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Usuario (Argentina)
Cualquier entusiasta puede personalizar su escritorio: Lo único que se necesita es un poco de tiempo, herramientas básicas, y una idea o dos a la hora de redirigir los cables. Sin embargo, hay que reconocer la conveniencia de aquellas alternativas que ya traen todo lo que el usuario necesita. Una de esas soluciones es el escritorio Gamers Paradise, que posee conectores directamente integrados a su superficie, para que el usuario pueda fácilmente conectar y recargar todo tipo de accesorios sin tener que arrojarse detrás de la carcasa para encontrar cada puerto. Hace algunos años, la estética no era una prioridad en el mundo de la informática. De hecho, prácticamente no tenía lugar. Lo que importaba era la funcionalidad, y tanto las carcasas pesadas y aburridas como la pesadilla de cables eran un precio que había que pagar a cambio de muchas otras cosas positivas. Ahora, las reglas son diferentes. Los sistemas son cada vez más compactos, los formatos han sido alterados, y la dependencia de los cables se ha reducido... aunque sigue allí. Como persona a la cual le han pagado (literalmente) por ordenar cables y quitarlos de la vista, entiendo a la perfección que muchos usuarios buscan tener un escritorio que se “vea” bien mientras trabajan y/o juegan. Y para los que hacen esto último en especial, algo como Gamers Paradise: Gamers Paradise es un escritorio personalizado y optimizado, con puertos y conectores que ayudan al usuario a conectar todo lo que necesite sin tener que convertirse en un “pretzel”. Está compuesto por siete puertos USB, seis conectores de energía eléctrica (cuatro en la parte trasera, dos debajo), dos puertos HDMI, y puertos para audio y auriculares (que también incluyen conexión de micrófono). Los conectores de audio tienen un interruptor dedicado que permite pasar de los auriculares al sistema de audio principal sin tener que desconectar nada. La construcción del escritorio es de metal, y su superficie es de vinilo, con una textura similar a la de la fibra de carbono. También incorpora luces LED en la parte trasera, evitando cualquier reflejo molesto. Al estar disponible a través de Kickstarter (el proyecto necesita de 75 mil dólares, y ya ha alcanzado cerca del 20 por ciento), el Gamers Paradise tiene varias opciones, o debería decir “tenía”. La “recompensa” de 399 dólares que entregaba veinte escritorios en los Estados Unidos ya está agotada. El precio “especial” del Gamers Paradise es de 489 dólares, pero cuando esté disponible en el mercado ascenderá a 589 dólares. No es una opción barata, y ciertamente hay que sumar el costo de envío a otros países, pero el Gamers Paradise tiene más que suficiente como para ubicarse como un “producto premium”.
Han pasado muchas cosas en los últimos catorce años, especialmente si nos concentramos sobre el mundo de la informática. Tanto el software como el hardware lograron avances notables, y una de las mejores demostraciones está en cada juego y cada utilidad de benchmark que ha exprimido al máximo a nuestras tarjetas gráficas. El siguiente vídeo, que tiene más de dos horas de duración, nos enseña una gran cantidad de demos gráficas basadas en hardware Nvidia, comenzando en el año 2000 con el Nvidia Grove y terminando en este año con el “devorador de tarjetas” conocido como FurMark A principios de siglo todavía circulaban en el mercado componentes para gráficos como el Voodoo3, el RIVA TNT2 y las primeras placas basadas en el GeForce 256 de Nvidia. Y aquellos privilegiados que lograron acceder a este hardware no sólo querían verlo en acción con los últimos videojuegos, sino que también deseaban medir su velocidad a través de herramientas de benchmarking. Optimizar los controladores, aplicar overclocking, llegar a un equilibrio entre rendimiento y calidad de imagen... todo se tenía en cuenta. En el canal “PerfectHandVideos” en YouTube han decidido crear un vídeo basado en demos de videojuegos y varios programas clásicos de benchmarking de vídeo, tomando como referencia a los últimos catorce años de la evolución en los gráficos de PC. Las demos han sido ejecutadas sobre hardware Nvidia por el simple hecho de que su creador tiene una tarjeta gráfica Nvidia en su sistema. En la lista podemos encontrar algunos ejemplos históricos como 3DMark 2001 SE, Doom 3, Lost Coast y el F.E.A.R., que fue una verdadera pesadilla para los ordenadores de su época. En la lista tampoco podía faltar el Crysis, y más adelante encontramos demos basadas en juegos más modernos, como Metro 2033, Arkham City, y Hitman: Absolution. La serie 3DMark tiene a varios representantes, pero también hay lugar para otras aplicaciones como Aquamark 3, Unigine, y el FurMark, muy usado como “prueba de estrés”. Es verdad, lo más probable es que solamente veas algunos trozos del vídeo. La compilación supera cómodamente las dos horas de duración, y su creador reconoce que hay algunos errores en la edición, pero el resultado general es muy bueno. Debo confesar que no parecen catorce años. Siento como si hubiese sido ayer cuando instalé 3DMark 2001 SE para probar una vieja GeForce 2 GTS bajo Windows XP. Con esa misma tarjeta jugué al primer Max Payne, que bien podría haber tenido un lugar en esta selección (lo que también se extiende a sus secuelas). Se acercan verdaderos tanques este año, con una calidad gráfica notable, pero llegará el momento en el que inevitablemente serán parte del comienzo de esta lista. ¿Qué nos espera en materia gráfica de aquí a quince años...? Bueno taringueros, nos vemos en el próximo post... Recomendar no cuesta nada
