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Usuario (Argentina)

Informate y ejercé tus derechos. 1. Podés hacer cambios todos los días. La Legislatura porteña sancionó en 2012 la Ley 3.281 que garantiza a los consumidores el derecho a cambiar productos sin trabas especiales y en cualquier día: "deberá efectuarse en los mismos días y horarios en los que el comercio atienda al público para ventas". 2. Está prohibido cobrar un recargo por el frío de las bebidas. En el 2013 se aprobó una modificación del artículo 1 de la Ley 1207/2004, que prohibe que se cobre más cara una bebida por estar fría tanto en autoservicios como en supermercados. En su inciso "i" especifica que deberán "abstenerse de realizar cualquier diferenciación de precios entre productos que estén ubicados dentro o fuera de heladeras exhibidoras". 3. Si la lectora de la tarjeta SUBE no funciona, podés viajar gratis. Una resolución publicada en 2011 especifica que si la lectora de la tarjeta no se encuentre en funcionamiento, el pasajero tiene el derecho a viajar gratis porque es responsabilidad de la empresa de transporte trasladar al usuario. Se aplica a subtes, trenes y colectivos. 4. Podés dar de baja un servicio por el mismo medio que lo contrataste. Es decir, si te llaman de tu banco para ofrecerte un nuevo producto, no te pueden hacer ir a la sucursal para darlo de baja. 5. Cuando comprás algo fuera del local (por Internet, por ejemplo) podés pedir que te devuelvan la plata si no estás conforme con el producto. Podés devolver un producto sin uso y te deben reintegrar lo que gastaste. El artículo 34 de la Ley de Defensa del Consumidor Nº 24.240, garantiza el derecho a "revocación de aceptación". El consumidor tiene hasta 10 días para "arrepentirse" de la compra y sin dar ningún tipo de explicación, el vendedor debe aceptar el bien y afrontar los gastos de devolución. 6. No es necesario el papel de la garantía para que tenga efecto. El artículo 11 de la ley 24.240 protege al consumidor de las empresas que exigen la "garantía" del producto para admitir su cambio o arreglo. Esta Ley establece que todos los productos cuentan con una garantía de tres meses aunque la misma no haya sido escrita ni entregada. Esto se aplica también para aquellos casos en que se especifica que la garantía es sólo válida por uno o dos meses. 7. Podés registrarte para que no te llamen más ofreciéndote promociones. La CABA cuenta con el "Registro No Llame". Para anotarse hay que llamar al 147 o ingresar a la web http://nollame.buenosaires.gob.ar. Lamentablemente, sólo es válido para empresas con 8. No te pueden cobrar servicio de mesa o cubierto en los restaurantes, a menos que ofrezcan paneras incluyendo productos para celíacos, sal sin sodio y agua. Así lo establece la ley 4407 de la Ciudad de Buenos Aires. . 9. Todas las cocheras porteñas estás obligadas a recibir bicicletas. La ley 1752, además, señala que se puede cobrar hasta un 10% de la tarifa de un auto. 10. Es obligatorio que las empresas envíen por mail el número de reclamo o gestión. Lo estableció la ley 4388 en el 2013. 11. Está prohibido escuchar música sin auriculares en transporte público. La Legislatura porteña aprobó en diciembre de 2012 una ley que busca "evitar ruidos molestos que perturben a la mayoría de los pasajeros como sucede habitualmente". Para más información podés consultar en "Derecho en zapatillas", en Defensa del Consumidor Nacional o de Capital. VISITÁ MIS OTROS POSTS Cual-es-el-lugar-mas-salado-de-la-Tierra 10-mitos-sobre-el-sueno Cuanta-azucar-ocultan-los-alimentos-mas-consumidos Diario-de-una-madre-al-borde-de-un-ataque-parte-3 Diario-de-una-madre-al-borde-de-un-ataque-parte-2 Diario-de-una-madre-al-borde-de-un-ataque-parte-1l

Una de las preguntas más comunes que podemos escuchar en los círculos de la historia del arte es: “¿Por qué hay tantas estatuas egipcias sin nariz?” ¿Se trata de una coincidencia, o existe la posibilidad de que sea una conspiración? La erosión natural ha hecho su trabajo Varios arqueólogos han sugerido que la erosión podría ser una de las razones principales de que ocurriera algo así en tantas estatuas antiguas. Los fuertes vientos, las cambiantes dunas de arena y fango, la acción del agua y los miles de años a lo largo de los cuales innumerables pies y manos se han posado sobre materiales relativamente delicados como mármol y piedra, con toda probabilidad habrán provocado un deterioro considerable. Muchas de estas antiguas estatuas se han encontrado expuestas a estos elementos durante muy largo tiempo, mientras que otras han permanecido siglos enterradas bajo toneladas de fango y arena. En estos casos son habitualmente las extremidades, como brazos, piernas y narices, las partes que sufren un mayor deterioro hasta finalmente desaparecer. Estatuas de un joven Tutankamón y su consorte Ankenesamón en el exterior del templo de Luxor, Luxor, Egipto . (Ad Meskens/CC BY SA 3.0) Otro factor importante: la intervención humana El vandalismo podría ser otro factor importante que explicaría la frecuencia de este fenómeno. Un ejemplo reciente, aunque no de Egipto , es la estatua del famoso filósofo Aristóteles que da la bienvenida a los visitantes en la entrada del antiguo asentamiento de Assos (Turquía). La estatua de Aristóteles, conocido como fundador de la primera escuela de filosofía de la historia, fue erigida en el año 2009 por orden del Ministerio de Cultura de Turquía a la entrada del antiguo asentamiento de Assos situado en el distrito de Ayvacık, pero en el 2015 fue objeto de actos de vandalismo, siendo robado su brazo derecho y habiéndose observado asimismo alteraciones importantes en el rostro de la estatua. ¿Qué o quién desfiguró esta estatua del faraón del antiguo Egipto Horemheb en la que aparece representado como un escriba? ¿Fue mutilada su nariz en un acto de vandalismo? (Aryeh Shershow/CC BY SA 3.0) Se ha observado asimismo en el pasado que varios arqueólogos de finales del siglo XIX y principios del XX, carentes de las herramientas precisas y los estrictos procedimientos que se siguen en la actualidad y ansiosos por ser los primeros en descubrir “el próximo gran hallazgo”, fueron los responsables de algunos de los más abominables atentados cometidos jamás contra la escultura clásica. Por supuesto que la religión ha tenido también su parte importante en este sentido, aunque los extremistas musulmanes no son los únicos que han actuado así de forma flagrante como muchos creen equivocadamente en la actualidad. Cristianos, judíos y muchas otras religiones tomaron parte también en vergonzosos actos de vandalismo a lo largo de los siglos, y serían responsables de las mutilaciones nasales y desmembramientos de numerosos tesoros culturales e históricos. ¿Un acto de racismo? Según algunos expertos, hubo un intento deliberado por parte de los primeros egiptólogos de negar y ocultar que el antiguo Egipto era una cultura africana. Según el testimonio escrito de Vivant Denon, escritor, arqueólogo y dibujante francés que realizó grabados con la imagen de la esfinge de Guiza hacia el año 1798, los rasgos faciales del famoso monumento parecían apuntar a un origen africano: "…Aunque sus proporciones son colosales, la silueta es pura y grácil; la expresión del rostro es dulce, amable y tranquila; las facciones son africanas, pero la boca, cuyos labios son gruesos, presenta una suavidad y delicadeza de ejecución verdaderamente admirable; parece realmente viva, de carne y hueso. El arte debía haber alcanzado un alto grado de perfección cuando se realizó este monumento; ya que, si la cabeza busca lo que llamamos estilo, es decir, las líneas rectas y poderosas que dan expresión a las figuras bajo las cuales los griegos han diseñado a sus deidades, aún no se ha hecho justicia como merece a la fina simplicidad y los rasgos naturales que se observan en esta figura." La Gran Esfinge en el año 1867. Obsérvese su estado, aún sin restaurar, con su cuerpo parcialmente enterrado y el hombre de pie bajo su oreja. (Public Domain) Sin embargo, esta teoría falla a la hora de explicar por qué tantas antiguas estatuas griegas y romanas se encuentran también sin nariz y desmembradas. Las narices de la gran mayoría de antiguas esculturas de piedra griegas y romanas también se han perdido. Aunque algunas de ellas inevitablemente se han desprendido de forma accidental, parece bastante evidente que un gran número de ellas fueron mutiladas intencionadamente. Al estar demostrado histórica, arqueológica y científicamente que los antiguos griegos y romanos eran de origen europeo (caucásico), en este caso no parece probable que el racismo fuera la razón de la mutilación deliberada de aquellas estatuas. Descubren restos de una esfinge colosal y de varias estatuas de la diosa-leona Sejmet en el templo Humillación Está documentado asimismo que las últimas dinastías egipcias a menudo desfiguraban las estatuas de los faraones anteriores a fin de borrar o menoscabar su legado. En estos casos, la mutilación de la nariz vendría acompañada por otras desfiguraciones faciales más generalizadas, así como por la destrucción de las inscripciones y otros símbolos de su reinado. Bustos de Akenatón y Nefertiti. (kairoinfo4u/CC BY NC SA 2.0) En conclusión, la hipótesis de que las narices de las estatuas fueron mutiladas específicamente para “ocultar” la raza de los individuos representados no debe descartarse definitivamente, pero se trata solo de una hipótesis por ahora, sin pruebas ni evidencias arqueológicas sólidas que la confirmen. Por tanto, para poder dar una respuesta plausible a la cuestión de por qué tantas estatuas egipcias no tienen nariz, deberíamos ser capaces de explicar con certeza por qué ocurrió lo mismo a tantas estatuas de origen griego, persa y romano.
