bender2013
Usuario (Argentina)

El milagro del Chaco: la provincia que erradicó el desempleo y la indigencia (según el INDEC) Estadísticas bajo sospecha. Según los datos oficiales, la situación socioeconómica es parecida a la de un país desarrollado Según el INDEC, el Chaco está atravesando una suerte de milagro socioeconómico: en esa provincia del noreste argentino se eliminó totalmente el desempleo. La información oficial, conocida ayer, se suma a otros informes previos del organismos de estadísticas, donde indicaba que habían caído a niveles asombrosamente bajos los niveles de pobreza e indigencia. Los datos de la situación laboral, conocidos ayer, señalan que en el Chaco hay pleno empleo con jornada completa: es decir, toda la población económicamente activa de esa provincia está ocupada. La información se complementa con otra dada a conocer meses atrás, también por el INDEC: señalaba que en el Chaco la pobreza había caído a solo el 8,4% de la población y la indigencia se reducía a un insignificante 1,4%. Los propios datos del INDEC llevan a sospechar de que el Chaco se parezca más a un canton suizo que a una de las provincias más pobres de la Argentina. El año pasado el INDEC informaba , para el tercer trimestre de 2014, que en Resistencia de la gente que tiene ingresos, porque trabaja, es jubilado o pensionado o recibe alguna prestación o renta, la mitad vive con menos de $ 3.500 por mes. Y que los ingresos del 30% de la población con ingresos no llega a los $ 2.500 mensuales. Además, el 34,8% de los asalariados de Resistencia están "en negro". Para confrontar la información oficial, el ISEPCI (Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana) señalaba, también con datos de 2014, que en Resistencia la pobreza es del 49,6% y la indigencia del 13,4%. La distorsión entre las mediciones privadas y la oficial del INDEC ya es conocida. Dado que desde 2007 el INDEC viene barriendo bajo la alfombra una buena parte de la inflación real, los valores de las canastas de consumos que se utilizan para medir la pobreza y la indigencia han quedado completamente distorsionados. La discusión renace periódicamente. Por ejemplo, cada vez que la Universidad Católica difunde su propia medición sobre la situación socio económica. El mes pasado, el Observatorio de la Deuda Social Argentina, dependiente de esa casa de estudios, señaló que en los últimos tres años hubo un incremento sostenido de la pobreza que a fines de 2014 afectó al 28,7% de la población urbana. Esto equivale a 11 millones de personas, de las cuales 2 millones son indigentes, es decir, no lograr cubrir el costo de una canasta básica de alimentos. Los datos de estas condiciones socio económicas de la población adquieren relevancia, en primer lugar, porque el INDEC dejó de medir la pobreza desde la segunda mitad del 2013. Y además porque el 28,7% informado por el Observatorio de la UCA difiere sustancialmente de la última medición oficial que ubicó la pobreza en apenas 4,7%. Las cifras oficiales son las que llevaron al Jefe de Gabinete, y candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Aníbal Fernández, a decir que en la Argentina había menos pobres que en Alemania. Para el INDEC, esa apreciación de Fernández es rigurosamente cierta al menos para el caso de el Chaco.

Vade retro Nicolás Maduro Por: Carlos Alberto Montaner Escritor y periodista nacido en Cuba. Ha publicado 26 libros. El presidente Nicolás Maduro lo contó estremecido por la emoción. Hugo Chávez se les apareció a los obreros que excavaban el Metro de Caracas. Hay muchas incógnitas. Se discute si fue un fenómeno paranormal o para anormales. Su rostro se dibujó misteriosa e inesperadamente en una pared. Luego se esfumó. Fue sólo una visita fugaz, pero hubo tiempo de retratar al aparecido. Le enviaron la foto a Maduro. No está claro si la mandó el mismo Chávez o si fue un detalle del proletariado. Ahí estaban los ojos vigilantes del bolivariano, acaso asombrados de que haya venezolanos que todavía trabajen en el país. Chávez, como Dios, está en todas partes. Maduro lo dijo. Chávez somos todos. Como se sabe, Chávez habla con Maduro a través de los pájaros. Tal vez se consiga que a partir de ahora las paredes participen del diálogo. ¿Por qué no? ¿Qué le cuesta a Chávez, si va a salir en una pared, decir unas cuantas palabras? Las paredes oyen, aseguraba Ruiz de Alarcón. Maduro espera que, además, hablen. Y que lo hagan claro. En todo caso, es muy probable que, en el futuro, Maduro incorpore a los gatos entre sus interlocutores con el más allá. Los gatos se adaptan muy bien al mundo esotérico. Los egipcios los consideraban animales sagrados y decapitaban a quienes los maltrataran. Cuando las comunicaciones extrasensoriales lleguen a ese punto, sin embargo, será conveniente separar a los gatos parlanchines de los pájaros conversadores para que los felinos no se los coman. Los instintos son los instintos. No es factible, en cambio, que Chávez le hable a Maduro por medio de los perros. Chávez y Maduro se llevan muy bien con los islamistas y los perros no son muy queridos por la tribu de Mahoma. Los perros no son interlocutores fiables. Mienten mucho. Salvo los San Bernardo, tal vez por respeto al santo que le da nombre a la raza, el resto dice cualquier cosa. ¿Quién puede confiar en un mensaje transmitido por un cocker spaniel? Se les ve la doblez, la banal intención de conquistar a quienes les transmiten el mensaje mientras mueven la cola aviesamente. Es posible, sin embargo, que todo se trate de una broma. La aparición de Chávez en la pared milagrosa ocurrió la víspera de la fiesta de Halloween. Chávez, en vida, fue un bromista infatigable. Trick or treat. Dulce o truco. Chávez nombró sucesor a Maduro y canciller a Jaua, más o menos como Calígula, que también disfrutaba del humor negro, hizo cónsul a su caballo Incitato. Ni a Groucho Marx, el nieto de Karl, se le hubiera ocurrido algo así. Tampoco puede descartarse que todo esto sea una maniobra del Demonio encaminada a confundir a Maduro y a sus huestes. Belcebú es capaz de todo. Belcebú, también, somos todos. Tiene una mala leche legendaria, como atestiguan Adán y Eva. (Adán Chávez no, sino el legítimo, el de la manzana, la serpiente y la pudorosa hojita de parra). Este año se cumplen cuatro décadas del estreno de El exorcista y tal vez el Diablo quiere vengarse del jesuita que extrajo al demonio Pazuzu de las entrañas de la malhablada niña Regan McNeal, la criatura con el pescuezo más flexible de la historia de las vías repiratorias. En ese caso habrá que exorcizar a Maduro. Uno de los conjuros más eficaces es colocarse a la altura de su boca (es conveniente, antes, darle una pastilla de menta) y gritarle la oración de San Miguel Arcángel, invocando los nombres de los cinco demonios más dañinos: Satán, Lucifer, Belcebú, Belial y Meridiano (no consta que Diosdado Cabello forme parte del grupo): “O príncipe de la multitud celestial, arrojar al infierno a todos los malos espíritus que rondan por el mundo buscando la ruina de las almas”. Amén. http://opinion.infobae.com/carlos-alberto-montaner/2013/11/03/vade-retro-nicolas-maduro/
