don_entrerriano
Usuario (Argentina)
Las tres cláusulas secretas del acuerdo YPF-Chevron La petrolera del Gobierno resiste la orden de la Justicia y no muestra el contrato. Conozca las tres condiciones que no quieren hacer públicas desde el Ejecutivo nacional Miguel Galuccio sabe que desobedecer a la Justicia no es gratis. Pero la instrucción llega desde lo más alto: "Hasta después de las elecciones el contrato no se muestra", dicen en Balcarce 50. Dorotea Capurro, dueña de los millonarios recursos de la comunicación de YPF, sabe que cada día que pase va a ser más difícil mantenerlo bajo siete llaves y recomienda hacerlo público cuanto antes. Ya son tres los jueces que le ordenaron a la petrolera estatal mostrar los escritos firmados con Chevron Corporation. Sin embargo, el secretario de Energía, Daniel Cameron, dice que se mantendrán en secreto, casi como si se tratara de documentos militares o de inteligencia. ¿Por qué tanto sigilo y tanto misterio?, se preguntan los legisladores de la oposición que vienen reclamando conocer qué hay detrás del acuerdo. Según un abogado que participó activamente en la negociación, tres serían los puntos del contrato difíciles de explicar al núcleo duro de los votantes del kirchnerismo antes del 27 de octubre: 1) La ley aplicable del convenio, en caso de incumplimientos o disputas, no es la argentina, es la de la ciudad de Nueva York. 2) En caso de llegar a existir un desacuerdo o un conflicto entre Chevron y la petrolera nacional, la jurisdicción no serían los tribunales argentinos, sino la Corte Internacional de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional (CCI), con sede en Francia. 3) YPF deposita 100 (cien) millones de dólares en un banco de los Estados Unidos en concepto de escrow (depósito o garantía) para que Chevron pueda eventualmente cobrar de esa cuenta futuras utilidades de negocio. Son varias las preguntas aún sin respuestas. Y la última palabra, antes o después de las elecciones legislativas, la tiene el gobierno nacional.

Siete alianzas se inscribieron para participar en la elección de legisladores porteños Aunque se preveía que el número podía ser un poco mayor, finalmente sólo siete frentes electorales se presentaron para competir en los comicios del 27 de octubre. Los partidos políticos individuales tienen tiempo para inscribirse hasta el cierre de listas del 7 de septiembre En las últimas dos horas de plazo que el Tribunal Superior de Justicia porteño habilitó este miércoles para la inscripción de alianzas, tres frentes se sumaron a los cuatro que hasta ayer se habían anotado para participar en la elección de legisladores. Un total de siete movimientos quedó entonces ya preparado para competir en los comicios del próximo 27 de octubre: Unión PRO, UNEN, Frente para la Victoria, Compromiso Federal, Frente de Izquierda y de los Trabajadores, Camino Popular y Alternativa Popular. Sin embargo, no son los únicos en condiciones de presentar candidatos. Mientras 33 agrupaciones integran alguna de las siete alianzas inscriptas, quedan otros 31 partidos políticos con personería jurídica que están en condiciones de presentar candidatos, según confirmaron a Infobae desde el tribunal. El fin del plazo para la inscripción de candidatos vence el próximo sábado 7 de septiembre a las 23:59. Hasta ese momento, los frentes y los partidos tienen tiempo para presentar sus listas con los aspirantes a ocupar una de las 30 bancas que la Legislatura porteña pondrá en juego. Nuevas fuerzas políticas podrían incluso aprovechar los días que faltan para acudir a la Justicia, adquirir un reconocimiento provisorio y sumarse a la elección. Entre las alianzas anotadas hubo pocas sorpresas. Sólo el kirchnerismo, que presentó dos listas, dio la nota: en la boleta del Frente para la Victoria irán juntos los partidos Justicialista, de la Victoria, Intransigente, Solidario y Humanista, además de las agrupaciones Frente Grande, Nueva Dirigencia, Kolina, Encuentro por la Democracia y la Equidad y Red por Buenos Aires. La otra lista, que irá como colectora de la boleta de diputados y senadores nacionales del kirchnerismo, será Alternativa Popular, compuesta por el Partido Comunista y el Frente Progresista y Popular de Aníbal Ibarra, quien no se postulará para renovar su banca. En tanto, el frente UNEN – que llevará como primer candidato al líder de La Alameda, Gustavo Vera – quedó compuesto por siete partidos políticos: Coalición Cívica-ARI, Libres del Sur, Poder para el Espacio Social (Podes), Partido Socialista, Partido Socialista Auténtico (PSA), Proyecto Sur y la Unión Cívica Radical. Unión PRO, por su lado, se inscribió con seis agrupaciones: Propuesta Republicana (PRO), Partido Demócrata Progresista, Partido Demócrata, Movimiento Integración y Desarrollo, Partido de la Ciudad en Acción y Unión por Todos, movimiento que responde a la diputada Patricia Bullrich. A su vez, la alianza Compromiso Federal, que tiene como conductor a nivel nacional al puntano Alberto Rodríguez Saá, quedó conformada por tres agrupaciones: Partido Demócrata Cristiano, Es Posible y Partido Nacionalista Constitucional (UNIR). Por su parte, el Frente de Izquierda y los Trabajadores fue constituido por la alianza entre el Partido Obrero (PO), el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) e Izquierda Socialista (IS), mientras que Camino Popular quedó conformado por la unión de Unidad Popular y Marea Popular. Debido a que la Ciudad de Buenos Aires no adhirió a la ley de reforma política votada por el Congreso Nacional en 2009, no cuenta con un sistema de elecciones Primarias, Simultáneas, Abiertas y Obligatorias (PASO). Por ese motivo, no hubo listas de precandidatos a legisladores en los comicios del pasado 11 de agosto. Los aspirantes a pelear una de las 30 bancas que la Legislatura pondrá en juego el 27 de octubre se conocerán recién el próximo sábado. Hasta ese día, se prevé que el número de fuerzas inscriptas aumentará considerablemente, ya que participarán agrupaciones como Confianza Pública, de la ex ministra Graciela Ocaña; Izquierda Democrática, del actual legislador Rafael Gentili, o el flamante Partido de la Red, una agrupación nacida en internet que apuesta a utilizar la web como herramienta para el cambio.