Algunas estimaciones indican que durante este 2013, Android tendrá que enfrentarse nada menos que a 1 millón de virus. Por si van flojos en matemáticas, eso es un 1 y seis ceros. Demasiados ceros si se trata de nuestro móvil/tablet, nuestros datos y contenidos personales y de trabajo. Quizás este es el momento para tomar el cacharro y darle un poco de amor antimalware para combatir la plaga, con algunas de estas recomendaciones de antivirus para Android. Están avisados. AVG El AVG que conocemos todos también está en Android. Esta vez, ofrece cuatro puntos de protección y monitoreo: escaneo antivirus, de desempeño, protección antirrobo y monitor de privacidad. No es muy recomendado en equipos Android de poca memoria interna, ya que está llegando casi a los 20 MB de espacio y ralentiza bastante el equipo. Para quienes sí puedan correrlo, es un antivirus clásico, potente y básico. Da algunos falsos positivos, pero siempre es mejor que exagere a que se le pasen algunas cosas por alto. En español, gratis y para Android desde -por lo menos- 2.3. avast! avast! ha logrado una aplicación súper destacable en Android, fácil de usar, liviana y con muchas opciones. Este antivirus, además de las funciones de escaneo, control de privacidad, administración de aplicaciones y función antirrobo (con rastreo satelital), permite configurar cortafuegos, y proporciona informes de flujos de datos por aplicación en 3G, Roaming y WiFi, para llevar control también de lo que el software instalado en el móvil se está llevando. En español, gratis y disponible a partir de Android 2.1. Lookout LookOut es interesante y completa. Integra otras funciones de protección que no tienen tanto que ver con Antivirus, como backups para recuperación de datos. Al igual que los otros, también encuentra equipos “perdidos” con geolocalización, guardando la última posición de tu móvil antes de quedarse sin batería, y tiene la capacidad de manejarlo remotamente. Las funciones de navegación segura (análisis antiphising de sitios web) y el analizador de aplicaciones son premium. La versión gratuita viene con acceso premium durante 15 días. En español, disponible para Android por lo menos desde 2.3. Norton Norton es uno de los “seguros” desde siempre, en cuanto a protección para equipos. La aplicacion para Android es muy parecida a la de AVG, excepto que mucho más ligera, y que guarda algunas de las mejores funciones para la versión de pago. En la versión gratuita sólo está disponible el Antimalware para escaneos (desde donde también se puede programar la tarea de forma recurrente). El resto no estará disponible, a menos que dejen el billete. En español, para Android a partir de 2.2. Dr. Web Ya en el ordenador Dr. Web es una alternativa infalible contra el malware (intentaré no demostrar que es mi favorita), ¡qué gran idea llevarla a los móviles! Fiel a su estilo, está traducida en español chistoso y no es muy despampanante hablando de la interfaz. Tampoco trae funciones fuera de programa: escaneo de archivos y protección “live”. Sin embargo, todavía encuentra amenazas reales que otras aplicaciones pueden no estar detectando. Tal como lo hace en la PC. En español, súper liviano, gratis con versión de pago y para Android a partir de -al menos- 2.3. Kaspersky Siguiendo en la línea de aplicaciones robustas, pero rápidasy livianas, está Kaspersky. En esta versión móvil encontrarán un escáner antivirus ágil, función antirrobo (localización, bloqueo, autoborrado) y filtro de llamadas y mensajes de texto. La versión de pago incluye además funciones de privacidad para ocultar la información del equipo si quedara en manos ajenas, y mejoras en las características free. Uno de los más completos, incluso sin las opciones premium activas. En español, para Android a partir de 1.5. McAffee Un verdadero tanque: McAffee no necesita presentaciones. La versión gratuita de su aplicación para Android trae funciones para análisis de seguridad, comprobación de permisos que tienen las aplicaciones instaladas, backups, dar aviso a contactos en caso de robo o pérdida del dispositivo, y un monitor permanente que funciona sólo en la versión premium (con 7 días de prueba). No es tan fluida como otras que hemos comentado, pero no es necesariamente malo, por la cantidad de recursos que incluye. En español, para Android desde 2.1. TrustGo TrustGo es una aplicación de antivirus y seguridad bastante decente, de interfaz amigable y funciones fáciles. También hace escaneos de seguridad y protección en tiempo real, pero trae menos opciones antirrobo y de protección del teléfono. Como alternativa al menos es válida. Totalmente gratuita, y la soportan todos los Androids a partir de 2.2. Zoner Zoner es un antivirus clásico, de escaneo y control de amenazas en tiempo real, con algunas opciones adicionales interesantes. En particular, una que no hemos visto anteriormente es la de envíos de mensajes cifrados a otros contactos y en cualquier aplicación, legibles sólo con la clave de cifrado. Es muy gráfica en cuanto a las necesidades que tiene tu equipo para mejor protección, haciéndola más fácil para el usuario. También tiene función de bloqueo de llamadas y mensajes, control sobre permisos de aplicaciones y más. En español, gratis con opción a premium, con versión para tablets y a partir de Android 2.1 (¡súper ágil!). bueno taringueros, nos vemos en el próximo post... recomendar no cuesta nada
