corintito
Usuario (Argentina)

Frávega es una cadena de electrodomésticos de Argentina fundada en 1910. La empresa inició sus actividades como cadena de artículos para el hogar pero fue migrando con el tiempo al mercado de la venta de electrodomésticos y artículos tecnológicos.1 En los últimos años ha incursionado en la fabricación de artículos informáticos desde su planta en Tierra del Fuego. Cuenta con más de 90 sucursales en toda Argentina.2 La mayoría en la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires. En el año 2010, Frávega festejó sus 100 años con una millonaria campaña publicitaria que contó con Ricardo Darín y Susana Giménez como principales estrellas.3 Ricardo Darín continúa siendo un referente de las campañas de la compañía en los medios. rávega es una empresa argentina con 95 años de trayectoria y 78 sucursales en todo el país. Cuenta con 5619 empleados que tienen como pilar la eficiencia y el servicio. Gracias a esto, cubrimos las necesidades de un público que busca información, asesoramiento, garantía y calidad, posicionándonos como la empresa líder en el mercado de electrodomésticos. Fue en un seminario de Bernardo Trujillo en los Estados Unidos donde a Marcel Fournier y Denis Defforey les vino la inspiración. La sociedad Carrefour fue creada en la Alta Saboya en 1959 por las familias Fournier y Defforey. En 1963, Carrefour inventó el concepto de hipermercado, abriendo el primero en la Isla de Francia en Sainte-Geneviève-des-Bois. La sociedad se estableció en Bélgica en 1969, en España en 1973 y en Brasil en 1975. La sociedad Promodis (futura Promodès) se creó en 1961 tras la fusión de las empresas de dos familias normandas de mayoristas dirigidos por Paul-Auguste Halley y Léonor Duval-Lemonnier. El nombre de Carrefour significa "cruce de caminos/encrucijada", ya que el primer hipermercado estaba precisamente ubicado en un cruce de caminos. Carrefour y Promodès se fusionaron en 1999 para dar lugar al primer grupo europeo y al segundo grupo mundial de distribución, después de Wal-Mart. Fue dirigida por José Luis Durán entre 2005 y finales de 2008. Desde el 1 de enero de 2009 Lars Olofsson, procedente del grupo Nestlé, es el director general. Es posible que el gigante de la distribución se desprenda de su filial E.D. y Día (España y Portugal) por un importe cercano a los 5.000 millones de euros (5.000.000.000 €). También se ha visto afectada por el Tribunal de la Competencia por una sentencia desfavorable de 37 millones de euros.5 En 1976, lanza una gama de productos (sobre todo básicos) libres, que lleva la marca de su distribuidor, con un empaquetado muy sobrio y una promoción orientada hacia la composición con precios permanentes. En 2006 Carrefour cambió la imagen de su marca, tomando un diseño más atractivo, con envases diseñados con colores suaves como el azul y fáciles de identificar. Los nuevos envases cuentan con el logotipo de la empresa, con un tamaño mayor que antes, cuando sólo aparecía el nombre Carrefour en una fina banda en la esquina inferior derecha. En 2008 se lanza en China una campaña para boicotear los productos franceses y los centros comerciales Carrefour, en protesta por el caos registrado en París durante el paso de la antorcha olímpica.6 7 En 2012 el holding chileno Cencosud compra Carrefour en Colombia, para ser parte de sus cadenas, cambiándole el nombre.8 Bajo el mando del nuevo presidente ejecutivo, Lars Olofsson, la empresa se está concentrando en cambiar la reputación del minorista enfocándose en los precios bajos, ya que los consumidores consideran la cadena como demasiado cara.9 Actualmente el grupo Carrefour ocupa el número 1 en distribución europea y el 2º del mundo.3

link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=pl0EEVqiicw link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=o-luEio88n4 link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=NDBgP3EXiyg link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=Ew1w2kvL7xA

Al kirchnerismo/cristinismo le resulta un agravio la comparación con el menemismo, 2 etapas del peronismo, en definitiva. Sin embargo, los de Cristina Fernández de Kirchner hacen bien poco por diferenciarse... y las similitudes se acumulan, día a día. El kirchnerismo esta semana inició la embestida por la reforma constitucional que le permita a Cristina Fernández un tercer mandato. Tanto el período menemista de 10 años como el kirchnerista que va por el noveno (Néstor Kirchner y Cristina dos veces), comparten la ambición por el Poder unipersonal y el ansia por la eternización en la primera magistratura. El kirchnerismo ha postulado desde sus inicios el quiebre político que suponía con respecto a los ’90, el nuevo período que iniciaba Néstor y debía continuar su esposa. Sin embargo, las diferencias que se marcan con la alguna vez denominada “segunda década infame”, no hacen más que resaltar sus coincidencias, algunas son de forma y otras de fondo. Ya enumeramos tres analogías: intención de eternizarse en el poder (vía intento de una modificación a la Carta Magna que permita la re-releección), acumulación de poder personal y el anuncio de un nuevo orden político que venía a terminar con los errores del pasado. Veamos cuántas más encontramos: En el menemismo la paridad cambiaria era el 1 a 1, vía Ley de Convertibilidad. En el kirchnerismo también hay paridad cambiaria pero de 4 a 1, vía Banco Central. El menemismo llegó al poder tras una crisis económico-política y sucesos como los saqueos a supermercados. El kirchnerismo llegó al poder tras una crisis económico-política y sucesos como los saqueos a supermercados. En el menemismo Néstor Kirchner dijo que Menem era “el mejor presidente de la historia". En el kirchnerismo Carlos Menem dijo que “hoy tenemos una mujer que es brillante y es presidenta de los argentinos”. Menem llegó a presidencia y desde allí cambió la dirección del Partido Justicialista. Kirchner llegó a presidencia y desde allí cambió la dirección del Partido Justicialista, y claro, ambos pertenecían al mismo partido. En el menemismo Cristina Fernández, como senadora nacional, se alejó del oficialismo y armó un monobloque. En el kirchnerismo Carlos Menem, como senador nacional, se alejó del oficialismo y armó un monobloque. En el menemismo se multiplicaban las denuncias de corrupción contra funcionarios del Gobierno. En el kirchnerismo se multiplican las denuncias de corrupción contra funcionarios del Gobierno. En el menemismo había funcionarios de la Ucedé. En el kirchnerismo el Vicepresidente proviene de la Ucedé. En el menemismo Gustavo Béliz armó un escándalo al salir del Gobierno denunciando hechos de corrupción y habló de “nido de víboras”. En el kirchnerismo Gustavo Béliz armó un escándalo al salir del Gobierno por hablar de “mafias” en la SIDE y la policía. Los duhaldistas dicen que Menem traicionó a Duhalde, Los duhaldistas dicen que Kirchner traicionó a Duhalde. Menem modificó a su gusto la Corte Suprema de Justicia. Kirchner modificó a su gusto la Corte Suprema de Justicia. En el menemismo estalló el escándalo Spartacus y los vínculos con prostíbulos del juez Norberto Oyarbide. En el kirchnerismo –además de los escándalos que siguen rodeando a Oyarbide- se descubrieron prostíbulos en departamentos del ministro de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni. A todo esto en el menemismo se toleraban los escándalos de Oyarbide, en el kirchnerismo también. En el menemismo aumentó la deuda externa a pesar de planes como el Brady. En el kirchnerismo aumentó la deuda externa a pesar de la quita impulsada con Roberto Lavagna y el pago al FMI. En el menemismo Hugo Moyano, dirigente camionero junto con la CTA se oponía al gobierno menemista. En el kirchnerismo Hugo Moyano, dirigente camionero y ahora titular de le CGT junto con un sector de la CTA empiezan a oponerse al gobierno kirchnerista. En el menemismo Carlos se llevó mal con sus vicepresidentes. En el kirchnerismo