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¿SABÉS QUIÉN VOLVIÓ? En el Clásico de la quinta fecha del Apertura, San Lorenzo se impuso a Racing por 4 a 3, en un partido memorable. Andrés Silvera, en dos oportunidades, y Bernardo Romeo en las dos restantes, anotaron los goles del Ciclón, que remontó una ventaja de 0-3 tras los goles de A. Torres en contra, Ávalos y Pellerano. Tras una fatídica media hora inicial, que incluyó las tres conquistas visitantes (una al minuto de juego), el conjunto de Ramón Díaz sacó a relucir su temple y, tras el descuento, se vio favorecido por la expulsión de Campagnuolo en el rival. El complemento arrancó con el segundo tanto azulgrana, y la igualdad pudo llegar cuando Gastón Fernández desaprovechó un tiro penal. Faltando cinco minutos, Romeo se volvió a vestir de héroe en el Nuevo Gasómetro y consiguió los últimos dos goles para cerrar una noche histórica, en la que San Lorenzo finalmente superó al equipo blanquiceleste en el historial del enfrentamiento. Ficha de Partido: Titulares San Lorenzo Orión Tula Méndez J. Bottinelli A. Torres Hirsig J. M. Torres Ferreyra G. Fernández Menseguez Silvera Dt:Ramon Diaz Titulares Racing Club Campagnuolo Mercado Cabral Yacob Sosa Romagnoli Bastía Pellerano J. Salcedo Ávalos Sava Dt:Gustavo Costas Cambios: 41' PT Martínez Gullotta por Sava (RC) 0' ST Rivero por A. Torres (SL) 19' ST Cáceres por Pellerano (RC) 20' ST Romeo por Tula (SL) 23' ST Bilos por Fernández (SL) 36' ST López por Ávalos (RC) Goles: 1' PT A. Torres, e/c (RC) 21' PT Ávalos (RC) 27' PT Pellerano (RC) 36' PT Silvera (SL) 2' ST Silvera (SL) 41' ST Romeo (SL) 45' ST Romeo (SL) Tarjetas: 0' PT Orión (SL) Amarilla 10' PT Sava (RC) Amarilla 38' PT Bastía (RC) Amarilla 39' ST Campagnuolo (RC) Roja 8' ST Pellerano (RC) Amarilla 8' ST Menseguez (SL) Amarilla 9' ST Yacob (RC) Amarilla 10' ST Méndez (SL) Amarilla 15' ST Cabral (RC) Amarilla Incidencias: 16' ST Martínez Gullotta (RC) le atajó un penal a Fernández (SL) Tapa del diario ole: Fuente: http://www.sanlorenzo.com.ar http://www.ole.com.ar
Santo Demonio El Rojo no pudo recuperar la punta, propiedad exclusiva de Lanús. Cayó ante el último campeón, y ahora está segundo con Tigre. Adrián González, de penal, y Ortiz, los goles del Ciclón. Denis había empatado. Fueron expulsados Mareque y Ferreyra. "Perdón mamá, hoy juega Independiente", rezaba el trapo en la popular local de la cancha de Racing. Es que la mitad de Avellaneda se fue a la cancha y postergó los festejos para la noche. Porque antes el Rojo tenía que recuperar la punta del Apertura. Esa que le robó Lanús el viernes, a poco del final del torneo, donde todos se anotan para llevarse el título. Hasta Ramón Díaz y San Lorenzo, el campeón vigente, se convencen de que todavía no se bajaron de la carrera. Y así es. San Lorenzo arribó al Cilindro para ganar y acercarse más. Todo el mundo tiene chances en un torneo muy apretado y parejo. La ansiedad previa desapareció con el pitazo de Carlos Maglio. Había mucho en juego. Muy contenidos todos, como con nerviosismo. Así se dieron las primeras jugadas del partido. Con pocas llegadas a los arcos. Montenegro como lanzador, Sosa desbordando y Denis en el área en el local. Pero con buena marca de Hirsig y Torres al enganche, se hacía difícil para el Rojo. Sí lograba desbordar Sosa, a pura velocidad por la derecha, pero impreciso para enviar los centros. Denis no lo tocaba. Cuando lo perdieron a Montenegro, se gestó la más clara en el arranque. A los 15, el Rolfi picó a espaldas de los volantes y se tiró a la derecha. Centro pasado y volea de Mareque que tapó bien Orión. Era