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Los padres que cambiaron la historia de la humanidad Son conocidos por ser los padres de alguna disciplina. Hipócrates de Cos (460 a. C. - 370 a. C.) Padre de la medicina Griego y contemporáneo de Sócrates, fue el primero en separar la medicina de la filosofía y proponer formas de tratamiento para las enfermedades, como plantas medicinales, el uso del bisturí y, además, destacó la importancia de la historia clínica para los pacientes. Fundó la escuela hipocrática y representa el paradigma de la medicina antigua. Miguel de Cervantes (1547 - 1616) Padre de la literatura española Miguel de Cervantes es el autor de Don Quijote de La Mancha, obra considerada como el pilar de la literatura española y, aún más, la primera novela moderna que vio la luz. Cervantes fue llamado 'el manco de Lepanto' luego de que en la batalla del mismo nombre perdiera la movilidad de la mano izquierda. Galileo Galilei (1564 - 1642) Padre de la astronomía moderna Galileo tuvo más de una ocupación: fue astrónomo, filósofo, matemático y físico. Nació en Italia y es considerado una de las figuras más importantes de la astronomía, pues creó el telescopio para observar el espacio y fue el primero en ver las manchas solares. Su trabajo fue controvertido, pues supuso un enfrentamiento entre la ciencia y la Iglesia. Simón Bolívar (1783 - 1830) Padre de la Patria Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios Ponte y Blanco liberó a cinco naciones latinoamericanas (Colombia, Perú, Ecuador, Venezuela y Bolivia). Y fue mejor conocido como Simón Bolívar. Una inscripción en el solio del Congreso colombiano reza: 'Bolívar, libertador de Colombia, padre de la Patria'. Gregor Mendel (1822 - 1884) Padre de la genética Un monje descubrió las leyes que hoy rigen la genética cruzando guisantes y viendo cuáles eran los resultados de la combinación. Se trata de Gregor Mendel, austriaco y católico, quien logró, por medio del entrecruzamiento de vegetales, determinar qué características se transmiten de generación en generación y la forma en que se heredan. George Méliès (1861 - 1938) Padre del cine de ficción Luego de conocer el cinematógrafo, el invento de los hermanos Lumière, George Méliès consiguió los materiales necesarios para armar un set de grabación y hacer la primera película de ficción, El viaje a la Luna. Luego de esta, hizo cientos de películas y estableció los principios del stop motion, una técnica que combina fotografía y movimiento. Albert Einstein (1879 - 1955) Padre de la física moderna Es considerado uno de los científicos más importantes del siglo XX. Alemán de origen judío, estableció la teoría de la relatividad general (que reformuló el concepto de gravedad) y afirmó que nada puede ir más rápido que la luz en el vacío, 300.000 kilómetros por segundo. Con esta idea aún se explica la causalidad (la idea de que un hijo no puede nacer antes que el padre), pues en el universo debe haber un límite a la velocidad con la que se propague todo efecto y ese límite es la velocidad de la luz. Así mismo, estableció la idea del efecto fotoeléctrico, por lo que mereció el premio Nobel de Física en 1921. Martin Luther King (1929 - 1968) Padre de los derechos civiles En uno de sus discursos más famosos, el de la Marcha de Washington (Estados Unidos) en 1964, este pastor baptista declaró: "Tengo el sueño de que mis cuatro hijos pequeños un día vivan en una nación donde no sean juzgados por el color de su piel, sino por el contenido de su carácter". Martin Luther King es reconocido como el padre de los derechos civiles, gracias a su búsqueda de la igualdad racial. Fue asesinado el 4 de abril de 1968 en Memphis, Tennessee. Robert G. Edwards (1925 - ) Padre de los 'bebés probeta' Fue el ganador del premio Nobel de Fisiología y Medicina en el 2010 gracias a sus investigaciones sobre la fertilización in vitro. Junto con el ginecólogo británico Patrick Steptoe, luego de 15 años de investigación, lograron que naciera la primera niña probeta del mundo, Louise Brown en 1979, a partir de la fecundación de un óvulo por un espermatozoide por fuera del útero de la mujer. El Instituto Karolinska afirmó que con este avance científico sería posible, en adelante, ayudar al 10 por ciento de las parejas en el mundo que tienen problemas de infertilidad. Shigeru Miyamoto (1952 - ) Padre de los videojuegos Fue incluido por la revista Time en el listado de las 100 personas más influyentes del mundo, ganó el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Artes y es el papá de Mario Bros y Zelda, ambos videojuegos creados por él. Este japonés de 60 años es un diseñador de videojuegos que logró inscribir en la historia del mundo a sus personajes de ficción y se convirtió en el padre de una generación de entretenimiento.
