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clonvandam1

Usuario (Argentina)

Primer post: 25 mar 2010Último post: 4 oct 2010
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Empresas yanquis venden tortura a Europa
Empresas yanquis venden tortura a Europa
InfoporAnónimo4/16/2010

Europa importa tortura de EEUU Una compañía de Estados Unidos admitió por primera vez que exportó a Europa equipos diseñados para infligir dolor en prisioneros David Cronin IPS 16-04-2010 En 2006, la Unión Europea (UE) había prohibido el comercio de una amplia gama de instrumentos de tortura. Entre ellos el sistema llamado "Band-It", que, adherido a las piernas o brazos del detenido, puede administrar choques eléctricos de 50.000 voltios. La firma fabricante Stinger Systems, con sede en el sudoriental estado estadounidense de Florida, reconoció haber realizado envíos a Europa a pesar de la prohibición. Sin embargo, el presidente de la compañía, Bob Gruder, se negó a especificar a qué países. "Sólo vendemos a militares y a autoridades que aplican de la ley", dijo a IPS. "Nuestros productos se venden en todo el mundo, pero preferimos no revelar dónde". Stinger, antes bajo el nombre Stun Tech, tiene distribuidores en varias de las 27 naciones de la UE. La firma rumana Gate 4 Business confirmó haber importado algunos apartados Band-It. "Simplemente compramos unas pocas muestras", dijo el portavoz de Gate 4, Cristian Anasteseu. "La ley rumana la considera un arma letal". Anasteseu añadió que la empresa no había trabajado con Stinger durante "al menos un año". También dijo que ahora estaba interesada en importar gas pimienta para "control de multitudes" por parte de la policía, y que se habían reunido con representantes de la fabricante Mace a comienzos de este año en Estados Unidos. El mes pasado, la organización defensora de los derechos humanos Amnistía Internacional publicó un informe revelando cómo algunas compañías eludieron la prohibición de la UE, que explícitamente se refiere a los cinturones eléctricos ("stun belt", adquiriendo instrumentos de tortura con efectos similares pero con diferente nombre. La empresa española Nidec había ofrecido a la venta esposas paralizantes ("stun cuffs", pero informó a la revista Time que retiró esos productos de su catálogo en Internet. "Los cinturones eléctricos están en la lista prohibida", dijo David Nichols, analista de política exterior de la oficina en Bruselas de Amnistía. "Lo que hemos estado diciendo es que hay otros aparatos que son efectivamente iguales y han sido clasificados y nombrados de manera diferente, y comercializados como si fueran completamente legítimos, incluso cuando no tienen ningún otro uso que ser instrumentos de tortura", añadió. El principal producto de Stinger es la pistola paralizante S-200, presentada como un arma "inteligente" capaz de incapacitar a una persona que la policía considere peligrosa, utilizando un choque eléctrico de 56.000 voltios. Según Gruder, el arma es menos peligrosa que la fabricada por la empresa rival, Taser. "Es tecnología diferente", subrayó. "Se puede ajustar cuando sea necesario, mientras que con la Taser tienes una cantidad predeterminada de voltaje, sin capacidad de ajuste". El empresario subrayó que nadie ha muerto ni ha resultado severamente herido con la S-200. Falcom, compañía con sede central en la localidad belga de Beernem, confirmó a IPS que trabaja como distribuidora para Stinger, aun cuando no lo menciona en su sitio web. El director gerente de Falcon, Jean Nicodéme, explicó que eso se debía a que los productos de Stinger están "estrictamente prohibidos" en Bélgica, y sólo autoridades públicas pueden acceder a ellos. Aunque una unidad de elite de la policía belga adquirió armas de la firma Taser en 2009, Falcon informó que no ha vendido ninguna pistola de Stinger a las autoridades hasta ahora. "Nuestra política general es que no vendemos fuera de Bélgica", añadió Nicodéme. Un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores en Flandes, una de las tres regiones de Bélgica donde opera Falcon, señaló: "Negamos licencias para la importación y exportación de todo lo que esté relacionado con tortura". "Si una compañía que importa ese tipo de productos puede probar que sólo los transferirá a autoridades del orden público, entonces hay una excepción en la ley. Ese tipo de importaciones son raras", añadió. No obstante, Luc Mampaey, de la organización belga Grip, que sigue de cerca la industria armamentística, dijo no estar "satisfecho con la posición" del gobierno flamenco ni de el resto de las autoridades de su país. "El problema es que hay poca precisión sobre este tipo de armas en Bélgica", dijo. "Las armas que son consideradas menos que letales constituyen una zona gris en la ley". Sirien, otra compañía belga, ha sido también mencionada como agente de Stinger. Sin embargo, dejó de promocionar la pistola S-200 en su sitio web luego de que fuera publicado el informe de Amnistía. "El problema con Amnistía Internacional es que sólo ven el lado malo de todo", dijo Erwein Lafosse, representante de Sirien, a la revista Time en marzo. "Sí, pueden ser usadas para tortura, pero también todo tipo de instrumentos comunes, como cuchillos, tenedores y cucharas". FUENTE

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Funcionamiento de las linternas sin pila
InfoporAnónimo4/30/2010

Funcionamiento de las linternas sin pila Realmente el funcionamiento es realmente básico y seguro que el principio físico que tiene lugar lo utilizáis a menudo sin daros cuenta. Se trata del principio de inducción electromagnética de Faraday. Quizá os suene un poco raro ese nombre tan largo y raro, pero si os digo que funciona con una dinamo y uno o varios condensadores seguro que os resulta más familiar. Para empezar vamos a ver que es una dinamo. Este aparato, utilizado muy a menudo en las bicicletas para encender una luz por la noche, no es más que un dispositivo capaz de transformar la energía mecánica (movimiento) en energía eléctrica. Lo hace gracias a una bobina que gira situada dentro de un imán. Al girar, la bobina provoca un cambio en el flujo electromagnético que por la ley de inducción electromagnética provoca una fuerza electromotriz (voltaje). Este voltaje es alterno, pero gracias a un conmutador se puede transformar fácilmente a corriente continua que permita cargar el condensador o batería e iluminar la bombilla o LED de la linterna. Otra manera de conseguir lo mismo es mediante la utilización de una bola de cobre u otro material conductor que pueda moverse libre dentro de una bobina longitudinal a la linterna. Al agitar la linterna la bola recorrerá la bobina constantemente lo que provocará también que se cree una fuerza electromotriz que puede aprovecharse para conseguir un voltaje que cargue los condensadores. Si esto os suena raro podéis hacer un experimento con el comprobar cómo se produce la inducción electromagnética por movimiento. Coged un tubo de metal y cerradlo por un extremo. Por el otro extremo dejad caer dos bolas o canicas de igual masa (o muy parecida), primero una hecha de cristal y luego otra de metal. Cuál tarda más tiempo en llegar al final?? Sorprendente, verdad?? xDD Así pues ya tenemos que gracias al movimiento podemos generar una corriente eléctrica. Sin embargo, si esta corriente no se aprovecha en el momento se pierde, por lo que hay que utilizar algún tipo de batería para ir poco a poco utilizándola. La manera más común de almacenar esta corriente es mediante el uso de condensadores. Estos dispositivos de los que ya he hablado en alguna ocasión, aparecen en prácticamente la totalidad de los circuitos eléctricos, incluido el cañón Gauss. Cuando se les alimenta con una corriente ya sea alterna o continua se cargan con el voltaje que se les aplique, siempre y cuando no sobrepase su voltaje máximo (depende de cada condensador). En el caso de la corriente alterna, el condensador se cargará y descargará repetidas veces, por lo que no es viable para la linterna. En cambio con corriente continua el condensador se cargará progresivamente hasta que alcance su valor máximo, lo cual es lo más recomentable para hacer funcionar la linterna. Una vez cargado el condensador podemos encender la linterna y ésta permanecerá encendida un tiempo determinado que dependerá de la potencia de la bombilla o LED y la capacidad del condensador utilizado. FUENTE

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El país más lector del mundo
El país más lector del mundo
InfoporAnónimo5/6/2010

Islandia, el país más literario del mundo Los que nunca hemos visitado Islandia tenemos que conformarnos con dejar que nos lleguen sus mayores curiosidades y, por qué no, tópicos sobre esta isla de hielo. Que si en verano hay 24 horas de luz, que si no tiene ejército desde el siglo XIII, que si fue un islandés el que realmente descubrió América, Bobby Fischer, Björk, Gudjohnsen, Sigur Ros… pero lo que nos interesa en Papel en Blanco es su faceta cultural, y en esto Islandia tiene muchas cosas que decir. Gracias a mi amigo Jaimixx me enteré de que uno de cada diez islandeses publicará un libro a lo largo de su vida. Para comprobar la veracidad de esta insólita estadística, me dispuse a investigar en libros e Internet todo lo que pudiera estar relacionado con la cultura islandesa. Los epígrafes que voy a desarrollar ahora son parte del fruto de mi búsqueda: · Como he dicho, uno de cada diez islandeses publicará un libro a lo largo de su vida. Esto convierte a Islandia en la mayor generadora de escritores del mundo. Si tenemos en cuenta que Islandia cuenta con 100.000 habitantes sólo en la capital (Reykjavik), nos haremos a la idea de que la ciudad tiene 10.000 autores entre su población, con libros publicados todos al cien por cien en islandés como defensa del idioma, que llevan a rajatabla. · Los islandeses leen unos 40 libros al año. Evidentemente, esto los convierte en los más lectores del mundo con diferencia sobre el resto de países (de España, mejor ni hablar…). · Islandia cuenta con un premio Nobel, llamado Halldór Laxness (1902-1998), que recibió el galardón en 1955. Laxness empezó escribiendo artículos periodísticos. Dejó un legado de una ingente cantidad de poemas, decenas de novelas, obras de teatro y un intento frustrado de integrarse en Hollywood para hacer películas. La única novela suya traducida al español de la que tengo constancia es Gente Independiente (1935), aunque al parecer también son notables La Campana de Islandia (1946), Estación Atómica (1948) y En el Recinto de la Casa (1975). Otros escritores destacados de la isla son Hallgrímur Helgason (1959- ), con su novela Hella (1990) y su novela gráfica 101 Reykjavik (1996); Ólafur Jóhann Ólafsson (1962- ), premiado autor y articulista que vive en EEUU; o el joven poeta y escritor para niños Andri Snær Magnason (1973- ). · Probablemente le debemos a Islandia el concepto de novela. Las Sagas Islandesas son una colección anónima de textos prosaicos escritos alrededor del siglo XIII. Cientos de años después, estas Sagas han despertado interés en el ámbito internacional, sobretodo en el Reino Unido, pero en Islandia constituye su mayor orgullo cultural y reconocen que es su influencia predominante en su literatura actual. Jorge Luis Borges admitió la importancia de estas Sagas e incluso fue invitado a Islandia por la sociedad de escritores islandeses. Asimismo, podemos decir que las Sagas fueron las pioneras en el uso del narrador omnisciente (narrador en tercera persona, objetivo y dotado de sabiduría absoluta sobre lo que se cuenta). Un conjunto de historias de épica medieval que ríanse ustedes de El Señor de los Anillos, y que progresivamente se está convirtiendo en objeto de análisis por parte de los literatos occidentales. Fuente