Néstor y Cristina se llevaron mal con sus vicepresidentes, excepto por Boudou…por ahora. En el menemismo, Carlos Tacchi, secretario de Ingresos Públicos prometió: “Voy a hacer mierda a los evasores”. En el kirchnerismo, Néstor Kirchner prometió “traje a rayas para los evasores”. Ninguno cumplió. En el menemismo, el carapintada Aldo Rico se pasaba a las filas del menemismo. En el kirchnerismo el carapintada Aldo Rico se pasaba a las filas del kirchnerismo. En el menemismo quedaron impunes casos como el de José Luis Cabezas, la venta de armas a Ecuador y Croacia, las atentados terroristas a la AMIA y a la Embajada de Israel, la voladura de Río Tercero, etc…etc., en el kirchnerismo siguen impunes también. En el menemismo ocurrió el escándalo por las valijas de Amira Yoma, en el kirchnerismo ocurrió el por las valijas de Guido Antonini Wilson. En el menemismo se designaron jueves federales afines al Presidente, en el kirchnerismo se designaron jueves federales afines al Presidente. En el menemismo la Secretaria de Medio Ambiente, María Julia Alsogaray prometía sanear el Riachuelo en 1.000 días y posaba con un tapado de piel como única prenda en la revista Noticias. En el kirchnerismo el Secretario de Medio Ambiente Juan José Mussi prometió sanear el Riachuelo para 2016. Todavía tiene tiempo para cumplir esa meta y posar en tapado de piel para alguna revista. En el menemismo, Carlos prometió la fabricación de cohetes espaciales que permitirían atravesar “la estratósfera y en dos horas estaremos en Japón”. Más modesta, en el kirchnerismo, Cristina prometió un Tren Bala que uniría Buenos Aires, Rosario y Córdoba “en menos de tres horas". Ninguno de esos proyectos se concretó. En el menemismo figuras populares como Charly García y Diego Armando Maradona apoyaban a Carlos Menem y su Gobierno y posaban en fotos con él. En el kirchnerismo figuras populares como Charly García y Diego Armando Maradona apoyaban a Néstor Kirchner -y ahora a Cristina- y posaban en fotos con él (y también con ella). Durante el menemismo, tras el divorcio con Zulema Yoma la primera dama paso a ser la hija del Presidente. En el kirchnerismo la hija del Presidente, Florencia, pasó a ser la primera dama y acompaña a su madre a varias visitas oficiales en el exterior. En el menemismo Canal 7 defendía al Gobierno de Carlos Menem. El programa central para esa tarea era el reciclado Polémica en el Bar (que supo albergar a glorias del humor argentino), donde Gerardo Sofovich reunía en una mesa a 6 periodistas/cómicos (el propio “ruso”, Luis Beldi, Mario Sánchez, Beto César, Rolo Puente y Hugo Gambini) y se mofaba de los opositores encarnados en Gambini. En el kirchnerismo el programa central es ‘6,7,8’ donde se reúne en una mesa a 6 periodistas y un cómico sin gracia, para mofarse de los opositores apelando al archivo, aunque nunca hay ningún opositor. En el menemismo Marcelo Tinelli tenía el programa más visto de la TV y Carlos Menem participó en sketches humorísticos. En el kirchnerismo Marcelo Tinelli tiene el programa más visto de la TV y Néstor Kirchner participó en sketches humorísticos. En el menemismo se modificó la Ley de Radiodifusión que permitió el nacimiento de los Multimedios y favoreció a Clarín, luego el matutino se enfrentó a Menem y éste proclamó que había logrado su reelección con los medios en contra. En el kirchnerismo, Néstor decretó la prórroga de la concesión de Canal 13 a Clarín y aprobó la fusión Cablevisión-Multicanal; luego el matutino se enfrentó a Kirchner y éste impulsó la Ley de Medios. Luego Cristina lograría la reelección y el oficialismo proclamó que se habían ganado los comicios con los medios en contra. En el menenismo se impulsó la realización de la Fórmula 1 en Argentina y Menem pensó en que se corriera en los bosques de Palermo; los ambientalistas se quejaron y no se hizo allí. En el kirchnerismo se impulsó la realización del Dakar, los ambientalistas se quejaron pero se hizo. El menemismo tomó una serie de medidas para transformar el rol del Estado apoyado por los Kirchner, en el kirchnerismo se tomaron una serie de medidas para transformar otra vez el rol del Estado aduciendo arreglar lo que ellos ayudaron a arruinar. En el menemismo Pacho O'Donnell apoyaba al Gobierno y era Secretario de Cultura. En el kirchnerismo Pacho O'Donnell apoya al Gobierno y reescribe la Historia como titular del instituto revisionista oficial. Tanto Menem como Kirchner lograron varias reelecciones en la gobernación de sus provincias. Una incontable cantidad de funcionarios, intendentes, concejales, senadores, diputados, gobernadores, etc. etc, apoyaban y trabajaban para el menemismo y ahora para el kirchnerismo. ‘Máximo’ fue el nombre elegido por Néstor y Carlos para llamar a su hijo. En el menemismo las cirugías estéticas y la operación de carótida. En el kirchnerismo las cirugías estéticas, la operación de carótida de Kirchner y la de tiroides de Ella. En el menemismo se atemorizaba a la gente con la hiperinflación, en el kirchnerismo con el desempleo de 2001. En el menemismo no se quería hablar de los pobres, en el kirchnerismo tampoco. En el menemismo la gente sufría por la inseguridad, en el kirchnerismo la gente sigue sufriendo la inseguridad... link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=Earqp0GKUY4 link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=yTdXej2YuU4 link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=NKUHB2Z3M6U

SINOPSIS David Callaway es un padre viudo con una pequeña hija llamada Emily. Alison, la esposa de David, muere repentinamente, traumatizando a ambos. Padre e hija se mudan al norte del estado de Nueva York, para distanciar a la niña de los recuerdos de su vida con su madre en Manhattan. Muy pronto, Emily desarrolla una amistad con Charlie, un amigo imaginario. En un principio, David ve a Charlie de una forma positiva que podría permitirle a su hija expresarse, pero una serie de actos terribles lo llevan a pensar lo imposible. Después de todo, tal vez Charlie no sea tan imaginario como parece ser. @mente_siniestra Donde quieras que estés, te extrañaremos, genio

Un turista latinoamericano de mediana edad, durante su primera visita a Amsterdam, se dirige a la zona roja e ingresa a un prostíbulo. La madame le da la bienvenida y lo invita a tomar asiento mientras le envía una jovencita para entretenerlo. Se sientan, conversan, se toquetean un rato, beben un poco, ella se sienta sobre su falda. El hombre le susurra algo al oído, ella se levanta y sale corriendo espantada. Al ver esto, la madame le envía una chica aún más experimentada al caballero. Se sientan y conversan, se toquetean un rato, beben un poco, ella se sienta sobre su falda. El hombre le susurra algo al oído... y la experimentada chica grita "¡No!" ...y se va corriendo. La madame está muy sorprendida por este hombre que aparentemente está pidiendo algo tan descabellado como para que sus dos chicas no quieran saber nada del tema. Decide entonces que únicamente su chica más experimentada, la mejor de todas -Lola- no va a negarse. Lola nunca ha dicho no a nada. Y Es Raro que algo la sorprenda. Entonces la anfitriona la manda. Se sientan, se toquetean un rato, beben, ella se sienta sobre su falda. El le susurra en el oído y ella grita: ¡De ninguna manera macho, No Way! Le pega un cachetazo y se va. A este punto, la madame está totalmente desconcertada. Nunca había visto algo así en todos sus años de profesión en el prostíbulo. A pesar de que ella misma ya no se dedica a atender clientes, y al estar totalmente segura que no existe nada en el mundo a lo que ella se haya negado, decide ofrecerse ella misma. Además, piensa que será una lección para todas sus empleadas. Se acerca al hombre y le dice que ella es lo mejor de la casa y que está disponible para él. Se sientan y conversan, se toquetean, beben y luego ella se sienta sobre su falda. El se acerca a ella y le susurra al oído: ¿Puedo pagar en pesos argentinos?