Cómo y cuándo utilizar 'le' y 'les' en una frase Se vincula, erradamente, con el sujeto de la frase y se olvida que es un complemento indirecto. 'Le' y 'les' no tienen nada que ver con el sujeto de la frase (quién), sino con el complemento indirecto (a quién). Véalo en los siguientes ejemplos: "El Gobierno le dará agua gratis a la gente" (el pronombre 'le' hace concordancia con el complemento indirecto 'a la gente'; ambos van en singular). "El Gobierno les dará vivienda a los más pobres" (el pronombre 'les' hace concordancia con el complemento indirecto "a los más pobres"; ambos van en plural). El error de escribir 'le' cuando debe escribirse 'les' es bastante frecuente, como en el siguiente titular de prensa: "El Gobierno distrital le dará agua gratis a los más pobres". Y más frecuente aun, cuando se usa como enclítico, es decir, pegado al verbo ('decirles', 'pedirles'), como en las siguientes frases: "Vengo a decirles adiós a los muchachos" o "Quiero pedirles a los colombianos que mantengan su fe en el Gobierno". De hecho el tango famoso es con 'le', "vengo a decirle", y la frase presidencial (esa u otra parecida) suele quedar con 'le' ('pedirle') en los discursos. Otro error cada vez más frecuente es "se los dije", cuando lo que dijo el que habla fue una sola cosa. Por ejemplo, "Fue una jornada de goles a granel. ¡Se los dije!". Con esa frase el locutor quiere decir que ya había pronosticado marcadores abultados, pero confunde 'los', que se refiere al complemento directo plural, con 'se' que se refiere al indirecto. Si dijo varias cosas, va el pronombre 'los': "¿Los nombres de los jugadores? ¡Ya se los dije!", pero si es una sola cosa, que habría goles a granel, va el pronombre 'lo': "ya se lo dije" (a usted) y "ya se lo dije" (a ustedes), pues el complemento indirecto, sea 'usted' o 'a ustedes', tiene como único pronombre en esta construcción sintáctica 'se' (no hay 'ses' ni 'sen'). Hay que revisar los frecuentes "se los advierto", "se los aseguro", "se los juro" y "se los prometo", pues lo advertido, asegurado, jurado y prometido suele ser una sola cosa ('lo'), advertida, asegurada, jurada y prometida a varios ('se'). Fernando Ávila Delegado de la Fundéu BBVA

¿Dos son mejor que una? 10 mitos de la infidelidad Existen infieles por gusto o por naturaleza, por falta de amor o por insatisfacción en la vida sexual... Estas son algunas de las ideas erróneas que se tienen sobre el tema. Uno de los episodios que las esposas o maridos no desean vivir, es saber que durante años han sido engañados por su pareja; quien se las ha arreglado para tener una doble vida, señala el sitio psicoterapiaintegral.com Según partner-para-todo-com.ar, desafortunadamente el que alguien sea infiel no es producto de los tiempos modernos, pues históricamente se tiene registro de la existencia de diversas sociedades basadas en la poligamia; incluso, se sabe que el hombre tiende a ser infiel por cuestiones de genética. Al ser algo tan común, es normal que existan ciertas creencias y afirmaciones sobre este tema; mitos que han sido recopilados por De10.mx con información de bellomagazine.com, listas.20minutos.es y hondudiariohn.com. 1. No hay persona que no sea infiel. Es una afirmación que hacen todos aquellos que han caído en dicha tentación, la cual utilizan para justificar sus actos. Si bien se ha descubierto que hay factores genéticos que podrían incrementar la tendencia a ser infiel, la realidad es que el concepto de fidelidad es una cuestión social que aprendemos en el núcleo familiar, por