Juan Manuel de Rosas, el asesino de Facundo Quiroga El 16 de febrero de 1835 en Cordoba, era asesinado el caudillo federal Facundo Quiroga, una de las personalidades mas importante del país en aquella época. Quienes fueron sus asesinos? El ex gobernador de Córdoba José Vicente Reinafé, del partido Federal, junto a sus hermanos, fueron llevados juicio por orden de Juan Manuel de Rosas. Los hermanos Reinafé fueron condeandos por Rosas a la horca en pleno plaza de mayo, frente al cabildo. ¿Fueron realmente los Reinafé? Santos Pérez, supuesto sicario de los Reinafé, quien antes de ser ejecutado en Plaza de Mayo gritó: “¡Rosas es el asesino!”. Sobre las causas que habría tenido Rosas para asesinar a Quiroga: - Facundo Quiroga le envía una carta solicitando a Rosas que ya era hora de organizar el país a través de una Constitución Nacional, pero este se niega a organizar el país, diciéndole para que queremos un "cuadernito". Días después era asesinado el caudillo federal de Quiroga. - En junio de 1834 la legislatura eligió gobernador a Rosas (por segunda vez), pero este no acepto el cargo una y otra vez porque no le concebían las facultades extraordinarias(poder absoluto). Se encargó provisionalmente el gobierno al presidente de la legislatura, Manuel Vicente Maza (abogado de Rosas y luego juez en el proceso contra los Reinafé) que tenía la misión de preparar la segunda gobernación de Rosas. Sólo se necesitaba un hecho político lo suficientemente grave como para conmover a la opinión pública y convencerla de que Rosas, era el único capaz de conservar el orden. De esa manera podrían otorgarle amplias "facultades extraordinarias”. - La oligarquía terrateniente porteña, a la cual Rosas pertenecía, con sus extensos campos –cuando se exilió tenía más de 300 mil hectáreas– y su primazgo con Nicolás y Tomás Anchorena necesitaba apropiarse de una vez y para siempre de millones de hectáreas de tierras fiscales que pertenecían al Estado, y que habían sido dadas en concesión mediante la polémica Ley Nacional de Enfiteusis (arrendamiento de campos a muy bajo costo). - La codicia que Rosas y la oligarquía tenían sobre estas tierras públicas está en labor que llevó adelante Rosas entre 1832 y 1836, luego de que se negó a asumir la segunda gobernación porque la legislatura no le otorgaba la suma del poder público. En ese período, en el mismo momento que los ingleses tomaban posesión de Malvinas, el caudillo bonaerense organizó y encabezó, junto con los gobiernos de Mendoza, San Luis y Córdoba, una nueva campaña del desierto, para extender la frontera agrícola, en la cual perecieron más de 3 mil indios y desplazados otros tantos. Para esta faena, Rosas, adiestró a la tropa en su estancia de Los Cerrillos y le ofreció la comandancia general a Facundo Quiroga, quien la rechazó. Luego le hizo aprobar al gobierno de la provincia de Buenos Aires, a cargo de su abogado Maza, un crédito de un millón y medio de pesos, para costear los gastos de la expedición, que contó con el apoyo del propio Rosas y sus primos los Anchorena que para consumarla suministraron ganado vacuno y caballos. Por eso, en 1836, apenas asumió su segundo mandato, usando las facultades extraordinarias, el estanciero Rosas, por decreto desconoció la hipotecas que pesaban sobre las tierras fiscales y decidió derogar la Ley de Enfiteusis de Rivadavia, que obligaba a hacer en 1837 un revaluó del canon. Tras cartón, permitió que los ilustres enfiteutas que eran amigos, parientes y socios suyos compraran a precio vil las tierras fiscales que eran del Estado, y estableció también que aquellos arrendatarios que no pudieran comprarlas, pasarían a pagar el doble del canon pagado hasta entonces. De esta manera, Rosas comenzó la privatización del mayor patrimonio que tenía y tiene el país aún hoy: la tierra. Con lo cual, en poquísimo tiempo, millones de hectáreas que eran del Estado fueron malvendidas. Esta política consolidó la gran concentración de la tierra que hasta el día de hoy padece la Argentina, y que por ese entonces ya vislumbraban las cifras oficiales. Estas daban cuenta, por ejemplo, de que durante el período de 1830-1852 había en la Argentina 16,4 millones de hectáreas en manos de tan solo… ¡782 propietarios! Entre estos figuraban ilustres apellidos, renombrados políticos de la época, y Rosas, que en ese período pasó a detentar de 113 mil hectáreas a 366 mil. Sus medidas a favor del campo tuvieron un broche de oro, al año siguiente, cuando mediante una ley sancionada el 28 de mayo de 1838, el pícaro Rosas dispuso la entrega de las tierras fiscales a los jefes militares y altos funcionarios, como una manera de garantizar la impunidad de todo lo actuado. FUENTE http://patriotaargentino.blogspot.com.ar/

Juan M. de Rosas entrego las Malvinas a los ingleses En 1824, las Provincias Unidas emitieron un empréstito que fue colocado en Londres por el banco Baring Brothers & Co. luego de una negociación rodeada de irregularidades. En ese momento, el mercado de Londres se abría a las repúblicas sudamericanas y casi todas emitieron bonos. Y casi todas, incluida Buenos Aires, pronto entraron en cesación de pagos. Como consecuencia, en 1826 se produjo la primera crisis de deuda latinoamericana, que a su vez contribuyó a generar una profunda crisis en el sistema financiero inglés. Los bonistas de entonces no tardaron en iniciar sus reclamos contra el gobierno argentino. La saga del empréstito Barings es bastante conocida. Lo que no es tan conocido es que Juan Manuel de Rosas ofreció pagarles a esos bonistas entregándoles las Islas Malvinas. Hace varios años Rodolfo Terragno escribió un artículo sobre el tema. Pero las circunstancias actuales y una consulta de los documentos originales en los archivos de Barings en Londres permiten proyectar una nueva mirada sobre esta inusual propuesta. En 1842, Barings envió a Buenos Aires a François Falconnet con la misión de negociar el repago de la deuda. A fines de ese año Falconnet se reunió con el Restaurador, quien en una carta que dirigió a Barings se comprometió a buscar una solución. En febrero de 1843, el ministro de Hacienda, Manuel Insiarte, se dirigió a Falconnet para manifestarle que "animado de las mejores disposiciones, deseando vivamente pagar la deuda", Rosas había autorizado a su embajador en Londres a proponer la cesión de las islas Malvinas "en pago del empréstito a los acreedores". Aclaraba que el gobernador le hacía esta propuesta con "la plena confianza en los derechos afianzados en títulos auténticos y esclarecidos en notas oficiales y publicaciones por la prensa", y que esperaba "fundadamente" que el gobierno inglés reconociera "en el de la Confederación la justicia de sus reclamos y sobre esta persuasión se lisonjea haber encontrado un arbitrio suficiente y expedito para pagar a los acreedores que de otro modo no lo serían sino lentamente atenta la imposibilidad de distraer las rentas de los objetos vitales y exigentes a que están destinadas". A principios de 1844, Insiarte nuevamente insistió con la propuesta, pero Falconnet la rechazó "por no prometer la cuestión que este gobierno sostiene con el de Su Majestad Británica un pronto y feliz resultado" y por lo tanto no se ofrecía a los acreedores "mas que una reclamación pendiente." Sin embargo, aclaró que "si la cuestión de las Islas Malvinas estuviese tan adelantada, que faltare mas que arreglar el monto de las indemnizaciones, en tal caso sus representados aceptarían la oferta que se le ha hecho". Insiarte contestó que esperaba una pronta resolución del diferendo con Gran Bretaña y que "la cesión de dichas Islas ofrecía a los propietarios del empréstito" el medio más "pronto y eficaz de satisfacer" sus intereses. Aparentemente no hubo mas negociaciones sobre esta propuesta en Buenos Aires. Además, en agosto de 1845 comenzó el bloqueo anglo-francés del Río de la Plata. La correspondencia de Insiarte, guardada en los archivos de Barings, echa luz sobre Rosas y su actitud respecto a las Malvinas y al repago de la deuda externa. Resumiendo, en cuanto a las islas, fue consistente en insistir diplomáticamente sobre la soberanía argentina a través de sus embajadores en Londres y en Washington. Pero era evidente, ya en 1842, que el gobierno inglés no tenía interés alguno en devolver las Malvinas, estratégicamente ubicadas cerca de la unión de dos océanos. Su ocupación era esencial para mantener la supremacía marítima inglesa, especialmente con la apertura de los mercados de China luego de la Guerra del Opio. También era obvio que Rosas no contaba con los recursos financieros como para repagar el empréstito. Su propuesta -y nada hace pensar que no fuera bona fide , ya que la hizo tanto al gobierno inglés como a Barings- revela cierto pragmatismo. Rosas quería mejorar sus relaciones con Inglaterra y los dos escollos más grandes para lograrlo eran las Malvinas y el empréstito de 1824. Al ofrecer las primeras en repago del segundo resolvía ambas cuestiones. Rosas no era ningún ingenuo. Hizo una propuesta audaz que -sabía- difícilmente sería aceptada. Quizá la hizo para demostrar buena fe y voluntad de pago a los bonistas. Ahora, si la propuesta hubiese sido hecha por Rivadavia, los rosistas nunca le habrían perdonado su presunta traición. Sea como fuere, si la Barings la hubiese aceptado, la historia argentina habría sido muy distinta.