link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=dD3EgWBAI-I

Dinero (del latín denarius, denario, moneda romana) es todo medio de intercambio común y generalmente aceptado por una sociedad que es usado para el pago de bienes (mercancías), servicios, y de cualquier tipo de obligación (deudas). Actualmente, el tipo de dinero que manejamos en el día a día es dinero fiduciario.1 El dinero permite el intercambio de bienes y servicios en una economía de una manera más sencilla que el trueque. Por tanto, para que un bien pueda ser calificado como dinero se deben satisfacer los siguientes tres criterios y que son las tres principales funciones que cumple el dinero en un sistema económico moderno:2 Medio de intercambio: para evitar las ineficiencias de un sistema del trueque. Cuando un bien es requerido con el solo propósito de usarlo para ser intercambiado por otras cosas, posee esta propiedad. Por ejemplo, pocas personas conservan billetes para colección. En cambio, la mayoría de las personas los conservan por la posibilidad de intercambiarlos cuando lo deseen por otros bienes. Además, el dinero debe ser un bien ligero y fácil de almacenar y de transportar. Unidad contable: Cuando el valor de un bien es utilizado con frecuencia para medir y comparar el valor de otros bienes o cuando su valor es utilizado para denominar deudas, se dice que el bien posee esta propiedad. Por ejemplo, si los miembros de una cultura se inclinan por medir el valor de las cosas en referencia a las cabras, las cabras serían la principal unidad contable. Un caballo podría costar 10 cabras y una cabaña unas 45 cabras. La unidad de cuenta significa que es la unidad de medida que se utiliza en una economía para fijar los precios. Conservación de valor: Cuando un bien es adquirido con el objetivo de conservar el valor comercial para futuro intercambio, entonces se dice que es utilizado como un depósito de valor. En el ejemplo anterior, una cabra tendría un problema a la hora de servir como dinero, puesto que es un bien perecedero: con el tiempo muere. Otros materiales, como el oro y la plata, conservan sus propiedades a pesar del paso del tiempo. Es un medio de acumulación o atesoramiento. El dinero, como representante de la riqueza, tiene el poder de comprar cualquier mercancía y se puede guardar en cualquier cantidad. En otras palabras, la función de atesoramiento sólo puede realizarla el dinero de pleno valor: monedas y lingotes de oro, piedras preciosas, objetos de oro, etc. El bien escogido como medio de acumulación debe ser siempre algo que pueda guardarse durante largos periodos sin que se deteriore. El dinero es un depósito de valor pero no el único, cualquier activo que mantenga su poder adquisitivo a lo largo de tiempo servirá como depósito de valor. Además de los puntos anteriores, el dinero debe ser reconocido por la sociedad que lo usa, permitiendo su identificación y valoración de una forma clara. El dinero, tal como lo conocemos hoy (billetes y monedas sin valor propio), debe estar avalado o certificado por la entidad emisora. Actualmente son los gobiernos, a través de las leyes, quienes determinan cual es el tipo de dinero de curso legal, pero son otras entidades, como los bancos centrales (Banco Central) y las casas de la monedas (Ceca), los que se encargan, primero, de regular y controlar la política monetaria de una economía, y segundo, de crear las monedas y billetes según la demanda y la necesidad de tener dinero físico. Sintetizando, podemos afirmar que el dinero es un activo financiero neutro o plenamente líquido, que sirve de plataforma intermedia para optimizar el intercambio bienes y servicios, evitando las inexactitudes propias del trueque, es decir, del intercambio directo de bienes y servicios. En el neolítico, con la aparición de la agricultura y la ganadería, apareció la primera economía de producción y se produjo un excedente; una cantidad de bienes que no necesitan ser consumidos. Esto dio lugar a la posibilidad de alimentar a personas que no necesitaban trabajar la agricultura o la ganadería y podían dedicarse a producir otros productos, como la cerámica, e intercambiarlo por el excedente producido. Ello permitió la primera forma de comerciar, el trueque, intercambiando directamente bienes y servicios por otros. Con el tiempo, esta forma de intercambio se consideró ineficiente y se puede explicar con el siguiente ejemplo: Desde el neolítico, en las sociedades agriculturas-ganaderas, el hombre ha intercambiado los bienes obtenidos como fruto de su trabajo productivo por otros. De ese modo, el que había recolectado frutos de la tierra en un determinado momento podía desear cambiar parte de ellos por ejemplo por pieles. Así surgió el trueque. El problema es que, en ese momento, los intercambios dependían de la demanda de cada individuo en cada momento, siendo un trámite lento y difícil adaptarse a las urgencias inmediatas de cada individuo. En el ejemplo planteado, es posible que el cazador que tenía las pieles no desea frutos de la tierra sino bastones de madera. La tarea del trueque podía resultar ardua, ya que en primera instancia, el recolector de frutas requeriría encontrar a alguien dispuesto a cambiar las frutas por madera, para ir posteriormente a cambiar ésta por las pieles. En algún momento pudo suceder que el recolector de frutas diera las frutas al que poseía bastones de madera, y le pidiera una nota equivalente al valor de las frutas; y luego pudo haber ido con esta nota junto al dueño de las pieles, pidiendo le cambiaba ese documento (el cual tenía un valor en madera) por pieles, pues más tarde podría reclamar la madera al emisor de la nota (al dueño de la madera). Y probablemente, en esa hipotética situación, el poseedor de las pieles pudo haber recibido la nota y no ir luego a canjearla por bastones de madera, sino usarla para con ella obtener algún otro bien o servicio en otro lugar. Obviamente, en algún momento la nota pudo haber regresado a su emisor original a efectos de cambiarla finalmente por los bastones de madera. Pero también pudo haber sucedido, que algunas notas muy especiales nunca hubieran regresado a su emisor original, y quedaran circulando por un muy largo tiempo en el circuito de los intercambios hasta su eventual destrucción o hasta su eventual pérdida de valor, cumpliendo así una función monetaria; esto bien pudo haber pasado con notas de entrega de metales emitidas por personas en lo alto de la estratificación social, como reyes o faraones. Al final, acabaron apareciendo ciertos bienes que son más fácilmente intercambiables que otros, de forma que los individuos los demandan, no por su utilidad, sino por su especial capacidad para circular por el mercado, para servir de moneda de cambio. O sea en definitiva, por su liquidez. Un claro ejemplo serían los cigarrillos en el ambiente carcelario, que serían utilizados incluso por los no fumadores para cambiar por otros bienes, o los chocolates en Europa después de la Segunda Guerra Mundial, producto que por su aguda escasez sirvió informalmente para niños y adultos como moneda de cambio de otros bienes. Estos ejemplos ilustran que estas circunstancias permiten el intercambio de bienes y servicios. Y en las civilizaciones más próximas a la actualidad, esa especie de aceptación generalizada es el dinero, que facilita las transacciones comerciales de una manera más fácil y sencilla que el trueque, favoreciendo de este modo la expansión del comercio. Naturalmente, el dinero que fue usado en sus inicios, desde el neolítico, no fue como hoy lo conocemos. Distintas civilizaciones adoptaron distintos bienes para suplir con ellos la función de dinero: alimentos, conchas, metales, plumas, piedras preciosas, etc. Con el paso del tiempo, el oro y la plata fueron ampliamente usados como dinero debido a que su valor es aceptado mundialmente, y también debido a la facilidad de transporte, a las ventajas de la conservación, etcétera. Para garantizar o certificar que un trozo de metal o moneda contenía una cierta cantidad de oro y/o plata, se comenzó la acuñación, a modo de garantía o certificación, por parte de entidades reconocidas y respetadas (reinos, gobiernos, bancos), que avalaban el peso y la calidad de los metales que contenían. Las primeras monedas que se conocen, se acuñaron en Lidia, la actual Turquía en el Siglo VII a. C. Monedas de un tercio