lo que habrá varias personas que desearán formar una familia de forma estable, muy similar a la que tuvieron de ejemplo durante muchos años. 2. Una infidelidad puede llegar a ser sana para la pareja, para así darle otro aire a su relación. Cuántos y cuántas no han dicho que el experimentar las mieles del amor con alguien más que no sea tu pareja podría hacerte reflexionar y valorar la relación de noviazgo o matrimonio que tienes en la actualidad. Sin embargo, si alguien intenta reanimar la llama del amor por medio de una infidelidad, va por el camino equivocado, ya que como dice aa-divrocios.com, ésta es la principal causa de divorcios en todo el mundo. 3. Si te es infiel, no te ama. Es normal que la gente llegue a la conclusión de que su pareja ya no la quiere o ya no le gusta y por ello la engaña. Sin embargo, aunque parezca contradictorio, el infiel puede amar profundamente a su pareja, al mismo tiempo que siente deseo sexual por otra. 4. La infidelidad es resultado de la infelicidad en pareja. La mayoría de las mujeres que han sido infieles confiesan que lo han hecho, porque no estaban contentas con su relación de pareja; sin embargo, la cosa es muy distinta con el sexo opuesto, ya que los caballeros aceptan haber engañado a sus mujeres, pese a ser felices con ellas. 5. Si te ha sido infiel, volverá a serlo. Es muy cierto que una persona que va por la vida cometiendo infidelidades difícilmente podrá cambiar este comportamiento; sin embargo, si alguien la experimenta por vez primera, quizá le sea más sencillo rectificar el camino y no volver a hacerlo. El problema está en si el afectado puede o no perdonarlo. Es básico hacerle saber al otro el daño que ha causado e intentar buscar entre los dos la solución adecuada para regresar al buen camino, sin más afectaciones en su relación. 6. Los infieles sólo buscan sexo. Aunque no lo creas, son muy pocas las personas que inician una relación a escondidas de sus parejas con la finalidad de experimentar sexo más placentero. Pero hay otros que por muchos factores su relación se ha vuelto monótona y se ha perdido la pasión, por lo que buscan esa sensación con otras personas. 7. Si no hubo sexo, entonces no hay infidelidad. Ser infiel no sólo significa tener encuentros físicos o sexuales con alguna otra persona que no sea tu pareja, también puede implicar una serie de actos que no precisamente tienen que ver con este tipo de intercambios. Como bien dice lostiempos.com, existe también la infidelidad emocional, la cual consiste en establecer conexiones sentimentales y emocionales con algún otro, coquetear y así, instaurar un juego en donde te veas involucrado/a con un tercero en discordia. 8. Los hombres son quienes más cometen infidelidades. Hace algunos años, por supuesto que la balanza negativa se inclinaba en contra de ellos, pero en los últimos años ha cambiado, pues un 40 por ciento de las mujeres reconocen haber engañado a sus parejas mínimo en una ocasión. 9. Es necesario aceptar y confesar cualquier infidelidad. Si eres de esas personas que gustan de presumir sus múltiples aventuras, entonces sí que es mejor que te sientes con tu pareja y le cuentes lo que está pasando, antes de que se entere por terceras personas. 10. Quien fantasea es un infiel. Muchos creen que pensar y fantasear con alguien más es el primer paso hacia la infidelidad. Lo cierto es que varios expertos en el tema invitan a las parejas a imaginarse cosas con otras personas, para así vencer de este modo las tentaciones y también reavivar su relación.

