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Restringir Usuarios y no Administrador en W2K
InfoporAnónimoFecha desconocida

a mas de uno le surgio este problema de tener pcs con W2K , W2003 o XP y quieren restringir mucho mas de lo que se puede desde Panel de control, usuarios, etc .. a los usuarios locales y no asi a los administradores del equipo, bueno aca esta la solucion, espero que les sirva: CÓMO: Aplicar directivas locales a todos los usuarios, excepto los administradores, en Windows 2000 en una configuración de grupo de trabajo. Aclaracion: esta solucion es para usuarios locales y no para usuarios de un dominio.. osea que la pc tiene que estar configuarda en grupo de trabajo y no dominio y blablabla Aplicar directivas locales a todos los usuarios excepto a los administradores 1. Inicie sesión en el equipo como administrador. 2. Abra la directiva de seguridad local: Haga clic en Inicio, Ejecutar y escriba: gpedit.msc o bien haga clic en Inicio, Ejecutar, escriba: mmc y cargue la directiva de seguridad local. Si la eliminación del comando run es una de las directivas que desea, se recomienda modificar la directiva mediante Microsoft Management Console (MMC) y guardar después el resultado como un icono. Entonces, el comando run no es necesario para volver a abrir la directiva. Cuando la directiva esté abierta, expanda Configuración de usuario, Administrativo, Plantillas. 3. Habilite las directivas que desee (por ejemplo, "Ocultar el icono Mis sitios de red del escritorio" u "Ocultar el icono de Internet Explorer en el Escritorio". NOTA: asegúrese de seleccionar las directivas correctas; de lo contrario, puede restringir la posibilidad de que el administrador inicie sesión en el equipo (y realice los pasos necesarios para configurar el equipo). Se recomienda anotar los cambios realizados (también puede utilizar esta información para el paso 10). 4. Cierre el complemento de Directiva de grupo Gpedit.msc o bien, si utiliza MMC, guarde la consola como un icono para que se pueda tener acceso a ella posteriormente y cierre sesión desde el equipo. 5. Inicie sesión en el equipo como administrador. En este inicio de sesión puede observar los cambios de directiva realizados anteriormente ya que, de manera predeterminada, las directivas locales se aplican a todos los usuarios, lo que incluye a los administradores. 6. Cierre sesión en el equipo y, después, inicie sesión en el equipo como todos los demás usuarios de este equipo a los que desea que se apliquen estas directivas. Las directivas se implementan para todos estos usuarios y para el administrador. NOTA: no se pueden implementar las directivas para las cuentas de usuario que no hayan iniciado sesión en el equipo en este paso. 7. Inicie sesión en el equipo como administrador. 8. Haga clic en Inicio, Configuración, Panel de control y, a continuación, haga doble clic en Opciones de carpeta. Haga clic en la ficha Ver, haga clic en la opción Mostrar todos los archivos y carpetas ocultos y, después, haga clic en Aceptar de forma que pueda ver la carpeta oculta de Directiva de grupo. O bien, puede tener acceso a estos valores si abre el Explorador de Windows, hace clic en Herramientas y, después, hace clic en Opciones de carpeta. 9. Copie el archivo Registry.pol de la carpeta %Systemroot%\System32\GroupPolicy\User\Registry.pol a una ubicación de copia de seguridad (por ejemplo, otro disco duro, disquete o carpeta). 10. Abra de nuevo la directiva local mediante el complemento de Directiva de grupo Gpedit.msc o en el icono de la consola MMC y, después, habilite las funciones que se habían deshabilitado en la directiva original creada para dicho equipo. 11. Cierre el editor de directivas y vuelva a copiar a la carpeta %Systemroot%\System32\GroupPolicy\User el archivo de copia de seguridad Registry.pol que copió en el paso 9. Copie el archivo Registry.pol de seguridad sobre el nuevo archivo Registry.pol existente recién creado al deshabilitar las mismas funciones. Cuando el sistema operativo le pregunte si desea reemplazar el archivo existente, haga clic en Sí. 12. Cierre sesión en el equipo e inicie sesión en el equipo como administrador. Observará que los cambios realizados originalmente no se han implementado para usted, ya que ha iniciado sesión en el equipo como administrador. 13. Cierre sesión en el equipo e inicie sesión en el equipo como otro usuario (u otros usuarios). Observará que los cambios realizados originalmente se han implementado para usted, ya que ha iniciado sesión en el equipo como un usuario (no como administrador). 14. Inicie sesión en el equipo como administrador para comprobar que la directiva local no le afecta como administrador local de dicho equipo. Restaurar las directivas locales originales Para invertir el proceso descrito anteriormente: 1. Inicie sesión en el equipo como administrador. 2. Haga clic en Inicio, Configuración, Panel de control y, a continuación, haga doble clic en Opciones de carpeta. Haga clic en la ficha Ver, haga clic en la opción Mostrar todos los archivos y carpetas ocultos y, después, haga clic en Aceptar de forma que pueda ver la carpeta oculta de Directiva de grupo. O bien, puede abrir el Explorador de Windows, hacer clic en Herramientas y, después, hacer clic en Opciones de carpeta. 3. Mueva, cambia el nombre o elimine el archivo Registry.pol de la carpeta %Systemroot%\System32\GroupPolicy\User. El sistema Protección de archivos de Windows creará otro archivo Registry.pol predeterminado después de cerrar sesión o de reiniciar el equipo. 4. Abra la directiva local: Haga clic en Inicio, Ejecutar y escriba: gpedit.msc o bien haga clic en Inicio, Ejecutar, escriba: mmc y cargue la directiva de seguridad local. Después, configure como "not configured" todos los elementos que sean "disable" o "enable" para invertir todos los cambios de directiva implementados en el Registro de Windows 2000 según lo especificado por el archivo Registry.pol. 5. Cierre sesión en el equipo como administrador e inicie sesión en el equipo como administrador. 6. Cierre sesión en el equipo e inicie sesión como todos los usuarios del equipo local, de forma que se puedan invertir también los cambios en sus cuentas. fuente: www.microsoft.com

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Moises Ville I
Moises Ville I
InfoporAnónimoFecha desconocida

