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Usuario (Argentina)

¿Se entiende por qué el Banco Central se convirtió desde su creación hasta hoy -excepto por breves períodos- en un bastión del liberalismo económico argentino que rechazaba cualquier injerencia de los gobiernos? Por Andrés Asiain y Lorena Putero Una de las utopías sociales de mayor influencia en la historia moderna es la de los mercados competitivos y libres, que sustentó la aplicación de políticas económicas liberales en diversos momentos y lugares. Esta ideología que nace de la confusión entre individuo y corporación en los orígenes filosóficos de la Revolución Francesa constituye aún hoy la base del adoctrinamiento de los economistas en las principales universidades del mundo y mantiene una gran influencia en la dirigencia empresarial y política global. En Argentina, fue la que justificó las políticas de apertura importadora, desregulación financiera y achicamiento del Estado de la última dictadura militar y el menemismo, y la que aún predomina en partidos de derecha, gran parte de las asociaciones patronales, así como en el discurso económico que difunden los medios masivos de comunicación. La idea de libre competencia parte de omitir la existencia de grandes corporaciones empresariales y plantear un mundo donde predominan pequeños productores que intercambian sus productos en un mercado parecido a esas ferias de artesanos que podemos visitar el fin de semana en muchas plazas del país. Esta idílica versión del capitalismo asume que los pequeños empresarios en busca de ganancias compiten produciendo en la forma más eficiente y ofertando al menor precio aquello que el consumidor les demanda. Cualquier intervención externa, como la de un secretario de Comercio que intente frenar un aumento de precios, es ineficiente y termina generando una menor producción y faltantes del producto regulado en las góndolas. El supuesto de que las empresas son chicas y numerosas descarta que acuerden para fijar producción y precios, le digan al consumidor cuáles son sus gustos mediante la publicidad o traduzcan su poder económico en poder político mediante el lobby en el Estado o su dominio de los principales multimedios. El economista estadounidense John Kenneth Galbraith explicaba que el predominio de una teoría tan inverosímil en el pensamiento económico mundial sólo se explica por la funcionalidad para el poder corporativo de una teoría que niega la existencia misma de ese poder. “¿Son los precios demasiado elevados? La corporación es ajena a todo reproche: los precios los fija el mercado. ¿Las ganancias son indecorosas? También ellas son determinadas por el mercado. ¿Los productos son deficientes en seguridad, diseño, utilidad? No hacen sino reflejar la voluntad del consumidor soberano”, ejemplificaba el encargado de la oficina de control de precios de los Estados Unidos durante la segunda gran guerra. En Argentina, Perón adoctrinaba a sus seguidores con un mensaje similar: “La economía libre y el libre comercio son sólo expresiones para el consumo de los tontos y de los ignorantes. La economía nunca ha sido libre. O la maneja el Estado en beneficio del pueblo o lo hacen los grandes consorcios en perjuicio de éste”. Pese a esas advertencias, en las últimas décadas ha prevalecido una agenda liberal mundial que empoderó a las corporaciones permitiéndoles organizar su producción en una escala global para debilitar la capacidad de regulación estatal. Surgió así una nueva división internacional del trabajo, donde Latinoamérica entra como un proveedor exclusivo de materias primas, cuya expansión o detención económica depende del devenir de los ciclos especulativos de la economía mundial. Desafiar ese destino que nos depara el mercado para construir un país y región con una producción diversa que incluya a las mayorías requiere de una acertada intervención del Estado en el proceso económico.