El lactante tiene el reflejo innato de succionar. A través de ecografías se ha descubierto que ya en el vientre materno los bebés chupan su dedo. Pero el uso del chupete es una decisión personal que cada padre tiene que tomar ante las diversas informaciones que recibe de matronas, pediatras, odontólogos, experiencias personales… Chupete sí La conveniencia de utilizar o no el chupete es una cuestión muy debatida, pero pese a la polémica que suscita y la división de opiniones enfrentadas que genera, según Avent, fabricante de productos para el cuidado del bebé, el uso del chupete ofrece una serie de ventajas que favorecen el correcto desarrollo del niño: • Reduce el riesgo de muerte súbita. Según el estudio realizado por la American Academy of Pediatrics, el chupete estimula el desarrollo de los caminos neuronales que controlan la potencia de las vías respiratorias superiores, pudiendo reducir hasta un 90% el riesgo de muerte súbita en los bebés. Esta insuficiencia respiratoria es la que explica la causa del síndrome de la muerte súbita. • Ayuda a calmar al bebé. La sensación que reciben los bebés cuando están mamando es de tranquilidad y seguridad. El uso del chupete satisface este reflejo de succión, calmando y reconfortando al bebé cuando está nervioso o cuando ninguna otra cosa parece funcionar. Se recomienda especialmente el uso del chupete en niños que padecen los molestos cólicos. Su uso tranquiliza al bebé y ¡a los padres! Si bien también se cree que lejos de aliviar los cólicos, estrechamente relacionados con la producción de gas en el intestino, el chupete puede favorecer que el niño trague más aire. • El bebé permanece más tiempo tumbado boca arriba. Antes de dormir el bebé se muestra más tranquilo si usa chupete. Este estado de relajación facilita que el bebé permanezca más tiempo boca arriba, tal y como recomiendan los pediatras. • Reduce el riesgo de caries. El uso del chupete reduce la dependencia del bebé al biberón, evitando la toma prolongada de líquidos. De esta manera, los bebés tienen menos riesgo de desarrollar caries en el futuro. Chupete no Pero frente a estos beneficios existen una serie de riesgos derivados de su empleo que debemos tener en cuenta. • Menor crecimiento maxilar: La Dra. María Ruesgas, odontopediatra, advierte que “los hábitos de succión no nutritiva como el chupete y el pulgar se han relacionado con una comprensión del maxilar y deformaciones del paladar”, que en ocasiones se corrigen en cuanto se suspende el uso del chupete. Sin embargo “puede provocar problemas más serios y visibles en la carita del niño como maloclusiones dentarias permanentes y protrusión de los dientes anteriores si su uso se prolonga más allá de los 2 años”, lo que le obligará a utilizar ortodoncia. • Interferencia con la lactancia materna: La succión del chupete es diferente a la del pezón, por lo que el uso de chupete podría dificultar el aprendizaje de la técnica de la lactancia materna. El bebé satisface así parte de sus necesidades de succión con métodos no nutritivos y no estimula durante suficiente tiempo el pezón materno, con lo que deja de producir leche. • Otitis media aguda: Se sabe que el hábito de succión frecuente aumenta la producción de saliva, importante medio de transmisión de microorganismos y por lo tanto de infecciones respiratorias y virales. La colonización de las mucosas de boca y nasofaringe facilita el transporte de gérmenes al oído medio. El chupeteo constante altera también el buen funcionamiento de la trompa de Eustaquio, que protege la cavidad del oído medio del reflujo de secreciones. El hábito de succión durante una infección respiratoria permite el reflujo de secreciones nasales al oído medio, aumentando el riesgo de otitis media. • Candidiasis oral persistente: Esta afección que se caracteriza por la aparición de placas blancas que cubren el interior de la boca y la lengua, es frecuente en niños menores de 6 meses. Está provocada por un hongo del grupo cándida y puede contraerse, entre otros, al llevarse a la boca objetos contaminados como el chupete. • Mal aprendizaje del habla: Según la Dra. Ruesgas “los cambios en la cavidad oral provocados por el uso prolongado del chupete pueden producir alteración en el habla”. Hay que impedir, por lo tanto, que el niño tenga el chupete en la boca cuando comience a decir sus primeras palabras. ¿Cuál es el más indicado para mi bebé? “No cabe duda -reconoce la Dra. Ruesgas- que acostumbrar al bebé a utilizar el chupete tiene una serie de ventajas (disminuye el riesgo de muerte súbita, calma al bebé....) de gran peso a la hora de recomendarlo durante los primeros meses y siempre que no se abuse, para que su separación no sea tan difícil. Además –añade- el chupete es preferible a la succión del dedo, ya que es más controlable por parte de los padres, quienes pueden decidir cuándo retirárselo y no ejerce tanta presión sobre el paladar como lo hace el pulgar”. Sin embargo no todos los chupetes son iguales. La gama presente en el mercado es amplísima. Existen infinidad de formas, medidas y colores, pero al final será tu bebé el que elija con cuál se siente más cómodo. Aunque puedes tener en cuenta lo siguiente: Formas La tetina anatómica imita la forma del pezón de la madre durante la succión, se adapta perfectamente a la boca del bebé y favorece un