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Usuario (Argentina)

Así será el año 2000 Aquí va una curiosa colección de cromolitografías perteneciente a la Biblioteca Nacional de Francia que muestran como imaginaba el autor en el año 1910, supuestamente un tal Villemard, como sería la vida en el año 2000 con sus adelantos y maravillas tecnológicas. Se especula que estas colecciones eran dibujadas para incluirlas en “comestibles” u otros productos, más o menos como coleccionables de cromos. Es curioso ver como a este autor en particular, pese a que imaginó mil y un ingenios futuristas, no se le pasó por la cabeza que tras un siglo la gente pudiese cambiar su modo de vestir y así los muestra, ataviados a la moda decimonónica. En la primera postal vemos a los bomberos alados del futuro, es algo lógico. ¿Existe algún método mejor para apagar los fuegos en las alturas? Aquí vemos al robot-sastre, por un lado se mete la tela y sale ya cortada y cosida a la medida. ¿Barco?Globo aerostático?… Lo que sea, pero eso sí, con la bandera de Francia. Aquí vemos al zagal tirando de manivela en la máquina del saber. Se exprimen los libros y se pasan por cable a los chavales del futuro, con sus calcetines del futuro… Véase que solo los rubios son capaces de aprender de este modo. Un arquitecto en una caseta dirige por medio de robots la construcción de la obra. La idea no ha llegado a cuajar, pero si que han tomado la caseta para diseñar los W.C portátiles de las obras. Una teleconferencia a distancia, el operario de la maquinaria también trabaja como organista en la iglesia. El hombre dicta una carta a viva voz y automáticamente sus palabras se transcriben al papel. Esta idea nunca llegó a triunfar por hecho claro: estas máquinas no llevan minifalda. El baño autómata, un sueño por cumplir para millones de mujeres. Por el momento la tecnología no lo ha conseguido y se ha quedado la cosa en ese espejo redondo con mil aumentos en el que los granos parecen el volcán Krakatoa. Otro ingenio soprendente, la barbería automática. En este caso si que es una lástima que todavía no exista porque apuesto a que esta máquina cortaba mejor el pelo que muchos peluqueros, jeje Señor, su mujer le envía un cilindro de cera para que lo escuche en el fonógrafo. “Manolo, por favor¡¡ Ves al autobarbero y córtate esas patillas, por Dios” Todo el mundo tendrá pequeños aeroplanos para desplazarse por la ciudad y no existirán los alcoholímetros ni la guardia civil. En el futuro existirán veloces bicicletas, pero no se conocerá la aerodinámica y se pondrán de moda los cascos romanos. Si alguien se escapa de la cárcel, los vigilantes lo encontrarán enseguida, y si alguna mujer se desnuda en ante una ventana, la encontrarán todavía más rápido. Aeroplanos particulares de todo tipo, grandes, pequeños, biplaza… Y como no, un par de porrazos para los voladores imprudentes. Patines a batería. Para los que han perdido los puntos del carnet de aeroplano. http://tejiendoelmundo.files.wordpress.com/2010/02/the-electric-train-paris-peijing.jpg?w=510 Un tren París – Beijing. Véase la altura del tren, una reivindicación que hicieron todos los atropellados por tren del siglo pasado. . Como veis, la idea de los avances de un siglo a otro es un tanto descabellada y no lo podemos tomar a broma. ¿Se tomarán a broma dentro de un siglo nuestras predicciones presentes sobre esa fecha?jeje .
Heroína Bayer : Un frasco de heroína Bayer. Entre 1890 y 1910, la heroína era divulgada como un substituto no adictivo de la morfina, y un remedio contra la tos para niños. Vino de coca: El vino de coca Metcalf, era uno de la gran cantidad de vinos que contenían coca disponibles en el mercado. Todos afirmaban que tenían efectos medicinales, pero indudablemente, eran consumidos por su valor “recreativo” también. Vino Mariani: El Vino Mariani (1865) era el principal vino de coca de su tiempo. El Papa León XIII llevaba siempre un frasco de Vino Mariani consigo y premió a su creador, Ángelo Mariani, con una medalla de oro. Maltine: Este vino de coca, fue fabricado por Maltine Manufacturing Company de New York. Obtuvo diez medallas de oro. La dosis indicada decía: “Una copa llena junto con, o inmediatamente después, de las refecciones” . Niños en proporción. Propaganda: Un peso de papel promocional de C.F. Boehringer & Soehne (Mannheim, Alemania), “los mayores fabricantes del mundo de quinina y cocaína”. Este fabricante tenía el orgullo de su posición de líder en el mercado de la cocaína. Glyco-Heroína: Propaganda de heroína Martin H. Smith Company, de Nueva York. La heroína era ampliamente usada no solo como analgésico, sino también como remedio contra el asma, tos y neumonía. Mezclar heroína con glicerina (y comúnmente azúcar y saborizantes) volvía al opiáceo amargo más agradable para su ingestión oral. Opio para el asma: Este National Vaporizer Vapor-OL estaba indicado “Para el asma y otras afecciones espasmódicas”. El líquido volátil era colocado en una olla y calentado con una lámpara de querosene. Tableta de cocaína (1900): Estas tabletas de cocaína eran “Indispensables para los cantantes, maestros y oradores”. También calmaban el dolor de garganta y tenían un efecto “reanimador” para que estos profesionales, rindieran el máximo de su performance. “Drops de Cocaína para Dolor de Dientes – Cura instantánea”: Las gotas de cocaína para el dolor de dientes (1885) eran populares para los niños. No solo acababan con el dolor, sino que también mejoraban el “humor” de los usuarios. Opio para bebés recién-nacidos: Usted cree que nuestra vida moderna es confortable? Antiguamente para aquietar bebés recién-nacidos, no era necesario un gran esfuerzo de los padres, pero si, el opio. Este frasco de paregórico (sedativo) de Stickney and Poor, era una mezcla de opio y alcohol que era distribuída del mismo modo que los condimentoss por los cuales la empresa era conocida. “Dosis – (Para niños de cinco días, 5 gotas). Dos semanas, 8 gotas. Cinco años, 25 gotas. Adultos, una cucharada llena.” El producto era muy potente, y contenía 46% de alcohol. Supositorios radioactivos Estos supositorios con elementos radioactivos garantizaban a todo hombre que los tomara… o más bien que se los introdujese, habilidad mental y capacidad de vivir y amar en el más amplio sentido de la palabra. Vamos, una especia de viagra pero vía anal.