Maduro revive a Chávez para que gane las elecciones El presidente venezolano está desesperado por obtener un resultado digno en las elecciones municipales. Se trata de comicios menores, pero ante el panorama actual, un revés para el chavismo podría ser una puñalada para Maduro. La crisis económica incontenible hizo que la oposición lograra que esta cita sea un verdadero plebiscito para el mandatario. El bolivariano repite el recurso de los comicios de abril pasado y saca a relucir una “aparición” del fallecido líder bolivariano. Recurre a la imagen del ex mandatario y espera que “revivir el mito” incline la balanza en las urnas. El presidente aseguró que el rostro del fallecido Hugo Chávez apareció en una de las paredes rocosas de uno de los túneles que forman parte de la excavación de una línea en construcción del metro de Caracas y de la cual mostró una foto. “Así como apareció, desapareció”, dijo para explicar porque ya nadie puede ver a Chávez en los túneles. El fallecido líder vuelve a ser el centro de una campaña electoral. En octubre de 2012, Chávez se impuso cómodamente en las elecciones que le consagraron un cuarto mandato. Los 10 puntos de ventaja dejaban un país bien chavista para que su sucesor manejara. Tras su muerte, el 5 de marzo de 2013, todas las encuestas lo daban a Maduro como el gran ganador. Esos 15 puntos parecían irreversibles… la imagen de Chávez garantizaba la victoria. Maduro recurrió a ese comodín durante toda la campaña. Hasta afirmó que el bolivariano se le había aparecido en forma de un “pajarito chiquitico”. Fue el 2 de abril, a 12 días de las elecciones, cuando los sondeos ya no marcaban tanta diferencia con Henrique Capriles. “De repente entró un pajarito, chiquitico, y me dio tres vueltas acá arriba“, dijo Maduro señalando su cabeza e imitando un aleteo. El pájaro, prosiguió Maduro algo emocionado, “se paró en una viga de madera y empezó a silbar, un silbido bonito”, dijo imitándolo. “Me lo quedé viendo y también le silbé, pues. ‘Si tú silbas, yo silbo’, y silbé. El pajarito me vio raro, ¿no? Silbó un ratico, me dio una vuelta y se fue y yo sentí el espíritu de él, de Hugo Chávez“, remarcaba desde Barinas, tierra natal del fallecido líder. Ahora, cuando Maduro debe contener dos frentes, la fractura interna y el crecimiento de la oposición, vuelve a aparecer la figura de Chávez como símbolo de la campaña. De hecho, el 8 de diciembre no sólo será una jornada electoral, también será “El Día de la Lealtad a Hugo Chávez”. Así lo decretó Maduro. Chávez está en todos lados. Fechas importantes, cuadros en todas las dependencias estatales, referencia infinitas en los discursos de gobierno y un Cuartel de la Montaña (donde descansan los restos del bolivariano) que se ha transformado en el sitio preferido para cualquier anuncio oficial. En abril pasado, la referencia a Chávez casi no logra su efecto. Para el 8-D, Maduro tiene un bonus track: al mito, pretende inyectarle “felicidad”. Maduro encontró en esa palabra el eufemismo perfecto para llenar las calles de bolívares. Instauró el Viceministerio de la Suprema Felicidad, donde se gestionaran todas la misiones chavistas (los planes de subsidios creados por Chávez tras la victoria en el revocatorio de 2003). Además, adelantó la Navidad y anunció que antes de las alecciones se pagará el aguinaldo. Bolívares y más bolívares en las calles venezolanas. Mientras, las reservas caen a niveles históricos (menos de 23 mil millones de dólares, de los cuales menos de mil millones están disponibles de forma inmediata), la inflación anual supera el 50% (el 70% si se trata de productos de primera necesidad) y la “lechuga” (el dólar paralelo) roza los 60 bolívares, un 900% más que el oficial (6,30). El 9 de diciembre, pase lo que pase el 8, no habrá más felicidad. http://opinion.infobae.com/fernanda-kobelinsky/2013/11/06/maduro-revive-a-chavez-para-que-gane-las-elecciones/
La verdadera historia de Sabra y Chatila En su reciente libro España Descarrilada, Gustavo Perednik se extiende acerca de la obsesión europea en criminalizar siempre a un solo país. En este artículo lo ejemplifica con el caso más extremo de una curiosa moralidad: la de quienes se mantuvieron apáticos ante el martirio del Líbano hasta que…, complementaremos ese síndrome poniendo de relieve su contrapartida: negar que el país judío pueda ser alguna vez la víctima fomenta en los medios europeos la imperiosa necesidad de convertir a Israel a toda costa, en el ubicuo verdugo. La euromiopía llegó a su éxtasis en el caso del Líbano. Leer la historia de ese país en los últimos treinta años, es casi un ejercicio de novelística kafkiana, sobre todo si se presta atención a la reacción mundial ante cada estadio de esa cronología. Cuando en 1970 Jordania mató a miles de palestinos y expulsó de su territorio a Arafat y sus secuaces, nadie los defendió, ya que la pretendida solidaridad europea con los palestinos se circunscribe exclusivamente a aquellos casos en los que se puede denostar a Israel. Los grupos armados palestinos se refugiaron en territorio libanés desde donde, para continuar con sus ataques contra Israel, implantaron lentamente un mini-Estado propio que generó tensiones étnicas. La población cristiana del Líbano se resentía de la presencia palestina que ponía en peligro el frágil enlace entre las diversas comunidades de ese país y amenazaba con obligarlo a dejar de ser la única democracia del mundo árabe para transformarse en una dictadura árabe más, totalitaria e intolerante. La metamorfosis demandó una década. En su libro “La guerra terrorista de Siria contra el Líbano y el proceso de paz “(2003), Marius Deeb relata minuciosamente cómo, entre 1974 y 2000, el régimen de los Assad en Siria engulló a su pequeño vecino (cabe consignar que el dominio de esa familia sobre Siria desde 1969 es de por sí una ocupación, ya que pertenecen a una minoría que constituye un diez por ciento de la población del país{1}). Cronología de la ocupación La primera de una larga serie de matanzas contra cristianos, se produjo en el monasterio de Deir Ayach, el 3 de septiembre de 1975, donde palestinos asesinaron a tres monjes, Boutros Sassine, Antoine Tamini y Hanna Maksoud. El mundo no protestó. Los lugareños cristianos que vivían en las cercanías huyeron, y los agresores destruyeron la aldea. Los palestinos liderados por George Habash y Nayef Hawatmeh atacaron asimismo la localidad de Beit Mellat y asesinaron a los aldeanos que cayeron en sus manos. El siguiente año fue crítico. El 15 de enero de 1976, los palestinos asolaron Kab Elias, una aldea mixta (cristianos y musulmanes) en el valle de Bekaa. Diez días después, dieciséis cristianos fueron asesinados y veintitrés heridos. Los cristianos iniciaron su éxodo a Zahlé, Beirut oriental y Jounieh. En por lo menos dos ciudades, Damour y Jieh, las bandas palestinas cortaron los dedos de niños cristianos para asegurarse de que no pudieran disparar armas. Las iglesias de Damour fueron profanadas y trescientos habitantes masacrados. No hubo protestas. El 19 de enero, la aldea de Hoche Barada fue enteramente demolida. Otro grupo fundado por palestinos, el Ejército del Líbano Árabe, destruyó la ciudad de Aintours. Tres cabecillas del grupo recibieron la misión explícita de llevar a cabo masacres que sometieran a los cristianos libaneses al Estado en formación de Arafat. Samir Abou Zahr, lideró la masacre en Emir Bechir (donde las víctimas