caosboy68
Usuario (Chile)
Registrate y eliminá la publicidad! Breves reflexiones desde una individualidad. Cada texto que intenta definir anarquia y anarquismo empezara describiendo el significado de las palabras "An" como prefijo de negacion y "arquia" como sinonimo de gobierno.Es decir, "sin gobierno" o "no gobierno". Lo que es obvio es obvio, y las palabras no definen acciones, las acciones definen a los movimientos, las explicaciones de lo que es y no es anarquismo me tienen sin cuidado, no esperare la definicion del diccionario enciclopedico ilustrado; no esperare la definicion de un anarquista de escritorio o super intelectual postmoderno auspiciado por universidades, para que haga estudio sobre lo que es y no es segun su burgues punto de vista. No esperare un reportaje de television para que entrevisten a un sociologo experto, sentado en una silla con cientos de libros en su biblioteca personal, que hable y explique "que la anarquia es esto..."; me opongo fervientemente. Me opongo a estos shows y me opongo como suelo oponerme a casi todo lo que me entrega el sistema. La anarquia es "mi anarquia", el anarquismo es "mi anarquismo" y es lo que yo entiendo. No acepto verdades absolutas ni tampoco las creare, la verdad absoluta es impocision y no me impondre ante nadie, tampocodejare que me impongan nada; solo se que mis verdades son mias e interpreto las realidades segun lo que "yo" veo. No cuento con nadie mas que "yo" para crear mis realidades, los que me rodean interfieren sin duda, pero es mi individualidad la que define. Reapecto a la anarquia y su ismo (anarquismo), pretendo no ver algo estatico, ya que ese es el problema de todos los ismos: ismo como doctrina, ismo como filosofia, ismo como ideologia, la anarquia se estanca, se estatiza. No encuentro por ningun lado los "10 mandamientos de la anarquia" ni el "que hacer anarquista" (tampoco encuentro lo libertario en un manifiesto comunista libertario, aunque lo relea cada vez que pueda).Si la anarquia ha de convertirse en un ismo, es de esperar que sea el de la negacion fluyente y nunca estatica de todos los ismos existentes. Que la libertad comienze con la de cada un@ de nosotr@s El texto no estaba en ninguna parte, lo transcribi de la revista anarquista de acá "Accion Directa" <a href='http://b.t.net.ar/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://b.t.net.ar/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>
[ gracias por lo del nombre ] SOBRE EL ANARCO-FEMINISMO. La preocupación o cercanía del anarquismo por "el tema de la mujer" ha sido una constante histórica, esto queda de manifiesto cuando revisamos la prensa anarquista del 1900. En ella encontramos planteamientos específicos de hombres anarquistas sobre la posición y condición de la mujer en la sociedad capitalista, y se la señala (como término medio) como responsable en gran parte de generar una nueva actitud de cambio a través de su maternidad y la educación. Así mismo la presencia de la mujer en el anarquismo también ha sido significativa desde sus comienzos, y a este respecto podemos encontrar, incluso en este aislado país, mujeres anarquistas que escriben en prensa libertaria desde 1890 (¿y antes?) hasta nuestros días. El anarco-feminismo es una tendencia dentro del anarquismo que ha tenido más representantes conotadas anglosajonas. Y las anarco-feministas del norte plantean que sus antecesoras remotas son Emma Goldman,(1869-1940), Louise Michel(1830-1905), Elizabeth Gurley Flynn (1890-1964), Voltairine de Cleyre (1866-1912), Lucy Parson (1853-1942), Ulrike Heider (1947-?), y las latinas Marie Louise Berneri (1981-1949) y Federica Montseny entre otras. Lo que ha caracterizado a estas mujeres más que planteamientos teóricos unitarios es ser reconocidas anarquistas y ser mujeres. Ellas tuvieron una producción teórica pero antes que nada su quehacer fue en el orden práctico y concreto. Participantes activas de la lucha social fueron organizadoras de los trabajadores y activistas por los derechos de las minorías, entre otras instancias. A partir de nuestro limitado conocimiento de ellas podemos decir que frente a su propia condición de mujer tuvieron algunos planteamientos explícitos, como es el caso de Emma Goldman, quien crítica a la institución matrimonial, y a diversos aspectos que sojuzgan a la mujer. Sin embargo, me da la impresión que es a partir de los años 70 que el anarco-feminismo empieza a ser tal. Sobre todo a partir de representantes como Peggy Kornegger, quien con su texto: Anarquismo, la conexión feminista sistematiza lo que, pienso, es el anarco-feminismo en la actualidad. En este texto Kornegger plantea que gracias a la plataforma que permite articular el anarquismo con el feminismo, se pueden proyectar prácticas liberadoras de modo especial para las mujeres. Es decir, ella es una militante del movimiento feminista, pero también es una anarquista. Ciertas formas de organización feminista habrían sido anarquistas sin saberlo, y es desde la toma de conciencia de esa trabazón que se pueden proyectar nuevas prácticas, que impliquen las formas de organización anarquistas, desde la base, sin jerarquías, que "hagan real la utopía". Sobre Peggy Kornegger me parece que su aporte es el planteamiento que es posible construir anarquismo ahora, que se hizo durante la revolución social española y mayo del 68, y que es el feminismo y las agrupaciones de mujeres las que de cierto modo estarían perfilando lo que son relaciones más igualitarias. A nivel teórico, todavía, las anarco-feministas han planteado toda una crítica a la tradición feminista categorizando sus distintos momentos históricos: Feminismo liberal que busca mayores instancias de poder y participación dentro del sistema para las mujeres, feminismo marxista que denuncia la condición de la mujer vista principalmente como una explotada dentro de un sistema económico determinado y se olvida de la esfera privada, el feminismo radical que plantearía que es el género y el patriarcado los culpables de la opresión de las mujeres, y el feminismo socialista que sería un término medio entre el marxista y el radical. En ese contexto el anarco-feminismo se plantea como "un asunto de concienciación": " El anarco- feminismo significa la independencia y la libertad en igualdad de condiciones para hombres y mujeres. Una organización y vida social donde nadie sea superior o inferior a nadie y todos estemos en un mismo nivel, tanto mujeres como hombres, en todos los planos de la vida social incluso los privados." (Manifiesto Anarco-feminista). Sin embargo esto no significa subsumir las problemática y reinvindicaciones de las mujeres en estructuras de cualquier tipo que se diluyan en el universal. Las mujeres no deben abandonar sus temas en estructuras superiores: "El anarco- feminismo implica que las mujeres decidan por ellas mismas y se hagan cargo de sus propias problemáticas, individualmente en asuntos personales, y en conjunto con otras mujeres en asuntos que competan a varias. En aquellos asuntos que conciernan a ambos sexos las mujeres y hombres decidirán esencial y concretamente en igualdad de condiciones." (Manifiesto A-F). A este respecto podemos iluminar nuestro planteamiento con el ejemplo del grupo de mujeres anarquistas españolas: Mujeres Libres, durante guerra civil: "No luchamos contra los hombres, No pretendemos sustituir el dominio masculino por el femenino. Es necesario trabajar y luchar juntos pues sino nunca tendremos la revolución social. Pero necesitamos nuestra propia organización para luchar por nosotras mismas" (Revista Mujeres Libres, citado por Nelson Mendez). En resumen, el anarco-feminismo puede ser entendido como una plataforma que permite la articulación de prácticas libertarias en las que las mujeres se hacen cargo de sí mismas e intervienen en cuanto sujetos. Sin confrontar a los hombres tiene sentido en la actualidad el anarco-feminismo, como lo testimonian colectivos e individuas de todas partes del mundo. En concreto queremos difundir la práctica del colectivo Insumis@s de Brasil. Ellas se hacen cargo de temas específicos como la violación, que afecta incluso al medio libertario anarco-punk, elaboran material, dan charlas, crean consciencia, se organizan en ese horizonte. Nos comentaron hace poco que están recopilando testimonios de cómo mujeres anarquistas se han acercado al anarquismo. En fin, este escrito no deja de ser un intento intelectual de conceptualizar y definir algo que sin lugar a dudas está en construcción. No pretendo ser una autoridad y he planteado el tema basándome en mis investigaciones personales a partir de periódicos microfilmados disponibles en la Biblioteca Nacional, Internet y de la traducción de textos anarco-feministas. No quisiera transformarme en una autoridad sobre el tema ya que la mayoría de los textos que gravitan en esta presentación los pueden encontrar ustedes mismos/as en mujerescreativas. Fuente: http://ar.geocities.com/riotgrrrlnation/MujeresCreativas.html Ojala les haya aclarado algunas dudas ya que la mayoría de las veces al escuchar la palabra feminismo se relaciona inmediatamente con el paralelo: machismo. Ademas que en variados medios anarquistas y de lucha se separa a la mujer y jerarquizando de una forma muy suave la organización; la idea no es caer en esto, hacia esto esta dirigido este texto.
Texto que trata la cuestion de la destruccion del estado, y que no pierde vigencia en los tiempos turbulentos que vivimos, escrito desde una critica incendiaria como es el anarquismo insurreccionalista. Para una refundación de las prácticas sociales (1) (Félix Guattari) La rutina de la vida diaria y la banalidad del mundo tal como nos lo presentan los medios de comunicación, nos rodean de una atmósfera reconfortante en la que todo deja de tener verdadera importancia. Nos tapamos los ojos; nos obligamos a no pensar en el paso de nuestros tiempos, que velozmente deja atrás nuestro pasado conocido, que borra formas de ser y de vivir que aún están frescas en nuestra mente y emplasta nuestro futuro en un horizonte opaco cargado de densas nubes y miasmas. Dependemos aún más que nunca de la garantía de que nada está asegurado. La desintegración de una de ellas ha desestabilizado el equilibrio de las dos “superpotencias” de ayer, que durante tanto tiempo se apuntalaron la una a la otra. Los países de la antigua Unión Soviética y de Europa del este se han visto arrastradas a un drama sin solución aparente. Los Estados Unidos, por su parte, no se han salvado de las violentas turbulencias de la civilización, como hemos visto en Los Ángeles. Los países del Tercer Mundo aún no se han sacudido la parálisis de encima: África, en especial, está estancada en un atroz tiempo muerto. Los desastres ecológicos, el hambre, el desempleo, el aumento del racismo y la xenofobia plagan, como tantas otras amenazas este fin de milenio. Al mismo tiempo, la ciencia y la tecnología han evolucionado a una extrema velocidad, facilitando al hombre los medios para resolver prácticamente todos sus problemas materiales. Pero la humanidad no ha sacado partido de estos medios, y sigue perpleja, impotente ante los retos a los que se enfrenta. Contribuye pasivamente a la contaminación del agua y del aire, a la destrucción de los bosques, al cambio climático, a la desaparición de una gran cantidad de especies, al empobrecimiento del capital genético de la biosfera, a la destrucción de los paisajes naturales, a la asfixia en que viven sus ciudades y al progresivo abandono de los valores culturales y de las referencias morales acerca de la solidaridad y la fraternidad… La humanidad parece haber perdido la cabeza o, más específicamente, la cabeza ya no trabaja en sintonía con el cuerpo. ¿Cómo puede la humanidad encontrar la brújula para reorientarse dentro de una modernidad cuya complejidad le sobrecoge? Meditar sobre esta complejidad, renunciar, en particular, al enfoque reductivo del cientificismo cuando lo que hace falta es cuestionar sus prejuicios e intereses a corto plazo: esta es la perspectiva necesaria para entrar en esa era que he definido como “post-media”, en un momento en el que todas las grandes revoluciones contemporáneas, positivas y negativas están siendo juzgadas de acuerdo con la información que se filtra por la industria de los medios de masas, que retiene sólo una descripción del evento [le petit coté événementiel] y nunca plantea lo que está en juego en toda su complejidad. Es cierto que es difícil conseguir que las personas salgan de sí mismas, se olviden de sus preocupaciones más inmediatas y reflexionen sobre el presente y el futuro del mundo. Le faltan motivaciones colectivas para hacerlo. Casi todos los medios antiguos de comunicación, de reflexión y de diálogo se han disuelto en favor de un individualismo y una soledad a menudo equiparables a ansiedad y neurosis. Por eso yo abogo por la invención -bajo los auspicios de una nueva confluencia de la ecología medioambiental, la ecología social y la ecología mental- de un nuevo montaje colectivo de enunciados en lo que se refiere a la familia, al colegio, al barrio, etc… El funcionamiento de los medios de masas actuales, y de la televisión en particular, es contraria a esta perspectiva. El telespectador permanece pasivo frente a la pantalla, preso de un relación semihipnótica, aislado del otro, vacío de consciencia de responsabilidad. Sin embargo, esta situación no ha de durar indefinidamente. La evolución tecnológica introducirá nuevas posibilidades de interacción entre el medio y su usuario y entre los usuarios mismos. La confluencia de la pantalla audiovisual, la pantalla telemática y la pantalla de ordenador podría llevar a una auténtica revigorización de una inteligencia y una sensibilidad colectivas. La ecuación que rige actualmente (medios=pasividad) puede desaparecer más rápidamente de lo que pensamos. Evidentemente, no podemos esperar un milagro de estas tecnologías: todo dependerá, en último instancia, de la capacidad de los grupos de gente para hacerse con ellos y aplicarlos a fines apropiados. La constitución de grandes mercados económicos y espacios políticos homogéneos, del tipo en que se están convirtiendo Europa y occidente, tendrá, de modo similar, un impacto en nuestra forma de ver el mundo. Pero estos factores gravitan en direcciones opuestas, de tal modo que el resultado dependerá de la evolución de las relaciones de poder entre los distintos grupos sociales, que, debemos tener en cuenta, aún no se han definido. A medida que se acentúa el antagonismo industrial