El evento de Tunguska Todavía hoy los científicos continúan dilucidar este misterioso impacto, o más bien explosión. Por que el objeto en cuestión explosionó a unos cinco kilómetros de altura sobre la tierra dejando su marca radial sobre los bosques rusos. Científicos italianos aseguran haber descubierto un posible cráter abierto por el objeto extraterrestre que chocó con la Tierra en la región siberiana de Tunguska en 1908. Los investigadores afirman, en la revista de geología ‘Terra Nova’, que el lago Cheko, situado a 8 kilómetros del epicentro de la explosión, llena el cráter producido por el choque de un fragmento de la roca. El suceso de Tunguska aún intriga a los científicos . Todavía no se sabe si el objeto que impactó en Siberia el 30 de junio de 1908 fue un asteroide, un pequeño cometa o un fragmento de un cometa. Aquel día, hacia las 7.15 horas, habitantes de la región vieron una bola de fuego, procedente del sureste, que cruzaba el cielo a gran velocidad. Poco después, una gran explosión arrasaba 2.200 kilómetros cuadrados de bosque, el equivalente a Guipúzcoa, en las cercanías del río Podkamenaya Tunguska. La energía liberada fue entre 10 y 15 megatones, unas mil veces la de la bomba de Hiroshima. La explosión de Tunguska es el mayor impacto de un objeto extraterrestre en época histórica. Tumbó unos 80 millones de árboles, las ondas sísmicas fueron registradas por observatorios de todo el mundo y, durante los dos días siguientes, las noches fueron tan brillantes que en Londres podía leerse el periódico en la calle a medianoche. El primer investigador en llegar a la zona fue el mineralogista Leonid A. Kulik, a finales de los años 20, y no encontró ningún cráter, pero sí el epicentro de la explosión, gracias la distribución radial de los árboles. A raíz de que el escritor Alexandr Kazantsev identificó en dos cuentos de ciencia ficción en 1949 el suceso con un accidente de una nave alienígena, algunos ufólogos abrazaron esa disparatada idea. Ahora, un grupo de científicos liderado por Luca Gasperini, del Instituto de Ciencia Marina italiano, defiende que el lago Cheko -ovalado y de unos 450 metros de largo- ocupa la herida abierta por el choque a baja velocidad de una roca de 10 metros de diámetro. «El proyectil que formó el lago Cheko pudo haber sido un fragmento del objeto que explotó en la atmósfera a entre 5 y 10 kilómetros de altura», dicen. A su favor, añaden que no hay pruebas -testimonios ni mapas- de la existencia del lago anteriores a 1928. El geólogo británico Gareth Collins declaraba ayer a la BBC que las pruebas presentadas por Gasperini y sus colaboradores no son concluyentes y se preguntaba cómo podía haber hoy en día alrededor del lago árboles cuya apariencia apunta a que tienen más de cien años. Collins añadía que los fragmentos desprendidos del objeto habrían sido, en cualquier caso, demasiado pequeños y lentos como para abrir un cráter del tamaño del lago. link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=EiXpp-i442s

El líder sudafricano, Nelsón Mandela, dejó varias frases celebres que marcaron una forma de pensar sobre un nuevo mundo y en la unión de los pueblos. A continuación 20 de ellas: "No es valiente aquel que no tiene miedo, sino el que sabe conquistarlo". "La mayor gloria no es nunca caer, sino levantarse siempre". "Un verdadero líder usa cualquier problema, no importa qué tan serio o sensible sea, para asegurar que al final emerjamos más fuertes y más unidos que antes". "Es muy fácil romper y destruir. Los héroes son aquellos que hacen la paz y construyen". "Todos pueden superar sus circunstancias y alcanzar el éxito si están dedicados y apasionados por lo que hacen". "Aquellos que se manejan con moralidad, integridad y consistencia no le temen a las fuerzas de la inhumanidad y la crueldad". "Lo que cuenta en la vida no es el simple hecho de haber vivido. Es qué diferencia hemos hecho en la vida de los demás lo que determina el significado de nuestra vida". "No es mi costumbre usar las palabras a la ligera. Si 27 años en prisión nos hicieron algo, fue a usar el silencio de la soledad para hacernos entender qué tan valiosas son las palabras y cómo los discursos impactan la forma en que las personas viven y mueren". "El sostén de todos mis sueños es la sabiduría colectiva de toda la humanidad en su conjunto". "La acción de las masas tiene la capacidad de derrocar gobiernos". "Necesitamos situar la erradicación de la pobreza en el primer lugar de las prioridades mundiales. Hemos de tener claro que todos compartimos una humanidad común y que nuestra diversidad en todo el mundo es la mayor fortaleza de nuestro futuro conjunto". "La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo". "No puede haber una revelación más intensa del alma de una sociedad que la forma en la que trata a sus niños". "La educación es el gran motor del desarrollo personal. Es a través de la educación como la hija de un campesino puede convertirse en médico, el hijo de un minero puede convertirse en el jefe de la mina, o el hijo de trabajadores agrícolas puede llegar a ser presidente de una gran nación". "Mi ideal más querido es el de una sociedad libre y democrática en la que todos podamos vivir en armonía y con iguales posibilidades". "Nunca me he preocupado demasiado por los premios individuales. Un hombre no se convierte en un luchador por la libertad con la esperanza de ganar premios". "Seré uno más entre los ancianos de nuestra sociedad, seré uno más de los habitantes de la población rural, uno preocupado por los niños y los jóvenes de nuestro país; y seré un ciudadano del mundo comprometido, mientras tenga fuerzas, con la tarea de conseguir una vida mejor para las personas en todas partes". "Cuando decidimos tomar las armas fue porque la única opción restante era rendirse y someterse a la esclavitud" (1991). "Mucha gente en este país ha pagado un precio antes de mí, y muchos pagarán el precio después de mí". "La gente acabará matándome de amor porque todos quieren tocarme y abrazarme, por lo que debo protegerme de los que me siguen, de los que me admiran. Esto es para mí una fuente de gran pesar".