Los ideales femeninos nazis: Admiradora de Hitler, genéticamente impecable, profesional en las faenas de casa. Así tenía que ser una chica nazi en la Alemania de los años 30 y 40 para que le permitieran casarse. La función de una mujer en la Alemania nazi era servir de "pilar de la raza germana", para lo cual debía cumplir varios requisitos, según unos documentos encontrados recientemente en el Archivo Federal alemán. Para poder casarse con su novio de las filas de las SS o cualquier otro funcionario nazi, una chica estaba obligada a cursar un programa de seis semanas durante las que se le enseñaba a cocinar, coser, limpiar, planchar, decorar la casa y cuidar y educar a los niños. También les proporcionaban nociones sobre cómo comportarse correctamente en eventos sociales y les impartían "conocimientos especiales sobre la genética y la raza". Solo después de estudiar todas estas asignaturas las jóvenes recibían un certificado que les permitía contraer matrimonio en una ceremonia neopagana, ante un altar decorado con los símbolos nazis, en presencia de los miembros del Wehrmacht, las Fuerzas Armadas nazis. Las escuelas llegaron a gozar de una gran popularidad, pero con el tiempo cuando la escasez de hombres a causa de la guerra empezó a hacerse notar, los nazis tuvieron que replantearse el ideal femenino, que pasó a ser el de una mujer trabajadora. Entre los documentos hallados en el Archivo Federal también había ejemplares de esos certificados. Las 'escuelas de novias' fueron fundadas después de que el comandante en jefe de las SS, Heinrich Himmler, firmara la respectiva orden en 1936. La primera escuela se inauguró en la isla de Schwanenwerder, en el lago Wannsee, cerca de Berlín. La persona que encabezó el proyecto fue Gertrud Scholtz-Klink, la mujer de más alto rango del Tercer Reich, que lideró la NS-Frauenschaft (la Liga Nacional Socialista de Mujeres), y que era amiga personal de Himmler y una ferviente activista nazi.
A lo largo la historia los pelirrojos han sido objeto de todo tipo de supersticiones y leyendas urbanas. De misma la forma, por el hecho de ser diferentes, han sido marginados y perseguidos. Sin embargo, a pesar de que han sido maltratados durante cientos de años, somos muy pocos los que conocemos su procedencia. De hecho, la mayoría creemos que su origen se sitúa en Escocia o Irlanda. Nada más lejos de la realidad. Raíces africanas Recientemente, la Universidad del País Vasco ha llevado a cabo una investigación con el objetivo de arrojar un poco de luz acerca del origen de los pelirrojos. Sus resultados, que fueron publicados en la revista Molecular Biology and Evolution, evidenciaron que el gen responsable del color rojizo del cabello, el V60L, ya se encontraba en los emigrantes africanos hace 50.000 años. Cuando el Homo sapiens abandonó África y tuvo que adaptarse a otros climas menos soleados, se produjo una mutación en uno de los genes encargados de regular la síntesis de la melanina, el gen MC1R. Esta mutación, la mencionada V60L, favorece la decoloración de la piel. Aunque una piel clara y pecosa incrementa el riesgo de padecer melanoma, en los sitios donde la incidencia de la luz solar es más baja, supone una ventaja: favorece la síntesis de vitamina D, que es muy importante para la correcta mineralización de los huesos y el desarrollo del esqueleto. La síntesis de esta vitamina requiere luz solar y la melanina dificulta su absorción. De modo que cuanto más oscura sea una piel oscura mayor cantidad de radiación solar necesita para fabricar vitamina D. De hecho, en el norte de Europa, las personas con la piel más oscura tienen a menudo un déficit de esta vitamina. El hecho de que este gen existiera hace 50000 millones de años, refuta la teoría de que los pelirrojos proceden de Escocia o Suecia, ya que los primeros pobladores de estos países llegaron hace 10000 años, justo después de la era de hielo. La pigmentación del cabello El color del cabello depende del tipo y cantidad de pigmento que fabriquemos. Los humanos tenemos dos tipos de melanina, la eumelanina y la feomelanina. La eumelanina confiere un color castaño o moreno y la feomelanina rojo o naranja. De este modo, cuanto mayor sea la concentración de eumelanina, más oscuro será el cabello. De la misma forma, cuanto menor sea la concentración de eumelanina más rubio será el cabello. El gen V60L inhibe la producción de eumelanina, así que las personas que lo portan sólo pueden fabricar feomelanina, siendo, como resultado, pelirrojas. Pelirrojos en el mundo El porcentaje de pelirrojos a nivel mundial es, de media, un 2%. Un 4% es portadora de la mutación V60L aunque, por ser recesiva, no se manifiesta. Ahora bien, estos datos cambian nos situamos en Escocia, donde el 13 % de su población es pelirroja y casi la mitad (el 40%) sería portadora de la variante recesiva. El segundo puesto del ránking lo ocupa Irlanda, con un 10% de pelirrojos y un 46% de portadores de la variante V60L. Estos datos explicarían por qué se cree que los pelirrojos proceden de Irlanda o Escocia. También en el Rif, al norte de Marruecos, un 10% son pelirrojos. Este porcentaje asciende al 17 si se incluye el cabello de la barba. Sorprendentemente, los rifeños muestran un alto porcentaje de población rubia y piel blanca, teniendo más de la mitad de los adultos estas características. ¿Se extinguirán los pelirrojos? En los últimos años los medios difundieron que los pelirrojos acabarían extinguiéndose. El genetista Adam Rutherford desmintió este peligro en el periódico británico The Guardian, donde atribuyó el error a la interpretación de gen recesivo. Es cierto que el gen v60l es recesivo, sin embargo, eso no significa que su destino sea extinguirse. Si los genes recesivos estuvieran condenados a extinguirse, en el futuro todos los humanos seríamos morenos (los rubios también se extinguirían), algo que sin duda sería una desventaja en los países del norte: Las personas cuya piel es morena necesitan exponerse a una radiación solar muy alta para fabricar vitamina D. Con ello las personas morenas del norte de Europa tienen a menudo déficit de esta vitamina. La vitamina D es muy importante para la correcta mineralización de los huesos y el desarrollo del esqueleto, siendo necesaria para el crecimiento. Su deficiencia puede dar lugar a la aparición de raquitismo, una enfermedad propia de la infancia caracterizada por deformaciones en los huesos y debilidad general. Debido que afecta al crecimiento, da como resultado un desarrollo insuficiente que disminuye las probabilidades de dejar descendencia. Y si nos situamos en un clima más templado, como el sur de Europa, los portadores del gen v60l estarían más predispuestos a contraer melanoma. Sin embargo, el melanoma es una enfermedad que aparece en la época post reproductiva, de modo que no afecta a la reproducción. En definitiva, la evolución favorece la despigmentación a costa de un mayor riesgo de padecer melanoma, así que la supervivencia de este color tan peculiar no parece estar en peligro.
