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Historia de Héroes: Julio Cao (Malvinas)
Historia de Héroes: Julio Cao (Malvinas)
InfoporAnónimo12/10/2017

Hola, muy buenas noches a todos, en esta ocasión les relataré una historia que espero sea de su agrado. Mi principal objetivo con éste post es dar a conocer algunas cosas que pocos saben sobre lo que pasó durante la Gesta de Malvinas. Sin más que decir, empiezo... La historia del maestro soldado Julio Cao Julio Cao nació en Ramos Mejía el 18 de enero de 1961. Cursó estudios primarios en la escuela parroquial "Cervantes" y secundarios en la escuela normal "Doctor Mariano Etchegaray" de Ciudad Evita. Se recibió de bachiller docente, cursando luego estudios de profesorado de literatura en la escuela "Pedro Elizalde" y de magisterio en la misma "Dr. Mariano Etchegaray". Ejerció la docencia en las escuelas nro. 95, 96 y 32 de La Matanza y en el año 1981 cumplió el servicio militar en el Regimiento de Infantería Motorizada III "General Belgrano" de Tablada. El 12 de Abril de 1982, partió al frente de batalla en forma voluntaria y su destino fue Puerto Argentino. Su muerte se produjo en acciones de guerra, pocos días antes de finalizar el conflicto. Nunca llegó a conocer a su única hija, Julia María, nacida el 28 de agosto de ese año. Su madre recuerda los últimos momentos antes de que partiera a Malvinas "Cuando se fue mi nuera estaba embarazada de cinco meses. Se fue con todos. A él nunca le llegó la cédula de citación, pero vio los camiones con los muchachos, entró a casa y me dijo que se iba. Yo le dije Julio no podés irte, vas a tener un hijo. A lo que él respondió: ¿Cómo me vas a pedir que no vaya? Soy docente y enseño a defender a la patria. Si me quedo acá, ¿Qué ejemplo voy a dar? Desde chico tenía inculcados los símbolos patrios. De hecho, San Martín y Belgrano eran sus héroes" Ante mi insistencia por no ir, él me dijo: ellos son mis compañeros, estuvimos juntos y ahora cómo los voy a dejar solos. Voy a ir y no pasará nada". Relato de Miguel Ángel Trinidad, veterano de guerra compañero de Julio El amanecer del 2 de abril nos sorprendió de igual manera a todos. No intuíamos que nuestro destino sería Malvinas, pero la lectura realista de las circunstancias nos decía que la tan esperada "baja" no llegaría en las 3 semanas que restaban. La sorpresa ante la recuperación de las Islas dio paso a la especulación y a ser testigos del retorno de los excolimbas de la clase 62 que ya se habían ido de baja. Parado en la puerta de mi oficina lo vi regresar a Julio (él ya había cumplido el servicio militar). Me contó que pronto iba a ser padre y otras cosas acerca de la Escuela donde enseñaba. Ya faltaban pocas horas para embarcar a nuestro destino malvinero; ya lo sabíamos, no constituyó una sorpresa pues la instrucción para movilizarnos había llegado en un radiograma el 8 de abril. Todo era un frenesí de idas y venidas. La tarde del sábado 10 de abril, horas antes de nuestra partida, le dije: "Che, vos podes quedarte. Sos casado, vas a ser padre, tu esposa está embarazada... Podés hablar con alguien, andá, hacé la prueba". El paso del tiempo hizo mella en mi memoria y no puedo recordar por qué no hizo la gestión. Si fue porque quiso ir como voluntario o por que la convocatoria le marcó un camino ineluctable. No lo supe. Puede también que un inconsciente llamado de la historia haya influido en su decisión. O tal vez ambas. Así con una mezcla de expectativa y resignación a cuestas embarcamos los "bondis" requisados de la línea 55 que nos trasladaron hasta el Aeropuerto Militar de El Palomar. Las dudas se tornaron convicciones, la tristeza se volvió euforia, el temor se transmutó en asombro, la incertidumbre inicial en certeza. Estábamos yendo a Malvinas, íbamos -pasara lo que pasara- a formar parte, aunque sea con una coma, de la historia de nuestro país. Si la memoria con el paso de los años no me escarcea datos, en Malvinas él fue destinado al grupo de Comunicaciones de la Compañía Comando. No compartimos la misma posición en las trincheras y "pozos de zorro" aunque sí estábamos ubicados en la misma área, al sur de Puerto Argentino, al este del Monte Sapper Hill y con el mar de frente. Nos vimos varias veces. Hablamos del regreso, de su profesión, de sus alumnos, de sus expectativas, de las mías. La posibilidad de guerra se había mudado en realidad, el regreso con vida en esperanza. En las interminables horas de espera de cada día los proyectos de vida al retorno al continente, a casa, eran la motivación sucedánea de la comida caliente y una buena cama ausentes. El viernes 11 de junio, aproximadamente a las 21 horas empezó el fuego más intenso que hasta ese día había tenido lugar en toda la campaña de la Guerra de las Malvinas y que se constituyó en el inicio del ataque final sobre Puerto Argentino. Al ya consuetudinario bombardeo de la artillería naval se le sumó el fuego de la artillería de campaña procedente de Monte Kent y otras colinas que circunvalaban el anillo montañoso de Puerto Argentino. Los batallones de paracaidistas británicos y regimientos escoceses, y el 42 y 45 Comando iniciaron su avance contra las posiciones de los regimientos 4 de Monte Caseros, 6 de Mercedes y especialmente contra las unidades del 7 de La Plata y del BIM 5 en esas montañas. El fuego alcanzó el casco urbano de la capital malvinera. Nuestro grupo pasó esa noche en un galpón con forma de hangar en los bordes de lo que constituían las últimas casas de las afueras de Puerto Argentino, debido a que tuvimos que abandonar las posiciones frente al mar a causa de las lluvias que habían inundados nuestras trincheras días antes. Entre explosión y explosión salimos todos de regreso hacia las posiciones contiguas al mar y al monte Sapper Hill. De repente, mi jefe -el entonces Tte. 1ro José Luís Blanquet- me avisa que por órdenes del jefe de Operaciones (Mayor Berazay) de nuestra Unidad, teníamos que acompañar a un contingente del Regimiento, compuesto por la Compañía de Infantería A y algunos grupos informes, a dar apoyo al Regimiento 7 de La Plata que estaba combatiendo duramente en Mount Longdon . Más tarde se dijo que íbamos a pasar por Moody Brook rumbo al área de Longdon o Wíreless Ridge. Me empecé a preparar. Mochila al hombro en el pandemónium que tenía lugar bajo el fuego incesante británico deambulábamos esperando la orden de encolumnarnos hacia el destino. La idea de ir al encuentro directo con las tropas enemigas iba tomando cuerpo en nuestras mentes. Todos los miembros de la Compañía "A" iban con lo puesto, el fusil, municiones y a lo sumo el morral con los elementos/cubiertos para comer y una manta cruzada en bandolera, lo cual asemejaba a la estampa de los antiguos soldados de la Ira Guerra Mundial. De repente el Teniente 1ro me avisa que finalmente nosotros, los escasos 4 miembros del Grupo Inteligencia no iríamos a ese sitio. Sería el Grupo de Operaciones al mando del Mayor Berazay quienes finalmente acompañarían el contingente. Al contingente se sumó, entre otros, el grupo de un Sargento constituido a las apuradas en el grupo "Misilero" armados con los misiles SAM 7 soviéticos que el Coronel Kadafy había enviado como muestra de su apoyo a la Argentina. En ese grupo iba Julio Cao. El Soldado Cao a quien se refiere esta historia. Empezamos a ayudar como diera lugar a los soldados de la Cia. "A" que partían, acarreando cajones de municiones y otras vituallas hacia una suerte de acoplado improvisado tirado con tractor. El terreno estaba totalmente cubierto de hielo resbaloso y traicionero. El fuego enemigo arreciaba y la noche se iluminaba con bengalas y con el estallido de los cañonazos que caían entre las piedras cerca de nosotros multiplicándose en más esquirlas. Más tarde el fuego de la artillería enemiga sería más intenso aún. Todo era confusión y ruidos estruendosos cuando de repente una voz conocida me saludaba. Era la de Julio Cao. Aún después de más de un cuarto de siglo puedo recordar sus palabras: "Trini, me voy con el grupo del Sargento Moreno, parece que nos mandan a Moody Brook o Monte Longdon. ¿Te acordás de la foto que me tomaste en el regimiento? Bueno, mirá, si no vuelvo, te pido que se la entregues a mi familia". Le contesté sorprendido y con un dejo de quién no da crédito a una afirmación: "Andá... No digas boludeces. Que nada te va a pasar. Dejate de joder". Me volvió a insistir. Entonces le prometí que sí, que así lo haría. No sólo no podía negarme a una solicitud de semejante naturaleza, sino que además él me lo decía con una truculenta convicción, la convicción de aquellos que saben que marchan a la muerte. Nos fundimos en un fortísimo abrazo y entonces él partió con el contingente en el que si no hubiese habido un cambio de orden de último momento, también yo lo hubiera engrosado. No puedo establecer con certeza si fue la madrugada del domingo 13 de Junio o amaneciendo el 14, pero recuerdo que desde nuestra posición en una "casamata" pudimos -junto con Blanquet y los suboficiales Villanueva y Villalba- oír por el sistema de radiocomunicación que en el contraataque para recuperar la cima de una colina, Wireless Ridge creo, Julio Cao había caído. Según contaron los muchachos de la Cia. "A" parece que fue impactado bajo un fuego contundente, algunos decían sin precisión que fueron disparos de fusiles otros dijeron que un misil o cohete anti personal o algo así. Allí quedo el Soldado Cao. El Maestro de primaria. No cumplí pronto la promesa hecha esa noche de prolegómenos de muertes. Lo hice 2 años después cuando logré ubicar a su viuda y le entregué la única foto de Julio como soldado. Nunca más supe de su familia, hasta que el año 2006 lejos de la patria, en Guatemala, una noche en mi casa en una cena con compatriotas amigos, el Embajador argentino mencionó a la madre del Soldado Cao que, apoyada por la cancillería argentina, había viajado a Londres hace unos años donde tuvo un encuentro con los padres de un soldado británico caído. Supe que una escuela lleva su nombre. Y recordé que todavía debo guardar en algún rincón de la casa de mi madre, en Buenos Aires, el negativo de esa foto. La buscaré y haré un cuadro con su fotografía y se la haré llegar a esa madre, que bien pudo haber sido la mía. Pues si la mano de Dios hubiera dispuesto otra cosa, tal vez quien esto escribe hubiera acompañado también el contingente que fue a intentar recuperar Longdon esa noche. Pasaron muchos años y su recuerdo de tanto en tanto me visita. Sucedieron muchas cosas en Argentina y con los veteranos de Guerra. Cambiaron también los lugares, situaciones y países diferentes como destino transitorio de expatriado en los avatares de quién esto escribe, pero el recuerdo de ese soldado que fue Maestro siempre está presente. Cartas a sus alumnos Durante la espera en las Islas, Julio dedicó parte de su tiempo a escribirle cartas a sus alumnos de primaria, las cuales serán expuestas a continuación Soldado Cao, un maestro de primaria que no pudo volver a dar lecciones de historia a los pibes porque él está en las páginas de la Historia de nuestra Patria. De una historia que aún aguarda ser asumida con sus debe y haber, que espera ser mejor conocida y que contiene las respuestas a nuestro dolor, frustraciones y a nuestras esperanzas. Hasta acá llegó el post, quiero agradecerles a todos y espero que les haya gustado. Trataré de postear más seguido y en general, serán siguiendo ésta temática. Cualquier consulta, duda o lo que sea, haganla y trataré de responderles a la brevedad. Si tienen alguna recomendación sobre éste post, o quieren pedirme que realice un post sobre un tema en especial (Referido a Malvinas, obviamente), con gusto los recibiré mediante un MP. Les pido por favor que no hagan comentarios con la intención de insultar o que se pueda mal interpretar, porque se los borraré. Saludos y hasta el próximo post... "Coronados de Gloria vivamos... ¡O juremos con Gloria morir!" GLORIA Y HONOR A CADA UNO DE LOS HÉROES QUE DEJARON HASTA SU VIDA LUCHANDO POR NOSOTROS Y POR LA PATRIA. ¡PROHIBIDO OLVIDARLOS!