Primer núcleo organizado de Colonización Judía Moisés Ville constituyó la primera colonia judía agrícola independiente de la República Argentina. Surge en 1889, a partir de la llegada de un grupo organizado de inmigrantes judíos que provenían de Kamenetz, Podolia (hoy Ucrania), región que en ese entonces formaba parte de la denominada "Zona de Residencia", que desde el S. XVIII pertenecía a Rusia. Dada la terrible situación de los judíos en la Rusia zarista de fines de S. XIX y la política argentina de puertas abiertas a la inmigración (Ley de Inmigración y Colonización N° 817 de 1876), estos inmigrantes arriban a Bs. As. ansiosos de convertirse en agricultores y hombres libres. Por eso, una vez asentados, denominan a la localidad "Moisés Ville", traducción al francés del nombre hebreo Kiriat Moshé propuesto por el Rabino Aarón Haleví Goldman, guía espiritual y comunitario del núcleo inmigratorio, dado el paralelismo de esa epopeya con la historia bíblica del Éxodo de Egipto y la llegada a la Tierra Prometida. Dos años más tarde, Moisés Ville pasa de ser una colonia independiente a constituir la segunda colonia de la empresa colonizadora del Barón Mauricio de Hirsch, la Jewish Colonization Association, que obtuvo su personería jurídica en 1891. Es importante destacar el papel desarrollado por el Dr. Willhelm (Guillermo) Loewenthal. Su oportuna intervención en el momento previo al asentamiento, su visión como verdadero gestor del proyecto de colonización y su rol como primer Director de la Empresa Colonizadora del Barón Hirsch. Cabe aclarar que Moisés Ville no posee acta de fundación en ninguna de sus etapas (como colonia independiente y como colonia de la JCA), por lo que no podemos hablar de "fundación", sino "asentamiento". Moisés Ville se diferencia de otras colonias surgidas en la misma época por diversos motivos: * Su forma de asentamiento a lo largo de una calle, una casa al lado de la otra, y las quintas detrás. Estas calles, que constituían el casco urbano, formaban un cinturón que rodeaba el pueblo. * Por su traza tan atípica no se parecía a las colonias italianas o españolas, dispuestas en forma de damero. Esta traza responde a la necesidad de autodefensa y vida en comunidad, basada en principios solidarios y de ayuda mutua. * Cada nuevo grupo de inmigrantes se asentaba en terrenos próximos al núcleo de la colonia, provistos por la empresa colonizadora siguiendo los principios mencionados; esto es, a la vera de un camino o línea, con las casas ubicadas en los extremos de los campos, de modo que formaran pequeños núcleos de cuatro casas enfrentadas cada tres kilómetros. Por estos y otros motivos, en el año 1999, el Poder Ejecutivo Nacional declara a Moisés Ville "Pueblo histórico". Primera Inmigracion Judia Organizada - Moises Ville a) Orígenes y causas - Política inmigratoria. Un grupo de 136 familias judías desembarcó del vapor Wesser en Buenos Aires el 14 de agosto de 1889. No llegaban a la Argentina casualmente sino después de largas meditaciones convencidos de que éstas eran las tierras que debían acogerlos. La situación de los judíos de Rusia en la década del 80 era deplorable. Vivían reducidos a la llamada zona de residencia, expuestos a crueles persecuciones, vejaciones, a los pogroms y a las expulsiones. Éstas fueron las causas que los obligó a emigrar en masa. El 19 de octubre de 1876 había sido sancionada la Ley de Inmigración y Colonización, durante la presidencia de Nicolás Avellaneda. Soñado anhelo de nuestros Constituyentes del 53. Luego, el presidente J. A. Roca dictó un decreto en 1881, invitando a los judíos rusos a radicarse en nuestro país. b) Asentamiento: vicisitudes y concreción. Grupos inmigratorios. Fueron muchas las penurias, grandes los imprevistos y crueles los inconvenientes que tuvieron durante la travesía. Llegaron ansiosos de convertirse en agricultores y hombres libres. Era una comunidad judía organizada y fiel a sus tradiciones, los acompañaba el Rabino Aarón H. Goldman, su jefe espiritual. Una vez en Buenos Aires y mediante intervenciones de sus hermanos radicados aquí, firmaron un contrato con el terrateniente Palacios, por el cual éste se comprometió a entregarles tierras, implemetos de trabajo y medios de vida. La provincia de Santa Fe era su destino final. Llegaron a la desierta estación Palacios. Allí fueron olvidados, nadie los recibió, nada les dieron. El hambre, la soledad, el abandono, los sufrimientos y la pérdida de 60 pequeñuelos fue su realidad. El providencial paso de un médico higienista, el Dr. Guillermo Loewenthal cambió su suerte. Este intervino ante las autoridades nacionales y provinciales; consiguió que Palacios cumpliera con los términos del contrato y comenzara el asentamiento en Moisés Ville. Dos años después, la empresa Colonizadora del Barón Mauricio de Hirch (J.C.A.), Jewish Colonization Association, compró las tierras del casco urbano. Las sucesivas corrientes inmigratorias conformaron luego la Colonia Moisés Ville. c) Organización e inserción - Asociacionismo. Antes que los entes nacionales intervinieran para la designación de las autoridades competentes, los colonos ya habían generado su propia organización político- social interna de emergencia. Desde los albores mismos de la Colonia manifestaron sus ambiciones culturales e intelectuales bregando por la educación de sus hijos. Años difíciles les tocó vivir: la inestabilidad del clima, las sequías e inundaciones, la langosta, la inexperiencia, la angustia de ver arruinados sus sembrados. Todos estos contratiempos atrasaron los pagos de sus créditos. Con el correr del tiempo lograron, su estabilidad económica a través de la producción mixta, la creación de prestamos de favor y entidades crediticias. Dado su afán de protección mutua y de progreso para los miembros de la colonia surge la primera Cooperativa Agrícola de Consumo de la provincia de Santa Fe: la Mutua Agrícola. Ésta conjuntamente con la Sociedad Kadima "instituciones madres", estuvieron siempre prestas para colaborar en forma solidaria con la vida cultural, sanitaria y social de su comunidad y hermanos de otras localidades. d) Éxodo e inserción en la vida nacional. Hoy son muy pocos los descendientes de estos inmigrantes los que habitan Moisés Ville, pero se hallan diseminados por todo nuestro territorio. Ejercen los más variados oficios, son profesionales, científicos, políticos, cineastas, comerciantes, artistas, escritores, que con sus diversas actividades aportan en todos los ámbitos del quehacer nacional. e) Conservación de las fuentes documentales. El Museo Histórico Comunal y de la Colonización Judía en la Argentina, Rabino Aarón Haleví Goldman es el ente encargado de preservar el acervo cultural histórico de Moisés Ville. Lugares de Moises Ville Teatro Kadima La SOCIEDAD KADIMA comienza a funcionar en 1909. Al iniciarse cuenta con un subsidio anual de LA MUTUA AGRICOLA y la Sociedad Hatjía. En poco tiempo se convierte en una pujante institución cultural, creando una escuela nocturna en español y hebreo, un coro propio, un conjunto musical denominado «GRUPO ARPA» llegando a ser reconocida en todo el país como la institución más activa y de mayor importancia. El objetivo inicial que dio origen a la SOCIEDAD KADIMA fue la creación de una biblioteca. Poco a poco adquiere libros, cada vez más más relevantes, como por ejemplo colecciones de Estados Unidos en idish y castellano en el año 1918. Todo esto se debía a que sus fundadores veían al libro como el principal vehículo del progreso humano. Una vez inaugurado el salón Kadima y hecho el segundo piso, la biblioteca se traslada al mismo. Por otra parte, inaugurado el espectacular salón comienzan a desarrollar diversas actividades culturales, que cubren amplios espectros sociales. Las mismas van desde recreativas, como cine, teatro y coros hasta recepción de personalidades nacionales e internacionales. Además, cuando las circunstancias lo requieren organiza colectas para damnificados en épocas de guerras. Sinagoga Brener Construcción original, 1909, sin modificaciones. La Sinagoga Brener fue edificada en terrenos legados en vida por el Sr. Marcus Sterman (testamento público de fecha 10/06/1901), con cargo de edificarla y llevar su nombre: “Sinagoga de Marcus Sterman”. El 26 de Octubre de 1905 se constituye la Sociedad Unión Israelita de Moisés Ville, sociedad con fines filantrópicos, morales e instructivos. Sus objetivos, según figuran en sus Estatutos eran: “fomentar el culto religioso israelita, mantener viva las tradiciones del Pueblo Judío, propender a la difusión de los principios más elevados de la ética y de la moral que emergen de los libros sagrados y hacer prácticas las doctrinas humanitarias e instructivas…” Se hablaba de: “realizar los oficios necesarios para la creación de una escuela, una sinagoga y un hospital”. El 10 de Octubre de 1906 se autoriza al Presidente Sr.Adolfo Kaufer, a que contrate la construcción de la Sinagoga para la Sociedad. Durante el año 1907 se realizan campañas pro edificación de la sinagoga, se aceptan contribuciones y se resuelve vender asientos a perpetuidad, conforme a un plano. Por unanimidad en la Asamblea General de fecha 19/04/1908 se acepta la donación del terreno (efectuada por Marcus Sterman) y se autoriza al Sr. Samuel Brener, Vice-Presidente de la Institución a encargarse de la construcción de una sinagoga en el terreno donado para tal fín. Dicho terreno contaba con 33m. de frente por 33 m. de fondo. Se estima que la obra estuvo a cargo del constructor David Schapschuk, contratado por el Sr. Samuel Brener. Fue inaugurada solemnemente para el Año Nuevo Judío (Rosh Hashaná), Octubre de 1909. El 25 Abril de 1910 la Comisión exalta y agradece al Sr. Brener por la labor desarrollada y lo autoriza a realizar la ornamentación necesaria para el Templo. Se termina la obra, salvo la emboquillada de afuera y el tapial de ladrillos que se concretan dos años más tarde por falta de medios. Las tareas ornamentales, se realizan con posterioridad a dicha fecha, con aporte de Israel Benjamín Weisburd, en nombre de su flia. A Israel B. Weisburd debe dicho templo la monumental araña ubicada en el centro de la nave, que adquirió en Buenos Aires y que perteneció al primitivo teatro Colón y su espléndido tabernáculo tallado en madera de algarrobo policromada, de estilo renacentista, creación del artesano Sr. Abraham Silberman. En las figuras que lo componen se distinguen frutos de la tierra, águilas aladas con cola de reptil que tocan el Shofar e imágenes alusivas a la creación del mundo. En la parte superior, dos leones de Iehudá (Judea) cuidan la Torah, que posee sobre sí una corona. Los bienes del Templo “Beith Hamidrash Hagadol” fueron transpasados a la Comunidad Mutual Israelita de Moisés Ville , el 15 de Agosto de 1986, por convenio firmado entre los últimos representantes de dicha Asociación y los representantes de la Comunidad. Sinagoga Baron Hirsch Sinagoga Arverter (obrera) Plaza San Martin Bueno esta seria una primera parte sobre mi querido Moises Ville Si les gusta saldran continuaciones Fuentes : http://www.museomoisesville.com.ar http://www.mville.com.ar

