lunaticoblanco
Usuario (Argentina)

(Post Rapidito y al pie, apto para subnormales Pro) Conozca a Esteban Bullrich, ministro de Educación del nuevo gobierno de Carlos Saúl Macri En 2012 fue denunciado ante la justicia por mal desempeño de las funciones, debido a la implementación de un número telefónico gratuito (0800 “buchón”) para denunciar actividades políticas dentro de las escuelas, que fue rechazado con la movilización de los estudiantes y docentes. Durante su gestión se ordenó el cierre de 221 cursos en todos los niveles: afectando a 144 cursos de nivel primario, 52 de nivel medio y 25 de escuelas técnicas. Cierres, cursos de poco alumnos en la zona norte y desdoblando grados de más de 30 alumnos en el sur. A comienzos del 2014 implementó el famoso sistema de “inscripción on line” que hizo saltar la ficha de las problemáticas de construcción de escuelas; el 3 de febrero afirmó que su renuncia está a disposición de Mauricio Macri tras reconocer su error por los 9000 niños del nivel inicial que quedarán sin vacantes en las escuelas públicas de la Ciudad. Hoy siguen más de 5 mil chicos sin vacantes y no se construyó, durante toda su gestión, ninguna escuela. Para palear esta situación Bullrich compró Aulas Container. Para este 2015, Esteban Bullrich, realizó desde su ministerio al menos diez contrataciones directas por montos superiores a los 300 mil pesos a la empresa trucha de Fernando Niembro." JAJAJAJA!!! CAMBIEMOS!!!

El director de cine subió a Twitter la foto de una tapa de Página 12 en el año 97, pero no observó las polémicas declaraciones de Macri en los recuadros. El reconocido director de cine, Juan José Campanella, adoptó desde hace algunos meses una fuerte postura contra el gobierno nacional, y decidió comenzar a hacer campaña mediante Twitter por el candidato de la oposición, Mauricio Macri. Este sábado, aprovechando sus casi 450 mil seguidores, Campanella publicó un tuit en donde intenta despegar al candidato de la alianza Cambiemos del gobierno de Menem, recreando una recordada tapa de Página/12 del año 1997, donde Macri pide que no haya otro gobierno del riojano. Sin embargo, el director de cine ignoró los recuadros que esa tapa contiene, en donde el ex presidente de Boca afirmaba que las Islas Malvinas "serían deficitarias", que la "homosexualidad es una enfermedad" y que Duhalde "no privatizó nada":

Albino: "El virus del SIDA se combate con conductas éticas" El futuro funcionario de Salud de Macri desconfía del uso del preservativo. Además, calificó a la homosexualidad de "problema". El titular de la Fundación Conin, Abel Albino, a quien Mauricio Macri eligió para estar al frente de la lucha contra la desnutrición en su futuro gobierno, aseguró hoy que "la homosexualidad es un problema" que podría estar determinado por "violaciones dentro de la familia" y consideró que "el recto es un órgano de expulsión, no de absorción". Además, dijo que "el preservativo no sirve para prevenir el SIDA" y propuso "terminar con el turismo sexual" para evitarlo. "La homosexualidad es un problema. No hay una sola causa que la determine, que se elimine y se terminó. No es una enfermedad, pero es multicausal", afirmó Albino entrevistado por Ernesto Tenembaum en Radio Con Vos, y agregó que "hay muchas variables que determinan la homosexualidad, a veces son violaciones dentro de la familia". Según el médico pediatra al que Macri propuso poner al frente del Programa Integral contra la Desnutrición, "el recto es un órgano de excreción, no de absorción". "No está anatómicamente hecho para eso, puede traer incontinencia luego. El sexo oral y anal es contra la naturaleza", sostuvo, y consideró: "No hay que violar el orden natural. Si a una pareja le gusta, es su problema". GRACIAS POR VOTAR ÉSTO, IMBÉCILES.

El #Masculinismo tiene cura: Un centro para tratar a golpeadores Es una iniciativa conjunta de las áreas de Justicia y de Salud de Córdoba; se realizan tratamientos individuales y grupales para cambiar conductas; alto impacto del consumo de drogas y de alcohol. “Me detoné: le pegué un patadón a la puerta y entré. Gritaba y pasó?” Lo que pasó fue que Mario, de 41 años, golpeó a su mujer. Esa noche ella se cansó y llamó a la policía. Él estuvo diez días preso y tiene una restricción de acceso al hogar. Desde hace algo más de dos meses asiste al Centro Integral para Varones en situación de violencia de género que funciona en esta ciudad. Después de 21 años en pareja y con cinco hijos, Mario (no es su nombre verdadero) cuenta a LA NACION que los episodios de violencia -sobre todo verbal y emocional- se fueron acrecentando. “Gritos, maneras de tratar, querer siempre imponer lo que yo quería, mi forma de pensar. Ella reclamaba y a mí no me importaba”, admite. El centro -una iniciativa en conjunto de los ministerios de Justicia y de Salud- atendió entre el 1° de julio y el 16 de agosto a 160 hombres; el 90% llegó por derivación judicial. Ocho de cada diez tienen menos de 50 años; casi todos, oficio o profesión. La mayoría son agresores, aunque hay algunas víctimas. En esos casos se redobla el trabajo para detectar si quien llega enunciando esa característica no busca “cubrirse” de una eventual denuncia. El psiquiatra Jorge Ibáñez, coordinador del área clínica, explica que la novedad es la tarea en conjunto no sólo con la mirada de la violencia de género, sino con un enfoque de salud: se diagnostican trastornos psíquicos o adicciones que requieren tratamiento. “No se trata de «psiquiatrizar» la conducta y la violencia, pero es importante detectar esas alteraciones y tratarlas”, sostiene. Mario dice que el consumo de cocaína y de alcohol lo llevó a la “locura total”. “Yo vivía contra el sistema, creía que era rebelde pero que no le hacía mal a nadie. Trabajaba, compraba lo necesario para la casa y el resto era rock, Indio Solari”, cuenta. Las peleas, dice, eran siempre por su estilo de vida. “¿Qué se te pasó por la cabeza cuando le pegaste?”, le pregunta LA NACION. “No pensé… Desde que llegó el patrullero le di vuelta a eso, a por qué no paré. Estaba enojado conmigo. Cuando veía noticias de violencia yo creía que «nada que ver conmigo», como creemos todos.” El psicólogo del centro Sandro Comba explica que tras las entrevistas individuales comienzan los grupos de reflexión: “Lo primero es cortar el ciclo de la violencia. Frenar el paso al acto, ayudarlos con técnicas y herramientas simples para que piensen antes de actuar, desde salir a tomar aire hasta contar; tienen que registrar su propio cuerpo, percibir que van a reaccionar”. Señala Comba que los hombres también sufren después de la violencia: “Sufren por sus ideas, porque creen que lo que hacen está bien, porque entienden que son los guías de la familia y que pueden orientar incluso golpeando. Estamos acá para cuestionar esa cultura; el impacto sobre la subjetividad lleva tiempo, pero hay que lograrlo”. Mario fue “descubriendo” que nada estaba bien. Hace poco le mencionó a uno de sus hijos que “nunca” le había pegado. “Pero con vos no se podía hablar”, fue la respuesta. “A mí me parecía que ir a una picada de motos, tomar una cerveza y escuchar rock era ser buen padre”, dice. A los grupos de reflexión, Mario suma el tratamiento de la adicción. Su objetivo es volver con su mujer. Sanar el vínculo “Ya sé que soy el malo de la película -relata-. La primera vez no sabía ni qué iba a hacer acá; de a poco me fui soltando y hablando. Cuando veía noticias no me daba cuenta de que yo estaba al borde del golpe, hasta que pasó.” Como fue de los primeros en llegar al centro, observa la dinámica. “Es una epidemia”, se anima a definir. El psiquiatra Ibáñez repite que la clave es que los hombres advierten que en el centro no se los juzga, no hay una mirada prejuiciosa: el objetivo es el cambio de conducta. “En algunos casos no se puede volver atrás, regresar con la misma pareja, pero siempre hay que cambiar para adelante, para modificar el vínculo”, explica. El centro trabaja en coordinación con la Justicia y con el polo donde se atiende a mujeres víctimas; hacen seguimientos de los casos e intercambian información con quienes tratan al resto de la familia. Comba e Ibáñez coinciden en que hay factores de riesgo, como la vulnerabilidad social, la violencia en la familia, la cultura machista, pero ratifican que en algunos casos existen patologías que hay que estabilizar para poder avanzar en los otros niveles. “El psicótico es violento, pero elige a la mujer para golpear porque su decisión está atravesada por la cultura”, aporta Comba. Ibáñez sostiene que hay distintos niveles de intervención que no se anulan; la prevención que hay que hacer con niños; el diálogo y la modificación de pautas anteriores a los traumas y los cambios que hay que buscar también con los hechos consumados. “No sé si alguna vez uno está curado. Sólo el que lo vivió sabe de qué se trata; hay un machismo inculcado. Yo me desentendía de todo. Ahora sé que para recuperar a mi mujer tengo que hacer un cambio. Para eso me ayudan acá, me dan herramientas. Si hubiera seguido de la misma forma podría haber terminado igual que los condenados para siempre”, resume Mario.

No soy un violador, soy un Taringuero Esta es la historia de un niño normal, que nació en una familia normal, en un barrio normal. Un día, a ese niño su padre le llamó campeón por echarse muchas novias en el cole. Ese mismo año los Reyes Magos le trajeron una metralleta y una espada láser con las que aprendió a pegar tiros y a cortar cabezas como los héroes de las pelis. Tenía un entrenador que le decía que jamás llorase ni titubease y que se comportara como un verdadero hombre. Su mochila tenía un dibujo de Supermán y el estuche era de Spiderman. Recuerda que mientras veía la tele aparecían chicas en bragas anunciando cosas. Años más tarde, en el instituto, un amigo le envió un vídeo de una chica desnudándose. Sabía quién era porque la había visto en el recreo pero no dijo nada a nadie. Los viernes quedaban para hacer botellón y hacían competiciones para ver quién bebía más alcohol. En el mismo descampado había una valla publicitaria con una mujer en ropa interior junto a la frase "Estoy disponible". El cine de verano ponían películas sobre polis corruptos que insultaban a las chicas y 300 hombres buenos que mataban a otros 300 hombres malos porque no pensaban lo mismo. Ese año aprendió lo que significaba "tirarse" a una tía y que los amigos te dieran palmadas en la espalda si te "tirabas" a muchas. Por primera vez buscó porno en internet y descubrió que maltratar a las mujeres estaba asociado con el placer. En su primera relación sexual tiró a su compañera del pelo mientras lo hacían, cree que a ella le gustó. Tiempo después, ese chico se hizo miembro de un foro online donde etiquetaban a las famosas con la palabra "melafo". Ya no jugaba al fútbol pero compraba el periódico deportivo en el que aparecían un montón de hombres fuertes que ganaban premios y una sola mujer al final, desnuda. En las revistas solía fijarse en las fotos de las modelos con las piernas abiertas y aspecto de drogadas. Un día, acostumbrado a ver tantas escenas de mujeres humilladas, buscó en internet vídeos sexuales aún más violentos. No entendía por qué al intentar hacer el misionero con su novia no se le levantaba. A los 30 años mientras leía las noticias del periódico echaba un vistazo a los anuncios de prostitución que aparecían en la hoja de al lado: "Mujeres disponibles 24 horas" "Follamos en la primera cita" "Las mejores putas". Recuerda haber visto que en algunas discotecas ofrecían mamadas gratis por una consumición. Se abrió un grupo de Whatsapp con los colegas para intercambiar fotos y hacer planes. Allí hablaban de armas, drogas, de robar y de violar. Nada raro, lo normal. A veces hacían salidas en grupo y subían a alguna tía al coche, la drogaban y la obligaban a hacerles una felación. Si ella se negaba la golpeaban y después la dejaban tirada. Un verano, ese hombre fue a unas fiestas y se "tiró" a una tía en un portal. Sus amigos también "se la tiraron" y grabaron un vídeo mientras se la intercambiaban y hacían comentarios. Parecía que ella disfrutaba porque gemía y eso era buena señal. Luego se fueron a seguir la fiesta mientras ella se vestía sola en aquel portal. En este momento sintió que era muy hombre y decidió enviar el vídeo a sus amigos: "Puta pasada de viaje" "¡Qué envidia!" "Eso sí que es un viaje de verdad". Días después a este hombre le detienen y le acusan de violación. Le meten en la cárcel y le hacen muchas preguntas delante de un juez. Los periódicos escriben muchos artículos, la gente se escandaliza, se organizan manifestaciones. El hombre no entiende nada y asegura que él no es un violador sino una persona normal. Se revuelve en la silla, llora y titubea. Sólo se lo estaba pasando bien. Asegura que es una injusticia y que él es una víctima. No entiende qué hace allí ni cómo ha podido llegado a ese lugar. Mientras tanto fuera de la cárcel, todo transcurre con normalidad. Las mujeres siguen siendo ofertadas en periódicos, vallas publicitarias, bares y discotecas. Los adolescentes siguen accediendo a contenidos sexuales violentos. Los referentes masculinos siguen siendo agresivos y dominantes. Es decir... lo normal.