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Historia de Héroes: Mario Cisnero - (Malvinas)
Historia de Héroes: Mario Cisnero - (Malvinas)
InfoporAnónimo9/21/2015

Hola, muy buenos días a todos, la verdad es que hace bastante que no realizo un post y creo que la siguiente historia que les contaré les va a interesar y gustar. Mi principal objetivo con éste post es dar a conocer algunas cosas que pocos saben sobre lo que pasó durante la Gesta de Malvinas. Antes, quiero agradecer a un gran usuario y amigo @leo13arg por colorearme la mayoría de las imágenes y también los invito a pasar por sus post, que son todos muy interesantes y tratan temas de la 1 y 2 Guerra Mundial. Sin más que decir, empiezo... Canción realizada en homenaje a Mario Cisneros, dale play, acompaña bien al post... La historia de Mario "el Perro" Cisneros Mario Antonio Cisneros, nació el 11 de Mayo de 1956, en la provincia de Catamarca. Uno de sus impulsos a entrar al Ejército era que cerca de su casa tuvieran el campo de instrucción del Regimiento de Infantería Nº 17, y como era la costumbre en esa época, la Banda de Música y Guerra presidia al grueso del regimiento con los acordes de las machas militares. Este emocionante despliegue, hacía que el pequeño Mario se escapará de su casa para poder verlo. Ya en su adolescencia, lo único que lo separaba de un adolescente común, era ese sentimiento que solo algunos tienen la capacidad de hacerle caso, la vocación. Esto hacia que se incline hacia la carrera de las armas. En 1972 ingresó a la Escuela de Suboficiales del Ejército Sargento Cabral, egresando de ella en el año 1973 con el grado de "Cabo de Infantería", en 1974 se gradúa como paracaidista militar, convirtiendose así en el paracaidista más joven en recibirse. Finalmente en 1977 hizo el Curso de Comandos con el grado de "Cabo Primero". Grandes fueron los reveces que sufrió, no sólo por la bravura del curso sino porque Comandante del III Cuerpo, General Luciano Benjamín Menéndez, no autorizaba a hacerlo, pero como era su costumbre, el Perro si quería algo, lo conseguía... y fue así que en una comisión, al Regimiento Nº 20 de Buenos Aires, elevó la solicitud desde allí. Cuando volvió a Córdoba, lo hizo luciendo la tersa boina, que es otorgada sólo a los hombres con la capacidad necesaria, pero no solo la psicofísica, sino también la que todos olvidan, la espiritualidad, el amor a Dios, tal vez por eso el lema de los Comando de la Nación Argentina es: "Dios y Patria o Muerte". Cisneros poseía todas las índoles necesarias y quizás más que esas. Por ello termino primero entre los suboficiales y fue premiado para hacer el curso de Lanceros, en Colombia o el de Comandos, en Perú eligiendo este último. A fines de 1977 fue trasladado a la Escuela de Infantería, en Campo de Mayo. Fue en este lugar donde se desempeñó como instructor del curso de comando, primera subunidad de este estilo, y paracaidista durante tres años. Durante el año 1979, fue a realizar el curso de comandos en Perú, curso bastante duro pero que lo termino muy bien. Paso allí casi siete meses. Entrega de su diploma de Comando, por parte del Ejército Peruano Su incansable conocimiento pedía más. Haciendo caso a sus instintos y tratando de aprender siempre mayores cosas, 1981 fue a hacer la Escuela de Inteligencia. Durante todo este año curso los estudios en esta escuela y finalizada egreso como Técnico en Inteligencia. Desde allí fue destinado al Destacamento de Inteligencia 161 en Santa Rosa, La Pampa. El año 1982 iniciaba, un clima enrarecido rodeaba el contorno de las Islas Malvinas. Esto hacía suponer que algo se gestaba. Finalmente el 2 de abril estallo en un grito de ¡Viva la Patria! Al escucharse en las radios, noticieros que las Malvinas Argentinas eran devueltas por acción de guerra a esta soberanía, nuestra tierra, casi 150 años bajo la soberanía Británica. Enterado de esta novedad, surgió en su más profundo ser, el deseo, las ansias, la inquietud, la impotencia, tantas sensaciones juntas sintió "el Perro"... había llegado el momento en el cual tantos años de sacrificio, dolor, esfuerzo, iban a dar sus frutos, había llegado el momento de la verdad. Insistentemente exigía ser trasferido al Teatro de Operaciones, sentía que su deber estaba allá, sus pedidos eran rechazados. Tenía que ayudar de alguna manera, por esta causa dono el 50% de sueldo al Fondo Patriótico. Fue la madrugada del 22 de mayo, no había podido dormir, como sabiendo que esa noche su destino iba a cambiar. El oficial que estaba de servicio en ese momento descifro un mensaje que lo convocaba a él y a todos los Comandos del destacamento a presentarse en la Escuela de Infantería. Allí, en la Escuela de Infantería, al momento de elegir su armamento, eligió la ametralladora MAG. Arma que da apoyo a otros, tal como era su carácter. Finalmente el 26 de mayo, pudo tocar suelo Malvinense, suelo gélido, un lugar donde el viento nunca deja de soplar y por ende la bandera Argentina nunca dejó de flamear. Los días transcurrían, la misión era preparar una emboscada. Era la fría noche del 9 de junio de 1982. El Mayor Rico ordena explorar la zona de Dos Hermanas, en la cual no se encontraban enemigos. Recorriendo la zona designada, a las 21:00 hs. Se establece la emboscada. El Sargento Mario Cisneros y el Teniente Primero Vizoso eran el escalón apoyo del dispositivo. El frío era extremo, que solo en ese lugar uno puede sentir, estaban entumecidos pero esto los mantenía despiertos, en alerta ante cualquier presencia enemiga. Solo un instante sirve para romper ese abrumador silencio que reina en esa noche de luna. Un combatiente informa al Mayor Rico que el enemigo se acerca, de inmediato manda a avisar a Cisneros, pero por esas cosas el mensaje no puede ser entregado. De ser una emboscada pasa a ser una defensa, el mundo queda reducido a unos cientos de metros, donde el infierno parese hacerse presente en la tierra, el frío desaparece, no hay más que dos compañías enfrentadas. Los Comandos de la 602 descargan todo el fuego que tienen a su alcance, pero la Subunidad del SAS (Special Air Service) ataca ferozmente. "El Perro" no se achica ni por una milésima de segundo, al contrario crece en toda su plenitud, dispara tanto como la cadencia de la MAG lo permite. Los británicos necesitan apagar el fuego de esa mortal ametralladora y para ello disparan con un lanza-cohetes Law de 66 mm, que pega en medio del arma y explota. Imágen meramente ilustrativa del disparo de un cohete Law de 66 mm El Teniente Primero que estaba cubriéndole las espalda siente una fuerte presión que lo lanza por los aires golpeándolo contra las rocas del suelo; no entiende que pasa, queda aturdido, recupera la noción de lo que está pasando, le pregunta a su compañero: " - ¿Qué te pasa mi hermano?" Solo el silencio reino entre ellos dos. Quiso responder el fuego con la ametralladora pero fue inútil, estaba totalmente destruida e inutilizable. Fue así, cuando un 9 de Junio del año '82, se apagaba una vida noble y ejemplar. Pero no era en vano la sangre que ese cuerpo derramó... quedó como abono, quedó como un mojón de soberanía, quedó como una raíz enterrada que algún día ha de brotar. Y que ese día, volverá a flamear el Pabellón Nacional en esas islas, esas Malvinas, que nos pertenecen a cada uno de los Argentinos. Algunas frases de Cisneros que quedarán para la historia... Última carta escrita a sus familiares Reconocimientos a su labor El Sargento Cisneros es una verdadera leyenda entre los que ostentan con orgullo la aptitud de Comando, y un ejemplo para todos los que pertenecen al Arma de Infantería. Recibió la condecoración “La Nación Argentina al Muerto en Combate”. Su nombre y sus hazañas recogieron toda la admiración de la Patria Sudamericana. En su honor llevan el nombre de "Mario Antonio Cisneros": La 1° sección de la Compañía de Tropas Especiales de la República de Panamá; La Compañía de Comandos “Chorrillos”, en la República de Perú; Declarado "Héroe Nacional" en la República de Perú; El Hall Histórico de la Compañía de Comandos 601 en Campo de Mayo;El aula de Instrucción en el Destacamento de Inteligencia 143 en Neuquén; El aula de instrucción de Cuadros en el Destacamento de Inteligencia 162 de La Pampa; El Casino de Suboficiales de La Pampa; Entre otros lugares... Hasta acá llegó el post, quiero agradecerles a todos y espero que les haya gustado. A partir de ahora, voy a tratar de postear más seguido y en general, serán siguiendo ésta temática. Cualquier consulta, duda o lo que sea, haganla y trataré de responderles a la brevedad. Si tienen alguna recomendación sobre éste post, o quieren pedirme que realice un post sobre un tema en especial (Referido a Malvinas, obviamente), con gusto los recibiré mediante un MP. Saludos y hasta el próximo post... GLORIA Y HONOR A CADA UNO DE LOS HÉROES QUE DEJARON HASTA SU VIDA LUCHANDO POR NOSOTROS Y POR LA PATRIA. ¡PROHIBIDO OLVIDARLOS!

