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Los 10 puntos más polémicos del actual sistema electoral argentino A las dudas por el tipo de boletas, las PASO y la subestimación del peso de algunas provincias en el Congreso, se suman los interrogantes por la designación de consejeros de la Magistratura. Lo que hay que saber Por DARÍO MIZRAHI 1. La recurrencia de prácticas clientelares "Lo que hacen es movilizar a estructuras partidarias, en general estrechamente vinculadas con el Estado, para captar los votos de la población a través de distintos caminos. Algunas de estas prácticas son ilegales, otras no. En todo caso, lo que demuestran es poco respeto hacia el votante y hacia su derecho a votar con plena autonomía", explica Ramiro Álvarez Ugarte, director del Área de Acceso a la Información de la Asociación por los Derechos Civiles, en diálogo con Infobae. Un ejemplo de clientelismo es el voto cadena. Un puntero va a un centro de votación con un grupo de votantes. El primero deposita en la urna un sobre no oficial que probablemente sea declarado nulo en el escrutinio, pero le entrega al puntero el sobre con la firma de las autoridades de mesa. Ahí comienza la cadena: el dirigente le da ese sobre cerrado al segundo votante con la boleta partidaria adentro, obligándolo a depositarlo en la urna, y a darle el sobre vacío que recibe en la mesa. Y así el ciclo se repite. 2. Las boletas múltiples y el fraude "El uso de múltiples boletas partidarias favorece varias malas prácticas que a lo largo del tiempo se han perfeccionado. Por ejemplo, fuerzas políticas que imprimen las boletas de otros partidos con errores y las ubican en el cuarto oscuro para que los votos que se hagan por esos partidos sean declarados nulos. Es un sistema que está llegando al final de su ciclo. En América Latina, los únicos que lo utilizamos somos los argentinos y los uruguayos", cuenta a Infobae el abogado José María Pérez Corti, magister en Partidos Políticos y especialista en justicia electoral. "El sistema hace que dependa de cada partido la provisión de sus boletas electorales -dice Álvarez Ugarte-, lo que muestra un bajo compromiso del Estado con el acto eleccionario y pone a los partidos de mayor alcance territorial en una posición de ventaja estratégica en relación a los más pequeños". Pero Ernesto Calvo, PhD en Ciencia Política y profesor de la Universidad de Maryland, relativiza el impacto de estos vicios. "Todos los sistemas electorales tienen instancias de microfraude. En países como Estados Unidos aún más que en Argentina. Los microfraudes tienen un sesgo fuerte para el oficialismo en cada lugar, aunque no necesariamente es el mismo. Pero la tradición argentina desde la vuelta de la democracia ha sido electoralmente muy limpia, y no ha habido nunca una observación electoral internacional que haya encontrado irregularidades importantes", asegura en diálogo con Infobae. 3. La boleta única: ¿una solución? "Para la elección de gobernador y de legisladores provinciales en Córdoba se utiliza un sistema de boleta única que tiene en un mismo soporte la totalidad de la oferta de partidos y candidatos. Se utilizó por primera vez en 2011 y produjo un nivel más alto de 'corte de boleta', es decir, combinación de candidatos de distintos partidos. Como el ciudadano tiene en su mano la totalidad de la oferta, se le facilita emitir un voto más a la medida de su gusto", afirma Pérez Corti. "Es un sistema que indica un mayor compromiso del Estado con el acto eleccionario, ya que las boletas son confeccionadas por él mismo y es el Estado el encargado de garantizar su presencia en todas las mesas", agrega Álvarez Ugarte. "Pero el efecto de la boleta única no es unívoco -sostiene Calvo-. En 2005 hicimos un experimento para las elecciones nacionales en el que diseñamos cuatro sistemas de voto electrónico distintos. Los niveles de corte de boleta resultaron notablemente dispares en cada uno de ellos. Ocurre que el votante sólo tiene información parcial sobre candidaturas y partidos. Por eso, la manera en la que se presenta la información tiene efectos importantes sobre el resultado de las elecciones, y la gente puede votar equivocadamente en un alto porcentaje". 4. La lista sábana Hasta hace poco, era uno de los aspectos más discutidos del sistema electoral argentino por el riesgo que supone dar el voto a un gran número de candidatos a diputados desconocidos al votar por quienes encabezan la lista. Pero las preocupaciones son exageradas. "En Argentina no es un problema grande porque, salvo en la provincia de Buenos Aires, donde se eligen 35 diputados por elección, en los demás distritos se votan 13, 12 o menos. Eso quiere decir que por cada partido ingresan dos o tres candidatos, con lo cual, no es que la mayoría sean anónimos", afirma Calvo. 5. La ventaja de los partidos grandes en las provincias chicas "Hay muchos partidos en las provincias grandes, pero pocos en las chicas -continúa el profesor de la Universidad de Maryland-. Como las provincias chicas eligen pocos diputados, los partidos grandes como el radicalismo o el peronismo tradicionalmente obtienen un premio significativo. Por ejemplo, en Tierra del Fuego, donde se eligen pocos cargos por elección, un partido que saca un 40 por ciento de los votos siempre se lleva un premio en bancas, un porcentaje un poco mayor. En cambio, las provincias más grandes, como Buenos Aires o la Capital Federal, tienen un sistema más proporcional, y un partido que obtiene un 30 por ciento de votos se queda más o menos con la misma proporción de escaños". 6. La sobreestimación de las provincias chicas y la subestimación de las grandes "La ley establece que a cada distrito le corresponde un diputado nacional cada 'x' cantidad de habitantes. Ese número 'x' debe actualizarse cada diez años, con los censos nacionales, pero no se modifica desde hace más de 20 años. Como consecuencia, hay provincias que están preocupantemente subrepresentadas (tienen menos escaños de los que le corresponderían por su población), como Córdoba y Buenos Aires, y otras que están ampliamente sobrerrepresentadas (tienen más de lo que debieran), como Tierra del Fuego", explica Pérez Corti. 7. ¿Un sistema poco federal? "El sistema electoral establecido para la conformación del Senado Nacional con la reforma constitucional de 1994 dictaminó la representación partidaria de la minoría, pasando de dos a tres senadores por provincia (dos para el partido más votado y uno para el segundo). Es un paso adelante que se haya habilitado la representación minoritaria, pero se afectó negativamente el funcionamiento de la cámara, porque los senadores terminan agrupándose por fuerzas políticas en vez de actuar en representación de cada una de las provincias", agrega. 8. Las PASO: primarias que todavía no funcionan como primarias "Luego de la primera elección en las que se utilizaron -continúa Pérez Corti-, se dijo que no se ganaba nada con el sistema de Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) porque una vez que se votó en ellas perdieron interés las elecciones generales. Pero eso sucedió porque el sistema estaba recién implementado y todos los partidos presentaron una sola lista, además de que la elección de 2011 estuvo altamente polarizada. Por eso las próximas elecciones nos van a mostrar nuevos efectos de estas reformas, porque es positivo que la ciudadanía pueda decidir dentro de los partidos cómo se tienen que conformar las listas". 