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Usuario (Ecuador)
TRAPPIST-1 es el sistema estelar de moda en la galaxia. Sabemos que tres de los siete planetas están en zona habitable y, en teoría, podrían albergar agua líquida. Sabemos que están muy próximos a su estrella y eso puede ser un problema. Hoy, además, sabemos un poco más del planeta más lejano. Un nuevo estudio publicado en la revista Nature Astronomy ha confirmado la órbita de TRAPPIST-1h. Gracias a datos obtenidos por el telescopio Kepler, un equipo de investigadores ha podido discernir la frecuencia a la que los siete planetas internos giran alrededor de la estrella. Los planetas forman un patrón llamado resonancia en el que el tirón gravitatorio de cada uno interactúa con el resto y mantiene todo el sistema estable. “Por cada dos vueltas completas que da el planeta más alejado, el siguiente hacia dentro da 3, el siguiente 4, 6, 9, 15 y 24,” explica el astrónomo Dan Tamayo. “Esto se denomina resonancia en cadena, y es la más larga que hemos descubierto en un sistema planetario.” El equipo ha utilizado esta información para determinar el periodo orbital de TRAPPIST-1h, que es aproximadamente de 19 días. El planeta está a aproximadamente 0,06 unidades astronómicas, pero la luz de la estrella es tan débil que queda fuera de la zona habitable. Lo más probable es que se trate de un mundo helado en el que no pueda haber vida. Según la NASa, la cantidad de energía que recibe es comparable a la que recibe el planeta enano Ceres en el cinturón de asteroides. Los investigadores también han calculado que TRAPPIST-1h tiene un radio de 0,752 R y una temperatura de equilibrio de -100 grados celsius. El periodo de rotación (el tiempo que tarda en dar una vuelta completa) es de 3,3 días terrestres. También se han detectado flashes que se corresponden con la actividad de una estrella enana tipo M. Puede que TRAPPIST-1h no sea el más atractivo de los planetas del sistema estelar, pero es el más frío. Lo que también dice mucho de cómo pueden ser los otros. A estas alturas, cualquier dato sobre el sistema vale su peso en oro para poder determinar finalmente si tiene algún planeta habitable.
La sofisticación y complejidad de los sistemas biológicos es una fuente constante de inspiración para los científicos. Ahora investigadores de la Universidad Tecnológica de Tampere (Finlandia) se han fijado en la popular planta carnívora Dionaea muscipula (conocida como una venus atrapamoscas) para desarrollar un atrapamoscas artificial, que en lugar de cerrarse por el contacto del insecto, se activa con la luz. “Este dispositivo está formado por un elastómero (compuesto elástico) de cristal líquido sensible a la luz, fabricado sobre la punta de una fibra óptica, que actúa como fuente de energía y como una sonda sin contacto que tantea el ambiente”, explican los autores en su estudio, que se publica esta semana en Nature Communications. Cuando un objeto pasa por delante del campo de visión, la fibra óptica lo ilumina, y la luz reflejada induce la flexión del elastómero. El resultado es que el atrapamoscas artificial se cierra y captura al ‘intruso’ si pasa cerca. Después, cuando se desconecta la luz, se abre el mecanismo y sale el objeto, que puede tener formas diferentes y una masa cientos de veces mayor que la del dispositivo. Los investigadores destacan que este atrapamoscas “se autorregula y puede reconocer de forma autónoma objetos diferentes”, por lo que se podrían aplicar en la construcción de robots blandos a pequeña escala. Dentro del campo de la microrobótica inteligente, estas diminutas pinzas activadas con luz podrían ser ideales para manipular objetos pequeños y delicados. Aplicación en microrobótica Los robots blandos tienen un gran potencial para proporcionar contactos más seguros y amigables con el ser humano, pero hasta ahora su automatización suponía todo un desafío para los científicos. Una de las maneras en que se abordaba este problema era emplear materiales que cambiaban de forma en respuesta a estímulos de luz, pero usando iluminación externa. Ahora el nuevo atrapamoscas artificial ya la lleva incorporada. El atrapamoscas artificial en acción. Cuando entra el objeto en el campo de visión, la fibra óptica lo ilumina y la luz reflejada hace que se cierre el dispositivo (que se abre cuando se apaga la luz). / Owies Wani et al., Nature Communications. Aumentando o disminuyendo la potencia de la luz se puede, respectivamente, cerrar y abrir el mecanismo del atrapamoscas artificial (reflejado aquí en un espejo para ver mejor el efecto).