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Historia de Héroes: Oscar Silva - (Malvinas)
InfoporAnónimo1/11/2016

Hola, muy buenos días a todos, en esta ocación les relataré una historia que espero sea de su agrado. Mi principal objetivo con éste post es dar a conocer algunas cosas que pocos saben sobre lo que pasó durante la Gesta de Malvinas. Sin más que decir, empiezo... Les dejo una canción para acompañar el post: La historia de Oscar Augusto Silva El 15 de junio de 1982, el Capitán de Fragata Carlos Robacio, jefe del Batallón de Infantería de Marina (BIM) Nº 5 y el Comandante inglés recorrían el campo de batalla. Los muertos ingleses ya habían sido retirados y era el turno de los caídos argentinos. De pronto el jefe británico, sorprendido, lo llama al oficial argentino y le señala un cuerpo. Tenía los ojos abiertos, el rostro sereno, una herida cerca del hombro y otra cerca de la cintura y la mano aferrada furiosamente al fusil. El infante de marina argentino tomó el arma por su culata y tironeó. Pero la mano no lo soltó. Parecían una sola pieza. Espontáneamente, ambos combatientes se pararon frente al cadáver e hicieron el saludo militar. Rígidos y emocionados, en medio del silencio del campo de batalla. El argentino decidió que lo enterrarían con el arma que se negaba a devolver. Luego Robacio buscó la chapa de identificación que debía colgarle del cuello. La encontró. La tomó con firmeza y se la arrancó; era el Subteniente Oscar Augusto Silva. Desde su San Juan natal había partido Oscar con una definida vocación militar. Ya la había puesto a prueba cursando en el Liceo Militar General Espejo. Luego su camino se dirigió a la Escuela Naval. Pero no era ése su destino. No estaba a gusto. Comenzó a cursar la carrera de ingeniería. Tampoco lo satisfizo. Y decidió ingresar al Colegio Militar de la Nación. Rindió para segundo año por su pasado liceísta y entró. Era uno de los más grandes de su promoción (la 112) pero también uno de los más queridos. Porque si algo se destacaba de Silva era su intrínseca bondad. Siempre estaba dispuesto a ayudar a sus compañeros y eso le valía ser uno de los mejores camaradas. Su familia lo llamaba “gordito”, sus camaradas “el sapo”, pero para todos era una bonachón al que le costaba poner “cara de guerra”. De esos de los que se esperan constantemente buenas acciones. El Colegio Militar lo formó técnicamente. Aprendió a combatir, a conducir hombres y veló las armas. Pero sus inquietudes fueron más allá, porque intuyendo que todo aquello era incompleto, buscó ayuda en el Centro de Estudios Nuestra Señora de la Merced. Allí, un profesor de historia, “maestro de combatientes”, le enseñó que era posible perder una batalla, pero con honor. Y le regaló unos versos de su autoría que decían, en una parte: “Que no me ofrezcan lo que nunca tuve por compensar lo que nos han quitado, el honor de decir: donde yo estuve flamea un estandarte soberano”. Renglones que marcaron a fuego al joven cadete. En noviembre de 1981 egresó del Colegio Militar como Subteniente del arma de Infantería. Pero, en medio de la alegría, tuvo que sufrir un enorme dolor. Cuando su familia se dirigía a Buenos Aires para compartir con él ese momento, un accidente automovilístico acabó con la vida de su madre y dejó internado a su padre y a una hermana. Sus jefes le ordenaron que se dirigiera a su casa a hacerse cargo de la tragedia. Así lo hizo. Marchó a San Juan en compañía de su hermana Ana Clara, que vivía con él en Buenos Aires, y su novia. Allí fue una vez más lo que había sido siempre para sus hermanas: el puntal sobre el cual se asentaba la estructura del ánimo familiar. Con sus modales suaves pero firmes, sus palabras de aliento, su presencia tranquilizadora, navegó en medio de la tormenta familiar. Y fue un gran piloto. Días después, en una ceremonia privada, el general Leopoldo Galtieri le entregó el sable. Ninguno de los dos sabía lo que le iba a pasar al joven oficial poco tiempo después. Porque tres meses más tarde se lanzaba el Operativo Rosario, se recuperaban las Islas Malvinas para la Patria y la Argentina se conmovía como nunca antes en sus últimos ciento cincuenta años de vida. Mientras los argentinos se congregaban en Plaza de Mayo para apoyar a la empresa, el Ejército entero se movilizaba. Por eso Silva, destinado en el Regimiento de Infantería 4 de Monte Caseros, se comenzó a preparar para ir al sur primero, y luego para cruzar a las Islas. Llegaron a Comodoro Rivadavia, luego a Río Gallegos, más tarde a las Malvinas. La primera noche en Puerto Argentino, la siguiente al norte del aeropuerto, en la península de Freycinet, para dar la temprana alarma de algún posible ataque por mar. En medio de todo el traqueteo, Silva se mantenía preocupado por sus soldados. Hacía todo lo que podía por mantenerlos bien física y espiritualmente. Rezaba, consolaba, apoyaba. Porque todo era una larga espera en la que había lugar para el miedo y la incertidumbre. Mientras esto ocurría, el avance inglés había tenido éxito. Desembarcados el 21 de mayo en la Bahía de San Carlos, habían avanzado hacia Darwin y allí, pese a los esfuerzos de la Fuerza de Tareas Mercedes, habían vencido a los defensores. En la noche del 28 de mayo se produjo el ataque inglés, en donde falleció el Teniente Estévez. Al día siguiente, los argentinos se rendían y dejaban que los ingleses siguieran su curso hacia Puerto Argentino. El despliegue invasor se dirigía, entonces, hacia el este de la Isla Soledad, y se enfrentaría con dos cordones defensivos: el primero, en la línea imaginaria que unía de norte a sur, Monte Longdon, Dos Hermanas, Goat Ridge y Harriet. Más al este, el siguiente, que se articulaba en la misma dirección: Wireless Ridge, Tumbledown, Williams y Sapper Hill, todas pequeñas elevaciones que daban su espalda a Puerto Argentino. En la primera de las posiciones nombradas estuvo el Subteniente Silva. Llegó el 8 de junio y pasó a cumplir la misión de patrullar Goat Ridge de noche, mientras que de día debía ocupar espacio en la zona oeste del Dos Hermanas, junto a la sección del Subteniente Llambías Pravaz, un oficial un año más moderno que Oscar y que ya había tenido escaramuzas que le daban aire de veterano de guerra. ~ Subteniente Llambías Pravaz en Monte Challenger ~ Nuestro héroe venía de la tranquilidad de la vigilancia en la península de Freycinet y pasó, de la noche a la mañana, a cumplir agotadoras jornadas de patrullaje en las zonas nombradas. Pero nada logró bajar su ánimo. Al contrario, ahora era el puntal también para Llambías quien, al encontrarse con un militar más antiguo, descansó un poco su responsabilidad en él. Y de nuevo “el sapo” desplegó su mejor cualidad: la bondad. Por otro lado, ya esperaban un ataque, porque tenían noticias de la caída de Darwin y entendían que, si el desembarco había sido al oeste de la Isla Soledad, ahora tendrían que venir en dirección a donde se encontraban ellos. Cuando en la noche del 10 al 11 de junio, el Regimiento 3 de Paracaidistas británico atacó Monte Longdon; el Comando 42 de la Real Infantería de Marina hizo lo mismo contra Monte Harriet y el Comando 45 de la Real Infantería de Marina se dispuso a combatir hacia Dos Hermanas, nadie se sorprendió. Por eso no les fue fácil. En este último par de elevaciones (Silva patrullaba Goat Ridge de noche) Llambías resistió con su sección. Cerca de allí, la actitud del regimiento fue heroica. Muere el Teniente Martella y, uno tras otro, caen heridos (entre los jefes) los Subtenientes Nazer, Mosquera y Pérez Grandi. En medio de la confusa noche, con los hombres que puede, Llambías se replegó y se encontró casualmente con Silva. Juntos y con los últimos hombres de ambas secciones, se replegaron hacia el segundo cordón defensivo de Puerto Argentino. Los ingleses avanzaron, pero a costa de mucha sangre propia. Por eso, al día siguiente, se vieron obligados a descansar. Así, mientras los argentinos se reacomodaban en la línea ya muy cercana a la capital de las islas, los invasores se sobrepasaban y dejaban en primera línea a las tropas frescas del Regimiento de Paracaidistas 2 (en dirección a Wireless Ridge) y los Guardias Escoceses y los Gurkhas (contra Tumbledown y Williams). Mientras tanto, Silva no perdía la calma, como nunca lo hacía, pero demostraba algo de impaciencia por entrar en combate. No lo había podido hacer en la noche anterior, porque su misión lo alejó del mismo. Pero tenía su alma estremecida por la espera del momento de hacer la guerra. Siempre sin perder la magnanimidad en su trato con sus soldados y subalternos, a quienes seguía consolando y acompañando; animando y conduciendo. Pudiendo replegarse a la ciudad para evitar el combate, el patriota hizo lo que debía hacer: pedir un puesto de combate en la defensa y quedarse con todos los soldados de su sección que estaban en condiciones de hacerlo. Lo ubicaron en la fracción del Teniente de Corbeta Vázquez, dentro de las tropas del Batallón de Infantería 5, y desde allí se preparó para el combate final. Con la oscuridad del 13 de junio comenzó el ataque inglés. Paracaidistas, Guardias escoceses y Gurkhas chocaron contra la última resistencia argentina. Todo el poderío invasor se desató con su violencia y eficacia. Los argentinos resistían y mataban, los atacantes morían y volvían a aparecer como si nunca perecieran. Las posiciones fueron rodeadas, desgastadas, debilitadas por el fuego de artillería, lentamente, con mucho esfuerzo. En el medio de todo ello, Oscar Silva había entendido que era su final. Ordenó, disparó, condujo a sus soldados, los animó permanentemente. Era un torbellino que no podía parar hasta encontrarse en el momento con el que había soñado toda su vida: el del máximo sacrificio por la Patria. Usó un arma, otra y otra. De pronto, se quedó sin munición. Miró alrededor. Vio a un soldado muerto con un fusil pesado a su costado. Saltó a esa posición. Lo tomó y decidió no separarse más de él. Volvió a la suya y siguió disparando. En eso, sintió algo caliente cerca de su cintura y comenzó a formarse un manchón rojo sobre su uniforme de combate. Luego, lo mismo, pero cerca de su hombro. ~ Representación de tirador con FAP ~ Tocó su sangre y se aferró aún más a su arma. En su entorno, los soldados fueron muriendo uno a uno. Pareció quedarse solo. Pero no era así, pues Dios estaba con él. Y el FAP, que era su compañía en el último instante. Era su “novia” como le decían en el Colegio Militar. Cayó. Con mucho esfuerzo, se incorporó a medias y ordenó a todos que se retirasen. Él tenía con qué proteger el repliegue. El enemigo siguió avanzando. Juntó fuerzas, disparó el arma que tenía tomada con una sola mano, apoyando a los que se retiraban. Alcanzó a gritar: ¡Viva la Patria carajo! Y el bramido se escuchó desde Puerto Argentino… hasta el Cielo. Finalmente, en Monte Tumbledown, la Poesía se convirtió en Historia y el cadáver del Subteniente Oscar Augusto Silva fue el estandarte soberano que flameó para siempre sobre nuestra tierra. Reconocimientos a su labor En honor al héroe de guerra, un barrio ubicado en el departamento Rawson de la Provincia de San Juan lleva el nombre de teniente Oscar Augusto Silva. Pero también tres bustos que representan a Silva se levantan en diferentes puntos del país: uno en el Regimiento de Infantería N° 4 en Monte Caseros provincia de Corrientes; otro en el Liceo General Espejo en la provincia de Mendoza; y uno en el Monumento a los Caídos en Malvinas en plaza España, de San Juan. Hasta acá llegó el post, quiero agradecerles a todos y espero que les haya gustado. Trataré de postear más seguido y en general, serán siguiendo ésta temática. Cualquier consulta, duda o lo que sea, haganla y trataré de responderles a la brevedad. Si tienen alguna recomendación sobre éste post, o quieren pedirme que realice un post sobre un tema en especial (Referido a Malvinas, obviamente), con gusto los recibiré mediante un MP. Les pido por favor que no hagan comentarios con la intención de insultar o que se pueda mal interpretar, porque se los borraré. Saludos y hasta el próximo post... GLORIA Y HONOR A CADA UNO DE LOS HÉROES QUE DEJARON HASTA SU VIDA LUCHANDO POR NOSOTROS Y POR LA PATRIA. ¡PROHIBIDO OLVIDARLOS!

