jonnavaja
Usuario (Argentina)
Lula, mejor imposible (SPANISH.CHINA.ORGCN) – Llegó al Palacio del Panalto hace exactamente ocho años, tras tres intentos previos fallidos, al derrotar de manera aplastante a su rival José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), con 52,4 millones de votos, equivalentes al 61 por ciento del sufragio, el mayor número alcanzado por un candidato a la presidencia del país y ahí sigue el récord, entre otros. Entonces casi todo era incertidumbre e incógnita a su alrededor, incluso entre muchos de sus seguidores, que no estaban completamente convencidos de que un simple operario de torno, sin estudios universitarios, pudiera conducir los destinos de la mayor economía de América Latina y también del país más poblado de la región. Hasta algunos de los pobres de los que era vecino en Casa Amarela (un barrio pobre de Recife) y a quienes más pretendía favorecer con su programa de gobierno, lo miraban con recelo y creían, como les susurraban disimuladamente al oído desde la derecha, que aquel hombre de izquierdas “les quitaría todo”. Fue esa desconfianza de una parte del pueblo, reconoció recientemente, la que impidió que ganara las elecciones de 1989, 1994 y 1998, en especial la primera, cuando todas las encuestas lo daban como amplio favorito a escasas semanas de llevarse a cabo la votación. Pero como él mismo dijo hace pocos días, en una de sus últimas apariciones públicas como presidente, un dedo divino lo puso allí, “el dedo de Dios”, de no haber sido por Dios, “no sería normal que un pobre de Caetés (localidad rural donde nació, cercana a la ciudad de Garanhuns), que huyó del hambre, se convirtiera en presidente”. “El sapo barbudo”, como lo llamaban con sorna desde la oposición por sus ojos saltones, que tantas veces fue “acusado de no tener un título universitario” y no consiguió su primer diploma hasta el 1 de enero de 2003, “el título de presidente de la República”, deja el país con una popularidad jamás vista, 87 por ciento, de acuerdo a los últimos sondeos, lo que deja entrever que muchos en la derecha igual le apoyan. Luiz Inácio Lula da Silva, en su momento también acusado por algunos correligionarios ortodoxos de apartarse de los postulados del Partido de los Trabajadores (PT), el cual fundó, ha dado una verdadera lección de gobierno, de manejo de los hilos de la política, la sociedad, los problemas globales y la economía y dice adiós riéndose incluso de la crisis financiera internacional que trae al mundo de cabeza. Resulta “agradable”, dijo la víspera en Sao Paulo, abandonar la jefatura del Estado tras haber superado la crisis, mientras EE.UU. y las principales potencias desarrolladas de Occidentes no terminan de dar pie con bola y siguen aún sumidos en una recesión que pinta para largo. Lula, quien ya no necesita acudir a la universidad para cumplir el sueño de estudiar economía, porque no cree que ninguna alta casa de estudios le pueda aportar más de lo que ha aprendido en ocho años al frente del Gobierno, deja Panalto viendo como aquellos que le vendían recetas neoliberales a Latinoamérica para superar la crisis de los 80 hoy no saben cómo poner orden en sus propias casas. "Fue agradable pasar por la Presidencia de la República y concluir el mandato viendo a Estados Unidos en crisis, viendo a Europa en crisis, viendo a Japón en crisis, cuando ellos lo sabían todo para resolver el problema de la crisis brasileña, de la crisis de Bolivia, de la crisis de Rusia, de la crisis de México". Y hoy les espeta en la cara “que no fue ningún doctor, ningún americano, ningún inglés” el que sacó a su país de la crisis. “Fue un tornero mecánico pernambucano, presidente de Brasil, quien supo cómo lidiar con la crisis con su equipo económico. Fue por eso por lo que la crisis tardó más en llegar aquí y se fue más rápido". No sin contratiempos, como los casos de corrupción en los que se vieron involucrados algunos altos cargos de su primer mandato, la gestión de Lula consiguió en estos años que Brasil mantuviera una tasa baja de inflación y un alto crecimiento económico, redujera el desempleo, distribuyera mejor los ingresos e incrementara la balanza comercial del país, además de liquidar anticipadamente el pago de las deudas con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento. Otro estudio que apuntala el éxito de económico del presidente es el de la empresa consultora Economática, que revela que del 1 de enero de 2003 hasta este diciembre, el real, la moneda brasileña, aumentó su valor en un 108,16 por ciento y pasó de una cotización de 3,533 reales por dólar, el 31 de diciembre de 2002, a 1,6974 reales por dólar, el 21 de diciembre de 2010. Como la mejor versión de la canarinha, el Gobierno también marcó goles importantes en los incentivos a las exportaciones y la creación de microcréditos, así como en materia social, al hacer de Brasil un país menos desigual, en el que la tasa de pobreza ha disminuido considerablemente y se han implementado programas como la Beca Familia, considerado la mayor transferencia de renta del mundo, que beneficia a 13,2 millones de familias. No es de extrañar entonces que el 57,8 por ciento de las personas entrevistadas en una encuesta de esta semana haya afirmado que en los últimos ocho años Brasil se desarrolló “mucho” desde el punto de vista social, mientras un 35,6 por ciento declaró que se desarrolló “poco” y solo un 6,6 por ciento respondiese que “nada”. Lula, que según el ex presidente portugués, Mario Soares, representó el “fin de cinismo en la política”, colocó a Brasil en una prominente posición en el escenario internacional, a la vanguardia de los países en desarrollo, y fue un factor clave en los distintos mecanismos políticos y económicos de integración regional, como UNASUR y MERCOSUR, o las Cumbres Iberoamericanas, al tiempo que promovió la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU, en el que reclama un puesto permanente para su país. Propios y extraños han tenido que quitarse el sombrero ante la principal figura del PT, elegido por la revista Time como el líder más influyente del mundo en 2010, un reconocimiento que se suma a otros similares de publicaciones como Newsweek, Le Monde, El País y Financial Time. Alto queda el listón por tanto para su delfina y sustituta, Dilma Rousseff, que arrancará no obstante con buen pie el 1 de enero próximo, cuando Lula le traspase la banda presidencial, pues el 69,2 por ciento de los brasileños confía en que la primera mujer que conducirá los destinos del país realizará un trabajo “óptimo” o “bueno”. A