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El delirio de Human Rights > Pilar Rahola
InfoporAnónimo8/1/2009

¿Estúpidos? ¿Definitivamente imbéciles? O sólo se trata de constatar un hecho irrefutable: que algunas de estas organizaciones se definen más nítidamente por su odio a Israel, que por la defensa de los derechos humanos, hasta el punto de que estos se convierten en la pura coartada de su cruzada ideológica. Extraigo la información de un artículo de David Bernstein en el The Wall Street Journal de hace pocos días. En él, el profesor de la George Mason University y experto en derechos civiles, expresa su indignada sorpresa ante el viaje que Human Rights Watch acaba de hacer a Arabia Saudí. Se pregunta David Bernstein por los motivos que han llevado a Sarah Leah Whitson, la directora de derechos humanos de Human para Medio Oriente, a viajar al país de los Saúd, y las preguntas se acumulan en su artículo: "Ha viajado ¿para abordar el tema del maltrato hacia la mujer bajo la legislación saudí?; ¿para hacer campaña a favor de los derechos de los homosexuales, que son castigados con la pena de muerte?; ¿para protestar contra la falta de libertad religiosa en el reino saudí, o la situación de los presos políticos..." Y él mismo explica que no, que ninguna de estas hirientes cuestiones han motivado el viaje de Human a uno de los países que más impunemente destruyen los derechos fundamentales. El paseo de Sarah Leah ha tenido la intención de recabar dinero de las grandes fortunas saudíes para, según ella misma, "luchar contra los grupos de presión proisraelíes de Estados Unidos, la Unión Europea y las Naciones Unidas". Así explicaba el viaje una agencia saudí: "Human Rights está ganando reconocimiento y apoyo en el mundo árabe y en Arabia Saudita. Entre otros grandes encuentros, comieron con el prominente empresario Emad bin Jameel Al-Hejailan, y con otros miembros de la alta sociedad del Reino". Y añadía que la obsesión antiisraelí de Human Rights era una garantía de simpatía y acuerdo. Se pregunta Bernstein, y me pregunto con el mismo entusiasmo, si esta dicharachera Sarah Leah hizo sus encuentros con una bonita burka, si condujo ella misma el coche, si se atrevió a enseñar un tobillo o si, directamente, su avión voló de Nueva York al palacio de sus anfitriones, sin tener que pasearse por este paraíso de las libertades femeninas. Lo único seguro es que su viaje, dinero en mano, fue un éxito. ¿Estúpidos? ¿Definitivamente imbéciles? O sólo se trata de constatar un hecho irrefutable: que algunas de estas organizaciones se definen más nítidamente por su odio a Israel, que por la defensa de los derechos humanos, hasta el punto de que estos se convierten en la pura coartada de su cruzada ideológica. Ni tan sólo es buenismo o ingenuidad suicida, sino algo peor: es la práctica de una solidaridad de pacotilla, abiertamente reaccionaria, cuya finalidad es la obsesión ideológica que la define. Todo vale contra Israel, incluso vale el "dinero limpio" de una dictadura brutal. A partir de ahora, ¿qué neutralidad aspira a vender Human Rights? Y, sobre todo, ¿qué credibilidad espera tener? Tendrá que buscarla en Arabia Saudita, donde saben mucho de derechos humanos. Pilar Rahola La Vanguardia. Barcelona. 22/07/2009 Fuente: http://www.pilarrahola.com/3_0/ARTICULOS/default.cfm?ID=1737&SUBFAM=36

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Como ingresar en Europa sin problemas, siendo argentino
InfoporAnónimo2/7/2009

Hola dejo este post para todos aquellos que piensan ir como turistas a Europa (ósea que no tienen pasaporte europeo)... y por ahí no están ni enterados de que es lo que piden. Si bien como no hay visado esto es ALEATOREO, de 6 veces que ingrese, solo una me pidieron los papeles. Muchas veces piden por la aerolínea por la que venís, por portacion de cara, por como venís vestido, o por que se les canta. Bueno para ingresar en el espacio SCHENGEN (así se denomina el espacio comprendido por todos los países de la UE + Islandia y Noruega que tienen la misma ley fronteriza) se necesitan de estos puntos: - Pasaporte vigente: preferentemente con validez de hasta un año. - Demostración de solvencia económica: * Deberá acreditar 60 € por persona y día. Si viaja por 10 días o menos deberá disponer de un mínimo de 600 €. * La demostración de la solvencia económica se realiza mediante exhibición de los cheques certificados, cheques de viaje, cartas de pago, o tarjetas de crédito acompañadas de una certificación firmada por el banco. No se admiten cartas de entidades bancarias ni extractos bancarios. - Billete de avión de regreso a Argentina: El periodo máximo de permanencia en los países del Acuerdo Schengen no puede ser superior a los 90 días (tres meses). Por lo tanto, la fecha del billete de regreso tampoco puede superar ese periodo. - Reserva de hotel o carta de invitación: * Si se aloja en un hotel necesita la reserva del hotel u hoteles donde se alojará durante su estancia en el país * Si se aloja en casa de un familiar o conocido, deberá aportar una carta de invitación (mas abajo lo explico) - Seguro medico: de viaje vigente por el periodo de permanencia en el exterior (que cubra 30.000 €) - No reingresar: No haber permanecido en uno o varios países del Acuerdo Schengen por más de dos periodos de 90 días en los últimos 365 días (un año). CARTA DE INVITACION Si ingresa como TURISTA y SE ALOJA EN LA CASA de un familiar y/o conocido, deberá tener una carta de invitación EXPEDIDA por la persona que lo recibirá y alojará. La CARTA de INVITACIÓN deberá ser confeccionada por la persona que recibe al turista. Deberá presentándose en la comisaría de la Policía Nacional correspondiente y cumplir con los requisitos que se determinan e iniciará el correspondiente procedimiento administrativo, el cual requerirá: * Identificación del invitante (que podrá ser citado para entrevistarse en la policía) y manifestación expresa de su voluntad de invitar * Identificación de la persona invitada, con expresión de sus vínculos familiares si los hubiere. * Deberá indicar donde se va a hospedar el invitado y por cuanto tiempo se encontrará en España. * La resolución de concesión del Acta de Invitación se entregará al invitante que deberá abonar las tasas correspondientes para su expedición. Si se deniega podrán interponerse los correspondientes recursos. La recomendación con la carta es que la hagan con tiempo y se la envíen por correo a quien viaje asi viaja con la invitación original con sus sellos Espero que les sirva, cualquier cosa pregunten..

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Contradicciones turcas > Marcos Aguinis
OfftopicporAnónimoFecha desconocida