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El mito del fundamentalismo del mercado libre
InfoporAnónimo4/12/2010

Escrito por Dean Baker “Deberíamos enterrar de una vez por todas el concepto de ‘fundamentalismo del mercado libre’. En este debate no hay fundamentalistas del mercado libre. Lo que hay son conservadores que quisieran que nos creyéramos que sus normas equivalen al natural funcionamiento del mercado. Los progresistas no deberíamos ponérselo tan fácil”. Durante el último cuarto de siglo, los progresistas no han dejado de lanzar diatribas contra el “fundamentalismo del mercado libre”. Su principal queja se refiere a que los conservadores quieren eliminar el sector público y dejarlo todos en manos del mercado. Pero este planteamiento es un completo disparate. La derecha tiene tanto interés como los progresistas en que el sector público se implique en la economía. La diferencia radica en que los conservadores quieren que el sector público intervenga de un modo que redistribuya el ingreso en provecho de los más pudientes. La otra diferencia está en que la derecha es lo suficientemente lista como para ocultar estas intervenciones, tratando de que parezca que las estructuras que redistribuyen el ingreso hacia los de arriba no son más que el resultado del funcionamiento natural del mercado. Los progresistas estamos favoreciendo la causa de los miembros de la derecha cuando les acusamos de ser unos “fundamentalistas del mercado”, dando por buena la idea de que los conservadores efectivamente desean una estructuración de la economía de acuerdo con su estado natural. Este no es un problema que tenga que ver simplemente con el punto de vista o el enfoque que se dé al problema; aunque no cabe duda de que el enfoque también importa. En el caso concreto de la cultura política estadounidense, unos resultados económicos que parezcan ser el producto del funcionamiento natural del mercado pueden resultar más atractivos que las supuestas maquinaciones de unos burócratas gubernamentales. Si calificamos las posiciones de la derecha como simplemente consistentes en dejar que el mercado siga su curso natural, entonces lo que hacemos es colocar a las políticas públicas progresistas en una posición de gran desventaja política. La confusión provocada por esta guerra erróneamente encauzada contra el fundamentalismo del mercado sobre el diseño de las políticas públicas es aún más grave que el daño político que provoca. Los progresistas no tenemos que ver al sector público como el instrumento para modificar los resultados del mercado. Lo que tenemos que entender es que, al igual que nuestros oponentes conservadores, debemos buscar formas de estructurar las normas que regulan el mercado para que los mercados produzcan resultados deseables desde una perspectiva progresista. El rescate del sector financiero ha constituido la más obvia intervención reciente del sector público para redistribuir el ingreso hacia los más ricos. Cuando a finales del año 2008 Goldman Sachs, Citigroup, Morgan Stanley y el resto de grupos financieros se veían abocados a una quiebra irremisible, en ningún momento se enrocaron exigiendo que el sector público les dejara solos. No, esos gigantes financieros pordiosearon para que la administración pública les prestara dinero a tipos de interés inferiores a los del mercado y para que garantizara sus activos. Entidades como Goldman Sachs incluso insistieron en que el sector público debía participar en el aval de las deudas de sus socios en la quiebra bancaria, como en el caso de AIG. La desregulación también aumenta la rentabilidad, y nada tiene que ver con el libre mercado. En otras palabras, lo que el sector financiero quiere es que la administración pública les proporcione “garantías” a través de la Reserva Federal, del Fondo Federal de Garantía de Depósitos y de los múltiples canales establecidos ad hoc, pero lo que en modo alguno quiere es tener que pagar por ello. Y tampoco quiere que este sistema de garantías tenga restricción alguna. En efecto, lo que el sector financiero quiere es poder gestionar una empresa de fabricación de explosivos que esté ubicada fuera de su domicilio y tener que pagar por ella la misma prima de seguro residencial que pagaría cualquier vivienda normal. A esto no se le puede llamar libre mercado. Las demandas del sector financiero sobre el sector público no son cualitativamente distintas de las que realizan otros sectores en el proceder de las intervenciones públicas en punto a estructurar el mercado. Para poner otro ejemplo, la administración pública otorga monopolios de patentes a las empresas farmacéuticas que permiten a éstas fijar el precio de los medicamentos a unos niveles que superan en porcentajes de varios cientos –o incluso miles– los precios que estos medicamentos tendrían en un mercado competitivo. Como resultado de la protección de las patentes, muchos medicamentos se venden a precios de cientos o miles de dólares por receta cuando, de venderse en un mercado competitivo, la mayoría podrían adquirirse a precios de 4 o 5 dólares por la misma receta. Los monopolios de patentes tienen una importante función económica (ofrecen un incentivo para la investigación para la obtención de nuevos medicamentos), pero es evidente que no son el único medio disponible para financiar la investigación y desarrollo. Cada año, el sector público destina más de 30.000 millones de dólares en la financiación de la investigación biomédica a través de los Institutos Nacionales de Salud, un monto comparable a lo que el conjunto del sector destina a investigación. En principio, podríamos reemplazar la investigación financiada por el sector farmacéutico a través de la inversión pública directa en investigación. O, como ha sugerido el premio Nóbel de Economía Joseph Stiglitz, la investigación podría seguir realizándose como hasta ahora, pero podrían comprarse las nuevas patentes mediante un sistema de evaluación. De acuerdo con este sistema, un comité fijaría los precios de las nuevas patentes y pagaría estas cantidades a los titulares de las patentes. Esto permitiría que los medicamentos basados en nuevas patentes pudieran venderse como genéricos en un mercado competitivo. Podemos discutir mucho acerca de si estos mecanismos constituyen alternativas mejores al sistema actual en punto a fomentar la investigación de nuevos medicamentos que son necesarios, pero lo que está fuera de toda duda es que el sistema de patentes no es de libre mercado y de que no es esencial para financiar la investigación en nuevos medicamentos. Quienes defienden las patentes sobre medicamentos no pueden decir que están promoviendo un mercado libre. La realidad es que en todo esto hay mucho dinero en juego. En el último año, el país gastó más de 250.000 millones de dólares en medicamentos con receta médica. En un mercado competitivo el precio aproximado de estas mismas recetas habría sido de unos 25.000 millones de dólares. La diferencia de 200.000 millones de dólares daría para cubrir los gastos de programas como el de los cupones para alimentos, el programa estatal de seguros médicos infantiles (SCHIP, en inglés) o el programa Head Start para servicios de educación, salud y nutrición de niños y familias pobres. Además, el auténtico pozo sin fondo en el que se ha convertido este sistema monopolista de patentes tiene claros visos de seguir profundizando esa dinámica de gasto a gran velocidad. Los gastos por recetas médicas constituyen el factor de crecimiento más acelerado de todos los costes relativos al sistema de salud. Está previsto que en 2019 el país gaste casi 500.000 millones de dólares en medicamentos con receta médica. Durante la próxima década, se prevé que los gastos sobrepasen los 3’5 billones de dólares, con un exceso de reembolsos a la industria farmacéutica cifrable en unos 3 billones de dólares, una cantidad que supondrá más del triple de lo que se gastará en la reforma sanitaria propuesta por el Congreso de Estados Unidos. Algo similar puede contarse acerca de los derechos de autor. Bill Gates es un hombre increíblemente rico porque el gobierno de Estados Unidos le ha cedido el monopolio sobre Windows, amenazando con sancionar o arrestar a cualquier persona que lo venda o done sin el permiso de Gates. Sin el monopolio creado por la protección de los derechos de autor cualquiera en cualquier lugar del mundo podría bajarse instantáneamente los programas de Microsoft sin coste alguno. Al igual que las patentes sobre medicamentos, los derechos de autor tienen una importante función económica. Constituyen un incentivo para el trabajo creativo y de innovación, como el de desarrollar nuevos y mejores programas informáticos o producir buenas películas y música, aun cuando también disponemos de mecanismo alternativos para promover este tipo de trabajos y desarrollar otros nuevos. Los monopolios sobre derechos de autor conducen a una enorme transferencia de ingresos hacia las empresas de entretenimiento y de elaboración de programas informáticos. Microsoft por sí sola se embolsa más de 60.000 millones de dólares anuales, la mayor parte de los cuales no habrían sido posibles de no existir la protección de los derechos de autor. La asociación que agrupa a las sociedades del sector sostiene que, en conjunto, las empresas de derechos de autor suponen un 6’6% del Producto Interior Bruto. Esta cantidad equivale a más de un tercio de los ingresos impositivos recaudados por el gobierno federal. Podría hacer una lista mucho más extensa de mecanismos y beneficiarios, pero el núcleo del asunto está bien claro. La idea de que un “mercado libre” permite que algunas personas se conviertan en inmensamente ricas y es la causa de que otras sean pobres o estén en una situación financieramente expuesta es un disparate. La distribución del ingreso está determinada por políticas públicas que favorecen a ciertos grupos y perjudican seriamente a otros. Si los progresistas aceptamos las estructuras que los conservadores han institucionalizado como algo llamado “mercado libre” y luego tratamos de utilizar los impuestos y las políticas de transferencia de recursos para reconducir las desigualdades, entonces nosotros mismos nos habremos metido en un callejón sin salida. En lugar de esto, debemos centrarnos en modificar las reglas que redistribuyen el ingreso a favor de los más pudientes. Hay distintas formas de reestructurar los mercados. Debemos ser al menos tan oportunistas y creativos como la derecha en la elaboración de normas que a la vez produzcan resultados eficientes y conduzcan a mejores distribuciones en el ingreso. La ley de reforma de la sanidad ilustra la necesidad de cambiar el enfoque del asunto. Se trata de un buen intento para tratar de conseguir el objetivo de extender la cobertura a la mayoría de los que aún no tienen seguro médico. Sin embargo, contribuye muy poco a atajar el problema del desmedido aumento de los costes. Como resultado, lo que habremos creado será un sistema que sabemos que será insostenible a largo plazo. La idea de que en futuras décadas de algún modo podremos apuntalar el sistema mediante impuestos progresivos no tiene ningún sentido. Se puede afirmar con casi total certeza que será políticamente imposible aumentar lo suficiente los impuestos hasta lograr cubrir los costes del sector público sanitario. De modo que cabe la posibilidad de que tengamos que restringir y/o disminuir la calidad de las prestaciones sanitarias, o bien cargar con fuertes impuestos a las clases medias. La ruta alternativa consistiría en atacar directamente la estructura del sistema público de salud que conduce a unos costes tan excesivos. En este contexto, es importante recordar que los estadounidenses pagamos por la atención sanitaria más del doble por persona de lo que pagan los ciudadanos de otros países ricos. Como señalan innumerables estudios, las causas de estos mayores costes no son atribuibles a una mayor calidad o a un mayor volumen de los servicios sanitarios, sino a los costes más elevados de los servicios que recibimos. Este asunto puede abordarse mediante la reforma de los mercados de estos servicios. Regresemos al asunto de los medicamentos. Se mire por donde se mire, el actual