A partir de hoy 24 de junio, el comercio y consumo de khat es ilegal en Reino Unido. El también conocido como 'te de los árabes' ha pasado a formar parte de las drogas clase C, junto a los anabólicos y las benzodiacepinas. Hasta hace pocos días, muy cerca del aeropuerto de Heathrow en Londres, se podía ver a hombres somalíes pasándose cajas de cartón y dinero, de una a otra mano, dentro de un almacén. En la escena, digna de un mercado de Mogadiscio, lo que estaba en venta era una planta llamada khat, miraa o -más poéticamente- “té de los árabes”. Y no se verá más. A partir de este martes 24 de junio la planta es ilegal en Reino Unido. Quien sea hallado con khat para consumo personal podrá ser multado el equivalente a algo más de US$100 y quien sea considerado un “distribuidor” podrá ser sentenciado a hasta 14 años de prisión. Ahora se considera una droga clase C (junto a anabólicos y benzodiacepinas), según la escala que utiliza Reino Unido (en la A están, por ejemplo, la heroína y la cocaína; en la B, las anfetaminas, el cannabis y la ketamina), a pesar de que asesores del gobierno recomendaron no darle una clasificación. La mayor parte de los países del norte de Europa, así como otros miembros de la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá ya habían prohibido la sustancia. Quienes la utilizan aseguran que los hace sentir más alertas, felices y conversadores. Pero hay preocupaciones sobre los efectos que puede tener sobre la salud. Quiénes usan kaht El khat es un arbusto de hojas perennes, que tiene un leve efecto estimulante, que en Reino Unido se suele utilizar en hogares, eventos comunitarios y cafés de khat. Según un comité parlamentario británico, en Reino Unido lo usan unas 90.000 personas, principalmente de las comunidades somalíes, aunque también se consume entre las colectividades yemenitas y etíopes. Quienes lo consumen tienden a usar entre uno y dos manojos por cada sesión, que dura entre cuatro y seis horas. En las principales áreas donde se produce, en Kenia, Yemen and Etiopía, masticar khat es visto como una ayuda para la contemplación religiosa y como medicina. Qué efectos tiene Los dos principales estimulantes que se encuentran en la planta de khat tienen un efecto algo menos fuerte que las anfetaminas. Puede causar insomnio y confusión temporaria. Tras mascar sus hojas por algunas horas los usuarios dicen sentirse relajados. Problemas de salud Se cree que la droga puede empeorar problemas mentales preexistentes y provocar sentimientos de ansiedad y agresividad. También puede inflamar la boca y dañar los dientes, y existe la sospecha de que pueda estar vinculado a problemas hepáticos y cáncer de boca. Sus propiedades adictivas son semejantes a las de la cafeína. El negocio Entre febrero de 1998 y su prohibición en Reino Unido este mes, la planta de khat estuvo clasificada como “droga estimulante” por las autoridades fiscales británicas, por lo que pagaba un impuesto al valor agregado del 20%. En 2011/2011 se importaron 2.560 toneladas de khat a Reino Unido, por un valor de US$23,5 millones, y por las que se que pagaron US$4,75 millones en impuestos. Según cifras de las autoridades impositivas, las importaciones de khat vienen cayendo desde 2005. La mayor parte de khat que llega a Reino Unido proviene de Kenia. Aunque por las características informales de su producción hacen difícil tener datos precisos, un informe presentado en el parlamento británico señala que unos 500.000 kenianos dependen de su cultivo y que la planta, que es distribuida en 24 países, representa el 1% de las exportaciones de Kenia. Hasta ahora los principales importadores de khat de Kenia eran Reino Unido, Somalia, Nueva Zelanda y Japón.

La Iglesia Bautista Westboro de conocidas convicciones y acciones homofóbicas ha dado a conocer en la red social de Twitter que el desastre del vuelo 17 de Malasyan Airlines es resultado de un castigo de su dios ya que allí iban científicos que buscaban detener el SIDA, que según ellos es el castigo de su divinidad para los rebeldes y homosexuales. Después que el vuelo MH17 de Malaysia Airlines fue derribado en el este de Ucrania, la Iglesia Bautista Westboro celebró en Twitter la tragedia, afirmando que el ataque era un castigo del dios de la biblia. La Iglesia comenzó a usar los hashtags #godisyourenemy y #godisyourterrorist, donde comentó que el vuelo derribado tenía en su interior científicos investigadores del SIDA que iban a participar en la 20 Conferencia Internacional sobre VIH en Australia. Algunos especialistas, como Trevor Stratton, un experto canadiense en el virus, comentó que los científicos fallecidos se acercaron mucho a la creación de la vacuna contra la enfermedad. Además, no descarta que la cura del sida estuviera a bordo del avión. “Hay unos estudios muy prometedores que se llevan a cabo desde hace mucho tiempo, y ahora estamos a punto de crear una vacuna,así que podemos hablar del fin de la epidemia del sida en un futuro cercano”, indica el científico. Uno de los expertos que murió fue el médico Joep Lange. Lange fue director de 2002 a 2004 la Sociedad internacional sobre el sida, y llevaba treinta años investigando la enfermedad. Dentro de los logros de Lange se encuentra el de haber descubierto mejores resultados en la terapia combinada para tratar el VIH. Su más reciente investigación demostró la eficacia de dos medicamentos inhibidores de transcriptasa inversa del virus del VIH en el tratamiento de la infección por este virus. Estos medicamentos son la neviparina y el efavirenz. “Estas personas eran las mejores y las más brillantes, dedicaron toda su carrera a la lucha contra este terrible virus”, indica Clive Aspin, un investigador de Australia. Pero, la iglesia respondió a los científicos: “¡No hay cura para la maldición de Dios!” y “Solo una cura = dejar de pecar. #Arrepentíos”. En otro post, que se encuentra al inicio de esta entrada, la Iglesia Bautista Westboro twitteó: “#MH17 Cerca de 100 pasajeros eran científicos del SIDA. Fueron destruidos por tratar de detener la maldición de Dios sobre los rebeldes”. Junto al mensaje fanático se presenta una fotografía donde un creyente sostiene un cartel en el que se puede leer: "A los derechos gays: SIDA e infierno". Lo curioso es que un dios todopoderoso no detuvo a los investigadores con rayos selectivos, sino tuvo que utilizar un método en el que se llevó además a decenas de otras personas. Definitivamente para destilar odio e ignorancia la religión es un método altamente efectivo.