el primer signo de vida en un duelo que cada vez se ponía más picante. Romeo no complicaba Matheu y a Rodríguez. Bilos estaba perdido. Rivero corría, casi desesperado para todos lados. Y Hirsig y Torres atendían más a la marca. Entonces San Lorenzo se preocupaba más por cerrar los caminos que por crearlos. Tuvo otra muy clara Sosa, tras una mala salida de Adrián González. El lateral la perdió y vino la contra rápida con la defensa mal parada. El Chuco solo en el área, le dio de aire, desviado. Muy cerca. Pero San Lorenzo supo golpear y aprovechar el momento. Tras un tiro libre, Orión descolgó el centro y salió rápido con un pelotazo. La peinó Romeo y Menseguez, lo más peligroso del Ciclón, picó al área. Le ganó a Assmann, punteó la pelota y se dejó caer. Penal. Adrián González no perdonó y 1-0. Al minuto, Ferreyra vio la roja (injusta) tras sumar su segunda amarilla por un toquecito a Sosa. ¿Compensó Maglio? Es que el penal no fue para nada claro y el partido era áspero. El Malevo, en llamas, se retiró del campo cargado de bronca y pateando botellas de agua con vehemencia. Ramón aguantó el cambio, lo tenía listo a Aureliano Torres para ocupar el lateral izquierdo, pero lo mandó allí a Rivero para rearmar a su equipo. Mal parado, San Lorenzo se propuso aguantar hasta el entretiempo. No lo logró. Con poco Sosa es desequilibrante. Y con menos, Denis es un goleador implacable. Centro desde la derecha y cabezazo a la red del delantero para poner el empate a los 36. Tras el gol, Ramón puso al paraguayo y sacó a Menseguez: dos líneas de cuatro, con Bilos, igual de perdido que antes, a la izquierda y Romeo solo arriba. Se dio cuenta el Pelado y a los 10 del complemento puso a Jorge Ortiz en lugar de Bilos. Otra vez reestructuró a su equipo, con Rivero ahora casi como wing derecho. Estaba mejor parado en la cancha San Lorenzo, pero el hombre menos se hacía sentir. Todo cambió a los 13. Mareque le cometió falta a Rivero, vio la segunda amarilla y se sentó al lado de Ferreyra en la boca del túnel. Ambos con diez, empezaba otro partido. Rápido, Ramón puso a la Gata por el Burrito y el mandó un mensaje claro al campo. "Vamos que lo ganamos". Independiente depende mucho de la habilidad de Sosa, de la genialidad de Montenegro y de la potencia de Denis; pero si los de arriba se apagan, el equipo de Pedro Troglio tiene muchos problemas. Ordenado y criterioso, San Lorenzo no tardó en ponerse en ventaja. Gran jugada del Chaco Torres, Romeo arrastró las marcas y apareció el Marciano sólo en la derecha para meter un fierrazo al primer palo y festejar con la camiseta en su mano. Merecido 2 a 1 para San Lorenzo que jugaba mucho mejor. Merecido 1-2 para Independiente que no jugó como un líder. Salvavidas a la cancha: José Moreno por Herrón, Oyola por Fredes y Rodrigo Díaz por Sosa. Pero las mejores jugadas de Independiente continuaban, desde la gestación, a partir de una genialidad de Montenegro. Muy poco para un equipo que tiene grandes aspiraciones. Lo pudo haber empatado sobre el final Independiente, pero se lo perdió dos veces el Rolfi. Y se mostraron bien Orión y Bottinelli ante la embestida sobre la hora. San Lorenzo, con orden, convencido y con mucho mejor fútbol, se quedó con una victoria inobjetable. San Lorenzo vuelve a soñar con el bicampeonato. Ahora tiene 21 puntos y está a 6 de la cima. Independiente deberá mejorar mucho si quiere ser campeón. El fixture no lo favorece para nada. Encima con el antecedente fresco. Jugó ante Boca y San Lorenzo como local y perdió ambos. La próxima visita a River y todavía le queda Racing. La sensación que queda es que al Rojo