Puede que a ti no te pase muy seguido, que no conozcas la sensación y que nos mires con lástima mientras pules tus antenas de extraterrestre. Sin embargo, a los humanos, la música se nos pega como goma de mascar a los pupitres de los colegios. Y no sólo se nos pega una melodía, sino que generalmente no sabemos ni quién la ha compuesto, quién la canta o como se llama la canción. Como sabemos que alguna vez has querido saber con desesperación el nombre de lo que sonaba en tu cabeza, en este artículo te contamos cómo saber el nombre de una canción y te recomendamos algunas herramientas para hacerlo. La música está en todas partes y es muy difícil de evadir, incluso cuando no tienes ganas de escucharla. Descontando que no te hayas olvidado de sacarte los auriculares antes de salir de casa, encontrarás música en la tienda de la esquina, al subirte al transporte público, en la consulta del dentista y hasta en el entierro de algún amigo de carrera militar. Ámbitos específicos en los que la música puede sorprenderte, aunque también lo hace repentinamente al activarse algún reflejo neuronal que recuerda una melodía que escuchaste, tal vez, hace dos semanas atrás. Y ahí comienza la aventura. Silbas la canción mientras cocinas, la tarareas mientras haces tu trabajo, la cantas mientras te bañas y nada, no viene a tu cabeza de quién es o cómo se llama. Lo mismo sucede cuando una canción te llega de casualidad y sientes que es enamoramiento a primera escucha. El tono, la melodía, la voz de la cantante, el sonido de la banda generan un impulso intempestivo: “Tengo que saber cómo se llama esta canción” Preguntas a quien baila contigo y nada. A unas chicas del costado y nada. Quieres buscar en internet pero tu teléfono no tiene señal. Ya más convencido, le pides a un desconocido que te cuide el trago y tomas el coraje salido de la desesperación más profunda y cruzas el vallado, acercándote al DJ que está tocando la canción. Sin dejarte hablar y con una mirada perdida en los platos, te dice: “no me molestes, que no voy a poner a los Back Street Boys” y para rematar tu curiosidad, uno de los de seguridad te hace un tacle digno del SuperBowl. De repente la melodía se te borra ante tantas estrellas, hasta que la vuelves a tararear en el banquillo de la comisaria cuando recuperas el conocimiento. La pasión musical es dura, mis amigos, pero se puede atenuar utilizando la tecnología, que está lo suficientemente avanzada como para ahorrarte las vicisitudes que te puede generar la curiosidad. La música de los anuncios de dentífrico, siempre tan misteriosa. El método de la letra En primer lugar nos vamos a meter con el Método de la letra. Esta primera respuesta ante la pregunta Cómo saber el nombre de una canción es una de mis preferidas personales por lo rápido y simple de su accionar. El sistema consiste en reconocer parte de la letra en la canción. Si es en español, la tienes fácil. Si es en inglés y sabes inglés, la tienes fácil también. Si está en chino y sabes inglés, te deseamos suerte. La idea es que tomes una o dos oraciones de la canción y la busques en Google. Generalmente, si el tema es lo suficientemente conocido como para que alguien suba su letra a la red, el nombre de la canción y su intérprete se desvelarán en unos segundos a través de los resultados. Desde ahí podrás hacer todas las averiguaciones pertinentes sobre el tema, incluso hasta encontrarás enlaces para comprar y/o descargarlo. También encontrarás dirección de la disquera por si quieres denunciarlos por entrometidos, aunque dudamos de que puedas tener una respuesta. Este método es sumamente práctico y eficiente cuando sabes la letra, pero si sólo te has quedado con la melodía, no desesperes, que a continuación te mostramos la solución. Introduce una o dos frases de la canción misteriosa ¿Lograste identificarla? ¡Bien, Bien, Bravo! Reconocer canciones a través del sonido El método de la letra es limitado para saber el nombre de una canción, y mientras que Google no mejore su sistema de búsqueda por voz y sonido, vamos a tener que depender de aplicaciones que hagan este trabajo por él. A continuación te mostramos superficialmente 5 aplicaciones que nos gustaron mucho porque básicamente hacen bien su trabajo a la hora de identificar canciones en base a escucharlas directamente o incluso gracias al análisis de tu tarareo o silbido de la misma. Veamos qué hay IntoNow de Yahoo! Desde que Yahoo! está más enfocado en el entretenimiento que en la búsqueda de resultados, las cosas vienen mejorando progresivamente, mostrando aplicaciones que son útiles en su rubro. Una de las que pensamos en incluir en esta lista es IntoNow, gratuita y con un buen paquete de acciones para ejecutar ante una canción misteriosa. Luego de que la instalas, la aplicación queda preparada para la sincronización con cualquier cosa que estés escuchando sea en vivo o grabado. Simplemente presionas un botón e IntoNow comienza a trabajar con MusicSync, su apartado especial para reconocer música. Desde ahí podrás escuchar la canción a través de YouTube o ir a la tienda para comprarla. Decimos apartado especial porque IntoNow está especialmente diseñada para la averiguación de datos de series y películas en tiempo real, que funciona de la misma forma que la identificación de música. Apuntas, dejas que el programa haga lo suyo y luego interactúas con su respuesta. Uno de los defectos más grandes es que el uso de batería es excesivo, lo que implica que tienes que cuidar su uso y no abusar de la adivinación musical si es que no quieres quedarte sin batería. (Gratuita, Apple y Android) IntoNow de Yahoo! NameMyTune En la selección de aplicaciones para recomendarles a los abordados por el misterio musical que los carcome, encontramos NameMyTune, un sitio web especialmente diseñado para identificar y ayudar a identificar