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¿Argentina necesita Fuerzas Armadas? [+ Resumen]
InfoporAnónimo1/22/2016

Hola, muy buenas noches a todos, en este post se van a desarrollar una serie de preguntas y respuestas que tendrán como base a la importancia de las Fuerzas Armadas en nuestro país. Sin más que decir, empiezo... (Resumen al final del post). ¿Por qué Argentina necesita Fuerzas Armadas? Porque es función de todo Estado disponer de medios para la defensa nacional. Y en términos más concretos, ¿Qué significa "defensa nacional"? Significa poder defender la vida y bienes de los habitantes, la integridad territorial y los recursos naturales de nuestro país. ¿Defenderlos de quien? De cualquier agresión estatal externa. Pero si Latinoamérica es una de las regiones más pacíficas del planeta y tenemos buenas relaciones con todos nuestros vecinos, ¿O no es así? Es así ahora, no lo fue en el pasado y podría no serlo en el futuro, las relaciones internacionales son dinámicas y cambiantes, no pétreas y debemos estar preparados para si en el futuro se producen cambios que puedan afectarnos, además la agresión no necesariamente debe provenir de la región. ¿Y que agresión extra regional podríamos sufrir? Ya sufrimos una agresión de manera permanente, al tener parte de nuestro territorio usurpado y ser nuestros recursos saqueados ilegalmente por una potencia extranjera, además hay que tener en cuenta que en un mundo tan impredecible como este pueden generarse situaciones de tensión con agentes extra regionales de modo no previsto. ¿Por Ejemplo? Si en algún momento alguien te decía que un buque de nuestra Armada iba a ser retenido por Ghana y casi se lo debe defender a los tiros ¿vos lo hubieras creído?, ciertamente fue un incidente menor, pero es un excelente ejemplo de un incidente no previsto y que puso en riesgo intereses nacionales Pero eso fue resuelto acudiendo a organismos internacionales, no por la fuerza... Es verdad, pero no siempre va a ser así, desde que se creó la ONU hasta ahora han muerto más de 20 millones de personas en conflictos armados ¿Vos decis que los organismos internacionales son inútiles? No, digo que no siempre su intervención evita un conflicto y menos que siempre preserva los derechos del país agredido. De todas formas nuestras Fuerzas Armadas están en malas condiciones, no podrían defendernos. Muy probablemente no, por eso mismo es urgente invertir en su modernización. ¿Y no te parece mal invertir en armas mientras hay necesidades más urgentes como la pobreza o los malos servicios estatales de salud y educación? El Estado argentino invierte recursos enormes en educación y salud pública, la mala calidad de los servicios no se debe a falta de recursos, sino a lo mal que se administran y también a la corrupción, de modo que no invertir en nuestras Fuerzas Armadas no va a mejorar en nada esa situación. ¿Y qué hacen nuestras Fuerzas en periodo de paz? ¿Se "rascan" todo el día? Todo lo contrario, diariamente nuestras fuerzas realizan actividades de apoyo a la comunidad, de adiestramiento operacional, de sostenimiento de la soberanía nacional en la Antártida y de investigación científico-tecnológica. ¿Y por qué yo nunca me entero de nada de eso? Porque la defensa nacional y las actividades de las FF.AA no son del interés de los grandes medios de comunicación y por tanto sus actividades quedan invisibilizadas para gran parte de la población. ¿Y no sería mejor utilizar esos recursos en, por ejemplo, generar puestos de trabajo? Justamente fortaleciendo nuestra industria para la defensa con nuevos proyectos se podrían generar miles de puestos de trabajo calificados y bien pagos, con el agregado de que podríamos lograr exportaciones de alto valor agregado. De todas formas yo soy una persona que rechaza los horrores de la guerra y aspira a la paz... Cualquier persona de bien rechaza la guerra y aspira a la paz, en cuanto mejor equipadas estén nuestras Fuerzas y más desarrollada nuestra industria para la defensa más probabilidades habrá de mantener ese anhelo. ¿Y como es eso? Nuestro potencial agresor verá que debido a las capacidades de nuestras fuerzas es mucho más lo que tiene para perder que para ganar si nos ataca, se llama disuasión. ¿Y para eso hace falta que nuestras fuerzas sean igual en capacidad, tamaño y recursos que las del atacante? No, hace falta que tengan la capacidad de causarle daños humanos y materiales que el agresor considere excesivos para el fin que persigue. RESUMEN: Sí, son fundamentales para mantener nuestra soberanía. Hasta acá llegó el post, quiero agradecerles a todos y espero que les haya gustado. Trataré de postear más seguido y en general, serán siguiendo la temática de Malvinas. Cualquier consulta, duda o lo que sea, haganla y trataré de responderles a la brevedad. Les pido por favor que no hagan comentarios con la intención de insultar o que se pueda mal interpretar, porque se los borraré. Saludos y hasta el próximo post...

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Historia de Héroes: Oscar Poltronieri - (Malvinas)
Historia de Héroes: Oscar Poltronieri - (Malvinas)
InfoporAnónimoFecha desconocida

Hola, muy buenos días a todos, viendo que mi post anterior -con una historia similar- les gustó y algunos me pidieron que continue compartiendo información de éste tema, vengo a relatarles otra increíble historia, de la cual estoy seguro que les va a interesar y gustar. Mi principal objetivo con éste post es dar a conocer algunas cosas que pocos saben sobre lo que pasó durante la Gesta de Malvinas. Sin más que decir, empiezo... Canción realizada en homenaje a todos aquellos que combatieron en Malvinas, entre ellos se nombra a Poltronieri. Dale play, acompaña bien al post... La historia de Oscar Poltronieri Oscar Ismael Poltronieri nació el 2 de febrero de 1962 en Mercedes, Provincia de Buenos Aires. Es el fiel exponente del hombre de campo de la provincia de Buenos Aires. Duro, curtido, abnegado, trabajador, sacrificado, leal y, por sobre todo, medido con las palabras. Pese a sus apellido Italiano, es el típico exponente de la raza "gaucha" con la que se forjó la Argentinidad, la Patria y las tradiciones... A la edad de 10 años tuvo que dejar la escuela para poder a ayudar económicamente a su madre, saliendo a lustrar zapatos en las calles y la plaza de la ciudad. Luego de realizar diferentes trabajos en el campo y como pescador, a los 19 años Oscar decide realizar el Servicio Militar de forma voluntaria. Rápidamente fue destinado en el Regimiento de Infantería 6 de Mercedez. Durante los 45 días que duró el entrenamiento, Oscar manifestó condiciones excepcionales y pronto sus superiores se dieron cuenta de que era el mejor soldado de su grupo. Aprendía rápido, era incansable, obediente, tenaz y ducho en el manejo de las armas. Pero si algo sorprendió a sus instructores fue su habilidad en el manejo de las ametralladoras pesadas MAG, a las que parecía conocer de toda la vida. Cuando ya estaba próximo a finalizar su servicio en el Ejército, nota en una madrugada algo extraño: vió que las luces de la unidad estaban encendidas y que los movimientos eran extremadamente inusuales. Ese mismo día se enteró que sería destinado al frente de batalla en Malvinas. Hasta acá, todo bien, muestro la historia de un hombre que sufrió, tuvo que luchar siempre para salir adelante y eso ya lo destacaría, pero... ¿Que hizo que Oscar Poltronieri se convirtiera en un HÉROE? Oscar se convirtió en un HÉROE por constituirse durante toda la campaña en ejemplo permanente de sus camaradas, por su espíritu de lucha, sencillez y arrojo, ofreciéndose como voluntario para misiones riesgosas. En los combates desarrollados en las zonas de los Montes Dos Hermanas y Tumbledown, operó eficazmente una ametralladora MAG, deteniendo repetidos ataques enemigos. Fue siempre el último en replegarse, resultando sobrepasado en ocasiones por los Ingleses. Varias veces se lo tuvo por muerto, pero logró reunirse con su sección y siguió combatiendo con igual decisión y eficacia. Esto no alcanza para saber todo lo que realmente hizo Oscar Poltronieri, solo él puede explicarnos todo lo que pasó, desde su inquietante y humilde personalidad, dado que viene de un hombre que con solo 19 años de edad, realmente demostró y cumplió ante todos sus compañeros y superiores, que lo de la eterna frase, "Yo por mis compañeros me las juego", no es una utopía y el lo evidenció sin dudar. No se las jugó en un bar, en una contienda de barrio o en una cancha de fútbol, se las jugó ante unas de las primeras potencias del mundo y en una causa muy especial: La Guerra de Malvinas. Lejos de las intenciones políticas que rodean este tipo de conflictos, no era el problema de Oscar Poltronieri, su problema era defender nuestra gran familia, nuestro gran hogar, nuestra Nación Argentina, que exponía a sus jóvenes hijos, a defender la Patria. Vayamos a su propio relato... "Esto fue ya en Junio. Estábamos en el Monte Dos Hermanas, una noche yo estaba de guardia en la posición adelantada y escucho unas voces raras. No eran de los nuestros, no entendía lo que decían. Le aviso al Teniente, que los observa con un visor nocturno: los tipos estaban a 50 mts. Los Ingleses venían todos amontonados, tirando tiros por cualquier parte, gritando, tocando tambores. Un soldado que estaba arriba del monte comenzó a tirales con su ametralladora MAG. Ahí nos vieron y comenzó el fuego cruzado. A mi lado cayo un compañero con la cara llena de sangre. A mí me dio impresión verlo, pero a la vez, me dio más coraje y mas bronca... Yo le daba y le daba a la MAG. Ramón, el que había caído al lado mío, era mi compañero de arma. Él era MAG N° 2 y yo MAG N° 1. Éramos muy amigos, por eso me dio tanta bronca. Ahí me dije: << Si a él lo mataron a mí me van a matar también. ¿Por que me voy a salvar? >> Entonces tenía que jugarmela. Era casi de día, yo tiraba y tiraba. Mi abastecedor, el que le ponía las cintas a la MAG, estaba cansado, pero yo seguía y seguía tirando contra los tipos. No se iban a salvar. En un momento parecía que todos los Ingleses querían pararme, les jodía mi ametralladora, sentía como pasaban las balas... a las trazantes se las veía bien clarito. Atrás de unas piedras estábamos nosotros amontonados, y a la orden de retirada, todos mis compañeros comenzaron a salir de sus posiciones, se fueron replegando hasta que en un momento estoy con mi abastecedor y el ayudante apuntador. Entonces les digo a los pibes: << Váyanse, repliéguense, que yo me quedo solo >> Ellos no querían, me decían: << Negro, vayámonos todos, a vos solo te van a matar, te la van a dar >> Yo les contesto: << No váyanse ustedes, tienen familia, amigos, todo. Yo también tengo familia, amigos, pero ellos siempre entienden... ¡Y váyanse de una vez, carajo, después voy a ir yo! >> Solamente quedaba cerca de mí un Sargento, pero yo sabía que la señora de él, justo ese día había tenido una nena. Le había llegado un telegrama. Le digo entonces al Sargento: << Mi sargento, usted tiene un nuevo hijo en el mundo y tiene que verlo. Repliéguese. Déjeme a mi solo. Yo soy soltero, prefiero morir yo, antes que usted. Me voy a arreglar >> Y me arregle... A lo lejos veía como peleaba la gente del Regimiento de Infantería 7 de La Plata, en Monte Longdon, atrás nuestro cerca de la playa. Llovían las balas sobre mí, estaba solo. Me repliego y tiro, me repliego y tiro, hasta que llegué al pueblo... Poltronieri resistió horas en el Monte Dos Hermanas, solo, manteniendo su posición. Incluso fue sobrepasado por el enemigo, sin darse cuenta y cuando se percató de ello, inició un lento repliegue, sin dejar de combatir, regresó únicamente cuando se quedó sin munición. En Puerto Argentino les pregunto a unos soldados si sabían dónde estaba el Regimiento de Infanetría 6, yo quería volver con los míos, ellos dijeron que habían pasado por ahí y que les dijeron que el punto de reunión del Regimiento, era el cementerio. Cuando llego al cementerio ya habían pasado casi dos días, mis compañeros me ven y no lo pueden creer. Ellos pensaban que me habían matado los Ingleses. Y yo les digo: << ¿Qué? ¡Esos tipos a mi no me matan, que va hacer, me salvé, no me la dieron! >> Todos empezaron a gritar, a abrazarme, se me tiraban encima, como en la cancha al que hace un gol. Luego me levantaron, me llevaron en andas, tenían mucha alegría de verme. Entonces lloré... Después me enteré que al hacer el parte, me habían dado por muerto o desaparecido, pero el Sargento contó que yo me había quedado en la posición tirando con mi MAG. El Teniente no podía creer que yo hubiera vuelto, me agarra y me da un abrazo, y me dice: << ¡Poltronieri! >> << Que va hacer, parece que mi destino era volver... Y acá estoy >> Le contesté yo. De allí fuimos al puerto, tres días esperamos el Barco que nos iba a llevar, el "Bahía Paraíso". Ya eramos prisioneros, no podíamos salir de ahí... Uno de los nuestros, sabía Inglés. Por él nos enteramos de lo que hablaban de nosotros. Esos tipos dijeron: << A pesar de que son muy jóvenes, tienen buen entrenamiento >> Yo pensaba, pensaba en lo que habíamos hecho y a dónde íbamos ahora... Estaba solo y lloraba de la bronca." El actual Coronel Vilgré La Madrid agrega... "Fue el último Infante Argentino en combatir en la batalla de Puerto Argentino. Cuando ésta (la Guerra) terminó, un agotado y flaco Poltronieri ingresaba como un espectro con su ametralladora aún en los brazos... Su espíritu le decía que aún se podía pero sus fuerzas lo iban abandonando de a poco. Los últimos cinco días habían sido agotadores y ya nada quedaba por hacer. Se reunió con su jefe... había muy pocos... solo catorce, el resto: muertos, heridos y prisioneros..." Reconocimiento a su labor Por su hazaña y heroísmo en la batalla del Monte Dos Hermanas, recibió la máxima condecoración militar Argentina: Cruz "La Nación Argentina al Heroico Valor en Combate" Éste gran hombre pasó etapas muy difíciles luego de la guerra, no solamente psicológicas, sino también económicas. Llegando a tener que ir a pedir a los trenes, pero como las personas le respondían "Andá a pedirle a Galtieri" se sintió muy desalentado por aquellas personas a las cuales él había ido a defender... En un momento hasta estuvo a punto de vender todas sus medallas y condecoraciones, porque ni siquiera tenía una casa digna y encima el estado le reclamaba una gran deuda, la cual le era imposible pagar, obviamente. Si les interesó el tema y disponen de un tiempito libre, les recomiendo ver el siguiente documental, en donde se detalla mejor la historia recientemente relatada... Hasta acá llegó el post, quiero agradecerles a todos y espero que les haya gustado. A partir de ahora, voy a tratar de postear más seguido y en general, serán siguiendo ésta temática. Cualquier consulta, duda o lo que sea, haganla y trataré de responderles a la brevedad. Si tienen alguna recomendación sobre éste post, o quieren pedirme que realice un post sobre un tema en especial (Referido a Malvinas, obviamente), con gusto los recibiré mediante un MP. Por favor, cualquier comentario háganlo con respeto, sino me veré en la obligación de borrarselos y si encima agrede a alguien, los bloquearé. Saludos y hasta el próximo post... GLORIA Y HONOR A CADA UNO DE LOS HÉROES QUE DEJARON HASTA SU VIDA LUCHANDO POR NOSOTROS Y POR LA PATRIA. ¡PROHIBIDO OLVIDARLOS!