partir de entonces, su mentor ha dicho que aprovechará los fines de semana para almorzar en cualquier restaurante con los amigos que no pudo recibir en sus ratos libres, “para evitar envidias”. Su futuro político, a sus 65 años, sigue siendo una incógnita para muchos. Algunos lo ubicaron al frente de la ONU, pero él lo desmintió tajante, porque no concibe que el día de mañana un ex presidente de Estados Unidos pueda optar también al cargo. Otros piensan que podía retomar el cargo cuando Rousseff cumpla su primer mandato, en 2014. Pero lo único cierto hasta ahora, según sus propias palabras, es que continuará su trabajo en la política, con una visión latinoamericana. “No voy a dejar la política, quiero discutir, hablar con los partidos, aguarden, que yo voy a continuar mi paso por América Latina (…) no soy la mejor persona para otra cosa que no sea construir con ustedes un olorcito de algo nuevo, de autoestima para América Latina”. Fuente:http://spanish.china.org.cn/international/txt/2010-12/30/content_21648489.htm

Wikileaks y la suerte de Haití De todos los gobiernos del mundo, el de Estados Unidos es hoy la mayor amenaza a la paz y seguridad mundial. Cientos de miles, o probablemente más de un millón de personas han muerto por la guerra en Irak. La guerra fue completamente innecesaria e injustificable, y basada en mentiras. Ahora Washington se acerca a una confrontación militar con Irán. Con esto en mente, es evidente que cualquier información que ilumine sobre la “diplomacia” de EEUU resulta útil. Tiene el potencial de ayudar a salvar millones de vidas humanas. El ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, así lo entiende. Por eso defendió al fundador de Wikileaks, Julian Assange, a pesar de que los cables filtrados no fueron una lectura agradable para su Gobierno. Un área de la política exterior de EEUU iluminada por los cables de Wikileaks, y que ha sido ignorada por los grandes medios, es la ocupación de Haití. En 2004, el presidente elegido democráticamente, Jean-Bertrand Aristide, fue derrocado por segunda vez mediante una operación liderada por EEUU. Los funcionarios del Gobierno constitucional fueron encarcelados y miles de sus seguidores, asesinados. El golpe de Estado, aparte de ser una repetición del que ya había sufrido Aristide en 1991, fue muy similar al golpe fallido en Venezuela en 2002. Varias personas de Washington estaban involucradas en ambos esfuerzos. Pero el golpe en Venezuela falló, en parte porque los líderes de América Latina declararon con rotundidad que no reconocerían al Gobierno golpista. En el caso de Haití, Washington aprendió de sus errores en el golpe venezolano y creó de antemano apoyos para un Gobierno ilegítimo. La ONU aprobó una resolución tan sólo días después del golpe, y fuerzas de la ONU, lideradas por Brasil, entraron en el país. La misión sigue liderada por Brasil y tiene tropas de otros países latinoamericanos con gobiernos izquierdistas, incluyendo Bolivia, Argentina y Uruguay. También participan Chile, Perú y Guatemala. ¿Acaso estos gobiernos habrían enviado tropas a ocupar Venezuela si el golpe hubiese sido exitoso? Es obvio que no habrían considerado tal medida. Y, sin embargo, la ocupación de Haití no es más justificable. Los gobiernos progresistas de Suramérica han desafiado la política exterior de EEUU en la región y en el mundo. Han creado nuevas instituciones, como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), para prevenir los abusos del norte. Bolivia expulsó al embajador de EEUU en septiembre de 2008 por interferir en sus asuntos internos. La participación de estos gobiernos en la ocupación de Haití es una grave contradicción política. ¿Será porque los haitianos son pobres y negros por lo que se les pueden pisotear sus más fundamentales derechos humanos y democráticos? Los cables de Wikileaks demuestran la importancia para EEUU de controlar Haití. Un largo memorando de la embajada de EEUU en Puerto Príncipe al Departamento de Estado responde a detalladas preguntas sobre la vida política y personal del presidente haitiano, Réne Préval, incluyendo asuntos de suma importancia para la seguridad nacional como: “¿Cuántos tragos se puede tomar Préval antes de mostrar signos de embriaguez?”. También expresa una de las principales preocupaciones de Washington: “Su nacionalismo reflexivo y su desinterés en dirigir relaciones bilaterales en un sentido diplomático general causarán frecuentes fricciones a medida que avance nuestra agenda bilateral. Por ejemplo, creemos que, en términos de política exterior, el mayor interés de Préval es recibir asistencia de cualquier recurso disponible. Es probable que sienta la tentación de formular su relación con Venezuela y los aliados de Chávez en el hemisferio de tal manera que espere crear un ambiente competitivo para ver quién puede dar más a Haití”. Es por eso que se deshicieron de Aristide –quien estaba mucho más a la izquierda que Préval– y no lo dejan volver al país. Es por eso que Washington financió las recientes “elecciones” que excluyeron al partido político más grande de Haití, algo equivalente a dejar afuera a los Demócratas o Republicanos en EEUU. Y es por eso que la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah) prosigue con su ocupación del país, más de seis años después del golpe, sin una obvia misión aparte de restituir al odiado ejército haitiano –abolido por Aristide– como instrumento de represión. Los que no entienden la política exterior de EEUU piensan que controlar Haití no importa a Washington porque es muy pobre y no posee minerales o recursos estratégicos. Pero Washington no funciona de esa manera, tal como lo demuestran repetidamente los cables de Wikileaks. Para el Departamento de Estado y sus aliados, todo es un despiadado juego de ajedrez, y los peones importan. Gobiernos izquierdistas serán eliminados o prevenidos de tomar el poder donde sea posible; y los países más pobres –como Honduras el año pasado– son los blancos más fáciles. Un Gobierno elegido democráticamente en Haití sería inevitablemente de izquierda, dada la historia y la conciencia de la población. La democracia, por lo tanto, no está permitida. Miles de haitianos han estado protestando por las falsas elecciones y el rol de la Minustah en la causa de la epidemia de cólera, que ya ha matado a más de 2.300 personas y se sigue extendiendo. Considerando la rápida propagación de la enfermedad, puede que haya habido una grave negligencia criminal por parte de la Minustah. Ésta es otra razón para que se vayan de Haití. La misión cuesta más de 500 millones de dólares al año, mientras que la ONU ni siquiera puede recaudar la mitad de esa cantidad para combatir la epidemia que su propia misión contribuyó a causar o para suministrar agua limpia a los haitianos. Es tiempo de que los gobiernos progresistas de América Latina terminen esta ocupación, que va en contra sus propios principios. Y contra la voluntad del pueblo haitiano. Mark Weisbrot es codirector del Center for Economic and Policy Research Fuente: http://blogs.publico.es/dominiopublico/2881/wikileaks-y-la-suerte-de-haiti/ http://www.rebelion.org/noticia.php?id=119754