y económico entre los Estados Unidos, Japón y Europa, la disminución en los costes de producción, la evolución de la productividad y la conquista del “mercado de valores” serán objetivos cada vez más elevados, que producirán un aumento en el desempleo estructural y un dualismo social cada vez más acentuado en las ciudadelas capitalistas. Esto sin mencionar su ruptura con el Tercer Mundo, que dará un giro cada vez másviolento y trágico como consecuencia del crecimiento de la población. Por otra parte, el asentamiento de estos grandes ejes de poder sin duda contribuirá a que se instituya una regulación -podríamos llamarla “orden planetario"- de naturaleza geopolítica y ecológica. Al favorecer la aplicación de grandes cantidades de recursos para fines de investigación o programas humanitarios y ecológicos, la presencia de estos ejes podría desempeñar un papel determinante en el futuro de la humanidad. Pero a la vez sería inmoral y poco realista aceptar que la actual, casi maniquea división entre ricos y pobres, débiles y poderosos, crecerá indefinidamente. Desgraciadamente fue desde esta perspectiva desde la que, sin duda sin darse cuenta, los firmantes del llamado Heidelberg Appeal (presentado en la conferencia de Río) promulgaron la idea de que todas las decisiones fundamentales de la humanidad en cuestión de ecología deben depender de las iniciativas de las élites científicas (véase, en Le Monde Diplomatique, la editorial de Ignacio Ramonet, de julio de 1992, y el artículo de Jean-Marc Lévy-Leblond, de agosto de 1992). Este es el resultado de una increíble miopía cientificista. En efecto, ¿Cómo podemos no darnos cuenta de que una parte esencial de los riesgos ecológicos que corre el planeta surgen de esa división en la subjetividad colectiva entre ricos y pobres? Los científicos deben encontrar su lugar dentro de una nueva democracia internacional que ellos mismos deben promover. ¡Y con esto no pretendo avivar ese mito del científico omnipotente que les impulsa por el camino! ¿Cómo podemos volver a conectar la cabeza y el cuerpo? ¿Cómo podemos combinar la ciencia y la tecnología con los valores humanos? ¿Cómo podemos ponernos de acuerdo sobre proyectos comunes respetando a la vez la singularidad de las posturas individuales? En el actual clima de impasividad, ¿con qué medios podemos provocar un despertar de las masas, un nuevo renacimiento? ¿Será el temor a una catástrofe provocación suficiente? Los accidentes ecológicos como el de Chernobyl, sin duda han provocado una reacción de la opinión pública. Pero no es sólo cuestión de blandir amenazas; es necesario avanzar hacia logros de orden práctico. También hay que tener en cuenta que el miedo en sí puede ejercer poder de fascinación. El presentimiento de una catástrofe puede despertar el deseo subconsciente de que ésta se produzca, el anhelo de la nada, el instinto de destruir. Fue así como durante el nazismo las masas de alemanes vivieron atrapadas en la fantasía del fin del mundo asociada a una redención mítica de la humanidad. El énfasis debe estar, sobre todo, en la reconstrucción de un diálogo colectivo capaz de producir prácticas innovadoras. Sin un cambio de mentalidad, sin entrar en la era postmedia, no puede haber un control duradero del entorno. Sin embargo, sin modificaciones en el entorno social y material, no puede haber un cambio en las mentalidades. Nos encontramos ante un círculo que me lleva a postular la necesidad de fundar una “ecosofía” que enlace la ecología medioambiental con la ecología social y mental. Desde esta perspectiva ecosófica, no se plantearía la posibilidad de reconstruir una ideología hegemónica, como lo fueron las principales religiones y el marxismo. Es absurdo, por ejemplo, que el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial defiendan la propagación de un único modelo de crecimiento para el tercer mundo. África, América Latina y Asia deben poder seguir diferentes caminos socioculturales hacia el desarrollo. El mercado mundial no tiene que dirigir la producción de todos los grupos humanos en nombre del crecimiento universal. El crecimiento capitalista no deja de ser puramente cuantitativo, mientras que un crecimiento complejo se ocuparía esencialmente de lo cualitativo. No es ni la hegemonía del Estado (como aparece en el socialismo burocrático) ni la del mercado mundial (bajo la bandera de las ideologías neo liberales) la que debe dictar el futuro de las actividades humanas y sus objetivos esenciales. Es, por tanto, necesario poner en marcha un diálogo planetario y promover una nueva ética de la diferencia que sustituya los poderes capitalistas actuales por una política basada en los deseos de las personas. Pero, ¿no nos llevaría esto al caos? A esta pregunta mi respuesta sería que la trascendencia del poder ya lleva, en todo caso, al caos, como demuestra la crisis actual. ¡En todo caso, el caos democrático es mejor que el caos producto del autoritarismo! Ni el individuo ni el grupo pueden evitar un salto existencial al caos. Esto es lo que hacemos cada noche al vagar al mundo de los sueños. La pregunta fundamental es saber qué ganamos con este salto: ¿un sentimiento de desastre o el descubrimiento de nuevos contornos de lo posible? ¿Quién controla el caos capitalista actual? ¡El mercado de valores, las multinacionales y, en menor grado. los poderes del Estado! ¿En su mayor parte, organizaciones descerebradas! La existencia de un mercado mundial es sin duda indispensable para la estructuración de las relaciones económicas internacionales. Pero no podemos esperar que este mercado milagrosamente regule el intercambio entre seres humanos en este planeta. El mercado inmobiliario contribuye al desorden en nuestras ciudades. El mercado del arte pervierte la creación estética. Es por tanto de esencial importancia que, junto con el mercado capitalista, aparezcan mercados territorializados que dependan del apoyo de formaciones substanciales, que reafirmen su modelo de valorización. Del caos capitalista debe surgir lo que yo llamo los “imanes” de valores: valores diversos, heterogéneos y disensuales [dissensuelle]. Los marxistas basaron el movimiento histórico en la necesidad de una progresión dialéctica fundamental de la lucha de clases. Los economistas liberales confían ciegamente en que el mercado libre resolverá las tensiones y las diferencias y dará lugar al mejor de los mundos. Y sin embargo, los hechos confirman (si es que hacen falta pruebas) que el progreso no está mecánica ni dialécticamente relacionado con la lucha de clases, con el desarrollo de la ciencia y la tecnología, con el crecimiento económico ni con el mercado libre… Crecimiento no es sinónimo de progreso, como demuestra cruelmente el bárbaro resurgir de enfrentamientos sociales y urbanos, de conflictos interraciales y tensiones económicas mundiales. El progreso social y moral no se puede disociar de las prácticas colectivas e individuales que le anteceden. El nazismo y el fascismo no fueron males temporales, no fueron accidentes históricos que con el tiempo se superaron. Constituyen potencialidades que siempre están presentes; siguen poblando nuestro universo virtual: el estalinismo de los gulags, el despotismo maoísta, todo esto puede reaparecer mañana en nuevos contextos. Un microfascismo de varias caras prolifera en nuestras sociedades y se manifiesta en el racismo, la xenofobia, la fiebre del fundamentalismo religioso, el militarismo, la opresión de la mujer. La historia no garantiza el tránsito irreversible por las “fronteras progresivas”. Sólo las prácticas humanas -el voluntarismo colectivo- pueden protegernos de caer en aún peores barbaridades. En este sentido, sería completamente ilusorio ponernos en manos de los imperativos formales para la defensa de los “derechos del hombre” o de los “derechos de las gentes”. Los derechos no los garantiza una autoridad divina, dependen de la vitalidad de las instituciones y formaciones de poder que alimentan su existencia. Una condición fundamental para conseguir fomentar con éxito una nueva conciencia planetaria se apoyaría, por tanto, en nuestra capacidad colectiva para la creación de sistemas de valores que se escapen de la laminación moral, psicológica y social de la valorización capitalista, que sólo está enfocada al beneficio económico. La alegría de vivir, la solidaridad y la compasión hacia otros son sentimientos que están al borde de la extinción y deben ser protegidos, reavivados e impulsados en nuevas direcciones. Los valores éticos y estéticos no nacen de los imperativos ni de los códigos trascendentales. Exigen una participación existencial basada en una inmanencia que debe reconquistarse continuamente. ¿Cómo creamos o expandimos un universo de valores de estas características? Desde luego no renunciando a las lecciones morales. El poder de sugestión de la teoría de la información ha contribuido a ocultar la importancia de las dimensiones enunciativas de la comunicación. Nos lleva a olvidarnos de que, para que un mensaje tenga significado, debe ser recibido, no sólo transmitido. La información no se puede reducir a sus manifestaciones objetivas, es esencialmente, la producción de subjetividad, el proceso en que los universos incorpóreos adquieren consistencia [prise de consistance]. Estos elementos no pueden ser reducidos a un análisis en términos de improbabilidad ni calculados sobre la base de las elecciones binarias. La verdad de la información hace referencia a un acontecimiento existencial que tiene lugar dentro de quienes la reciben. Su registro no es de datos exactos, sino de la importancia de un problema, de la consistencia de un universo de valores. La actual crisis de los medios y la entrada en una era postmedia son los síntomas de una crisis mucho más profunda. Lo que quiero subrayar es el carácter fundamentalmente pluralista, plurinuclear y heterogéneo de la subjetividad contemporánea, a pesar de la homogeneización a la que está sometida por parte de los medios de masas. En este sentido, una persona ya constituye un “colectivo” de componentes heterogéneos. Un fenómeno subjetivo hace referencia a territorios personales (el cuerpo, el ser) pero, al mismo tiempo, a territorios colectivos (la familia, la comunidad, el grupo étnico). Y a eso deben añadírsele todos los procesos de subjetivación encarnados en el habla, la escritura, la informática y la tecnología. En las sociedades precapitalistas, la iniciación a las cosas de la vida y a los misterios del mundo se transmitía a través de las relaciones entre miembros de la familia, de la misma generación, de clanes, de gremios, a través de relaciones rituales, etc… Este tipo de intercambio directo entre individuos se ha ido haciendo cada vez menos frecuente. La subjetividad se forja a través de mediaciones múltiples, mientras que las relaciones individuales entre generaciones, sexos y grupos afines se ha debilitado. Por ejemplo, el papel desempeñado por los abuelos como fuente de memoria intergeneracional para los niños en muchos casos ha desaparecido. El niño se desarrolla a la sombra de la televisión, de los juegos de ordenador, de las telecomunicaciones, de los cómics… Esta naciendo una nueva soledad de la máquina que, sin estar exenta de mérito, debe transformarse continuamente para adaptarse a los renovados patrones sociales. Más que de relaciones de oposición se trata de forjar un enramado polifónico entre el individuo y lo social. Aún está por componer de este modo una música subjetiva. La nueva conciencia planetaria deberá replantearse el maquinismo. A menudo seguimos considerando la máquina y el espíritu humano como términos opuestos. Algunos filósofos mantienen que la tecnología moderna nos ha cerrado el acceso a nuestros cimientos ontológicos, a nuestro ser primordial. ¿Y si, por el contrario, una vuelta al espíritu y a los valores humanos fuera de la mano de una nueva alianza con las máquinas? Los biólogos asocian la vida con un nuevo enfoque al maquinismo relacionado con la célula y los órganos del cuerpo, los lingüistas, los matemáticos y los sociólogos exploran otras modalidades de maquinismo. Ampliando así el concepto de máquina, subrayamos algunos de sus aspectos, hasta la fecha poco analizados. Las máquinas no son totalidades encerradas en sí mismas. Mantienen relaciones determinadas con una exterioridad espacio temporal, así como con universos de signos y campos de virtualidad. La relación entre el interior y el exterior de un sistema mecánico no es sólo el resultado del consumo de energía, de la producción de un objeto: se manifiesta igualmente a través de filos (phylums)(2) genéticos. Una máquina sale a la superficie del presente como culminación de una estirpe anterior, y es el punto de partida o de ruptura desde el que se desarrollará una estirpe evolucionaría en el futuro. Explicar cómo surgen estas genealogías y campos de alteridad es complejo. Están continuamente siendo transformadas por las fuerzas creativas de las ciencias, las artes, las transformaciones sociales, que se entrelazan y constituyen una mecanoesfera que rodea nuestra bioesfera -no como el yugo restrictivo de una armadura externa, sino como eflorescencia mecánica abstracta que explora el futuro de la humanidad. La vida del ser humano se sacrifica, por ejemplo, en una carrera contra el retrovirus del sida. Las ciencias biológicas y la tecnología médica deberán ganar la batalla contra esta enfermedad o, al final, la especie humana será eliminada. De modo similar, la inteligencia y la sensibilidad han sufrido una mutación total como resultado de la nueva tecnología informática, que se infiltra cada vez más en las fuerzas motivadoras de la sensibilidad, de los actos y de la inteligencia. Actualmente estamos siendo testigos de una mutación de la subjetividad que quizás sobrepase en importancia a la invención de la escritura o de la imprenta. La humanidad debe someterse al matrimonio entre la razón, el sentimiento y las múltiples manifestaciones del maquinismo, o se arriesga a sumirse en el caos. Una renovación de la democracia podría tener como objetivo una gestión pluralista de sus componentes maquinistas. De esta manera, la justicia y la legislación forjarían nuevos vínculos con el mundo de la tecnología y la investigación (este ya es el caso con las comisiones que investigan los problemas éticos surgidos de la biología y la medicina contemporánea, pero debemos también crear comisiones que investiguen el aspecto ético de los medios, del urbanismo, de la educación). Es necesario, en suma, delinear de