9. Desigualdad en el acceso a espacios de publicidad electoral "La última reforma electoral introdujo restricciones a la capacidad de los candidatos para adquirir espacios en medios audiovisuales. Ahora, el Estado distribuye esos espacios de acuerdo a criterios más o menos razonables, y las campañas están limitadas en el tiempo. Estas medidas tienen por objeto igualar el campo de juego electoral para que todos puedan participar en condiciones de relativa igualdad, sin que aquellos con acceso a más recursos adquieran preponderancia en el debate público. El problema es que el sistema se ve enormemente distorsionado por el uso proselitista de la publicidad oficial, de la que se benefician quienes ocupan cargos públicos y controlan esos fondos", dice Álvarez Ugarte. 10. El interrogante de las elecciones en el Consejo de la Magistratura Más allá de que todavía no se sabe si se aplicarán, ya que la justicia frenó su aplicación por la posibilidad de que sean elecciones inconstitucionales, es necesario comprender cómo se llevarían a cabo. Una de las mayores dudas que genera la norma es la posibilidad de que se frustre la iniciativa opositora de que todos los partidos presenten una misma lista de candidatos a consejeros. "Un partido, para tener reconocimiento a nivel nacional, debe tener personería en al menos cinco distritos, lo que lo habilita a presentar candidatos a diputados y senadores en las 23 provincias y en la Ciudad de Buenos Aires, además de postular presidente y vice. La ley que establece la elección de consejeros no dice que un partido necesita poseer representación en 18 distritos para postular candidatos. Basta con tener personería en cinco. Pero lo que hace es regular las listas colectoras, ya que si un grupo de partidos diferentes que no forman parte de una alianza deciden en una categoría específica presentar los mismos candidatos, lo que hacen es sumar una lista colectora (en este caso, de consejeros de la magistratura)", explica Pérez Corti. "La Cámara Nacional Electoral estableció que los diferentes partidos pueden presentar la boleta de la lista colectora pegada a las otras siempre y cuando formen una alianza para esa categoría, y así prueben que entre ellos hay un vínculo jurídico y que no están engañando al electorado. Entonces, el requisito que establece la ley de reforma del Consejo de la Magistratura es que los partidos que pretendan presentar la lista de candidatos como colectora deberán acreditar una alianza para la categoría de consejeros en al menos 18 distritos", agrega. El problema es que para acreditar esa alianza en 18 distritos, todos los partidos que quieran adherir la lista de consejeros deberán tener representación en cada uno de esos distritos. Con lo cual, un partido que sólo pueda presentarse en 17 provincias distintas no podrá sumar la boleta colectora de candidatos acordados por la oposición. Sí podrá poner consejeros propios o no presentar ninguna lista e invitar a sus votantes a sumar en el cuarto oscuro la boleta opositora. En rigor, son muy pocos los partidos que tendrán la posibilidad de formar esa alianza en 18 distritos. En cambio, el Frente para la Victoria no tendrá problemas para sumar su propia lista de candidatos al consejo, ya que tiene representación en todos los distritos.
El kirchnerismo se cobró la primera separación marital en Tandil Como un huracán que se lo lleva puesto todo, nadie parece salir indemne del kirchnerismo. Las declaraciones del Luis Brandoni respecto a la fractura social y la pérdida de afectos de toda la vida por causa de irreconciliables disensos políticos, también rebotaron en Tandil donde el Portal constató la primera separación marital camino al divorcio. A la manera de un tsunami enloquecido, para citar una figura que usó el filósofo Ricardo Forster en su gran libro La anomalía kirchnerista. Así ha pasado el kirchnerismo por el cuerpo de la Nación y por la vida de los argentinos, para cambiarlo todo, para trastocar las formas, los modales políticos y hasta los afectos más profundos. Todo esto ha ocurrido en tan sólo una década. Y sigue ocurriendo en tiempo presente, con los resultados a la vista. Este artículo no pretende indagar en los atributos o los infortunios políticos del kirchnerismo, ni siquiera en su corpus ideológico: no importa si estamos ante un vendaval revolucionario o el relato de una impostura notable. Las declaraciones del actor Luis Brandoni –por citar un artículo que publicó el Portal- acerca de lo que costará remedar la profunda fractura social que divide al país, dejó paso en la víspera a la última noticia confirmada a metros del Juzgado: un matrimonio de larga data acaba de formalizar su separación por razones políticas. “Nos separó el kirchnerismo, aunque a usted le parezca mentira”, dice Raúl. Y si bien no exige el resguardo del anonimato, como cualquiera que acaba de salir de una separación lo que menos necesita es que su nombre aparezca en los diarios. Raúl es docente, vecino del barrio del barrio de la Estación, con treinta y cinco años de matrimonio sobre el lomo. Teresa, su ex, es bibliotecaria. La política no había sido, hasta hace un tiempo, un tema de disensos profundos. “Si bien es cierto que nunca conciliamos del todo, matizábamos las diferencias con humor. Desde 2003 que veníamos complicados, cuando yo lo voté a Lunghi y mi esposa, perdón, mi ex, a Bracciale. Pero ¿qué nos íbamos a imaginar entonces cómo iba a terminar nuestra historia?”, se indaga, retóricamente, el profe de la Estación. El cronista, escéptico, pregunta si no había alguna cuestión más de fondo horadando el tejido íntimo de la pareja. “Ninguna de las cosas que son graves para un matrimonio. Ni cuernos ni muerte sexual, por decirlo así. Nada. Veníamos bien hasta que apareció el Tuerto”. La mención a Kirchner transfigura el rostro de nuestro personaje. Después aclara que si bien no lo votó, Néstor tampoco le caía tan mal, sino que el asunto se agravó cuando llegó “la vieja” a la presidencia. “Fue un proceso lento. Teresa se fue fanatizando con Cristina al mismo ritmo con que yo me iba llenando las pelotas, con perdón por la palabra”, señala el docente. Diecisiete meses duró el tránsito por el Monte Calvario político del matrimonio. “Lo peor es que al final ya discutíamos por cualquier cosa, pero lo más triste es que el mejor momento de la familia se arruinaba sin remedio. A la noche cuando nos sentábamos a cenar ella quería ver 678 y yo a A dos voces. Primero compartimos el control remoto, en las tandas mirábamos un rato cada uno. Hasta que inevitablemente terminábamos a las puteadas. Al final yo terminaba comiendo en la pieza, sentado en la cama mirando el otro televisor. ¿Qué pareja puede aguantar así?”, dice Raúl. Desde la Asignación Universal por Hijo (“Que para para mí es un estímulo a la vagancia y para mi ex es la medida más progresista que hizo Cristina por los pobres”), pasando por la ley de matrimonio igualitario, la ley de medios, el cepo al dólar, la democratización de la