La neurología ha podido entrar a estudiar al cerebro vivo, conociendo cómo funciona en diferentes actividaes y estados mentales. La religión y el acto religioso no han quedado ajenos de la investigación. Curiosamente, el resultado de las investigaciones apunta a que la religión (o las religiones, ya que existen 4.000) han sido objeto de la mente humana, al igual que los dioses en los que los teístas creen. Este artículo de Miguel Ángel Criado, a propósito de la obra “El cerebro de Dios”, fue publicado originalmente en el diario Público. Karl Marx se equivocaba cuando consideró a la religión como el opio del pueblo. En realidad, como está demostrando la neurociencia un siglo y medio después de que el filósofo alemán escribiera aquella sentencia, el destinatario de su poder analgésico es el cerebro. Apoyados en la biología evolutiva, las últimas técnicas en neuroimagen y el análisis de residuos cerebrales, dos científicos estadounidenses explican en el libro God’s Brain (El cerebro de Dios, ed. Prometheus Books ), publicado en EEUU a comienzos de marzo, cómo la experiencia religiosa libera una serie de neurotransmisores y hormonas que mitigan el estrés que sufre el cerebro ante los pequeños problemas de la vida diaria y las grandes preguntas que, desde siempre, se hace el ser humano. “Sostenemos que el cerebro creó la religión y la idea de Dios”, explica el antropólogo Lionel Tiger, profesor de la Universidad Rutger y coautor del libro. “Sospechamos que nuestros ancestros imaginaban cosas que les atemorizaban, así que, para reducir ese miedo, produjeron una idea de Dios y formalizaron las religiones”, añade. Desde mucho antes de la Ilustración, pensadores de todos los tiempos han cuestionado la sobrenaturalidad de la religión. Filósofos, librepensadores y científicos, en especial desde que se hicieron públicas las teorías de Darwin y los trabajos de Mendel sobre genética, han visto en la religión una creación humana destinada a hacer la vida en la Tierra algo más confortable. Pero no dejan de ser opiniones o teorías mejor o peor fundamentadas. 80% DE CREYENTES Algunos científicos, como el conocido biólogo Richard Dawkins, han acusado a los creyentes de autoengañarse o de tener sus capacidades mentales disminuidas. Con el 80% de la población mundial que se declara creyente de una de las 4.000 religiones que existen, según el libro, una explicación así deja poco margen al futuro de la especie humana. En realidad, según estos autores, el cerebro ha fabricado la religión en su propio beneficio. Y la llegada de la neurociencia y los experimentos con el cerebro han permitido conocer mejor cómo lo hace. El neurólogo Michael McGuire, coautor del libro y profesor en la universidad californiana de Ucla, descubrió hace casi 30 años cómo estudiar el cerebro de los chimpancés por medio de los residuos de su actividad neuronal sin dañarles. Sus trabajos le permiten sostener que también tienen un sentido de lo que está bien y lo que está mal, es decir, la moral. “No es descabellado que los chimpancés tengan una idea de Dios, pero no tenemos evidencias”, opina McGuire. Y no lo es porque ambas especies comparten una misma base biológica, posible origen de su moral. Pero el impulso definitivo al estudio del cerebro lo han dado las distintas tecnologías de neuroimagen (resonancia magnética, tomografías, o magnetoencefalografía). En el repaso de los más recientes trabajos en este campo que hace el libro, se observa cómo la fe en Dios reduce los síntomas de la depresión y favorece el autocontrol mientras que la meditación mejora algunas capacidades mentales. Otro estudio también reveló que los creyentes viven más que los ateos o los agnósticos. La causa hay que buscarla dentro del ser humano. A pesar de ser la especie más poderosa, es presa fácil del miedo y la incertidumbre. Esto genera estrés neuronal, deteriorando las dendritas y reduciendo la neuroplasticidad. Induce más de 100 cambios en el cerebro. Según los autores, sólo la religión ofrece un bálsamo trinitario formado por la “socialización positiva, los rituales y una creencia, generalmente en la otra vida”. La experiencia religiosa libera neurotransmisores como la serotonina, la dopamina o la oxitocina, que dan paz al cerebro. Aunque los ateos y los agnósticos pueden combatir el estrés con actividades que recreen esta socialización, “siempre les quedará algo de dolor, a menos que crean en la otra vida”, aseguran. Desde un punto de vista evolutivo, parece un suicidio no ser religioso. LA OBSESIÓN DE LAS AUTORIDADES RELIGIOSAS CON EL SEXO Antes de existir las religiones formales, los antiguos humanos compartían una serie de códigos sobre el sexo: la prohibición de practicarlo en público, sanción del adulterio, responsabilidad para con los hijos o establecimiento de una edad mínima para mantener relaciones sexuales, entre otras. Pero, como dicen los autores en el libro, no es hasta la institucionalización de la religión, con su estructura, sus escritos sagrados y sus rituales, que los representantes de Dios no se inmiscuyeron en todo lo que tiene que ver con el sexo. La razón es poderosa. “La preocupación de las autoridades religiosas con el sexo tendría que ver con el simple hecho de que la conducta sexual es, de entre todas las conductas humanas, la más difícil de controlar, aparte del comer, respirar o excretar”, escriben los científicos en ‘God’s Brain’. También ofrecen una explicación al tradicional machismo religioso. El hecho de que la prácticamente totalidad de las religiones muestre un gran desvelo por la virginidad y el pudor femeninos, que no exigen por igual al hombre, sugiere, según los autores, que el afán de control no tiene tanto que ver con la moralidad y el embargo del placer, sino con el control de la reproducción para fines sociales y religiosos.