El comprador que se equivocó de puente. En 1962, y gracias al tráfico moderno de vehículos, uno de los más famosos puentes europeos, “el puente de Londres” se quedo pequeño, y el gobierno británico lo vendió de manera un poco engañosa en una curiosa historia que incluso muchos londinenses desconocen. Muchos son los que confunden el London Bridge (puente de Londres) con el Puente de la Torre de Londres. Entre los que llegan a diferenciarlo son muy pocos los que conocen la historia del puente de Londres. Eso le paso al desafortunado comprador mientras Londres se frotaba las manos por el negocio del siglo. Puente de Londres o London bridge Puente de la torre o Tower bridge En 1831 el ingeniero John Rennie inició la construcción del Puente de Londres, terminada por su hijo del mismo nombre. El puente conectaba la ciudad de Londres con Southwark . En 1962 el Puente de Londres devino insuficiente estructuralmente para soportar todo el tráfico moderno de vehículos que circulaba diariamente a través de él, así que hubo que buscar alternativas. Al final se decidió construir un nuevo puente sobre el río Támesis, no sin antes sacar partido a la preciosa estructura existente. La ciudad de Londres tuvo la suerte de que apareciera un acaudalado norteamericano, Robert p. McCulloch, presidente de la petrolera del mismo nombre, dispuesto a comprar el puente y llevárselo a los Estados Unidos., pensando que el puente que compraba era el de la torre de Londres. En abril de 1968 el Puente de Londres fue vendido por 2 millones y medio de libras y desmantelado en bloques numerados y embarcado con rumbo a America. El puente fue reconstruido en Lake Havasu (Arizona), donde hasta hoy día sirve como reclamo turístico. Se levantó sobre tierra firme, luego se inundó la zona con la creación de un canal, dando lugar a una isla conectada con la city por medio del puente. No obstante, la reconstrucción no empleó todos los bloques originales, debido al alto coste de las tasas de transporte, por lo que no puede decirse que el actual sea el puente original, sino más bien una réplica. El puente estuvo finalizado para el 10 de octubre de 1971, cuando se inauguró con una solemne ceremonia a la que asistió el alcalde de Londres (quizás para evitar problemas diplomáticos ante el empresario que siempre mantuvo sentirse engañado). En la isla resultante estaba el aeropuerto de Lake Havasu, al que McCulloch subvencionó vuelos gratuitos hasta 1978, como parte de su campaña para atraer inversores a la ciudad y quizás así recuperar su inversión. Posiblemente la campaña de venta emprendida por la ciudad británica tuvo mucho que ver en la equivocación. Aunque desde luego, los ingleses afirman que la venta fue totalmente honesta. El Puente de Londres actual fue construido por John Mowlem de 1967 a 1972 e inaugurado por la reina Isabel II el 17 de Marzo de 1973. El coste de 4 millones de libras esterlinas fue asumido en su totalidad por Bride House Estates. El puente actual está construido sobre el mismo lugar que el antiguo puente, el cual fue demolido cuidadosamente pieza por pieza mientras el nuevo puente era construido, de esta forma se mantuvo en uso durante todo el proceso.