Justicia y todas y cada una de las políticas implementadas por el kirchnerismo, el matrimonio no tuvo paz ni un solo instante de dicha. “Lo peor de todo es que yo toda la vida leí el Clarín ¿sabe? Y de un día para otro a la señora se le antojó que ese diario nunca más iba a entrar en nuestra casa. El colmo fue lo que me dijo: ‘Elegí: o Magnetto o yo’. Una locura total”. Los cortocircuitos se hicieron cada vez más feroces. El resto de la familia comenzó a involucrarse en las disputas maritales con resultados catastróficos: Raúl se peleó con su cuñada y hasta con “mi hijo, el del medio”, que empezó a militar en la Cámpora. En un momento de la relación, el rechazo visceral y automático anuló a la fuerza de los argumentos: “Es probable que yo con Cristina tenga una cuestión de piel. Me parece arrogante y soberbia, no soporto escucharla. Pero el asunto llegó a un punto sin retorno cuando en el día sagrado de cualquier familia bien constituida, el domingo, apareció por la tele el gordo Lanata. Eso fue el acabóse, sobre todo para Teresa”, cuenta el docente. Cuando el periodista habló de la bóveda de los Kirchner en el Calafate, los cónyuges –que estaban viendo el programa cada uno en su propia televisión- se cruzaron en el pasillo que conduce al baño ladrándose con la mirada, con un odio feroz, como si fueran dos enemigos conviviendo bajo el mismo techo. El final se precipitó con naturalidad, el día después de la conjetural bóveda; el telón cayó como una puerta vencida. “Así la cosa no daba para más. Teresa hizo el mate, nos sentamos a charlar y llegamos a la conclusión de que lo mejor era tomarnos un tiempo, por lo menos hasta ver qué nos pasaba una vez que dejáramos de pelear por política”, dice Raúl. Y lo que ocurrió, a juzgar por su propia confesión, resulta tan increíble como cierto: “A los dos nos sobrevino algo muy parecido a la paz”, revela. El docente se fue a vivir a un departamento que había construido con la intención de alquilarlo a estudiantes. Y Teresa se quedó en su casa donde Pajarito, el canillita del barrio, ya no le pasa el Clarín bajo la puerta…

Cuáles son los mejores lugares para encontrar pareja Un estudio efectuado por la UADE reveló en qué ámbito surgen con mayor frecuencia las relaciones estables y casuales en el área metropolitana de Buenos Aires Un estudio titulado "Vínculos amorosos y sexuales en el área metropolitana de Buenos Aires", efectuado por el Observatorio de Opinión Pública del Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) efectúa un pormenorizado análisis de las relaciones que se establecen entre las personas que buscan una pareja estable o solo un encuentro casual. ¿Qué factores determinan hoy la elección de un compañero sentimental? ¿Existen nuevas formas para encontrar pareja emocional o sexual? ¿En qué ámbitos suelen tener con mayor frecuencia lugar las relaciones emocionales o amorosas? ¿Y las sexuales o casuales? ¿Puede darse un vínculo amoroso o sexual en un ámbito laboral con un superior jerárquico? ¿Es posible que, en este nuevo entramado social, la relación de tipo sexual no lesione los vínculos de amistad? ¿Cuán aceptados son los intercambios sexuales de pareja? Estos interrogantes motivaron la investigación, que tuvo como finalidad indagar en la opinión que tienen los habitantes del área metropolitana de Buenos Aires respecto de los vínculos amorosos y sexuales contemporáneos. Las conclusiones: Mejores lugares para buscar pareja estable: · Un 39% considera que las reuniones sociales son el mejor lugar para buscar una pareja estable. Solo el 1% cree que internet es mejor lugar que otros. · Un 37% admite no saber cuáles son los mejores lugares para conocer parejas estables. A mayor edad, menor conocimiento. Las mujeres tienden a afirmar que saben dónde buscar en menor medida que los hombres. · Las personas solteras tienden a considerar a los espacios de estudio (universidades, institutos, cursos, etc.) como los mejores lugares. · A menor edad (menores de 35), mayor tendencia a valorar los lugares de estudio, al igual que los boliches o los bares. Las reuniones sociales tienden a tomar mayor relevancia en los segmentos de 35 a 60 años. Mejores lugares para buscar vínculos sexuales sin compromiso: · Un 50% afirma no saber cuál es el mejor lugar para buscar vínculos sexuales sin compromisos. Un 23%, que el mejor espacio son los boliches o bares. Solo el 6% cree que internet es el mejor lugar. · Las personas que están en pareja pero no casadas tienden a conocer en mayor medida cuáles son los mejores lugares para buscar vínculos sexuales sin compromiso. · Las mujeres tienden a saber dónde buscar menos que los hombres. · A mayor nivel educativo, mayor conocimiento. · A mayor edad, menor conocimiento. · A menor edad, mayor tendencia a considerar a los boliches o los bares como el mejor espacio para ello. En particular, menor valoración de las reuniones sociales y de Internet. Atributos destacados en parejas estables: · Un 44% considera que el hecho de compartir intereses y valores es el atributo más importante a la hora de una elegir una pareja estable. En segundo lugar se encuentra el hecho de que sea buen/a compañero/a (33%). El hecho de ser compatibles en la intimidad (6%), la posición económica (5%) y las características físicas (4%) son atributos que no se consideran centrales. · Los hombres tienden a valorar las características físicas; lo mismo sucede con el hecho de ser compatibles en la intimidad. Las mujeres, por el contrario, son más propensas a valorar el hecho de compartir intereses y valores. · A mayor nivel educativo, mayor propensión a valorar el hecho de compartir intereses y valores. A menor nivel educativo, mayor tendencia a ponderar el hecho de que la pareja sea buen/a compañero/a. Relaciones amorosas con superiores (jefe/a): · Un 50% asegura que no tendría una relación amorosa con un superior (jefe/a). El 18%, que solo lo haría en caso de enamorarse; un 10%, si esto supone mantener un vínculo netamente sexual. Solo un 1% afirma que lo haría para ascender de puesto. · Las mujeres tienden a ser más estrictas. Los hombres, por el contrario, a mostrarse más permeables a la posibilidad, en particular, si se trata de mantener un vínculo estrictamente sexual. Intercambio de parejas: · Un 43% afirma que se sentiría molesto si su pareja le propusiera un intercambio de parejas; un 27%, que ante la propuesta terminaría inmediatamente la relación; un 9%, que estaría de acuerdo en hacerlo; y un 8%, que lo consideraría detenidamente. · Los hombres tienden a mostrarse más permeables que las mujeres a las propuestas de intercambio de parejas. · Las personas que están en pareja pero no casadas tienden a mostrarse más abiertas que las personas casadas a las propuestas de intercambio de pareja. · Los menores de 35 años se muestran más dispuestos a aceptar una propuesta de intercambio de parejas. Sexo y amistad: · Un 50% considera que el sexo daña una relación de amistad. Un 28%, que esto no ocurre. · Los hombres tienden a considerar en mayor medida que las mujeres que es posible que exista sexo en una relación de amistad sin que por ello se vea afectada. · A mayor edad, mayor tendencia a considerar que el sexo daña una relación de amistad.
