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Usuario (Colombia)

Primer post: 28 jul 2010
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Historias de vocalistas
Historias de vocalistas
OfftopicporAnónimo2/26/2011

WELCOME En este post encontraras las historias de los siguientes vocalistas: Bruce Dickinson Rob Halford Phil Anselmo Max Cavalera Michael Kiske Tim “Ripper” Owens Blaze Bayley John Bush Paul DiAnno Joey Belladona Tarja Turunen Historias de vocalistas: Deserciones, despidos, controversias y trotamundos. Los cambios de personal en una banda de rock están estrechamente relacionados a su propia evolución. Los ejemplos son incontables y las causas suelen ser diversas aunque el tópico al que se recurre es el de las “diferencias musicales”. De entre todos los elementos que componen una banda de rock, posiblemente, en la gran mayoría de los casos, el vocalista sea una pieza básica en su engranaje. El resto de los integrantes puede tener mayor o menor trascendencia pero, la voz, suele dar en muchas ocasiones un toque muy característico a la banda, una identidad claramente reconocible. Qué sería de Metallica sin el estilo de sílabas arrastradas que James Hetfield patentó hace años y que ha tenido multitud de imitadores; cómo hubiera sonado Pantera sin la agresividad de Phil Anselmo o, Motorhead sin el áspero registro de Lemmy. A través de las historia, hemos podido comprobar asombrados cómo algunos “voceadores” que parecía iban a perpetuarse junto a sus compañeros decidieron buscarse la vida por su cuenta o, en determinadas coyunturas, obligados a seguir otros rumbos. Es una decisión arriesgada que, generalmente, causa expectativa mediática, pero suele terminar en decepción. Hay casos de vocalistas muy influyentes en sus respectivas bandas que se lanzaron al estrellato por su cuenta y riesgo y terminaron estrellándose, o cuando menos, no lograron despertar en solitario el interés conseguido junto a su banda. Por contra, algunos de aquellos cantantes que fueron expulsados por “incompatibilidad de caracteres” consiguieron un importante éxito en solitario. La renuncia o el despido, dependen de quien dé la versión pero, una cosa es cierta, la separación casi siempre está acompañada de declaraciones polémicas por ambas partes. Solo es necesario repasar la hemeroteca para encontrarlas; como aquella del batería Nicko McBrain: “Bruce nunca volverá a cantar con Iron Maiden, aunque nos pida perdón de rodillas”. En esta serié de artículos vamos a hablar de esos vocalistas que quisieron probar otras alternativas y de los que se vieron forzados a hacerlo. También profundizaremos sobre sus sustitutos, así como de los vocalistas “trotamundos”, los inamovibles y los que abandonaron este mundo dejando al grupo en la estacada y con un futuro incierto. De entre las diversas situaciones habidas, hemos escogido algunas de las más representativas, siendo conscientes de que el tema es tan extenso que abarcarlo todo es una tarea complicada. En primer lugar hablaremos de los cantantes que habiendo alcanzado un amplio reconocimiento a nivel mundial con su grupo, tuvieron la necesidad de iniciar una carrera en solitario. Sin duda los casos más relevantes son los de Bruce Dickinson de Iron Maiden y Rob Halford de Judas Priest. BRUCE DICKINSON Nadie hubiera podido imaginarse a Iron Maiden sin Bruce Dickinson; pero el vocalista apostó por esta opción ante la absoluta conmoción de los seguidores de la banda británica. Después de 12 años (1981-1993), abandonaba a su “dama de hierro” para “flirtear” por otros caminos menos encorsetados en el estilo adquirido por su anterior banda. Lo cierto es que el vitalista Bruce fue sintiendo la necesidad de hacer cosas nuevas, mientras se cansaba de los esquemas que Steve Harris dictaba para Iron Maiden. Tattooed Millonaire, su primer “desliz” en solitario, publicado en 1990 estando todavía con el grupo, pasó sin hacer “demasiado ruido” Ayudado a la guitarra por Janick Gers, quien luego pasaría a formar parte de Iron Maiden, fue un trabajo excesivamente sobrio que acabó absorbido por el torbellino diabólico de Eddie y sus progenitores. A Bruce, no le quedó más remedio que “volver a acostarse” con la “doncella”, aunque la relación fue más bien “de hierro” que amorosa. Finalmente, un Bruce aburrido de su situación decidió dar el “do de pecho”, tiró por la borda un expediente casi sagrado y un futuro libre de apretujones económicos para dirigir su barco hacia rumbos desconocidos. Sin Gers en la guitarra y con la intención de romper totalmente con el pasado, publicó Balls To Picasso (1994), en el que Roy Z comenzó una colaboración que con el tiempo resultaría beneficiosa. Sin embargo el contenido del disco, demasiado intimista, no atrajo a muchos de sus antiguos fans, las ventas no fueron suficientes y la discográfica Epic le dio la “carta de libertad”. Para tratar de recuperarse, editó un doble CD en directo, Alive In Studio A, conteniendo temas de sus dos trabajos a modo de fin de etapa. No se puede decir que las cosas le fueran bien hasta ese momento. Por eso, en su siguiente grabación tuvo que “bajarse los pantalones” y reactivar parámetros más heavys, acercándose a su renegado pasado. Skunkworks (1996), con nuevo cambio de guitarrista (el escasamente conocido Alex Dickson), no contribuyó significativamente al despegue de su carrera como solista. Las oportunidades se terminaban y mientras su futuro no estaba muy claro, Iron Maiden, sin tener el éxito de otras épocas, había ya alcanzado el estatus de banda mítica y el reconocimiento como una de las más importantes de la historia. Pero, el “amigo” Bruce no estaba dispuesto a desesperarse y realizó un nuevo intento para demostrar sus cualidades compositivas. Volvió a llamar a Roy Z, además de reclutar a su colega Adrian Smith, también alejado de “mamá Maiden” por aquellos años, y lanzó Accident Of Birth (1997), un álbum en el que apostaba por sus registros vocales más reconocidos, lo que, unido a unas canciones más inspiradas, le supuso un mayor reconocimiento por parte de crítica y seguidores. Un año después repitió fórmula con Roy y Adrian para publicar The Chemical Wedding (1998). Disco que, en cierta forma, tenía lazos subyacentes con su etapa en en el grupo. No es de extrañar que consiguiese llamar mucho más la atención que sus anteriores discos y que provocase la oportunidad de realizar una gira que incluso aterrizó en Brasil y de cuya estancia dejó testimonio el directo Scream For Me Brazil (1999), que contó con la misma formación de los dos últimos álbumes en estudio: Bruce, Roy, Adrian, Eddie Cassillas (bajo) y Dave Ingraham (batería). Ese mismo año, Bruce decidió que era momento de volver al redil y propuso su retorno a Iron Maiden, a lo que finalmente accedió Steve Harris, no sin antes celebrar una reunión con el resto de componentes (también se produjo la reincorporación de Adrian Smith). En definitiva, a Bruce se le perdonó su rebeldía y como es de dominio público, la situación derivó hacia una completa concordia. Tanto así que, incluso, el vocalista editó un nuevo álbum en solitario en 2005 junto al ya inseparable Roy Z, además de Ray Burke (bajo) y David Moreno (batería), Tyranny Of Souls, que resultó su obra más metálica, con un sonido moderno y compacto. ¿Logró Bruce Dickinson sus objetivos?, posiblemente sí, a nivel personal. Quiso experimentar cosas nuevas y lo consiguió. En el aspecto creativo habría que pactar un trayecto de altibajos, mientras que en lo que respecta al éxito comercial se quedó en un término medio que de ninguna manera alcanzó la popularidad adquirida con Iron Maiden. ¿Volvió sobre sus pasos para sentirse de nuevo como uno de los vocalistas más importantes del heavy metal?, ¿por haber satisfecho sus deseos? o, ¿por necesidad mutua? Son interrogantes que seguramente nunca se revelarán. Una cosa es cierta, su salida provocó un rencor que con el tiempo parece haber sido olvidado. ¿Se resintió Iron Maiden de la marcha de su cantante? Bastará mencionar que durante su ausencia los ingleses produjeron dos álbumes en 6 años, quizá los más oscuros de toda su trayectoria: The X Factor y Virtual XI, en los que bajaron su nivel de creatividad. Además de tener que amoldarse a un nuevo vocalista hay que añadir que su eclosión como banda se había producido en la década de los 80 y, en los 90, las ideas ya no eran tan frescas. ROB HALFORD Continuamos la serie de artículos dedicada a los vocalistas del heavy metal; de aquellos que quisieron probar otras alternativas y de los que se vieron forzados a hacerlo. También profundizaremos sobre sus sustitutos, así como de los vocalistas “trotamundos”, los inamovibles y los que abandonaron este mundo dejando al grupo en la estacada y con un futuro incierto. Si la primera entrega estaba dedicada a Bruce Dickinson, en esta segunda parte lo hacemos con un caso muy parecido, por la relevancia del protagonista, Rob Halford de Judas Priest. La decisión de Halford estremeció las bases de una de las bandas más clásicas dentro del heavy metal. Rob sintió la necesidad de un cambio y optó por una valiente alternativa. Abandonó la seguridad que le brindaba una banda consagrada y de gran prestigio para iniciar una incierta aventura formando el grupo Fight, que al principio no le dio malos resultados. La idea de Rob era mantener un grupo paralelo a su trabajo en Judas Priest pero, inconvenientes económicos y de imagen se interpusieron y el vocalista cortó su vínculo con Judas, justamente cuando Painkiller, había logrado “romper” en las listas de metal de Estados Unidos. De la misma forma que había pasado con Dickinson en Iron Maiden, las declaraciones de uno y otro bando no auguraban en esos momentos una posible reconciliación futura algo que, por suerte, sí ocurrió. War Of Words fue su debut con Fight, publicado en 1993, álbum en el que Halford incursionaba en el metal de perfiles grooves, con su voz manteniendo un duelo permanente con robustos riffs. Le acompañaba la solidez de Scott Travis, en aquel tiempo también batería de Judas, además de Russ Parrish (guitarra), Brian Tilse (guitarra y teclados) y Jack Brown (bajo). Asimismo, su perfil sufrió una brusca metamorfosis. El cuero y las tachuelas dejaron paso a una imagen más callejera; el poco pelo que le quedaba desapareció por completo y sobre su piel surgió un mapa de impactantes tatuajes. El segundo disco, A Small Deadly Space, no superó las expectativas y tras ser despedidos de Epic, Rob tuvo que replantearse su carrera. La aventura con Fight había llegado a su fin. Tras un periodo de silencio reapareció en 1997 con un nuevo proyecto denominado 2wo y el álbum Voyeurs producido por Trent Reznor, de Nine Inch Nails. Si con Fight había seguido una línea coherente, aunque endureciendo su propuesta, aquí mostraba una dimensión musical alejada de sus raíces, incursionando en terrenos industriales que pusieron los “pelos de punta” a los millares de seguidores de todo el mundo. Le ayudó en temas guitarreros John Lowery, más conocido como John 5 y por haber formado parte de la banda de Marilyn Manson. Cuando parecía que la carrera de Rob se dirigía a un callejón sin salida, el “Metal God” recapacitó y volvió a su “habitat natural”, el heavy metal, reanudando su actividad como artista en solitario con la publicación en 2000 de Resurrection, álbum de explícito título que contaba con la colaboración de Roy Z, curiosamente, el mismo que ayudó a enderezar la trayectoria de Bruce Dickinson. Aprovechando el “gancho” de su apellido, Halford lanzó al año siguiente Live Resurrection que, además de los temas propios, incluía algunos de su etapa con Judas. La ruta del retorno al seno de los Priest se estaba marcando. En 2002, cuando se publicó su siguiente álbum, Crucible, donde se mantenían inalterables los parámetros heavys, comenzaron los primeros acercamientos entre Rob y sus ex colegas. Finalmente, en 2003, tras una década de separación, se produjo el retorno de Rob a Judas Priest, tan ansiado por parte de los fans. Luego, gira mundial en 2004 y un nuevo álbum en 2005, Angel Of Retributión. ¿A quien perjudicó más la separación? Posiblemente a ambas partes. La vinculación de Tim “Ripper” Owens nunca fue bien acogida por los seguidores de la banda británica. Más por el fastidio de haber perdido a Rob que por la propia labor del vocalista. Jugulator es un disco muy competente, no se puede decir lo mismo de Demolition, aunque tampoco es una basura. Lo cierto es que seguía faltando una pieza original y eso no lo pasaban por alto los fans más radicales. En cuando al cantante, no se le puede reprochar que intentase probar nuevas cosas pero el tema musical se le fue de las manos con 2wo y la solución fue volver a las fuentes originales. Los casos de Bruce Dickinson y Rob Halford tienes ciertas similitudes además del mencionado anteriormente de Roy Z. En principio, quisieron mantener su actividad en solitario de forma paralela a la de su grupo, pero diversos factores incidieron de forma que ambos optaran por marcharse. Sus sustitutos nunca fueron aceptados plenamente y en su ausencia se grabaron solo dos álbumes. En cuanto a su trayectoria, tuvieron sus “caprichos” pero al final volvieron al estilo que les dio la fama. OZZY OSBOURNE Después de las dos primeras entregas dedicadas a Bruce Dickinson y Rob Halford, quienes por decisión propia abandonaron sus bandas, entramos ahora en un terreno escabroso donde conflictos de muy diversa índole provocaron, finalmente, la salida más o menos forzada del cantante. Sin duda, el caso más representativo de un vocalista que abandonó (o fue “invitado” a abandonar) una banda es el de Ozzy Osbourne, con el tiempo convertido en todo un icono del heavy metal y con una trayectoria tan exitosa como polémica. Ozzy participó con Black Sabbath en sus ocho primeros discos, seis de ellos: Black Sabbath, Paranoid, Master Of Reality, Volumen 4, Sabbath Bloody Sabbath y Sabotage, contenían los más oscuros y perversos riffs de una época que dejó marcada a toda una generación y fijó las bases para las siguientes. Tras un largo periodo de consolidación comenzaron a aparecer los problemas con su séptimo disco, Technical Ecstasy (1976), que no alcanzó la relevancia de los anteriores debido a