corderoalejandro
Usuario (Venezuela)

El mito de que para perder peso tenemos que sí o sí pasar hambre es uno que hace mucho ya tendría que haber quedado atrás. Si comemos de forma equilibrada, con la frecuencia que corresponde y en las cantidades que nuestro cuerpo demanda, no deberíamos pasar ni un minuto hambrientos. Si has intentado bajar de peso alguna vez y pasaste hambre, es probable que en algún aspecto del proceso no estuvieras haciendo lo correcto. Pero nunca es demasiado tarde para revertir los errores cometidos y adoptar hábitos alimenticios saludables que te lleven a buen puerto. ¿Quieres saber por dónde empezar? Un desayuno nutritivo sin excepción Lo has escuchado muchas veces pero creías que para perder peso debías hacer lo contrario. Pero es así: comer un buen desayuno cuando quieres bajar de peso es esencial, ya que eso determinará qué tan hambriento te sientas durante el día. Asegúrate de incluir todos los alimentos que tu organismo necesita tales como proteínas, carbohidratos complejos y grasas no saturadas. De esta manera, regularás mejor tu apetito y tendrás un montón de energía durante el día. Cantidad suficiente A veces cuando nos proponemos perder peso exageramos con la reducción de las porciones y escatimamos en las cantidades creyendo que esa será la manera más rápida y efectiva de perder peso. Pero esto no solo es dañino para el cuerpo sino que terminará teniendo el efecto contrario y probablemente provoque un aumento de peso. Si no sabes cuáles son las porciones de cada alimento que necesitas según tu peso y estatura, lo mejor será que lo consultes con un especialista. Controla los almidones A menos que seas un deportista profesional que necesita más energía de lo normal, lo más recomendable será que limites el consumo de alimentos tales como la pasta, el pan blanco y las patatas. No tienes que privarte de ellos, sino que puedes reemplazarlos por carbohidratos complejos como el pan integral y boniatos en lugar de patatas. Diles sí a las pesas Si hasta ahora te negabas a levantar pesas, llegó la hora de que aceptes el reto. El ejercicio aeróbico puede ser muy efectivo, pero necesitas complementarlo con trabajo de fuerza para que sea aún mejor. Si fortaleces tus masa muscular acelerarás tu metabolismo, lo que te permitirá quemar más calorías sin ni siquiera moverte. Ante la duda, vegetales Si quieres reducir la cantidad de calorías que consumes pero no reducir el volumen de tus comidas, debes aliarte con los vegetales ahora mismo. De esta manera, te ahorrarás muchas calorías y no pasarás hambre ni un día más. Nada de extremos Así como no tienes que pasar hambre para perder peso, tampoco tienes que dejar de lado tus alimentos favoritos. Dependiendo de tus objetivos, puedes disfrutar de lo que más te gusta una o dos veces a la semana sin ninguna culpa. De esta manera, controlarás mucho mejor tus antojos y no sentirás ansiedad. Piensa antes de comer Intenta controlar tus impulsos y no ataques ese paquete de galletas que no te aportará energía en absoluto. Prioriza consumir alimentos saludables que te dejarán satisfecho por más tiempo y te permitirán bajar de peso. Evita la soda regular La soda dietética está permitida (aunque no recomendada) pero si tu adicción es la regular, lamento informarte que tu objetivo difícilmente se cumpla si no reduces o eliminas su consumo. Son bebidas repletas de azúcar que no aportan ningún nutriente a tu organismo: ¿por qué seguir bebiéndolas? La grasa no es una mala palabra No todas las grasas son malas, por el contrario, nuestro cuerpo necesita de ellas para funcionar adecuadamente. Puedes excluir las grasas trans y reducir el consumo de las saturadas, pero asegúrate de que tu dieta incluya grasas no saturadas, que puedes encontrar en los frutos secos, aceite de oliva y aguacate, entre otros. Agua, agua y más agua Antes de comer, bebe un vaso de agua grande. De esta manera, estarás un poco más "satisfecho" y evitarás comer más de la cuenta. Además, el agua tiene muchos beneficios, así que por mucha agua que bebas, nunca será demasiada. Ahora bien, estos consejos te servirán mucho para cumplir tus metas. No obstante, es recomendable que consultes con un especialista en nutrición para que te asesore de forma individual, ya que cada cuerpo es diferente y cada uno tiene sus requerimientos. Pero de seguro lograrás bajar de peso sin pasar ni un día más con hambre si adoptas estos hábitos y sigues los consejos de tu nutricionista. No hay por qué pasar hambre, y si lo haces, hay algo que debes cambiar en tu plan de alimentación.