Crece la fiebre en Turquía por el temor de que se produzca un deslizamiento hacia el autoritarismo teocrático. Esto daría la espalda a la modernidad que, con gran esfuerzo, se viene impulsando en ese país desde hace un siglo. Turquía es una de las naciones más ricas en historia y pluralidad de culturas del Medio Oriente. Su ubicación decisiva entre Oriente y Occidente llenó grandes ánforas con joyas de sucesivas civilizaciones, arte, religiones, arquitectura, pensamiento, poesía, leyendas. El otomano fue uno de los imperios que más duraron en el mundo, desde 1299 hasta 1922. En la Edad Media su territorio fue conquistado por pueblos que venía del Asia, compuestos por guerreros indomables. Pero, una vez consolidado el sultanato, se convirtió en una potencia de refinados modales y ejemplar tolerancia. Cuando España expulsó a los judíos y a los moros, Turquía los recibió con los brazos abiertos. Sus autoridades se mofaban del fanatismo occidental, al agradecer burlonamente que los españoles les mandaran a sus mejores colectividades. El islam, en el imperio otomano, fue respetuoso de otras denominaciones religiosas, y tanto cristianos como judíos pudieron prosperar, dialogar e integrarse con la mayoría musulmana, sin los agobios del prejuicio ni la discriminación. Esto demuestra que el islam puede generar un clima de pluralismo apacible y fructífero cuando no es secuestrado por sectas llenas de odio. En consecuencia, no sólo deberían tomarse como modelo de convivencia los tres siglos de confraternidad tricultural en Andalucía, sino el largo período de paz en el vasto imperio otomano, también sede del califato que regía sobre todos los sunitas y alawitas del mundo. Pero, a comienzos del siglo XX, estimulado por modelos europeos, estalló el movimiento nacionalista de los Jóvenes Turcos, que consiguió deponer y desterrar al sultán Abdul Hamid II, llamado El Rojo por su crueldad sanguinaria. Los Jóvenes Turcos gobernaron el imperio durante diez años, hasta el final de la Primera Guerra Mundial, pero conservando las centenarias instituciones del sultanato y el califato, que garantizaban la preeminencia de Constantinopla (Sagrada Puerta) sobre los musulmanes del mundo. Al principio, los Jóvenes Turcos blandieron el lema de "libertad, fraternidad e igualdad" para todos, pero una vez instalados en el poder lanzaron una política basada en el panislamismo y el panturanismo . El panislamismo quería imponer la uniformidad religiosa, al mejor estilo inquisitorial. El panturanismo se basaba en que todos los pueblos -desde Mongolia, en el lejano Este, pasando por las estepas del sur de Rusia y las montañas del Cáucaso, hasta la resplandeciente Constantinopla y gran parte de los Balcanes- pertenecían a una etnia común, llamada turán. Debían constituir un único país, donde no tendrían la misma jerarquía los árabes, los judíos, los kurdos, los armenios y los griegos de los que estaba salpicado el enorme territorio. Se parecía a la futura consigna racista nazi de "tierra y sangre". No era casual. Los Jóvenes Turcos se reconocían admiradores de Prusia, al extremo de imitar sus cascos y uniformes. Enver Pashá había sido agregado militar en Berlín antes de dar el golpe de Estado de 1908. Usaba bigotes como el Káiser y hasta dijo que, en secreto, el Káiser se había convertido al islam. Tan intensa se convirtió la influencia prusiana que periodistas de la época ironizaban diciendo que el nuevo himno turco debía titularse Deutschland über Allah. Esta explosiva mezcla de nacionalismo y religión condujo al derrumbe del imperio más antiguo del planeta. Rusia soñaba con apoderarse de Constantinopla y rebautizarla con el nombre de Zargrad . Para ello se autotituló protectora de los enclaves cristianos, en especial de Georgia y Armenia, las dos naciones que oficializaron el cristianismo antes que Roma. Como respuesta, el Sultán Rojo lanzó ataques contra los armenios, del mismo estilo de los pogromos que los zares lanzaban contra los judíos, y eso quedó como un precedente nefasto. Turquía desempeñó un papel muy importante en la Primera Guerra Mundial, que no se limitó a la apocalíptica batalla de Gallipoli. Los Jóvenes Turcos eligieron mal a sus aliados y perdieron en casi todos los frentes, con un número alucinante de bajas. De no haberse producido la revolución bolchevique en 1917, quizá Rusia hubiera podido concretar su sueño de extenderse por el Medio Oriente. La campaña turca para ganar territorios en el Este y llegar a las zonas petrolíferas del mar Caspio también fue un fracaso. La urgencia por descargar la culpa en un chivo expiatorio reavivó la política criminal de Abdul Hamid contra los armenios, y se puso en marcha el primer genocidio del siglo XX. El caos de la conflagración mundial permitió llevar a efecto asesinatos masivos. El propio Ministerio de Guerra, pese a sus dificultades, envió una orden que estremece: "Sin violar la disciplina ordinaria, separar a los soldados armenios, llevarlos a lugares aislados, lejos de miradas extrañas, y fusilarlos". El 24 de abril de 1915 fueron masacrados atrozmente dos mil dirigentes comunitarios, intelectuales, científicos, escritores, artistas, pedagogos, médicos y religiosos armenios. En mayo siguió una deportación de innumerables sobrevivientes, que murieron en el trayecto por hambre, sed, enfermedades o asaltos de bandas nómades. No satisfecho con esta hecatombe colosal, el enloquecido gobierno de los Jóvenes Turcos se aplicó a destruir evidencias de la masacre, así como los testimonios de la milenaria cultura armenia conservada en iglesias, monasterios e instituciones seculares. Cuando a Hitler se le advirtió sobre las consecuencias que podría tener su obsesión de asesinar a todos los judíos, contestó riendo: "¿Y quién se acuerda del genocidio armenio?" Hasta el presente, Turquía está en deuda con la admisión de este horrendo capítulo de su historia. Orhan Pamuk, premio Nobel de Literatura, insiste en que urge reconocer y reparar el daño inconmensurable, como lo intentó Alemania con los judíos. Un nacionalismo turco mal entendido no lo acepta aún. Con esa carnicería quedaron manchados siglos de tolerancia, pluralismo y convivencia multiétnica. Es una flagrante contradicción que se debería resolver para enlazar un presente difícil con los momentos estelares del pasado, cuando Turquía era un país ejemplar. En 1918, los Jóvenes Turcos habían consumado el derrumbe de la nación. Políticos liberales y monárquicos constitucionalistas pretendieron arrestarlos y juzgarlos, con ayuda de las fuerzas aliadas victoriosas que ocuparon el país. Pero en su mayoría habían huido a Berlín. El nuevo sultán, Mehmed VI, creyó posible reconstruir su alianza con Francia e Inglaterra. Pero era tarde y había empezado el desmantelamiento del Hombre Enfermo de Europa, como se llamaba al imperio otomano. Esas potencias colonialistas se repartieron la herencia y Turquía quedó reducida a sus límites actuales. En las metrópolis europeas se dibujaban las nuevas fronteras. Churchill dijo que él mismo fijó la fronteras de Irak con inspirada rapidez, un viernes a la tarde, después de la siesta. Al mismo tiempo, la feérica Constan-tinopla se transformaba en el cobijo de millares de refugiados que huían del terror bolchevique. Nobles, artistas, empresarios, profesionales y políticos que no se resignaban al nuevo genocidio en nombre de la revolución deambulaban por hoteles, bares, teatros y garitos, empleándose en trabajos insalubres o reclamando absurdos privilegios. Turquía volvía a ser un país de brazos abiertos y corazón grande, que permitía vivir, sobrevivir y reconstruirse. La atmósfera de desazón fue aprovechada por el general Mustafá Kemal Atatürk, líder de un nacionalismo moderado y progresista. No usaba los bigotes del Káiser ni amaba los ritos prusianos. Mantuvo aparente lealtad al debilitado sultán hasta que pudo hacerse fuerte en Ankara, futura capital del país. Primero eliminó la realeza manteniendo el califato. Después lo anuló también. Cambió el nombre de Constantinopla por el de Estambul. Inyectó esperanza en una nueva Turquía, digna de compartir el destino de las potencias aliadas. Instituyó el alfabeto latino, dio plena igualdad a la mujer, quitó la obligación del velo, estableció el respeto por los diversos cultos, impulsó la educación, la democracia y el desarrollo económico. En 1923 sancionó la Constitución secular que rige hasta el presente. Turquía era el primer país musulmán que se atrevía a separar la religión del Estado. Y, si llegara a ingresar en la Unión Europea, sería la nación más poblada del conjunto, con 71 millones de habitantes, después de Alemania, que tiene 82 millones. Aunque apenas un tres por ciento de su territorio se encuentra en la Europa propiamente dicha, es fuerte el deseo de incorporarse a la Unión. Millones de europeos ven con buenos ojos este camino, porque consolidaría el carácter laico, moderno y republicano de Turquía. Pero encendió alarmas el crecimiento del fundamentalismo. Aunque el gobierno actual es islámico moderado, se notan avances clericales de alto riesgo. Las multitudinarias manifestaciones en defensa del laicismo que se realizan ahora pretenden obliterar ese peligro. Las fuerzas armadas, que se consideran herederas del legado construido por Kemal Atatürk, significan otra contradicción, porque parecerían inmiscuirse en la democracia para salvar la democracia. La mayoría de los turcos no querrían hundirse en las tinieblas autoritarias de un régimen teocrático como el iraní, menos aún millones de mujeres y de ciudadanos modernos, acostumbrados a los derechos que rigen en Occidente. Las contradicciones turcas hunden sus raíces en una larga y colorida historia. En ella hubo momentos de sensatez paradigmática. Ojalá termine por imponerse. No sólo será bueno para ese hermoso país. Por Marcos Aguinis Para LA NACION Link http://www.lanacion.com.ar/909504

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Ocurre en el Oriente > Julio María Sanguinetti
OfftopicporAnónimoFecha desconocida

