gentleman
Usuario (Argentina)

Sentí la necesidad de expresar mi parecer sobre los últimos acontecimientos y por eso escribí este artículo. Lo comparto con toda la comunidad de T! A quienes se sientan identificados, ojalá pueda motivarlos a mantener la misma línea de pensamiento. A quienes no, espero sepan entender y respetar mi punto de vista. La muerte de Néstor Kirchner no me puso contento. A ningún ser humano que se precie de tal, le puede poner contento la muerte. Ni siquiera la de un enemigo. Y no deberían existir los idiotas que tocaron la bocina cuando se enteraron, como aquellos que dijeron "Viva el Cáncer" en su momento. Dicho esto, no comparto la visión de que éste hombre haya sido un gran presidente y mucho menos un estadista. Las medidas rescatables que algunos periodistas mencionaron como tales, en mi opinión, y valga la redundancia, no fueron tales. Por ejemplo, la asignación universal por hijo, la propulsó la Coalición Cívica y también la CTA. El kirchnerismo se quiere llevar el crédito de esta medida como si fuera idea propia. Asimismo, la medida es sólo un paliativo y debería eliminarse en el momento oportuno. No se puede sostener en el tiempo indefinidamente, porque a la gente hay que enseñarle a valerse por sí misma, con dignidad, con trabajo y con esfuerzo. No se le puede enseñar que teniendo hijos puede vivir de un subsidio, sin trabajar. Hay que enseñar a pescar; no dar el pescado servido. Eso, en el tiempo, no se sostiene. Es demagogia. Es clientelismo. Lo mismo para la mención de que Kirchner canceló la deuda con el FMI. La deuda con los acreedores la negoció Lavagna. El mismo ministro al que Kirchner echó luego para reemplazarlo por Felisa Miceli, otra de las tantas personas incompetentes y corruptas de las que se rodeó este hombre, por el simple hecho de ser funcional y obsecuente para consigo mismo. La política de DD.HH en la Argentina, cambió con Kirchner. Es cierto, antes no existía. Ahora existe sólo para los que están a favor suyo. Existe para la persona (y fíjense que digo persona y no piquetero) que corta el tránsito para protestar, pero no para la persona que pretende circular libremente por la ciudad. Los dos tienen derecho, pero parece que algunos son privilegiados. Parece que mantener este orden para que se pueda convivir entre argentinos, ya no es posible. Ahora se le dice "criminalizar la protesta" a reprimir con el uso de la fuerza pública. La protesta, repito, es un derecho; pero no es más derecho que el de circular libremente por la vía pública. Tampoco deberían pesar más los derechos del delincuente que los del ciudadano, pero ese es otro tema. Se dijo que recuperó el control público de las AFJP, de Aguas y de Aerolíneas. Recuperar o estatizar las empresas, no es suficiente. Deben ser empresas eficientes. Solo AySA lo es, porque está gestionada por privados. En el caso de Aerolíneas, todos sabemos lo que cuesta haber recuperado el "orgullo" de que Aerolíneas haya vuelto a ser nuestra. Cada día nos cuesta más. Recalde no parece ser el más idóneo para gestionarla. También se estatizó el fútbol. Esto es fantástico. $400 millones de pesos costó el Fútbol para Todos. En el norte y en el mismo conurbano bonaerense, se siguen muriendo chicos por desnutrición, pero claro, los chicos no votan. Alcanzaría con que los organismos de control funcionen correctamente y auditen. Sería entonces posible que todo ese dinero se destine a lo realmente importante. También recuperaron las AFJP y ahora el Estado volvió a manejar la previsión social. La Anses es casi un banco ahora. Los jubilados y pensionados siguen siendo el objeto de burla de todos los gobiernos. Ahora puede ser, si no lo veta Cristina Kirchner, que el 82% móvil se haga realidad. Según dice el oficialismo, no alcanza el dinero. Si el 50% de los argentinos trabaja para el Estado, seguramente se va a hacer difícil que alcance cualquier presupuesto. Reitero, ¿Fútbol para Todos? También, con el kirchnerismo, pudo jubilarse un enorme número de argentinos que nunca tuvo aportes. Ahora bien, para los que aportaron toda su vida, sigue rigiendo la mínima. Es fácil ser bueno. Lo difícil es ser justo. Néstor Kirchner cambió la Corte Suprema de Justicia. Esto fue algo bueno y no hay nada objetable. Esperemos que Hebe de Bonafini no logre tomar el palacio de justicia. También se dice que a Kirchner se le debe que hayamos tenido un crecimiento económico de los más altos del mundo, con recuperación industrial evidente, estabilidad de casi una década y disminución del desempleo. Según veo yo, la Argentina no creció. Vivió un default en el 2001. Lo que ocurrió es que retornó a los niveles económicos normales. Para que se den una idea, la Argentina tenía en 2004, el mismo PBI que en 1974. Eso no es crecimiento. Sólo salimos del pozo. Lo que vino después fue una coyuntura que combinó cosechas record de soja y precios internacionales óptimos. No hubo políticas de estado atrás de esto. Se subieron a un tren en movimiento. Crecer, implica un desarrollo. Eso es lo