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antonio villa boas Cuando fue el supuesto caso de abducción, Villas Boas era un granjero de 23 años que trabajaba de noche para evitar el calor del día. Según él, el 16 de octubre de 1957 apareció una luz roja en el cielo, se acercó a él y pronto se dio cuenta de que era una nave espacial. Según Boas, él se acercó más con su tractor; pero éste dejó de andar así que siguió caminando hasta que fue raptado por un humanoide de cinco pies de altura el cual lo introdujo en la nave. Villas Boas describió a estos seres como parecidos a los humanos, más pequeños y con los ojos azules. Dice que lo encerraron en una habitación y le echaron una especie de gas, y poco después apareció una atractiva mujer de esa raza con la que mantuvo relaciones sexuales en la habitación. Al salir de esa habitación, Villas Boas cuenta que siguió en la nave algún tiempo mas viajando sin rumbo con los seres extraterrestres. Boas decía que los seres tenían tecnología más avanzada que la nuestra en la nave, y que intentó agarrar una especie de reloj avanzado; pero los seres no le dejaron. Cuando volvió a su casa Villas Boas se dio cuenta de que solo habían pasado cuatro horas, las cuales le habían parecido dos días. Antonio Villas Boas se casó y tuvo cuatro hijos en los años siguientes. Murió en 1992 y hasta el último momento defendió su historia de abducción diciendo que fue real. Abducción de Pascagoula El Caso Durante la tarde del 11 de octubre de 1973, Charles Hickson, de 42 años, y Calvin Parker, de 19 - compañeros de trabajo en unos astilleros - estaban pescando en el rio Pascagoula, en Mississipi. Mientras pescaban frente a la ribera de un muelle abandonado en un astillero, escucharon un sonido vibrante, vieron luces azules parpadeantes e informaron de que una abombada nave, con forma de balón de fútbol americano, y de unos 31 metros de ancho, apareció de repente cerca de ellos. La nave parecía levitar alrededor de 36 centímetros sobre tierra. Una puerta se abrió en la nave, dijeron, y tres criaturas surgieron y se apoderaron de los hombres, haciéndoles flotar o levitar hasta el interior de la nave. Los dos hombres habían sido paralizados y entumecidos. Parker se desmayó debido al miedo. Describieron a las criaturas en forma humanoide a grandes rasgos y de un metro y medio de altura. La piel de las criaturas era de color gris y arrugada, y no tenían ojos o boca que los hombres pudieran discernir. Tenían en cambio tres protuberancias con forma de zanahoria, una donde en los humanos hubiera estado la nariz y dos en lugar de las orejas. Los seres tenían pinzas como una langosta en los extremos de sus brazos, y parecían tener sólo una pierna (Hickson más tarde describió los órganos inferiores de las criaturas como si sus piernas estuvieran fusionadas juntas). Hickson afirmó que, en la nave, era de alguna manera mantenido en levitación varias decenas de centímetros por encima del suelo de la nave, y que fue examinado por un ojo mecánico que parecía escanear su cuerpo. Parker no podía recordar lo que había ocurrido con él en el interior de la nave, aunque más tarde, durante las sesiones de regresión hipnótica, ofreció algunos detalles nebulosos. Los hombres fueron puestos en libertad después de unos 20 minutos y las criaturas levitaron de vuelta a su posición original en la ribera del río. Hickson y Parker contactan con la policía Ambos hombres dijeron estar aterrorizados por lo que ocurrió. Indicaron haber estados sentados en el coche durante unos 45 minutos, tratando de calmarse. Hickson bebió algo de whisky. Tras alguna discusión, intentaron comunicar su historia a los oficiales de la base de la Fuerza Aérea de Keesler, pero el personal les dijo que la Fuerza Aérea de los Estados Unidos no tenía nada que ver con informes de OVNIs - el Proyecto Libro Azul había sido suspendido unos tres años atrás -, y sugirió que notificaran el caso a la policía. Sobre las 10:30 PM, Hickson y Parker llegaron a la oficina del sheriff del condado de Jackson, Misisipi. Trajeron el pez gato que habían pescado; fue la única prueba que tenían para respaldar su historia. El sheriff Fred Diamond pensó que ambos hombres parecían sinceros y genuinamente asustados, y pensó que Parker estaba especialmente perturbado. Diamond abrigó alguna duda sobre la fantástica historia, sin embargo, debido en parte a la consumición de whisky admitida por Hickson. La cinta secreta El sheriff Diamond entrevisto a los hombres, los cuales contaron su historia. Tras repetidas preguntas, Diamond dejó a los dos hombres solos en una habitación que estaba, para desconocimiento de Hickson y Parker, amañada con un micrófono oculto. Como Jerome Clark escribe, "El sheriff Diamond asumió que si ellos estaban mintiendo, este hecho sería inmediatamente evidente cuando los dos hablasen privadamente. Sin embargo, continuaron hablando con voces enormemente afligidas." (Clark, 447) (Esta denominada "cinta secreta" se halla en los