La simplificación vulgar presume que la guerra que hoy afecta a Israel y El Líbano es algo nuevo. En el propio mundo árabe se está hablando hoy de la 6ª Guerra. La verdad histórica nos dice que ella empezó el mismo día del nacimiento del Estado israelí, en 1948, y no ha cesado aún, con la alternancia de períodos de fuego y sangre con otros de diplomacia armada. No ha habido un día de sosiego, desde aquel lejano tiempo en que, bajo el influjo emocional del Holocausto perpetrado por los nazis contra el pueblo judío, la organización internacional se decidió a reconocerle un hogar que le diera asiento, en el que pudiera reencontrarse con sus tradiciones ancestrales y construir su nuevo tiempo. Esa idea que ganó espacio en el mundo civilizado, necesitó, desde el primer día, de la voluntad de lucha del pueblo israelí. Fueron entonces los gobiernos árabes los que no aceptaron ni siquiera la creación del otro estado, el palestino, y desataron una guerra dirigida a impedir que aquel balbuceante Estado judío se consolidara. Esa guerra, esa misma guerra, es la que hoy continúa, con un conjunto de Estados u organizaciones islámicas que propugnan su desaparición, bajo la misma horrenda consigna repetida por tantos labios y que en los últimos meses ha reflotado el Presidente del Irán en su versión original: ¨Borraremos a Israel de la faz de la tierra". Nadie de buena fe puede ignorar que este es el hecho central del conflicto, aunque los escenarios hayan ido cambiando. Todo lo que transcurre alrededor es accesorio a esta circunstancia nuclear: en el mundo árabe siguen existiendo grupos islámicos, que son gobierno en algunos Estados como Irán y Siria, cuya política es la destrucción de Israel y el exterminio del pueblo judío. A partir de esa definición, que parece ignorarse, no hay duda de que el escenario ha ido modificándose y presenta hoy caracteres propios. Israel ya no es el mismo débil Estado de 1948. Pero tampoco es la vigorosa nación militarizada de "La guerra de los 6 días" de 1967 o de la de Yom Kippur en 1973. Su éxito ha sido darle bienestar y cultura a su gente. Como consecuencia, cada vida duele más y la movilización de sus jóvenes es un sacrificio que crece día a día. Frente a unos enemigos que siguen pobres pese a la riqueza petrolera de sus Estados y sus élites, y que -en esa pobreza y la ignorancia que ella provoca- son fácil presa para un extremismo violento e ilimitado. Los Estados árabes tampoco ya son lo mismo. Egipto, Jordania, la Arabia Saudita, han crecido, se han desarrollado y han pactado -expresa o tácitamente- la paz con Israel hace muchos años. Y cuesta imaginar que retornen a la guerra. Pero están amenazados desde adentro por esas corrientes fundamentalistas que resquebrajan su unidad nacional y aspiran a conquistar el poder, por las buenas o más bien por las malas, en una región donde no hay sistemas democráticos. Frente a ellos los Estados fundamentalistas, Irán, Siria, inmensamente ricos por su petróleo, arman una nueva guerrilla, el Hezbollah, que no representa una reivindicación territorial, o un pueblo en busca de destino. El enfrentamiento de hoy es con esa organización, cuyo único objetivo es, lisa y llanamente, la destrucción de Israel. Los palestinos, a su vez, también han cambiado. Tienen ya su propio Estado, reconocido por Israel, e intentan una débil experiencia democrática, con un gobierno de quienes integraron una organización terrorista y hoy tratan de reconvertirse. Israel unilateralmente les ha devuelto la franja de Gaza, pero ellos no han podido controlar a lo que, desde allí, al día siguiente de recibir graciosamente ese territorio, han vuelto a disparar cohetes contra la población judía de la zona. Todo ese pueblo palestino, que quiere la paz, porque incluso vive del trabajo que Israel le ofrece, es peón de estrategias que le son ajenas: le usan de bandera quienes quieren la guerra, le tironean hacia un lado y hacia el otro las facciones religiosas que dividen el mundo islámico y son idealizados por los occidentales que por una razón u otra asumen un pacifismo cómplice con el terrorismo, mientras sus presuntos protectores -enriquecidos- no les brindan el amparo que fácilmente podrían regalarles. Esos palestinos saben que tendrán que entenderse con los judíos y los israelíes y saben también que tendrán que convivir con ellos, por los siglos de los siglos. Europa, rica, bien comida y bien vivida, da volteretas en nombre de intereses variados. Le teme a sus minorías islámicas y en consecuencia, no está dispuesta a decir una palabra a favor de Israel. Tampoco arriesgaría un soldado propio porque su impotencia militar ya es definitiva luego de que en Kosovo, en su propio suelo, hubo de acudir a los norteamericanos para que salvaran -paradoja- a una minoría islámica amenazada de extinción. Simplemente juega un rol político que maneja publicitariamente, pensando egoístamente en sus electores internos, sus intereses económicos en la región y la tranquilidad de sus barrios de inmigrantes. Hace pie en los errores norteamericanos, algunos monumentales como esa guerra sin fin ni destino del Irak, e intenta salvar su rostro ante unos y otros sin arriesgar nada. El otro gran actor, este sí que fundamental, es el extremismo. El islamismo radical jihadista viene creciendo hace años, el mundo chiíta va imponiendo su visión primitiva del mundo y ha logrado golpear no solo a Israel sino al corazón de Occidente. Los atentados contra Nueva York y Madrid le han dado conciencia de su poder. Ahora tiene de rehén al pobre Líbano, una vez más víctima de conflictos que le son ajenos. Los oportunistas temerosos de Occidente prefieren refugiarse en la teoría de que esas bombas se las debemos a Bush y a Aznar, desconociendo que ellas estallarán contra todo aquel que no se resigne a que triunfe su visión teológica intolerante, racista, esclavista de la mujer y enemiga de las libertades individuales. La guerra es siempre un exceso y los muertos nos duelen a todos. Podemos discutir la anécdota puntual, quien tiró primero o quien tiró después, quien dañó más o menos civiles (que siempre caen en la atrocidad bélica). Pero no nos equivoquemos: más allá de las víctimas, en ese escenario del Cercano Oriente, vuelven a enfrentarse los valores autoritarios de la religiosidad fanática contra los principios de quienes creemos en la libertad política, en el Estado de Derecho, en la vida democrática, en la plenitud de los espíritus que sólo la sociedad abierta ofrece. Fuente: http://www.pilarrahola.com/1_3/ARTICLES/detall.cfm?ID=000000051K&IDIOMA_ID=2 Por los exceso de los bolche-facistas que hay en taringa.. cierro los comentarios espero q puedan leer todo el texto y abran un poquito los ojos.. hay otra realidad...

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Cristina, en la encrucijada > Pilar Rahola
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Cristina, en la encrucijada Argentina me recibe con título de mujer, recién acabadas las elecciones que han llevado a Cristina Kirchner a la presidencia. En la encuesta a pie de taxis, lo de Cristina es difícil de entender. No encuentro a nadie, en la capital, que la haya votado, y los epítetos que le dedican no casan con una candidata que ha ganado por más del 40% de los votos. Pero me lo aclaran los colegas de la prensa, cuyos análisis políticos son puro algoritmo: Cristina ha perdido en las capitales, en las ciudades importantes, en los núcleos donde la clase media y alta es influyente, pero ha barrido en las clases populares. "Peronismo en estado puro", comenta un analista político y buen amigo. Es evidente que si el resultado electoral marca una Argentina dual, claramente dividida en esos dos estadios sociales, no es un buen resultado. Nadie que no sea un populista demagógico puede gobernar a espaldas de la clase media. Y ése es el reto que tendrá que asumir la primera mujer argentina que llega, a través de las urnas, a la presidencia de la República: huir del populismo y recoser el abismo que la separa de la sociedad civil del país. Hasta ahora, la política de la K ha jugado a los dos lados de la quebradiza frontera ideológica, coqueteando con el chavismo y, a la vez, alejándose de él cuando lo marcaban los intereses o el puro sentido común. Pero Néstor Kirchner ha estado más cerca de Chávez que ningún otro dirigente importante latinoamericano, y ése es el misterio que encierra la incógnita Cristina: ¿intentará pescar, como su marido, en esas procelosas, turbias y revueltas aguas? ¿O buscará modelos de una izquierda moderna y razonable, para encarar la gestión del país? La encrucijada en la que se sitúa Cristina y, con ella, Argentina, oscila entre la revolución bolivariana, que la atrae como un imán, tanto como intenta comprarla y prostituirla; o la política mucho más sosegada e inteligente del uruguayo Tabaré Vázquez o del propio Lula da Silva. Ser o no ser, en la tradición de un país donde el populismo ya triunfa periódicamente, fuertemente arraigado en las raíces que dejó el legado Perón. De hecho, mirado desde el espejo de Stendhal, el peronismo es puro ADN argentino, pura genética política, de ahí su convulsa vida partidista, su tendencia al personalismo y al mesianismo y, sobre todo, su nula capacidad opositora. El dilema Cristina, sin embargo, no atañe sólo a Argentina. Hablamos de un país enormemente importante, con una influencia en la geopolítica de la zona, que puede marcar los tiempos y las agendas de todo el continente, quizá sólo comparable al poderoso papel que ejerce Brasil. Es por ello que los miedos de la sociedad argentina dirigente, y nada kirchneriana, son compartidos por muchos que miramos, de cerca, la realidad latinoamericana. Chávez es, sin ninguna duda, un nuevo pequeño emperador, otro cacique al estilo de los viejos caciques de siempre, con la ambición de Bolívar, pero sin su inteligencia, ni su carisma, ni su densa cultura. Rodeado de amigos peligrosos, con un poder económico estratosférico y un populismo fascistoide desacomplejado, Chávez tiene un proyecto para toda Latinoamérica, y ese proyecto da miedo a cualquier persona sensata. Pero el petróleo compra voluntades y algunas de ellas habitan en los despachos argentinos. Si Cristina reinventa la política de la K, teje nuevas complicidades más allá del sobado populismo de su predecesor y marido, se aleja de las tentaciones chavistas y encuentra el camino intermedio de una izquierda razonable, socialmente comprometida y económicamente inteligente, marcará una nueva etapa en la historia de este complejo país. Si, por el contrario, mantiene sus lejanías con la sociedad civil dirigente, sus desprecios con los periodistas y los intelectuales, sus antipatías con los empresarios y, a la vez, refuerza sus peligrosas cercanías con la izquierda más ruidosa, más antimoderna y más dogmática, entonces Argentina cumplirá la profecía que me dijo Sanguinetti, en una bella mañana uruguaya: "¿hacia dónde va Argentina? Querida, hacia ninguna parte". Es decir, hacia Venezuela. Pilar Rahola : www.pilarrahola.com

