases de datos es nula. Hace poco detectamos, con la ayuda de algunos hackers , y denunciamos judicialmente, que la base de datos del padrón electoral, que se alimenta de información que también tiene Sibio, era insegura", afirmó Ramiro Álvarez Ugarte, director de Acceso a la Información de la ADC. Para el gobierno nacional, Sibios traerá múltiples ventajas. "Por ejemplo, en un accidente podremos identificar a personas sin identificación. Es una herramienta indispensable en prevención de delitos de suplantación de identidad tanto de tipo económico como de trata de personas. Para el fortalecimiento de los controles migratorios para que cada persona que ingresa en el país sea la misma que sale y para que esa persona sea quien dice ser. Además, el sistema multiplica la posibilidad de esclarecimiento y resolución en casos posdelito, otorgando un soporte científico para los casos criminales", según aquel video oficial. Una fuente del Ministerio de Justicia insistió: "Sibios es una herramienta que facilita el trabajo de la Justicia porque acelera los tiempos de identificación de las personas con una base digital que puede consultarse remotamente y que hemos puesto a disposición de las policías provinciales con las que se establecieron convenios". Fuerzas políticas nuevas, como el Partido Liberal Libertario (PLL), cuestionan precisamente esto último. "El decreto 1766/11 que creó el Sibios les otorgó una carta blanca a los organismos de seguridad allí designados para acceder a la base de datos, sin anteponer condición alguna, como una orden judicial, lo cual podría prestarse a abusos", dijo Adam Dubove, coordinador nacional del PLL. A contramano La Argentina avanza en esta dirección a contramano de lo que ocurre en buena parte del mundo. En marzo de 2012, Francia declaró inconstitucional una ley que permitía el uso policial y judicial de una base centralizada de datos porque no se habían adoptado las prevenciones básicas para proteger derechos individuales. El Reino Unido también tuvo un fuerte traspié con la ID Card, creada en 2006 y dejada sin efecto en 2010 tras las fuertes críticas. En varios países europeos hay agencias estatales de protección de datos que son independientes de los gobiernos y responden a los parlamentos. En Estados Unidos directamente no existe DNI y el Estado registra a los ciudadanos en función de sus necesidades: para viajar, en el pasaporte; si trabaja, en el seguro social, y si maneja autos, la licencia de conducir. "Queremos agradecer especialmente a la República de Cuba para desarrollar este software de muy bajo costo que se integra a la AFIS [Automated Fingerprint Identification System], que va a permitir en tiempo real conocer y saber quién es la persona que está frente a un personal de seguridad, si es esa persona y si no es quién es en realidad", explicó la presidenta Cristina Kirchner cuando presentó el sistema. Desde el Ministerio del Interior confirmaron a LA NACION que "el AFIS facial consiste en un software de propiedad intelectual y desarrollado por profesionales cubanos, que ya ha sido implementado en otros países". Qué es la identificación biométrica El Sistema Federal de Identificación Biométrica para la Seguridad (Sibios) se basa en nuevas tecnologías que permiten registrar, iddentificar y localizar personas
Las 10 verdades del P2P que el ministerio de Cultura dice que son mentira El Ministerio de Cultura, dentro de su campaña Si eres legal, eres legal contra la "piratería" en Internet ha colgado en su página web un decálogo con "Las 10 mentiras más difundidas sobre propiedad intelectual". Bajo la consigna "Los ilegales intentan engañarte... ¡No te dejes manipular!, para que nadie te time", el Ministerio que dirige César Antonio Molina señala que las descargas de música y películas no son legales, que los programas de intercambio de archivos P2P (como el eMule) son perseguibles judicialmente, no son seguros, y suponen un expolio para los artistas y creadores. No obstante, el decálogo ha sido refutado punto por punto por las asociaciones de internautas, blogs y otros colectivos ciudadanos relacionados con la Red. Este es el antidecálogo basado en sus opiniones: 1.- Lo que está en Internet es gratis Ministerio de Cultura: ¡Falso! La música, el cine, las imágenes, los textos, los videojuegos que están en Internet han sido creados por personas. Es a ellas a las que corresponde disponer si su utilización es libre y gratuita o, por el contrario, poner un precio a su uso. Antidecálogo: ¡Verdadero! Lo que está en Internet puede ser gratis, de pago o incluso de ambas categorías, gratis por un tiempo con opción a compra (share). En el caso de los vídeos y la música, los creadores pueden exigir un precio a los que comercializan esos contenidos o se lucran con ellos (iTunes, Google, Yahoo, etcétera) 2.-Bajarse música o películas de Internet es legal Cultura: ¡Falso! Cuando los dueños de contenidos autorizan la descarga gratuita, sí es legal. Si la descarga no está autorizada por los titulares de los derechos, tiene lugar una infracción de la propiedad intelectual. Antidecálogo: ¡Verdadero! Las descargas de música son legales o, más precisamente, no son ilegales. Lo dice una sentencia de 2006 del juzgado de lo Penal número 3 de Santander que absolvió a un internauta, para quien se pedían dos años de cárcel por descargar y compartir música en Internet, por considerar que esa práctica no es delito, si no existe ánimo de lucro, y está amparada por el derecho de copia privada. 3.