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kakarotto77

Usuario (Argentina)

Primer post: 27 mar 2009Último post: 3 ene 2010
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Leyenda: Viernes de Cuaresma y el Diablo
InfoporAnónimo1/2/2010

“Por el barrio de la Parroquia vivía un joven que era muy ambicioso, y siempre quería tener mas de lo que podía, y molestaba tanto pidiendo prestado, que una vez alguien le aconsejo que fuera a la plaza del Amate y le pidiera al demonio lo que quisiera, y que dejara de estar jodiendo. Un sábado de Gloria a la media noche, el joven llegó al Amate como se lo habían dicho, y llamó tres veces al diablo; entonces el demonio se le apareció como un hombre envuelto en una capa negra, y le preguntó que qué quería, el muchacho (Diego se llamaba, ahora me acuerdo bien). Le contestó que quería dos cosas; dinero y mujeres; el diablo le contestó que él podía darle todo lo que deseara, pero con una condición: tendría que llegar todas las noches de los viernes, a las nueve de la noche en el mismo lugar, el muchacho acepto; y vio como comenzaron a buscarlo las mujeres y a tener dinero; Diego seguía yendo todos los viernes por las noches al Amate. Se sentaba al pie del árbol, y esperaba hasta sentir olor a azufre, y cuando el olor pasaba entonces él se iba. Una vez pasando por el portal de las Panaderas, se le quedó viendo Jesús de la Buena Esperanza que estaña en una capilla en ese portal) y fue tal la forma en que lo miraba, que en ese momento se arrepintió de lo que había hecho, y decidió no ir más a ver el diablo y así pasaron muchos viernes. Entonces cada vez que salía a la calle veía en las esquinas al diablo que le miraba de mala cara, como reclamándole algo; y cada vez que salía se lo encontraba, y cuando ya no pudo más, porque se estaba volviendo loco, corrió a San Francisco; allí se aconsejo con unos frailes, entonces para curarlo el padre lo golpeó con su cordón tres veces y el demonio se fue de Diego; pero como castigo quedó mero babosón para siempre”. Fuente: http://panajachelenses.com/blog/2009/07/31/leyenda-viernes-de-cuaresma-y-el-diablo/#more-611

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Leyenda: La Mujer de Pelo Rojo
InfoporAnónimo1/2/2010