Los judíos con un pueblo descendiente de los hebreos y antiguos israelíes de oriente medio. Su historia ha sido marcada por la persecución y migración. Es tal, que existen poblaciones judías en más de 80 países; y no sólo eso, sino que una gran cantidad de personas que no se consideran judías o descendientes de ellos tienen en realidad sangre judía. El periodista y escritor Pere Bonnínen describe en su libro "Sangre judía. Españoles de ascendencia hebrea y antisemitismo cristiano", una lista de apellidos que, si son los tuyos, podría significar que tienes ascendencia judía; y aunque no necesariamente sea así, puede darte una visión más clara de dónde procede tu apellido. Estos son: A Abad, Abadía, Abarca, Abastos, Abaunza, Abbot, Abdallá, Abdalah, Abdallah, Abdelnour, Abdo, Abea, Abel, Abela, Abelado, Abella, Abellán, Abendaño, Abou, Abraham, Abrahams, Abrahán, Abrego, Abreu, Abrigo, Abril, Abufelo, Abugadba, Aburto, Acabal, Acebal, Acedo, Acevedo, Acosta, Acuña, Adames, Adamis, Adanaque, Adanis, Adis, Aedo, Agababa, Agámez, Agayón, Agrazal, Agreda, Aguayo, Agudelo, Agüero, Aguiar, Aguilar, Aguilera, Aguiluz, Aguilve, Aguinaga, Aguirre, Agurto, Agustín, Ahuja, Ahumada, Aiello, Aiza, Aizprúa, Aizpurúa, Alache, Alama, Alan, Alani, Alanis, Alanís, Alaniz, Alarcón, Alas, Alavez, Alayón, Alba, Albarello, Albarracín, Albelo, Albenda, Alburola, Alcaíno, Alcanzar, Alcázar, Alcazar, Alcibar, Alcócer, Alcóser, Alcóver, Alcózer, Aldana, Aldaña, Aldapa, Aldecoba, Alderrama, Alegría, Alejos, Alemán, Alexander, Alexandre, Alfaro, Alfonso, Algaba, Alguera, Aliaga, Alicama, Alier, Alizaga, Allan, Allon, Alluín, Almanza, Almanzar, Almanzo, Almaraz, Almazan, Almeida, Almendares, Almendárez, Almendáriz, Almengor, Almonte, Aloisio, Aloma, Alomar, Alonso, Alonzo, Alpírez, Alpízar, Altamirano, Altenor, Alterno, Altino, Altonor, Alva, Alvarado, Alvarenga, Alvares, Álvarez, Alvaro, Alvear, Alverde, Alvergue, Alvir, Alzate, Amado, Amador, Amalla, Amaris, Amaya, Arnáez, Arnau, Arnesto, Anuelo, Arnuero, Arone, Arosemena, Arquín, Arrazola, Arrea, Arredondo, Arreola, Arriaga, Arriagada, Arrieta, Arriola, Arrocha, Arroliga, Arrollo, Arrone, Arrones, Arronés, Arronez, Arronis, Arroniz, Arroyave, Arroyo, Arrubla, Artavia, Arteaga, Artecona, Artiaga, Artiga, Artiles, Artiñano, Artola, Artolozaga, Aruj, Aruizu, Arze, Arzola, Ascante, Ascencio, Asch, Asencio, Asero, Así, Asís, Aspirita, Astacio, Astete, Astorga, Astorquiza, Astúa, Asturias, Asunción, Asusema, Atehortúa, Atein, Atencio, Atensio, Atiensa, Atienza, Augusto, Ávalos, Avelar, Avellán, Avendaño, Ávila, Avilés, Avilez, Ayala, Ayales, Ayara, Ayarza, Aybar, Aycinena, Ayerdis, Aymerich, Azar, Azaria, Asofeifa, Azqueta, Azua, Azúa, Azuar, Azucena, Azul, Azuola, Azurdia. ______________________________________________________ B Babb, Babar, Baca, Bacca, Bacigalupo, Badilla, Bado, Báez, Baeza, Baidal, Bairnales, Baizan, Bajarano, Balarezo, Baldares, Balday, Baldelomar, Balderas, Balderrama, Balderramos, Baldí, Baldi, Baldioceda, Baldivia, Baldizón, Balladares, Ballar, Ballard, Ballester, Ballestero, Ballesteros, Ballón, Balma, Balmaceda, Balmacera, Balon, Balser, Baltodano, Banegas, Banet, Banilla, Baños, Bañuelos, Baquedano, Baquero, Baradín, Baraen, Barahoma, Barahona, Barajas, Baraquiso, Barat, Barba, Barbagallo, Barbagebra, Bárbara, Barbena, Barben, Barberena, Barbosa, Barboza, Barcelas, Barcelata, Barcenas, Barcia, Bardayan, Barguil, Barillas, Barletta, Baro, Barón, Barquedano, Barquero, Barquette, Barra, Barracosa, Barrante, Barrantes, Barraza, Barreda, Barrenechea, Barrera, Barrero, Barreto, Barrias, Barrientos, Barriga, Barrio, Barrionuevo, Barrios, Bodán, Bogán, Bogantes, Bogarín, Bohorguez, Bohorquez, Bojorge, Bolaños, Bolívar, Bonice, Boniche, Bonichi, Bonilla, Borbas, Borbón, Borda, Bordallo, Borge, Borges, Borja, Borjas, Borjes, Borloz, Borras, Borrasé, Borredo, Borrero, Bosque, Botero, Boza, Bran, Bravia, Bravo, Brenes, Breve, Briceño, Brilla, Briones, Brito, Brizeño, Brizuela, Buencamino, Buendía, Bueno, Bueso, Buezo, Buga, Bugarín, Bugat, Bugria, Burgos, Burguera, Burgues, Burillo, Busano, Bustamante, Bustillo, Bustillos, Busto, Bustos, Buzano, Buzeta, Buzo. _________________________________________________________ C Caamano, Caamaño, Cabada, Cabadianes, Cabal, Cabalceta, Caballero, Cabana, Cabaña, Cabeza, Cabezas, Cabistán, Cabral, Cabrera, Cabrerizo, Cáceres, Cadenas, Cadet, Cageao, Caicedo, Cairol, Cajas, Cajiao, Cajina, Cala, Calatayud, Calazán, Calcáneo, Caldas, Caldera, Calderón, Calero, Caliva, Calix, Calle, Calleja, Callejas, Callejo, Calles, Calvo, Calzada, Camacho, Camaño, Camarena, Camareno, Camarillo, Cambronero, Camona, Campabadal, Campabadall, Campodónico, Campos, Canales, Canalias, Canas, Candamo, Candelaria, Candelario, Canejo, Canessa, Canet, Canetta, Canizales, Canizález, Canizares, Canno, Cano, Canossa, Cantarero, Cantero, Cantillano, Canto, Cantón, Cañas, Cañizales, Cañizález, Capón, Carabaguias, Carabaguiaz, Caranza, Caravaca, Carazo, Carbalda, Carballo, Casasola, Cascante, Casco, Casorla, Cassasola, Cásseres, Castaneda, Castañeda, Castañedas, Castaño, Castañón, Castaños, Castelán, Castellano, Castellanos, Castellón, Casteñeda, Castiblanco, Castilla, Castillo, Castro, Catania, Cateres, Catón, Cavalceta, Cavaller, Cavallo, Cavanillas, Cavazos, Cavero, Cazanga, Ceba, Ceballos, Ceciliano, Cedeño, Cejudo, Celada, Celedón, Celís, Centella, Centeno, Cepeda, Cerceño, Cerda, Cerdas, Cerna, Cernas, Cerón, Cerpas, Cerros, Cervantes, Cervilla, Céspedes, Cevallos, Cevedo, Cevilla, Chabrol, Chacón, Chamarro, Chamorro, Chanquín, Chanta, Cubero, Cubías, Cubias, Cubilla, Cubillo, Cubillos, Cubria, Cuebas, Cuellar, Cuéllar, Cuello, Cuenca, Cuendis, Cuernavaca, Cuervo, Cuesta, Cueva, Cuevas, Cuevillas, Cunill, Cunillera, Curbelo, Curco, Curdelo. _________________________________________________________ D Da Costa, Da Silva, Dacosta, D’Acosta, Dalorso, Dalorzo, Dalsaso, Damaceno, Damito, Daniel, Daniels, Dapuerto, Dapueto, Darce, Darche, Darcia, Darío, Dasadre, Dasilva, Dávalos, David, Dávila, Davis, D’Avola, De Abate, De Aguilar, De Alba, De Alvarado, De Benedictis, De Briones, De Camino, De Castro, De Céspedes, De Espeleta, De Ezpeleta, De Falco, De Faria, De Franco, De Jesús, De Jorge, De Juana, De La Cruz, De La Cuesta, De La Espriella, De La Fuente, De La Garza, De La Guardia, De La Herran, De La Hormaza, De La Jara, De La Mata, De La Nuez, De La O, De La Osa, De La Ossa, De La Paz, De La Peña, De La Rocha, De La Rosa, De La Selva, De La Teja, De La Torre, De La Trava, De La Vega, De Largaespada, De Las Casas, De Las Cuevas, De Las Heras, De Lemos, De León, De Lev, De Lima, De López, De Luz, De Miguel, De Miranda, De Moya, De Odio, De Óleo, De Ona, De Oña, De Paco, De Paredes, De Pass, De Paz, De Pazos, De Pedro, De Pinedo, De Prado, De Rayo, De Sárraga, De Sá, De Trinidad, De Ureña, De Donado, Donaire, Donato, Doña, Doñas, Donzón, Dorado, Dormos, Dormuz, Doryan, Duar, Duares, Duarte, Duartes, Duenas, Dueñas, Duque, Duque Estrada, Durall, Durán, Durante, Duval, Duvall, Duverrán. ________________________________________________________ E Echandi, Echavarría, Echeverri, Echeverría, Eduarte, Egea, Elías, Eligia, Elizalde, Elizonda, Elizondo, Elmaleh, Emanuel, Enrique, Enriques, Escude, Escudero, España, Esparragó, Espelerta, Espeleta, Espinach, Espinal, Espinales, Espinar, Espino, Espinosa, Espinoza, Espitia, Esquivel, Esteban, Esteves, Estévez, Estrada, Estrella. ____________________________________________________ F