Por Carlos Del Frade (APe). -Hay un antes y un después de este operativo…Ahora tenemos que aplaudir todos – dijo el gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, junto al secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, cuando terminó la ocupación de veinte barrios rosarinos en el crepúsculo del miércoles 9 de abril de parte de casi tres mil efectivos de la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y las Tropas de Operaciones Especiales de Santa Fe. Aunque los resultados fueron anoréxicos a la hora de secuestro de cocaína y marihuana y también en relación a las detenciones, fieles consecuencias de filtraciones que llegaron con puntualidad a la mayoría de los 67 puntos operativos o bunkers, el objetivo de ocupar los territorios con espectacularidad para señalar la presencia represiva del estado fue cumplido. La celebración del gobernador y del funcionario nacional estaba fundamentada en el conocimiento del hartazgo de grandes sectores de la población rosarina con respecto a la violencia y la corrupción de la policía provincial. Un día después, los cronistas de los medios locales repetían los comentarios de los vecinos que ahora expresaban la “sensación de seguridad”. Pero las calles de la ex ciudad obrera estaban patrulladas por tremendos camiones artillados de las fuerzas de seguridad nacionales y por la noche el ruido de las hélices de los helicópteros pintaban un paisaje de película de guerra. Muchos trabajadores, al regresar a sus casas en la zona sur, le contaban a esta agencia la extraña doble sensación de sentirse protegidos, por un lado, e invadidos, por el otro. De allí que el ministro de Seguridad de la provincia, Raúl Lamberto, haya salido a decir que se trataba de “un operativo de pacificación, no de ocupación militar”. En sus dichos estaba implícita la innegable conciencia de haber asistido a un desembarco de tropas en la geografía del otrora corazón del segundo cordón industrial más importante de América del Sur. ***** La última presencia masiva de tropas federales en el sur de la provincia de Santa Fe se produjo el 20 de marzo de 1975, cuando el ministro del Interior del gobierno de Isabel Martínez de Perón, Alberto Rocamora, ordenó invadir Villa Constitución para detener a doscientos delegados de fábrica que habían elegido como conducción de la UOM a la lista Marrón encabezada por Alberto Piccinini. Eran casi cuatro mil efectivos de distintas fuerzas acompañados por bandas de ultraderecha de las patotas sindicales de San Nicolás y Rosario que convirtieron al albergue de solteros de Acindar en uno de los primeros centros clandestinos de detención y torturas de la Argentina. La justificación fue desactivar el complot contra la industria pesada argentina, restablecer la paz y la seguridad en la región. El presidente del directorio de Acindar, José Alfredo Martínez de Hoz, pagó doscientos dólares por cabeza a aquellos portadores de la tranquilidad que exigían las grandes patronales y para la cual trabajó aquel gobierno. Desde entonces no hubo otro operativo de semejante cantidad de efectivos de tropas federales hasta el miércoles 9 de abril de 2014. -No venimos a buscar narcos, venimos a ocupar el territorio – le dijo Berni a los únicos tres periodistas que estábamos en el Centro Operativo de la Prefectura Naval de Rosario, en avenida Belgrano al 800, donde termina la Bajada Sargento Cabral. Era el mismo concepto que eligió el juez provincial Juan Carlos Vienna cuando procesó a 36 integrantes de la banda mafiosa de Los Monos, el 19 de febrero pasado, y en cuya resolución se lee con precisión que el poder de la misma se basó en la constitución de “un gobierno de facto” sobre varios barrios de la ciudad de Rosario a partir del cual generaron y multiplicaron el “negocio de la violencia”. Es curioso que muchos funcionarios y dirigentes políticos que adscriben al pensamiento del gobierno nacional se empecinen en ensuciar a Vienna que, justamente, dice el único por qué razonable a la ocupación militar de la Cuna de la Bandera. ***** -Es el mapa de la pobreza…-le susurró el ministro de Seguridad de la provincia, Raúl Lamberto, a este cronista mientras veían una y otra vez el mapa digital proyectado sobre una pantalla en la sala del Centro Operativo de la Prefectura. Efectivamente, los 67 puntos clave, marcados en rojo, rodeaban el centro rosarino. Eran las villas que se multiplicaron en forma paralela al cambio de piel productiva que tuvo la región desde los años setenta al presente. La mayoría de los bunkers están allí. Pero el espacio blanco, inmaculado de puntos rojos, ese centro rosarino es el lugar donde empresarios, funcionarios de dudoso proceder, dirigentes varios, contadores, abogados y otros tantos integrantes de la fauna urbana hacen fortunas con el lavado de