Juan Manuel de Rosas tirano Martín Sagayo recibiendo en el palenque de su casa a su amigo Paulino Lucero. Aclaracion: Paulino Lucero es un gaucho correntino, enemigo acérrimo de la tiranía de Rosas, que acompañó constantemente al general Lavalle, en clase de soldado, y fue uno de los bravos que salvaron el cadáver de su general de las impías manos del feroz D. Manuel Oribe que, cual chacal hambriento y rabioso, escarbaba los sepulcros buscando la cabeza descarnada de aquel valiente infortunado. Después que sus fieles y esforzados compañeros pudieron, en tierra extranjera, darle la cristiana sepultura que les negaron los tiranos de su patria, aquel puñado de héroes escapados del puñal de los verdugos y de Rosas se dispersó buscando su salvación en los países limítrofes. Lucero se refugió al fin en los campos del Cuaró, donde vivía a monte, siempre con la esperanza de que amaneciese un día de libertad para su patria. Así que supo que el general Urquiza había levantado su espada contra los tiranos, voló a la Provincia de Entre Ríos a ofrecerle sus servicios. En estas circunstancias es cuando se encuentra con su antiguo amigo Martín Sayago. La primera edición de este diálogo se hizo en Montevideo el año de 1846. En la segunda, publicada en 1851, salió enteramente refundido y aumentado; y ahora se reproduce así corregido MARTIN: ¡Amigo! De aquella loma que atrás del monte se ve, apenas lo devisé, dije: aquel mozo que asoma se me hace por la presencia ser el paisano Lucero; y felizmente, aparcero, me ha salido... LUCERO A la evidencia: porque como nunca juyo de esta causa en el afán; y como dice un refrán, en un pie a tu tierra, grullo, cuanto el general Urquiza (a quien lo conserve Dios) pegó el grito: "vamonós contra Rosas", a la prisa, como es justa la contienda, por lo justo, al grito yo, decidido, del Cuaró 4 me vine a tirar la rienda frente de Gualeguaychú, 5 y al Uruguay me azoté y lueguito me largué, a saber de su salú. ¿Y mi aparcera? MARTIN Buenaza, siempre mentándolo a usté. Vaya, aparcero, apiesé; ya sabe que está en su casa, y no precisa... LUCERO Al momento: velay refalo el recao y me pongo a su mandao. MARTIN Adelante: tome asiento. LUCERO Pues, mire, amigo Sayago, yo al venir me presumía que no me conocería al volver por este pago. Pero si usté a la fortuna es igual en la memoria, ya puede hacer vanagloria de conocedor: ¡ahijuna! MARTIN Lo que yo estoy conociendo es que usté viene templao y, como siempre alentao. Conque, váyame diciendo: ¿diadónde sale? LUCERO ¡Chancita! De lejas tierras, cuñao, después de haberme troteao media América enterita: De suerte que de mulita ya nada tengo, ¡qué Cristo! pues con las cosas que he visto en tanto como he andao, de todo estoy enterao y para todo estoy listo. Pero, paisano Martín, yo creiba que su amistá con mi larga ausiencia ya hubiese aflojao al fin. Ya ve que ¡siete años largos sin vernos hemos pasao! ¡y cómo estoy de arrugao por tantos ratos amargos!... Así, yo hubiera apostao a que me desconocía, y que ni mentas haría de mí. MARTIN Se había equivocao: y lejos de eso, aparcero, tan presente lo he tenido que lo hubiera distinguido en el mayor entrevero. Digo esto, en la persuasión que usté en la otra tremolina habrá andao de garabina, por supuesto, y de latón; sobre el pingo noche y día peliando al divino ñudo, medio en pelota o desnudo y con la panza vacía. Pero ya por estos pagos, lo mesmo que por su tierra, se anda por concluir la guerra y las matanzas y estragos: bajo la suposición de que no corcoviará Rosas, y se allanará a organizar la nación por el orden federal, que Entre Ríos y Corrientes han proclamado valientes, y han de sostener... ¿qué tal? LUCERO ¡Muy lindo!... pero... veremos porque ese Rosas, amigo, ¡es tan diablo... pucha, digo! ¡cuántos males le debemos! Y aunque usté haiga forcejeao en otro tiempo por él, éste no es el tiempo aquel, y se habrá desengañao... MARTIN ¿Forcejeao, dijo? Se engaña: por un deber he seguido, siempre medio persuadido que Rosas es un lagaña. LUCERO ¿Medio no más, aparcero? ¿o se le hace rana el sapo? ¿a que, si se lo destapo, se persuade por entero? ¡Es un tigre hasta morir, con unas garras que asusta! Y a ese respeuto, si gusta, le explicaré mi sentir. MARTIN ¡Pues no!, amigo: desde luego prosiga, y déle por ahi: y arme un cigarro, velay, también voy a darle fuego. LUCERO No... deje estar... ¡Voto a bríos! ¡Maldito sea el rocín! ¡Por Cristo! amigo Martín, he perdido los avíos 6. ¡Ah bruto! ¡si ha corcoviao hasta cortarme la cincha, y todavía relincha; y mire, se ha revolcao! MARTIN Tiene laya de buenazo y bellaco... LUCERO Sin piedá, pero de conformidá, que luego es ¡superiorazo! Hoy cuasi me descompuso, porque en pelos me dejó, y ya también se volió, pero salí, ¡como un huso! MARTIN ¡Ah, gaucho!... Vení, Ramón; velay, agarrá ese overo, y acolláralo ligero al zaino viejo rabón. ¿No será algún pescuecero 7 su redomón, ño Paulino, que saque por el camino a la rastra a mi aguatero 8 ? No le hace: andá y del tirón traite el mate y la caldera; vaya, hijito, y de carrera cébenos un cimarrón. LUCERO Pues, yo creí que usté viviera siempre en la otra población, y hoy al darle el madrugón me encontré con la tapera. Luego me pude informar de su salú y paradero, y en la cruzada al overo se le antojó retozar. MARTIN ¡Voto alante! en fin ya ve, después de tanto rodar, me he conseguido afirmar siempre en la costa del Clé 9 : donde en otro tiempo, amigo, cuanto rancho he levantao, lueguito me lo han quemao, como si fuera castigo: hasta hoy que como la rosa vivo y puedo trabajar con miras de adelantar, si Dios no manda otra cosa. Pues acá de varios modos, siendo los hombres honraos, todos viven sosegaos y ganan su vida todos, mediante la protección que el gobernador Urquiza al pobre que la precisa le presta de corazón. Así, el hombre es bendecido, como bajado del cielo, después de tanto desvelo y atraso que hemos sufrido. LUCERO Que dure es lo menester, y pronto, amigo, verá que esta provincia será feliz como debe ser: porque la naturaleza y Dios mesmo se ha esmerao en darle como le ha dao en su suelo su riqueza, corriendo la agua a raudales por sus ríos caudalosos, y de ahi sus montes frondosos, sus campos y pastizales. Luego sus puertos y haciendas su trajín y produciones... ¿No valen más estos dones, que ejércitos y contiendas sin término? ¿y para qué? Para que al fin el tirano llegue