kpoman
Usuario (Argentina)
2da parte de 3 historias de terror El espiritu del niño muerto Cuando ocurren cosas, normalmente es a una persona o un grupo de personas compartiendo la misma experiencia, pero esto que voy a contar sucede en un pueblo, y ocurre a todos sus habitantes, los cuales ya están acostumbrados... Pero yo, como visitante, y mis primas, hemos vivido unas experiencias que a la gente de allí les parece "normales". Fuimos a ese pueblo donde mis tíos tenían en las afueras una casa cerca del pantano. Para ir al pueblo tenías que seguir un camino de tierra durante cuatro kilómetros hasta llegar. Como en la casa de noche nos aburríamos, mis tíos nos acercaban al pueblo en coche para que pasáramos allí unas horas con los chicos del pueblo. Era verano y las noches invitaban a pasarlas hablando y disfrutando de compañía. Los chicos del pueblo al principio nos parecían muy fantasiosos o que nos querían meter miedo. Decían que algunas noches se oía el gemido de un niño pidiendo ayuda... pero no venía de ninguna parte, sino de todo el pueblo. Cada uno de los habitantes lo oía en su propia casa, en la calle, en la tienda, en el bar... partía de las paredes, del suelo... a veces incluso sentían un empujón violento que los lanzaba al suelo... Contaban que incluso una mujer embarazada perdió a su hijo en la plaza una tarde en la que se encontraba hablando con unas amigas al sentir que unas manos aprisionaban su vientre con tanta fuerza que la hizo abortar allí mismo. Ella estuvo a punto de morir y cuando se recuperó, se fueron del pueblo y no volvieron a él. Les preguntamos que quién podría provocar esas cosas... y que después de lo de la mujer ¿cómo es que la gente no se va del pueblo también? Entonces nos contaron una especie de leyenda y del por qué creen que "eso" atacó tan ferozmente a la mujer. Hacía unos diez años, unos niños del pueblo decidieron irse una noche de verano a otro pueblo vecino. Para ello tenían que atravesar un campo donde en uno de los laterales estaba el cementerio que compartían los dos pueblos y que se hallaba justo a la mitad del camino. Cuando ya estaban bien avanzados oyeron un crujido a sus espaldas. Era el hermano menor de uno de ellos. Le instaron a que se volviese a casa pues no querían cargar con críos y éste se negó en rotundo, más que nada es que le daba miedo volverse solo. Entonces decidieron despistarle. Al llegar a la altura del cementerio dijeron que iban a jugar para esconderse en él. Como había luna llena se veía bastante bien, este chico aceptó sin sospechar nada... Ya en el cementerio, uno contaba y los demás se escondieron todos juntos, mientras este chico se escondía en otro lado pensando que todos estaban haciendo lo mismo. Cuando ya le perdieron de vista, los chicos se reunieron y salieron por una de las tapias dejando a este chico escondido. No podían evitar reirse de lo fácil que había resultado engañarlo hasta que oyeron un grito desgarrador... Al principio pensaron que se trataba de una broma, hasta que el segundo grito reaccionaron y volvieron a entrar en el cementerio... Estuvieron buscando por todas partes pero no le encontraron, gritaron su nombre, dieron vueltas y más vueltas y nada. Al cabo de muchas horas, cuando ya despuntaba el alba decidieron buscar ayuda en el pueblo con la esperanza de que el chico les hubiese gastado una broma y se hubiese ido a casa. Al llegar al pueblo, el hermano fue a su habitación, no había dormido allí, la madre le preguntó por su hermano pequeño y éste le tuvo que contar la verdad. La madre avisó al padre y éste a todo el pueblo... Salieron todos en busca del muchacho al cementerio. Cuando llegaron allí, uno de los vecinos descubrió con terror que el cuerpo del chico se encontraba en una de las fosas que acababan de abrir días antes para un nuevo difunto... El chico tenía la cabeza reventada, los huesos de las piernas y de los brazos retorcidos en una figura grotesca, los ojos cristalizados por el pánico y la boca en una mueca de absoluto terror... Fue un día negro en todo el pueblo, nadie se explicaba lo que había ocurrido allí. El hermano, con los años, fue internado en un psiquiátrico pues decía que su hermano se estaba vengando de él, le veía en todas partes, le pegaba... Los médicos le diagnosticaron neurosis obsesiva post-traumática, pero no