nombres de canciones en base a lo que tú puedas ofrecer como referencia. Por ejemplo, al ingresar al sitio encontrarás dos botones gigantes. El de la izquierda invita a saber el nombre de una canción y el de la derecha a identificar canciones en base a las referencias que dan los usuarios. En esta divertida manera de involucrarte en el ruedo de la detección de canciones, puedes empezar por el botón de la izquierda y te aparecerá un panel de configuración de Adobe Player para tu micrófono. Si está todo bien, debes elegir el género, la era en el que se lanzó el tema y una dirección de correo para que te respondan. Luego puedes presionar el botón con forma de REC para comenzar a grabar tus sonidos. Puede ser la canción que anteriormente grabaste en otro medio o puedes ser tú mismo tarareándola o silbándola. Luego de enviada, la gran base de usuarios hará el trabajo y te responderá por correo los datos de la canción. No es instantáneo, pero es más artesanal y sin necesidad de smartphone. (web) NameMyTune no es instantáneo, pero no requiere de smartphones. Google Sound Search Algunos párrafos arriba decíamos que Google no había evolucionado lo suficiente su buscador de voz como para ofrecer una detección musical desde su página principal de búsquedas, pero vaya que sí tiene una aplicación impresionante parasaber el nombre de una canción. Se llama Sound Search y ofrece una mezcla de Google Music con Google Search que funciona muy bien, aprovechando todo el algoritmo del motor de búsquedas de Mountain View. Con un requisito obligatorio, como ser Android 4.0, el software se puede usar también desde un widget (en Android 4.2) muy cómodo para cualquiera que de repente se encuentre ante una canción desconocida. Desde él puedes identificar canciones desde Google Play y adherirlas a tu librería musical, mientras que mantienes un historial de canciones identificadas que puedes sincronizar entre diferentes dispositivos. Gratuita y con grandes resultados, Google Sound Search aprovecha bien su experiencia en búsquedas rápidas. Google Sound Search Shazam El Napster de la identificación de música lleva años como pionero, ofreciendo diversas características a la hora de saber el nombre de una canción. En las últimas versiones se había quedado un poco rezagado, aunque ha venido remontando calidad en las últimas entregas. Con Shazam se puede grabar y escuchar previas de canciones identificadas, ver letras en streaming, comprar en Amazon, averiguar contenido para TV, mirar música y conciertos en YouTube, averiguar nombres de canciones y adherirlas a Spotify, ver cuándo un artistas está de gira, usarlo sin señal y mapear tus canciones identificadas a través de la sección Location. La efectividad de la archiconocidísima Shazam sólo se ve comprometida cuando probándola nos dimos cuenta de que no puede reconocer canciones que no sean oficiales y grabadas. Es decir, no reconoce tarareos, melodías silbadas y ni siquiera a un talentoso cantando en directo. La parte positiva es que está disponible gratis para Android, iPhone, iPod Touch, iPad, BlackBerry, Nokia y Windows Phone. Shazam: Un clásico SoundHound En Soundhound –que es el renacimiento de una web anterior llamada Midomi-, luego de descargarlo para iPhone o Android, puedes ponerte a cantarle al móvil y enviar lo grabado con un botón para recibir una respuesta inmediata con tu canción desvelada. Lo bueno es que no sólo puedes cantar, sino también tararear, silbar o ponerle un altavoz frente al móvil para identificar tu canción. Como si fuera poco, puedes utilizar un mapa de Google para indicar en dónde estabas cuando descubriste la canción. Adicionalmente, la aplicación tiene enlaces a letras que hacen scrolling junto a la canción reproducida, búsquedas por voz, reproductor integrado, un sistema Discovery para encontrar música, biografías, videos de Youtube, canciones top y álbumes. Por supuesto, botoneras sociales y una gran reputación con la que ha podido desplazar a Shazam en cuanto a preferencia. SoundHound Luego de este artículo, ya nunca tendrás esa sensación de incertidumbre por no conocer cómo saber el nombre de una canción. Se terminó la duda, así que ponte esos auriculares y escucha la canción original que te ha venido taladrando la cabeza durante tantos días. Acá les dejo otra página que pueden usar para identificar una canción, donde también pueden grabar canciones con el fin de ampliar la base de datos y ayudar a otros usuarios a identificar sus canciones desconocidas: midomi Midomi Bueno taringueros, nos vemos en el próximo post... recomendar no cuesta nada
Rodeados de pantallas con distintas funciones y características, los investigadores y científicos apelan a la evolución de estas para llegar a cubrir otras comodidades. Por ejemplo, tener pantallas en las uñas de los dedos para poder controlar tu iPod a distancia, para recibir notificaciones de llamadas o incluso para aumentar realidad. NailDisplay está detrás del proyecto que por ahora investiga las pantallas en las uñas, que mueven la imaginación y nos hacen pensar cientos de usos posibles. La gran pantalla, la mediana pantalla, la pequeña pantalla, la táctil pantalla, la flexible pantalla… el futuro va a requerir de unas cuantas denominaciones más para las formas de pantallas que están apareciendo día a día y en muchas áreas de la ingeniería. Diferentes tipos, diferentes usos, cada una está tratando de proveer propiedades específicas para hacer más prácticas y cómodas algunas actividades. Para esto, el emplazamiento de pantallas sobre superficies y partes del cuerpo se está investigando con más ahínco, poniendo por