Pentágono pone a Wikileaks en el punto de mira de la investigación sobre los papeles de Afganistán El secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, cree que la documentación dada a conocer esta semana constituye "una amenaza para la seguridad de algunos informantes" El Pentágono ha advertido, por medio de sus principales responsables, que la investigación abierta sobre la aparición de los papeles de Afganistán será profunda y hasta las últimas consecuencias. Se tratará de evitar, ha advertido el secretario de Defensa, Robert Gates, nuevas filtraciones como la de la página de Internet Wikileaks que comprometen seriamente la seguridad de Estados Unidos y de sus aliados. wikileaks y la persona de la que se sospecha que le entregó los 92.000 folios de secretos desvelados, el soldado especialista del servicio de inteligencia Bradley Manning, son actualmente el objetivo principal de esa investigación. El diario The Wall Street Journal afirma que los investigadores ya disponen de pruebas que relacionan a Manning con los papeles de Afganistán, pero el Pentágono, oficialmente, sólo alude al soldado como "persona de interés" en este caso. Manning, mientras tanto, fue ya trasladado el jueves desde Kuwait a la base de marines en Quantico (Virginia), donde se celebrará el juicio militar por su responsabilidad en otra famosa filtración, la del video del ataque de un helicóptero en Irak en 2007 en el que murieron varios civiles inocentes, incluidos dos periodistas de la agencia Reuters. Ese vídeo fue también publicado en Wikileaks, una marca que se ha situado en la diana del odio de los militares norteamericanos. "El señor Assange (Julian Assange, el director de Wikileaks) puede decir lo que quiera sobre las grandes cosas que cree que él y su fuente están haciendo, pero la verdad es que ambos podrían ya tener en sus manos la sangre de algún joven soldado o de una familia afgana", declaró el jueves el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, almirante Mike Mullen. Tal como ha explicado Gates, aunque los papeles dados a conocer esta semana son una mera "colección de impresiones personales, todas antiguas" que no tiene efecto político o militar sobre el curso de la guerra, sí constituyen una amenaza para la seguridad personal de algunos informantes y agentes secretos. "Fuentes de inteligencia, métodos y tácticas militares, técnicas y procedimientos de información son puestos de esta manera bajo conocimiento de nuestros adversarios", afirmó el secretario de Defensa. Gates sostiene que lo que más puede verse afectado por la operación de Wikileaks es la comunicación entre los cuarteles generales y las tropas en el frente de batalla, precisamente la que más se necesita para cuidar la vida de los soldados. Esa comunicación, según el secretario, está menos protegida por las reglas de seguridad que afectan a otras informaciones reservadas porque, por razones obvias, se prioriza la rapidez a la seguridad. Ese canal de comunicación es, por tanto, también el más vulnerable. Es más fácil, por ejemplo, acceder a un mensaje del mando de una unidad con sus superiores en Kabul que a una comunicación secreta entre dos jefes en la sede del Pentágono en Arlington. Y ese canal de comunicación, que es vital para la protección de las tropas, es el que más puede verse afectado por la filtración de Wikileaks. "Será muy difícil a partir de ahora establecer el equilibrio correcto entre la seguridad y la necesidad de proporcionar a nuestros soldados en el frente la información que necesitan", dijo Gates. Por esas razones, el Pentágono quiere esta vez corregir el problema y, de paso, acabar con Wikileaks y con sus potenciales informantes. Fuente:
Rida Nimr entre los escombros de la que fue su casa © Amnistía Internacional Israel: Fin a las demoliciones de viviendas palestinas “Alrededor de 30 policías y miembros de las fuerzas especiales, acompañados por tres excavadoras conducidas por contratistas civiles, llegaron mientras los niños aún dormían. La policía acordonó rápidamente la zona. La cuadrilla de demolición sólo sacó algunos muebles de la casa antes de empezar la demolición, y no nos permitió sacar nada más. Sólo después de rogarles, nos dejaron sacar el ordenador portátil de nuestra hija Amal, que ella necesita para sus estudios universitarios.” Rida Nimr cuenta a Amnistía Internacional la demolición de su casa el 29 de octubre 2009 en Jerusalén, que había pertenecido a su familia durante tres generaciones. En Jerusalén Oriental y el resto de Cisjordania las viviendas palestinas declaradas como “ilegales” por las autoridades israelíes pueden ser demolidas en cualquier momento, sin previo aviso y sin compensación alguna para sus habitantes. Las autoridades israelíes consideran “ilegales” los edificios construidos sin los permisos adecuados, que ellas mismas expiden y que se deniegan sistemáticamente a los palestinos. En estas zona ocupadas por Israel, las restricciones impuestas a los palestinos para poder construir sus casas son tan severas que su legítimo derecho a una vivienda adecuada está siendo violado. Al mismo tiempo, se permite la ampliación de los asentamientos israelíes en tierras palestinas confiscadas ilegalmente. Algunas cifras: •Según las Naciones Unidas, se demolieron 270 estructuras en Cisjordania solo en 2009. •Se estima que hay unas 4800 órdenes de demolición pendientes en todos los Territorios Palestinos Ocupado. •Sólo el 13% de Jerusalén Oriental ha sido designado como terreno edificable para los 250.000 palestinos que allí residen, mientras el 35% de este territorio ha sido expropriado ilegalmente por los alrededor de 195 000 israelíes que allí residen. •Según estimaciones de Naciones Unidas, serían necesarias 1100 viviendas suplementarias anualmente en Jerusalén Oriental para garantizar el derecho a la vivienda de la población palestina. Un buen ejemplo de esta política son las demoliciones llevadas a cabo el pasado 19 de julio por el ejército israelí en los pueblos de Hmayyir y ‘Ein Ghazal, en el valle del Jordán. Durante las mismas, 74 estructuras, 26 de las cuales eran viviendas familiares, fueron destruidas. Las estructuras pertenecían a 21 familias palestinas, y en ellas vivían 107 personas, incluidos 52 niños. También fueron demolidos edificios agrícolas necesarios para los medios de vida de las familias afectadas. ¡Actúa! Fuente:
¿El más feo es el más grande? Wal-Mart es la mayor empresa del mundo Fortune 500 ubica a Wal-Mart como la empresa más grande del mundo; la cadena de supermercados es famosa por sus denigrantes prácticas comerciales y laborales Al parecer resulta cierta la ecuación que dice que la poca ética empresarial es proporcional a la rentabilidad de una corporación. El hecho de que una empresa que ha forjado una fama internacional alrededor de denigrantes prácticas mercantiles y laborales contra sus empleados, sus proveedores, sus competidores y, claro, sus clientes, se ubique en el primer lugar como la empresa de mayor facturación en el mundo, debería ser suficiente para propiciar una crítica profunda al actual sistema financiero. La gigantesca cadena estadounidense de supermercados desbancó a la no menos obscura petrolera Shell, en el primer sitio de la lista que publica anualmente la revista Fortune 500 con las empresas más grandes del mundo de acuerdo a su volumen de facturación y rentabilidad. Resulta que en el último año Wal mart facturó más de 408 mil millones de dólares que se tradujeron en beneficios de más de 14 mil mdd. Wal Mart se ha distinguido por cuestionables prácticas laborales con sus empleados, destacándose como uno de los peores lugares para trabajar en el mundo. Pero su poco ética filosofía de mercado también victimiza a sus proveedores, frente a quienes establece precios por debajo del valor real de sus productos, pero a la vez, al poseer grandes porciones de los mercados locales, sabe que los proveedores no podrán abstenerse de abastecerlos. Entre otros de sus sombríos recursos estratégicos, esta la famosa táctica de la tenaza: cuando Wal Mart aterriza en un mercado local, establece supermercados cercanos entre sí, y que rodeen a la competencia, con el propósito de aplastar a sus contrincantes. Una vez que ha propiciado el cierre de establecimientos competidores, simplemente cierra la tienda que menos factura y se queda controlando la zona con su sucursal que sobrevive. También, al estrenarse en un mercado local, esta cadena baja sus precios a un nivel lejano a cualquier margen rentabilidad. Con ello, literalmente revienta a la competencia que no puede ofrecer los mismos precios ya que no cuenta con el subsidio del capital corporativo de Wal Mart. Una vez que el resto de los establecimientos se ha visto forzado a cerrar sus puertas por no poder competir, los señores de Wal Mart simplemente elevan sus precios una vez limpiado el terreno. Frente a las críticas y denuncias masivas, Wal Mart siempre recurre a un argumento que, si se reflexiona con detenimiento, resulta de gran cinismo. Frente a las acusaciones de desestabilizar los mercados locales la cadena afirma que, a cambio de prácticamente monopolizar dichos mercados, genera miles de empleos (actualmente hay más de dos millones de empleados suyos alrededor del mundo). Sin embargo, hay estudios que han comprobado que tras sus salvajes prácticas comerciales frente a los competidores, supermercados locales, pequeñas tiendas de abarrotes, etc, por cada empleo que la cadena genera se pierden tres empleos dentro de la comunidad local. lucha para erradicarlos del país, no le compres Fuente:

Crisis del euro, crisis de la Unión Europea Lejos de ser resultado de la acción de la «invisible mano del mercado», la crisis del euro es fruto de una estrategia pacientemente preparada por Christina Rohmer y el Comité de Consejeros Económicos de la Casa Blanca. El objetivo es salvar la economía estadounidense obligando los capitales europeos a cruzar el Atlántico en busca de protección y poniendo en definitiva bajo control estadounidense la economía de los Estados de la eurozona, a través del FMI y de la propia Unión Europea. Jean-Claude Paye analiza las primeras etapas del proceso actualmente en marcha. Dominique Strauss-Kahn (director del FMI), Timothy Geithner (secretario estadounidense del Tesoro), Christine Lagarde (ministra francesa de Economía) y Elena Salgado (presidenta española del consejo de ministros de Finanzas europeos), discuten el plan de reforma del sistema financiero internacional durante la reunión conjunta del FMI y el Banco Mundial celebrada en Washington, el 25 de abril de 2010 La crisis del euro es el resultado de de una decisión política, una decisión deliberadamente escogida por las autoridades de la Unión Europea, cuyo objetivo es la de empeñar y debilitar el euro comunitario en vez de restructurar la deuda pública griega. Una restructuración de dicha deuda habría resguardado y protegido al euro pero habría exigido una contribución de los bancos, los cuales perdían una parte de sus créditos en la operación. Las instituciones financieras [comerciales privadas] francesas habrían soportado o perdido alrededor de 50 mil millones de la deuda griega si hacemos el balance de sus cuentas, mientras que 28 mil millones habrían sido a cargo de los bancos alemanes . Sin embargo, la protección para salvar algunos miles de millones de euros de las instituciones financieras no justifica que se tome un tal riesgo que perjudique y debilite al euro. La clave fundamental de todo esto, es decir poniendo la presión sobre la moneda común [el euro], es el de hacer pagar la crisis a los trabajados que perciben un salario y efectuar de esta manera una gigantesca transferencia de ingresos (de beneficios y/o ganancias) hacia las empresas comerciales, principalmente hacias las instituciones financieras. Una ofensiva bajo dirección estadounidense El tamaño de la transferencia es tal que puede ser piloteada únicamente por las instituciones financieras europeas, pero conducido por los mercados y su brazo armado, es decir la administración estadounidense. La crisis del euro fue desencadenada por un ataque bien concentrado de agencias de notación estadounidenses como la Standard & Poor’s, Moody’s y Fitch contra la deuda de Grecia, de España y de Portugal. La baja de las notas de estos tres países por las agencias norteamericanas, sobre todo aquella que tenía que ver con Grecia, relegada a un segundo plano, a la categoría de inversiones especulativas, es la consecuencia de una acción coordinada y