Te prometí la luna…. . Tened cuidado cuando prometáis la luna a alguien, porque puede que no se la podáis dar. Y es que, ¿os habéis preguntado alguna vez si la luna tiene dueño?, pues salid de dudas. Ese satélite que tanto afecta a los licántropos y a algún lunático, y que hace que suban las mareas parece que no puede tener dueño, pero eso no es exactamente así, de hecho no es un solo dueño el que ha reclamado su suelo, sino tres. En 1954, un abogado chileno de gran astucia y amante del espacio llamado Jenaro Gajardo Vera, fundó la “Sociedad Telescópica Interplanetaria”, con la finalidad de crear un protocolo de bienvenida en el caso de que algún día tuviéramos una visita extraterrestre, pero su máxima aspiración era ingresar en un selecto club llamado “Talca”, donde solo entraba gente de una profesión notable y era requisito tener alguna propiedad, algo que limitaba a Jenaro, que no poseía ninguna. Pero su ingenio hizo que una noche contemplando la luna tuviera una idea brillante y reclamara el satélite en propiedad. Para ello se presentó ante el Conservador de Bienes Raíces de Talca, en Chile el 25 de septiembre de 1954, y le dijo que quería registrar una propiedad que era de sus antepasados desde 1857 y que estaba sin reclamar. El notario no daba crédito a lo que oía, pero tras consultar las leyes vigentes, no le quedó más remedio que hacer legal aquel trámite, ya que legalmente la luna no tenía dueño y aquel trámite clasificaba un terreno sin dominio. El documento que presentó decía textualmente lo siguiente: Jenaro Gajardo Vera, abogado, es dueño, desde antes del año 1857, uniendo su posesión a la de sus antecesores, del astro, satélite único de la Tierra, de un diámetro de 3.475.00 kilómetros, denominada LUNA, y cuyos deslindes por ser esferoidal son: Norte, Sur, Oriente y Poniente, espacio sideral. Fija su domicilio en calle 1 oriente 1270 y su estado civil es soltero. Jenaro Gajardo Vera Carné 1.487.45-K Ñuñoa Talca, 25 de Septiembre de 1954. Tras pagar una suma considerable en trámites burocráticos, Jenaro recibió las escrituras de la luna que le acreditaban como propietario, con lo cual vio pudo cumplir su sueño y acceder como miembro al club Talca. La prensa se hizo eco de la noticia, y varios inspectores trataron de subsanar ese error haciendo a Jenaro desistir de su propiedad al solicitar un impuesto proporcional al tamaño de su propiedad, pero Jenaro era más astuto y les dijo que pagaría, pero que antes, y según la ley, debían realizar las medidas exactas de su propiedad para poder tasarla correctamente, y ante la imposibilidad de medirla, los inspectores desistieron. Pero Jenaro era un hombre altruista, y en su testamento legó la luna a la humanidad, aunque circula un rumor en el que se asegura que el propio presidente Nixon le pidió permiso en 1969 para que aterrizara en la luna el Apolo XI. Jenaro falleció en 1998. Tras el caso Jenaro, y para evitar apropiaciones de este tipo,la ONUcreo en 1967 el Tratado del Espacio Ultraterrestre , firmado por 90 países, que prohíbe registrar como propio o comprar objetos más allá dela Tierra, y por ello ningún gobierno o nación puede apropiarse de satélites, planetas, etc. Pero un avispado empresario llamado Dennis Hope, encontró un vacío legal y decidió reclamar de nuevo la luna al no ser él ningún gobierno ni nación, sino solicitarlo como bien privado, y a pesar de estar en varios litigios, este empresario vende parcelas en la luna desde su empresa “Lunar Embassy” al “módico” precio de 20 dólares los4.000 metroscuadrados. Esto podría parecer un timo, y de hecho legalmente lo es, pero hasta el momento han comprado parcelas en nuestro satélite la friolera de 2.500.000 personas, entre ellas actores de Hollywood e incluso expresidentes de USA, y han recaudado más de 50 millones de dólares en un negocio tan redondo como el cuerpo celeste que vende. De hecho, Hope ha decidido ampliar el negocio y ya vende parcelas en Marte y Mercurio, además con el visto bueno del congreso de los Estados Unidos, la oficina de registros de San Francisco,la ONUy Rusia, a los que Hope envió cartas legales como dueño de la luna que no han sido contestadas, con lo cual, del silencio administrativo, Hope ha sacado beneficio y también reclamó el resto de planetas de nuestro sistema solar y sus respectivos satélites. A este negocio oscuro se le acerca en beneficios el de las empresas que ponen tu nombre a una estrella, eso si, después de una considerable suma de dinero. Y a estos dos personajes que nos han quitado nuestra luna, se ha unido recientemente otro que alega ser dueño por derecho histórico y esta en litigio con la empresa de Hope por vender lo que el considera su propiedad. El hombre es un alemán llamado Martin Juergens, y alega ser el propietario real dela Luna, por haber sido esta concedida en propiedad a sus ancestros por parte del monarca germano del siglo XVIII Federico El Grande. De ser esto verdad, Juergens ganaría el pleito con Hope, pero desgraciadamente afirma que los documentos que lo pueden confirmar se perdieron con los años. .