“Voy a tener un hijo con mi hermana y no puedo estar más emocionado”, fue la polémica publicación de Samuel Leighyon-Dore en su twitter que dividió la opinión en redes y colocó a su familia en una ola de críticas. Samuel no pudo evitar manifestar su enorme felicidad al enterarse que se convertiría en padre; no obstante, su expresivo anuncio en redes sociales fue sacado de contexto por muchos usuarios, obligándolo a compartir parte de la historia de su vida y aclarar la situación. “Vamos a tener un hijo” Con 25 años, el escritor Samuel Leighyon-Dore ya se sentía preparado para dar un importante paso en su vida y convertirse en padre. Sin embargo, las autoridades le negaron a él y su pareja, el fotógrafo y diseñador Bradley Tennant, adoptar un niño. El joven, editor de su propio sitio Heaps Gay, se manifestó desesperanzado ante la negativa de las autoridades hasta que una idea le aclaró el panorama. En entrevista con el portal inglés Mirror, Samuel contó que su hermana le ayudará a conseguir su sueño, donando sus óvulos para concebir un bebé que llevará sus genes. “Es la única forma en la que mi pareja y yo podamos tener una conexión biológica con nuestros futuros hijos”, recalcó. La decisión fue aprobada y apoyada por su familia desde el primer momento, especialmente por la madre del escritor. “Mis padres son de mente abierta, así que la conversación no fue tan complicada como algunos piensa. Somos afortunados”, señaló. “No estoy seguro de lo que pensará mi familia más lejana, pero estoy seguro que entenderán la ciencia, la lógica y el amor detrás del proceso”, comentó el joven. Lamentablemente en redes sociales la historia ha sido duramente criticada, desencadenando en una serie de amenazas y críticas a los hermanos. “Leen sólo los títulos y no la historia completa. He recibido muchos mensajes desagradables, llenos de odio en Instagram, pero muchos otros han sido realmente cariñosos y positivos”, detalló. El joven contó que su hermana no será reconocida como madre legal luego que el proceso culmine; sin embargo, ella se convertirá en una especie de “hada madrina”. “Pienso que es importante que un niño tenga una fuerte presencia femenina en su vida, así que estoy seguro que mi hermana puede ser esa persona, de una forma que no traspase la línea de la crianza de los hijos”, explicó. Samuel aprovechó su caso para animar a otras parejas a materializar el sueño de ser padres, pese a que sean del mismo sexo. “Suena banal para algunas personas, pero que el deseo de tener un hijo con la persona que amas es hermoso y natural”, relató. “Somos increíblemente afortunados de vivir en una época con muchas facilidades, con diferentes formas de crear una amorosa familia. Si todas las partes están involucradas y felices, vayan por ello”, finalizó.