nuevo las auténticas entidades existenciales de nuestra época, que ya no se corresponden con los que existían hace tan solo unas pocas décadas. Lo individual, lo social y lo mecánico se superponen, al igual que la justicia, la ética, la estética y la política. Se está produciendo un importante cambio en los objetivos: valores como la resingularización de la existencia, la responsabilidad ecológica y la creatividad mecánica están siendo llamadas a constituir el centro de una nueva polaridad progresiva que sustituya la antigua dicotomía derecha-izquierda. La maquinaria de producción que se encuentra en la base de la economía mundial comulga de manera nunca vista con las llamadas industrias líder. No tiene en cuenta los otros sectores que caen a la cuneta porque no generan beneficios de capital. La democracia de las máquinas tendrá que volver a equilibrar los actuales sistemas de valorización. Producir una ciudad limpia, habitable, animada, plena de interacción social, desarrollar una medicina humana y efectiva y una educación enriquecedora son objetivos tan dignos como los de la línea de producción de automóviles o los de un equipo electrónico de alto rendimiento. Las máquinas de hoy en día - tecnológicas, científicas, sociales - son capaces potencialmente de alimentar, vestir, transportar y educar a todos los seres humanos: los medios están disponibles, a nuestro alcance, para mantener con vida a los 10 billones de habitantes de este planeta. Son los sistemas de motivación para la producción y distribución justa de productos los que no dan la talla. La participación en la consecución de un bienestar material y moral, en una ecología social y mental, debería valorarse al mismo nivel que el trabajo en sectores líder o en especulación financiera. La naturaleza misma del trabajo es la que ha cambiado como resultado de la prevalencia, siempre en aumento, de los aspectos no materiales de su fórmula: conocimiento, deseo, gusto estético, preocupaciones ecologistas. La actividad física y mental del hombre se encuentra cada vez unida a los aparatos técnicos, informáticos y de comunicación. En este sentido, las concepciones de Ford o Taylor sobre cómo organizar los centros industriales y sobre la ergonomía han sido superados. En el futuro será cada vez más necesario apelar a la iniciativa individual y colectiva, en todas las fases de producción y distribución (e incluso de consumo). La constitución de un nuevo paisaje de articulación colectiva del trabajo - en particular el que resulta del papel predominante de la telemática, la informática y la robótica - pondrá en tela de juicio las antiguas estructuras jerárquicas y, como consecuencia, llamará a una revisión de las actuales normas salariales. Reflexionemos acerca de la crisis agrícola que se vive en los países desarrollados. Es legítimo que los mercados agrícolas se abran al tercer mundo, donde las condiciones climáticas y de productividad son a menudo más aptas para la producción agrícola que las de los países situados más al norte. Pero, ¿significa esto que los agricultores americanos, europeos y japoneses deban abandonar el campo y migrar a las ciudades? Por el contrario, es necesario redefinir la agricultura y la ganadería en estos países con el fin de valorar adecuadamente sus aspectos ecológicos y conservar el medioambiente. Bosques, montañas, ríos, costas, todo ello constituye un capital no capitalista, una inversión cualitativa que debe aportar un beneficio y debe volver a valorizarse continuamente, lo que implica, en particular, un replanteamiento radical de la posición que ocupan el agricultor y el pescador. Lo mismo ocurre con las tareas domésticas: será necesario que los hombres y mujeres responsables de criar a los hijos -una tarea que no deja de complicarse cada vez más- reciban una remuneración adecuada. En general, una serie de actividades “privadas” empezarían a ocupar su puesto en el nuevo sistema de valorización económica que tendría en cuenta la diversidad y la heterogeneidad de las actividades de una utilidad social, estética o éticamente. Para hacer posible un crecimiento de la clase asalariada que contemple el gran número de actividades sociales que están pendientes de ser valoradas, los economistas deberán quizás concebir una renovación de los sistemas monetarios actuales y de los sistemas de salarios. La coexistencia, por ejemplo, de divisas fuertes, que participen en el juego de la competencia económica mundial, con divisas protegidas, que no se cambien y que se localicen en un espacio social concreto, permitiría aliviar la pobreza extrema al distribuirse los bienes que surgen exclusivamente de un mercado interno y haría posible la proliferación de una gran gama de actividades sociales, actividades que de este modo perderían su imagen de aparente marginalidad. Una revisión tal de la división y valorización del trabajo no implica necesariamente una disminución indefinida de la jornada laboral, ni adelantar la edad de jubilación. Sin duda, el maquinismo tiende a liberalizar cada vez más el “tiempo libre”. Pero, libre ¿para qué?, ¿para dedicarse a actividades de ocio prefabricadas?, ¿para quedarse pegado a la televisión? ¿Cuántos jubilados no se hunden en la desesperación y la depresión tras unos cuantos meses en su nueva situación de inactividad? Paradójicamente, una redefinición ecosófica del trabajo iría paralela a un aumento en el periodo vital dedicado al trabajo. Esto implicaría una hábil separación del tiempo de trabajo dedicado al mercado financiero, y del dedicado a una economía de valores sociales y mentales. Nos podemos imaginar, por ejemplo, jubilaciones moduladas que permitieran a los trabajadores, empleados y directivos que así lo deseasen mantener algún vínculo con las actividades de sus compañeros, especialmente con aquellas de carácter social y cultural. ¿No es absurdo que sean rechazados abruptamente justo cuando habían adquirido el más amplio conocimiento acerca de su campo de trabajo y cuando podrían resultar más útiles en el área de formación e investigación? La perspectiva de una reorganización social y cultural de estas características llevaría naturalmente a una nueva relación transversal entre los ensamblajes productivos y el resto de la comunidad. Ya se están llevando a cabo programas experimentales con este enfoque dentro del marco de los sindicatos. En Chile, por ejemplo, se da un nuevo sindicalismo unido orgánicamente a su entorno social. Los militantes del “sindicalismo territorial” no sólo se ocupan de la defensa de los trabajadores pertenecientes al sindicato, sino también de las dificultades que viven los desempleados, las mujeres y los niños del barrio donde operan. Estos sindicatos participan en la organización de programas pedagógicos y culturales, y se interesan por problemas de salud, higiene, ecología y urbanismo. (Esta expansión del campo de competencia y de acción del trabajador no está bien vista por las fuerzas jerárquicas de la maquinaria sindicalista tradicional). En este país, los grupos en favor de la “ecología de la jubilación” se dedican a la organización cultural y relacional de los ancianos. Es difícil, si bien fundamental, dar vuelta de hoja y olvidarnos de los viejos sistemas de referencia basados en una ruptura de oposición entre izquierda y derecha, socialismo y capitalismo, economía de mercado y economía de planificación estatal… No se trata de crear un punto de referencia “centrista”, equidistante de ambos extremos, sino de disociarse de este modelo de sistema basado en una adhesión total, en un fundamento supuestamente científico o en conceptos trascendentales judiciales y éticos dados a priori. La opinión pública, ante las clases políticas, ha desarrollado una alergia a los discursos programáticos, a los dogmas que no toleran la diversidad de opinión. Pero, mientras el debate público y los mecanismos de debate no han renovado sus formas de expresión, existe un gran peligro de que se alejen cada vez más del ejercicio de la democracia y se acerquen a la pasividad de la abstención o al activismo de las facciones reaccionarias. Esto significa que en una campaña política, no se trata tanto de conquistar el apoyo masivo del público para una idea, sino de ver cómo la opinión pública se estructura en múltiples segmentos sociales vitales. La realidad ya no es una e indivisible. Es plural y está marcada por líneas de posibilidad que la práctica humana puede coger al vuelo. Además de la energía, la información y los nuevos materiales, el deseo de escoger y asumir un riesgo se coloca en el núcleo de los nuevos retos de la era de la máquina, sean tecnológicos, sociales, teoréticos o estéticos. Las “cartografías ecosóficas” que deben ser instituidas tendrán como particularidad que no sólo asumen las dimensiones del presente sino también las del futuro. Se interesarán tanto por lo que la vida del ser humano en la tierra será dentro de treinta años como por el sistema de transporte público de dentro de tres. Estas cartografías llevan implícitas la responsabilidad de velar por las generaciones futuras, o lo que el filósofo Hans Jonas denomina “una ética de responsabilidad"(3). Es inevitable que las decisiones que se hagan a largo plazo choquen con los intereses a corto plazo. Hay que conseguir que los grupos sociales afectados por estos problemas reflexionen sobre ellos, modifiquen sus costumbres y sus coordenadas mentales, que adopten nuevos valores y postulen un significado humano para las transformaciones tecnológicas del futuro. En una palabra, negociar el presente en el nombre del futuro. No se trata, sin embargo, de una cuestión de apoyarnos en visiones totalitarias y autoritarias de la historia, mesianismos que, en el nombre del paraíso o del equilibrio ecológico, pretendan gobernar la vida de todos y cada uno de nosotros. Cada “cartografía” representa una particular perspectiva del mundo que, aun cuando sea adoptada por un gran número de personas, siempre contendrá un cierto elemento de incertidumbre en su seno. Este es, en verdad, el más precioso capital, posible simiente de una auténtica receptividad hacia los demás. La receptividad ante la disparidad, la singularidad, la marginalidad e incluso, la locura no surge sólo de los imperativos de la tolerancia y la fraternidad, sino que constituye una preparación esencial, una llamada permanente a ese orden de incertidumbre y la eliminación de las fuerzas del caos que siempre persiguen a las estructuras dominantes, autosuficientes que creen en su propia superioridad. Esta receptividad revolucionaría o restauraría la dirección de estas estructuras recargándolas con nueva potencialidad activando a través de ellas nuevas líneas de flujo creativo. En medio de esta situación, se debe hallar una llama de verdad, que fulmine mi impaciencia por que los demás adopten mi punto de vista, y mi falta de buenas intenciones cuando intento forzar a otro a que acate mis deseos. No sólo debo aceptar esta adversidad, debo de amarla por lo que es: debo buscarla, comunicarme con ella, sumirme en ella, aumentarla. Me sacará de mi narcisismo, de mi ceguera burocrática y me devolverá un sentimiento de finitud que toda la subjetividad puerilizante de los medios de masas intenta ocultar. La democracia ecosófica no se entregaría a lo fácil para conseguir un acuerdo consensual: se dedicará a una metamodelación disensual. Con ella, la responsabilidad emerge del ser para transmitir al otro. Sin la defensa de esta subjetividad de la diferencia, de lo atípico, de la utopía, nuestra época podría toparse con atroces conflictos de identidad como los que las gentes de la antigua Yugoslavia están sufriendo. Sería inútil apelar a la moralidad y al respeto hacia los derechos. La subjetividad desaparece en los valores vacíos del beneficio y el poder. Rechazar la posición que ocupan actualmente los medios, al mismo tiempo que se buscan nuevas formas de interactividad social para una creatividad institucional y un enriquecimiento de los valores ya sería un paso importante hacia una renovación de las prácticas sociales. [Traducción: Carolina Díaz] Notas Este artículo apareció bajo el título “Pour une refondation des pratiques sociales” en Le Monde Diplomatique (Oct. 1992): 26-7 1. Unas semanas antes de su súbito fallecimiento el 29 de agosto de 1992, Félix Guattari nos envió [a Le Monde Diplomatique] este texto. Con el peso adicional que le confiere la triste desaparición del autor, esta ambiciosa y amplia colección de reflexiones adquiere en cierto modo el carácter de un testamento filosófico. 2. Los editores de Le Monde Dip. añaden aquí una nota explicativa sobre el significado de filo (phylum): estirpe primitiva de la que surge una serie genealógica. 3. Hans Jonas, Le Principe responsabilité. Une éthique pour la civilisation technologique, traducido al francés por Jean Greisch (Paris: Editions du Cerf, 1990). The Imperative of Responsibility: In Search of an Ethics for the Technological Age, traducido por H. Jonas and D. Herr (Chicago: University of Chicago Press, 1984). Fuente