A 67 años del malón de la paz: El día que Perón expulsó a los Kollas ¿Quién habla del Malón de la Paz que en 1.946 caminó más de 2.000 kilómetros para recuperar sus tierras usurpadas?, ¿Quién recuerda a los Kollas de la Puna y de Orán que durante casi tres meses fueron tapas de diarios y revistas?, ¿Alguien sabe que por primera y única vez en la historia argentina, dos maloneros estuvieron en el balcón de la Casa Rosada ante una Plaza de Mayo colmada?, ¿Alguien recuerda que se les hizo jugar un partido de futbol previo al tradicional River Boca, encuentro al que asistieron mas de 40.000 espectadores?, ¿Alguien conoce realmente como terminó aquella fiesta inicial?, ¿Alguien recuerda a los invisibles? ORGANIZACIÓN DE LA CARAVANA Como si no bastaran los enfrentamientos a mano armada con las fuerzas del Estado Provincial para recuperar el territorio Kolla, el tres de diciembre del año 1.874 en el Abra de la Cruz Cochinoca y el cuatro de enero de 1.875 en el Abra de Quera, este último con refuerzos de Salta enviados por el Estado Nacional, nuestros ancestros tuvieron que organizar una caravana hasta Capital Federal para exigir la devolución de sus territorios; cansados de los hostigamientos, malos tratos, despojos a los que eran sometidos por parte de los terratenientes. Las comunidades de la puna se organizan para recuperar el territorio kolla. El 15 de mayo de 1.946 desde las comunidades de Queta, Tinate, Miraflores, Abra Pampa entre otras en la puna jujeña, San Andrés de la Nueva Oran y Santa Cruz en las serranías del Zenta; partió una caravana con destino a Buenos Aires para reclamar al entonces Presidente de la Nación, el General Perón, la devolución de sus territorios que injustamente habían sido usurpados por terceros. Llevaban una carta donde se formalizaba la petición, que fuera entregada por los dirigentes indígenas en la Casa Rosada, en mano al ya presidente Perón. La caravana duro ochenta y cuatro días desde el 15 de mayo hasta el tres de agosto teniendo que recorrer 2.425 kilómetros, pasando frío, calor, hambre, sed, cruzando ríos de noche y a veces teniendo que dormir a la intemperie, llevaban algunos burros en los cuales transportaban alimentos y abrigos; el contingente total 174 kollas. EL VIAJE El 15 de mayo muy temprano las autoridades originarias de las diferentes comunidades puneñas, despidieron a sus representantes que iniciaban el largo viaje, en la lejana Abra Pampa Estuvieron formados los niños de la escuela N°124 con la bandera en alto, autoridades del pueblo, los maloneros pertenecientes a las comunidades cercanas; Bajo el sol implacable de la Puna se canto el Himno Nacional y el Párroco local Adalberto Von Beck, bendijo a los integrantes de la caravana. Llegaron a Casabindo al anochecer del 17 de mayo, en las afueras los aguardaba todo el pueblo formando en dos hileras, una de hombres y otra de mujeres. Al verlos parecer, comenzaron a tocar las campanas de la iglesia; los dirigentes pronunciaron un discurso breve y emotivo refiriéndose al paulatino crecimiento de la caravana a la que se sumaron integrantes de las comunidades cercanas; pero todavía eran muy pocos, apenas unas decenas de kollas. Al día siguiente aumentó la columna con los maloneros provenientes de Cochinoca, Aguas Calientes, Doncellas y Tambillos. Allí en esa senda polvorienta, la emoción embargó a ambos grupos que comenzaron a saludarse a la distancia. Unos y otros se veían como hileras de hormigas que se aproximaban en medio de la nada. Se veían mínimos indefensos, ante el poderoso viento de la puna que por momentos amenazaba dispersarlos, pero se veían decididos. El esperado encuentro fue un momento de risas, abrazos y coplas. Viva, viva Buenos Aires La Capital Federal Viva el pueblo de Abra Pampa Y su hermoso carnaval Cochinoca linda tierra Si lo digo es con razón En mi pueblo tengo el alma Y en Jujuy el corazón Soy nacido en Abra Pampa Bautizado en Cochinoca Mi padre es el vaso de vino Mi madre la chuspa de coca Que largo son los caminos Llevando una sed que quema Que triste el arroyo seco Tan parecido a mi pena Luego siguió agua de Castilla y Quebraleña llegando a Pozo Colorado al borde de las Salinas Grandes de Jujuy, donde acamparon en la escuelita; cabe aclarar que todas estas comunidades contribuían con nuevos racimos de viajeros que engrosaban el malón. El 20 de mayo se enfrentaron a la quebrada de rio colorado internándose entre Guancares y Bocas Coloradas, ascendieron la cuesta de Sepultura. Estaban en la cima de la cordillera, desde allí se divisaban las hondonadas de la Quebrada de Humahuaca; era el final de la zona del altiplano. Tras un breve descanso comenzaron el dificultoso descenso. Muchos estaban exhaustos sin embargo nada los detenía. Por fin salen a la quebrada a la altura de Purmamarca, dejando a tras Tumbaya y hacen noche en Volcán ya sobre el rio grande. En la madrugada emprenden nuevamente la marcha, Volcán, León y Yala quedaron atrás. Estaban en proximidades de la Ciudad de San Salvador de Jujuy, donde improvisaron un campamento. Allí los aguardaba el diputado Viviano Dionisio, después de ultimar detalles para la recepción del malón. San Salvador de Jujuy era la primera ciudad que tocaría la caravana y existía una lógica ansiedad de cada malonero; a partir de ese momento la marcha saldría de la invisibilidad. En aquel día de descanso y reagrupamiento, tal como estaba previsto aparecieron los jinetes de la cuarta columna, esta vez se trataba de los salteños procedentes de la lejana Orán dirigido por Teobaldo Flores y Domingo Urbina, todos ellos venían montados en buenos caballos y mulas llevando a demás un segundo animal de recambio, quienes también habían enfrentado jornadas durísimas, cruzando la Sierra del Zenta superando alturas de 2.700 metros, para terminar apareciendo en la ruta 9 a la altura de Humahuaca. En su mayoría los 65 salteños kollas viajaban montados en caballos o mulas, mientras que el centenar de Jujeños lo hacían el viaje a pie. Estos, apenas arreaban poco más de 20 mulas y caballos y unos 30 burritos, para llevar los enseres de la carga. Los maloneros marchaban calzados con simples ushuntas (ojotas) de suela de goma. Al iniciar cada día, se les informaba la distancia de la siguiente localidad donde harían la noche. Extraordinarios caminadores que durante algunas jornadas como el tramo Tucumán-Simoca, llegaron a avanzar un