j

jix777666

Usuario

Primer post: 11 mar 2010Último post: 15 oct 2010
3
Posts
35
Puntos totales
171
Comentarios
¿Que sucede despues de la muerte?
¿Que sucede despues de la muerte?
InfoporAnónimo3/11/2010

¿Qué sucede después de la muerte? Distintas perspectivas sobre la muerte Desde el principio de la humanidad, el hombre se plantea la pregunta "¿Qué sucede después de la muerte?". Nuestra respuesta ante esta disyuntiva tiene enorme implicancias para nuestra vida aquí en la tierra. Si bien hay muchos que intentan escapar del tema, tarde o temprano debemos enfrentarlo. Hay muchas respuestas a esta pregunta, todas ellas distintas. Los ateos creen que al morir dejamos de existir. No hay vida después de la muerte ni un alma eterna que continúa hasta la eternidad. Lo único que podemos esperar es nuestra muerte inevitable, la futura muerte de la humanidad, y del universo. Y es frente a este futuro que el ateo debe encontrar un sentido y un propósito para su propia existencia. Las religiones orientales y de la Nueva Era, que apoyan una visión panteísta del mundo, enseñan que cada uno atraviesa un ciclo infinito de reencarnaciones hasta que se rompe el ciclo y la persona se hace uno con lo divino. La forma que tome una persona en la vida siguiente dependerá de la calidad de la vida anterior. Al unirse con lo divino, deja de existir como individuo, pero se vuelve parte de la fuerza de vida divina, como una gota de agua que vuelve al océano. Los que sostienen religiones animistas o tribales creen que después de la muerte el alma humana permanece en la tierra o viaja para reunirse con los espíritus de los ancestros que yacen en el submundo, también llamado el reino de las sombras. Durante toda la eternidad vagan a oscuras, sin experimentar gozo o desolación. Se puede llamar a los espíritus de algunos muertos para ayudar o atormentar a los que están en la tierra. El Islam enseña que al final de los tiempos Dios juzgara las obras de todos los hombres. Aquellos cuyas buenas obras son más que sus malas obras entrarán en el reino de los cielos. El resto quedará sentenciado al infierno. El Corán enseña que en el cielo los hombres tomarán vino y recibirán las atenciones de doncellas celestiales, y que podrán tomar a varias de estas doncellas por esposas. La mayoría de las perspectivas del mundo deben aceptar la creencia en la vida después de la muerte sobre la base de una fe no comprobada, pero la esperanza cristiana tiene una particular certeza por dos razones: la resurrección de Cristo y el testimonio de la Palabra de Dios. La Biblia ofrece la visión verídica de lo que sucede después de la muerte. Sin embargo, muchos cristianos están equivocados con respecto a su interpretación de la vida después de la muerte. Algunos creen que se convierten en ángeles, otros creen que entran en un estado de "sueño del alma", mientras que aun otros creen que estarán flotando en las nubes tocando el arpa. En este artículo consideraremos algunos de los conceptos populares erróneos de lo que hay más allá de la tumba, e intentaremos percibir lo que enseña la Biblia. Los cristianos pueden tener la certeza de que la muerte es algo que no deben temer. Muy por el contrario, al morir llegamos a nuestro hogar en el cielo. El vivir implica existir en un país extranjero. La muerte ya no tiene aguijón y hoy es victoria a través de la resurrección de Jesús nuestro Señor. Experiencias cercanas a la muerte En los últimos treinta años hubo miles de personas que afirmaron haber tenido experiencias cercanas a la muerte (ECM; en inglés, NDE:"near death experiences". Las ECM son sucesos en los que una persona en estado de total conciencia abandona su cuerpo e ingresa en otro mundo. Las experiencias de este tipo llevaron a una transformación total en la vida de muchas personas. ¿Qué interpretación se puede dar a estos relatos? Es importante comprender que las ECM provienen de personas que han estado clínicamente y no biológicamente muertas. En el caso de muerte clínica, desaparecen todas las señales externas de vida, como la conciencia, el pulso y la respiración. En estos casos sobreviene la muerte biológica si no se toman medidas para revertir la situación. La muerte biológica, en cambio, no se puede cambiar con ningún tipo de atención o cuidados, ya que es físicamente irreversible. Los relatos de ECM se producen en distintas etapas de la muerte clínica. Algunos ocurren cuando el paciente se encuentra en estado de coma, muy cercano a la muerte, o ya clínicamente muerto. Otros relatos se producen cuando deja de latir el corazón del paciente, o cuando el cerebro del paciente deja de registrar actividad en el monitor del EEG. No existen registros de casos de muerte biológica o irreversible durante un tiempo significativo seguido de una resurrección. Lo que intriga a científicos y teólogos por igual en sus estudios de las ECM es que muchos pacientes describen experiencias similares, entre las que se incluyen abandonar el cuerpo y observar desde arriba mientras los médicos están trabajando, ingresar a un túnel oscuro, ver luz, ver a otras personas, encuentros con seres espirituales, una sensación de inmensa paz, y luego el retorno al cuerpo. Muchos científicos y médicos con distintas visiones del mundo han intentado encontrar una explicación de este fenómeno. Los que tienen una visión atea buscan darle explicaciones desde lo natural, que van desde alucinaciones inducidas por la medicación, reacciones químicas que experimenta el cerebro durante una crisis cercana a la muerte, encuentros anteriores