¿Qué atrae a las mujeres? Por MARTIN RIEZNIK Existen mecanismos físico-psicológicos, conscientes o inconscientes, que explican por qué con ciertas personas se despierta en nosotros el deseo de tener una relación sexual y por qué, con otras, sentimos desagrado sólo con imaginarla. A la hora de elegir con quien tener una relación sexual, todos los animales seleccionan a sus compañeros sexuales a partir de la capacidad de sobrevivir y reproducirse que suponen en él (1). ¿Funciona esto en los seres humanos y especialmente en las mujeres? Cerebro primitivo Elegir al compañero sexual no fue siempre un acto recreativo. A lo largo de los doscientos mil años que el ser humano lleva sobre la Tierra, la mayor causa de mortalidad femenina ha sido el embarazo y parto, elegir al hombre indicado fue una cuestión de vida o muerte para la mujer. Por esto sostenemos que la mujer se comporta como óvulo y el hombre como espermatozoide: el hombre se postula y la mujer selecciona. Entonces, si para la mujer elegir es tan importante. ¿Cómo elige? ¿Qué le atrae de un hombre? A las mujeres les atrae principalmente el Valor de Supervivencia del hombre. Entendamos cómo se moldea este fenómeno evolutivamente: las mujeres que se sintieron atraídas por compañeros que no les garantizaron la supervivencia y se reprodujeron con ellos, probablemente no hayan dejado descendencia, pues ellas y sus crías deben haber perecido en el intento. En términos de selección natural, fueron más aptas (y, por lo tanto, dejaron más descendencia) las mujeres más selectivas, que detectaron mejor los valores de supervivencia en los hombres. Las mujeres, se sienten atraídas por hombres con un alto índice de valores de supervivencia. ¿Cómo puede un hombre demostrar alto valor de supervivencia en la vida moderna? Hoy en día, que seamos musculosos no nos garantiza la supervivencia. El mayor valor de supervivencia de un hombre en el mundo de hoy, reside en sus recursos, en su comportamiento y su personalidad. Si tomamos a hombres de un mismo estrato socioeconómico y cultural, quien tiene más capacidad de sobrevivir exitosamente es quien posee una mayor inteligencia social: lo que conocemos como un líder. El liderazgo es el don social por excelencia y, el ser humano es un ser social. No hay inteligencia más valiosa para la supervivencia humana que la inteligencia social. El liderazgo siempre ha sido atractivo porque invariablemente ha aumentado las probabilidades de sobrevivir; podemos suponer que, desde que el ser humano vive en tribus, esto es así. Por lo tanto, como hombres, para la seducción nuestro as en la manga radica principalmente en la personalidad, aunque es preciso recordar siempre que no se trata de pretender ser quien uno no es, sino de resaltar aquellos rasgos nuestros que muestren un alto valor. Los hombres tenemos una gran ventaja. No estamos tan limitados por nuestra belleza física a la hora de seducir; nuestra personalidad puede permitirnos atraer a hermosas mujeres. Jamás debemos descartarnos de antemano porque no creemos ser suficientemente atractivos en el plano físico, tan sólo con desarrollar y exhibirlo adecuadamente podremos acceder a mujeres con alto valor de reproducción. En otras palabras: si desarrollamos una personalidad atractiva, sin duda atraeremos a hermosas mujeres. Cinco elementos básicos para comenzar a comunicar valor de supervivencia de manera subliminal: -La atracción no es una elección: no podemos elegir quién nos cautiva. El impulso sexual es tan vital como comer o respirar. -Las mujeres se sienten atraídas principalmente por la personalidad (valor de supervivencia). Los hombres, por la belleza física (valor de reproducción). -Las mujeres generalmente demoran más que los hombres en sentirse atraídas cuando están comenzando a conocer a alguien. Esto es porque el valor de supervivencia de un hombre sólo puede detectarse después de una interacción. -El atractivo de un hombre reside en su personalidad. Si proyecta correctamente su VSR, las mujeres se sentirán fácilmente cautivadas. -Es una ilusión pensar que mintiendo acerca de quiénes somos o de lo que hacemos podremos sacar ventaja. Es mucho más inteligente dedicar nuestro tiempo a desarrollar realmente aquellas cualidades que queramos tener y concentrarnos, al mismo tiempo, en resaltar nuestras virtudes al realizar una interacción. *Martin Rieznik es director de LevantArt, escuela de seducción, y autor del libro “El juego de la seducción. Todo lo que un hombre debe saber sobre las mujeres” Editorial Dibuks, Bs As, 2013.