Muchos de nosotros pasamos largas horas detrás de una computadora cumpliendo horario en una oficina. Los momentos en los que nos paramos son poco más que ocasionales: para ir al baño o para trasladarnos hasta otra sala para asistir a una reunión. Los estudios realizados en este respecto demuestran que permanecer sentados por un período largo de tiempo puede ocasionar daños en nuestra salud. En este sentido, sabemos que el ejercicio es una pieza clave para contrarrestar el tiempo frente a la computadora. Sin embargo, aún no estaba muy claro cuánto tiempo se precisa para realmente «devolverle» al cuerpo (y a la mente) las horas invertidas en la oficina. Un nuevo estudio publicado en The Lancet parece tener la respuesta... Un hábito infalible Los investigadores analizaron 1 millón de adultos de aproximadamente 45 años de edad en los Estados Unidos, Australia y el occidente de Europa. Además se encargaron de analizar estudios previos y de contrastarlos con los datos que surgieron de su propia investigación. ¿El resultado? El ejercicio continúa siendo un factor decisivo a la hora de contrarrestar los efectos de pasar muchas horas sentado. ¿Entonces no queda más que internarse en un gimnasio? Ni tanto tiempo... Los investigadores concluyeron que no se trata tanto de ejercitarse una cantidad fija de tiempo todos los días. En todo caso, para contrarrestar los efectos negativos de la vida sedentaria hace falta calcular el tiempo que pasas en la misma posición. Por ejemplo, si trabajas 8 horas diarias, deberías al menos pasar 1 hora en movimiento. Si, en cambio, trabajas una jornada de 6 horas entonces el tiempo de ejercicio se reduce a media hora. Según este estudio, no tendrías porqué ejercitarte 1 hora entera si tu empleo no lo permite. Bien puedes distribuir a lo largo del día ese tiempo de acuerdo a tus horarios. Ni tan riguroso En el estudio, se afirma que existe cierta flexibilidad con respecto al tipo de ejercicio: puedes ir al gimnasio, a clase de zumba o simplemente caminar por el parque. Recuerda que las caminatas promueven la buena circulación de la sangre y ayudan a mantener la mente activa y enfocada. Puedes tener en cuenta además que existen varios ejercicios que puedes hacer mientras estás sentado para mejorar tu postura y evitar los dolores de espalda y cuello. Como puedes ver, realizar ejercicio de forma regular es una herramienta ideal para combatir los efectos de la vida sedentaria. Muchos de nosotros nos vemos obligados por cuestiones laborales a invertir nuestro tiempo detrás de un escritorio; por eso, es reconfortante saber que existen opciones que pueden ayudar en gran medida a fortalecer nuestra salud física y a motivarnos desde un punto de vista emocional. Espero que tengas en cuenta estos consejos para tu día a día.
Avena o granola, huevo o una tostada con aguacate, yogur o simplemente una taza de café... existen muchas opciones para un desayuno. Pero no siempre la comida que nos parece saludable lo es de verdad. Creeo que necesitas saber algunas cosas sobre los desayunos. Esta es la comida más importante del día. Precisamente los alimentos que consumimos por la mañana le dan la energía necesaria al organismo. Claro, si lo que desayunas es saludable. Al saltarte el desayuno, el organismo queda con hambre durante mucho tiempo, lo cual puede provocar todo tipo de enfermedades. Por eso no desayunar nada es un grave error. Y para que el desayuno no solo sea delicioso sino beneficioso de verdad, Genial.guru quiere desmentir algunos mitos populares. 1. La granola es increíblemente saludable, ¿cierto? En teoría, claro. Pero la granola que compramos en la tienda contiene azúcar y grasas saturadas. Esta combinación indica que el alimento tiene un alto contenido calórico. No es justo lo que esperábamos, ¿verdad? Pero no te desesperes, hay una salida. La granola se puede preparar en casa. Solo necesitas mezclar hojuelas de avena, nueces, coco rallado, canela y miel, luego hornear la masa hasta que se dore. 2. Los alimentos light son mejores que los que contienen grasa Es un mito. En los alimentos lácteos light, la falta de grasa se recompensa con todo tipo de suplementos para conservar el mismo sabor como los alimentos con el nivel de grasa normal. Además, los lácteos que contienen poca grasa, afectan los procesos del metabolismo, lo cual provoca una digestión más lenta. Se recomienda optar por alimentos con grasa y bajo contenido de azúcar. Este tipo de grasas no solo no dañan el organismo sino que te harán sentir satisfecho durante más tiempo. 