que habían caído en el olvido, y otras. Pero de ninguna manera logran develar este fenómeno. Muchas ECM se producen sin medicación, como en el caso de personas rescatadas del agua, clínicamente muertas. Además, miles de víctimas de ECM pudieron describir claramente y con lujo de detalles lugares y personas que vieron mientras se encontraban en estado de muerte clínica. Una jovencita, que se encontraba casi muerta, pudo describir lo que hizo su familia esa noche en la casa, lo que hicieron para cenar, dónde se sentó cada uno e incluso las conversaciones que tuvieron. Otros pudieron describir en detalle objetos que se hallaban en habitaciones cercanas y más alejadas de la propia. Un paciente describió un zapato que estaba en la azotea del hospital. Cuando las enfermeras fueron a ver, encontraron el zapato exactamente como lo había descrito ella. Un niño que sufrió un accidente junto a su madre y su hermano dijo a los que lo rodeaban, sólo unos instantes antes de morir: "Me están esperando ahora". El médico descubrió que justamente a esa hora en otro hospital habían muerto la madre y el hermano del niño. Gary Habermas y J.P. Moreland consideran el tema de las ECM desde distintas perspectivas en su libro Beyond Death [Más allá de la muerte], donde argumentan que las explicaciones desde lo natural no aclaran de manera satisfactoria lo que sucede durante las ECM. Si bien las ECM no ofrecen una prueba concluyente de la existencia del cielo o del infierno, al menos indican que en el momento de la muerte el alma se separa del cuerpo y que el espíritu de la persona está conciente y es coherente. Sin embargo, las ECM no reflejan claramente lo que se encuentra más allá de la tumba. Las ECM son relatos que ofrecen apenas un vistazo de lo que sucede más allá de la cortina de la muerte, y por lo tanto el panorama que nos dan es incompleto. Colosenses 1:18 nos dice que Jesús "es el primogénito de la resurrección, para ser en todo primero". Cristo superó la muerte biológica y vive para siempre con autoridad sobre toda la creación. Su supremacía sobre todas las cosas se estableció a través de su resurrección. Sabemos, además, que Satanás se disfraza de ángel de luz y que puede aparecer con distintos aspectos. Es fundamental que evaluemos todas las experiencias a la luz de las Escrituras. ¿Podemos comunicarnos con los muertos? ¿Los espíritus de los muertos pueden comunicarse con los vivos? Uno de los programas más populares de la televisión moderna es "Crossing Over" [Cruzando del otro lado], conducido por el vidente John Edward. Al igual que otros videntes, Edward asegura poder comunicarse con los espíritus de los muertos. Deja boquiabiertos a los espectadores al revelarles detalles que sólo el ser amado fallecido podría saber. A partir de esta comunicación, las personas buscan consuelo, consejos y aliento. La Biblia enseña que la comunicación con los muertos no es posible. Una y otra vez en la Biblia, Dios ordena a su pueblo desistir de la práctica de la necromancia, el arte de comunicarse con los muertos. Deuteronomio 18:10, 11 dice: Nadie entre los tuyos deberá sacrificar a su hijo o hija en el fuego; ni practicar adivinación, brujería o hechicería; ni hacer conjuros, servir de médium espiritista o consultar a los muertos . . . Los cananeos consultaban a los espíritus y a los muertos con la esperanza de obtener poder y de predecir los eventos futuros. Esta práctica es una abominación ante Dios y es la razón por la que los cananeos fueron expulsados de esa tierra. Israel recibió la advertencia de no imitar a los cananeos, pues de lo contrario ellos sufrirían una pena similar. El contacto con los muertos está prohibido porque los espíritus de los muertos no pueden comunicarse con los vivos. En Lucas 16, el hombre rico que sufría en el infierno buscaba una manera de comunicarse con su familia que estaba viva para advertirles del destino que les esperaba. Sin embargo, no hubo manera de que se comunicara con ellos, y los vivos tampoco podían comunicarse con él. ¿Con quiénes se están comunicando, entonces, los médium y espiritistas? Si efectivamente están comunicándose con un ser espiritual, lo más probable es que sea un impostor demoníaco. Y si bien el espíritu demoníaco puede comunicar algunas cosas ciertas, la verdadera intención del espíritu es engañar a los familiares y alejarlos del Señor. Esta práctica a la larga puede llevar a la posesión demoníaca y a que la persona quede muy lastimada. En Hechos 16:16 Pablo se encontró con una joven que podía predecir el futuro porque estaba poseída por un espíritu. Sabiendo esto, Pablo finalmente expulsó al espíritu. La Biblia siempre prohíbe la práctica de la necromancia. Algunos seguramente intentarán defender la necromancia señalando el pasaje de 1 Samuel 28. Aquí Saúl pide a la adivina de Endor que llame a Samuel de la tumba. El espíritu de Samuel se levanta y anuncia un mensaje profético a Saúl. Las opiniones de los estudiosos bíblicos están divididas con respecto a este relato. Algunos creen que fue un impostor demoníaco haciéndose pasar por Samuel. Yo creo que, ya que se cumplió esta profecía, éste realmente era el profeta Samuel. A pesar de la desobediencia de Saúl, Dios hizo una excepción en este caso. Cualquiera sea el punto de vista que uno defienda, es claro que este versículo no nos alienta a consultar con los médium. Saúl en este momento de su vida estaba fuera de la voluntad de Dios y debido a que el Espíritu de Dios le había abandonado, no podía recibir palabra de Dios. Desesperado, y siguiendo