problemas internos y saturación creativa. Metidos en una espiral de drogas y con las ideas más turbias que nunca, emprendieron en 1977 la grabación de su octavo álbum pero, en mitad de los ensayos, un “paranoico” Ozzy decidió dejar a sus compañeros “colgados”. Mientras cada lado intentaba rehacer su camino y cuando Black Sabbath estaban a punto de entrar al estudio con Dave Walker (ex Fleetwood Mac y ex Savoy Brown), Ozzy rectificó su decisión y volvió a la banda. La atmósfera no fue la ideal para trabajar con la necesaria tranquilidad y construir algo consistente. Además, tuvieron que partir de cero ya que Mr. Osbourne no quiso saber nada del material que habían compuesto hasta ese momento; las prisas, las drogas, sobre todo el alcohol, y la tensión entre Tony Iommi y Ozzy repercutieron en Never Say Die, álbum que tampoco consiguió críticas positivas. Asimismo, las actuaciones de presentación resultaron poco convincentes por la desgana exhibida. El lamentable estado psicológico y físico de Ozzy llevó al grupo a tomar la decisión de comunicarle su despido, aunque el cantante también tenía motivos suficientes como para darle otro rumbo a su carrera artística. Fue el batería Bill Ward, su mejor amigo, el encargado de enseñarle la “puerta de salida”. El resto es historia conocida. A vista pasada, la marcha de Ozzy de Black Sabbath fue mucho más beneficiosa para el vocalista quien reactivó su carrera junto a Randy Rhoads con una serie de álbumes espectaculares. La prematura muerte del guitarrista significó un duro golpe pero no la derrota total. Ozzy se recuperó y continuó manteniendo su estatus de gran estrella, con unos discos más acertados que otros pero siempre creando expectativas a su alrededor, hasta la actualidad. Unos Black Sabbath prácticamente hundidos encontraron a su “salvador” en la persona de Ronnie James Dio, curiosamente, recomendado por Sharon Arden, hija del representante Don Arden y futura “señora Osbourne”. Sin embargo la trayectoria de Black Sabbath volvió a resentirse tras la marcha de Dio. Si se analizan las respectivas carreras por separado, seguramente el beneficiado resulte Ozzy Osbourne, aunque el prestigio adquirido por la formación de Birmingham sea indiscutible. No hay que olvidar el reencuentro fugaz de Black Sabbath con Ozzy en 1997 que se saldó con una gira así como el lanzamiento de un CD/DVD denominado Reunion que, además de sus clásicos, incluía dos composiciones nuevas, “Psycho Man” y “Selling My Soul”. La cosa no pudo fructificar más allá porque cuando estaban preparando un álbum completo el cantante tenía también pendiente un álbum en solitario y las sesiones de grabación se pararon. Los vínculos de Ozzy con Black Sabbath también se han visto alterados debido las divergencias entre el vocalista y Tony Iommi con respecto a ciertos derechos económicos reclamados por el “Madman”. Salidas conflictivas. Phil Anselmo, Max Cavalera, Michael Kiske Continuamos la serie de artículos dedicados a los vocalistas del heavy metal; de aquellos que quisieron probar otras alternativas y de los que se vieron forzados a hacerlo. Después de la anterior entrega dedicada a David Lee Roth y Ozzy Osbourne, seguimos “pisando terreno escabroso” donde conflictos de muy diversa índole provocaron, finalmente, la separación de sus respectivas bandas de Phil Anselmo, Max Cavalera y Michael Kiske. PHIL ANSELMO La historia de Phil Anselmo y Pantera terminó, como todos sabemos, en una tragedia que se llevó por delante al guitarrista Dimebag Darrell, víctima de los “daños colaterales” al asesinarle un seguidor del grupo afectado de esquizofrenia, quien no supo asimilar su desintegración. No se puede poner en duda que la entrada de Phil en Pantera coincidió en el cambio de estilo que, con el tiempo, les llevó a ser abanderados del groove metal, marcando un camino a seguir. Su virulento registro vocal encajó perfectamente con la agresiva instrumentación aportada en Cowboys From Hell, disco que cambió el rumbo de la formación de Texas. Pero, también es cierto que él fue la pieza clave que puso fin al grupo en 2003. Como siempre sucede, hay dos versiones de la historia, aunque existen hechos irrefutables que indican que la paulatina inmersión en las drogas de Phil le hizo convertirse en una persona irascible y de difícil carácter. Recordemos que, incluso, durante unos segundos, en una de sus presentaciones con Pantera, estuvo prácticamente muerto en un escenario a causa de su adicción. Lo cierto es que, en un momento dado, Anselmo se convirtió en un cantante errático, totalmente descontrolado y lejos de su mejor forma. A su vez, había iniciado otros proyectos paralelos, siendo el más consistente Down, junto a Pepper Keenan de Corrosion Of Conformity, todavía en activo en la actualidad y cuyo debut discográfico NOLA, data de 1995; también fue parte de Viking Crow, en una onda blak metal, junto a Killjoy de Necrophagia (con quienes también colaboró) y su ex mujer Opal; sin olvidar Superjoint Ritual, con los que editó dos álbumes: Use Once And Destroy (2002) y A Lethal Dose Of American Hatred (2003). Parecía que se sentía cómodo haciendo otras cosas alejado de los hermanos Abbott. Por su parte, Pantera habían compuesto su último disco, Reinventing The Steel, en 2000; Vinnie y Dimebag, cansados de esperar señales de vida montaron Damageplan y en 2004 publicaban su primer y único trabajo New Found Power. Precisamente, durante una de las actuaciones de Damageplan acaecieron los hechos que acabaron con la vida del guitarrista. Mientras Pantera esperaba en el limbo una posible reactivación, hubo declaraciones cruzadas entre ambas partes que hicieron difícil la reconciliación, después del fallecimiento de Darrell ya fue imposible. Con los años, la postura del vocalista se ha tornado más amigable pero Vinnie ha sido claro en sus sentimientos y no parece dispuesto a un acercamiento. En la actualidad Anselmo dedica su tiempo a su sello discográfico Housecore Records, con el que apoya a nueva bandas, además de mantener sus vínculos con Down, la única formación que parece seguir delante y donde figura también el ex bajista de Pantera Rex Brown. A su vez, Vinnie, después de los “malos tragos” pasados reactivó su carrera formando un nuevo grupo, Hellyeah, ya con dos álbumes editados, su debut homónimo de 2007 y el recién aparecido Stampede. Un punto importante en esta historia es que los hermanos Abbott fueron honestos, sin Phil Anselmo no había Pantera y por eso decidieron montar una nueva banda. Siempre habría la posibilidad de una reconciliación, no obstante, la muerte de Dimebag fue también la muerte de Pantera. MAX CAVALERA El caso de Max Cavalera y Sepultura es distinto. Max, no solo era el vocalista del grupo brasileño, era además una pieza clave, compositor, guitarrista y co-fundador junto a su hermano Igor. Por lo tanto, tenía que estar muy cabreado para tomar la decisión de abandonar todo el trabajo realizado después de haber alcanzado un reconocido prestigio internacional y, adicionalmente, distanciar las relaciones con su propio hermano. El motivo de la salida de Max no fue otro que la intromisión de su mujer, así como manager de la banda, cuyas gestiones, siempre a favor del vocalista/guitarrista, no complacían al resto de componentes del grupo, incluyendo Igor. Cuando le plantearon su despido, Max manifestó que si se iba ella, él también se marchaba y el resultado ya es de dominio público. Cavalera fundó Soulfly en 1997 y comenzó una nueva y sólida trayectoria ejerciendo el control total, lo que ha motivado cierto movimiento de personal aunque sin desestabilizar su proyección, ratificada con seis álbumes: Soulfly (1998), Primitive (2000), Prophecy (2004), Dark Ages (2005), Conquer (2008) y Omen (2010). Reconciliados los hermanos Cavalera, en 2007 pusieron en marcha un nuevo proyecto denominado Cavalera Conspiracy y al año siguiente lanzaron su debut, Inflikted, donde participaba el guitarrista Marc Rizzo, también en Soulfly. Sepultura siguió adelante sin Max y luego sin Igor, publicando nuevos álbumes y aguantando impasibles el prestigio adquirido. Si bien es cierto que la calidad de sus grabaciones se ha resentido, tampoco se puede hablar de “fracaso post Cavaleras”. Tienen el nombre y tienen un repertorio clásico que perdura en la mente de sus seguidores, pero son unos Sepultura “descafeinados”. Si había aún alguna posibilidad de reunión, Max la desmintió hace poco ya que, al parecer intereses económicos impiden un acercamiento a tres bandas entre Max, Igor y los otros dos miembros, Paulo Jr. y Andreas Kisser. Al parecer el batería ya no quiere saber nada de los otros y solo volvería por su hermano y, aunque siempre quede la esperanza, las condiciones no son favorables por ahora. Derrick Green, puede seguir durmiendo tranquilo. MICHAEL KISKE Es innegable que Michael Kiske entró en Helloween por la puerta grande, coincidiendo con la publicación de la primera parte de Keeper Of The Seven Keys (1987), uno de los mejores álbumes de la carrera del grupo germano. La segunda parte, solo hizo que ratificar su lanzamiento al estrellato internacional. Las cosas se empezaron a torcer cuando Michael quiso cambiar el rumbo estilístico hacia sonidos mucho más accesibles y comerciales, tal como se pudo comprobar en Pink Bubbles Go Ape (1991), disco en el que ya no estaba Kai Hansen, alejado del grupo precisamente por el giro que estaba tomando la carrera de Helloween. El otro guitarrista, Michael Weikath, optó por la resistencia y luchar por el regreso a los sonidos más power. Sin embargo, en el siguiente trabajo fue Kiske quien salió vencedor aunque, Chameleon (1993), fue su última batalla antes de perder la guerra y ser expulsado. La grabación, que mostraba un alejamiento general de los sonidos heavys, causó toda una convulsión alrededor de Helloween. Weikath, que ya había iniciado contactos con Andi Deris de Pink Cream 69, decidió dar el golpe definitivo y se hizo con el mando del grupo dejando fuera a Michael con el apoyo del bajista Markus Grosskopf. Michael, inició así una errática trayectoria no sin avivar antes la polémica al renegar del heavy, aunque en posteriores declaraciones matizase que se refería solo al black metal. Sea como fuere, su carrera posterior a Helloween cuenta con numerosas colaboraciones, entre ellas un reencuentro con Kai Hansen y el proyecto Avantasia de Tobias Sammet; discos en solitario acogidos sin demasiado entusiasmo y participación en el grupo de pop-rock Supared, con quienes grabó un disco. Quizá su aportación más consistente sea la de Place Vendome, con quienes grabó dos álbumes, curiosamente, junto a Dennis Ward (bajista), Uwe Reitenauer (guitarra) y Kosta Zafiriou (batería), todos de Pink Cream 69, banda donde estuvo Andi Deris antes de vincularse a Helloween. Caprichos del destino. Ya en 2010 Michael Kiske volvió a los estudios para facturar un disco junto a la cantante Amanda Somerville, siempre manteniéndose alejado de los esquemas excesivamente duros. La noticia de última hora indica que el cantante germano tiene un nuevo proyecto, Unisonic, con el que ha vuelto a pisar los escenarios después de 17 años y en el que están involucrados sus “viejos colegas”, Dennis Ward y Kosta Zafiriou además del guitarrista Mandy Meyer, conocido por sus colaboraciones junto a Krokus, Gotthard y Asia. Kiske ya ha tenido la precaución de comentar que no se trata de una banda de metal sino de rock. Por su parte, Helloween sobrevivió sin traumas a la ausencia de Michael editando discos periódicamente y consolidando su trayectoria sin excesivos altibajos aunque con algunos cambios de personal. No se puede decir que la banda de Hamburgo perdiera demasiado con la salida de Kiske, al contrario, el estilo que intentó imponer el vocalista quizá hubiera llevado al fracaso y a la disolución, mientras que con su sonido clásico han logrado sobrevivir. En cuanto a Michael, fue dueño de su propio destino tomando decisiones de acorde con sus gustos personales. Una cosa es cierta, trabajo no le ha faltado. Historias de vocalistas: Salidas conflictivas. Lou Gramm, Burton C. Bell, Udo Dirkschneider LOU GRAMM En la década de los 70 Foreigner construyó una sólida carrera con la publicación de tres exitosos álbumes, Foreigner (77), Double Vision (78) y Head Games (79), bajo la batuta de sus dos líderes, el guitarrista británico Mick Jones y el cantante estadounidense Lou Gramm. La entrada en los años ochenta, con cierta reestructuración en el seno de la banda, corroboró su ascenso al estrellato internacional con la publicación de su cuarta grabación en 1981, titulada justamente 4. En esos momentos, todo eran elogios, ventas millonarias y disfrute de la gloria, no obstante la posterior intención de Lou de iniciar un proyecto paralelo en solitario dejaría a Foreigner sin una de sus principales características. En 1984 publicaron Agent Provocateur, alcanzando el número 1 con la balada “I Want To Know What Love Is” pero, en el momento de afrontar un nuevo disco de Foreigner en 1987, Lou también estaba implicado en su debut en solitario. Las consecuencias fueron que el cantante colaboró lo justo en el sexto disco del grupo, Inside Information, mientras dedicaba la mayor parte del tiempo a su ópera prima, Ready Or Not, lanzada también en 1987, obteniendo excelentes críticas y un puesto en el número cinco de las listas con el tema “Midnight Blue”. Dos años después lanzaría un segundo disco, Long Hard Look. Las diferencias entre Lou y Mick determinaron la salida del vocalista quien, envalentonado con su éxito en solitario dejó a Foreigner, como se suele decir, “en la estacada”. Jones, quedó “tocado” por la pérdida de una pieza tan importante y siempre ha reconocido que le “fastidió” mucho que Gramm los dejara en unos momentos en los que todavía tenía cosas que decir. Tras su marcha, Lou emprendió una nueva aventura denominada Shadow King, pero al poco tiempo se disolvió dejando un álbum homónimo publicado en 1991. Mientras tanto, Foreigner lanzaba ese mismo año Inusual Heat con Johnny Edwards como vocalista. El disco no obtuvo demasiado éxito y, tras la salida de Rick Willis (bajo) y Dennis Elliot (batería), Jones se queda solo y con un futuro incierto. En 1992, sorprendentemente, Jones y