columpio87
Usuario (Argentina)

VERDAD O MENTIRA Este post lo hago porque viendo el partido de newells y gij de jujuy, me acuerdo de ese gran mito o verdad no se si se acuerdan de que el flaco schiavi se comio a sandra bullock Podría haber sido una historia de amor fulminante y hecha a la medida para el mundo del espectáculo. Pero sólo terminó en un encuentro fugaz en una playa y un hotel de Cancún. Él eligió algo más autóctono: la Reina del Carnaval de Corrientes. Ella, suponemos que con el corazón desflecado termina de casarse (seguramente por despecho) con uno de los conductores del canal de televisión Discovery. La historia la contó el propio Schiavi hace ya algunos años, cuando comenzaba el ciclo de Alejandro Fantino “Mar de Fondo”. Había viajado a México con unos amigos. En ese entonces, jugaba en Argentinos Juniors pero muchos suponían ya que su nombre se inscribiría en el futuro, en un club grande. Su jerarquía, su porte dentro del área y su personalidad, lo habían transformado en un jugador sobresaliente. El futuro para él se vislumbraba venturoso. Habían elegido Cancún. Allá fueron, según cuenta el propio Rolando, en plan de vacaciones, de amigos y con mucha diversión. En eso estaban, cuando en el hotel conoce a una chica muy atractiva, ligeramente mayor que él, que también lo mira con un poco de descaro. Lo que pasó luego, Schiavi no lo dice, lo insinúa pero sus códigos de varón llegan nada más que hasta ahí. En esas circunstancias, el nombre de su acompañante y el de él no importaban mucho. Qué proyectos tenían en sus vidas, a qué se dedicaban, sólo fueron frases tiradas al azar y sin compromiso. Lo cierto es que semanas después, en un cine, viendo la película “Máxima velocidad”, Schiavi no pudo contener un grito cuando vio que la protagonista era la misma persona de aquellos atardeceres junto al mar de Cancún. Luego de ese reportaje, varios quisieron volver sobre el tema. Pero entonces él tuvo una cerrazón que bien vale una explicación: comenzó un perfecto y sólido romance con Jimena del Río, reina del Carnaval de Corrientes en el 2004. No sabemos muy bien cómo habrá transcurrido para Sandra el 25 de junio, fecha del casamiento de Schiavi. Si estuvo triste por esas fechas, debe haber elaborado el duelo con velocidad porque termina de concluir su luna de miel y vive en una hacienda de California de varios millones de dólares. Su esposo es Jesé James, un ex mecánico de motocicletas devenido en productor y protagonista de un programa de televisión en Discovery . Para Bullock, quien acaba de cumplir 41 años, es su primer matrimonio mientras él ya pasó dos veces por el altar y tiene 3 hijos. Rolando y Jimena se casaron en Corrientes, ciudad natal de ella, donde se conocieron en el lobby de un hotel luego de un partido de fútbol. A la ceremonia concurrieron muchos famosos que asistieron a la Catedral de Corrientes, para ver a la pareja. Pero volviendo a aquel verano de Cancún, si hubiéramos tenido que apostar a una pareja, a nadie se le hubiera ocurrido poner media ficha por ellos dos. Y sin embargo, un jugador desprevenido hubiese hecho saltar la banca. Y es que como dice Joaquín Sabina “Hay amores eternos que duran lo que dura un corto invierno” y quién sabe, quizás el defensor de Boca y la actriz de “Miss Simpatía” tuvieron su cuota de amor eterno en una sola noche de verano en el caribe mexicano. Desde muy chica, Sandra tuvo ya el sabor de la aventura. Hija de una cantante de ópera alemana, acompañó a su madre a giras artísticas por Europa, actuando a menudo como parte del coro infantil. Estudió arte dramático en Nueva York y desde joven comenzó a viajar y protagonizar películas. El mundo entero se volvió parte de sus viajes. En uno de ellos, llegó a Cancún junto a amigos. Su soltería era, por entonces una tradición, había pasado la barrera de los 35 años sin que el matrimonio pudiera tentarla. Ella nació en Arlington, Virginia, Estados Unidos, en 1964. El en Lincoln, provincia de Buenos aires, el 18 de enero de 1973. Debutó en primera en 1985 jugando para Argentinos Juniors. Luego, en el 2001 arribó a Boca, a cubrir el puesto de defensor. Sandra tendrá que esperar hasta otra vida, si es que la hay. Y usted lector, no llore con esta historia de desamor... la vida continúa. para mi es verdad grande flaco miro a lo ke se comio