a ser el soberano de estos pagos . MARTIN Riasé del Supremo y de su antojo, pues, para tal pretender, Rosas no debía ser tan ruin, tan malo, y tan flojo; ni debía ese asesino apoyarse en el terror, ni ser tan manotiador como tacaño y mezquino. Así condición ninguna tiene, sino fantasía; pero, ya se allega el día de que se le acabe, ¡ahijuna!... ¡Qué distinto proceder tiene acá el gobernador, a quien el restaurador le debe todo su ser! Usté lo verá, paisano; por supuesto, lo verá, y si ha visto (me dirá) hombre más liso y más llano. Y verá con el empeño que protege al hombre honrao, sin fijarse en lo pasao, ni en si es de Uropa o porteño. Porque su único sistema es perseguir los ladrones, pero que por opiniones ya ningún hombre le tema. También verá el adelanto de nuestra provincia entera, y al cruzar por aonde quiera le parecerá un encanto: Ver la porción de edificios que se alzan en todas partes para proteger las artes y diferentes oficios. Luego en los campos verá las escuelas que sostiene la Patria, en las cuales tiene a hombres de capacidá: Enseñando satisfechos y con esmeros prolijos a que aprendan nuestros hijos a defender sus derechos. Y últimamente, paisano, si hay gobiernos bienhechores, quizá uno de los mejores es el Gobierno entrerriano. LUCERO ¡Qué primor! Así debía proceder todo gobierno: veríamos que al infierno iba a parar la anarquía. Pero, desgraciadamente, Rosas es tan envidioso, y tan diablo y revoltoso, que ya pretende al presente largarnos un buscapié para hacernos chamuscar, porque no le ha de agradar esta quietú; creamé. Pues la Libertá y la paz son dos cosas que aborrece, a punto que se estremece de oírlas nombrar nada más. A bien que le he prometido destapárselo enterito, y voy a hacerlo lueguito: ¿quiere atender?... MARTIN Decidido le prometo mi atención: que un hombre de su razón merece ser atendido. LUCERO Pues bien, amigo Sayago, debajo de una amistá oirá con la claridá y la franqueza que lo hago. No hablo como lastimao; menos como correntino: hablaré como argentino, patriota y acreditao, que nunca ha diferenciao a porteños de entrerrianos, ni a vallistas de puntanos, porque todos para mí, desde este pago a Jujuí 10 , son mis queridos paisanos. Y en el rancho de Paulino puede con toda franqueza disponer de la pobreza cualquier paisano argentino, pues nunca ha sido mezquino, y a gala tiene Lucero, el que cualquier forastero llegue a golpiarle la puerta, siguro de hallarla abierta con agrado verdadero. Sólo aborrezco a un audaz que piensa que la nación es él solo en conclusión, y su familia, a lo más: y ese malevo tenaz, matador, morao y ruin, que ha promovido un sinfín de guerras calamitosas, no es una rana... ¡ése es Rosas! mesmito, amigo Martín, que grita ¡federación! y degüello a la unidá, mientras que a su voluntá manotea a la nación; y en veinte años de tesón que mata y grita audazmente ¡federación! que nos cuente, ¿que provincia ha prosperao o al menos se ha gobernao de por sí federalmente? Ninguna, amigo: al contrario, hoy miran su destrución v que en la Federación Rosas se ha alzao unitario, porque. a lo rey albitrario, desde San José de Flores fusila gobernadores, niñas preñadas y curas, y comete en sus locuras otra máquina de horrores. ¡Vea qué Federación tan gaucha! Y yo le respondo que, aunque soy medio redondo 11 , conozco su explicación, que consiste en mi opinión, en que los pueblos unidos vivan, y no sometidos a tal provincia o caudillo que les atraque cuchillo y los tenga envilecidos... MARTIN ¡Ahijuna!... LUCERO No se caliente: deje estar que le relate. MARTIN Siga, amigo: velay mate; velay también aguardiente. ¡Barajo!... ¡qué relación! ¡Ah, Rosas, si en este istante te topara por delante! si hasta me da comezón... LUCERO ¡Viera, aparcero Sayago, por esos pueblos de arriba, como he visto yo cuando iba, redotao por esos pagos! ¡qué mortandades, qué estragos! ¡cuánta familia inocente hasta hoy llora amargamente la miseria y viudedá que deben a la crueldá de Rosas únicamente! Luego, el encarnizamiento con que a los hombres persigue, y los rastrea, y los sigue lo mesmo que tigre hambriento. Así es que he visto un sin cuento de infelices desterraos, y hombres que han sido hacendaos rodando en tierras ajenas y viviendo a duras penas pobres y desesperaos. ¿Y así pretende el tirano que el país esté sosegao, habiéndolo desangrao de un modo tan inhumano? Ahora, dígame, paisano: si a usté también lo saquiara, lo persiguiese y rastriara así con un odio eterno, usté desde el quinto infierno ¿con Rosas no se estrellara? MARTIN Siguro, hasta el fin del mundo como a pleito lo seguía, y hasta lo perseguiría de la mar en lo profundo. Y a la prueba me remito en la presente patriada, yendo a darle una sableada allá en Palermo mesmito. Y siendo tan revoltoso el paisano Juan Manuel, preciso es librarnos de él lo mesmo que de un rabioso; y entre todos sin reposo dejándonos de pelear, lo debemos corretear, que dispare a lo ñandú 12 y se vaya a la gran-pu y nos deje sosegar. LUCERO Y que deje de amolarnos con tanta guerra al botón que arma allá ese baladrón con miras de esterminarnos. Que acá para gobernarnos federal y lindamente, sin hacer matar la gente, pero haciendo prosperar la patria, no han de faltar gobiernos como el presente. MARTIN ¡Ah, gaucho sabio y ladino! si es la cencia consumada, y patriota más que nada; eche un trago, ño Paulino. LUCERO Vaya, amigo, ¡a la salú de sus pagos y los míos, y el Gobierno de Entre Ríos que nos ha de dar quietú! ¡Y por la Federación! MARTIN ¿La gaucha?... LUCERO No: ¡la Entre-Riana 13 ! la linda, la veterana, que hará feliz la nación, hoy que su proclamación alza el general Urquiza, diciendo: "¡Aquí finaliza todo el poder de un tirano, que el ejército entrerriano, va a reducir a ceniza!" MARTIN Amigo, ahi tengo un changango que pasa de rigular, y ahora mesmo hemos de armar para esta noche un fandango. Aunque ya no me acordaba que ayer, cuando iba al arroyo, mi Juana Rosa en un hoyo medio se sacó una taba; Y hoy de mañana salió con la Nicasia en las ancas, y en aquellas casas blancas debe estar, presumo yo, haciéndose acomodar la pata que se le ha hinchao: pero así mesmo, cuñao, esta noche ha de bailar. ¡Y usté templando el changango saquemelé hasta la frisa, a salú de don Urquiza federal lindo y de rango! LUCERO Lo haré por él, lo prometo; pues, si antes fui su enemigo, ahora de veras le digo, me ha