Gramm vuelven a reunirse para tratar de dar un nuevo impulso a Foreigner y en 1994 lanzan Mr. Moonlight, disco que pasó bastante desapercibido. Sin embargo, un problema adicional iba a cambiar el destino del grupo. Durante la gira de presentación de su nuevo disco, en 1995, Gramm se sintió indispuesto y le fue diagnosticado un tumor cerebral que lo apartó durante 3 años de la actividad artística. Tras una lenta recuperación, Lou regresó a Foreigner en 1999, pero sin estar en aún en plenas facultades, con la voz cambiada y con lagunas en su memoria. Sin embargo, aguantó hasta 2004 año en el que decidió abandonar por continuas discrepancias con Mick. Curiosamente, tras un tiempo de silencio, una vez más, ambos músicos coincidieron en 2009 en el lanzamiento de nuevos trabajos. Mick publicó con Foreigner, Can’t Show Down, mientras el cantante ponía en marcha la Lou Gramm Band con un disco de marcado acento religioso encuadrado en los parámetros del rock cristiano. Después de escuchar las versiones de ambos protagonistas, se deduce que Lou Gramm, un tipo más “democrático” artísticamente hablando, se cansó de aguantar a un Mick Jones perfeccionista y controlador que no dejaba mucho espacio para la creatividad del resto de componentes. El resultado fue que Foreigner pasó de una primera etapa de triunfo absoluto a unos años erráticos y mediocres. UDO DIRKSCHNEIDER La salida de Udo Dirkschneider de Accept, estuvo sujeta a las circunstancias que rodearon a la formación alemana después de haber alcanzado el reconocimiento internacional con álbumes claves en la historia del heavy metal como Restless & Wild (1982), Balls To The Wall (1983) y Metal Heart (1985). En 1986 la aparición de Russian Roulette, aunque mantenía ciertas premisas inherentes al sonido del grupo, se empezó a notar la influencia de un sonido “americanizado” debido al creciente interés del guitarrista Wolf Hoffman y el bajista Peter Baltes por Estados Unidos, al punto de pasar a residir largas temporadas en Norteamérica. En un momento dado se decidió que Accept entrara en un receso temporal y, mientras tanto, Udo, quien ya había tanteado la posibilidad de comenzar su carrera en solitario debido a que no le gustaba la dirección musical que estaba tomando el grupo, pudiera publicar su primer disco, algo que llevó a cabo en 1987 con Animal House. Mientras Udo encarrilaba su carrera de la mejor forma, sus colegas de Accept, después de un tiempo de silencio publicaron el primer álbum sin el vocalista original, Eat The Heat, para el cual contaron con David Reece como cantante. Durante la gira de presentación del disco, el batería Stefan Kaufmann tuvo que abandonar por problemas físicos y al final de la misma el grupo, nada convencido con las aptitudes de Reece, decidió separarse en 1989. Mientras tanto, Udo ya había lanzado su segundo álbum como solista, Mean Machine (1988), que consolidó su carrera al margen de Accept. Tras varios años de silencio, tanto Udo como el resto de componentes de Accept acercaron posturas y la banda germana volvió a la actividad por un periodo de cuatros años en los cuales el vocalista de la voz rasgada grabó Objection Overruled (1993), Death Row (1994) y Predator (1996). Tiempo en el que su carrera particular quedó paralizada. No obstante, una vez más, la presión, el cansancio y las diferencias personales pudieron con el grupo y se disolvió tras una gira mundial. A partir de aquí, Udo mantuvo una trayectoria coherente publicando discos de forma recurrente hasta afianzarse como una propuesta seria mientras Accept desaparecía de los primeros planos de la actualidad. Algunos intentos posteriores tanteando una posible reunión con el vocalista acabaron con la negativa de Udo, mucho más cómodo en su faceta solista y sin motivación para aventurarse de nuevo con sus antiguos compañeros. Ante la negativa de Udo, la vuelta de Accept después de su largo receso, se ha producido en 2010 con un nuevo vocalista, Mark Tornillo, que ha encajado bastante bien en Blood Of The Nations, disco que publicaron recientemente. Udo, al parecer, ya no necesita de Accept, y ha preferido seguir su camino, evitando nuevos posibles desacuerdos. BURTON C. BELL El caso de Burton C. Bell y Fear Factory, tiene sus diferencias con respecto a otros comentados anteriormente. Si bien es cierto que esta historia comenzó con un enfrentamiento entre Burton y el guitarrista Dino Cazares, los acontecimientos han desembocado en un auténtico “culebrón” que ha terminado por implicar a toda la banda. Tras erigirse en una de las formaciones vanguardistas en lo que respecta a mezclar el metal industrial con el death metal y editar tres competentes discos, Soul Of A New Machine (1992), Demanufacture (1995) y Obsolete (1998), el asunto explotó después del lanzamiento de Digimortal en 2002, momento en el que la convivencia entre Dino y Burton devino en imposible marchándose el vocalista y, poco después, disolviéndose la banda, al menos en apariencia. Sin embargo, en una jugada secreta, ante de finalizar ese mismo año, Burton reactivó la banda dejando de lado a Cazares, pasando el bajista Christian Olde Wolbers a hacerse cargo de la guitarra, mientras entrada Byron Stroud (Strapping Young Lad) para encargarse del bajo y Raymond Herrera continuaba fijo en el puesto de batería. Esta formación grabó los discos Archetype (2004) y Transgression (2005), recogiendo diversidad de opiniones. Pero el inconformista Burton C Bell, no quedó nada contento con la nueva formación y realizó un segundo “amago” de disolución aunque, en realidad, fue otra maniobra del vocalista para dejar “fuera de juego” a Raymond y Christian y acercarse de nuevo a Dino y así “refundar” Fear Factory en 2009 con la incorporación del batería Gene Hoglan, mientras Stroud conservaba su puesto. Es así como este mismo 2010 esta formación publica Mechanize, mientras los dos componentes marginados, sin siquiera saberlo, se ven forzados a utilizar el material destinado a Fear Factory para una nueva formación denominada Arkaea. Lo irónico del asunto es que tanto Raymond como Christian siguen siendo miembros de Fear Factory legalmente, lo que ha motivado que en diversas oportunidades Dino y Burton hayan tenido que suspender actuaciones bajo el nombre de Fear Factory al haber sido demandados por su “colegas”. Y la historia aún no ha acabado. Historias de vocalistas: Expulsados con premeditación y alevosía. Paul DiAnno, Joey Belladona, Tarja Turunen PAUL DIANNO Paul DiAnno, se vinculó a Iron Maiden gracias a un encuentro fortuito con Steve Harris en un pub de Londres. Al bajista le encantó la actitud provocadora del cantante y su desgarrado registro. Un tipo que daba cierto aire punk (en plena eclosión por aquellos años), en contraste a los perfiles heavy metal por los que apostaba la formación británica que acabó convirtiéndose en una de las mayores referencias del estilo. Ya es historia reconocida que Paul contribuyó al surgimiento de la “Dama de Hierro” con dos clásicos discos como, Iron Maiden (1980) y Killers (1981), en los que su mordaz crudeza vocal encajaba a la perfección. Sin embargo, acceder a un nivel de calidad superior en todos los aspectos, no era algo que entrara en los planes de DiAnno, más preocupado en abastecerse de la suficiente cantidad de alcohol y drogas como para pasarlo bien que en dar la talla sobre los escenarios. Ingenuo respecto al futuro que se jugaba o, consciente de que sus tonos no daban para “grandes aventuras”, fue responsable directo de su despido debido a su disoluta vida personal. Antes de su marcha, Paul aún tuvo tiempo de realizar la primera gira de Iron Maiden por Japón, de donde surgiría el directo Maiden Japan. Posteriormente, Paul ha comentado que nunca se sintió del todo cómodo en el grupo ya que se veía más como un vocalista de hard rock con vínculos con el blues. No obstante, resulta obvio que la expulsión dejó una huella que le acompañaría para siempre. No es posible saber si sus problemas con las drogas y el alcohol se hubieran solucionado de seguir junto a Steve Harris y el resto de colegas pero, lo cierto es que, su trayectoria, ha seguido salpicada por sus devaneos con la bebida. De hecho, en 2007 seguía causando escándalos sobre los escenarios, como lo atestiguan algunas crónicas de sus actuaciones en Sudamérica. Una vez fuera de Iron Maiden, la trayectoria de Paul DiAnno se tornó errática con diversos proyectos que nunca terminaron de convencer. Sería largo y tedioso hacer un repaso exhaustivo de sus diversos proyectos, un resumen breve también resulta esclarecedor. El vocalista, además de mantener una carrera en solitario, donde en ocasiones ha explotado el nombre de Iron Maiden, se involucró en la creación de otras bandas además de participar como simple colaborador junto a otros artistas. Veamos: Al poco de salir de Iron Maiden, en 1983, intentó formar una nueva banda bajo el nombre de Lonewolf pero, debido a problemas legales, acabó dependiendo del apellido DiAnno; por otra parte, una forma de recordar a los fans sus connotaciones con respecto a su antigua banda. De la experiencia salió un álbum de título homónimo pero, en 1985, la cosa se truncó y del nombre DiAnno no se supo nada más hasta 1999, pero ya como un proyecto en solitario. Antes de eso, se involucró en Gogmagog, una especie de opera rock donde debían participar Pete Willis de Def Leppard, el bajista Neil Murray, el ex Maiden Clive Burr así como Janick Gers, luego unido al “club de la doncella”. Pero solo se publicó un EP con el título de I Will Be There. Parecía que nuestro amigo no encontraba la ruta idónea. Con la formación de Battlezone la cosa se estabilizó durante cuatro años, tiempo en el que grabaron sendos álbumes orientados hacia el heavy metal clásico. El grupo, no obstante, anteponía el nombre del cantante como gancho comercial, conociéndose sus trabajos como Paul DiAnno’s Battlezone. La banda se caracterizó por un continuo desfile de músicos, manteniéndose en activo de 1985 a 1989 y, posteriormente, reapareciendo esporádicamente para volver a grabar nuevos álbumes en 1998, 2001 y 2008. Paralelamente, se implicó en otro proyecto denominado Killers, siempre bajo los perfiles del heavy metal. Esta banda funcionó de 1990 a 1997 y posteriormente de 2001 a 2003. También hubo bastante movimiento de personal, siendo la nota más destacable la presencia del bajista de Raven, John Gallagher, aunque solo estuvo poco más de un año. Además, Paul colaboró con otro ex Maiden, Dennis Stratton, con quien realizó alguna grabación, asimismo, junto a Stratton, formaron parte de Praying Mantis, durante un tiempo en el que la banda británica pasaba por cierta inestabilidad. Incluso giraron por Japon y grabaron Live At Last. También ha tenido alguna aventura por Brasil, así como múltiples colaboraciones. Al bueno de DiAnno, trabajo no le ha faltado, aunque siempre le ha perseguido el estigma de ser el vocalista que expulsaron de Iron Maiden. Quizá, por ello, durante mucho tiempo su mejor compañera fue una botella de Jack Daniels. JOEY BELLADONA El caso de Joey Belladonna y Anthrax también tiene rasgos de “culebrón”. Cuando se vinculó en 1984, tres años después de la fundación del grupo, los problemas de vocalistas terminaron y alcanzaron el reconocimiento internacional con una serie de álbumes que los colocaron como uno de los 4 “grandes” del thrash; Spreading The Disease (1985), Among The Living (1987), State Of Euphoria (1988) y Persistence Of Time (1990). La gloria vamos. Pero, en la década de los 90, con el grunge acaparando terreno, se imponía un cambio de dirección de cara a la subsistencia y el bueno de Joey fue “defenestrado” en consenso por sus compañeros para sustituirlo por John Bush de Armored Saint, con un registro más acorde con los nuevos tiempos. A Joey no le quedó más remedio que buscarse la vida por su cuenta y, bajo el nombre de Belladonna, publicó algunos discos que no tuvieron gran repercusión. Al contrario que DiAnno, Joey no se ha prodigado demasiado. Alguna participación en tributos (uno a Metallica) y poco más. Joey, volvió al primer plano cuando la presión de discográfica, managers y seguidores provocó que la formación más representativa de Anthrax (Scott Ian, Charlie Benante, Dan Spitz, Frank Bello y Joey Belladonna), la que grabó Among The Living, se reuniera en 2005 para una gira internacional. Dicha gira pasó también por España, así que los fans españoles tuvieron ocasión de ver de nuevo a la legendaria formación. En un principio, se había pensado en incluir a John Bush también, y tocar con cada vocalista sus respectivos temas, pero este rechazó la posibilidad. Una vez finalizada la gira Joey, al parecer, no vio del todo clara su continuidad debido a que Scott Ian quería seguir con Bush, así que decidió desvincularse del grupo de nuevo. La jugada no le salió bien a Ian ya que John rechazó volver y Anthrax se quedó sin vocalista. Luego pasó lo de Dan Nelson, cantante con el que hicieron algunas presentaciones en directo así como los preparativos para un nuevo disco, Worship Music, que debía de haber salido en 2009. Lo cierto es que el asunto se torció y Nelson desapareció de escena misteriosamente. Y, en este punto, entra de nuevo Joey Belladonna, quien volvió al grupo en mayo del presente año a requerimientos de sus antiguos colegas. Así las cosas, se supone que Worship Music aparecerá en 2011 con Belladonna a las vocales, cerrando el círculo de entradas y salidas, momentáneamente. El futuro más lejano de Joey y Anthrax no deja de ser una incógnita. TARJA TURUNEN Más cercano en el tiempo está el “tinglado” que se formó entre la vocalista Tarja Turunen y sus colegas de Nightwish. En el grupo desde su formación en 1996, Tarja, con sus grandes dotes vocales, contribuyó al triunfo internacional del grupo finlandés, con quienes grabó Angels Fall First (97), Oceanborn (98), Wishmaster (2000), Century Child (2002) y Once (2004). Al parecer, las relaciones comenzaron a deteriorarse desde el momento en que Tarja se unió sentimentalmente al argentino Marcelo. Todos los conflictos tienen dos versiones pero, si nos atenemos a la carta abierta que el teclista y compositor Tuomas Holopainen envió a la cantante comunicándole su despido, ésta, había cambiado su forma