delante la practicidad que podría tener para el usuarios encontrarse con pantallas, por ejemplo, sobre sus uñas para que le muestren de forma aumentada lo que está haciendo con la yema de sus dedos. El proyecto de NailDisplay justamente tiene que ver con esta idea, convertir las uñas en pequeñas pantallas. NailDisplay tiene un objetivo en sus experimentos, y es ver si es cómodo y útil tener pantallas emplazadas en las uñas de los usuarios. Los investigadores de la Universidad de Taipéi tienen las manos en el asunto desarrollando una especie de capuchón para el dedo que en su parte superior tiene una pantalla OLED de 2,5 pulgadas. Visualmente horripilante, la tecnología utilizada no supera a nada que no hayamos visto antes, pero lo que piensan en relación a ella sí. La idea es que en el futuro no usemos molestas prótesis de dedo con un cable de 2 centímetros de ancho saliendo de ellas para estar conectados a un ordenador, sino que empleemos pantallas en forma de uñas, transparentes y minimalistas, que con un solo botón visual nos indiquen que nuestro jefe llama por teléfono o que letra estamos por presionar en el teclado virtual del smartphone. A su vez, se permiten soñar y han desarrollado todo un sistema de gestos para las NailDisplay, haciendo que al pasar tu dedo por la palma haga una determinada acción o que al moverlo en el aire para un lugar determinado ejecute otra, como por ejemplo cambiar de pista en tu mp3. Las utilidades que le podemos encontrar son casi infinitas y la verdad es que estaría muy buena la experiencia de darle a los dedos esta extensión informática propia de nuestra que, apuesto mis genes, seguramente será tomada por la próxima etapa de la evolución. Ahora, sobre las posibilidades de llevarla a la una sin cables y con todas estas funciones, el camino por recorrer todavía es demasiado extenso y lleno de obstáculos. Bueno taringueros nos vemos en el próximo post... recomendar no cuesta nada

Se ha creado la primera mano biónica que puede sentir y que es funcional al cien por ciento. Apta para personas amputadas, esta mano podrá ser trasplantada directamente a los nervios del paciente y devolverle la sensación de tacto perdida y la habilidad de agarre. El invento con base en Suiza y su primer paciente será un joven de 20 años. Se esperan resultados son grandiosos. En el pasado nos prometían manos protésicas que podían agarrar, sentir, empujar y mucho más. Las demostraciones no estuvieron a la altura de las expectativas, y todo lo que implicaba este rubro servía como acceso directo hacia la decepción. Sin embargo no perdíamos la esperanza de dar prontamente con un proyecto que pudiera conectar todos los puntos del problema y lograr un producto útil y funcional, además de viable en términos técnicos y económicos. Objetivo nada fácil, porque crear un instrumento mecánico que pueda conectarse con un humano y ser usado biológicamente no es poca cosa. Hay un salto considerable entre los bypass y los miembros biónicos, y hado sido la mano quien primero ha podido tener todos los componentes adecuados para que alguien pueda volver a sentir, a agarrar, a tocar, luego de haber perdido su mano. Los puntos de lectura táctil La primera mano biónica que permite que un amputado vuelva a sentir lo que está tocando será trasplantada a finales de este año en una operación pionera, que podría introducir una nueva generación de prótesis con percepción sensorial. Conectada a al sistema nervioso del paciente a través de dos nervios principales (mediano y cubital) vía electrodos, éste debería poder controlar su mano biónica con el pensamiento, o ni siquiera, en un procedimiento menos consciente, como sucede naturalmente (o acaso tú te pones a pensar “bueno, ahora voy a mover este pie”). Para el tacto, la mano recibirá información en sus sensores ubicados sobre la piel y los transformará en señales nerviosas que en tiempo real se transportarán al cerebro del paciente logrando reflejar una sensación de tacto muy similar a la real. Varias formas de agarre En 2009 hubo un caso de mano biónica capaz de sentir y transmitir los estímulos al paciente, pero este prototipo –de los mismos creadores de éste -, tenía sólo dos áreas de reconocimiento táctil. En el que presentamos ahora, las señales serán enviadas desde las palmas, punta de los dedos y muñeca, lo que por fin permite una lectura bastante cercana a la realidad. El plan es que el paciente lleve la mano biónica durante un mes para ver cómo se adapta a la prótesis. Si todo va bien, un modelo completo estará listo para la primera prueba dentro de dos años, dijo el Dr. Micera, del Ecole Polytechnique Federale de Lausanne en Suiza. La tolerancia es fundamental, así que de eso depende esta futura primera mano biónica que puede sentir. Bueno taringueros, nos vemos en el próximo post... Recomendar no cuesta nada