podían explicar los contínuos moratones que aparecían por todo su cuerpo, incluso en la cara... Al cabo de unos años, la madre de estos hermanos se quedó embarazada... y a los siete meses le ocurrió lo que ya contaron antes: Algo había provocado la muerte de su bebé y quizás su propia muerte de la que escapó por poco. Los chicos decían que los gritos que oían por las noches eran iguales que los que oyeron en el cementerio. Oyendo esta historia la verdad es que les creímos... habíamos pasado un buen rato de miedo y nuestro tio nos vendría pronto a recoger para llevarnos a casa... Cuando íbamos hacia el coche, sentí un golpe fuerte en mi espalda que me obligó a apoyarme en mi prima de una forma violenta. Casi nos vamos las dos al suelo... Miré hacia atrás, pero los chicos estaban hablando entre ellos a unos tres metros de nosotros. Mi tío dijo que me había tropezado. Mi prima, sin convencerse del todo, fue hacia los chicos, cuando de repente volvió la cabeza hacia el otro lado de forma violenta... Dijo que alguien la había abofeteado... y tenía una mano marcada en la cara... una mano pequeña... Nos asustamos muchísimo... y empezamos a gritar presas de la histeria... Los chicos vinieron a auxiliarnos mientras mi tío abría el coche rápidamente para meternos dentro. Los chicos hicieron una barrera con sus brazos protegiéndonos de lo que fuese y pudimos meternos en el coche. Por el cristal pude ver cómo golpeaban a algo invisible que les estaba atacando. Mi tio condujo a gran velocidad tocando el claxon como un loco. Al llegar a la casa llamó a mis otros tios y todos fueron al pueblo a ayudar a los chicos, pero ya todo había pasado. Éstos se encontraban agotados por la lucha, con arañazos, golpes... pero dijeron que estaban acostumbrados, que no pasaba nada. Las agresiones en ese pueblo son esporádicas y no siempre a las mismas personas... pero ellos sienten que tienen que estar ahí para que ese niño que murió de forma tan violenta no esté solo... Llegará el momento en que pueda descansar en paz." La mujer del pasillo Esta historia trata sobre un chico que trata de hacer contacto con su abuela ya fallecida,pero no sabe lo que le espera. Una noche de Halloween, por hacer algo de miedo, jugamos a la Ouija, cosa de la que siempre me arrepentiré. La noche era fría, en el ambiente se notaba un aroma extraño, no sé definirlo con palabras; unos amigos y yo buscamos una vieja Ouija que mi familia siempre ha tenido guardada, era de mi bisabuela, la cual había muerto cuando yo aún no había nacido, y siempre había querido conocerla. Mis amigos hacían eso por diversión, yo por un fin, quería hablar con mi bisabuela. La Sesión comenzó, entre risas mis amigos bromeaban, yo estaba muy serio, concentrado, pero ellos no lo notaron, hasta que cayó un rayo que iluminó toda la habitación oscura, seguido de un trueno, que estremeció hasta el último de mis huesos. Asustados por el rayo, mis amigos, se quedaron en silencio, como yo, concentrándose, de repente, el puntero de la Ouija comenzó a moverse, preguntamos al unísono, quién era, pero no respondió. El puntero se movía sin cesar de un lado para otro, sin formar palabras. Al final paró, y lentamente, formó las siguientes palabras: "Estoy yendo a por ustedes". Llamaron a la puerta, pero nadie se atrevió a abrirla, oímos la voz de quien llamaba, era una mujer, estaba en el pasillo, gritaba por entrar a mi habitación, el cerrojo estaba echado, no podía entrar, pero parecía que iba a tirar la puerta abajo. La mujer gritaba desesperada, la puerta iba a caer, así que empujamos la cama para atrancarla. La mujer cada vez más desesperada, gritaba mi nombre. Yo tuve el impulso de abrir la puerta, pero me contuve, esos gritos eran desesperados. Entonces me di cuenta, era mi bisabuela, algo me lo decía, aunque no podía explicar cómo lo sabía. Me lancé a abrir la puerta, quería verla, tenía que verla, pero mis amigos me agarraron. Los gritos cesaron, una de mis amigas, tuvo un ataque de nervios, nos acercamos a consolarla, pero una voz grave y fuerte salió de ella diciendo que no nos acercáramos, nos quedamos de piedra. La mujer del pasillo comenzó a gritar de nuevo: "¡Se los advertí, y no me hicistes caso, ahora moriras!". Mi amiga comenzó a moverse de un lado a otro, diciendo que nos mataría, intentamos abrir la puerta pero