Faba, Fabara, Fabián, Fábrega, Fabregat, Fabres, Facio, Faerrón, Faeth, Faiges, Fait, Faith, Fajardo, Falco, Falcón, Falla, Fallas, Farach, Farah, Fargas, Farias, Farías, Faries, Fariña, Fariñas, Farrach, Farrer, Farrera, Farrier, Fatjo, Fatjó, Faundez, Faune, Fava, Fazio, Fermández, Fermán, Francés, Frances, Francesa, Francia, Francis, Franco, Fray, Frayle, Freer, Freira, Fresno, Freyre, Frías, Frutos, Fuentes, Fumero, Funes, Funez, Fúnez, Fuscaldo, Fusco. ___________________________________________________________ G Gabriel, Gadea, Gaete, Gago, Gainza, Gaitán, Galacia, Galagarza, Galán, Galarza, Galaviz, Galba, Galcerán, Galeano, Galeas, Galeno, Galera, Galiana, Galiano, Galindo, Galino, Galiñanes, Gracias, Gradis, Grajal, Grajales, Grajeda, Grana, Granada, Granados, Granda, Grandoso, Granera, Granizo, Granja, Graña, Gras, Grau, Greco, Greñas, Gridalva, Grigoyen, Grijalba, Grijalda, Grijalva, Grillo, Guadamuz, Guadrón, Guajardo, Guardado, Guardano, Guardia, Guardián, Guardiola, Guarín, Guasch, Gudino, Gudiño, Güel, Güell, Güendel, Güendell, Guerra, Guerrero, Guevara, Guido, Guie, Guier, Guifarro, Guilá, Guillarte, Guillén, Guillermet, Guillermo, Guilles, Güillies, Guillies, Guillis, Guilloch, Guiménez, Guindos, Guitiérrez, Guitta, Guix, Gulubay, Gunera, Guntanis, Gurdián, Gurrero, Gurrola, Gustavino, Gutiérrez, Guzmán. ________________________________________________________ H Haba, Habibe, Haenz, Harrah, Hénchoz, Hernández, Hernando, Hernánez, Herra, Herradora, Herrán, Herrera, Herrero, Hevia, Hidalgo, Hierro, Hincapié, Hinostroza, Horna, Hornedo, Huerta, Huertas, Huete, Huezo, Hurtado, Hurtecho. ________________________________________________________ I Ibáñez, Ibarra, Ibarras, Icaza, Iglesias, Ilama, Irola, Isaac, Isaacs, Israel, Ivañez, Izaba, Izaguirre, Izandra, Iznardo, Izquierdo, Izrael, Izurieta. ________________________________________________________ J Jácamo, Jacobo, Jácome, Jácomo, Jaen, Jiménez, Jimera, Jinesta, Jirón, Joseph, Jovel, Juárez, Junco, Juncos, Jurado. _________________________________________________________ K Kaminsky, Klein, Kuadra. _________________________________________________________ L La Barca, Labra, Lacarez, Lacayo, Lafuente, Lago, Lagos, Laguardia, Laguna, Lain, Laine, Lainez, Laitano, Lamas, Lamela, Lamicq, Lamugue, Lamuza, Lancho, Lanco, Landazuri, Lández, Lanuza, Lanza, Lanzas, Lapeira, Laporte, Laprade, Lara, Lares, Largaespada, Largo, Larios, Leandro, Ledezma, Ledo, Leitón, Leiva, Lejarza, Lemmes, Lemos, Lemus, Lemuz, Leñero, León, Lépiz, Levi, Leytón, Leyva, Lezama, Lezana, Lezcano, Lhamas, Lieberman, Lima, Linares, Linarte, Lindo, Lines, Líos, Lira, Lizama, Lizana, Lizano, Lizarme, Llabona, Llach, Llado, Llamazares, Llamosas, Llano, Lanos, Llanten, Llaurado, Llerena, Llibre, Llinas, Llobet, Llobeth, Llorca, Llorella, Llorens, Llorente, Llosent, Lloser, Llovera, Llubere, Loáciga, Loáiciga, Loáisiga, Loaissa, Loaiza, Lobo, Loeb, Loew, Loinaz, Lombardo, Londoño, Lope,Lopes, Lopera, López, Lopezlage, Loprete, Lora, Loredo, Lorente, Lorenz, Lorenzana, Lorenzen, Lorenzo, Loría, Lorío, Lorio, Lorz, Losada, Losilla, Louk, Louzao, Loynaz, Loza, Lozano, Luarca, Lucas, Lucena, Lucero, Lucke, Lugo, Luis, Luján, Luna, Lunaza, Luque, Luquez. ___________________________________________________________ M Macaya, Macedo, Maceo, Machado, Machín, Machuca, Macia, Macias, Macías, Macís, Macre, Macrea, Madariaga, Maderos, Madinagoitia, Madrano, Madrid, Madriga, Madrigal, Madril, Madriz, Maduro, Magalhaes, Magallón, Magaña, Magdalena, Maguiña, Mahomar, Maikut, Maingot, Mairena, Maisonave, Maita, Majano, Majarres, Malaga, Maldonado, Malé, Malespín, Malestín, Maltés, Maltez, Malvarez, Manavella, Mancheno, Mancia, Mancía, Mandas, Mangaña, Mangas, Mangel, Manjarres, Mans, Mansalvo, Mansilla, Manso, Mantanero, Mantica, Mantilla, Manuel, Manzanal, Manzanares, Manzano, Manzur, Marabiaga, Maradiaga, Marbes, Marbis, Marcenaro, March, Marchena, Marcia, Marcías, Marcillo, Marcos, Mardones, Marenco, Margules, María, Marichal, Marín, Marinero, Marino, Mariñas, Mariño, Marot, Maroto, Marqués, Marquez, Marreco, Marrero, Marroquín, Marsell, Marte, Martell, Martén, Martens, Martí, Martin, Martínez, Martins, Marvez, Mas, Masía, Masís, Maso, Mason, Massuh, Mastache, Mata, Matamoros, Matarrita, Mate, Mateo, Matera, Mateus, Matías, Matos, Mattus, Mattuz, Matul, Matus, Matute, Maurel, Maurer, Mauricio, Mauro, Maynard, Maynaro, Maynart, Mayo, Mayor, Mayorga, Mayorquín, Mayre, Mayrena, Maza, Mazariegos, Mazas, Mazín, Mazón, Mazuque, Mazure, Medal Mijares, Milanés, Milano, Millet, Mina, Minas, Minero,Miño, Miqueo, Miraba, Miralles, Mirambell, Miramontes, Miranda, Miro, Mirquez, Mitja, Mitjavila, Mizrachi, Mojarro, Mojica, Molestina, Molian, Molín, Molina, Molinero, Molleda, Mollinedo, Mollo, Moncada, Mondol, Mondragón, Moneda, Moneiro, Monestel, Monga, Mongalo, Móngalo, Monge, Mongillo, Monguillo, Monjarres, Monjarrez, Monjica, Monserrat, Montagné, Montalbán, Montalbert, Montalto, Montalván, Montalvo, Montana, Montanaro, Montandón, Montano, Montealegre, Montealto, Montecino, Montecinos, Monteil, Montejo, Montenaro, Montenegro, Montero, Monterosa, Monteroza, Monterrey, Monterrosa, Monterroso, Montes, Monterinos, Monteverde, Montiel, Montier, Montoya, Monturiol, Mora, Moraes, Moraga, Morales, Morán, Morazán, Moreira, Morejón, Morena, Moreno, Morera, Moriano, Morice, Morillo, Morín, Moris, Morise, Moro, Morote, Moroto, Morraz, Morúa, Morún, Morux, Morvillo, Moscarella, Moscoa, Moscoso, Mosquera, Motta, Moxi, Moya, Mozquera, Mugica, Muiña, Muir, Mulato, Munera, Mungía, Munguía, Munive, Munizaga, Muñante, Muñiz, Muñoz, Murcia, Murgado, Murgas, Murias, Murillo, Murilo, Muro, Mussap, Mussapp, Mussio, Mustelier, Muxo. _______________________________________________________________ N Naim, Naira, Nájar,Nájares, Najarro, Nájera, Nájeres, Naranjo, Narvaes, Narváez, Nasralah, Nasso, Navaro, Navarrete, Navarrette, Navarro, Navas, Nayap, Nazario, Nema, Nemar, Neyra, Noguera, Nomberto, Nora, Noriega, Norza, Nova, Novales, Novo, Novoa, Nuevo, Nuez, Nunga, Núñez. ___________________________________________________ O Obaldía, Obanbo, Obando, Obares, Obellón, Obon, Obrego, Obregón, Ocampo, Ocampos, Ocaña, Ocaño, Ocario, Ochoa, Ocón, Oconitrillo, Olivas, Oliver, Olivera, Oliverio, Olivier, Oliviera, Olivo, Oller, Olmeda, Olmedo, Olmo, Olmos, Omacell, , Omodeo, Ondoy, Onetto, Oñate, Oñoro, Oporta, Oporto, Oquendo, Ora, Orama, Oramas, Orantes, Ordeñana, Ordoñes, Ordóñez, Orduz, Oreamuno, Oreas, Oreiro, Orella, Orellana, Orfila, Orias, Orios, Orjas, Orjuela, Orlich, Ormasis, Ormeño, Orna, Ornes, Orochena, Orocu, Orosco, Orozco, Ortega, Ortegón, Ortiz, Ortuño, Orve, Osante, Oseda, Osegueda, Osejo, Osequeda, Oses, Osorio, Osorno, Ospina, Ospino, Ossa, Otalvaro, Otárola, Otero, Oto, Otoya, Ovares, Ovarez, Oviedo, Ozerio, Ozores, Ozuno. ________________________________________________________ P Pabón, Pacheco, Paco, Padilla, Páez, Paguaga, País, Países, Paiz, Pajuelo, Palacino, Palacio, Palacios, Palaco, Paladino, Palazuelos, Palencia, Palma, Palomar, Palomino, Palomo, Pamares, Pampillo, Pana, Pandolfo, Paniagua, Pantigoso, Pantoja, Paña, Papez, Parada, Parado, Parajeles, Parajón, Páramo, Pardo, Paredes, Pareja, Pares, París, Parra, Parrales, Parreaguirre, Parriles, Parrilla, Pasamontes, Pasapera, Pasos, Passapera, Pastor, Pastora, Pastrán, Pastrana, Pastrano, Patiño, Patricio, Paut, Pauth, Pavez, Pavón, Paz, Pazmiño, Pazos, Pedraza, Pedreira, Pedreiro, Pedroza, Peinador, Peinano, Peláez, Pellas, Pellecer, Pena, Penabad, Penado, Pendones, Penón, Penso, Peña, Peñaloza, Peñaranda, Peñas, Peñate, Penzo, Peñón, Peraldo, Perales, Peralta, Peraza, Perdomo, Perea, Perearnau, Pereira, Pino, Pintado, Pinto, Pinzas, Piña, Piñar, Piñate, Piñeiro, Piñeres, Pinzón, Pío, Pion, Piovano, Piovet, Pitalva, Piza, Pizarro, Pla, Plá, Placeres, Pláceres, Plácido, Placidón, Plaja, Platero, Poblador, Poblete, Pocasangre, Pochet, Podoy, Pokoy, Pol, Polamo, Polo, Polonio, Poma, Pomar, Pomareda, Pomares, Ponares, Ponce, Pontigo, Pool, Porat, Porquet, Porras, Porta, Portela, Porter,Portero, Portilla, Portillo, Portobanco, Portocarrera, Portugués, Portuguez, Posada, Posla, Poveda, Povedano, Pozo, Pozos, Pozuelo, Prada, Pradella, Pradilla, Prado, Prat, Pratt, Pravia, Prendas, Prendis, Pretiz, Prettel, Prieto, Prietto, Primante, Prior, Prioto, Privatt, Procupez, Puente, Puentes, Puertas, Puga, Puig, Pujo, Pujol, Pulido, Pulis, Pull, Pulles, Pupo, Purcallas. __________________________________________________________ Q Quedo, Queralt, Queredo, Querra, Quesada, Quevedo, Quezada, Quiel, Quijada, Quijano, Quirce, Quiroga, Quirós, Quiroz. __________________________________________________________ R Raa, Raabe, Raba, Rabetta, Raga, Raigada, Raigosa, Ramírez, Ramón, Ramos, Randel, Randuro, Rangel, Raphael, Rauda, Raudes, Raudez, Raventos, Raventós, Raygada, Rayo, Rayos, Real, Reales, Reazco, Recinos, Recio, Redondo, Regaño, Rodesma, Rodesno, Rodezno, Rodó, Rodo, Rodrigo, Rodríguez, Roe, Roig, Rois, Rojas, Rojo, Roldán, Romagosa, Román, Romano, Romero, Roque, Rosa, Rosabal, Rosales, Rosas, Rouillón, Rovillón, Rovira, Roviralta, Roy, Royo, Roys, Rozados, Rozo, Ruano, Rubí, Rubia, Rubín, Rubino, Rubio, Rucavado, Rudín, Rueda, Rugama, Rugeles, Ruh, Ruilova, Ruin, Ruiz, Romoroso, Russo. ________________________________________________________ S Saavedra, Saba, Sabah, Saballo, Saballos, Sabat, Sabate, Sabba, Sabín, Sabogal, Saborío, Saboz, Sacasa, Sacida, Sada, Sadaña, Sáenz, Saer, Saerron, Sáez, Safiano, Sage, Sagel, Sagot, Sagreda, Saguero, Sala, Salablanca, Salamanca, Salas, Salazar, Salbavarro, Salcedo, Salcino, Saldaña, Saldivar, Salgada, Salgado, Salguera, Salguero, Saliba, Salinas, Salmerón, Salmón, Salom, Salomón, Salumé, Salume, Salustro, Salvado, Salvatierra, Salvo, Samaniego, Sambrana, Samper, Samudio, Samuel, San Gil, San José, San Juan, San Martín, San Román, San Silvestre, Sanabria, Saucedo, Sauza, Savala, Savallos, Savedra, Savinón, Saxón, Sayaguez, Scriba, Seas, Seballos, Secades, Secaida, Seco, Sedano, Sedo, Segares, Segovia, Segreda, Segura, Sehezar, Selaya, Selles, Selva, Selvas, Semerawno, Semeraro, Sepúlveda, Sequeira, Sermeño, Serra, Serracín, Serrano, Serrato, Serraulte, Serru, Serrut, Servellón, Sevilla, Sevillano, Sibaja, Sierra, Sieza, Sigüenza, Siguenza, Siles, Siliezar, Silva, Silvera, Silvia, Simana, Simón, Sinchico, Sio, Sion, Siri, Sirias, Siverio, , Siz, Sobalvarro, Sobrado, Sojo, Sol, Solana, Solano, Solar, Solares, Solarte, Soldevilla, Solé, Solemne, Soler, Solera, Soley, Solís, Soliz, Solno, Solo, Solórzano, Soltero, Somarriba, Somarribas, Somoza, Soria, Sorio, Soro, Sorto, Sosa, Sossa, Sosto, Sotela, Sotelo, Sotillo, Soto, Sotomayor, Sotres, Souto, Soutullo, Sovalbarro, Soza, Suárez, Suazao, Suazo, Subia, Subiros, Subirós, Subisos, Succar, Sueiras, Suñer, Suñol, Surroca, Suyapa, Suzarte. _________________________________________________________ T Tabah, Tabares, Tablada, Tabor, Tabora, Taborda, Taco, Tagarita, Tagarró, Tal, Talavera, Taleno, Tamara, Tamargo, Tamayo, Tames, Tanchez, Tanco, Tapia, Tapias, Taracena, Tardencilla, Tarjan, Tarrillo, Tasara, Tate, Tato, Tavares, Tedesco, Teherán, Teijeiro, Teixido, Tovar, Trala, Traña, Traures, Travierzo, Travieso, Trediño, Treguear, Trejos, Treminio, Treviño, Triana, Trigo, Triguel, Triguero, Trigueros, Trilite, Trimarco, Trimiño, Triquell, Tristán, Triunfo, Troche, Trocanis, Troncoso, Troya, Troyo, Troz, Trueba, Truffat, Trujillo, Trullas, Trullás, Truque, Tula, Turcio, Turcios. ________________________________________________________ U Ubach, Ubao, Ubeda, Ubico, Ubilla, Ubisco, Uralde, Urbano, Urbina, Urcuyo, Urdangarin, Urea, Urela, Ureña, Urgellés, Uriarte, Uribe, Uriel, Urieta, Uriza, Uroz, Urquiaga, Urra, Urraca, Urrea, Urroz, Urruela, Urrutia, Urtecho, Urunuela, Urzola, Usaga, Useda, Uva, Uveda, Uzaga, Uzcategui. _________________________________________________________ V Vadivia, Vado, Valdelomar, Valderama, Valderrama, Valderramo, Valderramos, Valdés, Valdescastillo, Valdez, Valdiva, Valdivia, Valldeperas, Valle, Vallecillo, Vallecillos, Vallejo, Vallejos, Valles, Vallez, Valls, Vals, Valverde, Vanegas, Vaquerano, Vardesia, Varela, Varga, Vargas, Vargo, Varsi, Varsot, Vartanian, Varth, Vasco, Vasconcelos, Vasílica, Vásquez, Vassell, Vaz, Veas, Vedoba, Vedova, Vedoya, Vega, Vegas, Vela, Velarde, Velasco, Velásquez, Velazco, Velázquez, Vélez, Veliz, Venegas, Ventura, Vera, Verardo, Verastagui, Verdesia, Verdesoto, Vergara, Verguizas, Vertiz, Verzola, Vesco, Viales, Viana, Viatela, Vicario, Vicente, Vico, Víctor, Victores, Victoria, Vidaechea, Vidal, Vidales, Vidalón, Vidaorreta, Vidaurre, Videche, Vieira, Vieto, Vigil, Vigot, Vila, Vilaboa, Vilallobos, Vilanova, Vilaplana, Villar, Villareal, Villarebia, Villareiva, Villarreal, Villarroel, Villas, Villaseñor, Villasuso,Villatoro, Villaverde, Villavicencio, Villeda, Villegas, Villejas, Villena, Viloria, Vindas, Vindel, Vinueza, Viñas, Víquez, Viscaino, Viso, Vivallo, Vivas, Vivero, Vives, Vívez, Vivies, Vivó, Vizcaíno, Vizcayno. __________________________________________________________ W Wainberg, Wolf. __________________________________________________________ X Xatruch, Xirinachs, Xiques. ___________________________________________________________ Y Yaacobi, Yanarella, Yanayaco, Yanes, Yepez, Yglesias, Yllanes, Yurica, Yzaguirre. __________________________________________________________ Z Zabala, Zabaleta, Zabate, Zablah, Zacarías, Zacasa, Zalazar, Zaldivar, Zallas, Zambrana, Zambrano, Zamora, Zamorano, Zamudio, Zamuria, Zapata, Zaragoza, Zárate, Zarco, Zaror, Zarzosa, Zavala, Zavaleta, Zayas, Zayat, Zecca, Zedan, Zegarra, Zelada, Zelaya, Zeledón, Zepeda, Zetina, Zonta, Zoratte, Zuleta, Zumba, Zumbado, Zúñiga, Zunzunegui. ¿Encontraste tu apellido en esta extensa lista? De ser así, ¿te sorprende haberlo hecho?

Una, dos, tres… Pocos conocen el origen de esta narcótica costumbre. La primera referencia escrita data de comienzos del siglo XII, cuando no se trataba de un consejo terapéutico, sino de un cuento para que quien lo escuchara se durmiera. En el libro Disciplina clericalis, el judío español Pedro Alfonso de Huesca (Moseh Sefardí) recopilaba, entre otras historias, la de un rey que tiene a su servicio a un fabulista, quien se inventa cada noche cinco relatos para que logre conciliar el sueño. Como padece insomnio, el monarca reclama cada vez un cuento más largo, de modo que al narrador se le ocurre el de un aldeano que compra dos mil ovejas y, al llevarlas de vuelta a su casa, ha de vadear un río. Pero solo dispone de una pequeña barca en la que caben dos ejemplares a la vez. El relator va enumerando cada uno de los desplazamientos de los animales, y, como son tantos, el rey cae en los brazos de Morfeo antes de que acabe el vado. La obra de Pedro Alfonso de Huesca , escrita en latín, incluía treinta y tres historias ejemplarizantes procedentes de fuentes orales cristianas, judías y musulmanas, y alcanzó una gran difusión en Europa, donde introdujo la cuentística oriental, que habría de ejercer una fuerte influencia en la literatura occidental. Una prueba de su éxito es que esta historia de las ovejas pasó a Italia y otros lugares dentro del género de cuentos para dormir. Cervantes rinde homenaje a este tipo de narraciones sin desenlace cuando Sancho le explica a don Quijote un episodio similar, pero con cabras en lugar de ovejas.