cautivao el afeto. viendo el empeño completo con que llama a los paisanos para que se den las manos y se dejen de matar: así es que lo han de apreciar todos los americanos. Y así, yo de corazón rendiré la vida a gusto en las filas de don Justo, sosteniendo su opinión de organizar la nación, hoy que el caso se presenta, para ajustarle la cuenta a ese tirano ambicioso, causal de tanto destrozo que nuestra patria lamenta. Y a quien el mesmo Entre Ríos le debe tantos atrasos, por las trabas y embarazos que antes le puso a estos ríos; creyendo en sus desvaríos Juan Manuel, que el Paraná era de su propiedá: y cuando le daba gana no entraba ni una chalana. ¡Mire qué barbaridá! Y a todo barco atajaba, sin más razón ni derecho que sacarle hasta el afrecho en tributos que cobraba: de otro modo no largaba a ningún barco jamás y sólo a San Nicolás 14 cuando más podían ir, pues si querían subir los hacía echar atrás. ¡Qué diferencia hoy en día es recostarse a estos puertos, y verlos siempre cubiertos de purita barquería! con tanta banderería y tanta gente platuda que al criollo que Dios lo ayuda se arma rico redepente; lo que antes cuasi la gente andaba medio desnuda. Luego, en ganar amistades, ¿acaso se pierde nada?... ¿y con gente bien portada que nos trae comodidades, cayendo de esas ciudades de Uropa tantos naciones, a levantar poblaciones en nuestros campos disiertos, que antes estaban cubiertos de tigres y cimarrones 15 ? ¿O debemos ahuyentar la gente que habla en la lengua? No, amigo, porque no hay mengua en que vengan a poblar; pues nos pueden enseñar muchas cosas que inoramos de toda laya: ¿a qué andamos con que naides necesita, si hay tanto y tanto mulita entre los que más pintamos? Dicen que "la extranjerada (algunos, no dicen todos) nos han de comer los codos". ¿Qué nos han de comer? -¡Nada! podrán comer carne asada, cuando apriendan a enlazar; y no se puede negar que son muy aficionaos a echar un pial, y alentaos si se ofrece a trabajar. Allá en mi pago tenemos un nacioncito bozal, muchacho muy liberal con quien nos entretenemos; y al lazo le conocemos mucha afición de una vez. Y, ni sé qué nación es, pero cuando entre otras cosas le grito: "Piálame a Rosas", se alegra y responde: ¡Yes! MARTIN ¡Será el diablo! Pues aquí anda otro carcamancito que contesta a lo chanchito, y a todo dice: "güi, güi", y ayer peló un bisturí de dos cuartas, afilao, y yo que estaba a su lao le dije: "¿Para qué es eso?" y él señalando el pescuezo nombró a Rosas, retobao 16 . LUCERO ¡Pero, si es temeridá lo que el hombre es malquerido y putiao y maldecido en todo pago y ciudá! Ya le dije, yo he corrido muchas tierras, y embarcao desde la mar del Callao hasta la Esquina 17 he venido, y en Bolivia he conocido a hombres que no morirán de antojo, y le pegarán al Supremo una sumida, si Dios le presta la vida al general Ballivián. Este anda por Chuquisaca, y allá en Lima anda un Castilla, general, que si lo pilla a Rosas le arrima estaca; porque es liberal de a placa ese general limeño; y a todo gaucho abajeño 18 que anda infeliz por allá en cualquier necesidá lo proteje con empeño. Así, yo vine prendao de otro general Torrijo. ¡Ah, mozo! un día me dijo, viéndome medio atrasao; "¿Muchacho, sos emigrao?" Sí, señor, le respondí; "Pues tomá", -y le recebí; y como quien no da nada ahi me largó una gatiada 19 que luego la redetí. Después en Chile, paisano, también me puse las botas, con muchos mozos patriotas que detestan al tirano; y el gobierno es tan humano, que a todos nos compadece, y dice que no merece Buenos Aires esa suerte, en que hoy se mira, y de muerte a Juan Manuel lo aborrece. ¿Y el general Virasoro? ¿y el ejército que manda? ¡por Dios! le asiguro que anda contra Rosas, como un toro; y antes en manos de un moro caiga ese bruto asesino, que no en las de un correntino. Así, que ande Rosas listo, pues si lo pillan ¡ah, Cristo! ¡infeliz de su destino! Luego, en colmo de sus males, al Presidente 20 su aliao, ya lo tienen apretao veintidós mil imperiales, todos mozos ternejales que lo han de sacar muriendo, y todos, estoy creyendo como una cosa sigura, que por sacarle una achura a Rosas se andan lambiendo. Y en todo el género humano, no crea, ni le parezca que hay hombre que no aborrezca a Juan Manuel por tirano. ¿Y en el Paraguay, paisanos? ¡viera a los paraguayitos todavía mamoncitos que apenas andan gatiando, y ya se largan gritando: "¡que muera Rosas!..." MARTIN ¡Ah, hijitos! Ya además el Presidente es un quiebra, sigún veo, pues le ha pedido rodeo al Héroe del Continente. LUCERO Sí, amigo, muy suavemente al principio lo ha palmeao, y ya lo ha redomoneao, hasta el verano que viene, que puede ser que lo enfrene y lo haga de su recao. MARTIN ¡Ah, cosa! Dios lo bendiga, y le dé su santa gracia. ¡Che! mire: ahi viene Nicasia con mi china. Pero, diga: ¿se acuerda de Sandoval el payador? LUCERO ¡Cómo no! MARTIN Un chumbo lo desnucó. LUCERO ¿Dónde?... MARTIN En la Banda Oriental: donde también por mi mal andando por esa tierra, cuando la maldita guerra en que Rosas nos metió, cuasi, cuasi, quedé yo estirao en una sierra. LUCERO Velay otra guerra, amigo, que hace Rosas al botón, de cuya desolación usté habrá sido testigo: y ¿qué oriental enemigo tiene Entre Ríos? pregunto. ¿A qué cargas, a qué asunto mandó allá a la paisanada? ¿Sabe a qué, aparcero? a nada; a peliar por él, por junto. Cierto es que Frutos Rivero vino acá la vez pasada, porque allá la entrerrianada a él lo atropelló primero con don Pascual, que altanero se guasquió a Santa Lucía, pues de terne presumía, hasta que en una mañana le zurraron la badana: y que vuelva, ¡y qué volvía! Y de ahi, Rosas se ha propuesto destruir la Banda Oriental, que no le ha hecho ningún mal, ¡mire si es hombre funesto! Y no alega otro pretexto que mudarle presidente. ¿qué le importa que Vicente, o Pedro, o Juan o Tadeo gobierne en Montevideo? ¿no digo bien? MARTIN Mesmamente. LUCERO Pues ya ve a los orientales matándose con horror, lo que es, amigo, un dolor, ¡porque son tan liberales! y hay mozos tan racionales entre uno y otro partido, que si ya no se han unido no es por rencor, creamé, es solamente porqué ahi anda Rosas metido. Lo que antes, los orientales se daban cuatro sabliadas, y al tiro de camaradas quedaban todos iguales: mas hoy, con los federales que Rosas les ha injertao tan fiero los ha trenzao, que algunos ya lo coligen, y Dios permita y la Virgen que le hagan el cuerpo a un lao. Dios lo permita, repito, que se abracen como hermanos; porque, sin ser mis paisanos los apreceo infinito; pues ya sabe, aparcerito, que yo me crie por allá, y así es con temeridá lo que esa gente me agrada, y esas hembras más que nada, porque son una deidá. MARTIN ¡Oiganlé al cantor Lucero cómo se explica y se amaña! Pues bien, una media caña conciérteme, compañero. Toda de amor enterita, que se alborote el hembraje con las coplas, y le faje hasta la madrugadita. LUCERO Media caña y cielo junto, será más lindo, aparcero, y que yo duerma primero, porque... ya me siento en punto... MARTIN Echesé, aunque Juana Rosa venía y se ha entretenido, y si lo pilla dormido quizá se muestre quejosa. Pero ya que está templao, no hay que hacer caso, echesé, que yo lo dispertaré con un buen cordero asao... Aunque, amigo, la patrona lo ha querer agradar: dejemé, voy a carniar con cuero una vaquillona. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Y ya enderezó Martín rumbiando para el rodeo 21 y Paulino a su deseo, hizo estas coplas por fin. Notas a Paulino Lucero Maniador: tira de cuero sobado, la cual sirve para atar el caballo al palenque o a la estaca. 2. Sobeo: soga de cuero pelado y torcido. 3. Vilote: cobarde. 4. Cuaró: lugar de la campaña oriental. 5. Gualguaychú: pueblo de Entre Ríos. 6. Los avíos de sacar fuego: el yesquero, la piedra, el eslabón, etc. 7. Pescuecero: caballo que cuando lo acollaran con otro lo arrastra tirando con el pescuezo. 8. Aguatero: caballo que sirve para traer agua a la rastra. 9. Clé: nombre de un arroyo. 10. Juijuí: provincia argentina fronteriza con Bolivia. 11. Redondo: ignorante. 12. Ñandú: avestruz. 13. La federación pactada en 1831. 14. San Nicolás de los Arroyos es el pueblo que tiene en el río Paraná el último puerto marítimo perteneciente a la provincia de Buenos Aires. 15. Cimarrones: perros salvajes. 16. Retobao: adusto, ceñudo como enojado. 17. La Esquina: puerto de la provincia de Corrientes en el Paraná. 18. Abajeño: nombre que le dan los peruanos y bolivianos a los argentinos. 19. Gateada: onza de oro, color de gato amarillo. 20. Alude al general Oribe, titulado presidente legal de la República Oriental del Uruguay. 21. Rodeo: el conjunto de animales vacunos. 22. Buseo: puerto muy inmediato a Montevideo. 23. Changango: guitarra vieja y de mala construcción. 24. Betún: cierta figura que se hace entre las parejas que bailan el cielito o la media caña refalosa. 25. Garvizo: cierto médico andaluz que curaba el estrabismo (los bizcos) y que estaba como cirujano al servicio de Oribe. 26. Bolsita: el ridículo o indispensable que usan las señoras para llevar sus pañuelos. 27. Jueguera: el conjunto de instrumentos o piezas que en una bolsita construida de buche de avestruz usan los gauchos para sacar fuego. 28. Palmar: nombre que tuvo una goleta de guerra de la escuadra de Rosas. 29. El comandante Maciel fue un valeroso oficial del general Lavalle, y en campaña usaba la barba extremadamente crecida. Así, habiendo sido hecho prisionero por los soldados de Oribe en la provincia de Corrientes, el Presidente Legal, después de mandarlo degollar inmediatamente, ordenó que le arrancaran la piel de todo el espinazo y también la del rostro con toda la barba: y (aseguran) se la mandó de regalo a Rosas, quien antes de este horrible presente ya había recibido el de la manea construida de la piel del Gobernador Berón de Astrada, muerto y descuartizado en la batalla de Pago Largo. 30. El doctor Maza era el padre de la señora esposa del doctor Valentín Alsina, y al principio de la administración de Rosas, ocupó el puesto de ministro de gracia y justicia, y después fue presidente del tribunal de justicia. Luego, más tarde, Rosas lo mandó asesinar con uno de sus esbirros llamado Gaetán, quien en la misma sala del tribunal mató a puñaladas al doctor Maza, hallándose éste sentado en su silla presidencial. A ese asesinato, cometido a prima noche, asistió Rosas, quien sospechó o averigüó que el citado coronel trataba de hacerle una revolución, y por eso el tirano mandó asesinar al doctor Maza y a su hijo. 31. Con estas décimas se anunció la primera parte de La encuhetada, composición que salió ilustrada con dos láminas. En esta edición se han conservado las notas de la primera. 32. Lebas: el litógrafo de Montevideo que hizo las láminas para ilustrar La encuhetada. 33. Alude a los de Francia e Inglaterra que aflojaron en la Intervención armada contra Rosas. 34. Enflautada: burla, ironía, lo mismo que ensilgada. 35. Happy: nombre de un vapor inglés por el cual contestó Rosas al gobierno diciéndole que no recibiría al ministro Southern. 36. En los pagos: en los distritos. 37. Tandil: fortaleza situada a cien leguas al sur de Buenos Aires. 38. Mr. Peel: primer ministro en la Gran Bretaña. 39. Diaónde: de donde. 40. Así vengo. 41. Amigo, camarada. 42. Mente: recuerde. 43. Asiento de campaña, tronco de árbol. 44. Hijar: cuero desgarrado. 45. Los vicios: les llaman al fumar, beber licores, tomar mate. 46. Ciertamente. 47. Tomar té de yerba del país en un mate. 48. Y en ancas: y también. 49. El mate amargo. 50. Color particular de un caballo. 51. Ajeniaron cuantuá: robaron hace mucho tiempo. 52. Cierto lugar de la campaña oriental. 53. Otro color particular de un caballo. 54. Presilla doble de cuero para atar dos caballos unidos por el pescuezo. 55. Nombre de un general argentino que invadió la Banda Oriental el año 1839. 56. Agencear: buscar. 57. Otro color de caballo. 58. Donde se desmonta del caballo. 59. Beef-steak: así les llaman los paisanos a los ingleses. 60. Pangaré: caballo de color tostado claro. 61. Ebrio. 62. El hombre que no sabe andar a caballo. 63. Valiente. 64. Infiel: también llaman así los paisanos a los extranjeros que no hablan en español. 65. Caballo espantadizo. 66. Maleza: andar de mala suerte. 67. Lugar de la montura en el cual se asegura la estribera y el estribo. 68. El cuhete: el tronco de la costilla. 69. Estremecer el lomo. 70. Idioma. 71. Hueso. 72. Se le hizo facilísimo. 73. Caballo desensillado. 74. El lugar. 75. Meniando taba: conversando seguidamente hasta fastidiar. 76. Completo. 77. Prosista: hablantín. 78. Vestirse o equiparse. 79. Desdicha o infortunio en la guerra. 80. Multitud de lanchas y botes. 81. A bordo. 82. Pértigo: parte delantera y sobresaliente del lecho de una carreta. 