Comenten con respeto y con fundamento, este post está hecho con todo el respeto; aparte ya lo busqué de miles de maneras y no esta en T!, si alguien encuentra el mismo post lo borro de una, gracias por entender PrólogoSoy ateo. No creo que Dios exista. Jamás me atrevería a asegurarlo, claro está, de la misma manera que nadie debería asegurar que Dios existe, que lo conoce y que sabe cómo piensa; pero mi buen juicio me dice que no hay nada que merezca el nombre de Dios en este Universo.Este documento quiere servir para varias cosas: una, como dice su título, explicar con claridad qué razones tengo para estar en desacuerdo con miles de millones de creyentes de distintas religiones, en un lenguaje accesible; dos, explicar qué cosas implica el ateísmo para mí, y qué cosas no tienen nada que ver con el ateísmo; tres, dar, quizá, a alguna persona, un motivo para dudar de la existencia de Dios (no para negarla, sólo para dudarla y molestarse en pensar seriamente sobre la cuestión).Si el lector es un fanático religioso o un fanático ateo (los hay de ambos), este documento probablemente les resulte molesto y ofensivo; donde hable de mis sentimientos sobre el tema en esta página, será a modo de ejemplo, no de argumentación, porque lo que sentimos y deseamos de todo corazón desgraciadamente no suele tener nada que ver con la realidad.Mis razones para ser ateo son personales. Otros ateos probablemente tengan razones parecidas, o quizá sean completamente distintas, pero el ateísmo no es una religión, ni tan siquiera un sistema filosófico que debamos respetar o rechazar en bloque; es únicamente la simple ausencia de una creencia en dioses. Por supuesto, esto no quiere decir que las razones expuestas sean completamente subjetivas, "mi verdad", como se dice en estos pobres tiempos posmodernos. En cuanto puedo, prefiero callarme "mis verdades" y hablar de la Verdad.Definiciones"Cuando yo utilizo una palabra, significa exactamente lo que yo he elegido que signifique... ni más ni menos." (Humpty Dumpty, en "Alicia en el País de las Maravillas", de Lewis Carroll)Dios: una entidad con poderes superiores a los de los seres humanos, a los que generalmente ordena que hagan o dejen de hacer cosas, o simplemente imparte conocimientos y preceptos; se considera una entidad sobrenatural porque sus poderes sobrepasan las leyes de la naturaleza, la cual, en algunas versiones del concepto, fue creada por él. Con mayúscula y sin artículo, se refiere a la deidad suprema de los judíos, cristianos y musulmanes, las tres religiones monoteístas mayores, pero en este documento se extiende el concepto para cubrir a los dioses de la religión hindú, de las antiguas religiones griega y romana, y otras.Teísmo: (del griego theos, "dios" ) la creencia de que existe un dios personal (genéricamente "Dios" ), que ha creado el mundo e interviene en él, a veces contactando con los seres humanos. Es un dios como el Dios judeocristiano tradicional.Deísmo: (del latín deus, "dios" ) la creencia de que el mundo fue creado y "puesto en marcha" por un dios, personal o impersonal, indiferente, que no interviene en él sino que lo observa; es un "Dios-relojero" que arma el mecanismo y le da cuerda, el Dios en que creía Newton.Ateísmo: (del griego a-, prefijo negativo, y teísmo) la no creencia en la existencia de Dios, o la creencia de que Dios no existe y no puede existir. Generalmente se asocia con un descreimiento en todo lo sobrenatural y en entidades personales por encima de los humanos.El ateísmo tiene muy mala prensa. Todas las religiones están en último término en guerra unas contra otras (o en una tregua difícil), pero todas se unen para hablar mal del ateísmo, porque el ateísmo rechaza la fe ignorante que las sustenta a todas ellas. Veamos algunos malos entendidos difundidos por la religión.El ateísmo es lo opuesto al teísmo, pero esto no significa que los ateos rechacen a Dios, como muchas autoridades religiosas (personas y documentos) dicen; el ateo promedio no afirma "Dios no existe" sino "no creo en ningún dios". Ésta es una distinción importante. El ateísmo (en su forma más común, conocida como "débil" ) no es una creencia en la inexistencia de Dios, sino un descreimiento. Como el ateo no cree en Dios, tampoco cree en sus acompañantes usuales (demonios, ángeles, santos, vírgenes) y todo lo anterior y lo que sigue se aplica a ellos.Algunos teístas muy intolerantes dicen que Satanás nos engaña haciéndonos creer que Dios no existe, o que en realidad sabemos inconscientemente que Dios existe y experimentamos una "negación" psicológica para no reconocer esta verdad que nos obligaría a cambiar nuestras vidas. Esto es una tontería. En verdad, uno de los argumentos más interesantes en contra de la existencia de Dios es la cantidad de ateos que hay en el mundo (algunos dicen un 10%, otros un 1%; de todas maneras somos millones), y el hecho de que haya tantos dioses y versiones de Dios. Si un Dios existiese, razonamos, su presencia sería clara e inconfundible. Con todo su poder, con su mera gloria y esplendor, no dejaría lugar a dudas sobre su apariencia y propósitos, y mucho menos sobre su existencia.Otros teístas dicen que negar la existencia de Dios es negar todo lo que es sagrado, todo lo que es bueno, lo sublime, lo que nos trasciende, lo que nos hace ser humanos. O sea, que somos pobres diablos desalmados e inmorales (o amorales). Esto es una tontería, como pueden decir muchos que tienen amigos ateos. Somos tan morales o tan inmorales como el promedio, y cuando hacemos una buena acción la hacemos porque es buena, no porque nos gane un lugar en el cielo; cuando dejamos de hacer algo malo, no lo hacemos porque nos dé culpa que Dios nos mire, sino porque es malo; y si cometemos una falta, no nos ponemos de rodillas a pedir perdón a las nubes, o a un sacerdote, sino que pasamos directo a reparar la falta y pedimos perdón a quien le corresponde, al afectado.Tampoco es cierto que no haya cosas sagradas ni sublimes para nosotros. Algunos ateos serán más prosaicos que otros, algunos serán nihilistas o depresivos (le puede pasar a cualquiera), pero en general creo que todos amamos a nuestros padres, hermanos e hijos, a nuestras parejas sentimentales, a nuestros amigos; todos podemos apreciar una canción o una puesta de sol. No nos arrodillamos frente a altares de mármol ni crucifijos de madera, pero muchos sentimos reverencia y asombro ante una montaña o un tigre salvaje en todo su esplendor. Para los teístas estas cosas quizá sean prosaicas, o simples reflejos imperfectos de Dios, y así, no las respetan como debieran.Otra cosa que se dice es que el ateísmo es una religión cuyo dogma es "Dios no existe, yo soy mi propio dios", y que tenemos tanto que demostrar como los teístas. Como ya se dijo, es falso que el ateo promedio esté tan seguro. Muchos ateos lo somos porque "Dios" es un concepto sin significado razonable para nosotros (nos llamamos no-cognotivistas), una entidad que, si existiese, sería demasiado grande para hablar de ella con algún sentido. Otros lo somos porque la única religión que hemos tenido se ha demostrado falsa. En todo caso, no porque tengamos absoluta seguridad de que Dios no exista, lo cual es imposible. El ateísmo es una actitud a la que uno llega, no una decisión que uno toma. Cuando uno no cree en Dios, a pesar de la presión social que muchas veces tiene que soportar, es generalmente porque no puede, y no desea forzarse a poder, o fingir que puede. En estas condiciones, uno no tiene que demostrarle nada a nadie. Repito, el ateo no tiene que demostrarle nada a nadie. Nadie va por ahí predicando que los duendes existen y que los que no creen en duendes deben demostrar su inexistencia; mientras no haya pruebas de que los duendes existen, no creer en ellos es de puro sentido común. En todo tipo de discusión sobre cosas hipotéticas y no obvias, el que debe aportar pruebas es el que afirma, no el que niega.Argumentos pro-teístasLos creyentes de todas las épocas han sentido la necesidad de demostrar que su Dios existe, lo cual resulta desde ya sospechoso (un Dios como se debe, en mi humilde opinión, tendría que ser obvio, especialmente si es bueno y quiere que creamos en Él, y nos manda al infierno si no lo hacemos). He aquí algunos.Las Cinco Vías: éstos son cinco argumentos lógicos que intentan probar la existencia de un Dios creador, anterior a todo el Universo, e infinitamente bueno. Las Cinco Vías fueron creadas por el teólogo Tomás de Aquino (a quien la Iglesia Católica proclama como santo, a pesar de que consideraba inferiores y deficientes a las mujeres y de que estaba a favor, no sólo de censurar o encarcelar, sino de ejecutar a los herejes). Algunas de las Cinco Vías tienen una gran fuerza argumental, y en su tiempo eran casi imbatibles, pero no pueden ser utilizadas seriamente como argumentos hoy en día.Por ejemplo, un par de las Vías hablan de Dios como Primera Causa y Primer Motor. Todo lo que observamos es efecto de una causa que lo precede; nada en el Universo se causa a sí mismo, dice una de las Vías. Si retrocedemos en el tiempo, inevitablemente tenemos que llegar a una Causa que no tuvo antecesora, porque si no, tendríamos lo que se llama una regresión infinita. En la época de Tomás de Aquino esto no era tan obvio como parece, pero hoy sabemos que el Universo no puede ser eterno hacia el pasado, porque su entropía o desorden total tiende a aumentar (esto es una ley física indiscutible), de manera que al pasar el tiempo las diferencias de temperatura entre distintos puntos se achican y finalmente todo termina en equilibrio, sin movimiento posible más que el dado por el azar, a una temperatura uniforme. Si el Universo fuese eterno, la entropía habría llegado a su máximo hace una cantidad infinita de tiempo, y no existiríamos. Bien, como decía, Tomás de Aquino dice que debe haber una Primera Causa que no tuvo antecesora, y esa causa debe ser Dios. De la misma manera, habla de cosas que se mueven, y que no se mueven a menos que otra cosa las empuje; mecanismos que se ponen en marcha sólo cuando alguien los acciona. El Primer Motor, el que movió por primera vez al Universo, debe haber sido Dios.A continuación Tomás de Aquino habla de seres necesarios y de seres contingentes. Estos últimos son cosas que existen sólo porque fueron creadas o son modificaciones o ensambles de otras cosas. Para Tomás, todo lo que hay en el Universo es contingente, según deduce de observar la naturaleza (los humanos nacemos de humanos, nuestra carne proviene de lo que comemos, las plantas crecen absorbiendo elementos del suelo, etc.), y por tanto nada es "necesario". Todo podría no existir, y existe sólo por alguna otra cosa. Por eso debe haber algo que lo causó todo, que permitió que todo lo contingente existiese, un Ser Necesario, que debe ser Dios.Tomás habla también de las virtudes, y de que todo posee virtud en un cierto grado (la falta relativa de virtud es llamada vicio). La virtud de cada cosa y criatura puede ser puesta en una escala, desde lo más vicioso hasta lo más virtuoso, y eso para cada virtud. Por lo tanto, dice Tomás, debe haber un tope para esta escala, un infinito, y el ser que posee todas las virtudes en cantidad infinita es Dios.Otro santo (San Anselmo) propuso otra demostración famosa de la existencia de Dios, de la cual no dispongo aquí, y que no citaré (no la entiendo, y no creo que a ningún lector convenza, suponiendo que él o ella si la entienda).Una versión más resumida de algunos de los puntos de las Cinco Vías es el llamado Argumento Cosmológico, o Argumento Kalam (kalam es una palabra árabe, que según creo significa "comienzo" ). 1. Si algo comienza, tiene una causa. 2. El universo comenzó a existir. 3. Por lo tanto, el universo tiene una causa.(Queda, como a Tomás de Aquino, demostrar que la causa es Dios, y específicamente el Dios judeocristiano, pero ése es otro tema.)Más cerca de nuestros tiempos, y de la mano del movimiento creacionista (propulsado por fundamentalistas, generalmente norteamericanos, que afirman que la Biblia debe ser leída literal y no figurativamente), tenemos el Argumento del Diseño. Los creacionistas creen que Dios creó el Universo y el hombre, aunque algunos están dispuestos a aceptar que no necesariamente fue una pareja en un jardín y en exactamente seis días, y creen sobre todo que Dios impuso un plan y una intencionalidad a la creación. Dicen que el Universo tiene leyes finamente ajustadas para la existencia de seres como nosotros, y que los seres vivos son muy complejos como para haber surgido de una evolución guiada por las fuerzas impersonales del azar y de la selección natural; por lo tanto, afirman que Dios impuso las leyes y el orden, guiando el desarrollo del Universo según Su Divino Plan.Estos han sido los argumentos pro-teístas más conocidos. Procedo ahora a refutarlos.RefutacionesLas Cinco Vías no son tan difíciles de refutar como parecen. La que habla de la escala de las virtudes lo hace como si las virtudes fueran objetos concretos que se pudieran pesar y medir, y asumiendo que el vicio es la mera ausencia de virtud. Esto es una base de la doctrina cristiana, pero ¿por qué no considerar a los vicios como objetos medibles también? (Eso crearía la necesidad de otro Dios, un Supremo Malvado, que no puede existir; incluso Satanás es una creatura de Dios, y no tiene Sus poderes, en la teología cristiana.) De todas maneras, no es lógico pensar que toda escala tiene que tener un límite infinito, o un límite de cualquier clase. Si yo ordeno un conjunto de personas por su altura y aplico ese razonamiento, tengo que decir que debe haber alguien infinitamente alto, lo cual es absurdo. El infinito es un concepto matemático que se usa con rigor sólo en matemáticas, y con mucho cuidado; no es un número, ni tampoco se encuentra en la realidad concreta.El asunto del Primer Motor y la Primera Causa se reducen a un solo argumento, y la respuesta es la que dio el filósofo Bertrand Russell hace décadas:"Si todo debe tener una causa, entonces Dios debe tener una causa. Si puede haber algo sin causa, tanto podría ser el mundo como Dios, así que ese argumento no tiene validez." (Bertrand Russell, "Por Qué No Soy Cristiano" )El Argumento Cosmológico es muy parecido. Recordemos que la primera premisa es que, si algo comienza, tiene una causa, y que la segunda premisa es que el Universo tuvo un comienzo. Esto parece una obviedad, pero no lo es tanto, ahora.Para empezar, la primera premisa es inválida. La física moderna sabe desde hace tiempo que, debido al llamado Principio de Incertidumbre (uno de los pilares de la mecánica cuántica), es posible que aparezcan pares de partículas literalmente de la nada, que se aniquilan y desaparecen en un tiempo demasiado corto para observarlas directamente, pero cuyos efectos pueden ser medidos. Esto no viola ninguna ley física, y de hecho ocurre todo el tiempo. El sonido que sale de un parlante, aun el más aislado de las interferencias, nunca es "puro"; siempre hay pequeños ruidos parásitos. Ese ruido imposible de eliminar es el ruido que producen partículas cargadas virtuales al aparecer, interfiriendo brevemente con los canales eléctricos que transportan el sonido, con los circuitos electrónicos que lo producen, y literalmente con todo lo que haya en medio. Por lo tanto, la premisa número 1 del Argumento Cosmológico es inválida: hay efectos sin causa. Sin causa a priori, se podría aclarar; la causa es evidente después de que ocurrió el suceso, pero antes es impredecible, y de hecho, por definición, no queda ningún registro posterior de ella.Además, la segunda premisa parece que también es inválida. El Universo no tuvo un comienzo. Para que algo comience, debe haber un momento en el tiempo en que no hubiese comenzado, y un momento posterior en que estuviese en marcha. Pero si la teoría del Big Bang es verdadera, el espacio y el tiempo aparecieron juntos; no hubo nada antes del Universo porque el concepto de "antes" no estaba definido. (Incluso San Agustín afirmaba esto.) Otras teorías