Erase una vez, y esta historia ha sido contada de boca en boca por mi familia, dos niños llamados Gastón e Ivan. Habían sido amigos desde que nacieron, y ya pasados los cumpleaños numero 13 de cada uno, decidieron pasar una noche cualquiera de invierno en el bosque que se situaba al norte de un pequeño pueblo, un pueblo llamado El Pueblo rojo. -¿Te animas?- preguntó Ivan.- ¿Te ánimas a pasar la noche ahí afuera? - No se- respondía Gastón- Está muy oscuro y.... hace frio. Luego de insistir un buen rato, Ivan logró que su mejor amigo, Gastón reuniera valores y entrasen al Bosque Rojo para pasar la noche. Así era como se llamaba el bosque. Y no se sabe exactamente porqué. Todas las historias empiesan así: Sierta vez los ancestros de la gente que viva en ese pueblo (por sierto no era un pueblo muy grande), extrañamente una tarde con una increíble tormenta se toparon con que todo el bosque estaba pintado de rojo, todas las hojitas, todas las ramitas del suelo, todas las plantas y los árboles estaban rojos. De ahí el nombre. Pero lo curioso es que jamás se confirmó el significado de lo suspendido. Es aquí donde todas las historias parten hacia otro rumbo, unos dicen que fué un niño que comia tomates y que ha dejado todo manchado con su jugo, otros creen que lo confundieron todo con fuego, otros simplemente dicen que es mentira, pero otros... confirman con su vida que era la sangre de unos jóvenes desaparecidos en el bosque hace mucho, mucho tiempo. Volviendo al caso, Ivan y Gastón ya se instalaron en una carpa en el corazón del bosque a tres quilómetros del pueblo. Eran ya las 7:30 y todavía habia luz del sol. Esperaban que se aleje rápido la tormenta que golpeaba fuertemente contra la tela de la carpa para poder salir a explorar por la noche el bosque. Pero la tormenta no sesó. Eran ya las 3:12 de la madrugada y la tormenta empeoraba. Cada vez mas fuerte. Cuando el agua comenzó a entrar dentro de la carpa, notaron increíblemente que las estacas salieron disparadas al aire. No les quedó otro remedio que salir de la carpa para no salir volando con ella también. El viento los arrastraba el la tierra. Se pararon y la carpa salió disparada al aire hasta perderse de vista. La lluvia los aturdió con su increíble ruido. Irrazonablemente el sonido del diluvio empezó a tornarse mas agudo. Hasta que se convirtió en un horrible grito de mujer, muy pero muy agudo. Y la vieron: estaba levitando en el aire una mujer toda mojada con los brazos extendidos, un vestido largo de ceda blanca muy delgada. Pero lo mas extraño eran sus gritos y su.... pelo, era liso, estaba mojado y era.... rojo, si era rojo. Ivan se calló al suelo del susto y del frio. Derrepente un fuerte viento lo levantó del suelo obligándolo a sujetarse de un árbol para no salir disparado como la carpa. El viento sesó, también sesó la lluvia y la luz que despedia la mujer de cabellos rojos no estaba. Ivan abrió los ojos y notó que todo estaba mas oscuro de lo normal. Dirigió la mirada a la mujer, y vió lo mas horroroso y melancólico que jamás habia visto en su vida. Su mejor amigo de toda la vida estaba en brazos de ella. Él estaba muerto. Se dio cuenta que la mujer le absorbía la sangre. Pero solo lo hacia con los dedos, le apollaba los dedos el la frente y le absorbía toda la sangre. Luego su amigo se evaporó en el aire y la mujer levitó aún mas altó entre los árboles y su cabello se alborotó y empezó a cubrir todo el bosque con sangre que escupía por el pelo de la cabeza. Y ella se fue. Y amaneció. Ivan se encontraba en la puerta de su casa frente al bosque con sus padres, eran las 8:04, la calle estaba llenos de policías y bomberos y mucha gente que se acercaba de las casa para ver que ocurría. Desde ese día se supo por que este pueblo se llama Pueblo Rojo, era cierto, por sangre de niño. Ivan recordaba cada invierno esa fecha, le fecha de la muerte de Gastón. Una muerte causada por su culpa, porque si no le hubiese insistido que entraran al bosque nada habría pasado. Recordaba su muerte, su sangre, la mujer. Recordaba las 3:12 de la madrugada cuando cada año volvía a sentir la sangre de su amigo rociándole la cara. Fuente: http://la-hermandad-de-la-abadia.lacoctelera.net/post/2008/08/09/la-mujer-del-pelo-rojo-leyenda-urbana-espanola

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Leyenda: Las Huellas del Niño Nazareno
Leyenda: Las Huellas del Niño Nazareno
InfoporAnónimo1/2/2010

“Por aquellos días se contaba que por la Parroquia, en la salida para Chinautla, todos los Viernes de Cuaresma a las doce de la noche pasaba un niño llorando. Queriendo vencer nuestra curiosidad, un viernes mi hermano y yo nos quedamos velando en la ventana de la casa. Cuando el reloj de la Candelaria dio las doce, oímos a lo lejos un gemido de niño, tan triste y tan solo que nos paro los pelos, y ya no pudimos abrir la ventana de lo asustados que estábamos; pasó el llanto del Niño Nazareno con su cruz a cuestas cerca de donde estábamos nosotros. Y luego se fue perdiendo en la lejanía. Al otro día muy temprano salimos a la puerta, y vimos en la banqueta una hilera de gotas de sangre que el día anterior no estaban, con las huellas de los piesitos del niño; entonces decidimos seguirla, y lo hicimos por más de un kilómetro, pero no pudimos dar donde terminaban pues se internaban en el campo; el domingo ya no estaban las gotas de sangre, el viernes siguiente volvimos a oír el llanto; pero ya no quisimos volver a salir. El sábado aparecieron otra vez las gotas de sangre (yo ya no vivo por allá, pero mis amigos cuentan aún hoy día se oye a veces el llanto de aquel niño, los Viernes de Cuaresma)”. Fuente: http://panajachelenses.com/blog/2009/07/29/leyenda-las-huellas-del-nino-nazareno/#more-601

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Leyenda: El Joven y la Llorona
InfoporAnónimo1/2/2010