que hizo, por ejemplo, Australia, un país que en 1974 tenía el mismo PBI que la Argentina. No hace falta explicar cuál es la situación de ese país en este momento. La Argentina tiene una presión tributaria del 56%, similar a la de Suecia. Pero claro, tampoco somos Suecia. También tenemos una institución como el INDEC, que libera información filtrada y de dudosa calidad, por lo que cada vez tiene menos de institución. Si hacer changas y juntar cartón o recibir un Plan (No) Trabajar es dejar de ser un desempleado, bueno, un pibe que sirve hamburguesas en McDonald's debe ser como Steve Jobs. Cito el texto de Mempo Giardinelli que dice que Kirchner fue el "que con la nueva Ley de Medios empezó a limitar el poder absoluto de la dictadura periodística privada que todavía distorsiona la cabeza de millones de compatriotas." La palabra "dictadura" en esta oración es sumamente conveniente, ¿no? Produce urticaria. La cabeza de millones de compatriotas es distorsionada por 6, 7,8 entonces también y a esos periodistas le pagamos con nuestros impuestos. El problema no es que se intente "distorsionar" (palabra también muy sugerente) la cabeza de los argentinos. El problema es que los argentinos, como sociedad y como individuos, no puedan generar lo que se llama pensamiento crítico, que es básicamente lo que evita que a uno le laven el cerebro. Eso no lo brinda la Ley de Medios. Eso lo brinda la Ley de Educación. La cultura y la información no son propiedad ni de los medios privados ni del Estado. Si está muy claro, quién es el que produce ignorantes. Kirchner cambió también la política exterior de la Argentina, terminando con las relaciones carnales e integrando nuevamente al país al continente sudamericano. Es cierto. Lamentablemente eligió seguir el modelo de Venezuela; un país donde la nafta es más barata que el agua y donde se modifica el peso de los distritos electorales para facilitar la reelección de Hugo Chávez, entre otras infamias. Preferiría seguir a Brasil, un país que está dentro del BRIC, que acaba de producir la capitalización más grande de la historia de una empresa estatal y que genera previsibilidad y por supuesto atrae inversiones (y no por eso deja de ser un gobierno progresista). También bajó la foto de Videla de las paredes del colegio militar. Era necesario. También sería necesario que se baje el cuadro del Che Guevara de la Casa Rosada. Avanzó en el juicio a los genocidas logrando la nulidad de las leyes de obediencia debida y punto final. Los desaparecidos son una tragedia en la historia de nuestro país. También lo son las víctimas de los atentados de montoneros. Mientras el oficialismo discute la necesidad de estatizar la distribución del papel de diarios, en un mundo en donde los medios digitales claramente superan a los medios impresos (y es una tendencia cada vez más marcada), la Ley de Minería y la Ley de Hidrocarburos, todavía permiten que se exploten los recursos de nuestro país por empresas extranjeras, que lo único que le dejan a los argentinos es la contaminación. Ni siquiera las migajas. Las empresas británicas siguen explorando en Mar Argentino pero la debilidad de nuestras fuerzas armadas no le puede producir ni cosquillas al gobierno inglés. Mucho menos mediante diplomacia; una diplomacia que no pudo evitar que se instalaran las pasteras en su debido momento. Moyano debería pedirles a Pan American Energy y a las mineras, que distribuyan ganancias. También debería pedírselo a Lázaro Báez, Cristóbal López y Rudy Ulloa, testaferros todos del ahora difunto Néstor Kirchner, que vienen obteniendo ganancias y concesiones a raudales en el sector del juego y los casinos. También debería pedir participación en las ganancias a las entidades bancarias. Nadie ganó más dinero que los bancos en los últimos años. Ni siquiera el propio Kirchner. Recuerdo cosas como: la valija de Antonini, el bolso de Felisa, el jet de Jaime, la patota de Moreno, las empresas de Moyano, la sensación de inseguridad de Aníbal, el hotel en Calafate, la consultora que asesora a sus mismos dueños, las tierras fiscales a precios irrisorios, los fondos de Santa Cruz y la lista sigue. También recuerdo los saqueos de De la Rúa, la testarrosa de Menem, las privatizaciones infames, la explosión en Río Cuarto, las coimas en el Senado, el ficticio 1 a 1 de Cavallo, el Rodrigazo, los paros nacionales a Alfonsín y a Illia, los golpes militares, los desaparecidos, la noche de los lápices, la tortura, el terrorismo de Estado y el de Montoneros, Martínez de Hoz, López Rega, la frase "Alpargatas sí, libros no" de Perón y la lista también seguiría. Memoria no falta. La historia argentina tiene múltiples manchas, pero corresponden a otros capítulos. Lo que quisiera es dejar de hablar de las manchas del pasado, habiendo aprendido de los errores y de comenzar a forjar un futuro más prometedor. Falleció un ex-presidente de la democracia. Mi respeto a la investidura. Que en paz descanse. A él le tocará ahora la justicia divina. Los escucho. Saludos a toda la comunidad.