de estátera, acuñadas a principios del siglo VI a. C. De acuerdo con Heródoto, el pueblo lidio fue el primero en introducir el uso de monedas de oro y plata, y también el primero en establecer tiendas de cambio en locales permanentes. Se cree que fueron los primeros en acuñar monedas estampadas, durante el reinado de Giges, en la segunda mitad del siglo VII a. C.3 Otros numismáticos remontan la acuñación a Ardis II. La primera moneda fue hecha de electro (aleación de oro y plata),4 con un peso de 4,76 gramos, para poder pagar a las tropas de un modo regulado.5 El motivo del estampado era la cabeza de un león, el símbolo de la realeza. El estándar lidio eran 14,1 gramos de electrón, y era la paga de un soldado por un mes de servicio; a esta medida se le llamó estátera. Fue necesaria una evolución en la cual los Estados emitían billetes y monedas, que daban derecho a su portador a intercambiarlos por oro o plata de las reservas del país. La evolución del respaldo del papel moneda es el siguiente: En los siglos XVIII y XIX, muchos países tenían un patrón de dos metales, basado en oro y plata. Entre 1870 y la Primera Guerra Mundial se adoptó principalmente el Patrón oro, de forma que cualquier ciudadano podría transformar el papel moneda en una cantidad de oro equivalente. En el periodo entre guerras mundiales se trató de volver al Patrón Oro, si bien la situación económica y la crisis o crack del 29 terminó con la convertibilidad de los billetes en oro para particulares. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, los aliados establecieron un nuevo sistema financiero en los acuerdos de Bretton Woods, en los cuales se establecía que todas las divisas serían convertibles en dólares estadounidenses y sólo el dólar estadounidense sería convertible en lingotes de oro a razón de 35 dólares por onza para los gobiernos extranjeros. En 1971, las políticas fiscales expansivas de los EE.UU., motivadas fundamentalmente por el gasto bélico de Vietnam, provocaron la abundancia de dólares, planteándose dudas acerca de su convertibilidad en oro. Esto hizo que los bancos centrales europeos intentasen convertir sus reservas de dólares en oro, creando una situación insostenible para los EE.UU. Ante ello, en diciembre de 1971, el presidente de EE.UU., Richard Nixon, suspendió unilateralmente la convertibilidad del dólar en oro para el público y devaluó el dólar un 10%. En 1973, el dólar se vuelve a devaluar otro 10 %, hasta que, finalmente, se termina con la convertibilidad del dólar en oro también para los gobiernos y bancos centrales extranjeros. Desde 1973 hasta nuestros días, el dinero que hoy usamos tiene un valor que está en la creencia subjetiva de que será aceptado por los demás habitantes de un país, o zona económica, como forma de intercambio. Las autoridades monetarias y Bancos Centrales no pretenden defender ningún nivel particular de tipo de cambio, pero intervienen en los mercados de divisas para suavizar las fluctuaciones especulativas de corto plazo, con el objetivo de mantener a corto plazo la estabilidad de precios, y evitar situaciones como la hiperinflación, que hacen que el valor de ese dinero se destruya, al desaparecer la confianza en el mismo, o como la deflación. Como se ha visto en la definición del Dinero, este puede ser cualquier bien (activo), contrato, certificado o cualquier cosa que tenga valor para las partes que intervienen en una transacción. De hecho, cualquiera puede crear su propio dinero, y se hace en la actualidad, por ejemplo, en los comercios minoristas con la emisión de los vales de compra, pero este tipo de dinero tiene un inconveniente, que sólo es aceptado por la misma tienda que los emitió, por lo que su liquidez es muy limitada. En la actualidad el único tipo de dinero propiamente dicho que se considera legalmente como tal, es el emitido por los bancos centrales (billetes y monedas), también denominado dinero legal, y siempre ha de ser aceptado como forma de pago. Se considera que el dinero legal es el activo más líquido al cual se pueden convertir el resto de activos (bienes, servicios, deudas u obligaciones) y viceversa. En sentido amplio, hay que entender por dinero mucho más que el mero dinero legal. Hay diferentes tipos de activos financieros que constituyen el dinero en sentido amplio; se pueden clasificar según su grado de liquidez. El dinero en sentido estricto sería solo el plenamente líquido. Para empezar a hablar, las cantidades en cuentas bancarias corrientes o depósitos a la vista también han de considerarse como dinero convertible en dinero legal en una relación de 1:1, de forma inmediata; estos depositantes dispondrán de su dinero a través de su chequera de cuenta corriente, pero el banco depositario, en el ejercio de su actividad comercial, se lo entregará a un tercero que podrá disponer de él con otra chequera, la de una cuenta de crédito. De este modo, las entidades de depósito y, en general, todas las entidades de crédito, multiplican el dinero legal (cfr. creación de dinero bancario, cuasidinero). Cuando hacemos un depósito en efectivo en una cuenta corriente o a la vista, el Activo (Tesorería) del banco se incrementa pero, también, aparece una anotación contable en el Pasivo para representar la deuda de esa cantidad de dinero con el depositante. Desde el punto de vista del patrimonio de éste, lo que ha sucedido no es nada más que un cambio de un activo plenamente líquido (dinero legal) por un derecho de crédito de máxima liquidez contra el banco despositario, ya que existe el compromiso por parte del banco de convertirlo en dinero legal a instancia del depositante. Con el dinero legal depositado por los clientes de pasivo, el banco hace su negocio (cfr. depósito irregular), prestando una parte a sus clientes de activo o invirtiéndolo, pero debe mantener reservada una parte "en Caja" (Encaje) para poder hacer frente a los eventuales reintegros. Lo dicho en relación con las cuentas corrientes y depósitos a la vista puede aplicarse, con las correspondientes variaciones, a los depósitos de ahorro, a plazo fijo y demás activos financieros emitidos por el sistema financiero. La clasificación completa de los activos financieros, de mayor a menor liquidez, agrupados en los llamados agregados monetarios, no es más que la forma ordenada de referirse la Oferta Monetaria. Hay que añadir que, al igual que los bancos, las empresas también pueden emitir títulos negociables de deuda que pueden ser considerado un tipo especial de cuasidinero. Este tipo de emisiones se denominan de diversas formas, por ejemplo, papel comercial (letras de cambio endosables), pero no forman parte de ninguno de los agregados monetarios, reservados al Sistema Financiero. Parte de la doctrina denomina "dinero financiero" a este conjunto de activos financieros no bancarios. Desde el punto de vista material, no cabe duda de su naturaleza dineraria; piénsese, por ejemplo, en mecanismos tales como la pignoración de títulos-valores o en que, con las acciones cotizadas de una empresa, pueden adquirise directamente participaciones en otras empresas, como se ve muchas veces. Creación de dinero[editar · editar código] En los sistemas económicos actuales, el dinero es creado por dos procedimientos: Dinero legal, es el creado por el Banco Central mediante la acuñación de monedas e impresión de billetes, es el dinero en efectivo. La cantidad de dinero legal es medida por el M1. Dinero bancario,6 es el creado por los bancos privados mediante la anotación en cuenta de los créditos como depósitos de los clientes prestatarios, con un respaldo parcial indicado por el coeficiente de caja. En la UE este coeficiente es inferior al 2%[cita requerida], lo que supone que un banco sólo precisa dejar en deposito 200 euros de cada 10.000 euros depositados por los clientes para dar créditos por valor de 10.000 euros a otros clientes, la medida de esta multiplicación del dinero bancario es medida por el multiplicador monetario. Normalmente en la actualidad el dinero bancario se crea como dinero electrónico. La cantidad de dinero bancario es medida por los agregados monetarios distintos del M1. La cantidad de dinero creada es medida mediante los agregados monetarios. La forma actual de creación y control de la cantidad de dinero es inspirada en el monetarismo.7 Véanse también: Oferta de dinero, Base monetaria y Multiplicador monetario.