Nos encontramos en el año 360 a. C., viviendo el amanecer de la civilización occidental. Atenas, cuna de la democracia, es el epicentro del mundo antiguo. En sus diálogos de Timeo y Critias, Platón nos presenta el relato de una avanzada civilización prehistórica, que desde entonces ha cautivado la imaginación de todas las generaciones. Se trata de la historia de la Atlántida, una isla paradisíaca e idílica que a menudo los expertos navegantes exploraban tras cruzar el Atlántico. La Atlántida, según Platón, finalmente se hundió en el mar. Su recuerdo, pese a todo, jamás se borró. ¡Durante dos milenios, mucha gente siguió buscando la isla legendaria sin éxito, haciendo de la Atlántida una de las más duraderas y fascinantes historias de todos los tiempos! En cuanto a sus buscadores, sin embargo, ¿existe alguno que haya afirmado haber encontrado la isla perdida? La verdad es que, hasta ahora, nadie fue capaz de hallar un lugar que encajase exactamente con la descripción ofrecida por Platón. En cambio, sí contamos con todo tipo de teorías sobre las posibles hipótesis acerca del paradero de la Atlántida. ¿Por qué se produce tal profusión de posibles respuestas si todos utilizan el mismo texto? Si todos se guían por la misma historia, ¿por qué la aparente confusión? ¿Puede deberse a una pésima interpretación por parte de los investigadores? o ¿acaso los antiguos traductores fallaron a la hora de captar y transmitir de forma correcta la narración de Platón? Y, ¿cuáles son los motivos del revuelo cronológico existente en torno a este relato platónico? Tomemos, por ejemplo, la hipótesis original sobre Santorini. Incuestionablemente, la isla de Santorini, con su erupción volcánica y su avanzada civilización Minoica era lo más parecido que teníamos a la Atlántida hasta hace poco. Sin embargo nunca resultó ser una hipótesis exacta, ya que siempre existió la contradicción de la cronología aportada por Platón que nos habla del año 9.600 a. C. A partir de ese dato tuvo que ser desechada (ya que Atenas y la mayor parte de detalles sobre su historia no pertenecían a aquel período). Pero es que, además, existe otro problema mayor respecto a esta teoría. Aunque Santorini, sin lugar a dudas, encaja en la descripción del lugar en el que se alzaba la magnífica ciudad de la Atlántida (con sus anillos concéntricos de tierra y agua), nunca se ajustó enteramente al relato que nos ofrece Platón. La isla principal de la Atlántida, que Platón afirmó que se encontraba a 9 kilómetros de distancia, no aparece en el escenario geográfico particular correspondiente al año 1.600 a. C. Estos importantes datos, que hay que tener tan en cuenta, han posibilitado a los críticos plantear dudas acerca de esta hipótesis y nos obligan a continuar preguntándonos sobre la validez del relato de Platón. Desde luego, una investigación seria sobre la Atlántida nunca ha sido posible. Sobre ella se ha escrito ciencia ficción, se han rodado películas y se han realizado todo tipo de manifestaciones artísticas de cultura popular, que con el tiempo han capitalizado la popularidad de esta historia y, contrariamente a lo que se relata en los textos de Platón, han convertido finalmente a la Atlántida en una sociedad ultramoderna con aparatos voladores y tecnología mucho más avanzada que, incluso, la nuestra. Sin embargo, tarde o temprano toda búsqueda llega a su final. Recientemente, un estudio realizado durante cuatro años, que incluyó un minucioso análisis de la obra de Platón, remarcó los serios errores deslizados por los primeros traductores que nos transmitieron una versión del documento traducido que incluía posibles malas interpretaciones del original. El reciente estudio no sólo ha situado decididamente a la Atlántida en el Mar Mediterráneo, sino que concluyó además con el descubrimiento y la identificación de una isla sumergida prehistórica que, en todo, se corresponde con la Atlántida de Platón. Mientras que hasta ahora se pensaba que encontrar la Atlántida era mucho más difícil que ganar dinero con la lotería, ahora aparece un lugar tangible cuyas características físicas encajan totalmente con la descripción de Platón. La topografía, la cronología aportada, la geología volcánica, la flora y la fauna de aquel período, la destrucción de la isla por una gran inundación, la presencia de una civilización desconocida prehistórica en el área, y el ADN son claras evidencias que apuntan a un genuino descubrimiento. Más expresamente, el estudio demuestra que alrededor del año 9600 a. C., cuando según Platón la Atlántida flotaba sobre las aguas, las actuales Islas Cícladas se encontraban unidas a la meseta de las Cícladas, una planicie (ahora a 400 pies por debajo del nivel de mar,) que formaba parte del territorio de una enorme isla. Cuando esta isla prehistórica se compara con la Atlántida de Platón, se hace evidente, de inmediato, que debió de ser la tierra de la que Platón hablaba. Su región norte era una zona montañosa que llegaba hasta la costa. Bajo esta región montañosa había un valle oblongo cuya superficie abarcaba 555 Km cuadrados. A su vez, por debajo de este valle oblongo había otro valle más pequeño, con unos 370 Km cuadrados de superficie, unos 2/3 de la extensión del valle oblongo. Así era la isla principal. A nueve kilómetros de distancia de la isla principal y precisamente como Platón describió, se encuentra la isla de Santorini, una isla con forma de anillo circular con su interior inundado y una pequeña isla en el centro (Santorini es en efecto una isla dentro de otra isla, un volcán marino cuyo centro se hundió. Antes de la erupción volcánica de 1600 a. C. contaba con una sola abertura en su anillo exterior que permitía a los barcos entrar en su inundada caldera). La Atlántida de Platón Mapa de la región de La Atlántida La consecuencia de descubrir la Atlántida en un marco temporal que gira en torno al año 9.600 a. C. sin duda indica que Platón basó su historia en un lugar real y en una civilización prehistórica conocida por los antiguos griegos, a la que a fin de comunicar con éxito algunas de sus ideas filosóficas (lo divino frente a lo humano, los ideales sociales frente a la corrupción) añadió información más reciente, que incluía detalles procedentes de la era Minoica que le resultaba más familiar. La existencia de un lugar en una época en torno al 9600 a. C., que en la esencia se corresponde con el relato, demuestra que Platón hizo exactamente lo que Homero con Troya 400 años antes. (La Ilíada de Homero es un relato completamente ficticio que gira alrededor de un lugar real y un hecho histórico ocurrido 600 años antes del propio Homero.) El mar se tragó la super-isla de la Meseta de las Cícladas (la Atlántida de Platón) hacia el año 8000 a. C., durante la rápida subida del nivel del Mediterráneo y justo antes de que se inundara el Mar Negro (ver el estudio de UNESCO del año 2009.) Casualmente también en esta época, el Lago Agassiz, un lago glacial gigantesco de Norteamérica, también reventó, agrietándose y pasando a verter sus aguas al Atlántico. Es necesario recordar que el Lago Agassiz cubría un área más grande que todos los Grandes Lagos juntos (440.000 Km2) y en algún momento, contuvo más agua dulce que todos los lagos del mundo de la actualidad juntos. ¡El inmenso vertido de toda su agua dulce fue de tal magnitud que los científicos creen que elevó el nivel de los océanos unos nueve pies (2,75 metros) y acabó por provocar el evento 8.2 kiloyear al que siguió una mini-era glacial que duró 400 años! Este cataclismo global al final de la última era glacial, que en última instancia aumentó los niveles del mar en 400 pies (121 metros), no sólo borró nuestra historia más ancestral, sino que también pudo tratarse del acontecimiento que solemos conocer como "El Diluvio Universal". En cuanto a la isla/continente más allá de los Pilares de Hércules, de mayor tamaño que Libia y Asia juntas, el último estudio demuestra que la referencia de Platón al continente americano fue malinterpretada al entender que se trataba de otro continente, la Atlántida. La mención del continente más allá del Atlántico, "que abarcaba verdaderamente el océano," fue un recurso poético de Platón para demostrar la increíble capacidad naval de la Atlántida para atravesar el océano, saltando de isla en isla (por Escocia, las Orcadas, Feroe, Islandia y Groenlandia.) Diversos indicios y pruebas arqueológicas confirman que los antiguos griegos conocían realmente la existencia del continente americano y por ello Platón lo incluyó en su historia. Cómo cruzar el Atlántico saltando de isla en isla Las implicaciones de localizar la Atlántida en Mediterráneo van más allá del descubrimiento en sí mismo. Este hallazgo no sólo justifica la defensa por parte de Platón de los viajes prehistóricos transatlánticos, sino que puede ayudar a explicar cómo el haplogrupo mediterráneo X llegó a Norteamérica hace entre 10.000 y 12.000 años. Mientras que la mayor parte de genetistas mantiene a día de hoy que el haplogrupo X llegó hasta América cruzando el Estrecho de Bering, mapas genéticos muestran que la región más lejana al este del Mediterráneo, con pequeños rastros del haplogrupo X, es la República de Altai al sur de Rusia. No existe rastro alguno del haplogrupo X entre la República de Altai y la extensa región de los Grandes Lagos. Si el haplogrupo X se introdujo en Norteamérica por el Estrecho de Bering, entonces ¿por qué encontramos la mayor concentración del haplogrupo X (lejos de Mediterráneo) alrededor de los Grandes Lagos y no en Alaska o cerca de la costa occidental? Más importante aún: ¿cómo se explica que también existan indudables rastros del haplogrupo X en Escocia, las Islas Orcadas, Islas Feroe e Islandia, que son, esencialmente, las islas-puente entre Europa y Norteamérica? Mapa Genético del Haplogrupo X Finalmente, una civilización mediterránea de hace 10.000 años, puede ayudar a