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ilpokinio

Usuario (Argentina)

Primer post: 30 abr 2010Último post: 26 oct 2010
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otro de elsa borneman
otro de elsa borneman
InfoporAnónimo10/26/2010

bueno como en mi primer post vuelvo a subir un cuento de Elsa borneman es un cuento que te deja una muy buena enseñanza sobre la libertad y el que diran, sobre los prejuicios y el miedo a lo desconocido que siempre tenemos como sociedad . Sin mucho mas que decir debo aclarar que a diferencia de mi primer post este cuento si esta en taringa dando vueltas por ahi . desp voi a subir los que no encuentro ya que en la ultima feria del libro me volvi a comprar el libro que perdi y ahi lo tengo :D Caso Gaspar Aburrido de recorrer la ciudad con su valija a cuestas para vender -por lo menos- doce manteles diarios, harto de gastar suelas, cansado de usar los pies, Gaspar decidió caminar sobre las manos. Desde ese momento, todos los feriados del mes se los pasó encerrado en el altillo de su casa, practicando posturas frente al espejo. Al principio, le costó bastante esfuerzo mantenerse en equilibrio con las piernas para arriba, pero al cabo de reiteradas pruebas el buen muchacho logró marchar del revés con asombrosa habilidad. Una vez conseguido esto, dedicó todo su empeño para desplazarse sosteniendo la valija con cualquiera de sus pies descalzos. Pronto pudo hacerlo y su destreza lo alentó: -¡desde hoy, basta de zapatos! ¡Saldré a vender mis manteles caminando sobre las manos!- exclamó Gaspar una mañana, mientras desayunaba. Y -dicho y hecho- se dispuso a iniciar esa jornada de trabajo andando sobre las manos. Su vecina barría la vereda cuando lo vio salir. Gaspar la saludó al pasar, quitándose caballerosamente la galera: - Buenos días, doña Ramona. ¿Qué tal los canarios? Pero como la señora permaneció boquiabierta, el muchacho volvió a colocarse la galera y dobló la esquina. Para no fatigarse, colgaba un rato de su pie izquierdo y otro del derecho la valija con los manteles, mientras hacía complicadas contorsiones a fin de alcanzar los timbres de las casas sin ponerse de pie. Lamentablemente, a pesar de su entusiasmo, esa mañana no vendió ni siquiera un mantel. ¡Ninguna persona confiaba en ese vendedor domiciliario que se presentaba caminando sobre las manos! - Me rechazan porque soy el primero que se atreve a cambiar la costumbre de marchar sobre las piernas... Si supieran qué distinto se ve el mundo de esta manera, me imitarían... Paciencia... Ya impondré la moda de caminar sobre las manos... -pensó Gaspar, y se aprestó a cruzar una amplia avenida. Nunca lo hubiera hecho: ya era el mediodía... los autos circulaban casi pegados unos contra otros. Cientos de personas transitaban apuradas de aquí para allá. - ¡Cuidado! ¡Un loco suelto! -gritaron a coro al ver a Gaspar. El muchacho las escuchó divertido y siguió atravesando la avenida sobre sus manos, lo más campante. - ¿Loco yo? Bah, opiniones... Pero la gente se aglomeró de inmediato a su alrededor y los vehículos lo aturdieron con sus bocinazos, tratando de deshacer el atascamiento que había provocado con su singular manera de caminar. En un instante, tres vigilantes lo rodearon: - Está detenido -aseguró uno de ellos, tomándolo de las rodillas, mientras los otros dos se comunicaban por radioteléfono con el Departamento Central de Policía. ¡Pobre Gaspar! Un camión celular lo condujo a la comisaría más próxima, y allí fue interrogado por innumerables policías: - ¿Por qué camina con las manos? ¡Es muy sospechoso! ¿Qué oculta en esos guantes? ¡Confíese! ¡Hable! Ese día, los ladrones de la ciudad asaltaron los bancos con absoluta tranquilidad: toda la policía estaba ocupadísima con el "Caso Gaspar -sujeto sospechoso que marcha sobre las manos". A pesar de que no sabía qué hacer para salir de esa difícil situación, el muchacho mantenía la calma y -¡sorprendente!- continuaba haciendo equilibrio sobre sus manos ante la furiosa mirada de tantos vigilantes. Finalmente se le ocurrió preguntar: - ¿Está prohibido caminar sobre las manos?. El jefe de policía tragó saliba y le repitió la pregunta al comisario número 1, el comisario número 1 se la transmitió al número 2, el número dos al número 3, el número 3 al número 4... En un momento, todo el Departamento Central de Policía se preguntaba: ¿ESTA PROHIBIDO CAMINAR SOBRE LAS MANOS? Y por más que buscaron en pilas de libros durante varias horas, esa prohibición no apareció. No, señor. ¡No existía ninguna ley que prohibiera marchar sobre las manos ni tampoco otra que obligara a usar exclusivamente los pies! Así fue como Gaspar recobró la libertad de hacer lo que se le antojara, siempre que no molestara a los demás con su conducta. Radiante, volvió a salir a la calle andando sobre las manos. Y por la calle debe encontrarse en este momento, con sus guantes, su galera y su valija, ofreciendo manteles a domicilio... ¡Y caminando sobre las manos! es un libro que fue prohibido en la dictadura militar y llego a mi por la banda eterna inocencia que dedico un tema a elsa ,la escritora y juan, el dibujante de este libro Elsa borneman lastima el garca que tiene al lado :/