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Desconocimiento del capitalismo
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Espero que esto sirva para aclarar un poco las ideas de los pseudos izquierdistas. y dejen de tildar de Fachos, derechistas, burgueses y demas yerbas a todo aquel q esta encontra del comunismo, totalitarismo, o ultraizquierdismo. ah y por favor no bardo o cierro comentarios.. Desconocimiento del capitalismo Por Gabriel Boragina © ¿Qué es lo que determina que la mayoría de las personas desconozcan qué es verdaderamente el capitalismo?. Existen básicamente dos versiones del capitalismo: la liberal y la marxista. La liberal es prácticamente desconocida, en tanto que la marxista es la que se ha impuesto en la mayoría de las personas. Los hoy en día auto llamados izquierdistas han adoptado la versión marxista del concepto de "capitalismo". Ambas versiones concuerdan en un solo punto: capitalismo es propiedad privada de los medios de producción. Pero a partir de esta definición común todas las consecuencias que se derivan de ella difieren entre las corrientes de izquierda y las liberales. No uso la expresión "derecha" para referirme a los liberales porque dicha expresión engloba –corrientemente- ideologías ajenas al liberalismo tales como el nazismo y el fascismo. Ludwig von Mises ha demostrado que, tanto el nazismo como el fascismo son productos directos del socialismo. Por lo tanto, la ubicación correcta de nazis, fascistas y socialistas es la izquierda y no unos en la izquierda y otros en la derecha. Nazismo, fascismo y socialismo tienen ellos tres un solo enemigo en común: el liberal-capitalismo. Los tres condenan la propiedad privada. Los tres propician la propiedad publica o estatal. Los tres son clasistas. Y la única diferencia entre los tres es la menor de todas: ¿quién debe controlar la propiedad? Para los nazis la raza superior, para los fascistas el estado y sus corporaciones, en tanto que para los socialistas el proletariado, la clase trabajadora, los sumergidos, los marginados, los postergados, los excluidos, etc. todas estas ultimas expresiones equivalentes de la misma "clase" de personas. Políticamente, todas las modernas corrientes socialdemócratas, solo han tomado la idea marxista de "capitalismo" es decir su caricatura, y no se han adentrado a indagar sobre otras fuentes, por ejemplo la Escuela Austríaca de Economía, o si lo han hecho, lo han hecho mal, cegados por sus prejuicios anti-capitalistas. Universidad e intelectuales. En nuestras universidades, se sigue enseñando la caricatura que del capitalismo hizo Marx. Y aquellos que no han ido a la universidad, siguen viendo en el capitalismo algo siniestro y perverso tal como Marx –y sus acólitos- lo enseñó. Perniciosa ha sido la actividad que han tenido otros ideólogos del marxismo como Gramsci, quien también se encarga de difamar al capitalismo y divulgar su caricatura. La actualidad del marxismo está comprobada por el grado de infiltración ideológica que existe en nuestras universidades. La universidad –al menos la universidad argentina- siempre ha sido un bastión de las ideas marxistas. Siempre Marx ha sido mas divulgado que Ludwig von Mises o que Friedrich A. von Hayek o que cualquier otro autor de la Escuela Austríaca de Economía. A pesar de haber sido fundada en 1871, la Escuela Austríaca de Economía sigue siendo desconocida por la mayoría de los intelectuales. Los pocos intelectuales marxistas que oyeron hablar de ella no se dedicaron a estudiarla, sino solamente a ridiculizarla o burlarse de ella, método preferido por los mismos Marx, Engels y sus discípulos para hostigar a sus detractores, sin poderles oponer argumentos serios a las objeciones anti-marxistas. Hoy día, el método de respuesta de los marxistas a los austríacos sigue siendo la burla, el escarnio, la ira y la agresión directa –hasta la física- en lugar de oponer argumentos consistentes. En suma, el ataque al mensajero y no al mensaje. El argumento ad-hominem. En los centros de estudios, los autores liberales son reducidos, discriminados y disgregados por distintas vías y diferentes métodos de persecución no explícita. Mi propia experiencia como profesor liberal en la universidad ha sido de este tipo. Reducción de horas cátedra y presiones de diferentes tipo: vía centros de estudiantes o los departamentos administrativos de la facultad para que cambie bibliografía y contenidos de mi materia. Los profesores liberales tenemos muy pocas opciones para divulgar nuestras ideas, en tanto que los profesores marxistas y/o pro-marxistas tienen todas las opciones a su favor. Esta ha sido y es mi experiencia en las universidades estatales. Como se ve, nada parecido a la "diversidad y amplitud de ideas" que los progresistas declaman como método de propaganda. Pura retórica, tal como los discursos y los programas de estudio y la bibliografía marxistas y pro-marxistas que solo despliegan retórica por doquier, inventando categorías intelectuales y hasta neologismos, que se encargan de cargar con una alta carga emocional. Este es el panorama en el ámbito de la docencia, queda muy poco espacio para las ideas genuinamente liberales y pro-capitalistas. Nota del autor: Glosario En este artículo utilizo el termino "marxista" como sinónimo de todo aquel que esté en contra del capitalismo. En tal vocablo englobo a colectivistas tales como socialistas, socialdemócratas, progresistas, izquierdistas, nazis, fascistas, anarquistas, comunistas, intervencionistas, estatistas, etc.. Todas estas ideologías (y sus parientes) están mas o menos en contra de la propiedad privada, el mercado libre y la libre empresa, que son la base del capitalismo. Sus diferencias son de matices, tanto como difieren las sectas de un mismo movimiento entre sí. fuente: http://accionhumana.blogspot.com/2006/03/desconocimiento-del-capitalismo.html