se le acabó la nafta. Mientras tanto, Lanús se ríe de todos desde lo más alto del Apertura. Ficha Del Partido: Titulares Assmann Moreira Matheu G. Rodríguez Mareque Calello Herrón Fredes Montenegro Sosa Denis Suplentes Gabbarini Báez Pusineri Machín DT Pedro Troglio Titulares Orión A. González Aguirre J. Bottinelli Ferreyra Rivero J. M. Torres Hirsig Bilos Menseguez Romeo Suplentes Champagne Alvarado E. Díaz Montillo Dt: Ramon Diaz Goles: 27'PT Adrián González (SL), 36'PT Germán Denis (Ind),21'ST Jorge A. Ortíz (SL) Cambios: 40'PT Aureliano Torres por Juan C. Menseguez, 10'ST Jorge A. Ortíz por Daniel Bilos, 19'ST Gastón Fernández por Diego A. Rivero, 23'ST José Moreno por Mariano A. Herrón, 28'ST Matias Oyola por Hernan Fredes, 32'ST Rodrigo E. Díaz por Ismael Sosa Amonestados: 15'PT Mariano A. Herrón (Ind) , 24'PT Osmar Ferreyra (SL) , 26'PT Fabián Assmann (Ind) , 32'PT Ismael Sosa (Ind) , 34'PT Lucas Mareque (Ind) , 16'ST Juan M. Torres (SL) , 21'ST Jorge A. Ortíz (SL) , 28'ST Adrián González (SL) Expulsados: 28'PT Osmar Ferreyra (SL) , 13'ST Lucas Mareque (Ind) Estadio: Racing Club Los jugadores de independiente,despues de perder la chanse de seguir en la punta Fuente: http://www.ole.clarin.com/
Vuelve Flema Y toca en Rio Gallegos el 11 de este mes Bueno hace poco volvi de un viaje a mi cuidad y como vivo en un frasco no me habia enterado la noticia de que Flema, la primera o segunda banda punk que escuche(la primera fue 2 minutos creo)se volvia a unir y tocaban aca en Rio Gallegos, cosa que me dio un poco por el quinto forro del huevo izquierdo,ya que escuche muchas veces de parte de los integrantes de la banda que Flema no existia mas, hasta se puede escuchar en el ultimo homenaje a ricky "y aun yo te recuerdo",y lo escuche cuando fui a ver a topos al cosquin de hace dos años. escuchen en ese cd despues de ahogado en alcohol que dice:"este es el ultimo show de flema,que no se engañen Flema no sigue mas"... hago este post para informarle a los PunkRockers que no sabian,y capaz como yo, se dan con la noticia de que Topos...ahora va a tocar con el nombre de Flema en su ciudad, aca les dejo los afiches y un poco de historia... El nacimiento de Flema, por Sebastián, el baterista fundador de la banda. Un día cualquiera fuimos con Ricky a un festipunk vaya a saber dónde. Lejos. Ahí nos encontramos con un par de pibes que yo no conocía, aunque eran de Avellaneda como nosotros: Juan Fandiño y Fernando Cordera. Pelos parados de colores, camperas rotas y pintadas al aerosol: A con circulito, etc. Juan le contó que tenía una banda: Flema. Él tocaba la guitarra y Fernando cantaba. Había un baterista de Belgrano, y bajista había que buscar. Pero ya tenían compuestos dos temas y todo. Y como Juan apenas sabía rasguear las bases, lo invitó a Ricky (que en Avellaneda tenía su prestigio como guitarrista) a unirse al grupo para puntear y todas esas cosas. Ahí yo dije que ::::: ::::::: era el mánager de Ricky (?), así que si él entraba a Flema yo tenía que managerear. Hubo acuerdo. La semana siguiente fuimos a ensayar, en un sucucho donde el padre de Juan tenía depositada la ropa que vendía. El baterista no vino. -Este guacho... Ya es la tercera vez que falta. Y eso que es la cuarta vez que ensayamos -explicó Juan. Entonces me acordé que yo, en la primaria, siempre en los actos patrios tocaba el bombo: Zamba de mi esperanza, etc.; así que mientras se los contaba me fui sentando a la batería, cosa que en mi puta vida había hecho jamás. Tres viernes más tarde ya teníamos un repertorio de veinte temas, un bajista cuyo nombre lamentablemente no recuerdo y estábamos