fueron asesinadas mientras dormían), Mostapha Sleiman hizo arrasar la ciudad de Checa, y oiin Hatoum atacó los cuarteles de Khyam matando a más de treinta soldados libaneses. Los cristianos solicitaban auxilio de un mundo que permanecía silencioso. Y el vecino del norte, que siempre había descrito al Líbano como su «natural zona de influencia» se regodeaba en oír ese silencio. Las tensiones étnicas se extendieron y los drusos, solidarios con la OLP, comenzaron a hostilizar a los cristianos. Éstos pidieron un alto el fuego, pero el líder druso Kemal Jumblatt no lo aceptó. Con la excusa de ese rechazo, el 31 de mayo de 1976, Siria invadió el Líbano esgrimiendo la curiosa explicación de que su presencia protegería a la minoría cristiana de la creciente hostilidad islámica. Una vez que el ejército de decenas de miles de soldados sirios se hizo fuerte en el país, se lanzó a la operación inversa a la anunciada. En los bombardeos subsiguientes, más de quinientos civiles cristianos fueron asesinados. Al año siguiente, los sirios mataron a Kemal Jumblatt (16/3/77) y enviaron grupos guerrilleros para someter a las aldeas cristianas, en las cuales más de mil pobladores fueron asesinados. Sólo en Deir Dourit, devastada por completo, murieron doscientos setenta y tres. Ni una palabra de queja en el mundo entero. 1978 fue el año de la apropiación siria del país, y el otrora Líbano independiente moría asesinado. Sami Khatib, instalado por el gobierno sirio como agente de seguridad, fue directamente responsable de la detención, tortura y desaparición de miles de libaneses opuestos a la invasión. Ni una condena, lamento o queja de nadie. El 27 de junio de 1978 un escuadrón sirio conducido por Ali Dib arrastró a veinte jóvenes de sus camas en las aldeas de Kaa y Ras-Baalbeck, y los fusiló sin juicio ni acusación alguna. El objeto era el control total de una comunidad en la que pervivía el hábito antisirio de la libertad. Ni la prensa, ni los organismos de derechos humanos!, ni ningún país condenaron seriamente el episodio.! ! ! El 1 de julio, la milicia privada de Rifaat Assad, hermano del presidente sirio, sitió las zonas que permanecían libres en los suburbios de Beirut y las hizo bombardear durante cinco días y cinco noches, con cañones y morteros, con un saldo de más de sesenta civiles muertos y trescientos heridos. Nada. En agosto de 1979, los sirios y palestinos destruyeron las aldeas Niha, Deir Bella y Uma, en el Norte. Ni una palabra de nadie. Los sirios y palestinos ya se habían impuesto al país. Entre 1980 y 1981 las brutalidades sirio-palestinas se extendieron para acabar con todo foco potencial de resistencia. El 24 de febrero de 1980,el director de la revista Hawadess, Selim Laouzi, fue secuestrado por los sirios camino al aeropuerto, torturado y asesinado, y su cuerpo mutilado fue hallado en el bosque de Aramoun. Nada!. El 23 de julio de 1980, Riad Taha, presidente de la prensa, fue asesinado en Raouché. En marzo de 1981, la ciudad cristiana de Zahlé fue bombardeada y la monja Marie Sophie Zoghbi asesinada mientras intentaba socorrer a las víctimas. Dos mil cristianos murieron en los bombardeos que siguieron en Beirut del Este, bajo el mando del palestino Ahmad Ismail. No hubo reacción. Uno podría pensar que la falta de resistencia de Occidente se debía a que la agresión siria no los afectaba. Craso error. La desidia continuó cuando el ataque los afectó directamente. El 4 de septiembre de 1981, el embajador francés en el Líbano, Louis Delamarre, fue asesinado por sirios. Francia apenas atinó a convocar a París para consultas a su embajador en Siria. En esto los franceses fueron más rigurosos que los españoles. Cuando en marzo de 1989 las tropas sirias asesinaron al embajador español, Pedro Manuel de Aristegui, junto con su suegro y cuñada, España ni siquiera llamó a consultas a nadie!!!.Pero sigamos con el relato….. En febrero de 1982 los Hermanos Musulmanes desataron una rebelión islamista contra el régimen de Damasco, en la ciudad siria de Hama. Sin ninguna vacilación, el ejército de Assad aisló la ciudad, comenzó su bombardeo generalizado a toda la población, musulmanes y cristianos sin discriminación Fueron masacradas entre veinte y treinta mil personas. Nada de nada de nada. No hay condenas. Nadie se conmovía, nadie protestaba!. El 24 de mayo, los sirios atacaron la embajada francesa en el Líbano y asesinaron a su secretaria de asuntos comerciales, Anna Comidis y a diez personas más. Créase o no, nada. Atención: Repentinamente, un evento transformó la apatía del mundo ante la destrucción del Líbano en un festival de histeria e ira generalizadas, condenas diarias, Naciones Unidas enfadada, diarios que trinaban de disgusto. La culpa es del judío El 6 de junio de 1982, Israel invadió el Líbano desde el sur. Los aldeanos recibieron a los tanques hebreos como liberadores. Los cámaras no podían creer lo que grababan cuando cristianos libaneses de todas las edades salían de sus casas para ofrecer flores y alimentos a los soldados israelíes. No somos ingenuos: no había amor mutuo sino intereses en común. La población cristiana creyó que se pondría punto final a la tiranía terrorista sirio-palestina en el Líbano. E Israel había emprendido lo que dio en llamarse Operación Paz para Galilea en respuesta a morteros e infiltraciones de los terroristas palestinos, que ya tenían instalado en el Líbano un poderoso ejército. En uno de esos atentados (marzo de 1978) los terroristas que habían penetrado desde el Líbano, secuestraron dentro de Israel un autobús civil, y mantuvieron como rehenes a treinta y cuatro pasajeros, a los que finalmente asesinaron. Israel invadió el Líbano a fin de terminar con la agresión que desde allí se ejercía, objetivo que eventualmente consiguió por medio de expulsar a Arafat y su OLP (quienes encontraron refugio en el lejano Túnez) y por medio de instituir una pequeña franja de seguridad en el sur cristiano, en el que se establecieron relaciones cordiales con sus habitantes. En todo momento, los israelíes insistían en que no deseaban ni un palmo de suelo libanés, y que su presencia temporaria allí tenía como único objeto impedir el embate terrorista. Pero nuestro tema aquí no es la guerra en el Líbano, sino la enfermiza reacción de los medios ante lo sucedido, una que no deja ningún lugar a la duda de cómo Israel despierta cóleras que no se le reservan a ningún otro país. La iracundia generalizada se focalizó en un tema en particular, y para señalarlo debo continuar un poco más con la cronología de los hechos. En agosto de 1982, gracias al clima de menor dependencia de Siria que se sentía desde la invasión israelí, el parlamento libanés eligió presidente del país al jefe de la Falange cristiana, Bashir Gemayel. Para los sirios esta osadía era un exceso, sobre todo porque se sabía que Gemayel cooperaba con Israel en la recuperación de la independencia del país. Un par de semanas después, el 14 de septiembre, en el cuartel de la Falange en Ashrafieh, Gemayel fue asesinado por una carga de explosivos colocada por Habib Chartouni, quien pertenecía desde 1977 al partido pro-sirio capitaneado por Assad Hardane. Los explosivos habían sido suministrados por el jefe de inteligencia siria, Ali Douba. Además del presidente, veintiséis personas