Los exploradores de la época colonial eran hombres valientes, pero no necesariamente creativos. Por eso los nombres de tantos lugares del Nuevo Mundo se limitan a homenajear a ciudades europeas: Nueva York viene de York (Inglaterra), Nueva Orleans de Orleans (Francia) y... ¿Nueva Zelanda? El primer explorador europeo que desembarcó en lo que ahora se conoce como Nueva Zelanda fue un holandés llamado Abel Tasman. El objetivo de su expedición era determinar si “Nueva Holanda” (hoy Australia) formaba parte de un gigantesco continente imaginario conocido como Terra Australis. La Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales esperaba encontrar un continente inexplorado que pudieran explotar comercialmente, o al menos un estrecho que les condujera al Pacífico desde Nueva Guinea. Tasman no consiguió ninguno de esos objetivos, pero pasó a la historia por descubrir la isla de Tasmania y Nueva Zelanda, y avistar las islas Fiyi. Tras explorar Tasmania, que hoy lleva su nombre pero entonces fue bautizada como “Tierra de Van Diemen” (en honor al gobernador general de las Indias Orientales Neerlandesas), Tasman siguió navegando hacia el este y dio con otra porción de tierra el 13 de diciembre de 1642. Confuso por el largo viaje, pensó que estaba en la punta austral de Argentina (un lugar conocido como isla de los Estados) y llamó a aquel sitio “Staten Landt”. Tasman bordeó el terreno hacia el norte y al este, donde uno de sus barcos fue atacado por los maoríes y cuatro de sus hombres murieron. El marino nombró aquel lugar “bahía de los Asesinos” (ahora Golden Bay) y siguió hacia el norte, sin darse cuenta de que en realidad estaba recorriendo las islas sur y norte de un archipiélago que hoy llamamos Nueva Zelanda. Fueron los cartógrafos holandeses Hendrik Brouwer y Joan Blaeu quienes se dieron cuenta de que estas grandes islas no formaban parte de América del Sur. Blaeu las llamó entonces “Nieuw Zeeland”, en homenaje a la provincia más occidental de los Países Bajos. Zeeland (que en holandés significa “tierra del mar”) también consta de varias islas rodeadas de mar. El archipiélago se mantuvo relativamente inexplorado por los occidentales hasta la década de 1770. El inglés James Cook realizó tres viajes a Nieuw Zeeland y fue el responsable de anglicanizar el nombre a “New Zealand”. Después de Cook, el territorio neozelandés fue visitado por numerosos cazadores de ballenas y focas, y buques comerciales provenientes de Europa y Estados Unidos. Hoy Nueva Zelanda es uno de esos casos en los que “el nuevo” se hizo más conocido que el original al que hace referencia.
La publicidad es cada vez mas creativa sin ninguna duda, hoy en día solo falta que los productos puedan hablar. Doritos lanzó una de sus mas extrañas creaciones: Una bolsa de Doritos con un reproductor de canciones, y se preguntaran ¿Qué canciones reproducirá? Pues… nada mas y nada menos que la banda sonora de la segunda parte de Guardianes de la Galaxia. Con el motivo de alentar al publico a ver la nueva película de los héroes de Marvel(Guardianes de la galaxia Vol2), el día 27 del mes pasado(abril) Pepsico anuncio que en sus bolsas de Doritos incluiría un “cassette digital”. Este dispositivo solo debes conectarlo a un auricular(jack 3.5mm) y podrás escuchar la banda sonora de esta película. Este “Cassette digital” podrás reproducirlo cuantas veces desees y como era de esperarse de los productores de la película, vendrá cargado con 14 canciones míticas de los años 60 y 70. Es importante recalcar que las ventas de este mutante entre Doritos y reproductor de música serán exclusivamente hechas por Amazon. Sin duda alguna el marketing y la publicidad hoy en día es increíblemente peculiar.

Estamos por cumplir una semana desde que Telefónica se enfrentara al ciberataque más grande de su historia, ataque perpetrado por el ransomware Wanna Decryptor (WannaCrypt), mejor conocido como #WannaCry, el cual se expandió a todo el mundo dejando más 150.000 dispositivos secuestrados en más de 99 países. Como sabemos, WannaCry afectó las operaciones de hospitales en Reino Unido, oficinas gubernamentales en Rusia, y universidades e instituciones educativas en varias regiones del mundo. Pero hoy Telefónica, concretamente Chema Alonso y ElevenPaths, están anunciado una herramienta que nos ayudará a recuperar los archivos afectados por este ataque ransomware. La herramienta lleva por nombre 'Telefónica WannaCry File Restore' y consiste en un script de PowerShell que nos permitirá recuperar y restaurar los archivos temporales con extensión 'WNCRYPT', los cuales se crearon durante el ataque. Cabe destacar que esta herramienta sólo funciona si el proceso del ransomware no ha finalizado, que es cuando los archivos aún están cifrados y la copia temporal no ha sido eliminada. Otro punto importante que hay que mencionar es que se trata de una versión Alpha, la cual necesita ciertos conocimientos de informática para echarla a andar. Aquí Chema Alonso menciona que ya están trabajando en una versión ejecutable para Windows que será lanzada en los próximos días. Todos los detalles del funcionamiento de 'WannaCry File Restore' los pueden encontrar en el blog de Chema Alonso y en la entrada de ElevenPaths, y para aquellos interesados la podrán descargar desde aquí de forma gratuita.