desarrollo maxilofacial correcto. La tetina fisiológica favorece la formación natural del paladar, ejerciendo la mínima presión sobre éste ya que está adaptado a la cavidad bucal del bebé. Procura que sean de una sola pieza, para evitar que entre agua, jabón o saliva en el interior de la tetina. Materiales La silicona es un material sintético transparente y más rígido, adecuado para los primeros meses del bebé. Es muy resistente a las esterilizaciones. El caucho o látex es un material natural, blando y elástico que le proporciona al niño la sensación más parecida al pecho materno. Es recomendable cuando el niño empieza a tener sus primeros dientes, pues es un material más elástico y resistente a la mordida que los de silicona. Los chupetes “todo goma”, fabricados en caucho, son especialmente blandos y por lo tanto idóneos para dormir, porque no ejercen presión sobre su cara. Tamaños El tamaño de la tetina deberá ser el adecuado para su edad. La mayoría de los fabricantes indican la etapa del bebé para la que están recomendados. En busca del chupete perfecto El chupete, que debe cumplir la normativa europea de seguridad y calidad, ha de ser lo más parecido a la estructura del paladar del niño y la succión de la tetina deberá aproximarse a la forma del pezón materno. Si quieres encontrar el chupete idóneo ten en cuenta las siguientes indicaciones: • Tanto la tetina como el resto del material del chupete deben ser blandos y flexibles para no causar irritaciones en la mucosa bucal del pequeño. • La tetina debe garantizar la menor incidencia posible en el paladar y provocar la menor abertura posible de la boca, por lo que su tamaño no deberá exceder los 3 cm. • La tetina tiene que estar bien sujeta al disco para impedir que el niño pueda tragársela durante los movimientos de succión. Asimismo, el disco deberá contar con orificios que permitan que el bebé pueda respirar e impidan que se acumule la saliva. • Los materiales deben ser atóxicos e hipoalergénicos. Higiene y renovación Durante los primeros meses es conveniente esterilizarlos por lo menos una vez al día, así como cuando se estrena uno nuevo. Para esterilizarlo basta con dejarlo en agua hirviendo durante unos minutos o emplear un esterilizador eléctrico. Recuerda dejarlo enfriar antes de ponérselo de nuevo. Si se le cae en el suelo de tu casa, no hace falta que lo vuelvas a esterilizar, será suficiente enjuagarlo con agua caliente. Si ocurre en la calle, límpialo con agua y jabón. Y ofrécele uno de repuesto. Debes evitar prácticas habituales para calmar al bebé antes de acostarle como impregnar el chupete en azúcar, miel, zumos, cereales u otros alimentos. ”Lo único que se consigue –avisa la Dra. Ruesgas, es provocar las llamadas caries de biberón, en los dientes que están erupcionando”. Conviene renovar el chupete cada 2 ó 3 semanas de uso. Estate atenta a los signos de deterioro como agujeros, rajaduras o desgastes, para impedir que el bebé pueda tragarse un trozo que se haya roto o desprendido. Adiós al chupete Existen posturas divergentes en cuanto a la edad en que debe ser suprimido el chupete. Mientras unos defienden que no debe prolongarse su uso más allá de los 8 meses, para evitar, entre otras cosas, infecciones, otros creen que no debería ser preocupante hasta los 18 meses. La Dra. Ruesgas aconseja quitarlo antes de los 10 meses, ya que “si los dientes han erupcionado, y se mantiene el chupete, comenzarán a producirse los cambios”. Debates aparte, en lo que sí que coinciden la mayoría de los expertos es en que nunca debe retirarse más tarde de los 2 años. Desde el punto de vista psicológico supondrá una superación de una etapa de su desarrollo y fisiológicamente se evitarán problemas bucodentales y de aprendizaje del habla. Si crees que ya ha llegado la hora de decir adiós al chupete, ármate de paciencia. Quizás no lo logres inmediatamente, cada niño evoluciona de una forma diferente, pero paulatinamente acabará olvidándose de él. Consejos y trucos - Ofrécele un juguete para succionar, así olvidará el chupete y no lo sustituirá por el dedo. - Cámbiale el chupete por vasos para sorber. Fomentará el desarrollo de la coordinación entre la vista y las manos. - Dile que ya es mayor y que sólo los niños pequeños usan chupete. - Si se duerme con él, quítaselo suavemente para que pierda la costumbre de tenerlo todo el rato en la boca. - Dosifica las ocasiones que pasa con el chupete, dáselo, por ejemplo, sólo para dormir o cuando esté verdaderamente desconsolado. Y elógiale si lo consigue. - Hazle un pequeño agujero o cósele con un par de puntadas la tetina. La sensación áspera al chuparlo le desagradará y dejará de gustarle. - Ocúltaselo de la vista cuando no lo esté usando, para que no se acuerde de él. De cualquier forma, es casi seguro que el niño deje el chupete por sí mismo a medida que vaya creciendo. Si comienza a ir a la guardería, posiblemente lo haga antes y sabrá que al cole no le dejan llevarlo. ¿Cuándo se desaconseja su uso? Nunca se debe dar el chupete a un bebé antes de los 15 días de nacer, para que no interfiera en la lactancia materna. Además existen casos de malformaciones palatinas o labiales, como el labio leporino, o infecciones de repetición en los que se restringe su uso o bien se requieren modelos especiales adaptados a estas ocasiones concretas.