La masacre de Ramree Hoy es diecinueve de febrero de 1945 y probablemente, estas sean las últimas palabras que escribo en este diario. Tras varios días bombardeando las costas de la isla que mis compañeros y yo estamos intentando defender, las tropas británicas junto a algunas brigadas indias han conseguido desembarcar en la zona norte. Hemos resistido más de lo que lo hubiesen hecho los soldados de cualquier país y nuestra patria, Japón, nos recordará con orgullo por siempre. Tras el desembarco, y con la cobertura aérea y naval que tenían los británicos, todos los que quedábamos nos vimos obligados a replegarnos hacia el interior de la isla. Las comunicaciones por radio señalaban a nuestros mandos que nuestras brigadas de la zona sur todavía estaban intactas y resistían el asedio y las órdenes fueron claras y certeras; cruzar a cualquier precio los dieciséis kilómetros que nos separaban de ellos y unirnos para la batalla final. Al anochecer, alrededor de mil soldados nos adentremos en los manglares poniéndonos a salvo de la artillería enemiga y de los disparos que, como una maldita lluvia de plomo, caía sobre nosotros desde la playa. A los pocos minutos, las explosiones y los disparos comenzaron a sonar sordos y alejados y un extraño silencio, tan solo roto por los jadeos extenuados de algunos compañeros, se adueño del oscuro y pantanoso bosque. En los meses que llevamos en esta isla nunca nos habíamos adentrado tanto en los manglares y los movimientos de una zona a otra siempre los habíamos hecho por las zonas secas de los laterales o por la costa. Todos éramos conscientes de los peligros de estos pantanos. Este bosque es el hogar de todo tipo de alimañas venenosas como serpientes, escorpiones y arañas de todo tipo y el peor de todos ellos, unas bestias que podían llegar a medir diez metros de largo y partirte en dos de una sola dentellada, los cocodrilos marinos. Avanzar por este lugar es terriblemente costoso y los batallones que entraron al bosque más o menos agrupados no han tardado mucho en disgregarse en pequeños grupos. Doce compañeros y yo, caminamos a duras penas en fila india, con el agua por la cintura y en la más total oscuridad. Intermitentemente, el resplandor de algún proyectil disparado desde los buques que están fondeados a algunas millas, ilumina brevemente el cielo y nos permite guiarnos de un modo torpe y poco seguro. A cada paso, los pies se nos clavan en el fondo lodoso del pantanal y nos cuesta más esfuerzo avanzar. Paralelamente a nuestro grupo, avanzan el resto. Algunos de ellos tienen pequeñas linternas con las que guiarse e intentamos no perder sus débiles destellos de vista como punto de orientación. De repente, a escasos metros de nosotros se escuchan unos terribles gritos y comienzan a sonar disparos. Entre la espesura de plantas y raíces altas podemos ver el resplandor rojizo de los fogonazos. Todos en el grupo nos quedamos paralizados y en silencio, preparando nuestros fusiles para el inminente ataque. ¿Cómo han podido rodearnos los ingleses tan rápido?… Los disparos cesan tras un par de minutos y en su lugar comienzan a llegarnos unos sonidos extraños desde el mismo lugar, unos sonidos como de enormes chapoteos en el agua mezclados con aterradores rugidos y cacofonías. De pronto, la misma escena se repite en otro grupo a unos treinta metros detrás de nosotros. Gritos histéricos rasgan el húmedo ambiente y el eco de los disparos a discreción rebotan por todo el bosque. Uno de mis compañeros se desploma de golpe sobre mí, el desconcierto es total y cuando me ayudan a levantarlo comprobamos que ha recibido un balazo en la frente. Tenemos que alejarnos de allí lo más rápido posible si no queremos acabar como él y recibir una bala pérdida de las que, sin todavía entender porqué, están comenzando a llegar desde todas las zonas del manglar. La locura se dispara en pocos minutos y los gritos y las explosiones se escuchan ya por todos los lados. El terror en nuestro grupo, casi de forma inconsciente, nos hace dirigirnos hacía el exterior del manglar incumpliendo las órdenes que nos han dado. Un terrible alarido destaca del resto gritando una palabra que llega con total nitidez hasta nuestros oídos que nos hiela la sangre al instante… ¡COCODRILOS! De repente comprendemos que los ingleses no tienen nada que ver en lo que está sucediendo en el interior del manglar y que la lucha encarnizada que se está librando allí dentro es mucho más terrible. La zona que cruzamos ahora es más profunda y el agua nos llega hasta el pecho, a nuestra derecha, unas enormes sombras se deslizan hacia el agua desde lo alto de unos matorrales y antes de que nos dé tiempo a reaccionar, los dos últimos integrantes del grupo son literalmente engullidos hacia el fondo fangoso. El pánico se apodera del resto y también nosotros comenzamos a descargar nuestra munición hacia las sombras que se mueve bajo el agua, a nuestro alrededor. A unos veinte metros a nuestra derecha vemos una zona de pantano más clara y alta que parece tierra seca, si conseguimos llegar hasta allí quizás podamos salir de esta. De reojo veo que Hiro, mi mejor compañero y que camina justo detrás de mí, está quitando el seguro a una granada y se dispone a lanzarla hacia atrás, donde los gigantescos cocodrilos están acabando sistemáticamente con los compañeros del grupo más rezagados. Cuando tiene el brazo completamente estirado para lanzar la granada, unas enormes mandíbulas emergen del fondo del lodazal y con un crujido estremecedor le arrancan de cuajo el brazo a mi amigo. Hiro ha quedado tan estupefacto que ni tan siquiera grita o