sistema conlleva enormes ineficiencias y nos aboca a optar entre alternativas que a menudo son un sinsentido; sin embargo, podrían erradicarse estas disfunciones si se racionalizara el sistema de financiación de la investigación sobre medicamentos. Tomemos el caso de una mujer de 80 años con buena salud que de repente desarrolla un cáncer. Supongamos que el único tratamiento que tiene alguna posibilidad de éxito requiera administrarle un nuevo fármaco producto de la bioingeniería que cuesta unos 250.000 dólares al año. ¿Debería el sector público estar dispuesto a correr con los gastos? Siguiendo el trabajo que han realizado algunos filósofos morales, supongamos que, de no existir la protección de las patentes, el medicamento costara alrededor de 200 dólares anuales. Aunque la empresa farmacéutica hubiera destinado una gran cantidad de recursos a desarrollar el medicamento, éste es un dinero que no han tenido que sacar de su bolsillo. En realidad nosotros ya hemos pagado los costes de la investigación (generalmente a través de alguno de los mecanismos expuestos anteriormente). La cuestión importante radica en cuánto cuesta producir la siguiente dosis. En el supuesto de que el coste de las dosis de medicamento sea de 200 dólares al año, no será necesario discutir si hay que aplicar ese tratamiento. Pero éste no es el único problema relativo al sistema de patentes. Cuando el sector público interviene para hinchar los precios artificialmente, está creando incentivos perversos inesperados. Como resultado de los enormes beneficios procedentes de estos fármacos, la industria farmacéutica gasta una cantidad ingente de recursos en publicidad. Esto promueve que se trate de buscar la buena disposición o incluso que se soborne a los doctores para que prescriban ciertos medicamentos. Lo cual conduce a realizar costosas campañas publicitarias dirigidas a los consumidores. También favorece que el sector farmacéutico compre a políticos para asegurarse de que el Medicare, el Medicaid y otros programas gubernamentales aceptarán pagar por esos medicamentos. Y, finalmente, todo esto ofrece a la industria un enorme incentivo para ocultar los resultados de las investigaciones que ponen en duda la efectividad y seguridad de estos medicamentos. Los progresistas debemos poner sobre la mesa estos argumentos de “mercado libre” a la hora de discutir sobre el problema de la prescripción de medicamentos. Las enormes cantidades de dinero que están en juego ayudan a entender cuán escuálidos son en realidad planes recaudatorios asociados a la reforma sanitaria estadounidense, como el “Cadillac” [de impuestos sobre primas de seguros médicos de cantidades elevadas, n. del t.] o el del aumento de los gravámenes sobre los multimillonarios. Del mismo modo, podríamos recurrir a alguna versión moderada de libre comercio en la asistencia sanitaria. Normalmente, la política comercial se ha utilizado explícitamente para que nuestros trabajadores manufactureros compitieran directamente con trabajadores que reciben bajos salarios de países en desarrollo. Los progresistas a menudo nos fijamos en la pérdida de puestos de trabajo industriales y la disminución de los salarios para los trabajadores poco calificados que esto conlleva en Estados Unidos como una evidencia de que el mercado libre no funciona. Esto es un tremendo error. Estos resultados no son más que lo que ya predijeron los modelos comerciales en caso de que se aplicaran este tipo de políticas en Estados Unidos. Lo sorprendente es que hubiesen dado lugar a algún otro tipo de resultado. Sin embargo, es posible diseñar políticas de “libre mercado” que den lugar a resultados diferentes. En el caso de la asistencia sanitaria, podríamos empezar por permitir que los beneficiarios del sistema Medicare realizaran compras en sistemas sanitarios de otros países ricos. Puesto que los costes sanitarios son más bajos en Alemania, Canadá y muchos otros lugares, en el caso de que los beneficiarios optaran por trasladarse a otro país para recibir tratamiento se producirían cuantiosos ahorros que podrían compartir el sector público estadounidense y los beneficiarios. Recientemente hemos realizado cálculos que muestran que en unas pocas décadas los ahorros obtenidos serían de decenas de miles de dólares anuales por persona. Esto sería así aún después de calcular la substancial prima que habría que abonar a terceros países por tratar a los pacientes de más edad, garantizando así que también esos países saldrían beneficiados del proceso. De hecho, puesto que estos países recibirían bonificaciones por los costes de los tratamientos, tales actividades incluso podrían llegar a ser una fuente de crecimiento para los mismos. Sea como fuere, de lo que no hay duda es de la gran diferencia existente entre los costes sanitarios relativos de estos países y los de Estados Unidos. Nuestro sector sanitario sólo sobrevive por las medidas proteccionistas extraordinarias que restringen la competencia extranjera. Es fácil imaginar mecanismos que permitirían que otros países pudieran proporcionar asistencia sanitaria a ciudadanos estadounidenses y utilizar estos beneficios para mejorar la asistencia a sus propias poblaciones. Una sistema con una especie de bono internacional Medicare podría permitir a los jubilados disfrutar de una mejor calidad de vida de la que jamás gozarán aquí, mientras a largo plazo también ahorrarían al sector público estadounidense decenas de billones de dólares del programa Medicare. Mediante una reducción de la demanda de asistencia sanitaria en Estados Unidos habría una presión a la baja sobre los costes médicos generales en el interior del país. Hay otros caminos por los que el sector público puede promover el comercio en los servicios médicos. Por ejemplo, podría autorizar instalaciones en otros países que reunieran los estándares de calidad requeridos y también fijar normas generales sobre responsabilidad para asegurar que las personas que sean tratadas fuera del país tengan la cobertura legal adecuada en caso de malas prácticas médicas. Puesto que existe un diferencial enorme entre la calidad de los servicios sanitarios europeos y los estadounidenses (por no mencionar el de centros sanitarios de alto nivel en países como India o Tailandia), es muy probable que hubiera una gran cantidad de pacientes dispuestos a ser tratados fuera del país, siempre y cuando se crearan las condiciones institucionales adecuadas. Ni que decir tiene que la mejor opción sería la de reformar el sistema sanitario de Estados Unidos para que la gente no tuviera que abandonar el país para recibir una atención sanitaria decente. Pero si nosotros carecemos de la fuerza política suficiente para reformar el sistema interior (como obviamente es el caso), parece absurdo mantener aquí a los pacientes como rehenes de un sistema en quiebra. Cuando las fuerzas de la competencia mercantil hayan aplicado su magia estaremos en mejores condiciones para debatir sobre la reforma del sector sanitario en nuestro país. Es harto más productivo hablar sobre las distintas opciones disponibles para sacar provecho de los mecanismos de mercado para reestructurar a fondo el sistema sanitario que tratar de ver cómo sacamos recursos de aquí y de allá mediante impuestos para mantener en pie unos años más un sistema sanitario quebrado. Puede aplicarse el mismo enfoque a casi todos los problemas sociales. Podemos y debemos reclamar una fiscalidad progresiva, pero aún es mejor cambiar las estructuras institucionales que conducen a una desigualdad flagrante. Los presidentes de empresas de Estados Unidos han recibido pagos de decenas de millones de dólares anuales porque nosotros hemos creado una estructura de gobierno corporativo que permite que los altos directivos saqueen las empresas que gestionan. Esta estructura de gobierno corporativo la creó la administración pública, en modo alguno se desarrolló en condiciones de libre mercado. Ningún otro país permite un pillaje semejante. Un cambio en las normas para que el control retorne a los accionistas no implica una interferencia del sector público en el mercado; simplemente se trata de la reforma de un sistema disfuncional. Tanto Europa como Japón tienen economías capitalistas dinámicas, pero no por ello sus altos ejecutivos empresariales tienen las descomunales compensaciones económicas de las que disfrutan los estadounidenses. Esto no ocurre porque allí tengan restricciones legales sobre los pagos, sino porque tienen estructuras de gobierno corporativo que no permiten que los altos ejecutivos se dediquen sin recato a la rapiña en sus propias empresas. En la misma línea, aunque es deseable que los trabajadores menos calificados dispongan de contextos legales en los que haya salarios mínimos y otros ingresos directos de apoyo, es mucho mejor reestructurar los mercados en el sentido de que aumenten la demanda relativa de sus servicios. Por ejemplo, debemos insistir en que la Reserva Federal priorice que la tasa de desempleo disminuya en vez de fijarse sólo en aumentar los tipos de interés para evitar que suba la inflación. El antiguo presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan tomó esta opción en la década de 1990, facilitando así que hubiera el primer periodo de crecimiento sostenido del salario real de los trabajadores con salarios medios y bajos desde la década de 1960. Leyes que tuvieran más presentes las demandas sindicales, como serias penalizaciones civiles –o incluso criminales– contra empresarios que atentaran contra el derecho de sindicación de los trabajadores, también serían medidas que contribuirían a igualar la distribución de la renta. También podemos aplicar algunos buenos principios de libre mercado a profesionales que reciben salarios altos, como doctores, abogados y economistas. Si se eliminaran restricciones profesionales e inmigratorias que protegen a los profesionales estadounidenses altamente calificados de la competencia extranjera, a buen seguro se reducirían los emolumentos que cobran los que se encuentran entre el 1% y el 2% de los que más cobran, disminuyendo así el coste de todos los servicios, desde la sanidad hasta la educación. Hay una lista inacabable de políticas públicas que pueden alterar las normas para acercarse a un resultado más igualitario. Las normas por las que nos regimos hoy no nos han venido dadas ni por una deidad ni por la naturaleza, sino que han sido redactadas por los ricos y por poderosos grupos de interés que se benefician de las mismas. Esta gente no son en absoluto fundamentalistas del libre mercado, ni se oponen tampoco a un sector público que funcione. Nadie que no sean ellos puede producir versiones mercantiles de los últimos fármacos de Pfizer o de los nuevos programas de Microsoft. Incluso cuando ha habido gobiernos republicanos, el sector público ha puesto todo su empeño en llevar ante la justicia a quienes no respetaban las leyes relativas a patentes o derechos de autor. Los ricos quieren y esperan que haya un gobierno que haga cumplir las normas que protegen su riqueza y su poder. Les importan un comino los programas sociales públicos, pero eso es simplemente porque ellos no dependen de estos programas. Durante el paso del huracán Katrina no murió un solo rico. La agenda progresista a largo plazo debe cambiar sus prioridades y dejar de fijarse tanto en las políticas impositivas y de transferencia de recursos para concentrarse en cambiar las normas que conducen a resultados indeseados en los mercados. Tenemos que ser tan agresivos y creativos como la derecha en punto a diseñar nuevas reglas que distribuyan los ingresos hacia los que menos tienen en vez de a los más pudientes. Y deberíamos enterrar de una vez por todas el concepto de “fundamentalismo del mercado libre”. En este debate no hay fundamentalistas del mercado libre. Lo que hay son conservadores que quisieran que nos creyéramos que sus normas equivalen al natural funcionamiento del mercado. Los progresistas no deberíamos ponérselo tan fácil. Dean Baker es codirector del Center for Economic and Policy Research (CEPR). Es autor de Plunder and Blunder: The Rise and Fall of the Bubble Economy y False Profits: Recoverying From the Bubble Economy. FUENTE