Una vez le pasó algo a un joven. Este joven tenía una novia pero esa muchacha vivía en el cantón Tzanjuyú, entonces este joven tenía que pasar hasta el otro lado del pueblo para poder ir a visitar a su novia. Una vez cuando la fue a visitar llevó una radio pequeñita. Como en esos tiempos no había radios, él había podido comprar una, se creía que era el único que tenía radio y estuvo haciendo demostraciones delante de su novia. Al rato de comenzar a platicar con su novia encendió la pequeña radio y al ratito la apagó y así siguió con su radio mientras platicaba. Así le pasó a ese joven, sólo por hacerse el importante delante de su novia, no se dio cuenta de que pasaron muchas horas de plática. De pronto la muchacha le dijo: “Ya puedes irte a tu casa, ya son las diez de la noche”. Cuando él escuchó lo que la novia le decía no le importó y dijo: “!Que se vaya la hora! ¡Que me importa!”. Así le dijo a la novia mientras encendía y apagaba su radio porque él quería que el sonido de la radio llegara a lo más profundo de los oídos de la muchacha. Cuando llegó las diez y media de la noche, el muchacho ya no quería regresar a su casa porque ya era una hora muy avanzada. Cuando al fin decidió irse, tomó un camino muy recto que salía de la casa de la muchacha hasta llegar a su casa. No era un camino ancho sino que era un gran callejón y en ese momento el caminito estaba tan oscuro, que el muchacho no podía ver ben por dónde pasaba. Cuando llegó a una cruz calle, ahí le salió una mujer con la cara bien palida y llorando a puros gritos. Pero ese joven sabía muchas oraciones contra los espantos, entonces hizo esas oraciones y en ese momento la Mujer Llorona se fue de ese lugar y desapareció de la vista de aquel joven. Entonces ese joven se alegró mucho y se puso a correr para llegar pronto a su casa, y llegó a otra cruce de calles cuando sólo le faltaban dos cuadras para llegar a su casa. Llegando ahí, de repente, se le apareció otra vez esa Mujer Llorona. En ese momento sí que ya no pudo hacer nada y vino la Llorona, abrazó al muchacho, le miro bien la cara y le dijo: “!Ahora sí, ya encontré a mi hijo, ya encontré a mi hijo!”. Cuando el muchacho se dio cuenta de lo que estaba haciendo, comenzó a gritar. Algunas personas oyeron sus gritos, pero no salieron a ayudarle, porque al ver la cara tan colorada de esa Llorona, la gente tuvo miedo de ayudarlo. Como el muchacho no paraba de gritar, un hombre que se llamaba Coquix, lo oyó. A ese hombre Coquix no le había entrado el sueño porque sus hijos padecían de sarampión y hacía varias noches que no podía dormir. Pero cuando don Coquix oyó que el joven no paraba de gritar, agarró un machete de dos filos, lo golpeó sobre las piedras y se fue buscando a la Llorona a quién encontró abrazando al muchacho. Cuando la Llorona se dio cuenta de que un hombre llegaba con un machete en la mano, soltó al muchacho y se fue huyendo del lugar. Cuando la Llorona huyó. Coquix y el muchacho pudieron observar que ese espanto no pisaba en el suelo sino que andaba por el aire. Al muchacho que había agarrado lo encontró casi muerto. Recién cuando lo ayudaron volvió a su estado normal. Entonces el muchacho ya no pudo irse a su casa. Se quedo durmiendo con don Coquix y recién se fue al dia siguiente. Fue así como aprendió a que debe estar a la hora en su casa, en vez de andar presumiendo lo que había comprado. Y también de que debía ser una persona humilde de corazón porque la Mujer Llorona persigue a los de sucio corazón. Fuente: http://panajachelenses.com/blog/2009/05/13/leyenda-el-joven-y-la-llorona/

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Leyenda: La Dama de Negro
Leyenda: La Dama de Negro
InfoporAnónimo1/2/2010

“Sucedió que antes del terremoto. Un señor tenía un landó y hacía viajes por la ciudad; cierto Jueves Santo por la noche caminaba por la calle del cementerio, y una señorita vestida de negro y con velo en la cara, lo montó, y le pidió que la llevara a todas las iglesias a visitar sagrarios; así lo hizo el cochero. Al terminar los nueve sagrarios, la mujer le pidió que la regresara al mismo lugar donde la había encontrado; el cochero la llevo a las puertas del cementerio; ella entonces se bajó del landó, y le dijo que como no tenía como pagarle en ese momento, que fuera a la dirección que en ese mismo instante le escribió en un papel, y que allí le pagarían el valor de la carrera; para que le creyera le entregó una cadenita de oro que tenía en el cuello; después la mujer se internó en el cementerio. El cochero, a pesar de su extrañeza, fue al otro día a la casa que la dama le había dicho, por el callejón de la Cruz; y cuál no sería su susto, cuando le dijeron que aquella muchacha, a la que había llevado a ver sagrarios, hacía un año que había muerto. (Creo que Mercedes se llamaba la patoja; sí, estoy seguro que Adriana Mercedes era su nombre)” Fuente: http://panajachelenses.com/blog/2009/07/24/leyenda-la-dama-de-negro/