rivales (porque el Big Bang no está en absoluto probado) afirman que el espaciotiempo no tiene borde, sino que es como la superficie de una esfera, que sin ser infinita tampoco tiene un límite, sino que se curva sobre sí misma. En este caso tampoco hay un punto de comienzo, literal o figurativo. Finalmente, una teoría en boga hoy en día (y con méritos) afirma que el Universo (lo que nosotros llamamos así) surgió de una fluctuación del vacío de un universo "anterior", exactamente como surgen de la nada las partículas virtuales de las que hablábamos. Es teóricamente posible que nuestro propio Universo esté engendrando otros en este preciso instante.Pero no nos enredamos con la cosmología. Lo importante es que el Argumento Cosmológico es en principio inválido, porque sus premisas fallan.Cabe preguntarse qué pasa si estas teorías alocadas son simplemente eso que uno piensa, locuras. Bien, es perfectamente posible, pero un ser humano sensato debe resistir la tentación de poner a Dios en los lugares donde no llega su conocimiento. Por mi parte, estoy perfectamente conforme con decir "no sé" (difícil, pero desarma a cualquier adversario en una discusión).Dios y la cienciaEsto que acabo de mencionar es un problema para muchos. Los ateos que lo lean dirán que es como abandonar el campo; los teístas dirán que efectivamente es un abandono del campo, y que la única solución para esta ignorancia, solución que no queremos aceptar, es Dios.Sin embargo, esto proviene una confusión sobre el papel de la ciencia. Nadie dice que la ciencia tenga que ser una religión, o que deba tener todas las respuestas. La ciencia formula teorías. Una teoría no es, como dijo Isaac Asimov refiriéndose a lo que piensan los fundamentalistas, una idea que uno armó después de una noche de borrachera. Una teoría es una estructura formal que resume observaciones, plantea hipótesis y las explica tentativamente, haciendo predicciones que pueden ser testeadas. Karl Popper, un estudioso y filósofo de la ciencia, decía que una buena teoría debe ser falseable, o sea, que debe poder probarse falsa de alguna manera.Por ejemplo, la teoría de Newton sobre las fuerzas y la gravedad explica los movimientos de los planetas y permite predecirlos. Si un planeta comenzara a moverse de una manera distinta a la predicha, entonces la teoría de Newton resultaría falseada. Newton, siendo un buen científico, no insistiría, no instituiría un dogma ni quemaría a sus "herejes" en una hoguera, sino que se pondría a corregir su teoría. Tal como resultaron las cosas, la teoría de Newton fue falseada por la de la relatividad, de Einstein, cuando se descubrió que el perihelio del planeta Mercurio (el punto en que está más cerca del Sol se desplazaba levemente en cada órbita. La pequeñísima desviación provenía de los efectos relativistas provocados por la inmensa masa del Sol y la elevada cercanía y velocidad orbital de Mercurio. Desde luego, la teoría de Newton sigue siendo válida (una muy buena aproximación) para todo el resto de los planetas, al igual que para los objetos en la Tierra; sólo hay que recurrir a la relatividad cuando se requieren medidas muy precisas, como las de un posicionador GPS.Culpar a la ciencia de querer conformarnos con teorías en vez de con hechos ciertos es reflejo de una gran ignorancia, al igual que presentar teorías como hechos. Pero peor aún es pretender que, como la ciencia no da seguridades, debemos abandonarla y confiar en la religión, explicando lo desconocido o dudoso con un simple y generalizante "Dios lo hizo".Incluso nuestro lenguaje refleja cómo en realidad sabemos que esto es ridículo. "Dios sabe" significa "no tengo idea". "Dios proveerá" significa "confío en que algo me sacará del lío". "Dios lo va a castigar" significa "va a salirse con la suya mientras viva". "Dios lo hizo" quiere decir que no sabemos cómo se hizo, y no nos importa saber; que confiamos tan poco en la inteligencia y la capacidad humanas que creemos firmemente que jamás habrá manera de saber.Este Dios que ocupa los huecos de la ignorancia humana es conocido, apropiadamente, como "el Dios de los Huecos" (en inglés, "God of the Gaps" ). Dado el avance de la ciencia en los últimos siglos y en particular durante el último, este Dios se ha estado encogiendo a un ritmo alarmante para muchos. Algunos se encierran en lo antiguo, como los fundamentalistas que obligan a sus hijos a abstenerse de leer y ver TV salvo para leer la Biblia y ver programas de adoctrinamiento. Otros, más astutamente, hacen como que aceptan a la ciencia, pero le adosan la fe como "complemento" (cuando en realidad la fe y la ciencia se contradicen en su misma base) y adornan las teorías científicas en boga con aditamentos teológicos. Éste ha sido el camino seguido por la Iglesia Católica.Debe quedar claro que Dios y la ciencia no son incompatibles; sí es incompatible el método científico con los principios que llevan a los creyentes a estar seguros de que su Dios es el Único Dios Verdadero, o incluso que su Dios es todo lo que dicen que es. La fe es creer sin pruebas o a pesar de las pruebas; la ciencia es creer en las cosas que han resistido las pruebas con éxito, y guardar silencio sobre lo que no se sabe. Dicho con esas palabras, obviamente, la ciencia es en principio puro sentido común (aunque no siempre).Argumentos de autoridadSupongamos que decidimos prescindir de la fe y de la ciencia. No lo recomiendo, pero en fin, ¿por qué creemos en algo, la mayoría de los seres humanos, antes de haber ido a la escuela? Creemos en lo que nos dicen nuestros padres, nuestros primeros maestros. Absorbemos lo que nos dicen y lo incorporamos a nuestra moral, a nuestra conducta, a veces para siempre. Estamos hechos así porque el ser humano nace relativamente muy "incompleto": no puede caminar solo, ni alimentarse por su cuenta, ni comunicar más que apetitos y deseos básicos. Físicamente, somos absolutamente desvalidos, y mentalmente, no somos más inteligentes que los otros animales. Obramos de manera instintiva, pero menos que un chimpancé, y mucho menos que un gatito o una cachorro de ardilla, ni hablar de un cocodrilo bebé. Tenemos mucho que aprender, y rápido, porque lo que hará de nosotros seres humanos y no meros animales medio torpes es nuestro cerebro. Por lo tanto, durante nuestros primeros años nuestro cerebro es como una esponja, que todo lo absorbe sin más; en esta época se crean nuestros hábitos y condicionamientos.A veces las consecuencias de una "programación" errónea durante la niñez son terribles. Los traumas, las inhibiciones, todo queda grabado de manera indeleble o casi indeleble sobre nuestras mentes. Si mamá nos golpeó muchas veces, es casi seguro que nuestro cerebro infantil grabe el mensaje de "para obtener obediencia, hay que golpear", y que de adultos golpeemos a nuestros hijos.La religión es una de esas cosas que heredamos, queriendo o no, de nuestros padres. Los creyentes no deben nunca olvidar que, en su mayoría, son miembros de la "verdadera" religión por pura casualidad, por haber nacido en un hogar y un país determinado, no por su fe o su buen juicio.Otros factores influyen para que aceptemos nuestra religión. No sólo nuestros padres nos educaron en ella, sino que gente a la que admiramos la sigue también. Es aceptada en la sociedad. Sus sacerdotes son considerados gente especial, distinta, más cercana a Dios, y ellos predican esa religión. Algunas religiones, como el catolicismo, tienen figuras (vivas o muertas, reales o míticas) que hablan con toda autoridad de las bondades de la religión. ¿Cómo nos atrevemos los ateos a renegar de lo que nuestros padres nos enseñaron, de lo que dicen los sacerdotes (que literalmente estudiaron para ser intermediarios de Dios), de lo que dice un Papa, un Gran Rabino, un Swami, una Teresa de Calcuta, un Martin Luther King, un Mahatma Gandhi?La verdad es que todas estas figuras y muchas más han dicho cosas inspiradoras y han jugado un papel importante en el mundo, pero todos ellos han sido humanos, con sus propios prejuicios y sus propios condicionamientos, y tan falibles como cualquiera. Con mayor o menor tolerancia, con fines transparentes u ocultos, han hablado de lo que está bien para ellos; nada hay que nos pruebe fehacientemente que hayan hablado de parte de Dios, o según la voluntad de Dios. Tampoco las sagradas escrituras en que pueden haberse basado, aunque tengan parte de verdad y de utilidad y de sentido moral, son inspiradas por Dios, a menos que creamos lo que ellas mismas proclaman (lo cual es una forma de argumentar en círculo).Personalmente no creo en las instituciones que dicen conocer a Dios porque, si hubiera un Dios (el que no crea en ninguno no es un obstáculo para proponer hipótesis), Él probablemente sería una entidad muy compleja, y tengo la fuerte sensación de que no seríamos capaces de entenderLo si Lo encontrásemos. Los teístas generalmente están de acuerdo con esto último (excepto la parte condicional del final), pero sus autoridades tienden a olvidarse. Los clérigos y los teólogos hablan sobre Dios como si Él fuese un objeto concreto que han estudiado y una persona a la que han conocido íntimamente por años; esto estaría muy bien, y yo me sentiría inclinado a aceptar sus dichos, si pudieran al menos mostrarme pruebas de que este objeto o persona es real para empezar. De otra forma, todo puede ser un simple juego de la imaginación.Motivos para creer"Yo digo que ambos somos ateos. Yo simplemente creo en un dios menos que tú. Cuando entiendas por qué descartas a todos los otros posibles dioses, entenderás por qué yo descarto al tuyo." (Stephen Roberts)Mi lector creyente debe estar en este punto, y muy comprensiblemente, cansado de filosofía y argumentos. Estoy de acuerdo. No es por esto que no creo en Dios, en realidad. Éstas son las razones que puedo dar cuando la gente no entiende nada más, aunque suenen más bien como excusas complicadas.La existencia de Dios es difícil (yo diría imposible) de probar. Dios es una hipótesis increíblemente complicada. Dios no puede percibirse con nuestros sentidos normales salvo cuando realiza un milagro, y entonces no podemos saber si en realidad fue un milagro. Es más sencillo (más económico, se dice en términos científicos) suspender la creencia en Dios, ya que es tan difícil de probar y aparentemente tan difícil de entender. Por lo tanto, los ateos estamos del lado bueno del argumento: como ya dije antes, no necesitamos probar nada. Esa carga descansa sobre el creyente.Las explicaciones de mi descreimiento son sólo para clarificar, para poner las cosas en orden, y para exponerlas ante los que dudan y necesitan ayuda (como yo en un momento). No necesito ninguna de ellas, en realidad. No es que no crea en Dios porque haya estudiado estos complicados argumentos; ellos vinieron después. Así que ¿cuáles son mis motivos?No creo en Dios por la misma razón por la que no creo en otras cosas que la gente común no cree, como Papá Noel o la generación espontánea. Papá Noel no existe; no puede existir en nuestro universo, por ciertas razones. Quiero preguntarle al creyente de qué manera es diferente Dios que Papá Noel. Después de haber logrado de alguna forma refutar los argumentos naturales y filosóficos, todavía se puede decir que uno "siente" a Dios "en su corazón", siente que no puede dejar de existir. Pero cuando uno era un chico, sentía a Papá Noel en el corazón, tarde, en la noche de Navidad... y eso no significa que haya sido verdad. Simplemente era un anhelo, un ideal infantil. Pero el mundo es mucho más duro que eso.Esto no es blasfemia. No busques ofensa donde no se intenta ofender. Éstas son preguntas honestas. Yo ya las he respondido en lo que a mí respecta, después de mucho meditar. Hacé lo mismo, si podés (y contáme si querés).Fuentecaosboy68Powered by BBcoder
A l@s que creen que ya no hay opcion, que todas las piedras, palos, molotovs a la policia, bancos, ETT'S, instituciones del estado y capitalismo no sirvieron de nada, aqui les dejo un pequeño texto donde nos hace recordar que cada piedra que se le vanta, cada puño en alto contra el poder es un aporte al cambio social que aspiramos, un pedazito de libertad ganado y una experiencia en nuestra historia, que nos hace odiar mas aun su orden establecido de dominacion, lee & lucha, saludos: Ningún acto de Revuelta es inutil La lucha de clases existe en todos los actos de revuelta individuales y colectivos en los se recuperan pequeñas porciones de vida o pequeñas porciones de los aparatos de dominación y explotación son obstruidos, dañados o destruidos. En un sentido significativo, no hay actos aislados de revuelta. Tales actos son todos respuestas a la situación social, y muchos conllevan algún nivel de complicidad implícita, indicando algún nivel de lucha colectiva. Consideremos, por ejemplo, la organización espontánea, y mayormente silenciosa, del sabotaje del proceso de trabajo y la reapropiación de bienes que ocurre en muchos lugares de trabajo; esta coordinación informal de la actividad subversiva llevada a cabo en el interés de cada individuo implicado es la mejor concepción anarquista de la actividad colectiva, porque este tipo de colectividad existe para servir a los intereses y deseos de cada un@ de l@s individu@s implicad@s en la reapropiación de sus vidas, y lleva en su interior una idea de formas diferentes de relacionarse libres de explotación y dominación. Pero incluso actos de revuelta aparentemente solitarios tienen sus aspectos sociales y son parte de la lucha general de l@s explotad@s. Tanto por esta razón como por el sentido personal de gozo y satisfacción que el/la individu@ encuentra en tales actos, es necesario reconocer que ningún acto de revuelta es inútil. El capital, el estado y sus aparatos tecnológicos constituyen un orden social mundial de dominación. Es por tanto necesario para las luchas rebeldes de l@s individu@s confluir para crear revolución social. Dado que incluso los actos individuales de revuelta tienen un aspecto social, y son a menudo más colectivos en su naturaleza que lo que aparentan, debido a la complicidad implícita, un desarrollo así no es tan inverosímil al presentarse las circunstancias apropiadas. Pero para ser muy claro, no estoy hablando de esperar hasta que tengan lugar las circunstancias apropiadas para actuar (una excusa demasiado frecuente para la pasividad), sino aprovechar la oportunidad en la práctica continua de revuelta de llevarla más lejos, en cuanto se pueda. La revolución social es una ruptura con nuestro actual modo de existencia, una convulsión de las relaciones y condiciones sociales en la que se viene abajo el funcionamiento de las instituciones políticas y económicas. Tal como lo veo, el objetivo de l@s anarquistas en esta situación es luchar por la completa destrucción de estas instituciones -el estado, la propiedad, el trabajo, el intercambio de mercancías, la tecnología de control social, toda institución de dominación- con el fin de abrir el campo de posibilidades para la autoorganización. Por tanto, el proyecto revolucionario es esencialmente negativo y destructivo. Nuestro objetivo no es crear contra-instituciones para reemplazar al estado y el capital, sino poner fin a la actual situación global en la que un@s poc@s determinan las condiciones bajo las que viven tod@s, de forma que tod@ individu@ sea libre para crear la vida a su antojo en asociación con quien elija. Por tanto esta no es una lucha política, un intento de poner en vigor un programa político, sino una lucha social. Un movimiento que se opone a toda jerarquía y liderazgo no debería ofrecer modelos para una sociedad post-revolucionaria. De hecho, idealmente, no habría un “después de la revolución”, sino una tensión continua de posibilidades en expansión, una fluidez de relaciones sociales y asociales que rechazan cuajar en instituciones y que en su lugar se concentran en la creación de deseos, intereses, proyectos y pasiones siempre basados en el rechazo consciente a ser dominad@s. Por tanto, estoy hablando de una transformación total en todos los niveles de existencia que nunca acaba, un salto hacia la libertad desconocida que no ofrece garantías excepto aquellas que se puedan encontrar en la determinación resuelta de cada individu@ a no ser nunca más gobernad@. Willful Disobedience Vol. 3 - N. 2 Fuente carpediem