Es una de las niñas bonitas de Lanzadera, la famosa aceleradora de startups de Juan Roig, y ha sido protagonista en varias ocasiones gracias a su producto estrella: Sepiia, la startup de camisas que ni huelen, ni se manchan y que tampoco se arrugan. En El Confidencial, incluso, llegaron a probarlas durante una semana. Magia dirían algunos, aunque más bien va por el lado de la ciencia. Su fundador, Federico Sainz de Robles venía del Instituto Tecnológico Textil (Aitex) de probar nuevos productos, materiales y técnicas en el sector de la moda. De su experiencia personal sabía lo que sabemos todos: una camisa mal doblada en una maleta jamás llega en buenas condiciones. Y si además se es del género torpe, lo más seguro es que se manche en poco tiempo. Problemas del primer mundo que dirían algunos. A mil leguas de Zara El primer paso para Sepiia era testar la necesidad. Comprobar que realmente había una demanda por parte del público y realmente la había, pero todos bajo la misma petición: ya podía ser todo lo inmune que se quisiese a las manchas y el olor, que si no era bonita nadie se la pondría. O, mejor dicho, nadie se la iba a comprar; que para una empresa es tanto peor. "Parece muy lógico, pero muchas empresas que hacen cosas muy técnicas desarrolladas por ingenieros el factor diseño queda en segundo plano y terminan saliendo cosas de ortopedia". Para un público definido de entre 28 años y 35 años, con una vida profesional y social agitada y con necesidad de tener un fondo de armario polivalente se creaba Sepiia hace ahora, aproximadamente, un año. La realidad es que sus previsiones, en lo que a target se refiere, no han sido del todo certeras. El público de mayor edad, ese que se pensaban fuera del círculo, ha sido un de los que más se ha visto atraído por el producto. Así que básicamente han hecho lo que en teoría ninguna marca de ropa debería hacer: prescindir de los grupos sociales muy definidos y dirigir todos sus esfuerzos a ellos. Empezaron con dos pequeñas pruebas de no más de 150 unidades cada una, de las que algunas tuvieron que irse a la basura y otras pudieron venderse. Pequeños pedidos que tenían como objetivo testar a escala y en fábrica unas técnicas que sólo habían sido reproducidas a nivel laboratorio. Para la nueva ronda de pedidos ya hay 1.000 en espera que se irán entregando en las próximas semanas. Todo esto ha generado unos ingresos de no más de 11.000 euros en las cuentas de la pequeña empresa textil afincada en Alcoi, que según cuenta su fundador se han ido al 100% a pagar todas las inversiones iniciales. Con lo puesto y esperando los ingresos de la nueva remesa, su objetivo para los próximos pedidos es implantar el prepago; de esta forma ellos ya generan ingresos con los que pagar a proveedores y poder pasar a la siguiente ronda. A 80 euros por camisa aproximadamente, precio que según ellos está ajustado a los estándares de producción (100% en España); el objetivo era que el total se mantuviese por debajo de los 100 euros y, efectivamente, se ha conseguido. Y sin rondas de financiación porque, de momento, no hay ninguna a la vista. Un modelo de negocio arriesgado que se aleja de la tendencia que se ha impuesto en el mundo de la moda y que ha popularizado el imperio de Amancio Ortega, especialmente en su buque insignia Zara. La moda efímera que ha obligado a las grandes marcas a renovar completamente sus colecciones con mucha más rapidez, aunque prácticamente ninguna ha logrado superar la velocidad de creación y producción de la firma gallega. Lo que la ciencia esconde Básicamente el éxito de Sepiia radica en la ciencia y tecnología que hay detrás de sus camisas, porque empresas que fabrican este producto en el mundo hay millones, pero así prácticamente ninguna. Y sí, de momento sólo son camisas para hombre porque como comenta Fede, "es una de las prendas más universales y el mercado masculino tiene menos variantes que el de la mujer. Pero ahora vamos a empezar con dos camisas de mujer y un polo de hombre que son dos prendas en las que podemos aprovechar los procesos". El tema de los pantalones también se contempla, pero requieren otros materiales y procesos que aún no se han llevado a cabo. Dentro de su ciencia, la realidad es que no hay nada nuevo ni inventado. Básicamente, los procesos que se han tomado como referencia ya formaban parte de otros textiles, enfocados al sector industrial, pero no se habían adaptado