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Las caras de belmez
InfoporAnónimo5/5/2009

Bueno... el segundo post del dia (mio xD)... jajaja bueno espero q le guste la info... la saque de una pagina conosida mia Si es repost avisen xDDDD aunq vi q se postio varias veces esto esta bien completito _________________________________________________________________________________________ Bélmez de la Moraleda , un pueblo olvidado de la provincia de Jaén, enclavado en las estribaciones de Sierra Mágina (España), hasta 1971 sólo era conocido por los vecinos de las demás localidades de la zona, igualmente bellas, modestas, tranquilas, entrañables, donde los acontecimientos importantes eran el bautizo del hijo de éste o la muerte del tío de aquél, las lluvias de abril o la sequía de agosto. Pero el nombre de Bélmez dio la vuelta al mundo hace varios años, a raíz de uno de los más extraños fenómenos de que se tenga noticia en España.El número 5 de la calle Rodríguez Acosta, en Bélmez de la Moraleda, corresponde a una casa de pueblo igual a tantas otras. La fachada encalada y el balcón lleno de flores son los de cualquier vivienda andaluza. Es cierto que los vecinos recuerdan que esa casa y la que lleva el número 3 fueron construidas en el emplazamiento de la antigua iglesia y el cementerio adyacente. Según los ancianos del lugar, en el número 3 se registraba actividad poltergeist en tiempos no muy lejanos, y si tenemos en cuenta que muchos ocultistas sostienen que la energía psíquica queda fijada a los lugares donde se ejerció, quizá nos resulte más fácil aceptar el desconcertante fenómeno de las caras de Bélmez. La historia empezó el 23 de agosto de 1971. Hasta ese momento, ningún fenómeno fuera de lo común había alterado la vida de Juan Pereira Sánchez y de su esposa, María Gómez Cámara, que vivían solos en la casa, pues los hijos estaban casados y habían abandonado el hogar paterno. Pero ese día la mujer advirtió, por primera vez, que en el suelo de la cocina, a poca distancia del fogón, había una cara extraña. Según contaron después, la “cara” - y las que le siguieron - no apareció de pronto: en el piso de cemento se formó una mancha que fue evolucionando durante unos días hasta llegar a reproducir con fidelidad la apariencia de un rostro humano. La noticia corrió por el pueblo como un reguero de pólvora, y la sorprendente aparición pudo ser observada por muchos de sus habitantes. Pero esa inquietante cara en el suelo de la cocina atemorizaba a los Pereira, y uno de sus hijos, Miguel, procedió a picar cuidadosamente el lugar donde se encontraba, hasta hacerla desaparecer, y a continuación lo alisó con cemento. El esfuerzo resultó inútil, pues algunos días después, ya en el mes de septiembre, comenzó a aparecer, exactamente en el mismo lugar del suelo que había sido renovado, una nueva cara, de rasgos muy acusados y gran expresividad, que produjo auténtico temor en el desconcertado matrimonio. Según relataron los dueños de la casa a los periodistas que los asediaban, las caras no aparecían ya totalmente formadas. Lo primero que podía distinguirse eran los ojos, y después iban surgiendo gradualmente la nariz, la boca y el contorno. Los comentarios y las versiones tomaron tales vuelos que el Ayuntamiento de Bélmez se vio obligado a intervenir: unos albañiles, ayudados por Miguel Pereira, “recortaron” la segunda cara aparecida en el suelo y excavaron hasta llegar casi a los tres metros de profundidad. En el hoyo practicado aparecieron varios huesos humanos, testimonio sin duda del cementerio sobre el cual está construida la casa. La cara recortada por orden del Ayuntamiento, de 40 cm de base por 60 de altura, adorna, protegida por un cristal, la cocina de la familia Pereira. Es quizá la más nítida y definida de las que aparecieron. Poco después, y una vez cubierto el hoyo con cemento, comenzó nuevamente el proceso. El 10 de septiembre una nueva cara, algo más difusa, aparecía lentamente en el mismo lugar. Miguel Pereira, alarmado, la recortó y volvió a reparar el suelo de la cocina, donde una extraña fuerza se empeñaba en crear diseños que sembraban la inquietud no sólo en la familia, sino en el pueblo entero y en el gran número de visitantes que llegaban hasta allí alertados por los medios de comunicación. Pero los esfuerzos del joven fueron inútiles, pues algunos días después apareció una nueva cara, esta vez la de una mujer joven y bella, que poco a poco fue rodeada por otras más pequeñas, a modo de satélites. Desde ese momento, la familia, resignada, dejó de luchar contra la fuerza desconocida. Más adelante apareció una nueva cara conocida popularmente como el Pelao, que fue retirada del suelo en 1975. Y una vez más, cuando parecía que todo había acabado, volvieron a surgir en el mismo lugar caras que, tras evolucionar lentamente, desaparecieron un año más tarde para dejar sitio a nuevas imágenes, de contornos menos precisos, que son las que pueden apreciarse en la actualidad. La polvareda que provocaron las “caras de Bélmez” no se ha disipado todavía. Las explicaciones abarcan todo el abanico de prejuicios y creencias racionales que suelen manifestarse ante cualquier fenómeno que escapa a las reglas corrientes. Milagro, afirmaban unos. Fraude publicitario, sostenían otros. Hubo quien arriesgó la hipótesis de que las caras pertenecían a los difuntos, cuyo descanso había sido perturbado por la construcción de la casa sobre sus tumbas. La pregunta que se planteaba era por qué habían esperado siglos para manifestar su incomodidad. Pero entonces salían a colación los ruidos y