Dinero (del latín denarius, denario, moneda romana) es todo medio de intercambio común y generalmente aceptado por una sociedad que es usado para el pago de bienes (mercancías), servicios, y de cualquier tipo de obligación (deudas). Actualmente, el tipo de dinero que manejamos en el día a día es dinero fiduciario.1 El dinero permite el intercambio de bienes y servicios en una economía de una manera más sencilla que el trueque. Por tanto, para que un bien pueda ser calificado como dinero se deben satisfacer los siguientes tres criterios y que son las tres principales funciones que cumple el dinero en un sistema económico moderno:2 Medio de intercambio: para evitar las ineficiencias de un sistema del trueque. Cuando un bien es requerido con el solo propósito de usarlo para ser intercambiado por otras cosas, posee esta propiedad. Por ejemplo, pocas personas conservan billetes para colección. En cambio, la mayoría de las personas los conservan por la posibilidad de intercambiarlos cuando lo deseen por otros bienes. Además, el dinero debe ser un bien ligero y fácil de almacenar y de transportar. Unidad contable: Cuando el valor de un bien es utilizado con frecuencia para medir y comparar el valor de otros bienes o cuando su valor es utilizado para denominar deudas, se dice que el bien posee esta propiedad. Por ejemplo, si los miembros de una cultura se inclinan por medir el valor de las cosas en referencia a las cabras, las cabras serían la principal unidad contable. Un caballo podría costar 10 cabras y una cabaña unas 45 cabras. La unidad de cuenta significa que es la unidad de medida que se utiliza en una economía para fijar los precios. Conservación de valor: Cuando un bien es adquirido con el objetivo de conservar el valor comercial para futuro intercambio, entonces se dice que es utilizado como un depósito de valor. En el ejemplo anterior, una cabra tendría un problema a la hora de servir como dinero, puesto que es un bien perecedero: con el tiempo muere. Otros materiales, como el oro y la plata, conservan sus propiedades a pesar del paso del tiempo. Es un medio de acumulación o atesoramiento. El dinero, como representante de la riqueza, tiene el poder de comprar cualquier mercancía y se puede guardar en cualquier cantidad. En otras palabras, la función de atesoramiento sólo puede realizarla el dinero de pleno valor: monedas y lingotes de oro, piedras preciosas, objetos de oro, etc. El bien escogido como medio de acumulación debe ser siempre algo que pueda guardarse durante largos periodos sin que se deteriore. El dinero es un depósito de valor pero no el único, cualquier activo que mantenga su poder adquisitivo a lo largo de tiempo servirá como depósito de valor. Además de los puntos anteriores, el dinero debe ser reconocido por la sociedad que lo usa, permitiendo su identificación y valoración de una forma clara. El dinero, tal como lo conocemos hoy (billetes y monedas sin valor propio), debe estar avalado o certificado por la entidad emisora. Actualmente son los gobiernos, a través de las leyes, quienes determinan cual es el tipo de dinero de curso legal, pero son otras entidades, como los bancos centrales (Banco Central) y las casas de la monedas (Ceca), los que se encargan, primero, de regular y controlar la política monetaria de una economía, y segundo, de crear las monedas y billetes según la demanda y la necesidad de tener dinero físico. Sintetizando, podemos afirmar que el dinero es un activo financiero neutro o plenamente líquido, que sirve de plataforma intermedia para optimizar el intercambio bienes y servicios, evitando las inexactitudes propias del trueque, es decir, del intercambio directo de bienes y servicios. En el neolítico, con la aparición de la agricultura y la ganadería, apareció la primera economía de producción y se produjo un excedente; una cantidad de bienes que no necesitan ser consumidos. Esto dio lugar a la posibilidad de alimentar a personas que no necesitaban trabajar la agricultura o la ganadería y podían dedicarse a producir otros productos, como la cerámica, e intercambiarlo por el excedente producido. Ello permitió la primera forma de comerciar, el trueque, intercambiando directamente bienes y servicios por otros. Con el tiempo, esta forma de intercambio se consideró ineficiente y se puede explicar con el siguiente ejemplo: Desde el neolítico, en las sociedades agriculturas-ganaderas, el hombre ha intercambiado los bienes obtenidos como fruto de su trabajo productivo por otros. De ese modo, el que había recolectado frutos de la tierra en un determinado momento podía desear cambiar parte de ellos por ejemplo por pieles. Así surgió el trueque. El problema es que, en ese momento, los intercambios dependían de la demanda de cada individuo en cada momento, siendo un trámite lento y difícil adaptarse a las urgencias inmediatas de cada individuo. En el ejemplo planteado, es posible que el cazador que tenía las pieles no desea frutos de la tierra sino bastones de madera. La tarea del trueque podía resultar ardua, ya que en primera instancia, el recolector de frutas requeriría encontrar a alguien dispuesto a cambiar las frutas por madera, para ir posteriormente a cambiar ésta por las pieles. En algún momento pudo suceder que el recolector de frutas diera las frutas al que poseía bastones de madera, y le pidiera una nota equivalente al valor de las frutas; y luego pudo haber ido con esta nota junto al dueño de las pieles, pidiendo le cambiaba ese documento (el cual tenía un valor en madera) por pieles, pues más tarde podría reclamar la madera al emisor de la nota (al dueño de la madera). Y probablemente, en esa hipotética situación, el poseedor de las pieles pudo haber recibido la nota y no ir luego a canjearla por bastones de madera, sino usarla para con ella obtener algún otro bien o servicio en otro lugar. Obviamente, en algún momento la nota pudo haber regresado a su emisor original a efectos de cambiarla finalmente por los bastones de madera. Pero también pudo haber sucedido, que algunas notas muy especiales nunca hubieran regresado a su emisor original, y quedaran circulando por un muy largo tiempo en el circuito de los intercambios hasta su eventual destrucción o hasta su eventual pérdida de valor, cumpliendo así una función monetaria; esto bien pudo haber pasado con notas de entrega de metales emitidas por personas en lo alto de la estratificación social, como reyes o faraones. Al final, acabaron apareciendo ciertos bienes que son más fácilmente intercambiables que otros, de forma que los individuos los demandan, no por su utilidad, sino por su especial capacidad para circular por el mercado, para servir de moneda de cambio. O sea en definitiva, por su liquidez. Un claro ejemplo serían los cigarrillos en el ambiente carcelario, que serían utilizados incluso por los no fumadores para cambiar por otros bienes, o los chocolates en Europa después de la Segunda Guerra Mundial, producto que por su aguda escasez sirvió informalmente para niños y adultos como moneda de cambio de otros bienes. Estos ejemplos ilustran que estas circunstancias permiten el intercambio de bienes y servicios. Y en las civilizaciones más próximas a la actualidad, esa especie de aceptación generalizada es el dinero, que facilita las transacciones comerciales de una manera más fácil y sencilla que el trueque, favoreciendo de este modo la expansión del comercio. Naturalmente, el dinero que fue usado en sus inicios, desde el neolítico, no fue como hoy lo conocemos. Distintas civilizaciones adoptaron distintos bienes para suplir con ellos la función de dinero: alimentos, conchas, metales, plumas, piedras preciosas, etc. Con el paso del tiempo, el oro y la plata fueron ampliamente usados como dinero debido a que su valor es aceptado mundialmente, y también debido a la facilidad de transporte, a las ventajas de la conservación, etcétera. Para garantizar o certificar que un trozo de metal o moneda contenía una cierta cantidad de oro y/o plata, se comenzó la acuñación, a modo de garantía o certificación, por parte de entidades reconocidas y respetadas (reinos, gobiernos, bancos), que avalaban el peso y la calidad de los metales que contenían. Las primeras monedas que se conocen, se acuñaron en Lidia, la actual Turquía en el Siglo VII a. C. Monedas de un tercio de estátera, acuñadas a principios