[edit: gracias por lo del titulo ] [si quieren escuchen la musica de fondo que ta buena ] Mi Anarquismo, de Rafael Barret : Rafael Barret fue uno de los contados personajes que merecen ese adjetivo calificativo, tan cursi y tan manoseado, de polifacético; en treinta y tres años (1876-1910) vivió muchas vidas en una existencia tan corta. En España fue un señorito juerguista, pendenciero y jugador, que con la excusa de unos estudios de ingeniería se instaló en Madrid, lo que le permitió trabar amistad con Ramón María del Valle-Inclán o Ramiro de Maeztu, aún en su etapa libertaria. Su encontronazo en 1903 con el duque de Arión le forzó a un periplo americano: Argentina, Paraguay, Uruguay y Brasil. Allí, para sobrevivir, se vio obligado a escribir, hasta el punto de convertirse en un escritor de referencia para los autores americanos del siglo XX y en un apasionado defensor de los que, como él, estaban desheredados de la fortuna: un anarquista. Presentamos uno de sus artículos más representativos: Mi anarquismo, de 1909. Me basta el sentido etimológico: “Ausencia de gobierno”. Hay que destruir el espíritu de autoridad y el prestigio de las leyes. Eso es todo. Será la obra del libre examen. Los ignorantes se figuran que anarquía es desorden y que sin gobierno la sociedad se convertirá siempre en el caos. No conciben otro orden que el orden exteriormente impuesto por el terror de las armas. Pero si se fijaran en la evolución de la ciencia, por ejemplo, verían de qué modo, a medida que disminuía el espíritu de autoridad, se extendieron y afianzaron nuestros conocimientos. Cuando Galileo, dejando caer de lo alto de una torre objetos de diferente densidad, mostró que la velocidad de caída no dependía de sus masas, puesto que llegaban a la vez al suelo, los testigos de tan concluyente experiencia se negaron a aceptarla, porque no estaban de acuerdo con lo que decía Aristóteles. Aristóteles era el gobierno científico; su libro era la ley. Había otros legisladores: San Agustín, Santo Tomás de Aquino, San Anselmo. ¿Y qué ha quedado de su dominación? El recuerdo de un estorbo. Sabemos muy bien que la verdad se funda solamente en los hechos. Ningún sabio, por ilustre que sea, presentará hoy su autoridad como un argumento; ninguno pretenderá imponer sus ideas por el terror. El que descubre se limita a describir su experiencia, para que todos repitan y verifiquen lo que él hizo. ¿Y esto qué es? El libre examen, base de nuestra prosperidad intelectual. La ciencia moderna es grande por ser esencialmente anárquica. ¿Y quién será el loco que la tache de desordenada y caótica? La prosperidad social exige iguales condiciones. El anarquismo, tal como lo entiendo, se reduce al libre examen político. Hace falta curarnos del respeto a la ley. La ley no es respetable. Es el obstáculo a todo progreso real. Es una noción que es preciso abolir. Las leyes y las constituciones que por la violencia gobiernan a los pueblos son falsas. No son hijas del estudio y del común asenso de los hombres. Son hijas de una minoría bárbara, que se apoderó de la fuerza bruta para satisfacer su codicia y su crueldad. Tal vez los fenómenos sociales obedezcan a leyes profundas. Nuestra sociología está aún en la infancia, y no las conoce. Es indudable que nos conviene investigarlas, y que si las logramos esclarecer nos serán inmensamente útiles. Pero, aunque las poseyéramos jamás las erigiríamos en Código ni en sistema de gobierno. ¿Para qué? Si en efecto son leyes naturales, se cumplirán por sí solas, queramos o no. Los astrónomos no ordenan a los astros. Nuestro único papel será el de testigos. Es evidente que las leyes escritas no se parecen, ni por el forro, a las leyes naturales. ¡Valiente majestad la de esos pergaminos viejos que cualquier revolución quema en la plaza pública, aventando las cenizas para siempre! Una ley que necesita del gendarme usurpa el nombre de ley. No es tal ley: es una mentira odiosa. ¡Y qué gendarmes! Para comprender hasta qué punto son nuestras leyes contrarias a la índole de las cosas, al genio de la humanidad, es suficiente contemplar los armamentos colosales, mayores y mayores cada día, la mole de fuerza bruta que los gobiernos amontonan para poder existir, para poder aguantar algunos minutos más el empuje invisible de las almas. Las nueve décimas partes de la población terrestre, gracias a las leyes escritas, están degeneradas por la miseria. No hay que echar mano de mucha sociología, cuando se piensa en las maravillosas aptitudes asimiladoras y creadoras de los niños de las razas más “inferiores”, para apreciar la monstruosa locura de ese derroche de energía humana. j La ley patea los vientres de las madres! Estamos dentro de la ley como el pie chino dentro del brodequín, como el baobab dentro del tiesto japonés. ¡Somos enanos voluntarios! ¡Y se teme “el caos” si nos desembarazamos del brodequín, si rompemos el tiesto y nos plantamos en plena tierra, con la inmensidad por delante! ¿Qué importan las formas futuras? La realidad las revelará. Estemos ciertos de que serán bellas y nobles, como las del árbol libre. Que nuestro ideal sea el más alto. No seamos “prácticos”. No intentemos “mejorar” la ley, sustituir un brodequín por otro. Cuanto más inaccesible aparezca el ideal, tanto mejor. Las estrellas guían al navegante. Apuntemos en seguida al lejano término. Así señalaremos el camino más corto. Y antes venceremos. ¿Qué hacer? Educamos y educar. Todo se resume en el libre examen. ¡Que nuestros niños examinen la ley y la desprecien! Un especial saludo a mi "compañero" perron800 por la buena onda jajaa en serio este docu va en tu nombre

[fotos eliminadas] El día de ayer se conmemoraba en todo el mundo la muerte de un compañero muerto por la policía en una actividad en contra de la globalización (si esa misma que hace que tengas muchas cosas en casa pero la mesa vacía a la hora de comer),el cual la autoridad encubriendo el asesinato solo dijo que fue su "labor" sin fines de matar una persona. Carlo Giuliani 14 de marzo de 1978 - 20 de julio de 2001 fue un joven de Ideas anarquistas residente en el barrio de Righi, su familia era oriunda de Sestri Ponente. Su padre era un conocido sindicalista y su madre militante de una organización comunista. El 20 de julio de 2001 fue asesinado en la Via Caffa de Génova por un disparo efectuado por el carabinero Mario Placanica durante la Contracumbre del G8 en Génova. En esta manifestación supuestos infiltrados incitaron a la provocación, y las autoridades presentes comenzaron a reprimir a la masa protestante. En este enfrentamiento un jeep policial fue asediado por algunos manifestantes, y del interior del vehículo salieron 2 detonaciones seguidas hacia Carlo, impactando una bala en su cráneo. El jeep pasó sobre el cuerpo inerte de Carlo 2 veces cuando se disponía a alejarse del sitio. Mario Placanica,carabinero(pako,madero,policia,yuta,cerdo,corrupto,picoleto) que disparó a Carlo Giuliani, fue juzgado y absuelto, ya que la sentencia determinó que los disparos habían sido realizados con la intención de defenderse de los manifestantes. "Es un pobre muchacho aterrorizado que tuvo la mala suerte de ser enviado a una de las zonas más peligrosas de la ciudad", comenta uno de los jueces que se ocupan de las investigaciones, refiriéndose a Placanica. Sin embargo, fueron muchas las voces críticas con la sentencia, ya que las imágenes del día de la manifestación sugieren que no fue autodefensa sino asesinato. Finalmente, se recurrió la sentencia, y cuatro años después Placanica fue expulsado del cuerpo de carabinieri ,algo que muchos colectivos consideraron insuficiente. La secuencia del asesinato fue algo mas o menos asi: 1 Carlo se dirige al land rover de los carabineros y hace ademán de amenazarlos con un extintor. Un carabiniere le apunta a la cabeza con su arma reglamentaria y hace fuego. 2 El manifestante es abatido como consecuencia de los disparos cayendo detrás de la rueda trasera izquierda del todoterreno con matrícula CC AE-217. Otro compañero intenta socorrerlo. 3 El land rover de la policía da marcha atrás y hace retroceder despavoridos a los compañeros del abatido. 4 El todoterreno pasa por encima del cuerpo de Carlo. 5 El vehículo policial se retira apresuradamente del lugar del crimen pasando por segunda vez por encima del cuerpo de Carlo mientras una dotación de antidisturbios se acerca. 6 Un camarada intenta socorrer a Carlo inutilmente, de cuya cabeza mana gran cantidad de sangre. 7 Los antidisturbios efectúan una violenta carga con el objetivo de alejar de la zona a manifestantes y posibles testigos. 8 Los servicios de atención médica de urgencia llegan al lugar. Rodeada por un cordon policial, la doctora Valerio intenta reanimar a Carlo pero constata que tiene al menos una herida de bala en la parte frontal de la cabeza incompatible con la vida... 9 Los mandatarios prosiguen el orden del día de la Cumbre del G-8 con absoluta normalidad. En el Palacio Ducal de Génova Silvio Berlusconi se congratula de los objetivos del cónclave por su "alma humanitaria" y "corazón generoso" mientras Carlo Giuliani, activista antiglobalización de 23 años, yace muerto en una calle cercana. Entre las docenas de detenidos en la manifestación no se encuentra su asesino. ...Luego de la muerte de Carlo las manifestaciones,actos culturales,canciones y barricadas reproducidas en todo el mundo se hicieron sentir con gran fuerza, hasta el dia de hoy ya que un compañero muere solamente cuando es olvidado, por eso carlo nunca morirá compas... y tambien recordarle a esos cerdos capitalistas que nuestras ideas son a prueba de balas, que por cada anarquista muerto naceremos 1.000 mas! aunque nos pongan sus supermercados al frente de nuestros hogares suban los precios y salgan sus milicos a las calles para ver lo que ellos quieren ver ,la voz de nosotr@s, jóvenes con capacidad para pensar les destruiremos su maquinaria.Sean chilenos,argentinos,bolivianos,peruanos,etc,sabemos lo que nos esta mutilando dia a dia nuestras vidas y nuestos deseos de libertad y ese es el sistema, el sistema del Capital. Carlo en la memoria. Fuente: -wikipedia (en parte, para que sea mas central el discurso) -http://www.nodo50.org -yo brrrrp Putear,Boicotear,Saludar y Sabotear No Cuesta Nada (creo que tengo razon en eso! haha )
Acá les dejo un texto que habla sobre la lengua, y su poder de cambio a nivel global partiendo de una parte hacia todos sus extremos (de ahi el caos), pasando por el Anarquismo, nihilismo hasta el Dadaísmo o "dadaismo anarquista"... la verdad muy bueno e interesante los invito a leer este pequeño apunte: MÁS QUE UNA CIENCIA, una proposición: El que ciertos problemas de la lingüística pueden resolverse contemplando el lenguaje como un sistema dinámico complejo o un “campo caótico”. De todas las respuestas a la lingüística de Saussure, dos tienen aquí una especial relevancia: la primera, la “antilingüística”, puede rastrearse —en la modernidad— desde la partida de Rimbaud hacia Abisinia; hasta el “temo que mientras aún tenemos gramática todavía no hemos matado a Dios” de Nietzsche; hasta el dadá; hasta “el mapa no es el territorio” de Korzybski; hasta los recortes e “irrupciones en la Habitación Gris” de Borroughs; al ataque de Zerzan contra el lenguaje mismo como mediación y como representación. La segunda, la lingüística de Chomsky, con su defensa de una “gramática universal” y sus tres diagramas, representa (creo yo) un intento de “salvar” al lenguaje descubriendo “invariables ocultas”, de manera muy similar a la manera en que ciertos científicos están intentando “salvar” a la física de la “irracionalidad” de la mecánica cuántica. Bien que de Chomsky como anarquista podría haberse esperado que se alineara con los nihilistas, de hecho su hermosa teoría tiene más en común con el platonismo o el sufismo que con el anarquismo. La metafísica tradicional describe el lenguaje como luz pura brillando a través del cristal coloreado de los arquetipos; Chomsky habla de gramáticas “innatas”. Las palabras son hojas, los tallos son frases, las lenguas madre son ramas, las familias del lenguaje son troncos, y las raíces están en el “cielo”… o en el ADN. Yo llamo a esto “hermetalingüística” —hermética y metafísica—. El nihilismo (o la “heavymetalingüística” en honor de Borroughs) me parece haber llevado al lenguaje a un callejón sin salida y haber amenazado con describirlo como “imposible” (una gran —aunque deprimente— conquista) mientras Chomsky mantiene la promesa y la esperanza de una revelación de última hora, que yo encuentro igualmente difícil de aceptar. A mí también me gustaría “salvar” el lenguaje, pero sin recurrir a ningún “Fantasma”, o a supuestas reglas sobre Dios, los dados y el Universo. Volviendo a