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Por qué se llama Mar Muerto
Por qué se llama Mar Muerto
InfoporAnónimo7/25/2010

Mar Muerto El mar Muerto es un lago endorreico salado situado a 416,5 m bajo el nivel del mar entre Israel, Jordania y los Territorios Palestinos. Es de hecho el lugar más bajo de la Tierra, ocupando la parte más profunda de una depresión tectónica atravesada por el río Jordán y que también incluye el lago de Tiberíades. También recibe el nombre de lago Asfaltites, por los depósitos de asfalto que se encuentran en sus orillas, conocidos y explotados desde la Edad Antigua. Tiene unos 76 km de largo y un ancho máximo de unos 16 km; su superficie es aproximadamente de 625 km². Recibe agua del río Jordán, de otras fuentes menores y de la escasa precipitación que se produce sobre el lago, y el nivel del mar es el resultado del balance entre estos aportes y la evaporación. Es aproximadamente diez veces más salado que los océanos; la salinidad en el resto de los mares es de 35 gramos por litro. En el mar Muerto es de 350 a 370 gramos por litro, por lo que ningún ser vivo habita en él, salvo las artemias. Tan elevada salinidad es lo que impide a un ser humano hundirse en sus aguas debido a que la elevada densidad ejerce un empuje superior a la del mar, pudiendo flotar sin ningún esfuerzo, característica que le ha hecho mundialmente popular. Con todo, no es el lago más salado de la Tierra, ya que lo superan el lago Assal en Yibuti y ciertos lagos antárticos. Es rico en potasas, bromuro, yeso, sal y otros productos químicos que se extraen en gran cantidad y de manera muy económica. Las compañías israelíes y jordanas instaladas en la parte sur del mar Muerto, a ambos lados de la frontera, aprovechan dichos minerales para el desarrollo de una importante actividad económica. Para llevar a cabo el proceso de extracción de minerales, es necesario evaporar artificialmente agua del mar Muerto, proceso que contribuye al descenso de sus aguas, un hecho completamente evidente para todo aquel que visita la zona. Ambos países también utilizan las aguas del río Jordán, principal tributario del mar Muerto (es el único tributario en la práctica) para irrigar grandes extensiones de tierra agrícola. La carretera 90 al lado del Mar Muerto. La superficie era de 1.025 kilómetros cuadrados en 1945. Hoy apenas alcanza 625, y en algo más de 100 años tendrá la mitad de su actual extensión, según cifras oficiales. En ciertos puntos, la costa se halla hoy a 600 metros de donde se encontraba 20 años atrás. La costa se ha alejado tanto, que a los turistas se les dificulta llegar al mar. Se crean áreas secas que se convierten muchas veces en zonas de barro imposibles de cruzar. También sucede que el agua que corre en dirección al mar desde las montañas, debido al descenso del nivel del mar, cava más profundo y hace peligrar la infraestructura, con desmoronamientos. Se forman huecos de 8 a 10 metros de profundidad y otro tanto de diámetro que aparecen en terrenos antiguamente inundados por las aguas, y provocan desmoronamientos de construcciones que obligan a adoptar medidas como la protección de la carretera 90, que conduce a Jerusalén. Según la Biblia, las ciudades malditas de Gomorra, Sodoma, Zeboim y Asmad estaban en el sector sur a orillas del mar muerto, cercano a la actual península de Lisán; pero hasta ahora no hay evidencias arquelógicas concluyentes al respecto. Algunas cifras * Superficie: 625 km² * Dimensiones: 67 km de largo - ancho máximo de 18 km * Profundidad: Máxima: 378 m * Altitud: 400 m bajo el nivel del mar * Sustancias sólidas: 26% (cloruro sódico, cloruro potásico, bromuro magnésico) * Salinidad media: 10 veces la del océano FUENTE

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Desmitificando antiabortistas
InfoporAnónimo3/25/2010