explicar singularidades arqueológicas de esta región. La reciente erosión y pruebas sísmicas en la Meseta de Giza, indicaron que la Gran Esfinge puede ser una estructura mucho más antigua de lo que pensamos y lo mismo sucede con Gobekli Tepe, en Turquía, ambos parecen coincidir con la historia de Platón de la Atlántida. ¿Será posible que Gobekli Tepe y el monumento de la Gran Esfinge puedan ser los restos de la avanzada civilización a la que se refería Platón en su historia, una civilización que progresaba agresivamente frente a sus vecinos de África y Oriente Medio? o ¿pertenecerán a otra cultura? Y en cuanto a los avanzados pueblos proto-Eufrateos que descendieron para ocupar Mesopotamia en torno al año 7.000 a. C., procedentes de una región "desconocida", esta gente tan "enigmática", ¿acaso podrían ser refugiados de la misma cultura que escaparon de la cuenca mediterránea y se movieron hacia el este para evitar la inundación? Indudablemente, traerían con ellos la historia de la gran inundación así como sus habilidades y su tecnología para influir en otra gran civilización como fue la de los antiguos Sumerios (tal y como los supervivientes de las Cícladas e islas vecinas en última instancia pudieron haber contribuido al desarrollo de los Minoicos). Fuentes: Libro "Uchronia? - Atlantis Revealed", por Christos A. Djonis. Artículo: Christos A. Djonis . Uchronia? - Atlantis Revealed Portada-Uchronia-Atlantis-Revealed-Christos-A-Djonis Hace cerca de 2.400 años, el filósofo de la antigüedad Platón escribió la historia de la Atlántida, un apasionante relato sobre una antigua civilización de hace más de 11.000 años que desde entonces ha cautivado la imaginación de poetas, escritores y de muchos de los estudiosos que, a lo largo de los siglos, han seguido buscando la legendaria isla. A día de hoy, numerosas especulaciones sitúan la Atlántida en localizaciones como las Azores en medio del Atlántico, España, algún lugar cercano a la costa sudoriental de Chipre, Malta o también otras más exóticas como Indonesia, la Antártida, o incluso el “Triángulo de las Bermudas” junto a la costa de los Estados Unidos. Por supuesto, aunque estas afirmaciones del pasado parecían más plausibles que otras, nunca con anterioridad hubo un descubrimiento cuyas características físicas encajaran con la descripción de Platón… hasta ahora! El autor e investigador Christos A. Djonis revela un descubrimiento tangible en el que no uno ni dos, sino todos los aspectos de la ubicación propuesta coinciden con la descripción física que hace Platón. La geografía es idéntica, la geología volcánica está presente y la flora y la fauna cronológicamente encajan con la topografía. ¡Si la Atlántida de Platón era real, finalmente, este lugar coincide a la perfección! No obstante, el libro no acaba en la revelación de la Atlántida. Por medio de pruebas de ADN y una amplia gama de otros métodos, se confirma la probabilidad de que los Atlantes descubrieran Norteamérica hace más de 10.000 años. Otras antiguas civilizaciones llegaron más tarde, entre las que se encontraban los Minoicos de la Edad del Bronce, una cultura post-Atlante que extraía cobre con regularidad de la región de los Grandes Lagos. En un lenguaje ameno, el libro conecta más adelante con varios de los aspectos más polémicos de la Atlántida y presenta indicios y reflexiones que pueden ayudar a explicar algunos de los más controvertidos misterios de nuestro tiempo. ¿Es el genoma humano un auténtico milagro o simplemente genética? ¿Cuál es el significado oculto de las Líneas de Nazca? ¿Hay una cámara secreta bajo la Gran Esfinge? ¿Es el Antiguo Testamento de la Biblia una copia de un original mucho más antiguo? Prepárese para abrir su mente, ya que la historia va a ser revisada—como jamás lo fue hasta ahora. Christos A. Djonis Christos A. Djonis nació en 1961 en la isla griega de Chipre. Antes de emigrar a los Estados Unidos en 1981, vivió en Atenas, Grecia, donde también finalizó sus estudios. A día de hoy, vive con su familia en Atlanta, Georgia, donde trabaja como contratista general. Su compañía está especializada en reamueblar y volver a equipar residencias y propiedades comerciales valoradas en varios millones de dólares. Además de ser arquitecto, Chris es artista, fotógrafo, ávido investigador y escritor. Su primer libro, Cyprus-The Island of Aphrodite (“Chipre, la Isla de Afrodita”), es una guía de viajes a la isla de Chipre, que fue publicada en el 2011. Su segundo título, Cyprus in Photos (“Chipre en fotos”) fue editado algo más tarde dentro de ese mismo año. Su último libro Uchronia?-Atlantis Revealed (“¿Ucronía? La Atlántida Revelada”), que trata de diversos temas polémicos sobre el continente perdido, fue publicado por Page Publishing en el año 2014. UCHRONIA?-ATLANTIS REVEALED está disponible en todo el mundo a través de Amazon y otras importantes compañías de venta de libros. Página de Facebook para Uchronia?-Atlantis Revealed https://www.facebook.com/pages/Atlantis-Revealed/767323790030925 Página de Facebook de Christos A. Djonis https://www.facebook.com/profile.php?id=100008857055951 Página Web del Autor: www.AtlantisIslandRevealed.com

Ofrecía cuatro muñecas, una de rasgos europeos, una de apariencia africana, otra asiática y una que imita a los personajes de anime japonés, con las que se podían realizar diversas prácticas sexuales. El primer burdel en el que las prostitutas son muñecas sexuales de apariencia real, Lumi Dolls, que abrió en Barcelona el pasado 24 de febrero, ha cesado su actividad y anuncia en su página web que abrirá próximamente en otro local cuya dirección no precisa. Fuentes de la Guardia Urbana explicaron a Efe que acudieron en una operación rutinaria al lugar donde se encontraba el establecimiento y no pudieron hacer ninguna inspección porque se encontraron el inmueble completamente vacío, por lo que desconocen si la empresa tenía licencia de actividad o no. En cuanto a la nueva apertura, la fuente afirmó que hasta que no sepan dónde se pretende instalar el nuevo prostíbulo, no podrán saber si han pedido licencia. En la página web de Lumi Dolls no se concreta cuándo se inaugurará el próximo local, pero ya ofrecen hacer reservas. El burdel ofrecía cuatro muñecas, una de rasgos europeos, una de apariencia africana, otra asiática y una que imita a los personajes de anime japonés, con las que se podían realizar diversas prácticas sexuales. Estaba situado en el centro de Barcelona, aunque su ubicación exacta se comunicó sólo a quienes pedían cita. En la página web se garantizaban "altos estándares" de higiene, porque las muñecas "son antes y después de cada servicio, correctamente desinfectadas con jabones especiales antibacterias". A pesar de ello, recomendaban utilizar las muñecas sexuales con preservativo, que se ofrecían en las habitaciones, junto a lubricantes de un único uso. El burdel ofreció precios promocionales de apertura de 80 euros por una hora (unos 1320 pesos argentinos), 100 euros por una hora y media, y 120 por dos horas. (EFE)
En la serie Vikings, Rollo, se nos muestra como hermano del rey Ragnar Lothbrok. En realidad el personaje, al igual que muchos otros de la serie, está inspirado en una persona real. Se trata de Hrolf Ganger, conocido por el sobrenombre de Rollo el Errante (o Rollón el Caminante), un caudillo vikingo noruego que está considerado como el primer duque de Normandía. Rollo encabezaba un grupo de noruegos y daneses que, además de dedicarse al pillaje en las costas del mar del Norte, servían como mercenarios de quien los contratase. Exiliado del reino de Noruega, comandó expediciones a Escocia, Irlanda, Inglaterra y Flandes, además de asolar las riberas del Sena. Estatua de Rollo en la ciudad francesa de Ruán No está muy claro su origen. El escritor normando Dudo de San Quintín se refiere a él como danés, pero este apelativo parece ser genérico para los habitantes de Escandinavia. Geoffrey Malaterra en el siglo XI y William de Malmesbury en el XII afirman que era noruego de origen noble. Las sagas islandesas del siglo XIII lo situan en la costa Noruega en el siglo IX como hijo del conde Rognvald Eysteinsson. Son estas sagas las que le dan el sobrenombre de el Caminante, porque era tan grande que ningún caballo podía transportarle. Se dice que pesaba más de 140 kilos y media más de 2 metros. Según Dudo de San Quintín, Rollo se apoderó de Ruán en el año 876 y comandó la flota vikinga que asedió París entre el 885 y el 887. Otros autores piensan que no llegó a Francia antes del año 900. En cualquier caso su presencia está atestiguada documentalmente en una carta de 918. donde el rey Carlos el Simple le concede tierras para la protección del reino. Tras este pacto con el rey franco los vikingos, incluido Rollo, se habrían convertido al cristianismo, se les habría concecido la ciudad de Ruán y otras tierras en la costa de Neustria. Rollo y sus hombres adoptarían gradualmente el sistema administrativo y eclesial preexistente. Se casaría con Poppa de Bayeux, hija del Conde Berengar de Rennes, y tuvo un hijo, Guillermo I Longsword. Otras fuentes afirman que se desposó con una hija del rey, llamada Gisela, tras repudiar a Poppa. Aunque lo más probable es que su matrimonio fuera a la danesa, el sistema poligámico nórdico, ya que a la muerte de Gisela las fuentes dien que volvió con Poppa. Su nieto Ricardo convertiría aquellas tierras en la principal potencia de Francia. Sus descendientes y los de sus hombres, los normandos, darían nombre a la región, desde entonces conocida como Normandía. No se conoce la fecha exacta de su muerte, pero la mayoría de historiadores dan como aproximado el año 928. Su tumba puede visitarse en la catedral de Ruán. Tumba de Rollo en la catedral de Ruán Rollo sería el tatara-tatarabuelo de Guillermo el Conquistador (Guillermo I de Inglaterra), y a través de él, el antepasado directo de todos los monarcas europeos actuales.