El hombre actual sufre por no querer sufrir Ayer, lo moral, lo que está bien, es ser feliz. La dictadura de la euforia sumerge en la vergüenza a los sufren. Quiere anestesia en la vida cotidiana. Simples dificultades las considera sufrimiento Por LUIS HORNSTEIN ¿Cómo construir un psicoanálisis contemporáneo, abierto a los intercambios con otras disciplinas y al desafío que impone cada coyuntura sociocultural? En mi libro, Encrucijadas del psicoanálisis (*), insisto en que es necesario que éste se actualice para no perder vigencia. La clínica actual supone lidiar no sólo con enfermedades, sino con el sufrimiento (el evitable y el inevitable). ¿Quiénes nos consultan? Generalizaré: personas con incertidumbre sobre las fronteras entre el yo y los otros; con fluctuaciones intensas en la autoestima; con vulnerabilidad a las heridas narcisistas; con gran dependencia de los otros o imposibilidad de establecer relaciones significativas; con intensas angustias y temores; con apatía, con trastornos del sueño y del apetito, con desesperanza, con hipocondría, con crisis de ideales y valores y con multiplicidad de síntomas corporales. El sufrimiento es una experiencia que confronta a una persona con la pérdida, el rechazo, la decepción que le impone alguien significativo, una actividad o ciertas pérdidas o traumas. El sufrimiento es una necesidad porque obliga a reconocer la diferencia entre realidad y fantasía. Y es un riesgo porque el sujeto, ante el exceso de sufrimiento, puede desapegarse de aquello que lo causa empobreciendo sus relaciones y su vida misma. Una cuota de sufrimiento es inherente al vivir y soportable sin terapias y sin pastillas. Cuando la cuota se vuelve excesiva -por la duración, por la intensidad- recurrimos a respuestas elementales para atenuarla y -si pudiéramos- borrarla. La gente hoy tiene el sufrimiento paradójico de no querer sufrir ni lo indispensable. La moral y la felicidad, que estaban reñidas, hoy son carne y uña. Lo moral, lo que está bien, es ser feliz. Hemos pasado de valorar el deber a valorar los placeres. En vez de abnegación, escapismo; en vez de privacidad, violencia mediática y frivolidad. La dictadura de la euforia sumerge en la vergüenza a los sufren. El hombre actual sufre por no querer sufrir. Quiere anestesia en la vida cotidiana. Simples dificultades las considera sufrimientos. Sin embargo, reconozcamos que una dificultad sólo es preocupante cuando se pasa de la raya sea por la duración, sea por la intensidad. "Conviértase en su mejor amigo", "Piense en positivo"... Por cualquier medio hay que "tener onda", ser divertidos. Se nos muere alguien querido, nos rechaza alguien que nos importa, alguien hace algo que nos decepciona... Todas pérdidas. Pero también son pérdidas ser despedidos del empleo, quebrar en una empresa... Eso duele. Es un dolor sano, que a veces se intenta extirpar con distintos psicofármacos, con alcohol o con otras conductas de evasión. Tenemos derecho a tener un techo, a evitar la intemperie. Otra cosa es que un adulto pretenda la protección que se le da al niño. El infantilismo combina una exigencia de seguridad con una avidez sin límites y evita cualquier obligación. Mi infancia desgraciada, mi madre "castradora", mi padre ausente... Al demostrar que el ser humano es movido por fuerzas que conoce pero también por fuerzas que no conoce (lo inconsciente) el psicoanálisis proporcionó a cada cual una batería de pretextos para victimizarse. Hay corrientes filosóficas y psicológicas que no quieren hablar de conflicto. Pero el conflicto no es ni bueno ni malo. El conflicto es. El conflicto no es una pelea callejera que pudo haberse evitado. El conflicto es inevitable. El vegetal lucha para vivir, para no ser destruido por el clima, por los animales. El hombre para no ser destruido por sí mismo, por los otros o por ciertas vicisitudes propias de la vida. El análisis de los condicionamientos sociales sobre la historia individual aporta un esclarecimiento particular sobre los conflictos "personales". Permite deslindar los elementos de una historia propia y los que comparte con aquellos que han vivido situaciones similares. Todos vivimos en un cóctel cuyos ingredientes son contradicciones sociales, psicológicas, culturales y familiares. Las normas morales cambian de una sociedad a otra. Son muchos los que repiten que ya no hay valores. Que toda la cultura moderna se ha encaminado hacia el nihilismo. El nihilismo es precisamente esta "falta de fundamento". Es un hecho que no existe ni existió una sociedad sin valores. Esos valores, conforman la sociedad y la subjetividad. Ahora hay familias ampliadas, nucleares, monoparentales, homosexuales, etc., y familias típicas (típicas de antes) y personas que extrañan la "familia tradicional" y a veces son intolerantes con las otras. Caídos los dogmas, tenemos que conformarnos con creencias, convencimientos, fe, teorías, hipótesis y opiniones. Y disfrutar de ellos y soportar que a veces no sepamos a qué atenernos. Frente al estallido de las normas tradicionales, el individuo no cuenta con una guía univoca. Se le exige ser exitoso en diversos registros: físico, estético, sexual, psicológico, profesional, social, etc. En un mundo fascinado por el éxito, el rendimiento y la excelencia, hay tensiones fuertes entre las metas y los logros y ello implica sufrimientos diversos. Algo falla en esta exigencia que necesita drogas diversas, anabólicos, bebidas energizantes. Los duelos masivos y traumas hacen zozobrar vínculos, identidades y proyectos personales y colectivos. Si ustedes quieren eludir estas crisis, tendrán que encerrarse en un bunker al que no llegue el afuera, sus turbulencias diversas, sus duelos masivos. Hemos vivido "dentro" de esa crisis multidimensional (política, social, económica y ética) que nos asedia en las últimas décadas. La autoestima y la identidad se resquebrajan cuando la sociedad "maltrata" al sujeto. Los pacientes, fragmentados por los especialistas, aumentan la hipocondría y van, nómades, de consulta en consulta. Nómades y escépticos. No creen en ningún tratamiento pero los prueban todos: homeopatía, acupuntura, hipnosis y alopatía. Pero no es imposible encontrar al profesional que dialoga. Será la oportunidad de hablar de su padecer e inscribirlo en la trama de una historia personal. Luis Hornstein es médico, psiquiatra y psicoanalista. Es presidente de la Fundación para el Estudio del Psicoanálisis (FUNDEP). Fue director del Centro de Estudios Psicoanalíticos de Caracas desde 1979 hasta 1983, junto a Mauricio Goldenberg. Premio Konex de Platino 2006 por su labor en psicoanálisis. Es autor de Teoría de las ideologías y psicoanálisis (1973); Introducción al psicoanálisis (1983); Cura psicoanalítica y sublimación (1988); Práctica Psicoanalítica e historia (1993); Narcisismo (2000); Intersubjetividad y clínica (2003); y Las depresiones (2006), Autoestima e Identidad. Narcisismo y valores sociales (FCE, 2011).