El "grito" falso Información aparecida en el New York Times, el 11 de marzo de 1985, que aclara las falsedades que presenta la película "El grito Silencioso" La red de televisión CBS (Columbia Broadcasting System) en su programa de noticias de la mañana invitó la semana pasada a cinco médicos a ver la película que el Presidente Reagan espera persuadirá a los americanos a negar a las mujeres los abortos que él cree no deben tener. Si cada uno de los miembros del Congreso pudiera ver "El grito silencioso", declaró recientemente, "ellos seguramente tomarán acción rápidamente para terminar la tragedia del aborto". Los médicos que vieron la película fueron recomendados por el American College of Obstetrics and Gynecologists por ser expertos en análisis ultrasónico y desarrollo fetal. Lo que ellos vieron fue el aborto de un feto de 12 semanas. Lo que ellos oyeron fue una narración por el Dr. Bernard Nathanson. "Podemos ver al niño moviéndose tranquilamente en el útero... el niño siente agresión en su santuario... vemos la boca abierta del niño en un grito silencioso..." ¿Lo vemos así nosotros? No, según estos cinco expertos médicos. El Dr. Jhon Hogins de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale dijo: "No hay evidencia... que indique que el feto tiene la capacidad de movimiento a propósito, que tiene la capacidad de percibir las cosas que (el señor Nathanson) dijo que el feto estaba percibiendo, o con lo que fuera que el feto estaba luchando"." La Dra. Fay Redwine de la Escuela de Medicina de Virginia, por su parte, dijo: "Cualquiera de nosotros pudiera mostrar la misma imagen de un feto que no está siendo abortado". La Dra. Jennifer Niebyl de la Facultad de Medicina de Jhons Hopkins: "El feto a esta edad gestional, realmente exhibe estrictamente una actividad de reflejo". ¿Siente el feto "el peligro más mortal imaginable"? No, dice el Dr. Hobbins, porque el cortex todavía no está funcionando y es el cortex el que "percibe olor, cambio de las cosas, procesa información." ¿Entonces porqué aparece repentinamente en actividad frenética el feto? Porque, indica el Dr. Niebyl, "precisamente antes de que (el Dr. Nathanson) dice que el feto está reaccionando y luchando agresivamente, él tiene la película en cámara muy lenta. Entonces cuando se coloca el catéter de succión, pone la película a su velocidad normal. En realidad es muy engañoso." Sí, "El grito silencioso" es muy engañoso. Tres médicos designados por el National Right to Life Committee (Comité Nacional del Derecho a la Vida) trataron de refutar el testimonio del primer grupo, y no pudieron. En su lugar hablaron de "una confusión sobre lo que queremos decir respecto a la percepción. Respecto a cómo, en efecto cortex todavía no se ha desarrollado, pero el talemo sí. Sobre cómo el aborto no es un asunto de anatomía... No es incluso un asunto que conlleva dolor" Pero ese es el asunto en "El grito silencioso", y es un asunto falso. § Crítica del grupo de expertos sobre la película “El grito silencioso” Inexactitudes médicas mostradas en la película vs. Hechos aceptados por la comunidad médica 1. El feto de 12 semanas siente dolor. 1. En esta etapa del embarazo, el cerebro y el sistema nervioso están todavía a un nivel de desarrollo muy precoz. Las primeras formaciones del tronco cerebral, que incluye el tálamo, tanto como desarrollo rudimentario de la columna vertebral, se están formando. La mayoría de las células cerebrales no se han desarrollado. Sin la corteza cerebral (materia gris que cubre la superficie del cerebro maduro), los impulsos de dolor no pueden ser ni recibidos ni percibidos. Además, los expertos han encontrado que recién nacidos después de 26-27 semanas embarazo (edad fetal de 24-25 semanas) tienen sensación de dolor significativamente diminuida que la que sienten recién nacidos a término. 2. El feto de 12 semanas hace movimientos voluntarios (por ejemplo, movimientos agitados intentando escapar la cánula de aspiración). 2. En esta etapa del embarazo, todo movimiento del feto es de origen reflejo más bien que con propósito, ya que esto último requiere cognición, que es la habilidad de percibir y saber. Para que ocurra la cognición, la corteza (materia gris que cubre el cerebro) debe estar presente tanto como la mielenisación (envoltura) de la columna vertebral y los nervios conjuntos. Un ejemplo de reflejo de retiro sin estímulo de dolor ocurre en un recién nacido anencefálico (sin cerebro). Otro ejemplo de movimiento de reflejo en esta etapa de embarazo es la succión del pulgar en el útero. Lo que es llamado “actividad frenética” por parte del feto es una reacción refleja del feto que resulta del movimiento del útero y sus contenidos, causados por la manipulación del operador de la cureta de aspiración o del transductor del ultrasonido en el abdomen. Este mismo tipo de reacción probablemente ocurriría con cualquier estímulo externo. Un organismo unicelular como la amiba, se mueve en forma refleja o demuestra una reacción de retirarse cuando es tocada. 3. La ultrasonografía muestra la boca abierta del feto. 3. La boca del feto no se puede identificar en la imagen de ultrasonido con certeza. La declaración que la pantalla muestra la boca abierta del feto es una interpretación subjetiva y engañosa del Dr. Nathanson. Su conclusión no se puede defender. 4. El feto emite “el grito silencioso”. 4. Un grito no puede ocurrir sin aire en los pulmones. Aunque movimientos de respiración primitivos ocurren en las etapas finales del embarazo, ni llorar ni gritar pueden ocurrir. En realidad, hasta un niño nacido prematuro a 26-27 semanas de embarazo (24-25 semanas de edad fetal) no puede gritar, pero deja salir llantos débiles ocasionalmente. 5. Un feto (o como dice el Dr. Nathanson, “el niño aún no nacido”) no puede ser distinguido del resto de nosotros. 5. Un feto de 12 semanas no se puede compara de ninguna manera a una persona completamente formada. En esta etapa sólo rudimentos de los sistemas orgánicos están presentes. No puede sostener vida fuera del útero; no es capaz de pensamiento conciente; no es capaz de respiración esencial. Es, en vez, un feto in- útero con el potencial de llegar a ser un niño. 6. La cabeza fetal a 12 semanas hace necsario que se usen “instrumentos que aprietan/ aplastan” para extracción. 6. A las 12 semanas de embarazo (10 semanas de edad fetal) y aún 1-2 semanas más allá de eso, no se necesitan más instrumentos que la cánula de aspiración cuando se hace adecuadamente el aborto. Las cánulas para aborto por aspiración vienen en varios tamaños, y las más grandes son adecuadas para sacar los contenidos del útero. La gran mayoría de los procedimientos/ operaciones son hechas bajo anestesia local administrada por el cirujano. En tales casos un anestesista no se necesita, como mantiene el Dr. Nathanson, especialmente para participar en diálogo con el cirujano. 7. “Ondas cerebrales han existido por 6 semanas” en el feto mostrado en la pantalla de ultrasonografía. 7. Aunque algunos impulsos eléctricos se han visto tan temprano como a las 10 semanas de embarazo, éstos no se pueden interpretar como, no se pueden comparar con, ondas cerebrales. Ondas cerebrales verdaderas no ocurren hasta el tercer trimestre. 8. Frecuencia de latidos fetales aumentó de 140 a 200, que anormalmente alta y demuestra una reacción del feto a “peligro mortal inminente”. 8. La frecuencia de latidos del feto mostrada en la película no cambia significativamente. Sin embargo, el pulso fetal de 200 está bien dentro del embarazo. También es poco probable que el feto tuviera un pulso de 140 que subió a 200. Un pulso de 140 se ve generalmente en la última mitad del embarazo. 9. El modelo fetal mostrado intermitentemente durante la dramatización ultrasonográfica del aborto es grande y bien desarrollado. 9. El modelo fetal mostrado mientras el Dr. Nathanson narra el aborto, es mucho más grande que un feto de 12 semanas visto por ultrasonografía. El modelo se compara en tamaño a un feto de 18 semanas (más o menos 19 cm. De largo) más bien que un feto de 12 semanas (más o menos 10 cm. De largo). Una comparación tan inexacta no es válida. 10. Afirmación que había 100.000 abortos ilegales al año en los Estados Unidos en 1963. 10. 100.000 abortos se considera por expertos un número demasiado bajo. Aunque no hay información exacta sobre el número de abortos ilegales antes de que fuera legal, el Dr. Christopher Tietze, un demógrafo conocido en el mundo entero por la calidad científica de su trabajo estimó en 1963, el número alcanzaba 200.000 a 1.200.000. Se cree que el número era más cercano a la estimación más alta, y que ha aumentado poco desde que el aborto fuera legalizado (hoy días más o menos 1.500.000). En 1963 se pudieron contar sólo los abortos mal hechos que tuvieron complicaciones serias y que hicieron necesario que las mujeres fueran al hospital. Sin requerimiento legal de reportar, no hay estimados exactos del porcentaje de abortos no legales, degradantes y peligrosos que fueron exitosos y sin complicaciones. 11. Afirmación de que el sindicato del crimen está envuelto en el negocio del aborto. 11. No hay nada que pruebe ni que sugiera que el sindicato del crimen esté actualmente envuelto en la provisión de servicios de aborto. Sin embargo, bien se sabe que el crimen organizado estaba envuelto en le aborto ilegal. El alto costo del aborto ilegal lo hacía lucrativo para los elementos criminales. Durantes los 1960´s los abortos ilegales costaban $750 a varios miles de dólares. Hoy el costo corriente es $200.00. 12. Cita del texto de Williams sobre Obstetricia que dice que feto responde a la terapia intrauterina y que se debe considerar como un segundo paciente. 12. La declaración del texto sobre Obstetricia de Williams es verdaera y propone estimular más interés e investigación sobre relaciones entre el feto y la madre APRA mejorar la salud de la madre y del recién nacido autónomo. Sin embargo, en la película, el Dr. Nathanson dirige la atención sólo al feto, ignorando completamente a la mujer embarazada, que el la primera paciente y el objeto de atención principal en el texto. El Dr. Nathanson interpreta erróneamente la declaración de Williams e implica que Williams considera que el feto es el paciente principal, una aserción inaceptable bajo cualquier circunstancia. 13. ¿Es que un aborto en el primero trimestre se demora tanto en hacer? Parecía tardar mucho tiempo. 13. No. Un aborto sin complicaciones durante el primer trimestre se demora menos de 10 minutos. 14. ¿Es apropiado referirse al feto como un niño no nacido, un ser humano en miniatura? 14. No. Constitucionalmente, un feto no tiene los derechos de una persona. La mayoría de los precedentes legales en la ley inglesa tratan como personas a aquellos que han nacido. 15. La película genera simpatía hacia el feto. ¿Qué pasa con la mujer que necesita el aborto? Está visiblemente ausente en la película. 15. La película ignora el problema de la mujer que necesita el aborto y en cambio trata de enfocarse en el feto. Es de suma importancia que este defecto de la película se ponga en perspectiva correcta recordándole a la gente los horrores que sufrían las mujeres cuando el aborto era ilegal, el hecho que los métodos anticonceptivos de hoy día pueden fallar, tanto como las situaciones de crisis que pueden ocurrir en la vida de la mujer que puede hacer que ella busque y obtenga un aborto. Se debe recordar que el aborto no emergió no nuevo en 1973. El aborto ilegal y peligroso existió por cientos probablemente miles de años y todavía existe en algunas sociedades. La legislación que prohíbe el aborto no será efectiva. Aunque sea ilegal, como lo era ants de 1973, mujeres con recursos continuarán teniendo acceso al aborto, mientras aquellas que no pudieran pagar por un aborto sin riesgos se verían forzadas a volver a los degradantes abortos ilegales del pasado. 16. Si el Dr. Narthanson está tan en contra del aborto, ¿cómo pudo participar en esta película de un verdadero aborto? 16. Asociándose con la ejecución de un aborto, que, como dice en la película, es en su opinión, el asesinato de una persona aún no nacida, y presentando mal los datos que son bien conocidos, Nathanson cae en la categoría de un fanático. Los fanáticos no paran en nada en sus esfuerzos de ganar la batalla. Esta actitud fomenta el tipo de fanatismo que existe entre aquellos que han bombardeado y dañado a más de treinta clínicas de aborto en recientes meses. 17. ¿Qué pasa con los fetos muertos en envases desechables que se muestran en la pantalla? ¿Es que son todos productos de abortos tardíos? 17. La mayoría de estos fetos son tan grandes y están en tal estado deterioro que son verdaderamente mortinatos (fetos nacidos muertos fñg,lfkgñlfdg espontáneamente) más bien que fetos abortados. Es posible que algunos de los fetos más pequeños resultaron de abortos salinos tardíos. Abortos hechos muy tarde (después de 22 semanas de embarazo) constituyen menos del 1% de todos los abortos. Muchos abortos tardíos se hacen como resultado de anormalidades fetales que solo se puede diagnosticar tarde en el embarazo, o en otros casos de problemas extremos. 18. ¿Cuál es la respuesta a la declaración del Dr. Nathanson que Planificación Familiar no obtiene? 18. Planificación Familiar toma mucho cuidado en aconsejar e informar a las mujeres y a sus compañeros sobre las opciones para hacer decisiones sobre embarazos no deseados. Estas incluyen seguir con el embarazo con opciones de quedarse con el niño o de entregarlo para que sea adoptado, o el aborto. Aquellas que eligen el aborto son aconsejadas, igual que con otros procedimientos de cirugía, de los riesgos y beneficios asociados con el procedimiento. Se les da una literatura que detalla las complicaciones que pueden ocurrir durante el aborto. Como parte de la sesión donde se informa individualmente, todas las preguntas se contestan y se firma un formulario que certifica que la paciente está bien informada. A aquellas que quieren obtener más información sobre el feto y sus etapas de desarrollo, se les da la información correspondiente. Requerir que todas las mujeres reciban tal información o que vean esta película cuando no lo desean hacer, es un castigo. La Corte Suprema ha declarado que tales requerimientos van más allá de los límites de información requeridos para permiso informado y han eliminado leyes restrictivas que impondrían tales requerimientos. Fuente:

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Brontosaurus, el dinosaurio que nunca existió
InfoporAnónimo5/2/2010