- Si no aparece el símbolo © en un contenido en Internet lo puedo utilizar Cultura: ¡Falso! La ausencia del símbolo no indica que el contenido es de utilización libre. Para que así sea el titular lo ha tenido que hacer constar expresamente. Antidecálogo: ¡Verdadero! Siempre que no tenga ánimo de lucro, el usuario particular no tiene medios a su alcance para comprobar si un contenido está o no protegido por copyright. Corresponde a las empresas de la Red poner los medios tecnológicos para garantizar este derecho. Por ejemplo, YouTube ha creado su sistema Video ID que permite a los titulares de los derechos identificar sus contenidos y decidir que hacer con ellos: bloquearlos, autorizarlos o comercializarlos. 4.- Es legal copiar o utilizar un contenido de Internet siempre que se cite al autor Cultura: ¡Falso! Debemos mencionar la fuente y el autor cuando utilizamos una cita en un trabajo de investigación o en un artículo. En estos casos, el fragmento ha de ser corto y proporcionado al fin de la incorporación. Y si no estamos citando, sino utilizando una obra sin autorización, debemos obtener una autorización del titular. Antidecálogo: Verdadero. El propio enunciado de Cultura se contradice. Una cosa es usar un contenido y otra plagiar. El plagio es perseguible dentro y fuera de Internet. La cita, no. Respecto a la copia, en España se paga un canon por todo aparato o servicio que es susceptible de copiar o grabar (DVD, mp3, móviles, fotocopiadora, memorias flash y usb, etcétera) contenidos protegidos. El importe de ese canon digital (118 millones de euros este año) se reparte entre los autores y creadores. 5.- Cuando intercambio música y contenidos a través de programas peer to peer (P2P), no necesito autorización Cultura: ¡Falso! La utilización de estos programas supone la explotación de derechos de propiedad intelectual que no han sido autorizados, por lo que constituye una infracción de los derechos de propiedad intelectual. Antidecálogo:¡Verdadero!. En España, no hay ningún fallo judicial que diga que el p2p necesita autorización. Al contrario, una sentencia firme de la Audiencia Provincial de Madrid del pasado mes de septiembre absolvió a los promotores de Sharemula, una página web de enlaces, señalando que enlazar a las redes de p2p "no supone vulneración de los derechos de propiedad intelectual". 6.- Los intercambios de archivos a través de las redes P2P son legales Cultura: ¡Falso! Si estos intercambios tienen lugar sin la autorización de los titulares de los derechos de propiedad intelectual, son actos ilegales. Antidecálogo: ¡Verdadero! Además de lo dicho en el punto cinco, la doctrina de la Fiscalía General del Estado (circular de mayo de 2006) señala que el intercambio de archivos través del sistema p2p no es incriminable penalmente. Es cierto que la Fiscalía señala que pueden constituir un ilícito civil, pero tampoco ha habido un fallo judicial en vía civil contra internautas que hayan usado el p2p sin ánimo de lucro. 7.- Las redes P2P son seguras Cultura: ¡Falso! La seguridad es un grave problema ya que damos entrada a nuestro ordenador a todos aquellos que estén conectados a ella. Cualquiera puede circular libremente y acceder a nuestros datos: IP, tipo de descargas que estamos haciendo, número de teléfono y otra información de seguridad que figure en el ordenador. Antidecálogo: ¡Verdadero! Las redes p2p son tan seguras como lo quiera el usuario, que puede decidir libremente los contenidos que comparte de su ordenador y filtrar mediante antivirus los contenidos que se descarga. Es curioso que Cultura denuncie esta falta de seguridad cuando quiere implantar un modelo de control de las descargas como el francés por el que una autoridad extrajudicial tendría acceso a todos esos datos de nuestro ordenador. 8. La industria cultural y los artistas ya ganan suficiente así que no perjudico a nadie si no pago Cultura: ¡Falso! Los autores, los artistas y las industrias de contenidos de propiedad intelectual tienen el derecho legítimo a ganar dinero, triunfar y tener una carrera exitosa, como ocurre en cualquier sector profesional. No se justifica que a este sector se le discrimine y se cuestione su derecho a ser retribuido. Antidecálogo: ¡Verdadero! La industria cultural como todas debe adaptarse a los nuevos tiempos y a los cambios tecnológicos. Con los mismos argumentos, los linotipistas estarían autorizados a pedir la prohibición de la informática. En contra de lo que dice Cultura, es la propia industria audiovisual la que exige una discriminación positiva (subvenciones, prohibición del P2P, canon digital, etcétera) de la que no goza ningún otro sector productivo. 9.- Las descargas ilegales promocionan a los artistas y a los autores, que ven difundidos sus trabajos y se dan a conocer sin necesidad de la industria Cultura: ¡Falso! Detrás de los autores y los artistas hay una industria que les da trabajo, los da a conocer e invierte en ellos. Antidecálogo: ¡Verdadero! Ningún artista famosos se ha arruinado por las descargas ni siquiera los que como Prince han tratado de perseguirlas (pidió una indemnización a una madre que le puso una canción suya a su bebé). En cuanto a los modestos, Internet ha dado la posibilidad a cientos de grupos, entre ellos algunos tan famosos como Arctic Monkeys, de acceder al público, sin tener que pasar por el filtro de las discográficas que decidían hasta ahora quién publicaba y quién no. 10.- El acceso a los productos culturales tiene que ser gratis y eso es lo que consiguen las redes P2P Cultura: ¡Falso! Las infracciones de derechos de propiedad intelectual realizadas a través de Internet (descargas ilegales) no pueden confundirse con el derecho de acceso a la cultura, una forma de libertad de expresión o de desobediencia civil legítima, ni tampoco como algo inevitable e intrínseco a la Red. Antidecálogo:¡Verdadero! Las redes P2P democratizan el acceso a los contenidos culturales permitiendo disfrutar de obras que no se comercializan por falta de rentabilidad o porque están descatalogadas. La industria debe encontrar nuevas formas de rentabilizar sus activos. iTunes, Amazon y otras plataformas de pago ya han demostrado que se puede hacer.