gemidos inexplicables que se habían escuchado en la casa contigua cien años atrás. Los investigadores parapsicólogos proponían una teoría más sencilla, desde su punto de vista: alguno de los ocupantes de la casa era un dotado, alguien cuyo subconsciente poseía el tipo de energía que suele producir efectos poltergeist. Sólo que en lugar de provocar desplazamientos, golpes y levitaciones, esa energía modificaba la materia, creando en ella imágenes que expresaban un mensaje que nadie ha sabido descifrar. El punto de vista de los escépticos se inclinaba por explicaciones más prosaicas. El deseo de notoriedad o de compensaciones económicas podía explicar la creación furtiva de imágenes. El problema era quién… y cómo. Evidentemente, ni el señor Pereira ni su esposa tenían los conocimientos precisos para representar rostros misteriosos, y las malas lenguas acusaron a un pintor local de ser el autor de las “caras”. Pero el pintor en cuestión pudo demostrar que en el momento de la aparición de las primeras imágenes se encontraba muy lejos de Bélmez, de modo que quizá convenga buscar por otros caminos. Leonardo da Vinci, el más intelectual y analítico de los artistas del Renacimiento, dijo una vez que quien no era capaz de imaginar batallas en una mancha de humedad, no podía ser pintor. Es posible que algunos consideren esta frase como una boutade del genial italiano, pero detrás de ella se esconde una verdad profunda. El ojo humano tiene una tendencia natural a recomponer las imágenes que registra la retina, a ordenar el caos, por así decirlo. Igual que una nube en el cielo de verano adopta la forma de una montaña nevada, de una bandada de pájaros, de un rebaño de ovejas.., o simplemente de un bocadillo, según la imaginación del que la contempla, una mancha que aparece de forma casual en un suelo de cemento puede adoptar el contorno de una cara, una raya transformarse en una nariz o una sonrisa, y una zona más oscura en la sombra de una barba. Y cuando el primer espectador exclama “¡Mira, si parece una cara!”, está transmitiendo a sus interlocutores su recomposición de esas manchas y rayas, sugestionándolos, en el mejor sentido de la palabra. En una cocina como la de la familia Pereira hay dos elementos abundantes: hollín y grasa. Dichos elementos pueden depositarse en el cemento húmedo antes de que éste fragüe, difuminándose o concentrándose al azar de un golpe de la llana del albañil. Y a medida que el cemento se endurece, el hollín (pigmento que, por cierto, usaron los desconocidos, remotos y geniales artistas que decoraron la cueva de Altamira, por ejemplo), combinándose con la grasa o rechazado por ésta, puede agruparse configurando formas que después son interpretadas como “caras” por quienes las contemplan. A esto se objetará que es muy fácil reconocer una cara, que nadie puede llamarse a engaño. Pero también podría sacarse a colación por lo menos un caso famoso de imagen percibida o no, con la misma seguridad, por grupos de personas cultas y acostumbradas a “mirar”: el buitre que Freud veía en Santa Ana, la Virgen y el Niño, famoso cuadro de Leonardo ubicado en el Louvre. Freud veía con tanta claridad el contorno de un buitre en el perfil de las figuras que escribió un ensayo sobre el tema, analizando las raíces psicoanalíticas inconscientes del artista. Pero muchos de sus discípulos más notables han confesado su incapacidad para distinguir al buitre. Entonces, ¿no podríamos suponer que quienes vieron en las “manchas” de Bélmez “caras” acabadas tenían simplemente tanta capacidad para recomponer imágenes como el gran psicoanalista Vienés? Uno de los argumentos en que se apoyaban los partidarios del origen psíquico de las caras de Bélmez era que se podía raspar la superficie del cemento sin que las imágenes desaparecieran. Si hubiesen sido pintadas por una mano humana, habría pintura en la superficie, afirmaban. Estas personas desconocían, evidentemente, la técnica del fresco, en que los colores, que se emulsionan con la cal, quedan por de bajo de ésta una vez fragua. O sea que es posible que un fresquista hubiese pintado las caras y, una vez secos los materiales, podía rascarse la superficie del suelo sin que se alterara la imagen. Pero, ¿quién pudo haber sido el fresquista que trabajó durante meses en casa de los Pereira, creando toda una serie de caras diferentes? ¿Cómo se las arregló para que las caras fueran apareciendo gradualmente? Sus conocimientos de química tendrían que haber sido muy completos y sutiles para obtener semejante efecto. Y puede argumentarse al respecto que una persona con tales conocimientos técnicos no necesitaría de semejante superchería para ganarse la vida o para adquirir notoriedad. De modo que el enigma sigue en pie. Algunas de las caras, protegidas por cristales como si se tratase de valiosas obras de arte, continúan adornando la casita de los Pereira en Bélmez de la Moraleda, a disposición de quien desee contemplarlas. Y la polémica sigue, y seguirá durante mucho tiempo, entre quienes hablan de ectoplasma y energía psíquica y aquellos que prefieren creer en la astucia de unos y la sugestibilidad de los más. A continuación les ofrecemos la posibilidad de disfrutar del documental completo sobre este tema: link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=5zbfY7u-ZBA link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=43oxm-V5PFY link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=1hteLdGoVxI _________________________________________________________________________________________ Espero q les guste xD Fuente: Enigmas y Misterios