se queja por el dolor, observo durante unos segundos su mirada perdida en las oscuras aguas mientras que un chorro de sangre brota desde el boquete que ha quedado a la altura su hombro. De repente, la granada que se ha tragado el cocodrilo junto con el brazo de Hiro hace explosión y tras el fogonazo y el estruendo apagado bajo las aguas, una lluvia de barro, sangre y vísceras de cocodrilo cae sobre todos nosotros. Agarrando a Hiro del único brazo que le queda y prácticamente a empellones conseguimos llegar hasta la zona seca. Tan solo quedamos cinco y si no conseguimos salir de allí, pronto seremos cuatro porque mi amigo se está desangrando a una velocidad aterradora. Al fondo, entre lo poco que se filtra por la espesura de la vegetación, nos parece ver algo de claridad. Allí termina el manglar se sale a terreno abierto, a poca distancia de la playa oeste. Ahora que caminamos sobre terreno seco avanzamos más rápido y sin el temor de las bestias que nos acechan a nuestro paso desde las zonas húmedas de los laterales. Por fin conseguimos fuera del bosque, ahora solo debemos de caminar bordeándolo hacia el sur hasta llegar hasta la zona donde están nuestros compañeros de la resistencia. Apenas hemos caminado un par de centenares de metros cuando desde la playa comienzan a dispararnos. Los silbidos de las balas pasan a escasos centímetros de nosotros y antes de que nos dé tiempo a reaccionar, dos de nosotros reciben los impactos. Los británicos han rodeado el manglar y los francotiradores tienen orden de disparar a todos los que intentemos salir de este infierno. Volvemos de nuevo a introducirnos en la oscuridad del pantano, mientras arrastro literalmente a mi amigo, el tercer compañero dispara hacia la playa intentando cubrir nuestra retirada. Hiro y yo conseguimos llegar, pero él no tiene tanta suerte, un balazo le atraviesa el corazón en el último momento. Estoy completamente exhausto, he vuelto a introducirme en la zona húmeda hasta alcanzar una pequeña zona seca de un par de metros de diámetro con un enorme árbol en el centro. Sentados y apoyando nuestras espaldas contra el tronco, intentamos descansar unos minutos para volver a reemprender el camino. Hiro, lentamente se escora hasta que su cuerpo queda inerte apoyado contra mi hombro… ha muerto. Un reguero de sangre todavía corre desde su hombro, bajando por la pendiente de nuestro improvisado islote y adentrándose en el agua. A mi alrededor, decenas de lomos comienzan a emerger del agua, atraídos por la sangre de mi amigo y lentamente, se dirigen hacia mí. ** Esto ha sido un relato ficticio de unos hechos reales que acontecieron en la isla de Ramree, junto a Birmania, en febrero de 1945. La isla de Ramree, defendida por los japoneses, tenía un puerto y un aeropuerto que eran un punto estratégico para la reconquista británica de la bahía de Hunter. Los británicos no escatimaron en medios en la toma de esta isla; el acorazado Queen Elizabeth junto con los escuadrones de la RAAF del portaaviones Ameer, bombardearon sin compasión las costas de la isla antes del multitudinario desembarco de las tropas británicas e indias. Alrededor de mil japoneses se vieron obligados a internarse en los manglares del interior sin posibilidad de huída, pues al salir se veían cazados por los soldados ingleses que flanquearon todo el pantano. Tan solo unos veinte soldados japoneses sobrevivieron aquella noche. No hay datos reales sobre lo que ocurrió allí, porque nadie entró jamás a hacer un recuento de víctimas, pero se supone que la inmensa mayoría de los soldados imperiales murieron bajo las fauces de estas terribles y gigantescas bestias. Otros muchos corrieron mejor suerte, muriendo por su propio fuego cruzado y otros, los menos, al intentar salir de allí fueron tiroteados por los británicos. Todo lo que se sabe de aquella lejana noche de 1945, es lo que contaron los soldados británicos que escucharon estupefactos lo que ocurría en el interior del manglar. A día de hoy, no hay ningún testimonio directo de ninguno de los supuestos supervivientes japoneses. El naturalista y miembro de las tropas británicas en ese momento, Bruce Wright, lo describió así: “Esa noche (la del 19 de Febrero de 1945) fue la más horrible que cualquiera de la dotación de la ML [lanchón de desembarco de la infantería de marina] haya visto nunca. Entre el esporádico sonido de los disparos podían oírse los gritos de los hombres heridos, aplastados en las fauces de los enormes reptiles, y el vago, inquietante y alarmante sonido de de los cocodrilos girando creaba una cacofonía infernal que rara vez se ha igualado en la Tierra. Al amanecer llegaron los buitres para limpiar lo que los cocodrilos habían dejado… entraron en los pantanos de Ramree, sólo unos 20 fueron encontrados con vida.” Se dice que más de 1000 litros de sangre humana se derramaron aquella noche en los pantanosos manglares de la isla de Ramree y los hechos que allí sucedieron, están inscritos hoy en día en los anales de la historia como la mayor matanza de seres humanos provocada por animales.
Hola gente, yo no suelo crapear de esta manera, pero dando algunas vueltas por youtube vi este ultimo video subido por el querido hijo de puta, alienado, narcisista y venezolano (no puede existir peor combinación) de Dross. Este video no es más que un relato de un creepypasta ya bastante conocido pero contado a su manera. En lo personal la pifio mal, aunque claro, nunca faltan los chupapijas que le van a celebrar como si se tratase de una obra maestra. Bueno, no se, estoy al pedo y estoy escribiendo cualquier cosa. Mejor veanlo un juzguen...