murieron en el ataque. Los sirios consideraron a Chartouni un héroe. Los cristianos, no precisamente. El jefe de la seguridad de la Falange, Elie Hobeika, decidió vengar la muerte del presidente, en los campamentos palestinos de Sabra y Chatila. El 16 de septiembre de 1982, cien falangistas penetraron en los campos y mataron a varios centenares de civiles (las estimaciones varían desde trescientos a quinientos). Los israelíes, en cuya franja de control se hallaban los campamentos, ingresaron en los mismos para detener la masacre. Y aquí ocurrió lo insólito en el imaginario europeo. La opinión pública de Europa, que durante siete años se había mantenido cruelmente apática ante el desgarramiento del Líbano día a día, esta vez saltó como un felino y comenzó una diatriba permanente ¡contra Israel! De todos los nombres de aldeas destruidas que incluí en esta crónica, no me cabe la menor duda de que los únicos que resultaron conocidos al lector son los de Sabra y Chatila. Y aunque Hobeika nunca se arrepintió de la matanza, aunque los falangistas la vieron siempre como un acto de aceptable venganza, ni éstos ni aquél jamás fueron reprochados por el mundo, sino Israel, sólo Israel. por no haberlo evitado. Diez años de guerra en el Líbano y de genocida ocupación siria, se redujeron en la conciencia de Europa a Sabra y Chatila. A esos dos nombres se dedicaron películas y libros, manifestaciones y condenas. Sólo a ese evento de la guerra en el Líbano, le dedicó Alberto Cortez una canción de su repertorio, y Jean Genêt en 1992 un tétrico documental, Cuatro horas en Chatila. A partir de ese episodio, por el hecho de que los judíos no impidieran que árabes cristianos mataran a árabes musulmanes, Israel fue sistemáticamente presentado como un país nazi. Sabra y Chatila son el libelo de sangre del siglo veinte, un caso más de histeria colectiva destinado exclusivamente a presentar al judío como verdugo. En un artículo de El Periódico, español, del 23 de marzo de ¡2004!Ángel Sánchez vuelve a acusar a Sharon de Sabra y Chatila. Veintidós años después, algunos periodistas no encuentran más violencia en este mundo que la desatada en aquellos campamentos. Puede aplicarse a Israel una reflexión de Teodoro Lessing: ” Cuando no tenemos ‘la conciencia tranquila’ con respecto a determinado país resaltamos lo que haya de malo o indigno en las víctimas de nuestra hostilidad, para justificarla ante nuestro fuero interno. Pues no odiamos a tal país porque sea malo, sino que, porque lo odiamos, lo tildamos de malo”. Pese a todo, Israel y el Líbano firmaron un tratado de paz el 17 de mayo de 1983, del que al poco tiempo Siria exigió su unilateral anulación. Ningún medio de difusión volvió a mencionar jamás ese tratado, que no gozó de la aprobación internacional. Si el lector aún no está convencido del despropósito, permítame agregarle un dato casi extravagante. Las matanzas entre libaneses no se detuvieron. En septiembre de 1983 más de cien aldeas en la región de Chouf fueron limpiadas étnicamente de cristianos por tropas drusas. En mayo de 1985, milicianos musulmanes atacaron nuevamente el campo de refugiados de… ¡Chatila! De acuerdo con datos oficiales de las Naciones Unidas, asesinaron a seiscientos treinta y cinco personas y dejaron a más de dos mil quinientos heridos. Nadie se quejó! Alberto Cortez no cantó y las Naciones Unidas no se reunieron para condenar. Tampoco cuando en octubre de 1990 las tropas sirias mataron en ocho horas a setecientos cristianos más. Por toda respuesta el mundo hizo la vista gorda una vez más. Y cuando la información se filtra en una nota como ésta, la prensa europea no la menciona jamás, pues los que se enteran argumentan «no haber sabido nada». Pero cuando lo saben tampoco cambian su actitud, enraizada en siglos de prejuicios que los ha entrenado para condenar sólo al judío. La cacofonía generalizada sobre el Líbano, ahoga las voces solitarias que bregan por murmurar la verdad. El 2 de enero de 2003 Carlos Semprún Maura se preguntaba en sus Crónicas Cosmopolitas «¿Cómo se puede calificar sino de propaganda antisemita seguir manteniendo que Sharon es el responsable de la matanza de Sabra y Chatila, cuando se sabe que es falso, y seguir hablando de la inaudita masacre de Jenín, incluso cuando se sabe que también es falso?» Si no creéis, pues ved. La ocupación de todo el Líbano por parte de Siria continúa hasta hoy. Ni siquiera Javier Nart, quien se opuso con uñas y dientes a la ocupación de un diez por ciento del Líbano por parte de Israel, tiene ni una sílaba de censura contra la ocupación del cien por ciento del Líbano por el régimen fascista sirio. Es que en su dilatada soberbia los judeófobos se creen motivados por cuestiones morales. Y criminalizar a Israel es el clímax de su curiosa moralidad. Gustavo D. Perednik Nota: {1} El alawismo es una corriente dentro del Islam que cree en una trinidad y mantiene en secreto una parte de su doctrina. Gustavo Perednik 14/01/2014 http://www.pilarrahola.com/3_0/ARTICULOS/default.cfm?ID=2104&SUBFAM=34

¿España no es Venezuela? Hoy hablamos de Venezuela en el programa. Cuando en España dices Venezuela la gran mayoría de personas tuerce el gesto con desagrado. Cuando en España preguntas por Venezuela la mayor parte de la gente contesta: “es un régimen populista sin libertad de expresión en el que la gente no tiene ni para comer”. Y España, qué. ¿No se parece en algo esa descripción a lo que vivimos en nuestro país? No, hombre, no, España no es igual. ¿Seguro? Me hablan del control de los medios en Venezuela y yo me acuerdo de que los directores de los tres periódicos más importantes de nuestro país han sido cesados por presiones del gobierno y la Corona, por publicar sus corrupciones y sostener líneas editoriales incómodas. Me hablan de censura en Venezuela y recuerdo que lo primero que hizo este gobierno fue tomar el control de la radiotelevisión pública para manipular burdamente y expulsar o apartar a los periodistas que podían causarle problemas. A mí me lo vais a contar. Nos escandaliza la pobreza venezolana y aquí tenemos más de 3 millones de pobres y hoy mismo la OCDE denuncia que España es el país en el que más ha crecido la desigualdad, como publica incluso el periódico progubernamental ABC. En Venezuela la pobreza ha caído un 20% en 2012, la mayor caída en toda América, según datos del mismísimo Banco Mundial. En España el aumento de pobres fue de dos puntos en los 4 primeros años de la crisis, solo superado por Turquía y según un estudio publicado ayer por el BBVA, no recuperaremos los niveles de desempleo anteriores a la crisis hasta 2025. Si hasta los bancos lo dicen, oiga. Nos parecen intolerables las colas para comprar lo básico en Venezuela y aquí tenemos colas en los comedores sociales que dicen no dar abasto para atender a todos, tenemos a gente rebuscando en los contenedores, cada vez más indigentes en las calles, un 18% de familias en pobreza energética y un número creciente de personas que no pueden comprarse sus medicamentos, según denuncia hoy mismo Médicos Sin Fronteras. Pero los pobres son ellos. Criticamos el populismo chavista y aquí tenemos un gobierno que saca una ley mordaza y una ley del aborto para contentar a su núcleo duro. Tenemos un gobierno que llama ETA a todo el