concentrada. La baja de notación [calificación financiera de la deuda griega] es la continuación de una serie de decisiones repetidas y en poco tiempo. Estos ataques han sido apoyados por el aparato estatal US, sobre todo por las declaraciones alarmistas [generando pánico en los inversores] del consejero económico del presidente Obama, que fue a su vez un ex presidente de la Reserva Federal de los EEUU, me refiero a Paul Volker, quien habló de una futura desintegración de la zona euro. El ataque contra el euro aparece como un pretexto sobre todo cuando se sabía que «desde 2004 las autoridades griegas hacían trampas en sus cuentas» y todo esto sin ninguna reacción de las agencias de notación en su contra. Esta ofensiva contra el Euro es en primer lugar una acción destinada a llevar hacia los Estados Unidos los capitales extranjeros necesarios para la cobertura del déficit creciente de la balanza financiera de Estados Unidos. Es una señal de advertencia destinada a países como China que había empezado a reequilibrar sus reservas de divisas comprando euros en detrimento del dólar. Para Estados Unidos se trata, en efecto, de una cuestión urgente. Hasta 2009 la financiación de sus déficits y la defensa del dólar estaban asegurados por un saldo positivo de los flujos financieros. Pero durante ese mismo año, si bien el movimiento de los capitales sigue siendo positivo, ya no logra compensar los déficits. En un montante de 398.000 millones de dólares el saldo se vuelve negativo. A nivel puramente económico, la ofensiva contra el euro está en la misma vena que la lucha contra el fraude fiscal iniciada por el presidente Obama en 2009 . Se trata trata de aspirar, chupar los capitales con dirección al regazo de Estados Unidos. Una operación para desmantelar la Unión Europea Esta acción táctica va acompañada de una operación estratégica, la de un movimiento de desmantelamiento de la Unión Europea a beneficio de una unión económica que cubra ambos continentes, cuya manifestación más visible es el proyecto de creación de un gran mercado trasatlántico . En función de este segundo objetivo se puede comprender la actitud de Alemania que tanto a nivel de la lucha contra el fraude fiscal como al del ataque contra el euro ha proporcionado apoyo a la ofensiva estadounidense. Esta actitud es coherente con el compromiso privilegiado de este Estado europeo en el establecimiento de una unión económica trasatlántica. La Unión Europea se construyó en torno a Alemania y se estructuró según sus intereses. Alemania, país que económicamente era el más eficiente en el momento de la instalación del gran mercado, sin apremio político, sin gobierno económico y transferencias importantes a las zonas desfavorecidas, pudo hacer que actuaran sus ventajas económicas comparativas. Hasta este año la zona euro absorbe tres cuartas partes de las exportaciones alemanas . Tanto por medio de las declaraciones de sus responsables políticos y de sus banqueros como por medio de la repetida exhibición de sus dudas, ha contribuido a la eficacia de la ofensiva contra el euro. Para Alemania los beneficios de esta acción son inmediatos. La bajada de la moneda común permite aumentar las exportaciones alemanas fuera de la zona euro. Además, este país puede financiar mejor sus propios déficits. La crisis y la huida hacia la calidad que engendra permiten a las obligaciones alemanas situarse con una tasa de interés reducido. Si da la impresión de que a largo plazo Alemana está aserrando la rama sobre la que está sentada es que ha decidido cambiar de rama y quiere integrarse en un conjunto más amplio: el gran mercado transatlántico. La «construcción europea» está en la encrucijada. Si hasta ahora ha permitido un desarrollo permanente de Alemania, este proceso no puede continuar según las mismas modalidades. La UE no puede salir de la crisis sin establecer un gobierno económico que administre una política económica común, una armonización del desarrollo y, para ello, asegurar las transferencias financieras consecuentes hacia los países y regiones más desfavorecidos. Esta gestión política está en completa oposición con el simple pacto de estabilidad promovido por Alemania. La política presupuestaria de disminución acelerada de los déficits que se ha vuelto a imponer en nombre de este pacto se va a hacer en detrimento del poder adquisitivo de las poblaciones y no se puede realizar sin una recesión económica. La zona euro no puede seguir siendo la salida privilegiada de las exportaciones alemanas. Alemania ha elegido: el gran mercado transatlántico y el mercado mundial Bajo la tutela del FMI En vez de reestructurar la deuda de los países en quiebra, lo que habría hecho recurrir a los bancos, Europa ha establecido dos fondos de intervención. Tanto los 110.000 millones de euros de ayuda a Grecia como los 750.000 millones de préstamos y de garantías tienen por objeto someter a los países receptores a las condiciones del FMI, en el que Estados Unidos tienen la mayoría de los derechos de voto. En caso de depresión o incluso de estancamiento económico, la política de consolidación de los gastos públicos está abocada al fracaso. Los 750.000 millones . que se han previsto de ayuda servirán para reembolsar a los bancos en detrimento del poder adquisitivo del contribuyente y este pago a las instituciones financieras aumentará en la misma proporción la recesión. Este dispositivo de socorro está previsto que dure durante tres años. Aunque nada impedía asumir el volumen íntegro del fondo, el Eurogrupo prefirió dejarse amarrar al FMI, donde Estados Unidos dispone de la mayoría de los votos. Esa sumisión voluntaria reproduce, en una versión más amplia, el esquema ya construido anteriormente en el caso de Grecia. Este último programa alcanza un monto de 110 000 millones de euros, de los que 30 000 provienen del FMI. ¿Qué significa la decisión del Consejo Europeo de incluir al FMI en el sistema instaurado para socorrer a los países de la eurozona? Si echamos un vistazo a las recetas que aplica esa institución internacional a los países que reciben sus préstamos, comprobaremos que el modus operandi es siempre el mismo: impone una reducción del salario directo e indirecto, la privatización de los servicios públicos y la supresión de las políticas sociales. La política del FMI siempre ha dado lugar a un empobrecimiento de los pueblos . En caso de depresión, o incluso de estancamiento económico, la «política de consolidación de los gastos públicos» está condenada al fracaso. Los 750 000 millones de ayuda ya previstos no servirán