a la ropa de "calle". En un primer momento, explica Fede, todo parte del material de la camisa: una fibra de poliester, supuestamente intrincada con una forma de trébol por la que, gracias a su forma, puede circular el aire y la humedad con mucha más facilidad. Esto explicaría su capacidad de ser transpirable y la de eliminar el agua, ya sea corporal o con otro origen, con mucha mayor facilidad. Para el tema del olor se ha recurrido a las partículas de plata. En el momento de la fabricación de la fibra de poliester con la que se tejerá la tela se añaden partículas de plata que se entremezclan con la propia fibra. Su trabajo es actuar como antibacteriano, lo que ayuda a eliminar el mal olor del sudor corporal; que no el mal olor ambiental. Para eso estarían trabajando en un tratamiento basado en las conocidas como las Zeolitas, un mineral microporoso que tiene la capacidad de absorber malos olores que no tengan origen bacteriano. Respecto a las manchas, tampoco hay demasiada novedad al respecto. Cada prensa lleva un tratamiento hidrófugo y oleofugo que tienen la capacidad de repeler los líquidos. Pero, ojo, hay que tener cuidado de que los líquidos no estén demasiado calientes. Una mayor temperatura implica una reacción diferente en el tejido, por lo que el efecto termina perdiéndose. Y tampoco funciona con la tinta: su composición le hace tener una características muy especiales y complejas. En otras palabras, sería el mismo efecto que tendría una pequeña bola de mercurio en una superficie lisa. El resto ya corre a cuenta del equipo de confección: una costura que evita que se arrugue más de lo conveniente, el estampado y listo. El problema de todo esto, comenta Fede, es "que hay que aprender a usar la camisa. Los libros de instrucciones han llegado incluso a las propias prendas de ropa. Se han visto unos cuantos vídeos en los que alguien aparece restregándose una mancha de ketchup por toda la camisa. Error. Lo peor que puede hacer es arrastrar la mancha, puesto que si frotamos lo que ocurre es esta se "engancha" a la parte interna de la camisa. Donde, efectivamente, no hay tratamiento antimanchas por aquello de no dejar la humedad corporal dentro de la camisa. Con ponerlo debajo del agua un rato será suficiente. Todo se resume en: ¿y por qué no? La ciencia y la empresa detrás de las camisas que no se manchan ni se arrugan Es una de las niñas bonitas de Lanzadera, la famosa aceleradora de startups de Juan Roig, y ha sido protagonista en varias ocasiones gracias a su producto estrella: Sepiia, la startup de camisas que ni huelen, ni se manchan y que tampoco se arrugan. En El Confidencial, incluso, llegaron a probarlas durante una semana. Magia dirían algunos, aunque más bien va por el lado de la ciencia. Su fundador, Federico Sainz de Robles venía del Instituto Tecnológico Textil (Aitex) de probar nuevos productos, materiales y técnicas en el sector de la moda. De su experiencia personal sabía lo que sabemos todos: una camisa mal doblada en una maleta jamás llega en buenas condiciones. Y si además se es del género torpe, lo más seguro es que se manche en poco tiempo. Problemas del primer mundo que dirían algunos. A mil leguas de Zara El primer paso para Sepiia era testar la necesidad. Comprobar que realmente había una demanda por parte del público y realmente la había, pero todos bajo la misma petición: ya podía ser todo lo inmune que se quisiese a las manchas y el olor, que si no era bonita nadie se la pondría. O, mejor dicho, nadie se la iba a comprar; que para una empresa es tanto peor. "Parece muy lógico, pero muchas empresas que hacen cosas muy técnicas desarrolladas por ingenieros el factor diseño queda en segundo plano y terminan saliendo cosas de ortopedia". Para un público definido de entre 28 años y 35 años, con una vida profesional y social agitada y con necesidad de tener un fondo de armario polivalente se creaba Sepiia hace ahora, aproximadamente, un año. La realidad es que sus previsiones, en lo que a target se refiere, no han sido del todo certeras. El público de mayor edad, ese que se pensaban fuera del círculo, ha sido un de los que más se ha visto atraído por el producto. Así que básicamente han hecho lo que en teoría ninguna marca de ropa debería hacer: prescindir de los grupos sociales muy definidos y dirigir todos sus esfuerzos a ellos. El modelo de negocio de Sepiia quiere evitar el sistema de moda efímera de