diario de 80 kilómetros. Más de una vez durmieron a la intemperie o en las plazas de los pueblos que atravesaban. En general no poseían más ropa que la puesta. “El Malón de la Paz por las rutas de la patria” como señalaba el letrero del carro que avanzaba haciendo punta, transitara mas de 2.000 kilómetros durante tres meses para salir de la invisibilidad a la que habían sido condenados por la historia. El 26 de mayo abandonaron Jujuy, siguiendo hacia Perico y el 28 por la tarde llegaron a Salta “la linda”. En las afueras de la ciudad los esperaba la banda de música del regimiento 5° del Regimiento de Artillería, al ritmo de vibrantes marchas militares, los indios ingresaron a la capital de Salta donde los recibió un numeroso público que había sido informado del arribo del malón a través de las ondas de LV 9 radio provincia de Salta. Esa noche se alojaron en el regimiento donde fueron bien atendidos, de hecho el jefe de la unidad dispuso la colocación de herraduras a todas las mulas, burros y caballos que carecían de ellas. También recibieron la donación de una partida de varias docenas de alpargatas para sustituir a quienes tuvieran más estropeadas las ojotas. El cinco de junio entraron a la ciudad de Tucumán donde se realiza un acto público, que ya no tuvo la calidez de Jujuy o Salta. Las autoridades ligadas a los intereses de los ingenios azucareros no simpatizaban con el propósito ni la idea de la caravana; sin embargo el Malón fue alojado nuevamente en los cuarteles del Ejército Argentino, donde por cuatro días repusieron energías los maloneros y los animales. Debida a la actitud distante de las autoridades políticas de la provincia, la gente sencilla organizó una colecta espontánea, reuniendo alimentos por un valor de $200. También les donaron dos carretas con sus mulas, que serian de gran utilidad para trasladar sus cosas; el carro mas pequeño lo denominaron “Jardinera” que fue utilizado por los kollas de Orán y el más grande les tocó a los puneños, que tendría un gran significado simbólico, pues le adosaron al carro el cartel con la cual se conociera a la caravana “El Malón de la Paz por las Rutas de la Patria”. El 12 de junio acamparon en el polígono de tiro en el cuartel de Frías; allí se produjo la primera baja de la columna, uno de los maloneros de Oran falleció en el hospital donde lo habían internado a raíz de un accidente fortuito. El luto envolvió a la columna, muchos pensaron en un mal augurio producto del cambio de aire que los rechazaba, enterraron al malonero en medio de una gran consternación, un mal presentimiento rondaba a los viajeros que se entregaban al silencio al mascar sus acullicos, algunos hasta soltaron hojas de coca para consultar los pasos a seguir. Durante tres días los maloneros no se movieron. El 19 de junio partieron hacia Jesús María donde volvieron a ser alojados en las dependencias del Ejercito, desde allí avanzaron hasta Córdoba en donde llegaron en la tarde del 20 de junio “Día de la bandera”. En las afueras de la ciudad fueron recibidos por un numeroso público con las banderas argentinas desplegadas y correctamente formados. Nuevamente en movimiento enfilaron hacia el sur y pronto llegaron a Rio Segundo, dejando atrás Villa María y Bel Ville y con rumbo este ingresaron a la provincia de Santa Fe. El 6 de julio en la localidad de Cañada de Gómez fueron alojados en la jefatura de policía donde se proveyó de víveres a los maloneros, forraje a los animales, de acuerdo con una disposición del gobierno provincial y algunos vecinos. El lunes 8 de julio, coincidiendo con la preparación de los festejos por la “independencia” alcanzaron Rosario. A las afueras de la gran ciudad llegó un primer contingente de una veintena de jinetes trayendo las mulas de carga y luego se sumó el resto de la caravana; en esa oportunidad las autoridades del Jockey Club Rosarino se acercaron a los dirigentes ofreciéndoles las instalaciones del Country de Fisherton para que no durmiesen a la intemperie, el gesto fue valorado doblemente porque a las fatigas del viaje se les sumaba el intenso frio de un invierno húmedo, que hacía estragos en las articulaciones de los puneños. Muy temprano en la mañana del 9 de julio, llegaron encolumnados hasta el monumento a San Martín donde depositaron una ofrenda floral e hicieron un minuto de silencio. El público, al igual que los indígenas estaba emocionado, todos advertían lo inusual de aquella imagen ya que en nuestro país, los indios nunca habían marchado junto a las tropas del ejército, excepto cuando, en calidad de prisioneros de guerra, fueron exhibidos como trofeo y símbolos de victoria. Luego el Malón proseguía su avance y pasaron por San Lorenzo donde hicieron un alto para visitar el convento de San Carlos y el campo de la Gloria donde San Martin venció por primera vez a los realistas. En la noche del 12 de julio acamparon en Villa Constitución, de allí se dirigieron a San Nicolás ya en la provincia de Buenos Aires donde acamparon en los galpones de la Aduana. El 21 de julio llegaron a Pergamino donde desde el Comisionado Municipal y hasta el último de los vecinos salieron a la ruta para recibirlos. Al igual que en otros destinos, el periodismo fue incrementando el nivel de ansiedad antes de su arribo. El 24 de julio a la madrugada, en silencio, mientras Pergamino dormía, los maloneros salieron nuevamente a la ruta dejando atrás la ciudad donde miles de personas lo habían recibido con una calidez conmovedora. Entrada la noche del viernes 26 de julio el Malón llegó a la localidad de San Antonio de Areco donde los alojaron en el viejo hotel Plaza. Apenas faltaban 110 kilómetros para pisar las calles de la Capital Federal. Al igual que en Pergamino, Arrecifes y Capitán Sarmiento, miles de personas con faroles a querosén y antorchas improvisadas recibieron a los indígenas, encabezados en algunos casos por el comisionado municipal. EN BUENOS AIRES Finalmente llego el día soñado. El sábado tres de agosto de 1.946 en horas de la mañana, 173 kollas con sus mulas, caballos, burros, carretas, Imágenes religiosas engarzados en precarias Varas de Cardón y otra que llevaban en anda ingresaron a la Capital Federal. En el cruce de la avenida General Paz, fueron recibidos por el cuestionado Director de Protección al Aborigen Dr.: Taboada. Desde el barrio de Liniers, en el límite de la Ciudad, demoraron varias horas en