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Cuento con caricia
Cuento con caricia
InfoporAnónimo4/30/2010

Bueno este es mi primer post....y sin saber que postiar por miedo a subir algo que ya hay...mejor pongo algo que no encontre en Taringa mismo es uno de los cuentos del libro "Un elefante ocupa mucho espacio" de Elsa Bornemann los 15 cuentos hablan de la libertad,el amor,la amistad entre otras cosas y fue prohibido en la época de la dictadura militar. Espero que lo disfruten como yo! No sabía lo que era una caricia. Nunca lo habían acariciado antes. Por eso, cuando changuito rozó su plumaje junto a la laguna- alisándoselo suavemente con la mano-, el tero se voló. Su alegría era tanta que necesitaba todo el aire para desparramarla. -¡teru! ¡teru! ¡teru! ¡teru! ¡teru!- se alejó chillando. El changuito lo vio desaparecer, sorprendido. La tarde se quedó sentada a su lado sin entender nada. -¡hoy me han acariciado! ¡La caricia es hermosa!- seguía diciendo con sus teru, teru...-¡eh, tero! ¡Ven aquí! ¡Quiero saber que es una caricia!- le gritó una vaca al escucharlo. El tero se dejó caer: un planeado blanco, negro y pardo, de gracioso copete, aterrizando junto a la vaca... ¡Esto es una caricia...! - le dijo el tero, mientras que con el ala izquierda rozaba una y otra vez una pata de la vaca. –me gusta tu cuero, ¿sabés?- no imaginaba que fuera tan distinto de mi plumaje... La vaca no lo escuchaba ya. Pasto y cielo se iban mezclando en una cinta verde azul con cada aleteo del ave. Ni siquiera sentía las fastidiosas moscas... Con varios felices Muuu...Muuu...se despidió entonces el tero. ¿Caminaba o flotaba? ¿Mugía o cantaba? ¿Soñaba? No. Era tan cierto como el sol del atardecer, bostezando sobre el campo. Era verdad: ella sabía ahora lo que era una caricia... Distraída, atropelló un armadillo que descansaba entre unos matorrales; -cuidado vaca, ¿no ves que casi me pisas? ¿Qué te pasa? ¿Estás enferma? -este quirquincho no puede entender... -pensó la vaca. –es tan tonto..., y continuó caminando, flotando, mugiendo o cantando... Pero el animalito peludo la siguió curioso, arrastrándose lentamente sobre sus patas. Finalmente, la chistó: sh...sh... ¿no vas a decirme qué te pasa? Suspirando, la vaca decidió contarle. -hoy he aprendido lo que es una caricia...estoy tan contenta... -¿una caricia?-repitió el armadillo, tropezando con el nudo de una raíz. -¿qué gusto tiene una caricia? La vaca mugió divertida: -no, no es algo para comer... acércate que te voy a enseñar... -y la vaca rozó con su cola el duro y espeso pelo del animalito. Su coraza se estremeció; tampoco a él lo habían acariciado antes. ¿De modo que ese contacto tan lindo era una caricia? Para ocultar su emoción cavó rápidamente un agujero en la tierra y desapareció. La noche taconeaba ya sobre los pastos cuando el armadillo decidió salir. La vaca se había ido, dejándole la caricia... ¿a quien regalarla? De pronto, un puercoespín se desperezó en la puerta de su grieta. Era la hora de salir a buscar alimentos. -¡qué mala suerte tengo!