una constante en su vida, desobedeció a Dios, y sufrió las consecuencias. Este relato de Saúl nos enseña una lección y no es un ejemplo que debamos seguir. Un minuto después de la muerte ¿Qué sucede con nuestro último aliento? La Biblia nos enseña lo que habrá de ocurrir. En primer lugar, nuestra alma y espíritu inmaterial se separan de nuestro cuerpo físico. Luego, recibiremos de inmediato la sentencia en el juicio que determinará nuestro destino eterno. Aquellos que hayan confiado en el pago de Cristo en la cruz por nuestros pecados entrarán a la vida eterna en la presencia de Dios. 2 Corintios 5:8 dice: "Así que nos mantenemos confiados y preferiríamos ausentarnos de este cuerpo y vivir junto al Señor". No habrá demora en un estado de inconsciencia al que muchos denominan "sueño del alma-2. Estaremos de inmediato ante la presencia de Dios. En segundo lugar, el alma en el cielo se perfecciona en santidad, y desaparece por completo nuestra antigua naturaleza pecaminosa. Hebreos 12:23 menciona "los espíritus de los justos que han llegado a la perfección". Los espíritus de los santos están en el reino de los cielos y han llegado a la perfección. La lucha contra el pecado que describió Pablo y en la cual participan todos los cristianos finaliza para siempre cuando, después de la muerte, entramos en nuestra condición glorificada. Aquellos que rechazan este don recibirán lo que han elegido, la eternidad separados de Dios en el infierno. Hebreos 9:27 dice: "Así como está establecido que los seres humanos mueran una vez, y después venga el juicio..." No hay segunda oportunidad, y no hay ciclo de reencarnación. Nuestro destino eterno está determinado por la decisión que tomamos con respecto a Cristo aquí en la tierra. Muchos asumen que después de recibir a Cristo todo lo que queda es una entrada gozosa al paraíso. Las Escrituras nos enseñan que Jesús nos recompensará según la manera en que hayamos vivido en la tierra. Enseñó este principio con la parábola de los talentos en Lucas 19. A cada siervo se le encomendó que administrara los talentos que su señor le entregaba. Al retorno del señor, cada siervo debía rendir cuentas sobre la forma en que había administrado los talentos encomendados. Los siervos juiciosos recibieron una recompensa mientras que el siervo malvado fue expulsado. La lección para el cristiano es que cada uno de nosotros deberá rendir cuentas por el tiempo que hemos pasado aquí en la tierra. Esto no es lo mismo que el juicio que evaluará nuestra condición con respecto a la salvación. La muerte de Cristo en la cruz permite que todos los que crean entren al reino de Dios. Seremos juzgados por nuestras obras hechas a partir del momento de nuestra salvación. Este juicio a los creyentes se denomina el Tribunal de Cristo, acontecimiento que se describe en 1 Corintios 3:11-15: Porque nadie puede poner un fundamento diferente del que ya está puesto, que es Jesucristo. Si alguien construye sobre este fundamento, ya sea con oro, plata y piedras preciosas, o con madera, heno y paja, su obra se mostrará tal cual es, pues el día del juicio la dejará al descubierto. El fuego la dará a conocer, y pondrá a prueba la calidad del trabajo de cada uno. Si lo que alguien ha construido permanece, recibirá su recompensa, pero si su obra es consumida por las llamas, él sufrirá pérdida. Será salvo, pero como quien pasa por el fuego. Pablo declara que Cristo es nuestro fundamento. Nuestras obras son la edificación sobre este fundamento. Los materiales de oro, plata y piedras preciosas se refieren a obras realizadas con motivos puros para la gloria de Dios. Las obras de madera, heno y paja son las que se hacen con motivos equivocados, sólo para gloriarse uno mismo. En el Tribunal de Cristo nuestras obras serán probadas con fuego divino. Aquellas obras que se hicieron para la gloria de Dios resistirán las llamas y serán nuestra recompensa. Algunos verán con tristeza cómo las llamas consumen ante sus ojos todas las obras que realizaron en la tierra y entrarán al cielo con poca recompensa o ninguna. Los no creyentes serán juzgados y sentenciados al infierno. Al final de los tiempos se enfrentarán al juicio ante el Gran Trono Blanco. Aquí serán juzgados todos los muertos no justos desde el comienzo de los tiempos conforme a su rechazo del Salvador. Luego serán echados al lago de fuego para toda la eternidad. Apocalipsis 20:11-15 dice: Luego vi un gran trono blanco y a alguien que estaba sentado en él. De su presencia huyeron la tierra y el cielo, sin dejar rastro alguno. Vi también a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono. Se abrieron unos libros, y luego otro, que es el libro de la vida. Los muertos fueron juzgados según los que habían hecho, conforme a lo que estaba escrito en los libros. El mar devolvió sus muertos; la muerte y el infierno devolvieron los suyos, y cada uno fue juzgado según lo que había hecho. La muerte y el infierno fueron arrojados al lago de fuego. Este lago de fuego es la muerte segunda. Aquel cuyo nombre no estaba escrito en el libro de la vida era arrojado al lago de fuego. Sabiendo que como cristianos algún día tendremos que rendir cuentas de nuestras vidas, deberíamos vivir como juiciosos mayordomos administrando lo que Dios nos dio. El saber el destino que le tocará a los que no son salvos debería llenarnos del coraje de compartir a Cristo sin vergüenza, con urgencia, a todos los que nos rodean. El saber lo que se encuentra más allá de la tumba debería motivarnos a vivir nuestra vida en la tierra con una misión. ¿Cómo