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Opinión de un Español sobre Argentina
InfoporAnónimo1/9/2016

Hola, muy buenos días a todos, en este post les voy a mostrar la opinión de Ignacio de los Reyes que es un corresponsal periodístico de la BBC. Sin más que decir, empiezo... Después de casi tres años en el país, el corresponsal de la cadena británica BBC regresa a Europa y nos deja una reflección sobre las 12 cosas que aprendió estando en Argentina. El fútbol, el tango y Caminito, algunos íconos de nuestro país... Gracias a las canciones de Joaquín Sabina sabía lo que era "La Doce", dónde quedaba San Telmo y qué era un colectivo, pero cuando llegué a Buenos Aires un 21 de abril de 2012 conocía poco sobre este país, que aún estoy intentando descifrar. Lo que sigue no es más que un compendio muy subjetivo (y algo nostálgico) sobre algunas cosas que puede aprender un periodista extranjero de Argentina. Del trabajo y de la vida. De los paseos por la Avenida Corrientes, de los piquetes en la 9 de Julio, de las caminatas por la Patagonia, de los calores de Misiones y de los coyas de Salta: ~ 1 ~ El tango es patrimonio nacional, pero la verdadera música que reina en la calle argentina es la cumbia. ~ 2 ~ El mundo se divide entre Boca y River, entre Charly y Gustavo, entre Macri y Cristina, entre el interior y la capital, entre los que dicen "publicidad" y los que dicen "propaganda", entre el periodista Jorge Lanata y el programa kirchnerista 6,7,8, entre las rochas y las chetas, entre las divas televisivas Mirtha Legrand y Susana Giménez. ~ 3 ~ En Argentina, el fin del mundo siempre parece a la vuelta de la esquina, pero rara vez suele llegar. Tan acostumbrados están los argentinos a vivir al borde del precipicio que han inventado un arte, el del "atado con alambre", que ha vuelto a este país creativo e ingenioso, sobreviviente y con una capacidad infinita de adaptarse a la montaña rusa que es este fascinante lugar. ~ 4 ~ La vida es vertiginosa y el ritmo político de Argentina, más. Lo que hoy es seguro puede cambiar radicalmente al día siguiente. Y esa es una lección que aprendió a golpes este periodista, que se equivocó muchas veces y al que le costó entender que muchas cosas no son lo que parecen y que muchas otras necesitan buena dosis de perspectiva y contexto. El político que parece un líder indiscutible en enero puede no ser nadie el diciembre. Y viceversa. El equipo que arranca con dudas un Mundial de fútbol puede llegar a la final del campeonato. El "default técnico" que muchos temían en julio de 2014 no trajo el apocalipsis al país. Y cuando pensabas que jamás podría gustarte el mate o el fernet, sucumbiste. Todo cambia. ~ 5 ~ El choripán no es un pan con chorizo. Es un ícono pop y un símbolo político. Más allá de eso, en Argentina siempre hay que darle un aplauso al asador. ~ 6 ~ Y el tema del dólar "es complicado". Pero el del Peronismo, aún más. Unos días los argentinos creen que éste es un "país de mierda", que en algún momento de su historia se frustró su destino de potencia mundial o que no hay manera de ser "normal", pero a mí me gustan más cuando desafían al resto del mundo: "Decíme qué se siente". ~ 7 ~ El argentino es humilde, amable y familiar, reparte abrazos y dice te quiero a menudo. Se interesa por saber más de quien viene de fuera. Son mujeres y hombres para los que el asado del domingo es sagrado, que golpean cacerolas para protestar y para celebrar, que han hecho un arte de la costumbre de hacer fila y esperar, para los que la amistad está por encima de todo. No importa que en realidad seas manchego y que nunca en tu vida hayas pisado Galicia. Si eres español, el argentino te llamará "gallego". ~ 8 ~ Ah, la "interna". Una de esas palabras que todo periodista extranjero debe aprender para entender que detrás de cada historia hay un conflicto, una rivalidad, una tensión, a menudo entre grupos que buscan fines similares. La interna peronista, la interna del sindicato, la interna de la asociación de víctimas. El reflejo de una sociedad que ama el debate y la discusión y una trampa para el que crea que en este país todo es como parece. ~ 9 ~ Cuando tienes una duda no pides que te la aclaren, preguntas "si puedes hacer una consulta". ~ 10 ~ Llegas a Argentina y te causan gracias los chamuyos (el arte nacional del piropo), pero detestas el drama y el histeriqueo (ahora me gustas y después no, ahora que me buscas ya no te quiero). Ahora te cansa el chamuyo, pero te has convertido en un dramático histérico y vivirás con esa divertida maldición por el resto de tu vida. ~ 11 ~ Besos. Besos por todos lados... En la fila del mercado, besos. En el cine, besos. Y cuando te presentan a alguien nuevo, besos. ~ 12 ~ Los argentinos no responden al estereotipo de seres arrogantes ni se creen superiores. Los argentinos tienen las cataratas de Iguazú y el glaciar Perito Moreno, los cerros del Norte y los picos de la Patagonia, los vinos de Mendoza y las ballenas del sur. Los argentinos tienen el dulce de leche, la carne, la mano de Maradona, a Ricardo Darín y a Las Leonas, la noche de Palermo, Relatos Salvajes, Esperando la Carroza y las páginas de Borges. ~ "El argentino no es arrogante, es sólo que es consciente de que vive, sin lugar a dudas, en uno de los mejores lugares del mundo." ~ Hasta acá llegó el post, quiero agradecerles a todos y espero que les haya gustado. Trataré de postear más seguido y en general, serán siguiendo la temática de Malvinas. Cualquier consulta, duda o lo que sea, haganla y trataré de responderles a la brevedad. Les pido por favor que no hagan comentarios con la intención de insultar o que se pueda mal interpretar, porque se los borraré. Saludos y hasta el próximo post...