debutando en Gracias Nena, un lugar que quedaba por ahí (cerró poco después) con Comando Suicida, Sekuestro, Conmoción Cerebral y no sé si alguno más. Así empezó Flema. Ricky y yo nos hicimos amigos cuando el entró al Arcamendia, de Barracas, en 1985. Yo estaba en 5º, y él entró a 4º, aunque era un año y medio mayor que yo (en ese colegio descontrolado logró pasar a 5º, pero igual después lo echaron). En realidad, yo ya lo conocía desde el año anterior, de verlo por ahí en Avellaneda, donde Ricky ya era bastante famoso, antes de tener banda ni nada. No era una fama precisamente musical la suya. Era reconocido por personaje, bardero y payaso. Una anécdota (para que se den una idea): el 21 de septiembre del '85, una buena cantidad de estudiantes (?) nos habíamos juntado en Plaza Alsina (la de Mitre) en plan de ir a Villa Elisa o algo así. Eran como las nueve de la mañana; la mayoría veníamos siguiéndola desde la noche anterior. Averiadísimos. Y a Ricky no se le ocurre mejor idea que la de subirse al escenario que habían montado para el acto municipal el día de la primavera, y ponerse a hacer un show cantando a capella. Los que conocen Plaza Alsina, sabrán muy bien la cantidad de gente, familias y señoras que circulan por allí a esa hora. Bien; la cosa es que Ricky, entusiasmado por la reacción del público (la manga de descerebrados que estábamos abajo, muertos de la risa y aplaudiendo), coronó su performance bajándose los pantalones y el slip hasta las rodillas, mientras improvisaba unos pasitos de baile. Muy sexy. Así, por lo menos, debían opinar un par de policías que aparecieron de la nada, porque lo cazaron del cogote y lo llevaron a que terminase el strip-tease en la Primera, a apenas un par de cuadras de la plaza. Hasta ahí nada extraordinario: lo que nunca me voy a olvidar fue cómo a los diez minutos una treintena de enfermos/as estábamos en la puerta de la comisaría, a los gritos pelados exigiendo la inmediata presencia del Rati en Jefe. ¿Cómo van a detener a un estudiante que lo único que hizo fue una travesura en su día? ¡Liberen a Ricky! Era la toma de la Bastilla. No sé cómo no terminamos todos adentro. No me lo explico. A lo mejor el comisario venía con resaca, le dolía la cabeza y no quería quilombo. Como sea, al rato nomás por la nefasta puerta aparece el muchacho, sonriendo triunfante y con los dedos en V, como si afuera estuviera Crónica TV y la CNN cubriendo la noticia. Y marchó cargado en andas por la multitud de vuelta hasta la plaza. Increíble. Bueno: por boludeces por el estilo, Ricky ya tenía su fama en Avellaneda. En el Arcamendia, nuestra vida académica era así, día tras día: nos juntábamos (una banda) a las doce en el almacén del gallego, que nos vendía cerveza, o vino, o Gancia, o Legui, o licor, o Tres Plumas, en fin, lo que quisiéramos; cada dos meses la ley le clausuraba el local pero el viejo debía tener sus contactos en la embajada española porque a las 48 hs. ya estaba lo más orondo meta despachar. A nosotros la policía no nos jodía mucho que digamos, supongo que porque éramos muy respetuosos con la gente del barrio, con las señoras que iban con la bolsa a comprar. Nadie nos denunciaba; y eso que secamos el árbol de la veredita del almacén. De tanto mearlo, se entiende. A plena luz del día. Pero éramos buenos chicos. "Buenas tardes, doña", le decíamos a la vecina que pasaba mientras nos sacudíamos el surtidor antes de guardarlo. "Buenas tardes, joven", nos contestaba la mujer, encantada de ver semejante educación en muchachos de tan corta edad. Una vez en estado (además del alcohol, nunca faltaba algún par de fasiños para