dagerosa
Usuario (Argentina)
Acá les va una recopilación rapidita de algunas frases de un maestro uruguayo que me encanta. 1- Sobre todo creo que, no todo está perdido. 2- No tengo a quién rezarle pidiendo luz, ando tanteando el espacio a ciegas. No me malinterpreten, no estoy quejándome, soy jardinero de mis dilemas. 3- ¿Quién tiene razón? ¿quién está errado? ¿Quién no habrá dudado de su corazón? 4- ¿Quién sabe cuándo, cuándo es el momento de decir: ahora? Si todo alrededor te está gritando: ¡Sin demora, sin demora! 5- Sabes que te llevo dentro mío, igual que yo sé que tu me llevas dentro. 6- A la deriva, llevás el alma en el timón. Vas por la vida, sólo escuchando al corazón. Buscás un puerto, buscás un cielo abierto lejos del dolor... 7- Pensaste que me iba a quebrar y subiste tu apuesta. 8- Me hiciste sentir el sabor de mi propia cocina, y volví a creer que se tiene lo que se merece. 9- No quiero que lleves de mi nada que no te marque, el tiempo dirá si al final nos valió lo dolido. 10- Nada se pierde, todo se transforma. 11- Es cierto que no hay arte sin emoción, y que uno sólo conserva lo que no amarra. 12- Porque no puedo negar que te quise sin querer y más que a nadie. 13- Digo que esta vida es llevadera sólo porque sientes tu, lo que yo siento. 14- Más canto y más te tengo yo presente. 15- No hay pueblo que no se haya creido el pueblo elegido. 16- Con el anhelo dirigido hacia ti. 17- Tan real como una fragancia. 18- Si todo empieza y todo tiene un final, hay que pensar que la tristeza también. 19- Quien no lo sepa ya lo aprenderá de prisa: la vida no para, no espera, no avisa. 20- Cuánta estrategia incumplida aquella noche sin luna! Tu, por ejemplo, tan bienvenida y tan inoportuna. 21- Ya está en el aire girando mi moneda, y que sea lo que sea. 22- Y lo que tenga que ser, que sea, y lo que no, su razón tendrá. 23- La vida es más compleja de lo que parece. 24- Yo sólo quiero que sepas, no estoy aquí de visita. 25- Vamos pedaleando contra el tiempo, soltando amarras. 26- Brindo por las veces que perdimos las mismas batallas. 27- El que se canse de tus abrazos, no voy a ser yo. 28- Tengo tiempo y tengo paciencia, y sobre todo, te quiero dentro de mi existencia. 29- Y aunque me pierda completamente, no voy a ser yo quien se esconda de lo siente. 30- Yo no veo otra salida, no quiero pasar la vida sin que la vida pase a través de mi. 31- Porque puesto a confesarte, aún le tengo miedo a tenerte delante. 32- Cada uno da lo que recibe y luego recibe lo que da. 33- Una luna negra sobre fondo blanco es tu lunar. 34- Tus ojos negros dieron en el blanco de mi corazón. 35- Todo tiempo pasado es peor, no hay tiempo perdido peor que el perdido en añorar. 36- Déjame odiarte pues sólo así sabrás que te he amado. 37- Algo hizo click en mi cabeza al verte llegar. 38- Voy a tirarme, tengo confianza en el aire. Sé que te voy a encontrar. 39- No me gustan las personas ideales, me gustan las personas de carne y hueso. 40- No hay rincón en esta casa que no te haga regresar. 41- El faro guía no solo a través de la luz que da sino a través de sus intervalos de oscuridad. 42- Yo llevo tu sonrisa como bandera. 43- La guerra es muy mala escuela, no importa el disfraz que viste. 44- Tu amor que viene y que va, siguiendo las estaciones. 45- Juraría que te vi, aunque sé que estás a un año luz de mi. 46- No queríamos dormir, nos queríamos comer el mundo. 47- Cuando me miro en tus ojos, mi corazón se dispara. 48- Siento que no tengo nada cuando no tengo tus besos. 49- ¿Qué habré yo hecho de bueno para que la vida te haya cruzado en mi camino? 50- Nada se pierde, nada se vuelve nada, todo te vuelve algún día. 51- Basta ver el reflejo de tus ojos en los míos, cómo se lleva el frio, para entender que el corazón no miente y que afortunadamente me haces bien. 52- Ven, cura esta pena, quítame estas ganas de ti. 53- Dulce magnetismo: dos cargas opuestas buscando lo mismo. 54- Amar es eso, dos corazones latiendo al compás de uno. 55- No hay nada que no daría por estar dentro de tu abrazo. 56- Muerde siempre menos de lo que ladra. 57- ¡Tan complicados los simples mortales, y tan fácil saber qué se traen entre manos!