archivos del departamento del sheriff del condado de Jackson, y está disponible para ser escuchada por los investigadores.) Parker, quien parecía particularmente agitado, hablaba repetidamente de sus deseos de ver a un doctor. Una transcripción parcial del interrogatorio y de la "cinta secreta" esta disponible en inglés en este enlace externo; inmediatamente debajo hay una traducción de parte del contenido de la "cinta secreta". CALVIN: Tengo que volver a casa e irme a la cama o tomar alguna pastilla para los nervios, o ver al médico o algo. No puedo soportarlo. Estoy a punto de volverme medio loco. CHARLIE: Te digo que cuando pasemos esto te daré algo para solucionarlo y que puedas conseguir algo de maldito sueño. CALVIN: No puedo dormir dormir todavía así. Estoy cerca de volverme loco. CHARLIE: Mira Calvin, cuando te sacaron, cuando nos sacaron de aquella cosa, maldita cosa Con su voz ascendiendo, Calvin dijo, "Mis malditos brazos, mis brazos, recuerdo que ellos los congelaron y no me podía mover. Como si hubiera pisado una serpiente de cascabel." "No lo hicieron así conmigo", suspiró Charlie. Ahora ambos hombre empiezan a hablar como para sí mismos. CALVIN: Perdí el conocimiento. Espero que nunca lo pierda el resto de mi vida. CHARLIE: Nunca he visto nada como aquello en toda mi vida. No puedes hacer que la gente lo crea. CALVIN: No quiero quedarme sentado aquí. Quiero ver a un doctor. CHARLIE: Mejor que despierten y empiecen a creer... mejor que despierten y empiecen a creer. CALVIN: ¿Viste como se levantó la maldita puerta? CHARLIE: No sé como se abrió, hijo. No lo sé. CALVIN: Simplemente se recolocó, y como aquellos hijos de puta - simplemente como si salieran. CHARLIE: Lo sé. No puedes creerlo. No puedes hacerlo creer a la gente. CALVIN: Estaba paralizado justo entonces. No me podía mover. CHARLIE: No lo creerán. Creerán uno de estos días, puede que demasiado tarde. Sabía todo el tiempo que había gente de otros mundos allí. Lo sabía todo el tiempo. Nunca pensé que me sucedería esto. CALVIN: Sabes que no bebo. CHARLIE: Lo sé, hijo. Cuando llegua a casa me voy a poner otro trago, me hace dormir. Mira, ¿para qué estamos sentados? Voy a ir a contarle a Blanche... ¿a qué estamos esperando? CALVIN (con pánico): Voy a ir a casa. Estoy enfermo. Voy a salir de aquí. Entonces Charlie se levantó y abandonó la habitación, quedándose Calvin sólo. CALVIN: Es difícil de creer... Oh Dios, es terrible... Sé que hay un un Dios allá arriba... Testigos adicionales El 21 de octubre de 2001, Natalie Chambers, de Associated Press dio la noticia de que un testigo adicional de este caso se había manifestado recientemente. Chambers identificó a este individuo como Mike Cataldo, un oficial ("petty officer" de la marina retirado. El ufólogo Kenny Young entrevistó telefónicamente a Mike Cataldo, quien le relató el avistamiento que había presenciando junto a Ted Peralta y Mack Hanna. Se trata no de testimonios de la abducción en sí misma sino de un avistamiento OVNI en la misma área y el mismo día. Travis Walton Travis Walton fue un empleado forestal que trabajaba con un equipo de madereros en el Parque Nacional de Sitgreaves, cerca de Snowflake en Arizona. Según la historia, la noche del 5 de noviembre de 1975 Travis Walton fue abducido por un OVNI. El caso Walton provocó un gran auge en los estusiastas del fenómeno ovni, y es uno de los casos más famosos en el tema de las abduciones por extraterrestres. El ufólogo Jerome Clark escribió que " Pocos informes de abdución han generado tanta controversia " como el caso Walton. Esto es además uno de pocos casos de abdución por extraterrestres con testigos oculares corroborativos. Este incidente ocurre el 5 de noviembre de 1975 cerca a Snowflake, Arizona. Walton, era un empleado forestal de 22 años. Trabajaba con un equipo de madereros en el Parque Nacional de Sitgreaves. Según la historia, esa noche Walton y cuatro miembros del equipo se trasladaban en camioneta de regreso a sus casas luego de un arduo día de labor. Cuando se encontraron con una intensa luminosidad que ellos creyeron se trataba de un incendio, pero al acercarse el objeto se veía algo parecido a un platillo flotando sobre la tierra a unos 300 metros de altura. El extraño objeto estaba emitiendo un agudo sonido. Travis Walton salió de la camioneta y se acercó a él. Cuando estuvo bajo él, un rayo de luz apareció de pronto en la parte inferior de la nave y lo golpeó contra la tierra, dejándolo aparentemente inconsciente, luego afirmó haber experimentado una clase de choque eléctrico. Los otros cuatro hombres se espantaron y se alejaron a toda prisa en su camioneta. Horas después los esfuerzos de la policía y otros en localizarlo fueron en vano. Aunque los leñadores reportaron el incidente a la policía y relataron el hecho tal como había sucedido la versión no logro ser lo suficientemente veraz por lo que la desaparición de Travis fue considerada como un hecho policial más que un fenómeno de naturaleza