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Historia de Héroes: Teniente Espinosa - Malvinas (Orgullo)
InfoporAnónimo2/5/2016

Hola, muy buenas noches a todos, en esta ocasión les relataré una historia que espero sea de su agrado. Mi principal objetivo con éste post es dar a conocer algunas cosas que pocos saben sobre lo que pasó durante la Gesta de Malvinas. Sin más que decir, empiezo... Les dejo una canción para acompañar el post: La historia de Ernesto Emilio Espinosa Ernesto Espinosa era un oficial del Ejército Argentino, integrante de la Compañía de Comandos 602 y poseedor del rango de "Teniente" cuando ocurrió la recuperación de las Islas Malvinas, por parte de nuestro país. En Mayo de 1982, el jóven Teniente de 27 años, se despidió de su esposa y de sus dos hijas (Florencia y Gabriela) para ir a defender la Patria y a cumplir su juramento. Ya en nuestras Islas, se le dio la órden integrar la primera sección de la Compañía de Comandos 602, que con un agregado del 601, tenía la misión de adentrarse 40 kilómetros delante de la primera línea nacional para informar sobre las actividades británicas tras el desembarco en San Carlos. Recién llegados a Malvinas y con data imprecisa sobre la ubicación del enemigo, el capitán José Vercesi y sus doce hombres (entre ellos, el Teniente Espinosa) partieron de Puerto Argentino en la gélida mañana del 29 de mayo de 1982 a bordo de dos helicópteros que volaron a ras del piso para evitar radares y posibles ataques. Así llegaron al pie de Monte Simons, sin saber que a escasa distancia había un campamento británico. Según lo acordado, el rescate sería al tercer día. El ascenso les llevó toda la jornada, pero desde la cima lograron divisar un corredor aéreo de helicópteros enemigos que transportaban cañones y bultos, movimientos que lograron transmitir hasta que los marines les bloquearon las comunicaciones. La mañana del 30, tras una noche nevada, el grupo de élite emprendió la vuelta sobre la dificultosa turba rumbo a Fitz Roy, que si bien estaba a 25 kilómetros en sentido sur a la capital isleña, era donde se encontraba la sección argentina más próxima. Con sus hombres mojados hasta la cintura tras haber cruzado el arroyo Malo y previendo otra noche helada, Vercesi tomó la riesgosa decisión de hacer un alto en el puesto ovejero, un galpón de madera y chapas que tenía dos plantas. "Admito que fue un error guarecernos allí, pero había condicionamientos: era eso o arriesgarme a perder la mitad de mi gente, que tenía principio de congelamiento en los pies", recuerda hoy el ex jefe del comando. El 31, físicamente repuestos y con la ropa seca, despertaron muy temprano y empezaron a prepararse para seguir viaje. A las ocho escucharon un helicóptero. Como era el tercer día de la misión, pensaron que podía ser el rescatista, aunque a causa de la bruma ni los visores nocturnos resultaron útiles. El ruido cesó, no la incertidumbre, por lo que apuraron todo para dejar el galpón. En ese momento, Espinosa, que desde un ventanal del primer piso recorría el paisaje con la mira telescópica de su fusil, advirtió: "¡Me parece que viene gente avanzando!". En efecto, eran marines del Cuadro de Guerra para Montaña y el Ártico al mando del capitán Rod Boswell, camuflados con uniformes que se confundían con la turba. Siete hombres se apostaron frente al puesto, a 60 metros, mientras otros 12 rodeaban el lugar, resguardados por una elevación más alejada. Ante el alerta de Espinosa, el sargento Miguel Castillo se sumó al avistaje. También vio bultos que se movían sin poder precisar si eran personas u ovejas. Hasta que la claridad despejó toda duda. Ambos dieron rápido aviso a quienes estaban abajo para que salieran del puesto, y Castillo instó a Espinosa a hacer lo mismo, pero el tirador especial de la fracción le contestó: "¡No, yo me quedo! Acá tengo más campo de tiro. ¡Salgan ustedes que yo los cubro!" Y de inmediato abrió fuego... La respuesta sobrevino con un proyectil antitanque hizo estremecer la estructura y los marines siguieron el avance disparando con lanzacohetes, fusiles y lanzagranadas. En el fragor del combate, una granada alcanza a el valeroso Teniente Espinosa y fallece instantáneamente, pero su acto de entrega les dio tiempo a sus compañeros para dejar el galpón antes de que se incendiara y para correr hasta la orilla del arroyo, donde se apostaron para luchar. Así fue como Ernesto cumpliendo con su juramento, el de "seguir constantemente la bandera y defenderla hasta perder la vida". El capitán al mando de los Britanicos, años después dijo: "Los argentinos no debían haber permanecido dentro de la granja, pero suplieron esa falta de profesionalidad con valor. Todos los que pudieron salieron de la casa y lucharon hasta que no pudieron más" ~ Restos de la pequeña casa en Top Malo House ~ Reconocimiento a su labor El Teniente Espinosa fue declarado "HÉROE NACIONAL" y condecorado con la Cruz "La Nación Argentina al heroico valor en combate" por la siguiente causa: “Voluntariamente proteger el repliegue de sus camaradas cuando integraba una patrulla de exploración adelantada y, ante un ataque notoriamente superior en efectivos y personal, combatir hasta lograr, merced al sacrificio de su vida, el cumplimiento de su misión." Además llevan el nombre de "Teniente Primero Espinosa" : Una calle de Rosario, Santa FeUna calle de la ciudad de Apóstoles, MisionesLa sala de situación del Regimiento de Infantería de Monte 30 Hasta acá llegó el post, quiero agradecerles a todos y espero que les haya gustado. Trataré de postear más seguido y en general, serán siguiendo ésta temática. Cualquier consulta, duda o lo que sea, haganla y trataré de responderles a la brevedad. Si tienen alguna recomendación sobre éste post, o quieren pedirme que realice un post sobre un tema en especial (Referido a Malvinas, obviamente), con gusto los recibiré mediante un MP. Les pido por favor que no hagan comentarios con la intención de insultar o que se pueda mal interpretar, porque se los borraré. Saludos y hasta el próximo post... GLORIA Y HONOR A CADA UNO DE LOS HÉROES QUE DEJARON HASTA SU VIDA LUCHANDO POR NOSOTROS Y POR LA PATRIA. ¡PROHIBIDO OLVIDARLOS!

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Historia de Héroes: Teniente Estévez - Malvinas (Orgullo)
InfoporAnónimo2/12/2016

Hola, muy buenas noches a todos, en esta ocasión les relataré una historia que espero sea de su agrado. Mi principal objetivo con éste post es dar a conocer algunas cosas que pocos saben sobre lo que pasó durante la Gesta de Malvinas. Sin más que decir, empiezo... Les dejo una canción para acompañar el post: La historia de Roberto Néstor Estévez Roberto, oriundo de Posadas, Misiones, era el séptimo de nueve hermanos. Con tan sólo ocho años de edad creó una historieta muy bien dibujada, cuyo héroe era un gaucho con capa, que vivía grandes aventuras (todas con sentido nacional). Roberto escribió esta historieta durante cuatro años y durante ese tiempo, el superhéroe nacional iniciaba una campaña para recuperar las islas Malvinas. Lograba todas sus metas y, descubierta su vocación militar, un amigo le comento que los zurdos no entraban al Colegio Militar porque tenían problemas para manejar las armas y disparar. Estévez tenía diecisiete años y, frente a la posibilidad de quedarse sin ingresar al Colegio Militar, aprendió a escribir y manejarse con la mano derecha. En 1981 realizando un Curso de Comandos y, durante el desarrollo de una exigente ejercitación propia de la especialidad, tuvo un paro cardíaco. El médico que lo atendió lo dio por muerto pero continuó dándole los auxilios correspondientes; milagrosamente, reaccionó. En forma inmediata, sufrió un segundo paro, del que vuelve a recuperarse. Fue enviado al Hospital en forma inmediata. Todos se quedaron sorprendidos cuando, al día siguiente, se presentó para continuar el curso. El 2 de Abril de 1982, participó en la exitoso desembarco en Puerto Argentino, junto con el Regimiento de Infantería Mecanizado 25. El 4 de Abril, a bordo del buque ARA "Isla de los Estados", la sección Bote (comandada por Estevez) era enviada a Puerto Darwin. ~ Buque logístico ARA "Isla de los Estados" ~ El 27 de Mayo, el Teniente Coronel Ítalo Ángel Piaggi, Jefe del Regimiento de Infantería 12, le ordenó a Estévez que su sección debía marchar hacia la primera línea de combate, debido a que los británicos, que habían desembarcado en San Carlos el 21 de mayo, avanzaban hacia Darwin y ya se habían producido enfrentamientos con efectivos del Regimiento. Como respuesta al pedido de Piaggi, Estevez se mostró contento por poder entrar en combate y dijo a sus tropas: "Soldados, en nuestras capacidades están las posibilidades para ejecutar este esfuerzo final, y tratar de recomponer esta difícil situación. Estoy seguro de que el desempeño de todos será acorde a la calidad humana de cada uno de ustedes y a la preparación militar de que disponen... ¡Seguidme!" A las 2 de la madrugada del 28 de Mayo llega a la zona de Colina Darwin, sitio cercano al actual cementerio de Darwin que ya era zona de combate. Al hacerlo, se cruza con tropas del Regimiento de Infantería 12, a cargo del Subteniente Peluffo, que estaba en la zona. Estévez hizo desplegar en forma de abanico a sus aproximadamente cuarenta hombres. Luego entró en combate contra los británicos. Las fuerzas Argentinas, se enfrentaban contra 150 hombres bien armados y con apoyo naval que disparaba a la zona. En el combate, que desde las 5 de la mañana se prolongó hasta casi el mediodía, la sección de Estévez rechazó tres avances ingleses impidiéndoles tomar la Colina. A partir de acá, pasaremos a el relato del soldado conscripto Sergio Daniel Rodríguez... Relato del soldado Sergio Rodriguez El Teniente Estévez estaba recorriendo las posiciones, gritando órdenes a derecha e izquierda, todo esto, repito, bajo el terrible fuego enemigo. Al salir del pozo contiguo al mío recibió dos balazos en el brazo y pierna izquierda, respectivamente. Tambaleándose, llegó al pozo donde yo me encontraba. Este valeroso oficial, sin preocuparse de sus propias heridas, me preguntó por las mías, pues yo estaba ensangrentado. Le contesté que podía arreglármelas. Estévez tomó un FAL y comenzó a disparar; luego, por radio estuvo dando nuevas órdenes. Mi MAG la tomó otro soldado del RI 12 y abrió fuego contra el enemigo. Ese soldado recibió un balazo en la cabeza, obra de francotiradores –los que mayores bajas causaron en nuestra dotación– y cayó muerto. Éramos cinco en el pozo en ese momento. Comenzamos a soportar fuego directo de morteros y las cercanas explosiones de los proyectiles que caían nos arrojaban lluvia de tierra sobre nuestras cabezas. Estévez, lo repito, sin importarle sus heridas, tomó el casco del soldado muerto del RI 12 y me lo colocó en la cabeza para protegerme, ya que nosotros usábamos boinas verdes y eso no protege nada ante una bala o una esquirla. En ese momento recibió un nuevo balazo en el pómulo derecho y se desplomó pesadamente a mi lado. Tratamos de auxiliarlo y le oímos decir algo, que nadie entendió, y luego expiro... Como estaba cargado de granadas, cualquier proyectil podía impactarlas y volarnos a todos, se las quitamos y sacamos el cuerpo fuera del pozo. Luego, afuera, su cuerpo de héroe recibió numerosos balazos más, quedó casi irreconocible y la prueba de esto es que luego del combate lo reconocieron por la manera especial que tenía, como lo hacen los comandos, de atarse los cordones de los borceguíes. Tomé la radio y después de algunos intentos logré comunicarme con el Teniente Coronel Piaggi y le informé que "Bote" (nombre clave de Estévez) estaba muerto. Le pedí instrucciones: “Esperen y aguanten hasta que lleguen los Pucará de apoyo”- me contestó. Los Pucará nunca llegaron. Entretanto, los ingleses habían logrado tomar las alturas y desde allí su fuego nos estaba acribillando. El Subteniente Peluffo, para evitar un inútil derramamiento de sangre, ya que habíamos agotado todas nuestras municiones, alzó la bandera blanca y todo terminó para nosotros. Recuerdo que en nuestras posiciones los muchachos se pusieron a fumar o comer chocolates y caramelos, embargados de una total tranquilidad y satisfacción por haberse batido como bravos. Al tomarnos, nos registraron como prisioneros y los ingleses descubrieron que teníamos ocultos cuchillos y ahorcadores (tanzas usadas para estrangular) y algunos recuerdos de tropas británicas que habíamos conseguido después de desembarcar. Eso, más que nada, los hizo entrar en furia y nos golpearon. A mí, que estaba herido en el suelo, tendido sobre un chapón, me propinaron un puntapié. Debí soportar, como todos mis compañeros, el interrogatorio de la inteligencia inglesa. El hecho de tener prisioneros “boinas verdes” en San Carlos y Darwin y la enconada resistencia que les opusimos les hacía no creer que cincuenta efectivos con sólo dos MAG, dos lanzacohetes y fusiles, hubieran podido detener a toda una compañía de tropas altamente especializadas, obligándolas a replegarse tres veces durante aquellas cinco horas infernales. Así fue, ciertamente, el combate de Goose Green o Pradera del Ganso. Algunos pocos soldados del 8 y del 12 y nuestra sección AOR dio material al jefe del comando inglés, Brigadier Mayor Julián Thompson, que en su libro "No Pic-nic" describió la dureza de esta batalla que retrasó considerablemente los planes ingleses de tomar Darwin. Esa fue la historia de como el Teniente Roberto Estevéz, de tan solo 25 años, dio todo por la Patria y por todos nosotros, incluso lo más valioso que puede tener un hombre... Su vida. Desde su muerte durante la guerra, la figura de Estévez es una de las más importantes influencias en el Ejército Argentino, catalogado como un ejemplo de liderazgo, valor y coraje, y referente de lo que deber ser un "buen soldado". Tiempo después del fallecimiento de Roberto, su familia encontró la siguiente carta... Carta de Estévez a su Padre Querido papá: Cuando recibas esta carta, yo estaré rindiendo cuentas de mis acciones a Dios, nuestro Señor. Él, que sabe lo que hace, así lo ha dispuesto: que muera en el cumplimiento de mi misión. Pero, ¡fijate vos qué misión! ¿No es cierto? ¿Te acordás cuando era chico y hacía planes, diseñaba vehículos y armas, todos destinados a recuperar las islas Malvinas y restaurar en ellas nuestra Soberanía? Dios, que es un Padre generoso, ha querido que éste, su hijo, totalmente carente de méritos, viva esta experiencia única y deje su vida en ofrenda a nuestra Patria. Lo único que a todos quiero pedirles es: que restauren una sincera unidad en la familia bajo la Cruz de Cristo. Que me recuerden con alegría y no que mi evocación sea la apertura a la tristeza. Y, muy importante, que recen por mí. Papá, hay cosas que en un día cualquiera no se dicen entre hombres, pero que hoy debo decírtelas: gracias por tenerte como modelo de bien nacido, gracias por creer en el honor, gracias por tener tu apellido, gracias por ser católico, argentino e hijo de sangre española, gracias por ser soldado, gracias a Dios por ser como soy, y que es el fruto de ese hogar donde vos sos el pilar. Hasta el reencuentro, si Dios lo permite. Un fuerte abrazo. Dios y Patria... ¡O Muerte! Roberto. Reconocimientos a su labor El Teniente Roberto NéstorEstevez fue declarado "HÉROE NACIONAL" y condecorado la "Cruz al Heroico Valor en Combate" (máxima condecoración militar de la República Argentina) por el siguiente motivo: "Dirigir un contraataque durante la noche, en una zona ocupada por fuerzas enemigas superiores, para permitir el repliegue de efectivos propios comprometidos. Pese a resultar herido seriamente, continuar en la acción, ocupar el objetivo asignado y mantenerlo en situación desventajosa, rechazando sucesivos ataques, oportunidad en la cual ofrenda su vida." Además llevan el nombre de "Teniente Primero Roberto Néstor Estévez" : La Compañía de Cazadores de Monte 18, ubicada en Misiones Una calle de la ciudad de Paraná, Entre Rios Una avenida en la ciudad Concepción de la Sierra, Misiones Una plaza en Posadas, Misiones Una escuela en la localidad de Jardín América, Misiones Un barrio en Posadas, Misiones Un barrio en Alto Comedero, Jujuy Un centro vecinal en la capital de Catamarca Inclusive por la propuesta de un Diputado en la ciudad de Posadas, se aprobó por unanimidad la ordenanza Nº 2677, que instituye el 28 de Mayo de cada año como el "Día del Héroe de la Ciudad de Posadas." Hasta acá llegó el post, quiero agradecerles a todos y espero que les haya gustado. Trataré de postear más seguido y en general, serán siguiendo ésta temática. Cualquier consulta, duda o lo que sea, haganla y trataré de responderles a la brevedad. Si tienen alguna recomendación sobre éste post, o quieren pedirme que realice un post sobre un tema en especial (Referido a Malvinas, obviamente), con gusto los recibiré mediante un MP. Les pido por favor que no hagan comentarios con la intención de insultar o que se pueda mal interpretar, porque se los borraré. Saludos y hasta el próximo post... GLORIA Y HONOR A CADA UNO DE LOS HÉROES QUE DEJARON HASTA SU VIDA LUCHANDO POR NOSOTROS Y POR LA PATRIA. ¡PROHIBIDO OLVIDARLOS!