Dentro de algunos años los historiadores tal vez deban batallar para determinar cuál fue el chip que en verdad utilizó tecnología 3D por primera vez. Pero de acuerdo a la Universidad de Cambridge, acaban de hacer el primero que puede transmitir información en tres dimensiones en vez de dos. Uno de los autores en la publicación oficial utiliza la analogía de la “escalera”, para que la información pase de un piso a otro, basados en capas de platino y cobalto. Nos estamos acercando a los límites fundamentales de la Ley de Moore, y a pesar de que los fabricantes de procesadores (y chips en general) están convencidos de poder explotarla al máximo, llegará el momento en el que será necesario dejar a un lado los métodos tradicionales de fabricación, para enfocarse en otras técnicas. A mediados de mayo de 2011 hablamos sobre los transistores 3D de Intel, a través de los cuales se ha logrado extender a la Ley de Moore. De hecho, el término “3D” está filtrándose lentamente en el ámbito del hardware. La idea de “apilar” materiales en el desarrollo de chips no es nueva: Un buen ejemplo de ello es el esperado “cubo de memoria” que IBM y Micron están desarrollando. Sin embargo, un grupo de científicos de la Universidad de Cambridge ha creado algo diferente. El "tri-gate" de Intel revitalizó la Ley de Moore, pero el chip de Cambridge extiende el "3D" a su propio funcionamiento. Lamentablemente, no hay imágenes oficiales. Se trata del primer chip que “funciona” en 3D. De acuerdo a la descripción del doctor Reinoud Lavrijsen, uno de los responsables de este desarrollo, en los chips tradicionales todo sucede “en el mismo piso”, y lo que han creado son básicamente “escaleras” para que la información sea capaz de moverse entre niveles. En términos un poco más técnicos, se trata de un microchip espintrónico, que aprovecha el espín de un electrón en vez de su carga. El método experimental de fabricación lleva el colorido nombre de “sputtering”, algo que probablemente se pueda traducir como “chisporroteo”, e integra tres capas de cobalto, rutenio y platino, cada una con el espesor de unos pocos átomos. Las capas de cobalto y platino almacenan la información, mientras que la capa de rutenio actúa como “mensajero” entre las demás, con conexiones en 3D. Tal vez sea demasiado pronto para hablar de aplicaciones, ya que el nuevo chip apenas está disponible en el laboratorio. Pero aún en esta fase tan temprana se puede apreciar una parte del potencial que poseen los chips que trabajan de forma tridimensional. La miniaturización de componentes ha sido crítica para el desarrollo de nuevos sistemas, pero cada vez está más instalada la idea de que hay que dejar de pensar en dos dimensiones. Con tecnología 3D, la densidad de los componentes puede aumentar notablemente. Aún así, algo que no han mencionado en la Universidad de Cambridge es el detalle de la temperatura... bueno taringueros, nos vemos en el próximo post... recomendar no cuesta nada

Algunos entusiastas ya han enviado smartphones al espacio, y en la mayoría de los casos fueron capaces de recuperarlos. Sin embargo, en esta oportunidad el smartphone es una pieza fundamental en un satélite CubeSat que será puesto en órbita a fin de mes. El desarrollo es responsabilidad de un equipo estacionado en la Universidad de Surrey, y su nombre oficial es STRaND-1. En cuanto al smartphone, el escogido para la ocasión es un Google Nexus One, modelo que fue discontinuado en julio de 2010. Con sólo visitar YouTube podrás comprobar que varios aventureros han intentado enviar diferentes tipos de objetos al espacio, como latas de bebidas, juguetes, y teléfonos móviles. La integración de cámaras y el soporte HD ha permitido obtener algunas filmaciones muy interesantes, además de que hay cierto atractivo detrás de la idea de “un smartphone en el espacio”. Pero un smartphone puede hacer mucho más que simplemente capturar vídeo. Un smartphone podría convertirse en el componente principal para un satélite en órbita. También es cierto que el diseño de los smartphones no suelen tener en cuenta a la hostilidad del espacio, pero un grupo de expertos de la Universidad de Surrey parece estar dispuesto a correr el riesgo. El satélite durante una de sus pruebas El satélite lleva el nombre de STRaND-1 (Surrey Training, Research and Nanosatellite Demonstrator), basado en el diseño CubeSat, de treinta centímetros de largo y 4,3 kilogramos de peso. El próximo 25 de febrero STRaND-1 será lanzado desde el Centro Espacial Satish Dhawan en India, utilizando un lanzador PSLV. Tanto su construcción como su fase de pruebas demandó tres meses. En el centro del STRaND-1 estará un smartphone Google Nexus One. En la primera fase de la misión el smartphone ejecutará varias apps que se concentrarán en la recolección de datos, pero la segunda fase es la más interesante, cuando el equipo en tierra transfiera las operaciones en órbita del satélite al smartphone, poniendo a prueba su capacidad operativa en el espacio. Algunos pueden preguntarse por qué escoger un smartphone que lleva casi tres años fuera del mercado, pero la decisión no deja de ser lógica. En primer lugar, el Nexus One estaba disponible cuando se dio inicio al proyecto, pero también hay que recordar que el rendimiento no lo es todo en el espacio, y las reglas comerciales de usar el último smartphone son irrelevantes en este caso. El doctor Chris Bridges, ingeniero en jefe del proyecto, explica que el smartphone fue sometido a pruebas extremas, incluyendo temperaturas bajo cero y equivalentes al interior de un horno, además de ser expuesto al vacío y haber sido bombardeado con radiación. Hay muy buenas posibilidades de que el Nexus One funcione dentro de sus parámetros normales, pero la única forma de comprobarlo al 100 por ciento, es colocar al STRaND-1 en órbita. Bueno taringueros, nos vemos en el próximo post... Recomendar no cuesta nada