Brontosaurus, el dinosaurio que nunca existió Alfonso M. Corral | 15 de Marzo de 2010 Seguro que a la mayoría de nosotros, cuando oímos Brontosaurus se nos viene a la mente la imagen de un dinosaurio vegetariano gigantesco. Sin embargo, este dinosaurio nunca existió. A finales del siglo XIX había una especie de guerra por ver quién encontraba más y mayores dinosaurios. Por aquella época dos paleontólogos rivalizaban con sus descubrimientos, llegando a identificar ellos solos hasta 120 nuevas especies de dinosaurios. Edward Dinker Cope había encontrado hacía poco un fósil de Apatosaurus, un enorme dinosaurio vegetariano y Othniel Charles Marsh quería encontrar otro al menos con el mismo impacto mediático. Ya se que no suena muy científico, pero los investigadores no dejan de ser seres humanos y la fama es algo interesante a tener en cuenta. Othniel Charles Marsh En esos momentos aparecieron los restos de un dinosaurio enorme. El único problema es que no aparecía la cabeza por ningún lado. Era gigantesco, herbívoro y tan solo ese “pequeño” detalle le separaba de superar el descubrimiento de Cope. Eso animó a Marsh a seguir buscando y finalmente encontró la cabeza a unos seis kilómetros del yacimiento original. Lo bautizó como Brontosaurus excelsus, pasando a ser el dinosaurio más grande y completo de la época. Sus huesos fueron montados en 1905 para ser expuestos en el Museo Peabody de Historia Natural de Yale. Pero no era mas que un error. Lo que Marsh había encontrado tan solo era el cuerpo de un Apatosaurus joven con la cabeza de un Camarasaurus. Eso si, mezclados por el error y la ambición a partes iguales. Oficialmente descartado como especie en 1974, todavía permanece tanto en el imaginario colectivo como en el corrector ortográfico de Microsoft Word®, superando al apatosaurio del cual nadie ha oído hablar. FUENTE

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M. Bakunin - Socialismo sin Estado
Apuntes Y MonografiasporAnónimo5/3/2010