avanzar al centro. Desde distintas emisoras de radio se había instado a la ciudadanía a volcarse a las calles para recibir a los kollas. En forma constante fueron detenidos por los aplausos y gente que les ofrecía golosinas en demostración de afecto. Para horror de la oposición, también se acercaron diversas organizaciones justicialistas que les entregaron nuevos distintivos e imágenes del presidente. Ajenas a los presagios la gente se asomó a los balcones de la Avenida de Mayo vitoreándolos, formadas en las veredas numerosas delegaciones de escolares lo saludaban con banderas argentinas, era tanta la cantidad de público que se agolpó a su paso que a pesar de ser sábado, el transito vehicular colapso. Los kollas avanzaban con dificultad, especialmente sus dos pobres carretas; de entre los innumerables discursos y notas de aquel día, el artículo que plasmo con mayor claridad las aspiraciones del imaginario porteño probablemente fue el editorial de Clarín llamado “mano a mano con su excelencia” que entre otras cosas dijo: “Hoy otros indios, del norte, pero indios al fin, están entre nosotros para pedir justicia. No tienen padrinos General, ni padrinos ni pesos que los respalden. Su cutis no es blanco como el de ciertos apoderados de compañías poderosas, porque toda la blancura la guardan en el alma, pero son Argentinos Presidente, mas Argentinos que nosotros porque ya vivían en estas tierras cuando colon descubrió América, y eran sus dueños naturales hasta que con el correr de los años, fueron apartados como bichos malos hasta acorralarlos contra la cordillera. Reclaman lo que es de ellos. ¡Déselo, Excelencia Entréguele estas tierras y todos dormiremos tranquilos sabiendo que por fin, después de tanto tiempo, se a hecho justicia a quienes le merecen mas que nadie por ser buenos y por ser puros!” (Clarín 03/08/1.946). La primera parte del sueño estaba cumplida. El Malón pisaba la plaza de Mayo, casi con temor rodearon la Pirámide de la revolución ubicada en el centro de la plaza y se pusieron de rodillas para rezar agradecidos a su Pacha por haber casi completado la difícil travesía, luego acompañados por un número público entonaron el Himno Nacional. Era un momento de euforia, varios integrantes del malón se sacaron fotos con la Casa Rosada como fondo. Mientras tanto en la plaza la gente continuaba vivando a los indios y en medio de la algarabía, el Malón improvisó un desfile ante el balcón al son de sus erkes, charangos, sikus, quenas, cajas y bombos. Finalmente de la Casa Rosada bajó un mensajero solicitando la presencia de la representación indígena. ¡Por fin llegaba el momento ansiado! Una comitiva ingresó a la sede del gobierno para entrevistarse con el presidente. Del grupo de los kollas los funcionarios seleccionaron dos mujeres y un hombre que portaban la bandera Argentina atada a un tosco mástil de cardón. Los dos fueron conducidos al balcón. Aquel mediodía Perón fue el promotor de un episodio que jamás ocurrió en la historia Argentina y que nunca volvió a repetirse hasta el día de hoy, se abrazó no sólo en público sino asomado al balcón de la Casa Rosada con una indígena; el balcón estaba abarrotado de funcionarios y en uno de sus extremos se apiñaba un grupo de fotógrafos y camarógrafos que dejaron constancia de aquella escena memorable. Entregado el sobre lacrado donde pedían la escrituración de sus territorios y con la promesa verbal de Juan Domingo Perón de conceder lo solicitado los kollas se retiraron de la casa Rosada con una alegría incontenible y una certeza ¡El General Cumpliría!. En su calidad de “huéspedes de la justicia social” el gobierno tenía preparado un alojamiento acorde. Aquí vale la pena prestar atención sobre un dato crucial que ya en aquel entonces, un redactor acertó en calificar como “inaudita paradoja”. El aposento destinado para albergar a los maloneros fue curiosamente el “Hotel de los Inmigrantes”. En menos de una hora, los kollas habían pasado del Balcón Presidencial a un Hotel para Extranjeros. Dicho edificio ubicado dentro de la zona portuaria, era el sitio donde las autoridades de migración internaban a los Extranjeros que desembarcaban de Europa y que no tenían quien los recibiese ni adonde ir. Es decir, era el lugar donde terminaban los más desamparados de todos los inmigrantes; allí eran alojados durante un par de semanas mientras conseguían trabajo, circunstancia que explica su denominación. Al caer la tarde de aquella primera jornada en Buenos Aires, el Presidente volvió a demostrar el interés que le merecía la caravana y realizo un tercer gesto personal; después de abrazarlos en el balcón y recibirlos en el jardín de invierno de la Rosada, Perón acompañado por el ministro de relaciones Exteriores y culto Dr.: Bramuglia de quien dependía el Hotel, visitó a los kollas “para ver la forma en que se encuentran alojados los indios y disponer todo lo necesario para su mejor permanencia durante el tiempo que pasen en la Capital”. Por otra parte los 106 caballos, burros y mulas de silla y de tiro, como asimismo el material rodante compuesto por los dos carros, fueron trasladados al cuartel de la Policía montada en Palermo. El 8 de agosto todavía enmarcado por la euforia popular ante la llegada de los kollas, la Cámara de Diputados intento salir de su inacción presentando un proyecto de resolución para que el poder ejecutivo informara sobre la tenencia y distribución de las tierras que se encontraban en el poder del fisco Nacional, Provincial y de Particulares; en todos los casos se deseaba conocer la ubicación, destino aprovechable, beneficios, precios de arrendamientos, precio real en la zona por hectárea y explotación actual. El proyecto no mencionaba explícitamente a los indígenas, pero sin duda el malón era el disparador del tema ¿Acaso había sucedido un milagro?, ¿Acaso los diputados comenzaban a ocuparse del asunto?... El proyecto de tenencia y distribución de tierras fue girado para su estudio a la Comisión de la Legislación Agraria, pero allí se adormeció. Mientras tanto los kollas continuaban en el hotel de los Inmigrantes, se levantaban a las 6 de la mañana y bajaban a tomar su desayuno, almorzaban en el hotel y tras la cena marchaban los dormitorios. En los lavaderos y secaderos los kollas aprovechaban para lavar sus escasas prendas de vestir, en especial los sufridos ponchos. Todavía en los primeros días algunos podían escaparse y hacer pequeñas excursiones por los alrededores. A Perón no lo habían vuelto a ver, y para sorpresa general, los kollas se encontraban militarizados. Dentro del Hotel de Inmigrantes aumentó la dotación de Guardias armados que prácticamente los tenían confinados en los dormitorios. El 20 de agosto el semanario socialista “La vanguardia” tituló: “Bueno ¿y que hacemos con los kollas?”