más que para rembolsar a los bancos en detrimento del poder adquisitivo de los contribuyentes y la entrega de esa suma a las instituciones financiera agravará la recesión en la misma medida. La imposición del tutelaje del FMI y la creación de fondos de ayuda a los bancos son por lo tanto dos aspectos complementarios de una misma política. Se trata, en realidad, de concretar una importante redistribución de los ingresos a favor de las empresas financieras. ¿Qué futuro tiene la Unión Europea? Una operación de ese tipo contra los ingresos de los pueblos tiene que pasar por la neutralización de todo proceso de decisión a nivel de los Estados nacionales –estructura que aún proporciona a la ciudadanía algunos medios de defensa– en beneficio de los mecanismos del mercado, situados totalmente fuera del alcance de cualquier tipo de presión de carácter político. El problema es saber qué papel van a desempeñar las instituciones europeas en ese proceso tendiente a dejarnos a merced de los mercados financieros. La primera respuesta a esa interrogante es el acuerdo que estipula que los presupuestos de los Estados de la eurozona se someterán a la tutela de un organismo conformado por la Comisión, el Banco Central Europeo y el Eurogrupo. Bruselas penalizará a los países que no logren reducir su deuda a menos del 60% del PIB. El texto incluye la posibilidad de imponerles sanciones incluso en que caso de que no lleguen a sobrepasar el actual límite del 3% del PIB que se establece en el Pacto de Estabilidad. La idea es tener la posibilidad de poner en marcha una serie de procedimientos, por exceso déficit, contra los países que no logran reducir su deuda lo suficiente . Tampoco se excluye una posterior modificación de los tratados para anular el derecho de voto de esos Estados en las reuniones ministeriales. Está llamado a generalizarse el modelo alemán, que cuenta con el apoyo de Francia, y que consiste en convertir el equilibrio presupuestario en un principio incluido en la Constitución, lo cual eliminaría definitivamente la posibilidad, ya actualmente muy tenue, de adoptar iniciativas presupuestarias. La situación de los Estados miembros ante la Unión Europea sería entonces similar a la situación de los Estados que componen los Estados Unidos ante la autoridad del gobierno federal. No se trata, sin embargo, de fortalecer la construcción europea sino, por el contrario, de consolidar el poder de los mercados liquidando toda posibilidad de iniciativa política. La construcción europea fue impuesta por Estados Unidos, el cual después de la guerra la convirtió en la condición para conceder las ayudas del Plan Marshall . La construcción se realizó en torno a Alemania, cuyos intereses inmediatos eran complementarios de los de Estados Unidos. El ataque contra el euro y la operación de desmantelamiento de la Unión Europea resultan también de una ofensiva lanzada por Estados Unidos y de la que han tomado el relevo la primera economía del antiguo continente, así como las instituciones de la UE. La Comisión y el Consejo confirman así su participación en la descomposición de la Unión y su integración en una nueva estructura política y económica transatlántica bajo la dirección de Estados Unidos, un papel que ya ha desempeñado a través de las negociaciones de los acuerdos sobre la transferencia de datos personales de los ciudadanos europeos a Estados Unidos y de las que tienen por objeto la creación de un mercado que reagrupe a ambos continentes. Poner el sistema de administración económica de Europa bajo la tutela del FMI constituye una etapa suplementaria en la eliminación de toda la capacidad de iniciativa de los países miembros de la Unión Europea así como una fase de transición con vistas a su integración a un bloque transatlántico. Se mantendrá el euro, pero no será más que un cascarón vacío. La supresión de la moneda común no es conveniente ni para Alemania –para la economía alemana, un regreso a un DM valorizado como moneda refugio equivaldría a un suicidio –ni para Estados Unidos– que no tiene ningún interés en extender la soberanía de su propia moneda y el uso de los privilegios que ella implica. por Jean-Claude Paye* Sociólogo. Últimas obras publicadas: Global War on Liberty, Telos Press, 2007; El Final Del Estado De Derecho: La Lucha Antiterrorista: Del Estado De Excepción A La Dictadura, Argitaletxea Hiru, 2008 Fuente: http://www.voltairenet.org/article166212.html
Reggie Clemons, de 37 años, lleva 17 en el corredor de la muerte, casi todos los de su vida adulta, en el Estado de Missouri. Fue condenado en 1991 por complicidad en el asesinato de dos jóvenes blancas en un proceso que plantea serias dudas: No existen pruebas físicas que vinculen a Clemons con el crimen del que se le acusa, la Fiscalía admite que Clemons no mató a las víctimas ni planeó el crimen, no pudo contar con una defensa adecuada y además, existen sospechas fundadas sobre brutalidad policial. En este caso, un elemento subyace sobre todos los demás: la cuestión racial. Reginald Clemons es negro. Las dos víctimas del asesinato por el que se le acusa eran de raza blanca. En la composición del jurado se excluyó a las personas afroamericanas, resultando un jurado poco representativo en términos raciales. Los otros dos acusados, también negros, fueron condenados a muerte: uno fue ejecutado en 2005; el otro, menor de edad en el momento del crimen, fue condenado a cadena perpetua. El único acusado blanco se declaró culpable a cambio de una pena de prisión y su testimonio en contra de los otros tres. Actualmente está en libertad. Todos estos datos muestran cómo la cuestión racial es uno de los factores que más influyen sobre el uso de la pena capital en Estados Unidos. Un estudio llevado a cabo por la Universidad de Yale en 2007 concluyó que la probabilidad de que personas afroamericanas sean condenadas a muerte es tres veces más alta que la de los acusados blancos en casos donde la víctima también es blanca. La pena de muerte es una de las peores violaciones de los derechos humanos. Constituye el asesinato a sangre fría a manos del Estado. Es discriminatoria y arbitraria, y a menudo se utiliza de forma desproporcionada contra las personas económicamente desfavorecidas, las minorías y los miembros de comunidades raciales. Actualmente, Reginald Clemons ha agotado todas sus posibilidades de apelación y espera en el corredor de la muerte una llamada de clemencia. Por ello, es necesario hacer saber a las autoridades del Estado de Missouri que ejecutar a Reggie sería un grave error. http://www.es.amnesty.org/actua/acciones/eeuu-pena-muerte-reggie-clemons/