Vesta era la diosa protectora del hogar y del estado de bienestar en Roma. Aunque conocida ya desde la antigua Grecia como hija de Rea y Cronos, es el Imperio romano el que le otorga el privilegio de convertirse en el fuego sagrado de Roma. Su efigie es representada como una mujer que sostiene en una de sus manos un cuenco votivo mientras que en la otra alza una antorcha. Cuenta la leyenda —y así lo explica la mitología griega —, que en los albores de la existencia de los dioses, Vesta fue cortejada por Apolo y Neptuno, pero rechazó a ambos, manteniéndose virgen y pura para toda la eternidad. Este sacrificio que la diosa otorgó a la humanidad la llevó a ser eternamente representada junto al Fuego Sagrado de Roma o Fuego de la Vida, que para los antiguos romanos suponía uno de los emblemas más importantes del imperio. Los orígenes de la diosa, aunque se supone que se remontan hasta tiempos inmemoriales, están realmente constatados a través de escritos que datan de la época de los reyes romanos, mucho antes de la República y el Imperio, cuando Roma todavía mantenía como forma de gobierno la monarquía. Panorámica aérea de las ruinas de la Casa de las Vestales en el foro romano, situada en el Monte Palatino. Aunque contamos con una visión o representación de la diosa, quizá idealizada, como una bella mujer que cuidaba y protegía al gran imperio, lo cierto es que nunca se ha encontrado ninguna estatua que represente a una virgen Vestal como tal. La imagen que nos hemos formado de ella nos ha llegado a través del grabado de una moneda que se encontró en lo que fue el templo de la diosa en la antigua Roma. Pero aunque su efigie no haya llegado de forma nítida hasta nuestros días, esto no resta importancia al gran poder que alcanzó su culto en la ciudad de las siete colinas. Al fuego, ya fuera de forma simbólica o de manera física, siempre se la ha otorgado un lugar de gran relevancia y privilegio entre las necesidades de los distintos pueblos y civilizaciones a lo largo de la historia. Es en Roma donde se convertiría, además, en verdadera condición sine qua non para su existencia y desarrollo. Por ello, no sólo se hizo necesaria la construcción de un templo dedicado a la diosa, sino que además éste debía contar con las sacerdotisas más dedicadas, entregadas y serviciales que el imperio romano pudiese ofrecer. Para entender tal adoración al fuego, mantenida desde la antigüedad, hay que tener en cuenta que para los pueblos más primitivos, el encendido y conservación del fuego ya era una labor que conllevaba cierta dificultad y laboriosidad. Por eso se solía disponer de un fuego común en el poblado (fucus publicus) y otro dentro del núcleo familiar, de forma que si el fuego se apagaba en el hogar siempre hubiera otro disponible con el que poder encenderlo de nuevo. Tradicionalmente, el fuego comunitario era atendido y custodiado por jóvenes mujeres que todavía no se habían casado, y por tanto no tenían hijos, ni tareas domésticas que atender. En caso de que el fuego se extinguiera, presagiaba un gran infortunio para toda la comunidad, que auguraba funestas consecuencias. Esa sensación de desamparo que suponía perder el fuego se trasladó años después a los cultos llevados a cabo por las diferentes civilizaciones. Por tanto, el sagrado fuego de Roma debía mantenerse siempre vivo y las vestales, solo seis de ellas, serían las elegidas. El emperador se dirigía a la elegida entre todas las que aspiraban a servir a la diosa con las palabras “Te tomo a ti, amada”. Vida de una vestal Las vestales eran seleccionadas entre las mejores familias patricias de Roma, las más distinguidas, las más ricas, las más poderosas. Las niñas, que tenían entre seis y diez años, debían ser perfectas, no sufrir ningún defecto físico y contar con una natural belleza. Las pequeñas eran separadas de sus familias para ingresar en el templo y dedicar sus vidas, exclusivamente, al servicio de la diosa virgen durante, al menos, los siguientes treinta años. Durante los diez primeros años, las vestales se convertían en estudiantes, aprendiendo todo lo relacionado con la religión, el culto a Vesta y las diferentes tareas en el templo. La segunda década la dedicaban al cuidado de la Llama Sagrada y a la participación en ceremonias de consagración. Durante sus últimos diez años se convertían en maestras de las jóvenes discípulas. Tras todos estos años de servicio a la diosa, cada virgen vestal podía decidir si quería abandonar definitivamente el templo o vivir en él para el resto de sus días. Pocas eran las que elegían vivir fuera de la protección de los muros del templo. No sólo porque una mujer de casi cuarenta años era prácticamente una anciana en la antigua Roma, sino porque ser una virgen vestal era unos de los mayores privilegios que una mujer podía disfrutar en Roma. Las vírgenes vestales eran tratadas casi como diosas encarnadas. Respetadas y adoradas por todos, eran invitadas a grandes banquetes y fiestas organizadas por las más grandes y pudientes familias romanas. Ocupaban los mejores asientos en teatros y celebraciones, cuando salían del templo lo hacían siempre escoltadas por lictores, y su mera presencia llegaba a ser tan importante que un condenado podía llegar a ser perdonado por su crimen en caso de que en su camino hacia la ejecución una virgen vestal se cruzara con él. Incluso podían participar en el veredicto a un gladiador. Antiguo busto romano de una vestal. Museo Arqueológico de Nápoles. Vestían túnicas blancas confeccionadas con el mejor y más fino lino, ribeteadas con hilo de color púrpura. Sobre sus cabezas lucían siempre una diadema a la que llamaban vitta. Eran la viva imagen de la pureza y la castidad. Nadie osaba tocarlas, un simple gesto irreverente hacia una de las elegidas de Vesta podría significar la muerte de quien osara ofenderlas. Pero disfrutar de tal distinción en la antigua sociedad romana conllevaba al mismo tiempo el mantenimiento de los votos que las vírgenes vestales habían jurado mantener desde niñas. Los Votos Los votos se resumían en mantener siempre encendido el fuego de Vesta y, al igual que la diosa, continuar siendo vírgenes y puras durante sus años de servicio en el templo. Ser una virgen vestal en Roma era un título que muchas hubieran deseado ostentar, pero el castigo en caso de que una vestal rompiese sus votos era asimismo terrible. Aunque no fuera una práctica habitual —en los casi mil años que duró el culto de adoración a Vesta solo se registraron alrededor de veinte casos en los que alguna vestal fuera castigada por romper sus votos—, el hecho de que una vestal mantuviera relaciones íntimas con un hombre era considerado una traición y un delito de incesto, ya que como sacerdotisa vestal se la consideraba hija de Roma y cualquier relación que mantuviera era vista como incestuosa. Una vez que se tenía constancia de la traición a sus votos, la vestal era despojada de sus ropas e insignias religiosas. Luego era vestida con una especie de sudario fúnebre y maniatada, siendo considerada desde ese momento una especie de cadáver. Después era colocada sobre una litera pasando a ser exhibida en procesión por toda la ciudad como escarmiento, a fin de que todos los ciudadanos fueran conscientes de su castigo. Finalmente era conducida hasta el Campus Sceleratus (Campo de los Malvados) en las afueras de la muralla Serviana donde, a través de una escalera subterránea, era introducida en una cripta donde permanecería sepultada hasta encontrar la muerte. Además, en la cripta se colocaba una pequeña cantidad de agua y comida para convertir su muerte en una lenta agonía. La Gran Cornelia El emperador, como Pontifex Maximus, era el encargado de ejecutar la sentencia. Como en todas las sociedades o cultos, entre la vírgenes vestales también existían diferentes graduaciones, y la jerarquía la encabezaba la Máxima Sacerdotisa. Una de ellas fue la gran Cornelia, acusada y ejecutada —sin ninguna prueba— por el delito de incesto en tiempos del emperador Domiciano. Así nos lo dejó escrito Suetonio: “Estableció penas diferentes, pero siempre severas, contra los desórdenes sacrílegos de las Vestales, sobre los que su padre y su hermano habían cerrado los ojos. Estas penas fueron, primero, la capital, y más adelante el suplicio ordenado por las leyes antiguas. Permitió, por ejemplo, a la hermana Ocelata, y después de ésta a Varronila, que eligieran el tipo de ejecución, y se limitó a desterrar a sus seductores; pero a la Gran Vestal Cornelia la hizo enterrar viva…” En el año 91 a. C Domiciano declaró a Cornelia culpable, sin darle siquiera audiencia. Algo que resulta irónico y contradictorio, cuando él mismo había cometido incesto con la hija de su hermano. Desaparición y leyendas Posteriormente, en el año 394, el emperador Teodosio disolvió definitivamente las vestales. Ese mismo año, la que fuera última Vestalis Máxima, Coelia Concordia, dimitió como máxima autoridad vestal antes de que éste la depusiera de su cargo, convirtiéndose algunos años después al cristianismo, que ya se había establecido como religión oficial del Imperio romano. La misión de salvaguardar el fuego eterno había terminado, y con ella las únicas sacerdotisas que existieron durante el Imperio Romano. Ruinas del antiguo Templo de Vesta en Roma. Entre las leyendas que corren acerca de estas mujeres tan veneradas en la antigua Roma, destaca una por el mensaje que trasmitió en su momento, así como por su contexto histórico: la traición de la vestal Tarpeya. La leyenda cuenta que mientras Roma estaba asediada por el rey sabino Tito Tacio, Tarpeya, hija del comandante de la ciudadela, Espurio Tarpeyo, se acercó al campo sabino y les ofreció entrar a cambio de “lo que llevaban en sus brazos izquierdos”. Deseando el oro, se refería a sus brazaletes. Pero en lugar de ello, los sabinos le lanzaron los escudos —que portaban en el brazo izquierdo— encima, y así fue aplastada hasta la muerte bajo su peso. Su cuerpo fue entonces lanzado desde la roca Tarpeya, que pasó a ser conocida como el lugar de ejecución para los más destacados traidores de Roma. Los sabinos fueron, sin embargo, incapaces de conquistar el foro, al quedar sus puertas milagrosamente protegidas por chorros de agua creados por Jano, el dios romano guardián de las puertas. El mensaje, fuera como fuese, siempre estaba claro: cualquier traición a Roma se pagaba con la muerte.