de ser, haciendo prevalecer su propia comodidad y el dinero sobre la carrera de la banda en conjunto. Entre otras cosas, sus seguidores descubrieron que Tarja nunca asistía a los ensayos, que viajaba por su cuenta durante las giras y que había lugares donde no le gustaba actuar. Tampoco quería hacer giras que sobrepasasen las dos semanas. En definitiva, parecía que se había buscado su expulsión a pulso o, quizá, se trataba de algo premeditado. Tras su marcha, Nightwish la sustituyó en 2007 por Anatte Olzon, publicando ese año Dark Passion Play, para dejar constancia de que el grupo continuaba su trayectoria sobreponiéndose a los problemas internos. Por su parte Tarja, quien ya había lanzado un álbum en solitario en 2006, HenKäys Ikuisuudeste, publicó en 2007 su primera grabación después de la salida de Nightwish, My Winter Storm. Y ya en 2010 publica su tercer trabajo What Lies Beneath. En este caso, no se puede decir que haya un perdedor puesto que ambos implicados han rehecho sus carreras sin mayores contratiempos. Si bien es cierto que Tuomas quedó algo “tocado” por el desarrollo de los acontecimientos ya que el mismo manifestó haber pasado por momentos difíciles, solucionados con la aparición de Dark Passion Play. Sustitutos de emergencia: Tim “Ripper” Owens, John Corabi Todos los aludidos aquí tienen el denominador común de no haber conseguido afianzarse en el puesto: Tim Owens, Blaze Bayley, John Bush, Sammy Hagar, John Corabi y Gary Cherone. En primer lugar tenemos dos casos que por la importancia del vocalista al que sustituyeron así como la relevancia del grupo al que se incorporaron, nunca obtuvieron el total respaldo de los seguidores, me refiero a Tim “Ripper” Owens en Judas Priest y a Blaze Bayley en Iron Maiden TIM OWENS Difícil papeleta la del bueno de Tim, sustituir nada menos que al “Metal God” Rob Halford. Sin embargo, su debut con los “maestros” del heavy metal, estuvo a la altura de las circunstancias. Teniendo en cuenta que Owens era prácticamente un desconocido que había iniciado su carrera en una banda tributo a Judas Priest denominada British Steel y que su corto “background” incluía además el álbum debut de Winter’s Bane, Heart Of A Killer (93), su trabajo en Jugulator (97) puede calificarse de notable. El cantante de Ohio, encajó perfectamente en el contexto de las composiciones gracias a su similar registro vocal con respecto al de Rob. El problema fue que se trataba del sucesor de Painkiller (90), todo un “pelotazo” de la banda británica tras sus experimentos con Turbo (86) y el no tan efectivo Ram It Down (88). Para ser sinceros, Jugulator superaba a Ram It Down. Demolition (2001), ya fue otra cosa. Sin tratarse de un mal disco, carecía de la consistencia del anterior, a pesar de que tenía material aprovechable. Pero tampoco se le puede achacar la culpa a Tim ya que era un problema de nivel compositivo. Nadie puede discutir que Owens tuvo su oportunidad y la supo aprovechar, prueba de ello es que desde su salida de Judas Priest en 2003 trabajo no le ha faltado. La propia sinergia de las cosas puso de nuevo a Halford en su puesto de origen y a Tim en la calle en busca de nuevas oportunidades. Y las obtuvo de forma inmediata ya que fue captado por Jon Schaffer para ocupar el puesto de Matt Barlow en Iced Earth, donde tuvo la ocasión de volver a mostrar sus cualidades en The Glorious Burden (2004), Overture Of The Wicked (2007) y Framing Armageddon (Something Wicked Part 1), también de 2007. No obstante Owens, hombre precavido, había montado Beyond Fear, una banda paralela junto a sus colegas de los tiempos de Winter’s Bane, Dennis Hayes y John Comprix. Así, cuando el regreso de Barlow provocó una nueva salida, Tim ya tenía disco homónimo con su nueva formación. La llamada del “Master & Commander” de las seis cuerdas, Yngwie Malmsteen para grabar las voces de Perpetual Flame (2008), High Impact (2009) y Relentless, a publicarse en noviembre de 2010, solo hace que aumentar la credibilidad de un vocalista al que no se le dio todo el crédito que mereció durante su estancia en Judas. Credibilidad ratificada cuando fue llamado a incorporarse al supergrupo Charred Walls Of The Damned formado en 2009 y que cuenta con la presencia del batería Richard Christy (ex Iced Earth), el bajista Steve DiGiorgio, involucrado en infinidad de colaboraciones en bandas como Control Denied, Testament y Obituary, entre otras y, el productor y compositor Jason Suecof (Trivium, All The Remains, Devildriver, Chimaira, etc), aquí ejerciendo de guitarrista. Por si no fuera suficiente, Tim Owens también tuvo su aventura en solitario, aunque apoyándose en diversos guitarristas, quienes participaron en su álbum Play Me Game (2009), que sin ser un disco completo, demostraba que también sabía componer. Qué se puede extraer de la vinculación de Tim a Judas Priest? Sin duda que significó un magnífico trampolín para entrar por la puerta grande en el mundo del heavy metal. Quizá, por sus condiciones vocales, en algún momento hubiera despegado su carrera pero, seguramente, por otros derroteros y con más dificultades. JOHN CORABI Conocido hasta ese momento por fomar parte de The Scream, banda de Los Angeles con quienes había grabado su debut Let It Scream (91), John Corabi “aterrizó” en Mötley Crüe en unos tiempos no demasiado favorables, donde imperaba la movida grunge. Pero, la salida de Vince Neil debido a un enfrentamiento con Nikki Six, provocó que éste se fijara en el trabajo de John y, ante la presión, emprendieron la composición de un nuevo álbum con el desconocimiento de la discográfica Elektra de que no participaba Vince. Corabi se implicó en la composición y dotó al álbum de letras más profundas que se desmarcaban de las típicas desenfadadas y rebeldes que siempre habían caracterizado a Mötley Crüe. Además, su registro permitía cierta variación esquemática, así que el disco prometía. En un principio Motley Crue, editado en 1993, alcanzó el número 7 en las listas de éxito estadounidenses pero pronto se desinflaron las expectativas y las ventas no alcanzaron el objetivo, nada menos que igualar el éxito del aclamado Dr. Feelgood de 1989. Resueltas las diferencias entre Nikki Six y Vince Neil (por necesidad mutua como en tantos casos). John, no tuvo más remedio que dejar el puesto y buscar otras iniciativas. Se puede catalogar de fracaso la corta estancia de Corabi en Mötley Crüe? Si hablamos en términos de comerciales y de aceptación popular sí. Pero, si tomamos en cuenta su aporte creativo, hemos de reconocer que dio a la famosa formación angelina un toque de seriedad que nunca antes había mostrado en sus grabaciones. Además, John, se fue dejando algunas pistas de voces y de guitarra que fueron utilizadas para el siguiente disco, Generation Swine (97). Seguramente su estancia en Mötley Crüe, no se ha valorado todo lo que se merece. A partir de entonces, la trayectoria de John se tornó un tanto errática embarcándose en proyectos de nunca han terminado de “cuajar”. Se juntó con Bruce Kulick (cuando este fue despedido de Kiss) en una banda llamada Union. Asimismo, formó parte de ESP (Eric Singer Proyect) donde también figuraba Kulick. Por otra parte, Twenty 4 Seven fue una colaboración al lado de Bobby Blotzer de Ratt, grupo en el que también estuvo varios años como guitarra, de 2000 a 2008, pero también en una etapa conflictiva dentro del grupo. La mala suerte le perseguía. En un momento dado, se reencontró con parte de su pasado al vincularse a la banda de Nikki Six, Brides Of Destruction, donde colaboró como guitarra rítmica entre 2002 y 2003. No son los únicos proyectos donde ha participado pero si los más representativos después de dejar Mötley Crüe. Lo cierto es que sus virtudes no han tenido la recompensa que merecía. BLAZE BAYLEY En el fondo, ni el propio Blaze Bayley se creía que podía encajar en Iron Maiden, sin embargo el destino le reservó, no 15 minutos de gloria, sino varios años. Aunque tampoco se puede decir que fuese un camino de rosas. Lo cierto es que su trabajo con Wolfsbane y el hecho de que fuesen colegas, prevaleció sobre su capacidad para reemplazar con garantías a Bruce Dickinson ya que sus registros vocales contaban con evidentes diferencias. Así pues, se trataba de una solución de urgencia que tenía el tiempo limitado. Solo era cuestión de encontrar a otro cantante o, esperar el retorno de Bruce, como así sucedió. Mientras tanto, Blaze disfrutó todo lo que pudo con su pertenencia a una de las formaciones más importantes de la historia del heavy metal. Su primera contribución en estudio, The X Factor (95), a pesar de vender lo suficiente, coincidió con un bajón a nivel de aceptación tanto de crítica como de fans. Bien es cierto que tampoco se le puede achacar toda la culpa al vocalista ya que el álbum carecía de canciones con la “pegada” acostumbrada. De todas formas, Blaze fue protagonista de la correspondiente gira mundial que les llevó por vez primera a lugares como Sudáfrica o Israel. El segundo y último aporte de Blaze para Iron Maiden fue Virtual XI (98). Posiblemente, el disco más flojo de toda la trayectoria de la formación británica. Un descenso en las ventas, así como diversos problemas de Bayley con su garganta llevaron a una incómoda situación que acabó con su salida del grupo. El sueño (y la suplencia) había terminado. VIDA DESPUES DE IRON MAIDEN Es difícil pronosticar qué hubiera sido de Blaze Bayley si hubiese seguido junto a Wolfsbane. Lo que está claro es que su pertenencia a la “Dama de Hierro” posibilitó el inicio de una carrera en solitario que quizá no hubiera fructificado en otras circunstancias. Después de grabar Silicon Messiah (2000), Tenth Dimenson (02) y Blood And Belief (04), aún bajo el estigma de Iron Maiden, y con el nombre de Blaze a modo de reclamo para los fans, la formación al completo se disgregó por diversas circunstancias y Bayley volvió a empezar de nuevo. Tras realizar algunas actuaciones y con una formación inestable durante largo tiempo, en 2007 recluta a los hermanos colombianos Bermúdez, David (bajo) y Nico (guitarra) quienes, junto al guitarrista Jay Walsh y al batería Lawrence Paterson, facturan, The Man Who Would Not Die (08), un álbum de excelente nivel enmarcado en los vértices de heavy metal clásico pero con la suficiente personalidad como para mostrar tanto la creatividad a la hora de componer como el buen estado del vocalista. Parece que la sombra de Iron Maiden es ya solo un bonito recuerdo y que Blaze es una formación competitiva que puede seguir adelante por su propia capacidad, algo que se demuestra plenamente con la edición, este mismo año, de Promise And Terror, otro gran álbum de heavy metal moderno con un atractivo contenido. En resumen, estaríamos equivocados en valorar la trayectoria de Blaze solo por su estancia en Iron Maiden. Con el tiempo, ha evidenciado ser capaz de conformar una banda con garantías de continuidad a poco que la suerte les acompañe y los aficionados al heavy metal dejen de verle como quien fuese sustituto de Bruce Dickinson en la etapa más oscura de los británicos. JOHN BUSH El caso de John Bush y Anthrax es otra de esas historias de encuentros y desencuentros, con daños colaterales, que terminó cuando el bueno de John dijo basta y cortó por lo sano. Llamado para sustituir a Joey Belladonna en unos momentos en los que la banda quería dar un giro a su estilo, dejó Armored Saint y se incorporó en 1992, debutando con el excelente Sound Of White Noise (93). Efectivamente, Anthrax había dado un cambio para bien y el sacrificado había sido Belladonna. El “matrimonio” duró 13 años, durante los cuales se sucedieron, Stomp 442 (95), Volume 8: The Treat Is Real (98), We’ve Come For You All (03) y The Greater Of Two Evils (04), esté último un recopilatorio de clásicos interpretados por John. En un curioso momento de esta “aventura”, John y Joey compartieron protagonismo cuando, el último, fue invitado a la grabación del recopilatorio de grandes éxitos Return Of The Killer A’s lanzado en 1999, en el que se incluía la versión del grupo Temptations, “Ball Of Confusión” y en la que participaban ambos vocalistas. Todo parecía ir sobre ruedas y la sustitución apuntaba a una definitiva consolidación. Sin embargo, el peso de la historia, la típica mirada nostálgica al pasado y la posibilidad de recaudar dinero extra tentaron a la formación neoyorquina, que no pudo negarse a la realización de una gira con la formación original, incluyendo a Joey a las vocales. JOEY BELLADONA Y DAN NELSON Así las cosas, en 2005, se anunció una gira conmemorativa con la formación de Among The Living. La primera idea era realizar el acontecimiento con ambos vocalistas, cada uno cantando los temas de su etapa. John Bush lo entendió, incluso llegó a manifestar posteriormente que siempre había tenido presente que en algún momento podía suceder que Joey regresase. Pero no aceptó el juego y dejó la banda. Anthrax se embarcó en la gira con Belladonna y, una vez concluida, cuando parecía que el antiguo vocalista podría recuperar su puesto, se dio por terminada la colaboración, supuestamente, por motivos económicos e incompatibilidad de caracteres. Con Belladonna defenestrado de nuevo y Bush negándose a volver. Anthrax emprendieron la tarea de buscar otro cantante. En un principio se especuló con la posibilidad de que Corey Taylor de Slipknot fuese el elegido. No obstante, presiones de la discográfica del grupo de Iowa provocó la desestimación de la idea, aunque luego Charlie Benante comentara que el contacto con Taylor era para un proyecto paralelo, no para vincularse a Anthrax. En 2007, con la formación sin vocalista, Rob Caggiano, a quien se le había dado el puesto fijo de guitarrista, sugirió a un conocido para el puesto. Es así como entra en escena Dan Nelson, con quien la banda realiza diversas actuaciones, incluso taloneando a Iron Maiden, y con quien comienzan a grabar su nuevo álbum Worship Music, que debía aparecer en 2010. Pero, de forma sorprendente, cuando el disco está prácticamente listo y ya se ha realizado la promoción correspondiente, incluyendo entrevistas en los medios, se da marcha atrás, se paraliza todo y se anuncia la misteriosa salida de Nelson, cuyo corto curriculum solo muestra víncul F