3. No desayunar alimentos ricos en proteínas Si después de desayunar aún sientes hambre, vale la pena agregar proteínas a tus desayunos. Por ejemplo, se puede preparar huevo de formas diferentes. Pero si los huevos no son lo tuyo, intenta desayunar granos integrales. Son ricos en microelementos, gracias a lo cual te sentirás lleno durante más tiempo. Puedes complementar el desayuno con yogur griego, el cual, por cierto, también es una fuente de proteínas. 4. Claras de huevo en vez de huevo entero Es un caso bastante común. Las claras de huevo contienen poca grasa y el mínimo de calorías. Las yemas contienen todos los microelementos, incluyendo las grasas, el hierro, las vitaminas B y D. Precisamente debido a las grasas de la yema se cree que afecta el nivel del colesterol en el organismo. Pero las investigaciones han demostrado que no es así. Por lo tanto, puedes hacerte un omelette no solo de claras sino también de las yemas. 5. Jugo de naranja Un vaso de jugo de naranja para desayunar suena muy bien. Pero la situación cambia drásticamente cuando sabemos cuántas naranjas se necesitan para completar un vaso. Los jugos empaquetados siempre contienen azúcar. Así que en vez de beber un vaso de jugo de la tienda mejor cómete una naranja. Así enriquecerás tu organismo con vitaminas y fibras. Por cierto, puedes intentar preparar un jugo por tu cuenta. Una de las mejores combinaciones es manzana verde, zanahoria, apio y jengibre. 6. Barrita de granola Casi todas las barritas contienen mucha azúcar y grasas saturadas. Sin mencionar que tampoco tienen proteínas. Si por la mañana no tienes tiempo para prepararte un desayuno saludable, piensa en eso desde la noche anterior. Por ejemplo, una avena con frutas o nueces no te tomará mucho tiempo. Y por la mañana tu organismo te dirá gracias por un platillo saludable y sabroso. 7. Desayunar en el camino El tiempo lo necesitamos mucho para alimentarnos de forma saludable. Desayunar en el camino priva al organismo de los nutrientes necesarios y, además, seguirás con hambre. Si no desayunas o desayunas muy poco, siempre lleva contigo un aperitivo. Pueden ser frutas secas, un yogur o una fruta. Y después, no olvides comer proteínas. Solo así dejarás de sentir hambre todo el tiempo. Estas pequeñas correcciones con tu desayuno te ayudarán a lograr tus objetivos luchando contra los kilos de más. Un cuerpo saludable, una piel bonita y un buen estado de ánimo es justo lo que necesitas y lo que te traerá un desayuno saludable.

deseo que lleves una vida sana más allá de tus actividades y horarios. En este caso, si tu tiempo no te permite ir al gimnasio o salir a correr, puedes dedicarte sólo a realizar estos 3 ejercicios. El secreto está en hacerlo de la forma correcta y aquí te explicamos cómo. 1. Flexiones Las flexiones no son sólo para fortalecer tus brazos, sino que también trabajas y fortaleces toda tu parte superior. El secreto está en hacerlo a consciencia, es decir, de forma pausada y controlada, los movimientos bruscos junto con una mala posición son un típico error. ¿Cómo hacerlo? ♦ Ponte boca abajo mirando el suelo. Debes tener alineados tus tobillos, rodillas, caderas y hombros. ♦ Luego pon tus codos en una posición de 90 grados, tu pecho debe tocar levemente el suelo. El ejercicio consta de estirar lo brazos empujando hacia arriba. ♦ Expulsa el aire cuando subas y toma aire cuando bajes. Controla que tu pelvis no caiga y tu glúteo no salga hacia afuera (empuja la cola). Concéntrate en trabajar hombros, pectorales y tríceps. 2. Plancha Aquí te explicamos cómo hacer la famosa plancha "clásica". Una vez que la domines puedes variarla. ♦ Ubícate boca abajo y luego apóyate sobre tus codos. Ten en cuenta que deben estar alineados los hombros, caderas y pies. ♦ Las piernas deben estar estiradas y la cadera recta, que no se vaya hacia arriba. ♦ Y eso es todo lo que hay que dominar, es decir, el objetivo es mantener esta posición el mayor tiempo posible. Comienza con series de 15 segundos o acepta este reto. 3. Sentadillas Amadas y odiadas a la vez, duelen cuando se hacen de forma efectiva pero te garantizan un excelente resultado, ya que se trabaja toda la parte inferior del cuerpo. ♦ Para hacerlas comienza separando tus pies al ancho de tus caderas, la punta de tus pies deben estar mirando levemente hacia afuera. ♦ Dobla las rodillas y baja el torso. Tu espalda debe estar recta, tus glúteos son tus "pesas" y deben estar apuntando hacia atrás. Cuida que las rodillas no se doblen hacia adentro. ♦ Luego sube lentamente, tu mentón siempre debe estar arriba y tu cara mirando al frente, si puedes hacerlo frente a un espejo, ¡mejor! Recuerda empezar de a pocos e ir incorporando mayor frecuencia y series según tu evolución.