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La Izquierda Fascista
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La izquierda fascista Por René Balestra Para LA NACION Sábado 8 de octubre de 2005 | Publicado en la Edición impresa "La práctica de las huelgas ha infundido a los obreros pensamientos más viriles: casi no respetan las hojas de papel en donde legisladores imbéciles escriben fórmulas miríficas, llamadas a afianzar la paz social; sustituyen con actos guerreros la discusión de leyes..." George Sorel , Reflexiones sobre la violencia (1908) ROSARIO No hay en este título nada que escandalice a la razón. La izquierda, como la derecha, puede ser fascista. Basta y sobra con que adopte sus métodos. Si la izquierda y la derecha se mantuvieran coherentes con sus orígenes, eso no debería ocurrir, por la simple razón de que ambas pertenecen al mundo de las ideas políticas, no del delito. Nacieron en los albores de la Revolución Francesa, para encarnar, respectivamente, el progresismo y el conformismo ante la realidad social. Como izquierda y como derecha, responden a criterios que tienen que ver con una concepción de la vida social que cree, alternativamente, que muchas cosas desagradables de esa realidad pueden -o no- ser cambiadas apelando a la voluntad. Estar o no conformes con esa realidad divide las aguas de estos términos, pero fundamentalmente las divide el criterio o la creencia de que, si nos lo proponemos, podemos modificarlas. El fascismo, en cambio, más que un criterio es un método. Mucho antes de aparecer plasmado en un fenómeno político particular, como el que encarnó Mussolini en la Italia de los años veinte del siglo pasado, fue, llamémosle así, una ideología metodológica. Una manera de actuar, de concretar en hechos violentos una concepción que elevaba la violencia, precisamente, a valor absoluto. Mucho antes de la marcha sobre Roma, que instauró el fascismo de Mussolini en Italia, el huevo de la serpiente se incubaba y se desarrollaba en otros movimientos autoritarios autotitulados progresistas o de izquierda. El nudo gordiano estuvo, desde el inicio, donde sigue estando: en los que creen -o no- que los cambios para mejorar tienen que atenerse a métodos que no desnaturalicen el fin. Porque reafirman una verdad ancestral que acompaña a la aventura humana desde siempre: los métodos prohíjan los fines. Porque no hay fines abstractos, como no hay hijos abstractos. Los "genes", aquí también, "construyen" la creación y la criatura. Los violentos, siempre creyeron -y, lo que es peor, llevaron, y llevan, esa creencia a la práctica- en la gimnasia bárbara, de tan antigua, arbórea, de que la violencia es la partera de la historia. Creen que esto es una realidad que siempre tuvo vigencia en el pasado y que la seguirá teniendo, sólo que ahora una nueva raza de "soñadores de un mundo mejor" la utilizará como herramienta para menesteres nobles. Esta idea, que sigue teniendo vida lozana en nuestros días en muchas partes del mundo y en nuestro propio país estuvo, y sigue estando, enmascarada. La acción directa, la movilización callejera y piquetera, la huelga salvaje, el desmán, el asesinato, el atentado terrorista, son métodos violentos que no reparan en miramientos de ninguna clase. Es el fascismo visceral que anegó en ríos de sangre el siglo XX entero y hoy amenaza con seguir asolando el XXI. Hoy como ayer, el fascismo de tuétano, de raíz, vive disfrazado y cambiando de disfraz: como Frégoli, aquel actor que salía vestido de una manera determinada por una puerta del escenario y entraba inmediatamente después por la otra, ataviado de otra forma totalmente distinta. Existe, en la naturaleza más recóndita de ciertos seres humanos, para desesperación de los antropólogos bienintencionados, una tendencia admirativa que los retrotrae a los tiempos geológicos. Son los adoradores de la fuerza bruta. Hay en el alma de estos seres un afán de participar en hechos de brutalidad y de barbarie. Una minoría lo hace en forma directa, protagonizando actos sangrientos, caracterizados por el Código Penal; la inmensa mayoría, fascinados, idealizando al magnicida. Este mecanismo intelectual de idealización de la barbarie ha teñido el siglo XX. Filósofos, pensadores, poetas, artistas de todo tipo -a través del fascismo propiamente dicho, del nazismo, de un sinnúmero de ideas totalitarias y del comunismo de todo tipo- han adherido a estos principios y a estos procedimientos. La raza, la nación, los proletarios, el futuro, la revolución, la felicidad han sido los señuelos agitados por los que no eran capaces de confesarse la autenticidad del impulso perverso. Como una especie de prueba de laboratorio o de trabajo práctico docente, para ejemplificar lo que decimos bastaría recordar que, en su momento, los adoradores de Mussolini y sus métodos brutales se escudaban en los elogios a los horarios cumplidos y exactos de sus trenes, al secado de los pantanos, a la eliminación de la camorra, a su enfrentamiento con la Inglaterra "plutocrática". Los seguidores de Franco protagonizaron una inmensa inquisición criminal con máscaras religiosas. Contemporáneamente, los comunistas adoradores de Stalin y de sus gulags se disfrazaban con los progresos de la electrificación, la industrialización, la medicina soviética y con la construcción forzada de un paraíso en la Tierra. Con los fascinados por Mao, bastaba con la inmensa marcha a través de China y con la formidable edificación de otro paraíso. En nuestros días, los embelesados con Castro nos hablan de sus escuelas y de su medicina social. Todos guardan, los de ayer y los de hoy, un silencio mineral ante sus crímenes, que son la otra cara de la misma moneda. La transformación oceánica del Primer Mundo en poco más de medio siglo en sociedades de libertad impecable y de justicia distributiva formidable los deja indiferentes de la boca para afuera, porque en la realidad concreta de las conductas individuales ninguno de estos fascistas de la izquierda elige o eligió los paraísos elogiados: ni para vivir, ni, mucho menos, para exiliarse. En cambio, se apiñan en las puertas de los consulados de los países verbalmente despreciados. La cultura democrática contemporánea tiene ciertos presupuestos forzosos sin los cuales no existe ni puede existir. La elección popular de los que van a gobernar y la participación igualitaria de los votantes es fundamental, pero, con serlo, no agota el sistema. El sistema es precisamente esto, un sistema. Quiere decir, modos, formas, maneras, de funcionar. La anatomía, en un paralelismo con intención didáctica, son las instituciones, los diversos órganos de poder y su integración conforme a los requisitos constitucionales de un Estado de Derecho. Pero después importa mucho, demasiado, la fisiología. Es decir, su funcionamiento: que las libertades y los derechos individuales -decir derechos humanos es un pleonasmo- estén impecablemente vigentes. El fascismo visceral desprecia y despreció siempre, con distintos argumentos, toda la arquitectura y el mecanismo de esas libertades democráticas. Sus votaciones, cuando existen, son unánimes porque no pueden permitirse discrepancias. La exaltación al que ejerce el poder, desde la cúspide, también es unánime y tampoco aquí se tolera la discrepancia; incluso, no se tolera la tibieza en la adhesión. La enumeración patentiza la nauseabunda reiteración de lo mismo. Cambia el libreto, según los países y las épocas, pero el procedimiento fascista es similar. La izquierda fascista, después del derrumbe absoluto y total de sus mentidos paraísos, se ha refugiado en el rencor. Sus pasteles rosados se desmoronaron sin disparar una bala (salvo la única excepción de Rumania) y, mucho más aún, sin la intervención mínima de los odiados países democráticos y capitalistas. Pero hay que alimentar ese rencor y vengar ese fracaso. Se refugian en un argumento falaz: la ideología no ha fracasado; han existido errores humanos en la instrumentación del dogma impecable. Las encarnaciones, todas, fueron infernales. En ninguno de sus experimentos se logró libertad, ni dignidad, ni un nivel mínimo mensurable y valioso de vida económica, pero la mentira sigue repitiéndose: los delincuentes que practicaron y practican el crimen siguen siendo, en la propaganda tramposa que persiste, soñadores de un mundo mejor. Algo malo e inexplicable, según ellos, ha pasado en sus mundos idílicos, pero la ideología es perfecta. Se podría aplicar a la izquierda fascista, rencorosa, mala perdedora y contumaz la anécdota atribuida a un filósofo francés del Iluminismo. Cansado de que los médicos no lograran mitigar sus dolencias, decía: "Cada profesional que fracasa conmigo argumenta que la ciencia médica es irreprochable; que sólo ocurre que él, todavía, no ha encontrado el método para aplicar la panacea. Pero que no debo desesperar porque la ciencia médica es perfecta". Y concluía: "... y aquí estoy, esperando a que esa señora se digne venir a curarme". Colofón: el francés exageraba. Esa "señora" puede llegar a encontrar el camino de su curación. La izquierda fascista se equivocará y fracasará siempre. No por ser izquierda, sino por ser fascista. El fascismo -de izquierda o de derecha- no pudo ni podrá aportar nunca una solución aceptable a los problemas humanos. No podrá ser una terapia sanadora porque es una enfermedad incurable y terminal: mata al individuo y corrompe infinitamente a las sociedades.