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Ramones 74-76 Los años que cambiaron una escena
Ramones 74-76 Los años que cambiaron una escena
OfftopicporAnónimo3/24/2011

Ramones 1974-1976. Los dos primeros años que cambiaron una escena «Hoy tu amor, mañana el mundo» cantaba Joey Ramone. Y es que algo parecido podríamos decir que pasó con su banda, los Ramones, ya que, y aunque ahora se les vea como gerifaltes inamovibles, los componentes del cuarteto que marcó la historia del punk norteamericano no eran precisamente los pretendientes que toda madre querría para sus hijas. Simplemente hay que mirar en el pasado de un Joey, que se movió por instituciones psiquiátricas, o de un Dee Dee, que ejercía de “chapero” para poder pagarse sus cuelgues, para que el éxito se haga más meritorio en este caso. Y es que, incomprensiblemente para muchos, el nombre de Ramones no tardó en convertirse en punto de referencia para todo lo que vendría después. En cualquier caso, será mejor comenzar este análisis a su iniciático Ramones poniéndonos en situación. Jeffrey Hyman, Tommy Erdelyi, John Cummings y Douglas Colvin no eran más que unos chavales amantes del pop-rock inglés cuando se conocieron. A todos les había dejado huella la British Invasion y eso caló fuertemente en sus gustos musicales. En su adolescencia, el mismo Jeffrey se sentía realmente unido al sonido de bandas como The Beatles o The Who. Poco tardaron sus cuatro cabezas en ponerse a maquinar un plan que les llevara a emular a sus ídolos, así que decidieron dar vida a su propio conjunto. A la hora de elegir el nombre no lo dudaron mucho, serían los Ramones, en homenaje al apellido que se puso el mismo Paul McCartney durante una de las etapas de The Beatles, y con el que firmarían algunas colaboraciones paralelas para otros artistas (Paul Ramón). También tenían que buscar unos nombres que les dieran un aire de rock and roll stars, que tuvieran pegada, así terminarían viendo la luz Joey, Dee Dee, Johnny y Tommy (el único que se mantuvo). Para terminar dándole al asunto el toque de gracia, rematan sus nombres con el apellido Ramone. En aquellos primeros días Tommy era en miembro que actuaba como mánager y consiguió los primeros conciertos para la agrupación. Eran años en los que se centraban en las versiones, como el ‘Sheila’ de Tommy Roe, aunque también habían compuesto ya sus primeras tonadas (‘I Don´t Wanna Be Loved’). Es curioso ya que, aunque posteriormente desarrollarían algo más sus títulos, al principio todas las canciones que creaban solían iniciarse con ‘I wanna…’ o ‘I don´t wanna…’. Pues bien, para empezar a entender la fama de estos músicos tenemos que poner nuestra mirada sobre dos locales como son el Max’s Kansas City y CBGBs. Allí, en pleno estallido de la nueva ola que venía a remolque de gente como Iggy & The Stooges o MC5, muchas agrupaciones se empezaban a labrar su porvenir ante un público que ya no se sorprendía con los golpes de efecto clásicos. Aunque si esto ya les empezaba a dar unas tablas importantes, no sería nada con la oportunidad que se les ofrece en junio de 1975. Ese mes se les cita para que abran un show del mismísimo Johnny Winter en el Palace Theatre de Waterbury. Aquí empiezan a ser observados por algunos oteadores discográficos, al mismo tiempo que terminarán entrando en contacto con su futuro manager, el avispado Danny Fields. El siguiente paso fue grabar las primeras maquetas, hecho al que llegaron llevados de la mano por Craig Leon y Marty Thau; figuras con las que se entendieron a la perfección y en las que pensaron a la hora de grabar su primer álbum de estudio un año después (de hecho, Craig Leon aparecerá como productor de aquel Ramones). Y bien, por fin aterrizamos en su disco homónimo, una obra que compila todas las ideas que realmente hacían de los Ramones una banda fuera de lo común; sobre todo debido a que la temática de sus canciones era de lo más variopinta: jóvenes que se marchan a San Francisco a unirse a la S.L.A (‘Judy Is A Punk’), masacres con sierras eléctricas (‘Chain Saw’), parlamentos nihilistas de adictos al pegamento (‘Now I Wanna Sniff Some Glue’) y algunos alardes de romanticismo callejero (‘I Wanna Be Your Boyfriend’ y ‘Listen To My Heart’). Si a esto le añadimos condimentos como el de guitarras directas, sencillas y realmente marchosas, estribillos fáciles de recordar por su simpleza y composiciones que no exceden los tres minutos de duración, tenemos una música nueva y que muchos no se atrevían a catalogar… Había nacido el punk. Y aunque en un principio los precursores antes nombrados, Iggy Pop y MC5, ya habían mostrado las primeras marcas de esa evolución agresiva del viejo rock and roll de los 50, fueron los Ramones los que llevaron el movimiento hasta sus últimas consecuencias. Luego vendría el éxito de The Dictators, Sex Pistols, The Clash y demás abanderados que mantendrían la llama encendida (y hasta algunos recogerían más gloria que los mismos Ramones, como es el caso de Sex Pistols). En definitiva, se acercaba el final de la década de los 70 y muchos oyentes estaban empezando a cansarse de los manierismos y pomposidades de las canciones progresivas, de las tonadas de más de cinco minutos y de unos desarrollos que a veces perdían la esencia de lo que aquellos primeros rockeros como Eddie Cochran habían querido imponer en su día. Pero con los Ramones llegaba la nueva oportunidad. F!