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Historia de Héroes: Pedro Giachino - Malvinas (Orgullo)
InfoporAnónimo2/19/2016

Hola, muy buenas noches a todos, en esta ocasión les relataré una historia que espero sea de su agrado. Mi principal objetivo con éste post es dar a conocer algunas cosas que pocos saben sobre lo que pasó durante la Gesta de Malvinas. Sin más que decir, empiezo... Les dejo una canción para acompañar el post: La historia de Pedro Edgardo Giachino Pedro Giachino nació un 28 de mayo de 1947 en la provincia de Mendoza, donde realizó sus estudios primarios y secundarios. Al finalizar la secundaria con 17 años, decidió ingresar a la Armada Argentina el 3 de febrero de 1964 como cadete del Curso Preparatorio de la Escuela Naval Militar. En dicho Instituto se destacó por sus cualidades deportivas y su envidiable sentido del humor. Se inclinó por la Infantería de Marina, destacándose rápidamente por su elevado espíritu militar. Luego de finalizar el Viaje de Instrucción a bordo de la Fragata ARA "Libertad”, se recibió de Guardiamarina de Infantería de Marina el 30 de diciembre de 1967, integrando la Promoción 96 de cadetes navales. En febrero de 1968 realizó un intensivo curso de Comandos para Infantes de Marina en Tierra del Fuego. Su primer destino fue el Batallón de Infantería de Marina N°5. ~ Cuarteles del Batallón de Infantería 5, por los años 70 ~ ~Pedro Giachino es el primer hombre a la izquierda ~ Sus inclinaciones por el combate en circunstancias especiales, lo llevaron a realizar el curso de Reconocimiento Anfibio en el año 1970. En 1971 aprobó el curso de Comandos para Personal Superior en la Escuela de Infantería del Ejército Argentino, en el que sobresalió por sus condiciones profesionales. Completó su formación como comando anfibio al calificarse como paracaidista militar en la Brigada de Infantería Aerotransportada del Ejército Argentino, en Córdoba. Ascendió a Teniente de Navío el 31 de diciembre de 1975. Luego, en el Batallón de Infantería de Marina N°1 fue Jefe de una Compañía de Tiradores. Posteriormente ocupó el cargo de Jefe de Operaciones de la Agrupación Comandos Anfibios y más tarde el de Ayudante del Jefe de Operaciones e Inteligencia de la Fuerza de Apoyo Anfibio. El 31 de diciembre de 1981, ya como Capitán de Corbeta, asume su último cargo: Segundo Comandante del Batallón de Infantería de Marina Nº1. Para las operaciones de recuperación de nuestras Islas Malvinas, Giachino fue Jefe de una patrulla de Comandos Anfibios y Buzos Tácticos que desembarcó el 1 de abril de 1982 durante la noche, en una playa al Sur de Puerto Argentino. Su misión era lograr la rendición del Gobernador británico antes de que el grueso de las tropas argentinas irrumpiera en la localidad. Con ello Giachino debía evitar un sangriento e inútil combate en plena planta urbana. La patrulla desembarcó desde el Destructor ARA "Santísima Trinidad", logrando llegar a las playas en botes de goma; las fuerzas enemigas de la zona no advirtieron el desembarco nocturno de los hombres de Giachino. ~ Comandos Anfibios preparando los botes para el desembarco sobre el ARA "Santísima Trinidad" ~ A las seis de la mañana del 2 de abril de 1982, Giachino rodeó con sus hombres la casa del Gobernador británico y le intimó rendición; los británicos, sorprendidos, abrieron fuego sobre la patrulla. Tal como prescribían las órdenes recibidas, Giachino procedió sin provocar bajas ni daños al oponente; sin duda, estas órdenes son las más difíciles que pueda recibir un militar, pero Giachino estuvo a la altura de las circunstancias. Repite varias veces su intimación; los británicos redoblaron sus disparos sin dar indicación de tregua alguna. Treinta minutos después, la primera ola de asalto de la Fuerza de Desembarco Argentina toca tierra en las playas distantes unos siete kilómetros de donde Giachino estaba tratando de lograr la rendición del Gobernador. La recuperación de las Islas se estaba consumando. Pocos minutos después, los vehículos anfibios blindados de la Infantería de Marina Argentina rodaban hacia Puerto Argentino, mientras naves de la Flota de Mar hacían ver sus siluetas en la bahía. ~ Vehiculos Anfibios LVTP-7 llegando a la costa ~ Si las tropas argentinas entraban a la localidad, se iniciaría el combate con los británicos en el mismo pueblo, circunstancia que debía evitarse a toda costa. Giachino supo que debía actuar para impedirlo, de acuerdo con sus órdenes. En su condición de Jefe, tornó la decisión más importante de su vida... A partir de acá, pasaremos al relato del Teniente de Fragata Gustavo Luro. Relato del Teniente de Fragata Luro Junto con Pedro -Giachino- , nos dirigimos hacia la casa del gobernador, donde se habían agrupado los infantes ingleses. A través del teniente García Quiroga, que era el que hablaba fluido inglés, nos comunicamos con el gobernador para que se entregue y evitar así un inútil derramamiento de sangre. Al no obtener ninguna respuesta, se hizo un tiroteo intimidatorio y volvimos a insistir con el mensaje. Como respuesta recibimos una andanada de disparos desde la casa. Así que se resolvió atacar en los parámetros ya preestablecidos. Se forman los diversos escalones y cuando estaba amaneciendo resolvimos empezar con el operativo. ~ Fotografía actual de la Casa del Gobernador ~ El capitán Giachino estaba al mando del primer escalón, así que fue el primero que logró entrar a la casa. El tiroteo se prolongó desde la seis de mañana aproximadamente hasta las nueve. Giachino llegó a una de las habitaciones vacías de un gran caserón deshabitado. Como no tuvo ninguna resistencia salió a un patio interior, donde fue alcanzado por una ráfaga de ametralladora a quemarropa junto al Teniente García Quiroga, que lo seguía en segunda instancia. Instantáneamente gritó a sus hombres que se cubrieran. El resto de los suboficiales retrocedieron ante la amenaza de esa ametralladora. Pero siempre existen las actitudes heroicas a las que hay que destacar. El cabo segundo Urbina, enfermero de patrulla, que no pertenecía al escalón del Capitán, olvidándose del fuego intenso del arma, corrió en auxilio de los jefes. Sin contemplaciones y a pesar de exhibir claramente sus insignias de sanidad, fue también herido. Al valiente héroe, se le quisieron acercar unos médicos Británicos para darle primeros auxilios si ellos se rendían, pero a pesar de las graves heridas, Pedro tomó una granada, le sacó el seguro y advirtió que no se le acerque nadie. Ante tal situación de tensión en el interior de la casa y con el perímetro rodeado, el Gobernador decidió formalizar su rendición. Relato del Teniente de Navío médico Arturo Gálica Llego a la casa del gobernador, avisado que allí estaban los heridos. Veo al capitán Giachino cuando lo suben a un Jeep que lo llevaría al hospital. Su estado era sumamente grave, tenía dilatación pulmonar, con indudables signos de hemorragia e inconsciente. Le hicimos todo tipo de auxilio de reanimación en el vehículo y después en el hospital, incluso tuvimos la ayuda de un médico inglés. ~ Giachino mientras era subido a la ambulancia (a la derecha) ~ Durante más de quince minutos estuvimos luchando pero las heridas y el tiempo que estuvo sin atención médica influyeron para que el desenlace fatal fuera inevitable. Luego atendimos al teniente García Quiroga, a quien le hicimos los primeros auxilios, y pudimos derivarlo al buque hospital con la ayuda de un helicóptero. Mientras venían otros médicos con los cuales pudimos operar al cabo Urbina. Tenía una herida importante en el abdomen con las vísceras afuera y sangrando. Gracias a Dios, tanto García Quiroga como Urbina se recuperaron perfectamente. La misión del Capitán Giachino se había cumplido: el Gobernador se rindió antes de que las tropas Argentinas hicieran su entrada a Puerto Argentino. El precio fue la vida de nuestro héroe, quien muere minutos después a causa de las severísimas heridas recibidas. ~ Pedro Giachino junto a una de sus dos hijas ~ ~Campera que portaba el Capitán Pedro Giachino durante la recuperación de Malvinas y en el momento su fallecimiento. Dicha prenda se encuentra en el Museo Naval de la Nación (Tigre, Buenos Aires) ~ Reconocimientos a su labor El Capitán de Fragata Pedro Edgardo Giachino, fue declarado "HÉROE NACIONAL" y condecorado la "Cruz al Heroico Valor en Combate" (máxima condecoración militar de la República Argentina) por el siguiente motivo: "Siendo Jefe de una Fracción de combate durante las acciones de recuperación de las Islas Malvinas, encabezar el asalto final enfrentando a un grupo enemigo y pese a ser gravemente herido continuar impartiendo órdenes e impedir ser tomado prisionero logrando, a despecho de su propia vida, que sus subordinados operaran decididamente en la conquista del objetivo asignado, cumpliendo la orden de no producir bajas en el enemigo aún a costa de su propia vida." La Armada Argentina reconoce en el Capitán Giachino al arquetipo del jefe, que lidera a sus hombres en combate asumiendo personalmente los riesgos mayores y que, ante órdenes recibidas, las ejecuta puntillosamente, aun a costa de su propia vida. No delegó en sus subordinados la tarea más peligrosa. La tomó para sí, lo que es privilegio de los grandes. Su madre, María Delicia Rearte de Giachino, escribió un libro titulado "Cada día un dos de abril" en recuerdo a la fecha en que falleció su hijo, y también elaboró numerosos artículos dedicados a combatir el proceso de Desmalvinización que prosiguió a la guerra de 1982. Llevan el nombre del"Pedro Edgardo Giachino" los siguientes lugares: Una escuela en Lanús, Buenos Aires, Además de varias calles, bustos, plazas hechas en su honor. Hasta acá llegó el post, quiero agradecerles a todos y espero que les haya gustado. Trataré de postear más seguido y en general, serán siguiendo ésta temática. Cualquier consulta, duda o lo que sea, haganla y trataré de responderles a la brevedad. Si tienen alguna recomendación sobre éste post, o quieren pedirme que realice un post sobre un tema en especial (Referido a Malvinas, obviamente), con gusto los recibiré mediante un MP. Les pido por favor que no hagan comentarios con la intención de insultar o que se pueda mal interpretar, porque se los borraré. Saludos y hasta el próximo post... GLORIA Y HONOR A CADA UNO DE LOS HÉROES QUE DEJARON HASTA SU VIDA LUCHANDO POR NOSOTROS Y POR LA PATRIA. ¡PROHIBIDO OLVIDARLOS!