no pudimos, los gritos volvieron a cesar, conseguimos abrir la puerta, yo salí primero, pero se cerró detrás de mí. Oí los gritos aterrorizados de mis amigos, histéricos, pidiendo socorro, dando patadas a la puerta para abrirla. Escribo mi historia, cuarenta y cinco años después de que ocurriera, pues acabo de salir de la cárcel, culpado por el asesinato de mis amigos, los cuales encontré muertos cuando conseguí abrir la puerta de mi habitación. La Ultima noche de las gemelas rubias Había una pareja que era muy feliz, cuando la mujer se embarazó la alegría fue doble porque iba a tener niñas gemelas. Al nacer, las bebés eran adorables y les pusieron como nombres Violeta y Verónica. Como es obvio, las gemelas eran físicamente como 2 gotas de agua, pero de carácter no podían ser más desiguales: Violeta era perfecta, alegre, cariñosa, lista y Verónica era más bien tímida, triste, callada. Aunque aparentaban llevarse bien y ser muy felices, la realidad era muy diferente. Una noche, los padres decidieron salir a cenar y dejar a las gemelas solas en casa por primera vez. "Yo me encargo de todo" dijo Violeta. Como la niña siempre había sido muy responsable, los padre accedieron. Se fueron felices mientras las gemelas se quedaban con un montón de juguetes y viendo su serie de tv favorita. Poco después de medianoche los padres regresaron y cuando abrieron la puerta de la casa, escucharon a Verónica muy alegre cantando "1, 2, 3, 4, a Verónica quieren ahora, 1, 2, 3, 4, Violeta se irá para no volver... ja,ja,ja". Extrañados pero contentos, porque las niñas parecían divertirse, los señores entraron en el cuarto donde Verónica estaba cantando. Pero, ¿dónde estaba Violeta? De repente, vieron un charco de sangre debajo de la cama de su hija predilecta pero lo peor estaba por venir: al quitar la sábana vieron el cuerpo mutilado de la niña, mientras Verónica seguía tarareando. Horrorizada por su obra se arrojó por la ventana y murió. La pareja no superó esta tragedia y también falleció al poco tiempo. Todavía no había pasado ni un año desde aquella fatídica noche, cuando una familia se fue a vivir a la casa de las gemelas, donde se escuchan voces raras, como de unas niñas jugando y cantando, pero de repente, la canción se convierte en un desesperado grito de auxilio... Bueno eso fue todo no se olviden de puntuar. 1RA parte http://www.taringa.net/posts/info/5111067/3-historias-de-terror-1ra-parte.html
Bueno aka va El Orfanato De Clara Desde que Clara llegó al viejo orfanato, sus cuidadoras sabían que no sería una niña normal, sus profundos ojos oscuros y la mirada penetrante no era normal en un bebé. Clara fue creciendo, demostrando ser tímida, muy reservada, nunca jugaba o cantaba, cuando los demás niños se burlaban de ella se podía ver el odio prominente en sus ojos. Siempre traía con ella una vieja muñeca de trapo. Lo que más preocupaba a las cuidadoras es que su pasatiempo favorito era encerrarse en el granero, colectar animales pequeños y escarabajos para matarlos. No lo hacía de inmediato, les arrancaba las extremidades, con sus pequeñas uñas les sacaba los ojos, los retorcía entre sus diminutas manos. Pero no lo hacía con la curiosidad de un niño, siempre se le veía seria, inmutable. Lo peor ocurrió cuando tenía ocho años, unos niños entraron al granero para molestarla, le jalaban el cabello, la atosigaban con insultos, se burlaban de su raro comportamiento. Un chico tomó una piedra y se la aventó, Clara lo miró muy fijo, el chico empezó a tener un ataque de pánico. Ella tomó un trinche y con fuerza descomunal se lo clavo, casi atraviesa por completo el cuerpo del chico. Todos salieron corriendo, cuando las cuidadoras llegaron, Clara estaba sentada sobre un montón de paja, con sus brazos rodeando sus piernas. Se balanceaba adelante y hacia atrás sin quitar la vista del chico muerto. No podían condenarla por ser una niña pequeña pero las cuidadoras pidieron cambio de orfanato o que la internaran en un psiquiátrico ya que ella no era una niña normal. Antes de su traslado al hospital, los niños decidieron tomar venganza por la muerte de su amigo. Esperaron a que oscureciera, entraron al cuarto de Clara y entre todos la arrastraron al granero. La amarraron, la pusieron en medio, dibujaron un círculo alrededor de ella, un chico tomó un bote de combustible