Durante la última revolución de 1922 y 1923 el Paraguay, «esta tierra de leyendas, donde cada pedazo del suelo es una historia, cada valle, cada recodo, cada estero y cada paso tiene una página de epopeya que narrar, donde cada ráfaga que sopla, canta al pasar un heroísmo y cada torrente que corre entre las selvas solloza un sacrificio», fue objeto de parte de los diarios de los países vecinos de los ataques más crueles y punzantes. Los títulos de estos artículos eran como éstos: El Paraguay una vez más chapotea en un charco de sangre, con escarnio de la civilización y de la humanidad. Una repúblicade vaudeville, que no hace sino escandalizar -y desacreditar a la América. Mi patriotismo, profundamente herido, ante ataques tan sangrientos y desconsiderados, me sugirió unos artículos que, bajo el acápite de morbo revolucionario, publiqué en «El Diario» de esta ciudad, tratando de demostrar, que la anarquía en el Paraguay, es, como lo ha sido en todos los demás países de América a su turno, nada más que una consecuencia lógica, fatal, del estado general de pobreza de la Nación. Siendo todavía de actualidad las consideraciones que aduje en aquella oportunidad, reproduzco a continuación aquellos artículos. «Los sociólogos, estudiando los caracteres de las dos razas principales forjadoras y constructoras de la civilización moderna, han señaladoen ellas, rasgos de mentalidad y sentimentalidad muy distintos, casi contrapuestos». Para los sociólogos, la raza anglosajona, se caracteriza por el predominio del cálculo frío, del egoísmo, la seriedad, la reserva, el apego al estudio delas ciencias físicas y naturales, al trabajo manual; al bienestar material y la circunstancia, la paciencia, la tenacidad, la quietud, la disciplina, la sumisión y el espíritu de asociación y de cooperación. La grecolatina, en cambio, se caracteriza por el predominio de la imaginación, la generosidad, la veleidad, el apego a la literatura y a las artes, el desprecio del trabajo manual y del bienestar material, la impaciencia, la indisciplina e independencia mental y política, la rivalidad, el amor a las aventuras y proezas, etc. La raza anglosajona busca la utilidad por el dominio de la naturaleza; la raza grecolatina, busca la gloria por el sojuzgamiento de los hombres. La raza anglosajona es materialista, la raza grecolatina es idealista. En la raza anglosajona el pueblo, es por instinto, conservador y gubernista; en la raza grecolatina es, instintivamente, revolucionario u oposicionista. Entre los pueblos de raza grecolatina, el español reúne en el más alto grado algunos de los rasgos prominentes de esa raza. Ningún pueblo más generoso, idealista, artista, valiente, inteligente y vehemente que el español, pero también ninguno, más turbulento, aventurero y anárquico. Y como «de casta le viene al galgo ser rabilargo» y las taras hereditarias crecen en progresión geométrica, los americanos españoles han venido al mundo con el instinto más desarrollado aún que el de sus padres, de rivalidad y de indisciplina que fatalmente produce la división en bandos, las querellas intestinas, las guerras civiles, el apasionamiento en las luchas, el odio y la intransigencia. De aquí que, la Historia de la América española, desde su aparición en el mundo hasta nuestros días y, desde el Golfo de Méjico hasta el Cabo de Hornos, no es sino la historia de la anarquía y de la demagogia, de las guerras intestinas, de las querellas agrias, porfiadas, interminables y estériles, si no escandalosas, en las que, sus protagonistas, arruinándose y demoliéndose sin piedad y sin tino, han malogrado y malgastado la inmensa energía, talento brillante y vivaz imaginación, con que la Providencia ha dotado a los pueblos hispanoamericanos, destinados a deslumbrar al mundo, cuando, traídos a la paz del cuerpo y del espíritu, dediquen por entero las poderosas fuerzas de sus brazos y de su talento, a cultivar los inmensos tesoros para la ciencia, industria y riqueza, que encierran en su seno estos países privilegiados. Antes de tocar la América y sin tener en cuenta la solemnidad y el recogimiento que había de infundir a todo ser humano, aquel hecho inmenso, prodigioso, del alumbramiento de un Nuevo Mundo, el mismo Colón, tuvo que soportar más de una sublevación de sus indómitos compañeros, y después de su segundo viaje, fue ya llevado preso a España. Llegados a la América, los conquistadores españoles sin fijarse en lo diminuto de su número frente a la inmensidad de la tarea que acometían, dominados por su instinto de rivalidad, en todas las regiones donde, sucesivamente, pusieron sus plantas, se dividieron en bandos armados, se destrozaron en sangrientas batallas, se calumniaron delante del indio enemigo, sin escapar de estos horrores los jefes más célebres, Cortés, Balboa, Pizarro, etc. Durante la colonia, aquellas querellas prosiguieron indefinidamente. Promovida casi simultáneamente en todas las colonias hispanoamericanas la guerra de la independencia, los patriotas (el que hereda no lo hurta) como en otrora sus abuelos, se dividieron en bandos que disputaron y se destrozaron delante del enemigo común, el realista. Y la independencia de las colonias hispanoamericanas, no se hubiera llevado a cabo entonces, a no ser, porque, a su vez, la madre-patria se encontraba en esa época (1812 a 1825) desgarrada por la anarquía interna, tanto que un ejército extranjero tuvo que venir a imponerle el orden y la paz en nombre de la Europa coaligada (Santa Alianza). Obtenida la independencia de las nuevas naciones americanas de origen español, todas ellas menos el Paraguay presa de la anarquía, continuaron dividiéndose en bandos y destrozándose en sangrientas y escandalosas querellas intestinas. Con la Historia en la mano, sería fácil demostrar que, todas esas naciones, con excepción de Chile, han tenido en el mismo período de vida independiente, mayor número de erupciones anárquicas (guerras civiles, golpes de estado y cuartelazos) que el Paraguay. Alguien ha sostenido que los hechos históricos relatados, más que fruto de una tara racial, no fueron sino el resultado lógico y natural de los antecedentes personales de los hombres que intervinieron en ellos: rudos soldados, aventureros, presidiarios libertos y toscos caudillos, hijos de la barbarie silvestre, salidos de los bosques y pampas americanas. Pero la aserción está desmentida por la Historia. En aquellas disensiones luctuosas, han tomado parte nobles de ilustre cuna y elevada educación, abogados y médicos distinguidos, obispos, sacerdotes y hasta monjas. Las iglesias y conventos han sido teatro de escenas sangrientas, las procesiones han degenerado frecuentemente en batallas campales, y los religiosos han sido jefes de grupos y hasta de ejércitos en lucha en las guerras civiles de los pueblos hispanos americanos, antes y después de su independencia. Las raíces del mal eran pues, un poco más profundas. Ante esta demostración irrefragable de la existencia en el organismo psicológico de los pueblos hispanoamericanos del morbo revolucionario,manifestado en forma esporádica, hasta hoy mismo, ¿qué extraño ha de ser que el Paraguay, donde por