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Las pistas de Nazca
Las pistas de Nazca
InfoporAnónimo6/12/2009

Fuente Echo por: andersmalkav. Pagina: Enigmas y misterios. COMENTAR ES LA MEJOR FORMA DE AGRADECIMIENTO En Perú, a 450 kilómetros al sur de Lima y cerca del océano Pacífico, se encuentran las pampas de Ingenio, Nazca, Palpa y Socos. Allí, en planicies elevadas entre los 460 y los 670 metros, se extiende un enigma arqueológico que ha llamado la atención de los curiosos desde que fue observado por primera vez por el conquistador español Cieza de León, en 1547: cientos de líneas rectas que a menudo superan un kilómetro de longitud, grandes trapecios, espirales, triángulos, ‘plazas’ y dibujos de animales y personas se reparten de forma caótica en el desierto.Un colibrí, un cachalote, una araña o un mono – de tales dimensiones que es necesario tomar una avioneta para poder observarlos – componen un insólito paisaje arqueológico considerado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco. * ¿Quién hizo estos dibujos? * ¿Cuándo? * ¿Para qué? Los arqueólogos Johny Isla Cuadrado y Markus Reindel dicen haber obtenido las respuestas a estos interrogantes. Los dos científicos encabezan desde 1996 un equipo arqueológico de la Fundación Suiza Liechtenstein para las Investigaciones Arqueológicas en el Exterior.La primera explicación sobre el significado de estos geoglifos se remonta al siglo XVI. Después de que Cieza de León observara «señales» sobre la llanura desértica, el corregidor Luis Monzón quiso darles un sentido y escribió en 1568 que las líneas eran carreteras. Paul Kosok, el primero en realizar una observación aérea ya en el siglo XX, dijo que se trataba de «rutas rituales». Poco a poco, influido por las ideas de la matemática alemana Maria Reiche, este estudioso publicó en la revista ‘Archaeology’ que Nazca era un gigantesco calendario astronómico. Tras las hipótesis de los científicos, más o menos razonables o arriesgadas, llegaron las incursiones inevitables de los escritores sensacionalistas. Erich von Däniken, el hostelero suizo que popularizó la teoría de que la Tierra fue visitada por extraterrestres en un pasado remoto, acogió el enigma arqueológico de Nazca con entusiasmo y lo convirtió en patrimonio de los seguidores de los platillos volantes. Däniken afirmó que las líneas de Nazca eran un recuerdo de sus famosos astronautas del pasado. Después de cinco temporadas de trabajo de campo, el equipo de Reindel e Isla ha aclarado el misterio de las llanuras de Nazca. Los arqueólogos han documentado y excavado más de 650 yacimientos y han conseguido trazar la historia de la cultura que generó estos dibujos, además de darles un sentido científico. El área investigada por estos expertos se extiende por los valles de Palpa, Viscas y Río Grande, una zona que abarca más de 350 kilómetros cuadrados, en los que se han localizado y topografiado cientos de asentamientos de diversas épocas. Los expertos afirman que esta región fue habitada de forma continua por las culturas Paracas y Nazca desde el año 800 antes de Cristo (aC) hasta el final del imperio Inca, en el año 1532 de nuestra era. Isla y Reindel han determinado que «las primeras líneas y figuras se elaboraron al final de la cultura Paracas, hacia el 200 aC», tomando como modelo las decoraciones de la cerámica. Los geoglifos alcanzaron su máximo esplendor cuando los asentamientos de la cultura Nazca estaban en pleno desarrollo (200 aC-650 después de Cristo). La evidencia arqueológica indica que los dibujos se dejaron de realizar a medida que surgían conflictos entre grupos de la misma sociedad. Para Isla y Reindel, el