acá van un par de frases que me parecen interesantes: -“Si pudieras razonar con las personas religiosas, entonces no habría personas religiosas” (House MD) -La amenaza es el arma del amenazado. (Leonardo Da Vinci, genio universal) -Las religiones mueren cuando se demuestra que son verdaderas. La ciencia es el registro de las religiones muertas. (André Gide, escritor francés) -“Los virus de computadoras deberían ser considerados como vida. Pienso que esto dice algo acerca de la naturaleza humana, que la única forma de vida que hemos creado es puramente destructiva. Hemos creado una forma de vida a nuestra imagen y semejanza.” (Stephen Hawking) -Una autoridad suprema que puede mandar, un acto de desobediencia voluntaria que contamina toda generación futura y siembra la discordia entre los sentidos, la inteligencia y la voluntad; después una redención divina, que ilumina el entendimiento con las verdades reveladas y ayuda a la voluntad con los sacramentos: He aquí los dogmas fundamentales del Cristianismo, que es la creencia de los pueblos más civilizados. (César Cantú, historiador) -No existe un solo instante en el que no haya estado consciente de encontrarme fuera del paraíso. -Es mucho más fácil avanzar con vicios que con virtudes. Los vicios, acomodaticios por naturaleza, se ayudan, son indulgentes unos con otros; en cambio las virtudes, celosas, se combaten y se anulan, y muestran en todo su incompatibilidad y su intolerancia. -La única función del amor es la de ayudarnos a soportar esas tardes dominicales, crueles e inconmensurables, que nos hieren para el resto de la semana y para toda la eternidad -¿Qué hace usted todo el día? Me soporto. -Tanto me colma la soledad, que la más pequeña cita me resulta una crucificción. -Creo en la salvación de la humanidad, en el porvenir del cianuro… (E. M. Cioran, escritor y filósofo rumano) -La educación es una cosa admirable, pero es menester recordar de vez en cuando, que ninguna cosa valiosa para el conocimiento se puede enseñar. -No tengo nada que declarar, excepto mi genio. (en la Aduana en Estados Unidos) -Si yo pudiese albergar, aunque sólo fuera la mínima esperanza de que la Iglesia despertase en mí algún sentimiento de seriedad y pureza, solamente por eso, aun sin razones, me convertiría. -“No hay más pecado que el de la estupidez.” --A mí dadme lo superfluo, que lo necesario todo el mundo puede tenerlo. (Oscar Wilde, escritor británico) -“La diferencia entre el pasado, el presente y el futuro es sólo una ilusión persistente.” -“Estoy satisfecho con el misterio de la eternidad de la vida y con el conocimiento, el sentido, de la maravillosa estructura de la existencia. Con el humilde intento de comprender aunque más no sea una porción diminuta de la Razón que se manifiesta en la naturaleza.” -“Estoy absolutamente convencido que ninguna riqueza del mundo puede ayudar a que progrese la humanidad. El mundo necesita paz permanente y buena voluntad perdurable.” -“La vida es hermosa, vivirla no es una casualidad.” -“La teoría es asesinada tarde o temprano por la experiencia.” -“Si no chocamos contra la razón nunca llegaremos a nada.” -“Mi ideal político es el democrático. Cada uno debe ser respetado como persona y nadie debe ser divinizado.” -“Creo en el Dios de Spinoza, que nos revela una armonía de todos los seres vivos. No creo en un Dios que se ocupe del destino y las acciones de los seres humanos.” -“El misterio es la cosa más bonita que podemos experimentar. Es la fuente de todo arte y ciencia verdaderos.” -“No tengo talentos especiales, pero sí soy profundamente curioso.” -“No sé con qué armas se luchara en la tercera Guerra Mundial, pero sí sé con cuáles lo harán en la cuarta Guerra Mundial: Palos y mazas.” -“Los conceptos y principios fundamentales de la ciencia son invenciones libres del espíritu humano. Intenta no volverte un hombre de éxito, sino volverte un hombre de valor.” (Albert Einstein) -No importa qué tan lento vayas, con tal de que no te detengas -Si un hombre no mira a la distancia, se contentará con lo que tiene a la mano -Ir demasiado lejos es tan malo como ir demasiado cerca -La ignorancia es la noche de la mente, pero una noche sin Luna y sin estrellas -Nuestra mayor gloria no es jamás haber caído, sino levantarnos cada vez que lo hacemos -Lo que el hombre superior busca en sí mismo, el hombre inferior lo busca en los demás -Aprender sin pensar es trabajo perdido; pensar sin aprender es deplorable -El hombre superior es modesto en su discurso, pero muestra su grandeza en las acciones. -Todo tiene su belleza, pero no cualquiera la ve -Recompensa las ofensas con justicia, y recompensa la amabilidad con amabilidad (Confucio) fuente: www.tecnoculto.com