Habitualmente se suele decir que en temas espaciales ya está todo inventado. Y visto el estado actual de la exploración espacial resulta difícil no estar de acuerdo con esta afirmación. Por suerte, siempre queda lugar para la innovación y la imaginación. El grupo de Conceptos Avanzados e Innovadores (NIAC) de la NASA lleva años intentando hacer realidad lo imposible, imaginando cómo las nuevas tecnologías podrían cambiar la conquista del espacio. Veamos unas cuantas: Sistemas de propulsión mediante fragmentos de fisión Las reacciones de fisión nuclear generan normalmente partículas con carga eléctrica que pueden alcanzar el 4% de la velocidad de la luz. Normalmente estos fragmentos chocan con otros átomos en el núcleo del reactor y fin de la historia. Pero si creamos un reactor a base de polvo de uranio suspendido en un campo eléctrico podríamos dirigir estos fragmentos y expulsarlos para crear empuje. Claro que esto es más fácil decirlo que hacerlo. Para construir un motor de este tipo deberíamos crear antes un sistema de contención electromagnético mediante imanes superconductores con una masa de varias decenas de toneladas. Además habría que tener mucho cuidado en dirigir el haz de fragmentos radiactivos, ya que cualquier parte de la nave que entrase en contacto con el mismo sufriría daños irreparables en poco tiempo. El empuje sería muy bajo, comparable a los motores eléctricos (iónicos), pero la eficiencia podría llegar a ser bestial, del orden de los 530000 segundos de impulso específico. Un sistema así sería capaz de propulsar una nave tripulada por todo el Sistema Solar. Si empleamos un propelente extra como puede ser hidrógeno calentado por el reactor para aumentar el empuje, entonces este sistema sería aún más espectacular. La pega es que primero debemos demostrar que se puede construir un motor de fragmentos de fisión a un costo razonable. Concepto de nave tripulada interplanetaria dotada de un motor mediante fragmentos de fusión. Esquema de un motor a base de fragmentos de fisión nuclear. Generación de electricidad mediante sistemas que no usen radioisótopos Si quieres viajar más allá de Júpiter, no te queda más remedio que prescindir de los paneles solares y usar generadores de radioisótopos (RTGs) -o reactores nucleares- para producir electricidad. Pero hay un problema, y es que los RTG emplean plutonio-238 para generar calor a través de la desintegración radiactiva de este isótopo. Y, como diría Doc Brown, no es que el plutonio se pueda comprar en la farmacia de la esquina. De hecho, la escasez de esta sustancia es tal que se ha convertido en un verdadero quebradero de cabeza para la NASA, que se ha visto forzada a adquirir plutonio de origen ruso para sus misiones espaciales. ¿Existen alternativas a los RTGs? Por ahora no, pero se podrían usar sistemas a base de reacciones químicas con metales que generarían electricidad mediante turbinas y motores Sterling. Entre las reacciones propuestas se encuentran combinaciones de litio y hexafluoruro de azufre, aluminio y agua, magnesio y dióxido de carbono o litio y dióxido de carbono. Estas baterías de metales tendrían una vida superior a las baterías convencionales, pero inferior a los RTGs de toda la vida. A cambio serían mucho más baratas y no sólo servirían para explorar el Sistema Solar exterior, sino que se podrían emplear en misiones a los polos lunares o a Venus. Los sistemas de generación de electricidad alternativos a los RTGs podrían servir para explorar todos los rincones del Sistema Solar. Arriba vemos una propuesta de sonda a Venus. Cohetes de hidrógeno metálico sólido Se trata de un concepto tan simple como exótico. El hidrógeno atómico -no molecular- en estado metálico y sólido podría ser el combustible para cohetes más eficiente jamás imaginado. ¿Cómo? Pues muy sencillo: el hidrógeno metálico sólido estaría almacenado a una presión enorme y al ser 'liberado' formaría hidrógeno molecular (H2) de forma espontánea, liberando energía en el proceso. Mucha. Un sistema de propulsión de este tipo sería tan eficiente que tendría un impulso específico de 1000 a 1700 segundos, una barbaridad si lo comparamos con los 460 segundos de un motor criogénico convencional. Este motor permitiría hacer realidad el viejo sueño de crear sistemas de lanzamiento de una sola etapa (SSTO) o enviar seres humanos a Marte. ¿El inconveniente? Que nadie ha logrado transformar hidrógeno sólido molecular en un sólido metálico por culpa de las enormes presiones requeridas, nada menos que del orden de 4 a 5 millones de megabares. No obstante, quizás sea posible rebajar este límite inyectando electrones en el hidrógeno molecular sólido. Nadie sabe si esto será factible, y menos aún rentable, pero las ventajas de un sistema de propulsión que haga uso de este propelente son tan grandes que merece la pena intentarlo. Un cohete a base de hidrógeno atómico metálico en estado sólido. Propulsión mediante fusión nuclear La fusión nuclear como método de propulsión avanzado para misiones interplanetarias e incluso interestelares es un concepto muy habitual en la ciencia ficción. En la realidad sin embargo se trata de una idea mucho menos prometedora de lo que pueda parecer en un principio, y eso dejando a un lado que a fecha de hoy carecemos de reactores de fusión comerciales. La mayor parte de proyectos de reactores de fusión emplean deuterio y tritio para generar helio, un combustible que produce una enorme cantidad de neutrones. Al carecer de carga eléctrica los neutrones no pueden ser dirigidos hacia el escape de un hipotético motor, por lo que esta energía se pierde en el proceso (generando de paso grandes cantidades de radiación inducida sobre la nave). Si usamos helio-3 la cosa cambia, pero este isótopo es tan escaso que no vale la pena ni planteárselo. Una alternativa barata y realista a un sistema de propulsión mediante fusión puro es emplear la energía de la fusión simplemente para calentar un propelente, que saldría expulsado a gran velocidad por la tobera del motor. Es decir, sería una especie de motor nuclear térmico a lo NERVA, pero con un reactor de fusión en vez de uno de