. El mismo día los comunistas publicaron en la portada de La hora “De pronto nada. El más absoluto silencio de los kollas y sus reclamos de tierra. Nada sobre sus pedidos, sobre su regreso ¿Qué pasa con los kollas?, ¿Tendrán las tierras reclamadas?”. Innumerables eran las preguntas que quedaron flotando sobre aquellas últimas jornadas. Las pequeñas escapaditas que algunos consiguieron hacer en un comienzo, se cortaron por completo, permanecían confinados e incomunicados. Agosto acababa mal; llevaban 23 días en Buenos Aires y la novedad de la gran ciudad se había agotado transformada en pura nostalgia del terruño del que habían partido, hacia casi tres meses. Para colmo la última semana permanecieron confinados en el Hotel, con Guardias armados en los pasillos que sin poder entrar ni salir y sin que nadie fuera capaz de explicarles los motivos de tales medidas de “seguridad”. LA VUELTA LUEGO DE LA NOCHE TRÁGICA El miércoles 28 de agosto le comunicaron, que debían alistar sus cosas para trasladarse a un nuevo alojamiento; la noticia les cayó muy mal, ya que a ellos les disgustaba las mudanzas, por varias razones. En principio aspiraban regresar con el título de propiedad de sus territorios en mano y de esa manera retornar a nuestro territorio a cuidar sus animales y sembradíos. Eran conscientes que un traslado, que por el motivo que fuese, llevaba implícito que la estadía se alargaría. Además si debían permanecer por más tiempo en Buenos Aires preferían quedarse en el lugar que ya conocían como el Hotel de los Inmigrantes, con una rutina a la que se habrían acostumbrado. Como era de imaginar, la tensión siguió en aumento. Muchos deseaban tomar algún tipo de medidas, hablaron seriamente de comenzar una huelga de hambre, hasta que Perón los recibiera y les entregara los títulos, estaban dispuestos a morir de inanición. Por lo pronto decidieron realizar una asamblea general a primeras horas de la mañana siguiente, cuando los ánimos y las mentes estuviesen más serenos. En la madrugada del jueves 29 de agosto mientras los kollas dormían, las tropas irrumpieron dentro de las habitaciones; fueron directamente al dormitorio de las mujeres y comenzaron a sacarlas a la rastra. Semejante atropello dio por tierra con la estrategia de los varones que habían amontonado algunos camastros contra las puertas para impedir el paso de las tropas. Cuando los hombres salieron en defensa de las mujeres terminaron golpeados sin miramientos; muchos fueron empujados y terminaron rodando escaleras abajo. Los kollas se resistieron al desalojo exigiendo la presencia de Perón. Paradójicamente las autoridades a cargo de la expulsión, replicaban una y otra vez que actuaban a nombre de la “presidencia” transformando la situación en una de las clásicas comedias de enredos “del entorno” a la que nos acostumbraría el justicialismo con los años. Por supuesto nadie exhibió alguna orden firmada, esta clase de manejos suelen decidirse en forma verbal para no dejar “huellas”. Sin embargo estaban presentes para supervisar el desalojo, el Dr.: Taboada, el ideólogo racial Santiago Peralta y otro funcionario de apellido Bozzi, a quien no se logro identificar su pertenencia. Afuera en una vía secundaria que llegaba hasta las inmediaciones del hotel aguardaban los dos vagones de carga para trasladarlos hasta Abra Pampa, sin títulos, sin nada. Más de un centenar de efectivos de la policía federal con lanzas, gases, juntamente con las tropas de la marina de guerra y hasta bomberos de cuartel central participaron de la represión. Los invisibles que habían sobrepasado la zanja de Alsina de los unos y los otros, fueron lanzados de regreso a sus sitios. Los indios regresaron custodiados para que no pudiesen descender antes a su lejano destino Abra Pampa. De todas maneras tres de ellos consiguieron arrojarse del tren en movimiento arriesgando su vida, en las inmediaciones de Retiro cuando el tren no había adquirido velocidad rompiendo las ventanas del mismo, con la esperanza de hablar con el presidente Perón y exigirle los títulos de los territorios puneños.
Según las últimas revelaciones de Edward Snowden, la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense dispone de un programa secreto llamado MonsterMind capaz de responder a los ataques cibernéticos sin intervención humana. En su última revelación, el excontratista de la CIA Edward Snowden dijo a la revista 'Wired' que la NSA cuenta con un programa secreto de funcionamiento autónomo llamado MonsterMind que, además de poder responder automáticamente a ciberataques, podría causar una pesadilla diplomática internacional puesto que los ataques lanzados por el propio programa a menudo interfieren en las computadoras de terceros alojados en países extranjeros. Y lo más grave: "Estos ataques pueden ser falsificados", aseguró Snowden. "Podríamos tener a alguien sentado en China, por ejemplo, haciendo que parezca que el que ha realizado el ataque es originario de Rusia. Y entonces terminamos 'disparando' hacia un hospital ruso. ¿Qué pasaría después?". Snowden mencionó también que EE.UU. podría haber estado detrás del apagón masivo de Internet en Siria en 2012, cuando el país estaba en plena guerra civil. EE.UU. habría intentado recibir acceso al tráfico del país árabe, y un fallo durante el proceso podría haber causado la avería. José Luis Camacho, investigador de conspiraciones y bloguero, cuestiona la legitimidad del funcionamiento del programa 'Monstermin’, ya que –según él-, podría violar la constitución de Estados Unidos. "En EE.UU. la propia Cuarta enmienda les prohíbe hacer una monitorización de las comunicaciones privadas y este sistema está infringiendo la Cuarta enmienda", explica a RT. Este jueves el Servicio Federal de Migración de Rusia ha aprobado la petición de Edward Snowden de prolongar su asilo temporal en el país, según informa el abogado del extécnico, Anatoli Kucherena. "Es imposible la extradición de Snowden a EE.UU.", aseguró el abogado.