Toda vida es una conquista. La victoria de la pasión humana contra los mandamientos de la cobardía. ¿Te atreverías? ¿Tienes el valor necesario para hacerlo? ¿Aunque esto haga trizas la amistad entre nosotros y destruya para siempre la última ilusión que queda en tu vida? Había transcurrido una eternidad antes de que naciéramos…, y habrá otra eternidad después que muramos. El enceguecedor instante de la pasión -esa pasión libre, sin vergüenza, irresistible- es la única fuerza por la que podemos huir de esa miseria que los esclavos llaman vida. James Joyce, Exiles, 1918 Uno es verdaderamente cretino, pero cretino a un punto que no te podés imaginar, Babs, porque para eso hay que haberse leído todo Platón, varios padres de la iglesia, los clásicos sin que falte ni uno, y además saber todo lo que hay que saber sobre todo lo cognoscible, y exactamente en ese momento uno llega a un cretinismo tan increíble que es capaz de agarrar a su pobre madre analfabeta por la punta de la mañanita y enojarse porque la señora está afligidísima a causa de la muerte del rusito de la esquina o de la sobrina de la del tercero. Y uno le habla del terremoto de Bab el Mandeb o de la ofensiva de Vardar Ingh, y pretende que la infeliz se compadezca en abstracto de la liquidación de tres clases del ejército iranio… Julio Cortázar, Rayuela, 1963 En un espíritu ardiente encontramos la bestia de presa disfrazada; no podríamos defendernos demasiado de las garras de un profeta… En cuanto eleve la voz, sea en nombre del cielo, de la ciudad o de otros pretextos, alejaos de él: sátiro de vuestra soledad, no os perdona el vivir más acá de sus verdades y sus arrebatos; quiere haceros compartir su histeria, su bien, imponérosla y desfiguraros. Un ser poseído por una creencia y que no buscase comunicársela a otros es un fenómeno extraño a la tierra, donde la obsesión de la salvación vuelve la vida irrespirable. Mirad en torno a vosotros: Por todas partes larvas que predican; cada institución traduce una misión; los ayuntamientos tienen su absoluto como los templos; la administración, con sus reglamentos ─metafísica para uso de monos…─ Todos se esfuerzan por remediar la vida de todos: aspiran a ello hasta los mendigos, incluso los incurables; las aceras del mundo y los hospitales rebosan de reformadores. El ansia de llegar a ser fuente de sucesos actúa sobre cada uno como un desorden mental o una maldición elegida. La sociedad es un infierno de salvadores. Lo que buscaba Diógenes con su linterna era un indiferente… E.M. Cioran, Breviario de Podredumbre, 1949 Los primeros días de permanencia en un lugar nuevo tienen un curso joven, es decir, robusto y amplio y son unos seis u ocho días. Pero luego, en la medida misma en que uno se "aclimata", se comienza a sentir que se abrevian; quien se interesa por la vida, o, mejor, quien desea interesarse por la vida, nota con espanto cómo los días se van convirtiendo en ligeros y furtivos, y la última semana ─de cuatro por ejemplo─ es de una rapidez y de una fugacidad inquietantes. Thomas Mann, La Montaña Mágica, 1924 Pues bien… Cuatro meses, eso se dice fácilmente, se escribe con once letras. Se dice fácilmente: cuatro meses…, cuatro sílabas. Los labios articulan ligeramente, en un cuarto de segundo, el sonido: ¡Cuatro meses! Pero nadie puede describir, puede medir, puede meter por los ojos a otro ni a sí mismo el tiempo que dura el tiempo en lo inespacial o intemporal; y a nadie puede explicársele cómo roe y carcome esa nada y nada y nada en torno a uno, esa inacabable soledad con mesa y cama y lavabo y papel pintado, ese eterno silencio… Siempre el mismo centinela que alcanza la comida sin mirarle a uno, siempre los mismos pensamientos que giran en la nada alrededor de un solo tópico hasta confundir al que