A todo el mundo nos hace falta tiempo libre, lo cual siempre se refleja en nuestra rutina. Para no llegar tarde al trabajo, bebemos una taza de té en el desayuno y nos duchamos rápido: pareciera que fueran hábitos totalmente inofensivos. Decidí investigar qué es lo que no debemos hacer después de comer y por qué. Bañarse Cuando nos bañamos, la temperatura de nuestro cuerpo crece un poco, por lo tanto, el organismo necesita enviar más sangre a la piel que de costumbre. Esto puede interrumpir el proceso digestivo y desacelerar la digestión. Se recomienda bañarse 30 minutos después de comer, preferiblemente. Beber un té Muchas personas acostumbran beber una taza de té a la hora de comer. Sin embargo, las investigaciones muestran que esta bebida inofensiva impide la absorción de hierro, el microelemento que juega un papel importante en el organismo humano. Por lo tanto, a las personas con deficiencia de hierro, los niños y las mujeres embarazadas se les recomienda beber té al menos una hora después de comer. A los adultos se les aconseja beber una taza de café, el cual, al contrario, no se recomienda beber en ayunas, o limitarse con un vaso de agua. Dormir El mito de que dormir después de comer te provoca sobrepeso ya está desmentido. Sin embargo, no podemos negar lo nocivo que es este hábito. Dormir con el estómago lleno causa muchas incomodidades como, por ejemplo, agruras y aumento de la acidez. Además, se ha comprobado que la costumbre de dormir después de comer o cenar, aumenta el riesgo de un accidente cerebrovascular. Los especialistas coinciden en que es recomendable dormir al cabo de al menos 2 horas después de comer. Hacer ejercicio No importa qué tan atractiva te parezca la idea de comer y hacer ejercicio, los expertos no aconsejan hacerlo. Ejercitarse con el estómago lleno puede provocar incomodidades como hipo y náuseas, así como también consecuencias más serias como lesiones y calambres. Si no puedes esperar para hacer deporte después de comer, limítate con un paseo tranquilo, pero no hagas ejercicio completo si no han transcurrido al menos 2 horas. Fumar Durante la digestión, trabajan básicamente todos los sistemas de nuestro cuerpo. En ese momento, la nicotina se absorberá con doble fuerza, aumentando de esta manera su efecto negativo. Además, se ha demostrado que el tabaco puede bloquear el proceso de la absorción de vitaminas y minerales, entre ellos, calcio y vitaminas C y D, anulando los beneficios incluso de los alimentos más saludables. Claro que es mejor dejar de fumar. Pero si sueles hacerlo y necesitas un cigarro después de comer, dale a tu organismo al menos 20 minutos sin tabaco.

¿Alguna vez pensaste que la aspirina serviría para otra cosa distinta a aliviar los dolores de cabeza? Aunque te sorprenda, este medicamento tiene múltiples usos, pero siempre debes tener la aprobación médica antes de ponerlos en práctica. A continuación te muestro diversas formas de utilizarla para que puedas aprovechar todos sus beneficios. 1. Ayuda a disminuir el acné Por su efecto antiinflamatorio y cicatrizante, la aspirina ayuda a disminuir el acné. Para aplicarla mézclala con jugo de limón y obtendrás un poderoso astringente y antibacteriano que eliminará las impurezas, combatiendo las bacterias que empeoran las lesiones. Usa la mascarilla sólo por la noche para evitar posibles manchas al exponerte al sol. 2. Alivia las picaduras de insectos La aspirina ayuda a aliviar la picazón y el dolor. A su vez, previene infecciones y desinflama eficazmente. Disuelve una aspirina en una cucharada de agua y esparce sobre la picadura. 3. Disminuye las manchas en la piel La aspirina contiene un ingrediente liposoluble utilizado en la fabricación de cremas para aclarar y limpiar la piel. Este tratamiento facial aporta los beneficios de un peeling, reduciendo las cicatrices y las manchas. Para aplicarla mézclala con yogur y miel, y obtendrás una mascarilla hidratante y reparadora que dejará tu piel radiante y suave. 4. Previene la aparición de la caspa La caspa no es sólo molesta por la picazón, también es anti estética. Para combatirla lava tu pelo con dos aspirinas trituradas mezcladas en la cantidad de shampoo que utilizas usualmente en cada lavado. 5. Actúa como exfoliante La aspirina es un excelente exfoliante para eliminar células muertas del rostro. Además, es buena para deshacerte del exceso de grasa y reducir el tamaño de los poros dilatados. Sólo tienes que mezclar la con agua y dejar actuar unos minutos. En caso de tener el cutis sensible aplícalo con cuidado para no irritar la piel. 6. Elimina durezas en los pies Estos comprimidos también ayudan a ablandar las durezas de las plantas de los pies, para luego poder removerlas con facilidad. Tritura 7 aspirinas y agrégale media cucharada de jugo de limón, para formar una pasta. Aplica sobre las durezas y cúbrelas con un paño tibio. Deja actuar por 10 minutos y luego exfolia las zonas duras con piedra pómez. 7. Repara el cabello dañado Tu cabello también se verá beneficiado con el uso de aspirinas. Para renovar su color, dar salud y brillo, disuelve una tira de aspirinas en una taza de agua tibia y aplica sobre el cabello limpio, sin cremas para peinar ni productos oleosos. Deja actuar unos 15 minutos y luego enjuaga. 8. Aclara las manchas de sudor La aspirina también sirve para darle una nueva vida a tu ropa. Elimina las manchas de sudor aplicando sobre ellas aspirinas disueltas en agua tibia, deja actuar toda la noche y al día siguiente verás cómo las manchas han desaparecido. 