Ansiedad, furia e impotencia. Según la mayor parte de las investigaciones, estos son los tres efectos más claros de una situación económica crítica en las mentes de los que la padecen. M. Hülya Ünal Karagüven de la Universidad de Marmara (Turquía) describía en un artículo realizado en 2009 de qué forma la incertidumbre sobre el futuro puede afectar nuestra visión del mundo, dando lugar a pensamientos negativos que son muy difíciles de eliminar. Es el gran problema añadido de la situación actual: no sólo debemos enfrentarnos con una situación externa adversa, sino también con sentimientos opresivos que no se corresponden con la realidad. Recibir continuamente malas noticias nos lleva a dejar de esperar que algo bueno pueda ocurrir. No hay más que revisar las últimas estadísticas del CIS, que señalan que el 33,6% de los españoles creen que la situación seguirá igual dentro de un año y que el 39,1% piensan que irá a peor, para comprobarlo. No es que pensemos que estamos mal –algo en lo que coincide el 90,2% de los encuestados–, sino que se ha perdido la confianza en mejorar, algo que repercute en nuestras expectativas y nuestro comportamiento. No sólo debemos enfrentarnos con un panorama negativo sino que poco podemos hacer para cambiarlo, lo que crea una mayor ansiedad e incertidumbre, como señalaba en un artículo reciente Vicente Prieto. Según la psicología cognitiva, el ser humano reacciona a coyunturas traumáticas de forma repetitiva. Es decir, cuanto más reciente y duro sea un acontecimiento negativo, más probable es pensar que va a volver a ocurrir, ignorando todos los factores que indican que no es así. Por ello puede ocurrir que nos sumerjamos en una espiral de negatividad si no dejamos de recibir malas noticias. El pensamiento irracional Según cuenta Andrew W. Lo en su artículo Miedo, avaricia y crisis financiera: una perspectiva neurocientífica, la crisis viene determinada por el miedo, causa y consecuencia de la misma. El miedo a lo desconocido es el más fuerte entre todos los posibles, señala, y el más presente en la coyuntura actual, lo que suele derivar en la adopción de decisiones erróneas. El investigador dice que el miedo es un instinto fundamental para el hombre, pero que si es excesivo, puede resultar peligroso: “Si dejamos que los instintos guíen nuestros actos terminaremos arrepintiéndonos de las respuestas que nuestra amígdala produzca”. Por su parte, Amalia Pandelica y Iount Pandelica, profesores de la Universidad de Oradea (Rumanía), analizaron de qué manera la crisis ha modificado la conducta de los consumidores y describieron cuatro perfiles diferentes. El más llamativo es el del consumidor en pánico, correspondiente a aquel sector de la población con más probabilidades de perder su trabajo y que cuenta con menos recursos. Según los investigadores, suelen exagerar a menudo las probabilidades de que algo malo ocurra, lo que les lleva a comportarse de manera irracional. Frente a ellos, el consumidor que sigue comportándose de la forma habitual y racional es el que tiene más ingresos. Los psicólogos llevan décadas estudiando de qué manera podemos evitar estos pensamientos irracionales. A continuación presentamos una lista de aquellas cosas que debemos tener en cuenta si comenzamos a sentir que todo parece ir mal. Debemos evitar que la presión a la que estamos sometidos nos lleve a distorsionar la realidad. 1.