los concibe. Stefan Zweig, Una partida de ajedrez, 1946 El próximo Buddha se llamará Maitreya y vendrá al mundo en el año 4457 de la era cristiana. Su nombre significa "el Compasivo", "el Lleno de Amor". Ahora está en el cielo, pero en la tierra hay libros sagrados revelados por él. Abundan sus imágenes; a principios del siglo VII el peregrino chino Hsuang Tsang vio, en un valle de la India, una estatua colosal labrada en madera dorada; el artífice había subido al cielo tres veces para estudiar los rasgos del Redentor. Las leyendas pictóricas parecen típicas de Maitreya; Hsuang Tsang refiere que en un templo necesitaban una imagen suya y que al cabo de muchos años un desconocido se comprometió a pintarla, a condición de que le trajeran una lámpara y una pala de tierra olorosa y cerraran la puerta. Pasaron varios días. Los sacerdotes entraron; el hombre había desaparecido y en el santuario estaba la imagen del Buddha. Uno de los sacerdotes soñó que el hombre era Maitreya. Jorge Luis Borges & Alicia Jurado, Qué es el budismo, 1976 Odio la pobreza. Por ruin y roñosa, indolente y perezosa, altanera y servil. Y por ignorante además. El pobre no lee, no estudia, no progresa, no se quiere superar. Viven en bidonviles, tugurios, vecindades, favelas y el trabajo les causa horror. Todo lo esperan del patrón o el gobierno, o de usted o de mí. Otras veces se dan a rezar y se encomiendan a la Virgen del Cobre, y sentados en sus respectivos culos aguardan la lotería, algún milagro alcahueta, o que les hagan la revolución. Por eso no quiero al pobre. ¿Que pinte una pared? Empuerca la alfombra. ¿Que limpie la alfombra? Empuerca la pared. Deja sobre mi tapiz fino y caro, el gobelino, sus dedos pegajosos, pringosos, huellas digitales de criminal. ¿Por qué serán así? Su paladar no detecta el caviar, el salmón, las trufas; sólo sabores burdos: arroz y frijoles. En cuanto al tacto no distinguen ni el algodón: el lino y la seda se les hacen fibras sintéticas. Y si se les da universidad entran en huelga. La pobreza cohabita con la ignorancia; duermen amancebadas en profusión de olores bajo el mismo techo, sobre el mismo lecho; y se multiplican por diez. El pobre nada tiene y si algo tiene, un cuerpo astroso, lo cuida como si fuera de oro, que ni de rico: con mañas de prevención. Que yo no hago esto, que menos lo otro, que no soy eso; que qué se cree usted. Por eso no quiero al pobre. ¿Por qué serán así? Vi la otra noche, en calle céntrica, durmiendo sobre periódicos, una mujer del pueblo con sus tres hijitos que parió. Todos tirados en plena acera a la entrada de un banco, ¿me lo pueden creer? Tendió hacia mí sus sucias manos pedigüeñas, y su boca desvergonzada prodigó el nombre de Dios. "No lo devalúes, infame, inicua, bochorno público, cállate ya. Que si El existe no existes tú". Saqué de mi cerebro un machete y ¡zuás! De un solo tajo eliminados cuatro focos de infección. No sé por qué las sociedades ricas que se respeten dejan persistir la pobreza, si es tan fácil de eliminar: con quien la padezca. Fernando Vallejo, El fuego secreto, 1986 Un visitante de otros mundos, que volase sobre ciudades y pueblos terrestres, llegaría a la conclusión de que las iglesias tienen ocupantes gigantes, ya que son mucho más grandes que los otros edificios. Aparentemente, estos gigantes nunca están en casa, pero se les supone lo bastante importantes como para mantener a sus pequeños súbditos en un estado de humilde subordinación. Una inspección más detallada mostraría que esas casas de los dioses ─iglesias, sinagogas, mezquitas─ tienen la curiosa característica de que sus dueños no están nunca allí; sus devotos acuden a ellas y se inclinan reverentes ante su imagen; pero ellos permanecen invisibles. Realmente el hombre es una especie animal muy imaginativa. Desmond Morris, El mono desnudo El horror de mi infancia es que yo sabía que se acercaba el tiempo en que debería renunciar a mis juegos, y eso me parecía intolerable. Resolví seguir jugando, en secreto. Sir James Barrie ( Margaret Ogilvy), 1896 Estados Unidos: Nación que, trabada por la superstición de la democracia, no se atreve a ser un imperio. Padece la curiosa pasión americana de la imparcialidad. Me asombra la reverencia de los norteamericanos