Zara y todo lo que ello implica Empezaron con dos pequeñas pruebas de no más de 150 unidades cada una, de las que algunas tuvieron que irse a la basura y otras pudieron venderse. Pequeños pedidos que tenían como objetivo testar a escala y en fábrica unas técnicas que sólo habían sido reproducidas a nivel laboratorio. Para la nueva ronda de pedidos ya hay 1.000 en espera que se irán entregando en las próximas semanas. Todo esto ha generado unos ingresos de no más de 11.000 euros en las cuentas de la pequeña empresa textil afincada en Alcoi, que según cuenta su fundador se han ido al 100% a pagar todas las inversiones iniciales. Con lo puesto y esperando los ingresos de la nueva remesa, su objetivo para los próximos pedidos es implantar el prepago; de esta forma ellos ya generan ingresos con los que pagar a proveedores y poder pasar a la siguiente ronda. A 80 euros por camisa aproximadamente, precio que según ellos está ajustado a los estándares de producción (100% en España); el objetivo era que el total se mantuviese por debajo de los 100 euros y, efectivamente, se ha conseguido. Y sin rondas de financiación porque, de momento, no hay ninguna a la vista. Un modelo de negocio arriesgado que se aleja de la tendencia que se ha impuesto en el mundo de la moda y que ha popularizado el imperio de Amancio Ortega, especialmente en su buque insignia Zara. La moda efímera que ha obligado a las grandes marcas a renovar completamente sus colecciones con mucha más rapidez, aunque prácticamente ninguna ha logrado superar la velocidad de creación y producción de la firma gallega. Lo que la ciencia esconde Básicamente el éxito de Sepiia radica en la ciencia y tecnología que hay detrás de sus camisas, porque empresas que fabrican este producto en el mundo hay millones, pero así prácticamente ninguna. Y sí, de momento sólo son camisas para hombre porque como comenta Fede, "es una de las prendas más universales y el mercado masculino tiene menos variantes que el de la mujer. Pero ahora vamos a empezar con dos camisas de mujer y un polo de hombre que son dos prendas en las que podemos aprovechar los procesos". El tema de los pantalones también se contempla, pero requieren otros materiales y procesos que aún no se han llevado a cabo. Dentro de su ciencia, la realidad es que no hay nada nuevo ni inventado. Básicamente, los procesos que se han tomado como referencia ya formaban parte de otros textiles, enfocados al sector industrial, pero no se habían adaptado a la ropa de "calle". El problema de todo esto es que no vale con ponerse la camisa y ya está. Esta viene con libro de instrucciones En un primer momento, explica Fede, todo parte del material de la camisa: una fibra de poliester, supuestamente intrincada con una forma de trébol por la que, gracias a su forma, puede circular el aire y la humedad con mucha más facilidad. Esto explicaría su capacidad de ser transpirable y la de eliminar el agua, ya sea corporal o con otro origen, con mucha mayor facilidad. Para el tema del olor se ha recurrido a las partículas de plata. En el momento de la fabricación de la fibra de poliester con la que se tejerá la tela se añaden partículas de plata que se entremezclan con la propia fibra. Su trabajo es actuar como antibacteriano, lo que ayuda a eliminar el mal olor del sudor corporal; que no el mal olor ambiental. Para eso estarían trabajando en un tratamiento basado en las conocidas como las Zeolitas, un mineral microporoso que tiene la capacidad de absorber malos olores que no tengan origen bacteriano. Respecto a las manchas, tampoco hay demasiada novedad al respecto. Cada prensa lleva un tratamiento hidrófugo y oleofugo que tienen la capacidad de repeler los líquidos. Pero, ojo, hay que tener cuidado de que los líquidos no estén demasiado calientes. Una mayor temperatura implica una reacción diferente en el tejido, por lo que el efecto termina perdiéndose. Y tampoco funciona con la tinta: su composición le hace tener una características muy especiales y complejas. En otras palabras, sería el mismo efecto que tendría una pequeña bola de mercurio en una superficie lisa. El resto ya corre a cuenta del equipo de confección: una costura que evita que se arrugue más de lo conveniente, el estampado y listo. El problema de todo esto, comenta Fede, es "que hay que aprender a usar la camisa. Los libros de instrucciones han llegado incluso a las propias prendas de ropa. Se han