que protesta y que juega con la amenaza terrorista con sonrojante demagogia. Nos llevamos las manos a la cabeza por la represión en Venezuela y en España, Amnistía Internacional ha denunciado la creciente brutalidad policial desde que empezó la crisis. Nos mofamos de la dialéctica de Maduro y aquí el presidente se mofa de nosotros hablándonos desde un plasma. Ayer mismo un compañero me decía que Maduro había ganado ilegalmente las elecciones, como la oposición se ha encargado de repetir hasta convencer a media humanidad. Pero analistas desde fuera del chavismo reconocen la legitimidad de la victoria como las recientes elecciones municipales venezolanas volvieron a corroborar. En España, Cospedal está intentando hacer un pucherazo en su parlamento y tenemos un sistema electoral injusto que protege al bipartidismo frente a las minorías. Llamamos “régimen” a un gobierno chavista que ha ganado elecciones durante 15 años pero no llamamos régimen a nuestro gobierno que ha convertido nuestro parlamento en pantomima a golpe de mayoría aplastante. Mal de muchos solo consuela a los tontos. No es que crea que lo que va mal en España, eclipsa las tremendas complicaciones que hay en Venezuela. No es que crea que nuestra situación sea tan extrema como la de Venezuela. Pero sí creo que mirarnos a nosotros mismos ayuda a que veamos Venezuela desde una perspectiva más justa. Sí creo que hay que desmontar la intoxicación internacional contra el chavismo que ha conseguido instaurar la idea de que Hugo Chávez y los suyos son más o menos el demonio. Como diría Chávez, aquí huele a azufre. Ni demonio ni ángel. El chavismo ha logrado dar esperanza a los que nunca la tuvieron, les ha dado un lugar en el mundo y ha recuperado para el pueblo venezolano parte de su riqueza. Pero también es cierto que se enfrenta a graves problemas de desabastecimiento, inseguridad y quiebra económica y al lógico descontento social que la represión no hace más que avivar, aunque no menos que la violencia física y verbal de algunos elementos de la oposición que parecen querer conseguir en la calle lo que no lograron en las urnas. Maduro no es Chávez ni tiene su habilidad para manejar los problemas de su país como Rajoy tampoco tiene la habilidad para manejar los nuestros. Fin de la comparación. Las comparaciones son odiosas pero en este caso sirven para quitarnos algo de soberbia etnocentrista. España no es Venezuela y Venezuela no es España pero se parecen más de lo que a los españoles nos gustaría reconocer. No somos mejores, nadie es mejor que nadie. Sólo esa idea puede sacarnos, a venezolanos y españoles, de ésta. http://blogs.cadenaser.com/lo-llevamos-crudo/2014/03/19/espana-es-venezuela/
El Vía Crucis venezolano. María Corina Machado electrizó a los asistentes con su entrada apresurada al gran salón de actos. Acababa de llegar a Lima tras un viaje incierto. Todos nos pusimos de pie conmovidos, incluidos los ex presidentes Felipe Calderón y Sebastián Piñera. Unos jóvenes venezolanos entonaron el himno de la patria y desplegaron la bandera. Algunos lloraban de emoción. Ocurrió a fines de marzo en la Universidad de Lima en un acto convocado por Mario Vargas Llosa y la Fundación Internacional para la Libertad. El novelista explicó por qué era tan importante la visita de la joven ingeniera y diputada. En ese país se jugaba el destino de la democracia americana y en ese momento nadie representaba mejor a los estudiantes que protestaban en las calles de veinte ciudades venezolanas que esta mujer decidida a darlo todo por la libertad de su país. Cuando ella hablaba ya habían sido asesinados 40 jóvenes por los represores de la Guardia Nacional y los paramilitares armados con pistolas y fusiles que los acompañaban a bordo de motocicletas. ¿Asumía Vargas Llosa una postura compartida por los peruanos o era la visión sesgada de los liberales? Una encuesta reciente de IPSOS confirmaba que esta vez Mario no nadaba contra la corriente. El 94% de los peruanos condenaba al chavismo tajantemente y rechazaba a Nicolás Maduro. A mi juicio, esa encuesta, hecha en cualquier país de América Latina, arrojaría resultados parecidos. Los peruanos no son diferentes al resto de los latinoamericanos. Tras 15 años de disparates y violencia, el chavismo y el socialismo del siglo XXI han demostrado su carácter intolerante, empobrecedor y antidemocrático. Los pueblos no los quieren. Pero, ¿y dentro de Venezuela? ¿Cuánto ha calado en esa sociedad el clientelismo chavista, la propaganda abusiva contra la oposición, los insultos y descalificaciones personales, el control casi total de los medios de comunicación? Afortunadamente, ya lo sabemos con bastante certeza: el oficialismo chavista está en franca minoría y cae en picado. Al menos dos encuestas muy profesionales lo revelan con un margen de error insignificante. Ambas aparecieron en marzo. Una se debe a Alfredo Keller, un encuestador muy prestigioso. La otra es conocida como Venebarómetro, y la llevó a cabo el Instituto Venezolano de Análisis de Datos. Las dos coinciden en los resultados generales y confirman el juicio del analista Joaquín Pérez Rodríguez, tal vez el mayor experto electoral del país. Estos documentos se pueden localizar fácilmente en Internet. Basta con googlearlos. Entre el 62 y el 72% piensa que Venezuela está a las puertas de un colapso económico. Los dos peores y crecientes problemas son la inseguridad y el desabastecimiento. Lo afirman más del 70% de los venezolanos. El 65% rechaza las milicias paramilitares formadas, en gran medida, por delincuentes que disparan a matar y asaltan tiendas y supermercados. Los malandros asesinan a 25 000 personas al año. Simultáneamente, crece por horas la lista de los productos básicos que no se encuentran. Ni siquiera harina para hacer arepas o leche para los niños. La población no cree la versión oficial de que la crisis se debe a los burgueses. Es demasiado burda. El 51% está convencido de que la responsabilidad es del gobierno. El 57% piensa que de Maduro directamente. Apenas el 16% culpa a los empresarios y el 8% a los Estados Unidos. El 81% de los venezolanos respalda la existencia de las empresas privadas. Sólo el 18% se opone. El mensaje colectivista y el loco proyecto comunal, sencillamente, no han calado. Los venezolanos no quieren navegar “hacia el mar cubano de la felicidad”, como les propuso Hugo Chávez. El 63% tiene una visión desfavorable de Cuba, país al que acusan de haber convertido a Venezuela en una colonia de la isla caribeña con el objeto de saquearla. Sólo el 31% simpatiza con el régimen comunista creado por los hermanos Castro. La institución más valorada es el llamado Movimiento Estudiantil, con un 66.4 de aprobación. El 57% apoyaría una forma constitucional de salir del gobierno de Maduro. Sólo lo respalda el 36%. Cualquiera de estos tres opositores derrotaría fácilmente a Maduro en las urnas: Henrique Capriles, Leopoldo López o María Corina Machado. ¿A dónde conducirá este contundente rechazo? Probablemente, a un encontronazo entre militares que rechazan al chavismo y militares que (todavía) lo defienden. Las noticias de generales presos y coroneles insubordinados es todo un síntoma de este malestar dentro de las Fuerzas Armadas. También es posible un resquebrajamiento en la zona