Saussure, y a sus notas sobre los anagramas en la poesía Latina publicados póstumamente, encontramos ciertas pistas de un proceso que de alguna forma se escapa de la dinámica significante/significado. Saussure se ve confrontado con la sugerencia de algún tipo de “meta”-lingüística que ocurre dentro del lenguaje, más que venir impuesta como un imperativo categórico desde “fuera”. Tan pronto como el lenguaje entra en juego, como en los poemas acrósticos que estudió, parece resonar con una complejidad que se autoamplifica. Saussure intentó cuantificar los anagramas pero sus números continuaban alejándose de él (como si quizás hubiera ecuaciones no lineales presentes). Además, empezó a encontrar los anagramas por todas partes, incluso en la prosa Latina. Empezó a preguntarse si es que estaba alucinando —o si los anagramas eran un proceso inconsciente natural de libertad condicional—. Terminó abandonando el proyecto. Me pregunto: si pudiéramos triturar la cantidad suficiente de datos de este tipo a través de un ordenador, ¿podríamos quizás empezar a modelar el lenguaje en términos de un sistema dinámico complejo? Las gramáticas en tal caso no serían “innatas”, sino que emergerían del caos como “órdenes más altos” en evolución espontánea, en el sentido de Prigogine de “evolución creativa”. Las gramáticas podrían concebirse como “Atractores Extraños”, como el esquema oculto que “causó” los anagramas; esquemas “reales” pero que sólo tienen “existencia” en términos de los subesquemas que manifiestan. Si el significado es elusivo, quizás sea porque la conciencia misma, y por tanto el lenguaje, es fractal. Encuentro esta teoría más satisfactoriamente anarquista que la antilingüística o la de Chomsky. Sugiere que el lenguaje puede superar la representación y la mediación, no porque sea innato, sino porque es caos. Sugeriría que toda la experimentación dadaísta (Feyerabend describió su escuela de epistemología científica como “dadá anarquista”) en la poesía sonora, el gesto, el recorte, los lenguajes animales, etc., todo esto estaría dirigido no a descubrir ni a destruir el significado, sino a crearlo. El nihilismo señala sombríamente que el lenguaje crea el significado de manera “arbitraria”. La Lingüística del Caos lo ratifica de buena gana, pero añade que el lenguaje puede superar al lenguaje, que el lenguaje puede crear libertad en la confusión y la desintegración de la tiranía semántica. "De un punto hacia el mundo, del centro hacia todos sus extremos, todos llevamos un caos dentro de nuestra individualidad, solo tenemos que encontrarlo para cambiarlo todo" Fuente caosboy68

Libres y salvajes, (Llavors d’Anarquía) En estos últimos tiempos se ha iniciado un debate muy necesario, después de tantos años de parálisis dogmática y de mirarnos el ombligo de los años treinta. Los principales centros han sido, por una parte el insurreccionalismo anarquista representado sobretodo por los compañeros del Estado Italiano y por la otra los anarquistas primitivistas representados especialmente por las corrientes anglosajonas de “green anarchy” tanto en Oregón como en el Reino Unido. Estas dos corrientes se entreveran en la corriente de “anarquía insurreccionalista verde o anticivilización”. Es particularmente estimulante que el debate se haya desplazado desde el tedioso y repetitivo cnt’s-cgt’s (sea para distinguirse la una de la otra, o para fusionarse en quiméricas operaciones de unidad) a posiciones más frescas e interesantes, en el fondo es un debate interrumpido por más de 100 años de “anarquismo de estado”. LA CORRIENTE DOMINANTE, EL ANARQUISMO DE ESTADO. El anarquismo de estado es la corriente hegemónica (ser hegemónico ya es un mal principio) en el anarquismo del Estado Español y por su peso histórico esta corriente ha influido decisivamente en el anarquismo mundial y ha retrasado, de una manera difícil de determinar, el desarrollo de prácticas y de bases de pensamiento necesarias para acabar con el sistema. El actor mayoritario, pero no el único ni el principal, del anarquismo de estado ha sido la organización anarcosindical, organización definida como no anarquista, democrática y gradualista. La principal característica del anarquismo de estado es su pretensión de heredar el sistema actual para “gestionarlo bien”, de ahí que su única elaboración modernizada sea la autogestión, entendida como la gestión directa, mediante la democracia directa, del mundo actual. Además el anarquismo de estado preconiza una organización del presente en función del futuro, ¿¿cómo será ese futuro, si su presente está lleno de secretarías generales, votaciones, escisiones y expulsiones…??. Así pues, los municipios actuales, los barrios dormitorios, las fábricas de armas y productos químicos, las minas, las fundiciones, las explotaciones agrícolas industriales y transgénicas, los criaderos de vacas locas…. serán gestionados correctamente, por comités de colectivización correctamente elegidos, que impondrán ritmos y horarios de trabajo aprobados autogestionariamente, la contaminación reducida paulatinamente y lo más importante, las tecnologías desarrolladas para y por la dominación, en sus buenas manos, se convertirán mágicamente en instrumentos de liberación. Al fijarse como objetivo la gestión de un sistema centralizador, es necesario diseñar una macroorganización de comités delegados, las clásicas Confederaciones Ibéricas de Comunas, Confederaciones Continentales de Comunas hasta llegar a la Confederación Mundial de Comunas. Imaginamos que todo ello con Comisiones logísticas, estadísticas de gestión delegada, con un sistema contable común y, a ser posible, un idioma común … siguiendo la repugnante consigna de que “la anarquía no es el caos, sino la más alta expresión del orden”. En el fondo nos encontramos con una incapacidad absoluta de concebir un mundo distinto del actual, y de este modo la rebeldía, un sentimiento anarquista, se vuelca en ver como podemos gestionar antiautoritariamente este mundo autoritario, no en como construir un mundo sin autoridad. Tendremos pues delegaciones, directas, pero delegaciones, comités de colectivización, comités de coordinación, logísticos, de estadística, técnicos especialistas competentes (para vigilar los artefactos tecnológicos y el cumplimiento de los acuerdos), especialistas y gestores, en suma PODER y AUTORIDAD. ¿POR QUÉ TENEMOS TANTAS DIFICULTADES EN CONCEBIR UN MUNDO SIN AUTORIDAD? Vivimos rodeados de la miseria, y sin embargo, todos hemos escuchado y todos somos partícipes de la idea de que siempre habrá pobres y ricos, poderosos y humildes, listos y tontos, habilidosos y torpes, extrovertidos y apocados, altruistas y aprovechados, vivales y pringados … Este es un lastre que hemos mamado en la familia, consolidado en las instituciones de aprendizaje (escuela, primer trabajo, calle, pandilla) y, por supuesto a lo largo de toda una vida regulada por el orden del reloj y la continua sumisión, desde al presidente del gobierno al inspector del metro. Pero no es sólo esto: el lastre trasciende nuestras cortas vidas, arrastramos los grilletes de una domesticación de siglos (7.500, 10.000, 20.000… años). No somos capaces de ver el mundo maravilloso de plenitud y goce en el que podríamos vivir, y sólo vemos posibles los tonos grises y anodinos de las metas alcanzables, porque llevamos las anteojeras de la domesticación. Y, desdichadamente, lo que llamamos “alcanzable” no son ni siquiera migajas: las rentas básicas, los ingresos sociales, los presupuestos participativos, la cogestión …. No dejan de ser piezas de un laberinto por el que no vamos a ninguna parte, por el que permanecemos en la dominación y la explotación. LA POLÉMICA SOBRE LA TECNOLOGÍA La polémica sobre la tecnología es fácilmente ridiculizable (anarco-pedro-picapiedra), sobretodo con la poco afortunada etiqueta de primitivismo; pero no afrontarla evidencia que realmente no se quiere llegar a ninguna parte y que sólo se busca una cierta “profundización” de la democracia: una democracia avanzada, un industrialismo blando, un control benevolente… Los anarquistas defensores de la civilización tecnológica olvidan que esta es el resultado de siglos de selección a favor de las formas de dominio y de opresión más eficaces y que en el camino se quedaron aquellas prácticas que favorecían la autonomía o se enfrentaban directamente al poder. Por ejemplo, hoy la mayoría hemos perdido las habilidades de procurarnos directamente la comida, no sabemos ni prepararla, ni siquiera los agricultores saben ya trabajar de un modo autónomo. Así hemos perdido una cosa (que para muchos seria una tecnología) y su lugar ha sido ocupado por el complejo de artefactos, productos químicos, transmutados genéticos, maniobras financieras y opresión alimentaria que constituyen la tecnología de la moderna agricultura industrial. Otro ejemplo sería el del control del cuerpo de las mujeres por nosotras mismas: la mayoría (cada vez mayor) hemos perdido un conjunto de habilidades que nos permitía tener el control sobre la sexualidad y la reproducción. Estas habilidades han sido substituidas por sanitarios, sacerdotales, artefactos clínicos, substancias químicas, el poder económico farmacéutico, la mercantilización de la salud y cosificación del cuerpo, que constituyen la tecnología de la medicina industrializada. Como vemos no es un debate vacío, no existe la tecnología nuclear mala (centralista contaminante, policíaca… ) y la tecnología nuclear buena (descentralizada, limpia, democráticamente vigilada). Existe simplemente la tecnología nuclear, ideada para abastecer centralizadamente a hiper-consumidores centralizados y cualquier cosa que se quiera construir con ella como base devendrá inevitablemente centralizada, contaminante y con vigilancia policíaca … y por tanto un instrumento de poder. No existe una ingeniería genética mala (en manos de corporaciones, para fomentar el control, para discriminar… ) y una ingeniería genética buena (que nos sacará del hambre y nos curará todas las enfermedades…). Existe una tecnología ideada para controlar la naturaleza y sacar de ella el máximo provecho, para inmiscuirse en la intimidad de las personas, para controlar a los individuos, que precisa enormes medidas de seguridad, centralizados… Así pues, cualquier cosa que se quiera construir con ella como base devendrá inevitablemente un instrumento de control, de dominio sobre la sociedad y la naturaleza y por tanto, un instrumento de poder. SER CAPACES DE ELEGIR Puestos en este punto, no se trata por tanto de discutir sobre tal o cual artefacto: ¿sois partidarios de mantener la lavadora automática?, ¿y los WC?, ¿toleráis la calefacción?, los clavos se clavan con una piedra?, ¿vendréis andando al encuentro de Oviedo? …, sino de poder situarnos en una posición que nos permita conocer qué es lo que exactamente pagamos por cada cosa, qué implica cada una de ellas y elegir, siendo conscientes de lo que implica cada elección. Si elijo comer carne en cada comida, he de saber que consumo buena parte de los recursos vegetales que pueden servir para alimentar humanos (dejando aparte otras consideraciones de cariz ético), si elijo usar un coche privado, elijo un modelo energético determinado, un modelo industrial determinado, un modelo de infraestructuras determinado y he de estar de acuerdo en soportar la carga de la destrucción del territorio, de la naturaleza, del clima y de la ocupación del espacio cotidiano por este artefacto. En todo caso hemos de ser capaces de elegir libremente, y a lo mejor como resultado no se opta por una cosa ni por otra, sino que en condiciones nuevas se presentan opciones nuevas mucho mejores y que nosotros, enredados en una cotidianidad envolvente y lastrados por una domesticación de siglos, no somos capaces siquiera de imaginar. El hecho es que ahora mismo no tenemos elección, solo podremos vivir de otra manera en el momento en que nos liberemos de las ataduras y de las coerciones de la sociedad estatal/capitalista. ¿CÓMO QUEREMOS QUE SEA LA SOCIEDAD QUE QUEREMOS?. Se exige a menudo una definición clara y precisa de la sociedad que queremos construir, se hacen preguntas concretas: ¿cómo se decidirán las cosas?, ¿si uno no quiere trabajar que pasará?, ¿las minorías podrán realizar sus proyectos?, ¿nadie asegurará los intercambios?,…Otras veces se pide si tal o cual práctica real es lo que buscamos: ¿no son antiautoritarios los zapatistas?, ¿en una cooperativa no son todos iguales?, ¿el ingreso social no podría ser una buena herramienta de movilización y de pedagogía entre los oprimidos?, ¿el Foro Social Mundial no es un organismo de debate con los pies en tierra?,… Hemos de reconocer que no tenemos programa, ni programa ni receta, y además el hecho de tener un programa hoy sería condicionar de un modo autoritario el mañana. Estamos convencidos de que solo podemos marcarnos un camino y un objetivo, LA LIBERTAD, y que será sorprendente, y para nosotros inimaginable, aquello que crearan las personas en cuanto queden libres de la sujeción de la autoridad y de la esclavitud del trabajo. No podemos imaginar un futuro exacto porque nuestra idea del futuro es un mundo cambiante y libre, diverso y de relaciones revocables, afín y contrario, nunca fijo ni estable. En contra de los ejemplos clásicos de sociedad futura de la colmena y el hormiguero, ejemplos muy queridos por los movimientos obrero y anarquista, nosotros preferimos el modelo de sociedad no acabada, el de un ecosistema lleno de interelaciones. Preferimos vernos como un bosque, un arrecife, una selva, lugares donde los individuos serán libres, en una sociedad libre pero cambiante. Libres de la autoridad, del estado y del capital, libres en el socialismo y la anarquía. Que no queramos definir un futuro detalladamente no quiere decir que no valoremos el ejercicio de imaginar otras posibilidades, pero evidentemente imaginarlas, no dogmatizarlas. La capacidad de imaginar un futuro diferente es lo que nos mantiene en la lucha. Por ejemplo, en un sistema de libertad, y por tanto de ausencia del privilegio, no se puede mantener, ni extender a toda la humanidad, el modelo de consumo de energía o el de producción de residuos de los países industrializados. Sin embargo, el modo concreto de afrontarlo escapa a nuestras posibilidades. Podemos imaginar sistemas alternativos, incluso podemos poner en marcha experiencias “piloto”, pero estamos delante de unos procesos en los que estarán implicados factores que no controlamos y aún no conocemos: si hacen falta fuentes nuevas de energía, o