9. Remueve los residuos de jabón en la bañera Para que los restos de jabón no arruinen la estética de tu bañera, tritura 5 aspirinas y agrégalas al líquido limpiador de baños. Rocía toda la zona, deja actuar por media hora y luego quita fácilmente toda la suciedad con un paño. 10. Alarga la vida de las flores Para que tus flores cortadas duren más en el jarrón, agrega al agua una aspirina molida. Este truco es especial para las rosas, haciéndolas durar mucho más tiempo y en mejor estado. Si quieres seguir mis aportes acá dejo estos post muy interesantes 1) http://www.taringa.net/post/noticias/19601473/Estos-son-los-9-Fantasticos-usos-del-bicarbonato-de-sodio.html 2) http://www.taringa.net/post/salud-bienestar/19591605/11-Habitos-que-aceleran-tu-metabolismo.html 3) http://www.taringa.net/post/noticias/19604907/La-maquina-capaz-de-fabricar-agua-potable-en-el-desierto.html
Si tienes como propósito bajar unos kilos de más, seguramente habrás comenzado un rutina de ejercicio y estarás cuidando tu alimentación para hacerla balanceada y consumir, sobre todo, alimentos bajos en calorías. Lo que seguramente no sabías es que además de estos últimos, existen algunos alimentos que contienen calorías negativas. Esto quiere decir que el consumo energético de tu cuerpo al digerir estos alimentos será mayor que el contenido calórico que contienen. En otras palabras, tu cuerpo consumirá calorías adicionales a las que contiene el alimento y para conseguirlo recurrirá a calorías acumuladas en tu organismo. Es decir que sus propiedades, además de alimentarte, les permiten cumplir funciones dentro de tu cuerpo como eliminar grasa y asimilar carbohidratos de manera más efectiva. te traigo una lista completa de los alimentos que cuentan con esta ventaja y que se convertirán en tus mejores aliados a la hora de bajar de peso. Verduras Espárragos Puedes elegirlos frescos o encurtidos y en cualquiera de sus dos variedades. Te recomendamos comerlos libres de grasa, es decir, no sofreírlos ni cocinarlos en mantequilla, sino en agua hervida o al horno. Berenjena La berenjena en puré es una gran alternativa para acompañar platos principales con carnes bajas en grasa. También puedes probar preparar hamburguesas de berenjena, seguramente te sorprenderá su sabor. Pimentón Este vegetal le da sabor a todo lo que toca; asegúrate de agregarlo a ensaladas, salsas y como acompañamiento de carnes. También puedes hacerlo asado y encurtirlo en aceite de oliva para comerlo como antipasto. Tomates cerezos (cherry) De ahora en adelante haz de ellos los únicos tomates que consumas. Tienen mucho menos azúcar que los tomates regulares, aportan más vitaminas y hacen parte de los alimentos con calorías negativas. Remolacha Puedes comerla en ensalada o incluirla en tus jugos/zumos junto a las frutas que más te gusten. La remolacha puede comerse fresca y cruda o cocida. Incluso puedes probar hacer una crema de verduras donde la incluyas como ingrediente principal. Brócoli La mejor opción para comer brócoli es prepararlo hervido, de esta forma conserva todos sus nutrientes y no adicionas grasas que contrarrestan sus efectos beneficiosos. Cuando esté cocinado puedes acompañarlo de frutos secos o ajonjolí. Zanahoria Un poco de zanahoria rallada acompañada de zumo de toronja/pomelo es la perfecta combinación para un desayuno con 100% calorías negativas. Esta anaranjada verdura también te ayudará a producir betacaroteno, la vitamina a cargo de acelerar la producción de melanina en tu cuerpo. Apio Prueba comer apio crudo en pequeños trozos con zumo de limón y un poco de cilantro, ¡receta inigualable! Con ella convertirás hasta a los más escépticos cuando de comer vegetales se trata. Hojas de diente de león Es ideal que consumas una taza de infusión de hojas de diente de león antes del desayuno. Esto te ayudará a limpiar tu organismo y mantener activos los procesos metabólicos que realiza tu cuerpo a lo largo del día. Alcachofas Las alcachofas son deliciosas con una vinagreta fresca, ¡anímate a hacer de ellas un plato principal en tu mesa! Puedes comerlas crudas o hervidas acompañadas con un poco de aceite de oliva. Otra alternativa para comer esta verdura son los corazones de alcachofa encurtidos en vinagre. Rábanos Incluye rábanos en todas tus ensaladas. Comerlos crudos y frescos te garantiza aprovechar todos sus beneficios. Son un acompañamiento ideal para pescados ricos en Omega 3 como el Salmón. Champiñones Los champiñones salteados en aceite de oliva con un poco de perejil y ajo son de inigualable sabor y te nutren mientras contribuyen a que pierdas peso. También puedes hacer de ellos parte de tus ensaladas y salsas. Zucchinis Los zucchinis, verdes y amarillos, también conocidos como pepino chino, asados son suaves y deliciosos. Pruébalos de esta manera o frescos y crocantes como parte de una nutrida ensalada verde. Frutas Melón El melón en trozos es una excelente opción para iniciar el día con una ración de fruta que contribuye a eliminar calorías acumuladas en tu cuerpo. Limón Agrega limón como ingrediente básico a todas tus recetas. Preparar salsas y vinagretas a base del zumo de esta fruta es una excelente opción para llevar a cabo tu propósito. Toronja / pomelo Prepara una jarra de zumo de toronja/pomelo y consúmela a lo largo del día. Además de ser una opción refrescante y deliciosa, ayudará a que durante toda la jornada las funciones de tu cuerpo a cargo de eliminar grasa estén activas.