su posición mediterránea, la cruza de su población con la de otros pueblos de otro espíritu, ha sido menos que en los otros países y donde, por lo mismo, se conserva más puro el siniestro legado de rebelión e independencia aludido, haya hecho crisis una vez más, como vicio morboso, que informa su idiosincrasia étnica? Pero se objeta que, mientras en la hora presente, la inmensa mayoría de los pueblos hispanoamericanos y especialmente los más vecinos al Paraguay-la Argentina y el Uruguay-parecen haberse aquietado definitivamente, ahogando en su seno la anarquía y proscrito de sus prácticas políticas las contiendas armadas, el Paraguay va a la zaga, todavía en lo más álgido de sus querellas violentas, abochornando ante el mundo civilizado a sus demás hermanas del continente. Estas aseveraciones merecen sin duda un comentario, que habrá de limitar a sus justos límites el alcance y veracidad de la acusación. Cierto es que, desde hace ya cerca de cuatro lustros, los países que baña el Plata, no registran revoluciones análogas a la actual del Paraguay (1922-23); pero, no es menos cierto, que este cambio feliz, se deba casi totalmente, al factor económico, al incremento del trabajo y la riqueza, obra exclusiva de la inmigración, del obrero y del capital extranjeros, que allí han afluido con fuerza, no embargante sus convulsiones periódicas. Esto lo demostraremos con más extensión en otro artículo, bastándonos por el momento recordar en su comprobación que, en algunas provincias argentinas, en las que, por razón de la distancia o del clima, ese poderoso agente propulsor de la posteridad económica no ha llegado, la anarquía no está muerta y se manifiesta en forma aislada, pero no por eso menos violenta, como ocurrió últimamente en la provincia de San Juan que llenó de espanto al mundo. Y bien: el Paraguay se encuentra por causa de su posición mediterránea y de otras desventuras concomitantes, que le privan de la poderosa cooperación del capital y del brazo europeos, en análoga situación económica que las provincias argentinas lejanas: Salta, San Juan, Santiago del Estero, La Rioja, etc. Por otro lado, en materia de calaveradas políticas, parece que, habiendo sido el morbo revolucionario, producido por causas originarias o adquiridas, la edad poco importa y sucede en los pueblos como sucede en los hombres: «que quien no las corre de joven, las corre de viejo»; ejemplos la Rusia y la Irlanda. Eso sí: en medio de sus calaveradas insensatas, se ha conducido siempre el Paraguay en una forma, que no puede menos que merecer respeto del mundo entero: jamás en sus guerras civiles ha asomado su horrible espectro el crimen. «Si habría de juzgarse al Paraguay por la conducta noble y humanitaria de sus beligerantes en sus revoluciones, -ha dicho el diplomático norteamericano general O'Brien- sería la nación más culta y civilizada del universo». En Sociología se admite como un axioma, que el mejor antídoto contra la anarquía es el dinero. Los pueblos como los hombres son agresivos, inquietos y belicosos mientras no tienen dinero. Nada hay que agrie tanto el humor de los pueblos y de los hombres como la opresión constante del malestar físico, las tristezas y humillaciones morales que origina la pobreza. Y como un postulado de este axioma, los pueblos y los hombres, al cambiar de situación financiera, cambian de ánimo. El furibundo anarquista de ayer, propagador incansable de reacciones violentas, se convierte en el más manso y tolerante conservador. Los pueblos más turbulentos de ayer, cuando no tenían dinero, hoy se escandalizan de que hayan todavía pueblos que arreglen sus cuestiones internas a tiros. ¿Quién había de reconocer en el suave, tranquilo y paciente obrero escocés de hoy, al descendiente de aquellos indómitos highlanders que, al primer retumbo del cuerno de sus jefes, rodeaban a éstos armados hasta los dientes y, sin más ni más, invadían a sangre y fuego el clan vecino por una fruslería v.gr. el hurto de un halcón de caza, la copla mal tomada de un trovador o los desaires de una mujer? De que el bienestar material es el mejor antídoto contra los impulsos bravíos, es también axioma aplicable hasta a los animales irracionales. El medio más seguro y eficaz para domesticar animales salvajes es el halago corporal. Entre las bestias ya domesticadas, sería vano pensar en disciplina, si el látigo y las lecciones no llevan como prefacio un buen plato. Las fieras más sanguinarias del desierto se vuelven mansos corderos a base de azúcar, leche y buena cama. ¿Quién había de reconocer en el shorthom inglés de hoy, pesado, pura carne, de andar majestuoso, de mirada dulce, seráfico de tan inofensivo, al descendiente de los temibles, ágiles y descarnados búfalos, que cuando la invasión romana, cruzaban veloces las praderas británicas y despanzurraban hombres y caballos con sus enormes pitones como si fueran de cartón? Milagros del buen forraje y del pesebre confortable. Volviendo ahora a los pueblos hispanoamericanos, tomemos a los dos más quietos, por lo mismo que son los dos más ricos y prósperos: la Argentina y el Uruguay. Ningún pueblo de la América española ha sido más castigado y humillado por la anarquía que el argentino. En un mismo día de su historia de nación independiente, en el transcurso de 24 horas, se cambiaron en su gobierno tres situaciones políticas, y, en época en que alentaba el más ilustrede sus estadistas. -Rivadavia- los caudillos del interior, salidos de sus bosques y desiertos, tomaron por costumbre, traer a atar sus fletes o pingos (montados) a la misma estatua de la Libertad, en la plaza de Mayo de Buenos Aires (1820). El Uruguay desde su independencia (1825), hasta la última revolución blanca (1905) ha tenido en ochenta años, 57 revoluciones, es decir, a razón de una revolución por cada año y medio. Nunca ha tenido el Paraguay iguales excesos, por su calidad ni por su número. Sin embargo, la prensa de esos países se abochornan de los sucesos paraguayos actuales, porque el descrédito que sus revoluciones originan alcanza a sus vecinos, ya que en Europa y Norteamérica -dicen- no hay nociones muy exactas sobre la demarcación geográfica de estos países y todos están englobados bajo el nombre común de Sudamérica. El Paraguay por su situación geográfica y por un cúmulo de desventuras eventuales, tan inmerecidas como aquélla, se halla, respecto de sus hermanos del Plata, bajo el punto de vista económico, cincuenta años atrás; y como que, las mismas causas producen los mismos efectos, sufre hoy los mismos males que aquéllos hace medio siglo. Esto era fatal, irremediable. Todos los países pobres en donde la falta de capital barato, de utillaje industrial y de vías de comunicación condenan a sus habitantes a esperar poco del trabajo productivo, han sentido bullir en su seno esas dos pústulas malignas, productos lógicos del malestar económico llamados: el parasitismo político y el militarismo voraz. El Paraguay, víctima fatal de estos flagelos, en fuerza de su debilidad económica, se debate en una de tantas crisis, que todos los pueblos de América han sufrido, en sus luchas por extirpar estos males de su organismo. Quiera