política del chavismo. Muchos opinan que Maduro es un mal calco del militar desaparecido, carente de carisma. Apenas es respaldado por “los cubanos”, a quienes les atribuyen haberlo colocado en la presidencia, tras imponérselo a un Chávez moribundo y sin voluntad, pese a la evidente violación de las normas legales, a la legendaria incapacidad de Maduro y al tiempo que pierde hablando con los pajaritos. ¿Qué impide que el poderoso chavismo antimaduro, tal vez mayoritario, le pida la renuncia al presidente y busque una salida constitucional a la crisis? Sencillo: el miedo. Los narcogenerales temen acabar perseguidos por la DEA. Los cleptochavistas piensan que pueden terminar ante los tribunales y perder sus bienes mal habidos. Los represores saben que hay instituciones internacionales que juzgan y condenan a los genocidas. Le ocurrió a Milosevic. Como en el poema de Borges, a los chavistas no los une el amor, sino el espanto. Si la oposición no se divide y los estudiantes persisten en las calles, acabarán triunfando. http://opinion.infobae.com/carlos-alberto-montaner/2014/04/06/el-via-crucis-venezolano/

Una rutina diaria de chavismo, caos y telenovelas Como escritor en Caracas, en estos tiempos caóticos , vivo en dos mundos diferentes. De día, escribo el guión de una telenovela para la cadena Telemundo. De noche, escribo comentarios políticos, mayormente para Tal Cual, uno de los pocos diarios opositores que quedan en Venezuela. Me llevó 30 años darme cuenta de que las telenovelas son una metáfora dramatizada del populismo latinoamericano. Esos programas no se tratan tanto de amores no correspondidos como de mitos de redención social, tan inmortales como el de Eva Perón. Su receta más recurrente prescribe la redistribución del ingreso entre los pobres, con pocas consideraciones al modo en que esa riqueza fue generada, lo que en más de un sentido explica gran parte de la historia reciente de Venezuela y del chavismo. Desde los 30, varios populismos demagógicos de América latina aplicaron esas soluciones a lo Robin Hood para paliar la miseria. Yo quería escribir una historia diferente, la historia de una joven, una emprendedora, que sale de la pobreza y alcanza la prosperidad por el camino de la innovación, de la astucia, un pequeño capital inicial y mucho, mucho trabajo personal. El hecho de que la región sea el hogar del 17% de los nuevos emprendimientos empresarios del mundo hizo que la idea resultase atractiva para los productores. A principios de enero, nuestra producción se cruzó con una tragedia real. Mónica Spear, una actriz de 29 años que era la candidata firme para el rol protagónico de Nora, fue baleada junto con su esposo británico en una ruta costera. En Venezuela, la violencia es impulsada por grupos que originalmente se organizaron en torno al menudeo de la droga en las villas miseria. Una de esas bandas asesinó a Mónica Spear. Muchas de ellas fueron cooptadas por el gobierno, que les puso un nombre más inocuo: colectivos, una palabra engañosa con matices progresistas. De hecho, los colectivos son ahora fuerzas paramilitares muy temidas que acosan a los manifestantes en las protestas. La violencia parece alejada de los elegantes estudios donde se produce nuestra telenovela, pero la escasez de productos básicos, inexplicable en un rico petro-Estado como Venezuela, nos afecta a todos. De hecho, con frecuencia nos vemos obligados a parar el rodaje cuando alguien del elenco o del equipo técnico recibe un mensaje de texto para avisarle que tal alimento básico está disponible en un supermercado cercano. Escribo una columna de opinión semanal en Tal Cual, un valiente tabloide fundado por Teodoro Petkoff en 2000. Petkoff, de 82 años, es un ex comandante de la guerrilla venezolana que abandonó el Partido Comunista para escribir encendidas denuncias contra el estalinismo. Su activismo político llegó a su fin casi 30 años más tarde. Luego empezó una nueva carrera, a los 68 años, como editor fundador de Tal Cual. A pesar de su reducida tirada, Tal Cual se convirtió en el más influyente periódico de opinión de Venezuela. Tiene la marca personal de los textos socialdemócratas de centroizquierda de Petkoff, así como voces más conservadoras de la oposición democrática venezolana. Petkoff ha batallado incansablemente contra Chávez y su sucesor. Por la última de estas escaramuzas, Petkoff enfrenta la posibilidad de cuatro años de prisión y una multa millonaria, si es encontrado culpable en una demanda por difamación contra Diosdado Cabello, el segundo hombre más poderoso del país. Es una verdadera inspiración ver cómo el anciano se enfrenta con Cabello. Petkoff ya tiene planeado seguir publicando sus contenidos en la Web, en caso de que el gobierno concrete su amenaza de silenciar Tal Cual cortándole el suministro de papel. En una entrevista reciente, Petkoff dijo: "No terminé con el comunismo del siglo pasado para terminar condonando cualquier otra forma de tiranía, como ésta". Mientras escribo estas líneas, escucho la rutina diaria de perdigones y bombas de gas lacrimógeno disparados por las fuerzas antimotines cerca del barrio de Chacao. Todo ocurre en la oscuridad, ya que la Guardia Nacional corta invariablemente la electricidad de los bastiones de los jóvenes y furiosos manifestantes antes del avance de los vehículos blindados. Me pregunto cómo se las arreglaría Nora en tanto emprendedora en la Venezuela de la vida real, un país que ocupa el lugar 175 en el Índice Internacional de Libertad Económica, sólo encima de Corea del Norte, Cuba y Zimbabwe. Apuesto que saldría a las calles y se sumaría a las protestas. http://www.lanacion.com.ar/1679511-una-rutina-diaria-de-chavismo-caos-y-telenovelas

Para lograr el perdón, Cristina está dispuesta a comprar aviones israelíes Silvia Mercado Por: Silvia Mercado Tras la sanción del memorándum con Irán, la Presidente intenta restablecer lazos con el gobierno de Netanyahu. En su reciente visita, el canciller Timerman reconoció que el parate en el acuerdo diplomático es "definitivo" para la Argentina. Pedidos por una gestión del papa Francisco En su intento por salir de la Casa Rosada por la puerta grande, Cristina Kirchner volvió sobre sus pasos en la relación con el Estado de Israel. Fue después de la derrota electoral y apenas retomada la agenda normal, luego de repuesta su salud. Y como sus deseos son órdenes en la Cancillería argentina, así como hace dos años todo el esfuerzo estuvo puesto en desandar la política hacia Irán, ahora se trata de caminar en sentido opuesto, con una agenda que la Presidenta sigue en forma estricta y rigurosa. En diciembre, Argentina le hizo saber a la embajadora Dorit Shavit el interés de Héctor Timerman por concretar cuanto antes una visita oficial a ese país. Se propuso enero, a lo sumo febrero, y el Canciller pidió quedarse varios días, con el objetivo de entrevistarse no sólo con su par Avigdor Liberman, sino también con el presidente Shimon Peres y, más que nada, con el hombre fuerte del gobierno, el premier Binyamin Netanyahu. La negociación por la compra de entre 12 y 14 aviones ronda los u$s200 millones Superada la sorpresa, la embajadora israelí le recordó a los funcionarios la oferta que Israel viene impulsando, desde hace por lo menos 6 años, para que Argentina compre