La rueda de la vida En primer lugar, aviso de que las fotografías de este post pueden herir la sensibilidad de algunas personas, si eres una de ellas te recomiendo no verlas. En ellas se puede ver resumidamente la secuencia de entierro típico tibetano, o como lo suelen llamar ellos, un entierro en el cielo. Los tibetanos, ya sea por necesidad o por creencias, no entierran ni incineran a sus difuntos, a excepción de los menores de 18 años, las mujeres embarazadas y los muertos por alguna enfermedad infecciosa, el resto son entregados en las altas cumbres a las aves carroñeras. Los buitres, “daikinis”, son los ángeles que bailan entres las nubes y serán los encargados de perpetuar el ciclo de la vida, de igual modo que lo hacen con el resto de especies con las que compartimos nuestro planeta. Considerando que los tibetanos creen en la reencarnación, el cuerpo del fallecido es considerado por ellos como un contenedor vacío y sin ningún valor espiritual. Cuando alguien fallece, durante tres días los monjes lamas rezan sus cantos con los pasajes “del libro de los muertos”, ayudando al alma del fallecido a cruzar los 49 niveles del “bardo”, estado intermedio que precede a la reencarnación en la rueda de la vida. Una vez concluido esto, los familiares se reúnen en algún lugar de las montañas alejado. El oficiante del ritual, con un cuchillo muy afilado, corta la carne y los músculos del fallecido antes de dejar que los buitres se abalancen sobre él, para que su labor sea más rápida y sencilla. En breves minutos, todos los tejidos blandos desaparecen y los blancos huesos quedan esparcidos sobre varios metros cuadrados. En ese momento, todos los restos vuelven a ser recogidos y, sobre una roca, con hacha y cuchillo, vuelven a ser triturados y mezclados con una harina llamada “tsampa” y, de nuevo, es entregada a los buitres, que ésta vez no dejarán absolutamente nada, dando por terminada su función y volviendo a elevarse hasta las nubes. El funeral ha concluido y todos vuelven a sus hogares.

Esclavos de la magia negra En muchas ocasiones hemos hablado en el blog sobre los muertos vivientes, esos seres putrefactos que caminan en el difuminado limbo existente entre la vida y la muerte y que tanto nos gustan por aquí. Siempre que hemos escrito sobre zombies ha sido en referencia a la literatura, el cine o derivados. Conozcamos hoy la cara real de los zombies; personas que una vez muertas y enterradas vuelven de nuevo a caminar en el mundo de los vivos por obra y gracia de los “Bokor”, o magos negros Haitianos. La mayoría de nosotros al escuchar las palabras zombie y real, las relacionaremos al instante con vudú, magia negra, Haití y superchería africana. No si motivo, ya que Haití es el único país que recoge en su código penal el castigo contra la zombificación. El artículo 246 recoge como intento de asesinato la inducción en una persona, por envenenamiento o empleo de ciertas sustancias, de un estado letárgico similar a la muerte. Y si esta persona es enterrada, aunque después sea exhumada con vida, tal intento pasa a ser considerado asesinato. El origen de estas prácticas en éste y otros países caribeños se pierde en la noche de los tiempos, se dice que estas prácticas fueron traídas por los esclavos africanos que fueron llevados allí en tropel durante las épocas coloniales, aunque la “especialización” en este tipo de magia negra para lobotomizar a sus víctimas es bastante confusa. Las primeras informaciones documentadas se remontan a principios del siglo pasado. William Seabrook, publicaba en 1929 “La isla mágica”, donde afirmaba haber visto con sus propios ojos a los muertos trabajando en los campos de caña de azúcar. Más tarde, otros escritores como Lafcadio Hearn o la periodista Inez Wallace tratarían el tema más a fondo y sus reportajes darían origen a las primeras películas sobre el género zombie, como el clásico “Yo anduve con un zombie”, de Jacques Tourneur, rodada en 1943 y que daría a conocer algunos casos de estos zombies “auténticos”. Ya en los años 80 llegaría el trabajo quizás más contundente y mejor documentado sobre los zombis hasta la fecha. Se trata de la publicación del estudio realizado por el etnobotánico Wade Davis, titulado en España como “El misterio zombi (Edit. Martínez Roca)”. El libro de Davis daría a conocer los casos de algunos zombis, como el famoso Clairvius Narcisse y las técnicas y drogas usadas por los bokors para conseguir la catalepsia temporal en sus víctimas. “La serpiente y el arco iris”, título del libro en otros países, fue llevada al cine por Wes Craven y continuó con un nuevo libro titulado “Passage of Darkness” en los que se profundiza más a fondo en los aspectos farmacológicos y antropológicos. La tesis planteada por Davis creó un gran revuelo entre la comunidad científica, con partidarios y detractores bien posicionados. No hay que pasar por alto en este punto que las farmacéuticas están más que interesadas en todo este asunto, ya que la búsqueda de un medicamento que mantuviera a los pacientes con las constantes vitales mínimas sin llegar a matarlos, sería la gallina de los huevos de oro. Los ejércitos pagarían una buena suma de dinero por tener en sus botiquines la pastilla milagrosa que mantuviese a sus heridos graves en estado de animación suspendida hasta el momento de poder ser “resucitados”. Por el momento, los zombies están muy lejos de todos estos asuntos y simplemente han formado una especie de macabro subproletariado que ha servido a sus amos sin pedir nada a cambio al mismo tiempo que han sido utilizados como advertencia para aquellos que se han atrevido a desafiar a sociedades secretas y mafias que, a menudo en connivencia con el Gobierno, han ostentado el poder en secreto. Según distintas investigaciones, la zombificación también ha sido un castigo ejemplar que asociaciones políticas y criminales como la Vlinblindingue o la Bizango aplican a quienes se enfrentan a ellas o faltan a sus preceptos y extorsiones. . . El polvo zombie