Paradigmas opuestos El error frecuente es pensar que porque nosotros elegimos la belleza, las mujeres también prefieren ese valor. Si lo que buscan es personalidad, ¿qué ocurre en su circuito de atracción?, ¿qué parte podemos activar cuando nos aproximamos a ellas? El lenguaje corporal es fundamental. Como observamos anteriormente, éste incluye la mirada, los gestos, la sonrisa, la forma de pararse y de ubicarse frente a nuestro objetivo. Pero no debemos olvidar la importancia que posee lo que llamamos prueba social o social proof: si hemos saludado a muchas personas, con quién llegamos al lugar, a quién conocemos. Es decir, cómo es nuestro comportamiento social en general. No hay duda de que la mujer observa y analiza lo que hacemos antes de aproximarnos a ella (el concepto de social proof en detalle en el capítulo 20 de “El Juego de la Seducción”). Aun así, esto responde una parte de la pregunta, pero no toda. La mujer buscará personalidad y lo hará incluso antes de que nosotros hayamos abierto la boca. Ella buscará pistas, señales que le den indicios de nuestro VSR. Querrá saber si nuestra personalidad es atractiva y si lo que proyectamos es congruente con las claves que ha detectado en su propia calibración. Si logra superponer (de manera exacta o aproximada) lo que supuso de nosotros al observarnos (el VSR que ella cree que tenemos) con lo que percibe al comenzar a interactuar (lo que para ella sería nuestro VSR real), dará el visto bueno la interacción y podrá comenzar a sentirse atraída por nosotros. De este modo, si estoy vestido como un médico y al acercarme le digo que soy un rockstar, ella entenderá que hay una incongruencia. Entonces, llegará a la conclusión de que nuestro VSR no es de fiar y su filtro responderá calibradamente, rechazándonos o expulsándonos de la interacción. En cambio, si ella considera que somos estrellas de rock o médicos y luego confirma su percepción, nuestro camino quedará allanado para poder avanzar. Por lo tanto, lo que tendremos que construir a partir de este instante es esa congruencia, ese factor clave que genera atracción en ellas. * Fragmentos adaptado del libro “El juego de la seducción. Todo lo que un hombre debe saber sobre las mujeres”, escrito por Martin Rieznik y Mike Tabaschek. ( Editorial Dibuks, Bs As, 2013).

Billetera no mata galán Por MARTIN RIEZNIK Desde que comenzamos nuestras apariciones mediáticas hablando sobre seducción, la pregunta que más nos han hecho es sin dudas “¿Es cierto eso de que billetera mata galán?”. Lamentablemente nuestro esfuerzo por desterrar este concepto de nuestra cultura o al menos de la cultura de muchos de los comunicadores, es completamente vano. Cuando a mitad de año atinamos a criticar la frase de Jacobo Winograd en “Duro de Domar”, Daniel Togneti en lugar de concentrarse en discutir el tema se limitó a defenderlo como “su amigo personal”. Por esos días en `Informadísimos´, el programa televisivo que conduce Carlos Monti, Jacobo Winograd nos tildó de “pelotu…” por desmentir su más famosa ´máxima´. Cuando nuestro agente de prensa se comunicó con la producción del programa solicitando derecho a réplica… ¡le pidieron dinero para darnos aire! Triste. Esta semana lamentablemente escuchamos defender la veracidad del concepto a los conductores de “Basta de Todo” (Metro 95.1) cuando Gerry Garbulsky en su columna científica citó un estudio sobre el tema, produciendo la reacción en cadena de Matías Martin, Cabito y Diego Ripoll que casi a coro repitieron “entonces la ciencia confirma que billetera mata galán”. Son muchas las ideas nefastas que vienen anexadas con esta frase tan divulgada de “billetera mata galán”, todas ellas arraigan en lo más conservador y machista de nuestra cultura. Por un lado hay una cuestión de género evidente en la frase: se estigmatiza a la mujer como una `caza-recompensas´ a la hora de seducir y no así a los hombres, quienes seriamos `víctimas´ de estas `fieras´ que pretenden nuestro dinero. Peor aún es cómo reproduce la idea de ´mujer-objeto de consumo` donde quien tiene el dinero suficiente podría tener a la mujer que quisiera. Así la seducción más que un acto humano social y voluntario pasa a ser vista como una acto económico y la mujer como un objeto de cambio, un bien de consumo, deleznable. Otra implicancia más oculta, pero no menos perjudicial a la salud de las relaciones humanas, es la idea de que el dinero es más importante que la personalidad o la forma de ser a la hora de congeniar con la mujer que deseamos. Es que si “billetera mata galán”, para qué ser agradable, divertido o seductor. Una billetera abultada es suficiente. Así es como el principal ´promotor´ de esta frase y niño mimado de los medios, Jacobo Winograd, ha aparecido en varios canales de TV de aire recomendando a las mujeres “prostituirse” sin que a ningún comunicador le parezca muy grave lo que oía. Vamos al fondo de la cuestión, porque además de machista y retrógrado, pensamos que el concepto es falso. En primer lugar, cualquier estudio en cualquier población del mundo demuestra que la mayoría absoluta de las parejas se constituyen entre personas de similar clase social. Quien quiera consultar un estudio relativo realizado en nuestro país lo invito a leer “¿Cómo se constituyen las parejas?: Entre las diversas formas del amor y los límites de la clase social.” de la Dra Gabriela Gómez Rojas publicado en la Revista Científica de la UCES, 2007 (2). Resulta evidente porqué sucede esto: solemos movernos en ámbitos donde las personas son de nuestra misma clase social. Entonces el dinero deja de ser un factor diferencial, pues todos poseemos masomenos la misma cantidad. Es decir que si vamos a una fiesta y todos tienen el mismo nivel económico que nosotros… ¿gana billetera o gana galán? Gana galán, pues todos tenemos la misma billetera. No