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Historia de Héroes: José Ardiles - Malvinas (Orgullo)
Historia de Héroes: José Ardiles - Malvinas (Orgullo)
InfoporAnónimo3/4/2016

Hola, muy buenas noches a todos, en esta ocasión les relataré una historia que espero sea de su agrado. Mi principal objetivo con éste post es dar a conocer algunas cosas que pocos saben sobre lo que pasó durante la Gesta de Malvinas. Sin más que decir, empiezo... Les dejo una canción para acompañar el post: La historia de José Leónidas "Pepe" Ardiles Un par de semanas antes de partir al sur, el Cordobés José Ardiles de 27 años, se despidió de su esposa, de Sebastián, su hijo de 2 años, y de María Inés, su hijita de 3 meses, y se fue en una misión para la que había sido instruido por el Estado argentino. De paso a Río Grande, se detuvo en Comodoro Rivadavia y cenó con su hermana, que vivía en esa ciudad. Su padre, maestro rural por convicción y vocación, su madre y su tercer hijo hacían lo posible por saber de él desde Córdoba. En aquel año, Ardiles era Primer Teniente y se encontraba prestando servicios como piloto de Mirage M5 "Dagger" en la VI Brigada Aérea de la Fuerza Aérea Argentina con asiento en la ciudad de Tandil. Imágen de un avión Mirage M5 "Dagger" posterior a la Guerra de Malvinas. El 1 de Mayo de 1982, llegaría un día muy especial: "El Bautismo de fuego para la Fuerza Aérea Argentina". Aquel Sábado 1 de Mayo, a las 15:45 despegaban de Río Grande, dos M5, indicativo "RUBIO". Sus aviones llevaban como armamento un cañón de 30 milímetros y dos misiles Shaffir y 3 tanques de combustible desprendibles para poder llegar hasta las Islas. Su tripulación era el Capitán Carlos Rohde, y en el otro avión el Primer Teniente José Ardiles. Imagen que muestra a personal de la Fuerza Aérea Argentina en primer plano, detrás de ellos se encuentra el Teniente Leónidas Ardiles a bordo del Mirage M5 "Dagger" (C-433) preparado con su casco y traje antiexposición en la que sería su ultima misión. Última fotografía del Teniente Leónidas Ardiles. El jefe de sección, Rohde, regresó por fallas y Ardiles continuó solo hacia Malvinas. Cuando se ordenó el despegue, surgió una novedad en el avión del guía, y al no haber un avión de reserva debió quedarse en tierra. El chorro anaranjado de la tobera de "Pepe" Ardiles dejó la pista y penetró en las nubes... solo. El personal de tierra miraba y callaba, sabiendo lo que significaba volar sobre el mar casi 700 kilómetros en los que, quien se eyectarse por una simple falla del avión no tenía salvación; entrar en combate y luego regresar, quizás averiados; todo solo. Al llegar al área ordenada atacó a una fragata que se dirigía a Darwin. Aproximadamente a las 16:30, Bertie Penfold, piloto del Harrier matrícula XZ455, y Martin Hale fueron lanzados desde el Hermes para interceptar un eco rumbo este-noreste sobre la Isla Soledad y, sin dudas, fueron detectados por el radar de Puerto Argentino. Ardiles estableció enlace con el Centro de Información y Control Malvinas y fue vectoreado para interceptar un posible avión Harrier. Ambos bandos, fueron vectoreados por sus respectivos radares para interceptarse mutuamente... El eco al que se dirigia José, resultaron ser dos aviones de una patrulla aérea de combate (PAC) que al estar volando muy cerca, eran detectados como un solo avión. Unos pocos minutos después, los Sea Harrier se trabaron en combate con el Dagger C-433 piloteado por el Primer Teniente José Ardiles. Hale y Penfold estaban volando a 20.000 pies y el Dagger alrededor de 13.000 pies arriba de ellos. A cinco millas de distancia un misil aire/aire "Shaffrir" fue disparado desde el avión argentino. El misil estaba dirigido al avión de Hale y éste lo evadió maniobrando y lanzando Chaff (material metálico que se arroja al aire como papel picado para confundir al misil) y buscando las nubes a un nivel de 5.000 pies. Afortunadamente para él, el misil se desvió, tal vez debido a que perdió potencia o engañado por el Chaff. Había errado su blanco, pero no por mucho; y fue ciertamente una emocionante experiencia para Hale. Mientras tanto, alrededor de las 16:41, Penfold se había colocado a la cola del avión enemigo y a una distancia de cerca de tres millas disparó un misil AIM 9L "Sidewinder" el cual impactó en el Dagger de Ardiles. El caza explotó matando a su piloto. No se vio que Ardiles se eyectara. Posteriormente se encontraron partes de su avión, aunque no el piloto, en la Isla de Boungaville. Así fue como el Primer Teniente Ardiles, resultó ser el primer piloto de Mirage M-5 "Dagger" que regó con su sangre nuestras Islas, fue un señor Oficial de la Fuerza Aérea Argentina, y como tal murió, el día 1° de Mayo de 1982. Muchos años después, su hijo Sebastián, seguiría los pasos de su padre, al convertirse en piloto de la Fuerza Aérea Argentina, pilotando aviones IAI "Finger" (versión modernizada del avión que utilizó su padre). José Leónidas Ardiles, junto a su hijo Sebastián Sebastián Ardiles junto a un IAI "Finger" Actualmente se encuentra en los Estados Unidos entrenando junto a pilotos de la USAF, en un programa de intercambio. Reconocimientos a su labor Demostrando un increíble valor y por su entrega en todo momento, inclusive al encontrarse en desventaja numérica frente a los aviones enemigos, fue ascendido post mortem al grado de Capitán y condecorado con la Medalla al Valor en Combate. Llevan el nombre de "Capitán José Leónidas Ardiles": Una escuela en Río Primero, Córdoba Una plaza en la Ciudad de Tandil Hasta acá llegó el post, quiero agradecerles a todos y espero que les haya gustado. Trataré de postear más seguido y en general, serán siguiendo ésta temática. Cualquier consulta, duda o lo que sea, haganla y trataré de responderles a la brevedad. Si tienen alguna recomendación sobre éste post, o quieren pedirme que realice un post sobre un tema en especial (Referido a Malvinas, obviamente), con gusto los recibiré mediante un MP. Les pido por favor que no hagan comentarios con la intención de insultar o que se pueda mal interpretar, porque se los borraré. Saludos y hasta el próximo post... "Los pilotos no mueren, solo vuelan más alto..." GLORIA Y HONOR A CADA UNO DE LOS HÉROES QUE DEJARON HASTA SU VIDA LUCHANDO POR NOSOTROS Y POR LA PATRIA. ¡PROHIBIDO OLVIDARLOS!

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