fisión. Eso sí, la tobera sería magnética, lo que permitiría además generar electricidad. Una nave tripulada dotada de este sistema tendría una masa de unas 135 toneladas y sería capaz de viajar a Marte en unos pocos meses. Otra solución consiste obviamente en investigar la creación de motores a base de reacciones de fusión que no generen neutrones y que no empleen helio-3. Una posibilidad son las reacciones de protones con boro-11, pero aún es pronto para saber si este tipo de reactores pueden ser viables. Propuesta de nave tripulada con un reactor de fusión nuclear usado para calentar un propelente (NASA/NIAC). Impresión 3D en naves espaciales La impresión en tres dimensiones está de moda. Sólo el tiempo dirá si se trata de una moda pasajera como en su momento lo fueron los superconductores de alta temperatura o la realidad virtual, ambas tecnologías muy prometedoras que se encontraron con enormes obstáculos a la hora de llevarlas a la práctica. En cualquier caso, podemos imaginar un futuro donde algunos de los componentes de satélites y naves espaciales se fabriquen mediante esta técnica, ahorrando costes de forma significativa. También podemos ir más allá e imaginar misiones en las que la propia nave sea capaz de imprimir sensores electrónicos para estudiar un objetivo determinado a voluntad. Y es que la idea de apretar el botón de 'imprimir' y tener disponible al instante una nave espacial es demasiado atractiva para no explorarla más a fondo. La cuestión es saber dónde está el límite práctico de esta tecnología. La impresión 3D podría ser revolucionaria. Minisatélites para explorar el Sistema Solar Enjambres de nanosatélites y minisatélites de todo tipo podrían ser lanzados de forma rápida y barata a los cuerpos menores del Sistema Solar o incluso hacia Marte y Venus. La idea es atractiva, pero garantizar las comunicaciones y la fiabilidad de los sistemas de estos pequeños vehículos no es trivial. No obstante, cabe imaginar una nave nodriza dotada con varios minisatélites especializados preparados para ser desplegados sobre un objetivo. También se podrían lanzar satélites dotados de superficies deformables o con actuadores mecánicos para desplazarse por la superficie de cuerpos de baja gravedad, como los asteroides o Fobos y Deimos. Robots móviles para explorar Fobos y Deimos. Escudos térmicos de regolito La masa es el principal factor a tener en cuenta en una misión espacial, especialmente si es tripulada. Cuanto menos peso lleve una nave, menor cantidad de combustible deberemos gastar para alcanzar nuestro destino. Si queremos poner un pie en Marte necesitamos naves dotadas de escudos térmicos capaces de soportar las temperaturas de la entrada atmosférica y, además, para realizar maniobras de aerocaptura. La malas noticia es que los escudos térmicos son muy pesados. Una opción bastante curiosa pasa por construirlos a partir del regolito -polvo rocoso- de la Luna, los asteroides cercanos o, mejor aún, de las lunas de Marte, Fobos y Deimos. Estos escudos servirían también para proteger a la tripulación de la radiación, así que mataríamos dos pájaros de un tiro. Concepto de nave marciana dotada de un escudo térmico de regolito. Naves con paredes de agua Las estructuras metálicas de las naves espaciales son pesadas y no protegen adecuadamente a la tripulación de la radiación espacial. Módulos dotados de paredes con celdas rellenas de agua servirían para reciclar el agua de la orina de los astronautas, además de crear comida gracias a la acción de algas verdes. Y todo ello mientras se protege a los astronautas de la radiación. Esta tecnología puede usarse conjuntamente con el concepto de hábitats inflables para aumentar sus posibilidades. También podría usarse en bases situadas en la Luna o en Marte. Paredes con celdas de agua. Propulsión mediante ondas de plasma El Sol y muchos planetas del Sistema Solar están dotados de campos magnéticos dentro de los cuales podemos encontrar materia en estado de plasma. En estas condiciones es posible imaginar un sistema que genere ondas de plasma capaces de transmitir energía o presión. Estas ondas -con frecuencias que irían desde los kiloherzios hasta los megaherzios- podrían ser creadas por un vehículo dotado de una antena adecuada. La antena emitiría ondas de plasma y la nave se movería en el sentido opuesto, sin gastar ningún propelente en el proceso, aunque consumiría importantes cantidades de energía eléctrica. Este sistema sería ideal para moverse cerca de mundos con campos magnéticos, como los planetas gigantes o la Tierra. Propulsión mediante ondas de plasma. Trajes inteligentes La ingravidez es después de la radiación el principal problema de los viajes espaciales tripulados de larga duración. Para mitigar sus efectos, los astronautas podrían llevar en el interior de la nave trajes inteligentes dotados de giróscopos y otros sensores que generarían una resistencia a los movimientos. De este modo, los astronautas se adaptarían mejor a los ambientes de microgravedad al poder percibir en todo momento su orientación con respecto al vehículo. En las actividades extravehiculares, estos sistemas servirían también para orientar y estabilizar a los tripulantes. Traje inteligente V2Suit. Por ahora, la mayoría de estas tecnologías son simples conceptos y lo más probable es que sigan siéndolo durante muchas décadas, puede que para siempre. Pero aunque solamente algunas de ellas se hagan realidad estaríamos ante una revolución en la conquista del espacio. ¿Por cuáles vale la pena apostar? Bueno taringueros, esto es todo, nos veremos en el próximo post... recomendar no cuesta nada