Mijaíl Bakunin Socialismo sin Estado: Anarquismo El efecto de los Grandes Principios Proclamados por la Revolución francesa. Desde aquel tiempo, cuando la Revolución bajó a las masas su Evangelio -no el místico sino el racional, no el celestial sino el terrenal, no el divino sino el Evangelio humano, el Evangelio de los Derechos del Hombre- desde entonces proclamó que todos los hombres son iguales, que todos los hombres tienen derecho a la libertad y la igualdad; las masas de todos países europeos, de todo el mundo civilizado, despertaron entonces, gradualmente, del sueño que los había mantenido en la esclavitud desde que la Cristiandad los drogó con su opio, y comenzaron a preguntarse si ellos también tenían el derecho a la igualdad, a la libertad, y a la humanidad. En cuanto esta pregunta ha sido planteada, la gente, guiada por su admirable sentido común, así como por sus instintos, se dio cuenta de que la primera condición para su emancipación verdadera, o humanization, era, por sobre todo, un cambio radical en su situación económica. La primera pregunta, justamente, estaba relacionada con el pan de cada día, pues como ha sido ya notado por Aristóteles, el hombre, para pensar, para sentirse libre, para hacerse hombre, debe ser liberado de los cuidados materiales de la vida diaria. En realidad, el burgués, quien está tan vociferante en sus greguerías contra el materialismo de la gente y quien predica a ellos las abstinencias del idealismo, lo sabe muy bien, ya que ellos ellos mismos lo predican sólo con la palabra mas no con el ejemplo. La segunda pregunta que surge entre las personas, la del ocio luego del trabajo, es también condición indispensable de humanidad. Pero pan y ocio nunca pueden obtenerse independientes de una transformación radical de la sociedad existente, y eso explica por qué la Revolución, obligada por las implicaciones de sus propios principios, dio a luz al Socialismo. El socialismo es la Justicia... El socialismo es la justicia. Cuando hablamos de justicia, entendemos por esta no la justicia contenida en los Códigos y en la jurisprudencia Romana -los cuales se han basado, en gran medida, sobre las verdades de la violencia alcanzada por la fuerza, violencia consagrada por tiempo y las bendiciones de alguna iglesia u otro (cristiano o pagano), y por lo cual se ha aceptado como principio absoluto, que toda ley debe ser deducida por un proceso de razonamiento lógico- no, hablamos de aquella justicia que está basada únicamente sobre la conciencia humana, la justicia que ha de ser encontrada en el conocimiento de cada hombre -hasta en los de niños- y que puede ser expresada en una sola palabra: equidad. Esta justicia universal que, debido a las conquistas por la fuerza y a las influencias religiosas, aún nunca ha prevalecido en los ámbitos políticos, jurídicos o económicos, debería hacerse la base del nuevo mundo. Sin ella no puede haber ni libertad, ni república, ni prosperidad, ni paz. Es ella entonces quien debe gobernar nuestras resoluciones para que trabajemos con eficiencia en el establecimiento de la paz. Y es esta justicia, la que nos impulsa a asumir la defensa de los intereses de la gente terriblemente maltratada y a exigir su emancipación económica y social con libertad política. El Principio Básico del Socialismo. No proponemos aquí, caballeros, este u otro sistema socialista. Aquello que ahora exigimos es la proclamación nuevamente del gran principio de la Revolución francesa: que cada ser humano pueda poseer los medios materiales y morales para poder desarrollar así su humanidad, un principio que, en nuestra opinión, debe ser traducido en el siguiente problema: Organizar la sociedad de tal manera que cada individuo, hombre o mujer, pueda hallar, al entrar en la vida, medios aproximadamente equivalentes para el desarrollo de sus diversas facultades y de su ocupación laboral. Y organizar dicha sociedad de tal forma que haga imposible la explotación de algun trabajador, lo cual permitirá a cada individuo disfrutar de la riqueza social, la cual, en realidad sólo se produce por el trabajo colectivo; pero sólo para disfrutarla en cuanto él contribuya directamente hacia la creación de dicha riqueza. Rechazo al Socialismo Estatatista. La consecución de esta tarea desde luego tomará cientos de años de desarrollo. Pero la historia ya la ha traído ante nosotros y de aquí en adelante no podemos hacer caso omiso a ella sin condenarnos a declarar nuestra total impotencia. Nos apresuramos en agregar aquí que enérgicamente rechazamos cualquier tentativa de organización social que no admitia la libertad más amplia tanto de los individuos como de las organizaciones, o que requiera la instauración de cualquier regimen de poder. En nombre de la libertad, la cual reconocemos como fundamento único y único principio creativo de la organización, económica o política, protestaremos contra todo aquello que remotamente pueda parecerse al Comunismo Estatatista, o al Socialismo Estatatista. Abolición del Derecho de Herencia. La única cosa que, en nuestra opinión, el Estado puede y debería hacer es modificar poco a poco la ley de herencia para llegar cuanto antes a su completa abolición. Aquella ley es puramente una creación del Estado, y una de las condiciones de existencia misma del Estado autoritario y divino, y ella puede y debería ser suprimida por la libertad en el Estado. En otras palabras, el Estado debería disolverse en una sociedad libremente organizada de acuerdo con los principios de justicia. El derecho de herencia, en nuestra opinión, debiera suprimirse, ya que mientras exista perdurará la desigualdad económica hereditaria, no la desigualdad natural de los individuos, sino la desigualdad artificial de clases -y ello siempre engendrará la desigualdad hereditaria en el desarrollo y la formación de las mentes, y cuya continuación sería la fuente y la consagración de todas las desigualdades políticas y sociales. La tarea de la justicia es establecer la igualdad para cada uno, pues aquella igualdad dependerá de la organización económica y política de la sociedad- una igualdad con la que cada uno va a comenzar su vida, y por la que cada uno, dirigido en su propia naturaleza, será el producto de sus propios esfuerzos. En nuestra opinión, la propiedad de los difuntos debería acumularse a los fondos sociales para la instrucción y la educación de los niños de ambos sexos, que incluye la manutención de ellos desde su nacimiento hasta que alcancen la mayoría de edad. Como eslavos y como rusos, queremos agregar lo que consideramos una idea social fundamental, la cual se basa sobre el instinto general y tradicional de nuestros pueblos, y que consiste en que la propiedad de toda la gente, debería ser poseída sólo por aquellos que le cultivan con sus propias manos. Somos unos convencidos, caballeros, de que este principio es justo, que es la condición esencial e inevitable de toda reforma social seria, y, por consiguiente, Europa Occidental a su turno no dudará en reconocer y aceptar este principio, no obstante las dificultades de su realización en países como Francia, por ejemplo, en donde la mayoría de campesinos posee la tierra que ellos cultivan, pero en donde la mayor parte de esos mismos campesinos pronto terminarán por no poseer nada, debido al parcelamiento de la tierra que viene como resultado inevitable del sistema político y económico que ahora prevalece en Francia. Sin embargo, nos abstendremos de ofrecer cualquier oferta contra la pregunta de tierra... Nos limitaremos ahora a proponer la siguiente declaración: La Declaración del Socialismo. "Convencidos de que la realización seria de la libertad, la justicia, y la paz será imposible mientras que la mayoría de la población se halle desposeída de las elementales necesidades, mientras esten privados de la educación y condenados a la insignificancia y a la esclavitud política y social -de hecho, si no por la ley, por la pobreza así como por la necesidad de trabajar sin descanso u ocio, produciendo toda la riqueza de la que el mundo ahora está orgulloso, y recibiendo a cambio sólo una pequeña parte de la torta, la que apenas basta para asegurar su sustento para al día siguiente; "Convencidos de que para las masas del pueblo, terriblemente maltratadas durante siglos, el problema del pan es el problema de la emancipación mental, de la libertad y la humanidad; "Convencidos de que libertad sin Socialismo es privilegio e injusticia y que Socialismo sin libertad es esclavitud y brutalidad; "La Liga [para la Paz y la Libertad] con fuerza proclama la necesidad de una radical reconstrucción económica y social, que tenga como objetivo la emancipación de los trabajadores del yugo del capital y los terratenientes, una reconstrucción basada en la más estricta justicia - ni justicia jurídica ni teológica ni metafísica, sino justicia simplemente humana - basada en la ciencia positiva y en la libertad más amplia." Organización de las Fuerzas productivas en reemplazo del Poder Político. Es necesario suprimir completamente, en principio y de hecho, todo aquello que llaman el poder político; pues, mientras que el poder político exista, habrá habra gobernantes y gobernados, amos y esclavos, explotadores y explotados. Una vez suprimido, el poder político debería ser substituído por la organización de las fuerzas productivas y el servicio económico. No obstante el enorme desarrollo de los estados modernos -un desarrollo que en su fase última, de forma bastante lógica, reduce el Estado a una absurdidad-, se hace evidente que los días del Estado y el principio Estatal están contados. Ya podemos ver el advenimiento de la total emancipación de las masas trabajadoras y su libre organización social, libre de la intervención gubernamental, formada por la asociacion económica de las personas y dejando de lado todas las viejas fronteras Estatales y las distinciones nacionales, fundamentado ello sólo en el trabajo productivo, el trabajo humanizado; poseyendo un interés común a pesar de su diversidad. El Ideal del Pueblo. Desde luego, este ideal aparece ante el pueblo significando el fin de sus necesidades, el fin de la pobreza, y la satisfacción plena de todos sus requerimientos materiales mediante el trabajo colectivo, igual y obligatorio para todos, y luego, como el final de la dominación, y como la organización libre de las vidas de las personas conforme a sus necesidades -no desde la cima hacia abajo, como lo tenemos en el Estado, sino de abajo a arriba, una organización formada por el pueblo mismo, independiente de gobiernos y parlamentos, una unión libre en asociaciones de trabajadores agrícolas y de fábrica, en comunas, regiones, y naciones, y finalmente, en el futuro más remoto; la hermandad humana universal, que triunfa por sobre las ruinas de todos los Estados. El Programa de una Sociedad Libre. Fuera del sistema Mazziniano que es el sistema de la república en forma de un Estado, no hay ningún otro sistema sino el de la república como una comuna, la república como una federación, una república genuinamente socialista y popular -el sistema del Anarquismo. Esta es la política de la Revolución Social, que apunta a la abolición del Estado, y la económica, que libera totalmente las organizaciones de la gente, una organización de abajo hacia arriba, mediante una federación. ... No habrá ninguna posibilidad de la existencia de un gobierno político, ya que este gobierno será transformado en una administración simple de asuntos comunes. Nuestro programa puede ser resumido en unas pocas palabras: Paz, emancipación, y la felicidad de los oprimidos. Guerra contra todos los déspotas y opresores. Restitución total a los trabajadores: todo el capital, las fábricas, y todos los instrumentos de trabajo y materias primas deben ir a las asociaciones, y la tierra a los que la cultivan con sus propias manos. Libertad, justicia y fraternidad con respecto a todos los seres humanos sobre la tierra. Igualdad para todos. A todos, sin distinción alguna, todos los medios de desarrollo y educación, e iguales posibilidades de vida mientras trabajan. La organización de una sociedad mediante una federación libre, desde abajo hacia arriba, de asociaciones de trabajadores, tanto industriales como asociaciones agrícolas, científicas y literarias - primero en una comuna, luego una federación de comunas en regiones, de regiones en naciones, y de naciones en la asociación fraternal internacional. Táctica Correcta Durante una Revolución. En una revolución social, en todo opuesta diametralmente a una revolución política, los individuos apenas y cuentan, mientras que la acción espontánea de las masas lo es todo. Todo lo que los individuos pueden hacer es clarificar, propagar, y desarrollar las ideas que corresponden al instinto popular, y, cosa aun más importante, contribuir con sus esfuerzos incesantes a la organización revolucionaria del poder natural de las masas. Pero nada más que eso; el resto sólo podrá hacerlo el propio pueblo. Cualquier otro método llevaría a la dictadura política, al resurgimiento del Estado, de los privilegios, de las desigualdades, y de todas las opresiones estatales; es decir, llevaría de una forma indirecta, aunque lógica al restablecimiento de la esclavitud política, económica y social de las masas populares. Como todos los socialistas sinceros, y en general como todos los trabajadores nacidos y crecidos entre el pueblo, Varlin y sus amigos compartieron en grado sumo este prejuicio perfectamente legítimo contra la iniciativa procedente de individuos aislados, contra el dominio ejercido por individuos superiores; siendo sobre todo coherentes, extendieron el mismo prejuicio y la misma desconfianza a sus propias personas. La Revolución por Decretos está Condenada al Fracaso. Frente a las ideas de los comunistas autoritarios -ideas falaces, en mi opinión- de que la Revolución Social puede ser decretada y organizada por medio de una dictadura o de una Asamblea Constituyente, nuestros amigos, los socialistas parisinos, sostienen que la revolución sólo puede ser emprendida y llevada a su pleno desarrollo a través de la acción masiva continua y espontánea de grupos y asociaciones populares. Nuestros amigos parisinos tienen mil veces razón. Porque, en realidad, no hay cerebro, por muy genial que sea, o -si hablamos de la dictadura colectiva de algunos centenares de individualidades supremamente dotadas no hay combinación de intelectos capaz de abarcar toda la infinita multiplicidad y diversidad de intereses, aspiraciones, deseos y necesidades reales que Constituyen en su totalidad la voluntad colectiva del pueblo; no existe intelecto capaz de proyectar una organización social que pueda satisfacer a todos y cada uno. Tal organización será siempre un lecho de Procusto en el que la violencia, más o menos sancionada por el Estado forzaría a la desdichada sociedad. Pero este es un viejo sistema de organización, basado sobre la fuerza, que la Revolución Social suprimirá para dar plena libertad a las masas, los grupos, Comunas, asociaciones e individualidades, destruyendo de una vez por todas la causa histórica de toda violencia: la misma existencia del Estado cuya caída supondrá la destrucción de todas las iniquidades del derecho jurídico y de todas las falsedades de los diversos cultos -derechos y cultos que han sido siempre, los canonizadores complacientes, tanto en el terreno ideal como en el real, de toda la violencia representada, garantizada y autorizada por el Estado. Es evidente que sólo cuando el Estado haya dejado de existir, la humanidad obtendrá su libertad, y que sólo entonces encontrarán su auténtica satisfacción los verdaderos intereses de la sociedad, de todos los grupos, de todas las organizaciones locales y, en consecuencia, de todos los individuos que forman tales organizaciones. La Libre Organización Seguirá a la Abolición del Estado. La abolición del Estado y de la Iglesia debe ser la condición primera e indispensable para la emancipación efectiva de la sociedad. Sólo después la sociedad podrá y deberá empezar su propia reorganización que, sin embargo, no debe efectuarse de arriba abajo, ni de acuerdo con algún plan ideal proyectado por unos pocos sabios o filósofos, ni mediante decretos promulgados por algún poder dictatorial, o incluso por una Asamblea Nacional u elegida por sufragio universal. Tal sistema, como ya se ha dicho, llevaría inevitablemente a la formación de una aristocracia gubernamental, es decir, a una clase de personas que nada tiene en común con las masas del pueblo; y esta clase volvería con toda certeza a explotar y someter a las masas bajo el pretexto del bienestar común o de la salvación del Estado. La Libertad debe ir de la Mano con la Igualdad. Soy un partidario convencido de la igualdad económica y social porque sé que, sin esta igualdad, la libertad, la justicia, la dignidad humana, la moral y el bienestar de los individuos, como también la prosperidad de las naciones, no son sino otras tantas falsedades. Pero como soy al mismo tiempo un partidario de la libertad, primera condición de la humanidad, creo que la igualdad debería establecerse en el mundo por la organización espontánea del trabajo y la propiedad colectiva, por la libre organización de las asociaciones de productores en comunas y la libre federación de las comunas -pero de ningún modo mediante la acción suprema y tutelar dcl Estado. La Diferencia entre los Revolucionarios Autoritarios y Libertarios. Este punto separa fundamentalmente a los colectivistas o socialistas revolucionarios de los comunistas autoritarios, partidarios de la absoluta iniciativa del Estado. La meta de ambos partidos es idéntica: ambos partidos desean la creación de un nuevo orden social basado exclusivamente sobre el trabajo colectivo en condiciones económicas iguales para todos -es decir, en condiciones de propiedad colectiva de los medios de producción. Pero los comunistas imaginan que esto puede lograrse mediante el desarrollo y la organización del poder político de las clases trabajadoras, encabezadas por el proletariado de la ciudad con ayuda del radicalismo burgués; mientras los socialistas revolucionarios, enemigos de toda alianza ambigua, creen que este objetivo común no puede lograrse a través de la organización política sino mediante la organización social (y, por tanto, antipolítica) y el poder de las masas trabajadoras de las ciudades y los pueblos, incluyendo además a todos los que, a pesar de pertenecer por nacimiento a las clases altas, han roto voluntariamente con su pasado y se han unido abiertamente al proletariado aceptandó su programa. Los Métodos de los Comunistas y los Anarquistas. De ahí la existencia de dos métodos diferentes. Los comunistas creen que es necesario organizar las fuerzas de los trabajadores para tomar posesión del poder político estatal. Los socialistas revolucionarios las organizan con vistas a destruir, o si preferís una expresión más refinada, a liquidar el Estado. Los comunistas son partidarios del principio y la práctica de la autoridad, mientras los socialistas revolucionarios sólo ponen su fe en la libertad. Ambos son partidarios por igual de la ciencia, que debe destruir la superstición y ocupar el lugar de la fe; pero los primeros quieren imponer la ciencia al pueblo, en tanto que los colectivistas revolucionarios intentan difundir la ciencia y el conocimiento entre el pueblo, para que los diversos grupos de la sociedad humana, una vez convencidos por la propaganda, puedan organizarse y combinarse, espontáneamente, en federaciones, de acuerdo con sus tendencias naturales y sus intereses reales, pero nunca de acuerdo con un plan trazado previamente e impuesto a las masas ignorantes por algunas inteligencias "superiores". Los Socialistas revolucionarios creen que existe mucha más razón práctica e inteligencia en las aspiraciones instintivas y las necesidades reales de las masas populares que en las profundas inteligencias de todos esos instruidos doctores y tutores autodesignados de la humanidad, quienes teniendo ante sus ojos los ejemplos lamentables de tantos intentos abortados de hacer feliz a la humanidad, intentan todavía seguir trabajando en la misma dirección. Pero los socialistas revolucionarios creen, al contrario, que la humanidad se ha dejado gobernar durante largo tiempo, demasiado largo, y que la raíz de sus desgracias no reside en esta o en aquella forma de gobierno, sino en el principio y en la misma existencia del gobierno, sea cual fuere su naturaleza. Es esta diferencia de opinión, que ya se ha hecho histórica, la vigente en la actualidad entre el comunismo científico, desarrollado por la escuela alemana y aceptado parcialmente por los socialistas americanos e ingleses, y el proudhonismo, desarrollado extensamente y llevado a sus últimas conclusiones y aceptado hoy por el proletariado de los países latinos. El socialismo revolucionario ha hecho su primera aparición brillante y práctica en la Comuna de París. En la bandera pangermánica está escrito: Conservación y fortalecimiento del Estado a cualquier precio. Por el contrario, en nuestra bandera, la bandera socialista-revolucionaria, está grabada con letras orgullosas y Sangrientas: la destrucción de todos los Estados, la aniquilación de la civilización burguesa, la organización libre y espontánea de abajo arriba por medio de las asociaciones libres, la organización de la chusma incontrolada de trabajadores, de toda la humanidad emancipada, y la creación de un nuevo mundo universalmente humano. Antes de crear o más bien antes de ayudar al pueblo a crear esta nueva organización es necesario conseguir una victoria. Es necesario derrocar lo que es para poder establecer lo que debe ser... FUENTE