por los negros. Todo el mundo sabe que los diálogos de Platón, la Biblia, Shakespeare y la obra de Víctor Hugo han sido escritos por negros y éstos han reducido a la esclavitud a los blancos durante siglos. Es preciso reconocer su superioridad. Hay problemas de violencia con los negros en los Estados Unidos porque han cometido el error de educarlos. Mi abuela tenía esclavos que no sabían que habían sido vendidos en un mercado. Carecían de memoria histórica. En Estados Unidos, en cambio, por la educación, saben que descienden de esclavos. El resultado es que los negros agreden a los blancos a cuchilladas y se creen una raza superior. Son hitleristas al revés y más absurdos, pues la humanidad debe mucho más a Alemania que al Congo. En las universidades de Estados Unidos se obliga a los estudiantes a aprender trivialidades de memoria y a no leer en sus casas. Se lee en las bibliotecas y sólo los libros indicados por el profesor. Le hablé a un estudiante de The arabian nights (título inglés de Las mil y una noches) y me dijo que no lo conocía pues no había seguido el curso de árabe. "Yo tampoco -le dije-. Lo leí en el curso de noches". Los norteamericanos son muy sentimentales. Existe en ellos una tendencia muy generalizada a apoyar la pobreza, la ignorancia y la barbarie. Si hubiera una guerra entre suizos y esquimales, estarían por éstos. Los sudamericanos tenemos una tendencia a pensar en términos de conveniencia, mientras que la gente de los Estados Unidos tiene un enfoque épico de las cosas. Como soy un protestante amateur, eso fue lo que más admiré en los Estados Unidos. Aquella visión me ayudó a pasar por alto los rascacielos, las bolsas de papel, la televisión, los plásticos y toda la profunda jungla de artefactos. En Nueva Inglaterra parecen haber inventado todas las cosas que hay en Estados Unidos, incluso el Lejano Oeste. América era, en tiempo de Walt Whitman, el símbolo famoso de un ideal ahora (1969) un tanto gastado por el abuso de las urnas electorales y por los elocuentes excesos de la retórica, aunque millones de hombres le hayan dado y sigan dándole su sangre. Blas Matamoro, Diccionario privado de Jorge Luis Borges, 1979 La vida de un pensador probablemente podría dividirse en dos partes – la primera, en la cual desea exterminar a los pensadores modernos, y la segunda, en la cual desea verlos exterminándose entre sí… Supongamos, por ejemplo, que hay una antigua historia y un nuevo escéptico que es escéptico de esa historia. Tendremos que esperar sólo un poco para que arribe un nuevo escéptico que sea escéptico del escéptico. Probablemente éste encontrará en la vieja noción una ayuda para su nueva noción. Este proceso es una verdad abstracta que no se aplica a nada, salvo al acuerdo o al desacuerdo. Gilbert Keith Chesterton ─¡Pasarse todos los mejores años de la vida sentado en un taburete de nueve a cinco, haciendo garabatos en un libro mayor! Es una extraña manera de pasarse… la única vida que tienes, ¿no? ¿O crees que sueño en vano? ─Se dio la vuelta en la hierba y levantó la vista hacia Linda─. Dime, ¿qué diferencia hay entre mi vida y la de un prisionero corriente? La única diferencia que veo es que yo mismo me meto en la cárcel y que nunca nadie me va a dejar salir. Es una situación aún más intolerable que la otra. Porque si me hubieran metido a empujones, contra mi voluntad ─pataleando incluso─ una vez cerrada la puerta, o al menos al cabo de, digamos, unos cinco años, puede que ya hubiera aceptado el hecho y que empezara a tomarme interés en el vuelo de las moscas o en contar los pasos del guarda en el pasillo, poniendo una atención especial en los cambios de ritmo o cosas por el estilo. Pero de esta manera es como si fuera un insecto que hubiera entrado en una habitación por voluntad propia. Arremeto contra la pared, arremeto contra la ventana, doy golpes contra el techo, y hago todo lo que se puede hacer en esta bendita tierra menos volver a salir volando. Y mientras tanto estoy pensando como esa polilla o esa mariposa o lo que sea: "¡Qué breve es la vida! ¡Qué breve es la vida!" Sólo tengo un día o una noche, y ahí está ese enorme y peligroso jardín, esperándome, sin descubrir, sin explorar. Katherine Mansfield, En la Bahía, 1922