significado de estas figuras está relacionado con la importancia del agua para la cultura Nazca, que consiguió alcanzar un gran desarrollo en una de las zonas más áridas del planeta. En esta sociedad «el agua se distribuía con sistemas de riego bien organizados sobre toda la parte media y baja de los valles», según explican estos expertos. El agua jugó un importante papel en la religión local. Las excavaciones han sacado a la luz pequeñas estructuras situadas en los geoglifos en las que se han encontrado ofrendas de productos agrícolas y animales, sobre todo marinos. «Entre éstos destacan las conchas de ‘Spondylus’ que en el área Andina han sido considerados, desde hace miles de años, como símbolos de agua y fertilidad». Los dibujos formaban un paisaje ritual cuyo fin debió ser propiciar la provisión de agua. Para confirmar la relación entre las figuras y los asentamientos era necesario encontrar las poblaciones más importantes de la cultura Nazca. Isla y Reinkel han conseguido localizar el centro administrativo y religioso de esta sociedad, durante época temprana, en el lugar de Los Molinos. Otro yacimiento, Los Muños, fue la capital durante la época Nazca Medio (200-400 dC). Ambos lugares, que descubrieron a los arqueólogos la existencia de una arquitectura planificada, se encuentran en las cercanías de los geoglifos. Tumbas, edificios monumentales, estructuras aterrazadas y ofrendas son los testigos de una sociedad compleja muy humana y nada extraterrestre. Estacas y cordeles. Elementos tan simples como éstos sirvieron a los antiguos pobladores de Nazca y Palpa para trazar las líneas y dibujos que tachonan el desierto. Los que sueñan con tecnologías desconocidas, heredadas de misteriosas civilizaciones perdidas, suelen sentirse decepcionados con las explicaciones de los arqueólogos. Sin embargo, la sencillez del método de elaboración y la espectacularidad de los resultados son una muestra admirable del ingenio humano. Vistas de cerca, estas líneas se convierten en simples surcos en el suelo: son zanjas que nunca superan los treinta centímetros de profundidad por otros tantos de anchura. Las características geológicas de la pampa propician que no sea necesario mucho más para obtener un resultado visible.nLa superficie está compuesta por una capa de guijarros de un color rojizo oscuro causado por la oxidación, que cubre otra de un color amarillento claro. Los nazcas se limitaron a retirar las piedras superiores siguiendo un trazado que previamente habían señalado con estacas, unidas por cordeles, a partir de un modelo a escala menor. Las piedras eliminadas eran acumuladas en pequeños túmulos que todavía se conservan. Si se tiene en cuenta que los ‘dibujantes’ nunca pudieron observar su obra, que se aprecia sólo desde el aire o parcialmente desde algunas lomas, la perfección del resultado es llamativa. El clima se encargó de las labores de conservación: * Este desierto es uno de los lugares más secos del mundo, con un promedio de media hora de precipitaciones cada dos años. * Los dibujos siempre han estado a salvo de ser borrados por lluvias torrenciales. Tal vez parezca una respuesta lógica, y calme la curiosidad de mucha gente por este tradicionalmente enigmático lugar, sin embargo, quedan muchas preguntas en el aire y para mucha gente sigue sin ser satisfactoria una respuesta que lejos de ser consecuente con la lógica que impide ver estas formas desde el suelo, da una solución muy humana. Pero, ¿realmente es esta la respuesta correcta? A continuación les ofrecemos la posibilidad de disfrutar del documental completo sobre este tema: COMENTAR ES LA MEJOR FORMA DE AGRADECIMIENTO