dinero ilegal que viene, fundamentalmente, de esa forma de acumulación fluida y permanente que es el narcotráfico. Porque ese mapa de la pobreza es construcción del intocable mapa de la riqueza, geografía de los delincuentes de guante blanco que supieron hacer de Rosario el lugar por donde pasa la mayor cantidad de dinero del país porque por allí se mueve el 70 por ciento de las exportaciones argentinas y que, por lo tanto, también incluye el dinero de las operaciones ilegales que se confunden en ese incesante flujo o circuito de metálico. Dos mujeres embarazadas, de nueve meses de gestación, debieron ser atendidas por las ambulancias de la municipalidad. Hay que detenerse en esa postal que venía del otro lado del micrófono que presionaba con profesionalismo el jefe de comunicaciones de la Policía Federal. Esas mamás trabajaban para los narcos en bunkers que son cerrados desde afuera y creen que ganando dinero por esa vía obtendrán un futuro mejor para esas vidas que están a punto de parir. Semejante decisión existencial, ¿puede cambiarse con la saturación de fusiles, chalecos antiabalas, carros de asalto, cascos y borceguíes?. El sentido existencial que necesitan las pibas y los pibes que trabajan para el narco, ¿será recuperado solamente apostando a la tranquilidad que muchos vecinos ahora experimentan por la presencia de modernos robocoops?. ***** El gobierno nacional había tildado a la administración santafesina de “narcosocialismo” y la provincial cargaba culpas sobre el kircherismo como la suma de todas las corrupciones e intolerancias. A partir de enero de este año, la cosa cambió. Ahora hay que aplaudir juntos, según la descriptiva imagen que usó Bonfatti. ¿Por qué ese cambio?. Quizás la respuesta está en la historia reciente de las relaciones de gobiernos provinciales y de la propia administración kirchnerista con el imperio, con Estados Unidos, el verdadero Patrón del Mal. El seis de enero de 2014, el cuestionado general César Milani, jefe del Ejército argentino, anunció la compra de 35 camiones Hummer nada menos que al Comando Sur de Estados Unidos para “combatir al narcotráfico”. Semanas después, Bonfatti y Lamberto recibían instrucciones de la DEA, el FBI y otras reparticiones para implementar políticas en contra del avance narco en la región. Vinieron asesores de esas fuerzas a dictar cursos a la policía santafesina tal como había sucedido a fines de los ochenta y en los 90 durante el primer gobierno de Carlos Reutemann. Entre febrero y marzo, el propio Berni, Daniel Sciolli después, funcionarios del gobierno cordobés de De La Sota y ahora mismo, integrantes del ejecutivo mendocino, hacen el mismo periplo. Van al norte, reciben especialistas de la DEA y anuncian las mismas medidas en todos lados: policía de proximidad, policías municipales, convocatoria a ex policías y pedido al gobierno nacional para que envíen tropas de gendarmería y prefectura a los conurbanos. Es el guión de la llamada doctrina de seguridad ciudadana, la nueva forma de control social y política que viene implementado Estados Unidos desde el lanzamiento de la guerra contra el narco que declaró Ronald Reagan en julio de 1988. Ya no hay discusiones entre la administración nacional y las provinciales, ahora se habla de “coordinación”, “pacificación” y “articulación”. Es el mismo guión de una película de terror que ya se experimentó en el Plan Colombia, entre 1996 y 2002; el plan Mérida, en México, a partir del 2003 y en Brasil, a partir de la creación de la Unidad de Policías de Pacificación que, junto a tropas del Ejército, invadieron las favelas de Río de Janeiro y San Pablo con la idea de combatir al narcotráfico. El resultado fue la disminución de las tasas de homicidios pero el aumento de las desapariciones. Y, en forma paralela, la continuidad de la violencia y el negocio narco. Los tres principales exportadores de cocaína a Europa son, según el último informe de Naciones Unidas del 27 de junio de 2013, Brasil, Colombia y Argentina. ***** Este cronista nació en Rosario hace 51 años. Disfrutó de aquella ciudad obrera, industrial, ferroviaria y portuaria que ofrecía trabajo a las pibas y los pibes que terminaban la secundaria y podían encontrar trabajo en los mismos barrios donde estaban las escuelas. Vinieron los saqueos del mapa intocable de la riqueza y no hubo una sola explicación para esos lugares que se quedaron sin herramientas materiales para sostener los proyectos de vida. Surgió, entonces, la economía informal, fresca y alucinada de trabajar para el narcotráfico. Consumidores, consumidos, soldaditos inmolados en el altar del perverso dios Dinero y socialización de las armas, las dos grandes fuentes de dinero fresco y que no paga impuesto algo que tiene el capitalismo. Drogas y armas, bien cerquita de nuestros