Más de 300.000 servidores aún están afectados por la vulnerabilidad Heartbleed Dicha cifra significa la mitad de lo registrado hace un mes atrás, cuando fue descubierta la falla en OpenSSL. Cerca de un mes atrás, nos enteramos de la existencia de un gran problema de seguridad apodado "Heartbleed" y que afectaba a los servidores que alojan millones de sitios web alrededor del mundo, permitiendo a piratas informáticos acceder sin permiso a datos almacenados como contraseñas o información bancaria de los usuarios. Pasaron las semanas y ahora un analista de la firma Errata Security ha publicado los resultados de su último estudio, el que revela que más de 300.000 sevidores aún están afectados por Heartbleed y no han corregido la vulnerabilidad presente en la plataforma OpenSSL, pese a que la medida para prevenirlo es simplemente actualizar el sistema a su última versión. De todas maneras las cifras son mejores que las registradas por el mismo analista un mes atrás, fecha en la cual se hallaron 600.000 servidores vulnerables a Heartbleed pocos días después de conocerse su existencia, por lo que sería sólo cosa de tiempo para que eventualmente todos los administradores de sistemas tomen cartas en el asunto y actualicen su plataforma OpenSSL, para seguridad de los usuarios. ********************************
Un amigo mío en Damasco me llamó esta semana; se oía bastante animado. Sabes, todos sentimos lo de Christopher Stevens. Fue algo terrible y era buen amigo de Siria; entendía a los árabes. Lo dejé pasar, aunque sabía lo que vendría después. “Pero en Siria tenemos una expresión: ‘si alimentas un escorpión, te morderá’.” El mensaje no podría haber sido más claro. Estados Unidos apoyó a los opositores al coronel libio Muammar Kadafi, ayudó a Arabia Saudita y Qatar a enviar dinero y armas a los milicianos y ahora ha cosechado lo que sembró: sus amigos libios se han vuelto en su contra, asesinaron a su embajador Stevens y sus colaboradores en Bengasi y han lanzado un movimiento de protesta encabezado por Al Qaeda que consume al mundo musulmán. Estados Unidos, según mi amigo, ha alimentado al escorpión de Al Qaeda y ahora éste lo ha mordido. Del mismo modo, ahora Washington apoya a la oposición siria contra el presidente Bashar Assad, ayuda a Arabia Saudita y Qatar a enviar dinero y armas a los milicianos (entre ellos los salafistas y Al Qaeda) e inevitablemente será mordido por el mismo escorpión si Assad es derrocado. El sermón de mi amigo no está acorde con la política oficial del gobierno sirio. El argumento de Assad es que Siria no es Libia y que los sirios, con su historia, cultura, amor al arabismo y demás, no querían una revolución. Pero la furia árabe contra el obsceno video de Hollywood contra el profeta ha obligado a rescribir la historia en Occidente. Los medios estadunidenses ya inventaron una nueva historia según la cual su país apoyó la primavera árabe y salvó la ciudad de Bengasi cuando sus pobladores estaban a punto de ser destruidos por los monstruosos esbirros de Kadafi, y ahora ha sido apuñalado por la espalda por esos árabes traicioneros en la misma ciudad rescatada. La verdadera historia es diferente. Durante décadas, Washington impulsó dictaduras árabes y les dio armas; Saddam Hussein era uno de sus favoritos. Amábamos a Mubarak de Egipto, adorábamos a Ben Alí de Túnez, todavía tenemos un amor apasionado por los estados autocráticos del Golfo, y las gasolineras financian las revoluciones que elegimos apoyar, del mismo modo que durante al menos dos décadas le sonreímos a Hafez Aassad y, aunque por breve tiempo, a su hijo Bashar. Así pues, salvamos a Bengasi con nuestro poderío aéreo y esperábamos que el mundo árabe nos amaría. Pasamos por alto la composición de las milicias libias que apoyamos, del mismo modo que Clinton y Hague no reparan en la conformación del actual Ejército Sirio Libre. No prestamos atención a las advertencias de Assad sobre combatientes extranjeros, como en gran medida tampoco hicimos caso de los salafistas que avanzaban entre los valientes que combatieron a Kadafi. Remontémonos más atrás, y eso fue lo que hicimos en Afganistán luego de 1980. Apoyamos a los mujaidines contra los soviéticos sin prestar atención a su teología, y usamos a Pakistán para que les suministrara armas. Y cuando algunos de ellos se transmutaron en el talibán, alimentaron a Al Qaeda y el escorpión mordió el 11-S, gritamos terrorismo y nos preguntamos por qué los afganos nos traicionaron. La misma historia de ayer, cuando cuatro miembros de las fuerzas especiales de Estados Unidos fueron asesinados por sus ingratos pupilos de la policía afgana. La tragedia de este deplorable ciclo de sucesos es que el régimen de Assad es horrible y los esbirros de su policía secreta han torturado y asesinado a miles de inocentes, su personal ha cometido crímenes de guerra y la guerra civil siria está consumiendo a una generación que debería estar construyendo una nación y no destruyéndola. Y ahora Turquía ha asumido el papel de Pakistán como proveedora de armas y centro de descanso y recreación para los mujaidines de Siria. ¿Acabará Turquía por ser el Pakistán de Medio Oriente? La guerra en Siria toma ahora el carapacho del conflicto libanés de 1979-90: si uno simpatiza con los palestinos, es anticristiano; si expresa temores cristianos, es pro israelí. En Siria, los brutales francotiradores del gobierno son asesinos de niños. En el otro bando, el francotirador del Ejército Sirio Libre es un romántico; se casa con una enfermera que atiende a los guerrilleros en el frente, pero por desgracia los familiares no pueden asistir a la boda. A la mera sugerencia de que los opositores pudieran cometer una atrocidad de cuando en cuando, el reportero puede encontrarse con la pregunta de cuánto dinero recibe del servicio de inteligencia de Siria, como me pasó a mí. Así pues, vayamos al Departamento de las Verdades de la Patria. Cuando fue asesinado, Osama Bin Laden ya era cosa del pasado; ningún revolucionario árabe portaba su imagen. Pero esa malvada organización ha decidido aprovechar el río revuelto; de allí el llamado de Al Qaeda esta semana a continuar las protestas contra el video sacrílego. De allí lo de Bengasi. El escorpión se ha metido entre los chicos buenos; todo lo que se necesita es un chiflado hollywoodense. Y un poco de hipocresía. Porque Washington dice con renuencia que no puede prohibir el video porque pondría en peligro la libertad de expresión. Esa misma libertad que durante décadas los dictadores favorecidos por Washington prohibieron al pueblo árabe. Fuente original: http://www.independent.co.uk/voices/commentators/fisk/robert-fisk-alqaida-cashes-in-as-the-scorpion-gets-in-among-the-good-guys-8143267.html Traducción tomada de http://www.jornada.unam.mx/2012/09/17/opinion/035a1mun la imágenes son alegóricas (francotirador)