del siglo VI a. C. De acuerdo con Heródoto, el pueblo lidio fue el primero en introducir el uso de monedas de oro y plata, y también el primero en establecer tiendas de cambio en locales permanentes. Se cree que fueron los primeros en acuñar monedas estampadas, durante el reinado de Giges, en la segunda mitad del siglo VII a. C.3 Otros numismáticos remontan la acuñación a Ardis II. La primera moneda fue hecha de electro (aleación de oro y plata),4 con un peso de 4,76 gramos, para poder pagar a las tropas de un modo regulado.5 El motivo del estampado era la cabeza de un león, el símbolo de la realeza. El estándar lidio eran 14,1 gramos de electrón, y era la paga de un soldado por un mes de servicio; a esta medida se le llamó estátera. Fue necesaria una evolución en la cual los Estados emitían billetes y monedas, que daban derecho a su portador a intercambiarlos por oro o plata de las reservas del país. La evolución del respaldo del papel moneda es el siguiente: En los siglos XVIII y XIX, muchos países tenían un patrón de dos metales, basado en oro y plata. Entre 1870 y la Primera Guerra Mundial se adoptó principalmente el Patrón oro, de forma que cualquier ciudadano podría transformar el papel moneda en una cantidad de oro equivalente. En el periodo entre guerras mundiales se trató de volver al Patrón Oro, si bien la situación económica y la crisis o crack del 29 terminó con la convertibilidad de los billetes en oro para particulares. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, los aliados establecieron un nuevo sistema financiero en los acuerdos de Bretton Woods, en los cuales se establecía que todas las divisas serían convertibles en dólares estadounidenses y sólo el dólar estadounidense sería convertible en lingotes de oro a razón de 35 dólares por onza para los gobiernos extranjeros. En 1971, las políticas fiscales expansivas de los EE.UU., motivadas fundamentalmente por el gasto bélico de Vietnam, provocaron la abundancia de dólares, planteándose dudas acerca de su convertibilidad en oro. Esto hizo que los bancos centrales europeos intentasen convertir sus reservas de dólares en oro, creando una situación insostenible para los EE.UU. Ante ello, en diciembre de 1971, el presidente de EE.UU., Richard Nixon, suspendió unilateralmente la convertibilidad del dólar en oro para el público y devaluó el dólar un 10%. En 1973, el dólar se vuelve a devaluar otro 10 %, hasta que, finalmente, se termina con la convertibilidad del dólar en oro también para los gobiernos y bancos centrales extranjeros. Desde 1973 hasta nuestros días, el dinero que hoy usamos tiene un valor que está en la creencia subjetiva de que será aceptado por los demás habitantes de un país, o zona económica, como forma de intercambio. Las autoridades monetarias y Bancos Centrales no pretenden defender ningún nivel particular de tipo de cambio, pero intervienen en los mercados de divisas para suavizar las fluctuaciones especulativas de corto plazo, con el objetivo de mantener a corto plazo la estabilidad de precios, y evitar situaciones como la hiperinflación, que hacen que el valor de ese dinero se destruya, al desaparecer la confianza en el mismo, o como la deflación. Como se ha visto en la definición del Dinero, este puede ser cualquier bien (activo), contrato, certificado o cualquier cosa que tenga valor para las partes que intervienen en una transacción. De hecho, cualquiera puede crear su propio dinero, y se hace en la actualidad, por ejemplo, en los comercios minoristas con la emisión de los vales de compra, pero este tipo de dinero tiene un inconveniente, que sólo es aceptado por la misma tienda que los emitió, por lo que su liquidez es muy limitada. En la actualidad el único tipo de dinero propiamente dicho que se considera legalmente como tal, es el emitido por los bancos centrales (billetes y monedas), también denominado dinero legal, y siempre ha de ser aceptado como forma de pago. Se considera que el dinero legal es el activo más líquido al cual se pueden convertir el resto de activos (bienes, servicios, deudas u obligaciones) y viceversa. En sentido amplio, hay que entender por dinero mucho más que el mero dinero legal. Hay diferentes tipos de activos financieros que constituyen el dinero en sentido amplio; se pueden clasificar según su grado de liquidez. El dinero en sentido estricto sería solo el plenamente líquido. Para empezar a hablar, las cantidades en cuentas bancarias corrientes o depósitos a la vista también han de considerarse como dinero convertible en dinero legal en una relación de 1:1, de forma inmediata; estos depositantes dispondrán de su dinero a través de su chequera de cuenta corriente, pero el banco depositario, en el ejercio de su actividad comercial, se lo entregará a un tercero que podrá disponer de él con otra chequera, la de una cuenta de crédito. De este modo, las entidades de depósito y, en general, todas las entidades de crédito, multiplican el dinero legal (cfr. creación de dinero bancario, cuasidinero). Cuando hacemos un depósito en efectivo en una cuenta corriente o a la vista, el Activo (Tesorería) del banco se incrementa pero, también, aparece una anotación contable en el Pasivo para representar la deuda de esa cantidad de dinero con el depositante. Desde el punto de vista del patrimonio de éste, lo que ha sucedido no es nada más que un cambio de un activo plenamente líquido (dinero legal) por un derecho de crédito de máxima liquidez contra el banco despositario, ya que existe el compromiso por parte del banco de convertirlo en dinero legal a instancia del depositante. Con el dinero legal depositado por los clientes de pasivo, el banco hace su negocio (cfr. depósito irregular), prestando una parte a sus clientes de activo o invirtiéndolo, pero debe mantener reservada una parte "en Caja" (Encaje) para poder hacer frente a los eventuales reintegros. Lo dicho en relación con las cuentas corrientes y depósitos a la vista puede aplicarse, con las correspondientes variaciones, a los depósitos de ahorro, a plazo fijo y demás activos financieros emitidos por el sistema financiero. La clasificación completa de los activos financieros, de mayor a menor liquidez, agrupados en los llamados agregados monetarios, no es más que la forma ordenada de referirse la Oferta Monetaria. Hay que añadir que, al igual que los bancos, las empresas también pueden emitir títulos negociables de deuda que pueden ser considerado un tipo especial de cuasidinero. Este tipo de emisiones se denominan de diversas formas, por ejemplo, papel comercial (letras de cambio endosables), pero no forman parte de ninguno de los agregados monetarios, reservados al Sistema Financiero. Parte de la doctrina denomina "dinero financiero" a este conjunto de activos financieros no bancarios. Desde el punto de vista material, no cabe duda de su naturaleza dineraria; piénsese, por ejemplo, en mecanismos tales como la pignoración de títulos-valores o en que, con las acciones cotizadas de una empresa, pueden adquirise directamente participaciones en otras empresas, como se ve muchas veces. Creación de dinero[editar · editar código] En los sistemas económicos actuales, el dinero es creado por dos procedimientos: Dinero legal, es el creado por el Banco Central mediante la acuñación de monedas e impresión de billetes, es el dinero en efectivo. La cantidad de dinero legal es medida por el M1. Dinero bancario,6 es el creado por los bancos privados mediante la anotación en cuenta de los créditos como depósitos de los clientes prestatarios, con un respaldo parcial indicado por el coeficiente de caja. En la UE este coeficiente es inferior al 2%[cita requerida], lo que supone que un banco sólo precisa dejar en deposito 200 euros de cada 10.000 euros depositados por los clientes para dar créditos por valor de 10.000 euros a otros clientes, la medida de esta multiplicación del dinero bancario es medida por el multiplicador monetario. Normalmente en la actualidad el dinero bancario se crea como dinero electrónico. La cantidad de dinero bancario es medida por los agregados monetarios distintos del M1. La cantidad de dinero creada es medida mediante los agregados monetarios. La forma actual de creación y control de la cantidad de dinero es inspirada en el monetarismo.7 Véanse también: Oferta de dinero, Base monetaria y Multiplicador monetario.
