jony
Usuario (Argentina)
![La traición es roja [Cuento Propio]](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2018/06/22/space-Z4bKQjN_Y0F.webp)
La traicion es roja Tendido boca abajo en el piso del baño, con un lago de sangre a su alrededor fue donde lo encontró su compañero. Vivía con Alfonso, su amigo del alma y de la infancia. Ambos dos solteros y en las vísperas de la extrema vejez, sólo se tenían el uno al otro. Se conocieron en primer grado de la primaria, donde eran compañeros de banco, aunque no por mucho ya que la profesora decidido cambiarlos de lugar por sus interminables charlas que alteraban la clase. Sus vidas fueron siempre vecinas, estudiaron juntos en la Universidad de Arte y Humanidades y trabajaban en conjunto pintando cuadros y vendiéndolos en una feria poco concurrida de la ciudad. Sus caminos empezaron a distanciarse, cuando él, Darío, conoció a Patricia, una muchacha de 15 años, de pelo obscuro y una sonrisa contagiante y fina como el filo de una espada. Juntos eran la pareja perfecta que todo el mundo envidiaba, él, no muy apuesto pero con un encanto e inteligencia incomparable, con la que a ella la hacía reír y pasar los mejores días de su vida. A su amigo Alfonso paso a de dedicarle cada instante de su vida, a tan sólo unas horas, tarde de por medio. Este sintió una soledad sombría, el aburrimiento y la tristeza le pesaban en sus largas noches de insomnio. Un día ocurrió lo más perverso que le ocurre a una vida joven. Patricia ya no estaría mas en su vida. Fue entonces su amigo de corazón quien le ayudo a soportar este mal, que tanto daño le causó. Sólo esos recuerdos relatados de su amistad eran los que lo hacían mantenerse de pie. Meses mas tarde todo volvió a la normalidad, sus caminos se juntaron de nuevo, pero esta ves, para no separarse. Años más tarde, ya ambos con 67 años vivían en una vieja pensión precaria, subsistiendo con una humilde jubilación. Su relación seguía siendo tan fuerte como siempre, juntos se ayudaban a llevar la edad con calma. Compartían la mayoría de sus actividades. En las tardes solían jugar interminables partidos de ajedrez y por la noche cenaban juntos y compartían infinitas conversaciones de sobremesa. Una tarde en la que de invierno Alfonso fue a hacer unas compras, Darío se sentó en su silla de madera vieja, que había comprado en un remate barato de la zona. Sin nada más que hacer, se puso a recordar sus viejos amores. Patricia, su primer amor y la mejor de todas, ya habían pasado más de 50 años desde la última vez que la vio, pero a pesar de eso, recordaba frescamente sus besos húmedos en el cuello y su perfume de origen francés. Las lágrimas empezaron a caer cuando esa grabación pobló su mente. Ese instante de aquella noche de otoño, en que cada segundo pareció infinito. Sentados en el parque, sin nadie más allí, ellos parecían ser la pareja más feliz del mundo, viendo el paisaje natural, el cielo despejado, la luna llena muy radiante y los grillos que cantaban en el fondo. A lo lejos, una silueta negra se acercaba lento. Unos pocos minutos más tarde se notaba con detalle, un hombre de cuerpo robusto se acercaba a paso lento y mirando de reojo. Ellos lo ignoraron hasta que este estaba a unos pocos metros de ellos. Fue entonces cuando notaron que esa persona estaba tapada de pies a cabeza, inclusive su rostro. Este se puso justo delante de ellos a unos dos metros y mirándolos se quedo callado por unos segundos. Muy asustado Alfonso le pregunta: - Disculpe, ¿necesita algo?- A lo que el extraño le responde:- “Sólo a ti”-. Esa voz le parecía conocida, pero se convenció de que era solo casualidad. Alfonso intrigado por la respuesta quiso dar una pregunta más, pero no fue ni en un segundo cuando el siniestro saco un arma y le disparo justo en el corazón a la pobre muchacha. El entonces asesino comenzó a correr y desapareció al doblar en la esquina a pocos metros del hecho. Esa misma tarde, Alfonso abrió la puerta y con tan sólo el anuncio de: -“Ya regresé”-. Miles de recuerdos invadieron la mente de Darío, dudas ya no eran, era la convicción lo que el ahora sentía. Esa voz era realmente familiar, y fue lo mejor y lo peor de su vida. Sin más que esperar en la vida, busco el arma que ellos guardaban en un cajón del dormitorio y sin mostrarse ante su compañero, se encerró en el baño y se disparo justo en el corazón. Fin Este cuento lo escribí yo y lo publique en mi nuevo blog, en el que de ahora en mas voy a esciribir cada tanto unas historias para matar el tiempo. Sepan que soy amateur escribiendo y es una de las primeras cosas que escribo enserio. El post lo borre y lo volvi a postear ya que solo tuve 3 visitas porque lo publique a las 05:00am. Para los que preguntan soy full user porque tengo la cuenta guardada de hace tiempo pero solo la use para puntear y una que otra ves comentar, hoy decidí postear. Aqui el link de mi blog: desdeMy Saludos!