83. Los muchachos criollos, para hacer correr a un carnero, le hacen colita meneándole el rabo. 84. Horcones: palos rústicos y muy altos, que enterrados sirven de puntales para construir casas de campaña. 85. Silbidos. 86. Precipitarse. 87. Cuadrúpedo anfibio y campestre. 88. Vichar: observar. 89. A dos laos: a toda carrera. 90. Arme un cigarro de papel. 91. Facón: gran cuchillo que se hace de un pedazo de sable o espada inservible. 92. Ojales: heridas. 93. El mono: el dinero. 94. Intervención. 95. Más ñata: más ridícula. 96. Bocleo: bloqueo. 97. Un ganao: una cantidad de animales vacunos. 98. Por si lo pillo: por si lo encuentro. 99. Balija: apodo o sobrenombre con que conocían muchos paisanos a cierto individuo. 100. Zaino: otro color de caballo. 101. La tranca: la borrachera. 102. Voltear la anca: alzar precipitadamente la pierna derecha, para desmontarse del caballo. 103. Bonetudos les llamaban los defensores de Montevideo a los soldados de Rosas por el bonete largo y colorado que usaban. 104. La canción La refalosa. 105. Parejero: caballos enseñados para correr carreras. visita el bloggg http://patriotaargentino.blogspot.com.ar/2012/07/rosas-el-tirano-coplas-de-dos-gauchos.html

Justo jose de Urquiza, un procer, el organizador nacional El Patriota que Organizo el país, despues de derrotar a la tirania de Rosas, que se negaba a organizar el país. Creador de la COnstitucion Argentina, el Primer presidente Constitucional Argentino. Fue el primero que conmemoro la muerte del Gral San Martin. Mi pensamiento entonces fue alcanzar para mi país los beneficios de la libertad, devolviendo a la Nación sus derechos e invitándola a constituirse definitivamente de una manera regular y permanente. Fui impulsado por un sentimiento purísimo de patriotismo y sin trepidar puse en la balanza los sucesos, con mi espada, la alta posición que debía al pueblo entrerriano, y mi cabeza; no podía hacer a la patria mayor ofrenda. Sacrifiqué en sus aras todo interés personal y me consagré a la grande obra de la nacionalidad argentina, abriendo la campaña gloriosa del Ejército Grande, con el concurso de lo más sano, ilustrado y valiente, que lucía en las filas de los viejos partidos, que habían dividido la República. Justo José de Urquiza ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Rosas pedía la cabeza de Urquiza después de su pronunciamiento. Cuando alguien le advirtió a Urquiza sobre los peligros que corrían sobre su cabeza, le respondió lo siguiente: “¿Se ha figurado Juan Manuel que yo soy Cullen o algunos de los desgraciados que han caído por su imbecilidad bajo su cuchillo? Rosas se equivoca miserablemente, su poder es un poder ficticio, sin base, al primer empuje se desplomará su trono con más facilidad que una nube de humo”. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Soldados! ¡Hoy hace 40 días que en el Diamante cruzamos las corrientes del río Paraná y ya estabais cerca de la ciudad de Buenos Aires y al frente de vuestros enemigos, donde combatiréis por la libertad y por la gloria!. ¡Soldados! ¡Si el tirano y sus esclavos os esperan, enseñad al mundo que sois invencibles y si la victoria por un momento es ingrata con alguno de vosotros, buscad a vuestro general en el campo de batalla, porque en el campo de batalla es el punto de reunión de los soldados del ejército aliado, donde debemos todos vencer o morir!. Este es el deber que os impone en nombre de la Patria vuestro general y amigo. Justo José de Urquiza. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------- José Hernández (Martin fierro): “Veinte años dominó Rosas esta tierra […] veinte años negó Rosas la oportunidad de constituir la República; veinte años tiranizó, despotizó y ensangrentó al país” (en “Discurso en la Legislatura de BuenosAires”) Jose Hernandez lucho junto con Urquiza en la Batalla de Caseros para derrotar a la Tirania de Rosas, que masacraba el país.
Historia de Simon Bolviar que no conocias LAVALLE Y BOLÍVAR De profunda mirada azul, barba rojiza y cabellos rubios, guerrero incansable, corajudo hasta la abnegación, la figura del General Juan Galo de Lavalle sintetiza el espíritu granadero. Presente en más de cien combates y batallas de la Guerra de nuestra Independencia, es Héroe de Cinco Naciones: Uruguay, Argentina, Chile, Perú y Ecuador. Altivo, como se lo había enseñado el Gran Capitán, no se amilanaba ante nada ni nadie, tanto es así, que muchas veces estuvo a punto de ser ajusticiado por ello. Cuenta la Historia que una vez, ya San Martín ido del Perú, los Granaderos a Caballo sobrevivientes de mil batallas, estaban siendo pasados revista por el mismísimo Bolívar. Aquellos Granaderos, estaban bajo las órdenes del Sargento Mayor Lavalle. Bolivar hizo un comentario sobre la revista de los Granaderos, la cual fue respondida por Juan Galo. Encolerizado, Simón Bolívar, le vociferó al "León de Riobamba": -¡Teniente coronel Lavalle! ¡Estoy acostumbrado a fusilar generales insubordinados! A lo que le contestó enérgico el bizarro oficial de San Martín llevando la diestra a la empuñadura de su corvo: -¡Esos generales no tendrían una espada como ésta...! Luego de la victoria de Pichincha la ciudad de Quito prepara un gran banquete para homenajear a los vencedores. Una larga mesa llena de manjares y bebidas está rodeada por la oficialidad patriota. Bolívar amante de los brindis y de los discursos levanta su copa y dice: Bolivar: -¡No tardará mucho el día en que pasearé el pabellón triunfante de Colombia hasta el suelo Argentino! Un ambiente tenso sigue a las palabras del Libertador de Colombia. El guante es recogido por el sargento mayor Lavalle que levantando su copa brinda con tono enérgico: Lavalle:—La Argentina se halla independiente y libre de toda dominación española, y lo ha estado desde el día en que declaró su emancipación el 25 de Mayo de 1810. En todas las tentativas para reconquistar territorio, los realistas han sido derrotados. Nuestro Himno consagra esos triunfos. ¡Brindo por la Independencia de América! En otra oportunidad, durante una cena de gala en donde se encontraban Bolívar y Lavalle compartiendo la misma mesa, sin querer el Oficial argentino vuelca una copa de vino sobre el níveo mantel. Socarronamente Simón Bolívar dice: Bolivar:-¿Dónde habrá aprendido usted modales? A lo que Lavalle contesta rápidamente: Lavalle:- En la mesa de mis padres, donde se cambia el mantel a cada plato.