- Céntrate en las cosas que puedas controlar Si algo caracteriza la actual crisis económica es su aparente carácter de plaga inevitable, contra la que poco o nada puede hacer el hombre común. Nos sentimos desvalidos ante los embates de la bolsa, el mercado y los recortes y pasamos la noche en vela intentando pensar de qué manera podemos revertir la situación. Difícilmente podemos influir en la macroeconomía, así que en lugar de malgastar energía en lo que no podemos cambiar, debemos centrarnos en aquello que está a nuestro alcance. Ello no implica abandonar una actitud idealista, sino convertir tales concepciones en acciones con objetivos definidos. 2.- Que no cunda el pánico No dejes que el miedo te paralice: busca soluciones. La ansiedad es uno de los estados que más energía absorbe, por lo que nos frenará a la hora de ponernos en marcha. Frente a ella debemos intentar que las dudas sobre nuestro porvenir no sean el tema recurrente de todas nuestras conversaciones, a no ser que tengan como objetivo pedir ayuda a un compañero o buscar una solución concreta. 3.- Limitar el consumo de noticias Cuando abrimos un periódico debemos recordar que las buenas nuevas apenas son relevantes, por lo que es bastante probable que vayamos a enfrentarnos con una gran cantidad de noticias negativas. Pasar el día enganchado a los medios de comunicación puede provocar que consideremos el mundo como un lugar donde las tragedias se suceden, cuando no es así. Debemos afrontar la información de forma crítica y recordar que no todo son desgracias. 4.- Actúa en tu entorno inmediato Es el lugar donde nuestros actos pueden tener significado. El trabajo, la familia o los amigos son la base de nuestra satisfacción, ya que es donde podemos recibir una retroalimentación inmediata. Además, contactar con otra gente con problemas semejantes y conseguir ayuda recíproca nos hará sentirnos menos impotentes. Las grandes ideas deben traducirse en acciones efectivas. 5.- Piensa que vendrán mejores tiempos Debemos mantener en nuestra cabeza la idea de que tarde o temprano, la situación mejorará, y actuar en consecuencia. Pensar que las circunstancias sólo irán a peor provoca que modifiquemos nuestra actitud de manera que viviremos como si nada pudiese cambiar. Si pensamos que sólo nos van a ocurrir desgracias, es más probable que mediante nuestro comportamiento terminemos atrayéndolas. 6.- Crea un fondo de emergencia Quizá no sea el mejor momento para ahorrar, pero es recomendable que, siempre que se pueda, se guarde una parte del sueldo con el objetivo de poder contar con él en caso de necesidad. Resulta útil no sólo desde un punto de vista económico, sino también psicológico, ya que sabremos que podremos contar con un colchón de seguridad si ocurre algo imprevisto. 7.- Nada es blanco o negro Pensar en términos absolutos puede ser peligroso, ya que un simple tropezón en el camino nos puede hacer caer. Una equivocación en el trabajo no tiene por qué derivar en un despido fulminante, y una mala palabra no tiene por qué acabar con toda una amistad. Todo tiene sus pros y sus contras, y los juicios que realizamos sobre nosotros mismos no deben ser implacables. 8.- No apresurarse en las conclusiones Es el cuento de la lechera, pero a la inversa. Pensamos que una pequeña dificultad derivará en otra mayor, y que esta dará lugar a otra aún más grande. Poco a poco comenzará a crearse una bola de nieve a partir de una mera anécdota que nos conducirá a concluir que algo terrible va a ocurrir tarde o temprano. En la mayor parte de los casos nunca será así, pero el pensamiento irracional utiliza la más mínima posibilidad para llevarnos al peor de los escenarios posibles. Debemos escapar de estos procesos de pensamiento tóxicos.