seremos en el cielo? En el momento de la muerte física, el alma se separa del cuerpo y entra de inmediato a la presencia del Señor. Miremos una vez más las palabras de Pablo en 2 Corintios 5:8, que dice: "Así que nos mantenemos confiados y preferiríamos ausentarnos de este cuerpo y vivir junto al Señor". El alma en el cielo se perfecciona en santidad y desaparece por completo nuestra antigua naturaleza pecaminosa. Como se señaló anteriormente, Hebreos 12:23 menciona "los espíritus de los justos que han llegado a la perfección". Los espíritus de los santos están en el cielo y han llegado a la perfección. La lucha contra el pecado que describió Pablo y en la cual participan todos los cristianos finaliza para siempre cuando, después de la muerte, entramos en nuestra condición glorificada. No permaneceremos en el reino de los cielos como alma sin cuerpo. En el tiempo establecido por Dios habrá una resurrección final donde el espíritu se unirá al cuerpo resucitado. Si bien varían las opiniones de los cristianos con respecto a cuándo se producirá esta resurrección, todos estamos de acuerdo con respecto a la resurrección del cuerpo. ¿Qué apariencia tendrá el cuerpo resucitado? Filipenses 3:20, 21 dice: "Somos ciudadanos del cielo, de donde anhelamos recibir al Salvador, el Señor Jesucristo. Él transformará nuestro cuerpo miserable para que sea como su cuerpo glorioso". 1 Juan 3:2 promete: "Sabemos, sin embargo, que cuando Cristo venga seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es". A partir de estos dos pasajes sabemos que nuestros cuerpos glorificados serán como el de Cristo. No seremos deificados, sino que nuestros cuerpos tendrán las mismas cualidades que el cuerpo resucitado de Jesús. Nuestros cuerpos celestiales serán nuestros cuerpos terrenales glorificados. El cuerpo de Cristo que murió en la cruz era el mismo que resucitó. Su cuerpo glorificado pudo pasar a través de las paredes, aparecer repentinamente, y ascender a los cielos. 2 Corintios 5:1 nos dice: "Tenemos de Dios un edificio, una casa eterna en el cielo, no construida por manos humanas". Las manos de Dios formarán el cuerpo resucitado. Según dice 1 Corintios 15:39, 40, 42b, 43: No todos los cuerpos son iguales: hay cuerpos humanos; también los hay de animales terrestres, de aves y de peces. Así mismo hay cuerpos celestes y cuerpos terrestres; pero el esplendor de los cuerpos celestes es uno, y el de los cuerpos terrestres es otro. . . Lo que se siembra en corrupción, resucita en incorrupción; lo que se siembra en oprobio, resucita en gloria; lo que se siembra en debilidad, resucita en poder; se siembra un cuerpo natural, resucita un cuerpo espiritual. Al responder a los que desprecian la resurrección, Pablo explica que nuestros cuerpos celestiales tendrán diferencias con nuestros cuerpos terrenales. Serán cuerpos encarnados, pero tan distintos de nuestros cuerpos terrenales como lo son nuestros cuerpos de los de los animales. Podemos concluir además que, como una semilla, el cuerpo será sembrado o enterrado y que algún día volverá a la vida. Se entierra en muerte, corrupción, debilidad y deshonor. Al resucitar será cambiado desde todos los puntos de vista. Resucita imperecedero, glorioso, poderoso y espiritual. Entonces tendremos cuerpos eternos, permanentes y perfeccionados. También mantendremos nuestra identidad. En Lucas 16:23, Lázaro, el hombre rico, y Abraham retuvieron todos su identidad. Llegará el día en que ya no tendremos que enfrentarnos a la debilidad del pecado, la enfermedad, la vejez. Hay un gran futuro por delante para los que están en Cristo. ¿Qué haremos en el cielo? ¿Qué haremos en el cielo durante toda la eternidad? Algunos se imaginan jugando al golf eternamente, mientras que otros imaginan santos flotando en las nubes con arpas de oro. Si bien son pensamientos agradables, no llegan a vislumbrar el glorioso futuro que les espera a los que están en Cristo. Sabemos relativamente poco sobre las actividades que tendrán lugar en el cielo ya que sólo se nos ofrece un breve pantallazo de nuestra vida venidera. En primer lugar, el momento que los santos de todos los tiempos esperan ansiosos es encontrarse cara a cara con el Señor al que han servido. Este será el primer y más grandioso momento después de la muerte física. A partir de allí disfrutaremos de la "koinonia" y la comunión en su presencia durante toda la eternidad. En segundo lugar, nuestra vida en el cielo implica adoración. Tenemos una clara descripción de esto en Apocalipsis 19:1-5: Después de esto oí en el cielo un tremendo bullicio, como el de una inmensa multitud que exclamaba: "¡Aleluya! La salvación, la gloria y el poder son de nuestro Dios, pues sus juicios son verdaderos y justos..." Y volvieron a exclamar: "¡Aleluya! El humo de ella sube por los siglos de los siglos." Entonces los veinticuatro ancianos y los cuatro seres vivientes se postraron y adoraron a Dios, que estaba sentado en el trono, y dijeron: "¡Amén, Aleluya!" Y del trono salió una voz que decía: "¡Alaben ustedes a nuestro Dios, todos sus siervos, grandes y pequeños, que con reverente temor le sirven!" Como el bullicio de una gran multitud, llegan las alabanzas de los santos de todos los tiempos. Hace un tiempo los hombres de nuestra iglesia describieron la experiencia de cantar un himno, "Cuán grande es Él" en una conferencia de un grupo denominado Promise Keepers [Cumplidores del pacto]. No tenían palabras que pudieran describir con precisión tan sublime experiencia. Su mejor intento por ponerlo en palabras fue: "¡Impresionante! ¡Simplemente impresionante!". ¿Pueden imaginarse entonces lo que será cuando cantemos "Santo, Santo, Santo" junto con los santos de todos los tiempos en la presencia de Dios? Nuestra adoración aquí en la tierra es la preparación para nuestra gran adoración futura en el cielo. En tercer lugar está el aspecto del descanso. El descanso celestial aquí no implica una cesación de nuestras actividades, sino la experiencia de llegar a una meta de crucial importancia. El escritor de Hebreos 4:9, 10 dice, al hablar al pueblo de Dios: "Por consiguiente, queda todavía un reposo especial para el pueblo de Dios; porque el que entra en el reposo de Dios descansa también de sus obras, así como Dios descansó de las suyas". El cielo es la meta final que alcanzamos después de nuestro peregrinaje aquí en la tierra. Descansaremos de nuestros sufrimientos y esfuerzos contra las enfermedades, la carne, el mundo y el diablo. En cuarto lugar serviremos al Señor. Lucas 19:11-27 enseña una parábola sobre la mayordomía. Los siervos juiciosos que multiplicaron los talentos del maestro recibieron autoridad sobre diez y cinco ciudades. Apocalipsis 22:3 nos dice: "El trono de Dios y del Cordero estará en la ciudad. Sus siervos lo adorarán". En 1 Corintios 6:3 Pablo reprende a los cristianos carnales que no pueden solucionar las diferencias entre ellos y les pregunta: "¿No saben que aun a los ángeles los juzgaremos?". En Apocalipsis 3:21 el Señor Jesús promete: "Al que salga vencedor le daré el derecho de sentarse conmigo en mi trono, como también yo vencí y me senté con mi Padre en su trono". Aparentemente tendremos autoridad sobre una esfera del reino eterno de Dios. La cantidad que recibamos dependerá de nuestra fidelidad a él en esta tierra. En quinto lugar, experimentaremos comunión con Dios y con los que nos rodean. Una de las experiencias más dolorosas es la despedida. Ya sea que un ser querido se traslade a otro lugar, o que muera, siempre implica dolor el decir adiós. El cristiano tiene la esperanza de saber que nuestras despedidas no serán para siempre. Algún día volveremos a encontrarnos, y esta vez nunca más volveremos a despedirnos. ¡Lo que encontrará el creyente después de la muerte es un futuro glorioso imposible de imaginar en todas sus dimensiones! Por las dudas se los dejare bien claro y en varios idiomas. Dejen un comentario Leave a comment Deixar um comentário Lascia un commento Laissez un commentaire Yorum bırak Оставить комментарий コメントを残す 發表評論 ترك التعليق

0
0
Frases de Grandes Hombres Parte II
Frases de Grandes Hombres Parte II
Ciencia EducacionporAnónimo10/15/2010

Bueno si todavia no vieron la parte I les recomiendo que lo hagan en orden.Aca les dejo la primera parte http://www.taringa.net/posts/ciencia-educacion/7445761/Frases-de-Grandes-Hombres-Parte-I.html Benjamin Franklin: Tómate tiempo en escoger un amigo, pero sé más lento aún en cambiarlo. Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo. De aquel que opina que el dinero puede hacerlo todo, cabe sospechar con fundamento que será capaz de hacer cualquier cosa por dinero. Quien tiene paciencia, obtendrá lo que desea. La alegría es la piedra filosofal que todo lo convierte en oro. Cuida de los pequeños gastos; un pequeño agujero hunde un barco. Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como estés muerto y corrompido, escribe cosas dignas de leerse, o haz cosas dignas de escribirse. El corazón del loco está en la boca; pero la boca del sabio está en el corazón. Vacía tu bolsillo en tu mente, y tu mente llenará tu bolsillo. Yo creo que el mejor medio de hacer bien a los pobres no es darles limosna, sino hacer que puedan vivir sin recibirla. Lo que empieza en cólera acaba en vergüenza Invertir en conocimientos produce siempre los mejores beneficios. Las puertas de la sabiduría nunca están cerradas. Sólo el hombre íntegro es capaz de confesar sus faltas y de reconocer sus errores. Jamas hubo una guerra buena o una paz mala. Mahatma Gandhi: Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio. Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo indivisible. Casi todo lo que realice será insignificante, pero es muy importante que lo haga. No hay camino para la paz, la paz es el camino. Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego. Ganamos justicia más rápidamente si hacemos justicia a la parte contraria. ¿La civilización Occidental? Bueno, sería una excelente idea. El capital no es un mal en sí mismo, el mal radica en su mal uso. Un error no se convierte en verdad por el hecho de que todo el mundo crea en él. El hombre no posee el poder de crear vida. No posee tampoco, por consiguiente, el derecho a destruirla. Lo que se obtiene con violencia, solamente se puede mantener con violencia. Si quieres cambiar al mundo, cámbiate a ti mismo. Dicen que soy héroe, yo débil, tímido, casi insignificante, si siendo como soy hice lo que hice, imagínense lo que pueden hacer todos ustedes juntos. Ante las injusticias y adversidades de la vida... ¡calma!. Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena. La verdad jamás daña a una causa que es justa. La verdad es totalmente interior. No hay que buscarla fuera de nosotros ni querer realizarla luchando con violencia con enemigos exteriores. Los medios violentos nos darán una libertad violenta. No debemos perder la fe en la humanidad que es como el océano: no se ensucia porque algunas de sus gotas estén sucias. El nacimiento y la muerte no son dos estados distintos, sino dos aspectos del mismo estado. La humanidad no puede liberarse de la violencia más que por medio de la no violencia. Los medios impuros desembocan en fines impuros. Victor Hugo: El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad. La risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano. Es extraña la ligereza con que los malvados creen que todo les saldrá bien. La libertad es, en la filosofía, la razón; en el arte, la inspiración; en la política, el derecho. A nadie le faltan fuerzas; lo que a muchísimos les falta es voluntad. Ser bueno es fácil; lo difícil es ser justo. No existen países pequeños. La grandeza de un pueblo no se mide por el número de sus componentes, como no se mide por su estatura la grandeza de un hombre. Quien me insulta siempre, no me ofende jamás. Ningún ejército puede detener la fuerza de una idea cuando llega a tiempo. No hay malas hierbas ni hombres malos; sólo hay malos cultivadores. La pena de muerte es signo peculiar de la barbarie. El arte, en sí mismo, no camina hacia adelante ni hacia atrás. Napoleon Bonaparte: Los sabios son los que buscan la sabiduría; los necios piensan ya haberla encontrado. La envidia es una declaración de inferioridad. La mayor parte de aquellos que no quieren ser oprimidos, quieren ser opresores. La victoria pertenece al más perseverante. La batalla más difícil la tengo todos los días conmigo mismo. Si quieres tener éxito, promete todo y no cumplas nada. Con audacia se puede intentar todo, mas no conseguirlo todo. Cuando no se teme a la muerte, se la hace penetrar en las filas enemigas. La ambición jamás se detiene, ni siquiera en la cima de la grandeza. La opinión pública es un poder al que nada resiste. Hace falta más valor para sufrir que para morir. Un hombre de estado debe tener el corazón en la cabeza. Se puede aplastar una nación religiosa, pero no dividirla. Una gran reputación es un gran ruido: cuando más aumenta, más se extiende; caen las leyes, las naciones, los monumentos; todo se desmorona. Pero el ruido subsiste. Friedrich Nietzsche: Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos. Todo lo que se hace por amor, se hace más allá del bien y del mal. La esperanza es el peor de los males, pues prolonga el tormento del hombre. Sin arte la vida sería un error. No hay razón para buscar el sufrimiento, pero si éste llega y trata de meterse en tu vida, no temas; míralo a la cara y con la frente bien levantada. En el amor siempre hay algo de locura, mas en la locura siempre hay algo de razón. La mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo. Engañar a los demás es un defecto relativamente vano. Para llegar a ser sabio, es preciso querer experimentar ciertas vivencias, es decir, meterse en sus fauces. Eso es, ciertamente, muy peligroso; más de un sabio ha sido devorado al hacerlo. La potencia intelectual de un hombre se mide por la dosis de humor que es capaz de utilizar. La verdad es que amamos la vida, no porque estemos acostumbrados a ella, sino porque estamos acostumbrados al amor. Lo que hacemos no es nunca comprendido, y siempre es acogido sólo por los elogios o por la crítica. Lo que no me mata, me fortalece. El hombre sufre tan terriblemente en el mundo que se ha visto obligado a inventar la risa. Olvida uno su falta después de haberla confesado a otro, pero normalmente el otro no la olvida. Sólo comprendemos aquellas preguntas que podemos responder. Nuestro destino ejerce su influencia sobre nosotros incluso cuanto todavía no hemos aprendido su naturaleza; nuestro futuro dicta las leyes de nuestra actualidad. Toda convicción es una cárcel. Quien con monstruos lucha cuide de convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti. El pensador sabe considerar las cosas más sencillas de lo que son. Cuando me encuentro con una criatura, encuentro la voluntad del poder. Si sólo se dieran limosnas por piedad, todos los mendigos hubieran ya muerto de hambre. La irracionalidad de una cosa no es un argumento en contra de su existencia, sino más bien una condición de la misma. Sidhartha Gautama: (Buda) El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional. Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas. Avanzando estos tres pasos, llegarás más cerca de los dioses: Primero: Habla con verdad. Segundo: No te dejes dominar por la cólera. Tercero: Da, aunque no tengas más que muy poco que dar. Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo. Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo. El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato. La reflexión es el camino hacia la inmortalidad (nirvana); la falta de reflexión, el camino hacia la muerte. Larga es la noche para el que yace despierto; larga es la milla para el que va cansado; larga es la vida para el necio que no conoce la verdadera ley.. Pocos son entre los hombres los que llegan a la otra orilla; la mayor parte corre de arriba a abajo en estas playas. La verdad en si misma solo puede ser alcanzada dentro de uno mediante la más profunda meditación y conciencia. Uno mismo hace el mal, uno mismo lo sufre; uno mismo se aparta del mal, uno mismo se purifica. Pureza e impureza son cosas de uno mismo, nadie puede purificar a otro. La máxima victoria es la que se gana sobre uno mismo. No creáis nada por el simple hecho de que muchos lo crean o finjan que lo creen; creedlo después de someterlo al dictamen de la razón y a la voz de la conciencia. No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo. Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad. Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.