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Historias de vocalistas [Rob Halford]
OfftopicporAnónimo2/7/2011

Pasa por la primera parte dedicada a Bruce Dickinson Historias de Vocalistas [Bruce Dickinson] @ejimenez182 Historias de vocalistas: Deserciones, despidos, controversias y trotamundos (Parte II). Rob Halford Continuamos la serie de artículos dedicada a los vocalistas del heavy metal; de aquellos que quisieron probar otras alternativas y de los que se vieron forzados a hacerlo. También profundizaremos sobre sus sustitutos, así como de los vocalistas “trotamundos”, los inamovibles y los que abandonaron este mundo dejando al grupo en la estacada y con un futuro incierto. Si la primera entrega estaba dedicada a Bruce Dickinson, en esta segunda parte lo hacemos con un caso muy parecido, por la relevancia del protagonista, Rob Halford de Judas Priest. La decisión de Halford estremeció las bases de una de las bandas más clásicas dentro del heavy metal. Rob sintió la necesidad de un cambio y optó por una valiente alternativa. Abandonó la seguridad que le brindaba una banda consagrada y de gran prestigio para iniciar una incierta aventura formando el grupo Fight, que al principio no le dio malos resultados. La idea de Rob era mantener un grupo paralelo a su trabajo en Judas Priest pero, inconvenientes económicos y de imagen se interpusieron y el vocalista cortó su vínculo con Judas, justamente cuando Painkiller, había logrado “romper” en las listas de metal de Estados Unidos. De la misma forma que había pasado con Dickinson en Iron Maiden, las declaraciones de uno y otro bando no auguraban en esos momentos una posible reconciliación futura algo que, por suerte, sí ocurrió. War Of Words fue su debut con Fight, publicado en 1993, álbum en el que Halford incursionaba en el metal de perfiles grooves, con su voz manteniendo un duelo permanente con robustos riffs. Le acompañaba la solidez de Scott Travis, en aquel tiempo también batería de Judas, además de Russ Parrish (guitarra), Brian Tilse (guitarra y teclados) y Jack Brown (bajo). Asimismo, su perfil sufrió una brusca metamorfosis. El cuero y las tachuelas dejaron paso a una imagen más callejera; el poco pelo que le quedaba desapareció por completo y sobre su piel surgió un mapa de impactantes tatuajes. El segundo disco, A Small Deadly Space, no superó las expectativas y tras ser despedidos de Epic, Rob tuvo que replantearse su carrera. La aventura con Fight había llegado a su fin. Tras un periodo de silencio reapareció en 1997 con un nuevo proyecto denominado 2wo y el álbum Voyeurs producido por Trent Reznor, de Nine Inch Nails. Si con Fight había seguido una línea coherente, aunque endureciendo su propuesta, aquí mostraba una dimensión musical alejada de sus raíces, incursionando en terrenos industriales que pusieron los “pelos de punta” a los millares de seguidores de todo el mundo. Le ayudó en temas guitarreros John Lowery, más conocido como John 5 y por haber formado parte de la banda de Marilyn Manson. Cuando parecía que la carrera de Rob se dirigía a un callejón sin salida, el “Metal God” recapacitó y volvió a su “habitat natural”, el heavy metal, reanudando su actividad como artista en solitario con la publicación en 2000 de Resurrection, álbum de explícito título que contaba con la colaboración de Roy Z, curiosamente, el mismo que ayudó a enderezar la trayectoria de Bruce Dickinson. Aprovechando el “gancho” de su apellido, Halford lanzó al año siguiente Live Resurrection que, además de los temas propios, incluía algunos de su etapa con Judas. La ruta del retorno al seno de los Priest se estaba marcando. En 2002, cuando se publicó su siguiente álbum, Crucible, donde se mantenían inalterables los parámetros heavys, comenzaron los primeros acercamientos entre Rob y sus ex colegas. Finalmente, en 2003, tras una década de separación, se produjo el retorno de Rob a Judas Priest, tan ansiado por parte de los fans. Luego, gira mundial en 2004 y un nuevo álbum en 2005, Angel Of Retributión. ¿A quien perjudicó más la separación? Posiblemente a ambas partes. La vinculación de Tim “Ripper” Owens nunca fue bien acogida por los seguidores de la banda británica. Más por el fastidio de haber perdido a Rob que por la propia labor del vocalista. Jugulator es un disco muy competente, no se puede decir lo mismo de Demolition, aunque tampoco es una basura. Lo cierto es que seguía faltando una pieza original y eso no lo pasaban por alto los fans más radicales. En cuando al cantante, no se le puede reprochar que intentase probar nuevas cosas pero el tema musical se le fue de las manos con 2wo y la solución fue volver a las fuentes originales. Los casos de Bruce Dickinson y Rob Halford tienes ciertas similitudes además del mencionado anteriormente de Roy Z. En principio, quisieron mantener su actividad en solitario de forma paralela a la de su grupo, pero diversos factores incidieron de forma que ambos optaran por marcharse. Sus sustitutos nunca fueron aceptados plenamente y en su ausencia se grabaron solo dos álbumes. En cuanto a su trayectoria, tuvieron sus “caprichos” pero al final volvieron al estilo que les dio la fama. F! Proximas Entregas:Ozzy,Dio... SALUDOS

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Más respeto con el metalero, señores
Apuntes Y MonografiasporAnónimo7/28/2010

"Imagínese, si hasta me hicieron quitar las medias y me tocó caminar como un kilómetro con los zapatos y las medias en la mano, eso es muy degradante, prefiero no volver nunca en mi vida a un concierto. Y eso que yo tenía boleta de VIP". Imagino la escena, patética pero divertida, de mi amigo descalzo, con los pantalones remangados a la altura de su orgullo, caminando por el pasto mojado de lluvia y con más ganas de devolverse para la casa que entrar al concierto de Iron Maiden, por el que tanto tiempo esperó y tanta plata pagó. ¿Alguien se acordará de en qué momento se dehumanizó el perfil del rockero o del metalero en Colombia hasta el punto de tratar a sus fanáticos como delincuentes antes de un concierto? Si lo mismo hicieran a la entrada o a la salida del Senado de la República, ¡¡¡cuánto billete nos hubiéramos ahorrado los contribuyentes!!! Y este fin de semana me acordé de mi parcero, cuando asistí al II Heavy Montréal, un festival de dos días dedicado solo a bandas de metal, que se realizó en esta ciudad, con la participación, entre otros, de Mastodon, Slayer, Testament, Rob Zombie, Alice Cooper, Rob Halford, Korn y Airbourne. Fue un fin de semana de música de alto octanaje por más de 24 horas seguidas y ni un solo policía en Heavy Mtl, cada cual en su cuento, gozando de la música y ya. Nadie se dio trompadas, nadie murió de sobredosis, nadie violó o descuartizó a nadie. Solo 45 mil espectadores satisfechos. Litros de adrenalina no más. Nada de policías echándoles los caballos encima a los fanáticos ('horsing Bogotá', como dijo mi amigo y se ve, por ejemplo, en el Flight 666 de los Maiden). Y me vinieron a la mente muchas escenas de conciertos pasados en Colombia, de muchos Rock al Parque, del concierto de Guns and Roses, del primero de Metallica, en el que uno, además de filas de ocho horas, se tiene que aguantar que la Policía le meta mano por todos los orificios y se le queden a uno con los cigarillos, el agua, el cinturón, el discman, el ipod y todo lo que les pueda significar algún valor. ¿Como quieren que no haya disturbios? ¿Quién no se calienta, si se siente abusado e intimidado a bolillazo limpio, con el caballo, con la moto, con la radiopatrulla, con la mirada de 'hp soy más que usted porque tengo un uniforme'? Lo que pasa es que yo no me creo eso del manido estúpido prejuicio de que el tipo de música define al individuo o su comportamiento. Si así fuera, yo sería el mismísimo Belcebú, pues llevo casi tres décadas oyendo metal. Para no ir tan lejos, jamás he probado drogas ni me he cogido a golpes con nadie. Las requisas en Heavy Montréal no existen, prácticamente. Un ligero vistazo a los morrales más abultados y ya. Nada de encarnizarse con la ropa o el cuerpo ajeno porque se considere sospechoso si lleva pelo largo y tatuajes. Además, siempre hay una tarima para los minusválidos, ligeramente más alta que todo el mundo, para que los fanáticos en silla de ruedas también puedan disfrutar. El metal está al nivel de cualquier espectáculo civilizado, señores. Y no vengan con el cuento de que "ah, es que como eso es en Canadá, pues los metaleros son unos angelitos". Para nada, el mismo poder y la misma garra que cualquier metalero de Kennedy o punketo de la Perseverancia. De hecho, adentro, en el parque escenario de Heavy Mtl se vendía cerveza y Jagermeister normalmente, ¡¡¡Si hasta niños de dos, tres y cinco años pudieron asistir con sus papás!!! Y nadie los cogió para hacer un rito satánico como pensarían muchos ñoños estúpidos. Lo que pasa es que el subconsciente colectivo es distinto. Si en Colombia la mamasantés segrega cualquier música que suene rara o a quien se viste o se comporta raro, por estas tierras no. Aquí todo se vale, mientras no vaya en contra de los demás. Eso sí, si usted la embarra, así sea botando un papel en la calle, pues le cae todo el peso de la ley. Pero no apriori como cuando uno intenta sanamente desfogar algo de energía en un concierto. El metal no es sinónimo de barbarie. O si no, díganme entonces, ¿oirán metal los paracos o la guerrilla? Jua, jua. FUENTE link: http://www.youtube.com/watch?v=ecrR-nSt6CM&feature=player_embedded link: http://www.youtube.com/watch?v=yJiBYsDYdzA&feature=player_embedded

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Metallica: Los álbumes malditos [parte II]
Apuntes Y MonografiasporAnónimoFecha desconocida