modalidades de consumo y distribución nuevas, o relaciones diferentes con los recursos naturales. Por tanto es evidente que esto lo han de solucionar aquellos que se enfrenten realmente al problema, y en este momento los ensayos, las experiencias, los experimentos, sólo son datos, más o menos valiosos. ¿CÓMO PRETENDEMOS LUCHAR PARA CONSEGUIR TODO ESTO?. No concebimos la separación entre la lucha y los objetivos a conseguir, de este modo los medios y las metas se confunden. Esta es una idea clásica del anarquismo, de la que nacen las ideas, de acción directa y de autogestión (en sus diversas interpretaciones). Por ejemplo, la mayor parte de las reivindicaciones vecinales de los años setenta, en el momento en que dejaron de ser la expresión de una idea y una práctica de cambio generalizado, se quedaron en nada: un semáforo fue una señalización, un parque un terreno urbanizado, un Centro Cívico un marco de institucionalización cultural. Dejaron de ser expresiones del deseo de construir un mundo habitable, no jerárquico y más natural. La labor de separar la lucha del objetivo fue muy rentable para los izquierdistas y para el poder municipal. Hay pues, para nosotros, una diferencia notable con aquellos que se preparan para gestionar un cambio y que centran sus actividades en los preparativos para tomar el relevo en la gestión del sistema actual. También la hay con los “alternativos” que se quedan en lo cotidiano y no hacen el paso entre lo concreto y lo general. Por ejemplo, entre la alimentación en la sociedad occidental (abundancia, despilfarro, adulteración…) y la crisis alimentaria global que está acabando con miles de personas en la mayor parte del mundo, o entre la abolición de la deuda externa a la abolición del capitalismo. Nosotros además no aceptamos una jerarquización de las luchas, en cada ámbito son iguales entre ellas, independientemente de los “grandes objetivos” perseguidos o de la dureza de los métodos. Así, igual de importante puede ser la lucha por un semáforo que la lucha contra las prisiones, todo depende de cómo y con que objetivos se haga. Nuestros esfuerzos se dirigen hacia la consecución de espacios de libertad y autonomía, aunque sean individuales, ensanchamiento y mantenimiento de estos espacios, recuperar conocimientos, habilidades y prácticas perdidas a lo largo de la domesticación, intervenir siempre para promover la no delegación y la autonomía individual y/o colectiva en aquellos conflictos y luchas en los que participemos. En la autogestión de las luchas, podemos encontrar que el efecto de esta práctica es hacer ver que es posible actuar y relacionarse (entre nosotros y con el poder) de una manera diferente, y multiplicar de este modo las acciones directas. Por último, es importante tener claro que cualquier actividad actual ha de tener siempre unos objetivos concretos: la abolición del estado, del capital y de la autoridad. Y al mismo tiempo la consecución de la anarquía como un modo de vida donde todos estemos en igualdad de condiciones para disfrutar, en usufructo, los recursos necesarios para vivir, conviviendo con todos los seres del planeta, con todos los sistemas, pero eso sí, sin modos autoritarios, SIN DOMESTICACIÓN. Hemos de tenerlo claro y decirlo. LLAVOR D´ANARQUÍA Barcelona enero de 2002 Fuente caosboy68, Salud y (A)

EL ARTE Y EL MOVIMIENTO PUNK Dadaismo, Surrealismo y Punk. Benjamin Quirarte PRIMERA PARTE Habrá a quienes les resulte absurdo tan sólo el hecho de tratar de relacionar los conceptos de arte y Punk, especialmente aquellos que no conocen o no comprenden lo que es el movimiento Punk, pero en realidad no tiene nada de absurdo ni de ilógico decir que el Punk es arte, y que esta estrechamente en muchas de sus facetas relacionado con el arte. Podemos percibir como la postura, la ética y la forma de ser y vivir del Punk se puede encontrar en muchas de las escuelas y corrientes artísticas a través de la historia, como en el Renacimiento(Siglos XV y XVI), o el Romanticismo (S. XIX), y algunas otras, pero especialmente donde encontramos mayor similitud es en aquellas grandes corrientes artísticas, innovadoras, rebeldes, revolucionarias e irreverentes del Siglo XX, como lo son el Dadaísmo, y el Surrealismo. EL DADAISMO El dadaísmo que nació de la absurda e inútil matanza fraticida de la primera Guerra Mundial, también nace de la hipocresía social y de lo ilógico de la realidad imperante de los años de 1916, 1917. Como respuesta a todo esto, surge el movimiento nihilista llamado Dadá. Tristán Tzara fue quien bautizó a esta corriente que niega cualquier tipo de norma estética, inventando un juego libre de formas y colores, donde la poesía tiene un lenguaje incoherente que se destruye asi mismo. Todo esta permitido. Nada es lógico; su primera expresión: la insolencia, la denuncia, el insulto, en el que Marcel Duchamp, Hans Arp, Soupault, Marx Ernst, Tzara, Antonin Artaud, André Bretón, y otros se especializan. Dada es un movimiento antiliterario, antipoético y antiarte, que termino en ser anti-él-mismo, pues llegó el momento en que Dadá se atrapó asi mismo en un callejón sin salida y agoto todas sus posibilidades, murió como tantos dadaístas, por su propia mano. Al dadaísmo le debemos el collage, los murales y sobre todo, el haber sacado al arte de los museos y de las casas de los burgueses. Lo hicieron popular. El arte no les pertenece, el arte es para el pueblo, para la gente, para que todos lo contemplen. Las realizaciones dadaídstas pueden ser menores en cuanto a la obra, pero grandes en cuanto a la liberación artística, en cuanto al rompimiento de los valores artísticos dogmáticos de la época. Abrieron una puerta definitiva a lo posible y lo imposible, a lo todo y a la nada. Uno de sus méritos más grandes fue también la destrucción necesaria para la creación. "Hoy todo vuelve a empezar -escribe Bretón- es fabuloso; renuncien a todo..." naciendo así, de las cenizas del Dadaísmo, el Surrealismo. SURREALISMO El surrealismo o suprarrealismo(1) no es un capricho intelectual; nace de un asco al mundo, de una angustia desesperada ante la condición del hombre humillada sobre la tierra. Artaud decía: "Vivimos como si al nacer apestara ya a muerte" Asi pues, al igual que el Dadaismo, el Surrealismo sigue siendo la respuesta ante la sociedad, ante esa condición humillada del hombre sobre la tierra. Nace también de una esperanza sin limites y de una gran fe en la posible transformación del hombre... ¡Sí! Es un movimiento de esperanzas y de deseo, es una nostalgia prospectiva, un desarrollo de la conciencia, un acercamiento a lo universal y a lo otro, y su actitud es prometeica; Trata de poner en el hombre todo el poder que este ha sido capas de darle a Dios. El lema fundamental del Surrealismo es la idea de una vida más rica, más bella y más profunda de la que viven la mayoría de los hombres. Y la mayor parte de las acciones surrealistas desde el delirio verbal, hasta la pasión erótica, tienden a ensanchar el dominio del hombre y a enriquecer su universo. Una de las posturas más representativas e importantes es el rechazo a todos los limites que definen la condición humana, y una toma de conciencia. Las nociones de ley, de naturaleza humana, la división entre bien y mal, entre alma y cuerpo, son rechazadas como tantos otros conceptos que para los surrealistas impedían ir mas allá de lo posible. Exacto la existencia media la existencia normal a lo que llamamos .con todo el acento de mediocridad "Vida cotidiana" es lo que el .Surrealismo rechaza. Bretón decía que lo que llamamos vida de un .hombre es por la por la manera "Como parece haber aceptado la .inaceptable condición humana". . Según Elvar, la misión del Surrealismo "Es construir un mundo a la .medida inmensa del hombre". Con ello nos trataba de decir que el .hombre es muchisimo mas que la mediocre idea aceptada .socialmente, puesto que el hombre estaba (y aun en nuestros días) limitado por las malditas y estúpidas leyes, reglas y normas morales prefabricadas, antihumanistas y antinaturales. El Surrealismo es lo contrario de la sabiduría; pone los valores de intensidad, por encima de los valores de equilibrio, prefiere la violencia a la paz, la inquietud al reposo, el grito o el silencio al simple enunciado... Como si del exceso se pudiera romper las paredes que delimitan nuestra condición. El Surrealismo llego a tener una buena militancia revolucionaria, que trato de destruir el mundo capitalista, pronunciándose partidarios del marxismo, lo que fue un GRAN ERROR, por lo que la misma historia lo demuestra, pues uno a uno fue rompiendo con el movimiento, En realidad los surrealistas jamas se sometieron a las doctrinas del partido, lo cual era bastante lógico, en esencia eran anarquistas, y algunos asi se denominaban, el mismo Bretón decía: "La historia dirá si esos que reivindican el monopolio de la transformación social del mundo trabajan por la liberación del hombre o lo entregan a una esclavitud peor...". (léase marxismo jajajaja) EL MOVIMIENTO PUNK Asi mismo por lo que, el Dadaismo y el Surrealismo naciera, iguales o similares motivos dieron luz a ese gran conglomerado de ideas, anhelos, sueños y actitudes que hoy conocemos como el movimiento PUNK, tan difamado, atacado e incomprendido... Segunda parte Dadaísmo Surrealismo y Punk NOTA: (1) Como varios estetas e historiadores del arte acertadamente aluden corresponde a una tradución más fiel. Asi mismo por lo que, el Dadaismo y el Surrealismo naciera, iguales o similares motivos dieron luz a ese gran conglomerado de ideas, anhelos, sueños y actitudes que hoy conocemos como el movimiento PUNK, tan difamado, atacado e incomprendido, muchas veces hasta por quienes se dicen o se dijeron punks. El Punk fue el producto (como ellos mismos lo decían) de una sociedad sin futuro, de una grotesca, ficticia y tiránica realidad como presente, y un pasado lleno de mentiras que parecía no tener sentido. De una juventud reprimida, con una vida artificial llena de valores y tradiciones superfluas y rígidas. Una juventud aburrida y asqueada de la moda y de las estrellas de rock de su hipocresía, de su glamur, y de su excesivo lujo; por lo que para nada se podrían identificar con ellos, puesto que la mayor parte de quienes adoptaron esa nueva corriente de expresión y forma de vida eran personas de clase media y baja, golpeados por la crisis, el desempleo, la miseria, y otros problemas sociales que antagonizaban por ejemplo con la forma de vida de la reina de Inglaterra y de la familia real, la vida de las clases altas y el estilo de vida que les mostraban por televisión. El Punk retoma la simplicidad de los inicios del rock, con mensajes directos y crudos, la forma de vestir es también algo importante y representativo en tanto se tomaba como un medio de expresión, un lenguaje simbólico que con su indumentaria ridiculizaban a las instituciones como el ejercito, el estado, la iglesia... Y además la moral, los valores y los disque "Buenos principios" que tanto daño habían y aun siguen causando en el comportamiento de las personas y su interacción con otros social mente, convirtiéndolos en una especie de robots o zombies, quitándoles su sensibilidad y su humanismo. En la actitud desde sus inicios muestran una gran preocupación por llevar a la práxis sus anhelos y su ética. Al igual que el Dadaismo el Punk, especialmente en sus inicios, como respuesta a esa gran hipocresía imperante muestra una actitud nihilista donde la insolencia, la denuncia y el insulto eran parte esencial de su léxico. En su ética e ideología existieron diferentes grupos y corrientes que fueron evolucionando, florecieron desde las más idiotas y ficticias corrientes como aquellos que eran "punks" por moda, o tocaban en un grupo de "Punk" por que querían llegar a ser estrellas del Punk -para ellos la moda del momento-; tener chicas o simplemente lo hacían por dinero, ya que algunas compañías obligaban a los grupos a tocar "Punk rock" si querían firmar un contrato (2) ; Hasta aquellos que en sus letras impregnaban de xenofobia, machismo, y racismo a la juventud, que fueron relativamente pocos; a los que muchos historiadores del movimiento Punk, y los mismos punks no los considerados como tales por que fueron productos preparados, maquilados, embellecidos, enplasticados y listos para ser vendidos, por partidos políticos o empresarios, es decir fueron grupos creados en su gran mayoría y como principio traicionaban uno de los principales postulados el "hazlo tu mismo"(3). Hubo también corrientes más nobles y loables, como la hoy denominada AnarcoPunk, que mostraban una gran preocupación por el problema del sinsentido de la vida, a la vez que eran pacifistas, vegetarianos o veganos, luchaban tanto por los derechos de los homosexuales, como por los de la mujer, los del niño y del ser humano en general, tanto como por los derechos de los animales, siempre con una oposición total a la opresión y al autoritarismo. El Punk al igual que el Surrealismo es un movimiento de esperanzas y de deseo, y al igual se anhela esa vida más rica, más bella y profunda y aun hoy en día, después de dos décadas de sus comienzos el Punk sigue vivo recordándonos que luchar es vivir, y que si no estas de acuerdo con la vida que llevas, tu eres el dueño de tu cuerpo y tienes la posibilidad de cambiar tu destino. RESISTIR ES EXISTIR... Marcel Duchamp CRASS NOTAS * (2) Lo que ocurrió con Gary Newman y muchos grupos de música electrónica, experimental o New Wave, el supuesto "Punk Rock" era muy buen negocio cuando el BUMM de los 70´s y principios de los 80´s, aún que parezca imposible de creerlo, y Aun en estos momentos y para muestra las decenas de grupos supuestamente de "Punk Rock" Norte Americanos (EE.UU.) que en estos momentos se encuentran de moda * (3) El equivalente a la autogestión en el movimiento anarquista o a la autonomía en el movimiento zapatista Artículo que apareció en Araucano No.4, México, 1996. Fuente Parte 1 Fuente Parte 2 NOTAS * (2) Lo que ocurrió con Gary Newman y muchos grupos de música electrónica, experimental o New Wave, el supuesto "Punk Rock" era muy buen negocio cuando el BUMM de los 70´s y principios de los 80´s, aún que parezca imposible de creerlo, y Aun en estos momentos y para muestra las decenas de grupos supuestamente de "Punk Rock" Norte Americanos (EE.UU.) que en estos momentos se encuentran de moda * (3) El equivalente a la autogestión en el movimiento anarquista o a la autonomía en el movimiento zapatista Artículo que apareció en Araucano No.4, México, 1996. carpediem