pibes. Mucho más que un trabajo digno. Creció la violencia y ahora muchos saludan con alegría y esperanza la masiva presencia de fuerzas federales de ocupación porque sienten que tienen seguridad. Pero si no hay algo más que fusiles es probable que se repita la historia de la Patria Grande. Que no sea otra cosa que pan para hoy y hambre para mañana. Dos días después del megaoperativo, el papá del cronista hubiera cumplido 76 años. Le decían “el Baco”, el dios del vino. Murió joven, cuando apenas tenía 68 años. Muchas tristezas, muchos despidos, lo habían convertido en un tipo muy callado y esa angustia le comió el interior de a poco. Cuando nacieron sus nietas supo que todavía quedaba algo lindo. Pero ya no tuvo resto. Fue de la mano del Baco que este periodista conoció aquella ciudad que ya no es, aquel lugar donde no se necesitaba de la presencia obscena de hombres armados hasta los dientes para sentirse bien. Será por eso que cuando terminó la llamada Operación Rosario, el cronista experimentó la ausencia de su viejo como hacía rato no sentía. Quizás porque también necesitaba de esa ciudad que ya no está y en la cual, además, le dicen que todos tenemos que aplaudir. Edición: 2671 Libros de APE

Buenos días, Su Señoría, decía el famoso Pepe Biondi en su programa de televisión. Hoy quiero compartir con ustedes algo que se me viene desarrollando en la cabeza desde hace unos años. Desarrollando primero en intensas puteadas hacia otras personas con vehículos, y un asomo de infarto cada vez que junto tanta rabia en la vía pública por la estupidez de los conductores. Y segundo un pseudo informe sobre Vialidad. Antes que nada, quiero saber si estamos todos de acuerdo en que esto: Es una importante señal de transito que no necesitamos que haya alguna leyenda para saber lo que significa. O si? Esto es CEDA EL PASO, gente! CEDA EL PASO la p*ta madre que los re pario!!! Acá van en otros idiomas! Y para los conductores que hicieron el curso de vialidad antes del práctico, recordarles que existe esto: Las señales de CEDA el PASO, se ubican el lugares estratégicos, para recordar al Conductor que debe CEDER el PASO a otros circulantes. En este caso, voy a hacer hincapié en las ROTONDAS. ARTICULO 36. — PRIORIDAD NORMATIVA. En la vía pública se debe circular respetando las indicaciones de la autoridad de comprobación o aplicación, las señales del tránsito y las normas legales, en ese orden de prioridad. Rotonda de 25 y 520, La Plata. ARTICULO 41. — PRIORIDADES. Todo conductor debe ceder siempre el paso en las encrucijadas al que cruza desde su derecha. Esta prioridad del que viene por la derecha es absoluta, y sólo se pierde ante: a) bla bla bla... f) Las reglas especiales para rotondas; g) bla bla bla... Gráfico de cómo se entra y sale, y circula por las rotondas. Ahora, la mayoría, y por mayoría me juego a tirar un porcentaje basado en lo que veo, de un casi 99,8%, de la gente le chupa un huevo este gráfico y mucho menos lo que significa el cartel del triángulo blanco con banda roja. Algo que se nos dice y redice durante tooooooodo el curso de educación vial antes de rendir el examen para que nos den el permiso de conducir. Dicho esto, vamos con el artículo del Código de Tránsito para Argentina donde se dice dicha reglamentación que nadie le da pelota. ARTICULO 43. — GIROS Y ROTONDAS. Para realizar un giro debe respetarse la señalización, y observar las siguientes reglas: a) Advertir la maniobra con suficiente antelación, mediante la señal luminosa correspondiente, que se mantendrá hasta la salida de la encrucijada; b) Circular desde treinta metros antes por el costado más próximo al giro a efectuar. c) Reducir la velocidad paulatinamente, girando a una marcha moderada; d) Reforzar con la señal manual cuando el giro se realice para ingresar en una vía de poca importancia o en un predio frentista; e) Si se trata de una ROTONDA, la circulación a su alrededor será ininterrumpida sin detenciones y dejando la zona central no transitable de la misma, a la izquierda. Tiene prioridad de paso el que circula por ella sobre el que intenta ingresar debiendo cederla al que egresa, salvo señalización en contrario. Pero... aunque esto es así, la ley que circula es básicamente la ley de la supervivencia del más apto, o sea, del que se hace guapo, como ser los que manejan camiones, micros, y bichos de enormes proporciones por sobre el gil que tiene un autito. Darwinismo puro. Muchachos/as, gente que maneja. por favor, presten atención un poco a estas señales y va a haber menos choques por NEGLIENCIA. Y ahora sí. Me despido, y espero que de verdad algún día, aunque sea lo vean mis tataranietos (mirá lo que pido, tataranieto) respeten esto. Y otra cosa, voy a repostear esto, las veces que hagan falta. Un CALIENTE amigo Taringuero.