Dios que sea la última, aunque no hay que hacerse ilusiones. En todo caso, se puede creer fundadamente que será de las últimas, porque esta vez se habrán convencido, los que pretenden someter a este pueblo por el dinero o por la fuerza, que ni el oro ni el sable podrán en adelante con el ejército ciudadano consciente y libre. La experiencia, esa rígida maestra, nunca se equivoca. Y si se quiere que sea la última, no habrá sino que buscar, después de pasada la tormenta, que el paraguayo pueda trabajar y gozar del fruto de su trabajo. Cuando este pueblo, bueno, frugal, sufrido y resistente, tenga en su casa algo positivo que defender y conservar, ya se verá cómo no ha de dejar, como por ahora, tan fácilmente su hogar, para seguir a cualquier aventurero, que venga a ofrecerle una mísera pitanza. El paraguayo provisto de un bienestar material, modesto si se quiere, será conservador y tranquilo y pronto será el primero en las lides de la paz y del trabajo, como ha llegado a ser en las lides de la guerra. Pero, mientras el paraguayo siga, como hoy, sin un pedazo de tierra y sin un centavo de ahorro, sin otros bienes, en su inmensa mayoría, que una remuda de lienzo americano y un mal machete, será siempre revolucionario y belicoso. La miseria es la madre de la inquietud y la deshonra. En todo caso, de esta nueva desgracia algún provecho ha de sacar el Paraguay. «La desventura, ha dicho Ferrero, es la gran escuela de los hombres y de los pueblos». Hasta aquí aquel artículo. Después de ocho años, nada encuentro que rectificar o modificar en él. De lo que acaba de leerse se ve que la anarquía y la pobreza, son, como los hermanos siameses, inseparables. Y, bajo tales conceptos, muerta una de ellas, no tardará en morir la otra. De ahí mi prédica constante, insistente de combatir la pobreza, como la madre de todos los males más graves que aquejan a los pueblos. Remediada o aliviada la pobreza, irá la anarquía desapareciendo y con ella, sus principales efectos, entre otros, la dislocación de valores y la crisis de autoridad. Tratando estos asuntos, ha dicho «La Nación»: «Todo trastorno o desorden social provoca consecuencias perniciosas. En particular, cuando tales irregularidades se hacen endémicas en un país, los efectos nocivos se hacen sentir en forma alarmante y terminan por convertirse en hábitos». «El Paraguay ha vivido los últimos veinticinco años transcurridos entre la incertidumbre, la intranquilidad, el temor y la desconfianza, víctima de los desórdenes intestinos, la revolución, el motín, el golpe de estado, la deslealtad, la traición y el desgobierno». «La demagogia y la anarquía han hincado en él sus garras, desnaturalizado sus instituciones, subvertido los conceptos, trastrocado los valores, y creado un estado mental y espiritual lamentable y peligroso». «Todo ha salido de quicio. Nada está en orden. Se ha perdido la noción de la regularidad, de la disciplina, de la normalidad institucional y del equilibrio espiritual». «Todo se mueve, todo vacila y se agita en un vaivén inestable, que amenaza por todos lados, como en una casa en ruinas, con desmoronamientos y derrumbes». «Se forman conceptos atrabiliarios, se sostienen ideas peregrinas, se procede con torpeza suicida, no se guarda decoro ni dignidad, ni se manifiesta respeto ni consideración a nada ni a nadie. «Tenemos la mente enferma y el juicio desequilibrado por veinte años de locura fratricida». «Después de cada revolución como después de una tempestad que ha sacudido la naturaleza, surge una miríada de insectos y sabandijas que infestan la atmósfera». «Toda revuelta armada lleva a la primera fila los elementos peores y más peligrosos de la sociedad: caudillos insignificantes y oscuros, gentes maleantes predispuestas al delito, sujetos de segundo o tercer orden, que han tomado un fusil en la contienda, todos se tornan personajes necesarios, influyentes y decisivos». «Los hombres de mérito, las personalidades auténticas, pasan a segundo término. La capacidad de matar regula la importancia del individuo. La autoridad pierde su dignidad y su prestigio. Al Presidente de la República se le mira sólo como a un favorecido a quien se sostiene y que puede caer de un momento a otro. Nadie respeta a la autoridad». «En los partidos, surgen caudillos grandes y pequeños, disidentes exaltados, que peligran la unidad y la disciplina de su organismo. A todos hay que complacer». «Dislocación de valores y crisis de autoridad, desorden institucional y desequilibrio espiritual, tales son los efectos de la anarquía, cuyas consecuencias soporta la Nación». En el año 1911, después del combate de «Bonete» y de la muerte del caudillo radical D. Adolfo Riquelme, ante el espectáculo que ofrecía el país destrozado por la anarquía más cruel y sangrienta, publiqué en el Diario «El Nacional», un artículo, llamando a los paraguayos todos, a una concordia política, sobre la base de la rotación de los partidos en el gobierno de la nación, poco más o menos en la forma a que se había arribado, en ese tiempo, en la provincia argentina de Corrientes, con la que se había dado fin, a la tenaz anarquía que había destrozado ese noble y valiente pedazo del país hermano, desde hacía medio siglo. Decía yo en ese artículo, que los paraguayos no debemos tratarnos en nuestras divergencias partidaristas como ahora, de enemigos políticos, encarnizados y a muerte, intransigentes y excluyentes, sino de simples adversarios, sin olvidar que somos hermanos y que la patria necesita del concurso de todos. Que la necesidad de contribuir todos al progreso y engrandecimiento de la patria, se acentuaba en razón de ser los paraguayos tan pocos en número y muy escasos los hombres preparados para gobernar la nación en estos tiempos. Que todos los partidos políticos, tenían en el país poco más o menos el mismo programa y a todos, por igual, debía brindárseles la oportunidad de ensayar en el gobierno su capacidad, su buena fe y su patriotismo. Que esto se podría conseguir a mi ver, con el siguiente arbitrio: Que se acuerde entre los partidos militantes en el país un convenio sobre las bases siguientes: El Poder Ejecutivo se compondrá, período por período, de una fórmula mixta, en la que se encuentran representados los dos partidos de mayor electorado, turnándose en cada período en la colocación de la fórmula. Por ejemplo: tomando a los dos partidos de mayor electorado en el país, el liberal y el republicano, si, en un período presidencial, el Presidente es liberal el Vice debe ser republicano y en el siguiente el presidente deberá ser republicano y el vice liberal. Los Ministros se repartirán tres para el partido que ocupa la Presidencia, a saber: los de Guerra y Marina, Interior y Relaciones Exteriores y dos, los de Hacienda e Instrucción Pública para el que ocupa la Vice Presidencia. En el Congreso, los partidos ocuparán la situación que elecciones libres le deparen. Otros partidos, que en algún departamento tuviesen mayoría, llevarán a las Cámaras sus representantes (entonces teníamos todavía la ley electoral por circunscripción). El Poder Judicial será inamovible mientras dure su buena conducta. Los empleados de la Administración Pública serán también respetados en sus puestos, mientras un sumario en forma, no acredite su incompetencia o inconducta. Con este temperamento se conseguirá el siguiente resultado: 1°. La extirpación del odio político y por consiguiente de la guerra intestina crónica. 