Hornear galletas deliciosas es una opción perfecta para aquellos que no tienen paciencia para seguir paso a paso las complicadas recetas de pasteles. Lo mejor de las galletas es que las puedes preparar junto con tus amigos o en familia, sin gastar mucha energía y tiempo. te traigo algunas recetas que no dejarán a nadie indiferente. Galletas de jengibre Necesitarás: - 200 g de harina. - 1/2 cdta. de bicarbonato. - 1 huevo. - 2 cdtas. de jengibre molido. - 1 cdta. de canela. - 1 cdta. de cardamomo. - 1/2 cdta. de clavo. - 100 g de mantequilla. - 100 g de azúcar. - 3 cdtas. de miel. Preparación: Mezcla el jengibre, la canela, el cardamomo y los clavos molidos con el bicarbonato. Agrégale harina. En un recipiente aparte empieza a batir la mantequilla con el azúcar. Agrégale huevo y miel líquida (si es espesa, caliéntala al baño María o en el horno microondas) y nuevamente bate. La masa resulta ser suave y pegajosa. Envuelve la masa en un papel film y ubícala en el refrigerador o incluso en el congelador por 1 a 1,5 horas. Después de esto, será muy fácil trabajar con ella. A la hora de sacar la masa, divídela en 4 partes iguales. Mientras utilizas una parte, guarda las tres restantes en el refrigerador. Espolvorea una hoja de papel para hornear con una capa delgada de harina. Ubica encima del papel la masa y empieza a estirarla con un rodillo para formar una capa muy delgada (puedes tapar la masa con otra hoja de papel o espolvorearlo con harina para que no se pegue al rodillo). Con ayuda de unos moldes crea unas figuritas y retira el resto de la masa.Ubica la hoja con las galletas sobre una bandeja y llévala al horno precalentado a 180 grados. Hornea durante 5 a 7 minutos.Mientras se hornea la primera porción de galletas, procede a preparar la segunda.Al terminar la preparación de todas las galletas, invita a tus amigos y disfruta de los frutos de tu esfuerzo con una taza de té o café. Galletas de chocolate con pasas Necesitarás: - 125 g de mantequilla. - 200 g de azúcar. - Una pizca de vainilla. - 1 cdta. de jengibre. - 4 huevos. - 250 g de harina. - 1 cdta. de bicarbonato. - 400 g de chocolate oscuro. - 200 g de pasas. - Frutas (de tu preferencia). Preparación: Bate la mantequilla con azúcar hasta que se forme una masa homogénea.Agrega la vainilla y los huevos, uno por uno, batiendo bien la mezcla. Agrega el jengibre y mezcla. Luego añade la harina.Ralla el chocolate y agrégalo a la masa por cucharaditas, mezclando bien la masa con cada porción de este ingrediente.Remoja las pasas en agua caliente por 10 minutos. Sécalas, córtalas y añádelas a la masa.Ubica la masa en una bandeja untada con mantequilla y llévala al horno precalentado a 180 grados por 25 a 30 minutos.Enfría el pastel (es el aspecto que tendrá).Cúbrelo con chocolate derritido (aproximadamente 150 gramos).Deja que se enfríe y córtalo en cuadrados pequeños.Puedes decorar las galletas con frutas. Galletas con especias Necesitarás: - 1 taza de azúcar. - 1/4 de taza de melaza clara. - 1 huevo. - 2 tazas de harina. - 2 cdtas. de bicarbonato de sodio. - 1/4 de cdta. de sal. - 1 cdta. de canela molida. - 1 cdta. de clavos molidos. - 1/4 de cdta. de jengibre molido. - 1/3 de taza de azúcar moreno. - 3/4 de taza de mantequilla. Preparación: Precalienta el horno a 180 grados.Bate la mantequilla con azúcar blanco, agrégale el huevo y la melaza. Mézclalo todo bien.En un recipiente aparte mezcla la harina, la sal, el bicarbonato y las especias.Junta las dos mezclas y bátelas bien.Forma unas bolitas pequeñas y aplánalas para formar una galleta. Puedes usar un molde para darles forma interesante. Pasa las galletas por el azúcar moreno.Ubica las galletas sobre una bandeja untada con mantequilla. Hornea durante 7 a 10 minutos hasta que estén listas. Galletas con hojuelas de avena Necesitarás: - 4 claras de huevo batidas. - 3 cdas. de hojuelas de avena. - 1 y 1/2 cdas. de requesón con bajo contenido de grasa. - 1 y 1/2 cdtas. de jengibre molido. - Endulzante de tu preferencia. Preparación: Mezcla en un recipiente el jengibre, las claras de huevo, las hojuelas de avena y el endulzante que escogiste. La masa debe ser un poco más espesa que la masa para las crepas.Unta la sartén con una pequeña cantidad de mantequilla.Usando una cuchara, empieza a ubicar la masa en la sartén y a freír las galletas tal como si fueran hot cakes.Cuando veas que las galletas se doren de un lado, voltéalas y fríe del otro. Acogedoras galletas de miel Necesitarás: - 600 g de harina. - 350 g de crema. - 150 g de azúcar. - 100 g de mantequilla. - 