visto unos cuantos vídeos en los que alguien aparece restregándose una mancha de ketchup por toda la camisa. Error. Lo peor que puede hacer es arrastrar la mancha, puesto que si frotamos lo que ocurre es esta se "engancha" a la parte interna de la camisa. Donde, efectivamente, no hay tratamiento antimanchas por aquello de no dejar la humedad corporal dentro de la camisa. Con ponerlo debajo del agua un rato será suficiente. Una Cenicienta de 15 días y uno 25 ciclos Como todo en esta vida, Sepiia también tiene fecha de caducidad. Si bien no es a las 12 de la noche como Cenicienta, el efecto mágico de la ciencia termina acabándose. Por un lado, está la cuestión social; más de uno rechazaría ponerse una camisa una segunda vez si esta no se ha lavado previamente a pesar de no necesitarlo. Ni que decir tiene que aguantarla entre 10 y 15 días alternos puede ser demoledor. Lavándose igual que cualquier prenda, la marca recomienda que al día 15 se meta en la lavadora, aunque si hay algún valiente en la sala animan a intentar aguantar hasta el límite. Por una razón muy simple: cuantos más lavados tenga la camisa, menos durará su efecto. Al menos el antimanchas. El resto está integrado en el propio tejido, mientras que el que evita que se queden las marcas es un tratado posterior, lo que implica que sus propiedades se vayan por el desagüe, literalmente, con el paso del tiempo. Aguantando 60 ciclos de lavado, las propiedades han ido perdiendo efecto pero se han mantenido. A partir de ahí mejor evitar todo lo que sea potencialmente peligroso para la camisa, como de costumbre. En este punto, muchos se preguntarán que para qué gastarse 80 euros en algo que perderá sus cualidades. Fede apunta al hecho de que están trabajando saber cómo reactivar el efecto antimanchas con otro tratamiento si el cliente lo desea; sólo tendrán que reenviar la camisa y listo.

El templo de Uluwatu, en Bali, recibe miles de turistas, pero visitarlo tiene sus riesgos. Hay una banda de malhechores que acecha a los turistas para robarles todo tipo de objetos y pedir rescate por ellos. Los malhechores son macacos de cola larga, y su comportamiento tiene fascinados a los científicos. La presencia de la banda de monos asaltantes es algo ya tan habitual en este monumento del siglo XI que hasta lo advierten en las guías de viajes. Los pequeños delincuentes acechan a los turistas y se llevan lo que pueden: gafas de sol, sombreros, cámaras de fotos o teléfonos móviles. Cuando logran asaltar a un turista permanecen cerca con actitud desafiante, y solo ceden el objeto a cambio de algo realmente apetitoso. Para más inri, los monos no aceptan cualquier cosa como rescate, y arrojan con desdén los objetos que no les interesan hasta que llegan a una transacción satisfactoria. Se les ha visto rechazar un plátano y no soltar su rehén hasta que reciben, por ejemplo, una chocolatina. La capacidad de los monos para entender un concepto tan sutil como la extorsión resulta muy sorprendente. El primatólogo Frans de Waal ya descubrió que los monos capuchinos tienen un fuerte sentido de lo que es equitativo y lo que no lo es, y se enfadan cuando se les trata de engañar con objetos de poco valor, pero una cosa es eso y otra cosa que un grupo de monos salvajes descubran por sí mismos el robo y la extorsión como forma de subsistencia. Para investigar la cuestión, un grupo de investigadores ha pasado meses estudiando a los macacos de Uluwatu, grabando su comportamiento, registrando más de 200 robos e identificando a los sujetos que recurren a la delincuencia. Los resultados del estudio son sorprendentes. Los monos no solo enseñan a robar a sus crías, sino que mejoran su técnica con el paso del tiempo. El latrocinio se ha convertido en algo habitual que ya abarca varias generaciones de estos animales. Otro detalle interesante es que el comportamiento es más habitual en monos machos. Lo paradójico es que hay muchas otras poblaciones de monos de la misma especie en Bali que viven en zonas muy frecuentadas por turistas y ninguna ha desarrollado este tipo de conducta. Las investigaciones al respecto continúan y podrían servir para conocer con más precisión el comportamiento social de este y otros grupos de simios. Mientras tanto, los científicos constatan que los macacos han extendido su actividad criminal a los propios miembros de la expedición, a los que tratar de robar bolígrafos, documentación o sombreros.