Solía justificar el uso de Facebook como un costo para mi trabajo. Como escritor y en ocasiones activista que necesita promocionar sus libros y artículos, Facebook me pareció rápido y conveniente. Nunca lo utilicé para socializar, pero me parecía bien que el resto sí lo hiciera e incluso aproveché esta circunstancia. Ya no puedo justificar este arreglo. Hoy abandono mi cuenta de Facebook porque mi participación en el sitio ya es sencillamente muy inconsistente con los valores que defiendo con mi trabajo. En mi próximo libro “Present Shock” me refiero a lo que pasa cuando ya no podemos controlar nuestra presencia en Internet. Siempre he estado a favor de un contacto consciente con la ciencia y en contra de aquellas tecnologías que rompen con esta pauta. Facebook es una de estas tecnologías. Hace cosas en nuestro nombre cuando ni siquiera estamos en ella. Tergiversa nuestras actividades ante nuestros amigos y todavía más ante los contactos de nuestros amigos. Validar esta situación tan disfuncional (a la que llamo “digifrenia”) sería por lo menos hipócrita. Pero al participar en Facebook como un autor, con el objetivo de obtener “Me gusta”, me es insostenible. Facebook nunca ha sido una mera plataforma social. Su objetivo es aprovechar la interacción social de los usuarios. Facebook no existe para ayudarnos a hacer amigos, sino para convertir nuestra red de contactos, marcas preferidas y actividades (nuestros “gráficos sociales”) en dinero para otros. Los usuarios de Facebook hemos construido una enorme mina de información que los gobiernos y las empresas han estado explotando para predecir e influir en lo que compramos y votamos. Les hemos estado entregando inmensas cantidades de información sobre nosotros y nuestros amigos, seres queridos y conocidos. Con esta información, Facebook y las compañías de investigación de mercado que compran datos pueden pronosticar cada vez más cosas sobre nosotros, desde productos que nos interesan hasta nuestra orientación sexual, pasando por nuestra tendencia a la desobediencia civil o, por qué no, al accionar terrorista. Los verdaderos usuarios de Facebook son los empresarios que nos quieren influir. Son los clientes que le pagan a Facebook. Nosotros, en cambio, somos el producto. Y somos sus empleados. Todas las horas que pasamos en nuestros perfiles son el trabajo no remunerado que explica el valor de las acciones de Facebook. Los esfuerzos de los pocos miles de empleados de Facebook en California son insignificantes en comparación con los de cientos de millones de usuarios que modifican meticulosamente sus páginas. Antes, las corporaciones debían investigar para definir los perfiles de los consumidores; ahora, nosotros lo hacemos por ellos. La información que Facebook obtiene de ti a través de mi página de Facebook ni siquiera es compartida conmigo. Gracias a mi página, Facebook conoce datos demográficos de mis lectores, sus correos electrónicos, qué les gusta, a quiénes conocen y, más importante, a quiénes les creen. Y Facebook hace lo posible para no compartir nada de esto, incluso limitando la posibilidad de que aplicaciones tercerizadas utilicen esta información. Dado que este fue el objetivo inicial de Facebook, quizás los recientes avances en el acuerdo con el usuario hayan sido algo alentadores. Sin embargo, nos sometemos a que cualquier actualización en nuestro perfil sea convertida en una “historia patrocinada” por cualquier empresa o marca que hayamos mencionado. La inocente mención de un café en Starbucks, en el universo de Facebook, se convierte enseguida en una promoción para la marca. Recuerda que la única forma de conectarse con algo o alguien es darle “Me gusta”. Esto significa que si quieres saber qué hace un político o una empresa que no te gusta, debes promocionarlos públicamente. Recientemente, los usuarios, particularmente aquellos con más amigos, seguidores y “Me gusta”, descubrieron que sus actualizaciones ya no eran recibidas por todas las personas que los seguían. Ahora, debemos pagar para “promocionar” nuestras publicaciones a nuestros amigos y, si pagamos más, a sus amigos. Sí, Facebook hoy tiene derecho a recibir dinero para promocionar nuestra actividad, pero ese no fue el arreglo al principio, sobre todo para las compañías que en el inicio le pagaron a Facebook para obtener más seguidores. Tampoco los contactos que le dan “Me gusta” a mi página deberían ser los conductos pasivos de mis mensajes a sus amigos solo porque pagué por ello. Esto me lleva al más reciente cambio de Facebook y el que me obligó a decir basta. A través de una variación en una característica de las Historias Patrocinadas, las Publicaciones Relacionadas, los usuarios que dan “Me gusta” a algo pueden ser sin saberlo asociados a prácticamente cualquier cosa por la que haya pagado un anunciante. Como un spam por correo electrónico, las Publicaciones Relacionados aparecen en la página principal del sitio abajo del nombre y foto del usuario. Si te gusta mi página, podrás aparecer recomendándome a mí o algo que a mí me gusta (algo de lo que nunca hayas escuchado) a otros usuarios sin tu consentimiento. Por ahora, mientras no dé “Me gusta” a nada, tendré algún control sobre lo que aquellos que me siguen reciben en mi nombre o, peor, sobre aquello que aparecerán promocionando. Pero siento que este control se está perdiendo y no puede seguir siendo parte de un sistema en el que el hecho de que te guste mi trabajo sea utilizado en tu contra. La ventaja promocional que me ofrece Facebook no vale la pena. Además, ¿cómo puedo pedirte que me des “Me gusta” cuando yo mismo me opongo a hacer clic en tu página o en la de cualquier producto? Siempre he entendido como necesaria la confianza que implica aceptar estar públicamente vinculado a mi persona y mi trabajo online. Es una confianza que valoro y que solo puedo alcanzar rompiendo mi amistad con esta red social antisocial. Tal vez abandonando mi cuenta ayude a la gente a recordar que Facebook no es todo Internet. Es apenas un sitio que pagamos muy caro. Nota del editor: Douglas Rushkoff es columnista de CNN.com. Es un analista de medios y autor del libro “Present Shock: When Everything Happens Now”, próximo a ser publicado