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HellBoy 3
InfoporAnónimo6/14/2009

Fuente http://salondelmal.wordpress.com/2008/08/07/hellboy-3-%C2%BFpodria-ser-el-final-del-personaje/ Hellboy 3: ¿Podría ser el final del personaje? Hellboy 3… Aun cuando la agitada agenda de Guillermo del Toro hará que la película no vea la luz antes de cuatro años. Precisamente, no hace mucho el director hablaba sobre la saga de “Hellboy” como una trilogía. La primera película sobre su nacimiento, la segunda respecto a sus decisiones juveniles y la tercera trataría sobre volverse adulto y enfrentar las consecuencias de esas decisiones. “La tercera sería sobre enfrentar tu destino, si algo así existe, y hacer la decisión definitivo”, señaló. La gente de MTV se acercó a Mike Mignola, creador del personaje, y le preguntó respecto a la tercera entrega. Así, se encontraron con “una pequeña disputa” sobre el objetivo del cierre de la trilogía: “El problema es – lo que Del Toro me habló es que “Hellboy III” sería el final de Hellboy y es allí donde tenemos el gran conflicto. Mi versión de Hellboy en los cómics es una historia con un final, pero me tomará 15 años en llegar a el. Si él hace “Hellboy III” y es la muerte de Hellboy, me dejaría con el cómic a medias… pero yo no estoy terminado aún”. Están advertidos al respecto: “Mi Hellboy no va a tener hijos“, señala Mignola en contraste a la historia de la segunda entrega. “Mi Hellboy va a morir, pero yo quiero ser el que haga eso. Si del Toro hace mi final, no habrá muchas sorpresas cuando yo llegue al final del cómic“. En todo caso, Guillermo del Toro no ha señalado explícitamente que está buscando un final en donde el personaje estire la pata. No, y es que también el creador agrega que “no hemos pasado mucho tiempo hablando sobre cual sería su versión de la historia, y tampoco gasto mucho tiempo pensando al respecto“. Pese a ello la preocupación está en su mente y aunque el personaje del cine a explorado territorios que no ha trazado en su cómic, Mignola no puede sino pensar que del Toro está concluyendo la historia. En definitiva, aunque el director mexicano tiene que preocuparse de “El Hobbit” antes de meterse de lleno a una tercera película, no hay nada definido y existen más dudas que respuestas, Mignola señala que si la cosa no termina como quiere, y su final es la mejor forma fílmica de avanzar “eso quedará entre del Toro, mi terapeuta y yo“. Y es que “aun estoy haciendo crecer a Hellboy, no he terminado con el personaje aún“.

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Peligro NOD32
Peligro NOD32
HumorporAnónimo1/3/2010

ESET NOD32 ESET NOD32 es un programa antivirus, de origen eslovaco. El producto está disponible para Windows, Linux, FreeBSD, Solaris y Novell, y tiene versiones para estaciones de trabajo, dispositivos móviles, servidores de archivos, servidores de correo electrónico, servidores gateway y una consola de administración remota. Todo funciona bien hasta que... ReBoLuCiOn De ESET!!!!!!! Graba tus videos en con la Zx1

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Imagenes Curiosas
HumorporAnónimo5/21/2009

Bueno Son unas cuantas imagenes q encontre ... Fuente: Click en la imagen para entrar en la pag. Que les parecen? xD

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