Metallica: Los álbumes malditos (II) – ReLoad Con Kill’ Em All, fue la revolución y la rebeldía, en Ride The Lightning perfeccionaron una nueva manera de entender el metal, llegó Master Of Puppets y se convirtió en una obra maestra. …And Justice For All, ratificó su exitosa fórmula y con el Black Album alcanzaron un masivo triunfo y el reconocimiento mundial como la banda de metal más importante de la historia. Hasta entonces, la música de Metallica, a pesar de los evidentes cambios estilísticos que mostraban en su quinto álbum de título homónimo, no había sido cuestionada en exceso. En 1991, por fin habían conseguido alcanzar el número 1 en las listas del Billboard. No se podía llegar más alto y, efectivamente, no lo hicieron porque había llegado la hora del cambio, de buscar otras alternativas y “nuevas rutas de expresión”, según declaraciones del propio Lars Ulrich. Después de haber dejado pasar cinco años sin entregar un disco de estudio, el tiempo más extenso desde su debut discográfico, sorprendieron al mundo con la edición de Load, el primero de los tres “álbumes malditos” que salpicaron su intachable carrera y al que siguieron Re-Load y St. Anger, convirtiéndose en su período más polémico, del cual trata esta serie de artículos. RELOAD Después de haber dedicado la primera de esta serie a Load. Le toca el turno a ReLoad, lanzado al mercado en 1997, a poco más de un año del anterior, marcando un evidente continuismo, es decir, más de lo mismo ya que, como es sabido, la intención del grupo era publicar Load y ReLoad como un álbum doble. El mimetismo llegó a tal punto que para la portada se volvió a utilizar una obra del mismo artista, Andrés Serrano, en este caso formada a base de orina y sangre titulada adecuadamente… “Piss And Blood”, resultando igual de insustancial que la anterior. El álbum, también alcanzó el número uno del Billboard vendiendo 4 millones de copias. Indudablemente, eran otros tiempos. También fue el último álbum en el que participó Jason Newsted, quien desde su entrada en la banda estuvo marginado en el aspecto compositivo contribuyendo en escasas ocasiones, su firma apenas aparece en “Blackened” (…And Justice For All), “Mi Friend Of Misery” (Black Album) y “Where The Wild Things Are” (ReLoad). Un pobre balance para las inquietudes del bueno de Jason. Las premisas con las que fue concebido el contenido del ReLoad se mantienen con respecto a Load, ritmos lentos alejados del thrash visceral de otras épocas. El problema es que era una segunda dosis de la misma medicina que no había sentado nada bien a sus seguidores. No es un trabajo malo pero la insistencia en repetir esquemas llega a resultar agobiante, así como en la excesiva duración. Quizá, si hubieran escogido lo mejor de ambos discos habrían facturado uno solo mucho más aprovechable a pesar del cambio de orientación musical. EL CONTENIDO No se puede discutir que ReLoad cuenta con sus momentos interesantes. El inicio con “Fuel” es espectacular. Aunque resulte paradójico, es una composición que con el tiempo ha pasado a formar parte de los temas más representativos por su resolutivo carisma y su pegadiza dinámica. Incluye un excelente solo de Kirk Hammet quien, se luce en otras piezas con sus intervenciones solistas, posiblemente, esa sea una de las virtudes de ReLoad, que pasa desapercibida por el negativismo con el que fue recibida esta etapa de Metallica. “The Memory Remains”, mantiene un buen nivel, partiendo de la base contextual de ofrecer canciones densas, lentas y dotadas de cierta oscuridad. La colaboración de Marianne Faithfull, cantante y actriz británica, musa de The Rolling Stones y compañera de Mick Jagger durante años, le da un toque nostálgico. “Devil’s Dance”, tampoco está mal; contiene un riff de aire misterioso y sigue envolviendo al disco en una aureola oscura. En cambio, la segunda parte de “The Unforgiven”, secuela de la compuesta en el Black Album es totalmente prescindible, sumergiendo al disco en un adverso sopor. En “Better Than You”, dentro de la misma tónica general, Kirk Hammet nos ofrece otra eficaz muestra de sus habilidades solistas con influencias de grupos setenteros como los canadienses Triumph o los galeses Man, las mismas que podremos encontrar en el siguiente corte “Slither”, igualmente aprovechable con su persistente riff y sus decisivos fraseos solistas. Continuando con el recorrido, “Carpe Diem Baby”, es otro de los temas menos inspirados y prescindible. Por suerte para los menos radicales y para quienes se amoldaron sin traumas a la nueva situación “Bad Seed”, es otro buen aporte, con marcada batería, riff pegadizo y solo interesante. Con “Where The Wild Things Are”, retoman la senda de lo predecible con repetición de parámetros y duración excesiva. Lo mismo sucede con “Prince Charming”, a pesar de contener cierta filigrana guitarrera por parte de Kirk y un riff con la infaltable huella de James, así como su capacidad para construir letras con frases atractivas de fácil asimilación. “Low Man’s Lyric”, también muy extenso y lento, no aporta demasiado y colocarlo en el tramo final del álbum resulta poco eficaz. Más dinámica es “Attitude”, con Lars marcando de forma precisa los tiempos mientras Kirk vuelve a exhibir sus estimables recursos, apoyado por un riff “marca de fábrica”. La despedida es con “Fixxxer”, composición de más de 8 minutos de duración y en la que insisten en texturas ya expuestas reiteradamente sin que aporte algo llamativo En conclusión, si nos ceñimos al contenido del álbum, obviando la trayectoria de Metallica hasta …And Justice For All, podríamos calificarlo de interesante y con cosas muy aprovechables, aunque menos efectivo que Load porque, si éste había resultado ciertamente polémico, ReLoad aumentaba la controversia al persistir en unas estructuras similares. Algo que estaba fuera del control de la banda ya que eran composiciones creadas en el mismo periodo y había que darles salida al mercado. FICHA TECNICA TITULO: ReLoad AÑO: 1997 DISCOGRAFICA: Elektra Records GRABACION: The Plant Studios (Sausalito) California PRODUCCION: Bob Rock, junto a Hetfield y Ulrich DURACION: 75,56 minutos LISTA DE TEMAS: “Fuel”, “The Memory Remains”, “Devil’s Dance”, “The Unforgiven II”, “Better Than You”, “Slither”, “Carpe Diem Baby”, “Bad Seed”, “Where The Wild Things Are”, “Prince Charming”, “Low Man’s Lyric”, “Attitude”, “Fixxer”. SINGLES: “The Memory Remains”, “The Unforgiven II”, “Fuel”. F! PASA POR LA PRIMERA PARTE (LOAD)

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Las 10 armas espaciales más letales y peligrosas
Las 10 armas espaciales más letales y peligrosas
Ciencia EducacionporAnónimo1/1/2017

10 conceptos de armas espaciales desarrolladas en los últimos años Si bien el espacio ha sido un excelente centro de exploración pacífica, también es un punto alto excelente desde el cual obtener una ventaja militar. Los satélites espía han estado en uso durante décadas. Y de una forma u otra, mientras la Era Espacial ha estado alrededor, varias agencias han imaginado usar el espacio como una plataforma para lanzamientos de misiles u otras actividades militares. Misiles Los misiles se han utilizado realmente por cerca de 1.000 años, aunque no hay una versión histórica muy concreta sobre esto. China suele ser citado como el lugar donde aparecieron cohetes por primera vez, seguido por Europa. Los cohetes de cilindros metálicos fueron utilizados por primera vez en la India en el siglo 18, lo que provocó una versión inglesa de Sir William Congreve. Los cohetes también se usaron de manera limitada en la guerra entre México y Estados Unidos, la Guerra Civil Americana y la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, en el campo militar en la Segunda Guerra Mundial comenzaron a aparecer grandes mejoras en los cohetes. Tanto las Potencias del Eje como los Aliados utilizaron misiles, pero fue el cohete V-2 alemán el que más llamó la atención, debido a los más de 1.000 misiles que dispararon contra Gran Bretaña. Cuando Alemania perdió la guerra, varios de los científicos de cohetes de la nación fueron recogidos por la Unión Soviética y los Estados Unidos. Esto ayudó a mejorar la tecnología de cohetes en ambos países y estimuló la carrera espacial entre las superpotencias. Los misiles están, por supuesto, todavía en uso hoy en día, especialmente como misiles balísticos intercontinentales. DARPA's MAHEM Enemigos enfrentándose a un dispositivo que dispara corrientes de metal fundido probablemente no tendrán muchas posibilidades. Esta idea, popularizada en las novelas de ciencia ficción como "Earthlight" de Arthur C. Clarke (1955), puede llegar a ser real algún día gracias a la financiación de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa de los Estados Unidos (DARPA). La Munición Magnética Hidrodinámica Explosiva (MAHEM) fue anunciada en 2008. Si bien no ha habido actualizaciones desde hace bastante tiempo, la página de MAHEM aún está activa en el sitio web de DARPA. El programa promete "el potencial para una mayor eficiencia, mayor control y la capacidad de generar y medir con precisión jets múltiples y fragmentos de una sola carga", y fue descrito por uno de los funcionarios de DARPA como "precisión de la letalidad". MAHEM además podría ser desplegado en cohetes. Satélites armados Con tantos satélites en órbita alrededor de la Tierra, ¿qué tan difícil sería equipar a uno con un arma lista para disparar a la Tierra u otros satélites, según las necesidades dictadas? Aunque tal concepto iría en contra de acuerdos como el Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre, que prohíbe las armas de destrucción masiva en órbita, algunas organizaciones militares lo han debatido en los últimos años. Un proyecto famoso de los EEUU de los años 50 era proyecto Thor, que nunca consiguió más allá de la etapa conceptual. Varios conceptos para las armas espaciales a lo largo de los años incluyeron "vástagos de Dios", que dejarían caer las armas de energía cinética de la órbita, así como pequeños satélites que tendrían sistemas de orientación a bordo que les permitirían apuntar a otros satélites o en el subsuelo. Estación Espacial Almaz de la Unión Soviética La estación espacial Almaz fue concebida en la década de 1960, diseñada para facilitar a la Unión Soviética la búsqueda de objetivos con base en el mar, según el experto espacial ruso Anatoly Zak, que dirige el sitio web Russian Space Web. Se creía que tener seres humanos en órbita proporcionaría una plataforma potente para el reconocimiento orbital y permitiría el cambio rápido de blancos a medida que las batallas evolucionaran. La Unión Soviética se centró en la carrera a la luna en los años 60, retrasando el primer despliegue de Almaz hasta 1973. Fue anunciada al mundo como Salyut-2, la segunda estación espacial de Salyut, para no hacer otros enterarse de que los soviéticos tenían dos proyectos de estación espacial, y mucho menos uno militar, escribió Zak. Laboratorio de órbita tripulada U.S. El Laboratorio de Orbitamiento Tripulado (MOL) fue un proyecto de la Fuerza Aérea de Estados Unidos que, a pesar de no haber lanzado nunca un astronauta, tuvo una vida llena de acontecimientos de 1963 a 1969 (los años de actividad del programa). Algunos de los hitos del proyecto incluyeron la selección de 17 astronautas, la creación de un sitio de lanzamiento en la Base de Vandenberg de la Fuerza Aérea de California y la modificación de la nave espacial Gemini de la NASA para acomodar el nuevo programa. Uno de los objetivos principales del programa fue el reconocimiento, bajo el nombre de código del Proyecto Dorian. El sistema de cámaras tenía la intención de obtener fotografías de la Unión Soviética, entre otros puntos de acceso, con una resolución mejor que cualquier satélite de su tiempo podría haber logrado. MOL también podría haber llevado misiles (no nucleares, pero algo para causar un susto) y redes para capturar naves espaciales enemigas. Muchos nuevos detalles fueron revelados a finales de 2015 con el lanzamiento de más de 20.000 páginas de documentos MOL. El programa se canceló después de que los costos estimados aumentaran. (Se esperaba que MOL costara más de $ 3 mil millones en dólares de la época, con $ 1,3 mil millones ya gastados, en el momento de la cancelación.) Algunos de los aspirantes a astronautas de MOL, como Bob Crippen y Richard Truly fueron transferidos a la NASA para los primeros vuelos de lanzamiento espacial. Misiles balísticos intercontinentales Los misiles balísticos intercontinentales (ICBM) son misiles terrestres que pueden volar más de 3.500 millas (5.600 kilómetros). La Unión Soviética envió el primer ICBM en 1958, y los Estados Unidos dispararon el primero en 1959, seguido por algunas otras naciones. Israel, la India y China han desarrollado recientemente ICBMs, y Corea del Norte puede hacerlo también. Los ICBM se pueden navegar por computadora o por satélite y señalarse para aterrizar en una ciudad en particular o, si es lo suficientemente sofisticado, un objetivo dentro de una ciudad. Si bien son más famosos por ser capaces de llevar armas nucleares, también pueden entregar armas químicas o biológicas, aunque hasta donde se conoce, ese potencial nunca se ha realizado. La Unión Soviética y Estados Unidos acordaron reducir sus existencias de ICBM en 1991 como parte del tratado Start I, pero Rusia y los Estados Unidos todavía tienen y prueban ICBMs hoy. Proyecto THEL El programa táctico de láser de alta energía (THEL) se desarrolló entre 1996 y 2005, según Northrop Grumman. THEL fue creado como un proyecto conjunto entre los Estados Unidos e Israel. Durante esa década de desarrollo, el sistema terrestre destruyó 46 rondas de mortero, cohetes y artillería - todos los cuales estaban en el aire. Mientras el programa ya no está activo, Northrop Grumman dice que la tecnología ahora está siendo reconstruida para el Experimento de láser de estado sólido del Ejército de los EE. UU. Que, como THEL, tendrá lugar en "White Sands Missile Range" en Nuevo México. Vehículo de prueba orbital X-37B Después de cuatro misiones en el espacio, todavía no está completamente claro lo que el avión espacial X-37B está haciendo allí en órbita - pero algunas personas han especulado que el vehículo podría ser una especie de arma de la Fuerza Aérea. El avión reutilizable parece una versión más pequeña del transbordador espacial de la NASA, pero es operado robóticamente y puede permanecer en órbita por más de un año.Para su cuarta misión (en curso), en 2015, los militares estadounidenses confirmaron un par de cargas explosivas-una investigación avanzada de materiales de la NASA y un sistema de propulsión experimental de la Fuerza Aérea, por ejemplo- pero la mayoría de los detalles sobre las misiones X-37B siguen siendo clasificados. Hay muchas ideas sobre lo que el avión podría estar haciendo allí, como bombardeos desde el espacio, interferir con satélites enemigos, realizar reconocimiento o tal vez haciendo todo lo anterior al mismo tiempo. Pero los funcionarios de la Fuerza Aérea siempre han negado que el X-37B es un arma, haciendo hincapié en que la nave espacial está probando tecnologías para futuras naves espaciales y llevando experimentos hacia y desde el espacio. Sistemas anti-satélites En 1985, un avión F-15A disparó un misil antisatélite a Solwind P78-1, un satélite que descubrió varios cometas que pasaban sol, pero que estaba programado para el desmantelamiento debido a que sus instrumentos comenzaban a fallar. Solwind P78-1 fue destruido con el vehículo miniatura lanzado por aire (ALMV) disparado desde el avión, pero la prueba generó más de 250 piezas de desechos espaciales lo suficientemente grandes como para mostrarse en sistemas de seguimiento. El Congreso prohibió nuevas pruebas para finales de año, y la Fuerza Aérea detuvo el programa en 1987. La exitosa prueba fue parte de un impulso estadounidense más grande en el momento para encontrar una forma de destruir satélites sin romper las reglas de los tratados que prohibían las armas nucleares en las naves espaciales. Los ejemplos enumerados por la "Unión de Científicos Preocupados" incluyeron el Sistema de Defensa Estratégico (a veces llamado "Guerra de las Galaxias" y el Láser Químico Avanzado Medio-Infrarrojo de la Fuerza Aérea / Marina que fue diseñado para ser disparado desde el suelo. Una prueba en 1997 parecía abrumar o dañar el sensor de satélite que estaba dirigido. Los esfuerzos posteriores incluyeron el ASAT de energía cinética (que fue cancelado) y el Sistema de Comunicaciones de Contrapartida, el cual usó capacidades de interferencia de radio. Los sistemas anti-satélite también han sido investigados por la Unión Soviética, China e India, entre otros. Por ejemplo, una famosa prueba anti-satélite de 2007 de China generó una enorme nube de basura espacial. En 2013, un fragmento del satélite destruido golpeó un satélite ruso y lo destruyó también. Manipulación de asteroides Los científicos saben que los asteroides son los asesinos definitivos. Después de todo, se cree que una roca espacial de 6 millas de ancho (10 km) destruyó a los dinosaurios hace aproximadamente 66 millones de años. El público ha visto los impactos humanos potenciales en películas como "Meteor" (1979), "Deep Impact" (1998) y "Armageddon" (1998). E incluso los asteroides relativamente pequeños pueden tener un gran impacto, gracias a las enormes velocidades a las que viajan los objetos espaciales. Por ejemplo, los científicos piensan que el objeto que explotó sobre la ciudad rusa de Chelyabinsk en febrero de 2013, generó una onda de choque tan amplia que destrozó miles de ventanas y causó heridas a 1.200 personas. Pero manipular un asteroide está en el reino de la ciencia ficción, por ahora. La NASA tiene una misión de asteroide propuesta en los libros; Inicialmente, la agencia propuso mover un pequeño asteroide cerca de la Tierra para la investigación científica, pero eligió arrancar una roca de un asteroide en su lugar. Esta misión de redirección de asteroides está programada para lanzarse a principios de los años 2020. Sin embargo algunos expertos dicen que los asteroides son "armas malísimas", porque sólo son utilizables una vez cada pocos cientos de años, la ciencia ficción por su parte cree que esposinle, por ejemplo los alienígenas destruyeron Buenos Aires con un asteroide en la película de 1997 "Starship Troopers". Las rocas espaciales han barrido incluso a los marcianos en libros como "Protector" (1973), de Larry Niven. Mientras las investigaciones continúan nos preguntamos si faltará mucho para ver escenas de ciencia ficción similares a Star Wars convertirse en realidad, bien dicen algunos que la tercera guerra mundial será en el espacio.