0
0
Frases de Grandes Hombres Parte I
Frases de Grandes Hombres Parte I
Ciencia EducacionporAnónimo10/13/2010

Bueno les traigo algunas frases que estan seleccionadas por mi solo les traje lo mejor a mi criterio. Empezamos conAristoteles: El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona. El sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice. Lo que con mucho trabajo se adquiere, más se ama. No se puede desatar un nudo sin saber cómo está hecho. En las adversidades sale a la luz la virtud. Los sabios tienen las mismas ventajas sobre los ignorantes que los vivos sobre los muertos. Enseñar no es una función vital, porque no tienen el fin en sí misma; la función vital es aprender. Si los ciudadanos practicasen entre sí la amistad, no tendrían necesidad de la justicia. Las ciencias tienen las raíces amargas, pero muy dulces los frutos. Es absolutamente imposible demostrarlo todo. No hay genio sin un gramo de locura. Todos los gobiernos mueren por la exageración de su principio. La naturaleza no hace nada en vano. Sir Francis Bacon: La amistad duplica las alegrías y divide las angustias por la mitad. Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar, es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde. Vengándose, uno se iguala a su enemigo; perdonándolo, se muestra superior a él. Algunos libros son probados, otros devorados, poquísimos masticados y digeridos. El dinero es como el estiércol: no es bueno a no ser que se esparza. Vieja madera para arder, viejo vino para beber, viejos amigos en quien confiar, y viejos autores para leer. Una persona que quiere venganza guarda sus heridas abiertas. La lectura hace al hombre completo; la conversación, ágil, y el escribir, preciso. La soberanía del hombre está oculta en la dimensión de sus conocimientos. La ocasión hay que crearla, no esperar a que llegue. Quisiera vivir para estudiar, no estudiar para vivir. El que no aplique nuevos remedios debe esperar nuevos males, porque el tiempo es el máximo innovador. La envidia es el gusano roedor del mérito y de la gloria. Poca ciencia aleja muchas veces de Dios, y mucha ciencia conduce siempre a él. El papel más honroso en una conversación corresponde al que da la ocasión a ella, y luego al que la dirige y hace que se pase de un asunto a otro, pues así uno dirige la danza. El argumento se semeja al disparo de una ballesta, es igual de efectivo dirigido a un gigante que a un enano. El mar, por su naturaleza, estaría tranquilo y quieto si los vientos no lo revolvieran y turbaran. De la misma manera el pueblo estaría quieto y sería dócil si oradores y sediciosos no lo removiesen y agitasen. El conocimiento es poder. Sólo obedeciéndola se doblega a la naturaleza Jorge Luis Borges: Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca. He cometido el peor pecado que uno puede cometer. No he sido feliz. La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene. Todas las teorías son legítimas y ninguna tiene importancia. Lo que importa es lo que se hace con ellas. Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos porque uno termina pareciéndose a ellos. La duda es uno de los nombres de la inteligencia. Uno no es lo que es por lo que escribe, sino por lo que ha leído. Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mi me enorgullecen las que he leído. ¿De qué otra forma se puede amenazar que no sea de muerte? Lo interesante, lo original, sería que alguien lo amenace a uno con la inmortalidad. Para el argentino, la amistad es una pasión y la policía una mafia. Yo creo que habría que inventar un juego en el que nadie ganara. Dicen que soy un gran escritor. Agradezco esa curiosa opinión, pero no la comparto. El día de mañana, algunos lúcidos la refutarán fácilmente y me tildarán de impostor o chapucero o de ambas cosas a la vez. Yo no bebo, no fumo, no escucho la radio, no me drogo, como poco. Yo diría que mis únicos vicios son El Quijote, La divina comedia y no incurrir en la lectura de Enrique Larreta ni de Benavente. El infierno y el paraíso me parecen desproporcionados. Los actos de los hombres no merecen tanto. Quizá haya enemigos de mis opiniones, pero yo mismo, si espero un rato, puedo ser también enemigo de mis opiniones. Que el cielo exista, aunque nuestro lugar sea el infierno. Si de algo soy rico es de perplejidades y no de certezas. El tiempo es el mejor antologista, o el único, tal vez. Nadie es patria, todos lo somos. Marco Tulio Cicerón ¿Qué cosa más grande que tener a alguien con quien te atrevas a hablar como contigo mismo? La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio. Los hombres son como los vinos: la edad agria los malos y mejora los buenos. Si hacemos el bien por interés, seremos astutos, pero nunca buenos. A pesar de que ya soy mayor, sigo aprendiendo de mis discípulos. La naturaleza quiere que la amistad sea auxiliadora de virtudes, mas no compañera de vicios. El que seduce a un juez con el prestigio de su elocuencia, es más culpable que el que le corrompe con dinero. En cuanto a la adversidad, difícilmente la soportarías si no tuvieras un amigo que sufriese por ti más que tu mismo. No hay nada tan increíble que la oratoria no pueda volverlo aceptable. Si cerca de la biblioteca tenéis un jardín ya no os faltará de nada. Mi conciencia