2°. Una noble emulación entre los partidos políticos en el sentido de servir mejor al país. 3°. La posibilidad de que cada partido, no necesitando más de caudillos, pueda llevar al gobierno a sus hombres más capacitados para gobernar. 4°. De que, habiendo desaparecido la posibilidad de una guerra civil, los militares ya nada tendrán que hacer en política y dejarán de ser la piedra de escándalo y el Juez definidor en las contiendas cívicas. 5°. La independencia del Poder Judicial. 6°. La continuidad de la tradición en la gestión administrativa, y por último y lo más importante. 7°. Que los partidos políticos, antepongan los intereses de la Nación a los intereses de círculo. La idea cayó en el más completo vacío. Entre las circunstancias enunciadas en el párrafo anterior, pareciera la de menor importancia la que se enuncia bajo el número 6°. Pero, prácticamente, su falta causa muy graves perjuicios en los países en donde, como en el Paraguay, reinan en política la intransigencia y el exclusivismo y por ende, a cada cambio de gobierno, cabe la posibilidad de una completa barrida de los empleados administrativos. La tarea de la administración pública necesita cierta estabilidad. Raros han de ser los ciudadanos, a quienes se encomienda una repartición importante de la administración pública, que, en muy corto tiempo, puedan adquirir la capacidad necesaria, para marcar y determinar en esa oficina, una orientación definitiva y estable, que sirva de jurisprudencia o tradición para los que le suceden. En las reparticiones públicas sometidas a los vaivenes de la política, todo se reduce a un eterno y repetido comenzar, a un tejer y destejer continuo. Y en esta tarea, de la tela de Penélope, se pierde lastimosamente tiempo y fuerza. En países así gobernados, dice un escritor, «no existe, lo que en otros constituye el alma de las organizaciones burocráticas: el encauzamiento, el engranaje, la mecanización en cierto modo, del trabajo de oficina o sea la tradición administrativa. No hay, no puede haber, precedentes, que fijen normas, más o menos estables. En semejantes condiciones, no puede haber administración. La experiencia de nada sirve. No hay cauces hechos. Nunca se sabe de los balbuceos. Además, todos los hombres sirven para todos los puestos». Posteriormente, después de la segunda caída de Don Manuel Gondra, al ver que el Partido Radical, no obstante gobernar con las manos libres, sin oposición apreciable, hacía el papel de Saturno, que devoraba sus propios hijos porque, entre sí, los radicales se acechaban, se traicionaban, se derribaban y se aniquilaban escandalosamente, no siendo barridos del poder, únicamente por la inutilidad de los bandos contrarios, incapaces también de ponerse de acuerdo ni un día, llamé al orden a mis correligionarios, haciéndoles ver el peligro inminente que, para los pueblos republicanos democráticos, comporta la circunstancia de no poder entenderse, los hombres que mandan: la dictadura militar. Recordé a mis correligionarios que, en los países donde ésto ha pasado, no se ha encontrado otro remedio, que poner el gobierno en manos del mandatario del ejército, de modo que el gobierno civil y el mando militar, que en los países democráticamente bien organizados, se encuentran en manos distintas, se reúnan en una sola mano, de suerte que todas las energías del gobierno, con un frente único, puedan enfocarse hacia un solo punto de mira: la tranquilidad del país y el trabajo productivo. Que, si en otros tiempos, los países de América tenían recelos en entregar el poder a los militares, fue porque éstos, salidos de los bajos fondos sociales, formados en guerras civiles, no eran sino militarotes arrastra-sables, sin instrucción ni moralidad. Que actualmente han cambiado mucho las cosas: los militares son salidos del pueblo, de hogares respetables, están preparados en institutos científicos en largos años de estudios y educados en la escuela del honor, del sacrificio por la patria; y nadie puede alegar mejores títulos que ellos para pretender el gobierno del país, cuando los hombres de derecho, por sus modalidades perniciosas se muestran incapaces o indignos de asumir el gobierno de la Nación. Que ya hay en el país algunos jefes militares de suficiente preparación intelectual, de profundo patriotismo, de reconocido valor moral y de intachable honestidad, muy capaces y dignos de tomar las riendas del gobierno de la República y organizar un frente único de ofensiva contra la pobreza, la corrupción y la anarquía. Les recordé que esta opinión compartían cabezas pensantes de las más altas de América. En efecto, en esos días había leído un artículo de Lugones sobre la dictadura de Leguía en el Perú, en el que sostenía, que la mayor parte de los países de la América del Sur, en los que reina la pobreza, el mando unipersonal y dictatorial, es más conforme con las conveniencias del país. De ese artículo entresaco los párrafos que siguen: «La democracia es Gobierno de pueblos ricos, porque constituye una administración cara y despilfarradora, según lo enseña la experiencia en todas partes. Exige una paz sin preocupaciones y una sólida disciplina social. Por esto no existe más democracia lograda en país grande, que la de Estados Unidos; y por esto, también la gran guerra obligó a suspender el régimen democrático, prácticamente inadecuado para la defensa nacional. En cambio, todas las empresas de traición y derrotismo fueron, colectiva o personalmente, democráticas. La democracia pobre engendra la guerra civil que a su vez engendra la dictadura. Por donde se ve, que la pobreza en toda Nación es la calamidad original». «En este concepto se basa la dictadura progresista del Perú, que, como gobierno fuerte, es uno de los tantos conocidos allá, desde la propia administración inicial de los dos libertadores; pero que, como expresión personal, hállase desempeñada por un verdadero estadista». «No es aquél, sin duda, un Gobierno cómodo para la libertad, y ya se verá que tampoco lo pretende el señor Leguía. No lo es ninguno que se ve obligado a desterrar opositores y a trabar la prensa. Bajo este aspecto, el Gobierno del Perú es democráticamente malo, pero puede ser patrióticamente bueno. Pues una cosa es la democracia y otra es la patria. La patria puede ser o no Monarquía, República, Estado absolutista o constitucional. Estas son sus formas de gobierno. Francia, por ejemplo, ha conocido todos esos regímenes, sin dejar de ser la patria francesa». «Los pueblos suelen pasar por momentos históricos de conflicto entre la libertad y el orden, que compartan opciones decisivas entre el ideal político y la prosperidad nacional. La política realista o positiva es la que, basándose en la determinación de aquél por ésta, prefiere el orden. El bienestar es, para ella, la condición precedente de la libertad». Todavía es de actualidad esta