y se lo roció encima. Otro sacó un fósforo de una caja que se había robado de la cocina y entre la insistencia de los demás, le prendió fuego a Clara. Ella se retorcía, gritaba, gemía, el dolor se reflejaba en su cara, y aunque su voz se distorsionaba se podía entender que decía que todos estaban condenados. Las cuidadoras no llegaron a tiempo para salvar a Clara, la encontraron completamente calcinada. A los pocos días comenzaron los sucesos, cada mañana, uno a uno, fueron apareciendo los chicos muertos en el granero, todos de forma brutal. Les sacaban los ojos de las cuencas, arrancaban sus lenguas, les fracturaban los brazos y piernas, les abrían el abdomen y con los intestinos formaban un círculo alrededor de cuerpo. Todo en un mar de sangre, el rostro siempre reflejaba una expresión de terror y sufrimiento impactante. Aunque las cuidadoras hacían rondas nocturnas, los chicos seguían apareciendo muertos hasta que el estado decidió cambiar el orfanato de residencia. Prepararon la mudanza y contrataron un camión para partir al día siguiente. Esa noche, misteriosamente comenzó un incendio en el granero que se extendió hasta la casa del orfanato quemándola por completo. Cuando por fin llegaron los bomberos no se explicaban por que nadie había salido del orfanato, las cerraduras no tenían llave. Pero en los marcos y puertas se alcazaba a ver marcas de rasguños desesperados, no hubo ningún sobreviviente, todos murieron quemados a orillas de las puertas. En el centro del destruido granero, encontraron una vieja muñeca de trapo intacta. Lo que quedaba del orfanato no fue demolido pero si abandonado. La gente que pasa por ahí, afirma que en las noches aparece la figura espectral de una niña con su muñeca afuera del granero que se desvanece al cruzar la puerta. ¿Vienes a jugar con migo? Hace un tiempo, una amiga mía y yo decidimos hacer espiritismo por primera vez, ya que nunca antes no habíamos atrevido a hacerlo. Llamamos a otras dos amigas para que nos acompañaran ya que a mí me habían dicho que probablemente con sólo dos personas sería más difícil que saliera algo. Nos costó trabajo convencerlas pero al final cedieron. Lo preparamos todo y, un poco asustadas, comenzamos. Pasó mucho tiempo y una de las compañeras a las que habíamos llamado, dijo -"Yo me voy de aquí,menuda tontería esta de la ouija". Nosotras nos asustamos un poco y decidimos dejarlo para otro día. Al cabo de unos días, la compañera que se había ido, me llamó, aterrorizada, diciendome que, de camino a casa después de haber ido a estudiar a la biblioteca, al pasar por delante de una casa en ruinas que hay cerca de su casa, una niña vestida de blanco le había pedido que jugara con ella. Mi amiga le dijo que no podía ya que tenía prisa por llegar a su casa, y acto seguido, ala niña comenzó a llorar con lágrimas de sangre. Mi amiga salió de allí corriendo y al llegar a casa, me había llamado. Hasta ahí fue lo que me contó mi amiga. Yo en un principio me lo tomé a broma, pero algo me hacía pensar que mi amiga hablaba muy en serio. En mi habitación comencé a darle vueltas al asunto y me acordé del dia en que habíamos hecho espiritismo y de las malas maneras con las que mi amiga se había retirado. Pensé que no tendría nada que ver y me dormí. Al día siguiente esa misma amiga me llamó porque iba a quedarse sola en casa estudiando y tenía miedo, así que decidí acompañarla ya que yo tenía también que estudiar. Cogí un autobús y, ya en su casa, nos pusimos a estudiar. De repente, oímos a nuesra espalda un ruido como de arañazos.Las dos miramos y comprobamos horrorizadas que la niña que ella me había descrito estaba sentada sobre la cama de mi amiga arañando la pared. Salimos corriendo de la habitación y al llegar a la puerta observé qe mi amiga no estaba, pero yo estaba demasiado asustada para esperarla. Un rato después, la policia llamó a mi casa informándome de que mi amiga había muerto de un ataque de asma, ya que mi amiga era asmática. La habían encontrado en las escaleras de su casa, con una expresión de terror en su cara. Yo estuve en tratamiento psiquiárico unos meses y ya me estaba recuperando pero el otro día en mi buzón apareció una nota escrita con letra de niña pequeñaque decía: "tu amiga murió por no jugar conmigo. tengo una muñeca nueva..." Yo creo que es una broma de