sus aviones Kfir, que están fuera de uso desde hace dos décadas, pero que son reciclados por la Israel Aircraft Industries (IAI), una empresa estatal que detectó en el mundo una demanda potencial de 400 aviones, sobre todo en países con fuerzas armadas de limitado presupuesto. Israel logró venderle ya a Colombia, Sri Lanka, Sudáfrica y Ecuador, pero nunca terminó de interesar a la Argentina. Hasta ahora. A fines de marzo, una delegación de alto nivel del Ministerio de Defensa viajó a ese país para iniciar la compra de 12 o 14 aviones Kfir por un monto global de 200 millones de dólares, una inversión menor si se tiene en cuenta que se trata de aviones de combate equipados con tecnología aviónica de fabricación propia, muy valorados entre expertos. Y a fines de abril viajó el mismísimo Timerman, el pequeño, según la definición que le dieran los periodistas Gabriel Levinas y Sergio Serrichio en la biografía que publicaron el año pasado. El canciller Timerman, junto al presidente israelí Shimon Peres Aunque Argentina es un país importante para Israel, porque aquí vive una comunidad de 300.000 judíos que mantienen lazos comunitarios, la más grande de América latina; aunque hay argentinos que contribuyen sustancialmente a las universidades israelíes, con aportes que superan los 10 millones de dólares anuales; aunque la diplomacia israelí se cuidó de no romper los lazos con nuestro país en estos últimos años, la visita del canciller argentino no fue todo lo que esperaba nuestra Presidenta. "Timerman vino a dar explicaciones", dijo una fuente allegada a Netanyahu, sin ocultar el resentimiento que Timerman sigue generando por declaraciones agresivas contra el Estado de Israel. Y señaló un punto a tomar en cuenta: el Premier sólo aceptó una foto de paso con el canciller argentino y no una entrevista formal, como la que se había solicitado, para sellar el nuevo entendimiento entre los dos países, lo que habría motivado su regreso anticipado a la Argentina. Argentina considera "definitivo" el parate del memorándum con Irán Es verdad que la reunión con Liberman fue importante y fue colocada al inicio de la visita de Timerman a Israel, en una muestra del interés que genera en ese país comprender las razones por las que Argentina se lanzó a la pileta iraní sin saber si había agua. Duró dos horas y terminó con una cena. Allí, según la información que trascendió, el canciller israelí no le preguntó nada al argentino sobre el Memorandum con Irán. Sólo esperó que Timerman le hablara al respecto, cosa que hizo, y con precisiones, dando cuenta que el actual parate en las negociaciones es, a juicio de la Argentina, "definitivo". "En ningún momento pidió disculpas, pero así sonó su tono", dijo la fuente consultada. Timerman también tuvo dos reuniones cálidas, pero que no salieron de lo protocolar, con el presidente Shimon Peres y con la ministra de Justicia, Tzipi Livni, responsable de las negociaciones de paz con Palestina, con quien almorzó en el hotel King David. A la carismática funcionaria ya la había conocido cuando Cristina viajó en su calidad de senadora en el 2005, y él la acompañó viajando desde su puesto de cónsul en Nueva York. "Nunca los van a perdonar", aseguró un experto en relaciones internacionales. Y agregó: "Creo que no rompieron relaciones porque sabían que no podía prosperar un entendimiento con Irán, pero no volverán a la amistad que hubo, por lo menos con este Gobierno. Son gente emocional en lo afectivo, pero dura en sus determinaciones, y no olvidarán". El gobierno argentino se ilusiona con una gestión papal que destrabe la tensión diplomática En 1947, Argentina no respaldó la resolución de las Naciones Unidas que aprobó la participación de Palestina en dos estados, uno judío y otro árabe. Pero en 1948, apenas declarada la independencia israelí, nuestro país se apuró en darle reconocimiento. A partir de entonces, Juan Domingo Perón realizó ingentes esfuerzos por rodearse de cuadros técnicos judíos, y también impulsó la Organización Israelita Argentina (OIA), sobre todo para quitarle fuerza a la DAIA, que veía al peronismo como un movimiento nacido en las entrañas del antisemitismo nacional. En el oficialsmo se encomiendan a una gestión del papa Francisco Pero hubo un tiempo en que el esfuerzo de Perón por transformar la imagen nazi del gobierno argentino por otra amigable con el Estado de Israel pareció caer en un abismo. Las políticas de amistad llevadas por más de 60 años en la Argentina, continuadas por los sucesivos gobiernos, parecían carecer de valor para Cristina, decidida a encarar un todavía inexplicable acuerdo con la República Islámica de Irán. En el kirchnerismo le echan la culpa del fracaso al hecho de que se dilataron las discusiones con la comunidad judía. Y ahora se encomiendan al Papa Francisco, que pronto viajará a Israel, para que gestione el perdón y logre que Cristina Fernández de Kirchner pueda viajar, también, antes de terminar su mandato. Dice la fuente israelí consultada: "Ella está formalmente invitada desde 2009, pero habrá que ver si las agendas logran alinearse". http://www.infobae.com/2014/05/04/1561669-para-lograr-el-perdon-cristina-esta-dispuesta-comprar-aviones-israelies
"Los habitantes de Malvinas tendrían una vida mejor si Argentina ejerciera la soberanía" Juan Graña Por: Juan Graña jgrana@infobae.com Alicia Castro respondió a los dichos del gobernador británico de las Islas, quien aseguró a Infobae que el Gobierno hace "bullying" contra ellos. "Nos trata como si fuéramos sus súbditos", replicó la embajadora Con apenas ocho días en Malvinas, Colin Roberts tuvo su primer cruce con el gobierno argentino. En diálogo con Infobae, el nuevo gobernador británico para las Islas acusó al país de hacer "bullying" contra sus habitantes y sugirió que la administración de Cristina Kirchner debería "portarse bien" para evitar nuevas tensiones. "Nos trata como si fuéramos sus súbditos", advirtió Alicia Castro. La embajadora argentina en el Reino Unido dialogó por teléfono con Infobae y criticó no sólo las palabras del nuevo enviado británico, sino que también recordó las revelaciones de WikiLeaks acerca de sus cuestionables antecedentes. Además, volvió a convocar al diálogo a Gran Bretaña, defendió el derecho del gobierno nacional a aumentar su armamento y criticó el "innecesario" despliegue militar inglés en las Islas, debido a que la "Argentina nunca más va a ir a la guerra por Malvinas". Mientras se prepara para reunirse el mes que viene con Tam Dalyell – dirigente laborista escocés, autor del libro One Man's Falklands y uno de los pocos miembros del Parlamento británico en votar contra la guerra en 1982 –, Alicia Castro denuncia la "total fabricación mediática" de las acusaciones contra Argentina y continúa su trabajo entre la sociedad civil, las asociaciones antibélicas y los gremios británicos para defender la postura nacional. La esperanza es conseguir torcer tarde o temprano la opinión pública en favor de la retirada británica. Pero esa no es la única apuesta. "Los habitantes de las Islas Malvinas tendrían una vida mucho mejor si la Argentina ejerciera la soberanía", aseguró. Colin Roberts asumió hace dos semanas como gobernador de las Islas Malvinas -La semana pasada Colin Roberts dijo que si la Argentina quiere