En pleno siglo XXI hay quienes todavía viven de sueños guajiros imposibles de realizarse. Hay quienes todavía portan las banderas rojas con el martillo y la hoz en amarillo y siguen cantando la Internacional, creyendo que el comunismo es la solución a todas las injusticias que ocurren en una nación o en el mundo. Y no solo eso, hay quienes a pesar de su rotundo fracaso, lo siguen poniendo en práctica (Cuba, Corea del Norte) o coquetean con él (Venezuela, Bolivia). Yo se que en el mundo hay muchas injusticias, que hay pobres que no saben si el siguiente día van a comer mientras hay ricos que viven con lujos ostentosos y que se debería hacer algo para disminuír esa brecha. Pero creo que el comunismo más que ser un sistema justo, creo que es el más injusto que pudiera haber en el mundo, porque más que impartir justicia, creo que se premia a la mediocridad y al mínimo esfuerzo. Vamos a ver el siguiente ejemplo: José del Rojillo Izquierdo y sus compañeros discutían en la universidad con su profesor de economía sobre cual era el mejor sistema económico para solucionar la enorme desigualdad que existía en el mundo. Los alumnos no estaban de acuerdo con su maestro que les hablaba de las bondades de economistas como Keynes o Milton Friedman, y aseveraban que la mejor manera de acabar con la desigualdad era el comunismo. Del Rojillo sugería que se estudiara más a fondo a Marx y su libro “El Capital” para entender porque existía tantos problemas y tanta injusticia en el mundo. El profesor sugirió una cosa. -No vamos a estudiar a Marx, para entender el comunismo que ustedes tanto presumen, vamos a aplicarlo en el salón de clases. A partir de ahora, en lugar de que ustedes tengan calificaciones individuales, todos tendrán una calificación en común, es decir, se promediarán las calificaciones que todos ustedes obtengan y la calificación será la misma para todos. Como muchos de los estudiantes no tenían muy buenas calificaciones en la clase de economía, la medida fué aprobada por la mayoría del salón. Solamente los más estudiosos se opusieron a la medida, porque sentían que la mayoría del salón se iba a colgar de su esfuerzo para ingeniárselas y pasar de año gracias a ellos. En el primer mes, los aplicados se esforzaron para tratar de obtener una mejor calificación grupal, mientras que los demás ni siquiera estudiaron sabiendo que el esfuerzo de los aplicados iba a subir la calificación grupal lo suficiente como para pasar de año. Antes de la medida, el promedio grupal era de 80. Ahora ya con el “comunismo escolar” el promedio había bajado a 70. La mayoría de los alumnos mediocres estaban felices por la calificación, habían pasado la materia. Pero empezó a haber mucha indignación entre los alumnos aplicados, habían sacado la peor nota en toda su boleta de calificaciones. ¿Que pasó?. Los alumnos aplicados, al ver que su esfuerzo no se veía reflejado en su calificación, decidieron que ya no tenían porqué esforzarse tanto. Al cabo, estudiaran para 10 o no, iban a obtener la mediocre calificación grupal. ¿Qué fué lo que ocurrió?. Para el siguiente mes de “comunismo escolar”, el promedio bajó a 60. Ahora no solo los alumnos aplicados estaban indignados por la pésima calificación que habían obtenido, sino que ahora los “burros” estaban preocupados porque “por culpa de los aplicados” estuvieron a punto de reprobar. Tanto los aplicados como los flojos empezaron a criticarse y a amenazarse entre sí, cada bando se hechaba la culpa uno al otro por la calificación obtenida y amenazaban con hacer una revolución. Ya con los ánimos y la motivación hasta abajo, llegó el siguiente examen. ¿Que pasó?. El promedio grupal fué de 5.0. Todos habían reprobado. La indignación creció más, todos buscaron culpables, que si los alumnos habían tenido la culpa, que si el profesor era el culpable de todos los males que aquejaban a los alumnos. Había que encontrar un chivo expiatorio. Pero no lo había. Y mientras todos se peleaban entre sí. El profesor les dijo: -El experimento ha acabado, les haré un nuevo examen y volverán a obtener la calificación que le corresponde a cada quien. -Por supuesto, tanto los aplicados como los flojos estaban felices, porque sabrían que tendrían una oportunidad para pasar en base al esfuerzo de cada quien, ¿que pasó en ese examen?. Después de el fallido experimento, todos valoraron la importancia del esfuerzo individual y todos pasaron, no todos obtuvieron las mismas notas, algunos sacaron 10 y otros obtuvieron 6 y 7, pero todos habían pasado el examen. Después de tener al salón lleno de júbilo, el profesor les dijo a sus alumnos: -Como ven, no habrá necesidad de estudiar a Carlos Marx ni “El Capital”. Ustedes ya han aprendido en carne propia lo que es el comunismo, y sobre todo lo que ocurre cuando se trata de implementar un sistema tan “justo” en la sociedad. Ya se dieron cuenta de que un sistema como ese acaba con el nivel de productividad de un país, y el nivel de vida empeora para todos, aunque sea igual para todos. Y lo peor de todo es que en el comunismo no es cierto que todos son iguales. En todos los países donde se ha aplicado, los que están en el poder, gozan de un nivel de vida mucho mayor al que tiene el pueblo. Lo vimos con Stalin, Mao, lo estamos viendo con Fidel Castro. Todos elllos se trasladan en automóviles de lujo, mientras la población no tiene ni siquiera el permiso de comprar uno. Ellos salen del país a gozar de su fortuna en países capitalistas, mientras que el pueblo no tiene el permiso de salir de él. El comunismo es uno de los sistemas totalitarios más espantosos que han existido en la tierra. Sobre todo porque no entiende las necesidades del ser humano y suprime cualquier capacidad de inventiva e iniciativa que este pueda tener. Lamentablemente en el mundo siempre habrá desigualdad. Es parte de la naturaleza del ser humano. Y yo estoy de acuerdo en que se busquen mecanismos para que la brecha de desigualdad no sea tan grande y todas las clases sociales tengan un nivel digno de vida. Pero de ahí a reprimir los instintos naturales del individuo en aras de la igualdad, creo que hay una gran diferencia.
Argentina indígena La población del actual territorio argentino a la llegada de los españoles a principios del siglo XVI sumaba unas 330.000 personas agrupadas en una veintena de grupos étnicos. Los habitantes del Noroeste, las Sierras Centrales y la Mesopotámica practicaban la agricultura, mientras que el resto del territorio estaba ocupado por grupos de cazadores-recolectores. Las culturas más extendidas fueron los diaguitas al Noroeste, los guaraníes, los tupíes, los tobas y los guaycurúes en el Noreste, los pampas en el centro y los tehuelches, mapuches y onas en el Sur. Conquista y colonización En 1536 Don Pedro de Mendoza fundó Santa María de los Buenos Ayres, la primera ciudad argentina. La miseria y el hambre doblegaron a Mendoza y su gente y Buenos Aires quedó despoblada hasta su segunda fundación por Juan de Garay en 1580. Las ciudades argentinas fueron fundadas por conquistadores que provenían de distintas zonas de América. La corriente pobladora del este, llegada desde España, tomó como base de operaciones la ciudad de Asunción y fundó las ciudades litorales. La que vino desde el Perú ocupó el Tucumán, como se llamaba entonces a todo el Noroeste argentino. Las ciudades cuyanas fueron fundadas por la corriente proveniente de Chile. La etapa colonial Lo que hoy es la Argentina perteneció al virreinato del Perú hasta que en 1776 el rey Carlos III creó el Virreinato del Río de la Plata, cuyo primer virrey fue Pedro de Ceballos. La capital, Buenos Aires, se convirtió en un gran puerto comercial y se incrementó notablemente la exportación de cueros, tasajo y de la plata proveniente de las minas del Potosí. El sistema de monopolio impuesto por España prohibía comerciar con otro país que no fuera la propia España. Esto encarecía notablemente los productos y complicaba la exportación. En 1806 y 1807 se produjeron dos invasiones inglesas, que fueron rechazadas por el pueblo de Buenos Aires, alistado en milicias de criollos y españoles. En cada milicia, los jefes y oficiales fueron elegidos democráticamente por sus integrantes. Las milicias se transformaron en centros de discusión política. La revolución Las invasiones inglesas demostraron que España estaba seriamente debilitada y que no podía ni abastecer correctamente ni defender a sus colonias. La ocupación francesa de España por Napoleón, la captura de del Rey Carlos IV y su hijo Fernando VII y la caída de la Junta Central de Sevilla decidieron a los criollos a actuar. El 25 de mayo de 1810 se formó la Primera Junta de gobierno presidida por Cornelio Saavedra, que puso fin al período virreinal. Mariano Moreno, secretario de la Junta, llevará adelante una política revolucionaria tendiente a fomentar el libre comercio y a sentar las bases para una futura independencia. La etapa revolucionaria Entre 1810 y 1820 se vive un clima de gran inestabilidad política. Se suceden los gobiernos (Primera Junta (1810), Junta Grande (1811), Triunviratos (1811-1814) y el Directorio (1814-1820) que no pueden consolidar su poder y deben hacer frente a la guerra contra España. En esta lucha se destacarán Manuel Belgrano, José de San Martín, llegado al país en 1812, y Martín Miguel de Güemes. Las campañas sanmartinianas terminarán, tras liberar a Chile, con el centro del poder español de Lima. El 9 de julio de 1816 un congreso de diputados de las Provincias Unidas proclamó la independencia y en 1819 dictó una constitución centralista que despertó el enojo de las provincias, celosas de su autonomía. Unitarios y federales A partir de 1819 en el país se fueron definiendo claramente dos tendencias políticas: los federales, partidarios de las autonomías provinciales, y los unitarios, partidarios del poder central de Buenos Aires. Estas disputas políticas desembocaron en una larga guerra civil cuyo primer episodio fue la batalla de Cepeda en febrero de 1820, cuando los caudillos federales de Santa Fe, Estanislao López, y de Entre Ríos, Francisco Ramírez, derrocaron al directorio. A partir de entonces, cada provincia se gobernará por su cuenta. La principal beneficiada por la situación será Buenos Aires, la provincia más rica, que retendrá para sí las rentas de la Aduana y los negocios del puerto. La etapa rosista. Juan Manuel de RosasEn 1829 Juan Manuel de Rosas, asumió la gobernación de Buenos Aires y ejerció el poder hasta su caída en 1852, con una enorme influencia sobre todo el país. Durante el rosismo creció enormemente la actividad ganadera bonaerense, las exportaciones y algunas industrias del interior que fueron protegidas gracias a la Ley de Aduanas. La Secesión Justo José de Urquiza era gobernador de Entre Ríos, una provincia productora de ganado como Buenos Aires que se veía seriamente perjudicada por la política de Rosas, que no permitía la libre navegación de los ríos, frenando el comercio provincial. En 1851, Urquiza se pronunció contra Rosas y formó, con ayuda brasileña, el Ejercito Grande con el que derrotó definitivamente a Rosas en Caseros el 3 de febrero de 1852. Urquiza convocó a un Congreso Constituyente en Santa Fe que en mayo de 1853 sancionó la Constitución Nacional. Pero aunque ya no estaba Rosas, los intereses de la clase alta porteña seguían siendo los mismos y Bartolomé Mitre y Adolfo Alsina, dieron un golpe de estado, conocido como la "Revolución del 11 de Septiembre de 1852". A partir de entonces, el país quedó por casi diez años dividido en dos: el Estado de Buenos Aires y la Confederación (el resto de las provincias con capital en Paraná). La separación duró casi diez años, hasta que en septiembre de 1861, el líder porteño Bartolomé Mitre derrotó a Urquiza en Pavón y unificó al país bajo la tutela porteña. La organización nacional A partir Pavón se sucedieron los gobiernos de Bartolomé Mitre (1862-68), Domingo F. Sarmiento (1868-1874) y Nicolás Avellaneda (1874-1880), quienes concretaron la derrota de las oposiciones del interior, la ocupación del todo el territorio nacional y la organización institucional del país fomentando la educación, la agricultura, las comunicaciones, los transportes, la inmigración y la incorporación de la Argentina al mercado mundial como proveedora de materias primas y compradora de manufacturas. La república conservadora En 1880 llegó al poder el general Julio A. Roca, quien consolidó el modelo económico agroexportador y el modelo político conservador basado en el fraude electoral y la exclusión de la mayoría de la población de la vida política. Se incrementaron notablemente las inversiones inglesas en bancos, frigoríficos y ferrocarriles y creció nuestra deuda externa. A partir de la crisis de 1890 surgieron las oposiciones al régimen. Por el lado político, la Unión Cívica Radical luchaba por la limpieza electoral y contra la corrupción, mientras que, por el lado social, el movimiento obrero peleaba por la dignidad de los trabajadores desde los gremios socialista y anarquista. La etapa radical La aplicación de Ley Sáenz Peña hizo posible la llegada del radicalismo al gobierno. Los radicales gobernarán el país entre 1916 y 1930 bajo las presidencias de Hipólito Yrigoyen (1916-1922) (1928-1930) y Marcelo T. de Alvear (1922-1928), e impulsarán importantes cambios tendientes a la ampliación de la participación ciudadana, la democratización de la sociedad, la nacionalización del petróleo y la difusión de la enseñanza universitaria. El período no estuvo exento de conflictos sociales derivados de las graves condiciones de vida de los trabajadores. Algunas de sus protestas, como la de la Semana Trágica y la de la Patagonia, fueron duramente reprimidas con miles de trabajadores detenidos y centenares de muertos. La década infame El 6 de septiembre de 1930 los generales José Félix Uriburu y Agustín P. Justo encabezaron un golpe de estado, apoyado por grupos políticos conservadores, y expulsaron del gobierno a Yrigoyen inaugurando un período en el que volvió el fraude electoral y la exclusión política de las mayorías. En 1933 se firmó el Pacto Roca-Runciman con Inglaterra que aumentó enormemente la dependencia Argentina con ese país. Se sucedieron los gobiernos conservadores (el general Uriburu, entre 1930 y 1932; el general Justo, entre 1932 y 38; Roberto Ortiz, entre 1938 y 1942, y Ramón Castillo, entre 1942 y 1943), que se desentendieron de los padecimientos de los sectores populares y beneficiaron con sus políticas a los grupos y familias más poderosas del país. La etapa peronista En 1943 un grupo de militares nacionalistas derrocó al presidente de facto Castillo. Dentro de este grupo se destacó el coronel Juan Domingo Perón, quien, desde la secretaría de Trabajo y Previsión, llevará adelante un política tendiente a mejorar la legislación laboral y social (vacaciones pagas, jubilaciones, tribunales de trabajo). El apoyo popular a Perón lo llevará al gobierno en las elecciones de 1946. Durante sus dos presidencias (1946-1952 y 1952-1955) Perón impulsará una política que combinaba el impulso de la industria, el empleo, las comunicaciones y los transportes, con la acción social desarrollada por Eva Perón a través de la construcción de hospitales, escuelas, hogares para niños y ancianos, y ayuda económica para los más pobres. La inestabilidad política En 1955 un nuevo golpe militar derrocó a Perón, quien marchó al exilio. A partir de entonces y hasta 1973, los peronistas no podrán votar por su partido. En ese período habrá dos presidentes civiles, Arturo Frondizi (1958-62) y Arturo Illia (1963-66) que intentarán impulsar el desarrollo nacional y poner fin a la proscripción del peronismo. Ambos serán derrocados por golpes militares. El golpe del '66, llamado Revolución Argentina, se prolongó en el poder por siete años hasta que la presión popular expresada en violentas protestas como el Cordobazo y en la aparición de grupos guerrilleros, obligó a los militares a llamar a elecciones el 11 de marzo de 1973. El candidato peronista, Héctor Cámpora, resultó electo. El regreso del peronismo Entre 1973 y 1976 gobernó nuevamente el peronismo con cuatro presidentes (Cámpora, 1973; Lastiri, 1973; Perón, 1973-1974; e Isabel Perón 1974-1976), quienes intentaron retomar algunas de las medidas sociales del primer peronismo, como el impulso de la industria y la acción social, el mejoramiento de los sueldos y el control de precios. Pero los conflictos internos del movimiento peronista y la guerrilla, sumados a la crisis económica mundial de 1973, complicaron las cosas que se agravaron aun más con la muerte de Perón en 1974 y la incapacidad de su sucesora Isabel Perón para conducir el país. Esta crisis fue utilizada como excusa para terminar con el gobierno democrático y dar un nuevo golpe militar. La dictadura La dictadura militar que gobernó el país entre 1976 y 1983 contó con el decisivo respaldo de los grandes grupos económicos nacionales y el financiamiento permanente de los grandes bancos internacionales y los organismos internacionales de crédito como el Banco Mundial y el FMI. El saldo de su gestión fue el de miles de muertos y desaparecidos, centenares de miles de exiliados, la derrota del Ejército argentino en Malvinas, la multiplicación de la deuda externa por cinco, la destrucción de gran parte del aparato productivo nacional y la quiebra y el vaciamiento de la totalidad de las empresas públicas a causa de la corrupción de sus directivos. La democracia Desde 1983, el país vive en democracia restableciéndose las libertades públicas y los derechos humanos, y la cultura argentina volvió a destacarse en el mundo La herencia dejada por la dictadura militar fue muy pesada y los sucesivos gobiernos (Raúl Alfonsín, 1983-1989 y Carlos Menem 1989-1999) vieron condicionados sus planes sociales y políticos por las presiones económicas. Menem entendió que la solución pasaba por una política de privatizaciones. Esta política generó una breve etapa de bienestar (1991-1995), pero que concluyó con una profunda crisis que generó desocupación y aumentó notablemente la deuda externa. Autor: Felipe Pigna