2 cdas. de miel espesa. Preparación: Junta la mantequilla derretida con la miel, agrégale azúcar y mezcla bien.Añade la crema y mezcla nuevamente. Agrega la harina y amasa los ingredientes.Estira la masa con un rodillo para formar una capa de unos 5 mm de grosor.Con ayuda de unos moldes forma tus galletas. Ubícalas sobre una bandeja cubierta de papel para hornear dejando un espacio entre ellas (a la hora de hornear, su tamaño aumentará).Lleva la bandeja al horno precalentado a 180 grados y hornéalas durante 10 o 12 minutos.Decora las galletas a tu gusto. Galletas de limón en forma de estrellitas Necesitarás: - 1/2 taza de mantequilla derretida. - 1/2 taza de margarina. - 1 taza de azúcar. - 2 cdtas. de ralladura de limón. - 3/4 de cdta. de polvo para hornear. - 1/4 de cdta. de bicarbonato de sodio. - Una pizca de sal. - 1/3 de taza de crema. - 1 huevo. - 1 cdta. de vainilla. - 2 y 3/4 tazas de harina. - Polvo de azúcar. - Crema de limón. Preparación: Bate la mantequilla y la margarina. Agrega a la mezcla batida el azúcar, la ralladura de limón, el polvo para hornear, el bicarbonato de sodio y sal. Bate nuevamente.Agrega la crema, el huevo y la vainilla. Bátelo otra vez, luego añade la harina.Divide la masa en dos mitades. Envuelve ambas en un papel film y llévalas al refrigerador por 2 horas. Precalienta el horno a 190 grados.Estira la masa con un rodillo hasta obtener una capa de 3 mm (procede con ambas partes).Recorta la masa en forma de estrellas (o cualquier otra forma de tu agrado).Con un molde similar recorta otra estrella más pequeña adentro de una mitad de la masa.Ubica la galletas a una distancia de 2.5 cm entre sí en una bandeja para hornear y prepáralas al horno durante 7 u 8 minutos o hasta que los bordes estén duros y la parte de abajo no tenga un color café claro.Las galletas preparadas se enfrían.Unta cada galleta con la crema de limón y encima ubicas la otra parte (la que tiene una estrella en el medio). Espolvoréalas con polvo de azúcar para que estén aún más sabrosas. Galletas de plátano y chocolate Necesitarás: - 3 plátanos. - 20 g de avellanas. - 250 g de mantequilla. - 20 g de azúcar de vainilla. - 100 g de chocolate de leche. - 1 huevo. - 2 cdas. de harina. - 2 cdas. de hojuelas de avena. - 3 cdas. de azúcar. - Una pizca de sal. - Decoración a tu gusto. Preparación: Muele los plátanos en una licuadora. Agrega las avellanas y nuevamente mézclalos bien en la licuadora.Mezcla la mantequilla con el azúcar de vainilla. Agrégale azúcar blanco y la mezcla de plátano. Añade una pizca de sal, el huevo, la harina y las hojuelas de avena.Enciende el horno para precalentarlo.Forma las galletas con ayuda de una cuchara y ubícalas sobre una bandeja cubierta de papel para hornear. Decora las galletas a tu gusto.Lleva la bandeja al horno precalentado a 180 grados y hornea durante 12 minutos. ¡Buen provecho!

Comer bien en ocasiones es todo un reto. Muchos de nosotros no podemos darnos el lujo de pasar horas en la cocina disfrutando de elaborar una deliciosa y nutritiva receta. Debido a esto, optamos por alternativas poco saludables como las comidas rápidas o preparaciones poco balanceadas para salir del paso y poder continuar con nuestra atareada rutina. te invito a conocer 4 sencillas recetas que puedes preparar en esos días que parecen no tener fin. Cualquiera de estas opciones puede cocinarse en 10 minutos; no te quitan mucho tiempo y sí te permiten hacer una pausa saludable a la hora de almorzar y llenar tu cuerpo de energía. Pasta carbonara Esta receta del clásico plato de comida italiana es una verdadera delicia; lo mejor de todo es que no te toma mucho tiempo prepararla y sólo necesitas estos ingredientes (para dos personas): • 200 gramos de pasta. • 200 gramos de crema de leche. • 6 tiras de tocineta. • Medio cubo de caldo concentrado (de res o pollo). • 50 cl de vino blanco seco. • Sal y pimienta al gusto. Una vez que tengas todo lo anterior, sigue estos pasos, sólo tardarás 10 minutos: • En una olla tapada pon a hervir agua con sal para cocinar la pasta. • Corta las tiras de tocineta en cuadritos y ponlas en una sartén caliente a fuego medio sin agregar grasa extra como aceite o mantequilla. • Una vez que la tocineta haya soltado su grasa y esté un poco dorada, vierte el vino blanco y espera dos minutos a que el alcohol se evapore. • Para este momento, el agua en la olla debió hervir; lleva la pasta a cocinar según el tiempo de cocción que indique el empaque (debería variar entre 3 y 7 minutos). • Agrega la crema de leche, el medio cubo de