La caspa es un problema muy habitual del cuero cabelludo y que afecta por igual a mujeres y hombres. De hecho, prácticamente todas las personas la han sufrido en algún momento de sus vidas. Se origina por una formación excesiva de hojuelas o costras procedentes de células de la capa córnea. La muerte de las células de la piel es un proceso natural, permitiendo que nuevas células crezcan y sustituyan a las antiguas. Sin embargo, en algunas personas las hojuelas que forman las células muertes pueden ser excesivas, ya sea de forma crónica o por algún tipo de dolencia. La caspa se podrían clasificar en dos tipos: - Caspa seca: tiene forma de finas escamas, blanquecinas o grisáceas y suele aparecer entre los 10 u 11 años. Pueden llegar a alcanzar una gran concentración en el cuero cabelludo, originando en muchos casos picor e irritación. Su curación es muy sencilla en unos pocos meses con el tratamiento adecuado. - Caspa grasa: es la que suele aparecer en la pubertad. En este caso se presenta en forma de escamas grasas y de color amarillento, adheridas tanto al cuero cabelludo como al cabello. Es mucho más complicada de tratar y necesita de mucha paciencia para eliminarla. Durante mucho tiempo se señalaba erróneamente que la caspa estaba originada por una falta de higiene, pero actualmente se sabe que está provocada por un desajuste en el funcionamiento de las células de la piel que se encuentran situadas en el cuero cabelludo. Algunos factores o enfermedades que podrían favorecer también la presencia de caspa se encuentran: - Altas concentraciones de glándulas seborréicas podrían generar escamación de la piel y cabello quebradizo - La presencia de otras enfermedades como Parkinson, apoplejía o Sida - La fatiga, el estrés y la ansiedad pueden favorecer también la aparición de la caspa El cuidado del cabello es imprescindible para tener un buen aspecto. Por eso la tan odiada caspa es algo contra lo que debemos luchar, para evitar que nuestra imagen se vea descuidada. Existen muchos champús y productos capilares en el mercado cuyo objetivo es eliminar la caspa y evitar que vuelva a aparecer. Pero para los que disfrutan haciendo en casa sus propios remedios, proponemos algunos trucos para eliminar la caspa y que esta no vuelva a nuestro cabello. El zumo de manzana es un buen aliado para prevenir la caspa. Para prepararlo debemos licuar una manzana y añadir tres partes de agua. Con esa mezcla lo que tenemos que hace es aplicarla en la cabeza con un pequeño masaje y dejarla actuar 10 minutos. Después lavamos bien la cabeza para eliminar el zumo de manzana. El limón también es perfecto para este tipo de problemas. Lo que debemos hacer es un zumo de limón y usarlo para enjuagarnos el champú de la cabeza una vez nos hayamos lavado el pelo. El vinagre de sidra es otro de los remedios caseros contra la caspa. Su resultado es muy bueno pero tiene el inconveniente del fuerte olor que desprende. Lo ideal es aplicar un litro de vinagre mezclado a partes iguales con agua. Se enjuaga con el cabello y se deja actuar durante algunas horas. Después se debe lavar bien el pelo para eliminar todos los restos de vinagre. Si quieres evitar que el cabello se escame y suelte células muertas lo mejor es aplicar un tónico natural en el cuero cabelludo. Puedes hacer uno muy sencillo a base de apio. Para hacer el tónico tienes que hervir el apio en agua y colar el preparado para usarlo como tónico capilar. Todos estos remedios serán perfectos para evitar que la caspa aparezca de nuevo. Vamos a ver una serie de pautas y consejos que nos van a ayudar a acabar con la caspa: El mejor consejo que se puede dar para acabar con la caspa es tener paciencia y perseverancia en el tratamiento. A no ser que su origen esté en un problema más grave, en la mayoría de ocasiones la utilización de un champú anticaspa de forma regular suele ser suficiente. Actualmente se pueden encontrar un gran número de champús muy eficaces y que permiten su uso diario. Además, la dieta nos puede ayudarnos a combatir la caspa. Está demostrado que una dieta rica en vitamina B y beta caroteno permite estabilizar el cuero cabelludo y, por tanto, frenar la formación de la caspa. De igual forma, tomar frutos secos como las nueces, la leche y productos lácteos, así como el marisco pueden ayudarnos con este problema, ya que son ricos en zinc, cuyo déficit suele ser habitual en las personas con caspa. Ingerir ácidos grasos esenciales como el Omega 3, que encontramos sobre todo en algunos pescados (salmón, trucha, sardina…), ya que evitan la sequedad del cabello. Evitar el consumo excesivo de alcohol, grasas, hidratos de carbono o productos excitantes ya que pueden agravar el problema de la caspa.