Por la fuga de dos represores, pasan a retiro a militares del área de salud El ministro de Defensa, Agustín Rossi, prohibió, además, el alojamiento y atención ambulatoria en hospitales militares a procesados y condenados. Ofrecen dos millones de pesos por datos de los prófugos De Marchi y Olivera La fuga de De Marchi y Olivera, ambos condenados por delitos contra la humanidad en San Juan, motivó la reacción inmediata del Gobierno, que esta tarde ofreció una recompensa de 2 millones de pesos a quien aporte "datos fehacientes que favorezcan la captura" El ministro de Justicia, Julio Alak, informó esta tarde que el director del Servicio Penitenciario Federal, Víctor Hortel, presentó una denuncia penal ante la Justicia para que se investigue el caso. Según consta en el escrito, efectivos de la unidad de Seguridad y Traslados del SPN dejaron a los represores en la sala de atención que el Hospital Militar Central Cosme Argerich de la Ciudad dispone en el tercer piso para detenidos por delitos de lesa humanidad. “Luego de ser llevado a los consultorios correspondientes, se advirtió que los internos no se encontraban en la sala donde debían estar”, explica, y admite que la búsqueda que se realizó fue “infructuosa”. Los represores habían sido trasladados a esa institución para cumplir con tratamientos médicos ordenados por el Juzgado Federal Nº 2 de San Juan, a cargo del Dr. Miguel Ángel Gálvez. Sin embargo, de acuerdo con Alak, “los detenidos presentaban una patología que por sus características podrían haber sido asistidos en el lugar donde se encontraban ya que no existía riesgo de vida”. Por eso, consideró que la decisión judicial fue “injustificada, de dudosa fundamentación y carente de racionalidad”. El personal involucrado en el traslado de Olivera y De Marchi fue pasado a disponibilidad. En tanto, en el pedido de investigación también solicitó que se requise también al personal del hospital. “No es posible descartar que personal del mencionado hospital haya incluso prestado colaboración, toda vez que un familiar de Olivera cumple funciones en el referido nosocomio”, dice el escrito, en aparente alusión a la esposa de Olivera, quien trabaja allí. La denuncia cayó en manos del juez Claudio Bonadio, quien esta tarde ordenó allanar el hospital. Fuerzas judiciales y policiales cumplían esa disposición en busca de las carpetas médicas de los prófugos, y también filmaciones de las cámaras de seguridad del centro asistencial para intentar clarificar la situación. Olivera y De Marchi fueron condenados en un histórico juicio desarrollado en el Rectorado de la Universidad Nacional de San Juan junto con Osvaldo Martel y Julio Nieto (ambos perpetua), Francisco del Torchio y Daniel Gómez (25 años de prisión cada uno, al igual que De Marchi), y Víctor Lazo (10 años de cárcel) a comienzos de este mes SOLDADO, NO PIDAS PERDON POR DEFENDER A LA PATRIA DEL COMUNISTA TERRORISTA MERCENARIO APATRIDA
Historia de la bombacha de campo Adoptada por los gauchos primero y más tarde por los porteños, la historia muestra cómo una prenda que fue usada para el trabajo en el campo en sus inicios. El origen de nuestra bombacha criolla, que se convertiría en el sustituto del antiguo chiripá gauchesco, comienza con el tratado de paz de París firmado en marzo de 1856 entre los representantes del ejército anglo-francés y Rusia, que ponía punto final a la llamada "Guerra de Crimea". Dicha guerra dejó un gran remanente de prendas fabricadas para este ejército que fue exportado para ser utilizado por nuestros soldados. Es en Entre Ríos donde por primera vez, el General Don JUSTO JOSE DE URQUIZA, siendo presidente de la "Confederación Argentina" en 1857 decide entonces efectuar el trueque de 100.000 bombachas por productos de la confederación. Más de una vez se ha señalado la connotación árabe del gaucho argentino o rioplatense, ya que los unen elementos en común como la guitarra, el caballo y sobre todo, la semejanza de la pampa al desierto. Se cree que la ocupación de España por parte de los moros ha sido el canal de transmisión de estas características. Es en el mundo árabe y en especial en lo que constituía el espíritu turco en el siglo XIX donde la bombacha ya se usaba. Otra corriente hace también responsable al ingreso de la bombacha a Don Ricardo Güiraldes, el escritor de "Don Segundo Sombra", quién vistió a sus gauchos de San Antonio de Areco con bombachas francesas. Pero fue el "Vasco Etchegaray" en el establecimiento de Alpargatas -propietaria de la marca líder Pampero- dónde comenzó la gran industria nacional de bombachas y alpargatas, y quién contribuyó a la universalización del uso de estas prendas. Corría el año 1883 en Bs As, cuando la av Montes de Oca se llamaba Santa Lucía y era el recorrido obligado de troperos y cuarteadores. Don Juan Echegaray levantó una pequeña fábrica de alpargatas en un galpón solitario.
El papa Francisco rezó el Ángelus ante una multitud en Río de Janeiro Además confesó a jóvenes en el parque Boa Vista, recorrió la ciudad, recibió a reclusos y saludó a los abuelos en su día. Videos link: http://www.youtube.com/watch?v=KuKdYi6J9ow La agenda del día (ver "Puntos importantes" se inició a las 7:30 con la ya habitual misa privada en la residencia de Surame, en Río de Janeiro, mientras que después de las 9:00 se trasladó a su primera actividad fuera de la residencia. Ésta se realizó a las 10 de la mañana: a esa hora, el Papa confesó a cinco jóvenes en el parque de la Quinta de Boa Vista, cerca de su residencia. Fue en confesionarios al aire libre, montados a efectos de esta jornada. En varias oportunidades, Jorge Bergoglio dijo que escuchar las confesiones de los fieles es una de las cosas que más le gusta hacer como sacerdote. En el libro El jesuita (la biografía del papa en forma de entrevista hecha por Sergio Rubin y Francesca Ambrogetti) Bergoglio daba su visión sobre este sacramento: “Suelo decirles a los curas que cuando están en el confesionario no sean rigoristas, ni ‘manga ancha’. El rigorista es aquel que aplica, sin más, la norma. ‘La ley es ésta y punto’", dice. "El ‘manga ancha’ la deja de lado. ‘No importa, no pasa nada, total la vida es así, seguí adelante’", considera. "El problema es que ninguno de los dos se hace cargo de quien tiene delante; se lo sacan de encima”. La confesión no es un trámite sería el mensaje de Bergoglio, sino que compromete a quien la escucha, lo obliga a ocuparse y preocuparse por el drama del otro. Tras esta actividad, se trasladó al Palacio Arzobispal de San Joaquín, donde se encontró con un grupo de presidiarios antes de la ceremonia del Angelus. El Papa recorrió el camino a lo largo de una avenida en la que saluda a la gente desde el papamóvil, al que accedió después de recorrer la primera parte del trazado en un auto de calle común. El nuevo "paseo" por Río derivó en otra maratón de bendiciones para los bebés y niños que le acercaron constantemente al papa a través de sus guardaespaldas. También hizo detener su vehículo para bajar a saludar él mismo hacia la baranda que separaba a la gente de la zona de tránsito del papamóvil. A las 11:00 AM hora local (14:00 GMT) arribó finalmente a San Joaquín, donde tiene agendada la entrevista con reclusos y el posterior Angelus. Una gran multitud se agolpa en la puerta del edificio católico. La multitud congregada espero durante casi una hora que llegara el mediodía carioca para que comenzará la oración, plazo en el cual el papa tenía previsto recibir a reclusos dentros del Palacio. Finalmente, tras una serie de canciones entonadas por un coro local, Francisco se asomó al balcón y desde allí habló a la multitud brevemente, sin salirse de la liturgia más que para saludar a los abuelos en su día. Cerró rezando el Ángelus. Saludó a los integrantes del coro y se retiró. La agenda continuará ahora con el esperado Via Crucis en Copacabana. Antes de eso tendrá tiuempo para almorzar y descansar tras otra jornada de intensa actividad.