caldo, la sal y la pimienta a la salsa con tocineta y mezcla bien. • Una vez esté la pasta, pásala por el coladero y mezcla con la salsa. ¡10 minutos y estás listo para comer! Te sugerimos agregar un poco de queso parmesano rayado para darle un sabor extra a esta fácil receta. Cuscús con pollo y especias En muchos países el cuscús es poco conocido y esto lo convierte en un plato exótico y poco común. Sin embargo, la preparación de este alimento a base de sémola de trigo es extremadamente fácil y las recetas que se pueden elaborar son muy variadas y versátiles. Atrévete a prepararlo, sólo necesitarás (para dos personas): • 200 gramos de cuscús (sémola de trigo). • Media pechuga de pollo sin grasa. • 100 gramos de tomates cherry. • Una pizca de comino, cúrcuma, sal y pimienta. • Un pequeño atado de cilantro. • 40 gramos de maní salado. • Un poco de aceite vegetal. Cuando tengas los ingredientes sigue estos pasos: • En una olla pon a hervir 200 cl de agua con sal. • Pica finamente el cilantro. • Corta el pollo en tiras pequeñas. • Calienta el aceite en una sartén y sofríe las tiras de pollo hasta que estén doradas. • Agrega los tomates, el cilantro, el comino, la cúrcuma, la sal y la pimienta al pollo, y deja cocinar por dos minutos más. • En este punto el agua en la olla ya debió hervir. Apaga el fuego, vierte el cuscús en el agua y espera a que éste crezca. • Cuando el cuscús esté listo, mezcla con el pollo y agrega el maní. Ahora puedes disfrutar de tu rápido, delicioso y saludable almuerzo. A esta receta le puedes agregar vegetales cocidos al vapor para hacerla más completa. Omelette Este es un clásico de la cocina francesa para salir de apuros y deshacerte de los pequeños restos de comida que quedan en el refrigerador. Un omelette puede ser tan versátil como tu imaginación lo permita. Puedes prepararlo con carnes frías, vegetales y quesos. Aquí te damos una sugerencia, pero siéntete libre a la hora de cocinar y usa todo aquello que tengas en el refrigerador. Para nuestra versión de omelette sugerimos los siguientes ingredientes (para dos personas) : • 4 huevos. • 50 gramos de crema de leche. • 1 cucharada de mostaza de Dijon. • 2 tajadas de jamón (cerdo, pavo o artesanal). • 2 tajadas de queso (preferiblemente maduro). • 4 hojas de espinaca. • 100 gramos de champiñones tajados. • Una pizca de sal y pimienta. • Un poco de mantequilla. Para prepararlo sólo debes: • Batir los huevos en un recipiente de fondo redondo. • Añadir a los huevos batidos la crema de leche, la mostaza de Dijon, la sal y la pimienta. • Cortar las tajadas de jamón y queso en tiras finas. • Derretir la mantequilla a fuego medio en una sartén mediana . • Agregar los champiñones tajados, el jamón y la espinaca, una vez que la mantequilla esté espumeante. • Añadir la mezcla de huevos a la sartén y dejar cocinar por dos minutos a fuego medio o bajo cuando los champiñones y la espinaca hayan soltado su jugo. • Agregar las tiras de queso a la mezcla. • Doblar en dos el omelette y dejar en el fuego hasta que el huevo esté completamente cocinado. Ya sabes cocinar un rico y sencillo plato para calmar el hambre con estilo en esos días en los que no te queda tiempo. Sándwich baguette Esta es una opción práctica para llevar en el morral, no necesitas calentar tu almuerzo y puedes comerlo en cualquier lugar. Haz que los días de prisa sean días de pícnic en tu hogar o en el trabajo y deléitate con un copioso sándwich. Para dos personas necesitarás: • Un pan baguette. • Dos cucharadas de mostaza de Dijon. • Mantequilla. • Queso crema. • Sal y pimienta. • Orégano (seco o fresco). • Un tomate. • 4 rodajas de queso amarillo. • 4 tajadas de jamón (de cerdo, pavo o artesanal). • Rúgula fresca. Ahora que tienes los ingredientes, sólo sigue estos pasos: • Divide en dos el pan baguette de forma vertical. • Unta en una cara del pan la mantequilla seguida de la mostaza de Dijon; y en la otra el queso crema. • Corta el tomate en rodajas finas y repártelas a lo largo de una cara del pan. • Espolvorea el orégano sobre las rodajas de tomate. • Dobla en dos las tajadas de queso y jamón y distribúyelas encima de los tomates y el orégano. • Lava las hojas de rúgula y dispérsalas sobre el jamón y el queso. • Agrega la sal y la pimienta. • Corta en dos ambas caras del pan y arma dos sándwiches. Ahora puedes envolverlos usando el empaque original del pan o empleando papel plata, y empacarlos para llevar a cualquier parte. Olvídate de complicaciones y disfruta de este práctico almuerzo que puedes preparar en menos de diez minutos.