Ahí sigue, mientras los paneles OLED y LCD nos deslumbran con sus evoluciones, la tecnología de tinta electrónica madura y consigue mejorar en especificaciones. No nos olvidemos que este tipo de pantallas no tiene por qué vivir únicamente en libros electrónicos, puede tener otras aplicaciones y necesidades, así que bienvenido sea este paso adelante. El último trabajo de Japan Display (JDI) nos sorprende con una subida de resolución impresionante para lo esperado en un panel confeccionado con tinta electrónica. Tanto como que sube hasta una densidad de píxeles de 600 píxeles por pulgada. Para que nos hagamos una idea, los lectores más extendidos en el mercado - Kindle y Kobo - llegan a la mitad de esa densidad: tanto Kindle Paperwhite, como Voyage, u Oasis, presentan 1.440 x 1.080 píxeles en una pantalla de 6 pulgadas de diagonal. Un Kobo Aura One, lo mismo, 300 píxeles por pulgada. Si nos vamos al lector más vendido, el Kindle más asequible, la densidad de píxeles baja a los 167ppp. Obviamente seguimos hablando de tecnología que representa las imágenes en blanco y negro, con un refresco de pantalla muy lento, alto contraste y menor consumo. La idea es que se pueda seguir viendo a plena luz del día, pero con mucha más resolución. Ni una palabra sobre su posible bajada en autonomía, es algo que ocurre con los lectores con más densidad de píxeles, suelen consumir algo más. Este trabajo de la empresa japonesa en colaboración con E Ink Holding no se centra únicamente en el panel de 600ppp, existe un desarrollo intermedio que ofrece 400ppp, que también mejora significativamente lo que hay en el mercado. Como comentaba al principio, esto no es un desarrollo que debamos relacionar exclusivamente con lectores de libros, puede tener muchas aplicaciones más allá de su funcionalidad más famosa: internet de las cosas o señalización.

YouTube está viviendo una gran época de cambios. Cambios que no tienen precisamente felices a muchos de sus creadores de contenido. Luego de la debacle de los grandes anunciantes que dejaron la plataforma por ver sus marcas asociadas a contenido ofensivo y extremista, YouTube sigue buscando formas de crear "espacios seguros" para vender publicidad. Esto ha acarreado que a diferentes tipos de canales y contenido se les impida monetizar. El modo restringido de YouTube , por ejemplo, nació en polémica ya que su algoritmo decidió ocultar contenidos con temática LGTB. Y ahora, YouTube ha anunciado aún más medidas para impedir que ciertos youtubers no puedan ganar dinero en su plataforma. Como parte de sus "directrices amigables con los anunciantes" YouTube ha anunciado nuevas normas sobre el contenido en el que se permitirán anuncios. Puedes publicar tus vídeos "inapropiados" pero no ganarás dinero con ellos A modo groso YouTube habla de bloquear anuncios en contenido que promueva el odio, utilice "personajes de entretenimiento familiar de forma inapropiada", o sea incendiario o degradante de forma gratuita. Sin embargo, es interesante que incluso si los vídeos no cumplen con esas normas, aunque no podrán monetizar, no serán retirados de la plataforma siempre que cumplan los términos de servicio, por muy "incendiarios" que sean. Otra de las normas que llama la atención es la de "uso inapropiado de personajes de entretenimiento familiar". Aquí YouTube dice que el contenido que muestre este tipo de personajes (que no entendemos muy bien a que se refieren con ellos) participando en contenido violento, sexual, vil o "de otra manera inapropiado" incluso con propósitos de comedia o sátira, tampoco serán monetizados. El "de otra manera inapropiado" deja mucho espacio para interpretación, y con estas nuevas normas, lo más seguro es que la polémica se intensifique aún más en la plataforma de vídeo.