advertencia. A más de los perjuicios materiales se atribuyen a la anarquía graves males morales. Por la influencia preponderante del ambiente y la fuerza de la costumbre, un mal o un vicio que perdura mucho tiempo, termina por amoldar, a su imagen o influjo, el pensamiento y acción de quienes lo sufren. Y así, donde la anarquía es endémica, donde las revueltas y trastornos intestinos constituyen el estado habitual del país, la mente se amolda a mirar todas las cosas bajo ese prisma y a considerar, que no hay otra solución para los conflictos ciudadanos que las revoluciones. Y esta sugestión producida por la costumbre y el medio ambiente se convierte en una verdadera obsesión, una enfermedad mental. Los ciudadanos quieren la paz, pero no están pensando sino en la guerra. Un escritor del diario «La Nación» ha descrito las manifestaciones de esta curiosa enfermedad mental colectiva de los pueblos aquejados por las revoluciones frecuentes, en los siguientes términos: «Un individuo cualquiera sufre o cree sufrir un agravio de un representante de la autoridad: su primer pensamiento es vengarlo en la próxima revolución». «Se comete un abuso, una injusticia, una arbitrariedad, en los Tribunales, en la política, en cualquiera repartición de la administración pública y el perjudicado piensa y afirma que el único remedio para el mal es una revolución». «Se dicta una ley injusta, inapropiada, inconstitucional o inoportuna, que molesta, perjudica o irrita y nadie piensa en una solución pacífica dentro de las formas legales. Se quiere una revolución para derogar o reformar esa ley». «No se cree en el poder de la opinión pública, en la sensatez y buen juicio de los hombres, en una reacción posible sin violencia, ni se tiene la abnegación suficiente, de sacrificar intereses menores; en presencia de los más altos y sagrados del país». «En todas partes, aun en las naciones más civilizadas, cometen abusos e injusticias, por funcionarios arbitrarios, odiosos y detestables, que con su presencia y sus actos, perjudican y desacreditan a la población y al gobierno de que hacen parte; pero no se remedian esos males con motines y guerras civiles». «Como consecuencia de esta mentalidad enferma hemos perdido la noción exacta y ecuánime de las cosas». «Todos queremos la paz, pero todos conspiramos contra ella». «El gobierno quiere la paz, pero comete injusticias, que es la causa principal de la guerra». «La oposición quiere la paz, pero a condición de que se le conceda todo lo que pida». «El ejército también quiere la paz, pero hasta una injusticia cometida contra o por uno de sus jefes, para que el espíritu de subversión se pronuncie y siga latente en su seno y se amenace en privado y en público con una revuelta». «Se olvida que la existencia de una sociedad civilizada, particularmente de vida política, es de luchas, de sacrificios, de abnegación, de esfuerzos y cíe conquistas paulatinas y graduales» «Total: que todos cantamos a la paz en bellas tiradas literarias, pero en realidad andamos con ella como en los matrimonios mal avenidos; la queremos en público, pero la aporreamos en secreto». Recapacitando, diremos: La anarquía es uno de los más terribles males que aquejan al Paraguay. No se conocen en el país, el espíritu de unión, de cooperación, de confianza, de respeto, de ayuda y asistencia mutua, la unión espiritual, laconcordia nacional, que tanto engrandecen a la patria, por medio de la labor común. En el gobierno, en los partidos, entre los intelectuales, los capitalistas, los militares, los obreros, no hay dos hombres que se entiendan. Todo lo contrario, impera en el país como sistema permanente, la desconfianza y hostilidad mutua, la falta de respeto a la ley, a la moral y a las opiniones ajenas, el desdén por los méritos legítimos y comprobados, la audacia como título, la vulgaridad como blasón, en una palabra, los factores más conocidos de la discordia, la corrupción, la guerra civil intestina, el caos. ¿Cómo curar este cáncer que roe el cuerpo y el alma de este país desgraciado? Yo no veo otro remedio que el de una operación quirúrgica espectacular, de extirpación total del mal, un sacudón cívico como el del 6 de setiembre último de Buenos Aires, en que el pueblo hecho ejército y el ejército hecho pueblo, marchando de brazo, proceden a una barrida ejemplar, gubernamental y política, que permita sin reatos la edificación de una nueva patria de estructura ideológica y moral nuevas, digna de llevar el nombre de nación civilizada. El ejército se pondría a la cabeza de este movimiento, como en la Argentina y haciéndose él garante de la paz pública, llamaría a los hombres más capaces de todos los partidos a que procedan, en perfecta comunión de ideas y propósitos, a echar las bases de la nueva patria, sobre los escombros de la vieja, bamboleante, podrida, carcomida, por los vicios y errores del pasado. La experiencia abona que la intransigencia, el exclusivismo político son fatales a la democracia y conducen a la disgregación, a la violencia y la guerra. Para matar la anarquía no habrá sino que conciliarse fraternalmente, dice el Dr. Rivarola, en el amor a la patria. No hay otro remedio.

Las estadísticas son unánimes en señalar que la familia se sitúa en el primer puesto como lugar de seguridad, refugio, de apoyo para la vida y se mantiene en la cima de los deseos de la gran mayoría de los jóvenes. Mons. Vincenzo Paglia, Presidente del Pontificio Consejo para la Familia en el Vaticano, presentó esta mañana en la Oficina de Prensa de la Santa Sede: "De Milán a Filadelfia: las perspectivas del Pontificio Consejo para la Familia"; un evento que analizó los resultados del Encuentro Mundial de las Familias en mayo de 2012 en esa ciudad italiana. Intervinieron también los esposos Francesca Dossi y Alfonso Colzani, responsables del Servicio para las Familias de la archidiócesis de Milán. El Arzobispo recordó que ese acontecimiento "demostró la fuerza vital que las familias representan en la Iglesia y en la sociedad misma. Por supuesto, hay muchos problemas relacionados con el matrimonio y la familia, pero no debemos olvidar que la familia sigue siendo el ‘recurso’ fundamental de nuestra sociedad". Las estadísticas son unánimes en señalar que la familia se sitúa en el primer puesto como lugar de seguridad, refugio, de apoyo para la vida y se mantiene en la cima de los deseos de la gran mayoría de los jóvenes. En Italia, por ejemplo, alrededor del 80 por ciento de los jóvenes dicen que prefieren el matrimonio (civil o religioso) y sólo el 20 por ciento opta por la convivencia. En Francia, las encuestas indican que el 77 por ciento quiere construir su vida familiar permaneciendo con la misma persona toda la vida. Por otra parte, la necesidad de la familia está grabada en el corazón humano, desde que Dios dijo: "No es bueno que el hombre esté solo". "Esta verdad profunda que marca tan radicalmente la vida humana es como si fuera apaleada por una cultura contraria. Hay una escalada al individualismo que resquebraja la familia, así como las diferentes formas de la sociedad. Por eso, la ruptura de la familia es el primer problema de la sociedad