sólo de ciencia vive el hombre Vamos más a fondo. La falacia de que la ciencia ha confirmado que “billetera mata galán” se basa en estudios de este tipo: se les muestra a “x” cantidad de mujeres el perfil virtual de “x” cantidad de hombres. A otras mujeres se les ofrece los mismos perfiles de los mismos hombres pero esta vez a muchos de ellos les adjudican tener enormes cantidades de dinero en su cuenta bancaria. Luego les preguntan a ellas: “¿Con quién tendrían una cita?” y el resultado es el esperado: las mujeres prefieren citas con los hombres que decían tener más dinero en el banco. ¿Entonces? Entonces es una pésima forma de presentar el tema “billetera vs personalidad”. Para afirmar que “billetera mata galán” habría que hacer competir esos dos factores y no uno sólo. Es decir, no comparar la performance de un hombre con otro igual pero con más billetera, porque en ese caso sería “billetera grande mata billetera chica”. No están comparando, están analizando el factor billetera aislado. Por ejemplo, es obvio que si ponemos una foto de un amigo lindo versus uno feo, las chicas probalemente prefieran una cita con el “más lindo”. Sin embargo ¿facha mata personalidad?. No lo creo, todos tenemos en el grupo de amigos a un “feo ganador” y a un “fachero tímido”. La personalidad es más decisiva. Propongo entonces el siguiente experimento a los fanáticos de la ciencia. Es difícil de emular pero lo he visto desarrollarse frente a mis ojos cantidad de veces: pongamos en un mismo bar a un hombre sin técnicas de seducción pero con diez mil dólares en la billetera y a otro sin billetera, vestido con ropa barata, pero lleno de técnicas para seducir, un galán. Yo ya sé quien gana. Tengo amigos (y tuve muchos clientes) con mucho dinero que seducían mucho menos efectivamente que otros que no les sobraba nada de dinero pero sí mucha actitud e inteligencia social. Por útimo, tratemos la cuestión de género. En el estudio citado (1) se aborda la cuestión de la clase social de los integrantes de las parejas en la Argentina contemporánea. Los resultados sorprenderían a Jacobo y sus amigos: los hogares donde ambos miembros de la pareja son de la misma clase son el 52,9%. Los hogares en que la clase del cónyugue varón es superior a la de la mujer es el 18,9%. Por último, los hogares en que la clase social de la mujer supera a la del varón son el 27,8% de los casos, casi una tercera parte. Es decir que si hablámos de géneros, pareciera ser que son más bien los varones quienes tendemos a ascender de clase social con el matrimonio. Dejen de mentirle a la gente. Dejen de reproducir con la liviandad con que lo hacen, conceptos que son de lo más conservador y machista que puede haber. No necesitamos dinero para seducir a la mujer que deseamos realmente. Seducir no es un privilegio, es una necesidad. Y nos quieren hacer creer lo contrario, que la seducción es un lujo reservado para estrellas de TV y multimillonarios, patrimonio de los hedonistas. No es así. Para seducir a una mujer no hay más que entenderlas como los seres hermosos que son, con cualidades tan diferentes a las nuestras que día a día debemos re-descubrir. ¿Querés ser un buen seductor? Preocupate en entenderlas y en ser cada día una mejor persona. No hay más secreto que ese. Mala suerte Jacobo. (1) Gómez Rojas, Gabriela. “¿Cómo se constituyen las parejas?: Entre las diversas formas del amor y los límites de la clase social.” http://dspace.uces.edu.ar:8180/dspace/bitstream/handle/123456789/150/C%C3%B3mo_se_constituyen_las_parejas.pdf?sequence=1 * Martin Rieznik es director de LevantArt y coautor del libro “El juego de la seducción. Todo lo que un hombre debe saber sobre las mujeres” Editorial Dibuks, Bs As, 2013.

¿Sos proactivo o reactivo? Por MARTIN RIEZNIK UUn seductor natural se relaciona con las mujeres de una forma diferente a la empleada por la mayor parte de los hombres. Las personas, en general, actuamos de manera reactiva. Reaccionamos a las emociones de los demás con un reflejo casi idéntico: si alguien nos trata en forma agresiva, respondemos con agresividad; cuando alguien nos sonríe, sonreímos. Esta falta absoluta de control sobre las emociones nos deja desnudos en el proceso de cortejo. Aunque siempre vayamos a seducir con buenas intenciones, no necesariamente obtendremos una buena respuesta, lo que puede ser interpretado por muchos hombres como signo de la mal llamada “histeria”. Entonces, suele ocurrir que el rechazo penetre como un ancla en nuestro ego y en nuestro orgullo y desencadene un torrente de emociones negativas (ira, rabia, enojo, desprecio, malhumor, vacío, abandono, depresión y otras similares). Esta reacción revela lo mal preparados que estamos para enfrentar ciertas situaciones de la dinámica social, y también expone nuestra escasa predisposición para desarrollar una fortaleza emocional que nos conduzca al logro de los objetivos propuestos. En general, los seres humanos actuamos con patrones de comportamiento bastante limitados. Salvo alguna variable extraordinaria, las mujeres suelen rechazar a los hombres de cuatro o cinco formas distintas. Y aunque algunos puedan contabilizar hasta diez formas de rechazo diferentes, aun seguiría tratándose de un patrón fácil de responder. De esta manera, para las cuatro formas de rechazo establecidas, tendremos en mente una herramienta que podrá convertirlas activamente en interacciones a nuestro favor. Lo mismo ocurre si la mujer responde de manera positiva. No son muchas las formas en las que esto puede suceder; quizá cinco o seis situaciones distintas y, nuevamente, para cada una de ellas tendremos una emoción proactiva (porque reaccionaremos juzgando cuál es la mejor manera de responder a la emoción de la mujer en nuestro favor), para seguir manteniendo el control de la interacción y avanzar en el juego.