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Gramsci - Un partido de masas
Gramsci - Un partido de masas
Apuntes Y MonografiasporAnónimo10/4/2010

Antonio Gramsci Un partido de masas El Partido Socialista se presenta en el Congreso de Milan con 80.000 inscritos. Puede ser útil un pequeño razonamiento sobre las cifras, más que cualquier razonamiento teórico, para tener una exacta comprensión de la naturaleza y de las actuales funciones del Partido Socialista Italiano. Desde el Congreso de Liorna, el Partido Socialista se halla integrado por 98.000 comunistas unitarios y 14.000 reformistas, es decir, 112.000 inscritos. Después de Liorna han entrado en el Partido por lo menos 15.000 nuevos miembros; si hoy los inscritos son 80.000 quiere decir que de los 112.000 votantes en Liorna, 47.000 se han marchado; los 65.000 restantes con los 15.000 nuevos constituyen los actuales efectivos de 80.000. En el Congreso de Liorna los comunistas unitarios eran 98.000; la actual fracción maximalista unitaria continuadora de aquella comunista unitaria, tendrá en el Consejo de Milán de 45 a 50.000 votos; está claro que los 47.000 salidos del Partido Socialista después de Liorna son en casi su totalidad comunistas unitarios. La calidad de los actuales 80.000 inscritos puede comprenderse a través de este pequeño razonamiento. El Partido Socialista administra actualmente cerca de 2.000 comunas y 10.000 entre ligas, Cámaras de trabajo, cooperativas y mutualidades. Si se tienen en cuenta las minorías comunales y de los Consejos provinciales, es lícito calcular a una media de 16 consejeros por 2.000 comunas administradas en mayoría; esto es, resulta que un partido de 80.000 inscritos cuenta con 32.000 consejeros comunales. Para las 10.000 organizaciones económicas no es exagerado calcular (también teniendo en cuenta los cargos múltiples) tres funcionarios inscritos por cada una; tenemos así un partido de 80.000 inscritos, que sobre los 32.000 consejeros, tendrá bien 32.000 funcionarios de ligas, cooperativas y mutualidades. Así pues, de 80.000 inscritos, 62.000 son miembros estrechamente ligados a una posición económica o política, quedando solamente 18.000 miembros desinteresados. Esta composición explica suficientemente cómo ocurre que el Partido Socialista, aunque no representa ya las aspiraciones y los sentimientos de las masas trabajadoras, continúa aparentemente siendo un partido de masas. La historia está llena de fenómenos similares. El reino de los Borbones en Nápoles era "negación de Dios" hasta 1848; no obstante, subsistió hasta 1860 porque tenía un cuerpo de funcionarios que estaba entre los mejores de Italia; de 1848 a 1860, el Estado borbónico fue una pura y simple organización de funcionarios, sin consenso en ninguna clase de la población, sin vida interior, sin un fin histórico que justificase su existencia. El imperio del zar había demostrado en 1905 estar muerto y putrefacto históricamente; tenía contra sí al proletariado industrial, los campesinos, la pequeña burguesía intelectual, los comerciantes, la enorme mayoría de la población. De 1905 a 1917, el imperio del zar vivió solamente porque tenía una burocracia formidable, vivió solamente como organización de funcionarios estatales, sin contenido ético, sin una misión de progreso civil que le justificara la existencia. El Estado de Austria-Hungría es el tercer ejemplo, y quizás el más educativo, que ofrece la historia. Estaba dividido en razas enemigas entre sí, como hoy son enemigas entre sí las diversas tendencias del Partido Socialista, pero continuaba viviendo, cementado unitariamente por una sola categoría de ciudadanos, la casta de los funcionarios. En la política internacional, el Estado de los Borbones, el imperio del zar, el imperio de los Habsburgo representaban todavía toda la población y pretendían expresar su voluntad y sentimientos. También hoy el Partido Socialista, organización de 62.000 funcionarios en la clase trabajadora, pretende expresar su voluntad y sus sentimientos. Esta composición del Partido Socialista justifica nuestro escepticismo sobre el resultado del Congreso de Milán. Solamente entre 18.000 miembros desinteresados es posible que haya influido una discusión política; los otros 62.000 razonan sólo desde el punto de vista de su empleo y de su cargo. Una escisión a la derecha pondrá en peligro la mayoría de los Consejos municipales, una escisión entre funcionarios sindicales, de cooperativas o de mutualidades pondría en peligro la situación de cada uno; los 62.000 son, por tanto, unitarios hasta el fondo, hasta la extrema vergüenza. Por tanto, creíamos destinado al fracaso el intento de Maffi, Lazzari, Riboldi para una aproximación a la Internacional Comunista; los tres pueden influir solamente en 18.000 de los 82.000 inscritos en el Partido Socialista; en la mejor de las hipótesis podrían arrancar de este partido 10.000 miembros, ya la nueva escisión no tendría ninguna importancia política. La verdad es que el Partido Socialista está ya muerto y putrefacto; un partido obrero que de 80.000 miembros tiene 62.000 funcionarios es solamente una excrecencia morbosa de la colectividad nacional. El fenómeno es, sin embargo, rico en enseñanzas para los militantes comunistas; si es cierto que el Partido Socialista, aunque muerto como conciencia política del proletariado, sigue viviendo como aparato organizativo de las grandes masas, ello indica la importancia considerable que en la civilización moderna tienen los "funcionarios". Para el Partido Comunista, el problema de convertirse en el partido de las grandes masas y, por consiguiente, partido del gobierno revolucionario, no consiste solamente en resolver la cuestión de interpretar fielmente las aspiraciones populares, significa también resolver la cuestión de sustituir los funcionarios contrarrevolucionarios con funcionarios comunistas; significa, por consiguiente, crear un cuerpo de funcionarios comunistas, que, sin embargo, a diferencia de los socialistas, estén estrechamente disciplinados y subordinados al Congreso y al Comité Central del Partido. De esta verdad, poco simpática aparentemente, deben convencerse especialmente nuestros jóvenes; la realidad es como es, algo rebelde, y debe dominarse con los medios adecuados, aunque parezcamos poco revolucionarios y poco simpáticos. Fuente

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Capítulo 93 de Rayuela
ArteporAnónimo9/15/2010

Pero el amor, esa palabra... Moralista Horacio, temeroso de pasiones sin una razón de aguas hondas, desconcertado y arisco en la ciudad donde el amor se llama con todos los nombres de todas las calles, de todas las casas, de todos los pisos, de todas las habitaciones, de todas las camas, de todos los sueños, de todos los olvidos o los recuerdos. Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni Le Corbusier van a hacer un puente sostenido de un solo lado, y no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación de] amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero. Claro que te curarás, porque vivís en la salud, después de mí será cualquier otro, eso se cambia como los corpiños. Tan triste oyendo al cínico Horacio que quiere un amor pasaporte, amor pasamontañas, amor llave, amor revólver, amor que le dé los mil ojos de Argos, la ubicuidad, el silencio desde donde la música es posible, la raíz desde donde se podría empezar a tejer una lengua. Y es tonto porque todo eso duerme un poco en vos, no habría más que sumergirte en un vaso de agua como una flor japonesa y poco a poco empezarían a brotar los pétalos coloreados, se hincharían las formas combadas, crecería la hermosura. Dadora de infinito, yo no sé tomar, perdoname. Me estás alcanzando una manzana y yo he dejado los dientes en la mesa de luz. Stop, ya está bien así. También puedo ser grosero, fájate. Pero fijate bien, porque no es gratuito. ¿Por qué stop? Por miedo de empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. Así viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos, convencidos del amor-que-sienten-por-sus-esposas. De la palabra a los actos, che; en general sin verba no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al verse. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto. Pero estoy solo en mi pieza, caigo en artilugios de escriba, las perras negras se vengan cómo pueden, me mordisquean desde abajo de la mesa. ¿Se dice abajo o debajo? Lo mismo te muerden. ¿Por qué, por qué, pourquoi, why, warum, perchè este horror a las perras negras? Miralas ahí en ese poema de Nashe, convertidas en abejas. Y ahí, en dos versos de Octavio Paz, muslos del sol, recintos del verano. Pero un mismo cuerpo de mujer es María y la Brinvilliers, los ojos que se nublan mirando un bello ocaso son la misma óptica que se regala con los retorcimientos de un ahorcado. Tengo miedo de ese proxenetismo, de tinta y de voces, mar de lenguas lamiendo el culo del mundo. Miel y leche hay debajo de tu lengua... Sí, pero también está dicho que las moscas muertas hacen heder el perfume del perfumista. En guerra con la palabra, en guerra, todo lo que sea necesario aunque haya que renunciar a la inteligencia, quedarse en el mero pedido de papas fritas y los telegramas Reuter, en las cartas de mi noble hermano y los diálogos del cine. Curioso, muy curioso que Puttenham sintiera las palabras como si fueran objetos, y hasta criaturas con vida propia. También a mí, a veces, me parece estar engendrando ríos de hormigas feroces que se comerán el mundo. Ah, si en el silencio empollara el Roc... Logos, faute éclatante. Concebir una raza que se expresara por el dibujo, la danza, el macramé o una mímica abstracta. ¿Evitarían las connotaciones, raíz del engaño? Honneur des hommes, etc. Sí, pero un honor que se deshonra a cada frase, como un burdel de vírgenes si la cosa fuera posible.

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