completar esos desayunos) nos dirigíamos a clase, y a la salida otra vez a lo del gallego hasta las nueve o diez de la noche. Con todas estas actividades nos íbamos forjando como seres humanos integrales, de cara al mañana que nos aguardaba. ¡Ah, qué doloroso fue terminar el secundario! En la entrega de diplomas debo haber llorado tanto como aquellas compañeras que fueron de vestidito cheto y peinado de peluquería. Debo haber llorado, digo, porque la verdad es que no me acuerdo. Por aquella época Ricky tenía una banda de black metal: Overkill. Y que conste en actas: el black metal todavía no existía. Quiero decir, si Venom, Sodom y/o Slayer ya venían tocando, lo que es acá no había ni noticias. La cosa fue así: formaron el grupo con otro notorio personaje de Avellaneda, Juan Falopa. Éste era (y hoy día debe recontra ser) una especie de esqueleto andante. Decía que era brujo satánico. Según una leyenda barrial, Juan, en su carácter de brujo de alto grado, tenía el poder de desaparecer de donde estaba y al momento aparecer en cualquier otra parte. Eso sí: podía hacerlo únicamente una vez al año. A mí, personalmente, una vez uno me contó que: Juan estaba en casa de Fulano, también estaba Mengano, se estaban tomando unos vinos, y de repente Juan se para y dice: "Bueno... voy a desaparecer". ¡Y desapareció! ¿Y dónde fue a parar? ¡Qué sé yo! Pero de ahí se esfumó como por arte de magia. Fulano y Mengano lo juran por sus madres. Totalmente convencido, me lo decía el pibe. Yo nunca entendí p or qué Falopa no usaba su don para irse a las Bahamas, por ejemplo en diciembre y volver en enero; o aunque sea, si el truco tenía un alcance limitado y no le daba el kilometraje, para evadirse de la comisaría alguna de las innumerables veces en que lo invitaron a disfrutar de la hospitalidad policial. Se ve que prefería impresionar a los amigos. Pero no pretendo que la mente de un monje infernal sea comprensible para un simple mortal como yo. ¿A qué venía todo esto? Ah, ya recuerdo: un día Ricky va al ensayo de un grupo que tenía este Juan. Por más brujo que fuera, ese día no podía afinar el bajo. No había manera. Hasta que en un momento se sacó, agarró al pobre instrumento por el diapasón y se puso a estrolarlo contra el piso hasta hacerlo cajeta. "Sabés quién me hace esto, ¿no? ¡Sabés quién me lo hace!" le decía al guitarrista, imagino que refiriéndose a Dios o a algún santo. En ese mismo instante Ricky decidió que quería a ese individuo en su conjunto. Y así empezaron. Querían hacer una onda heavy como Maiden pero oscuro como Black Sabbath y podrido y rápido como Mötörhead, y como eso no tenía nombre se les ocurrió ponerle "black metal". Sí señor: inventaron el género más o menos al mismo tiempo que Cronos en Londres, pero en Avellaneda. Claro que la repercusión, y por tanto la gloria, la tuvieron los de allá. Lo mismo de siempre. Una lástima. Si no ahora podríamos decir: el colectivo, el dulce de leche, la birome, la huella digital y el black metal. Qué le vamos a hacer, che. Así son las cosas. Desgraciadamente, con estos pioneros del satanismo no pasó gran cosa. Tocaron cuatro o cinco veces en unos antros de mala muerte y la banda se disolvió. Yo era el mánager (?). Y soy testigo: Ricky -usaba el seudónimo artístico de "Ricky the Kill"- subía a tocar pintarrajeado más o menos como ahora, en una época en que Marilyn Manson lo más loco que hacía era pispearle de coté la poronga a sus compañeros cuando meaba en el baño de la high-school. Así que no jodan. Ricky No murio,Ricky No Murio...Que Se Muera Cerati La Puta Que Los Pario !!! -Pronto estaremos juntos otra vez-