algún chico del pueblo, ya que nuestra historia se ha hecho bastante popular en el pueblo, pero por otra parte tengo miedo... ¿vendrá a por mí? El sotano de la casa Recientemente compre una casa, a un tipo muy raro que parecía estar deseando deshacerse de ella. Lo único que me dijo fue, que tuviera cuidado con el sótano, que en el ocurrían cosas extrañas. En ese momento, no le di importancia, por que el hombre parecía que estaba loco y además apestaba a alcohol. Tuve que arreglar la casa por que estaba muy deteriorada por el tiempo, mientras lo hacia me di cuenta de que las puertas y las paredes tenían marcas como de aruñazos, como si alguien hubiera rajado las paredes con sus uñas. tape las marcas de las paredes y luego me fui a dormir. En mitad de la noche unos gritos espantosos me despertaron, los gritos parecían venir de sótano, me levante de la cama y me dirigí al sótano, justo en el momento que habría la puerta del sótano los gritos cesaron, baje muy despacio las escaleras y encendi la luz y me adentre en el sótano, tuve una extraña sensación, era como si algo me observase entre las sombras, un escalofrió recorrió todo mi cuerpo, mi corazón latía muy rápidamente y por mi nuca caía un sudor frió, mire hacia las paredes del sótano y vi que las marcas de los arañazos habían vuelto a aparecer, después de que yo las hubiese quitado. Fui hacia la chimenea y encontré unos periódicos que no se habían quemado del todo, mire la fecha de los periódicos y me di cuenta de que tenian unos 30 años. En ellos, salía una noticia, que decia que se habian producido unos asesinatos en una casa a las afueras de Texas, al parecer un hombre normal y toda su familia habían sido asesinados, sin dejar rastro de sus cuerpos, nunca encontraron los cuerpos era como si la tierra se los hubiese tragado. En el periódico salían unas fotos de los sucesos y en ellas se veían en las paredes arallazos como los de mi casa, me di cuenta de que esos crímenes se habían producido en mi casa, por eso el vendedor estaba tan eufórico al venderla. Dejo los periódicos donde estaban y me fui a dormir………. A la mañana siguiente siguiente, encontre todas las paredes escritas en ellas decían: “Ayudanos” “huye o el te matara” “El te observa”, era como si me estuvieran avisando, mire hacia el suelo y vi una especie de cuz que marcaba el suelo, empuñe un martillo y empecé a romper el suelo, cuando ya llevaba unos cuantos metros toque algo dura como una madera, seguí rompiendo hasta llegar a aquel objeto, era un ataúd, poco a poco abrí la tapa, mis manos temblaban y mi corazón parecía que me iba a explotar, termine de abrirlo y vi que dentro habían dos cuerpos, el una mujer y el de su hija, sus caras coincidían con las de el periódico. Pero en el periódico decía que también había muerto un hombre, pero en el ataúd no había ningún hombre. Los cuerpos tenían unas marcas y unas ropas como las que se utilizan en rituales satánicos. Me puse muy nervioso y intente salir de hay lo mas rápido posible, de repente algo me golpeo la cabeza y caí inconsciente al suelo. Mientras estaba inconsciente tuve un sueño, en el sueño salían la niña y su madre, eran las mismas del ataúd y me decian una y otra vez: “Te habíamos avisado” “Te aviamos avisado” “””””””””””””””””””” no paraban de repetir eso una y otra vez. A rato me desperté, estaba todo oscuro no podía ver nada, era como si estuviera en otro sitio, estire la mano y toque una pared, yo estaba acostado boca arriba, ¡era un ataúd estaba dentro de un ataúd! Estaba encerrado en un ataúd, grite con todas mis fuerzas pidiendo Ayuda pero era inútil nadie me oía, arañe el ataúd con las uñas me estaba destrozando las uñas con la madera las astillas de la madera penetraban en mi piel como si nada, yo no sentía nada de lo nervioso que estaba. Me puse a pensar quien o que me había hecho esto. Solo alguien realmente malvado podía hacer algo hasi. Poco a poco, el ataúd iba perdiendo oxigeno, mis parpados se desvanecían y yo empezaba a caer en un sueño eterno. FIN “En el terror lo único que hay que temer son tus propios miedos” Bueno eso fue todo no olviden de comentar y puntuar y en el terror el unico miedo son tus propios miedos.Chau mas historias en http://www.escalofrio.com 2DA parte http://www.taringa.net/posts/info/5116113/3-historias-de-terror-2da-parte_.html