- exclamó el armadillo- ¡encontrarte justamente a ti! -¿se puede saber por qué dice esa tontería?- gruñó el puercoespín dándose vuelta enojado. -pues... porque tengo ganas de regalar una caricia... pero con esas 30.000 púas que tiene sobre el cuerpo voy a pincharme... -¿una caricia?-le preguntó muy interesado el roedor. -¿te parece que mis dientes sean lo suficientemente fuertes para morderla? ¿Es dulce o salada? -no, amigo, una caricia no es una madera de las que gustan tanto, ni una caña de azúcar... ni un terroncito de sal... una caricia es esto... y frotando despacito su caparazón contra la única parte sin púas de la cabeza del puercoespín el armadillo se la regaló. ¡Que cosquilleo recorrió su piel! Un gruñido de alegría se paró en la noche. Su primera caricia... -¡No te vayas! ¡No te vayas!- alcanzó a oír que el armadillo le gritaba riendo-. Pero él necesitaba estar solo. Gruñendo feliz, se zambulló en la oscuridad de unas matas. La mañana lo encontró despierto, aún sin desayunar y murmurando: -tengo una caricia... tengo una caricia... ¿a quien podré dársela? Ninguno me la aceptará...tengo tantas púas. -¿estás loco?- le dijo una perdiz. -¡se ha emborrachado!- aseguró una liebre. Y ambas dispararon para no pinchar el puercoespín se enroscó en su soledad de púas le molestaba por primera vez... Ya era tarde cuando lo vio recostado sobre un tronco junto a la laguna. El changuito sostenía con sus piernas la caña de pescar. Un sombrero de paja le entoldaba los ojos. Dormitaba... El puercoespín no lo pensó dos veces y allá fue, llevándoles su caricia. Su hociquito se apretó un momento contra la rodilla del chango antes de escapar- temblando-hacia el hueco de un árbol. El muchachito ni siquiera se movió, pero a través de un agujerito de su sombreo lo vio todo. -¿el puercoespín me acarició?- se dijo por lo bajo, mirando de reojo su rodilla curtida, -¡esto si que no lo va a cree mi tata...!- y su silbidito de alegría rebotó en la laguna. -¿dormita el chango? -¿sonríe? -¿pesca o silba?- se preguntó la tarde. Y siguió sentada a su lado sin entender nada. El libro me lo regalo una amiga y lamentablemente lo perdi :S supe de este libro por la banda ETERNA INOCENCIA la cual dedico una cancion llamada "A Elsa y Juan" aca les dejo el video de esa canción ♥ Bueno lo unico que no me gustaria es recibir comentarios de mala onda ya que no suman para nada....cualquier otra critica viene bien link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=DOsxR8M10ZI

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