una reunión con el Reino Unido tiene que pedírsela al secretario de Asuntos Exteriores, William Hague. ¿Pero qué pasó en veces anteriores cuando se le solicitó un encuentro? -Nuestro país está de acuerdo en que la controversia por la soberanía sobre las Islas requiere del diálogo directo entre nuestro canciller y el secretario de Asuntos Exteriores del Reino Unido. Pero cuando hemos pedido audiencias para Héctor Timerman, por ejemplo cuando vino a Londres en febrero del año pasado, Hague lo evitó aduciendo que tiene que reunirse con los "representantes" de las Islas Malvinas. Lo digo entre comillas obviamente porque son representantes ilegítimos. -También negó la presencia de armas nucleares y dijo que la presencia militar en las islas es la mínima indispensable para su defensa... -No es necesaria ninguna presencia militar en las Islas porque el Reino Unido sabe como todo el resto del mundo que la Argentina nunca más va a ir a la guerra por Malvinas y que Argentina no representa una amenaza bélica. Además... ¿presencia militar mínima? En las Islas Malvinas hay entre 1.500 y 2.000 efectivos militares británicos para una población de 2.841 habitantes, incluyendo los 369 civiles que trabajan en la base militar. Están allí para detener una invasión que nunca ocurrirá. Muchos ciudadanos británicos en esta época de crisis económica no están de acuerdo con que ese despliegue militar se cargue sobre los tributos de los ciudadanos. "Argentina no representa una amenaza bélica para Malvinas" -Si la posición argentina lograse un mayor respaldo en la opinión pública británica, ¿ven alguna posibildiad de que el gobierno inglés cambie de postura? -Llegará el momento en que la Argentina ejerza la soberanía sobre las Islas Malvinas. Nuestra tarea es acortar esos tiempos. Por supuesto que la opinión pública y, sobre todo, la prensa pueden tener un rol muy importante. Hay políticos que hacen exclusivamente lo que le indican las encuestas y no sus valores o principios. Pasa en todos lados. -¿La Argentina hace algún tipo de bullying contra los habitantes de las Islas, como dijo Colin Roberts? -Me sorprendió la frescura con que habla del hostigamiento o bullying de nuestro país. Le falta el respeto a la Argentina al afirmar que tiene acciones lamentables e indignas de un Estado democrático y manda a nuestro Gobierno a "portarse bien". Nos trata como si fuéramos súbditos del Imperio. (...) Luego – también faltando el respeto, pero esta vez a la verdad – afirma que hay un gran resentimiento entre los habitantes de las Islas porque sienten que el gobierno argentino hace bullying contra ellos. He analizado mucho como la presunta hostilidad argentina es una total fabricación mediática programada por la propaganda británica. Nos presentan a nosotros como haciendo hostigamiento, pero el gobierno británico invadió nuestras islas en 1833 y expulsó por la fuerza a la autoridad argentina. Toda la comunidad internacional, a través de la ONU, reconoce que existe un conflicto de soberanía y el Reino Unido se niega a dialogar a pesar de que hay 41 resoluciones de la ONU que urgen a ambas partes a negociar. También en abierta violación de las resoluciones, en las Islas Malvinas actualmente se están explotando ilegalmente nuestros recursos pesqueros. Se están dando licencias por 25 años, están explorando nuestra plataforma de hidrocarburos en la plataforma argentina y mientras tanto la Argentina permite que se realicen vuelos y comunicaciones. Ahora, ¿somos nosotros los que hacemos bullying? ¿O es el invasor? Modelo de avión Kfir Block 60 que la Argentina evalúa comprar a Israel -¿Por qué cree entonces que dice que hay un gran resentimiento contra el país? -Eso se da de bruces con la realidad: Argentina no sólo es probablemente el país más anglófilo de la Argentina, sino que además tiene la comunidad de descendientes británicos más importante de toda América Latina. En Argentina hay 70.000 galeses en la Patagonia que disfrutan de su identidad, de su cultura y de sus costumbres. (...) ¿Qué prueba más grande puede haber de que el país ofrece respeto, oportunidades y amistad hacia cualquier comunidad? Yo estoy segura de que los habitantes de las Islas Malvinas tendrían una vida mucho mejor si la Argentina ejerciera la soberanía. Para empezar, no tendrían un gobernador colonial designado por el Reino Unido. Elegirían a su propio gobernador como hace cualquier provincia argentina. Ellos saben, aunque lo oculten, que la explotación de petróleo no es realizable sin un vínculo con el continente. El diario The Times publicó el año pasado un artículo muy importante y varios lo han seguido después haciéndose eco de nuestras advertencias: un derrame de petróleo en las Islas Malvinas podría provocar una catástrofe ecológica porque no tienen ninguna vinculación ni ninguna logística adecuada si no tienen una relación con el continente. Si la Argentina ejerciera su soberanía, podrían explotar sus recursos petroleros como cualquier provincia petrolera argentina. Tendrían una calidad de vida mejor, como tienen los 250.000 descendientes de británicos que viven muy felizmente en nuestro país. "La presunta hostilidad argentina es una total fabricación mediática" -Un cable filtrado por WikiLeaks lo mostraba a Roberts con expresiones despectivas hacia los habitantes de la isla Diego García en el archipiélago de Chago, pero él lo negó... - Lo negó pero no dijo qué pasó en esa reunión. Esos cables fueron publicados por WikiLeaks y The Guardian. Nadie los desmintió. Son todos cables verdaderos. No los negó la embajada de los Estados Unidos en Londres. Incluso en el cable el funcionario estadounidense le vuelve a preguntar cuando Colin Roberts insiste en la conveniencia de establecer una reserva o un santuario marino para que los chagosianos no vuelvan nunca más. Es cuando dice esa frase terrible: "No habrá huella humana ni Man Fridays (sic) en las islas". Usa el término Man Friday que es el nombre del sirviente aborigen de Robison Crusoe. Es un enorme contenido racista en alguien que está alegando que los habitantes de las Islas Malvinas tienen derecho a la autodeterminación y al mismo tiempo está empujando a los chagosianos a dispersarse en el mundo y en la pobreza. Ese cable fue utilizado en un tribunal donde se lleva a cabo un juicio de los chagosianos y no fue refutado. -Hace unos meses algunos medios británicos se mostraron preocupados por la posible compra de aviones de combate israelíes. ¿Esa compra puede tener algún efecto en las conversaciones? -No, la Argentina no existe como una amenaza bélica para el Reino Unido o los habitantes de las Islas Malvinas. La Argentina tiene, por supuesto, como todos los países soberanos del mundo, derecho a establecer las condiciones de su propia defensa, pero nosotros no significamos una amenaza. Es una nueva fabricación que tiene que ver con el lobby militar que pretende que el Reino Unido compre más armamento. Tiene que ver también con la aspiración imperialista del Reino Unido de tener una base geoestratégica al sur de nuestro continente entre los dos océanos. Ese fue el interés que promovió la ocupación británica. Ese fue el interés que está explícito en las cartas y manifestaciones de los británicos desde el año 1740 y es el interés que sigue prevaleciendo hoy