inexplicable. Las principales hipótesis apuntaban a homicidio por parte de uno de los leñadores, el cual presentaba antecedentes penales anteriores. Aunque nada se pudo comprobar con certeza, los cinco días posteriores a la desaparición de Travis Walton, fueron un verdadero infierno para el grupo. Acusados de homicidio, juzgados legal y socialmente por toda la nación y con la firme certeza que la abducción era un fraude para ocultar un crimen, son sometidos al detector de mentiras en la oficina de seguridad pública del estado de Arizona; él examinador, Cy Glison, comentó : “ lo único que les puedo decir es que pasaron la prueba “. Al quinto día de la desaparición, Mike Rogers recibió una llamada telefónica, desde un teléfono publico, el interlocutor decía ser Travis Walton. Cuando llegaron al lugar que se mencionaba en el llamado, encontraron a Travis desnudo y semi inconsciente dentro de una cabina telefónica, apenas hablaba y se encontraba en un estado físico y psicológico muy deteriorado. Al día siguiente la policía y toda la opinión pública tuvo que retractarse sobre lo ocurrido y el caso – al menos policial y legalmente – fue desechado. Según el relato de Walton de lo que sucedió, después de haber sido golpeado contra la tierra, despertó en un cuarto parecido a un hospital, todo de metal. Era observado por tres extrañas criaturas con cabezas calvas de no más de un metro y medio. Luego un humano entró al cuarto. Medía aproximadamente 1,8 m de alto, con pelo castaño rubio y ojos color avellana y llevaba un casco. Sin hablar llevó a Walton a un corredor donde encontraron a otros tres humanos que pusieron una máscara de plástico sobre su cara. Walton se desmayó. La siguiente cosa que recuerda era que estaba caminando por una autopista con el platillo volador despegando hacia arriba. Sólo era capaz de recordar unas pocas horas del tiempo que desapareció. Sobre los que investigaron e intentaron encontrar un fraude en este caso estuvo el escéptico de ovnis Philip Klass que capaz de descubrir muchas discrepancias en sus relatos. Primero las pruebas de polígrafo que les habían tomado fueron administradas de mala manera. Además, Klass dijo que Walton había fallado en una prueba anterior, no publicitada, del detector de mentiras hecha por un experto, John J. McCarthy, quien concluyó que el caso involucraba una «gran mentira». El reporte de McCarthy concluyó que «basado en su reacción [la de Travis Walton] sobre todas las gráficas, es la opinión de este examinador que Walton, de acuerdo con los otros, está intentando perpetrar un fraude ovni, y que no ha estado en ninguna nave espacial. Klass encontró detalles interesantes del caso, de manera notable que Travis Walton, su hermano y su madre, todos creían en los fenómenos ovni, y que Walton había dicho a su madre unas semanas antes del incidente que no se preocupase si alguna vez fuera raptado -que él retornaría a salvo-. Klass también decubrió que el equipo de trabajadores, y especialmente su jefe, Mike Rogers, tuvo posiblemente un motivo económico en ayudar a tramar el engaño. Es claro que el rapto real a bordo de la nave espacial y lo que ocurrió dentro solamente es atestiguado por Travis y no por los demás miembros del equipo de labores, quienes pudieron o no haber visto un objeto extraño en el cielo. No hay corroboración de la historia de Travis, y así permanece como un relato subjetivo.. Pero a pesar de los pro y los contras este es considerado uno de los casos de abducción más polémicos y conocidos de los últimos tiempos. En 1992 fue llevado al cine con el título "Fire in the Sky" un excelente film que recrea con muchos detalles la experiencia de Travis Walton. Caso Valdés, Putre 1977. Una fría y oscura noche de mayo de 1977, un grupo de militares del Regimiento Huamachuco patrullaba el altiplano chileno , en las cercanías de Putre (pampa Lluscuma). La patrulla estaba comandada por el cabo Armando Valdés. Aproximadamente a las 4:00 de la madrugada se indica que uno de los guardias habría avistado y alertado a sus compañeros de una luz fluorescente que habría descendido desde el cielo estrellado y ocultado detrás de un cerro a un kilómetro de distancia. Luego, cuando se habría alistado en sus caballos para ir a ver lo sucedido, se dice que apareció una segunda luz, a sólo 500 metros, que los enfrentó. La patrulla se habría atemorizado y desconcertada se habría reunido y tratado de protegerse. En ese momento se menciona que el cabo Valdés avanzó hacia la luz y gritó: «En el nombre de Dios, identifíquense»; las que habrían sido sus últimas palabras antes de indicarse que posteriormente habría desaparecido por minutos y luego habría caído acostado, con la barba crecida, ojos desorbitados, el reloj adelantado cinco días y repitiendo la frase «Ustedes no saben quiénes somos, ni de dónde venimos, pero volveremos link: http://www.youtube.com/watch?v=bhI8Ktp_B0w link: http://www.youtube.com/watch?v=tjOigCDYr3s&NR link: http://www.youtube.com/watch?v=eZpq4RU-W7A&