Davis y sus patrocinadores creían, acertadamente, que entre las fórmulas mágicas, los hechizos y sortilegios vudú, y los ungüentos y filtros de los brujos podía esconderse un secreto de extraordinarias posibilidades médicas. Un excepcional anestésico capaz de limitar las constantes vitales del cuerpo hasta el límite de una muerte aparente, imposible de reconocer por ningún médico, y un antídoto que permitiese “revivir” al “muerto” en su tumba, provocándolo además una amnesia permanente y un estado alucinatorio constante, que lo convirtiese en un dócil, sumiso y obediente esclavo del bokor. Lejos de ser producto de extraños sortilegios esotéricos, la zombificación es producto de una excepcional aplicación de la química natural por parte de los bokor. El polvo zombie es un compuesto elaborado a partir de un sin fin de productos de origen vegetal, animal y humano que, mezclados en su exacta proporción, producen el veneno más fascinante de la brujería afroamericana. Extractos de plantas, huesos humanos, tarántulas, sapos venenosos, gusanos y otros ingredientes no menos pintorescos forman parte de ese polvo zombie cuyo principal elemento radica en tetradotoxina contenida en el pez-globo. Éste es el veneno de origen animal más potente que existe. Conocido ya en Japón, el pez-globo es un exquisito manjar que los cocineros nipones consideran un auténtico plato de lujo. Pero precisamente la mortífera toxicidad de los ovarios de las hembras, que solo un chef experto sabe identificar, ha provocado numerosos casos de muerte por envenenamiento en restaurantes japoneses. Para crear un zombie, el brujo lo envenena con la mezcla tóxica. Se le puede administrar en la comida, o frotándola sobre la piel. Un método común es espolvorearla alrededor de la casa de la víctima, para que ésta, al caminar descalza, la absorba a través de la planta de los pies o la respire al levantar el polvo cuando barra. La tetraodotoxina del pez globo es 1200 veces más potente que el cianuro, y en un sólo pez hay suficiente para matar a 30 hombres adultos. La piel de la rana común (Bufo bufo) también puede ser letal. Tiene efectos alucinógenos, vasoconstrictores y epileptogénicos, especialmente si la rana se ha sentido en peligro. Una rana que nade un rato en el plato del perro será suficiente para tener algún efecto en el animal que beba de esa agua. La mitad del trabajo es matar a la víctima. La otra mitad es desenterrarla. En Haití, los muertos son inhumados rápidamente, puesto que el calor y la humedad aceleran el proceso de descomposición. El brujo debe desenterrar rápidamente a su nuevo esclavo antes de que muera por asfixia. Una vez desenterrado, el brujo les da a comer datura (Datura stramonium), conocida también como toloache, un potente psicoactivo en la dosis correcta, y un veneno letal en la incorrecta. La datura rompe cualquier lazo que pudiera conservar con la realidad después de haber sufrido el trauma de ser enterrado vivo, enloqueciéndolo y borrando todos sus recuerdos. El zombie no sabe que día es, donde está, ni como se llama. Permanece en un delirio psicótico semiconsciente. Son vendidos como esclavos y se les vuelve a suministrar datura en cuanto den muestras de empezar a recuperar sus sentidos y se les mata definitivamente en cuanto se vuelven demasiado viejos para seguir trabajando. . . Algunos casos de zombies Clairvius Narcisse murió en 1962. Tras una sintomatología creciente, Narcisse ingresó en el hospital haitiano Albert Schweitzer, en Gonaives, un martes. Tenía nauseas, mareos, tos y respiraba con dificultad. Al día siguiente entró en agonía y poco después moría. Su certificado de defunción está firmado por tres médicos de dicho hospital. El cadáver de Narcisse fue enterrado y, con el tiempo, olvidado. Sin embargo, en 1980, –18 años después de morir- Clarvius Narcisse apareció en su antigua casa vivito y coleando. Excepcionalmente, para los casos de zombies, Narcisse conservaba una cierta lucidez y la capacidad de expresarse, y pudo explicar cómo había estado consciente durante todo el tiempo que duró su muerte y entierro. Contó que había escuchado a los médicos certificar su defunción. Había sentido la sábana cayendo sobre su cara al considerarlo cadáver. Había oído a su hermana llorar sobre su ataúd. Incluso conservaba aún una herida en la cara provocada por un clavo que atravesó la tapa del féretro rasgando su rostro. Y después el terrible silencio y la oscuridad del cementerio. Después, escuchó la voz del bokor (el brujo vudú) pronunciando su nombre. Fue desenterrado y salvajemente golpeado, y después conducido a una plantación en Ravine-Trompette, en el otro extremo del país. Tras la muerte de su amo, todos los zombies habían escapado vagando sin rumbo por la isla. Narcisse posando ante su tumba . En octubre de 1936 apareció una mujer desnuda caminando por el borde de la carretera en el valle de Artibonite. Decía llamarse Felicia Felix Mentor, natural de Ennery, y se dirigía a la casa de su hermano. Estaba en un estado tan miserable que fue conducida al hospital de Gonaives, en donde uno de sus hermanos la reconoció. De acuerdo con sus declaraciones había “muerto” dos años atrás y había sido enterrada. El certificado de defunción y las declaraciones de su marido, y otros miembros de su familia, confirmaron el relato. Felicia había perdido por completo la facultad de hablar y se escondía cuando alguien se le acercaba. No era capaz de pensar coherentemente La noticia llegó a oídos de la doctora Hurston, quien visitó a la zombi en el hospital de Gonaives. Ahí logró fotografiarla, siendo ésta una de las pocas fotografías que se conocen de zombis. “La mujer ofrecía un espectáculo horrible –escribió Hurston-, su cara estaba lívida, con ojos de muerto; los párpados blancos rodeando los ojos, como si se los hubiesen quemado con ácido. No se le podía decir nada ni oír una palabra de sus labios, sino sólo mirarla, y la visión de aquel desecho era demasiado para soportarlo durante mucho tiempo”.