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Eyacular más disminuye el riesgo de cáncer
Salud BienestarporAnónimo1/5/2017

Más eyaculaciones, menos riesgo de cáncer de próstata Un estudio publicado en versión electrónica el 29 de marzo en European Urology, ha causado gran revuelo en el congreso anual de la American Urological Association (AUA). En la publicación se detalla que los hombres podrían reducir su riesgo de cáncer de próstata si eyaculan con frecuencia. "Este extenso estudio prospectivo proporciona la evidencia más sólida hasta el presente en torno a un rol beneficioso de la eyaculación en la prevención del cáncer de la próstata", señalan los investigadores, dirigidos por Jennifer Rider, ScD, MPH, una epidemióloga de cáncer de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Boston. Sin embargo, otra experta señaló como requisito el agua fría para cualquier conclusión firme. Los datos provienen de 31.925 hombres del Estudio de Seguimiento de Profesionales de la Salud, un estudio prospectivo en el que se hizo seguimiento de 1992 a 2010. La edad promedio de los hombres en 1992 era 59 años, aproximadamente. Durante el periodo de seguimiento de 18 años, a 3839 hombres se les diagnosticó cáncer de próstata y 384 de estos casos fueron letales. En un cuestionario aplicado en 1992, se les pidió a los hombres que informaran su frecuencia de eyaculación mensual promedio durante tres periodos: 20 a 29 años de edad, 40 a 49 años de edad y el año previo. Después que se efectuó el ajuste con respecto a posibles factores de confusión en análisis multifactoriales, el riesgo relativo de cáncer de próstata fue casi 20% menor en los hombres que eyacularon un mínimo de 21 ocasiones al mes que en los hombres que eyacularon cuatro a siete veces al mes. Para los eyaculadores, con gran frecuencia esta reducción de riesgo se observó en los tres periodos de seguimiento (p < 0,001 para la tendencia en todos los casos). "Es verdad que la reducción de riesgo fue más acentuada en los eyaculadores muy frecuentes que en los eyaculadores menos frecuentes", reconoció. (Muy pocos hombres informaron cero a tres eyaculaciones por mes, así que la notificación de cuatro a siete eyaculaciones por mes sirvió de grupo de referencia). Sin embargo, hubo una reducción significativa del riesgo relativo de 10% en los hombres que informaron ocho a 12 eyaculaciones por mes a los 40 a 49 años, y de 20% en los hombres que informaron 13 a 20 eyaculaciones a los 40 a 49 años (p < 0,0001 para la tendencia). Las investigadoras conjeturan sobre lo que podría operar, desde el punto de vista mecánico, y ofrecen una explicación: la próstata podría acumular secreciones potencialmente carcinógenas que pueden dar por resultado cáncer de la próstata. La Dra. Rider informó que esta idea, conocida como la hipótesis del estancamiento en la próstata, ha existido durante décadas. http://espanol.medscape.com/verarticulo/5900311

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10 trucos para navegar más rápido
10 trucos para navegar más rápido
ReviewsporAnónimo7/11/2011

10 trucos para navegar más rápido La época en la que hacía falta un minuto para cargar una página están lejos. Las conexiones de banda ancha han reemplazado los módems y la velocidad de navegación ha aumentado drásticamente. Quizá no tengamos aún la autopista de la información, pero una carretera asfaltada, por lo menos, sí. Sin embargo, esta ventaja se puede echar a perder por culpa de los motivos más diversos: desde páginas web pesadas y mal programadas hasta aplicaciones poco optimizadas para tu conexión, pasando por fallos en servicios auxiliares, como las DNS. ¿También tu conexión es más lenta que de costumbre? No desesperes, hombre. Sea cual sea tu problema, te proporcionamos diez trucos para navegar más rápido. Fijo que alguno te funcionará. 0. Lo primero es lo primero: mide la velocidad de tu conexión La brisa sopla más o menos fuerte, la conexión parece más o menos rápida... Todo empieza por una sensación. Sin embargo, nada mejor que una medición fiable para saber a ciencia cierta qué le pasa a tu conexión. Usa un medidor de velocidad para saber a qué ritmo bajas datos de Internet. Te recomendamos BASpeed, JDast o uno de los numerosos tests de velocidad de conexión disponibles en Internet, como Velocimetro.org, TestdeVelocidad o el test de la asociación de internautas. Si la velocidad es más baja de la esperada, puede haber varias causas: fallos en la central de comunicaciones de tu operadora, problemas con tu router, etcétera. Abrir una incidencia con tu operadora es solo parte de la solución. Aquí vamos a hablar de lo que está en tu mano. 1. Cambia tu DNS por uno más rápido (OpenDNS, Google DNS...) Cuando escribes la dirección de una página web, el navegador contacta primero con los servidores DNS para obtener la dirección IP correspondiente a la máquina que sirve las páginas. Si por algún motivo los servidores DNS fallaran o estuviesen sometidos a mucha carga, la conexión se resentiría de inmediato. Para evitar este problema, cambia los servidores DNS a mano o usa herramientas como DNS Jumper o DNS Benchmark, que permiten encontrar y activar los DNS más rápidos para tu línea. ¿Unos DNS fáciles de recordar? Los de Google: 8.8.8.8 y 8.8.4.4. 2. Comprime las páginas con Opera Turbo o fasTun En la actualidad, una página web puede llegar a pesar un megabyte. Si tu conexión no es capaz de digerir semejante volumen de datos, ármate de paciencia... o usa un compresor web. El navegador Opera incluye uno desde la versión 10. Se llama Opera Turbo. Opera Turbo carga las páginas a través de sus servidores, tras haber comprimido todas las imágenes y otros elementos pesados. El resultado es una carga mucho más rápida de las páginas, a costa de la calidad visual y, a veces, de la funcionalidad. ¿Y si usas otro navegador? Entonces prueba fasTun, un servicio que no solo comprime imágenes y HTML, sino que también ofrece anonimato parcial gracias a la ocultación de tu número IP. 3. Limpia las páginas con Proxify o modifícalas con tu navegador La compresión es una opción potente, pero afecta la calidad de las páginas. Si quieres cargar una página sin ciertos elementos, como publicidad o scripts, hay muchos proxies anónimos que te serán de gran utilidad. El más interesante es Proxify, que garantiza velocidad y privacidad. Otro similar es The Cloak. Puedes conseguir algo similar desactivando la carga de imágenes, animaciones y scripts en las opciones de tu navegador, o a través de extensiones como NoScript, FlashBlock o AdBlock Plus. 4. Hazte pasar por un teléfono móvil Muchas páginas disponen de versiones móviles que tardan menos tiempo en cargar sin sacrificar por ello las funcionalidades básicas. Para "engañarlas" y hacerles creer que tu ordenador es un móvil, usa la extensión User-Agent Switcher (también para Chrome). Elige iPhone u otras opciones para cambiar de identidad. Otra manera de navegar al estilo móvil es usar Google Transcoder o Mowser. Ambos servicios adaptan los sitios web para que se carguen en móviles de primera generación (para entendernos, los que navegan todavía por WAP). El resultado es... austero. 5. Usa un navegador en modo solo texto En Linux y Unix, navegar desde la consola de comandos es habitual, y menos incómodo de lo que parece. Para hacer lo mismo bajo Windows, descarga Lynx o ELinks. Son navegadores en modo texto, que se manejan con el teclado y colorean las páginas para distinguir mejor cada elemento. ¿El resultado? Las páginas cargan en menos tiempo... 6. Optimiza los parámetros de tu conexión Además de los aceleradores de conexión, hay herramientas que optimizan los parámetros de conexión para que esta vaya más rápido. La más destacada es SG TCP Optimizer, que "tunea" la conexión a fondo. Para optimizar en un par de clic, selecciona Optimal y presiona Apply changes. TuneUp y Ashampoo Internet Accelerator también aplican cambios similares y de forma más intuitiva. Y si usas XP o Vista, te interesará echar un vistazo a esta lista de parches que eliminan el límite de conexiones simultaneas, una barrera que recorta el rendimiento de la conexión con algunos programas. 7. Cambia el número de conexiones máximas del navegador Cada navegador soporta cierto número de conexiones. Si esta cantidad no está adaptada a la calidad de tu conexión, la velocidad de navegación se resiente. Esta guía de SG explica cómo cambiar los valores para Internet Explorer y Firefox. Si te da pereza, que sepas que TuneUp ya optimiza estos valores sin necesidad de editarlos a mano. Para Chrome, por desgracia, no hay todavía una manera de modificar este valor. 8. Detén programas que usan la conexión para otras cosas A menudo, la causa de la lentitud hay que buscarla en los demás programas, especialmente aquellos que consumen ancho de banda en silencio. Para descubrirlos, usa un visor de procesos de red. Networx y TCPView te servirán. Una vez identificado el programa, ciérralo con el Administrador de tareas. Para ir un poco más allá, puedes mantener esos programas en marcha tras modificar la cuota de conexión que tienen asignada. ¿Cómo? Con NetBalancer. 9. Haz un escaneo antimalware Los virus y programas espías se aferran a la conexión como sanguijuelas a su presa. ¡Es natural que no puedas navegar si un gusano usa tu conexión para auto-propagarse! Hazte con un antivirus y repasa memoria y disco duro en busca de aplicaciones maliciosas. El malware que más ancho de banda utiliza es el que conecta tu ordenador a botnets, redes de ordenadores zombi. Escanea el ordenador con Trend Micro RUBotted para asegurar que tu PC no forma parte de uno de estos escuadrones de PC esclavos. 10. Descarga las páginas para leerlas más tarde La conexión más rápida de todas es... ¡la del disco duro! Sí: cargar una página web sin conexión a Internet -previa descarga de todos los contenidos- es una excelente opción para quienes desean leer sus páginas favoritas sin tener que esperar. El mejor programa de la categoría es HTTrack. Para cada "proyecto" (página a descargar), HTTrack permite definir reglas de descarga, horarios, niveles de profundidad, etcétera. Fuente

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