Buenas,e esta ocación queria compartir unas paginas que hice para la serie de Mark Millar, Superior #4. En cualquier momento parece que hacen pelicula. Bueno acá van las paginas. Espero les guste. El dibujo es de Leinil Yu.

Bueno este es el final del número especial Fantastic Four #600 que salió el pasado Noviembre de 2011. El artista es Leinil Yu, y el color es mío. Ahi van, a ver si les gusta: java.-

Buenas. Mi nombre es Javier Tartaglia, y soy colorista profesional. Hace muchos años ya que trabajo de esto así que tengo bastante experiencia en el asunto. Ya he hecho otros posts mostrando páginas de comics y alguna otras cositas. En fin, les acerco algunos de mis trabajos hechos en mis momentos de ocio o hechos en clase para mis alumnos. Espero les guste. Para ver más cosas, los invito a mi Perfil de Facebook. Es abierto así que no necesitan pedir amistad si quieren ver lo que posteo. Ejemplo de luces y sombras en Monocromía, Adobe Photoshop. Batgirl de Rene Córdova y color mío. Adobe Photoshop. Wonder Woman de Tom Rasch, color mío. Clave tonal baja con acento de Color, Adobe Photoshop. Lorna de Alfonso Azpiri, color mío. Clave tonal alta con acento de Color, Adobe Photoshop. Lorna de Alfonso Azpiri, y color mío. Estudio de luces y Sombras, Adobe Photoshop. Woman de Cameron Stewart, y color mío. Monocromía con pincel texturizado, Adobe Photoshop. Dejah Thoris de Bruce Tim, y color mío. Estudio de luces y sombras en monocromía, Adobe Photoshop. El Laucha de Omar Francia, y grisado mío. Colores Complementarios, Adobe Photoshop. Quicksilver de Kim Jacinto y color mío. Trabajo libre, Adobe Photoshop. Velma de Stanley Artgerm Lau y color mío. Prueba de colores contrastantes, Adobe Photoshop. No conozco el artista. Colores, míos. Monocromía con acento de color, Manga Studio. Manbat de Arthur Adams, y colores míos. Trabajo libre en Manga Studio. Red Monika de Joe Madureira, colores míos. Trabajo libre, Adobe Photoshop. Octavio de Nicolás Cerone, colores míos. Trabajo libre, Adobe Photoshop. Pikkoro Daimaō de Nicolás Cerone, colores míos. Trabajo libre, Adobe Photoshop. Harley Quinn de Stanley Artgerm Lau y colores míos. Colores complementarios desaturados, Manga Studio. Dibujo de Arthur Adams, colores míos. Técnica libre en Manga Studio. Chica de Gabriel Guzmán, colores míos. Técnica libre en Adobe Photoshop. Dibujo Sandro Cleuzo, colores míos. Técnica libre en Adobe Photoshop. Dibujo Sandro Cleuzo, colores míos. Técnica libre en Adobe Photoshop. Dibujo de Stanley Artgem Lau, colores míos. Técnica libre en Adobe Photoshop. Dibujo desconocido, colores míos. Estudio de luces y sombras en monocromía, Adobe Photoshop. Red Sonja de Joe Jusko, colores míos. Trabajo libre, Adobe Photoshop. Frankenstein de Arthur Adams, color mío. Triada Primaria, Adobe Photoshop. Frankenstein de Arthur Adams, color mío. Triada Secundaria, Adobe Photoshop. Frankenstein de Arthur Adams, color mío. Grisado, Adobe Photoshop. Princess Leia de Terry Dodson, grisado mío. Tratamiento libre, Adobe Photoshop. Bizarro de Javier Giangiacomo y mis colores. Colores Cálidos, Adobe Photoshop. Red Sonja de Ed Benes y colores míos. Prueba de Wacom Cintiq 27" en CCB 2017, Adobe Photoshop. Spider-Man de Leonel Castellani, colores mìos. Técnica libre con pincel texturizado, Adobe Photoshop. No conozco al artista. Los colores son míos. Colores libres, Adobe Photoshop. Tigra de Arthur Adams, y colores míos. Técnica libre, Clip Studio Paint y Adobe Photoshop. Mujer de Sandro Cleuzo, y color mío. Espero les haya gustado! Gracias por pasar. -