tiene para mí más peso que la opinión de todo el mundo. De hombres es equivocarse; de locos persistir en el error. Si quieres aprender, enseña. Las enemistades ocultas y silenciosas, son peores que las abiertas y declaradas. Pensar es como vivir dos veces. El buen ciudadano es aquel que no puede tolerar en su patria un poder que pretende hacerse superior a las leyes. La vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos. Para ser libres hay que ser esclavos de la ley. No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser incesantemente niños. Los deseos deben obedecer a la razón. No hay cosa que los humanos traten de conservar tanto, ni que administren tan mal, como su propia vida. La ley no ha sido establecida por el ingenio de los hombres, ni por el mandamiento de los pueblos, sino que es algo eterno que rige el Universo con la sabiduría del imperar y del prohibir. La fuerza es el derecho de las bestias Preferiría la paz más injusta a la más justa de las guerras. El tiempo es una cierta parte de la eternidad. Confucio: Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. Saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe; he aquí el verdadero saber. Cada cosa tiene su belleza, pero no todos pueden verla. Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos. Es más fácil apoderarse del comandante en jefe de un ejército que despojar a un miserable de su libertad. Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro. Donde hay educación no hay distinción de clases. Se puede quitar a un general su ejército, pero no a un hombre su voluntad. Es posible conseguir algo luego de tres horas de pelea, pero es seguro que se podrá conseguir con apenas tres palabras impregnadas de afecto. Si no estamos en paz con nosotros mismos, no podemos guiar a otros en la búsqueda de la paz. El hombre que ha cometido un error y no lo corrige comete otro error mayor. La ignorancia es la noche de la mente: pero una noche sin luna y sin estrellas. El más elevado tipo de hombre es el que obra antes de hablar, y practica lo que profesa. Algún dinero evita preocupaciones; mucho, las atrae. Un hombre de virtuosas palabras no es siempre un hombre virtuoso. Aprender sin pensar es inútil. Pensar sin aprender, peligroso. Quien volviendo a hacer el camino viejo aprende el nuevo, puede considerarse un maestro. Cuando veáis a un hombre sabio, pensad en igualar sus virtudes. Cuando veáis un hombre desprovisto de virtud, examinaos vosotros mismos. Lo que no quieras que los otros te hagan a ti, no lo hagas a los otros. No pretendas apagar con fuego un incendio, ni remediar con agua una inundación. ¿Uno que no sepa gobernarse a sí mismo, cómo sabrá gobernar a los demás?. Los defectos de un hombre se adecuan siempre a su tipo de mente. Observa sus defectos y conocerás sus virtudes. Oír o leer sin reflexionar es una ocupación inútil. Aprende a vivir y sabrás morir bien. El hombre superior es persistente en el camino cierto y no sólo persistente. Los cautos rara vez se equivocan. Arréglese al estado como se conduce a la familia, con autoridad, competencia y buen ejemplo Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces entonces estás peor que antes. Albert Einstein: Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas. Nunca consideres el estudio como una obligación, sino como una oportunidad para penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber. Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo. Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro. Comienza a manifestarse la madurez cuando sentimos que nuestra preocupación es mayor por los demás que por nosotros mismos. Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad. Los grandes espíritus siempre han encontrado una violenta oposición de parte de mentes mediocres. No podemos resolver problemas pensando de la misma manera que cuando los creamos. El que no posee el don de maravillarse ni de entusiasmarse más le valdría estar muerto, porque sus ojos están cerrados. Cuando me preguntaron sobre algún arma capaz de contrarrestar el poder de la bomba atómica yo sugerí la mejor de todas: La paz. El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad. Cada día sabemos más y entendemos menos. ¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio. El azar no existe; Dios no juega a los dados. El misterio es la cosa más bonita que podemos experimentar. Es la fuente de todo arte y ciencia verdaderos. Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera. El problema del hombre no está en la bomba atómica, sino en su corazón. No tengo talentos especiales, pero sí soy profundamente curioso. Educación es lo que queda después de olvidar lo que se ha aprendido en la escuela. Lo importante es no dejar de hacerse preguntas. La religión sin la ciencia estaría ciega, y la ciencia sin la religión estaría coja también. La formulación de un problema, es más importante que su solución. La teoría es asesinada tarde o temprano por la experiencia. Tendremos el destino que no hayamos merecido. Si no chocamos contra la razón nunca llegaremos a nada Tengo una pregunta que a veces me tortura: estoy loco yo o los locos son los demás. si les gusto vean la parte II y la parte III

35
4
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.