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Mitos y realidades sobre el aborto
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Mitos y realidades sobre el aborto - Por Mujeres al oeste - El aborto es una práctica que se realiza frecuentemente en Argentina - se estima que se hacen entre 350.000 y 500.000 al año - pero de la que se habla poco, tanto en público como en privado. Cuando se rompe este silencio y se abre la discusión, se escuchan una y otra vez diversas afirmaciones, con pretensiones de verdades científicas, acerca de las causas y consecuencias del aborto que, en realidad, sólo son mitos construidos desde el prejuicio y la falta de información. Con este folleto Mujeres al Oeste se propone contribuir a develar algunos de estos mitos, como aporte al debate racional y realista sobre el aborto en Argentina. MITO: Si se legaliza el aborto, las mujeres se harán más abortos. REALIDAD: El índice de abortos no depende de su legalización, sino de otras condiciones como la disponibilidad de servicios de anticoncepción, el acceso a educación sexual adecuada para toda la población y la eliminación de las asimetrías de poder entre hombres y mujeres. Países donde se han desarrollado programas respetuosos de los derechos sexuales y reproductivos que incluyen la legalización del aborto, tienen tasas mucho más bajas de aborto que las estimadas en países donde éste es ilegal. Por ejemplo, en dos países donde el aborto es legal como Holanda y Canadá se realizan 0.53 y 1.20 abortos por cada 100 mujeres en edad reproductiva, respectivamente. En Argentina, donde está penalizado, se estima que se practican 5.35 abortos cada 100 mujeres en edad reproductiva. MITO: Penalizar el aborto sirve para eliminar su práctica REALIDAD: La penalización del aborto lleva a las mujeres a realizarlo clandestinamente en condiciones inseguras, provocando daños para su salud y su vida, pero no disminuye su práctica, tal como lo demuestran las siguientes cifras del ministerio de salud de Argentina: cada año son hospitalizadas alrededor de 70.000 mujeres por complicaciones en sus abortos (hemorragias e infecciones) y más del 30% de las muertes relacionadas con el proceso de gestación son resultado de complicaciones por abortos inseguros. MITO: El aborto es siempre peligroso para la mujer REALIDAD: El aborto integrado a un buen sistema de atención en salud, realizado por expertos/as dentro de los primeros meses de embarazo es un procedimiento sencillo y seguro. En los países donde el aborto es legal, la probabilidad que una mujer muera a consecuencia del mismo no es mayor a 1 de cada 100.000 abortos practicados , mientras que, en los países donde es ilegal, esa cifra se eleva a 70 por cada 100.000. En estos países las mujeres que no quieren continuar su embarazo recurren a abortos inseguros, que son aquellos abortos practicados por personas no calificadas y/o realizados en un ambiente carente de los estándares médicos mínimos necesarios, siendo esta situación la que genera riesgos para su vida y su salud. MITO: El aborto causa trastornos psicológicos a las mujeres que recurren a él REALIDAD: Hay estudios que demuestran que el negarle la realización de un aborto a una mujer cuando ella lo requiere por propia decisión le produce consecuencias negativas en su salud mental y agrava la condición de aquellas que padecen enfermedades mentales. La condición de ilegalidad, la clandestinidad consecuente, la soledad y el silencio en que se practican los abortos en Argentina son las causas principales de sufrimiento y/o de sentimientos de culpa para algunas mujeres. Aún en estas circunstancias otras muchas sienten un gran alivio cuando realizan un aborto de un embarazo no buscado o no planeado o producto de la violencia. También las decisiones de una mujer cuando queda embarazada sin desearlo o en circunstancias difíciles, son traumáticas y en ocasiones no se resuelven en mucho tiempo. Tal es caso del casamiento forzado, dar el hijo/a en adopción, o tener un hijo/a que en realidad no se puede criar. Esto genera, en la mayor parte de los casos, problemas psicológicos tanto para la mujer como para el/la niño/a, afectando, en consecuencia, negativamente a la sociedad. MITO: Las mujeres que abortan son irresponsables y egoístas REALIDAD: Tener un embarazo no es lo mismo que ser madre. Las mujeres que debido a cualquier tipo de razones deciden interrumpir un embarazo, lo hacen después de sopesar sus capacidades, sus deseos, sus posibilidades y concluir que en ese momento no pueden llevarlo adelante. Muchas de las razones por las cuales las mujeres recurren al aborto no son razones exclusivamente personales, sino más bien circunstancias sociales, culturales o económicas, como por ejemplo: cuando el embarazo es consecuencia de una violación, por falla, mal uso o falta de acceso a métodos anticonceptivos seguros, por falta de información sobre los anticonceptivos, debido a desconocimiento acerca del funcionamiento del propio cuerpo o porque no pueden alimentar a un hijo más debido a la falta de trabajo. MITO: El aborto desaparecería si todas las personas utilizaran anticoncepción REALIDAD: En la medida en que no hay un método anticonceptivo ciento por ciento eficaz - cada método tiene un porcentaje de falla aún correctamente utilizado - habrá embarazos no deseados o no planificados o inoportunos o no buscados. Debemos tener en cuenta también que muchos embarazos no deseados son producto de violaciones, incluidas las violaciones dentro del matrimonio. MITO: La educación sexual incrementa los embarazos y el aborto en la adolescencia REALIDAD: La educación sexual para los y las adolescentes es una buena estrategia de prevención de los embarazos no deseados y de las enfermedades de transmisión sexual (ETS). En 1997 de la revisión de 53 estudios que evaluaban programas específicos de educación sexual implementados alrededor del mundo se concluyó que dichos cursos ayudaban a retrasar el inicio de la actividad sexual, reducían el número de parejas sexuales y disminuían los porcentajes esperados de embarazos no planeados y de ETS. El negar información sobre sexualidad a los adolescentes no sólo es discriminatorio sino que los coloca en desventaja cuando llega el momento de manejar su vida sexual y reproductiva. MITO: Las mujeres que abortan son jóvenes y solteras REALIDAD: Diversas investigaciones realizadas en la mayoría de los países de la región han concluido que no existe un perfil de las mujeres que interrumpen un embarazo, pues pertenecen a todos los sectores socioeconómicos, niveles educativos, edades, religiones y situaciones de pareja. En Colombia el 54.5% de las mujeres que han abortado estaban casadas o unidas. En Santiago de Chile, la gran mayoría de las mujeres que abortan tienen entre 20 y 30 años, con uno o más hijos, sólo el 10% corresponde a mujeres entre 10 y 19 años. En Santo Domingo, República Dominicana, se encontró que el 79% de las mujeres que abortan están unidas o casadas, mientras que el 84% tiene hijos. MITO: La mayoría de las religiones se oponen al aborto. REALIDAD: Casi todas las ramas del protestantismo y judaísmo conceden a la mujer el derecho al aborto. También el budismo y el hinduismo. Lo prohíben las religiones más patriarcales: la católica, la judía ortodoxa y algunos países islámicos, a pesar que el Corán lo permite en los primeros meses. Dentro de la mayoría de las religiones existen debates importantes sobre aspectos éticos y morales claves, incluido el aborto. Ocultadas por las afirmaciones antiaborto de algunos funcionarios religiosos se encuentran una diversidad de opiniones y una gran tolerancia hacia la práctica del aborto entre la mayoría de las personas que practican alguna religión. En Argentina el aborto es ilegal. La ley establece penas tanto para la mujer que se lo practica como para quien realiza el procedimiento (artículos 85, 86, 87 y 88 del Código Penal). La misma ley estable dos causas de excepción a estas penas: cuando el aborto se practica para "evitar un peligro para la vida o la salud" de la mujer o si el embarazo proviene de una violación de "una mujer idiota o demente" (artículo 86, incisos 1º y 2º del Código Penal). Estas dos excepciones en la práctica raramente se cumplen; en casi todos los casos que entran dentro de estos supuestos los médicos se niegan a practicar el aborto por sus propias creencias religiosas. El aborto ha sido la primera causa de muertes por gestación (muertes maternas) entre 1996 y 2001 (último año del que se disponen datos del Ministerio de Salud de la Nación). Las mujeres que mueren por realizar abortos inseguros son las que no tienen recursos económicos para practicarlos en el lucrativo circuito clandestino. La mayoría de ellas tienen entre 20 y 34 años de edad, están casadas o en pareja y tienen varios hijos. Este material, obra de un equipo de compañeras de Mujeres al Oeste, fue confeccionado a los fines de crear un folleto de difusión. Esta idea surgió tras una serie de talleres sobre el aborto que veníamos realizando desde el año 2003. El tratamiento intensivo del tema nos hizo llegar a diversas conclusiones, una de ellas, entonces, fue que dado el silencio existente alrededor de esta problemática muchas personas no pueden hacerse de una opinión crítica y racional sobre la misma . Y esto, como hemos expuesto con insistencia en este material, se ve negativamente reforzado por mitos e ideas infundadas, promovidas por sectores del poder a quienes, como consecuencia de su irracionalidad, les resulta indeseable prestarse al debate serio sobre esta cuestión. EL ABORTO LEGAL Y SEGURO ES UN DERECHO DE TODAS LAS MUJERES fuente: http://www.derechoalaborto.org.ar/artic/mitos.htm

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