Cuatro signos para detectar a una persona insegura La inseguridad es uno de los factores de la personalidad más comunes Es una de las características más comunes del comportamiento, a pesar de que la mayoría intenta esconderla. El peso del narcisismo en el carácter Suele suceder y es más común de lo que parece: uno se encuentra con otra persona y de repente empieza a sentir que pasa algo extraño con uno mismo. El día había sido bueno, pero la presencia del otro hace que florezcan todos los cuestionamientos sobre el propio comportamiento, ya sea por las palabras a usar en el encuentro, la forma de vestir o los gestos. La inseguridad es uno de los rasgos de personalidad más común en las personas, pese a que una gran mayoría intenta por todos los medios esconderlo. Una de las características particulares de la inseguridad es que puede hacerse presente en cualquier instancia de la vida. Tanto como para hablar con una madre como para interactuar en una reunión de trabajo. El saber asumirse como tal y hacer el trabajo necesario para aprender a convivir con esa sensación y a combatirla es un ejercicio necesario y que podrá ser muy útil en el desarrollo personal de cada uno. El narcisismo, factor determinante El psicoanalista austríaco del Siglo XIX Alfred Adler fue uno de los especialistas que más indagó en la inseguridad de las personas. Gracias a su teoría surgió el término del "complejo de inferioridad". Adler hablaba de ciertas personas que padecían un sentimiento de inferioridad constante y apelaban a un comportamiento de "esfuerzo por la superioridad" en el que su única satisfacción se justificaba mediante la infelicidad de quienes lo trataban. En la actualidad, el término que empezó a ligarse de manera directa a ese "esfuerzo por la superioridad" fue el narcisismo. Según diversos estudios, existen dos tipos, el grandioso (de quienes se sienten una suerte de superhéroes) y el vulnerable (de aquellos que se ven débiles y desamparados). La mayoría de los especialistas indican que ambos tipos de narcisismo esconden un sentimiento de pobre autoestima. Un estudio de la Universidad de Derby, en Reino Unido, indagó sobre el autoestima y la "autoeficacia" en personas con altos niveles de narcisismo. Así, descubrió que aquellos que padecen el narcisismo grandioso poseen niveles más altos de autoestima y autoeficacia que los que tienen un narcisismo vulnerable. Además, el informe, liderado por el psicoanalista James Brookes, descubrió ciertos patrones de la personalidad narcisista que delatan de manera inmediata a una persona insegura. La persona insegura trata de hacer sentir inseguro al otro Cuando uno empieza a cuestionarse sus propios actos y eso es un factor no habitual, es clave preguntarse con quién está rodeado y por qué tiene esos sentimientos frente a la otra persona. Si uno ve que el otro no para de adularse a sí mismo y refriega sus logros y éxitos, es un llamado de atención. Si aparece la sensación de inseguridad nunca antes presente, es posible que el otro esté proyectando sus propias inseguridades a terceros. La persona insegura ostenta con sus logros Aquellos que ostentan una y otra vez acerca de su gran estilo de vida, su buena educación o sus fantásticos hijos, lo único que hacen es intentar convencerse a sí mismos de que realmente son unas personas valiosas. No es necesario sentirse inseguro ante alguien que utiliza la inferioridad como eje de su comportamiento. La persona insegura recurre al "alardeo de la humildad" El alardeo de la humildad es un intento de mensaje "auto-despectivo". En las redes sociales es muy común ver mensajes de gente que se queja por la gran cantidad de viajes que debe hacer (debido a la importancia de su trabajo), o todo el tiempo que deben ver competir a sus hijos (y ellos después siempre ganan). En síntesis, se quiere hasta transformar el propio éxito en un motivo para sufrir, pero en definitiva no deja de ser una pantalla ante las propias inseguridades. Para la persona insegura, nada es suficiente Aquellos con altos niveles de inferioridad suelen plantearse límites que los demás ni siquiera pueden entender. En un principio, se los puede considerar snobs, pero al ver que esas personas actúan en base a esos límites es difícil poder seguirles la corriente. Lo que tratan de hacer creer al otro es que ellos no son sólo mejores que cualquiera sino que ellos poseen hasta un análisis de autoestima demasiado riguroso e inentendible para cualquier otro mortal. La solución La clave para no verse contagiado en un clima de inseguridad es verse capaz de poder detectar los síntomas en aquellas otras personas que tratan de contagiar sus sentimientos de inferioridad al otro. No permitir que aparezcan esos sentimientos de dudas sobre el comportamiento propio pueden ayudar a sentirse mejor con uno mismo e incluso a demostrar una mayor atención y preocupación por aquellas otras personas inseguras que intentan maquillar su personalidad.
Mujer “alfa”: ¿ser fuerte atrae a los hombres? Romina Gaetani Un asesor de citas dice tener la clave para enamorar y mantener a un hombre. Seguridad, indiferencia, libertad y valor son algunos términos que usa. ¿Apología de la histeria o lo que ellos quieren? ¿Qué tipo de mujer buscan los hombres? ¿Susanita, la amiga de Mafalda, o Samantha Jones, la autosuficiente de Sex & the city? Las que están “ansiosas por un novio que les salve la vida” van directo al fracaso, opina Iván Falcone, asesor de citas y autor de libros sobre relaciones. “Muchas mujeres son seguidoras en lugar de líderes, demuestran sus celos, están nerviosas, sienten envidia por otros físicos y tienen la autoestima baja”, dice enumerando lo que habría que evitar. La mujer “alfa”, por el contrario, tendría todas las de ganar. “En la sociedad es líder y admirable. Es poderosa, sobresaliente, divertida, segura de sí misma y se mantiene siempre íntegra”, describe Iván. Lo peor sería, según este asesor, demostrarle a un hombre que lo queremos cerca o que no podemos vivir sin él. “Una mujer alfa no se siente posesiva o celosa porque ella no está necesitada”, dice. Tampoco asfixia a su pareja ni lo coloca en un pedestal. Sabe que cualquiera sería afortunado de poseerla. Entonces, “si un hombre no la busca el que pierde es él y no ella”, lanza el coach. Tres secretos de la mujer “alfa” Falcone da varios tips para las interesadas en seguir su modelo: 1) No estar siempre disponible. “Si adquirís la actitud de difícil, ¿crees que él cancelará la cita al último minuto o te hará esperar a que llegue? ¡No lo creo!”, opina Iván. 2) No devuelvas su llamada rápidamente. “Si sos una mujer alfa estás siempre ocupada y el hombre necesita ganar tu atención. Cuando hables con él no esperes a que te diga: “bueno, tengo que irme”. Anticipate y cortá vos. Nunca hables más de 5 minutos”, aconseja. 3) Si tenés algo que hacer y te invita a cenar, decí que no podés. “Un secreto para ser atractiva ante los ojos de él es tener objetivos en tu vida, más importantes que encontrar al hombre de tus sueños”, agrega el coach. “La mayoría de las mujeres siempre están disponibles al llamado del hombre que les gusta. Esto baja automáticamente su valor”, opina Iván. “Como una mujer alfa, vivís la vida que querés vivir, sos libre y no te interesa la aprobación de los demás. Te movés hacia lo que querés y dejás a un lado las cosas que no te interesan. Siendo una ´mujer de valor´ merecés que te traten como tal”, concluye el asesor. ¿Estás de acuerdo con su modelo o te parece de “histérica”? ¿Qué tipo de mujer buscan ellos: segura y distante, o más dulce y compañera? Si somos tan fuertes, ¿los asustamos? ¡Abrimos el debate! Aclaración del Autor: La fuente es de Clarín. Asi que tomenlo con pinzas.