contemporánea". El Prelado Vaticano, dijo luego que "es cierto que buena parte de la historia occidental contemporánea fue concebida como liberación de cualquier lazo: con los demás, con la familia, con la responsabilidad hacia el otro. Y es igualmente cierto que los lazos, a veces, oprimieron la subjetividad. Pero hoy el vértigo de la soledad con el culto del yo, liberado de cualquier atadura y la desorientación provocada por la globalización acentúan aún más el ensimismamiento y la tentación de encerrarse en sí mismos". "La Iglesia –prosiguió– se preocupa por la crisis que atraviesan el matrimonio y la familia, porque es consciente de que ambos son una buena noticia, un evangelio para los hombres y mujeres de hoy, a menudo solos y sin amor, ni paternidad, ni apoyo. La Iglesia, "experta en humanidad", conoce también el alto precio de la fragilidad de la familia que pagan sobre todo los niños (nacidos y no nacidos), los ancianos, los enfermos. En las diversas épocas históricas hubo cambios, incluso profundos, en la institución familiar, pero nunca se había abandonado su "genoma", su dimensión profunda, es decir, ser una institución formada por hombre, mujer e hijos. Por lo tanto, "urge una atenta reflexión cultural y una defensa más vigorosa de la familia, para colocarla –y rápidamente– en el centro de la política, la economía, la cultura, sea en los distintos países que en los diferentes organismos internacionales, involucrando también a los creyentes de otras tradiciones religiosas y a las personas de buena voluntad. Es una frontera que toca los fundamentos mismos de la sociedad humana. De ahí el extraordinario interés de la Iglesia sobre todo en este momento histórico". El Pontificio Consejo para la Familia "siente la necesidad de ayudar tanto dentro como fuera de los confines de la Iglesia a redescubrir el valor de la familia. Hay un gran trabajo por hacer en el plano cultural: se trata de restaurar el valor de una cultura de la familia, para que vuelva a ser atractiva e importante para la propia vida y para la sociedad". "Ocuparse de la familia no significa restringirse a un segmento de la vida o de la sociedad: hoy significa ampliar los horizontes más allá de sí mismos y decidirse a participar en la construcción de una sociedad que sea ‘familia’ en sí misma, hasta dar cabida a ‘la familia’ de los pueblos y las naciones". Iniciativas del Pontificio Consejo para la Familia El Prelado concluyó ilustrando las iniciativas que, a lo largo de este año y hasta el próximo encuentro de las familias en Filadelfia, el Pontificio Consejo pondrá en marcha entre las cuales destaca la presentación de la Carta de los Derechos de la Familia, –elaborada hace treinta años por ese dicasterio– en la sede de Naciones Unidas en Nueva York y Ginebra y en el Parlamento Europeo. En abril comenzará una serie de seminarios titulados "Diálogos para la familia" en que los expertos de diferentes disciplinas abordarán cuestiones relativas a los principales retos relacionados con la familia y el matrimonio. En Roma, a finales de junio tendrá lugar un congreso internacional de abogados católicos, centrado en los derechos de familia y, por último, en octubre, la asamblea plenaria del Pontificio Consejo se centrará en la Carta de los Derechos de la Familia. Los días 26 y 27 de ese mismo mes, con motivo del Año de la Fe, habrá una peregrinación de las familias a la tumba de San Pedro.

La rehabilitación del reo es la función culminante del sistema penal En el discurso que les ha dirigido, el Santo Padre ha observado como “los temas de la justicia penal son continuamente materia de atención por parte de la opinión pública y de los gobiernos, sobre todo en un momento en que las diferencias económicas y sociales y el individualismo creciente alimentan las raíces de la delincuencia”. Pero, ha puntualizado, “la tendencia, sin embargo, es restringir la discusión sólo a la disciplina legislativa de los delitos y las sanciones o al proceso (...) Menos atención se presta, en cambio, a la modalidad de ejecución de las penas carcelarias, en relación a las cuales el parámetro de la "justicia" debe acompañarse con el del respeto de la dignidad y de los derechos humanos. Pero incluso este parámetro, aunque es indispensable -y en muchos países, por desgracia, está todavía muy lejos de ser una realidad- no puede considerarse suficiente a la hora de proteger de manera integral los derechos de la persona”. “Es necesario -ha subrayado- comprometerse prácticamente, y no sólo como declaración de principios, en la rehabilitación efectiva de la persona, sea en función de la dignidad que le es propia, como con vistas a su reinserción social (...) A fin de que la justicia humana, en este campo, se inspire y se oriente según la justicia divina , es necesario que la función rehabilitadora de la pena no se considere como un aspecto accesorio y secundario del sistema penal, sino, por el contrario, como su razón culminante y calificativa”. “Cuando se trata de "hacer justicia", no es suficiente que la persona que es declarada culpable de un delito sea simplemente castigada, es necesario que, ese castigo, lleve aparejado una acción encaminada a (...) mejorarla. Cuando no es así, la justicia no se cumple en sentido integral. En cualquier caso, hay que esforzarse para evitar que una detención, en la que haya fracasado la función educativa, se convierta en un castigo no educativo, lo cual, paradójicamente, acentuaría en lugar de contrastar, la inclinación a cometer un delito y la peligrosidad social de la persona.” El Papa ha recordado a los directores de prisiones y a cuantos colaboran con ellos en el ámbito judicial y social que pueden contribuir “de forma significativa a la promoción de esta justicia "más verdadera” y “abierta a la fuerza liberadora del amor" (...) El contacto con los que han cometido culpas que expiar y el compromiso necesario para devolver la dignidad y la esperanza a aquellos que, a menudo, ya han sufrido la exclusión y el desprecio recuerdan la misión de Cristo, que no vino a llamar a los justos, sino a los pecadores, destinatarios privilegiados de la misericordia de Dios”. “Cada persona - ha recalcado- está llamada a ser el guardián de su hermano, para superar la indiferencia homicida de Caín. A vosotros, se os pide, en particular, que custodiéis a aquellos que, en condiciones de detención, pueden perder fácilmente el sentido de la vida y el valor de la dignidad personal, cediendo a la desaliento y la desesperación. El profundo respeto por el individuo, la tarea de rehabilitación de los presos, la creación de una comunidad educativa verdadera se hace aún más urgente teniendo en cuenta la creciente presencia de "detenidos extranjeros", a menudo en circunstancias difíciles y de fragilidad”. En este sentido -ha indicado el Santo Padre- es muy importante la promoción de actividades de evangelización y de asistencia espiritual, capaces de suscitar en los detenidos, sus aspectos más nobles y profundos, despertando en ellos el entusiasmo por la vida y el deseo de belleza que caracterizan a los que llevan grabada en ellos, de forma indeleble, la imagen de Dios”.